scieee Science in your language
[es] (orig)

Siete Notas sobre la inmunda coronación

Author: Fernández, Roberto
Publisher: Editorial Universidad de Sevilla
Year: 2021
DOI: 10.12795/astragalo.2021.i28.02
Source: https://idus.us.es/bitstreams/84a47039-460b-406a-8ef2-ca52300fc827/download
|| 21 ||
1_ COMUNIDAD O INMUNIDAD DEL
MUNDO
Fue el poli ólogo y ilóso o Robe o Esposi o1
que plan eó la elación en e las palab as de
aíz común, comunidad e inmunidad, pa a
empeza a esboza su posible es a us con a-
dic o io: Si la communi as es aquello que liga a sus
miemb os en un empeño dona i o del uno al o o,
la immuni as, po el con a io, es aquello que lib a
de es a ca ga, que exone a de es e peso. Communi-
as, palab a de enida del la in que e imológi-
camen e in eg a com y munus, com o g upo que
compa e munus, aquello que esul a común (a
1 Esposi o, R., Inmunidad, comunidad, biopolí ica, ensayo
en Papeles del CEIC, V.2018-1, UPV-EHU, Leoia, 2018
(su publicación o iginal i aliana es de 2012). Más
ex ensamen e es e discu so se desa olla en Espósi o, R.,
Communi as. O igen y des ino de la comunidad, 2003 (1998)
e Immuni as. P o ección y negación de la ida, 2005 (2002),
Amo o u, Buenos Ai es.
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACION
Robe o Fe nández
Di ec o CAEAU y DAR Uni e sidad Abie a In e ame icana
ASTRAGALO, 27 (2020)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
In oduc ion o he issue, ISSN 2469-0503
ASTRÁGALO. Cul u a de la A qui ec u a y de la Ciudad, 28 (2021). ISSNe: 2469-0503
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike. In oduc ion o he issue
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
quienes lo pueden compa i ) en cuan o a ocu-
pación o ol.
Las di e encias en e ambas nociones
pa ecen de i a del amaño del con ín –como
nomb a Espósi o– o lími e, pues lo común es
un lími e amplio y lo inmune un lími e es ic-
o, aunque la opción po el lími e mínimo –a
lo sumo, el de cada cue po– es una espues a
de e minada a la obsesión po la segu idad.
Si la inmunidad iende a ence a nues-
a exis encia en cí culos, o ecin os,
no comunicados en e sí, la comunidad,
más que se un ce co mayo que el que
los comp ende, es el pasaje que, co an-
do las líneas del con ín, uel e a mezcla
la expe iencia humana libe ándola de su
obsesión po la segu idad.
La opción po el con ín amplio del común o la
communi as implica ad e i an agonismos o
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
22 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
con a ios de la noción, que jus amen e si en-
endemos la g aduación de di e en es escalas
y unciones o inalidades de di e en es ama-
ños de con ines, supone con on a no solo la
escala mínima de la inmuni as sino o as dos
nociones con apues as a lo común.
Si se conside a el é mino y el concep o de
“común” se encon a án es con a ios
di e en es, pe o con e gen es en su e ec o
con as an e –se a a de los concep os de
“p opio”, de “p i ado” y de “inmune”–. Los
es, en cambio, se oponen a la semán ica
del común en las o mas, dis in as pe o
con e gen es, de la ap opiación, de la
p i a ización y de la inmunización. Son
es modos de disolución de la unión so-
cial, pe o, an es aún, de aquella idea del
“bien común” cada ez más educida en
in ensidad y ex ensión en un mundo que
ealmen e se desea global.
La iple an agonización de la idea de común-com-
muni as in oduce po una pa e, la escala míni-
ma de con on ación con lo común que es la de la
inmunidad de cada suje o (en an o o ganismo)
pe o además aquellas de las es e as –aquí la idea
slo e djkiana y an es habe masiana cob a ía un
sen ido an o me a ó ico como geomé ico– de
la ap opiación y de la p i a ización: la ap opiación
c ea la idea de un socius adminis ado que ins-
ala p ecios al uso de cie as socialidades o o a
g a ui as (como lo que explica el aslado de las
ideas de calle y plaza a las de cen o come cial,
mall o shopping) y la p i a ización ma iza y di e -
si ica las cápsulas de con inamien o que admi en
o posibili an la inmunización de los suje os-due-
ños de al p i acidad.
La libe ad del capi alismo global no
sólo expandió casi o almen e la ap opiación-
p i a ización de lo público sino que ambién
engend ó un a co más amplio de cápsulas p i-
adas pa a pe mi i la inmunización, desde los
modelos neo u ales del subu banismo del new
u banism a los supe ghe os so is icados de ba-
ios p i ados o conjun os de s anding p emium
con sus a iaciones de ameni ies.
Cuando después, con el ocaso de la p i-
me a mode nidad, es as ca ego ías han
en ado en elación di ec a con el ho izon-
e de la ida polí ica, la e osión del bien
común –es deci , de odos y de ninguno,
de ninguno pues o que es de odos– se
ha uel o aún más in ensa. Los p ime os
en se p i a izados han sido los ecu sos
ambien ales –el agua, la ie a, el ai e,
la mon aña, los íos–; más a de los es-
pacios u banos, los edi icios públicos, las
calles, los bienes cul u ales; y inalmen e
los ecu sos de la in eligencia, los espacios
de la comunicación, las he amien as de
in o mación.
Espósi o expone como asgo de ocaso de mo-
de nidad (debe ía se aquella mode nidad de
p e endida in ención de conc e a el ideal
iluminis a al ededo del ul e io concep o de
wel a e s a e) lo que bau iza como e osión del
bien común y en e ec o pod ía asumi se que
al e osión consecuen e del auge inmode ado
del ándem ap opiación-p i a ización no sólo
ans o ma y e en ualmen e clausu a la idea
de lo común p ime o, como a i ma, en el domi-
nio de lo na u al y ul e io men e, en el de lo
ecno-an ópico (que a anza has a consolida
una inédi a e a geológica an i-na u al, la del
an opoceno) sino que, más allá de ello, comp o-
me e la posibilidad de alcanza un mejo es a-
do de inmunidad, dado p ecisamen e el e ec o
Robe o Fe nández
|| 23
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
eme gen e de la de as ación de lo na u al. Des-
de hace dos décadas se sabe, po ejemplo, que
el impac o an i-inmuni a io de cie os i us
(como el llamado han a i us) es esul ado de
habe se de inido ec o es de ing eso de dicho
i us a las sociedades u banas que son el esul-
ado de up u as de los bu e s ecosis émicos
que p o eían de ensas na u ales.
Lo cual in oduce o a complejidad al
o iginal ándem de opues os comunidad-inmu-
nidad: lo p opio de la ap opiación capi alis a y
lo p i ado de la p i a ización di e encial no sólo
a ec an, ans o man o clausu an lo común,
sino que desa iculan y des uyen lo inmune.
El p oblema es que no exis en po el
momen o es a u os y códigos ju ídicos
dedicados a la p o ección de lo común
espec o a lo p i ado, lo p opio y lo inmu-
ne. En ealidad, an es incluso que leyes
adecuadas, po el momen o no exis e ni
siquie a un léxico pa a habla de algo “lo
común”, de hecho excluido p ime o del
p oceso de mode nización y después del
de globalización.
Si bien Esposi o p e ie e o o ga a es e ol ido
de lo común una esponsabilidad eme gen e de
una alencia ju ídico-cons i ucional (al in y
al cabo es un ju is a) el p oblema di ía g am-
scianamen e, que es in e so: no hay a ance o
decisión no ma i a endien e a la de ensa legal
de lo común pues ese aspec o supe es uc u al
apa ece como excesi amen e o malizado es-
pec o de una eal y e ec i a ex e minación de lo
común como aspec o es uc u al especí ico de
una cul u a y modo p oduc i o que po una pa -
e cons i uyó lo global como espacio eó ico de
una posible ampliación absolu a de la dialéc ica
en e ap opiación y p i a ización y po la o a,
ex endió inde inidamen e ese modelo al bo de
de hace desapa ece la noción de inmunidad
de los cue pos-suje os así como a la p odigiosa
emp esa de con e i ese mo imien o en algo
acep ado y na u alizado como la ci ilización
que –a o unadamen e, desde al ideología–
nos oca i i .
Un aspec o de esa expansión de lo p o-
pio-p i ado en de imen o de lo común-inmune
(el iejo e inicial ándem del inicio de la mode -
nidad) es po ejemplo, la in ini ud del a ance
de los suplemen os químicos –emblema izados
po el P ozac– que pe mi i ían e o za al suje o
pa a palia le su c isis de comunidad y ab i lo más
si cabe, a la eu o ia del consumo y su inme sión
in- olun a ia en la es e a de lo p opio-p i ado.
Lo común no es lo público –que se opone
dialéc icamen e a lo p i ado– ni es lo glo-
bal, que se co esponde en cambio con lo
local. Es algo la gamen e desconocido, y
ambién e ac a io, a nues as ca ego-
ías concep uales o ganizadas desde hace
mucho po el apa a o gene al inmuni a-
io. Y sin emba go, la apues a po una
biopolí ica a i ma i a, de la ida y ya no
sob e la ida, se juega p ecisamen e sob e
es a posibilidad.
La con on ación his ó icamen e c ecien e de
lo común espec o po una pa e, de lo público-
p i ado y po o a, de lo global-local esul a ía
en onces una de las ma cas más e iden es del
e oceso ci iliza o io (encubie o y/o na u a-
lizado po los lemas i imos la mejo época de la
his o ia o la ciencia+ ecnología siemp e nos sal a-
á) que esul a así no solo un aspec o ela i a-
men e ol idado en la ecien e ac i idad c í ica
sino en es a ocasión pandémica, en la mejo ex-
plicación del debili amien o de las inmunidades,
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
24 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
se más bien una explo ación p edic i a que un
es ue zo de olun a ismo u ópico, des aca la pu-
blicación en 1989 de un lib i o i mado po un
al W. Wa en Waga 2 que se adujo al español
con el í ulo de B e e His o ia del Fu u o y que
os en a a un me i o io epílogo i mado po In-
manuel Walle s ein.
Ese lib o p e-his o iza po así deci lo, el
di icul oso inal del capi alismo mundial con
el colapso de i ado de una III Gue a Mundial
que acon ece ía al inal de 2044 con el esul a-
do de la desapa ición comple a de USA, URSS,
Reino Unido, No e de Eu opa y Asia O ien al
y Me idional y la mue e de 5800 millones de
pe sonas, casi oda la población de inicios del
siglo XXI, luego de lo cual de iene un gobie no
eje cido po el Pa ido Mundial basado en el so-
cialismo que a su ez se á sucedido po el pode
uni icado de un Pa ido Pequeño que alcanza el
pode en 2167 e ins au a una sociedad de base
comuni a ia y dispe sión aldeana.
En esa his o ia polí ica y mili a se a
apun ando el di e so cambio ecnológico en e-
lación a nue as ene gías y bioingenie ías gené-
icas así como modi icaciones cul u ales como
la casi o al desapa ición de los alimen os cá -
nicos hacia el 2060.
Pe o, a e ec os de es e esc i o, que ía
ansc ibi un b e e pá a o del en eb ecido
ex o:
Los únicos p oblemas médicos con en-
cionales de ca ác e g a e pendien es de
solución a comienzos del siglo XXI ue on
so p enden emen e, las in ecciones í i-
cas. Du an e más de un cua o de siglo, la
ciencia médica había ealizado ex ao di-
na ios p og esos en la lucha con a mic o-
2 Waga , W., B e e his o ia del u u o, Cá ed a, Mad id, 1991.
cuya causa p incipal – ue a del con ingen e
e ec o de un ec o i ósico especí ico, que po
o a pa e es uno en e a decenas de miles de
o os posibles– es el colapso de lo común.
Hay un ayec o nue o de la c í ica so-
cio-cul u al que a de la biopolí ica oucaul iana
a los disposi i os esposi ianos o a los discu sos
cínicos de Slo e dijk espec o del pa que humano.
En ese eco ido hoy Foucaul , con su
igu oso examen de la cons i ución de los mo-
delos de igilancia desa ollados desde el siglo
XVIII, es pode osamen e anac ónico pa a el
análisis ac ual, sal o po cómo es á ayudando
con sus descub imien os a las genda me ías de
con ol social con que han a inado a p esen-
a se las ma izadamen e di e en es polí icas
ecien es de comba e pandémico; así como el
análisis eugenésico slo e dijkiano pa ece eco-
noce se en el espí i u sac i icial con que ales
polí icas es án a ando a los ancianos, con o-
e sial es a o social que de se exp esión es-
ella de la expansión cien í ica de la in ini ud
de la ida y de nue a clase necesa ia pa a las
economías e cia ias pasa de p on o a de eni
en lo que puede negocia se como baja menos
c í ica en las ac uales mani es aciones bélicas
p eponde an es.
Esposi o, en cambio, como imos, pa e-
ce p opone la necesidad de una biopolí ica que
econs uya el común, como base necesa ia del
mejo amien o de las inmunidades e incluso si
se quie e, como pe spec i a pa a in en a una
salida de las cua en enas.
2_ ASCESIS VERSUS INFOCONTROL
En la cu iosa –y cien í icamen e discu ible– es-
cena de la llamada his o ia u u a, que in en a
Robe o Fe nández
|| 25
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
bios de odos ipos y amaños, lo que lle ó
a los u u is as a p onos ica el inal de las
en e medades in ecciosas hacia el 2010.
La única amilia de pa ógenos que se e-
sis ía a la de o a e an los i us. La ma-
yo ía de és os llega on a capi ula . An es
o después, pe o con la llegada del nue o
siglo algunos siguie on causando es agos
(p.116).
Después Waga desc ibe la apa ición po suce-
si as mu aciones del i us HIV-7 que p oducía
la en e medad conocida como sínd ome de in-
munode iciencia casualmen e adqui ida (SIDCA)
que p oduci á una p ime a mue e en 2020 y
que se ansmi e po con ac o y eniendo una
capacidad de hibe nación has a de 25 días: al
in de ese 2020 Waga apun a que el SIDCA ue
con olado po una ingenie ía mic obió ica obo i-
zada que empleó ecnología molecula .
Tal discu so p edic i o, medianamen e
apoyado en p oyecciones y ex apolaciones de
da os, que ía apa en emen e p esen a po
una pa e, la decadencia i e e sible del modelo
capi alis a y su o ganización polí ica p e ale-
cien e con cie os hegemonismos nacionales y
po o a, una acep ación de un de eni i uo-
so del desa ollo cien í ico- ecnológico ligado al
expe imen alismo de las bio-ingenie ías que en
un sen ido, no se ía capaz de encauza el de-
e io o ambien al (en 1989 ni siquie a se men-
ciona la somb a ominosa del cambio climá ico
que, sin emba go, el documen o de UN, Own
Common Fu u e ambién conocido como In o -
me B und land, de p epa ación de la agenda de
la Cumb e de Rio 92, ya empezaba a agi a po
esos años así ambién como el nega i o enóme-
no de la educción de biodi e sidad) ni en o o,
según lo que ci amos del ex o, ampoco pa e-
cía capaz de lidia con las in ecciones í icas.
Pa icula idad, dicho sea de paso, que ecogió
como signi ica i amen e ominosa, el magna e
Bill Ga es en su Ted- alk de 2015.
F en e a es a apa en e inde ensión abso-
lu a en e al i us (és e y odos los que pod án
sucede se) pa ece que eme gen dos pos u as
–di ía– an opológicas: la eclusión ascé ica in-
di iduada y ajan emen e sepa ada del mundo
(es deci , eubica se en el p ime con ín de in-
munidad, negando no solo lo ac ual-global sino
además lo común de la communi as) o la con ian-
za écnica en una adminis ación biocon olada
de las elaciones sociales.
Ambas pos u as, no obs an e, esqui an
el p oblema cen al de econs ui lo común en
una escena de na u aleza ex e minada po la
pasión ans o mado a del hipe capi alismo,
aunque pa ecen eme ge como insidiosas b ú-
julas de u u os neohumanos posibles.
Pe e Slo e dijk, en Ex añamien o del
mundo3 cons uye, si se quie e, una iloso ía
ascé ica del sali se del mundo median e un ex-
añamien o de sí –como lo dado social– o una
ex imidad, como con aposición a la in imidad
necesa ia pa a el pode -se social; ex imida es
así, hui de lo social, pe o sólo como negación de
la necesidad de des-na u aliza se en lo múl iple
de las mediaciones u banas.
Hay en el ex añamien o –que esencial-
men e se plan ea como huida al desie o– un
eplan eo del se : Los san os del desie o no son poe-
as; son a le as de una disciplina me a ó ica que pe -
sigue hace homb es di inos de homb es mundanos.
El p incipio-desie o eme ge ía así como
un p oyec o es oico de a i mación del se pa a
3 Slo e dijk, P., Ex añamien o del mundo, P e- ex os,
Valencia, 2016 [1998].

SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
26 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
in en a di iniza lo mundano (del se ; pe o
ambién del ahí o el ambien e del se ) y en esa
olun ad in ensa de eligiosidad –de a i mación
de la posibilidad de una ida e-ligada, que luego
de end á en ida eligiosa, que se á o a cosa–
se con igu a, po así deci , un au a de sal ación
que es asimismo, una au a de in-munidad, un
p o ege se de lo mundano.
Esa olun ad de se en la condición de
ascesis consumada en el ideal-desie o en-
iende Slo e dijk que es cen al pa a en en-
de la o mación de las g andes eligiones
ya que el c is ianismo especialmen e –pe o
ambién el judaísmo y el islamismo son p o-
duc os ul e io es del ideal-desie o, así como
la mode nidad se ía un modo de nega el p in-
cipio desie o:
Puede asegu a se que el complejo que i-
gu a como ci ilización occiden al es iba
en una nega i a del p incipio-desie o.
Ese desenlace se consumó al cabo de una
se ie de pasos que se pueden in e p e a
como una e ac ación consecuen e del
ex emismo anaco e a. Menciona é aquí
solo es de ellos: el exceso de los soli a ios
en bene icio de las comunidades monaca-
les; el e o zamien o de la dimensión a-
bajo en la egla occiden al; el monaca o
p o es an e y la p osc ipción de la “ i a
con empla i a” median e la sociedad de
p oducción bu guesa mode na. (Slo e di-
jk, 2016:109)
En su esc i o Slo e dijk a a á de e i ica la
pe du ación de di e sas ins ancias de ensi as e
in uc uosas de econs ui el p incipio-desie -
o, po ejemplo en la cul u a de las d ogas, en el
sen ido y unción de la música o en el auge de la
mic o- eligiosidad de ma iz hinduis a.
Pa a noso os y en el con ex o de nues-
o ensayo, la la ga y ica ia his o ia de un mo-
delo de ascesis ins alado en el a ianzamien o
del p incipio-desie o es en ealidad, una igen-
cia a caica, pe o aho a eins alada, de p opone
una modalidad de inmunidad, a a és de o mas
negado as de comunidad o e-ligado as de és a
en o no de los di e sos disposi i os comen a-
dos de econ igu a el desie o.
La esencia del p incipio-desie o –el
i i aislados, i i con poco– es negada o e-
o mulada en di e sas e siones del e-liga e,
desde la undación c is iana agus iniana (en
que el a icano casi ecién enido del desie o
impone la idea de las dos ciudades, en que la
ciudad celes ial soluciona á las penu ias ine i-
ables de la ciudad e ena, ins i uyendo si cabe
una eo-inmunidad basada en la é) a las o mas
del monaca o y al desemboque en el cal inismo
p o-capi alis a.
El mo imien o his ó ico de las di e en-
es al e na i as de coaliga inmunidad y comu-
nidad lo analiza Roland Ba hes en Cómo i i
jun os4 in oduciendo la igu a in e media de la
idio i mia, que es un i i jun os pe o dis an-
ciados y a di e en es i mos (cada cuál al suyo),
cuya igu a ní ida pe o a la ez e anescen e y
p eca ia se ía la comunidad de Mon e A hos:
en e dos o mas excesi as: una o ma
excesi a nega i a (la soledad, el e emi is-
mo), una o ma excesi a in eg a i a (el
coenobium, laico o no, alans e io o mo-
nas e io), una o ma media, u ópica, edé-
nica, idílica (la idio i mia). Señalemos
que es a o ma es muy excén ica: nunca
4 Ba hes, R., Cómo i i jun os, Siglo XXI, Buenos Ai es,
2003.
Robe o Fe nández
|| 27
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
p ospe ó en la iglesia (en el Mon e A hos,
abandonada), que de hecho siemp e la
comba ió (San Beni o con a los sa abaí-
as, monjes que i en de a dos o de a es,
sa is acción de los deseos). Po o a pa e,
el psicoanálisis no se ha in e esado po los
pequeños g upos. O bien es el suje o en su
en ol o io amilia , o bien la mul i ud…
(Ba hes, 2003:52)
Ba hes cons a a en es e lib o-semina io (que
es además un modelo de lib o-juego pues es á
compues o po un desa ollo de 32 denomi-
nados asgos que o denados al abé icamen e
en su secuencia y p esen ación uncionan casi
como naipes o componen es in e cambiables y
ecombinables del discu so poli alen e de su
au o ) como su idea de comunidad basada en el
p incipio de ideo i mia a ó in uc uosamen-
e de combina soledad ascé ica e in e cambios
comuni a ios en ensayos o en a i as que se
ue on ex inguiendo den o del mo imien o
del pasaje de la comunidad (gemeinscha ) a la
sociedad (gesselscha ).
El modelo-sociedad basado en una mul-
iplicación in ini a de elaciones de comunica-
ción – eo izado idealmen e po Habe mas en
su u opía de democ acia como eme gen e de
máximun de comunicación– no sólo se consu-
mó en pa alelo al desa ollo del capi alismo en
su ansición a la ase de globalización e cia ia
sino que desemboca aho a –en el momen o pan-
démico de conmoción del cue po social– como
el mon aje de la dialéc ica ac ual de con on-
ación a lo común, es deci po un lado aquella
al e na i a ascé ica del p incipio-desie o que
en el mejo de los casos pod ía llega a modelos
de idio i mia y po o o, al deslizamien o del
apogeo de la comunicación hacia disposi i os
de in ocon ol, en los cuáles si no se pueden
p oduci aislamien os de los suje os, hay que
a a de ob ene luyen e big-bio da a de cada
uno de ellos pa a diseña con inuas y di e sas
es a egias de aislación y/o eligación.
La ida his ó ica como posibilidad a i-
culada de aislación y eligación es á implíci a
en la de inición del i alismo geomé ico de la
es e ología que se expone en la ilogía de Pe-
e Slo e dijk5 llamada Es e as, que puede e se
como la en a i a ilosó ica de en ende la his-
o ia humana como un desa ollo p oyec ual
de una na u aleza secunda ia o adap ada que
es e au o designa, pa a cada ac uación social
especí ica, como es e as:
Que la ida es una cues ión de o ma es la
esis que conec amos con la ieja y ene-
able exp esión de ilóso os y geóme as:
es e a. Tesis que sugie e que i i , o ma
es e as y pensa son exp esiones di e en-
es pa a lo mismo. De odos modos, la alu-
sión a una geome ía es é ica i al sólo
iene sen ido cuando se admi e que exis e
una especie de eo ía que sabe más de la
ida que la ida misma; y que allí donde
hay ida humana, sea nómada o seden a-
ia, su gen globos habi ados, ambulan es
o es aciona ios, que en cie o sen ido son
más edondos que odo lo que puede dibu-
ja se con cí culos. Los lib os que siguen
es án dedicados al in en o de sondea
las posibilidades y lími es del i alismo
geomé ico. (Slo e dijk, 1997:22)
El p oyec o es e ológico es un pun o de pa ida
pa a desc ibi una his o ia del se -en- an o-
habi a que anuda lo solida io con lo in e io ,
5 Slo e dijk, P., Es e as, I, Si uela, Mad id, 1997. Todas las
ci as inse adas pe enecen a la In oducción: Los aliados o:
La comuna exhalada.
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
28 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
la ida social-local con la na u aleza secunda ia
que p o een las es e as: Yo sólo segui é la huella
de las indicaciones pla ónicas pa a desa olla con
mayo enacidad de lo acos umb ado la esis de que
las his o ias de amo son his o ias de o ma y de
que oda solida ización es una o mación de es e-
as, es deci , una c eación de espacio in e io .
Po an o, no hay ida en lo na u al sin
una ans o mación-adap ación de ello a a és
de la edi icación y el calen amien o:
La e a mode na apa ece a es a luz como
la época de un ju amen o hecho po una
desespe anza ag esi a; a sabe : que, an e
la pe spec i a de un cielo abie o, ío y
mudo, había que consegui la edi icación
de la g an casa de la especie y una polí i-
ca global de calen amien o. (Slo e dijk,
1997:33)
De mane a que no puede habe his o ia sin p o-
yec o de na u aleza secunda ia, sin la mejo a -
i icialidad posible al que no des uya la base
na u al-ma e ial en que debe sus en a se:
Las ho das, las ibus y los pueblos, an-
o más los impe ios, en cada uno de sus
o ma os, son magni udes psico-socios-
é icas que se acomodan, clima izan, e-
cogen ellas mismas. A cada ins an e de su
exis encia es án o zadas a coloca sob e
sí, con sus medios ípicos, cielos semió icos
p opios de los que les lleguen inspi aciones
comunes ca ac e izado as. (Slo e dijk,
1997:62)
Una de las ca ac e ís icas más no ables de la
llamada science- ic ion (o en gene al, de la p o-
ducción de ela os u ópicos, eu ópicos o más
ac ualmen e, de nea u u e) es que cada ez
esul a más ce cano a la ac ualidad desde la
que se esc ibe, el ho izon e iccional p opues-
o. Si el u u o desc ip o-p opues o po F ancis
Bacon en La Nue a A lán ida (1610), Johna an
Swi en Los Viajes de Gulli e (1726), Julien de
La Me ie en El Homb e Máquina (1752) o Julio
Ve ne en Pa is en el siglo XX (1863) necesi aban
en e uno y es siglos pa a alcanza cie o ho-
izon e de consumación de sus p o ecías an o
las op imis as como las ominosas, ya los mo-
de nos como He be Wells en La máquina del
iempo (1895), Geo ge O well en 1984 (1949),
James G aham Balla d en El mundo sume gido
(1962) o Philip Dick en Los es es igmas de Pal-
me Eld i ch (1965), p oyec aban al ex emo de
su imaginación escena ios en gene al dan es-
cos po lo an ihumano, cuyo alcance eal ocu-
ía después de no más de dos o es décadas.
Au o es ac uales como po ejemplo, Ma c-Uwe
Kling en Quali yland (2017) p oyec an o simu-
lan u u os que en pa e ya han ocu ido o es-
án ocu iendo.
Kling, aggio nando a O well, esceni ica
un mundo dominado po o ganizaciones en las
que se anspa en an en idades como In e ne ,
Amazon, Ai bnb, Google o Ube –dicho sea de
paso, casi odas c eaciones o exc ecencias de
Silicon Valley– donde en un país ideal (Quali-
yland) alcanza el pode un and oide, John o
Us, que es mucho mejo que cualquie huma-
no y en el cual su p o agonis a Pe e Simempleo
(las pe sonas lle an el apellido del abajo de
su mad e o pad e) que abaja como ex e mi-
nado de máquinas obó icas, se apiada de ellas
y cons uye una comunidad insu gen e de no-
humanos sensibles.
Las en ajas del no-humano en la nue-
a sociedad se elacionan con su capacidad de
p ocesa in o mación algo í mica (el p ime
no-humano p esiden e, John o Us, oma las
Robe o Fe nández
|| 29
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
mejo es decisiones ins an áneas po que es á
ce eb almen e equipado pa a p ocesa algo i -
mos) y en ealidad p eanuncian el modelo de
esis encia en e a una colección de humanos
absolu amen e manipulados po el in ocon ol
de las g andes o ganizaciones en un mundo
donde se hace ca ne pe de lo público, echaza
la mezcla de di e en es y el modelo mismo de
la ne iosidad me opoli ana, an p econizada
desde Baudelai e has a Simmel. Una de sus con-
secuencias, la densidad social, esul a nega i a
y de necesa ia emodelación, en la que algunas
de sus no edades mode nas como el ascenso
o el me o de ienen máquinas sospechosas. El
al John o Us de Quali yland, qué es an jus o
en su conduc a algo i mizada, esul a an in-
sopo able pa a los humanos que inalmen e es
asesinado po uno de ellos.
El de eni del siglo madu a el comple o
acaso de cualquie idio i mia y el suje o, al
como lo desc ibe la e e sión del comunismo-
siglo XXI p opues a po Toni Neg i, p esencia
su disolución como al en la apa ición, e olu-
ciona ia pa a Neg i, de la o ma mul i ud. En un
ex o de Pueyo Zoco incluido en la p emoni o-
ia publicación de 2018 que ci amos en la no a
1 se lee lo que sigue:
El nue o pano ama de un capi alismo
globalizado sin pue as ni en anas p e-
cisaba de un suje o que hicie a inú il la dis-
inción en e un aden o y un a ue a. Su
exp esión más e iden e e a la mul i ud y
su lógica no e a ya la lógica de la alienación
o el epen ino y e ible ol e se o o, sino
la del con agio. (Pueyo, 2018:9).
Desc ipción del pí ico iun o de un capi alis-
mo globalizado que p i a izando odo ob ie-
ne el modelo ungible de una mul i ud líquida
o de amada en el con inuo en e a ue as y
aden os que incluso pod á i supe ando la
sospecha sob e lo o o, pa a ecae empe o, en
la lógica del con agio: el buen con agio capi a-
lis a de las densas mul i udes que consumen
al unísono co e sin emba go, el pelig o de
cons i ui se en el mal con agio que pe u ba
o des uye las inmunidades.
La in ección í ica se e igía, en e ec o,
como la condición de posibilidad bio-
polí ica de un mons uo ho izon al, un
mons uo que se mani ies a como una
pu a supe icie y que no en iende de di e-
encias de clase, géne o, aza o nacionali-
dad. Cualquie cue po, po el hecho de se
cue po, se si úa en es a zona de con agio,
donde la on e a en e el yo y el o o se
di umina. Y, si es cie o que siemp e hay
o o, ya no se puede deci que es e o o sea
es ic amen e o o; es o es, que sea cuali-
a i amen e dis in o.
Es e aspaso del con agio en e quienes con i-
en en el uni icado cue po social de la mul i ud
que consume hacia la in ección í ica que el
ideal globalizan e pe mi ió, consag a cu iosa-
men e la no deseada –po las cúpulas capi alis-
as– globalización p opia de una democ acia no
de bene icio sino de pe juicio; el pe juicio ema-
nado del mons uo ho izon al que no discie ne
di e encias en e los cue pos y al iun o malé-
ico de la ci culación absolu a de la i alización
hace que se ex ingan di e encias y o edades: el
cue po ideal que co e el pelig o de la a ec ación
i al ya es uno y odos, sin dis iciones.
El en e mo no deja de se el mismo en e -
mo e, incluso si la ans o mación se ha
consumado –y es o es un ópico ecu en e
en la icción de la in ección–, los mue os
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
36 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
Eso es así po que apelando al iesgo g u-
pal se c ea en el indi iduo una alsa sen-
sación de conocimien o ma emá ico sob e
el cue po que le anima a con ia ac í ica-
men e en pau as de p e ención. (Ta ani-
lla, 2018:14).
Si bien es o no es á esc i o de ca a a la pande-
mia exp esa una de las ace as de las c ecien-
es pasiones algo í micas y la egiminización
ac ua ial del con ol (social y polí ico) de los
cue pos e idencia una conduc a an i-subje i a
conducen e a ins ala la cues ión de la salud so-
cial como un componen e más de la economía
capi alis a que pod ía oma una mani es ación
más del ca og a iado gené ico de los mapas de
iesgo:
Es más, pues o que la lógica ac ua ial
de uel e una ep esen ación del cue po
“ agmen ado en múl iples da os” y p o-
cesado en i ud de iesgos especí icos, el
indi iduo acaba po ep esen a su p o-
pio cue po como si compusiese unmapa
de iesgos.
La écnica del mapa de iesgos, que nació
en I alia hacia 1960 en una áb ica de au-
omó iles Fia , su gió como inicia i a sin-
dical a in de conciencia a los abajado es
de los iesgos que asumían ope ando en las
cadenas de mon aje; empleando planos de
la áb ica y lápices de colo es, los p opios
abajado es iden i icaban pelig os y los
ubicaban en el espacio, lo que les hacía
conscien es de las amenazas del en o no
ab il. (Ta anilla, 2018:14).
La diseminación de la in o mación ace ca de la
salud conc e a de un suje o en una mul iplici-
dad es adís ica de exp esiones de un núme o
cada ez más g ande de indicado es analí icos
(eso que en egan los llamados análisis clínicos
aho a eno memen e mul plicados) p esen a la
posibilidad de in e p e aciones mic opa amé-
icas de la salud de un suje o y de inse a y
cali ica és a den o de mani es aciones ípicas
de la ca og a ía de iesgos.
La écnica del mapa de iesgos, que se ha
ex endido y gene alizado en la p e ención
de iesgos labo ales, iene una analogía
en el modo como los indi iduos piensan su
p opio cue po, agmen ado en ó ganos y
sis emas suscep ibles de en e ma en una
p obabilidad de e minada.
En ese sen ido, puede llega a en ende se
la idea de Beck de que el iesgo nos p opo -
ciona un mapa cogni i o que nos pe mi e
coloniza el u u o. El iesgo, e ec i a-
men e, nos da a gumen os pa a compone
una ca og a ía de noso os mismos que
nos asis e en el au ogobie no. (Ta anilla,
2018:14).
Es a úl ima conside ación ela i amen e op-
imis a de los mapas de iesgos aplicados a
pe sonas y sociedades (coloniza el u u o, au-
ogobie no, e c.) en igo pa ece p esen a se en
la pandemia con aspec os de ince idumb e y de
acep ación de a ec aciones inespe adas (el en-
e mo asin omá ico) e inmanejables (la ausen-
cia de e apéu icas con iables y e ec i as) y po
o a pa e, den o de la idea de p ese a a como
sea el capi alismo, se diluye la idea del mapa de
iesgo indi idual a a o de un iesgo colec i o
incie o en su ape u a al daño y pelig o –a me-
nudo de los peo es de cada colec i o,como los
neg os y la inos en USA– que u iliza exp esio-
nes ípicamen e eugenésicas ales como inmu-
nidad de ebaño.

Robe o Fe nández
|| 37
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
El ex añamien o (o edad) del cue po
es en iempos ecien es, ma cadamen e c ecien-
e y ya Felix Gua a i augu aba que la e dade a
–y módica– e olución de es a ho a e a ecupe-
a la subje i idad o la po encia síquica del su-
je o, con on ando su anulación en el seno del
en onizamien o capi alis a. Aho a se e lo a
inquie an emen e la p egun a sob e el qué soy?
Ag a ada po una, a la ez p oli e ación
de da os o ecidos po la in es igación biológica
así como de un b u al econocimien o de lo que
aún no se sabe, se es ableció po ejemplo, la con-
i encia den o de cada cue po nues o de unos
10 mil millones de células (mías o p opias) más
100 mil millones de bac e ias, de en e 500 a
1000 especies di e sas (¿ex e nas?, ¿in asi as?).
El ilóso o i alo- ancés Emanuele Coc-
cia11 indica que:
Po p ime a ez en mucho iempo –y a una
escala plane a ia, global– nos hemos o-
pado con algo que es mucho más pode oso
que noso os, y que nos a a deja pa ali-
zados du an e meses. Tan o más po que se
a a de un i us, que es el más ambiguo de
los se es que pueblan la Tie a, un se que
es incluso di ícil cali ica de “ i o”: habi a
en el umb al en e la ida “química” que
ca ac e iza a la ma e ia y la ida biológi-
ca, y no alcanzamos a de ini si pe enece
a la una o a la o a. Es demasiado animado
pa a la química, pe o demasiado inde e -
minado pa a la biología.
El inde e minismo químico-biológico del en e-
i us lo coloca en esa ins ancia de desconoci-
11 Coccia, E., La Tie a puede deshace se de noso os con la
más pequeña de sus c ia u as, epo aje de Nicolás T uong
publicado en el si io Lobo Suel o, el 16 de ab il de 2020.
h p://lobosuel o.com/ ag/coccia/
mien o que el es ado ac ual de la ciencia nos
o ece pa a in en a alguna clase de con ol.
Incluso el mecanismo inmunológico de la solu-
ción- acuna ep esen a ( ue a de su eal ope a-
i idad cuando apa ezcan) un modelo cogni i o
más bien pob e ya que supone simplemen e po-
ne al i us en con a de sí, sin alcanza a mo-
dela se los é minos de sus compo amien os
ni las p espec i as de sus e oluciones.
Resul a pe u bado cons a a –sigue
Coccia– en el p opio cue po del i us, la cla a
oposición en e la ida y la mue e. Y, sin em-
ba go, es e ag egado de ma e ial gené ico se ha
libe ado y ha pues o a la ci ilización humana
–la más desa ollada, desde el pun o de is a
écnico, de la his o ia del plane a– de odillas.
Soñábamos que é amos los únicos
esponsables de la des ucción…, y es amos
cayendo en la cuen a de que la Tie a puede
deshace se de noso os con la más pequeña de
sus c ia u as.
Es muy libe ado : po in nos hemos li-
be ado de esa ilusión de omnipo encia que nos
obliga a imagina nos como el p incipio y el in
de cualquie acon ecimien o plane a io, an o
pa a bien como pa a mal, y a nega que la ea-
lidad que enemos delan e sea independien e
de noso os. Incluso una minúscula po ción de
ma e ia o ganizada es capaz de amenaza nos.
La Tie a y su ida no nos necesi an a la ho a de
impone ó denes, in en a o mas o cambia de
di ección.
Si el i us pe e so ing esa al cue po
(jun o o con a los millones que ya lo colonizan)
se ab en ci cuns ancias de ex ema alea o ie-
dad ales como li e almen e, oga que las p o-
pias de ensas del cue po (cuyas ca ac e ís icas
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
38 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
y dimensiones no se conocen con exac i ud) le
hagan en e exi osamen e.
Po lo an o, la conduc a sani a ia y
social p e alecien e es a a que ese i us no
ing ese a nues o cue po median e ac uaciones
que hoy suenan bas an e a caicas, ales como el
dis anciamien o social y el ecub imien o co -
po al, es deci casi lo mismo que se hacía en el
siglo XIV en e a la Pes e Neg a.
Sepa a p uden emen e las co po ali-
dades pa ece que no a anza on demasiado, po
ejemplo, desde las céleb es másca as de pája os
de picos la gos que usaban los médicos ene-
cianos en la pes e del siglo XVII, que emedaba
el uni o me médico p esc i o po el pa isino
Cha les de Lo me a inicios de ese siglo, com-
pues o de capa de ela engomada y másca a con
un salien e pun iagudo elleno de paja y esen-
cias a omá icas.
La cabeza-pája o del médico éne o –
que en gene al e a un judío cons eñido a ha-
bi a el ghe o– pe mi ía du an e la epidemia
de 1631 –que se cob ó un e cio de los 150000
habi an es de la Venecia de en onces– a la gen-
e e lo de lejos y apa a se audamen e de su
pelig osa ce canía.
Esa limi ada o ma en que la ciencia
con on a el pelig o i ósico –con iando en
e apeú icas aza osas, en acunas sal í icas
o en ope aciones de suspensión de lo in enso-
común o la icción co po al público-me o-
poli ana– ins ala una inespe ada uel a a la
agenda esencial ac ual de la ciencia p oxémi-
ca, esas eo ías de la modulación espacial de
la in e acción en e cue pos y espacios desa-
ollada undamen almen e po an opólogos
como Hall y Knapp12.
12 Hall, E., The silen language, Doubleday, Nue a
Yo k,1959; Knapp, M., La comunicación no e bal. El cue po
La modulación p oxémica del espacio
en e las pe sonas que Hall imaginó como o a
o ma de comunicación y de di e enciación
cul u al –en e los íos nó dicos y los cálidos
la inos– esu ge en época de pandemia jun o
al in enso deseo de cons ucción de una mejo
piel y del o jado de un ideal escudo sani a is a
de eme gencia (yelmo, ba bijo, delan ales, cu-
b ecalzados, guan es, e c.) que si bien a aiga
en uni o mes sani a is as se expande al ideal
gene alizado, casi en busca de a e ac os simi-
la es a las a madu as medie ales jun o al des-
pliegue de pieles a i iciales de dis anciamien o
social que son la ez uncionales y simbólicas
y que se yux aponen al gene alizado auge de
p ó esis ma e iales e inma e iales, ex enso es,
ampli icado es, senso es, e c.
Y ambién una ela i amen e inge-
nua e isión de las capa azones habi ables
que ecupe an su a caica unción de ensi a,
apologizando cápsulas en luga de en o nos
o hipe alo ando el modelo ecluído de los
in e nade os, p omo iendo en el miedo e
inconsciencia casi una exégesis a la ege ali-
zación del cue po, iluminado y asoleado pe o
ambién he me izado espec o al lujo del ai e
público, p o agonizándose así un cu ioso y
e óg ado gi o a conside a la i ulencia de
las miasmas.
Todo lo cuál eins ala una hipe alo a-
ción de las cua en enas en luga es neu os, e-
de iniendo la ele ancia de ambien es segu os
que ga an izan cie a isibilidad lejana de lo
público inaccesible po insegu o, como ocu e
con las inédi as apologías de un luga que has a
aho a e a casi inse ible, como los exigüos bal-
cones, que además cumplen la unción polí ica
y el en o no,Paidós, Ba celona, 1992 (1980); Hall, E.,The
Hidden Dimension, Doubleday, Nue a Yo k, 1966.
Robe o Fe nández
|| 39
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
de mic o- o o indi idual de p o es a, homenaje
o di e sión.
Pe o odo lle a a una in ensa y an imo-
de na unción de asegu amien o de la salud
indi idual a a és del o o gamien o de una di-
mensión excesi a de seg egación y segu idad al
obje o-casa, que nues o an es ci ado Coccia no
acila en cali ica como una pulsión anac ónica
y sob e odo, an ipolí ica:
Podemos mo i po exceso de hoga . Y la
ciudad, la dis ancia que implica cualquie
sociedad, nos p o ege no malmen e con-
a los excesos de in imidad y de p oximi-
dad que cualquie casa nos impone. Así
que no hay nada ex año en el males a
que i e la gen e es os días. La idea de que
el hoga , la casa, es el luga de la p oximi-
dad a la “na u aleza” es un mi o de o igen
pa ia cal.
La casa es el espacio den o del cual con-
i en una se ie de obje os e indi iduos sin
libe ad, en el seno de un o den o ien ado
a la p oducción de una u ilidad. La única
di e encia que exis e en e las casas y las
emp esas es el ínculo genealógico que une
a los miemb os de las unas pe o no de las
o as. También po es o, cualquie casa es
exac amen e lo opues o a lo polí ico: de
ahí que la o den de queda se en casa sea
pa adójica y pelig osa.
5_ LA TENTACION ORIENTAL
Uno de los aspec os que susci ó la pandemia
en medio de su eclosión asiá ico-eu opea so-
b e ma zo 2020 ue cie a gene alizada opi-
nión p og esis a ligada a alo a la es a egia
china pa a a on a la en e medad, sob e
odo en elación al es ic o disciplinamien o
y con ol de las eclusiones y de las ac i ida-
des así como de la capacidad polí ica de aisla
po comple o egiones o ciudades en e as con-
i iéndolas en mega-laza e os que en igo
asumían con e i se en espacios de sac i icio
cuya neu alización asegu aba que el es o pu-
die a segui no mal.
Su gió de esa conside ación una posi-
ción de p e e encia espec o a ol e a la egu-
lación au o i a ia del comunismo, pe o el de
S alin, que po ejemplo adqui ió has a in es de
absolu a candidez y p e ensión de p agmá ico
acionalismo en in elec uales ales como Žižek.
Sin emba go, Žižek13 dema ca su su-
pues a a inidad a un es a alismo so ie izan e
aunque imagina una noción comunis a de go-
bie no mundial suscep ible de p ocu a un mo-
delo de con ol de eme gencia sup anacional
(y sup aemp esa ial) al es ilo de las an asías
asignadas en egue as a la Liga de las Nacio-
nes: No es amos hablando aquí sob e el comunismo
a la an igua usanza, po supues o, sino sob e algún
ipo de o ganización global que pueda con ola y
egula la economía, así como limi a la sobe anía
de los es ados nacionales cuando sea necesa io.
Los países pudie on hace lo en el con ex o
de la gue a en el pasado, y odos nos es amos ace -
cando e ec i amen e a un es ado de gue a médica.
La u opia de gobie no mundial pod ía
emblema iza se –y Žižek lo hace explíci amen-
e– en la e alo ación cien í ica de la ges ión
de la O ganización Mundial de la Salud, cuya
p oacción hacia un sup agobie no es a al- acio-
13 Žižek, S., Co ona i us es un golpe al capi alismo al es ilo
de ‘Kill Bill’ y pod ía conduci a la ein ención del comunismo,
a ículo en Russia Today, Feb e o 27, 2020. En, en Sopa de
Wuhan, ASPO, Buenos Ai es, 2020, pp.21-28.
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
40 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
nal hab ía jus i icado el a aque de inanciado
que le p opinó T ump.
Po cie o, el epen ino p es igio ges-
iona io del modelo chino y su ex apolación a
pe spec i a u u ológica de una e apa his ó i-
ca de exp esión de un igu oso capi alismo de
Es ado ( ela i amen e policiáco) eme gió en
pa alelo a las pan ominas umpianas y su ma-
ni ies a incapacidad de adminis a es a c isis
an o en lo sani a io como en lo socio-económi-
co con una insóli a ecaída en un ede alismo a
ul anza cen ado en lib a el des ino de cada
Es ado a cada adminis ado local y a sus ape-
encias y p e e encias elec o alis as dado que
la ca ás o e no eame icana coincidió con un
año elec o al.
La inusi ada alo ación del modelo an-
ipandémico asiá ico – an o pa a China como
pa a Co ea y en meno medida, Japón– se e-
lacionó con cie o igo en la adminis ación y
manipulación absolu a de los indicado es elec-
ónicos, a a és de la u ilización del con ol
digi al de la salud de cada indi iduo basándose
en mecanismos de cap u a es a al de la in o -
mación suminis ada po cada suje o de lo que
su gió una de las an as pa adojas eme gen es
de es e es ado pandémico como pudie a em-
blema iza se en el pasaje de las pulse as de
los encausados en libe ad condicional a odo
el mundo que habili ó que los elé onos como
GPS de inie an disposi i os de desp i a iza-
ción y supe isión de compo amien os, lo que
suminis ó en China la in o mación necesa ia
pa a sus maniob as compulsi as de eclusión y
a amien os.
Es a epen ina e alo ización mundial
p og esis a de China (dónde po o a pa e, se
log a ía el no meno éxi o mac oeconómico de
man ene , aunque a enuada, una asa de c eci-
mien o económico en e a la caída del es o de
las economías mundiales en ci as que ondan
el 10% de sus PBI) no puede ob u a del odo la
comp ensión de una cadena causal que a icu-
la hace dos décadas, la p omoción de las á eas
económicas ZPE, que con sus sala ios paupé-
imos, sos u o o ac ecen ó la en abilidad de
las g andes mul inacionales del capi alismo
globalizado jun o al man enimien o y ac e-
cen amien o de una clase de ida pa a esos ex
campesinos de enidos ope a ios de ensamblaje
de las g andes áb icas que man u o y aumen ó
lo peo de cie os es ilos de ida ap os pa a pe-
queños g upos u ales pe o a al pa a aglome-
aciones u banas.
Pa a Alan Badiou14 China es pues un lu-
ga donde obse amos el anudamien o, po una
azón a caica y luego mode na, en e un c uce
na u aleza-sociedad en los me cados mal man eni-
dos, de mane a an igua, causa de la apa ición de la
in ección, y una di usión plane a ia de ese pun o
de o igen,aca eada po el me cado mundial ca-
pi alis a y sus desplazamien os an ápidos como
incesan es.
El hecho pandémico, de i ado de un p i-
mi i ismo p eca io que dio pie y undamen o
a una acumulación o igina ia de úl ima gene-
ación que explica el p o agonismo chino en el
capi alismo global, de iene p ecisamen e pan-
démico po que aquella “ en aja” a caica no pue-
de seg ega se de la dinámica económica global
que p ohijó.
Así la hoy céleb e p o incia de Hubei
y la ciudad de Wuhan adquie en el pola izado
ca ác e de esul a la capi al mundial de la p o-
ducción de la a e ac ología 5G jun o a esul a
el si io donde más se come sopa de mu ciélago,
14 Badiou, A., Sob e la si uación epidémica, a ículo en Sopa
de Wuhan, ASPO, Buenos Ai es, 2020. Pp. 67-78
Robe o Fe nández
|| 41
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
den o de esa adición a caica de sos ene una
alimen ación basada en come se indisc imi-
nadamen e oda clase de p oduc o de o igen
animal, sin ninguna polí ica sani a ia y dando
paso a la ápida ehicula ización de pasaje de
múl iples p oblemas zoonó icos a en e meda-
des humanas desconocidas e incon olables.
El cos o de log a una mano de ob a ZPE
que o illa en medio dóla po ho a, asegu ó ba-
ja odo lo que se pudo el cocien e del capi al
a iable que asegu a a man ene o ac ecen a
la asa de ganancia mul inacional, pe o el e-
sul ado de la desespe ada olun ad de come se
odo lo animal de al población paupe izada en-
gend ó la p esen e pandemia, que pod ía e se
(como lo hace T ump) de e ancha o ien al pe o
que a odas luces esul a un daño ma ginal de
aquel modelo económico: hab á que espe a si
algún mac oeconomis a pueda compa a aque-
lla asa de ganancia apoyada en la educción de
cos es de un abajo cuasi-escla o con los eno -
mes queb an os económicos del 2020.
Un enómeno asiá ico que ambién en-
candiló a algunos analis as ue el que pod ía
llama se modelo su co eano (pod íamos deci
el samsungnismo), basado en mac o-in o ma-
ción y big da a de cada indi iduo pa a con o-
la el con agio, median e una manipulación
cen alizada de oda esa masa de in o mación
que sin emba go se ía muy di ícil de con ina se
a un uso especí icamen e sani a io, po lo que
cabe p egun a se, pa a qué en China (donde el
moni o eo indi idualizado de cada suje o ya
enía de an es), se i án esas bases de da os en
ci cuns ancias pos-pandémicas?
Pe o la ce eza pa a algunos y el pelig o
pa a o os de un nue o capi alismo mundial
en manos del poli bu ó chino (que en pa e
ue a í ice del sal a aje económico global de
la c isis inancie a iniciada en 2007) admi e
pa a apologis as como el co eano de enido
alemán Byung Chul-Han15 que se a a ía de
un bloque ci iliza o io cuya expe iencia po
una pa e eligiosa-a caica y po o a comu-
nis a, se ía capaz de compo a se en modo
mecánicamen e ap o pa a adap a se a polí icas
de Es ado median e una e icaz neu alización
de las libe ades indi iduales y de la admisión
gene alizada de egis a sus icisi udes pe -
sonales y sociales co idianas en p o de una
p odigiosa adminis ación big da a pa icula -
men e e icien e cuan o (pe o no solo) a igilancia
de en e medades:
Las pe sonas son menos enuen es y más
obedien es que en Eu opa. También con ían más en
el Es ado. Y no solo en China, sino ambién en Co ea
o en Japón la ida co idiana es á o ganizada mucho
más es ic amen e que en Eu opa. Sob e odo, pa a
en en a se al i us los asiá icos apues an ue e-
men e po la igilancia digi al. Sospechan que en
el big da a pod ía ence a se un po encial eno me
pa a de ende se de la pandemia. Se pod ía deci que
en Asia las epidemias no las comba en solo los i ó-
logos y epidemiólogos, sino sob e odo ambién los
in o má icos y los especialis as en mac oda os. Un
cambio de pa adigma del que Eu opa oda ía no se
ha en e ado. Los apologe as de la igilancia digi al
p oclama ían que el big da a sal a idas humanas.
La endencia de apologización a los
modelos asiá icos implemen ados a aíz de la
pandemia (luego, apa en emen e, de gene a -
15 Chul-Han, B., La eme gencia i al y el mundo de mañana,
a ículo en El País, Mad id, Ma zo 22, 2020. h ps://elpais.
com/ideas/2020-03-21/la-eme gencia- i al-y-el-mundo-
de-manana-byung-chul-han-el- iloso o-su co eano-que-
piensa-desde-be lin.h ml

SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
42 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
la) inalmen e pa ecen alo a la a iculación
en e segu idad sani a ia y abajo escla o; es
deci el econocimien o de una ma iz p oduc-
i a que e i alizó y edis ibuyó el capi alis-
mo pos e o cuya o ganización casi mili a (las
ZPE uncionan con ob e os que has a hace nada
e an campesinos, me ced a igu osos o ma os
de con ol p oduc i o de aigamb e mili a iza-
da) puede habe signi icado una p edisposición
social gene alizada en la acep ación con iada de
un es ic o moni o eo de las en e medades so-
ciales po pa e de un Es ado ecno-au o i a io,
lo cuál gua dando las dis ancias ampoco di ie-
e demasiado de la solución inglesa de media-
dos del Siglo XIX cuando se ecu e a un es ado
emp esa io-pa e nalis a que, sin deja de hace
negocios (sob e odo mo ilizando el cuan ioso
supe á i de capi al inancie o), decide enca a
la mode nización in aes uc u al del sanea-
mien o u bano, no como un ac o ca i a i o
p o-wel a e s a e, sino como medida ex ema
pa a ga an iza la ep oducción biológica de la
ue za de abajo.
Una de las ca ac e ís icas de las conduc-
as o ien ales en e a la pandemia ue, además
de la mo ilización de una eno me big da a pe -
sonalizada de e idencias de en e medad, la
ope a o ia eloz de on e izaciones disc ecio-
nales pa a con ola y il a los mo imien os
de pe sonas y cosas, an o sea en e es ados
nacionales como en e secciones in e nas de
cada país, desde egiones y p o incias has a
ciudades y ba ios, incluso agmen os de asen-
amien os iden i icados con mani es aciones
de en e medad. El enómeno signi icó un p i-
me e ec o con adic o io espec o del modelo
ideal de economías líquidas de la globalización
y aunque a ó de sepa a el lujo de pe sonas
espec o del de me cancías, implicó cie o im-
pac o eg esi o en la economía mundial basada
en aquella eno me mo ilización de me cancías.
Las es imaciones de las consul o as de come -
cio ex e io indican que el c ecimien o p e is-
o de has a 40 millones de TEU/año (que ue lo
que ocu ió en la úl ima década) se á de aho a
has a en los siguien es 5 años de no más de 25
millones, lo que implica enoce una me ma
de has a el 40% del c ecimien o espe ado de
la mo ilización global de me cancías. También
se espe a en o ma indi ec a educi el d enaje
demog á ico del subdesa ollo al desa ollo, lo
que pa ece uncional al xeno obismo de de e-
chas eu opeo y no eame icano y en momen os
álgidos de pandemia incluso pa eció ad e i se
la e e sión de los lujos (las amosas pa e as
lle ando gen e desde España o F ancia a Ma-
uecos o A gelia).
La combinación de polí icas sani a ias
más o menos au o i a ias o democ á ico-con-
sensuales (que casi no log a on ningún esul-
ado de au odisciplinamien o gene alizado de
los llamados ciudadanos lib es) y de acomoda-
mien os eg esi os de la economía de la p oduc-
ción y el abajo, con e gió o lo es á haciendo,
en una inédi a y p o unda egulación y i uali-
zación de la co po alidad del habi an e u bano
y quizá ambién en una emaquinización del
suje o-mundo, en el sen ido de ope a se com-
po amien os de e minis as de con- i encia y
co-p oducción, como se pone en e idencia en
los a amados p ocedimien os que en A gen ina
se conocen como p o ocolos de ac i idad; es de-
ci , egulaciones de acciones en e suje os y
espacios que bajo la supues a ce eza cien í ico-
sani a is a no descuidan in en a consegui el
máximo de p oduc i idad.
Ga cía Canclini eins ala el enómeno
pandémico en p ocesos más la gos, aunque lo
Robe o Fe nández
|| 43
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
his ó icamen e especí ico del hecho obliga a
iden i ica sucesos de cambio es uc u al16:
¿Sal a idas o la economía? La espues-
a llega de o ganismos que inci a on a
endeuda se: el Banco Mundial y el FMI,
sus di ec o es, piden en comunicado con-
jun o del 26 de ma zo que los países in-
dus ializados “congelen el eembolso de
deudas” pa a 76 naciones de bajos ing e-
sos y p omue en pa a odos “ es ablece el
empleo” y a ende la salud. Se ahondan las
sospechas sob e la democ acia, decenas de
g upos de in es igación (dos en Pa ís), es-
udian si el au o i a ismo asiá ico, el con-
ol de la población median e me ada os, o
algún a eglo de la democ acia occiden al
es más e icaz pa a de ene los une ales.
Has a aquí, Ga cia Canclini apun a algunas
obse aciones sob e el doble ambaleo de de-
moc acia (a a o de modelos del au o i a ismo
asiá ico y de la ges ión en base a me ada os) y de
capi alismo (en o no de las ap eciaciones he-
e odoxas – espec o de su discu so egula – de
ins i uciones ales como el WB y el FMI, ambas
a a o de espues as es a alis as y no lib eme -
cadis as en e al empleo y la salud).
La más ápida ecupe ación sani a ia y
económica de China, cuyo capi alismo se
sos iene en el disciplinamien o, obliga a
pensa en el lide azgo económico que pue-
de oma el gigan e asiá ico y el impac o
que end á en Amé ica La ina, donde es
p ime o segundo in e so en a ios paí-
16 Ga cía Canclini, N., Polí icas de la pandemia: ¿Llega á
el co ona i us a aplas a las demás luchas en cu so?, e is a
Ñ-Cla in, Buenos Ai es, 14 de ab il de 2020. h ps://www.
cla in.com/ e is a-enie/- e olucion-mundial-_0_4pX-
ZaJL7.h ml
ses. Si China ex iende su dominio econó-
mico, su p es igio sani a io y sociocul u al
¿expo a á el disciplinamien o? ¿Qué al-
e na i as enemos al eemplazo de un
impe io po o o cuando la caída de las
economías y del empleo empeo e el males-
a y mul iplique el pode de las ma ias,
ya log ado al sus i ui a los Es ados en el
con ol de e i o ios eno mes y “ayudan-
do” a sob e i i a millones?
En es e pasaje además de e e i se al éxi o del
capi alismo disciplina io de China y su su-
pues a adquisición de una posición geopolí ica
in e nacional aun más p i ilegiada, Ga cía Can-
clini se p egun a sob e el e ec o sob e Amé ica
La ina de al aslación de pode in e nacional
o impe ial in luyen e sob e la egión –de USA a
China– y en ese sen ido, exp esando sus dudas
ace ca del bene icio de dicho e en ual cambio.
Hay gobie nos, como el ac ual en
A gen ina y a ios eu opeos, dispues os
a cambia las in e acciones decisionales
en las dispu as en e Es ado, emp esas y
mo imien os socie ales. Pe o ambién es
espe able que en o as naciones las con-
e siones sean más bien eligiosas y con-
se ado as, en busca de je a quías, como
la que en B asil en egó a Bolsona o el
eje cicio incompe en e y eg esi o del po-
de . Como es as eg esiones llega on, am-
bién en o os países, a a és de elecciones,
o sea sumisión consen ida, en an en las
cuen as de qué espe a de los ciudadanos.
Las u gencias de una “dic adu a sani a-
ia” es án (¿po aho a?) ag andando el
papel de las ue zas a madas en odos los
países a ec ados y a alando la igilancia
pe manen e y gene alizada.
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
44 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
Así como el ad e ido p oceso de len a de i a-
ción de in luencia del Me cado a a o del Es-
ado (más mo imien os sociales) que Ga cía
Canclini islumb a en A gen ina o en algunos
países de Eu opa (cu iosamen e sin aludi se a
México, país donde eside nues o au o ) como
consecuencia del p esen e p oceso, ambién se
iden i ica el iun o ascis oide de exp esiones
ales como el bolsona ismo que pa ecen esis i
al esonan e acaso de su o ma de en en a la
coyun u a pandémica.
6_ SOBRE LA DECREPITUD
Los 60 quizá exp esen en la ecien e mode -
nidad, el momen o más encomiás ico y cele-
b a o io de endencias y opiniones de anco
elogio al alo de lo ju enil, coincidiendo con
episodios supues amen e e e enciales de esa
apología ales como las e oluciones cul u ales
cali o niana (desde el apogeo del d op-ou y el
hippismo has a las ans o maciones de subje i-
idad enca adas po Ba eson) y ancesa (desde
el mo imien o si uacionis a debo diano has a
la e uel a pa isina del 68).
Hacia ines de esa década desa o ada-
men e i alis a apa ecen en Buenos Ai es dos
lib os muy elocuen es sob e la cues ión y cie o
as ondo sus an i o que se á la negación de la
ejez o su colocación como momen o in- eliz de
exis encia. Uno es el Dia io de la gue a del ce do
esc i o po Adol o Bioy Casa es17 que en uno de
sus pasajes plan ea el dilema que quie e p esen-
a la no ela:
17 Bioy Casa es, A., Dia io de la gue a del ce do, Emecé,
Buenos Ai es, 1969.
La ju en ud es p esa de desespe ación –
epi ió Fabe –. En un u u o p óximo, si el
égimen democ á ico se man iene, el hom-
b e iejo es el amo. Po simple ma emá i-
ca, en iéndanme. Mayo ía de o os. ¿Qué
nos enseña la es adís ica, amos a e ?
Que la mue e hoy no llega a los cincuen-
a sino a los ochen a años, y que mañana
end á a los cien. Pe ec amen e. Po un
es ue zo de la imaginación us edes dos
conciban el núme o de iejos que de es e
modo se acumulan y el peso mue o de su
opinión en el manejo de la cosa pública. Se
acabó la dic adu a del p ole a iado, pa a
da paso a la dic adu a de los iejos. (Bioy
Casa es, 1969:96).
El nudo que p esen a el lib o es el de la apa i-
ción so da de un mo imien o sub e áneo uno
de cuyos e ec os se á el de sucesi as y ex añas
mue es de ancianos que p e enden ins ala
cie a econs ucción es adís ica del supues o
exceso de longe idad que se p esume y comba e.
Casi al mismo iempo que apa ecía el
Dia io de Bioy Casa es, se eedi a en Buenos
Ai es la no ela Fe dydu ke que el exiliado pola-
co Wi old Gomb owicz18 esc ibie a en su na al
Va so ia en 1937 pe o que ue a eelabo ada
y inalmen e edi ada en Buenos Ai es p ime o
ugazmen e en 1947 y luego cob ando econo-
cimien o mundial jus amen e en 1968, con un
p ólogo de E nes o Sába o. Uno de cuyos pasa-
jes eza lo siguien e:
18 Gomb owicz, W., Fe dydu ke, A gos, Buenos Ai es,
1947 (con p ólogo y aducción colec i a lide ada po
Vi gilio Piñe a), eedi ada a ias eces en especial po
Sudame icana, Buenos Ai es, 1968 (con p ólogo de E nes o
Sába o). La esc i u a o igina ia da a de 1937.
Robe o Fe nández
|| 45
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
Tampoco c eo a iesgado supone que lo
que Gomb owicz llama la Inmadu ez no
es o a cosa que el espí i u dionisíaco, la
po encia oscu a, que desde abajo, como
ue za in e io (en el sen ido psíquico y
has a eológico del ocablo, no en el sen-
ido é ico) p esiona y a menudo ompe la
másca a, es deci la pe sona, la Fo ma
que la con i encia y la sociedad nos obliga
a adop a (una y o a ez, po que nos es
imposible sob e i i sino median e más-
ca as o o mas). Y así como la Inmadu ez
es la ida (y po lo an o la adolescencia,
el ci co, el absu do, el oman icismo, la
desmesu a y lo ba oco), la Fo ma es la
Madu ez, pe o ambién la osilización,
la e ó ica y en de ini i a la mue e; una
mue e (cu iosa dialéc ica de la exis en-
cia) que nos es imp escindible pa a i i
y en ende nos. (Gomb owicz, 1968:10).
El lib o pos ula un elogio desmesu ado a la alo a-
ción de lo jo en y al e és, un ama go esen imien-
o con a lo madu o que camina hacia la mue e.
Si bien el auge neomal husiano dismi-
nuyó su somb ía mi ada sob e un desmesu ado
c ecimien o de la población del mundo (cuya
explosi a expansión pa ece habe se aplanado)
la con ingencia pandémica de iene en una es-
pecie de eugenismo sani a is a que p edica la
insu iciencia de a ención a la masa de en e mos
que p o oca la en e emedad con agiosa y en de-
biéndose escoge a quién a ende debe asumi -
se la necesidad de sac i ica an es que nada, a
los ancianos. Si no se puede se gene alis a en
a ende oda la en e medad del mundo si es a
se p esen a en o ma explosi a, el exceso de
ida del mundo debe co a se sac i icando las
edades a anzadas.
Cu iosamen e, es e posicionamien o
bioé ico esponde a las limi aciones del momen-
o pandémico pe o po o a pa e, con adice la
polí ica del capi alismo global que había con-
side ado que las mejo as de a ención sani a ia
y de p olongación de la ida e an mucho más
ba a as que el e ec o de expansión de la deman-
da que el consumo de la e ce a edad (que e a
básicamen e u ís ico y e cia io) ino cons i-
uyendo en las úl imas dos décadas y que aho a
se comp ome e con las eclusiones, inmo ilida-
des y on e izaciones: po an o los iejos so-
b an al deja de se suje os capi alis as ya que
en un momen o e a más impo an e consumi
que p oduci .
De odas o mas el p oblema de las po-
blaciones a ejen adas e a ya un enómeno cuyo
impac o posi i o en un consumo e cia io se
con on aba con el gas o público y la eno a-
bilidad biológica del empleo ya que el sob an e
de longe idad p esen a un p oblema c í ico de
inanciamien o e idenciado en la insus en-
abilidad pa a sol en a las pensiones y una
compe encia indeseable de ancianos (incluso
pensionados) con capacidad y compe encia pa a
sos ene ac i idad p oduc i a, incluso o sob e
odo, in o mal.
La pandemia a ec a biológicamen e la
edad a anzada, la a ención sani a ia en la pan-
demia en el momen o más álgido de és a decae
aumen ando la mo bilidad en poblaciones an-
cianas y los disposi i os de eclusión a ec an
an o la capacidad de consumo de es os suje os
como asimismo su pe sis encia in o mal en la
es uc u a del empleo.
In e samen e, el momen o de la pande-
mia y sus modelos de eclusión y abandono de
lo público ab en un me cado de asis encialismo
pa a los longe os que pod ía capi aliza se con la
SIETE NOTAS SOBRE LA INMUNDA CORONACIÓN
52 || ASTRAGALO Nº 28 | Sep iemb e 2021 | In oduc ion o he issue | ISSN 2469-0503
Pe o ambién es e iden e un cambio en
la sus en abilidad polí ica cen ado en la eapa-
ición del Es ado, sob e odo po desapa ición
de la mano neg a del me cado y po el acogimien-
o a he e odoxias en aquella azón sus en able
como la ampliación del dé ici iscal, el congela-
mien o de a i as de se icios o la ampliación
del subsidio social en si uación de pelig o, odo
ello a iculado con cie a suspensión de la ac-
ción (en gene al de mucha mo osidad y baja ac-
i ud de espues as ápidas) de las democ acias
pa lamen a ias y el mon aje de cie o es ado de
excepción-eme gencia (que despe ó po caso,
una ue e c í ica en au o es que como Giogio
Agamben habían modelizado eó icamen e al
condición de mode nidad).
Po lo demás esal an ci cuns ancias
e en ualmen e pospandémicas que pod ían
e idencia cie a desa iculación de la acumula-
ción di e encial, ob iamen e no con e o mula-
ciones d ás icas como las que algunos analis as
ingenuos p o i ie on apenas mani ies a la en-
e gadu a de la p esen e en e medad y de como
a ec ó la economía mundial, pe o poniendo en
escena si uaciones como una no able me ma del
c ecimien o económico (que ya enía a la baja en
los úl imos años), un de e io o g a e de la salud
inancie a –con al ez 70 países sin capacidad
de pago de sus deudas y un cambio no able pe o
o zado de las o odoxias de ges ión económica
de los g andes ins i u os de asegu amien o de
la impunidad capi alis a ales como el FMI o el
Banco Mundial), un inédi o b o e de coope a-
ción de los g andes millona ios, una a i mación
de la economía inma e ial y un no able a ance
de la po encia económica de emp esas globales
bene iciadas po el e en o (desde Google has a
Ne lix o Amazon) y un despliegue de e on-
e izaciones (comunidades inmunizadas?) que
pod ían esul a en nue o auge de economías
p o eccionis as de Es ado y cie o edi ecciona-
mien o del come cio ex e io (del cuál su gen-
da me global, la WCED, pod ía es a su iendo
un iolen o cambio de polí icas).
Pe o al ez sea lo más no able eso que
apun a Paul P eciado21 como la e o mulación
socio-p oduc i a coyun u al (pe o de cuyos
e ec os media os apenas podemos in ui ) de
la ida ecen ada en la ambigüa y an ipolí ica
noción de domicilio, esidencia o casa uni ami-
lia : Uno de los desplazamien os cen ales de las
écnicas biopolí icas a macopo nog á icas que
ca ac e izan la c isis de la Co id-19 es que el domi-
cilio pe sonal –y no las ins i uciones adicionales
de encie o y no malización (hospi al, áb ica, p i-
sión, colegio)– apa ece aho a como el nue o cen o
de p oducción, consumo y con ol biopolí ico. Ya no
se a a solo de que la casa sea el luga de encie-
o del cue po, como e a el caso en la ges ión de la
pes e. El domicilio pe sonal se ha con e ido aho a
en el cen o de la economía del eleconsumo y de la
elep oducción. El espacio domés ico exis e aho a
como un pun o en un espacio cibe igilado, un luga
iden i icable en un mapa google, una casilla econo-
cible po un d on.
Siglos de desa ollo cul u al habían
ecedido el ol indi idual de la casa (la cue a
o el e ugio) de ambien e au ocon olado y de
exp esión de las pulsiones más p imi i as al
di e en e coope a i ismo solida is a del i i
jun os con sus di e en es exp esiones (desde los
monas e ios a los alans e ios, desde los ba ios
g emiales medie ales a las casas colec i as) y al
despliegue complejo de la ida u bana me opo-
21 P eciado, P., Ap endiendo del i us, ensayo inse o en
op.ci . no a 14. Apa ecido o iginalmen e en El Pais, 28 de
ma zo de 2020. h ps://elpais.com/elpais/2020/03/27/
opinion/1585316952_026489.h ml

Robe o Fe nández
|| 53
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2021.i28.02
li ana y el igo de la cul u a de las mul i udes
y el complejo consecuen e desa ollo ju ídico-
cul u al y de cons ucción del común social y su
o ma mode na, el espacio público: odo eso pa-
ece en a en juego en la c isis de sen ido que
la inmunda co onación ins au ó y que pod ía
de eni en igu as eg esi as, en una sue e de
di e en es escenas de lockdowns de ono apoca-
líp ico como apa a os i ales de una sociedad
polí ica mundial de con ol y igilancia como
nunca an es.
|| 54 ||