PI Y MARGALL.
$
• LA FEDERACION •
•
_II:4clunso
PRONUNCIADO ANTE EL TRIBUNAL DE IMPRENTA
BN
.1)E FEN SA DEL PERIÓDICO FEDERALISTA
LA UNION,
Y
OTROS
'IZABA.) OS ACERCA DEL SISTEMA FEDERATIVO,
PRECEDID ill DE
UNA NOTICIA BIOGRÁFICA DEL AUTOR.
•D,
PABLO CORREA
Y ZAFRILLA
ex-i lipu clo cons i uyen e.
MADRID:
IMPRENTA DE ENRIQUE
Cues a
de Sal o Domingo, n
1880.
D. FRANCISCO PÍ Y MARGALL.
El S . Pi como pa icula , esc i o , ilóso o, c i ico
y
ju is-
consul o.
Esc ibi la his o ia de -un pueblo es siemp e=
a ea*.
di ícil y cos osa, po que equie e en el esc i o no
sólo la se enidad del ánimo impa cial, exen o de p eo-
.,
cupaciones- y lib e de p ejuicios, _sino -
ambie i
una
mi ada
ex ao dina iamen
e su il 'y pene an e pa a
llega has a el espí i u de
las cos umb es y
la azon
de los sucesos humanos; pe o esc ibi la his o ia
un homb e; es además pelig oso. ¿Quién esc ibe
un indi iduo, sea el que uese, sin que el sen imien o.
se in e ese y apa ezcan la simpa ía ó la an ipa ía,
amo ó la epulsion, a ec os que pugnan lienlp e po
sob epone le á la e dad y, po inclina el juicio en
su
a o ó
en
su con a?; El his o iado necesi a ele a
su espí i u á egiones an al as que pueda descub i
odo el campo de los sucesos que ha de na a , exám
a los con esc upulosa a encion 'y dis ingui los lazos
que los unen en e sí en el espacio y en el iempo, pa a
indica con segu idad y acie o las leyes gene ales
.po que se ije la humanidad. El bióg a o, con se ,
más conc e o su obje o, más educido y pa icula su
in, no há menes e ,- sin
.
emba go, ménos independen-
cia de ca ác e , si ha de llega , sin con u.ndi se-con
ellos, á los p incipios que impulsan á un homb e en
IV
la ca e a de la ida, y sondea los p o undos senos
del co azon, en donde aquéllos hallan el calo necesa-
io pa a in e esa los sen idos, mo e los ó ganos de
ejecucion y ealiza las ideas en hechos, ya sean és os
del ó den. cien í ico, ya del a ís ico, ya del indus ial,
ya del eligioso, ya del polí ico; pe o si ese homb e, si
ese indi iduo i e oda ía, expues o á las simpa ías y
á
los odios de sus semejan es, obje o de las adulacio-
nes se iles de los unos y blanco de las in ames ca-
lumnias de los o os, exci ando aho a admi acion,
aho a en idia, cuándo enconados enco es que se p o-
ducen en el choque de las, ambiciones, cuándo insen-
sa as idola ías, en onces se hace e dade amen e in-
supe able la di icul ad.
No in en amos, po es a azon, hace la biog a ía
del S . Pi, ob a supe io á nues as ue zas. Es
ilóso-
o
p o undo, y noso os no podemos llega has a el
ondo de su pensamien o, como la mi ada del obse -
ado ulga : no llega has a el núcleo sola que di un-
de la luz po los espacios; es a is a consumado, alma
bellísima que sien e la a monía y posee los sec e os
de las a es con la pu eza y con el en usiasmo delica-
do de los génios; es ju isconsul o insigne, cuyo desin-
e és y amo
á
la jus icia apenas en es os iempos se
conciben; es ilus e polí ico de a a consecuencia, de
con icciones ex ao dina ias, de se e idad ejempla ,
y
es
homb e an hon ado, an p obo,. que si no
emiésemos, la acha de exage ados
y
pa ciales, di ía-
,
inos que, si. no es la Única, es una de las a as excep-
ciones en e los polí icos de nues o país. No
alcanza-
Mos li izga
al
S . jn; pe o es és e ealmen e an
poco
co?loéldo, me ced á su Modes ia sa na y
á
o as
i -
udes, pa a an os
incomp ensibles, po an os o os
desp eciadas; !ha sido con an a saña calumniado po
Y
la nécia p eocupacion, po la enemiga insensa a de la
i alidad, po la ciega pasion de los homb es ado a-
do es del éxi o, que no c eemos demás pone al en e
de es e lib o, á cuyas páginas dan b illo esplenden e
discu sos y esc i os del S . Pi, unas lige as no as de su
ida. Bien quisié amos ene en nues a mano la ini-
mi able pluma de Plu a co, el bióg a o inmo al de
los hé oes y de los g andes pa icios; pe o á al a de las
do es ele an es que ado nan á es e esc i o , con amos
con nues o pa io ismo y con nues o amo á la e -
dad y á la jus icia.
DON FRANCISCO
P
Y MARGALL
nació e1,29 -{W
de 1824 en la ciudad de Ba celona, de amilia humil-
de, pe o labo iosa y hon ada, que supo inicia á sus
hijos, median e una esme ada educacion domés ica, en
los sec e os de la i ud y del abajo, poniendo los
cimien os, po deci lo así, del g an epublicano, in-
cansable en el abajo, in encible en la é, inco up-
ible en las cos umb es, escla o de su conciencia
del debe , independien e y lib e; do es que con el nu-
me oso y necesa io co ejo de o as bellas p endas y •
p eciosas condiciones cons i uyen su ca ác e .
Desde muy niño se desa olló en el S . Pi el amo
al es udio, apa eciendo desde luego ambien en su
espí i u la pasion po las le as y las a es, ocacion
que sus
,
pad es a o ecie on en la medida que sus e-
cu sos pe mi ian. Muy emp ano, apenas comenzó su
alma á desdobla se, exhalando el p ime a oma del
e
pensamien o espon áneo, en esa edad dichosa en que
la cabeza y el co azon pa ecen una misma cosa y p o-
ducen indis in os é indi isibles el sen imien o y las
ideas, á los ca o ce años, el S . Pi esc ibió ya poemas
y d amas de no escaso mé i o li e a io, y así descan-
saba de es udios más p o undos y á idos. Ap endió el
Ví
la ín, lengua á que hoy mismo iene pa icula a i-
cion, aduciéndola con acilidad y exac i ud, has a
el, pun o de lee en los o iginales odos los au o es
Tic iene que consul a , como his o iado , como iló-
so o, como li e a o ó como polí ico. La misma lengua
g iega la es udió con de encion y ap o echamien o;
y si no puede deci se que es un helenis a consumado,
po que su ca e a le ha lle ado lejos del es udio es-
pecial del idioma de Pla on, Demós enes y Esquilo,
maneja oda ía ambien con desemba azo los clásicos
g iegos.
Con las a es ocupó su pensamien o el S . Pí, una
ez que conclu yó el es udio de Humanidades. A. los
diez y sie e años esc ibió
La España pin o esca,
y des-
pues publicó no ables a ículos sob e his o ia del
a e monumen al en
El Renacimien o,
y e is as de
ea os en
El Co eo,
abajos odos que le ac edi a-
on como a is a y como c í ico eminen e, an deli-
cado como p o undo y a e ido; mas es a clase de es-
udios e an pa a el S . Pi á eces un en e enimien o,
á eces un ecu .
z
o, y no le impidie on es udia ju-
isp udencia con g ande ap o echamien o y lucidez
en la Uni e sidad de Ba celona, ni asis i dia iamen -
e á ecibi lecciones
-
de lengua heb ea, ni pene a
en el campo dela iloso ia, es udiando los sis emas an-
iguos y mode nos, muy p incipalmen e los de Ale-
mania, desde el céleb e Kan .en adelan e. Po el
-
ano
de 1847 la cen alizacion habia ya acapa ado en Ma-
d id los homb es más eminen es en las ciencias, las
a es, la li e a u a y la polí ica: oda ó casi oda la
ida de Espolia.; y en onces ino el S . Pi
.
á Mad id.
buscando mayo espacio pa a su pensamien o y acaso
ambien, como o os muchos espí i us gene osos, so-
bando en la glo ia que p oducen los nobles iun os
Iiin eligencia; En Mad id concluyó la ca e u lp
..abogádo; pe o no se licenció po en onces., decidido
-
-como es aba á i i del-ameno cul i o de las le as
¡No comida en onces el S . Pí cuán p eca io, cuán
insegu o es el po Veni del li e a o! ¡Po una co ona,
po un aplauso, cuán as ama gu as y_ penalidades-so-
en los homb es de le as en la pa ia de Ce an es!
-C eemos que llegó á sen i es os sinsabo es, que si no
qui an, aciba an indudablemen e la ida de la glo ia.
Obedeciendo con empeño á su ocacion, con inuó la
-magní ica ob a de
D.
Pablo Pi e e ,
Recue dos
y
belle-
zas de España,
esc ibiendo, mue o aquel ilus e ad-
mi ado d e las Bellas A es, a ios omos que acaba on
po da al S . PI y Ma gall un g an enomb e.
El éxi o más eliz ayudó á las inclinaciones y á los
gus os del S . Pi, es imulándole pa a -emp esas más
g andes, más di íciles, más a iesgadas.
Hemos dicho a iba que el S . Pi, en medio de sus
ocupaciones y múl iples abajos, no p escindió del
es udio` de la iloso a. A ella se consag ó con olun-
ad incon as able, iniendo á p o undiza en las cues-
iones más di iciles de la al a me a ísica, p oducién-
dose en él las ideas eligiosas, polí icas y sociales que
ha sos enido con en e eza y cons ancia admi ables
has a el p esen e. Indudablemen e es Hegel su iló-
so o a o i o. ¿Cómo no, si el S . Pi pa ece la : i a y
se e a enca nacion de la i esis ible lógica de Hegel?
No sigue, sin emba go, se ilmen e el S .-Pi al inmo -.
al au o de la
C i ica de la azon pu a;
pe o le si ió,
á no duda lo, pa a ensancha el cauce de su in eli-
gencia y lle a la á un sis ema p opio, así podemos
deci lo, del cual emanan, como los colo es de la luz,
su sis ema polí ico, su c i e io en la his o ia de las
.a es y sus ideas económico•sociales.
VIII
¿Qué sis ema p o esa el S . Pí y Ma gall? ¿Qué pien
sa que es el mundo, cuál su o ígen y su in? El S . Pl.
y Ma gall, como odos los homb es de pensamien o
igo oso y de lógica in lexible, no halla, no comp en-
' de que pueda habe jamás solucion de con inuidad
en e el pensamien o y. los hechos, en e el espí i u y
la ma e ia, en e lo in ini o y lo ini o, en e Dios y
el mundo. C ee que el iempo es la de e minacion de-
la e e nidad; el espacio, de la inmensidad; lo ini o,.
de lo in ini o; del mismo modo que en nues a in eli-
gencia se de e minan las ideas; en nues a ac i idad,
las acciones, y en nues a memo ia los ecue dos; del
mismo modo, y alga la compa acion, que en la esencia
ín ima de un g ano de igo se de e minan miles de.
plan as sucesi as y millones de g anos en i ud de la.
ue za in e io que le impulsa á ge mina y desa o-
lla se, p é io el espacio, el calo , la humedad y demás
condiciones ex e io es, po las es echas elaciones
que unen á las pa es en e sí mismas y con el odo,
llamado uni e so. El S . Pi es pan eís a y no concibe
que en e Dios y la azon y el mundo pueda habe el
abismo que es ablece únicamen e el sen imien o. Es-
deci , el S . Pí p o esa un sis ema e e no en la azon
humana, sis ema del
-
que se lib a solamen e el que-
abdica de su azon, el que no piensa ni medi a, el que
se abandona á los aspo es y deli ios del sen imien-
o ciego, sin luz, eno ni guía. Todos los e dade os.
ilóso os, los que lle an es e nomb e en lalis o ia de
la humanidad, son pan eis as, po más que no sea-
uni o mp
siemp e la exposicion. Las mismas.
concep-
ciones eligiosas son en el ondo pan eis as, y ahí es á,
pa a demos a lo el B ahmmanismo, el Judaismo p i-.
mi i o y -el mismo E angelio de San Juan. Pa a c eas
el dios pe sonal, ha sido necesa io apela al
sen imie ki
lo y al mis e io,. enuncia al
,
eje eició de la-~
Cuan o á los ilóso os, paa eisk ué- el indio Kapila-1
pan eis a Pla on, pan eis as los alejand inos, p in eis,
as Spinoza y Maleb auche, y en las en a aS de :la
iloso ia kan iana se halla el gé men del pan eismo de-
Scbelling, Fich e, Hegel y K ause. Es el- único sis e-
ma acional. Fue a del pan eismo, es án la e ela,-
cion y la é; y ue a de la lógica, la P o idencia y el
Des ino.
¿Qué es el mundo pa a el S . Pi? La de e minacion
del in ini o, cons i uyendo el iempo y el espacio, loa
indi iduos, las especies y los géne os, el homb e, las
naciones y las azas; mas si pa a o os ilóso os lo
ini o ca ece de ealidad y ida p opia, abso bido po -
la esencia absolu a, que es segun ellos la única eali-
dad posible, siendo odo lo demás pu as o mas de
aquella esencia, pa a el S . Pi, po el con a io, odo,
sé , como oda idea pa icula , iene esencia p opia,
aunque limi ada, y en ín ima elacion con los demás
sé es del uni e so. El S . P no concibe el aislamien o
absolu o ni la unidad absolu a, inac i a é inmó il,
que se ia la nada. Todo es, segun
.
él, ela i o en el
uni e so; odo es a io y múl iple en la ida. ¿Qué es,:
la ida? El desa ollo pe manen e, aunque g adual y-
sucesi o, de lo in ini o, la a iedad de la unidad, la
di e si icacion de lo idén ico, el e e no mo imien o-
del sé . ¿Qué es el homb e? La úl ima y más sublime--
e elacion del sé absolu o, como conscien e, acional
y lib e. ¿Qué es la his o ia? La mani es acion de Dios.
en el mundo median e la olun ad humana, bajo la
inspi acion de la azon que es el des ello más in en-
so y más b illan e del espí i u di ino. ¿Qué es la li-
be ad? La independencia de la olun ad de odo mo-
i o ex e no, la de e minacion de nues os ac os po .
x I
•
Todo es no able en es a ob a magní ica. La in o-
duCcion, p incipalmen e, es un modelo po la
p o un-
didad de su pensamien o y po la belleza de su o ma.
«An es de concebi el p oyec o de '
,
es a ob a, dice
S . Pi, nos habíamos p egun ado: ¿exis e en Espa-
a el a e?
«El a e, nos con es amos, es la mani es acion de
nues a ida in e io po
:n
g
liain
1al.1-I
y
lbolo,
la c ea-
on
que - nhe i i amen e el alma
pus
-d de obje os
y
,
Ips sen idos, la e elaciBil
jl
e las jeni,
s4e iosas a mo-
-.mas que b o an á cada paso soliéla supe icie gene-
Tal del mundo. No es la ep oduccion ni la imi acion
-de la na u aleza; se enca na en los ,se es que le o-
-dean, pe o no los ep oduce ni los imi a; los c ea, les
da una nue a exis encia, comunicándoles las imp e-
siones, las sensaciones y los sen imien os del a is a.
Re lejo cons an e del homb e, a ía con los siglos,
c ece de gene acion en gene acion, aza al i o o-
das las
,
e oluciones polí icas y sociales, de e mina el
ca ác e de las épocas po que a pasando, consigna
las aspi aciones de la sociedad en que i e, bosqueja
el cuad o que p esen a án los pueblos des inados- á
ocupa el luga de los que an sucumbiendo en las
luchas que los agi an y conmue en. Ma cha con la
humanidad; llo a con ella sob e las uinas de los im-
pe ios; can a con ella los iun os del de echo sob e
_ la ue za, de la libe ad sob e la escla i ud, de la in-
eligencia y la i ud sob e la igno ancia
y
el icio a -
mados de la espada de los eyes; gime con ella en
medio de los dolo es que la hunden len amen e en el,
sepulc o, se exaspe a como ella y llama co no ella á
los que su en al campo de ba alla. Lib A como el
ai e, gene osa, sensible, no concibe idea ni ab iga
sen imien o que no lance al mundo, y es á menudo la
p ecu so a de las nue as c eencias, el alba que p e-
- cede á los dial de egene acion, el uego que encien-
de los combus ibles amon onados po lo pasado con-
a el p esen e. Hija p edilec a de nues o p opio' es-
pí i u, habla el lenguaje de nues a alma, habla á
odas las in eligencias, á odos los co azones, y alcan-
za lo que no puede alcanza la ciencia con odos sus
es ue zos ni el pode con odos los medios de que
pone; da ida y colo á las -ideas,- las
-
iden i ica con lag:.
gene aciones •exis en es, las asmi e con la sang e de
és as á las gene aciones u u as, las esc ibe al in en
una bande a,y a as a- ás ella á los pueblos esos
comba es san os en que se decide la sue e de la es-
pecie humana.»
•
Despues p egun a el S ..;
n
í: «i,Cumple el a e en
nues a pá ia con su
misio :Aiblime?»
«Nues os a is as, sob e odo
los
pin o es, se han
ence ado en un cí culo, cuya ci cun e encia no om-
pen sino a as eces con cie a imidez y desconlian.
za. No hallan uen es de inspi acion más que en la
his o ia, y como si u ie an ida p opia, ep oducen
sin cesa las c eaciones de o os siglos
•
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•
»Nues as c eencias han caldo al soplo de la iloso ia,
como las hojas de los á boles al impulso de los ien-
os de o oño; nues a
si no se ha ex inguido, es á
cuando menos en e cenizas; las somb as del escep i-
cismo cub en nues a alma con un elo úneb e; en
o no nues o apenas emos más que inieblas y la
nada; luchamos aún con el pasado y buscamos un
po eni cons i uido sob e nue as bases, y nues os
a is as, como ex anje os en el mundo que habi an,
e ocan en an o los an asmas de la o ganizacion que
es amos des uyendo, desa ollan de nue o á nues-
os ojos los cuad os que ha asgado la e olucion con
la pin a de la espada. Nadie ha pin ado aún ni la
deso acion de nues os co azones, ni la somb ía is-
eza que a apode ándose de noso os al ace ca nos
al sepulc o, ni la desespe acion que se e leja en nues-
o semblan e al sen i sob e lospá pados la mano de-
la mue e. Nues o escép ico indi e en ismo no ha en-
con ado oda ía en e nues ospin o es un alma co-
mo la de
Goé he,
ni un
génio
como el de
By on.»
El S . Pi, en la
His o ia de la Pin u a,
hace
un es-
udio
p o u idísimo de la Edad Media, de las e olu-
ciones y u bulencias que agi a on aquella sociedad,.
donde odo
e a con adiccion, an agonismo y lucha.
XVIII
Desc ibe magis almen e las i udes he é icas de aque-
llos udos comba ien es y los icios epugnan es de la
sociedad; la e ocidad, la p os i ucion y el la ocinio,
ele ados al ango de ins i uciones sociales, al lado de
la Té de'ios c uzados y del amo espi i ual de la mu-
je , amo que ni en ibiaba, la ausencia ni apagaba la
misma ley del ma imonio, y al lado del sublime des-
p endimien o y de la ca idad sin lími es de los mon-
ges; desen aña el E angelio y halla sus aíces en
Pla on, en los es óicos, y p incipalmen e en la sec a
judáica de los Esénios, que p ac icaban en las amenas
o illas del Ma Mue o la comple a igualdad polí ica y
social de los homb es,- i iendo en pe ec a comuni-
dad, ni más ni ménos que los p ime os c is ianos y
como aconsejaban San G ego io, San Juan G iSós omo,
San Amb osio, San Basil
►
io y o os pad es de la Iglesia,
y ijando la in luencia de la llaso la y el c is ianismo
en las cos umb es, en las leyes, y p incipalmen e
CR
el a e. A ib lye la-pob eza de la Pin u a en España
du an e la Edad Media al es ado de gue a en que i-
ió cons an emen e, ya luchando los einos y los no-
bles en a si mismos, 'ya con los á abes, ya con el es-
¡cado llano, que en onces se le an aba en nues as ciu-
dades al ampa o de la indus ia y el come cio; po lo
cual, hace de con inuo excu siones á I alia, donde
nues o a e u o sus modelos, su iniciacion, mejo
dicho. ¡Y cómo, con .qué pe spicacia señala el camino
de las di e en es escuelas! ¡Con qué p ecision no a sus
elacioRes y di e encias, de e minando los pasos que
daba la Pin u a en su desa ollo p og esi o, de es--
cuela en escuela, de siglo en siglo, de pin o en pin,
o , de ano en añol'En
su pluma hablan los cuad os.
So p ende
sus
sec e os más ecóndi os, descub e sus
de alles
al po meno , esplica la azon de sus e ec os
_,..
y a anca de sus, o mas el espí i u del a is a, 1060-
ándolo e iden e'.
á
los
ojos
del lede . Las eon~
nes de es os apun as no nos dan espacio su iden é
pa a da níás de alles de la
His o ia: de la Pin y ;
mas
como mues a de lo que es és a ob a, copia emos el pa-
alelonue hace el S . Pi de los dos p íncipes de la Pin-
u a, Miguel Angel, el au o sublime de
El Juicio inal,
de
La C eacion
y de o os escos de la Capilla Six ina,
y Ra ael de U bino, el pin o del Va icano, el au o de
los escos
La Escuela dé A enas,
de
A ila
y
San Leon,
y de los cuad os
La Sag ada amilia
(la Pe la),
La Vi -
gen de Silla, La Bella Ja dine a
y
El Pasmo de Sicilia.
«Ra ael es un
génio
o iginal, escén ico, indomable,.
que con encido de sus ue zas se a oja sin emo á
ejecu a lo que concibe; Ra ael es un génio acilan e
que no eniendo aún bas an e conciencia de si mismo,
inclina con humildad la en e an e sus an eceso es y
sus maes os, apoyándose sob e el e eno de o o a -
is a. No copia Ra ael ni imi a; pe o elige y cons i uye
con elemen os ajenos su indi idualidad a is ica;
guel Angel, lejos de busca esos elemen os, los echa-
za como del odo incompa ibles con los que ha encon-
ado en sí mismo desde el. ins an e
011
nue
ha o nado
el pincel .... La mane a de hace de Ra ael es p og e-'
si a, la de Miguel Angel absolu a: Ra ael iene es
épocas; Miguel Angel, una. B illa el uego del génió
en los dos, pe o de un modo dis in o: en Ra ael b illa
como la luz del sol, cuyos ayos pasan al a és de las
más densas nubes; en Miguel Angel, como la luz de la
empes ad á cuyos i os b illan es esplando es suce-
den las inieblas. Miguel Angel p esen a más g andio-
sidad; Ra ael, más g acia; és e embelesa, aquél im-
pone. Ra ael habla p incipalmen e al co azon, Miguel
Angel, á, la in eligencia: las bellezas del uno, son ácil
men e sen idas; las del o o, di ícilmen e -comp endi-
das. Renne
b
Miomel Angel pocas acul ades, pe o emi-
nen es; Ra aellas eune casi odas, pe o en una equ
lib a,da medianía: en g acia y en dulzu a ha sido en-
cido po Co egio; en o mas encan ado as y en g acia:
xx
lá
de colo ido, po Ticiano; en delicadeza de sen imien o,
po
Vanucci;
en p o undidad, po Vinci; en sublimidad,
en o iginalidad, en ue za, no hay quien haya iguala-
do has a aho a á Miguel Angel. Amamos á Ra ael y le
admi amos, pe o amamos y admi amos aún más al
homb e que pudo concebi y ejecu a las es más
g andes ob as del a e: el esco del Juicio inal, La
es a ua de Moisés y la cúpula de la Iglesia de San Pe-
d o. Hemos dicho que p e e íamos Shakespea e á Ra-
cine, el Dan e al Tasso; Ra ael se pa ece más al Tasso,
Miguel Angel á Shakespea e. Se ia en noso os has a
una inconsecuencia deja de conside a á Miguel An-
gel co no supe io á Ra ael y á odos los a is as de su
siglo. En Ra ael emos siemp e al homb e; en Miguel
Angel emos siemp e algo de ex ao dina io que nos
ele a sob e noso os mismos, que nos hace c ee en
la ue za de la inspi acion, en el pode del génio.»
ié aquí como desc ibe el amoso cuad o de Ra ael,
El Pasmo de Sicilia:
«Jesuc is o, dice, di ige sus pasos al cadalso. Ab u-
mado bajo el peso de la c uz acaba de en ega su
cue po al suelo. P e ende le an a se; mas no puede
has a que le ayudan Simon y dos e dugos. Unas mu-
je es quede acompañan llo an y se deshacen en ge-
midos: las oye,.se conmue e, y no es á aún á medio
inco po a , cuando ol iéndose hácia ellas: «no llo eis
po mí, les dice; llo ad po ues os hijos.» P eceden y
siguen á la íc ima, gen es del pueblo, soldados de á
caballo; á la de echa se en las pue as de Je usalen,
á lo lejos el Cal a io. Es di ícil o ma se idea de cuán-
o impone el admi able conjun o de es a ob a. La
g andeza del homb e que a á nao i , el apa a o de la
ejecucion, el o o semblan e de los sayones y los
gua dias, la compungida az de esas muje es que an
á p odiga le
su amo has a el pié mismo del suplicio,
las, 'mismas palab as que acaban de desp ende se de
los labios de Jesús sob e la u u a uina de esa ciudad
en que, ha sido condenado á mue e, el espec áculo del-
Cal a io, po cuyas aldas a epando una mul i ud de
gine es has a Rega casi á la cumb e, odo con ibuye
á abso be po comple o nues a i naginacion, á a ee-
Ii
I
.
dolo osamén ie ,nues Os- hii idos á las ima p i#
undamen e
'
el alma. Que e nos_
- domina de una SOla
mi ada odo elcuad o, y no emos Más que á Jesús,
es deci , al homb e que al. sella con su sang e la
nue a doc ina que ha legado al mundo. Es á es e
desg aciado lé , pálido, aba ido po el dolo , endido
po el
,
cansancio, is e pó los que deja sumidos en el
llan o y la ama gu a. acongojado has a po la in aus a
sue e de los ene le ilependiaa y le ul ajan; pe o con-
se a en medio de odos sus o men os la se enidad del
má i , la é del que c ee en la ma cha de la
humani-
dad,
la belleza del que ha sabido conse a se pu o de
los icios de su época; y es aún ina igu a dulce, sim-
pá ica, sublime, que a ae no solamen e los ojos sino
has a el co azon delque le mi a... Po más que á su
lado su an algunas pe sonas que le odean, sólo po
él e emos lág imas. Acaba de cae ; ¿y dónde? al pié
de un ce o de áspe a pendien e, en cuya cumb e es á
la mue e. Si en la llanu a no ha podido esis i ele-
so de la c uz,
•
cómo ha de esis i en la cues a del
Cal a io? Igno amos si Ra ael supuso en es e luga la
caida de Jesús sólo po que así se lo exigia el e ec o
de la composicion ó po azones mucho más ilosó i-
cas y a ís icas; pe o es de odos modos indudable que
no podia dispone la con más b illan ez ni más acie o. -
El a is a debe siemp e deja algo á la imaginación
de los espec ado es; de no, la imp esion lejos de c e-
ce se debili a, el e ec o del cuad o es momen áneo.
La pin u a es acabada; la imaginacion a, con odo,
más allá de la pin u a. Sigue al Reden o en odo el-
camino que ha de conduci le al cadalso, le é en la
c uz, oye y ecoge su úl imo suspi o, sien e ex eme-
ce se as él la ie a y los abismos.
-
Las muje es que siguen á Jesuc is o son Cambien
modelos de exp esion. El dolo iene con aídas sus
acciones, bañados en lág imas sus ojos. Quie en ha-
Ma , mas apenas pueden p o e i sino palab as en-
eco adas, apenas pueden exhala más que gemidos.
Ex iende una de ellas sus acilan es b azos, gime, llo-
a, g i a, agi ase iolen ada po una desespe acien,
somb ía. ¡Desdichada muje ! No ab igaba más que
amo , y ese amo es á he ido en lo más i o, es á he-
in
ído de mue e. En uel a en el o bellino del mundo,
ma chaba sin obje o ni espe anza, cuando bajó sob e
ella un ayo del Espí i u é inundó de luz el camino de
su ida. Fué mad e y no espi ó más que pa a su hijo;
siguió una á una sus mi adas, ecogió uno po uno
sus suspi os, gozó de odas sus glo ias, pa icipó de
sus ace bos in o unios. Es e hijo suyo es el que aca-
ba de sucumbi al ,pié del Gólgo a, el-que a á mo i
en la c uz que es án ca gando de nue o sob e sus
homb os. Ved si es jus o que es a muje llo e; ed si es
jus o que aso de los espacios con ayes a ancados' de
lo más hondo del alma. Es e dade amen e admi a-
Me ese g upo de muje es. Dicen que en aquel ins an •
e es aba ep esen ada en ellas esa g an pa e de
humanidad en egada hace siglos á odo géne o de
padecimien os; no pa ece sino que Ra ael las pin ó do-
minado po es a is e idea: apenas cabe mi a las sin
concebi que es án amon onados sob e su en e odos
los males de la especie hu nama. ¡Qué con as e el do-
lo de es as muje es con la indi e e acia del pueblo,
de ese desg aciado pueblo á quien ciega la igno ancia
has a el pun o de conside a como enemigo al que
po él a os a el ódio de los pode osos, los ul ajes
de los insensa os, la cóle a de los eyes, el ma i io!»
No puedo con inua , po que el espacio de que puedo
dispone es limi ado. Cuan o yo dije a pa a exp esa
la b illan ez del es ilo y la ue za de sen imien o que
os en a el S . Pí en es a ob a, se ia pálido y amengua-
ia el e ec o que es os pá a os p oduci án en el ánimo
de mis lec o es, po lo que me limi o á exclama :
ahj el homb e de hielo!
Es a ob a p odujo una espan osa ala ma en el cle o
español. Los obispos odos la condena on y la cong e-
gacion del Indice la ano ó en e los lib os p ohibidos.
Una Real ó den ino después á impedi que con inua-
se su
pubi cacion, ¡Es a sue e alcanzan siemp e en los
pueblos azo adoIpo la eaccion los espí i us inde-
pendien es!
•
El S , Pí ha esc i o en casi odos los pe iódicos de e-.
« icos y li e a ios de alguna impo ancia, que- ha «Ila"
.
bido en Espa a desde 1851.
El :Museo:Uni e sa;
Re is a de Ambos Mundos, La Amé ica, La, l(us acion
Española y
.
, 1
.
me icana
y o as e is as le cleben-,Te-
nomb e y ama po los a ículos que en ellas ha pu-
blicado, ya con su i ma, ya bajo el anónimo; po que
condenada la
His o ia, de la
Pin u a y íc ima su au-
o de las i as cle icales, en mucho iempo no pudo
da su nomb e á las b illan es p oducciones.de su in- ,
genio.
De abajos polí icos, no ables son
La Reaccion
y
la
Re olucion,
cuyo p ime omo dió á luz en 1854,
los
Es udios sob e la Edad Media
y
Las Nacionalidades,
ob a que ha ijado de un modo de ini i o y cla o las
aspi aciones del pa ido ede al, de que hoy es je e,
aducida al ancés y al aleman, y de la cual se han
hecho en ménos de un a io
dos
ediciones en
,
España.
En es a ob a no se ha amenguado el igo , la senci-
llez y la pu eza de es ilo p opias del S . PI; po el con-
a io, es as cualidades son en ella más ele an es y
-pe ec as.
En el omo segundo de
La Reaccion
se p oponia ex-
pone sus ideas económico-sociales; pe o ya que en-
onces no le ué posible, ni
Las Nacionalidades
enian,
más in que el pu amen e polí ico, hoy esc ibe
Las lu-
chas de nues os días,
diálogos an amenos como p o-
undos, an sencillos como elegan es, sob e eligion,
economía y polí ica social, que segu amen e, cuando
los dé á luz, llama án p o undamen e la a encion del
público. El a ículo
Sob e la e elacion,
que a , en'el *
p esen e lib o, es á sacado de uno de dichos diálogos- •
inédi os.
Aho a se ocupa a nbien en esc ibi , po
enca go
-
Xxl-V
de una casa
edi o ial de Ba celona, la
His o ia gene al
de Amé ica,
ob a g andiosa po su ex ension y po el
es udio
p o undo que ha hecho el S . Pí de la ci iliza-
cion de los pueblos di e sos que han habi ado el
Nue o con inen e an es y despues del descub imien o.
Es segu o que es a his o ia ha de p ocu a le ama y
simpa ías en Amé ica y Eu opa. Po ella ha ecibido
ya nume osas elici aciones de homb es eminen es y
la hon a de se in i ado á da . algunas con e encias
en el cong eso de Ame icanis as celeb ado en B use-
las -el úl imo e ano. El c i e io, además, con que el
S . PI a a la-dominacion despó ica de Eu opa, pa i-
cula men e de España en Amé ica, con ibui á, así lo
espe amos, á es echa -nues as elaciones con las Re-
públicas en que se habla nues a lengua y se espi a
nues o espí i u.
El S . Pí es ju isconsul o y o ado o ense de g an
epu acion. Se hizo abogado en 1857, insc ibiéndose
desde luego en el Colegio de es a capi al y ma icu-
lándose, con encido de que el cul i o de las le as po
si sólo no es bas an e en España pa a que i a un
homb e, cuan o ménos una amilia. Debo con esa , no
obs an e, que en mi juicio, al S . Pi no ag ada mucho
el eje cicio de aquella p o esion. Ha cundido an o,
es an gene al en España la desmo alizacion, el sen-
imien o de jus icia es an débil en nues a sóciedad,
que ni los ibunales se hallaniib es del con agio co -
up o . Ha is o pocos li igan es de buena é, que íen
su hon a ó su o una al- "de echo que les asis a, mas
que al dine o, á la alsedad 45
la in luencia; ha com-
p endido
que
aquí
siemp e suele ene azon el pode
Foso;
que niel cacique ni el
dipu ado ni el minis o se
de ienen jamás
en nada pa a sa is ace sus cap ichos
Ó paga pu
a o ,
,
y
ecomiendan al juez y á los ibu-
XXV
nales que ellos nomb an y de ellos
dependen, áda
cla
se de asun os ci iles y c iminales; ha is o, en ine que
ee come en an os e o es judiciales,_ se us an azas
legi imas espe anzas y se ulne an de echos an sa-
g ados, que su espí i u se apena, se desalien a y con-
cluye po enega de las
leyes,—camek um
mui 9 u n,
onus,
que decia Cice on,—de los abogados y de los, i-
bunales.
C ee el S . Pí que debe adminis a se jus icia con
apidez y ba a u a, y que á es e in debe ay ida el
abogado. No oma ningun negocio ci il, si
no
es a
con encido de que exis e azon á la pa e que se lo
ia; en los asun os en que juegan emp esas, compo-
nías y sociedades, de iende con p e e encia á los ac-
cionis as, acaso po que c ee que és os siemp e son los
explo ados; en los in o mes es b e e y compendioso,
pe o ené gico y con unden e, y en los esc i os p ocu -
a desca a el á ago, odo lo que no in e esa á la
causa que de iende ó no es impo an e en la discusion.
Se le oye deci con ecuencia que no comp ende cómo
pueden esc ibi se en ningun negocio cien o, cincuen-
a ni siquie a ein e pliegos, y se escandaliza de los
hono a ios que suelen ija muchos abogados.
Es ene-
migo de los comen a is as, que le inspi an poca ó nin-
guna con ianza. Sus únicos lib os son el ex o de las
leyes. Descon ía has a de las sen encias del T ibunal
Sup emo, las cuales son unas eces con adic o ias,
o as e o man, no in e p e an ni aplican la ley, y las
más apenas dan
luz á los
asun os dudosos. Hemos de
no a que es enemigo de ese sis ema de ala ga inde-
inidamen e los plei os, p omo iendo inciden es y ha -
ciendo á los p ime os in e minables, ap o echándose
,
de los icios de nues as leyes p ocesales, hechas,
al
pa ece , pa a a o ece á
los
esc ibanos, p ocu ado es
El S . N es epublicano po los p incipios que p o-
esa y po los p ocedimien os que adop a pa a eali-
za los. No c ee que po el mal pueda ni deba llega se
nunca al bien. Opina que no se llega á á le an a el
sen ido mo al del pueblo, co ompiéndole, ni á pu i-
ica el sis ema ep esen a i o, alseándole, ni á es a-
blece el impe io de la democ acia haciendo de las
elecciones y de los cong esos y gobie nos un juego
del cap icho ó de las ideas de un cen ena de pe so-
nas, que son las que en nues a polí ica sus i uyen á
los pa idos y 'á la nacion. El S . Pí desea que el mo -
imien o polí ico p oceda de abajo, impulsando é ins-
pi ando á legislado es y á gobie nos, no que los legis-
lado es y los gobie nos, los dipu ados y los minis os
di ijan, impulsen é inspi en á los elec o es y al país;
deben se ep esen an es, deben se manda a ios, y
nada más. Como dipu ado, hablaba más al país que al
Cong eso, y nunca omó pa e en cabildeos ni in igas
de ninguna clase, ni siquie a pa a el ac o de la p o-
clamacion de la República. Hoy mismo le dicen mu-
chos: «los adicales, los moná quicos de aye , no an
de buena é, in en an impone se al
.
pa ido ede al .y
aun á odos los epublicanos his ó icos; más ansija
V., ceda V. en odo... Despues el pa ido ha á lo que
á sus ideas y á sus in e eses con enga.» «No; lo que
me aconsejais es indigno, y no lo hago. Ni acep o im-
posiciones ni yo impongo á nadie mis ideas. Legali-
dad co nun yp o isional: el í ulo dé la Cons i ucion
de 1869 y Có es Cons i uyen es sobe anas. Es o es
lo
jus o y es a es mi base,» con es a el S . Pi.
Su se e idad ex ao dina ia ana en lo in e osímil.
Oidlo:
«Se ha buscado po algunos en la ambicion- el mo-
i o de mi supues a complicidad con los can onales.
¿Dónde la he demos ado?
Si
hay en España un homb e
a quien desde la e olucion de Se iemb e acá haya pe-
dido el e o pa a se dipu ado ó p esiden e de las Asam-
bleas ede ales, ó je e del di ec o io ó minis o, que le-
an e la
oz y
lo diga.» (1)
(1) Discu so, con es ando á Rios Rosas cuando en Se iemb e
de 1873 se puso á discusion la suspension de las sesiones,
Es e e o no puede hace lo ingun polí ico en Es-
paña, donde es ya unes a cos umb e p ome e o ol
mo o y des inos á los elec o es pa a se dipu ado, y
abildea y halaga oda clase de pasiones pa a se
minis o. En el discu so an es ci ado dijo ambien que
nunca como publicis a habia indicado, ni siquie a á
sus más ín imos amigos, que elogiasen sus ob as ni
aun que las ecomendasen en los pe iódicos; es a a-
nidad que es an comun en la ie a del D . Ga ido,
.es o que se dispensa á les esc i o es de más no a y á
los o ado es más ilus es. Cuando ue minis ope dió
o aciones en las Có es po diez o os, y sabia que
ein e le hubiesen sob ado de segu o, no habiendo
he-
cho algunas p omesas y halagado á algunos ambicio-
sos, como le aconsejaban, sino únicamen e hablando,
nada más que hablando á algunos dipu ados. Hoy gana
o aciones
-
Rome o Robledo epa iendo ab azos y son-
isas en el salon de con e encias; en onces los je es
de los dis in os g upos buscaban á sus amigosy ha-
blaban á los dudosos al llega el momen o de la
y
o-
acion. Pí dejó siemp e al Cong eso en comple a libe -
ad, y á los dipu ados los abandonó á su conciencia,
á su anidad y á sus pasiones.
•
Quie e es o deci que Pi no iene habilidad pa a la
polí ica? No, segu amen e. Pí es uno de los polí icos
más as u os de España; pe o su as ucia la unda en
la i ud de las ideas, en la na u aleza de las cosas,
en el modo de se del homb e, en el empuje de la
opinion pública, la cual sien e an i amen e
como
acaso ningun polí ico. No deja, empe o, la polí ica
abandonada al a alismo lógico de las ideas; sabe que
es as ideas b o an de la azon humana, y que po '
an o necesi an, pa a ealiza se, de la olun ad, y sabe
ambien que no se ealizan de súbi o en oda su ex-
ension ni sin di icul ades, sino po g ados y luchan-
do siemp e con el e o , con las cos umb es, con los
in e eses c eados, con el egoismo y con las p eocupa-
ciones; pe o es os g ados no pueden ija los y es able-
ce los á
p io i
un homb e ni un pa ido, sino que son
los pa idos, en el desa ollo na u al de las ideas, los
que los cons i uyen en la polí ica gene al de los pue-
blos, aspi ando siemp e á lo mejo , á lo más e dade-
.
.7.11
•
.11
-
— 8 —
o, á lo más jus o. Espada se di ige á la ede acion-
ciego se á el
.
que no lo ea,--y po la habilidad del sé -
ño PI p incipalmen e,
en el seno del pa ido adical,
con a los deseos y con a los es ue zos de sus je es,
e men a ya la le adu a del ede alismo. ¿Cómo no, si
la República, ede al, limi ando es ic amen e el pode
cen al, emancipando la p o incia y el municipio, es
la ga an ía más i me de los de echos indi iduales?.
¿Cómo no, si el pac o es la consag acion de la au ono-
mía y el impe io absolu o de la azon? Abandonado el
p incipio de la sobe anía nacional, es o es, pospues o,
á la au onomía del indi íduo, ¿con qué de echo se an-
epone á la au onomía del municipio y la p o incia? La
ede acion es un co ola io de la democ acia, y po es a,
a ganando la in eligencia y las masas de Eu opa. En
F ancia mismo son pa ida ios suyos no sólo los muni-
cipalis as ó comunalis as decla ados, pe o casi odos 6
odos los demóc a as adicales. La República una é
indi isible no iene en F ancia más de enso es e da-
de os que los mode ados.
No es, pues, ex año que los an iguos adicales es-
pañoles iendan á la ede acion, y es o se debe en
g an-
pa e al S . Pí y Ma gall.
Se es á discu iendo desde el año 75 sob e la mane a
de ealiza la coalicion democ á ica. En el ac o de po-
ne se á discusion ese ema, nues o amigo dió la ó -
mula, la ó mula única que ni exige abdicaciones y
es bas an e, al p opio iempo, pa a el in que nos p o-
ponemos. Que es la única acep able, lo demues a e
hecho de habe acasado las demás.
No se nos a guya con lo ocu ido en 1873, po que
es o no dice nada con a el sen ido p ác ico del S ..N.
¿Si és e e a ede al, habla de
p ac ica
¡os p incipios,
conse ado es, los p incipios uni a ios? Con
lo posible
y. con
lo p ác ico
se ha hecho del lenguaje polí ico' un,
galima ías, sólo a o able á los desc eidos, á los após-
a as y á los ambiciosos. Con esas dos ó mulas un,
pa ido puede se pode e e namen e, haciéndose mo-
ná quico, epublicano, ede al,. uni a io, in e nacio-
nal ó impe ialis a, pa ida io ó enemigo del su agio
uni e sal, de la libe ad de cul os, de la pena de
mue e, e c., e c., segun la posibilidad de p ac ica .
— 9 —
es os p incipios, que cada ez-, cada a io é cada
din se
o ezca. No a an necesa ios pa idos; bas aba u hOee
b e. Cas ela , po ejemplo, 'pod ía se al onsino, e-
publicano, conse ado , ede al, comunis a, y aplica -
es os sis emas, segun la
,
posibilidad de los mismos,
ap eciada po su c i e io indi idual y único. Lo único
que Cáno as c ee posible y p ác ico es lo que él pien-
sa, lo que él quie e: odo lo demás es u ópico:
No es se p ác ico aplica los epublicanos los p in -
cipios conse ado es. P ác ico es el homb e que sabe.
ealiza en la
iday
en las leyes de los pueblos los,
p incipios que él p o esa, no los que p o esan los de-
más. Se di á que Pi no ealizó la ede acion en 1873.
Cie o que no la ealizó; mas la al a no es u o en
los p ocedimien os que c eía y c ee mejo es, sino en
las ci cuns ancias odas que le ue on ad e sas, y ade-
más, en la oposicion sis emá ica que le hicie on desde.
el p ime momen o muchos que se decian ede ales y
pasaban po ales, no siéndolo e dade amen e. Acaso-
el S . Pi no u ie a bas an e con ianza en que
'
la idea
ede al uese bien cla amen e comp endida aún po su.
p opio pa ido en onces, y po es a azon llega a á:
cie as ansacciones y no oma a en ocasiones c í i-
cas la
esoiucion
con enien e, habiendo acep ado
el.
pode po la necésidad impe iosa de las ci cuns ancias,:
y halagado además po la espe anza, que nunca aban-
dona al homb e de p o undas con icciones.
El S . Pí es un homb e de ca ác e ené gico, indo-
mable, y los que le juzgan polí ico débil debie an e.
co da cómo edac ó é hizo que se i mase en 1860
la-
Decla acion de los T ein a;
cómo sos u o desde
La Dis-
cusion
la amosa
polémica sob e el socialismo con a los
indi idualis as, los cuales has a in en a on expulsa le
del pa ido democ á ico; cómo a ancó de la
Asamblea-
Nacional
el dec e o de la disolucion de la misma y la
con oca o ia de las Cons i uyen es; cómo se impuso á
C is ino Ma os, á Mo iones y á casi odos los adie
cales la noche del 24 de Feb e o de 1873, desba a an-
do su conspi acion. con a la República, sin ene un.
soldado de su pa e,
y
inalmen e, cómo so ocó la c i-
minal conju acion del 23 de Ab il. Es os hechos son,
ejemplos no an sólo de la ene gía de su ca ác e , si
i
•
1-1
'111'
4.111`
nue ambien de su
habilidad pa a ap o echa se, en a-
411
o de sus ideas, de las
ci cuns ancias polí icas, como
;0.1
se ap o echa el hábil pilo o del mo imien o de las
'00
olas y del ai e pa a boga y conduci la na e al pue a.
.111'
O os de ec os iene el S . Pí, pe o son hijos de
su
p o unda buena é, de su hon adez ac isolada y de su
-espí i u eminen emen e e lexi o. El S . Pí es hábil y
„
ené gico, pe o a do en sus esoluciones. Homb e de
00
pensamien o pode oso y de conciencia pu a, no ob a
1110
jamás sino despues de habe pesado esc upulosa
111
men e las azones y mo i os que solici an su olun -
0
ad, la jus icia y las consecuencias a o ables y ad-
e sas de sus ac os. A pesa de su p o e bial se e-
nidad, no esuel e de plano, sino que an es medi a de-
enidamen e. Es o es, sin duda, una i id; más en
polí ica, á eces, suele se unes o. El 23 de Ab il dejó
pasa los momen os más a o ables pa a hace la e-
de acion. Los comp omisos con los adicales y con la
Asamblea Nacional, los ompie on los conspi ado es
-de la Plaza de los To os. Ellos pusie on en sus manos
la dic adu a e oluciona ia. ¿Po qué no la eje ció e-
niendo la jus icia, al pueblo y al ejé ci o de su pa e?
Realmen e yo no c eo que uese exclusi amen e po
las azones expues as an es. C eo ambien que con-
ibuyó á su inaccion el emo de que sus compa ie-
os, de los cuales algunos simpa izaban con el mo i-
mien o insu eccional, se opusie an, y más que odo,
el emo de que 61. pueblo no espondiese dignamen-
e
, ené gicamen e, i ilmen e al pensamien o ede al,
á la necesidad p o undamen e e oluciona ia que im-
p
licaba el hecho. La misma al a de esolucion y po
as mismas causas u o el S . Pi cuando el minis o
de la Gue a, gene al Gonzalá, se le puso de en e.
Es e debió se sus i uido, a ojado del minis e io,
p e-
so
y some ido á n consejo de gue a, y en úl imo
caso el S . Pi debió exigi al pueblo y al ejé ci o
una
p ueba de su amo á la República, an es que consen-
i en la humillacion de deja la á los piés del gene al
'Gonzalez. Desde es e momen o el país c eyó débil la
República, encidos á los epublicanos., y oda
la
si-
uacion cayó en
un i emediable desp es i
m
io sólo a-
o able,á
conspi ado es de Bay—
ona os misa
el
—
10 —
11 —
del 23 de Ab il—y á la es au acion de la mona quía.
¿Podía habe sucedido más que pe de nues a pope-
la ins i ucíon? Al in se pe dió el 3 de Ene o, y se
pe dió sin que nos quedase a los epublicanos la hon-
a, la glo ia de habe luchado, dispu ando la p esa á
los aido es.
Todos hemos ap endido en la ad e sidad y en las
de o as; pe o el S . Pí ha podido ap ende más que
noso os. ¡Ay de él, ay de su p es igio, ay de su epu-
acion polí ica, ay del amo y de la con ianza que me-
ece al pa ido ede al, si han sido inú iles las du as
lecciones de la expe iencia!
-Es a explicación de las condiciones polí icas del se-
lo Pi, da á luz su icien e pa a comp ende su his o-
ia desde 1851, a io en el cual, como he dicho, ing e-
só en el pa ido democ á ico, es o es, en el pa ido e-
publicano.
En 185 dominaba en España la accion más in-
ansigen e del pa ido mode ado, la
accion
polaca,
el amoso Conde de San Luis. Desde el año 1843 es a-
ba alejado del pode el pa ido p og esis a; és e habia
al in comp endido que enia en su con a obs áculos
insupe ables y se lanzó á conspi a con empeño. Las
explosiones de 1848 e elaban cla amen e el uego
e oluciona io que animaba
á
la sociedad española,
omen ado po los cona os absolu is as de B a o Mu-
illo y po la inmo alidad polí ica y adminis a i a,
que ué el ca ác e p incipal del in aus o gobie no de
San Luis, some ido á los cap ichos, si no á la codicia
desca ada, de la eina Mad e Doña Ma ía C is ina. Los
mode ados que ian cohones a sus dilapidaciones
y
sus agios escandalosos esis iendo á la libe ad y pe -
siguiendo á sus de enso es. - Una buena pa o de los
mismos conse ado es, ó descon en os ealmen e del
impe io cínico y audaz de camama illas co up o as,
ópo que has a ellos no llegaba el u o de la co up-
clon, conspi aban en el ejé ci o sin égua ni descan-
so. El pueblo, en e an o, a dia en deseos de libe ad
y se o ganizaba ambien, p epa ándose á e cia en la
con ienda. En Ene o de 1854 ué so p endido y p eso
el comi é cen al democ á ico, hallándose en sesion.
El S . Pi, no-es ando con o me con la ma cha de
la
l
n
`,111°
,1111b
;01
-11011:
4
:
;5'
e
sob
gol
i e
i a
o io
sial
has
o
o
PI
12
mayo ía (111' comi é, habia dimi ido su ca go y no-
asis ido aquel dia; pe o se le buscó ambien pa a p en-
de le, iéndose obligado á pe manece ocul o has a
que ¿ alló y iun ó la e olucion, iniciada en Vicál-
a o po los gene ales O Donnell, Dulce,a.b
.
ala y o os;
mas ni la misma e olucion dejó en paz a Pi y Ma gall.
Desde el p ime momen o ió el S . Pi po mal ca-
mino la e olucion. Los homb es de Vícál a o p oce-
dian del pa ido mode ado y ob aban mo idos po el-
despecho más. que po amo á la libe ad. Así es que,
aun iun an es, no dije on una palab a sob e sus as-
pi aciones polí icas ni le an a on bande a alguna.
Caminando hácia Po ugal las opas suble adas, u-
ie on que hace un llamamien o al pueblo, á quien
habían ol idado,
los doce homb es de co azon,
po el.
mani ies o y á la ez p og ama de Manzana es. Al p o-
pio iempo se suble aba A agon, in ocando el
nom-
b e de 1.1spa e o, caudillo más popula y que inspi a-
ba
más
con ianza e dade amen e; pe o P y Ma gall
conocia á
los
p og esis as, que jamás sin ie on po la
libe ad sino un amo pla ónico, en usiasmo po el
nomb e, quizá po una abs accion; más en el
on-
do,
en ealidad, e an an doc ina ios como los mis-
mos mode ados. Al siguien e dia de la e olucion,
uncionando las jun as, lanzó el S . Pi una hoja i u-
lada
El Eco de la e olucion,
inspi ada en la más pu a
democ acia y en el deseo más
i o
de que el 'iebla-
l
l
legase á su emancipacion. Una jun a cons i uida en
a calle de Ja dines dispuso su p ision y ui
p eso en
e ec o
aunque al poco iempo se le puso en libe ad,
me ced
á
las ges iones del S . Chao, que e a miemb o
de la ci ada jun a. En onces concibió el S . Pi la idea
de esc ibi La
Reaccion
y
la Re olucion,
no sólo con-
i:a,
los mode ados y demás llamados conse ado ess
sino
con a los mismos p og esis as, augu ando en ella
y
á
los úl imos cómo po cándidos po miedo á la li-
be ad hablan de se encidos en la lucha que empeña-
on con el gene al O'llónnell, y exponiendo alp opio-
iempo los p incipios del dogma democ á ico. En es a
ob a, debemos hace lo cons a , el S . PI no sólo apa-
ece demóc a a,
si
que ambien epublicano, y
ede ál,
a dien e de enso del pac o polí ico; y que emos que
— 13 —
cons e, pa a hace que de una ez enmudezcan no
an
z ho los que asegu an que Pi nolué pac is a has a
pues de 1873 ó has a la Decla acion
de lap ensa
en 1870,
pe o ambien los que a i man que el ede alismo de
nues o digno y consecuen e amigo da a de la publi-
cacion de
El P incipio Fede a i o
de.P oudhom. Es e
insigne y p o undo esc i o esc ibió y dió á luz aque-
lla ob a con mo i o de la gue a Aus o-I aliana y del
a ado de Villa anca, ea 1859, y el S . Pi esc ibio y
dió á luz la suya en 1854. Sabemos que muchos hablan
po
boca de gansa,
como suele deci se, y o os po aso-
cia el nomb e del ede al espallol con el del socia-
lis a ancés, an odiado de los conse ado es.
De se-
gu o
el S . Pi se hon a con an buena compañia, como
se hon ada cualquie esc i o , po g ande que uese,
con uni su nomb e al del alen o c i ico más g ande
de nues os iempos: pe o la e dad debe econoce se.
Pi e a pac is a en 1854 públicamen e, haciendo p o e-
sion de é en
La Rea cion
y
la Re olucion.
Expone el
dogma democ á ico, de ine la sobe anía y las cualida-
des ó a ibu os del holub e y dice:
«Un sé que lo eune odo en sí es indudablemen e-
sobe ano.
El homb e,pues, odos los homb es son in-
gobe nables. Todo pode es un absu do. Todo hom-
b e que ex iende la mano sob e o o homb e es un
i ano. Es más: es un sac ílego.
»En e dos sobe anos no caben más que
pac os.
Au-
o idad y sobe anía son con adic o ias. La base so-
cial
au o idad
debe, po lo an o, sus i ui se con la
base social
con a o.
Lo manda la lógica. (1)»
En es a ob a se decla a el S . Pi ede al, como es
hoy, segun e án mis lec o es en el capí ulo 8.° inse -'
o en es e lib o; pe o pa eció á los p og esis as suma-'
men e pelig osa, y el gobie no p ohibió su publica-
clon al comenza el segundo omo, del cual sólo un
pliego llegó á e la luz pública.
En 1854 ué designado y p opues o espon áneamen-
e po los demóc a as de Ba celona candida opa a di-
(1)
La Roaccion y la Re ol cian,
cap. 7.°.
14 —
pa ada cons i uyen e, en segundas
eleccciones, lu-
chando con el gene al P im, que ué el que ob u o la
ic o ia. Publicó la e is a i ulada
La
Razon,
y con-
sumado el c imen de la disolucion de las Gó es Cons-
i uyen es en 1856, pasó á la illa de Ve ga a, donde
pe maneció diez meses en egado á sus es udios. Lue
go de eg esa á Mad id, en 1857, en ó en la edaccion
de
La Discusion,
publicando su p ime abajo el mis-
mo dia en que apa eció en
La Gace a
la ley de imp en a
de D. Cándido Nocedal, que obligaba á i ma los a í-
culos. Los a ículos del S . Pí con ibuye on á c ea la
ama de aquel pe iódico, an o cuan o que siendo ac i-
o y labo ioso como ninguno
nues o amigo, y me ced
á
la pe eza p o e bial del S . Ri e o, los abajos de
aquél ue on muchos dias los que llenaban las
colum-
nas del ó gano de la democ acia, acen uando con i-
go sus endencias al adicalismo socialis a. Desde
en onces, odos los edi o es y di ec o es de pe iódicos
libe ales y e is as busca on con a an las p oduccio-
nes y la i ma de nues o p o undo, co ec o y ené gico
esc i o , echazada la úl ima, como hemos dicho a i-
ba, desde 1851. La salud, po una pa e, y po o a
el deseo de eje ce la abol,
acía,
ue on causa de que
en 1859 abandona a el S .
'
1
3
í
La Discusion,
consag án-
dose al o o, donde an b illan es y an me ecidos
iun os ha alcanzado. Con ibuyó á es e esul ado
e icazmen e el S . Figue as con sus i as / ei e adas
ins ancias, y aun ayudándole á g adua se y ecibi la
in es idu a académica. Muy luego, no obs an e, en
1864 ol ió á
La Discusion,
pe o como di ec o del
mismo.
En el con a o que hablan ceb ado el S . Ri e o
como di ec o , y el S . Cabiza es como p opie a io de
aquel pe iódico, el segundo se Babia ese ado el de-
echo de cambia de di ec o cuando las susc iciones
hubiesen bajado á cie o lími e de e minado. Llegado .
es e caso, el S . Cal
-
a-iza es o eció la di eecion al seño
Pi,
á pesa de la esis encia que opuso el S . Ri e o;
nues o amigo se negó po de p on o á descuida su
bu e e y oma á su ca go el pe iódico; pe o se le o.g1
y
es imuló de mil modos di e sos, y le ué p eciso
acep a , En onces sos u o con
La Democ acia,
di igi-
— 15 —
do po el S . Cas ela y ó gano de los demóc a as Ha-
1
mados indi idualis as, la uidosa polémica sob e el
so-
cialismo,
uidosa po la ascendencia del ema deba-
ido y po el alen o y la ama de los con endien es.
G an enomb e, en idiable popula idad conquis ó el
S . Pi en es a polémica, y no ya sólo como esc i o i-
go oso y hábil y homb e de a aigadas con icciones.
é inqueb an able é polí ica, sino que su dialéc ica
i esis ible, la agudeza de su ingenio, la ex ension y
solidez-de sus conocimien os, la independencia de sus
juicios, la emplanza siemp e mesu ada de su o ma
y la i meza g ani 'ca de su ca ác e , e elaban al a e-
ido e o mado y al u u o je e del pa ido epubli-
cano ede al. No odos los que ue on sus compañe os
en es a uda, pe o glo iosa campa ía, es án hoy á su
lado. Los hay que pugnaban en onces po ebasa los
lími es del socialismo acional, y despues, al os de
con icciones y desengañados ó es imulados acaso po
mezquinas y bas a das pasiones, se die on á las
a en-
u as, ue on moná quicos, conse ado es, epubli-
canos, uni a ios, yendo siemp e como á emolque, y
igu ando hoy en los g upos que hacen ala de de in-
di idualis as ex emados
El comunismo y el indi idualismo han sido y se án
••.
siemp e polos ex emos de la polí ica dos endencias
que ienen su undamen o en lo más p o undo de
nues o sé , que pa en de las aíces más hondas de
la na u aleza; cons i uyen una an inomia de di ícil so-
lucion, pe o que oca á la polí ica esol e ; una de
las an í esis adicales cuya a monía, cuya sín esis
busca a anosa la humanidad en sus as o maciones
sucesi as é incesan es, en sus cambios del impe io á
la epública, de la mona quía absolu a á la cons i u-
cional, en odas las o mas polí icas y sociales, en el
uido es epi oso de los ca aclismos que hunden y le-
an an impe ios y naciones, y en el ho o oso ago
de los comba es. ¿Cómo nega que el indi iduo iene
ida p opia, azon p opia, dignidad p opia, de echos
p opios? ¿Cómo nega que es lib e y su pensamien o la
ue za mo iz del p og eso, así como su conciencia, la
agua en que se o jan odas las ideas y odas las ins-
i uciones? No es posible ampoco, po o a pa e,
- 22 --
de echo y enia el debe de comba i los po cuan os
medios es u iesen á su alcance. Los bené olos, po el
con a io, opinaban que e a más p uden e y más jus-
o a o ece con su bene olencia á los elemen os más
a anzados, á los que ep esen aba Ruiz Zo illa, po ,
ejemplo, á in de sepa a los de Sagas a y obliga les á
apoya se en el pa ido epublicano y en sus ep esen-
an es en Có es. Muchos, no hay po qué nega lo,
ocul aban bajo el nomb e de bene olencia y con p e-
es o de. una p e enciosa habilidad, pensamien os,
y
acaso i mes p opósi os con a ios al sis ema ede al.
No mani es a on en onces es os pensamien os y p o-
pósi os, lo cual es ambien una habilidad edi ican e,.
que ac edi a,
á
los
que
los u iesen, de leales
á
su
pa -
ido
y á su conciencia; pe o casi odos, ó odos, cons-
i uye on en 1873 la ex ema de echa de las Có es
o man hoy la ag upacion posibilis a, la más enemi-
ga de los ede ales y la más in ansigen e con la e-
de acion.
En e los bené olos se conside ó siemp e al S . Pi;
pe o la bene olencia de nues o ilus e amigo obede-
cía á causas muy dis in as de la del S . Cas ela . Pi
y
Ma gall c eia en onces, como c ee aho a, que oda in.-
su eccion es un c imen-cuando exis e el su agio
uni e sal y las leyes ga an izan la libe ad de im
p en a, la de eunion, asociacion, mani es acion y de-
más que se undan en los de echos indi iduales, na-
u ales é ilelúslables. A es e p incipio espondía
su
bené ola ac i ud; po es o desap obó el le an amien o
de 1869, aconsejado ó consen ido po los S es. O ense,
Cas ela y Figue as, y lo desap obó á pesa del de-
c e o -ci cula de Sagas a limi ando el eje cicio de
aquellos de echos; po que c eia Pi que un dec e a
con adic o io de la Cons i ucion, en las Có 7s debia
epa a se, y cuando es o no se consiguiese, apela al
país, ecu i á la ue za. Po lo
mismo p o es ó con
a
la insu ección del Fe o'. Es a opinion del S . Pi
e a oda ía de más alcance: hace e á odos los
mos
ná quicos, con el ejemplo de los epublicanos, que
cuando hubiese República y es u iesen abie as
pa a
odos las pue as de la ley, á su disposicion los me-
dios pací icos
y
el su agio uni e sal, en ellos el e-
1
23
*
cu so de la ue za se ia in ini amen e más c iminal y
escandaloso, como lo es, ea e ec o, en el luido 'de
, oda pe sona hon ada, de odd poli izo sé io y de ele-
adas mi as.
En cuan o á los p incipios, el S . PI o a se e o y aun
- ígido. La Asamblea' de 1870 decla ó, con mo i o de
cie os planes que se a ibuian al gene al P im, se-
cundados po algunos ede ales, que el pa ido no
ansigi ia con la mona quía ni aun con la
,
República
¡uni a ia, y el S . Pí mani es ó despues de la o acion
.su comple a con o midad con el acue do. De con o -
midad con él edac ó el mani ies o de dicha Asam-
blea, en el cual se dice que «la base de una o ganiza-
clon ede al es á en los municipios, que luega de cons-
i uidos den o de las condiciones na u ales de su
ida, c ean y o man las p o incias, á las que más
a de debe su o igen el Es ado; en la ac ual o ganiza-
cion, el -Es ado lo domina odo; en la ede al, el Es a-
do, la p o incia y el municipio son es en idades
igualmen e au ónomas,
enlazadas po pac os sinalag-
? iá icos
y
conc e os...
Las Repúblicas uni a ias han
pasado po la Eu opa mode na como empes ades de
e ano, han e minado odas po la dic adu a de un
soldado, dic adu a que no ha sido posible en Suiza y
los Es ados Unidos, ni aun despues de sang ien as
gue as ci iles que han p o ocado la c eacion de
nume osos ejé ci os.
¿Qué de ex año que la Asambba,
al decla a se una ez 'más po la República ede al, haya
que ido des anece has a la posibilidad de una ansac-
cion con
la República uni a ia?»
De con o midad am-
bien con el acue do de la Asamblea, esc ibió la
P o-
les a
.
del
Di ec o io con a la
Decla acion de la p ensa,
y así ob ó siemp e, el 11 y el 24 de Feb e
o,
el 23 de
Ab il y el 2 de Ene o; así ha ob ado desde es a echa
has a la p esen e,
El 11 de Feb e o, con lap oclamacion de la Re ú-
blica desapa eció en e noso os la di ision de in-
ansigen es y ben6 olos, po lo que á la conduc a se
e e ía; pe o en onces comenzó la lucha po las ideas
en el seno del pa ido epublicano; en onces acen ua-
on su sen ido an i ede al los que aconseja on y a-
gua on en 1870 la
Decla acion de la p ensa:
en onces,
— 24 —
•
ya que en es a úl ima echa cedie on an e la unánime
opima del pa ido po no pe de un apoyo que podia
y había
de
se i les pa a ealiza sus ul e io es planes
en ci cuns ancias más p opicias, en onces, digo, edo-
bla on sus es ue zos con a ' a, ede acion, aunque
siemp e se llama on ede ales, nomb e que deja on
Únicamen e cuando ie on pe dida y mue a la Repú--
blica.
Muchas ue on las causas que con ibuye on á -la
abdicacion del ey D . Amadeo, pe o la de e minan e,
ué, sin duda, la disolucion del cue po de a ille ia, de-
c e ada po el gobie no adical. Dicha abdicacion so --
p endió al país, so p endió á los adicales y so p en-
dió p incipalmen e al pa ido ede al, único -que
á la.
sazon p o esaba y
.
de endia las ideas epublicanas. El
pueblo se conmo ió, c eyó llegado el momen o desea-
do y que ía la p oclamacion de la República ede al á
loda cos a. La pe u bacion p oducida po la so p esa
•
hizo que el pa ido ede al ol idase dos cosas: L que
la mayo ía de aquellas Có es, si no e a epublicana,_
menos podía se ede al. 2.
1
Que la ede acion es
un
pac o
polí ico en e pe sonas sobe anas é independiei-
es,
y po lo an o,. que cons i ui la po las Có es no
e a el más lógico el más segu o p ocedimien o; es o.
es, ol ida on que en onces no podian cumpli se sus de-
seos de o o modo
.
que lanzándose á la e olucion. Las
ci cuns ancias se impusie on al pa ido y á sus ep e-
sen an es, y les ué p eciso acep a las á in de saca de
las mismas el mejo pa ido posible. El S . Pi e a e-,-
de al en onces como lo es hoy; pe o buscaba "el hecho,
buscaba la ede acion y c eyó que unas Có es Cons i
uyen es consegui ian o ganiza la, pues o que siendo-
ine i able la disolucion del pa ido adical, los ede-
ales enían segu o un iun o comple o en las elec-
ciones. Si es a c eencia ué e o censu able en el se-
-
ño Pi, en e o incu ió ambie i odo el pa ido. Pe o-
no ué e o . e dade amen e. Las Cons i uyen es del
73 bab ian o ganizado la ede acion sin la cegue a de
unos y las decepciones de o os. Siendo ede ales en
su g an mayo ía los dipu ados, debían sabe qué
a a- -
buciones co espondian_al pode cen al pa a el obje-
o
de se i á los in e eses nacionales y cuáles debiaa
•
e d e e
›-
a se á Is
p o indas
qué pa
e a de la Nacion y qué
<
de las p o inc19.0:,
Lo que no e a muy di ícil pa a las Có es de 1873, se *
acaso imposible ea-o as.
Los adicales que ían, como es na ika ,
que la
Re-
pública que se p oclamase uese la uni a ia, con la
Cons i ucion de 1869. ¿Podian exigi -los ede ales que
desde luego acep asen su sis ema unas Cu es moná -
quicas más que uni a ias, y que además, po la nece
sidad de las ci cuns ancias é po o a causa se o e-
dan á o a la República al dia siguien e de habe se
pos ado á los piés del ono, sal ando po encima de
la Cons i ucion? Ha o hizo el S . Pi con ae á los a-
dicales á una ansaccion que nos e a de odo pun o
a ó able, po que colocaba la polí ica en una pe inen-
e que habla de conduci la necesa iamen e á la Ide-
e
acion, al iun o comple o de nues o pa ido. Redac-
ó y sos u o la p oposicion, decla ando la República
como o ma del Gobie no de España y dejando su o -
ganizacion á unas Có es Cons i uyen es (1); más al
apoya la, dijo que si en es as Có es no p e aleciese la
República ede al, él y sus compañe os pasa ían á la
oposicion pa a de ende la, decla acion que hizo am-
bien el S . Figue as al Qma posesion de la p esiden-
cia del Pode Ejecu i o (21. Di
.
je on más, á sabe : que
(1)
Hé aquí li e al la p oposicion:
«Pedimos al Cong eso se si a ap oba la
p oposicion
si-
guien e:
La Asamblea Nacional easume odos los pode es y decla a
como o ma de gobie no ele la Nacion la República, dejando
á las Có es Cons i uyen es la o ganizacion. de la misma o ma
de gobie no.
Se eligi á po nomb amien o mismo de las Có es un Pode
Ejecu i o que se á amo ible y esponsable an e las Có es
mismas.»
(2)
Ul imes pá a os del discu so que el S . Pí p onunció en
apoyo de la p oposicion:
«Noso os, bien lo sabeis, somos epublicanos ede ales; nos-
<A es c eemos que la ede acion es la esolucion del p oblema de
la au onomía humana; noso os c eemos que la ede acion
es la
paz, po hoy, de la Península, y más a de lo se á de la Eu opa
en e a; pe o noso os en endemos Va iablen que es p eciso que
odos
hagamos algun sac i icio de nues as ideas, sin pe juicio
o
—
26
Sólo po necesidades del momen o
p escindian de sus
ideas sob e la o ma de gobie no y
sob e la mane a de
desa olla se.
Sin emba go, es a ansaccion ué pa a el S . Pi un
comp omiso, y á ue de leal se consag ó á cumpli la
-cuando ué elegido minis o de la Gobe nación, con
al esc upulosidad y decision, que hon an su nomb e
y comp ueban su leal ad y su hon adez. Lo cumplió
con a su p opio pa ido y con a los adicales con
an a. ene gía, que disgus ó al p ime o y desespe ó á
los segundos. Aquél, al ene no icia de la p oclama-
don de la República y al e en el minis e io á sus ami-
gos, se cons i uyó en jun as, y si bien no le al aba
azon pa a hace lo, po que aquel ac o no e a legal y
cons i uia un golpe pa lamen a io, ya que no una e-
'de que mañana engan las Có es pa a esol e cuál debe se
la o ma-de la República.
»Si las Có es Cons i uyen es ienen á deci que la Repúbli-
ca ede al es la o ma que ha de adop a se, queda án po com-
ple o sa is echos nues os deseos, y segui emos con ella; más si
po acaso noso os saliésemos encidos, en onces obedece ía-
mos, aunque pe sis iendo en nues o p opósi o; po que no es
posible que hagamos jamás el sac i icio de nues as ideas. Hoy
no os pedimos noso os sino que p oclamemos la República,
y
'ya end á dia en que o os decidi án cuál ha de se la o gani-
zacien que se dé á esa o ma.»
El S . Figue as, p esiden e del Pode Ejecu i o:
«Los miemb os de es e Gobie no Nacional que pe enecemos
al an iguo pa ido epublicano, enemos ideas sob e es a o ma
de gobie no y de la mane a cómo ha de desa olla se, que odos .
- oso os conoceis.
Po necesidades del momen o
hemos hecho el sac i icio de es-
as ideas, dejando á las p óximas Cons i uyen es que desa o-
llen la o ma de ini i a de la República; y pa a que es o se
pueda e i ica de una mane a es able,
y
pa a que el o o
de
la
Na ion nunca puede, se baldío,
es
p ecio an e odo una g an
'since idad y una g an libe ad elec o al;
y
noso os es amos
Tesuel os, odos mis compañe os y yo, á hace que la más am-
plia libe ad eine en las p óximas elecciones.
Si el esul ado de es as elecciones no ue a comple amen e
con o me con nues os p incipios en elacion á la mane a que
-c eemos noso os que ha de cons i ui se. la República, odos
* oso os eneis es imonio de la consecpenCia de nues a - ida
'
polí ica
.
y hablo solo en nomb e dé mis an iguos compañe os
del pa ido
-e
'
epúblicano
•
podeis es a segú os que de es e banco
asa íamos inmedia amen e á aquellos
(sehalando d los bancos
e la ilguie da
►
donde an os anos hemos pe manecido.»
— 27 —
olueion, el S . Pi le aconsejó y mandó que disol ie-
sen las jun as, á in de que el mo imien o uese com-
Pode
pací ico, y po que hablan quedado en el
Pode Ejecu i o cua o minis os adicales y subsis ia
la Asamblea. Es os se epusie on bien p on o de la.
so p esa, y a epen idos, quisie on ecob a el e eno
pe dido, comenzando desde luego las in igas y des-
pues las conspi aciones.
Que ian los adicales que el S . Pi se hubiese en-
ca gado del minis e io de Hacienda. Nues o amigo se
pegó o undamen e, hecho que algunos censu an,
pe o que noso os debemos aplaudi . El S . Pi p o esa
un sis ema polí ico comple o, y den o de él cabe
pe -
ec amen e la aplicacion de sus ideas sob e
economia,
hacienda y
ado nnis acion,
ideasque es án en es e-
cha elacion con la polí ica, como no puede menos.
El S . Pí, siendo un g an hacendis a, no hab ia
.
podi-
do hace aplicacion de sus doc inas económicas y
en ís icas ni plan ea las e o mas p incipales con la
o ganizacion uni a ia del Es ado, y se hab ia es ella-
do i emisiblemen e. Tomó el minis e io de la Gobe -
nacion, el minis e io polí ico que le había de da á él
y al pa ido epublicano más in luencia en el país. El
a an de nues o amigo ué siemp e llega á las elec-
ciones y á las Có es.
El minis e io, mi ad adical, mi ad epublicano, e a
imposible. Los adicales queman ecob a lo pe dido
y es na u al que los epublicanos no lo consin iesen..
Cada unciona io que hablan de nomb a cos aba una
discusion de cua o ho as en el Consejo de Minis os,
cada gobe nado una ba alla. E a necesa io un gabi-
ne e homogéneo, y po él abogó el S . Pí, con a la
opinion de Cas ela , del mismomodo que po la
eno acion o al de los ayun amien os y dipu acio-
nes po eleccion, á in de acalla el jus o clamo eo de
nues o pa ido. Ni la Asamblea ni los minis os adi-
cales accedie on. Fué p eciso p o oca la c isis, y el
S . Pi la p o ocó, p esen ando odos los minis os la
dimision. E a el 23 de Feb e o, y el S . Ma os p esi,
den e de la Asamblea Nacional.
Du an e la noche del 23 al 24 se a isó al S . PI de
que se in en aba alguna pe u bacion po los adica-
— 28 ----
les. P ocu ó en e a se, y como le dijesen que ninguna
no edad ocu ia, se e i ó del minis e io á las seis de
la mañana. Vol ió á las nue e, y ¡cuál no se ia su
so p esa, cuando ió lleno de gua dia ci il el pa io del
minis e io de la Gobe nacion! Llamó al je e de es a
ue za, le p egun ó po ó den de quién había.oc ipado
el edi icio, y con es ándole que po ó den del gene al
Mo iones, que habia sido nomb ado aquella mañana
gene al en je e del ejé ci o de Cas illa la Nue a, in-
dignado y colé ico co ió al Cong eso, hallando a a-
bien es e edi icio ocupado po ue zas del ejé ci o y
con cen inelas á la pue a. Halló -en la p esidencia,
en e o os, á Ma os y á Mo iones, és e con uni o me
y bo as de mon a . An e la ené gica ac i ud del S . P ,
el p ime o aciló, negó que ocu iese nada ni que él
hubiese hecho nomb amien o alguno; mas llegó el
gene al Có do a, aunque dimisiona io, minis o de la
Gue a, leyó la ó den de la plaza leida á los cue pos
aquella mañana, en que apa ecía nomb ado Mo iones
gene al en je e po el S . Ma os, como P esiden e de la
Asamblea, y en onces llegó á su colmo la indignacion
del S . Pi, siendo al la explosion que en él p odujo
conduc a an insensa a .y desleal, que con ic o de pe -
idia
y
con undido Ma os po los e ibles ca gos
y
acusaciones de nues o amigo y po su esuel a é
ponen e ac i ud, u o que accede á que se o mase el
minis e io homogéneo de an iguos epublicanos (1).
No cesa on po es o las di icul ades; pe o ampoco
cesó de lucha el S . P , lle ando como á emolque á
sus compañe os, en pa icula al S . Cas ela que se
opuso á la o macion
,
del minis e io homogéneo, lo
'1) En la hoja de se icios del gene al P imo de Ri e a,
al Senado y publicada po los pe iódicos eciEn emen e,
apa ece que aquél p o es é con a la p oelamacion de la Repú-
blica y
esignó el mando de su di isión en el ejé ci o del No e,
y
que
.
á
pesa de es a p ueba de desa eccion á República,
epública,
el
24 de Feb e o el S . Ma os le con i ió el mando de un ba a-
non de gua nicion en es a có e. El S . Ma os ecu ió ya á los.
al onsinos el 24 de Feb e o, ¿cómo no lo habla de hace
el 23 de
Ab il
y
'el 3 de Ene o?
n
•1,.1
— 29 --
mimo que á la disolucion de la- Gomisipn pe manp e
( es i
:
L1es
del 23 de Ab il. ¿Qué digw á emolque? Goa:,
emplaban abso os aquel ánimo del S . Pi que nunca
deeala, aquella:ea u aleza de hie o que nunca dee -
*cansaba, aquella alma i il que nunca des allecia,
aquel co azon que siemp e palpi aba - igo oso y. an-
quilo, aun en medio de las mayo es di icul ades y pa-
lig os. ¿Quién llama débil al S . Pi? ¿Fué, acaso, con
iado en demasía con Cas ela ? El pa ido ué el p i-
me o que jamás c eyó en la inconsecuencia, po no
deci apos asía de Cas ela , has a que la ió consuma-
da. ¿Fué débil ceo los can onales, con sus co eligio-
na ios, con los indi iduos de su amilia? Pues es a
debilidad le hon a á siemp e. Esa debilidad y la ene -
d
ía
que
desplegó con a los 'moná quicos, son la azon
el amo que le p o esa
odo el pa ido y del ódio coa
que le mi an nues os ad e sa ios.
El S . Pi p opuso u ca y o a ez la eno ación de
los ayun amien os y dipu aciones, llegando á p opo-
ne que se dila asen las elecciones de dipu ados á Có es
y la con oca o ia de las mismas, á cambio de aquella
eno acion. Po il imo, hubo de p opone la disolucion
de la Asamblea. Con di icul ad y me ced á la di ision
de los adicales, es o es, me ced á los
conciliado es,
la
Asamblea dec e ó su disolucion el 22 de Ma zo, ijando
en el acue do la echa del .° de Junio pa a la e-
union de las nue as Có es; pe o quedaba una
Co-
mision pe manen e con mayo ía adical, Comision
que no eniendo más obje o que euni la Asamblea,
si lo hacia necesa io un caso ex ao dina io, ué un
e dade o iscal in e en o de odos los ac os del Po-
de Ejecu i o. Las no icias que los adicales ecibian
de sus amigos les augu aban una de o a segu a en
las elecciones; po que al país, á quien no suele al a
p o undo sen ido mo al, epugnaba o a como epu-
blicanos á los que el dia. an e io o a a como moná -
quicos y no abian sabido conse a la mona quía;
esol ie on busca un p e ex o pa a euni la Asam-
blea., de o a al gobie no y dila a indellnidamen e la
Peunion
de las Cons i uyen es. P o ocaciones y. anie-
nazas de odo géne o di igie on al gobie no, obligán-
dole á p esen a se y da cuen a de los inciden es nys
— 30 ---
ex años é insigni ican es, o mulando con a él acu-
saciones sin esa , y po úl imo quisie on humilla le,
ci ando á. odos los minis os pa a el 20 de Ab il. No
les cón ino despues es e dia- y busca on un p e ex o
pa a celeb a la sesion del 23. Du an e es os dias, el
S .. Pi se habia, in o mado de que se hacían abaos
en ,e1 ejé ci o po gene ales adicales y al onsinos; de
público se con aban los dias que es aban de ida al
minis e io, no concediéndole más que has a el 23; po
lo cual el minis o de la Gobe nacion, nues o amigo,
dispuso que la noche del 22 uesen ocupados po los
olun a ios ede ales, y con el mayal* sigilo, algunos
edi icios en pun os es a égicos; á la mañana siguien-
e se ue a isando casa po casa sólo á los moaa qui-
cos, con p e ex o de una e is a que habla dispues o
el Alcalde en la Plaza de los To os, pe o p e iniéndo-
les que lle asen municiones en abundancia. Se supo, en
in, que se habia pues o al en e de dicha ue za el ge-
ne al al onsino Lopez de Le ona. una casa de la Ca e-
a de San Ge ónimo ué ocupada po un ba allan de o-
lun a ios, de que e a comandan e un adical, indi iduo
de la Comision pe manen e. La ala ma cundia, Mad id
en e o es aba e izado de bayone as; pe o la Comision
ingió no sabe nada y acudió al Cong eso. El plan es-
aba conocido: consis ia en p ende á odos los minis-
os y 'hace imposible la de ensa, c eyéndose que has-
a en una de las secciones del Cong eso habia, p e eni-
dos homb es a mados. Los minis os epublicanos acu-
die on á celeb a - sesion, odos menos el S . Pi, que se,
negó á deja el-minis e io y el elég a o. Al no a la al-
a del S . Pi, la Comision comp endió que su plan se
habia us ado; exigie on que uese á da cuen a de su
polí ica, como minis o de la Gobe nacion; mas en lu-
ga de hace es o, nomb ó g ue ales que se pusie an al
en e del e ci o, así como el b igadie Ca mona de
los olun a ios - ede ales, mandó que saliese la a i-
lie ia y so di igiese á 11 Plaza de los To os, como en
e ec o lo hizo. Los de la Plaza pensa on esis i en los
p ime os momen os, con ando, acaso, con el apoyo de
algu ia
.
ue za mili a , pues o que hicie on ' algunos
dispa os', pe o -al e que nadie le cuidaba del mo i-
mien o insu eccional, abandona on la Plaza, y uno á
uno. ue on dejando las a mas á disposicion. de
un-
-
alión de ede ales.
2--,'
Mad id quedó en paz y anquilo á las pocas i i as, .
y
el
S . Pi con una in luencia mo al y ma e ial in-
mensa. A él se a ibula la ic o ia, .á su p esencia de-
ánimo, á su
"
ene
a
ía y á su.habilidad. Al siguien e dia,
con a la opinion del S . Cas ela , disol ió la Gomision
pe manen e.
Es e golpe de Es ado ha sido causa de muchas cen-
su as con a el S . Pi. Los moná quicos lo conside a-
on como a en a o io á la sobe anía de la Asamblea,
á quien ep esen aba la Comisiou disuel a. El S . Pi
ha de endido Su conduc a; pe o el público apenas co-
noce su olle o (1). La necesidad de consul a p on o al
país sob e la nue a o ma de Gobie no, el cumpli-
mien o del dec e o de la Asamblea con ocando los
comicios pa a el
1.° de Mayo, y que el golpe no ué en
a o de un homb e con a el pueblo, sino en a o
del pueblo con a unos cuan os ambiciosos, es as es
azones jus i ican á nues o amigo. Además, ¿no ué
un golpe de Es ado la p oclamacion de la República
po unas Có es cuya ep esen acioii e a moná quica?
Los epublicanos, po el con a io, le acusaban de
no habe se a ogado la dic adu a e olucioua ia que
las ci cuns anciiis, la o una, su alen o y el pa ido
hablan pues o en sus manos. Los epublicanos e-
nían 'l'azo ' La ebelion de los adicales ompió el
comp omiso con al o el 11 de Feb e o; la p oclama-
cion de la Rep íblica ué un ac o e oluciona io; el
país pedía e o mas á oz en P: i o, e o mas que ne-
cesi aba, que u gían; la ede acion e a en onces. como
es hoy, la única espe anza; el. pa ido ede al es aba
unido, dispues o y con in luencia pa a empuja al ele-
men o .mas since amen e libe al y- más sano.de los
(1) El año (le 18'74 se p opuso esc ibi una ob a i ulada
La
'
1'
de
1N73, di idida en cua o
,
lib os. 1.°
Vindicaciou
2.°
La Asamblea Nacional
y el
in eJ
.
egno pa lamen a io;
3.°
Las
Cu es Cons i uyen es y
4.°
Causas y e ec os del
3
de Ene o.
Se
publicó el 1.° y ue ecogido po el gobie no
epublicano
de Sa-
gas a
y dia ios.
De es e lib o son algunos de los de alles
que-
damos
en el ex o.
— 38 --
men e el ca go de P esiden e; aquél se negó en abso-
lu o; el _S . Cas ela ué en onces á los dipu ados di-
ciéndoles «que la República es aba en el a oyo, que
solo podía sal a la la in eligencia, la en e eza, el ca -
ác e inco up ible del S . Pi,» exho ándoles á que
nomb asen una comision que con ellos uese á ence
lu esis encia que aquél oponía. Y ue on
y
le suplica-
Ton aue amen e en nomb e de la República, que se
hallaba abandonada y en pelig o. Tu o que acep a ,
p escindiendo de oda conside acion, po amo á la li-
be ad, y es e sac i icio ué an
.
g ande á juicio del
S . Cas ela , que á és e, imp esionado y conmo ido,
llega on á sal á sele las lág imas. Acep ó, sí, el S . Pi;
pe o con la condicion de que el minis e io uese elegi-
do po la Cáma a di ec amen e; es deci , que echando
á un lado oda conside acion de amo p opio, quiso
sa is ace los desees de los que an es se le hablan
opues o.
«Me dicen que es á en pelig o la República y que
yo puedo se i la, dijo al p esen a se en las Có es el
13 de Julio. No ya el ca go de P esiden e del Pode
Ejecu i o; el de Gobe nado de la úl ima p o incia de
España y cualquie o o pues o in e io acep a la, si
pa a él me nomb ase la Asamblea.
o
•
•
•
•
•
•
e
•
•
•
•
•
»Qué de
,
di icul ades odean al ac ual gobie no!
¡Qué de di icul ades odean á es as mismas Có es,
de las cuales el Gobie no emana! Vol ed los ojos á
ues o al ededo y os encon a eis casi solos. Los
an iguos pa idos moná quicos se e aje on. Ya sa -
beis lo que signi ica en España el e aimien o; la
conspi acion p ime o; más a de " la gue a. Yo es oy
en_que la República iene bas an es ue zas pa a des-
conce a las maquinaciones de odos sus enemigos;
pe o con una condicion: con la de que no pe damos el
iempo en cues iones es é iles, no nos di idamos, es e-
mos unidos como un solo homb e y acele emos la
Uns i ucion de la República española.Si nos di idimos
en bandos, si consumimos nues as ue zas en cues io-
nes ei é iles no os quejeis de los conspi ado es, los
p ime os conspi ado es se eis oso os.
(Bien,, bien
i
An es de eni al Pa lamen o habla ya p esumido
39 ---
que-..el pa ido epublicano sé
di idi ia
en acciones;
,,pe o no pude jamas calcula que se di idie a an es
--q ie se discu ie an las al as cues iones polí icas, Ó las
-económicas, que son an g a es como las. polí icas..
No comp endo, ancamen e, que cuando no hemos
ocado oda ía ninguna Lues ion impo an e, cuando
no hemos examinado ninguna de las bases sob e que
hemos de asen a la Cons i ucion de ini i a de la Re-
pública, es emos ya di ididos y haya cie o enca ni-
zamien o en e los unos y los o os, como si se a a-
a, no de hijos de una misma amilia, sino de g an -
des é implacables enemigos
Mañana pod á habe
cen o, izquie da, de echa
Ya que nos di idamos,
sea po cues iones de p incipios ó de conduc a, jamás.
po cues iones pe sonales.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
.»Fál ame aho a solamen e deci os que es necesa io
„acele a la ob a de la Cons i ucion; que es necesa io
no pe de momen o; que debeis nomb a , si es
.
posi-
ble, ho
y
mismo
la
comision
que ha de edac a el p o-
yec o y la que debe dema ca
los
u u os Es ados e-
de ales.
Sólo
cons i uyendo ápidamen e la
Repúbli-
ca, sólo dando á conoce que la República no es un--
pelig o,
sólo
haciendo comp ende á
.
odo el mundo
•
que la ede acion no comp ome e la unidad nacional,
pelig o que algunos emen y o os a ec an eme , sólo
así consegui emos que los pueblos de Eu opa engan
el espe o debido á la República española y empiecen
:po econoce nos. Y si oso os, eco dando las pala-'
) as que os be di igido, po
más
que salgan de labios
desau o izados, en ez de consunn os en luchas es é-
iles en ais en cues imies de e dade a impo ancia
pa a la ida de la nacion, yo os asegu o que se sal a-
á la República., po g andes y pode osos que sean sus
enemigos.»
¡Qué since idad, qué desin e és,- qué:, nobleza, qué
con icciones e elan es as palab as! Pe o ue on com-
ple amen e inú iles. La comisión no ik nomb ada
has a el 20 de Junio,
se p esen ó el p oyec o cons i iF
cional el 17 de Julio, y no
sé" comenzó á
discu i has a
el
11
de Agos o; y en onces, iendo
.
que la ede acion
iba
á hace se al in, se a ó
de suspende las
.
sesio
— 40 ---
nes. No,se silspendié on en aquellos dias, po que su -
gió una c isis; pe o sí poco despues, sin ol e á o-
ca á la Cons i ucion. Aun el p oyec o ué e i ado,
po el S . Cas ela ; po que, segun dijo, no es aban de
acue do los que le hablan i mado, y e a necesa io
co egi lo. Se que ía que no - uese discu ido de nin-
guna mane a. Con odo, nadie llegó á deci oda ía
que dejaba de
be
ede al. Aún no e a iempo. Si lo
hubiesen dicho los amigos de Cas ela y Salme on, ni
el p ime o hab ia s;do p esiden e del Pode Ejecu i o,
ni se hab ían suspendido las sesiones.
ReEpec o -á las e
o mas, el S . Pí, c eia que e an al-
gunas- Impo an ísimas, de ca ác e gene al, que po-
dian hace se desde luego; pe o
,
Salme on y Cas ela y
sus amigos, és e y los suyos p incipalmen e, las e-
chaza on ó eludie on su discusion, unas eces ale-
gando que e a p e e ible la Cons i ucion, cuyo p o-
yec o no p esen aban, o as eces mos ándose más-
ala mados que los mismos conse ado es. Un ejem-
plo, el p oyec o sob e las cesan ías en gene al y pa -
icula men e las de los minis os; o o, odas las de
Hacienda, asus ándoles el a eglo de la deuda in e-
io , que despues ha lle ado á cabo el- gobie no de
D. Al onso; o o, el p oyec o decla ando incompa ible
el ca go de ep esen an e del pueblo y legislado con
odo o o de nomb amien o del gobie no. A es e p o-
yec o, acep ado po la inmensa mayo ía de los dipu-
ados, se p esen a on sesen a ó se en a enmiendas,
con el in de que no uese nunca discu ido.
Se suspendie on las sesiones, el gobie no se odeó,
de conse ado es ci iles y mili a es, po que Cas ela
c ía la República pa a odos y
po odos los españo-
Pa ia ue sos enido en su pues o de Capi an Gene-
al de Cas illa, á pesa de la o ensa in encionada que
in i ió á la Asamblea en el une al de Rios Rosas; mi-
nis os que si ie on á Pi y Salme on como O o io y
To eno ecien emen e á Ma ínez Campos, pe u ba-
: on las p o incias, haciendo gue a decla ada á los
epublicanos; y llegó el 3 de Ene o, y has a la gua -
dia ci il y él Cue po de O den público, dependien es-
del gobe nado , 'es aban á disposicion del gene al Pa-
ia,
,
y las Cá el no u ie on quien las de endiese ni
-41—
les a isase siquie a del pelig o que
co iaa.
x em.o Te habilidad que hon a al S ...Cas ela , ac e,
liándole de polí ico p ác ico, gube namen al y dé ó -
den , de eminen e homb e de Es ado.
Na(lie acusa ya al S . Pi de complicidad con- los.
can onales. Los hechos han enido á demos a que
acaso u iesen azon los homb es de buena é que
oma on pa e en la insu eccion can onal; pe o el
S . Pi la lamen aba cuando sucedió, como el que más.
Que no 103 comba ió á sang e y uego, es cie o; que
hacia di e encia. en e los epublicanos y los ca lis as,
nopuede nega se. Pí a aba con amigos que c eia.
obcecados, que aún podian p es a se icios á la Re ú-
blica. Cuando dejó el pode , sólo hablan ocu ido la
insu eccion de Alcoy y la de Ca agena. An es, cuan-
do en Feb e o se cons i uye on las jun as, no ué ne-
cesa io el ecu so de la ue za pa a disol e las; el
9
de Ma zo es u o Ba celona pa a cons i ui á Ca aluña
en Es ado ede al, y Pi disuadió de es e pensamien o
á los ede ales. C eyó en onces—y aún hoy lo c ee,—
que odos hubie an depues o las a mas, obedeciendo-
á sus consejos. En el ondo, es o es lo que hicie on en
Ene o de 1874, capi ulando con Lopez Do ninguez en
Ca agena; lo que no hizo es a plaza an e l
p
s amena-
zas idículas y an e la ue za de Cas ela , que ingien- -
do
és
eniendo deseos de usila á los insu ec os, e-
chazó siemp e odo a eglo, incluso el acep ado des •
pues po el ci ado gene al conse ado , como si aquel
hubiese que ido conse a á Ca agena suble ada en
pode de los can onales, pa a que si iese de azon
de p e ex o á los hé oes sal ado es del 3 de Ene o.
El S . Pí enia e dade os enemigos de la República á
quienes comba i : los ca lis as, los al onsinos y los e-
publicanos del 11 de Feb e o, a epen idos. Con a
aque
l
los hizo lo que pudo;: llamó á las ese as, des i
Luyó ayun amien os, p ohibió que los pe iódicos de-
end,esen á D. Ca los, p epa ó el emp és i o nacional,.
usó, en in, de las a mas de la gue a con a la gue -
a. Siguió paso á paso á los conspi ado es al onsinos
que no se de enian en medio alguno
.
pa a pe u ba
y opone obs áculos á la República, incluso el an i-
pa ió ico de e ae á las columnas del ejé ci o de
'
comba i á los ca lis as; des uyó sus planes libe ici-
das
en el No e y en o os pun os; mas odo e a cie -
amen e poco, si el pa ido epublicano se d i idia,
mucho ménos si se ma aba su espí i u. En la insu -
eccion can onal había epublicanos p obados. Al des-
ui los, des uian sin emedio la República, como la
-des uye on sus suceso es, que si gana on ba allas
ué con a los epublicanos, y si iendo solamen e á
la es au acion de los Bo bones.
Espí i u incansable, á odo a endía: á las 'A es, á
la polí ica; á la gue a, á la adminis acion. No hab á
habido en Gobe nacion un minis o más labo ioso.
Ningun expedien e de impo ancia se esol ió sin es-
udia lo po sí mismo; obligaba á los empleados á
p esen a se en la oRcina á la ho a señalada; los es-
ablecimien os bené icos le deben g andes mejo as,
obligando á in e i los ondos ú ilmen e y segun. el
-obje o de la undacion, y de es o es un ejemplo el hos-
pi al del Buen Suceso, que habi ado g a ui amen e
po paniaguados de los
.
polí icos
'
cuando nues
o ami-
go en ó en el minis e io mandó que uese desocupa-
do inmedia amen e, in i iendo los ondos exis en es
en mejo a las condiciones del hospi al, los ja di-
nes, e c., e c. O o ejemplo es el hospí al de los I alia-
nos, si no me es in iel la memo ia. '
En es e hospi al no se habían cumplido las condi-
ciones de la undacion, ni ampoco ejecu ado la e-
solucion a o able que había ecaido en el expedien e
Ins uido pa a e si el Es ado enia de echo á eje ce
po sí mismo el pa ona o. El S . Pi la ejecu ó nom-
b ando pa onos que -adminis asen y cumpliesen la
undacion, dando jus a y con enien e in e sion á los
ondos exis en es, que e an en onces muchos y muy
mal adminis ados.
Tenia en p oyec o la abolicion de la escla i ud en
la isla de Cuba, de la abolicion inmedia a, pe o in-
demnizando á los ac uales dueños; pa a lo cual con-
aba con ealiza una ope acion de g andísima impo -
ancia que hubiese se ido
-
pa a idimi á los neg os,
le an a el c édi o de España, p omo e ob aspúbli-
. as en. g ande escala, mejo a la is e si uación del
-ob e o, de la indus ia, de la ag icul u a y del come -
• ,
:•••••
•
.
.
do,.enjuga
el dé ici de los
p esúpues os
gene ales,
:da
pode oso impulso á la gue a
-
cen a los ca lis as
yonclui , acaso, en el año mismo -de 1873 ó en el si-
, guien e la de Cuba; odo sin eca ga la- con ibu-
•
.- clon, y aun quizá ebajándola conside ablemen e.
¡Pe o qué ida an aza osa la de los minis e ios del
S . Pi! ¡Ni un dia, ni una ho a u ie on de eposo! En
an o que Cas ela o ecia al S . Pi su apoyo pe sonal,
los más ín imos amigos del amoso o ado le comba-
•
üan, ali&idose de odas las a mas, como hoy no
comba e Cas ela ni ellos comba i ian á Cáno as del
Cas illo. Hubo dipu ado que le acusó de conspi a con-
a las Có es, que le acusó de aicion, el mismo á
quien-la opinion pública señalaba despues como el más
ac i o y el más e icaz coope ado en la ob a de la des-
uccion de la República. ¿Quién no ecue da cómo un
minis o exage aba á la az de la nacion, desde el han-
co
-
azul, los sucesos de Alcoy, con ando ma anzas de
gua dias ci iles é incendios de edi icios en g an nú-
me o, haciendo lo que jamás hace, lo que no debe, lo
que no puede hace ningun minis o que no es é de-
men e ó enga in e és en desp es igia al gobie no de
que o ma pa e, á la si uacion á que debe se i y al
pa ido que le encumb a? ¿Quién no ecue da aquel
p egun a de odos los dia
g
po el es ado de la causa y
po el cas igo de los asesinos del co oliel del
ba allon
de cazado es de Mad id, apenas come ido el deli o,
con la in encion delibe ada de p esen a al
S . Pi como
p o ec o de la indisciplina? No podia se o a la in en-
cion; po que los dipu ados que asediaban con sus p e-
gun as á nues o amigo, despues que és e dejó el
mi-
nis e io,
no ol ie on á aco da se del desg aciado
co-
onel-Ma inez Llagos e a ni de
sus asesinos, cuya su-
ma ia
no se concluyó has a mediados del año siguien-
e 1874. ¿Qué p e endian? Ayuda á los conse ado es,
ala ma la opinion con a el S . Pi, p esen a lo
como_
un ana quis a desalmado, me e miedo á los dipu a-
dos inexpe os, gana o os, hace se con una mayo ia,
gas a y desp es igia al único homb e capaz de hace
la ede acion española, impedi la discusion del
p o-
yec o cons i ucional, edac ado po ellos mismos en el
sen ido más adical, sabe Dios con qué diabólica in-
n
•
--- 44 ---
encion; llega al pode , alcanza una dic adu a, sus-
pende las sesiones y abandona la República á sus
más enca nizados enemigos (1).
Siemp e y en odo ué con a iado el S . Pi, con él
deseo e iden e de encauza la polí ica po un camino
que solo podía lle a á la República á la es au acion;
es deci , al 3 de Ene o. El S . Salme on se econoció
al in, pe o cuando es ábamos al bo de del abismo,
cuando la caída de la República no enia emedio,
cuando no eníamos ni un capi an gene al, ni un co-
onel, ni un soldado, ni un olun a io-con a mas que_
nospudiese de ende ; cuando impe aban sin oposicion
Pa ia, Zabala, Lopez Pin o, Le ona, Caballe o de Ro-
das y o os an conse ado es y más que és os; cuando
Se ano y Ma os, p incipalmen e, e an los dueños de
la si uacion, como po a-es anda es de D. Al onso XII.
El S . Pi hizo es ue zos has a lo úl imo pa a sal a
la República. No u o incon enien e en acep a el 2
de Ene o el minis e io p oyec ado del S . Palanca,
despues de hace se imposible el S . Chao po la opo-
sicion casi unánime de los dipu ados; pe o con ino
en aquel minis e io y o eció apoya lo siemp e que
las Có es se consag asen á discu i el p oyec o de
Cons i ucion y á o ganiza ede almen e la República,
eanima elespí i u aba ido del pa ido, da un
co e con enien e á la insu eccion de Ca agena, y
dispensando en cambio al gobie no de asis i á las se-
sjones de las Có es
.
pa a que pudiese a ende con p e-
e encia á la adminis acion y á la gue a con a los
ca lis as. La Cons i ucion ede al, la consolidacion de
la República, las e o mas p ome idas po odo el pa -
ido y que és e os en aba en su bande a, lába o san o
de los pueblos op imidos; la libe ad, la igualdad y la
a e nidad
.
humana, la paz y el ó den del p og eso,
jus icia: es os e an en onces, como son aho a, los
ideales 'del S . Pi, es as sus aspi aciones, es a su poli-
<1) Rien sabia 'el S . Cas ela en manos de quién habla pues-
o a República, cuando en la sesion del 2 de Ene o, al e que-
iba á se encido, amenazó á, las Có es con es as palab as: «Des-
de el momen o en gi e sea desechado el o o de con ianza, yo na,
espondo del ó den público.»
-Po desg acia odo e a
ya :
imposible de' eálha
de Ene o.
,
La eaccion Babia p epa ado y ; enia
a la mue e de la República.
,
E1 c imen se con
g
o-
',111ó,
las Có es ue on disuel as y un gobie no
usu pa-
-
,-
,do se le an ó sob e las uinas de la democ acia, ile-
pendiada y calumniada, abandonada po los mismos
que le debían hono es, epu acion, ama y pode .
Al sen i el ío de la República, que es aba
exáni-
me, hubo quien enunció á la ede acion exp esamen-
e el 3 de Ene o. Despues han enunciad9 ambien
o os, si bien nunca mos a on po la o ma ede al
sino un amo li iano y pasaje o.
Oigamos, en ambo, al S . Pi:
«Vine á las Có es de 1869 con la i me deci ion de
p opaga la idea ede al, y si posible uese, aplica la:
Los que hayan seguido con mediano in e és el cu so
de nues a e olucion sab án si he cumplido mi p o-
pósi o. O os hab án podido acila ; yo no he acila-
do un momen o. No han queb an ado mi é ni las de -
o as ni las ing a i udes. La he lle ado incólume al
pode , é
iecólume la he sacado del
gobie ao,»
Te quedad llaman algunos á la pe sis encia del se-
ico Pi en de ende la
ede aeion.
Si así se cali ica
la consecuencia de un homb e, ¿qué cali ica i o me-
ece la apos asía? ¿Qué debe deci se de los po'i icos
que an de uno á o o lado co no a is as secas á me -
ced del ien o, si no como iles me cancías á me ced
de la codicia y la ambicion? Espí i us como el del se-
ño Pí, han necesi ado y necesi an odas las ideas pa a
ealiza se en la ida. El p og eso consis e en la la-
cha cons an e de la e dad y el bien con el e o , con
el icio, con el mal, con las p eocupaciones de odo
géne o. Si el homb e que concibe una idea cedie-
se á la meno esis encia, si se pa ase an e el p ime
obs áculo, el p og eso se ia imposible. No só
l
o el
homb e apasionado ó igno an e es el que esis e; e-
sis e ambien al pensamien o y á la olun ad la Na-
u aleza. ¿Y ha de enuncia el homb e po es o á do-
mina la, á a anca de su seno los u os con que
nos alimen amos, el es ido que gua da nues o cue -
po de la in empe ie, la luz que anima nues os ojos,
el apo que sal a las dis ancias del Océano, pe o a
— 46 —
las mon añas' y une los con inen es, y la elec icidad
que pone en comunicacion á los pueblos odos de la
ie a, p epa ando la edad eliz de la a e nidad uni-
e sal? ¿Po que se oponen di icul ades á la Repúbli-
ca ede al, han de enuncia á es ablece la los que la
conside an no sólo como buena y san a, no sólo como
la enca nacion de la jus icia
.
y la segu a ga an ia de
los de echos del homb e, sino como necesa ia á la
sal acion de España? Hab á siemp e homb es sin
ideas, sin
onciencia,
egois as: los hab á pusilánimes
y coba des, indignos de i i en un mundo donde odo
es lucha, indignos de dis u a de los bene icios del
p o
g
eso á que con nada con ibuyen gene osamen e;
los
'
hab á i ido es e e nos que ayan po do quien
acapa ando los u os que o o haya semb ado y cul-
i ado; pe o odos és os, ni son es adis as, ni ilóso os,
ni polí icos, ni
me ecen conside acion alguna de los
pueblos. El S . Pí es polí ico, aunque no e sá il, ni
bullangue o, ni á la menuda, coMo esos in igan es
que a an de la cosa pública como de sus negocios
los bolsis as, min iendo y engañando; es ilóso o y ie-
ne doc inas p opias, debidas al es udio y á la medi a-
cion; es es adis a, pe o es adis a epublicano, sencillo,
noble, leal, abajado , independien e, hon ado; es a-
dis a que iene siemp e po no e de sus p opósi os la
jus icia, p incipio e e no, supe io á odos los acciden-
es his ó icos.
Mue a la República el 3 de Ene o, se consag ó á
es ablece su bu e e; mas e an ales las calumnias
que con a él se lanzaban, que hubo de pensa en es-
c ibi la his o ia de la República de 1873. Comenzó
con la p ime a pa e del lib o, con. su
Vindicacion,
que ió la luz pública en la p ima e a de 1874.
La
saña de los conse ado es e a al, que ni le pe mi ie-
on de ende se. El olle o ué ecogido po el gobie -
no. Algo, sin emba go, ci culó, con ibuyendo ex ao -
dina iamen e á su jus i icacion.
En 1875 inició el S . Pi la eo ganizacion del pa i-
do epublicano ede al, cuando ió que no e a posible
pone se •de acue do coa los S es. Figue as y Salme-
on, incipalmen e despees que és e y el S . Zo illa
en 1876 die on el Mani ies o llamado de Pa ís.
•
Ia
. endencia mani ies a -del S :,--Zo il la
se ha..
gido siemp e á
di ides
y disol e
-el-
pap ido-- ede ai...-
En unas pa es se mani es aba, ó sus .agen es
sen aban, a anzadísimo, acep ando soluciones ede a-
les; en o as halagaba á los socialis as: más adicales;
donde el elemen o ede al no enia una g an ue za y
no necesi aba de su concu so; e a conse ado ; donde
no aba que el pa ido es aba accionadó, p ocu aba
a ae se á los que le pa celan más áciles. En unas
pa es decia que es aba de acue do con Pi, y en o as
negaba que u iese con és e elacion. alguna. A e i-
a los males que es os abajos podia.n
.
p oduci , obe-
deció la eo ganizacion de nues os amigos, o ganiza-
clon impe ec a, po que o a no e a ni es posible, -pe o
su icien e pa a el obje o de sos ene lo unido. Pi ha
echazado siemp e oda mis i icacion; pe o siemp e
ambien ha que ido una in eligencia, una coalicion
con condiciones iguales, á sabe : el í ulo 1.° de la
Cons i ucion y Có es Cons i uyen es pa a o ganiza
la Repúllica. Es a ha sido su opinion, dada á conoce
á sus amigos con mo i o del Mani ies o de Pa ís. En
ella pe sis e hoy mismo, como la más digna y como
su icien e, además, pa a el in comun que nos p opo-
nemos. Toda o a base cons i uye una abdicacion
los unos ó de los o os. Cualquie a Cons i ucion que
se adop ase, aun como is e ma, se ia p ejuzga una
cues ion que debe deja se ín eg a á las Ló es.
El ci ado Mani ies o de Pa ís, que dió mo i o á o os
más ó ménos au o izados que in en aban ija el con-
cep o de la ede acion, mo ió ambien al S . Pí pa a
expone odo su sis ema polí ico, y en 1877
publi icél
Las Nacionalidades.
Es e lib o ha concluido con las
aguedades que an es oscu ecian nues o p og ama.
Es ,un e dade o a ado de polí ica in e io é in e na-
cional, de mé i o indispu able, y así lo han econoci-
do en F ancia y Alemania al aduci le á sus espec-
i os idiomas.
Vamos á conclui . El S . Pi es el blanco de las i as
de odos los conse ado es, epublicanos ó moná qui-
cos. Les desespe a, á los unos y á los o os, su
.
p u-
dencia, la en e eza de su ca ác e , el igo inqueb an-
abla de su espí i u, la p o unda habilidad de sus
54
la ca ego ía de las naciones eu opeas, de ol e nos el
ascendien e que
.
pe dimos después de habe encido á
un empe ado que ganó en pocas ba allas mona quías
án es y después sobe bias y emidas.
Los no e-ame icanos amenazan aho a una de nues-
as An illas: ¿qué pueden o ece les que no le diese
la e olucion
mañana que
iun ase? Hoy es una colo-
nia, y se ia mañana una p o incia; hoy gime bajo el
a bi a io pode de codiciosos gene ales, y mañana
i i ia bajo sus p opias leyes; hoy es escla a, y ma-
Una se ia /
l
ib e. ¿Fa o ece ia mañana, como hoy, los
in en os de la República de Washing on? ¿Nos expon-
d ia, como hoy, á una gue a en que, á no con a coa
el apoyo de o as naciones, enemos odas las p oba -
bilidades de sali encidos?
Po ugal nos ab e los b azos; pe o eme esa misma
union po que suspi a. ¿Igno ais acaso la causa?. «Voy
á sen i un pode ex año sob e mí, exclama, oy á
pe de mi independencia, mi-nacionalidad, mi his o-
ia. ¿Quién se á mañana mi ey? ¿Goza é de la mis-
ma libe ad que aho a? ¿Conse a é mi có e?- Pa a
que no se oscu ezcan mis más dis inguidos hijos,
, ¿ end é que manda los á la de Cas illa?»—La España
moná quica, exclama po su pa e, en medio de su
insensa o o gullo: «No ecibo eyes de nadie, y ménos
aún de una de mis p o incias. Si ab umado Po ugal
po el peso de una co ona supe io á sus ue zas, de-
sea uni se conmigo, no me imponga condiciones: mis
eyes han de se siemp e los eyes de Cas illa.»
Se ha pensado po algunos en hace ealizable es a
union po medio de un enlace en e dos p íncipes; pe-
a el medio,
po ace ado y ácil que pa ezca, no disi-
pa es os emo es, ni esuel e la cues ion de amo p o
pila en e los dos Es ados. P oclamad; po lo con a io,
la: épública ede al, y odo ecelo desapa eces,
..gal;: amino a sus gas os, y en nada-íebaja su
-ni
la g andeza de, su nomb e. Admi a a exclusi a.:
A en e sus in e eses p opios, é in e iene '
,
en los de
- oda la
‘
Peninsula. No ol e á de segu oá
- -suble-
a se ni
á
cos a la sang e que an ia uc uosamen e
de ama on po ella los soldados de Felipe IV. Se á la
mejd ga an ía de la República con a las conspi icio
nes de la Mona quía.
♦
•
•
•
•
e-
.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
Una epública, se eplica, en ho a buena; pe o, de-
-de al?—He analizado sé iamen e las objeciones
das con a es a especie de epública; no he encon a-
do ninguna digna de una e u acion especial ni de e-
nida. Bajo una epública ede al, la nacion espallo-
la, no sólo subsis e, sino que se ag anda y o alece;
las p o incias, cuando no po pu o espí i u de na-
cionalidad, po sus in e eses ma e iales, es án con
denadas á es echa , y no á ompe , sus lazos. Una
epública uni a ia es, además de ménos bene iciosa,
ménos sos enible. Es á más expues a á los a aques de
la mona quía, se la ence con más acilidad cuando
no ha enido aún iempo de o i ica se en el co azón
del pueblo. Dos eces ha caido ya en F ancia la epú
blica uni a ia; la ede al de Washing on y la de Suiza
siguen al a és de las e oluciones que agi an el
mundo. La uni a ia de la Roma mode na ha sucumbi-
do á poco de habe se le an ado de las uinas de su
Capi olio; la de la Roma an igua es u o educida á una
sola ciudad y no p ueba nada en apoyo del uni a is-
mo. Las de G ecia subsis ie on mien as no' se ompió
,
,
e1 lazo ede al que las unia, mien as no ecibie on
a.
con
de&Ien los
acue dos de su céleb e consejo de los-.
A
n ic iones.
*c ualmen e hay en. Eu opa dos g andes g upos de
Es ados' que desean, y con alon, se dos g andes na-
eiopalidades: Alemania é I alia. I alia ha sido en a m,
iempo una cadena de epúblicas, que, p incipalmen e'
po no se ede alés,
si ie on de
jugue e al Aus ia,
á Muda,. á España; Alemania ha enido en o o
iempo su impe io, y conse a aún su.
Die a. Si una y
o a 11
ano 1848,, en _ ez de que e o ma una sola
abna quia,
hubiesen aspi ado á una ede acion e-
publicana,-'no hab ian quizá encido, pe o end ian
allanado el camino pa a cons i ui se cuando o a
e-
olucion iniese á sacudi el yugo que pesa hoy sob e
los,
pueblos. La ede acion, lo he dicho ya, es la uni-
dad
en,
la a iedad, la ley de la na u aleza, la ley del
mundo, la espada de Alejand o con a el nudo go dia-
no de la. o ganizaciou polí ica.
DE LA REVISTA
T
U
RAZON »
«Lo que nos sepa a ménos, decia Thie s despues de
la eYolucion del 18, es la cues ion sob e la o ma de-
gobie no. Si aye de endimos la mona quía, es amos.
hoy po la epública.» Palab as que pod án habe si
-
do inspi a las po un epugnan e cinismo, pe o que
encie an de segu o una bu la sang ien a.
«
4
Qué me impo a,
ahadi ia
pa a sí Thie s, que en--
gamos epública si queda en pié una de las condicio-
nes más undamen ales de la mona quía? Lo que cons-
i uye una mona quía no es la exis encia de un ey,
sino la cen alizacion polí ica. Es a cen alizacion sub-
sis e. ¿No se ia, po lo ménos, an nécio como oso os
a os ando el pelig o de es ella me con a el puebla
po no que e admi i un p esiden e en luga de Luis
Felipe? Los eyes, cie o, no son de de echo ni elec i-
os ni e ocables; mas ¿qué caso he de hace
-
de un
de echo sob e el cual es á la ue za? Napoleon y Luis
Felipe deben su co ona al pueblo; Luis XVIII á los alia-
dos. Mue en Luis XVI en el cadalso, Luis XVII en
el Temple, Napoleon, Ca los X y Luis Felipe en el
des ie o. ¿De qué les si ió á odos és os su í ulo de-
he edi a ios ni su ca ác e de in iolables? ¿Qué oba-
— 58
áculo ue on pa a aquéllos las leyes undamen ales del
eino? Vues a epública y mi mona quía es án o ja-
das en una misma agua: no dispu emos sob e nom-
b es.»
La epública ancesa del 48 no ué en e ec o mas
que una mona quía cons i ucional -con odos sus
i-
cios y desó denes. Enal eció ma cadamen e el pode
legisla i o; pe o sólo pa a enca niza más la lucha
que exis e necesa iamen e en e dos pode es i ales
y acele a el eg eso de la dic adu a. La libe ad, pu-
do muy bien deci Napoleon despues del 2 de Diciem-
b e, es aba con iada á, la Asamblea; á mí el ó den,
¿Rabia de mi a c uzado de b azos cómo co ia la na-
e del Es ado al abismo? La di ision cuali a i a del
pode ag a aba aún los males de la cen alizacion
en
aquella desg aciada epública.
«¿Cómo, empe o, exclama án aún algunos demóc a-
as, concebís sin la cen alizacion polí ica la exis en-
cia del Es ado? En la epública del 93 ¿no- es u o aca--
so m4s cen alizado el pode que en la del 48? Com-
p endemos que pidais la indi isibilidad de es e pode
y la desen alizacion adminis a i a; pe o no la descen-
alización polí ica. Decís que sin ella subsis e aún la
mona quía; pe o no p obais con es o sino cuán legí i-
ma es nues a indi e encia po las o mas de gobie -
no. Hé aquí po qué nunca log a on apasiona nos ni
la mona quía ni la epública-, hé aquí po qué den o
de la mona quía como den o de la epública, c ee-
mos posible el comple o desen ol imien o del p inci-
pio democ á ico: Nos in e esa el ondo, no la o ma
de.
las cosas.»
Mas
lo que en polí ica llamamos o ma no es sino
-la mane a como es á o ganizado el pode público. Si
an o desden)w ece ¿á qué in e esa nos po que el
pode sea uno ó ino, esponsable-6 i esponsable?
¿A
.
qué lucha an o po que haya una 6 dos Cáma as
¿A qué nega ni concede el e o? Qi e haya 6 no mili
Tia,
que pueda 6 no p o es a en cue po
con a-los
ac-
os del gobie no, que los ayun amien os y las dipu a-
ciones sean en idades pu amen e adminis a i as ó á
la ez adminis a i as y polí icas, ¿en qué debe a ec-
a nos?
Esos demóc a as no comp enden á buen segu o la
signi icacion de la palab a o ma. No se han hecho
-ca go'de que la o ma y la sus ancia son insepa ables,
si no
‘
en el e eno de la abs accion, en el de los he-
chos. No han is o que po la o ma y solo po la
o -.
ma adquie en los sé es ealidad á nues os ojos. ¿Qué
al e acion en la sus ancia no lle a consigo o a al e-
acion en la o me? ó po mejo deci , ¿po qué, sien-
do una, se nos p esen a á ia la sus ancia sino po -
que se e is e de o mas di e en es? Una sola idea
con iene en si el uni e so: odas nues as ideas como
odos los sé es ¿son acaso más
-
que sus e oluciones,
6 lo que es igual, sus o mas?
Desa iamos á esos mismos demóc a as á que nos de-
mues en la posibilidad de ealiza el meno de sus
p incipios sin que se al e e la o ma de gobie no hoy
exis en e; les desa iamos á que nos p ueben cómo es
conciliable su dogma ni aun con la exis encia de la
mona quía.
La mona quía ha sido la p ime a ep esen an e del
p incipio de au o idad, la p ime a o ma de gobie no.
Débil aún la azon humana, dió con el e e no p oble-
ma de la libe ad' y el ó den; y no sabiendo esol e lo
des uyó uno de sus é minos. El ó den, dijo, es pa a
los homb es la neéesidad sup ema: hagan el sac i i-
cio de su libe ad y cons i uyan un pode
cons i uan
— 60 —
supe se egem.
Como el pad e es el á bi o de la ami-
lia, séalo él del pueblo.
El ó den, añadió luego, ¿puede acaso man ene se
más que po la espada? Las acul ades de los homb es
no
g
o i las mismas; no pueden se los mismos sus de-
echos. Sus ins in os no es án siemp e aco des. ¿Quién
ha de ga an i sus di e sos de echos y en ena el
b azo a mado po la oz de las pasiones sino un hom-
-
b e en cuyas manos pongan sus haciendas y su ida?'
Nació. con la sociedad la mona quía. Y como odo
hecho
:
de igual na u aleza, se desa olló, no en i -
ud de un p incipio ex e io , sino en i ud de un.
p incipio ín imo. No la limi a on, se limi ó; y se li-
mi ó ambien po que solo así podia ob a y mandes -
a s'e.
La
limi acion,
ó sea la negacion, po que limi a se es
ya'
empeza á nega se, ha cons i uido siemp e el
p o-
cessus
de la idea e e na. Dios, sólo negándose, ha po-
dido c ea el uni e so: el homb e, sólo negando el uni-
e so, hace se la conciencia de Dios y comple a le.
Como Dios y como el homb e, la mona quía, pa a i-
i ,
¿,no
habia de nega se? Lo hizo desde la p ime a
de e minacion de su olun ad, desde su p ime ac o.
Toda ley,-es sabido, limi a á la ez la libe ad del que
ha
de obedece la y el pode del que
la
die a.
Calcúlese aho a si es a limi ación habia de se ó no
con ínua.
Cada nue a se ie de elaciones sociales su-
pone: una
nue a sé ie de leyes. Cada dis incion de
laáes
una
nue a sé ie de elaciones sociales. Ca-
daA ision del abajo una nue a
dis incion de clases.
O a,-
cada; uncion social nue amen e c eada, ó sea
iu
knues o espí i u sob e la ma e ia. Las
„sucesi as e oluciones de nues as ideas modi ican
.-
j
ees4 s insli aci ones; las ins i uciones, los
in e eses;
Do-in e eses, las elaciones; las elaciones,. COMo
Vamos consignado, el de echo.
Se ha debido limi a sin egua la mona quía; mas
po sí' sola, es
deci ; mien as mi
p incipio ex e io no
ha enido á limi a la, ¿ha dejado nunca de se iel á
su o igen? i la dejado de inmola la libe ad en a as
del &den, ni de sanciona la desigualdad de condicio-
nes, undada en la de nues as acul ades? Has a cuan-
do ha debido sucumbi an e un p incipio ex año, se
la ha is o conspi a sin descanso pa a ol e á su
an iguo absolu ismo.
La mona quía, como oda ins i ucion, es siemp e
iel á su o ígen, po que los homb es en quienes es á
simbolizada conocen, cuando ménos ins in i amen e,
que, siendo su o igen la p incipal azón de su exis en-
cia, son an o más débiles cuan o es á mas alsea-
do. Es inú il p e ende amolda los á una idea con a-
ia: si ansigen con ella, es sólo con la espe anza de
ma a la. ¿Igno an acaso que cada idea al con e i se
en hecho ha de oma su o ma p opia, y no pu-
diendo desen ol e se den o de o a más ó ménos ex-
aña, ha de e mina po ompe la ó po mo i aho
gada? Cuando lo igno asen, la lógica de las cosas,.
siemp e mayo que la de los homb es, supli la de se-
gu o su igno ancia.
La cues ion pa a noso os se educe, pues, á dos
p egun as. La limi acion de sí misma en i ud de su
p incipio ín imo ¿puede ya ni hoy ni den o de mucho
iempo p o oca la mue e de la mona quía? El p in-
cipio ex e io que hoy niega la mona quía ¿es absolu-
amen e con a io á su p incipio in imo? Po lo que
lle amos dicho en o o pá a o, la c eacion de nue as
elaciones sociales, mo i o de o as an as leyes, es,
si no in ini a, inde inida. Hay que con es a á la
p i.7
1
— 62 —
nn a p egun a nega i amen e. Po lo que hemos de-
mos ado en o os a ículos, la democ acia, haciéndo-
se nue amen e ca go- del p oblema 'de la libe ad y el
ó den, ha dicho esuel amen e que el ó den es á en la
consag acion y en el eje cicio de la misma libe ad,
no en su sac i icio. En e el p incipio democ á ico y
el de la mona quía ¿cabe mayo an agonismo?
La democ acia, además, lejos de sanciona la des-
igualdad de de echos que la mona quía de i a de la de
nues as acul ades, halla en la de acul ades y uncio-
nes la necesidad mo al y social de gene aliza los
de echos. Si no p oclama aún abie amen e la igual-
dad de condiciones, sien e hácia ella una endencia
i esis ible; y llega á á ealiza la, cuando no po la
olun ad de sus homb es,
e
po la ue za de su p inci-
pio. Nues o alen o es desigual, po que lo son las
unciones que eclama el cumplimien o de nües as
necesidades. Po que un ob e o enga ménos alen o, ó
lo que es lo mismo,
Mé IOS
acul ades que noso os,
¿deja de llena una uncion an social como la nues-
a? ¿Po qué ha de ale , sin emba go, ménos que el
nues o su abajo ealizado en igual can idad de
„ iempo? El mayo alen o con que hayamos enido al
mundo, ¿es acaso debido á nues os es ue zos? ¿Dónde
es á el compás pa a medi lo? La democ acia, ealiza-
cion de la jus icia en la úl ima de sus e oluciones,
«lo necesa io .y no lo acciden al, di á, lo conmensu a-
ble y no lo inconmensu able debe se desde hoy la
base de odo de echo,» y sen a á al in su código ci il
sob e la igualdad de condiciones. «Buscó, añadi á, no
la con inuacion sino la esolucion de odos los an a-
gonismos;
yla
hallo en esa igualdad, que ennoble-
ciendo odas las p o esiones, ennoblece el abajo y
consuma la ehabili acion del homb e. »
Niega la
democ acia los undamen os mismos
de
:
la.
mona quía: no podemos siquie a concebi en e ellos
la posibilidad de un ma idage.' La lucha en e las dos.
se ia so da, pe o enca nizada y sang ien a. Y quie e
paz la democ acia... Si, cuando ménos, pudie a conce-
bi se la ospe anza de que po su p opia limi acion de-
biese la mona quía baja p on o al sepulc o... Pod ia
en onces espe á sela; hoy debe comba í sela.
«Habíais, se me eplica á al ez, de la mona quía
absolu a; ¿cómo no ad e ís que es á ya p o unda-
men e modi icada po el sis ema•palamen a io? En e
la absolu a y la cons i ucional había ambien an ago-
nismo: ed lo esuel o. Decís que la mona quía cons-
pi a sin cesa con a lo que ex e io men e la limi a,-
ol ed los ojos á Ingla e a.»
El cons i ucionalismo no niega los p incipios., en
que la mona quía descansa. Reconoce aún como ne-
cesa io el sac i icio pa cial, ya que no comple o, de
la libe ad del homb e. Ea ci cuns ancias dadas la
inmola oda en a as del ó den público. o media
an lag an e an agonismo,
comó
se c ee, en e él
y
la mona quía. Pa e, es e dad, de un p incipio
1
.
111C-
o, del de la sobe anía del pueblo, mas ¿admi e ni ha
admi ido nunca las
o
aplicaciones legi imas de es e p in-
cipio? Con esada la sobe anía del pueblo, no es posible
la exis encia de ese mismo pode he edi a io, i es-
ponsable, sup emo, que po un iempo más ó ménos
la go puede suspende la acciona de los demás pode-
es. El cons i ucionalismo, -no obs an e, lo acep a.
Hace más, lo conside a como la cla e de odo su sis-
ema.
El cons i ucionalismo no es aún nas que una de
an as e oluciones de la mona quía. La limi a, pe a
buscando en ella su es abilidad y su ue za. Si hay in-
-- 70 =-
es echo pa io ismo. Llo ian acusaciones, y se le p e-
sen aba como el más acé imo enemigo de la unidad
de. I alia.•
Pues o P oudhon en la necesidad de de ende se y
con undi á sus enemigos, examinó más á ondo 'el.
p incipio ede a i o y esc ibió es e lib o, uno de los
más didác icos y acabados que han salidsde su igo-
osa pluma. Explica es e lib o en pocas páginas las
causas
de la ins abilidad de odos los sis emas y o -
mas de gobie no, la azon po qué las sociedades han
gi ado has a aquí
den o de
un
cí culo de que no
han podido saca las ni aún las más sang ien as e o-
luciones, los caminos po donde hemos enido á la
deg adacion y
al
caos de nues os aciagos iempos, el
medio que nos queda pa a sali del a ollade o y llega
á. consolida la libe ad y el ó den. Mani ies a la e e -
na coexis encia de la au o idad y la libe ad, p inci-
pios an i é icos que no pueden ménos de es a en
con ínua gue a, y p ecisamen e po es a lo engen-
d an
-
el
mo imien o
polí ico; es udia la índole y la
na u aleza de los sis emas de gobie no deducidos
p io i de cada uno de los dos p incipios,
y
demues a
la imposibilidad de que, concepciones me amen e ló-
gicas,
se
ealicen den o de los lími es de su espec i-
a idea; examina los gobie nos mix os que á causa de
esa imposibilidad se o man y descub e odas las cau-
sas de lucha y de ana quía que encie an, la co o-
cion á
que
a de ó emp ano lle an, la ine i able
mue e, que p oduci ian
si
los pueblos, mo idos po
su
ins in o de -conse ación, no e mina an po sepul-
a los enma es de sang é; analiza po in el papel
que
j iegan
en
ese
•
con inuo
ai en polí ico los
di e -
sos y aun con apues os in e éses de las di e sas cia-
ses
sociales,
cuyas opiniones y
.
endencias de e mina;
:`•
•
71
y con es o, al paso que aza á g andes aágos,
- e olu iOnes de los impe ios, nos da la ley
,
á que
decen .
Pa en iza P oudhon, po ese ápido bosquejo:his ó
Tico, que la au o idad, en su lucha con la liibe ad
Va
siemp e pe diendo e eno, y la libe ad, po Jo con-
a io, ganándolo, an o que al cabo los pueblos se
emancipan, y á su ciega sumision de an es sus i uyen
-el con a o. En a po ahí nues o au o en el examen.
de la con encion polí ica, y busca cuáles son las con-
diciones esenciales de la más con o me á la jus icia y
más digna de la independencia y la g andeza del hom-
b e. Las encuen a en la ede acion, y pasa de lleno
al
desen ol imien o de la esis obje o de su lib o.
El pac o ede a i o es á los ojos de P oudhon el
g an pac o. Es sinalagmá ico, es conmu a i o, es li-
mi ado y conc e o; deja á sal o la libe ad de los que
es ipulan y den o de insupe ables limi es la au o-
idad que c ean; da á los con a an es mucho más de
lo que ceden, les ga an iza lo que se ese an y los
pone á cubie o de las usu paciones del pode cen al,
'siemp e abso ben e en los demás sis emas de gobie -
no; es ablece equilib io, ó den, paz ¿n lo in e io y
en lo ex e io , y acaba con las gue as o ensi as y la
necesidad de los ejé ci os pe manen es. Lo e ecun-
dísimo P oudhon, p incipalmen e si, despues de es a-
blecido en el e eno polí ico, se lo hace ex ensi o á
las elaciones económicas, y
.
hay den o de la Con e-
de acion con ede aciones especiales pa a la ecíp oca
p o eccion del come cio y de la indus ia, pa a la
cons uccion de caminos y canales, pa a la o ganiza-
cion del c édi o y los segu os, pa a el desa ollo, en
una palab a, de odas las ue zas i as de nues as
ociedacles. La ede acion con odas sus aplicaciones,
....... 72
e mina po deci P oudhon, cons i uye odo mi p o--
•
g ama.
¿Es es o acional? ¿es sensa o? No se p opone el que
es as líneas esc ibe hace aquí una de enida c í ica
-del lib o. Es á con o me con muchas ideas, no lo es á
. coa algunas; y si quisie a examina las odas, dehe ia
esc ibi un p ólogo milyo que el cue po de la ob a.
P escindi á de la liacion que da el au o al p incipio
ede a i o, y se limi a á á deci algo del p incipio
mismo.
Es á aho a muy en boga la eo ía de las nacionali-
dades. C éese gene almen e que la na u aleza y la
his o ia de e minan á una los lími es de los di e sós
pueblos que ha de habe en el mundo, y la a ea polí-
ica de hoy consis e en educi los á esas on e as
es i uí selas si se las usu pa on. Así, sob e odo en
Eu opa, se piensa casi eXclusi amen e en la econs i-
ucion de las naciones. Se ha econs i uido I alia, es á_
á medio econs i ui Alemania, pugna po econs i-
ai se G ecia, se suspi a po e econs i uida á Polo-
nia, hay quien quisie a econs i ui á España ag egán-
dole el an iguo eino lusi ano, se a a de econs i ui
oda la
aza esla a desmemb ando, ó lo que es lo mis-
mo, econs i uyendo Aus ia y Tu quía.
Es a eo ía ¿es e dade a? Obse emos po de p on-
o que pueblos" ence ados den o de esas p e endidas
on e as na u ales, lejos de simpa iza ni de ende á.
euni se en un solo cue po, se abo ecen de mue e;
qué algunos, an es sepa ados, hace ya siglos que cons-
i uyen Dala sola nacion y aún hoy se mi an con mal
ojo`
y,
ol e ian con gus o á su an igua independencia;
que aún den o de las nacionalidades más igo osas
y
sólidamen e
o madas
hay p o incias que, si unidas
ma e ialmen e' pd
la geog a ía, es án mo almen e-
disg egadas, no ya an sólo po .su his o ia, sinola
bien po la di e sidad de ca ác e ., de cos umb es,
indus ia, de
lengua
y has a de a a; que abandona
dos esos pueblos y p o incias á su olua ad, p inci-
palmen e si llegasen á pe de de is a los in e eses,
que su unidad ha c eado, ende ian, no á o ma
nue os y más as os impe ios, sino á di idi se y 'dis-
ibui se en mucho meno es g upos. Pa ece con ade
ci nos la ecien e o mácion de I alia y Alemania; mas
no lo pa ece á si se conside a que las di e sas p o in-
cias i alianas
•
se han inco po ado olun a iamen e á
Ce dea, pa a sali unas de pode de un gobie na
ex anje o y i ánico, y o as pa a sacudi de sus
'homb os el yugo de eyes déspo as; y que de las ale-
manas, las que no han sido ag egadas á P usia po
la ue za de las a mas, han en ado á o ma pa e,
no de la nacion p usiana, sino de una nue a, con -
ede acion. ge mánica donde cada una conse a sa
au onomía.
Añádase aho a que las llamadas on e as-geog á i-
cas no suelen se conside adas ales sino po cons i-
ui ó habe cons i uido mucho iempo los lími es de
dos pueblos; que acá se p e ende que las o me un io,
allá una co dille a; que den o de una misma nacion
hay con' ecuencia o os íos y co dille as de an a
más ex ension é impo ancia que, á se la eo ía cie --
a, la co a ian en dos ó más naciones; que la idea de:
aza, po o a pa e, con iene géne os y especies, y,
como pod ía llega se po és as-á di idi la humanidad
en g an núme o de pequeños Es ados, cab ia po
aquéllos dis ibui la en co ísi no núme o de as os-
y dila ados impe ios; que la his o ia, po in, no es,
ampoco c i e io pa a la de e ninacion de las nacio-
nalidades, pues las más de las ag upaciones his ó icas
71 —
hala
sido debidas al de echo de la ue za y no á la
ue za del de echo.
Todas es as conside aciones, que nos limi amos á
indica po no sali de los lími es de un p ólogo, no
c ee nos que a o ezcan mucho la eo ía de las nacio-
nalidades, de e minadas en pa e, es cie o, po odos
esos elemen os, —geog a ía, his o ia, aza, lengua,
e c.,—pe o especialmen e po simpa ías é in e eses,
ya económicos, ya polí icos, si las más de las eces
:pe manen es, algunas pasaje os. Pe o aun suponien-
do que la eo ía uese e dade a, ¿se segui la de ella
que las nue as naciones debiesen, pa a cons i ui se,
pasa á o ma einos como el de I alia?
Es un hecho his ó ico inconcuso que los einos y
los impe ios, cuan o más as os son y sob e odo
cuan o más compues os es án de p o incias aye inde-
pendien es, an o más cen alizados i en y an o más
absolu a y. i ánica es la au o idad á que obedecen.
La necesidad de man ene unidas colec i idades que
po los i os ecue dos de lo que ue on ienden aún á
disg ega se; la imposibilidad de consegui lo sin i
apagando, oda ida local y sin o ganiza un pode
que en un momen o dado pueda hace sen i su ac-
clon en odas pa es; la na u al endencia de la au o-
idad á abso be las unciones odas del cue po social
en cuan o se le ab e el meno camino po donde pue-
da sa is ace su ins in o, an con más ó menos apidez,
segun las ci cuns ancias, soca ando y des uyendo, ya
la au onomía de la p o incia, ya la del municipio, ya
la
deíciudadano, has a deja en lo posible la libe ad
nula, la au o idad omnipo en e. Ni obs a pa a que
es o suceda que
nue os einos i an bajo un égi-
men más malos cons i ucional y engan los de e-
< os polí icos ga an idos po una ley esc i a; la p.-
75:
an ía es
ie
odo pun o iluso ia desde el
momen o,
que se c ee la unidad nacional
-
en pelig o, y. el
suce;-,,
si o aumen o de
cen ilizacion
a pa eciendo de cada
• .
dia una necesidad mayo á los ojos de odos los ho a.
- b es de gobie no.
*, En España, sin i más lejos, imos desapa ece has-
a los úl imos es os de nues as an iguas libe ades
despues de edondeada la mona quía con la union
de
la co ona a agonesa á la de Cas illa. Fué c eciendo gel
despo ismo á medida y á causa de la ex ension que
habia omado el eino; an o, que segun esul a de
ca as esc i as po Ca los V á Felipe II, si se desplegó
en el siglo
x i
an bá ba o igo con a los he ejes,
p incipalmen e con a los que se c eía pa ida ios de
la Re o ma, debe a ibui se, más que á celo eligioso,
á la mi a polí ica de conse a unidas, siquie a po la
unidad de cul o, p o incias que apenas lo es aban po
o o lazo y se emia e sepa adas de Cas illa á la p i-
me a coyun u a. Fuese poco a poco debili ando y de-
ogando los ue os de A agon y Ca aluña y asgando
los municipales de odas pa es, has a el pun o de
lle -
ga á sus i ui los
concejos
de lib e
eleccion
s
de o os
iempos po ayun amien os compues os de aicaldes y
egido es pe pe uos. ¡Y qué! ¿Ha dejado de exis i en
España la cen alizacion po que se haya cons i ácio-
nalizado la mona quía? Si se la ha elajado alguna
ez, no ha a dado en eni el a epen imien o.
_ No deja de sucede es o, y es más, en las e-.
públicas uni a ias. No habla emos de las an iguas,
más despó icas pa a los pueblos que
inco po a-
on á
su
e i o io que
los
impe ios que las eem-
plaza on.
La ancesa de 1793 ue al amen e cen ali-
7.ado a, y mi ó como sus enemigos capi ales los
que
p e endian es i ui la idaá sus an iguas p o incias;
la de 1848 no: al e ó esencialmen e en nada el égimen
adminis a i o de la mona quía. Y una y o a hicie on
al in iluso ias las mismas libe ades indi iduales,
aquélla suspendiéndolas y és a eglamen ándolas.
¿Po qué hoy, aleccionadas ya po la,. his o ia, no
han de a a de cons i ui se sob e un p incipio mejo
las nue as como las iejas naciones? ¿Po qué en ez
de segui undándose en el p incipio de au o idad, no
han
i
de pode es ablece se sob e el de libe ad, que
es hoy el que p edomina? ¿Po qué, si po aquella sen-
da co en an g an iesgo la au onomía del indi iduo,
el municipio y la p o incia, no han de empeza
sancionándola .y acaba po la c eacion ó el econoci-
mien o de un pode cen al des inado an sólo á sosa
- ene la y á di igi el desen ol imien o de los in e eses
nacionales? ¿Po qué, en una palab a, no han de aban-
dona el égimen au oc á ico po el ede a i o? An-
es que la nacion ¿no ha exis ido acaso la p o incia,
y an es que la p o incia el pueblo? ¿No son acaso el
pueblo y la p o incia, aunque
.
de ó den in e io , co-
lec i idades .po lo ménos an na u ales y espon áneas
como pueden habe lo sido más a de las naciones?
¿Po qué, pues, sac i ica las unas á las o as, po qué
no obliga las á i i jun as, po qué no deja las mo- -
e odas lib emen e den o de su espec i a es e a
de accion., suscep ible, á no duda lo, de se de e mi-
nada en el pac o ede al que se celeb e? Aun las li-
be ades y los de echos del indi iduo pod ian sed
de-
e Minados y consignados en ese impo an e con a e
polí ico.
los
pueblos, ad ié ase.bien, aman po ins in o el,
égimen' ede a i o, No se unen olun a iamen e á
o o pueblo, que no empiecen po es ipula , bajo una
o a o ma, la conse ación de su au onomía. Tes
•ó nues a misma España.
p O incias que"
on ag egando sucesi amen e á la
co ona de Ca
no pe die on de p on o sus ue os;
y al e los despuea
a acados po los eyes, se alza on y, - e ie on po
ellos o en es de sang e. Hoy, despues de siglos de:
habe los pe dido, ¡con qué sen imien o no ecue dan
aún que los u ie on! Un pequeño g upo de lo in-
das, las Vascongadas, han log ado sal a los suyos:
eme osas de pe de los bajo el_ gobie no de Isabeill,
las hemos is o en nues os mismos iempos le an an-
do bande a po D. Cá los y sos eniendo una lucha de
sie e años. ¿Qué más? España, en lo que a de siglo,
ha pasado no sólo po una e olucion, más la ga que
in ensa, sino ambién po una gue a ex anje a. En
odas y cada una de sus c isis, sus p o incias han
endido al pun o á o ganiza se po si y á p epa a se,
ya pa a la de ensa, ya pa a el a aque; siendo de no a
que es o, lejos de qui a le ue za, se la ha dado, y ha
con ibuido mucho á sus iun os. Sin ese espí i u
p o incial, España hab ía sucumbido de segu o bajo
la espada de F ancia despues de la oma de Mad id
po Napoleon, y quizá despues del dos de Mayo. ¡Con
qué place , con cuán inmenso júbilo no acoge ian
aho a esas p o incias el pensamien o de una con ede-
acion ibé ica! Ha o lo saben: la union de Espa-
ña y Po ugal, hoy di icilísima, se ia en onces ácil.
Cada p o incia se desen ol e ia en plena con o midad
á su ca ác e , á 'su genio especial, á sus pa icula es
elemen os de ida. Recob a ian odas la animacion
que en o os dias u ie on; e ian edunda en p o-
echo p opio el p oduc o de sus con ibuciones y sus
sac i icios, que hoy en desapa ece mise ablemen e
en el ma sin ondo del Teso o; asegu adas á la ez
la paz y el ó den, simpli icada la adminis acion., no
78
es a ian como aho a condenadas á in e i lo
en uino-
sos ejé ci os ken legiones innume ables de unciona-
idspúblicos. No e ian, po in, como hoy, la somb a
de ja au o idad cen al e lejada cons an emen e en
su camino.
$ popula , es e dade amen e popula el égi-
men ede a i o. Pe o se le quie e aún inconscien é-
men e, $in da se cuen a de su o igen ni de su na u a-
leza,
Bill
que se conozca bien sus condiciones ni aun
sus mismos esul ados. P oudhon pa ece habe escil-
o es e lib o p incipalmen e pa a llena ese acío; y
aquí es á pa a noso os la impo ancia de su ob a.'
Po ella pueden adqui i los pueblos conciencia de sus
p opias aspi aciones, y ap ende la mane a de p eci-
sa las y ealiza las; po ella conoce no sólo las ci -
cuns ancias esenciales del con a o ede al, sino am-
bien las cláusulas que debe con ene pa a que llene.
cumblidamede su obje o; po ella e la doble y con-
apues a se ie de consecuencias que emanan del uni-
a ismo y del ede alismo, y comp ende po qué les
lle a su ins in o á busca en la descen alizacion, ó lo
que-es lo mismo, en una con ede acion, el é mino de
ni imien os y la consolidacion de la libe ad y el
&den.,
edsamen e en es o es donde P oudhon es á más
cla o, Más lógico, más i me. ¿Qué impo a que haya
mas ó ménos e dad, más ó-ménos exage acion en el
es o? Lo 'que con enia e a sen a el p incipio, de e -
niina lo, desen ol e lo, examina sus condiciones de
ida; hace lo sensible, palpable, i i ica lo en la con-
.
ciencia``de
`
los
pueblos`. P oudhon lo ha hecho, y b i-
llan e nen e: no le exijamos más en an pequeño li-
o -Sob ado
ha
hecho,'
cuando ha
ni es ado lá
;
'necesidad-
de
ex ende el p incipio ál
--- 79
é den económico,- no pe diendo, como.
Ro
xlebe il_
nunca pe de se de is a, que
,
no hay pi puede
habe :
nada es able donde no ma chen á un mismo
paso y
jun as
la e olucion social y la e olucion polí ica.
Es e lib o, uno de los del au o que han enido mé-
nos boga en F ancia, hoy como hace mucho iempo
ex a iada [po sueños de glo ia, me ece sin duda
alguna ija la a encion de odos los homb es polí i-
cos y aun de odos- los que se in e esan po los p og e-
sos de su pá ia y de su especie. ¿Ray que econs i ui
e ec i amen e algunas nacionalidades? Recons i úya-
selas en ho a buená, pe o sob e nue as bases, sob e
las bases que sos ienen en Eu opa la libe ad y Ja
anquilidad de Suiza, en Amé ica la libe ad y la
g andeza de los Es ados Unidos. Sólo sob e es as bases
halla án su asien o asi los nue os como los iejos
pueblos.
86 --
¡Cosa pa icula ! Los e a os de esos eyes es án en
nues os museos: no hay
más
que i los compa ando
pa a e que á esa degene acion mo al é in elec ual
co esponde una degene acion ísica. Esc i a es á en
sus semblan es esa degene acion.
Llegamos á la dinas ía de los Bo bones. No hubo
en ella ningun génio polí ico como en la casa de Aus-
ia; no hubo más que medianías y ulga idades. Se
sos iene algun an o en Fe nando VI y en Cá los Hl,
declina luego b uscamen e en Cá los IV, con inúa de-
gene ando en Fe nando VIL No engo necesidad de de-
ci os si es á ó no degene ada la aza en es e mona ca.
Adop ado el p incipio he edi a io, eneis que acep a
odas las mons uosidades que os p esen a la his o-
ia; eyes que, co no Fe nando Vil, empiezan conspi-
ando cón a sus p ogeni o es y conspi an luego con-
a su pa ia; eyes que, como En ique de T as a na a,
llegan al ono eñidos en la sang e de sus he manos;
eyes que, como Sancho el B a o, hacen a mas con a
su p opio pad e.
Ca
_
eis oda ía en una con adiccion mayo : expo-
neis la sue e de nues o pueblo y la de esa misma li-
be ad de que an a ogan es os mos ais.
Hay, seño es, en el mundo dos p incipios que ae
con adicen mú uamen e, es án en pe pé ua lucha y,
p ecisamen e po es a lo, engend an el mo imien o
polí ico. Es os dos p incipios son la au o idad y la li-
be ad.
La mona quía ha sido la más i a enca nacion del
p incipio de au o idad; ha enido á se en los pueblos
lo que la pa ia po es ad en las amilias. Así el ey en
un p incipio ha gozado un
podei
•
sin lími es;
ha sido
el p ime magis ado le la nacion, el p ime gene al
los ejé ci os, el p ime juez, el p ime o y único
p opie a io,,el dueño de la ie a, el á bi o de la sue
e de los pueblos. lesol ia el p oblema de la libé
y el ó den, ó sea la au o idad, sac i icando -la
ad. Mas como la libe ad no es un p incipio ine e
sino una ue za: i a, como a c eciendo. á. medida
que las elaciones económicas se "mul iplican, el en-
endimien o se ele a y la ci ilizacion se desen uel e,
llega un iempo en que la libe ad en a en lucha con
la au o idad,
,
y como la au o idad al de e mina se no
puede ménos de i se limi ando, y al en a en lucha
con la libe ad acep a limi aciones cada ez más g a-
es, ienen momen os en que a cediendo de su an i-
guo absolu ismo.
Pe o gua daos bien de c ee que esos iun os sean
sólidos, po que las mona quías ienden siemp e, como,
odas las ideas y odas las ins i uciones, al absolu ismo
de su o igen, segun decía elocuen emen e el S . Gil
Be ges. Impo a poco que la au o idad moná quica se
encuen e limi ada un año, al ez un siglo; abaja á
siemp e po econquis a su pe dido absolu ismo.
Lo habeis is o en nues a misma pa ia. Al in de la
Edad Media, la mona quía se encon aba limi ada de
una pa e po el pode eudal, de o a po el pode
municipal, de o a po cie as Có es que aunque no
enian pe íodos ijos de con ocacion, no dejaban de
eje ce g ande in luencia en los negocios públicos,
po que es aban necesa iamen e llamadas á ésol e
los negocios de sucesion y o a los subsidios. El po-
de eal, deseoso de deshace se del eudal, que an-
o daba que hace á D. Ped o, an as ama gu as cau-
só á En ique III y an escandaloso ué du an e el ei-
nado de Juan II, buscó pa a de iba lo apoyo en el es-
ado llano; y despues de habe la conseguido con au-
ilio
pueblo,
las a mas con a el pueblo
— 88 —
mismo, asgando los ue os municipales, anulando las
Có es y lle ando la nacion al más al o g ado de abso-
lu ismo á. que pudo lle á sela. Lle ó an allá las cosas
que hizo pe de la ida al municipio, sus i uyendo los
alcaldes y egido es deeleccion popula po los alcal-
des y egido es pe pé uos. Cuando la mona quía se
encon ó más limi ada á consecuencia de la e olucion
ancesa, que u o p on o eco en e noso os, aumen-
ó na u almen e la esis encia á la limi acion de sus
de echos, comba iendo sin egua
las libe ades del
pueblo.
No engo necesidad de eco da el einado de Fe -
nando VII: lo conoceis, po desg acia, odos. Se dice:
que aquel ey ué ing a o y así lo en iendo; pe o hay
que oma en cuen a que obedecia inconscien emen e
á la ley de la mona quía, á la ley de una ins i ucion
que no puede ménos de eco da siemp e el
absolu-
ismo de su o igen.
Lo que ha sucedido en'España, ha sucedido en odas
pa es. Impo a poco que la mona quía cambie de o i-
gen, y en ez de se de de echo di ino sea popula :
las mona quías popula es han sido an o ó más des-
pó icas que las de o igen di ino. Napóleon, qué ecogió -
la co ona de F ancia en e el pol ó de la e olucion
ancesa, ué uno de los mayo es déspo as de la ie a.
Un sob ino suyo ol ió á ecoge la co ona del pol o_
de las ba icadas de Diciemb e y ue ambien déspo- .
La. ¿Vais á busca una mona quía que no sea la
de un
soldado? Si Luis Felipe no e ocedió odo lo que de--
seaba, e ocedió has a donde se lo pe mi ian las
con-
diciones de ida de su pueblo. Despues de cinco anos-.
de einado, esc ibió las leyes de Se iemb e, leyes que,
end án lambien pa a
noso os despues de es a-
Mecida la mona quía. Cuando es o os han. dicha,
~
1
:á/ne
s
O
le
habels_co
:pumas de Bélgica y de Ingla e a,'donde hay mo ,
quia, y
las libe ades es án, sin emba go;.- .a ab
4
1
1e oda amenazaí Aun'
cuando es e
-
pun o his ó ica
haya sido examinado ya bajo di e en es pun os de is-
a, lo examina é de nue o.
El pueblo
belga, como dijo elocuen emen e el seho -
Figu as, se encon aba en condiciones especiales. El
ey nació allí con el pueblo
Bélgica ha o ma-
do siemp e pa e de o as
n'aciones:
ea cie as épo-
cas de F ancia, 'en o as de Holanda, en o as de los
Paises Bajos, en o as de Aus ia. Alcanzó su inde-
dependencia
en 1830, y á pesa de los es ue zos que
ha hecho, es á cons an emen e bajo la amenaza de
se abso bida po o as nacioaes. Han comp endido
sus eyes que de al a al pac o con su pueblo se ex-
ponian á que pueblo y ey cayesen en manos de
F a.n-
da, y po es o han cumplido su palab a. Si el ey
hubiese pe manecido iel al pac o con su pueblo, si
hubiese hollado alguna de las libe ades de Bélgica,
no hab ia podido impedi en 1818 que sus súbdi os,
•
p oclama an la epública y se adhi ie an á F ancia.
.
Ingla e a espe an ambien los eyes la Cons i-
ucion; pe o ya os han con es ado oces más au o iza-
das que es o nace el g an pa e de que allí -hay una
a is oc acia pode osa que iene siemp e á. aya los,
ímpe us de la Co ona; que aquella Cons i ucion no ha
sido ob a de una Asamblea, ni de un dia, an es ha
ido desen ol iéndose len amen e en una la ga sé ie de
siglos; que po o a pa e es á esa Cons i ucion a ai-
gada en las cos umb es de aquel pueblo. O a consi-
de acion impo an e con iene oma en cuen a,- y es
que en Ingla e a no hay pa idos enemigos de la li-
be ad, no hay un inglés que c ea posible limi a los,
_ go
de echos indi iduales, no hay uno que no se sin iese
'humillado si iese coa ada ó iolada una de sus li-
be ades. Y qué, ¿es es a la condicion de ues o pue-
blo? Tenemos aquí, en es e mismo si io, homb es que
apoyados mañana en es a Cons i ucion, se c ee án
-con de echo á es ingi y
-
ep imi las libe ades
po-
lí icas.
Tenemos un pa ido conse ado que, léjos
'de c ee que la libe ad deba se absolu a, c ee,
po lo' con a io, que debe se limi ada, y p opo -
cionada á la cul u a del pueblo. Tenemos un pa i-
do adicionalis a que, no sólo c ee que la libe ad
.se limi ada, sino que la niega, c eyendo que
la libe ad pa a el e o es incompa ible con el dog-
ma ca ólico. En un pueblo donde hay pa idos ene-
migos de la libe ad, ¿es posible que c eais que po
esc ibi los de echos indi iduales en un papel que
llamais Cons i ucion los eneis ya ga an idos? Lo es-
án cuando los poneis bajo la ga an-
ía de un ey
-
i esponsable, inamo ible y he edi a-
io. Nos decís á cada =Men o que en la míno ia no
hay sino poe as y soñado es que no en la ealidad
de
¡las cosas. Pe mi idme que os diga que noso os somos
ménos eó icos .que oso os, más conocedo es
de la
; ealidad, más p e iso es. A noso os se nos debe cali-
ica de p ác icos, no á oso os, que censa ais nues-
a conduc a.
• •
Doña Isabel II, segun oso os, ha abajado
pe -
pé uamen e
con a los de echos que oso os o o gas-
eis. A no habe aquí pa idos que se hubiesen p es-
ado á
-
se sus ins umen os, ¿hab ia podido limi a
los ni asga los?
¡Ah, seño es! Esa eina lo que hacia e a ap o e-
cha se dé los pa idos que limi aban la libe ad, y
lla-
ma los
al pode luego que un pa ido libe al /labia
esc i o
Cons i uciones más
'
es
y
Úmi ad6
s'
s i :
,
oka i as. ¿Ilab eis ol idado, os que hicis eis
la Gong-`
.li ucion del 56, que .se alió de la union
7
libe al pa a
- es au a la del 45? Si los unionis as
Éo
se
hubie an
plegado-á los deseos de aquella -seño a, ¿hab ia sido
posible que la es au a a? Decídmelo en conciencia.
Voso os, los homb es de la union libe al, „p epa-
- áis eis en onces las ías eacciona ias
é
hicís eis po
sible la enida de los Na aez y los Gonzalez B a o.
C eís eis que la eina habla sido ing a a cuando á- los
es meses de hecha la Cons i ucion os echó de Pa-
lacio; y c eís eis mal po que la eina no hizo en on-
ces más que obedece á las leyes de la his o ia. Siem-
p e que un pode da una ba alla á o o pode e
:
o-
luciona io y le ence, el encedo es á condenado á
- e i a se de la ida polí ica y á deja paso á los pa i-
dos eacciona ios.
Vol eis á incu i , sin emba go, en los mismos e o-
es, ol eis á cae en las mismas edes. Mañana
que
enga un ey, los pa idos eacciona ios le p es a án
su apoyo pa a asga ese pac o que aho a esc ibís. Si
no lo encuen a en la union libe al, lo busca á en el
pa ido mode ado, que es a á siemp e dispues o á bo -
a una Cons i ucion esc i a po los pa idos e olu-
ciona ios.
G ande e o come eis es ableciendo la mona quía
he edi a ia. Decís que es necesa io un pode mode a-
do ; pe o yo os p egun o: ¿de qué que eis que
sea
mode ado ese pode ? ¿c eeis que ha de se lo de los
abusos de la libe ad? C eeis en onces que ese pode
iene la acul ad de limi a la y
des ui la, si así
la
exijen las condiciones del país y las necesidades
del
o den, y negais la sus an i idad de
los
de echos indi-
iduales. ¿P e endeis que debe se mode ado ,
no de..
— 92 ---
os abusos de la libe ad, sino de los abusos y los ex-
a íos de las Asambleas? Venís en onces á deci que -
sob e el c i e io de las Asambleas es á el de los e-
yes, y negais la soba ania del pueblo.
¡Pode mode ado ! No hay ningun pode que nece-
si e mode a á los demás en un égimen como el que
p e endeis es ablece ; la misma libe ad- los mode a.
Decís ambien que no es posible ex i pa de una ez
una mona quía que cuen a siglos de exis encia; mas
si hemos de a ene nos siemp e á la adicion, ¿po
dónde c eeis posible el p og eso? Debe la adicion se -
i nos pa a las Cons i uciones u u as; pe o no hemos
de segui la se ilmen e has a el pun o de deci : ¿ha
•
exis ido es o du an e siglos? pues es p eciso que sub-
sis a.
Si los adelan os del pueblo han hecho ine icaz la o -
ma de gobie no que an es exis ía; si como a abais de-
e , es incompa ible con la libe ad, ¿po dónde c eéis
que se debe espe a la?
En luga de la mona quía, ya lo sabeis, noso os es-
ablecI íamos la epública ede al._
¿La epública ede al? di eis quizá; ¿po no la
uni a ia? ¿po qu6 la ede al en un país que iene ya
conquis ada su unidad?
"P eciso se á que me explique algo ex ensamen e so-
b e es e pun o, me haga ca go de las objeciones que
han enido de los bancos de en en e, y diga algo de
nues a u u a Cons i ucion.
Po de p on o, seño es, no soy pa ida io de las e-
públicas uni a ias; po que la his o ia me enseila que
es as epúblicas, cuando de g ande ex ension, no i-
en nunca .la ga ida. Las de G ecia ue on odas de-
co a ex ension. La omana es u o educida po si-
glos al casco de una ciudad, y Sólo en sus úl imos dem-
pos
a i ni0 en las cen
,
u íail Qs, juieblos
so na, p ocu andó- elega los
mal á
no llegasen á o a nunca ni pu lie a#éje eei'ld lue
Tia en las decisiones del pueblo. lias i aliánú ue on
educidísimaS.
Repúblicas uni a ias de g ande ex ension
iw
hemo
conocido en Eu opa mas que es, las es ue on,
á, cual más desg aciadas. La inglesa, á los'cua o años
de cons i uida, cayó bajo el p o ec o ado de C omwell,
y á los once e a eemplazada po la niona qnía de los
Es ua dos.
La ancesa del 93, á los sie e años de cons i uida,
cayó á los piés de Bonapa e. La del 48 no pudo so-
b e i i ni siquie a es años á las is es y céleb es.
jo nadas de junio, que ocu ie on á la aiz de la m o-
lucion de Feb e o.
Las epúblicas
-
uni a ias de g ande ex ension
han enido nunca la ga ida, y es o se explica ácil-
men e. En e las epúblicas uni a ias y las mona -
guías hay sin duda g an di e encia, pues o que en lás.
mona quías el pode ejecu i o es inamo ible é i es-
ponsable, al paso que en las epúblicas es siemp e
esponsable y amo ible. Mas las' unciones del Es ado
siguen siendo casi las misias. El pode cen al es
an o ó más ue e y abso ben e que en las mona quías;
y como po o a pa e ca ece del eno que ealmen e
exis e en e égimen moná quico, se exal a la ambi-
cion., c ecen las pasiones, sob e ienen los umul os,
aumen a el desó den, y los pueblos, cansados de la
ana quía, que no hay nada que an o los canse, se en-
egan en b azos de la dic adu a.
Mon esquieu habla ya no ado es e enómeno, y en
uno de los más b illan es capí ulos que iene
>
en su
Espí i u de las leyes
«Las pequeñas epúblicas, d
j.
‘.^1J
91 --
suelen mo i po una ue za ex e io ; las g andes, po -
un icio in e io . Es e doble mal in iciona así á las de-
moc á icas co no á las a is oc á icas, así á las buenas
como á las malas: es á el mal en las cosas, y no hay
o ma humana que bas e á impedi lo.
i s
«P obablemen e, añadia, los pueblos se bab ian
is-
o
a
condenados á i i bajo el égimen de uno solo, si
no hubiesen encon ado una o ma de gobie no que
á las en ajas de la epública añade la ue za ex e io
de la mona quía, si no hubiesen dado con la epública
ede al.»
Mon esquieu, como eis, al examina las condicio-
nes de ida de la epública, en endía que e a p eciso
hace la, no uni a ia, sino ede a i a, pa a log a que
uese du ade a.
Comp ende íamos, decís, que uéseis á cons i ui
una epública ede al con pueblos que no es u iesen
unidos po el lazo de la nacionalidad; a ándose de-
pueblos á quienes une ese lazo, ¿es posible que penseis
en la ede acion?
Es e a gumen o, á p ime a is a muy ue e, no lo,
es_ cuando se examinan las condiciones de nues a pá-
ia. En iempo de Fe nando el San o se encon aba
España di idida en mul i ud de einos: exis id el de
Cas illa, el de As ú ias y Leon, el
de
Po ugal, el de
Na a a, el
,
de A ailon, y o os cien o sen ados en la
España A abe 'sob e las uinas del an iguo cali a o.
Cuando se quiso da unidad á esos pu blos, ¿se los
consul ó? No; se hizo la unidad, pa e po la conquis a,
pa e po la sucesion, pa e po el ma imonio de los
eyes. As ú ias, Leon y Cas illa inie on á euni se
-
po
sucesion en la cabeza de Fe nando el San o; los
de A agon y Cas illa, po el ma imonio de los Reyes
Ca ólicos; el de Na a a, po la es a egia dé Fe nan
.
OS;
los
g
abes„ po la
ue e-:
de la conquis a.. eso;
bien, ,que cuando los
di e sos pueblosc is iands
de on ,
,
inca po ando á la • co ona de Cas illa,
¿onse -
..
a an
su an igua au onomía, sus ue os,
es 'deci ; sus-
an iguas leyes ci iles, sus ins i uciones polí icas ysus
• cos umb es. Pa a alcanza esa an ponde ada unidad.
se quiso acaba con los ue os,
y
no se pudo conse-
ga lo sino po medio de la iolencia. Pa a menosca-
ba los de A agon hubo necesidad de ahoga los en la
sang e de Lanuza; pa a acaba con los de Ca aluña
hubo necesidad de ahoga los en la que de amó ea
Ba celona Felipe V. Hay oda ía un pueblo que los con-
se a, g acias á su si uacion opog á ica, á la indomable,
ene gía de sus hijos y al ue e sen imien o que iene.
de su libe ad y de su au onomía. Guando ha c eido,
que sus ue os podían pelig a , ha i ado de la espada
y ha peleado du an e sie e a ios
á
la somb a de las
bande as de Ca los V.
¿A qué ne enís hablando de una unidad p oduc o
de la iolencia? No ad que despues de odo esas p o in-
cias ienen oda ía un sello pa icula . Ca aluña con-
se a su lengua, sus cos umb es, sus -an iguas leyes,
y bajo esas leyes i e, c ece
y
se desa olla como nin-
guna o a; A agon, Mallo ca, Na a a y Vizcaya i en
al ampa o de leyes especiales. ¿Y de qué leyes? de le-
yes que di ie en de las nues as en pun os • capi alísi-
mos,- ales como el de las sucesiones.
-
A! paso que en Cas illa exis e el p incipio de la su-
cesion o zosa, en odos aquellos pueblos p e alece el
de
•
la libe ad de es a ; di e encia que modi ica no a-
blemen e las condiciones de la p opiedad y la amilia..
¡Cómo! cuando an as p o incias es án aún apega-
das á 'su lengua, á sus cos umb es, á sus ue os; cuan- •
do aún" ecue dan con
.
uicion los que u ie on
y han
102 ....,_
cion, de los e o-ca ilés, de los canales, de los co -
eos, de los elég a os, de las cos as, del come cio.
Decía el o o dia el S . Rod iguez que si mañana es-
ableciésemos la ede acion ele España, no nos había-
mos de e poco emba azados pa a esol e la cues-
: ion me can il. ¿Po qué? P ecj,samen e es la cues ion
más ácil de a egla . ¿De- qué come cio se a a: del
in e io ó
,
del ex e io ? Si del in e io , ya saleis que
exis e en Espa a hace muchos ah
-
os la libe ad de á-
ico. No igno a eis, además, que odas las con ede-
aciones han con iado al cen o y no á las p o incias
las elaciones come ciales. La con ede acion "suiza ha
decla ado lib e la comp a y en a de Me cancías en
: odos los Es ados y la comple a imposibilidad de
adop a . medidas que puedan se obs áculo al come -
cio. La con ede acion ame icana ha dicho que pe -
- enece al pode cen al, es deci , al pode ede al,
no sólo el come'cio ex e io .sino ambien el in e io .
Véase cómo la cues ion es á esuel as la libe ad de
á ico exis e en odas pa es. ¿De dónde hablan de e-
ni esas di icul ades?
Rela i amen e al come cio ex e io , iene demasia-
do alen o el S . Rod iguez pa a c ee que la epública
ede al pueda impedi su desen ol imien o. El co-
me cio ex e io o ma pa e de la ida ex e io de una_
nacion, y oda la ida ex e io de las naciones pe e-
nece en el sis ema ede al al cen o y no á las p o in-
cias. Imposible pa ece que el S . Rod iguez haya po-
dido incu i en abe acion semejan e y su a gumen e
haya podido p oduci e ec o en una Cáma a.
En una
con ede acion,
po in, se hace necesa ia:
una adminis acion de jus icia ede al, an o pa a
di•
imi las cues iones que .se susci en en e indi iduos
de di e sos Es ados, como pa a esol e las que su -
¶e3 --
-jan en e los Es ados mismos.. ¿Signi ica eá ó queja
admin
.
is lacion de jus icia pe enezca en absolu oa
J
pode cen al? No:-la jus icia pa a ciudadanos de una
_misma p o incia seo ha de adminis a en la p o in-
cia misma, y allí han de conclui odaa-las
,
apelacio-
nes. No puede pe enece al pode cen al lo que es
peculia de la p o incia. Es ablecidas Como po ía de
ejemplo las p incipales bases en que puede descansa
la Cons i ucion ede al, os emi o pa a el es o á las
Cons i uciones de Suiza y los Es ados-Unidos.
Voy á examina aho a cuáles son las en ajas del
sis ema ede al. De esas en ajas unas son polí icas,
o as económicas, o as de ó den social. Ven ajas po-
lí icas: p ime amen e la que an es he dicho, la de que
In unciones del indi iduo, las del municipio, las de la
p o incia, las del Es ado se hallan pe ec amen e de-
e minadas; la de que los de echos del indi iduo, los
del municipio, los de la p o incia, no pueden jamás
eni limi ados ni me mados po el pode cen al. La
epública ede al es un pac o,
-
y como he dicho, no
es posible que se escinda sin la olun ad de los con-
a an es.
O a en aja de las epúblicas ede ales es que su-
cede en ellas lo que en las asociaciones especiales;
que ue a de los ines pa a que se las c ea, pe manecen
los ciudadanos comple amen e lib es. Os asociais
ma-
haaa pa a cons ui un camino de hie o, un canal,
una ob a cualquie a, ¿En qué es á comp ome ida
ues a libe ad po aquel con a o? Sólo en lo que
cons i uya los ines especiales de la asociacion. Fue a
de ellos ues a libe ad queda ín eg a. De e mina la
epública ede al cuáles son los ines del Es ado, y
ue a de ellos quedais ambien comple amen e lib es.
O a en aja
Dolí ica
que no puedo menos de
mani-
— 104 --
- es a os. La conocía pe ec amen e Mon esquieu cuan-,
do decia; «La epública ede al p e iene odos los in -
con enien es de las epúblicas uni a ias y aún de las
mona quías; po que si en una epOlica ede al iniese
un homb e á se an pode oso que pudie a se un pe-
lig o pa a las p o incias, ala ma la á las p o incias
mismas- y las pond ia con a él en gua dia; y si maila -
Tia iniese á eje ce 'sob e una p o incia un pode al
que log ase suble a la en su a o , las demás, como
cuen an con ue zas p opias, pod ian acudi en los mo-
men os de pelig o y se pa a él un insupe able obs ácu-
lo.» La conocía cuando aladia: «Si es allase en-una
p o incia .una sedicion cualquie a y la p o incia no
pudiese so oca la, acudi ian las ue zas del Es ado e-
de al pa a es ablece la paz; si én o a hubiese abus9s,
esos abusos no ascende ian al cue po o al de la na-
cion, po que la pa e sana con apesa ia la pa e en-
e ma. «Concluia diciendo Mon esquie i que «si el con-
lic o llega a á se al que la ede acion se deshiciese,
los con ede ados con inua ian, sin emba go, siendo.
sobe anos.»
-
¿Qué sucede hoy además en los pueblos moná -
quicos, aún los que gozan de g andes libe ades? La
ida polí ica no es á aquí escalonada y se hace á
:sal os. Un jó en insigni ican e acaba de sali de la
Uni e sidad, iene po sus pad es ó po sus deudos
cie a in luencia en al ó cual dis i o, ó en al ó cual
p o incia, y sin conocimien os, sin alen o al ez,
iene de golpe á se indi iduo de la ep esen acioa
nacional. Así se es aquí á menudo legislado , sin e-
ne p ác ica alguna de negocios. En una epública e-
de al hay Es ados con Pa lamen os y con una ida an-
o á más desa ollada que en el cen o. El ciudadano,
p ocu a allí se an es
miemb o de la dipu acion
— 105, —
su
p o incia que de la dipu acion á Có es;
y cuan:-
do llega al cen o, ha pasado po una se ie de esu-
dios, de abajos y de luchas que le
.
hacen
elpe o
y
conocedo de los negocios.
Nos admi amos
á
eces de e - la epública de los.
Es ados-Unidos egida po uno que ué simple a esa-
no. ¿Po qué admi a nos? Aquel homb e que eis i-
giendo los des inos de la nacion pasó an es una ida
de abajos y de luchas en el es ado á que pe enecia;
ha ido po g ados del municipio
á
la p o incia, de la
p o incia al Es ado.
Si g andes son las en ajas polí icas que nacen de
la ede acion, g andes son las que nacen en el e ena
de la adminis acion y de la economía. Sup imís po
de p on o odas esas uedas de que hoy eneis necesi-
dad pa a man ene suje os al Es ado el municipio y
la
p o incia. Ni eneis ampoco los inmensos gas os
que p oduce la cen alizacion en el e eno de la Ha-
cienda. Cada p o incia dec e a sus impues os, los e-
cauda, los dis ibuye, y iene el sis ema ibu a io
más acomodado
á
sus necesidades. Los gas os y los
ing esos son en onces más conocidos de los ciudada-
nos; y, si hay que hace sac i icios, se los hace con
ménos epugnancia, po que se conoce el obje o
á
que
se los aplica. No ol ideis que los pueblos nunca pagan
con
ménos disgus o las con ibuciones que cuando sa-
ben el des ino de su impo e. Es ableced en cualquie
pueblo una con ibucion pa a hace un puen e ú il, y
mien as ean que se lo cons uye os la paga án con
gus o No paga án así con ibuciones cuyos p oduc os
ayan
á
sepul a se en el ma sin ondo del Teso o. No
en la aplicacion que se les da, y cuando se sien en.
ab umados, se le an an con a el que las impuso.
Si de ol eis, po o a pa e, á las p o incias la
au o-
— 106 —
nomía que en o os iempos u ie on, e eis al pun o
enace en ellas la ida. ¿Qué compa acion hay en e
-el A agon de hoy y el A agon de Fe nando el Ca
.
li-
co?
La
misma Ca aluña, an pode osa en aqueos
iempos, ¿puede deci se que hoy lo sea an o, a endkll
el desa ollo qué ha enido el come cio en España?
Id á las p o incias que es u ie on bajo el impe io
de los cali as y los emi es: ¿encon a eis acaso en
ellas la lo ecien e indus ia, ni el ac i o come cio, ni
el desa ollo de las ciencias y las a es que en o os
iempos hubo? Dejad que cada p o incia ap o eche
los medios de ida y los elemen os de iqueza con que
cuen e, y e eis cómo ecob an odas su an iguo po-
de ío.
Hay además muchas cues iones de o den social que
nunca se esol e án mejo que cuando se con íen á
las p o incias, es deci , cuando uel an las p o in-
cias á se Es ados. Hablando sob e es e pun o, de -
cia el S . Rod iguez: «Cuando engais la epública e-
,
6 al no se á poco di ícil a egla las cues iones de
Andalucía, que iende siemp e al epa o de bienes.»
En p ime luga , es p eciso oma en cuen a que
-cuando en
.
Andalucía se a a del epa o de bienes,
se a a del epa o de bienes que son ó ue on comu-
nes, no de los bienes de los pa icula es.
(El S .
Ro-
d iguez
pide la palab a pa a ec i ica .)
Esos epa os
ienen además p o ocados po leyes an e io es y po
icios que ha in oducido an o el gobie no de la mo-
na quía absolu a como el
-
de la mona quía cons i u-
cional.
Ya Cá los III en una p agmá ica dec e ó el epa e
de los bienes comunes, baldíos y ealengos; no lo hizo
sólo po una, sino po muchas. Empezó po dec e a
el epa o de los bienes comunes, baldíos y ealengos
gs hmad a.,, y acabó po dec e a el de odos
os
dek eina.
,
Nues yas Có es de Cádiz en 1813 oI ie alk
á dec e a el epa o de los bienes de p opios y a j5 -...
a ios de los pueblos pa a ecompensa á :los mili a es
y á las amilias de mili a es que se hubiesen sac i i-
cado po la independencia de la
pá ia.
Las
Có es
de 1822 hicie on o o an o pa a ecom-
pensa ambien á los que hubiesen p es ado se icios
á la causa de la libe ad. Po odos es os dec e os se
hicie on di e en es epa os• de bienes comunes, y esa
cos umb e de epa i los al ez sea una de las más
pode osas causas de esa endencia que an o.enca ece
el S . Rod iguez.
Las cues iones sociales oman casi siemp e, po o a
pa e, un ca ác e especial en cada pueblo. Así, en
Andalucía los mayo es males son debidos á lo concen-
ada que ha es ado y es á siemp e la p opiedad, al
paso que en las p o incias del No e lo que se sien e
no son ya sino los males que nacen de la ex emada,
_di ision de la ie a. Así como en Andalucía eneis los
as os y g andes
la i undios
de que nos hablaban los
an iguos his o iado es omanos,
la i undios
que, se-
gun decían, habían pe dido á I alia, encon ais en el
No e pequeñas p opiedades, que no si en ni pa a el
sus en o de una egula amilia. Teneis además en Ga-
licia hace mucho iempo la cues io i de los o os, que
ya la aia agi ada en el siglo x iu, y ino á esol-
e se po un au o del an iguo Consejo de Cas illa,
que sob eponiéndose á la ley, hizo espe a aquellos.,
censos suspendiendo la p osecucion de los plei os que
sob e ellos exis ián y la p esen acion de nue as de-
mandas.
Como eneis la cues ion de los o os en Galicia, e-
neis en Ca aluña, po ejemplo, la de las
abassas
mo -
os
as, cues ion sumamen e g a e,"que•muchas eces ha
pues o en ala ma á
los
p opie a ios de aquella p o in-
cia. Y yo os p egun o: si mañana os ajesen aquí la
Ilion de Andalucía, ó la de los o os de Galicia,
la de la
abassa mo a
de Ca aluña, ¿cuán os hab ia
aquí capaces de comp ende las y esol e las? Si esas
cues iones se some iesen, po lo con a io, al c i e io
de las di e sas p o incias en que han su gido, ¿cuán-
os se ian los ep esen an es de aquellas p o incias
que dejasen de comp ende las? Ahí eneis cómo las
cues iones sociales, las más g andes que pueda' exis-
i en un país, son p ecisamen e las más áciles de e-
sol e bajo la ju isdiccion de la p o incia y
.
po consi-
guien e bajo la epública ede al.
No quie o habla aqúi del socialismo, de que an o
se habla en los bancos de en en e con el innoble ob-
je o de di idi es a mino ía, cuando es amos cansados
de deci , y lo epi o aho a, que la mino ía no iene
po bande a más que un, conjun o dé p incipios polí i-
cos, y ue a de ellos nos conside amos odos lib es
pa a
pensa como engamos po con enien e. Puede
se uno epublicano
y
acep a ó no, las eo ías del so-
BI S . Rod iguez, al habla del socialismo, se di ige
-
casi siemp e á mi humilde pe sona. No puedo menos
de epe i le
lo (loe ya mani es é en mi p ime discu -
so. Siemp e que la libé ad me si a pa a la esolu
~ de las cues iones, la acep a é con p e e encia á
cualquie a.o a solucion; mas desde el momen o en
que ,
c ea que no quepa esol e las po la libe ad,.
que ihy
pedi é la in e encion 441 Es ado, po qué
c ea40- uando 'se
a a de :los
males que a lijeu.
los pueblos hay necesidad de e
media los po cuan O
lileaios „es én lnues o alcance.
cues ionas sociales no son
,
exclusi as.›
paila; exilen en odas'pa es, ,y,cada pueblo
zuel e; no siemp e ,po el c i e io de hl libe ad, sino
unas eces
p
es
:
de la libe ad
y o as 'po
el-de la
au o idad.
Explicadas ya las en ajas polí icas, adminis a i-
as y económicas que nacen de
la- ede a.cion,
p esen-
adas las p incipales bases en que descansa, examina-
das las esenciales condiciones de su ida, no c eo p e-
ciso deci más ni epe i que po el camino
(le
la
epública ede al, como an es dije, amos á la unidad
en la a iedad, no á la uni o midad. Si la a iedad •
asus a an o al S . Rod iguez y á sus compañe os; no
ienen mas que ol e los ojos á G ecia, donde habia
epúblicas egidas po an dis in as leyes, ins i ucio-
nes y cos umb es.
Allí ué donde se echa on las bases de la ciencia,
donde la iloso ía eco ió odc el camino que a del
mis icismo al a eismo, donde la libe ad u o ma-
yo desa ollo, donde no sólo la ciencia sino
am-
bien el a e se ele a on á mayo al u a. Cuan a más
a iedad haya en los pueblo
s
, mayo es se án sus uen-
es de ida; y no po que a íen las leyes, las ins i u-
ciones y las cos umb es deja á de i se á la unidad,
a o ecida y omen ada hoy más que nunca po los
in e eses. Noso os hoy en Eu opa es amos dis an es
de habe ilegal° á la unidad qué se desea; no ene-
mos ni siquie a ese lazo ede al que algunos que emos
pa a España. ¿Obs a es o pa a que la unidad se aya
o mando á medida que las g andes ías de comu-
nicacion an mul iplicando las elaciones -de los pue-
blos, y son más gene ales los in e eses? ¿Acaso
no
se
han celeb ado a ados in e nacionales pa a que
poda-
mos
manda ca as y pa es eleg á icos del
uno.a
o o
con in- de
Eu opa, ale nos de los mismos pesos
y
medidas, y 'hace que las monedas de España, coma
las
de F ancia, las de Alemania, las de Bélgica y las
o as naciones, puedan ci cula indis in amen e
po oda Eu opa? Tenedlo en endido: oso os que eis
la
.
unidad en la uni o midad, noso os la unidad en la
a iedad..
(Aplausos: señaladas mues a; de ap obacion
DE LAS NACIONALIDADES.
•
Oigo ya la oz de mis con adic o es. «¿Que eis e-
sol e el p oblema po la ede acion? me dicen. - La.
ede acion se ia hoy un anac onismo. Pudo se bue-
na cuando es aban las sociedades en la in ancia, no
aho a que son adul as. El mundo camina á la unidad,_
y la his o ia polí ica no es sino la sé ie de los es ue -
zos que han hecho los pueblos po consegui la. Ved
que ais á des ui la ob a len a de los, siglos y ha-
ce nos e ocede á la Edad. Media, cuando no á los
iempos de la an igua G ecia. En ho a buena que po
la ede acion a eis de euni en un haz las naciones.
de Eu opa—u ópico ó ealizable, es e es un noble de -
seo;—pe o si no que eis deso ganizadas, no la Ile eis
al gobie no de cada nacion, no inoculeis en los 'pue-
blos ese ge men de disolucion y de 'mue e. La po-
d íamos ole a en los que de nue o se o masen, no-
en los ya o mados. La ede acion es la debilidad; la
unidad, la ue za. La ede acion
•
es el p edominio de
los in e eses pequeños; la unidad, el le los g andes
in e eses.»
Es os a gumen os andan hoy en boca de muchos y
pasan
.
po indes uc ibles. Examinémoslos. Uno de los,
pueblos, como an es dije, más ac i os y más polle o
111.
118
al de los g upos polí icos, .y la de las p o incias, que
- ue on an es naciones. Es- po demás ilógico que se
espe e sólo la au onomía de los dos ex emos de la
se ie. Lo es an o más cuando se conside a que cada
g upo debe su o igen á di e so ó den de necesidades,
y ienen odos po lo mismo dis in o cí culo en que
mo e se. La o ganizacion más acional ha de se na-
u almen e la que pe mi a: la lib e accion, den o de
sus espec i os cí culos, no ya an sólo de es os g u-
. pos, sino ambien de cuan os en ellos se o men pa a
llena los di e sos ines de nues a ida. Y pues odas
es as cosas pe mi e la ede acion, po ella hemos de
cons i ui aun los. Es ados que po la unidad se o -
ma on y en la unidad siguen i iendo.
Ye a el que c ea que po es o se hayan de disol e
las ac uales naciones. ¿Qué habia de impo a que
aquí en España ecob a an su au onomía Ca aluña,
A agon, Valencia y Mu cia, las dos Andalucías, Es e-
madu a, Galicia, Leon, As u ias, las p o incias Vas-
congadas, Na a a, las dos Cas illas, las islas Cana-
ias, las de Cuba y Pue o-Rico, si en onces como
aho a habia de uni las un pode cen al a mado de la
ue za necesa ia pa a de ende con a p opios y ex-
anos
la in eg idad del e i o io, sos ene el ó den
cuando no bas asen á an o los nue os Es ados, deci-
di las cues iones que en e és os su giesen y ga an-
i la libe ad de los ciudadanos? Si es e pode habia
de ene además á su ca go los in e eses e dade a-
men e nacionales, ¿cambia la la mane a de se de la
nacion? La nacion segui ia siendo la misma. Y ¿qué
en ajas no esul a ian del cambio? Lib e el pode
cen al de oda in e encion en la ida in e io de las
p o incias y los municipios, pod ia segui más a en o
la polí ica de los demás pueblos y desa olla con más
_ ig
;acie o la p opia, sen i mejo la nacion y da le
e"
¡o es condiciones de ida, o ganiza con más eccino4-
mía los se icios y desa olla los glandes - in e eses
-de la na egacion y el come cio; lib es po su pa e
las p o incias de la somb a y la u ela del Es ado,
'p ocu a el ápido desen ol imien o
de
odos sus gé -
menes de p ospe idad y de iqueza: la ag icul u a, la
indus ia, el cambio, la p opiedad, el abajo, la
en-
sehanza, la mo alidad, la jus icia. En las naciones e-
' de al nen e cons i uidas, lá ciudad es an lib e den o
de la p o incia como la p ó incia den o del cue po
gene al de la epública; end ia España e dade os
ocos de ida has a en i úl imo de sus municipios..
Me ced á la au onomía de que goza on, u ie on en
o os iempos la gos pe íodos de g andeza y glo ia
muchas de nues as ciudades.
O o an o sucede la en F ancia si se de ol iese á
sus p o incias la ida de que dis u a on, y en I alia
si se decla ase au ónomos sus an iguos einos y epú-
blicas, y en la misma Ingla e a si lo uesen Escocia
I landa. Siemp e que los nue os Es ados queda an
unidos po los ínculos de la ede acion, Ingla e a,
I alia y F ancia segui ían siendo las naciones de
aho a con más ín ima coliesion en e sus di e sos
miemb os, con más cen os de ida de los que jamás
u ie on, sin el emo de que pensa an un dia en su
independencia allí I landa, aquí Niza y Saboya, acullá
Toscana y Nápoles.
Se dice que se ompe ia cuando ménos la unidad
de las naciones; pe o nada más inexac o. Son unas
l'as naciones mien as si;.luen o mando un odo o gá-
nico. No po que el o ganismo cambie, la
,
unidad se
ompe. Se ompe sólo cuando desapa ece la ue za
-.que man enia den o del odo las pa es. Aquí en Es-
120 —
paha, po ejemplo, el año 1808 se descompuso de e-
pen e nues o o ganismo polí ico. Abandoná onla sus
eyes, que e an odo el pode de aquel iempo, cuan-
do la enian ya in adida las opas de Bonapa e.. G a-
cias á la ue za de cohesion qué exis ía en e las p o-
i icias,
no bas a on ni an ex ao dina ios sucesos á
ompe la unidad de la pá ia. Se eo ganizó la na-.
cion p ime o po la Jun a Cen al y luego po unas
Có es que a ia on esencialmen e la Cons i u:cion del
Es ado. An es, como despees de es a mudanza, siguió.
una
España.
• Sé que muchos en ienden de o o modo la unidad
de las naciones. No las conside an unas sino cuando-
o man un solo cue po de ciudadanos y ienen pa a
odos unos mismos pode es y unas mismas leyes;
cuando las p o incias y los pueblos no son más que
en idades adminis a i as sin ealidad de ningun gé-
ne o;cuando el Es ado es la uen e de oda au o idad
y de odo de echo, y po los gobe nado es y los al-
caldes, sus agen es, puede ex ende su acccion. á la.
más apa ada_aj.dea y hace la sen i en odos los ám
bi os del eino. Pe o es a idea de la unidad es inad-
misible. Los pueblos y las p o incias son po lo mé-.
nos an eales como las naciones. Es e dade amen e.
quimé ico busca la unidad en la negacion de es as-
ealidades..Si se las niega, ¿en qué descansa á la ea-
lidad
de
las naciones mismas? ¿Po qué no pod án á
SU
ez se me as
en idades
-
adminis a i as den o de-
impe ios como
el de Napoleon ó
como
el de Ca lo--
magno?
A
Es a idea de la unidad jlos lle a, ademas,
como
po ,
la mano al absolu ismo. ¿A qué la mul iplicidad de-
pode es? ¿A.'qué ese an agonismo en e los eyes y los,
pa lamen os? ¿Po
-
qué no desde luego un Dios,
~a ca
y una ley pa a las nylones
4
. Aunque
no.
a-Sus úl imas Consecuencias, ha de e minado- es a:
idéa la ma cha de algunos pueblos. Los ,e ec O han,
sido desas osos. -Ella es la que ha lle ado
-á
-
las
capi _
ales la ida de las p o incias; ella la que ha pa aliza-
do
la
inicia i a de las ciudades y. las ha acos umb a-
do á espe a lo odo de la omnipo encia de los gobie -
nos;
z
ella la que ha pues o á me ced de los ejé ci os la
libe ad de los ciudadanos y la dignidad de
la
,pá ia;
ella la que ha condenado las naciones á luc ua en-
e
la
eaccion y la e olucion y las man iene en pe -
pé u.o es ado de gue a.
Los elemen os cons i u i os de las naciones, son
hoy el indi iduo, el pueblo y la p o incia. No es des-
uyéndolos ni p i ándolos de las na u al
e
s condicio-
nes de su exis encia como se los ha de lle a á la uni-
dad, sino subo dinándolos, ales como son, á una
ue za que los obligue á mo e se den o de la ida de
la nacion á que pe enezcan. Los plane as, no po que
hayan de gi a al ededo del sol y de él eciban luz
y
calo ,
ienen odos unos mismos mo imien os ni una
misma ida Cada uno de ellos es una a iedad den o
de la unidad del sis ema. Es a a iedad en la unidad,
ó lo que es lo mismo, es a unidad en la a iedad, es
gene al en la na u aleza, donde obedecen á la sola
ley
de la necesidad odos los sé es, excep o el espí i u
del homb e. ¿Y hab íamos de opone nos á la a iedad,
a ándose de educi á la unidad sé es que nacie on
lib es?
La unidad en la a iedad, y no o a, es la posible
en la
o ganizacion de las sociedades. La a iedad;
despues de odo, exis e y se ia locu a empa a se ea
p escindi de un hecho. A pesa de las in asiones, de
la mezcla de azas, de los es ue zos hechos pa a ho -
•
— 122 ---
a di e encias de puebla á pueblo, hay den o de cada
nacion p o incias con ca ác e y isonomía p opias
que el homb e ménos obse ado dis ingue apenas
encuen a ocasion de compa a las. Ni po la lengua,
ni po los hábi os, ni po el aje, i po las acciones
es posible con undi aquí ni á un cas ellano con un
ca alan, ni á un alenciano con un a agonés, ni á un
andaluz con un asco. Donds al a la di e sidad de
leyes, queda la de
usos
y de cos umb es. Nadie con-
undi á ampoco en F ancia al p o enzal con el b e-
on,
ni á los gascones con los pa isienses; ni en Ingla-
e a á los i landeses con los anglos; ni en Aus ia á
los alemanes con los bohemios (5 con los húnga os; ni
en Rusia- á un inlandés con un cosaco. Sepa a á odos
es os pueblos y á o os cien o que pudie an ci a se,
no sólo la na u aleza, sino ambien la his o ia.
Se dice que ma cha el mundo á la unidad: eamos
en qué e eno. No se á po cie o en el eligioso,
donde la di ision es cada dia mayo y la libe ad de
-cul os se impone como elemen o de ó den á odos los
gobie nos. A las mil y una sec as .que se dispu an las
'conciencias hay que añadis la del escep icismo, que
odo lo disuel e. Ma a la duda las an iguas c eencias
y la azon no las eemplaza: la disco dia aumen a.—
No se á ampoco en el e eno ilosó ico donde bajo
cien o mas y nomb es luchan e e namen e
-
el espi i-
ualismo y el ma e ialismo, sin que ninguno de los
dos se dé jamás po encido ni ca ezca de ue za pa a
epone se dé sus de o as. Den o de cada uno de los
dos campos la di ision es in ini a:
o capi a quo
sen-
'SUS
Ni la eligion ni la iloso ía log an hoy es ablece
unidad de sen imien os ni de ideas ni aún en e los
ciudadano de un mismo pueblo. No sin azon se ha
dicho po .los, que uel en los ojos á los buenos ie a-
— 123 —
pos del ca olicismo, que las sociedades es án dis ig
es.--Es a misma disolucion de las sociedades ha con-
ibuido á que haya alguna más unidad en el e eno
polí ico. Ea la imposibilidad de uni los espí i us po
una doc ina, ni po un dogma, se ha enido á eco-
noce casi en odas pa es la au onomía del homb e y
se la ha hecho la pied a angula de la cons i ucion
del Es ado. No es án, sin emba go, some idas en odas
pa es á las mismas eglas la libe ad del pensamien o
y el de echo de su agio, ni al a quien los niegue en
Eu opa, cuan o más en Asia. Ni puede deci se que pm-
alezca oda ía ninguna o ma de gobie no. Aqui se
i e bajo la mona quía, allí bajo el impe io, acullá
bajo la epública. Aquí hay el égimen absolu o, all
el democ á ico, más allá el mix o. Y den o de cada
nacion hay pa idos y acciones de pa ido.
¿Dónde es á esa ma cha á la unidad que an o se
enca ece? Bajo el iple pun o de is a que acabo de
conside a las sociedades, es indudable que nunca
hubo ménos unidad que aho a. La al a de In c een-
cia comun ó de una comun doc ina no podia ac ual-
men e deja de e leja se en odas las mani es aciones
de nues a ida. Pe o se me di á al ez que se habla
de la unidad ea el sen ido de cona; egacion y
union
de pueblos. En es e mismo siglo hemos is o desga-
ja se de España la mi ad de Amé ica y di idi se
en
mul i ud de naciones, no pocas eces en gue a.
Unos
años an es se liabian sepa ado de Ingla e a
los Es-
%
Lados-Unidos. El impe io napoleónico ha du ado aún.
ménos que el de Alejand o: el empe ado ha sob e i i-
do aquí á
su
impe io. Bélgica ha dejado de o ma pa -
e
de Holanda. Aus ia ha sido a ojada de Alemania,
Tu quía se es á desmemb ando. No uega no ha hecho
mas que pasa de las manos de Dinama ca_á las de
— 124 —
Suecia; los ducados del Elba, de las de Dinama ca á las
de P usia; la Finlandia, de las de Suecia á las del au ó-
c a a uso.
¿Qué pueblos son, po in, los que se han ace cado?
De los de Alemania pod á deci se que han es echado
los lazos que los unión, no que los han es ablecido:
como hice no a en o o pá a o, exis ía an es del 66,
y más as a que aho a, la Con ede acion Ge mánica.
Se ha econs i uido I alia: es a es oda la endencia á
la unidad que se ha e elado po hechos en es e siglo.
Y ¿bas a es o pa a deci pomposamen e que ma cha
á la unidad el mundo? Ved las naciones odas; de la
más pequeña á la más g ande es án celosas de su in -
dependencia, y las unas pa a, con las o as llenas de
i alidades y descon ianzas. El pa io ismo es oda ía
lo que hace ib a con más ue za las ib as del co a-
zon del homb e, lo que más nos ha lle ado al he ois-
mo y al sac i icio. Acá, en nues a misma Península,
en los con ines de España y F ancia, en las. e ien es-
de los Pi ineos O ien ales, hay una diminu a epúbli-
ca que no llega á con a da mucho- mil kilóme os
cuad ados de e i o io. Pues a en e dos g andes na -
clones,, se é ecuen emen e amenazada de mue e.
Hace p odigios de habilidad po no cae en las manos
de sus ecinos. No le hableis de inco po a se á F an-
cia
.
ni á España: la suble a la idea de pe de su au o-
nomía.
¿Es además un bien oda ag egacion de pueblos?
Debemos en onces 'aplaudi la conduc a de Rusia, que
a, sin cesa ex endiendo su impe io sob e los pueblos
de sus on e as. Debemos alen a á los cza es á que
ealicen-la mona quía uni e sal y empiecen po po-
bajo su
.
ce o á odas las naciónes de Eu opa. No
p e endemós, se di á, que se las euna po la espada;
— 125
mas si no quie en enuncia á Su independencia ¿que-
da
o o medio que el de la ede acion?. La admi imos,
le.con es a á quizá, pa a euni las naciones; pe o
aw-
es del 59 ¿no e an aún naciones muchos de los
blos que hoy o man pa e
-
de I alia? ¿No lo e an Ná-
les, Puma, Módena, Toscana, Ce deña? Se suele con
eni en que el p incipio ede a i o e a aplicable á la
econs i ucion. de I alia; mas ¿cómo no se é que las
,
p o incias de Ingla e a, de F ancia, de Espaha,- de
Aus ia, de Rusia, ue on naciones como lo e an hace
quince amos Ce deii.a, y Nápoles? El hecho ¿ma a el de-
echo? Todas esas p o incias ue o/4 inco po adas á.
sus espec i as naciones, ó po la ue za ó bajo la
con-
dicion de que segui ían gobe nadas en su ida in e-
io po sus ins i uciones y sus leyes. ¿Po qué la e,-
de acion pa a las unas y no pa a las o as?
Yo es oy po que el mundo, si no ma cha, debe ma -
cha á la unidad; no á esa unidad absu da que con-
sis e ea la des uccion de oda a iedad; pe o si á esa
unidad ea la a iedad que descub imos en la na u a-
leza. Y bien, p ecisamen e po que quie o esa unidad,
soy pa ida io de la ede acion y engo en ella una é
absolu a. En polí ica no se me p esen a á á buen se-
gu d'un p incipio que sea como ella de uni e sal
apli-
cacion. Lo mismo si e pa a_ euni ciudades que pa a
enlaza naciones. Lo mismo se adap a á las mona -
quías que á las epúblicas. Lo mismo la podemos em-
plea pa a la o ganizacion social que pa a la o gani-
zacion polí ica. Den o de cada ede acion polí ica -
pueden, po ejemplo, con ede a se sin di icul ad las
di e sas ca ego ías del abajo: la ag icul u a, la in-
dus ia, el come cio, la ciencia, las a es. La unidad se
a o mando de abajo a iba po la escala g adual de
los in e eses: in e eses locales, p o inciales, naciona-
-4
- 26--
les,
eu opeos, con inen ales, humanos. Y se ealiza sin
iolencia y sin es ue zo, po que den o de sus pa i-
cula es in e eses conse a cada g upo su indepen-
dencia.
¡Los in e eses! exclama á al ez alguno. Comp en-
do en p ime luga bajo es e nomb e lo mismo los
mo ales que los ma e iales. Solo ellos caen, además,
bajo la accion de los gobie nos. ¿Se igno a acaso cuál
ha sido el o igen de los pueblos
?
El de la ibu los
ínculos de la sang e: el de las ciudades el cambio.
El cambio ag upó las amilias en pueblos. ¿Cuál ué
el obje o de la au o idad que con ellos nació más a -
de? P ime amen e egula iza las condiciones de es e
mismo cambio: luego ex ende lo á o os se icios. La
au o idad se enca gó de los que e an comunes á odos
los ecinos, y és os de pagá selos con pa e de sus
p oduc os. De aquí
:
los se icios públicos, de aquí los
ibu os. De aquí el gobie no; de aquí la jus icia.
Es o
y
no
o a cosa son en mayo escala las p o in-
cias y las naciones; es o se ia mañana la con ede a-
cion eu opea.
Obsé ese aho a qué es lo que allana el camino á
la u u a _union de los pueblos. Son p incipalmen e
los in e eses. Aba e come cio las on e as ?une
el e o-ca il lo que sepa an los ódios de nacion á
nacion y las p e enciones de aza. Enlazan el- co eo
y
el elég a o las más apa adas gen es. Llaman lag
exposiciones uni e sales á una sola capi al los P o-
duc os de la indus ia del mundo, Nadie es ya ex an-
je o pa a bene icia la iqueza de o os pueblos. Se
celeb an con ecuencia a ados de na egacion y de
cambió. ;Se ponen las naciones de acue do pa a los
semá o os. Queda muchas allas po des ui y e-
claman mucho más 103 in e eses; pe o ¿quién no á
Ñ
o
1
27 ---
ya
en jo que sé
es á
haciendo y en. lo mismO,,que,Mák
po
hace la neces
i
idad de c ea -un pode
supe io ál
de
cada una de las naciones? Unen los in e eses has a
lo que la gue a desune, y engo pa a mí qué más (52,
ménos a de han de log a que p e alezca la
diplo-
macia
sob e la espada, el de echo sob e la ue za, los
allos de los ibunales sob e los juicios de Dios.
No ol ido que los in e eses han sido una de las
p incipales y más pode osas causas de la gue a; no,
po es o dejo de c ee que puedan impedi mañana.
lo que aye p omo ie on y omen a on. En el ondo-
de odas las gue as de la An igüedad se é ealmen-
e la codicia. Se comba e po acumula iquezas, ha-
ce escla os, gana ie as que aumen en, ya el pa-
imonio de la ciudad, ya la o una de los que la ha-
bi an. Cuando un Es ado, leo en Pla os, ha c ecido
de mane a que no le bas an ya sus pas os ni sus cam-
pos pa a la ida de los ciudadanos, hay que oba les
á los ecinos: al es, añade, el o ígen de ese unes o
azo e que llamamos gue a (Lib.
II
de
La República),
En la Edad Media no solia és a p esen a o o alpec o.
Los bá ba os bajaban simplemen e á busca ie as,
en que es ablece se. Ya an es de Jesuc is o habiaa
in adido el Mediodía de Eu opa los cimb ios, que e-
nian del co azon de Dinama ca. O ecian la paz á
Roma, en quien llega on á pone espan o, con la con-
dicion de que les diesen ie as en I alia. Tie as
y
sólo ie as pedia cinco siglos despues esa mul i ud.
de pueblos que, como ellos, abandona on ,en busca.
de mejo es climas los bosques y las
,
mon añas del
No e. Con el mismo in en a on más a de, p ime o
los mongoles y los á a os, luego los u cos. Vinie-
on los á abes mo idos po el sen imien o eligioso,
pe o no ménos aguijoneados po la sed
de
goces y el.