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MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA. PRESENCIA DEL FRANQUISMO EN EL ACCIONARIADO DE LOS MEDIOS (1975-1989) Mass media and power in the Spanish Transition. Presence of the Francoism in the media ownership (1975-1989) DANIEL MOYA LÓPEZ Universidad de Sevilla [email protected] Cómo citar/Citation Moya López, D. (2025). Medios de comunicación y poder en la Transición española. Presencia del franquismo en el accionariado de los medios (1975-1989). Revista de Estudios Políticos, 207, 47-88. doi: https://doi.org/10.18042/cepc/rep.207.02 Resumen La Transición española fue un proceso que contó con el apoyo de los principales medios de comunicación del país, que soportaron discursivamente el proceso democratizador, hecho desde la reforma de la dictadura franquista. Más allá de la línea editorial, este trabajo analiza la configuración accionarial de las principales empresas periodísticas del momento en busca de observar la relación de accionistas con el franquismo. Los resultados revelan conexiones de relevancia e interés con el régimen, indispensables para comprender los medios de comunicación como fuente hemerográfica, pero también como actor histórico activo. Las relaciones con la estructura de poder muestran la cercanía de los medios con sus distintas esferas, también en su trayectoria más reciente, instrumentalizando a los medios en las luchas de poder. Palabras clave Transición española; franquismo; medios de comunicación; poder.
48 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Abstract The Spanish Transition was a process that had the support of the country’s main media, which discursively supported the democratisation process, based on the reform of the Franco dictatorship. Beyond the editorial line, this paper analyses the shareholding configuration of the main newspaper companies of the time in order to observe the relationship between shareholders and the Franco regime. The results reveal connections of relevance and interest with the regime, indispensable for understanding the media as a newspaper source, but also as an active historical actor. The relations with the power structure show the media’s closeness to its different spheres, also in its most recent trajectory, instrumentalising the media in power struggles. Keywords Spanish Transition; francoism; mass media; power.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 49 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 SUMARIO I. INTRODUCCIÓN: 1. Objetivo e hipótesis. II. MARCO REFERENCIAL Y CONTEXTUAL: 1. Poder y medios de comunicación. 2. Sistema en la Transición española. 3. Los medios en la Transición española. III. METODOLOGÍA: EL ENFOQUE ESTRUCTURAL. IV. RESULTADOS: RELACIONES FRECUENTES Y RELEVANTES. V. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES: ESCENIFICACIÓN DE LUCHAS DE PODER EN LA ESTRUCTURA. Anexo: ListAdo de AccionistAs y/o consejeros LigAdos AL frAnquismo. BiBLiogrAfíA. I. INTRODUCCIÓN La Transición española es uno de los procesos históricos más influyentes en la historia contemporánea de España y base del actual sistema. Con la muerte de Francisco Franco, España iniciaba un proceso hacia la democratización del país a través de un camino reformista que transformó las instituciones franquistas en una democracia occidental equiparable a la de otros países de su entorno. Los medios de comunicación fueron parte del proceso. Aunque los medios venían iniciando la transición desde la aprobación de la ley Fraga en 1966, vivirán intensamente los años de la transición política. Los medios masivos apoyaron la Transición española y salvaguardaron la finalidad del proceso: una democracia de corte liberal amparada en la economía de mercado (art. 38 de la Constitución española). Una de las premisas de la Transición era no remover el pasado más reciente, entre otras cosas porque la conducción de la misma estuvo hecha por fuerzas aperturistas procedentes del régimen. Los medios apoyaron el proceso democratizador asumiendo también estos postulados. 1. OBJETIVO E HIPÓTESIS El trabajo aquí presente parte de unas premisas teóricas críticas en cuanto a la relación que los medios de comunicación han tenido con el poder. El control del discurso, de manera más visible o menos visible, más o menos directa, es esencial para que toda estructura de poder pueda perpetuarse.
50 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Una de las maneras en que puede ser ejercido ese control es a través de la tenencia de acciones y de la propiedad de una empresa periodística. Así, este artículo estudia las conexiones que tienen con el franquismo los accionistas y consejeros de administración de las siete principales empresas periodísticas que operaron entre 1975-1989, de manera que pueda observarse la evolución desde el poder en el seno de los medios de comunicación. El objetivo principal es observar la integración del franquismo en el accionariado de los medios de comunicación durante la Transición española y la década de los ochenta, que afianza el sistema democrático. Por tanto, se lanza la pregunta de investigación: ¿qué relación existe entre los principales medios de comunicación españoles durante la Transición española y el asentamiento de la democracia con la dictadura franquista, atendiendo a la propiedad de sus empresas periodísticas? Se parte de dos hipótesis. La primera de ellas (H1) establece que, entendiendo que los medios de comunicación tienen una relación cercana con la estructura de poder, y que la llegada de la democracia en España se hizo por la vía reformista procedente de la propia dictadura, el accionariado de las principales empresas periodísticas españolas tenía vinculaciones relevantes con el franquismo. La segunda de las hipótesis (H2) establece que pueden diferenciarse dichas relaciones entre aquellas empresas periodísticas que vivieron el paso de la dictadura a la democracia con aquellas que nacieron durante la propia Transición, estando estas últimas libres de conexiones. II. MARCO REFERENCIAL Y CONTEXTUAL 1. PODER Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN Comunicación y poder son dos elementos que comparten una historia común. Sinova (1995) considera que los medios de comunicación están dominados por el poder desde su nacimiento. En la misma línea, Laguna y Martínez-Gallego (2015) establecen que los medios de comunicación juegan un rol histórico de perpetuación de la hegemonía. Aunque la propaganda es el concepto que une de manera más explícita la relación entre comunicación y poder, esta se desarrolla de otras múltiples formas. Para Reig (2015), el periodismo se encuentra condicionado por seis pes: propiedad, política, publicidad, producción, público y el propio periodismo. Resulta de interés abordar la historia del periodismo desde la primera de ellas, la propiedad de los medios. Se produce así una interacción entre dos campos de estudio, la estructura de la información y la historia del periodismo. Para Mancinas-Chávez (2016: 125), la Estructura de la Información es «la materia que, en el marco de las
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 51 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Ciencias de la Información, tiene por objetivo el estudio del sistema de medios de comunicación social tanto en su organización y funcionamiento internos como en sus interacciones con otras estructuras o superestructuras del sistema socioeconómico». Para Gómez-Mompart (2013) puede hablarse de ecosistema mediático, que engloba diversos aspectos, como la estructura comunicativa, los medios o la política y economía comunicativa. Entendiendo que el concepto de estructura mediática nos lleva a la palabra sistema, Mazo (1994) caracteriza los elementos que lo integran. Primeramente, sus elementos son identificables. Estos elementos, además, interaccionan y están unidos entre sí. Poseen una finalidad, un objetivo. Sus fronteras también son identificables. El sistema tiende al equilibrio. Los cambios producen otros cambios, aunque sea indirectamente, en el sistema. Desde la economía política de la comunicación se estudia de manera crítica el sistema mediático. Para Mosco (2006), la economía política se refiere a las relaciones de poder. Anteriormente ya había dictaminado que lo relevante en la economía política de la comunicación es quién hace qué a quién (Mosco, 1998). Si bien la figura del periodista es concebida como el emisor en el canal comunicacional de los medios de comunicación, en realidad hay que partir del hecho de que el periodista es un trabajador de una empresa periodística determinada. Esta posee una línea editorial. Y, como empresa, tiene un propietario o propietarios, que son los que marcan, en definitiva, la línea editorial y que orientan los mensajes del medio. Los propietarios de los medios de comunicación no son entes abstractos, sino que influyen en la dirección que toman sus medios de comunicación. Si bien la estructura de la información es un campo de estudio que ha arrojado varios trabajos con un análisis presente (Bustamante, 1982; Reig, 2011; García-Santamaría, 2016; Reig y Labio, 2017), desde la historia del periodismo ha sido un enfoque teórico poco empleado. La propiedad de los medios de comunicación aparece en numerosas obras, pero a menudo lo hace como un concepto transversal, como una información accesoria, y no como la centralidad del estudio. No ha sido un objeto protagonista. Sin embargo, metodológicamente es una de las aristas a tener en cuenta a la hora de estudiar la prensa como fuente hemerográfica. En este sentido, González García y Pérez Yglesias (1990) advertían del gran potencial que posee la prensa como fuente histórica, siempre que se tomen precauciones en su uso. Entre estas precauciones puede considerarse la propiedad del medio de comunicación en sí. En este sentido, Pasamar (2019) enfatiza que la historia del tiempo presente ha de superar la visión de que lo ocurrido solo fue de una manera posible, efecto causado por la propia prensa. Los mensajes de los medios de comunicación están influenciados por sus propietarios, por lo que
52 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 es indispensable que uno de los datos principales de la fuente sea conocer quiénes son sus accionistas. De esta manera, el historiador podrá abordar la utilidad de la prensa como fuente histórica, pero entendiendo la complejidad en la que el medio de comunicación se mueve en lo que a relaciones de poder se refiere. 2. SISTEMA EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA Desde toda esta perspectiva, existe un notable interés en conocer la relación entre los medios de comunicación de la Transición española con el franquismo a partir de su accionariado. Todo parte desde la propia Transición. Sobre todo, teniendo en cuenta una de sus principales características: la estrategia reformista triunfa frente a la ruptura. Las fuerzas que conducen y llevan la iniciativa en la Transición proceden del franquismo. La llegada de la democracia liberal española procede de la dictadura, tal y como establecía Torcuato Fernández-Miranda con aquel «de la ley a la ley». No obstante, se alcanzó el concepto de la ruptura pactada, fruto del consenso entre los aperturistas del régimen con una oposición que modera sus postulados. Así, si la legitimidad de la dictadura se basaba en el concepto de victoria, con el triunfo del bando nacional frente al bando republicano en la Guerra Civil, en la Transición se buscará un nuevo concepto, el de reconciliación. En la Transición los movimientos son centrípetos (Tusell, 1997). En ese sentido, las elecciones de 1977 y 1979 muestran el triunfo de la Unión de Centro Democrático (UCD), partido moderado procedente de la línea aperturista de la dictadura, y el liderazgo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la oposición, frente a opciones más escoradas como Alianza Popular y el Partido Comunista de España. Para Lemus (1996), la clase política hará la Transición con tres pilares incuestionables: monarquía, economía de mercado y ley del silencio frente al franquismo. Pinilla García (2008), a partir de Rodríguez de las Heras (1976), establece las bases teóricas de un sistema político. En él se encuentran dos tipos de dispositivos: perpetuadores y reguladores. Los dispositivos perpetuadores son la base del sistema, los elementos imprescindibles. Si uno de ellos se ve amenazado, el sistema está en peligro. Entre los dispositivos perpetuadores se encuentran la Jefatura del Estado, el Ejército y la ley. En cuanto a los dispositivos reguladores, la función de estos es la de neutralizar los ataques que puedan llegar a los dispositivos perpetuadores. Son los encargados de evitar que el sistema se vea amenazado. Entre estos dispositivos se encuentran las Cortes, el Gobierno y la justicia. A esta clasificación, en un trabajo anterior (Moya López, 2022) se propuso ampliar el concepto de sistema político a, más concretamente, el
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 53 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 sistema de la Transición española. En esa ampliación, se adherían dos nuevos elementos. Dentro de los dispositivos perpetuadores aparecía la economía de mercado como una de las premisas básicas del sistema cuya amenaza ponía en riesgo todo el proceso. Dentro de los dispositivos reguladores se añadía a los medios de comunicación, como elemento cuya función es la de neutralizar y evitar que los ataques lleguen a los dispositivos perpetuadores. 3. LOS MEDIOS EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA Los medios de comunicación masivos apoyaron el proceso transicional en España en los términos que se produjo. Fruto de ello es la publicación de algunos editoriales conjuntos, como los que tuvieron lugar tras el asesinato de los abogados laboralistas de Atocha y tras la legalización del Partido Comunista de España, este último con la excepción en una primera instancia del diario ABC. Para Barrera (2013), los medios de comunicación, dentro de sus distintos matices ideológicos, apoyaron el proceso realizado desde la mesura y moderación. Dentro de estos matices ideológicos, hemos de entender la referencia a la prensa masiva, en la que no se encontraban medios de carácter rupturista ni tampoco reaccionarios, estos últimos conformando un bastión de papel, especialmente desde El Alcázar (Martín de la Guardia, 2013). Este apoyo, no obstante, provocaría algunos déficits, como el hecho de que los periodistas a veces confundieran su papel por la excesiva cercanía con la clase política (Fernández Fernández-Cuesta, 2018). Una confusión que procede del tardofranquismo, época en la que varias de las personas que jugarán un papel político importante en la Transición escribían frecuentemente en cabeceras como Ya o Cuadernos para el Diálogo, figuras de los medios de comunicación que luego jugaron un papel institucional durante el proceso transicional (Fuentes, 2013). Esta complicidad también es recogida por Zugasti (2007a), concretamente en el caso de la monarquía. Los medios potenciaron la imagen del monarca, eje que unía a varios elementos de la Transición y premisa indispensable en el proceso. La transición de la prensa se inicia antes de la muerte de Francisco Franco. Lo hace a partir de la Ley de Prensa e Imprenta de 1966, liderada por el ministro Manuel Fraga Iribarne. La ley no acabó con la censura, la hizo más arbitraria, pero sí devolvió a las compañías privadas capacidad para autogestionarse empresarialmente, nombrar directores y crear nuevas publicaciones. La radio y la televisión quedaban aparte, en un ordenamiento jurídico controlado completamente por el Estado franquista. En este sentido, Castro Torres (2010) considera que los medios opuestos al franquismo en sus últimos años no lo hicieron desde una crítica destructiva, sino constructiva para asentar las bases del régimen anterior ahora en un régimen democrático. Aparecen
54 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 medios importantes, como Cuadernos para el Diálogo, Triunfo o Madrid, este último cerrado en 1971 por decisión gubernamental. Pero no eran publicaciones opuestas al franquismo, sino que iniciaron el discurso mediático hacia una salida democrática de la dictadura. En el caso de Cuadernos para el Diálogo y Madrid, hablamos de cabeceras en la órbita cristiana y monárquica juanista, respectivamente. También Triunfo, pese a ser la revista más a la izquierda de todas ellas, tenía claras vinculaciones con el Opus Dei. En definitiva, la amalgama diversa de las distintas familias agrupadas bajo el franquismo, como los católicos o los monárquicos, se reposicionaban a través de los medios. Existe una vinculación con la ley Fraga de 1966, en la que, según Muñoz Soro (2013), el único objetivo era dar pluralismo a las familias franquistas que integraban la dictadura. Ejemplo claro fueron los artículos publicados en el católico Ya por parte del grupo Tácito (Linares Seirul-lo, 2013), conformado por varios futuros miembros del Gobierno en la Transición y de UCD. Tácito criticaba la vinculación de Alianza Popular con el franquismo, razón por la que daba su apoyo a la UCD (Sodo, 2015). Un aspecto que obvia que la UCD era el primer partido que procedía del franquismo. Morodo (1984) y Fernández Fernández-Cuesta (2018) coinciden en que la prensa fue clave en el tardofranquismo para la asimilación de la salida democrática. Estos trasvases del franquismo a la Transición en materia informativa pueden vislumbrarse en la figura de Carlos Sentís. Periodista ligado a la familia Godó, ocupó durante la dictadura franquista la presidencia de la Agencia EFE, que también dirigió. Miembro del consejo privado de Juan de Borbón, fue el elegido por Juan Carlos I para ocupar el cargo de director general de Coordinación Informativa en su primer gobierno. La memoria histórica y el pasado antifranquista no fueron temas recurrentes en la prensa de la Transición. Tan solo Triunfo, El País, Diario 16 o Tiempo de Historia trataron este asunto (Mateos, 2013). Televisión Española (TVE) canceló un programa titulado España, historia inmediata tras veintiún episodios ante el desacuerdo producido entre los responsables del programa y los historiadores colaboradores, a lo que se unían las críticas por querer mostrar la memoria republicana (Pasamar, 2019). La elección de Adolfo Suárez por Juan Carlos I como presidente del Gobierno suscitó dudas y críticas por parte de la prensa, en algunos casos por la vinculación de Suárez con el franquismo. Apenas Diario 16 le ofreció el beneficio de la duda (Castro Torres, 2010). Especialmente crítico fue El País, que lo asociaba a un movimiento del búnker económico encabezado por el Banco Español de Crédito (Sueiro, 2013). No obstante, en la terna para ser elegido presidente por el monarca se encontraban otros dos nombres de mayor vinculación al franquismo, como Manuel Fraga Iribarne y José María de
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 55 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Areilza, ambos accionistas de El País, lo que establece un conflicto directo de intereses en el tratamiento mediático sobre la elección de Suárez. Langa-Nuño (2022) ha estudiado el discurso sobre la figura del presidente en la prensa española y portuguesa, donde es visible una mayor crítica a partir de su dimisión (con elogios puntuales), hasta llegar a un claro proceso de mitificación de su imagen una vez retirado de la política. A pesar de que la designación de Suárez fue recibida por la prensa con escepticismo y recelo por su pasado, Zugasti (2007b) reconoce que el recibimiento tampoco fue demasiado adverso, dando lugar a la confianza e indicando las metas a cumplir. Otro elemento a nivel mediático que tuvo vigencia del franquismo a la democracia liberal española fue la Cadena de Prensa del Movimiento, la empresa periodística gestionada por el partido único, Falange Española, que sería renombrada ya en la Transición como Medios de Comunicación Social del Estado (MCSE). Fue de titularidad estatal hasta su privatización en 1984 con el PSOE, que en un primer momento se había planteado reorganizarla como una empresa periodística gestionada de manera proporcional por el Congreso. El País respondía con un editorial titulado «La prensa del Estado»: «Llevar a la demagogia hasta el extremo de transformar al órgano oficial e histórico del fascismo español que fue Arriba en un intento panfletario de mala defensa de la democracia es reincidir en los sistemas recusables y condenables de otros órganos de prensa que utilizan desde la extrema derecha la libertad para combatirla» (El País, 17 de junio de 1979). Finalmente, solo algunos activos que sobrevivieron encontraron comprador, lo que fue aprovechado por el PSOE para hacerse con algunos periódicos a través de la empresa Mundicom (Fuentes y Fernández Sebastián, 1997), mientras que empresas periodísticas privadas, como Prensa Ibérica, aprovecharon la coyuntura para iniciar una fuerte expansión a partir de la prensa regional. III. METODOLOGÍA: EL ENFOQUE ESTRUCTURAL Como se ha visto, la prensa es un instrumento histórico de doble vertiente. Por un lado, es un objeto de estudio en sí mismo; por otro lado, es una fuente que consultar para otro objeto de estudio. En ambos casos, debe entenderse que un medio de comunicación no es un ente abstracto que simplemente difunde información. La información pasa por un proceso humano, determinado por la línea editorial del medio. Hay un proceso de newsmaking (Altheide, 1976), que establece los criterios de noticiabilidad, lo que acaba conformando también una agenda-setting (McCombs y Shaw, 1972). Y, lo más interesante desde la óptica de este trabajo, existe un elemento
62 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 En el caso de la Editorial Católica hay figuras con un peso notable en el organigrama franquista. Por un lado, se encuentra la figura de Manuel Fraga Iribarne, accionista de la Editorial Católica hasta 1979, que será analizada más adelante con el Grupo PRISA, del que también era accionista. También ministros durante el franquismo fueron Antonio Barrera de Irimo y Federico Silva Muñoz. El primero de ellos fue ministro de Hacienda entre 1973 y 1974, nombrado por Luis Carrero Blanco. También ocupó, tras el asesinato de este, la vicepresidencia segunda del Gobierno. Fue condecorado en varias ocasiones por la dictadura, toda vez que también fue una figura importante del poder económico como presidente de la Compañía Telefónica Nacional de España. Durante la Transición ocupará cargos importantes en la cúpula económica de algunas de las principales empresas españolas, entre ellas el Banco Hispano Americano. Federico Silva Muñoz también ocupó cartera ministerial durante la dictadura. Concretamente, la de Obras Públicas entre 1965 y 1970. Fue, asimismo, procurador en Cortes y su figura trasciende la dictadura, pues estuvo en la terna final para ser elegido presidente del Gobierno en el primer ejecutivo designado por Juan Carlos I, puesto que ocuparía finalmente Adolfo Suárez González. La lista de procuradores es amplia, pues hay otros once en la Editorial Católica: Manuel Fraga Iribarne, Mariano Rioja Fernández-Mesa, Luis Coronel de Palma, Juan Antonio Cremades Royo, Juan Sánchez Cortés Dávila, Fermín Zelada de Andrés Moreno, Javier Martín-Artajo Álvarez, Javier Rico Gambarte, Marcelino Oreja Aguirre, Luis Sánchez Agesta, y Luis Sáez Ibarra. Algunos de estos nombres deben ser destacados. Fermín Zelada de Andrés Moreno, por ejemplo, fue gobernador civil en Las Palmas de Gran Canaria en 1945, además de ser delegado de Trabajo en A Coruña en 1940. Tuvo especial relación con el poder económico, concretamente con el Banco Exterior de España, que finalmente culminaría con su presidencia durante la Transición, periodo en el que también será nombrado senador real. Había pertenecido al consejo privado de Juan de Borbón. Juan Antonio Cremades Royo también ocupó cargo de gobernador civil en la provincia de Lérida entre 1939-1943, formando parte del núcleo duro de la dictadura. Su elección como procurador vendría por designación en el tercio familiar en 1971. Marcelino Oreja Aguirre, que será ministro en la Transición española, aúna varios cargos en la Administración además de ser procurador. Fue subsecretario en el Ministerio de Información y Turismo, también en el de Asuntos Exteriores (cartera que ocuparía en el proceso transicional), ministerio en el que formó parte del Gabinete Técnico. También formó parte del Consejo Nacional del Movimiento. Al igual que Fraga, también era accionista del Grupo PRISA. Luis Sánchez Agesta, por su parte, fue concejal en el
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 63 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Ayuntamiento de Madrid, además de presidir el Consejo Nacional de Educación a partir de 1973. Algunos de estos procuradores fueron condecorados y otros ocuparon otros cargos de segundo nivel. Así, Luis Coronel de Palma fue subdirector de Ahorro e Inversiones y miembro del equipo del Plan de Estabilización en 1959. En la Transición alcanzará la presidencia del Banco de España, además de ser embajador. Juan Sánchez Cortés Dávila fue subsecretario de Hacienda entre 1961 y 1965, además de ser el presidente del Consejo Superior de Hacienda Pública. En el franquismo ocupó la presidencia de la automovilística SEAT. Fue clave para que la familia Franco adquiriera la Casa Cornide en Galicia. Javier Martín-Artajo Álvarez, vinculado a una familia bien posicionada en el franquismo, fue secretario del Instituto de Vivienda entre 19391954, época en la que los católicos tenían amplia representación en el organigrama político de la dictadura. Su hermano, Alberto Martín-Artajo, fue ministro de Asuntos Exteriores entre 1945 y 1957. Finalmente, Luis Sáez Ibarra ocupó el cargo de director de Banca y Bolsa entre 1941 y 1946 y fue, asimismo, director de Financiación Exterior. Aunque en total se han encontrado hasta 33 accionistas o consejeros de la Editorial Católica con algún tipo de vinculación oficial con la dictadura franquista, por razones de espacio no pueden describirse todos, aunque en el anexo adjunto al artículo puede consultarse el listado completo. No obstante, merece destacar la presencia de otros nombres. Por ejemplo, el de Máximo Cuevas Radigales, director general de Prisiones en los primeros años de posguerra, nombrado para el Consejo de Estado en el tardofranquismo, cargo que ocupó hasta 1976. También Ernesto Laorden Miracle, embajador y cónsul, secretario general técnico del Ministerio de Información y Turismo. En el Consejo Nacional de Educación se sentarían también José María Sánchez Muniain y Fernando Sebastián Aguilar. El resto de conexiones, además de condecoraciones, proceden de cargos de segundo nivel. Lo más interesante es que algunos de estos nombres formarán parte del Gobierno en algún momento de la Transición. Es el caso de Ignacio Bayón Mariné, Landelino Lavilla Alsina y Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona. Bayón Mariné fue secretario general técnico del Ministerio de Obras Públicas y subsecretario del Ministerio de Vivienda. Landelino Lavilla Alsina, subsecretario del Ministerio de Justicia. Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona formó parte del Instituto de Estudios Políticos, del que dimitió. Cargos, en definitiva, de una Administración tardofranquista que luego conducirá la Transición. A diferencia de la Editorial Católica, empresa periodística que nace en 1910 con el surgimiento del diario católico El Debate, el Grupo PRISA tendrá sus orígenes en el nacimiento de El País, periódico que nace en pleno proceso
64 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 transicional, en el año 1976. Si bien su gestación fue promoviéndose desde el año 1972, atrasos y postergaciones en la aprobación de la licencia hicieron que el diario viera la luz fuera del franquismo. Hito periodístico en la Transición, el accionariado de El País alberga notable interés en sus relaciones con el franquismo. Como se advertía anteriormente, puede destacarse la figura de Manuel Fraga Iribarne, ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969, procurador en Cortes, que fue nombrado embajador en Reino Unido en el tardofranquismo, lugar del que intentaría iniciar su proceso de reforma. Anteriormente había sido secretario general técnico del Ministerio de Educación. La figura de Fraga ocupa relevancia en la Transición. Comparte con Federico Silva Muñoz (Editorial Católica) el haber estado en la terna para ser elegido presidente del Gobierno por Juan Carlos I, aunque no llegara al corte final. También comparte su condición de fundador del partido político Alianza Popular, del que fue el candidato a la presidencia del Gobierno, sin éxito. No es el único ministro franquista que aparece vinculado a los órganos de poder de PRISA. Habrá cinco más. Pío Cabanillas Gallas, que fue subsecretario del Ministerio de Información y Turismo con Manuel Fraga Iribarne, ascenderá a liderar la cartera ministerial en 1974. Fernando María Castiella Maíz, delegado nacional de Falange y combatiente en la División Azul, embajador de España en la Santa Sede, ocupará por doce años, entre 1957 y 1969, el Ministerio de Asuntos Exteriores. Murió en 1976, fecha en la que ocupaba un puesto como consejero del Banco Hispano Americano. Por su parte, Joaquín Ruiz-Giménez Cortés fue ministro de Educación entre 1951 y 1956, repitiendo los pasos de su padre, Joaquín Ruiz Jiménez, ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes y ministro de Gobernación, además de alcalde de Madrid, durante la Restauración Borbónica. Joaquín Ruiz-Giménez Cortés, defensor del pueblo entre 1982 y 1987 con el consenso de la Cámara durante los primeros Gobiernos del PSOE, formó parte del núcleo franquista en la década de los cuarenta y cincuenta. Además de embajador ante la Santa Sede entre 1948 y 1951, fue concejal y miembro del Consejo Nacional del Movimiento. En 1975 fundaría la Plataforma Democrática. También ministro fue Cruz Martínez Esteruelas, que había sido director general del Estado. Ocupó la cartera de Educación y Ciencia entre 1974 y 1975. También en el tardofranquismo ocupó la secretaría primera del Consejo Nacional del Movimiento. Acompañó a Manuel Fraga Iribarne en la fundación de Alianza Popular en la Transición. Finalmente, aparece como ministro franquista y accionista del Grupo PRISA Ramón Serrano Suñer, promotor de la División Azul, ministro de la Gobernación desde 1938 a 1940, año en el que pasa a ser ministro de Asuntos Exteriores. Formó parte del Consejo
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 65 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Nacional del Movimiento. Todos los nombres acaecidos hasta el momento también comparten la condición de procuradores en Cortes. También procuradores, pero sin cartera ministerial, se encuentran los nombres de José María Areilza Martínez-Rodas, Manuel Aznar Zubigaray, Francisco Giménez Torres y Ricardo Díaz Hochleitner. Areilza, que también estuvo en la terna para presidir el Gobierno con Juan Carlos I e, incluso, esperaba la llamada telefónica del monarca junto con otro accionista de PRISA, Darío Valcárcel, para dar una entrevista exclusiva al día siguiente en El País (Sueiro, 2013), fue embajador en varios países durante la dictadura: Estados Unidos, Argentina y Francia. Adepto a la causa sublevada en la Guerra Civil, reformuló sus postulados y pedía una salida democrática en las páginas de ABC en 1975. Otra figura importante en el franquismo fue Manuel Aznar Zubigaray. No solo por su condición de procurador y también la de embajador en República Dominicana, Argentina, Marruecos y Naciones Unidas, hasta el punto de ser nombrado ministro plenipotenciario. Fue presidente del Consejo Nacional de Prensa. Había sido director de La Vanguardia Española y presidente de la Agencia EFE. Formó parte del Consejo de la Hispanidad, con vida entre 1940 y 1945, promovido por Ramón Serrano Suñer, y en el que también se encontraba otro consejero accionista de PRISA, el citado Fernando María Castiella Maíz. Francisco Giménez Torres, secretario general de la organización sindical, formó parte del Consejo de Estado y del Consejo de Economía Nacional además de ser procurador en Cortes. El último procurador registrado en PRISA es Ricardo Díaz Hochleitner, que ocupó cargos en la Administración tardofranquista como secretario general técnico y subsecretario del Ministerio de Educación (1968-1972). En total son 32 accionistas o consejeros de PRISA a los que se les ha localizado alguna conexión con la dictadura. De los no nombrados hasta ahora, puesto que no fueron ministros ni procuradores, pueden destacarse otros nombres. Es el caso de Carlos Robles Piquer, emparentado familiarmente con Manuel Fraga Iribarne, que además de ser director general de Información y también de Cultura Popular y Espectáculos entre 1962 y 1969, fue embajador en varios países, así como cónsul. En la Transición ocupará cartera ministerial, la de Educación y Ciencia. También tuvo carrera diplomática Nicolás Martín Alonso, que fue embajador y cónsul en diversas plazas. Cónsul fue Fernando Morán López, accionista de PRISA, que a la postre sería ministro de Asuntos Exteriores con el PSOE en la década de los ochenta. Había sido subsecretario de Asuntos Africanos en el Ministerio de Asuntos Exteriores en 1968. Menor relevancia, pero también conectados, aparecen las figuras de Carlos Mendo Baos, muy vinculado a Manuel Fraga Iribarne, que fue miembro
66 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 del Consejo Nacional de Prensa. Miembro del Consejo Nacional del Movimiento fue Pedro Laín Entralgo, mientras que Eduardo Rojas Ordóñez fue teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Madrid y miembro de la División Azul. Por último, Jesús Polanco Gutiérrez, que acabará convirtiéndose en el mayor accionista de la empresa en la década de los ochenta tras la guerra de accionistas (Seoane y Sueiro, 2004), formó parte del Frente de Juventudes de Falange en la primera etapa del franquismo. El resto de conexiones proceden de condecoraciones o cargos en la Administración, de los que pueden destacarse algunas figuras. Por ejemplo, Alejandro Royo-Villanova Payá, que además de estar vinculado a El Norte de Castilla, será secretario general técnico del Ministerio de Información y Turismo y director general de Promoción del Turismo. Juan Arespacochaga Felipe, elegido alcalde de Madrid en la Transición por Juan Carlos I, fue secretario general técnico del Ministerio de Obras Públicas. Juan Antonio Gallego Morell fue nombrado delegado provincial de Granada del Ministerio de Información y Turismo entre 1962 y 1968. Luis Guillermo Perinat Elio ocupó la Dirección General de América del Norte y Extremo Oriente en 1973 en el Ministerio de Asuntos Exteriores, mientras que Guillermo Piera Jiménez fue subdirector general de Planificación de Bienes y Servicios. Ocuparía cargos importantes en la administración del PSOE en los ochenta. Y otra figura clave en la Transición como promotor de los Pactos de la Moncloa, ministro, Enrique Fuentes Quintana, aparece vinculado como presidente del Instituto de Estudios Fiscales en el franquismo. V. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES: ESCENIFICACIÓN DE LUCHAS DE PODER EN LA ESTRUCTURA Los resultados obtenidos revelan dos planos distintos: uno cuantitativo y uno cualitativo. A nivel cuantitativo, es cierto que de las siete empresas analizadas, seis tienen vínculos con cargos del franquismo. No obstante, lo cierto es que en el caso del Grupo 16 estos vínculos son menores, procedentes de altos puestos en la Administración, pero en un segundo nivel. Por lo tanto, la presencia en el Grupo Zeta es inexistente y en el Grupo 16 es residual. En el resto de las empresas periodísticas analizadas, las conexiones sí se muestran con mayor fortaleza. Si bien en el Grupo Godó no son cuantiosas, esto se explica desde el punto en que el accionariado está concentrado en la familia Godó, que se rodea de unos pocos consejeros. Aun así, la principal cabeza de la empresa, Carlos Godó Valls, sí fue procurador en Cortes, puesto de importancia y que, por tanto, vinculaba notablemente al periódico, al que algunos estudios atribuyen una cercanía con los postulados franquistas
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 67 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 (Rodríguez-Martínez, Tulloch y Guillamet, 2017), aunque también es cierto que el diario sufriría durante el franquismo, habiendo de cambiar el nombre de la cabecera y sufriendo la imposición de directores muy conservadores, como Luis de Galinsoga, en claro conflicto con la empresa. En el caso del Grupo Correo la realidad es algo distinta. El accionariado es un poco más amplio, aunque también con un componente importante situado en la familia Ybarra. También el listado de consejeros es mayor. Al contrario que el Grupo Godó, lo que durante la década de los ochenta se considerará el Grupo Correo es en el franquismo una empresa periodística aún de carácter regional, que opera en el País Vasco, puesto que su expansión vendrá en la citada década. Así, en el caso del Grupo Correo se observa claramente la relación con el poder franquista desde el poder local. Pueden hacerse varias consideraciones sobre dicha empresa. En primer lugar, la estrecha relación entre las distintas esferas de poder vascas, que incluyen conexiones políticas en el franquismo y también con la banca. La presencia de accionistas de la empresa en este listado es lógica, habida cuenta de que la familia Ybarra apoyó el golpe de Estado de 1936 (Cabrera y Del Rey, 2002). Su presencia, pues, es natural. Los Ybarra no solo poseían una buena posición dentro de la oligarquía vasca, sino que también fueron ennoblecidos por la monarquía alfonsina durante la Restauración Borbónica, a lo que han ido acompañando con cargos y poder político. Situación similar a las de familias como los Luca de Tena y los Godó, estos últimos ya mencionados, familias propietarias de medios de comunicación, lo que muestra el peso de la familia monárquica tras el sector mediático a lo largo del siglo xx. Precisamente la familia Luca de Tena concentra el accionariado de Prensa Española, que es una empresa también con claras vinculaciones al franquismo. No es que toda la trayectoria de la empresa editora de ABC fuera fácil durante la dictadura, sobre todo porque no siempre ocultó su carácter monárquico. Al igual que el Grupo Correo, hay una naturalidad en la presencia de cargos franquistas en el accionariado del periódico o en su consejo de administración. La propia familia Luca de Tena apoyaría el golpe de Estado de 1936, facilitando el traslado de Francisco Franco en el Dragon Rapide de Canarias hasta Marruecos para iniciar la sublevación, hecho que contó con la financiación de Juan March Ordinas, quien estaba vinculado a El Diario Vasco de la Sociedad Vascongada de Publicaciones (Grupo Correo). Prensa Española cuenta, especialmente, con varios procuradores, que venían a representar a una de las familias del franquismo, la monárquica. La escenificación del poder tras los medios se observa especialmente a través de dos empresas. Por un lado, la Editorial Católica, que cuenta con cuantiosas conexiones con el franquismo. La familia católica tuvo mucho peso en la dictadura, especialmente en las dos primeras décadas, cuando sirvió de
68 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 apoyo al régimen para intentar abrirse internacionalmente (Montero Díaz, 2001). La empresa periodística mostró una capacidad pragmática para mantenerse bien posicionada en contextos distintos: Restauración Borbónica, Segunda República y franquismo. En algún punto, la Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNP) llegó a tener acceso no solo a los medios de carácter privado, sino también a los medios estatales del régimen. La Editorial Católica es una empresa en la que coinciden hasta tres ministros del franquismo y hasta doce procuradores, reflejo de la vinculación existente entre la empresa y las estructuras de la dictadura. Pero también debe reseñarse otra cuestión, y es la presencia de varios accionistas o consejeros que ocuparon cargos en la administración del tardofranquismo. Son cargos que dan inicio a una estrategia aperturista del régimen, conocedores de que el franquismo no podrá pervivir eternamente y, seguramente, de la imposibilidad de la existencia de un franquismo sin Franco. Varios de estos cargos ocuparán puestos de liderazgo durante la Transición española, es decir, serán figuras que conducen la Transición, de ahí que los medios de comunicación apoyaran también el proceso, puesto que estaban vinculados directamente hacia los propios ejecutores del mismo. Varios de ellos recalarán en las filas de UCD, partido que gobernó España entre 1977 y 1982. La ejemplificación directa se encuentra en el grupo Tácito, que escribió en el Ya, de la Editorial Católica, y en la que algunos de sus miembros pertenecían a la ACNP. Hasta el momento, las conexiones de Grupo Godó, Grupo Correo, Prensa Española y Editorial Católica también poseen otro componente en común. Son empresas periodísticas que procedían ya no solo del franquismo, sino incluso de antes. Los orígenes del Grupo Godó están en el nacimiento de la prensa de empresa a finales del siglo xix. Los de las otras tres se encuentran a principios del siglo xx. Es decir, son empresas periodísticas con una trayectoria histórica y que ya tuvieron diversas conexiones con distintas esferas del poder en el pasado. En este punto aparece una empresa que viene a romper este sistema de medios de comunicación heredado del franquismo. Se trata de El País, periódico que dará lugar a Promotora de Informaciones S. A., esto es, el Grupo PRISA. Esta empresa periodística no conocía otros tiempos pretéritos, más allá de estar gestándose en los últimos años del tardofranquismo. Pese a ello, es junto a la Editorial Católica la que más conexiones posee con la dictadura franquista y, de hecho, las de mayor peso político. PRISA tendrá en su accionariado hasta seis ministros franquistas y once procuradores. Pero, además, estas conexiones llevan a figuras de la dictadura que formaron parte del núcleo férreo de la misma, como Manuel Fraga Iribarne, Ramón Serrano Suñer, Fernando María Castiella Maíz, Joaquín Ruiz-Giménez Cortés o Manuel Aznar Zubigaray, así como otras figuras importantes, como José María Areilza
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 69 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Martínez-Rodas. Es decir, hay mayor presencia en PRISA de un franquismo más lejano al tardofranquismo, aunque se constatan también varios accionistas o consejeros que estuvieron en la Administración en los últimos tramos del régimen. La presencia de estos sectores procedentes de la dictadura, en bastantes casos también aperturistas, responde al apoyo discursivo de los medios al proceso de reforma. Por tanto, aunque PRISA es una empresa periodística que, sobre todo, simboliza un tiempo nuevo, no contaminado del franquismo, su accionariado cuenta con notables conexiones con la dictadura. Así, El País, símbolo periodístico de la Transición española, es en principio una idea del propio régimen, que busca un nuevo medio de expresión, no manchado por su existencia durante el franquismo, que sirviera para liderar el proceso de reforma hacia la democracia. Un periódico moderado que permitiera refrendar una transición política sin ruptura. Seoane y Sueiro (2004) definirán al periódico desde el liberalismo orteguiano, monarquía democrática y reformismo desde el régimen. Vista la configuración accionarial y la relación con la dictadura de la Editorial Católica y el Grupo PRISA, surge la pregunta: ¿por qué la Editorial Católica, compuesta por varios integrantes de esa oposición moderada al franquismo y aperturista, que cuenta con varios ministros de UCD en sus filas, desaparece en 1988 mientras que el Grupo PRISA, con una parte del accionariado claramente vinculado a un franquismo más duro, se convierte de manera relampagueante en la principal empresa periodística de España? Ambas empresas ofrecieron respuestas diferentes a la Transición. Editorial Católica, que contaba con la fortaleza del diario Ya, comenzará a decaer en la década de los ochenta, en un periodo donde inicia un viraje hacia la derecha que le lleva incluso a incorporar mensajes incitadores de la sublevación militar (Martín Aguado y Vilamor, 2012). Por su parte, El País, de PRISA, será un diario que conecta notablemente con la sociedad española, demandante de un periódico nuevo, con un discurso progresista y abierto. Aunque los promotores del periódico considerasen que el periódico fracasó intelectualmente (Sueiro, 2013), lo cierto es que el pulso de Polanco, Juan Luis Cebrián y la redacción por dicha línea editorial permitió al periódico ganarse el principal hueco de mercado periodístico en España. De lo contrario, de haberse convertido en un diario de centroderecha, El País hubiera sufrido el desapego de una sociedad que receló de aquellos diarios que vivieron el franquismo. El Grupo PRISA mostrará diversas conexiones con la Administración del PSOE en la década de los ochenta (Moya López, 2022), que exponen nuevas relaciones con el poder político. Expuestas todas estas consideraciones, los resultados también dan luz a realizar otras interpretaciones. Se observa una relación entre importantes
70 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 cargos franquistas que también tendrán grandes cargos políticos en la Transición. Se trata de un hecho natural, toda vez que la Transición española es un proceso democratizador caracterizado por su carácter reformista. No se opone a la dictadura, sino que se construye a partir de la reforma de la propia dictadura franquista, incluyendo la sustitución de conceptos legitimadores, como el de victoria por el de la reconciliación, que da lugar a la ruptura pactada de la Transición española. Queda patente de manera más clara con la presencia de los medios en todo ello. La presencia de cargos franquistas que luego serán ministros en la Transición, es decir, serán conductores de la democratización política del país, y que a su vez son accionistas o consejeros en las principales empresas periodísticas de España, permite comprender mejor por qué los principales medios apoyaron el proceso (más allá de divergencias puntuales y coyunturales), en tanto que estaba siendo realizado por personas que se situaban en esferas del poder político y el poder mediático. Existe un conflicto en tanto que los medios de comunicación pueden ver dificultada su labor crítica al pertenecer a actores que directamente poseen poder director en la democratización del país. Esta cuestión lleva al planteamiento de la instrumentalización que se hace de los medios de comunicación. Lógicamente, sin el apoyo discursivo de estos, la transición hacia la democracia no hubiera sido posible. Integrar los órganos de poder de las empresas periodísticas, es decir, accionariado y consejo de administración, permite ejercer una influencia sobre los mensajes difundidos. Es cierto que El País tuvo una línea editorial más progresista que lo que puede deducirse del accionariado aquí analizado, pero deben realizarse dos apreciaciones: en primer lugar, que el accionariado de PRISA se caracterizó por ser bastante plural, también con una parte de accionistas que ocuparon cargos relevantes en la administración del PSOE e, incluso, con la presencia de Ramón Tamames, diputado del Partido Comunista de España, que luego fue moderándose hasta recalar en el Centro Democrático y Social (CDS) de Adolfo Suárez González; en segundo lugar, y en relación a esta última cuestión, la línea editorial progresista de El País no equivale a una crítica o a un obstáculo a la Transición en los términos que se hizo. De hecho, como se recoge en Castro Torres (2010), criticó el intento de crear una empresa periodística estatal a partir de los MCSE y la ausencia del PSOE en la comisión que habría de aceptar la monarquía en un primer momento. Es decir, El País, PRISA, no cuestionó elementos primordiales del sistema de la Transición española. Por lo tanto, a la hora de analizar a los medios de comunicación desde una perspectiva histórica, debe estudiarse la presencia de los medios, sea como fuente hemerográfica, sea como objeto o actor en sí, como un objeto
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 71 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 susceptible de ser instrumentalizado y no como un mero intermediario entre el poder y la ciudadanía. Así, puede verse también el funcionamiento del sistema de medios de comunicación dentro de lo que es el sistema de la estructura de poder, en este caso, de la Transición española. Esta afirmación está lejos de significar que los medios de comunicación son unánimes en sus mensajes porque significaría la ausencia de toda pluralidad mediática. Los medios divergen e, incluso, a veces confrontan en coyunturas específicas. Pero el pluralismo es limitado en tanto que tienden a formar un sistema corporativo, interconectado. Los medios de comunicación cierran filas especialmente en las cuestiones críticas que puedan afectar a su sistema, lo que les llevaría, visto en la clasificación de Pinilla García (2008) a partir de Rodríguez de las Heras (1976), a ser un dispositivo regulador. No solo porque algunos medios comparten accionistas o consejeros, sino por el hecho de que a veces habitan espacios comunes fuera de los órganos de poder mediáticos. Prensa Española, Grupo Godó, Editorial Católica, Grupo Correo y Grupo PRISA comparten que parte de su accionariado guarda una vinculación destacada con la dictadura franquista e incluso coinciden en algunos espacios durante el régimen. Por lo tanto, se entiende que haya un deseo de no condenar de forma contundentemente clara el pasado más reciente en tanto que varios de los accionistas que lo componen pertenecen a él. Y esta es una tónica que se va prorrogando en la historia del periodismo. Así, Prensa Española y Grupo Correo comparten varias cuestiones. Podría pensarse que son empresas que compiten entre sí dentro del mercado, pero desde una visión estructural en realidad cooperan por afinidad. De hecho, El Diario Vasco formará parte temporalmente de Prensa Española durante el franquismo, como recoge Iglesias (1980). Y, más adelante en el tiempo, el Grupo Correo absorberá el 80 % de Prensa Española para formar Vocento. Es una unión histórica natural: empresas periodísticas familiares, conservadoras, que ostentaron poder político en varias fases de la historia del país, ennoblecidas por la monarquía borbónica durante la Restauración. Es visible que en el sistema de medios de comunicación, si examinamos sus empresas periodísticas privadas principales, pueden diferenciarse entre aquellas de viejo cuño, es decir, que llegan a la Transición habiendo vivido el franquismo, y aquellas que nacen en el proceso transicional o tienen su germen en el tardofranquismo desde una oposición moderada. Y a nivel de conexiones pueden observarse algunas diferencias. Aquellas empresas que vivieron el franquismo tienen conexiones relevantes en mayor o menor medida, fruto de la impregnación del régimen franquista en ellos, pero también al apoyo de algunas de ellas a la sublevación de 1936 que da lugar a la Guerra Civil. Las empresas que se muestran más liberadas del franquismo tienen menor
78 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Accionista/Consejero Cargo Otras Empresa Observaciones José Ramón FernándezBugallal Bayón Condecoración Editorial Católica Subsecretario de Economía Financiera. Gran Cruz a la Orden del Mérito Civil. Francisco Guijarro Arrizabalaga Condecoración Editorial Católica Jefe del Servicio Central de Información. Gran Cruz de la Orden de Alfonso X El Sabio. José Alonso Tejada Condecoración Editorial Católica Gran Cruz y Comendación de la Orden del Mérito Agrícola Miguel Allué Escudero Condecoración Editorial Católica Gran Cruz a la Orden del Mérito Civil Grupo PRISA Ignacio Bayón Mariné Condecoración Editorial Católica Secretario general técnico del Ministerio de Obras Públicas. Subsecretario del Ministerio de Vivienda. Gran Cruz a la Orden del Mérito Civil. Encomienda de la Orden de Alfonso X El Sabio. Santiago Foncilla Casaús Condecoración Editorial Católica Gran Cruz a la Orden del Mérito Civil Juan Herrera Fernández Condecoración Editorial Católica Gran Cruz a la Orden del Mérito Civil Manuel Jiménez Quílez Condecoración Editorial Católica Director general de Prensa. Subsecretario del Ministerio de Información y Turismo. Coordinación informativa (1974). Gran Cruz al Mérito Naval. Aquilino Morcillo Herrera Condecoración Editorial Católica Encomienda de Número al Mérito Civil
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 79 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Accionista/Consejero Cargo Otras Empresa Observaciones Bartolomé Mostaza Herrera Condecoración Editorial Católica Caballero de la Orden de Isabel la Católica. Premio Nacional de Periodismo Francisco Franco (1958). Censor cinematográfico. Ramón Guardans Vallés Condecoración Editorial Católica Placa de la Orden de Alfonso X El Sabio Landelino Lavilla Alsina Editorial Católica Subsecretario del Ministerio de Justicia Antonio Lago Carballo Editorial Católica Secretario técnico del Ministerio de Educación y secretario general del Instituto de Estudios Políticos José María Sánchez Muniain Consejo Nacional de Educación Editorial Católica Director general de Enseñanza Media del Ministerio de Educación y vicepresidente del Consejo General de Educación José María García Escudero Editorial Católica Director general de Cinematografía y Teatro en dos ocasiones. Premio Nacional de Periodismo Francisco Franco (1948). Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona Editorial Católica Instituto de Estudios Político. Dimite. Fernando Sebastián Aguilar Consejo Nacional de Educación Editorial Católica Consejo Nacional de Educación desde 1972 José María Espí Martínez Editorial Católica Servicio de Estudios de Coyuntura del Ministerio de Hacienda
80 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Accionista/Consejero Cargo Otras Empresa Observaciones Javier Ybarra Bergé Procurador Alcalde Diputación Teniente de alcalde Condecoración Grupo Correo Alcalde y teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Bilbao. Presidente de la Diputación de Vizcaya. Gran Cruz al Mérito Naval, Mérito Civil, Beneficencia, Orden Imperial del Yugo y de las Flechas. Encomienda de Cruz y placa a la Orden de Alfonso X El Sabio. Fernando Ybarra LópezDóriga Procurador Alcalde Diputación Condecoración Consejo Nacional del Movimiento Grupo Correo Alcalde de Getxo. Presidente de la Diputación de Vizcaya. Director general de la Administración Local (1970-1973). Subsecretario del Ministerio de Planificación y Desarrollo (19731976). Gran Cruz de la Orden de Alfonso X El Sabio, al Mérito Militar, Orden Imperial del Yugo y las Flechas, de la Orden de Isabel la Católica. Encomienda de número al Mérito Agrícola.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 81 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Accionista/Consejero Cargo Otras Empresa Observaciones José María Aguirre Gonzalo Procurador Condecoración Consejo de Economía Nacional Grupo Correo Subsecretario general técnico del Ministerio de Hacienda y vicepresidente de la Comisión de Leyes Fundamentales. Gran Cruz de la Orden Imperial del Yugo y las Flechas, de la Orden de Isabel la Católica, de la Orden de Cisneros del Mérito Político, de la Orden de Carlos III. Medalla de oro al Trabajo. Su hijo, José María Aguirre González, también fue procurador. Emilio Ybarra Churruca Teniente de alcalde Condecoración Grupo Correo En el Ayuntamiento de Bilbao coincidiendo temporalmente con Javier Ybarra Bergé. Gran Cruz al Mérito Civil. Luis Excurdia Elzola Condecoración Grupo Correo Medalla de plata al Trabajo Juan María Peña Ibáñez Condecoración Grupo Correo Encomienda a la Orden del Mérito Civil Enrique Areilza Churruca Procurador Embajador Grupo Correo Su padre, José María de Areilza, fue embajador en Argentina, Estados Unidos y Francia. También procurador. Pío Cabanillas Gallas Ministro Procurador Condecoración Grupo PRISA Subsecretario del Ministerio de Información y Turismo con Manuel Fraga Iribarne Fernando María Castiella Maíz Ministro Embajador Procurador Condecoración Falange Grupo PRISA Delegado Nacional de Falange. Combatió en la División Azul.
82 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Accionista/Consejero Cargo Otras Empresa Observaciones Joaquín Ruiz-Giménez Cortés Ministro Embajador Procurador Concejal Condecoración Consejo Nacional del Movimiento Grupo PRISA Consejo Nacional del Movimiento. Funda en 1975 la Plataforma Democrática. Cruz Martínez Esteruelas Ministro Procurador Condecoración Consejo Nacional del Movimiento Grupo PRISA Director general del Estado. Consejero del Consejo Nacional del Movimiento. Ramón Serrano Suñer Ministro Procurador Consejo Nacional del Movimiento Grupo PRISA Miembro del Consejo Nacional del Movimiento. Promueve la División Azul José María Areilza Martínez-Rodas Procurador Embajador Condecoración Falange Grupo PRISA Embajador en Argentina, Estados Unidos y Francia Manuel Aznar Zubigaray Procurador Embajador Condecoración Consejo Nacional de Prensa Grupo PRISA Presidió el Consejo Nacional de Prensa. Ministro plenipotenciario. Francisco Giménez Torres Procurador Consejo de Estado Condecoración Consejo de Economía Nacional Grupo PRISA Secretario general de la Organización Sindical Ricardo Díez Hochleitner Procurador Condecoración Grupo PRISA Secretario general técnico y subsecretario del Ministerio de Educación (19681972) Fernando Morán López Cónsul Grupo PRISA Subsecretario de Asuntos Africanos en el Ministerio de Asuntos Exteriores (1968) Carlos Robles Piquer Embajador Cónsul Condecoración Grupo PRISA Director general de Información, y de Cultura Popular y Espectáculos (19621969). Nicolás Martín Alonso Embajador Cónsul Condecoración Grupo PRISA
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 83 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Accionista/Consejero Cargo Otras Empresa Observaciones Alejandro RoyoVillanova Payá Procurador Embajador Consejo de Estado Consejo Nacional de Educación Grupo PRISA Secretario general técnico del Ministerio de Información y Turismo. Director general de Promoción del Turismo. Su padre, Segismundo RoyoVillanova FernándezCavada, fue procurador, embajador, consejero del Reino y subsecretario del Ministerio de Educación. Juan Arespacochaga Felipe Condecoración Grupo PRISA Secretario general técnico del Ministerio de Obras Públicas Juan Antonio Gallego Morell Condecoración Grupo PRISA Delegado provincial en Granada del Ministerio de Información y Turismo (1962-1968) Carlos Mendo Baos Condecoración Consejo Nacional de Prensa Grupo PRISA Pedro Laín Entralgo Condecoración Consejo Nacional del Movimiento Grupo PRISA Miembro del Consejo Nacional del Movimiento Jesús Polanco Gutiérrez Falange Grupo PRISA Formó parte del Frente de Juventudes en la primera etapa del franquismo Jaime García Añoveros Grupo PRISA Asesor de Barrera de Irimo y Cabello de Alba en sus ministerios en el franquismo Grupo 16 Ramón Areces Rodríguez Condecoración Grupo PRISA Eduardo García de Enterría MartínezCarande Condecoración Grupo PRISA
84 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Accionista/Consejero Cargo Otras Empresa Observaciones Luis González Seara Grupo PRISA Jefe de la secretaría particular del ministro de Información y Turismo. Secretario general del Instituto de Opinión Pública. Grupo 16 Luis Guillermo Perinat Elio Condecoración Grupo PRISA Director general de América del Norte y Extremo Oriente en el Ministerio de Asuntos Exteriores (1973) Enrique Fuentes Quintana Condecoración Grupo PRISA Presidente del Instituto de Estudios Fiscales Joaquín Maldonado Almenar Condecoración Grupo PRISA Arturo Fierro Viña Condecoración Grupo PRISA Eduardo Rojas Ordóñez Teniente de alcalde Grupo PRISA Teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Madrid. Formó parte de la División Azul. Guillermo Piera Jiménez Grupo PRISA Subdirector general de Planificación de Bienes y Servicios Jesús de la Serna Gutiérrez-Répide Embajador Cónsul Condecoración Grupo PRISA Sus hermanos ocuparon cargos diplomáticos. José Luis Cebrián Echeverri Consejo Nacional de Prensa Grupo PRISA Su padre, Vicente Cebrián Carabias, fue vocal del Consejo Nacional de Prensa y secretario general de prensa del Movimiento. Vicente Piniés Rubio Embajador Grupo PRISA Su hermano, Jaime Piniés Rubio, fue embajador ante la ONU y en Reino Unido. Antonio Menchaca Careaga Alcalde Grupo PRISA Su tía, María del Pilar Careaga Basavé, fue alcaldesa de Bilbao (1969-1975). José Miguel Garrigues Walker Embajador Grupo PRISA Varios cargos diplomáticos a través de su familia
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 85 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Accionista/Consejero Cargo Otras Empresa Observaciones Gregorio Marañón Bertrán de Lis Embajador Consejo Nacional de Prensa Grupo PRISA Su padre fue embajador en Argentina Alejandro MuñozAlonso Ledo Grupo 16 Director del Instituto de Opinión Pública (1972). Subdirector general de Información. Subdirector general de Planificación de la Estructura Social. Fernando Albero Gotor Grupo 16 Secretario general técnico del Ministerio de Comercio (1965) Francisco Martín Fernández Heredia Condecoración Grupo 16 Encomienda de número a la Orden al Mérito Civil Romualdo de Toledo Sanz Procurador Falange Grupo 16 Su padre, Romualdo de Toledo Robles, fue también director general de Enseñanza primaria. Ignacio Vasallo Tomé Grupo 16 Su padre fue director general de la Cadena de Prensa del Movimiento Juan Huarte Beaumont Procurador Vicepresidente Diputación Grupo 16 Su padre, Félix Huarte, fue vicepresidente de la Diputación Foral de Navarra y procurador en Cortes. Isabel Azcárate González Grupo 16 Su marido, Mariano Rubio Jiménez, fue director general de Política Financiera (1970-1973). Francisco Matosas Moragrega Alcalde Grupo Zeta Su tío fue alcalde de Igualada en el primer franquismo Nota: en cursiva se presentan todas las conexiones que se producen indirectamente, es decir, a través de familiares directos o políticos. Las conexiones indirectas por condecoraciones no se han contabilizado. Fuente: elaboración propia.
86 DANIEL MOYA LÓPEZ Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Bibliografía Almirón, N. (2006). Poder financiero y poder mediático: banca y grupos de comunicación. Los casos del SCH y PRISA (1976-2004) [tesis doctoral]. Universitat Autònoma de Barcelona. Altheide, D. (1976). Creating reality: how tv news distorts events. Beverley Hills: Sage. Baena, M. (1999). Elites y conjuntos de poder en España (1939-1992). Madrid: Tecnos. Barrera, C. (1995). Sin mordaza: veinte años de prensa en democracia. Madrid: Temas de hoy. Barrera, C. (2013). Complicidad y complejidad de la prensa diaria en la transición a la democracia. En R. Quirosa-Cheyrouze (coord.). Prensa y democracia: los medios de comunicación en la Transición (pp. 119-132). Madrid: Biblioteca Nueva. Bustamante, E. (1982). Los amos de la información. Madrid: Akal. Cabrera, M. y Del Rey, F. (2002). El poder de los empresarios: política e intereses económicos en la España contemporánea (1875-2000). Madrid: Taurus. Cárdenas, J., Robles-Rivera, F. y Martínez-Vallejo, D. (2020). Los dueños de América Latina: las redes entre los grandes propietarios transnacionales. Revista CIDOB d’Afers Internacionals, 126, 17-40. Disponible en: https://doi.org/10.24241/rcai.2020.126.3.17. Castaño, D. (2024). A pacted transition? The five pacts of the Portuguese doublé transition (1974-1982). Historia y Política, 52, 313-340. Disponible en: https://doi.org/10.18042/ hp.2024.AL.09. Castro Torres, M. C. (2010). La prensa en la transición española, 1966-1978. Madrid: Alianza. Dobon-Roux, P. y Barrera, C. (2015). Antena 3 Radio: nacimiento y primer desarrollo de una empresa periodística singular. Revista Internacional de Historia de la Comunicación, 4, 175-197. Disponible en: https://doi.org/10.12795/RiHC.2015.i04.08. El País. (1979). La prensa del Estado. El País, 17-06-1979. Disponible en: https://is.gd/ w41aEc. Farias, P. (2000). 16 años de Diario 16. Historia y análisis empresarial (1976-1992). Málaga: Asociación para la Investigación y el desarrollo de la Comunicación (I+D.COM). Fernández Fernández-Cuesta, J. M. (2018). Periodistas y diplomáticos en la Transición española. Madrid: Fragua. Fuentes, J. F. (2013). De la confrontación al consenso: el papel de la prensa en la Segunda República y la Transición. En R. Quirosa-Cheyrouze (coord.). Prensa y democracia: los medios de comunicación en la Transición (pp. 63-76). Madrid: Biblioteca Nueva. Fuentes, J. F. y Fernández Sebastián, J. (1997). Historia del periodismo español: prensa, política y opinión pública en la España contemporánea. Madrid: Síntesis. García-Santamaría, J. V. (2016). Los grupos multimedia españoles: análisis y estrategias. Barcelona: Editorial Universitat Oberta de Catalunya. Gómez-Mompart, J. L. (2013). La prensa diaria en el ecosistema comunicativo de la Transición. En R. Quirosa-Cheyrouze (coord.). Prensa y democracia: los medios de comunicación en la Transición (pp. 103-118). Madrid: Biblioteca Nueva. González García, Y. y Pérez Yglesias, M. (1990). Fuentes periodísticas y discurso histórico. Revista de Ciencias Sociales, 47, 15-25. Iglesias, F. (1980). Historia de una empresa periodística: Prensa Española. Editora de ABC y Blanco y Negro (1891-1978). Madrid: Prensa Española.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PODER EN LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA… 87 Revista de Estudios Políticos, 207, enero/marzo (2025), pp. 47-88 Laguna, A. y Martínez-Gallego, F. A. (2015). Pioneros de la industria de la información española. Revista Internacional de Historia de la Comunicación, 2 (3), 1-21. Disponible en: https://doi.org/10.12795/RiHC.2015.i04.01. Langa-Nuño, C. (2022). La construcción de un mito. Suárez en la prensa portuguesa y española (1981-2014). Historia y Política, 48, 109-141. Disponible en: https://doi. org/10.18042/hp.48.05. Lemus, E. (1996). La Transición del consenso. En L. Álvarez Rey y E. Lemus (eds.). Historia de Andalucía Contemporánea (pp. 497-565). Huelva: Universidad de Huelva. Linares Seirul-lo, Á. L. (2013). El grupo Tácito en la transición a la democracia. Aportes: Revista de Historia Contemporánea, 83, 68-87. Mancinas-Chávez, R. (2016). Fundamentos teóricos de Estructura de la Información. La Laguna: Sociedad Latina de Comunicación Social. Disponible en: https://doi.org/10.4185/ cac106. Martín Aguado, J. A. y Vilamor, J. R. (2012). Historia del Ya. Sinfonía con final trágico. Madrid: CEU. Martín de la Guardia, R. (2013). El bastión de papel: la prensa reacia a la transición política a la democracia (1974-1982). En R. Quirosa-Cheyrouze (coord.). Prensa y democracia: los medios de comunicación en la Transición (pp. 133-150). Madrid: Biblioteca Nueva. Mateos, A. (2013). La construcción de una conciencia histórica democrática y los medios de comunicación durante la «Transición». Notas para su estudio. En R. Quirosa-Cheyrouze (coord.). Prensa y democracia: los medios de comunicación en la Transición (pp. 77-86). Madrid: Biblioteca Nueva Mazo, J. M. (1994). Estructuras de la comunicación por objetivos. Barcelona: Ariel Comunicación. McCombs, M. y Shaw, D. (1972). The Agenda-Setting Function of Mass Media. The Public Opinion Quaterly, 2 (36), 176-187. Disponible en: https://doi.org/10.1086/267990. Montero Díaz, M. (2001). La tensión entre colaboracionistas y opositores a Franco en Editorial Católica, editora del diario Ya (1945-1958). Comunicación y Sociedad, 14 (1), 101-124. Disponible en: https://doi.org/10.15581/003.14.36378. Morodo, R. (1984). La transición política. Madrid: Tecnos. Mosco, V. (1998). The Political Economy of Communication. London: Sage. Mosco, V. (2006). La Economía Política de la Comunicación: una actualización diez años después. CIC, Cuadernos de Información y Comunicación, 11, 57-79. Moya López, D. (2022). Poder y élites en la Transición española y consolidación democrática. Análisis desde la estructura mediática (1975-1989) [tesis doctoral]. Universidad de Sevilla. Muñoz Soro, J. (2013). La parábola de «Cuadernos para el Diálogo»: de la pasión política a las instituciones. En R. Quirosa-Cheyrouze (coord.). Prensa y democracia: los medios de comunicación en la Transición (pp. 183-198). Madrid: Biblioteca Nueva. Pasamar, G. (2019). La Transición española a la democracia ayer y hoy. Memoria cultural, historiografía y política. Madrid: Marcial Pons. Pinilla García, A. (2008). La transición de papel: el atentado contra Carrero Blanco, la legalización del PCE y el 23-F a través de la prensa. Madrid: Biblioteca Nueva. Ramonet, I. (1998). La tiranía de la comunicación. Madrid: Debate.