He co ido las ie as de España y ap endí en sus incones lo que una a qui ec-
u a anónima me enseñaba. Se me llenaban los ojos con eso que el homb e hace
pa a sí, con la sabidu ía de su necesidad ampa ada po la adición del luga . De
so p esa en so p esa adi iné la medida y la unción de los espacios que edi icó
pa a cobija su ida y su abajo, y cómo p esen ía con espe o los en o nos pa a
la con i encia. Así nacían, así se hicie on los pueblos que yo admi aba y de los
que ap endí la ley ocul a de su o denación espon ánea.
(J.A. Fe nández del Amo)
La ei indicación de la condición múl iple del enómeno u bano a
la que asis imos en los úl imos años, pe ec amen e e lejada en
las e lexiones de Ignasi Sola-Mo ales1, ha dado paso a una é il
co ien e de in es igaciones, es udios y publicaciones que han a-
ado de asen a el conocimien o y que ienen un magní ico ema-
e en las doce capas supe pues as que in eg an la eno ada isión
u bana de Ga cía Vázquez 2.
Aho a bien, más allá de lo u bano, del enómeno me opoli ano y
la explosión de la ciudad gené ica a docapi alis a que an o nos
ascina, pa ece que el momen o esul a adecuado pa a pone am-
bién los ojos en esos o os e i o ios alejados de las i udes (y los
p oblemas) de lo u bano.
La e imología del é mino ag oi no deja luga a dudas: sal aje. Los
g iegos a ibuían odas las i udes a la ida en la ciudad, el ci is-
mo, la inu a, el en endimien o, y odas las mise ias a la ida ag a-
ia, la za iedad, la o peza, el mal gus o. És a es una condición que
lo u al ha a as ado has a nues os días, pe o e ec i amen e, las
condiciones han cambiado3. Cambia on en 1984 y lo siguen ha-
ciendo día a día.
Po odo ello, la espe anza desde la que hace algunos años me
ace qué po p ime a ez al es udio de los Poblados de Coloniza-
ción4hoy se man iene i a, aunque en una di ección bien dis in a
que me lle a a comenza es e a ículo desde su conclusión: los Po-
blados de Colonización anquis as cuen an en la ac ualidad con
un al ísimo po encial en nues a sociedad, y más en conc e o en
el u u o desa ollo e i o ial de nues a comunidad andaluza.
Ol idos y mal a os
El balance ac ual pa a los Poblados de Colonización, conside ados
desde una pe spec i a pa imonial, es sin duda nega i o a e ec os
de in es igación, p o ección, conse ación y, po supues o, de in-
e enciones de ecupe ación.
Sin duda los poblados han sido, como an os o os campos del pa-
imonio, obje o de una e iden e disc iminación en la que con luían
su condición “con empo ánea” y la pesada ca ga ideológica que su
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74068
In es igación
La a qui ec u a más allá de las ciudades.
P esen e y u u os
Ramón Pico Valimaña
Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a. Uni e sidad de Se illa
Resumen
Con la e alo ización de lo u al, se ha ecupe-
ado el in e és po el es udio de los pueblos de
colonización, inc emen ándose las acciones de
documen ación y p ese ación de los poblados,
pe cibidos como pa imonio colec i o y como
espacio ep esen a i o de alo es opues os a lo
u bano. En es e sen ido, Ramón Pico de iende
en su a ículo la impo ancia social que han co-
b ado los pueblos de colonización pa a la o de-
nación del e i o io, en endidos como ó mulas
al e na i as de desa ollo e i o ial que ene el
c ecimien o u bano descon olado. Sin emba go,
el au o cues iona los p ejuicios que aún pe du-
an en o no a las nociones pa imoniales que
obs aculizan la labo de conse ación de es as
poblaciones, p ese ación que necesi a del
apoyo ins i ucional y la pues a en ma cha de po-
lí icas de ges ión e i o ial que apues en po
es a ía de desa ollo.
Palab as cla e
A qui ec u a
Colonización ag a ia
Ins i u o Nacional de Colonización
Pueblos de Colonización
O denación del e i o io
U banismo
Vi iendas u ales
o igen les dejaba. Además, en e a las a qui ec u as cul as de nues-
as ciudades, some idas a una p esión especulado a más ce cana y
po lo an o a un mayo iesgo, la u ela pa a las a qui ec u as u a-
les pa ecía menos p io i a ia.
El ingen e abajo documen al que Monclús y Oyón coo dina on en
los 80 y la mul iplicación de la sensibilidad pa imonial que acom-
pañó las úl imas décadas del siglo pasado p o oca on un p oceso
incipien e de in es igación y documen ación, animando a nume o-
sos a qui ec os, geóg a os, sociólogos e his o iado es a indaga en
una ealidad has a en onces poco conocida y aún menos alo ada.
El campo de abajo es bien é il: 292 nue os pueblos, 112 de
ellos en Andalucía, ue on cons uidos en e 1941 y 1967 po el
Ins i u o Nacional de Colonización y supusie on el encuen o de la
coyun u a p opicia pa a desa olla ese g an labo a o io de a qui-
ec u a y u banismo que odos conocemos.
Toda ía sin emba go es p on o pa a medi los e ec os de es e p o-
ceso de in es igación y documen ación en el e eno de la p o ec-
ción. Es e as ase documen ación-p o ección, que comienza a
da se ac ualmen e cuen a con un g a e iesgo: cuando nos p eo-
cupamos con ecuencia po denos a el empleo de la a qui ec u-
a mode na como lenguaje supe icial, o igen de a qui ec u as a-
cías, esul a pa adójico cons a a un cie o e inconscien e p ejuicio
ilológico en la alo ación de la a qui ec u a del Mo imien o Mo-
de no que nos hace minus alo a eje cicios decididamen e mode -
nos en sus plan eamien os, como algunos de es os poblados, que
a on an la cues ión lingüís ica desde posiciones lexibles, lige as,
i ónicas, in ascenden es si se quie e, en cualquie caso secunda-
ias, an e la e dade a ocación de cons ui espacios donde el
homb e habi e, se elacione. Esqui el, una ob a imp escindible de
Alejand o de la So a, se ía el mejo ejemplo.
Resul a en onces ex año cons a a po ejemplo la ca encia de
es os poblados en el Regis o Ibé ico desa ollado po DoCoMoMo.
Una ca encia que no pa e ni mucho menos del desconocimien o
sino del absolu o con encimien o del “meno in e és coyun u al”
de es as ob as.
No es ex año ampoco que la plani icación u banís ica municipal,
bas an e menos cuidadosa po lo gene al, apenas se haya pa ado
a obse a el alo de los Poblados de Colonización.
Uno de los casos más d amá icos en Andalucía lo encon a íamos
en Mi ael ío, una pedanía del municipio de Vilches (Jaén) cuyo ale-
jamien o del núcleo p incipal ha ga an izado su au onomía y un
cie o g ado de conse ación. El poblado ha ido c eciendo len a-
men e, y has a echas muy ecien es, no ha is o la necesidad de
edi ica nue as i iendas. Cuando es o ha ocu ido, desde las No -
mas Subsidia ias que o denan el municipio se ha a en ado di ec-
amen e con a la in eg idad de la o denación o iginal.
La singula o denación de Mi ael ío iene su p incipal alo en el
acío cen al que la o dena. Fe nández del Amo se pe mi ió es e a-
zado g acias al educido núme o de i iendas que lo cons i uían
(un o al de 60 i iendas en e colonos, ob e os y a esanos) y la
ubicación del mismo co onando una colina en las p oximidades
del ío. La opción ue adical: ocupando la pa e supe io de la
colina, Del Amo azó un anillo de i iendas que dejaba en su in-
e io un amplio espacio lib e en el que se desa ollan las ac i i-
dades de la ida comuni a ia.
La i iendas cons uyen la pa cela de o ma que las dependencias
ag ícolas ‘mi an al ío’ y a las ie as de labo mien as que las
zonas i ide as se cen an en el espacio público, donde se si úan
la iglesia y el cen o cí ico, el e dade o co azón del cue po cí ico.
Jus amen e en ese co azón mimado po Del Amo se plan ea hoy el
posible c ecimien o del poblado desde un planeamien o que cuen-
a con los benepláci os de odas las adminis aciones in e esadas.
En o as ocasiones, la po encia y el desa ollo de la zona ha sido an
a ollado que el poblado ha sido “abducido” po el es o de la es-
uc u a u bana, pasando a con e i se en una ba iada más. Un
ejemplo pod íamos encon a lo en Campohe moso (Níja , Alme ía),
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74 069
1
1SOLÁ MORALES, I., COSTA, X. P esen e y Fu u os. A qui ec u a en la g andes ciudades,
Col.legi O icial d’A qui ec es de Ca alunya/Cen e de Cul u a Co empo ània de Ba celona, Ba -
celona, 1996
2GARCÍA VÁZQUEZ, C. Ciudad Hojald e. Ba celona: Gus a o Gili, 2004
3SECCHI, B. Le condizioni sono cambia e. Milano: Casabella, 1984
4PICO VALIMAÑA, R. Los Poblados de Colonización. Una Opo unidad pa a el acue do. En
Ac as del 1e Semina io DoCoMoMo Ibé ico, Za agoza, 1997. Pa a la ocasión, y jun o al equi-
po, compues o po alumnos de la ETSA de Se illa -Daniel Gue e o Oli a, C is ina López-Lago
González, José Es eban Ma ín Mañés, Gema O iz Mesa, Ca olina Palacio Jiménez, Manuel
Plazuelo Caballe o y Ál a o Sánchez Palma-, y a mados de dos udimen a ios po á iles y un
escáne de nega i os nos desplazamos a los a chi os de Paseo de La Habana dispues os a di-
gi aliza las mic o ichas que a eso aban la planime ía o iginal de los poblados andaluces. Des-
bo dados po el abajo, ol e íamos a Se illa con una base de da os que incluía los da os bá-
sicos de los poblados andaluces y las imágenes digi ales de 193 mic o ichas co espondien es
a 12 poblados. Ac ualmen e se encuen an en el IAPH.
una o denación en la que Del Amo acudió a la habi ual o ogonali-
dad del azado como cla e de de inición de la es uc u a u bana,
azando pa celas ec angula es en las que la edi icación ecu e a
una pa en e simpli icación o mal pa a ace case a la cúbica a qui-
ec u a au óc ona. El ipo, me iculosamen e elabo ado, alo aba
ambién la inco po ación de elemen os uncionales del luga como
las azo eas isi ables o los po ches de en ada. El espacio público
cen al es un salón en el que se dispone la iglesia, con un sólido
campana io que se uel e pe meable en su basamen o en un eje -
cicio no exen o de inquie ud. Jun o a ella se si úan los disc e os lo-
cales municipales, que no ensomb ecen la ue za simbólica de és a.
Hoy el poblado o iginal es una bu buja de capa du a que g acias a la
po encia de su o denación o iginal man iene su isionomía como ba-
io au ónomo den o de una ealidad u bana de mayo y dis in a en-
idad. A es e hecho con ibuye, sin duda, que la mayo ía de sus ha-
bi an es sean inmig an es inculados a las ac i idades ag ícolas de la
zona, sob e cuya condición de aislamien os pocas oces insis en.
No siemp e ha sido necesa ia la ce canía a la ciudad ni el desa ollo
de la ag icul u a pa a p o oca impo an es mu aciones. En mu-
chos poblados, el de eni de los acon ecimien os y la bonanza de
sus economías po o os caminos han ido al e ando de una u o a
o ma su mo ología y ipología a qui ec ónica has a casos, como
San José del Valle (Je ez de la F on e a, Cádiz), en que esul an di-
ícilmen e econocibles sus condiciones o iginales. En es e camino
se encuen a el Poblado de Esqui el (Alcalá del Río, Se illa).
En palab as de De la So a, Esqui el es un “ensayo ansi o io ( a-
zado ígido, de alles amoldados). El azado es ígido po que nació
de una sola ez, de un solo golpe y sob e un e eno llano como
la palma de la mano, sin acciden e alguno, con o ien ación simé-
ica espec o a la ca e e a, y, en es os casos, hace al a se muy
ba oco pa a hace e o cidos”.
Con el ecu so a la supe manzana y la seg egación de las ci cula-
ciones, So a se en en a a un poblado que comienza ya a ebasa
los lími es de lo de inido como aldea. Jun o al mic oespacio del ca-
lleje o in e io , el pueblo se de ini á median e la c eación de un
mac oespacio de ep esen ación que o ece su imagen a la ca e-
e a que lo oza angencialmen e. Un espacio escapa a e que
queda con igu ado po el bo de de la edi icación en dos plan as y
unos sopo ales in e io es y la ubicación en el mismo de los edi i-
cios ep esen a i os: iglesia y ayun amien o.
En es e caso, la es uc u a u bana p oyec ada pe mi ía una cómo-
da ampliación, po lo que el planeamien o u banís ico pos e io lo
enía bas an e di ícil pa a p o oca una debacle del o den de la co-
men ada en Mi ael ío. Sin emba go, en Esqui el, el g an p oblema
pa a la conse ación del poblado se encuen a en las impo an es
al e aciones que en la ipología a qui ec ónica y en la imagen de
las i iendas se iene p oduciendo, especialmen e desde 1992.
No hubo que espe a a un espec acula desa ollo de la ag icul u-
a (que nunca llegó) pa a ans o ma el case ío. El boom inmobi-
lia io y la eo ien ación de g an pa e de la población masculina
hacia el sec o de la cons ucción han p opiciado sin duda la me-
jo a del ni el de ida de los habi an es de Esqui el, que empiezan
a sen i se incómodos con la imagen “de pueblo” que So a se es-
o zó en da al poblado. El má mol, el g es, la azuleje ía, los ba-
laus es y aplacados de Le oy Me lin, y la ausencia de disciplina
u banís ica ha ían el es o.
Á idos de na u aleza
Desa ollo sos enible es aquel modelo de desa ollo que sa is ace las
necesidades de la gene ación p esen e sin comp ome e la capacidad
de las gene aciones u u as pa a sa is ace sus p opias necesidades….
y que equie e de un p oceso de cambios en el que la u ilización de los
ecu sos, la di ección de las in e siones y la o ien ación de los cambios
ecnológicos e ins i ucionales ac ecien en en po encial ac ual y u u o
pa a a ende las necesidades y aspi aciones humanas.
(In o me B und land, Naciones Unidas, 1987)
Nues a sociedad es á á ida de na u aleza. El ma co de la sos e-
nibilidad en uel e hoy p ác icamen e odas las ace as de la ac-
i idad humana, as con e i se en una posi i a obsesión de
inal de siglo. Su hi o de inicio, el In o me B und land, ponía in-
media amen e el dedo en la llaga: las á eas u banas son las p in-
cipales esponsables de los p oblemas medioambien ales del pla-
ne a (del 75% de la con aminación y el 70% del gas o ene gé ico
ac ual), luego pa ece ob io que es os p oblemas deban esol e -
se desde ellas.
Se a a de una p eocupación habi ual en la his o ia del u banis-
mo. Vi ubio apo aba a aquéllos que enían en sus manos el di-
seño de nue os asen amien os humanos ecomendaciones en
o no a cues iones de emplazamien o, o ien ación, iluminación na-
u al, e c. En el indus ializado siglo XIX, los g a es p oblemas de
insalub idad u bana conduje on a un desa ollo de la endencia hi-
gienis a: Howa d, Ce dá, las Ci y Beau i ul. Ya en el siglo XX, el Mo-
imien o Mode no, desde su adical de ensa del papel social de la
a qui ec u a y el u banismo, concebía las zonas e des como una
de las imp escindibles unciones que debía p opo ciona la ciudad
pa a el bienes a de sus habi an es.
Todos es os plan eamien os en endían sin emba go a la na u aleza
como un bien p o egido pe o suscep ible de ap opiación po el
In es igación
La a qui ec u a más allá
de las ciudades.
P esen e y u u os
Ramón Pico Valimaña
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74070
homb e y u ilizado po sus e ec os pa a la salud ísica y men al. Se
ca ecía de una e lexión sob e el ago amien o de los ecu sos, algo
que llega ía en los años cincuen a, con los inicios se ios de la in-
es igación sob e uen es ene gé icas. Desde en onces se han al-
e nado las de conciencia ambien al (no malmen e unidas a c isis
de con ianza), apagadas a golpes de desa ollismo posi i is a.
Hoy sin emba go pa ece que hemos alcanzado un cie o g ado de
madu ez en es e sen ido y, pese a encon a nos en un pe iodo que
no se ca ac e iza especialmen e po su al a de op imismo, en el
que se nos ende una sociedad en la que odo “ a bien”, la con-
ciencia ambien al ha calado hondo en odos los ni eles.
En el u banismo ac ual es a sensibilidad se aduce en la necesi-
dad de es imula un nue o ace camien o en e a qui ec u a y na-
u aleza, a o ecido po el paso de una gene ación obsesionada
po la elación en e a qui ec u a y ciudad a o a más in e esada
po un nue o con a o con la na u aleza.
Pa a Solá-Mo ales, el en endimien o del enómeno u bano pasa
po econoce los asgos y p ocesos del nue o mundo: “…en la
ac ualidad, los asgos y p ocesos p opios de es e nue o mundo
u bano son demasiado e iden es como pa a ol e el os o a un
lado y nega les la ca a de, nunca mejo dicho, ciudadanía. Se
a a de écnicas y p ocesos que ya exis en, con los que se
ope a, que cons i uyen p ác icas si se quie e ciegas, agmen a-
ias, ca en es de au o e lexión y de odo p oceso c í ico, pe o
con las cuales se o ganiza la ida me opoli ana ac ual”. Y co-
noce los asgos y p ocesos de nues o mundo implica el hecho
de que mi a a la ciudad hoy signi ique lanza la mi ada mucho
más allá, ambién ísicamen e, ol e los ojos al medio u al
como luga de p og eso.
En es e ma co, el papel de los e i o ios u ales esul a decisi o
y la capacidad de la u banís ica u al, la “ u alís ica”, al y como
es de inida en 1940 po Amos Edello, es incues ionable. Han pa-
sado se en a años desde que Mussolini p omo ie a (1931-37) la
o denación de las “ci a nuo e”: Li o ia, Sabaudia, Pomezia,
Ap ilia y Pon inia en el e i o io ecino a Roma del Ag o Pon ino
con el in decla ado de “da ie a a los campesinos, de c ea un
homb e nue o, el homb e ascis a an iu bano y an iob e o, liga-
do a la ie a y de o o del égimen, del cual es deudo de odo:
casa, ie a, abajo... bajo el con ol del pa ido”.
Se en a años que pe mi en in e i comple amen e ese in y obse -
a el medio u al como un luga capaz de e oluciona hacia es-
uc u as cuyos obje i os de a monía con el medio na u al y coo-
pe ación e in eg ación social de sus habi an es lo con ie an en
uno de los ma cos más ape ecibles del siglo XXI.
Hoy debemos e las ciudades como los e ugios de la solida idad.
(Jaime Le ne , alcalde de Cu i iba.)
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74 071
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2. Plan a de o denación del Poblado de Mi ael ío (Vilches, Jaén). J.A. Fe nández del
Amo, 1964-67. Fuen e: A chi o del INC
3. Mi ael ío. Vi iendas de colonos del anillo pe ime al. Fuen e: A chi o del INC
Fu u os. Mas allá de las ciudades
No hay indicios de ciudades ni ecnología, pe o in uyo o mas de ida
ahí abajo...
(Luke Skywalke , en El Impe io Con aa aca.)
Desde su o igen, los Poblados de Colonización cuen an, según mi
opinión, con un alo undamen al: su capacidad de acue do en e
condición mode na e in e p e ación de la adición. Es e hecho po-
sibili a ap o echa sin p ejuicios y con simila alan e las bondades
de las nue as eo ías y écnicas u banís icas del momen o jun o a
las de la cul u a popula he edada.
Los poblados, ciudades aisladas y ep oducidas en el espacio, se
mues an como un medio u bano ex ao dina iamen e e icaz,
capaz de sin e iza necesidades has a en onces con adic o ias, es-
ableciendo una coincidencia é il y lúcida de las di e sas de-
mandas del pensamien o u banís ico con empo áneo: la inclusión
de la na u aleza en la ciudad, la inco po ación del abajo a és a,
en de ini i a, la acogida de la expe iencia popula y la adición.
Podemos encon a una in e esan e expe iencia en es e sen ido, ca -
gada de posibilidades, en la o mulación del Plan Es a égico de Je ez
de la F on e a (Cádiz), un municipio cuyo ex enso é mino municipal
(141.000 has, uno de los mayo es del país) acogió doce de los cien-
o doce poblados sob e los que el I.N.C. abajó en Andalucía.
Su his o ia a anca en la década de los cua en a. Con la in ensi i-
cación del egadío, la demanda de mano de ob a de las iñas y el
empob ecimien o gene al del país, especialmen e en las zonas se-
anas, en es os años aumen a ía conside ablemen e el núme o de
jo nale os empo ales en el é mino, desbo dándose las posibilida-
des de alojamien o en los co ijos. P oli e a on así g an núme o de
asen amien os en ías pecua ias, median e la ocupación pací ica
de és as y en algunos casos, desa ollándose en o no a edi ica-
ciones que daban se icios a las mismas. Dichas edi icaciones que
comenza on siendo chozas y eniendo un ca ác e exclusi amen e
empo al, con el iempo, e oluciona ían en cuan o a calidad, pa a
i adqui iendo ca ác e de ini i o.
El I.N.C., an e las necesidades de aloja a esa población c ecien e
en poblados donde la plani icación ue a po delan e de la espon-
aneidad, se p opuso la c eación de poblados no supe io es a los
1.000 habi an es, a endiendo a c i e ios de p oximidad a las ie as
de cul i o y ce canía en e los poblados. Es así como comienza a
pobla se de o ma plani icada el é mino municipal.
En algunos casos, cuando las dimensiones de las zonas colonizadas no
suponían su icien e en idad que jus i icase un poblado, se ecu ía a edi-
icaciones en diseminado. Hecho és e que ha se ido pa a desa olla
en su en o no algún asen amien o espon áneo pos e io .
Nos encon amos, pues, que en e a las cons ucciones que los
g andes p opie a ios ealizaban den o de sus explo aciones y aque-
llas o as que el I.N.C. plani icaba en las zonas que colonizaba me-
dian e poblados o diseminados, su gen o as espon áneas y p o-
g esi as de muy dis in o ca ác e , cons uidas po jo nale os que
accedían de o ma empo al a un abajo ag ícola.
El desa ollo de es os es ipos de asen amien os (co ijos, pobla-
dos y espon áneos) has a nues os días ha con ibuido a la e e-
b ación y o denación del e i o io u al je ezano.
In es igación
La a qui ec u a más allá
de las ciudades.
P esen e y u u os
Ramón Pico Valimaña
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74072
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Me ece la pena hace hincapié en los obje i os que los u banis as
se han ijado pa a de e mina los pa áme os de o denación de
es os poblados. La Re isión del Plan Gene al de 1995 es ablece
que “El obje i o de es a no ma i a es el man enimien o de la mo -
ología u bana y de las ipologías ac ualmen e exis en es”.
Pe o la ealidad de es os poblados en nues os días esponde a
o os da os que dejan obsole a una no ma i a pensada pa a la
cul u a de “pa ia y ie a” de inales de los cua en a. Es cie o
que el uso de i ienda ag ícola de las pa celas, en el o igen de
la ac i idad del Ins i u o Nacional de Colonización, obligaba a
unas dimensiones gene osas de las mismas: los ape os de la-
b anza, pa es de cosechas, pequeños hue os, ca os, e inclu-
so bes ias, compa ían la ida in e io de las amilias de los po-
blados.
Sin emba go, el p opio I.N.C. cues ionó, en sus úl imas ac ua-
ciones, es e ipo de pa celación. Habían pasado dos décadas y
el abajo del campo, a aíz de la indus ialización de los sesen-
a, se había is o comple amen e ans o mado. Quedaban sin
sen ido el “módulo ca o” (o igen de la dis ibución de los asen-
amien os en el e i o io y la pa celación ag ícola), las dobles ci -
culaciones, los amplios co ales in e io es, los cobe izos de las
bes ias o ac o es (la maquina ia gene almen e se a endaba), e
incluso los p og amas amilia es.
Es impo an e obse a cómo las amplias pa celas se han ido
ans o mando en su in e io . El espacio ese ado pa a los ani-
males a siendo ocupado po la descendencia y pa en ela de los
p ime os p opie a ios, p olongándose la edi icación esidencial
en el in e io de los co ales. El esul ado es una sue e de pa -
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4 y 5. Mi ael ío. Las cons ucciones adminis a i as cen an el espacio público cen al
6. Plan a de o denación del Poblado de Esqui el (Alcalá del Río, Se illa). Alejand o de
la So a, 1952-63
7. En o no del Poblado de Doña Blanca (El Pue o de San a Ma ía, Cádiz)
celas colec i as, a modo de condominios, en los que con i en
dos o más unidades amilia es compa iendo pue a y acceso.
La ealidad de la escasez de i ienda ha conducido a es a ans-
o mación, a la que el u banismo y la a qui ec u a deben da
espues a.
Po o a pa e, han pasado ¡casi sesen a años!, y las ans o ma-
ciones en la disciplina u banís ica y a qui ec ónica han sido no a-
bles. Hoy el discu so de la disciplina se o ien a a da espues a
median e nue as al e na i as y sis emas a la sociedad de p inci-
pios de siglo econociendo sus alo es de di e sidad, mo ilidad,
mes izaje, globalización, e c.
Las nue as ideas u banas p e enden en de ini i a alcanza espa-
cios do ados de mayo lexibilidad y humanidad, en los que sea po-
sible es ablece nue as elaciones en e la i ienda y el espacio pú-
blico, e incluso en e las p opias i iendas.
En es a línea, el u u o Plan Es a égico de la ciudad de Je ez, ac-
ualmen e en edacción, apues a po un modelo in eg ado y equi-
lib ado en e el núcleo p incipal y los núcleos u ales, iden i ican-
do a la ciudad como JEREZ + NUR (un hecho simbólicamen e im-
po an e) y buscando un modelo de in eg ación e i o ial en el que
se a icule una elación in ensa en e el espacio u bano consolida-
do y un eno ado espacio u al.
En es e modelo se plan ean cues iones de absolu a ac ualidad y ne-
cesidad como la in e sión del p oceso de c ecimien o ex ensi o del
núcleo p incipal, apos ando po la densi icación de los núcleos me-
no es; la apues a po la i alidad y el desa ollo del sec o p oduc-
i o ag ícola; la de inición y desa ollo de un sis ema de uso públi-
co y lib e que iene como base la iden i icación de un paisaje y sus
señas de iden idad, que ac úe como elemen o a iculado e in e-
g ado del es o de ac i idades del e i o io; el desa ollo de una
ciudad de edes, que acili e el acceso de oda la ciudadanía a las
úl imas ecnologías limpias de comunicación, y que ga an icen el
con ac o y la in o mación más allá de su en o no espacial inme-
dia o (es e hecho pe mi i ía hace ealidad el sueño del ele abajo
y educi los desplazamien os y sus “e ec os cola e ales”: con a-
minación, acciden es, consumo ene gé ico, pé dida de iempo y e-
cu sos, ensiones, e c., aunque el e ec o “desma e ialización” que
p o oca debili a el ac o de cohesión social); o cues iones an de-
cisi as como la au ogene ación de ene gía de los dis in os asen a-
mien os.
La ciudad- e i o io se ace ca.
In es igación
La a qui ec u a más allá
de las ciudades.
P esen e y u u os
Ramón Pico Valimaña
PH Bole ín del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico, nº52, eb e o 2005, p. 68-74074
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8. Dis ibución de en idades meno es en el é mino municipal de Je ez de la F on e a