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Cartografías del tiempo: notas socio-históricas sobre sociedad, territorio, ciudad y arquitecturas americanas: Postfolio

Fernández, Roberto

Abstract

Los hechos arquitectónicos y urbanos en América Latina están presentados por el autor como producciones en que interviene una naturaleza. una historicidad y una experiencia muy diferenciada de la europea y a través de las cuales se manifiesta la búsqueda de una identidad.

Full text

POSTFOLIO CARTOGRAFÍAS DEL TIEMPO No as socio-his ó icas sob e sociedad, e i o io, ciudad y a qui ec u as ame icanas Robe o Fe nández Los hechos a qui ec ónicos y u banos en Amé ica La ina es án p esen- ados po el au o como p oducciones en que in e iene una na u ale- za. una his o icidad y una expe iencia muy di e enciada de la eu opea y a a és de las cuales se mani ies a la búsqueda de una iden idad. H ace in eligible el p oceso de an opi- zación de los e i o ios na u ales y en ende las o mas de cons ucción de las edes de asen amien os es uno de los co- me idos p incipales del abajo disciplina de la his o ia: la ma e ialización de los eno mes insumos de ecnología sob e una po ción de na u aleza sólo esul a isible y alo able desde la cosmo isión de la ga du ación apo - ada po el conocimien o his ó ico. Desde o o pun o de is a, la conciencia his ó- i ca de una sociedad puede ene di e en e g ado de desa ollo en ca da o ganización so- cial y de esa di e encia suele depende esa casi inasible noción de iden idad o elación de una p oducción cul u al con un con ex o geosocial de e minado. A eces, al his o icidad esul a se casi consus ancial de los imagina ios co- lec i os y en onces, la p oducción cul u al suele se segu a, opo una, c í ica y capaz de abso be de mane a casi diges i a las inno a- ciones, los expe imen os ansg esi os o las apo aciones a en u adas de las angua dias. A eces -sob e odo, en las sociedades alu io- nales o de cie a deses uc u ación o luidez, como en el caso ame icano- esa his o icidad no es ni na u al ni au omá ica; debe se cons- uida y elabo ada y compa e el es ado de ne- cesidad de la madu ación socio-ins i ucional. En el p ime caso -E u opa, las cul u as o ien- ales, el mundo islámico-la p oducción de he- chos u banís icos y a qui ec ónicos dispone del pode oso con ex o de esa sedimen ada his- -CXXI - 121 ASTRAGALO, 11 (1999) A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA A icle, ISSN 1134-3672 h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1999.i11.19 P o eso -a qui ec o y c í ico de a qui ec u a. Enseña en las uni e sidades de Ma de Pla a y Buenos Ai es. o icidad, de esos depósi os de expe iencias que pueden o o ga cie o espesamien o a la no edad, cie a u dimb e e e encial a las pe - o mances, cie a imb icación de cada peque- ña ans o mación de los asen amien os en i- go osas genealogías cul u ales habi a i as. En el segundo caso -Amé ica, Oceanía, Á ica: siemp e en el con ex o de la an opización mo- de na de esos e i o ios, es deci , ue a de la disímil adición é nica e nacula p emode - na- el desa ollo de los p oyec os u banís icos y a qui ec ónicos pa ece ope a se en una espe- cie de acío de his o icidad, como si la di- mensión del espacio (na u al) dominase y se an epusiese a la dimensión del iempo (cul u- al). La debilidad de la his o icidad, p incipal- men e ame icana, eme ge como una omni a- lencia del espacio- e i o io, en la cual, po las adiciones socio-p oduc i as exógenas de iene u-c onía) iene exceso de luga -incluso sensación de desampa o an e ese exceso, dado en el desie o o la sel a-, ca eciendo, en cam- bio, de suje o colec i o social. De allí, el mo- delo nómade del pione o, del inmig an e expa- iado, del colono explo ado : igu as ca en es de iempo/memo ia/his o ia (que en cualquie caso, ía nos algia, emi en a una his o ia en o o luga ) que sólo se cons i ui án como con- sumido es de e i o io, como cazado es de paisajes, como expe imen ado es de adap a- ciones que eduje an la desga ado a sensa- ción del acío, dado doblemen e po la inmen- sidad del espacio -la Hylea humbold iana- y la le edad de la memo ia social. Nos algia, concep o que iene del g iego algion, g an dolo , nos os, hoga . G an dolo po el imposi- ble eg eso a la mo ada de o igen. 122 las di e en es y a iadas colonizaciones, p e- Pe o, desde luego, la his o ia exis e, dados 1 O alece un excesi o pe il expe imen al, una so- cialmen e inmode ada olun ad de labo a o io que pa ece posible mani es a se siemp e en un p esen e e e no (o en una sis emá ica no e- dad: el e e no comienzo y su po encia alegó i- ca del génesis) localizado en la magni iciencia del paisaje e i o ial 1• Las 1.200 ciudades undadas po el p oceso colonizado eu opeo - undamen almen e, el ibé ico-, la concep- ción a e ac ual ideal de las Leyes de Indias o el plan de una comple a cuad iculación p ou - bana del e i o io no eame icano concebido po Je e son, son algunas de las mani es acio- nes de es a suspensión de la conciencia his ó- ica o empo al, en a as de una apues a al con- ol del espacio, una e dade a an i-u opía: si en Eu opa, la u- opía social no enía luga , en Amé ica la an i-u- opía espacial (que así, de- o 12 siglos inin e umpidos de exis encia am- bien al (de inible como in e acción cul u al y p oduc i a en e sociedad y na u aleza): se a a ía de econs ui la, de ela la y p ocu a ans e i la a una c ecien e in emalización na- u al en la conciencia social. Po que hay una his o ia de momen os, ases o capas -quizá in- e e idas u obli e adas po ansiciones io- len as en e ase y ase- que con igu a huellas o es imonios conc e os, ma e iales y pe du a- bles, que se sedimen an y acumulan en ese la go milenio de his o ia (y más conc e amen- e, en el medio milenio de his o ia in eg ada o mundializada). Una lec u a sin é ica de ese de- sa ollo nos debe ía pe mi i elabo a un mapa o ma iz de ales sedimen os, al que en lo e - ical pe cibié amos la densidad de las supe - posiciones acumuladas his ó icamen e y en lo - CXXII- ho izon al, el di e en e despliegue de esa his- o icidad en ni eles que como la sociedad, el e i o io, la ciudad y la a qui ec u a, nos pue- dan o ece algunos signos del desa ollo am- bien al (la sociedad an opizando los e i o- ios y desplegando ecnologías habi a i as y p oduc i as ingenie iles y u bano-a qui ec ó- nicas) que habili en una in e p e ación menos opo unis a o expe imen al-inno a i a y más socio-his ó ica o acumula i a de los p ocesos de ans o mación ecnológica del e i o io, desa ollo u bano y p oducción edilicio-a qui- ec ónica. Una lec u a in e p e a i a que, po an o, apun e a aumen a el espesamien o de la his o icidad geosocial ame icana (que se á an o una his o icidad global de lo ame icano como una mul i-his o icidad de las mic ohis- o ias locales) y a educi la sensación de ac- uación en el acío del espacio, de despliegue de una axiología y una es é ica que igno a o minus alo a la empo alidad, al (cen i) uga - se en la in ini ud del e i o io. Si pa a Eu opa, las in es igaciones de B au- del 2 y los annalis es supusie on la eno me no- edad de descub i el componen e espacial de los p ocesos his ó icos, en Amé ica, el come- ido his ó ico-c í ico y las a eas de la eo ía ienen que da cuen a del p oceso empo al o his ó ico de las ans o maciones del espacio, esa ca ego ía impe a i a de la ci ilización ame icana: el espacio, omnicomp ensi o y po- li alen e, de inió en la his o ia ame icana, an o las ca ego ías esenciales de la ins alación humana (gobe na es pobla , decía el a gen i- no Albe di, sa u a o anula la alencia desé - ica, mine al e ine e de lo e i o ial) cuan o los é minos posibles de una es é ica ame ica- na, a caballo en e la abs acción y el pa o , en e la ausencia de ma cas humanas y la o- lun ad de conju os eligiosos pa a pedi ampa- o de las sociedades débiles an e la iolencia de la na u aleza. La apa en e mode nidad a - gen ina o del Cono su ame icano - a eces, demasiado con undida con una me a es é ica de la abs acción- queda espléndidamen e e- sumida en el í ulo del his o iado T. Halpe ín Donghi, en que se e ie e al p oceso de ins i- ucionalización nacional de la segunda mi ad del siglo XIX: Una nación pa a el desie o a - gen ino3. Un in en o de de inición del campo del p oce- so his ó ico de las di e en es escalas o ma cos espaciales de la an opización ame icana im- plica co elaciona las ca ego ías de e i o io, ciudad (o sis emas de asen amien os, en endí- bies como núcleos de concen ación espacial de ac i idades p oduc i as y población) y a - qui ec u a (de inible an o como edilicia o p oducción ma e ial de las o mas de asen a- mien o p oduc i o y poblacional y como a - qui ec u a p opiamen e dicha, o sea ac i idad ins i ucional écnico-cul u al especí icamen e dedicada a la p oducción de algunos agmen- os di e enciales de dicha ma e ialidad edilicia gené ica) con el despliegue del p oceso his ó- ico en omo de los cambios de la sociedad. El g á ico de la página siguien e in en a sin e iza es as ca ego ías en sus ases his ó icas de de- sa ollo. Las siguien es no as de es e ensayo se desplie- gan en dos secciones: una p ime a y b e e, des inada a o ece un conjun o de comen a- ios ace ca del cuad o de la página siguien e, endiendo a desa olla los a gumen os del - CXXIII - 123 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 124 Ins ancia Sociedad Te i o io Ciudad A qui ec u a Fase his ó ica P ecolombina Mul ié nica local/ Ocupación p oduc- Redes de Tipologías adi i as ede a i a i a no in ensi a asen amien os Espacios abie os Siglos VIII-XVI ni in eg ada U banización de ipo ce emo- selec i a polí i- ni al l. Conquis a ca- eligiosa- me can il Colonial Je á quica eu opea Ocupación p oduc- Encla es pa a ocu- Tipologías uncio- Siglos XVI-XVIII mes izajes i a ex ensi a de pación e i o ial nales (casa, expo ación ex ensi a y con- emplo) 2. Independencia cen ación pa a Ba oco ame icano polí ica expo ación Republicana Es ados-nación Ocupación Mode nización u - Eclec icismo Inmig ación ag op oduc i a y bana en in aes- ancés Siglo XIX eu opea especialización uc u a y equi- In aes uc u a Sociedades u banas en expo ación pamien o. b i ánica 3. Di isión in e - Paisajismo. Vangua dias nacional del Ba ios de Adap ación de abajo. inmig ación ipos p e ios Populis a Re lujos u ales P oceso de sus i u-Ciudades Racionalismos pin- Mig aciones ción de impo a- p imadas o esquismo s. 1930-1970 campo/ciudad cwnes Subu banización a qui ec u as e- Mes izajes U banización de mig an es gionales 4. Deuda ex e na ag oindus ial ma ginales Ba ios Globalizada Globalización Re e i o alización Desa ollo Encla es débil. global egiones me o- exclusi is as 1970-2000 Exclusión y Compe i i idad poli anas F agmen os pob eza Conec i idad Seg egación u ba- u banos Me opolinización na Con enedo es Híb idos Reciclajes p oceso o his o ización de los enómenos de ans o mación espacial, y una segunda, más ex ensa y de allada, in en ando eplan ea desde las e lexiones p eceden es un cie o e- Comen a ios sob e los p ocesos socio-his ó icos y sus e ec os espaciales sumen de ca ác e ís icas de la a qui ec u a ac- El desa ollo de las di e sas ases his ó icas ual en Amé ica La ina. con encionalmen e econocidas pa a el caso - CXXIV- ame icano (columna 1 del cuad o) con empla como hi os gene ado es de c isis p o undas en e ase y ase, cua o episodios signi ica i os de quieb os y discon inuidades, que suponen elemen os de up u a en la posible sedimen a- ción de los desa ollos. Tales hi os c í icos son, como se indica, la conquis a [1], la indepen- dencia polí ica [2], la inse ción en la di isión in e nacional del abajo ins i uida desde el siglo XIX [3] y la con o mación de nue as ela- ciones económicas in e nacionales ligada al es ablecimien o de la deuda ex e na [4]. La mani es ación del desa ollo his ó ico de la ins ancia social ame icana (columna 2 del cua- d o) implica un p oceso de gene ación de una es uc u a social de ipo alu ional, mul ié nica y de usión y mes izaje con ue es esabios e- manen es de adicionalismos je á quicos y de ipo au o i a io. Es e p oceso his ó ico social de iene cons i u i o de algunas ca ac e ís icas pe du ables y es uc u ales del de eni ame i- cano, como la alu ionalidad (o in eg ación im- pe ec a de con ingen es poblacionales di e - sos endógenos y exógenos), el mes izaje acial y la con o mación de o mas de pode de ipo au o i a io, basadas en las o mas del caudilla- je u al y del populismo clien ela u bano y sus complejas a iculaciones en las que, po o a pa e, se explican cues iones de las ela- ciones demog á icas campo/ ciudad. El análisis de las ans o maciones del e i o- io (supe pues as sob e cie as ma ices bási- cas de es uc u ación del s ock y lujos de e- cu sos na u ales y de las ca ac e ís icas del paisaje, columna 3 del cuad o) supone el eco- nocimien o de un p oceso e i o ial de yux a- posición de es a egias p oduc i as y de ocu- pación, gené icamen e de e minadas po las condiciones de la mode nización socio-econó- mica capi alis a de sesgo eu opeo y ca ac e i- zado po enómenos espaciales oscilan es en e la seg egación y la econec i idad, según los é minos de dicha pe enencia pe i é ica o ma ginal al modelo p oduc i o de la mode ni- zación capi alis a. La in e p e ación de la e olución en los c i e- ios de de inición pa a los sis emas de asen- amien os y ciudades (columna 4 del cuad o) econoce la iden i icación de un p oceso de u banización débil, signado po un p ime e ec o consecuen e de la in eg ación colonial pe i é ica a las es a egias capi alis as eu o- peas que supusie on, pa a el caso ame icano, un modelo de ciudades cen ípe as, basadas en la o ganización de una ed de apoyos y se i- cios pa a la explo ación ex ensi a de as os hin e lands e i o iales y, po an o, con un ue e p edominio de ca ac e ís icas in e sas al p oceso de u banización eu opeo, basado en la eo ganización cen í uga de capi ales y con ingen es humanos p o enien es de p ee- xis encias de ipo u al: es os mo imien os, media izados po la agmen ación e i o ial del pode a domedie al (seño ías, comunas aldeanas, ó denes monás icas, e c.), susci a on en el caso eu opeo, la len a apa ición de los e- nómenos de econcen ación u bana y su gi- mien o de la ciudad bu guesa mode na en omo de los siglos XI a XIV, p oceso inexis en- e en el caso ame icano, en el que algunos au- o es, como O. Paz 4, a en u an incluso la hi- pó esis de una len a cul u alización de ipo u bana dada en la inmadu ez, o aún inexis en- cia, de sociedades bu guesas. - cxx - 125 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 El examen del desa ollo de las o mas de o ganización edilicia y de ac uaciones a qui- ec ónicas (columna 5 del cuad o) pe mi e econoce un p oceso de acumulación de p o- pues as inno a i as exógenas (desde los pos u- lados de las Leyes de Indias y los expe imen- os cuasi-u ópicos como los pueblos de indios o las misiones jesuí icas has a los sis emas comple os de inno aciones de enidos de las p opues as de in aes uc u ación u bano- e i- o ial de sesgo b i ánico, la plani icación pai- sajís ico-especula i a de aigamb e haussman- niana o la in oducción, más bien es é ica, de algunas no edades de a qui ec u a social-de- móc a a de inspi ación weima iana) inculado con di e sos c i e ios de adap ación/acul u a- ción de a iada o una. La a queología ame icana se cons i uye como el depósi o de los esiduos ma e iales de cada e apa p e ia a la quieb a o c isis y su debili- dad eside en la e undación axiológica que, después de cada in lexión, exige bo a las huellas y a anca o a ase de ma e ialidad. En é minos gene ales, ha íamos la hipó esis que en las ases dominadas po una cie a o- lun ad in eg ado a (las cua o úl imas del cua- d o), subyace ía la p eponde ancia de es a e- gias e i o ialis as signadas po p opósi os p oduc i o-poblacionales no necesa iamen e mani ies as en la ob ención de g ados os en- sibles de calidad ma e ial y cul u al en las escalas espaciales u bano-a qui ec ónicas: ciudades de c ecimien o ápido y débil es- uc u ación de la u banidad pública, aco- modamien o ma ginal de g andes masas Po o a pa e, a es os enómenos p ocesuales habi a i as seg egadas, opo unismo edilicio, 126 o diac ónicos, se le debe ía adiciona el aná- debilidad de la o ganización de e icien es lisis de las di e sas a iculaciones sinc ónicas ( ilas 1 a 5 del cuad o), las que elacionan en cada una de las ases his ó icas (p ecolombi- na, colonial, epublicana, populis a y globali- zada) ambién con di e en es ni eles de ensamble y acionalidad, el cuad o de deman- das, exigencias y deseos del modelo domi- nan e de sociedad espec o de las es ca ego- ías o ins ancias de mani es ación espacial ( e i o io, ciudad/sis emas de asen amien os, a qui ec u a/edilicia). Fija el análisis en es as e apas o ases pe mi e in e i an o desa icu- laciones o inadap aciones en e sociedad y espacio -que en gene al han de enido en e igi se como las p oblemá icas ambien ales ame icanas- cuan o la supe posición, a me- nudo con adic o ia, de huellas o sedimen os ma e iales p o enien es de las ases p e ias. p es aciones écnico-cul u ales del es amen- o disciplina de la a qui ec u a, pe sis encia de eno mes bolsas de necesidades habi a i- as insa is echas, son algunas de las ca ac e- ís icas que pod ían enuncia se como línea pa a es a a ea de econs ucción his ó ica de los p ocesos socio- e i o iales y sus e ec os espaciales. Comen a ios sob e ca ac e ís icas de la a qui ec u a ame icana con empo ánea La e lexión his ó ica ame icana puede elabo- a un ipo de iden idad, como mul iplicidad de expe iencias oscilan es en e paleo y pos- mode nidad (y quizá, soslayan es de la mode - nidad) y además, como di e encia del modo de - CXXVI- pensamien o/acción eu opeo, con el cual, de odas o mas, debió colisiona 5. Esa e lexión admi e algunos co ola ios, polémicos pe o a la ez posiblemen e ope a i os: una sociedad mes iza y alu ional, un e i o io sob e-na u- al (la Hylea humbold iana) ecep áculo de pe cepciones pan eís as y de es a egias p o- duc i as a iadas, una ciudad de u banidad débil y bu guesía no cons i uida y una a qui- ec u a de ape encia cosmopoli a o globaliza- da pe o de incidencia pob e en la ealidad ma- e ial, en e a la omnip esencia de una edilicia popula (o mes izo-na u al). Con esa pla a o ma, la cul u a ame icana osci- la en e la p esión de una es é ica de usión de- enida de la sociedad mes iza y su echazo en nomb e de una pulc i ud cosmopoli a que nunca se á gene alizable, en e las cosmogo- nías de una na u aleza y un paisaje iolen o que hay que que conju a y la necesidad de un de- e minado o den acionalis a cuya esponsabili- dad p incipal se á asumida po unas ingenie í- as de esonancia épica, en e la impe ección o mal y uncional de una ciudad ex-no o, abs- ac a y de ciudadanía ágil y ensada po las polí icas populis as y la exigencia de o ganiza el escena io de una pe enencia, po lo menos simbólica, a la mode nidad. Esa cons ucción de cul u a --en ex emo, an i- social, an i-na u al y an i-u bana-bu guesa, y a la ez, pa adójicamen e, de p e ensión cosmo- poli a (Rubén Da ío in en a, a p incipios de siglo, la palab a cosmópolis, que designa no a Pa ís sino a Buenos Ai es)- es la que a icula el lanco eli is a o o malizado de la hib idez ame icana, que cuando es ecunda no se puede escindi de aquello que in en a nega (la socie- dad mes iza, la na u aleza os ensible, la ciudad no bu guesa): de allí, la iqueza di e encial de algunos p oduc os cul u ales, como la li e a u- a de Rul o o Bo ges, de Lezama Lima o Ga - cía Má quez. Cul u as, po o a pa e, de la uc onía: el luga que no iene iempo (o his o ia), al e és del ca ác e dominan e de las cul u as eu opeas, ensadas po la u opía: el iempo (o his o ia, como iempo subje i izado en los imagina ios sociales) que no iene espacio. La u opía eu- opea se c uzó, no sin iolencia, con la uc onía ame icana: de allí el labo a o io ame icano, pa a la u opía eu opea, o la cosmopoli icidad eu opea, pa a la uc onía ame icana. La uc o- nía ame icana de iene además de la ca encia de densidad en la supe posición de sus mo- men os his ó icos: egión del e e no comienzo, espejismo de la e ien e p og esis a de la u o- pía eu opea, espacio ca ac e ís ico de quieb os d ás icos del p oceso his ó ico (conquis a e - nocida, epúblicas anglo-a ancesadas, o den ag op oduc i o inse o en la di isión mundial del abajo, pe enencia ma ginal a la globali- dad como es ados de la deuda y del ajus e). Así, la a qui ec u a ame icana es pa e de la o ma en que gené icamen e se ins i uye la cul u a ame icana: esul a ía en onces explica- ble (y en endible, enseñable y c i icable) po las oposiciones uc í e as con la sociedad mes iza, la na u aleza hylé ica y la ciudad p e- bu guesa, po la en ación de se cosmopoli a (como modo de se en el mundo y de a ianza - se, en un escena io eli is a y con olado po las necesidades simbólicas de la polí ica) al p e- cio de desp ecia la colonización --o cul u ali- zación-de la edilicia y po la olun ad de con- - CXXVII- 127 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 128 igu a la uc onía como conquis a de la as e- dad del espacio -desie o, sel a, e i o io abs- ac o pa a la p oducción, ciudad sin con ex o- median e los signos o ca og a ías del iempo, que es la peculia ía ame icana de un comba- e en el que la his o ia busca ins i ui las ma - cas geocul u ales de su imp e isible o in uc- uosa ic o ia. Lo que sigue se án unas no as de comen a io de algunos a gumen os del ex o p eceden e pa a si ua un posible ma co de abo daje c í- ico de la a qui ec u a ame icana mode na y con empo ánea, en el sucin o análisis de algu- nos p oyec os, no como ob as en sí - ensadas po sus p opias ci cuns ancias de p oducción y consumo- sino como ilus aciones de aque- llos a gumen os. Desde luego, queda á des- ca ada en es e análisis aquella a qui ec u a que se asume a sí misma como neu a, hipe - écnica o descen ada, en an o a qui ec u a de cualquie luga y del úl imo iempo: una a - qui ec u a que anula la posible especi icidad de un discu so cul u al en nomb e de una no - malidad ci iliza o ia, eje cida -como una cien í ica y única medicina o economía- en un espacio dominado po la unción y la en a; una a qui ec u a que, sin emba go, no puede anula del odo las di e encias (de la unción, de la condición de me cancía o de la calidad de la ecnología). Iden idad ame icana como oscilación en e paleo y posmode nidad El peso de un ipo de iden idad de inible como de i ación paleo-posmodema llega ní ido a nues a escena de a qui ec u a con empo ánea y se mani ies a, p ime o, como discu so a - iculado con el compo amien o gene al de la p oducción cul u al (en li e a u a, plás ica, cine, e c.), y segundo, como ecu so pa a e i- a odo angua dismo, o bien, como apoya u- a pa a un a aigo de lo nue o en el depósi o de expe iencias es é ico- isuales cla amen e p emodemas. Ese ecu so an i angua dis a ealimen a la di e encia de un ipo de p oduc- o cul u al, que apoya dicha di e enciación en una especie de anac onismo que más que ape- lación a un iempo an e io -siemp e inasible- es e e encia a un no- iempo. In empo alidad que puede ad e i se, como p ime ejemplo, en los A chi os de Jalisco 6, de Alejand o Zohn (pe o ex ensi amen e, en buena pa e de la a qui ec u a de Zabludo sky, González de León, Lego e a, Kalach). El a - chi o de Zohn se p esen a como una escul u a u obje o ce ado (ap o echando la posibilidad uncional de he me icidad o ence amien o), pe o e ocando la aespacialidad eminen emen- e simbólica del monumen alismo p eco esia- no; se exhibe como ci ando un ya desac edi a- do ejemplo a domodemo (las a qui ec u as de Rudolph, Johanssen o F anzen) pe o desmien- e esa iliación apelando a esa ugosidad de las e minaciones de los ípicos g uesos es ucos mexicanos que ayudan a des echa el edi icio y es i ui lo a esa monumen alidad sin iempo; se e ie e a una axialidad de alan e académi- co, pe o esa composición se dis o siona en la o a pa eja de achadas y en el esco zo, con lo cual el obje o eniega de una e e encia o o- doxa y se sume ge en el mis e io de un a e- ac o o émico, más na u al- i ual que a i i- cial: la conclusión es un ipo de o ma signada po la ma ginalidad (del e e enciamien o - CXXV III - empo al, de la no edad ecnológica, de la ubi- cuidad en los mapas es ilís icos), como si se busca a medi un iempo que no pudo se mo- de no y que ampoco se á posmodemo, po la ca ga de a caísmo econcen ado. El o o cauce de escape a una oma de decisión en la oscilación paleo/posmodemo es a ía dado en el e ugio en la in empo alidad de lo e nacula (mani es ada en la alidez egional de la íada i ubiana de u ili as- unción, /i - mi as- ecnología y enus as-exp esión). Ese i ubianismo segu o po lo local, aplicable po lo ga an ido en pu as ope aciones de e- p oducción o pe1jo mances, se da en odo es- cena io au óc ono, más o menos escindido de la ensión de globalización: en Amé ica se puede ejempli ica con una la ga lis a de e e- encias (Po o, Mija es, Rojas, Lobos, Zanine Caldas, Cosmópolis, Colombino, Vi as, Ca li, Guzmán, Luisoni P ada, Cas illo, C uz, Del Sol, e c.), pe o exis en e e encias locales en o as cul u as (Fa hy, Bake , Bawa, Seldam, El Wakil, e c.). En p ime luga , se debe deja cons ancia que esa mani es ación cul u al/a qui ec ónica no es la única y posible ía de iden idad, ci - cuns ancia que si ue a cie a nos deja ía á- pidamen e sin ninguna posibilidad de di e- encia, dada la exis encia angible de una e nacula idad global. Sí es posible, empe o, pensa que se a a de uno de Jos egis os no- o ios po ins ala se en la de i ación en e lo p e y lo posmode no, habida cuen a que, al con a io de como suele simpli ica se, no son a qui ec u as ingenuas (en el sen ido del a e nai >, pues no se a a de un p emode no sal- aje ni de un posmode no calculado. Un ejemplo de es a p oducción lo con igu a el p oyec o del Ins i u o Campesino San F an- cisco, en la isla de Chiloé, de Edwa d Rojas. Se a a de una de las ob as más a días del Rojas e nacula y posee las cualidades híb i- das de un esca e de lo au óc ono (desde el p og ama, la impos ación e i o ial, la ecno- logía na al made e a, los c i e ios de exp e- sión popula egional como el uso del colo o el plan eamien o de las o mas de acceso) jun o a una búsqueda de eno ación p oyec- ual (desde la plan a de ejes clasicis as has a cie as p ác icas o namen ales alusi as o apli- cadas). Es e mo imien o oscila o io en e lo e nacula y lo global (que o o a qui ec o chilo a, Jo ge Lobos, llama á neo e nacula , minimalismo social o a qui ec u a !á ica 7) es a ía de iniendo, desde o a pe spec i a, es a cualidad de iden idad ame icana que ci- amos en su di ícil ubicuidad ma ginal es- pec o de la mode nidad du a. Iden idad ame icana como di e encia espec o del modo de pensamien o/acción eu opeo Muchos au o es - ilóso os y an opólogos- han ju gado con la supues a oposición en e un modo de se ( ene ) p e e en emen e occid en - al o eu opeo mode no y un modo de es a , do- minan emen e exoeu opeo y p e e en emen e ame icano, en e p emode no y an imode no. En es a con on ación subyace, desde luego, desde el p o oexis encialismo i alis a nie z- cheano has a la c í ica de la me a ísica de Hei- degge . Pod ía elabo a se un concep o de iden- idad basado, así, en la p o undización de la di e encia en e el se / ene (eu opeo) y el es a (ame icano). - CXXIX - 129 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 lenguaje, se hace disponible un lenguaje aus- e o, capaz de esol e , con mode ada e e en- cialidad cosmopoli a, los casos de mic o-p o- yec os esidenciales u banos y, a la ez, cons i ui un lenguaje lejanamen e capaz de incula se an o con la es ilización clasicis a neocolonial que nu ió la a qui ec u a esiden- cial limeña de los 40 -po ejemplo, en las casas de Vela de- cuan o con e e encias al o - ogonalismo de igu osa composición según los p incipios áu eos que iene cie a a qui ec- u a palaciega p epiza iana como el caso del complejo de Pu uchuco, un ec ángulo de ba o cocido y igu oso plan eamien o casi mond ianesco, si uado hoy den o de Lima y da ado a p incipios del x . El lenguaje de eni- do de la es abilización de la mode nidad, se con ie e en medio o p ác ica esc i u a ía pa a enlaza el cosmopoli ismo cul o o al o de las 136 eli es la inoame icanas con alusiones eladas a la p opia his o ia de o os momen os eli is- as: en cie o modo es lo que dis ingue la p osa bo geana, ecep i a de la mode nidad es ilís i- ca- écnica (P ous , Joyce, Ka l(a) y a la ez capaz de a icula se con una e-esc i u a dis- c e a de la mic o-his o ia (los soldados de las gue as de independencia, los cuchille os a a- bale os, los inmig an es excén icos, e c.). El edi icio de o icinas del Conso cio Vida de B owne-Huidob o ep esen a, po una pa e, el auge de los nue os y so is icados down owns e cia ios de algunas ciudades ame icanas, hoy de enidas en polos de la globalidad inancie a y de se icios. Pe o po ue a de su posible adsc ipción a al saga de neocosmopoli ismo (hi ?h echs más o menos in eligen es y sob e odo, simbólicos) es e p oyec o con iene algu- nas di e encias, que quizá jus i ique una pe e- nencia a una ciudad y cul u a especí icas y se apa e, sin ecu sos de ipo olcló ico, de al homogeneidad omnip esen e. Po ejemplo, el a amien o bio-ambien al del p oyec o, con su es anque de humec ación del ai e o sus on- das ho izon ales que o an la pa ed de me al y c is al de la achada con una ege ación a ia- ble según las es aciones. O la búsqueda de una geome ía adap ada a un emplazamien o u ba- no peculia y el a amien o de los in e io es según ac u as casi a esanales, de made a y pied a, que si iene alguna e e encialidad in- e nacional, lo empa en a con diseños escan- dina os y su peculia ía de mode nidad si ua- da (en sus condiciones de clima, ecnología y usos). La des ilación cosmopoli a de lenguajes neo- mode nos en Soye o la p uden e adap ación de ecnologías de pun a en B owne, demues- an un lanco no necesa iamen e banalizado o de pu o seguidismo de manie as in e naciona- les con empo áneas y en ese es echo espacio de maniob a queda con enida una nue a de- mos ación de ese cosmopolismo la inoame i- cano, de pe ección o mal y aun de cie a e u- dición de o icio. No edad y alo de la cul u a de la iple negación ( an imes iza, an ihylé ica y an iu bana) Pa a aludi a una ejempli icación a qui ec óni- ca de es e pun o (y sin cae , necesa iamen e, en unos discu sos exage adamen e c í icos o nega i is as) quizá podamos hace e e encia a dos pos u as, en sendos ejemplos: una que e- cons uye un discu so pa a una p ác ica a qui- - CXXXVI- ec ónica que con iene ideas c í icas en el seno de una pe1jo mance dominada po p esupues- os ípicos de la p oducción de la oh a de a e -la casa en la playa de San a Te esi a en el li- o al a lán ico a gen ino, del a qui ec o y a is- a Clo indo Tes a- y o a que o mula un con- ex o comple o de expe imen alidad suscep ible de conc e a (o pone en posi i o) los é minos gene ales de una ame icaneidad basada en la elabo ación de la iple negación enunciada más a iba -una de las piezas, la lla- mada Hospede ía de la En ada, del conjun o Ciudad Ahie a de la Coope a i a Ame eida, en las playas del Pací ico, ce ca de la ciudad chilena de Viña del Ma . Las pe o mances a ís ico-a qui ec ónicas de Tes a (y si se quie e, en cie o sen ido de los has a expe iencias que e oman a gumen os del modelo de las ga den ci ies (desde los g andes p oyec os paulis anos de los años 20, con la pa icipación di ec a de R. Unwin y B. Pa ke , los a qui ec os howa dianos, has a los clus e s de i iendas de las Coope a i as de U uguay, la comunidad Tie a, inspi ada po C. Ca e i en A gen ina o las comunidades del chileno F. Cas illo y aun la ges ión local de E. San Ma ín o algunos p oyec os como los de F. Ve ga a). En Tes a, es a au onomía a ís- ica -más que p og amá ica iple c í ica- de end á en una igo osa e isión es é ica, uncional y ecnológica del a e ac o a qui ec- ónico, ep opues o casi como un manu- ac o o pieza de a esanía. Aquí y allá hab á nume- osos cul o es de es a posibilidad, como el a - gen ino Puppo, el b asileño Zanine Caldas o la o os pode osos o m-gi e s ame icanos mo- chilena Zege s. demos: Ba agán, Niemeye ) p ocu an eque- i un plano de au onomía del discu so a qui- ec ónico -p o lo menos o undamen almen e, el ligado a las soluciones del hábi a domés i- co- pa angonable con la au onomía de la p o- ducción de la ob a de a e mode na, esa que Ado no llama á ino gánica po su suspensión de oda ep esen ación. Se ope a ía así una po- sibilidad de gene a un ipo de p oduc os de a- lan e a-social, a-na u al y a-u bano, median e un cuidadoso eco e de las clásicas de e mi- naciones del p og ama, el si io y el con ex o. Es a posibilidad empalma con las en a i as an i-u banís icas del o ganicismo w igh iano y su emozamien o del modelo inglés del man in you cas le, aco de a la ideología del spi i on ie , que pudo alimen a en el caso suda- me icano desde escuelas o mo imien os (el ll amado de las Casas Blancas en A gen ina) El caso de la ll amada Ciudad Ahie a, p oyec- ada colec i amen e po la Coope a i a Ame- eída e inspi ada en las ideas de Albe o C uz, es más complejo y casi i epe ible en el con- ex o ame icano. Concebido como un expe i- men o didác ico -sus undado es, un g upo de p o eso es de la Uni e sidad Ca ólica de Val- pa aíso comp a on un e eno en e al ma en 1970, pa a ensaya la ma e ialización de algu- nas ideas a qui ec ónicas- el concep o básico ue emi i se a un supues o g ado ce o de la c eación p oyec ual a qui ec ónica, si uable, según es e g upo, en la ins ancia poé ica (e an g andes admi ado as del a po_u l' a simbo- lis a de Rimbaud y Baudelai e): a pa i de es e p esupues o, su abajo, de ipo análogo al concep ualismo a ís ico, decidió nega la so- cialidad -s us edi icios no ienen unción o -CXXXVII - 137 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 usos socialmen e econocidos-, la na u aleza -los p oyec os eniegan de pensa se en omo de sus condiciones na u ales de ins alación, aunque ellas, como las dunas o el ma , sean muy no o ias- y la ciudad -ya que po ue a de su nomb e, el conjun o es un an iciudad, sin calles, espacios públicos con encionales u ba- nos, ida u bana elacional, e c., y además se e ige al ma gen de la ciudad y sin siquie a me- mo ia de ella-. Po o a pa e, la expe iencia se ei indica como un eje cicio de econs uc- ción cul u al de una iden idad poé ica ame i- cana, con di e en es i uales (no olcló icos ni emacula es) pa a aludi a dicha condición: desde los ac os poé icos undacionales, en que se nomina e imagina la nue a cons ucción, has a el abajo en onda que ememo a la minga como e sión ame icana de las co adí- as medie ales. De al o ma, eme ge como el 138 ejemplo más no able -aunque único- de asu- mi esa complejidad cosmopoli a y cul u al- men e negado a de las condiciones que es uc- u a on la mode nidad ame icana: c onog a ía o ca og a ía de un iempo his ó ico la go es- c i a pués, con los ma e iales es ic os de la ex ualidad a qui ec ónica. Cul u as uc ónicas como e e so de las cul u as u ópicas El discu so p oyec ual que p esun amen e ela- bo a é minos de lo que hemos llamado cul u- as uc ónicas, podemos ilus a lo (segu amen- e, de mane a impe ec a o hipo é ica) con dos ejemplos: el p ime o demos a i o de la posi- ble au onomía silenciosa -un obje o casi mudo o he me izan e deposi ado en el paisaje: la casa O ego, en el balnea io chileno de Zapa- lla , de Ch is ián De G oo e-; el segundo, e- e en e a una concepción de una a qui ec u a an iu ópica en el sen ido de cons ucción casi geog á ica o geológica de luga : el Balnea io La Pe la, en la ciudad a lán ica a gen ina de Ma del Pla a, de Clo indo Tes a. La idea de la casa e aniega O ego de De G oo e -una la ga calle en e a un acan ilado semb ado de eucalip us- emi e a las nociones in o e idas de la a qui ec u a minimalis a e- i o ial de Ando (y ambién a su necesidad de exceso de ges o a i icial, pa a po encia un equilib io en e a la ele ancia del paisaje), negando oda ex emidad -o con olándola cui- dadosamen e- pe o ambién apelando al e- cue do alegó ico de lo u bano, con sus con- cep os de calle-co edo o plazas-es ancias. También el esquema de in o e sión -que cumple la unción uc ónica de dilui el luga en una empo alidad la ga, inmune al uido co- idiano y sólo elacionada con empos na u a- les, como la luz diu na o los cambios del olea- je dis an e o el mo imien o enue de la masa oscu a de los á boles- e oca esa a qui ec u a de uncionalizada o de sabo he mé ico, como los emplos-obse a o io de Jaipu o las casas de la campiña omana del g upo GRAU-An- selmi (que a su ez, emi en a las cons uccio- nes sin iempo de las umbas y úmulos e us- cos), o en el caso, ame icano las casas espi aladas o aca acoladas de B owne o de Ba- acco. Le en a i a de una ins alación neu al y mínima del ges o a qui ec ónico en la mudez e i o ial o la g andielocuencia del paisaje, ambién se ad ie e en o os abajos de De G oo e (en o as geog a ías) como la casa Fuenzalida, en La Dehesa, a ue as de San ia- - CXXXVIII- go, en que la a qui ec u a pa ece educi se a unos aus e os enma camien os de la planicie en que se ins ala, eco dando asimismo a algu- nos p oyec os de Undu aga-De es o las casas pampeanas es ic amen e eguladas po un dis- posi i o geomé ico del a gen ino Bedel, no casualmen e, a qui ec o y a is a concep ual. El Complejo Balnea io La Pe la de Tes a ela- bo a una se ie de abajos en que se desa o- llan me á o as co po ales y zoológicas (como los p oyec os del Audi o io de Buenos Ai es o la Biblio eca Nacional) en que se apela a una o ganicidad na u alis a y, a la ez, supues a- men e educ o a de la dis ancia en e cul u a y na u aleza. Se a a de una na u aleza secun- da ia, abajada con p opósi os de albe gue, casi como en el hábi a oglodí ico. La ope a- ción me a o izan e ambién ecu e a o o a queologis a o conse acionis a. La iple e- e encialidad esg imida en es e y o os aba- jos -la zoomo idad, la alusión geologis a o la olun ad de cons ui e i o io o geog a ías- se anudan en ese ma co de dilación del iem- po, en una in ención no de in adi u ópica y cul u almen e luga es acíos, sino in e sa- men e, de apo a uc ónica y na u almen e co- men a ios p oyec uales -<:así, ins alaciones- ace ca de las ca ac e ís icas de lo p e io na u al. U opía/uc onía: labo a o io y cosmopólis Quizá un eje sus ancial del en oque de es e en- sayo sea el p opon e que una de las o mas é - iles de en ende la elación cul u al en e Eu- opa y Amé ica sea aquel que opone -y a la g upo de e e encias habi uales de es e a qui- ez a icula- las nociones de u opía eu opea y 139 ec o, como la ci ación del mundo geológico (que desa olló asimismo en o o de sus p o- yec os impo an es como el Cen o Cul u al de Neuquén en A gen ina): en el caso ma pla en- se la ci a geologis a alude al mundo de las o - mas de lo s acan ilados de caliza, y a la ez esa geología ag egada o a i icial no desmien e su unción de enma camien o de la na u aleza o igina ia, es es e caso, el ma . Un e ce ele- men o p oyec ual inclui ía la elabo ación de e e encias de ipo geog á ico, casi pensando la ciudad como una sob eposición de es a os o capas que an densi icando su es uc u a- ción: sus p oyec os pa a el Cen o Cul u al de la Recole a, en Buenos Ai es, asumen es a o- lun ad, po así deci lo, de cons ui geog a- ías, u ilizando los ma e iales de las di e en es épocas hi s ó icas aunque lejos de una pos u a uc onía ame icana. La u opía eu opea puede de ini se como el apa a o ideológico de cobe - u a del p oyec o socio-económico de expan- sión; es deci , la o ma de legi ima his ó ica- men e la necesidad de inco po a nue a na u aleza y e i o ios a las necesidades de dicha expansión: se piensa que puede se posi- ble una ac i ud de cons ui (esc ibi , ca og a- ia ) una cul u a al ez no es ic amen e p o- pia sino di e en e, apoyada en la agoci ación del á ago de la occiden alidad pe o amizada o conno ada po esas dimensiones di e encia- les de la sociedad mes iza y el e i o io omi- noso, hylé ico o sublime: de allí, la posibilidad de la uc onía, no como ae me amen e una cul u a/sociedad que no iene espacio o lu ga adonde ello sob a, sino al con a io, la en a i- a de in en a una cul u a/ sociedad -<::omo -CXXXIX - ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 140 his o ia o empo alidad no consumada- a pa - i de al omnip esencia ópica: la uc onía queda ía así de inida po el exceso de espa- cio/na u aleza y la necesidad de cons ui /es- c ibi cul u a sob e dicho exceso. La u opía, en cambio, es lo in e so: el exceso de cons uc- ción/esc i u a -o de cul u a his ó ica, p oduci- das en la gas du aciones po las sociedades- busca espacio o opos donde adica se, expan- di se o mundializa se (de cul u a a ci iliza- ción) e incluso pe ecciona se como o ma socio-cul u al allí, en el u- opos, donde el es- pacio puede modela se y hace se cul u a, al p ecio de domina y encauza su na u alidad bá ba a. Cie amen e la con aposición en é minos de a qui ec u a, de un pensamien o u ópico que anspo a una cosmo isión p oyec ual com- ple a en la p oposición de una ciudad nue a donde supues amen e no hay ciudad (en el sen- ido eu opeo y bu gués) puede ejempli ica se con los a ios p oyec os co busie anos suda- me icanos, como el concep o de Vil/e Ve e que Le Co busie desa olló pa a su Plan U bano de Buenos Ai es de 1940, que más que plan es un mac o-p oyec o, coincidiendo o poniendo en p ác ica la p opues a no ma i a u ópica de un mundo o mal comple o. En el an e so de es a pos u a -pe o e eniendo los códigos es i- lís icos-el dila ado p oyec o de 30 años de di- e sas p oposiciones del a gen ino Amancio Williams bajo el ó ulo de Casas en el Espacio, quizá pueda exp esa el componen e uc ónico, de ma ca iempos mode nos en la abs acción e i o ial del desie o a gen ino, la Pampa. del Le Co busie ame icano, sob e odo en ma e ia u banís ica, ce ando un ciclo de e le- xión que había comenzado en su iaje de 1929 y que decan aba el ipo de ideas u banís icas de los p ime os años 20 pa a Pa ís, así como an icipaba las ul e io es p esc ipciones del CIAM. La idea básica de la u opía co busie a- na se ligaba po una pa e a sus c i e ios de homb e es ánda , asociado al concep o de la machine d' habi e y po o a, a la endencia a concebi los escena ios ame icanos como con- igu aciones paisajís icas muy inmadu as o in- o males desde el pun o de is a cul u al. Un ejemplo de es as isiones ges ál icas simpli i- cado as lo apo an sus iñe as u banas del iaje de 29, po ejemplo, la imagen de San Pablo como un c uce de caminos cuya ondula- ción pe mi ía acoge la gas cin as de au opis- as-puen e habi ables o la idea de una ciudad- península en omo del Ce o de Mon e ideo. Así, cuando ecibe el enca go de Buenos Ai es -p omo ido po sus ecien es ex discípulos, Fe a i Ha doy y Ku chan- , concibe la ciudad exis en e si no como un acío absolu o, como una especie de e i o io na u al, en el cual la baja densidad de sus monó onas cuad ículas equi alía al humus de los campos p oduc i os. Es esa indi e encia ace ca de lo dado -la ciu- dad ya enía ce ca de 2 millones de habi an es- lo que le pe mi e desplega su u opía de la il! e e e, como una ecupe ación del e eno na u- al a a és de las plan as lib es de las o es c uci o mes y los inmuebles cin a, una noción en que la ciudad se o ganizaba maquínicamen- e en omo de a ios cen os especializados (de negocios, de espec áculos, de gobie no, de El Plan pa a Buenos Ai es de 1940 con iene depo es, e c.) y algunos encla es do mi o io una de las con ibuciones más signi ica i as conec ados a esa cen alidad deses uc u ada a -CXL - pa i de una ed a e ial de au opis as ele a- das. Se aúnan así, en las nociones co busie a- nas, a ios planos de discu si idad u ópica: la concepción del e i o io exis en e como un acío na u al absolu amen e modelable, la idea de una po encialidad a e ac ual comple- amen e egene ado a de la ida u bana según una iden i icación mecanicis a en e unción y o ma que es suscep ible de pensa el ambien- e ame icano -la a iculación exis en e de so- ciedad y na u aleza- como una ábula asa o ámbi o expe imen al de labo a o io y el con- cep o de una o ganización cien í ica de la so- ciedad y la ciudad a pa i de la iden i icación de pa áme os es anda dizados de uncionali- dades y mo ologías. Las Casas en el Espacio -un p oyec o o igina- do en 1942 pa a un ba io po eño y luego u i- lizado po su au o , Amancio Williams, como mecanismo gene ado de ciudad a lo la go de di e en es aplicaciones del esquema po más de es décadas-compa e muchas de las ideas es é icas del acionalismo co busie ano; de hecho Williams ue uno de los pocos a qui ec- os econocidos y alo ados po Le Co busie . Sin emba go, se a a de un equi alen e a qui- ec ónico de los eje cicios cul u ales de Bo ges o Xul Sola : p olijas degluciones cul as e enci- clopedis as del e inamien o o mal de la mo- de nidad eu opea, u ilizadas en plan de u di abs acciones sob e un e i o io concebido como neu o. Williams en pa icula , imaginó sus p oyec os como as as ope aciones de cul- u alización esc i u a ía de algunos no ables acíos como las llanu as pampeanas o la as- edad del es ua io del Río de la Pla a 9• De al o ma los p oyec os son inde e minados --casi cance ígenos, en su in ini a posibilidad de des- plega se sob e ales e i o ios neu os-, pen- sados como una calig a ía in ini a de pocos mo i os mode nos selec os y concebidos sin a mazones con encionales como la idea de cen o en las ciudades. Así como en Bo ges no hay mo i o dominan e -no esc ibió no elas, hay como un i uosismo impo en e, una in i- ni ud de comen a ios a la espe a de su sis e- ma ización (como alude Dal Co, e ie iéndose al ejemplo bo geano en su análisis de la a qui- ec u a de Sca pa 10 )-, en Williams no hay es- uc u a u bana sino uso de los signos de un iempo (el ma e ial igu a i o de la mode ni- dad) pa a in en a ma ca el exceso de espacio o la in ini ud e i o ial con las e e encias de un iempo conc e o: así, empalma su ciclo u - banís ico cen ado en la mul iplicación in ini- a y amo a de un ipo edilicio conc e o (Las Casas en el Espacio) con la p opues a mega- 141 lomaníaca del p oyec o llamado La Ciudad que necesi a la Humanidad, que se á una mons uosa cin a de ca e e as habi adas que discu e in ini amen e sob e el e i o io na u- al y u bano exis en e, en onces con e ido en huellas de un pasado de- o me y len o (o sea: na u al). La cul u a de las uc onías como ca og a ías del iempo: el enómeno del iempo de enido o el e e no comienzo Los dos úl imos ejemplos p opues os pa a ilus a la cul u a de las uc onías --como mé o- dos de es ipula una hipe ex ualidad o unas ca og a ías del iempo que así eje ce ían un con ol p oyec ual del e i o io en endible como omnip esen e acío- son dos in e en- - CXLI- ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672 142 ciones p oyec uales u banas: los Ja dines de o de su a iada ob a plás ica: el p oceso p o- E/ Ped egal -la in uc uosa o us ada ope a- yec ual escogido no se á, empe o, el de una es- ción inmobilia ia de Luis Ba agán, que ecu- au ación (ya que la casa o igina ia no e a de pe a la ei e ada en a i a ame icana de ins a- g an calidad o ele ancia) sino el de una imb i- la se, con ex emada economía, en el paisaje cación del ma e ial museog á ico en una cons- na u al- y el Museo Xul Sola -una nue a/ ucción nue a, egida po impe a i os p oyec- ieja en a i a del a gen ino Pablo Bei ía pa a uales con empo áneos pe o que se au oimpone educi (y al mismo iempo, po encia ) la a - la obligación de pa a asea o eesc ibi , en la qui ec u a a la unción de eesc ibi o comen- a o os ex os. El Ped egal -un elic o geológico en la ciudad capi al mexicana, un mundo de na u aleza la ga o mine al- ue asumido po Ba agán como una opo unidad de concebi el p oyec o como ins alación, alladu a, comen a io, acogi- mien o. No hay an a dis ancia cul u al en es a ope ación, del mod o de abajo del p oyec is a de Uxmal o de Macchu Picchu; no es an di e- en e el p oceso de la e lexión de hominiza- ción que se le p ocu ó apo a a las pied as de Sacsahuamán. También, al idea de ja dín o i- gina/11, le pe mi ió a Ba agán ol e a enun- cia la a que ipicidad básica del p ime mundo humanizado p esen e en la igu a bíblica del ja dín edénico, un ema que discu e po deba- jo de oda la p oducción ba aganiana, pe o ambién, po ejemplo, en la ob a mexicana de Malcom Low y, sob e odo Bajo el Volcán 12• El Museo Xul Sola -un inal ac ual de es a pa- ex ualidad a qui ec ónica, algunas de las ca- ac e ís icas de la p oducción a ís ica de Xul Sola 13 ), quien a su ez abajaba sob e los ex- os de Bo ges (y o os cosmopoli as, como Gi- ando, Ja y, A aud). Pe o ambién se conjuga la a qui ec u a ex ualizada del Te agni del Dan eum o de los p oyec os de Leonido , y aun el de allismo in e minable (o bo geano) de Sca pa o la decons ucción eisenmanniana. Es deci , la a qui ec u a en endida como abajo de esc i u a: depósi o des ilado de e e encias enciclopédicas in e minables y ene o de ale- go ías, en es e caso, po enciadas po el modus ope andi del a is a hom enajeado y eins alado en un museo inal que es una esc i u a in e - p e a i a y con enedo a de la casa o iginal . El alo p e/posmodemo -o sea, uc ónico- del p oyec o es la disolución de la subje i idad del p oyec is a en la u dimb e de ex ualidades o comen a ios que, bajo la en a i a de e -p ese n- a la subje i id ad del a is a cuya p oduc i i- dad se albe ga, incluye la pe spec i a de una sión esc i u a ía que pod ía explica un cie o ob a abie a a di e sas pe cepciones/comen a- eje del abajo cul u al uc ónico ame icano- es ios/ uicciones. uno de los casos de la a qui ec u a en endida, a la mane a de idiana, como un ex o sob e o o ex o. Se a a de la ans o mación de la casa en que esidía el a is a a gen ino Alejand o Schul z Sola i -cuyo pseudónimo e a Xul Sola - en un museo acogedo y conmemo a i- El ciclo puede pa ece in ini o y se a a que la ex ualidad con e ja a esc ibi es e mundo neu- o o abs ac o de lo na u al, ha ciéndolo más hu- mano y denso, más his ó ico y habi able: en de- ini i a, un abajo ame i ca no pendien e. - CXLII - NOTAS 1 Es e ensayo abo da emas cuyo desa ollo pleno y las e e encias bibliog á icas co espondien es igu an en R. Fe nández, El Labo a o io Ame icano, Edi o ial Biblio eca Nue a, Mad id, 1998. ' F. B audel, Ci ilización Ma e ial, Economía y Capi alis- mo: siglos XV-XVIII, Tomo 1: Las Es uc u as de lo Co i- diano, Tomo 2: Los Juegos del In e cambio, Tomo 3: El Tiempo del Mundo, Edi o ial Alianza, Mad id, 1984. El Medi e áneo y el mundo medi e áneo e n/a época de Fe- lipe 11, Edi o ial del Fondo de Cul u a Económica, Méxi- co, 1953. 3 T. Halpe ín Donghi, Una Nación pa a el Desie o A - gen ino, Edi o ial CEAL, Buenos Ai es, 1982. 4 O. Paz, Tiempo Nublado, Edi o ial Sudame icana, Bue- nos Ai es, 1986. 5 Un in e esan e plan eo sob e las elaciones en e p emo- de nidad, mode nidad y posmode nidad igu a en el lib o de B. La ou , Nunca hemos sido mode nos, Edi o ial De- ba e, Mad id, 1993. 6 Dos in e esan es esúmenes eu opeos ecien es de a qui- ec u a ame icana -con eniendo algunos de los ejemplos a que nos e e i emos- son el núme o de A& V 48, mono- g á ico dedicado a Amé ica La ina, Mad id, 1994, y la e- is a i aliana Zodiac 8, Milán, 1992. En la p ime a se in- se an ejemplos de a qui ec u a la inoame icana ecien e comen ados po c í icos locales, y en la segunda, además de una selección de ob as escogidas po c í icos ame ica- nos, hay a ios ensayos emá icos (Sa o , Posani-Sa o, Lie nu , Fe nández, Ba oni). 7 Es e ema queda p opues o en la en e is a que J. C. Oli- a es le e ec úa al a qui ec o de Chiloé, Jo ge Lobos, en la Re is a de A qui ec u a núme o 9, San iago de Chile, 1997. • L. Noelle Me eles, Escenog a ía ba oca, ensayo inclui- do en A& V 48, e no a 11. 9 R. Fe nández, El igo del p oyec o mode no. Comen a- ios sob e la ob a de Amancio Williams, Ficha 88, Ins i u- o de A e Ame icano e In es igaciones Es é icas, Uni e - sidad de Buenos Ai es, 1998; C. Veks ein, Sende os Luminosos, a ículo en Re is a 3, núme o 6, B. Ai es, 1995. 10 F. Dal Co, El O icio del A qui ec o. Ca io Sca pa y la deco ación, a ículo en Re is a de Occiden e 42, no iem- b e 1984, Mad id. 11 A. Al a o, Voces de Tin a Do mida: I ine a ios espi i- uales de Luis Ba agán, ensayo en e is a A es de Méxi- co 23, México, 1994. 12 M. Low y, Bajo el Vol cán, Edi o ial Seix Ba a!, Ba ce- lona, 1984. És a es la no ela de la búsqueda del ja dín pe - dido en México, que e mina con el pá a o siguien e: Le gus a es e ja dín.? E i e que sus hijos lo des uyan. 13 Xul Sola , como a is a ue más bien un calíg a o, un comen ado /composi o , un égisseu de o mas que in- es igaba como elemen os ma é icos de un posible len- guaje uni e sal. Así se au odesc ibía: Rec eado , no in- en o y campeón mundial de un panajed ez y o os se ios juegos que casi nadie juega; pad e de una panlengua que quie e se pel ec a y que casi nadie habla, y pad ino de o a len ?ua ulga sin ulgo; au o de g a ías plas iú iles que casi nadie lee; exége a de doce ( + una o al) eligio- nes y iloso ías que casi nadie escucha. Es o que pa ece nega i o de iene (we de) posi i o con un ad e bio: aún y un casi, c ecien e. Ci ado en P. Bei ía, Xul Sola : El A is- a Fundado , ensayo en Re is a 3, núme o 6, Buenos Ai es, 1995. - CXLIII- 143 ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672