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Trayectoria internacional de Francisco Rabal

Perales Bazo, Francisco

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-- -- ---p-pp---- esta primera intervencibn internacional no fueron de la satisfaccibn del actor, porque estaban en desacuerdos con su ideologia marxista. El sincronismo entre su trabajo y su ideologia siempre ha sido consecuente y nunca ha pretendido acomodarse a otros tipos de propuestas ideolbgicas. Tuvo que transcurrir un aiio para que el actor volviera a participar en un nuevo proyecto, Serin hombres (1955), de Silvio Siano. En este caso compartiria reparto con una de las estrellas de moda del cine italiano, Silvana Pampanini. A partir de entonces comenzaria a colaborar con otros directores que, aunque estaban en su etapa inicial, muy pronto alcanzarian gran notoriedad y reconocimiento por la critica y 10s festivales internacionales europeos. De entre 10s mhs destacables estarian: Mauro Bolognini, quien lo reclama para Marisa la Civerra (1957), y que muy pronto tendria un gran triunfo de critica y p6blico con La lriaccia (1961), interpretada por Jean Paul Belmondo y Claudia Cardinale. Pero quizb, lo mhs importante seria que el guibn estaba escrito por un joven intelectual italiano que en la dCcada siguiente alcanzaria un gran prestigio internacional, Pier Paolo Pasolini; el otro director a destacar fue Gillo Pontecorvo, quien quiso incluirlo en el casting de su primer film Prisionero del mar (1957), y que en 1960 conseguiria el Leon de Oro del Festival devenecia con La batda de Argel. En esta ocasibn compartib re parto con Ives Montand y Terence Hill, y quedb muy satisfecho de su interpretacibn, ya que dio vida a un pescador de ideologia marxista. Pero la trayectoria internacional de Rabal continub en ascenso, y a partir de 1960 su participacibn en el cine italiano se fortalece considerablemente, puesto que su nombre es barajado en m6ltiples proyectos de realizadores importantes y en films que ya no tenian conexibn con la industria espaiiola. Es decir, sus contratos ya no se limitan a colaborar en las coproducciones italoespaiiolas, sino en films de nacionalidad exclusivamente italiana. Su primera intervencibn en esta segutlda fase no fue muy afortunada; en Muerte de un bandido (1960), prestb su fisico a1 bandolero Salvatore Giuliano. Este hecho supuso un obsticulo insalvable para interpretar el mismo personaje en el film del mismo titulo que preparaba Francesco Rossi. A1 confirmarse su participacibn en el film, Rossi desistib de Rabal. Pero esto no fue bbice para que su integracibn en la industria italiana se detuviese, todo lo contrario; su caracter extrovertido le permitib que conociese y entablaciese amis tad con 10s profesionales del medio, desdevittorio Gassman a Silvana Mangano, desde Claudia Cardinale a Anna Magnani; 34 C;uadernos de EIHCEROA en general, frente a 10s films de Antonioni, que han quedado anticuados y desfasados, no cabe duda de que en el momento de su producci6n constituy6 para nuestro actor un pasaporte que le permitiria adentrarse en el cine in ternacional. Ademis, el personaje que interpretaba, Ricardo, estaba en consonancia con su ideologia marxista, puesto que era un intelectual de izquierdas sometido por unos sentimientos de amor y dependencia hacia la protagonista del film. Rabal es el primer actor que hace su aparici6n en el film, y se erige en protagonista de 10s primeros catorce minutos de proyecci6n, compartiendo escena con MonicaVitti. El actor espaiiol se integra perfectamente en el universo singular de Antonioni, adoptando comportamientos alejados de su personalidad; Rabal interpreta a un hombre escueto en palabras, que se ve obligado a recurrir a 10s silencios, las miradas y 10s movimientos como 10s 6nicos recursos expresivos para dar vida a Ricardo. El director de La aventura mostraba a una pareja en el final de una relaci6n sentimental dolorosa y traumitica; la protagonista apitica, perdida interiormente y desorientada, rompia con Ricardo, quien, enamorado de ella intentaba resistirse a perderla. Pero el distanciamiento entre ambos es evidente visualmente desde las primeras imigenes; Antonioni recrea una puesta en escena fria y artificial en la que M6nicaVitti camina hacia atris ampliando el espacio que la separa de Francisco Rabal. La segunda y 6ltima aparicibn del actor se produce pasado el ecuador del film, y en ella se establece un mayor distaneiamiento visual. La protagonista no le permite entrar en el edificio donde vive, levantando una barrera entre la pareja que ya no podrh superar ninguno de ellos. Mk que personajes, parecen objetos del decorado que se mueven de un mod0 teledirigido. Las relaciones entre ellos son falsas, distantes e inexistentes y parecen ajenos a1 universo filmic0 a1 que pertenecen. Antonioni huye de la accibn, la evita en todo momento e impide un argument0 definido; s610 en ocasiones introduce algunos puntos de inflexi6n que despiertan ciertos momentos climiticos, como son la caida de la Bolsa o el rob0 del vehiculo propiedad del protagonistamasculino. La intenci6n del director es hacer un recorrido por el universo femenino a travCs de un itinerario sin rumbo que no lleva a ninguna parte. En general, 10s movimientos de 10s personajes no estin motivados por ninguna necesidad fisica ni argumental, sino por impulsos emotivos relatives a 10s sentimientos, hechos que alejan a1 film de todo signo de verosimilitud. 36 Cfuadernos de EIHCEROA Con motivo del estreno de Eleclipse en Espafia, las estrategias comerciales de promocibn diseiiaron un cartel que evitase en todo momento la aparici6n fisica o textual del actor. Existia un temor generalizado en la distribuidora de transmitir la idea de que se trataba de una coproduction, y si el nombre o la imagen de Francisco Rabal aparecia en el af~che, las probabilidades a tal confusi6n eran muchas. Aun con tales contratiempos, su nombre se vio beneficiado internacionalmente, hecho que se traduce en una mayor participacibn en proyectos internacionales, entre 10s que destacan: LaRimpatriata (1963), de Damiano Damiin, y La bruja quemada, de Luchino Visconti, junto a Silvana Mangano, sketch que formaba parte del largometraje Las brujas (1966), pelicula producida por Dino de Laurentiis y hecha a la medida de la actriz italiana. Los profesionales del cine francts, que ya conocian 10s trabajos de Rabal en las peliculas de Buiiuel y en 10s films italianos ya mencionados, tambitn lo reclamaron para colaborar en algunos titulos de cierta importancia. En esta etapa comparte cartel con prestigiosos actores del pais vecino, como son Annie Girardot, Louis Jourdan, Anna Karina y Marie Laforet y con directores de la talla de Claude Chabrol, con quien particip6 en elfilm Marie Chantal contra elDr. Kha (1965). El txito de critica y piiblico de esta pelicula fue tal, que uno de 10s productores mis prestigiosos, George de Beauregard, le ofreci6 un contrato para dos aiios. De este modo, el actor espaiiol se instala en Paris, se integra en la industria y hace amistades con 10s grandes nombres del cine fiancb. Alli hara grandes amigos como Ives Montand, Simone Signoret, LinoVentura, Michel Picolli e IngridThulin. Del mismo modo, conocera a intelectuales espafioles en el exilio como Juan Goytisolo, Paco Ibifiez, Rafael Alberti, Jorge Sempriin, Juan Marst y su amigo Luis Buiiuel. Poco a poco, irl distanciando sus colaboraciones con el cine italiano para centrarse mis en sus proyectos franceses. Es a partir de 1966 cuando su actividad en este pais se hace mis esporadica, participando en algunas coproducciones con desigual fortuna y, en cualquier caso, con menor trascendencia. Cervantes (l966), de Vincent Shermann, el Che' Guevara (1967), de Paulo Heuch, y Simon Bolivar (1968), de Alejandro Blasetti, son 10s titulos mis representativos de su etapa final. Paralelamente, Francia lo reclama para proyectos mis comprometidos; asi participa en La religiosa (1966), De Jacques Rivette, pelicula provocativa y escandalosa para la tpoca en la que una monja es obligada a permanecer en el convent0 sin tener vocaci6n. Pero la pelicula mis importante de Cuadgrnos dg EIHCEROA 37 ---- su etapa francesa es, sin duda, Belle de Jour (1966), tercera, y ultima, colaboraci6n con el director aragonbs Luis Buiiuel. El film obtuvo el Le6n de Oro del Festival International de Venecia y tuvo el reconocimiento unanime de la critica. Pero el protagonists de Nazarin nunca abandon6 la industria espaiiola, sino que supo combinar hhbilmente su trabajo con su trayectoria internacional, aunque finalmente opt6 por asentarse definitivamente en su propio pais. Ahn asi, en la dicada siguiente, rueda algunas peliculas mhs en Francia e Italia, per0 lo hace de un mod0 intermitente, y 10s proyectos en 10s que participa son de escasa importancia, aunque hay una que destaca, sobre todo, por su director, Valerio Zurlini, El desierto de 10s Tartaros (1976), en la que logr6 trabajar a1 lado de un actor italiano de talla internacional: Vittorio Gassman. En realidad se trataba de una coproduccibn franco-italiana; es como si el actor espaiiol hubiese querido concluir su colaboraci6n con las industrias de ambos paises a1 mismo tiempo. Francisco Rabal tenia un objetivo claro: recuperar el lugar que habia dejado vancante cuando se alej6 de la industria cinematogrhfica espaiiola para adentrarse mhs en su trayectoria internacional. Fue precisamente en estos momentos transitorios cuando, en 1975, William Friedkin, que todavia disfrutaba del enorme Cxito de su ultimo film El exorscista (1973), lo reclam6 para que interpretase a uno de 10s personajes principales de la oscarizada French Conection. Pero el actor tenia las ideas claras y declinci el ofrecimiento en beneficio de Fernando Rey, para quien interpretar a1 personaje le supuso una brillante carrera internacional, en Hollywood y Europa. Pero Friedkin, que siempre ha tenido las ideas claras, queria trabajar con nuestro actor, aunque tuvo que esperar dos aiios mhs; fue en 1977, cuando se disponia a llevar a1 cine un remakedel director francCs Henri-Georges Clouzot, El salano del miedo (1955), titulado en esta ocasi6n Carga maldita. El film no tuvo la misma fortuna comercial ni artistica que su anterior pelicula, per0 a Rabal eso tampoco le importaba demasiado. Lo que verdaderamente queria era interpretar personajes que tuvieran una gran dimensi6n humana y social y, a ser posible, en peliculas espaiiolas. Tras algunos aiios dificiles en 10s que particip6 en proyectos de escasa importancia, en 1983, conseguiria sus objetivos a1 intervenir en Euhanes, de Miguel Hermoso, dando vida a un personaje que rompia con su trayectoria anterior. Desde entonces, surge una nueva etapa en la que todos 10s directores espaiioles querian contar con su presencia, desde 10s veteranos 38 Cuadernos de EIHCEROA -- -ppp pppppp pp ppp como Carlos Saura y Mario Camus, hasta 10s jbvenes FernandoTrueba y Pedro Almodcivar; la industria espafiola se lo disputaba y Francisco Rabal abandon6 defnitivamente su camera internacional. Para concluir, hay que reconocer que Francisco Rabal es un actor que posee un lugar significativo en el cine internacional, y las razones que avalan esta hipcitesis son las de haber interpretado personajes de gran profundidad, trabajar con directores de gran prestigio y de haber participado en algunas de las peliculas ds representativas de la Historia del Cine. Son razones mis que convincentes para ocupar el lugar que le corresponde en el cine extranjero, su colaboracibn con Michelangelo Antonioni, Luchino Visconti ywilliam Friedkin, por citar s61o algunos, asi lo testifica; per0 si, ademis, afiadimos sus tres parcipaciones con Luis Bufiuel, este reconocimiento internacional es un hecho incuestionable. Cuadernos de EIHCEROA 39 Cuadgrnos de EIHCEROA 4 1