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La arquitectura más allá de las ciudades: presente y futuros

Abstract

Con la revalorización de lo rural, se ha recuperado el interés por el estudio de los pueblos de colonización, incrementándose las acciones de documentación y preservación de los poblados, percibidos como patrimonio colectivo y como espacio representativo de valores opuestos a lo urbano. En este sentido, Ramón Pico defiende en su artículo la importancia social que han cobrado los pueblos de colonización para la ordenación del territorio, entendidos como fórmulas alternativas de desarrollo territorial que frene el crecimiento urbano descontrolado. Sin embargo, el autor cuestiona los prejuicios que aún perduran en torno a las nociones patrimoniales que obstaculizan la labor de conservación de estas poblaciones, preservación que necesita del apoyo institucional y la puesta en marcha de políticas de gestión territorial que apuesten por esta vía de desarrollo.

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La arquitectura más allá de las ciudades: presente y futuros

Author: Pico Valimaña, Ramón
Publisher: Junta de Andalucía: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
Year: 2005
DOI: 10.33349/2005.52.1903
Source: https://idus.us.es/bitstreams/12e7fea0-bb8f-441a-9e93-5eaabda38dd1/download
He co ido las ie as de España y ap endí en sus incones lo que una a qui ec-
u a anónima me enseñaba. Se me llenaban los ojos con eso que el homb e hace
pa a sí, con la sabidu ía de su necesidad ampa ada po la adición del luga . De
so p esa en so p esa adi iné la medida y la unción de los espacios que edi icó
pa a cobija su ida y su abajo, y cómo p esen ía con espe o los en o nos pa a
la con i encia. Así nacían, así se hicie on los pueblos que yo admi aba y de los
que ap endí la ley ocul a de su o denación espon ánea.
(J.A. Fe nández del Amo)
La ei indicación de la condición múl iple del enómeno u bano a
la que asis imos en los úl imos años, pe ec amen e e lejada en
las e lexiones de Ignasi Sola-Mo ales1, ha dado paso a una é il
co ien e de in es igaciones, es udios y publicaciones que han a-
ado de asen a el conocimien o y que ienen un magní ico ema-
e en las doce capas supe pues as que in eg an la eno ada isión
u bana de Ga cía Vázquez 2.
Aho a bien, más allá de lo u bano, del enómeno me opoli ano y
la explosión de la ciudad gené ica a docapi alis a que an o nos
ascina, pa ece que el momen o esul a adecuado pa a pone am-
bién los ojos en esos o os e i o ios alejados de las i udes (y los
p oblemas) de lo u bano.
La e imología del é mino ag oi no deja luga a dudas: sal aje. Los
g iegos a ibuían odas las i udes a la ida en la ciudad, el ci is-
mo, la inu a, el en endimien o, y odas las mise ias a la ida ag a-
ia, la za iedad, la o peza, el mal gus o. És a es una condición que
lo u al ha a as ado has a nues os días, pe o e ec i amen e, las
condiciones han cambiado3. Cambia on en 1984 y lo siguen ha-
ciendo día a día.
Po odo ello, la espe anza desde la que hace algunos años me
ace qué po p ime a ez al es udio de los Poblados de Coloniza-
ción4hoy se man iene i a, aunque en una di ección bien dis in a
que me lle a a comenza es e a ículo desde su conclusión: los Po-
blados de Colonización anquis as cuen an en la ac ualidad con
un al ísimo po encial en nues a sociedad, y más en conc e o en
el u u o desa ollo e i o ial de nues a comunidad andaluza.
Ol idos y mal a os
El balance ac ual pa a los Poblados de Colonización, conside ados
desde una pe spec i a pa imonial, es sin duda nega i o a e ec os
de in es igación, p o ección, conse ación y, po supues o, de in-
e enciones de ecupe ación.
Sin duda los poblados han sido, como an os o os campos del pa-
imonio, obje o de una e iden e disc iminación en la que con luían
su condición “con empo ánea” y la pesada ca ga ideológica que su
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74068
In es igación
La a qui ec u a más allá de las ciudades.
P esen e y u u os
Ramón Pico Valimaña
Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a. Uni e sidad de Se illa
Resumen
Con la e alo ización de lo u al, se ha ecupe-
ado el in e és po el es udio de los pueblos de
colonización, inc emen ándose las acciones de
documen ación y p ese ación de los poblados,
pe cibidos como pa imonio colec i o y como
espacio ep esen a i o de alo es opues os a lo
u bano. En es e sen ido, Ramón Pico de iende
en su a ículo la impo ancia social que han co-
b ado los pueblos de colonización pa a la o de-
nación del e i o io, en endidos como ó mulas
al e na i as de desa ollo e i o ial que ene el
c ecimien o u bano descon olado. Sin emba go,
el au o cues iona los p ejuicios que aún pe du-
an en o no a las nociones pa imoniales que
obs aculizan la labo de conse ación de es as
poblaciones, p ese ación que necesi a del
apoyo ins i ucional y la pues a en ma cha de po-
lí icas de ges ión e i o ial que apues en po
es a ía de desa ollo.
Palab as cla e
A qui ec u a
Colonización ag a ia
Ins i u o Nacional de Colonización
Pueblos de Colonización
O denación del e i o io
U banismo
Vi iendas u ales
o igen les dejaba. Además, en e a las a qui ec u as cul as de nues-
as ciudades, some idas a una p esión especulado a más ce cana y
po lo an o a un mayo iesgo, la u ela pa a las a qui ec u as u a-
les pa ecía menos p io i a ia.
El ingen e abajo documen al que Monclús y Oyón coo dina on en
los 80 y la mul iplicación de la sensibilidad pa imonial que acom-
pañó las úl imas décadas del siglo pasado p o oca on un p oceso
incipien e de in es igación y documen ación, animando a nume o-
sos a qui ec os, geóg a os, sociólogos e his o iado es a indaga en
una ealidad has a en onces poco conocida y aún menos alo ada.
El campo de abajo es bien é il: 292 nue os pueblos, 112 de
ellos en Andalucía, ue on cons uidos en e 1941 y 1967 po el
Ins i u o Nacional de Colonización y supusie on el encuen o de la
coyun u a p opicia pa a desa olla ese g an labo a o io de a qui-
ec u a y u banismo que odos conocemos.
Toda ía sin emba go es p on o pa a medi los e ec os de es e p o-
ceso de in es igación y documen ación en el e eno de la p o ec-
ción. Es e as ase documen ación-p o ección, que comienza a
da se ac ualmen e cuen a con un g a e iesgo: cuando nos p eo-
cupamos con ecuencia po denos a el empleo de la a qui ec u-
a mode na como lenguaje supe icial, o igen de a qui ec u as a-
cías, esul a pa adójico cons a a un cie o e inconscien e p ejuicio
ilológico en la alo ación de la a qui ec u a del Mo imien o Mo-
de no que nos hace minus alo a eje cicios decididamen e mode -
nos en sus plan eamien os, como algunos de es os poblados, que
a on an la cues ión lingüís ica desde posiciones lexibles, lige as,
i ónicas, in ascenden es si se quie e, en cualquie caso secunda-
ias, an e la e dade a ocación de cons ui espacios donde el
homb e habi e, se elacione. Esqui el, una ob a imp escindible de
Alejand o de la So a, se ía el mejo ejemplo.
Resul a en onces ex año cons a a po ejemplo la ca encia de
es os poblados en el Regis o Ibé ico desa ollado po DoCoMoMo.
Una ca encia que no pa e ni mucho menos del desconocimien o
sino del absolu o con encimien o del “meno in e és coyun u al”
de es as ob as.
No es ex año ampoco que la plani icación u banís ica municipal,
bas an e menos cuidadosa po lo gene al, apenas se haya pa ado
a obse a el alo de los Poblados de Colonización.
Uno de los casos más d amá icos en Andalucía lo encon a íamos
en Mi ael ío, una pedanía del municipio de Vilches (Jaén) cuyo ale-
jamien o del núcleo p incipal ha ga an izado su au onomía y un
cie o g ado de conse ación. El poblado ha ido c eciendo len a-
men e, y has a echas muy ecien es, no ha is o la necesidad de
edi ica nue as i iendas. Cuando es o ha ocu ido, desde las No -
mas Subsidia ias que o denan el municipio se ha a en ado di ec-
amen e con a la in eg idad de la o denación o iginal.
La singula o denación de Mi ael ío iene su p incipal alo en el
acío cen al que la o dena. Fe nández del Amo se pe mi ió es e a-
zado g acias al educido núme o de i iendas que lo cons i uían
(un o al de 60 i iendas en e colonos, ob e os y a esanos) y la
ubicación del mismo co onando una colina en las p oximidades
del ío. La opción ue adical: ocupando la pa e supe io de la
colina, Del Amo azó un anillo de i iendas que dejaba en su in-
e io un amplio espacio lib e en el que se desa ollan las ac i i-
dades de la ida comuni a ia.
La i iendas cons uyen la pa cela de o ma que las dependencias
ag ícolas ‘mi an al ío’ y a las ie as de labo mien as que las
zonas i ide as se cen an en el espacio público, donde se si úan
la iglesia y el cen o cí ico, el e dade o co azón del cue po cí ico.
Jus amen e en ese co azón mimado po Del Amo se plan ea hoy el
posible c ecimien o del poblado desde un planeamien o que cuen-
a con los benepláci os de odas las adminis aciones in e esadas.
En o as ocasiones, la po encia y el desa ollo de la zona ha sido an
a ollado que el poblado ha sido “abducido” po el es o de la es-
uc u a u bana, pasando a con e i se en una ba iada más. Un
ejemplo pod íamos encon a lo en Campohe moso (Níja , Alme ía),
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74 069
1
1SOLÁ MORALES, I., COSTA, X. P esen e y Fu u os. A qui ec u a en la g andes ciudades,
Col.legi O icial d’A qui ec es de Ca alunya/Cen e de Cul u a Co empo ània de Ba celona, Ba -
celona, 1996
2GARCÍA VÁZQUEZ, C. Ciudad Hojald e. Ba celona: Gus a o Gili, 2004
3SECCHI, B. Le condizioni sono cambia e. Milano: Casabella, 1984
4PICO VALIMAÑA, R. Los Poblados de Colonización. Una Opo unidad pa a el acue do. En
Ac as del 1e Semina io DoCoMoMo Ibé ico, Za agoza, 1997. Pa a la ocasión, y jun o al equi-
po, compues o po alumnos de la ETSA de Se illa -Daniel Gue e o Oli a, C is ina López-Lago
González, José Es eban Ma ín Mañés, Gema O iz Mesa, Ca olina Palacio Jiménez, Manuel
Plazuelo Caballe o y Ál a o Sánchez Palma-, y a mados de dos udimen a ios po á iles y un
escáne de nega i os nos desplazamos a los a chi os de Paseo de La Habana dispues os a di-
gi aliza las mic o ichas que a eso aban la planime ía o iginal de los poblados andaluces. Des-
bo dados po el abajo, ol e íamos a Se illa con una base de da os que incluía los da os bá-
sicos de los poblados andaluces y las imágenes digi ales de 193 mic o ichas co espondien es
a 12 poblados. Ac ualmen e se encuen an en el IAPH.
una o denación en la que Del Amo acudió a la habi ual o ogonali-
dad del azado como cla e de de inición de la es uc u a u bana,
azando pa celas ec angula es en las que la edi icación ecu e a
una pa en e simpli icación o mal pa a ace case a la cúbica a qui-
ec u a au óc ona. El ipo, me iculosamen e elabo ado, alo aba
ambién la inco po ación de elemen os uncionales del luga como
las azo eas isi ables o los po ches de en ada. El espacio público
cen al es un salón en el que se dispone la iglesia, con un sólido
campana io que se uel e pe meable en su basamen o en un eje -
cicio no exen o de inquie ud. Jun o a ella se si úan los disc e os lo-
cales municipales, que no ensomb ecen la ue za simbólica de és a.
Hoy el poblado o iginal es una bu buja de capa du a que g acias a la
po encia de su o denación o iginal man iene su isionomía como ba-
io au ónomo den o de una ealidad u bana de mayo y dis in a en-
idad. A es e hecho con ibuye, sin duda, que la mayo ía de sus ha-
bi an es sean inmig an es inculados a las ac i idades ag ícolas de la
zona, sob e cuya condición de aislamien os pocas oces insis en.
No siemp e ha sido necesa ia la ce canía a la ciudad ni el desa ollo
de la ag icul u a pa a p o oca impo an es mu aciones. En mu-
chos poblados, el de eni de los acon ecimien os y la bonanza de
sus economías po o os caminos han ido al e ando de una u o a
o ma su mo ología y ipología a qui ec ónica has a casos, como
San José del Valle (Je ez de la F on e a, Cádiz), en que esul an di-
ícilmen e econocibles sus condiciones o iginales. En es e camino
se encuen a el Poblado de Esqui el (Alcalá del Río, Se illa).
En palab as de De la So a, Esqui el es un “ensayo ansi o io ( a-
zado ígido, de alles amoldados). El azado es ígido po que nació
de una sola ez, de un solo golpe y sob e un e eno llano como
la palma de la mano, sin acciden e alguno, con o ien ación simé-
ica espec o a la ca e e a, y, en es os casos, hace al a se muy
ba oco pa a hace e o cidos”.
Con el ecu so a la supe manzana y la seg egación de las ci cula-
ciones, So a se en en a a un poblado que comienza ya a ebasa
los lími es de lo de inido como aldea. Jun o al mic oespacio del ca-
lleje o in e io , el pueblo se de ini á median e la c eación de un
mac oespacio de ep esen ación que o ece su imagen a la ca e-
e a que lo oza angencialmen e. Un espacio escapa a e que
queda con igu ado po el bo de de la edi icación en dos plan as y
unos sopo ales in e io es y la ubicación en el mismo de los edi i-
cios ep esen a i os: iglesia y ayun amien o.
En es e caso, la es uc u a u bana p oyec ada pe mi ía una cómo-
da ampliación, po lo que el planeamien o u banís ico pos e io lo
enía bas an e di ícil pa a p o oca una debacle del o den de la co-
men ada en Mi ael ío. Sin emba go, en Esqui el, el g an p oblema
pa a la conse ación del poblado se encuen a en las impo an es
al e aciones que en la ipología a qui ec ónica y en la imagen de
las i iendas se iene p oduciendo, especialmen e desde 1992.
No hubo que espe a a un espec acula desa ollo de la ag icul u-
a (que nunca llegó) pa a ans o ma el case ío. El boom inmobi-
lia io y la eo ien ación de g an pa e de la población masculina
hacia el sec o de la cons ucción han p opiciado sin duda la me-
jo a del ni el de ida de los habi an es de Esqui el, que empiezan
a sen i se incómodos con la imagen “de pueblo” que So a se es-
o zó en da al poblado. El má mol, el g es, la azuleje ía, los ba-
laus es y aplacados de Le oy Me lin, y la ausencia de disciplina
u banís ica ha ían el es o.
Á idos de na u aleza
Desa ollo sos enible es aquel modelo de desa ollo que sa is ace las
necesidades de la gene ación p esen e sin comp ome e la capacidad
de las gene aciones u u as pa a sa is ace sus p opias necesidades….
y que equie e de un p oceso de cambios en el que la u ilización de los
ecu sos, la di ección de las in e siones y la o ien ación de los cambios
ecnológicos e ins i ucionales ac ecien en en po encial ac ual y u u o
pa a a ende las necesidades y aspi aciones humanas.
(In o me B und land, Naciones Unidas, 1987)
Nues a sociedad es á á ida de na u aleza. El ma co de la sos e-
nibilidad en uel e hoy p ác icamen e odas las ace as de la ac-
i idad humana, as con e i se en una posi i a obsesión de
inal de siglo. Su hi o de inicio, el In o me B und land, ponía in-
media amen e el dedo en la llaga: las á eas u banas son las p in-
cipales esponsables de los p oblemas medioambien ales del pla-
ne a (del 75% de la con aminación y el 70% del gas o ene gé ico
ac ual), luego pa ece ob io que es os p oblemas deban esol e -
se desde ellas.
Se a a de una p eocupación habi ual en la his o ia del u banis-
mo. Vi ubio apo aba a aquéllos que enían en sus manos el di-
seño de nue os asen amien os humanos ecomendaciones en
o no a cues iones de emplazamien o, o ien ación, iluminación na-
u al, e c. En el indus ializado siglo XIX, los g a es p oblemas de
insalub idad u bana conduje on a un desa ollo de la endencia hi-
gienis a: Howa d, Ce dá, las Ci y Beau i ul. Ya en el siglo XX, el Mo-
imien o Mode no, desde su adical de ensa del papel social de la
a qui ec u a y el u banismo, concebía las zonas e des como una
de las imp escindibles unciones que debía p opo ciona la ciudad
pa a el bienes a de sus habi an es.
Todos es os plan eamien os en endían sin emba go a la na u aleza
como un bien p o egido pe o suscep ible de ap opiación po el
In es igación
La a qui ec u a más allá
de las ciudades.
P esen e y u u os
Ramón Pico Valimaña
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74070
homb e y u ilizado po sus e ec os pa a la salud ísica y men al. Se
ca ecía de una e lexión sob e el ago amien o de los ecu sos, algo
que llega ía en los años cincuen a, con los inicios se ios de la in-
es igación sob e uen es ene gé icas. Desde en onces se han al-
e nado las de conciencia ambien al (no malmen e unidas a c isis
de con ianza), apagadas a golpes de desa ollismo posi i is a.
Hoy sin emba go pa ece que hemos alcanzado un cie o g ado de
madu ez en es e sen ido y, pese a encon a nos en un pe iodo que
no se ca ac e iza especialmen e po su al a de op imismo, en el
que se nos ende una sociedad en la que odo “ a bien”, la con-
ciencia ambien al ha calado hondo en odos los ni eles.
En el u banismo ac ual es a sensibilidad se aduce en la necesi-
dad de es imula un nue o ace camien o en e a qui ec u a y na-
u aleza, a o ecido po el paso de una gene ación obsesionada
po la elación en e a qui ec u a y ciudad a o a más in e esada
po un nue o con a o con la na u aleza.
Pa a Solá-Mo ales, el en endimien o del enómeno u bano pasa
po econoce los asgos y p ocesos del nue o mundo: “…en la
ac ualidad, los asgos y p ocesos p opios de es e nue o mundo
u bano son demasiado e iden es como pa a ol e el os o a un
lado y nega les la ca a de, nunca mejo dicho, ciudadanía. Se
a a de écnicas y p ocesos que ya exis en, con los que se
ope a, que cons i uyen p ác icas si se quie e ciegas, agmen a-
ias, ca en es de au o e lexión y de odo p oceso c í ico, pe o
con las cuales se o ganiza la ida me opoli ana ac ual”. Y co-
noce los asgos y p ocesos de nues o mundo implica el hecho
de que mi a a la ciudad hoy signi ique lanza la mi ada mucho
más allá, ambién ísicamen e, ol e los ojos al medio u al
como luga de p og eso.
En es e ma co, el papel de los e i o ios u ales esul a decisi o
y la capacidad de la u banís ica u al, la “ u alís ica”, al y como
es de inida en 1940 po Amos Edello, es incues ionable. Han pa-
sado se en a años desde que Mussolini p omo ie a (1931-37) la
o denación de las “ci a nuo e”: Li o ia, Sabaudia, Pomezia,
Ap ilia y Pon inia en el e i o io ecino a Roma del Ag o Pon ino
con el in decla ado de “da ie a a los campesinos, de c ea un
homb e nue o, el homb e ascis a an iu bano y an iob e o, liga-
do a la ie a y de o o del égimen, del cual es deudo de odo:
casa, ie a, abajo... bajo el con ol del pa ido”.
Se en a años que pe mi en in e i comple amen e ese in y obse -
a el medio u al como un luga capaz de e oluciona hacia es-
uc u as cuyos obje i os de a monía con el medio na u al y coo-
pe ación e in eg ación social de sus habi an es lo con ie an en
uno de los ma cos más ape ecibles del siglo XXI.
Hoy debemos e las ciudades como los e ugios de la solida idad.
(Jaime Le ne , alcalde de Cu i iba.)
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74 071
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2. Plan a de o denación del Poblado de Mi ael ío (Vilches, Jaén). J.A. Fe nández del
Amo, 1964-67. Fuen e: A chi o del INC
3. Mi ael ío. Vi iendas de colonos del anillo pe ime al. Fuen e: A chi o del INC
Fu u os. Mas allá de las ciudades
No hay indicios de ciudades ni ecnología, pe o in uyo o mas de ida
ahí abajo...
(Luke Skywalke , en El Impe io Con aa aca.)
Desde su o igen, los Poblados de Colonización cuen an, según mi
opinión, con un alo undamen al: su capacidad de acue do en e
condición mode na e in e p e ación de la adición. Es e hecho po-
sibili a ap o echa sin p ejuicios y con simila alan e las bondades
de las nue as eo ías y écnicas u banís icas del momen o jun o a
las de la cul u a popula he edada.
Los poblados, ciudades aisladas y ep oducidas en el espacio, se
mues an como un medio u bano ex ao dina iamen e e icaz,
capaz de sin e iza necesidades has a en onces con adic o ias, es-
ableciendo una coincidencia é il y lúcida de las di e sas de-
mandas del pensamien o u banís ico con empo áneo: la inclusión
de la na u aleza en la ciudad, la inco po ación del abajo a és a,
en de ini i a, la acogida de la expe iencia popula y la adición.
Podemos encon a una in e esan e expe iencia en es e sen ido, ca -
gada de posibilidades, en la o mulación del Plan Es a égico de Je ez
de la F on e a (Cádiz), un municipio cuyo ex enso é mino municipal
(141.000 has, uno de los mayo es del país) acogió doce de los cien-
o doce poblados sob e los que el I.N.C. abajó en Andalucía.
Su his o ia a anca en la década de los cua en a. Con la in ensi i-
cación del egadío, la demanda de mano de ob a de las iñas y el
empob ecimien o gene al del país, especialmen e en las zonas se-
anas, en es os años aumen a ía conside ablemen e el núme o de
jo nale os empo ales en el é mino, desbo dándose las posibilida-
des de alojamien o en los co ijos. P oli e a on así g an núme o de
asen amien os en ías pecua ias, median e la ocupación pací ica
de és as y en algunos casos, desa ollándose en o no a edi ica-
ciones que daban se icios a las mismas. Dichas edi icaciones que
comenza on siendo chozas y eniendo un ca ác e exclusi amen e
empo al, con el iempo, e oluciona ían en cuan o a calidad, pa a
i adqui iendo ca ác e de ini i o.
El I.N.C., an e las necesidades de aloja a esa población c ecien e
en poblados donde la plani icación ue a po delan e de la espon-
aneidad, se p opuso la c eación de poblados no supe io es a los
1.000 habi an es, a endiendo a c i e ios de p oximidad a las ie as
de cul i o y ce canía en e los poblados. Es así como comienza a
pobla se de o ma plani icada el é mino municipal.
En algunos casos, cuando las dimensiones de las zonas colonizadas no
suponían su icien e en idad que jus i icase un poblado, se ecu ía a edi-
icaciones en diseminado. Hecho és e que ha se ido pa a desa olla
en su en o no algún asen amien o espon áneo pos e io .
Nos encon amos, pues, que en e a las cons ucciones que los
g andes p opie a ios ealizaban den o de sus explo aciones y aque-
llas o as que el I.N.C. plani icaba en las zonas que colonizaba me-
dian e poblados o diseminados, su gen o as espon áneas y p o-
g esi as de muy dis in o ca ác e , cons uidas po jo nale os que
accedían de o ma empo al a un abajo ag ícola.
El desa ollo de es os es ipos de asen amien os (co ijos, pobla-
dos y espon áneos) has a nues os días ha con ibuido a la e e-
b ación y o denación del e i o io u al je ezano.
In es igación
La a qui ec u a más allá
de las ciudades.
P esen e y u u os
Ramón Pico Valimaña
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74072
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Me ece la pena hace hincapié en los obje i os que los u banis as
se han ijado pa a de e mina los pa áme os de o denación de
es os poblados. La Re isión del Plan Gene al de 1995 es ablece
que “El obje i o de es a no ma i a es el man enimien o de la mo -
ología u bana y de las ipologías ac ualmen e exis en es”.
Pe o la ealidad de es os poblados en nues os días esponde a
o os da os que dejan obsole a una no ma i a pensada pa a la
cul u a de “pa ia y ie a” de inales de los cua en a. Es cie o
que el uso de i ienda ag ícola de las pa celas, en el o igen de
la ac i idad del Ins i u o Nacional de Colonización, obligaba a
unas dimensiones gene osas de las mismas: los ape os de la-
b anza, pa es de cosechas, pequeños hue os, ca os, e inclu-
so bes ias, compa ían la ida in e io de las amilias de los po-
blados.
Sin emba go, el p opio I.N.C. cues ionó, en sus úl imas ac ua-
ciones, es e ipo de pa celación. Habían pasado dos décadas y
el abajo del campo, a aíz de la indus ialización de los sesen-
a, se había is o comple amen e ans o mado. Quedaban sin
sen ido el “módulo ca o” (o igen de la dis ibución de los asen-
amien os en el e i o io y la pa celación ag ícola), las dobles ci -
culaciones, los amplios co ales in e io es, los cobe izos de las
bes ias o ac o es (la maquina ia gene almen e se a endaba), e
incluso los p og amas amilia es.
Es impo an e obse a cómo las amplias pa celas se han ido
ans o mando en su in e io . El espacio ese ado pa a los ani-
males a siendo ocupado po la descendencia y pa en ela de los
p ime os p opie a ios, p olongándose la edi icación esidencial
en el in e io de los co ales. El esul ado es una sue e de pa -
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74 073
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4 y 5. Mi ael ío. Las cons ucciones adminis a i as cen an el espacio público cen al
6. Plan a de o denación del Poblado de Esqui el (Alcalá del Río, Se illa). Alejand o de
la So a, 1952-63
7. En o no del Poblado de Doña Blanca (El Pue o de San a Ma ía, Cádiz)
celas colec i as, a modo de condominios, en los que con i en
dos o más unidades amilia es compa iendo pue a y acceso.
La ealidad de la escasez de i ienda ha conducido a es a ans-
o mación, a la que el u banismo y la a qui ec u a deben da
espues a.
Po o a pa e, han pasado ¡casi sesen a años!, y las ans o ma-
ciones en la disciplina u banís ica y a qui ec ónica han sido no a-
bles. Hoy el discu so de la disciplina se o ien a a da espues a
median e nue as al e na i as y sis emas a la sociedad de p inci-
pios de siglo econociendo sus alo es de di e sidad, mo ilidad,
mes izaje, globalización, e c.
Las nue as ideas u banas p e enden en de ini i a alcanza espa-
cios do ados de mayo lexibilidad y humanidad, en los que sea po-
sible es ablece nue as elaciones en e la i ienda y el espacio pú-
blico, e incluso en e las p opias i iendas.
En es a línea, el u u o Plan Es a égico de la ciudad de Je ez, ac-
ualmen e en edacción, apues a po un modelo in eg ado y equi-
lib ado en e el núcleo p incipal y los núcleos u ales, iden i ican-
do a la ciudad como JEREZ + NUR (un hecho simbólicamen e im-
po an e) y buscando un modelo de in eg ación e i o ial en el que
se a icule una elación in ensa en e el espacio u bano consolida-
do y un eno ado espacio u al.
En es e modelo se plan ean cues iones de absolu a ac ualidad y ne-
cesidad como la in e sión del p oceso de c ecimien o ex ensi o del
núcleo p incipal, apos ando po la densi icación de los núcleos me-
no es; la apues a po la i alidad y el desa ollo del sec o p oduc-
i o ag ícola; la de inición y desa ollo de un sis ema de uso públi-
co y lib e que iene como base la iden i icación de un paisaje y sus
señas de iden idad, que ac úe como elemen o a iculado e in e-
g ado del es o de ac i idades del e i o io; el desa ollo de una
ciudad de edes, que acili e el acceso de oda la ciudadanía a las
úl imas ecnologías limpias de comunicación, y que ga an icen el
con ac o y la in o mación más allá de su en o no espacial inme-
dia o (es e hecho pe mi i ía hace ealidad el sueño del ele abajo
y educi los desplazamien os y sus “e ec os cola e ales”: con a-
minación, acciden es, consumo ene gé ico, pé dida de iempo y e-
cu sos, ensiones, e c., aunque el e ec o “desma e ialización” que
p o oca debili a el ac o de cohesión social); o cues iones an de-
cisi as como la au ogene ación de ene gía de los dis in os asen a-
mien os.
La ciudad- e i o io se ace ca.
In es igación
La a qui ec u a más allá
de las ciudades.
P esen e y u u os
Ramón Pico Valimaña
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74074
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8. Dis ibución de en idades meno es en el é mino municipal de Je ez de la F on e a