¡bu
Ma/i a;
en
Niebla
(siglo
VIIIXIII)
FÁTIMA
ROLDÁN
CASTRO
P esen a
un
pano ama
gene al
ace ca
de
Niebla
en
la
e apa
inal
de
su
his o ia islámica
plan ea
algunos
p oblemas de base
dado
que
po
una pa e nos
aden amos
en
un
pe íodo
con lic i o
de po
sí, en
cuan o a
su
ealidad
sociopolí ica,
y que, po
o a,
nos
en en amos
a
la
escasez
de
no icias
apo adas
po
las
uen es
á abes
al
espec o. El p ime
ac o
mencionado
es
ácil
de comp ende
dado
que
se
a a
de
una
e apa
que
concluye
con
el
einado
del
úl imo
di igen e musulmán
de
la
zona,
de
ahí
una
complejidad
de
una
si uación
social
y
polí ica
a caballo en e lo
musulmán
hispanizado
y
lo
cas ellano.
En
lo
que
se
e ie e
al
segundo
de
los
ac o es
mencionados
hay
que
ene
p esen e
que la
documen ación
que nos
si e
de
sopo e
es
la
o ecida po
las
uen es
á abes
de
la época
o
pos e io es sin
ol ida
las
uen es
c is ianas,
en
especial
las
edac adas
en
la
época
del
ey
Al onso
X,
y
que
odas
ellas
o ecen escasa in o mación.
Esa
exigua a ención p es ada
po
los
c onis as
musulmanes
da
mues as,
en e
o as
cosas,
de
un
p oceso
de
decadencia
-iniciado
en
la
zona
occiden al
de
la península
a
mediados
del
siglo
XIII-
y,
al
mismo
iempo,
indica
una
signi ica i a
pé dida
de
in e és
po
pa e
de
aquéllos
en e
a
un
oco
polí ico-cul u al
de
mayo ascendencia
encuad ado
en
el
lanco
opues o
del
mapa:
el
eino naza í de
G anada,
cuya ayec o ia o ece
unas
ca ac e ís icas
p opias
y
del
odo di e en es. El eino
de
Niebla egido
po
~u’ayb
b.
Muhammad b.
Mah iz
apa ece,
desde la
pe spec i a
de
los
c onis as
medie ales,
como educ o
de
pode
musulmán
en
el
occiden e
de
al-Andalus.
Su
desapa ición es
debida,
como
en
o os
casos
obse ados poco an es
en
el
e i o io andalusí,
a
la
acción
polí ico-mili as-
de
los
eyes
cas ellanos
Femando
III
y
Al onso
X,
as
un
p oceso
de
pé dida
e i o ial,
pa alelo
a
una
me ma
absolu a de
cualquie
a isbo
de
pode
e ec i o.
Todos
los
da os
al
espec o
demues an
que
Niebla
se
in odujo
en
un
complejo
en amado
de
acciones
mili a es
y
diplomá icas
-siemp e
a o ables
al
ey
de
Cas illa-
y
que
si ió
de
mane a de ini i a
a
los in e eses
de
es a co ona
en e
a
los
ps-opósi os
expansionis as
de
la
mona quía
po uguesa.
Si an
es as conside aciones p e ias como p eámbulo
al
ema que a
con inuación
se
analiza.
Aunque
sea
ambién
necesa io,
pa a
a ende
con
mayo
Anaquel
de
Es udios
Á abes,
IV
(1993)
162
Fá ima
Roldón Cas o
pe spec i a
al
p oceso
i al
de
es e
eino,
e ocede
en
el
iempo
y
emon a se
a
las
ci cuns ancias
que
de
una
u
o a
o ma die on
luga
a
su
p opia
exis encia.
1
El
in
de la
p esencia
almohade
en
al-A
ndalus
Es
sabido
que
los
almohades
lle a on
a
cabo
un
p oceso
de
conquis a
no
o denado
y
que
se
limi a on
a
eco e
y
ijas-
gua niciones
en
los
pun os
donde
con aban
con
adep os.
Es
sabido
ambién
que
algunas
zonas
andalusíes
se
esis ie on
a la
ocupación
y
que
incluso
en
las
zonas
ocupadas su gie on
p oblemas’.
Tampoco
hay
que pe de
de
is a,
po o a
pa e,
la p esencia
amenazan e
de
los
einos
cns ianos,
cada ez
más
ce cana,
así
como
la
ac i ud
de
algunos cabecillas
andalusíes
que,
habiendo
o ecido
su
apoyo
en un
p ime
momen o
a
es a
dinas ía,
aho a
se
alejaban
del
p oyec o
uni icados-,
como
es
el
caso
del
ebelde
de
la
zona
occiden al
de
la
península, lbn
QasT,
cuya
ges ión
polí ica
había
sido
de ini i a
en
la llegada de
los
almohades has a
al-Andalus2.
La
uni icación
o al
nunca ue posible
y
la
agmen ación
del
país
andalusí cons i uyó
el
ge men
esencial
que
p o ocó
la
caída
No
hay que
ol ida en e
o os
sucesos,
que
una
ez
omada
la
ciudad
de
Se illa
queda on
co no
je es
mili a es
los
he manos
del
Ma/udElba
Ti na ,
y
que
los
desmanes
que
aquéllos
p o oca on
lu ie on
malas consecuencias.
Tampoco
hay que
ol ida
que
in en a on
asesina a Yúsu
al-Bi ii,
seño
de
Niebla,
y
que
co no
esul ado
és e
mos ó
su
echazo a la dinas ía
almohade,
ejemploque
siguie on
Iba
Qasi en
Sil es,
‘Ah
b.
‘Isá
b.
May n la
en Cádiz
y
Muha nmad
b.
al-Ha55ám
ea
Badajoz
(Véase
al
especlo
Iba
ldá i,
haydn
(a ae/u
ade.s).
ed,
Mubammad
b.
Tawiya
e a/ii,
Bei u
1985, Pp.
38-40,
e
Iba
jald0~,,
Ki db
al-/ba ,
d,
De
Síane,
Hi,s ai e
des Ben,?
es,
ed.
P.
Casano a,
Pa is
1968-9,
ed..
í.
II,
PP.
186
y Ss.).
Recué dese
asimismo
el
episodio
o o aconizado
lo
‘Ah
al-Wuha b¡
nlíica
<neón
a i ma
el
haydn
al-Mug ib
(so no
almohades,
PP.
.~2-s3>.
I aicionó
a la
ciudad
de
Niebla,
as
lo
cual
u o
luga
una
c uen a ma anza que
lbn
Abs
Za ’
(Rawd al-qi os,
s d.
A. l-luici,
Valencia,
1963,
Pp.
389-390)
nana
con
odo
de alle ( éase
ambién
A.
Huici.
‘Un
nue o
manusc i o
de
al-Rayan
al-Mug ih’.
al-A
ndalus
XXIV
(¡959),
Pp.
63-84.
-
Reeué dese el singula
mo imien o
e oluciona io o ganizado po
es e
pe sonaje
y
el
econocimien o de
sus
seguido es
bajo el apela i o de
al-ma idEn.
Sob e
es a
e apa de la
his o ia
éanse
en e
o os
los
siguien es
í ulos:
Iba
al-Ja ib,
J<izd/,
a’md/
a/-a/dm,
cd.
E.
Lé i-P o en9al.
Bei u ,
1956,
Pp.
263-264.285
y
Ss.; Iba
Jaldon,
Ki áb
al-/ba ,
5.
II.
p.
184;
‘Abd al-Wáhid
aI-Ma ákuíí,AI-Mu’$il,
j aljñ
ajbd
a/-Magnib,
ed.
R.
Dozy,
Ams e dam.
1968
( cimp .
Leiden,
1881),
Y
ed.),
Pp.
182-184;
Iba
Abí
Za ’,
Rawd,
pp.
389y
Ss.:
Iba al-Abbá ,
K.
al-ha/la
al-si la d’.ed. ‘AbdALLáhaI-Tibbñ.Beinjs
1962,
pp.
307-309;
J.
Bosch
Vilá,
Los
aIma á
ides,
G anada
990,
cd.
Ihesi nil,
p.
28?;
E.
Code a,
Decadencia
y
desapa ición
di-las
almo ei ides
di-España.
Za agoza ~
PP.
33
52;
M~.
J.
Vigue a,
‘AI-Andalus
en
la época
almohade’,
Andalucíaen e O ien e
y
Occiden e
(J236-/492)
A las
del
VcalequiaJo e nacíana/
deHis e ia Medie al
deA,~da/ucía,
Có doba,
1988,
pp.
9-30:
II.
Menes, “Tex os polí icos
sob e
elpe iodo
de
ansición
de
los
almo á ides
a
los
almohades,
520/1126-540/1145”,
RIEEJ,
III
(1955),
PP.
97-140.
lbn
MahiUz
en
Niebla
163
y
desapa ición
de
la
dinas ía almohade
en
el
e i o io,
aunque
no
hay duda
de
que
aquella su ía p oblemas
in e nos
que
ue on
de e minan es
en
el
debili amien o
del
pode po ella os en ado. La
si uación polí ica
gene al
de
la España
musulmana
e a
muy complicada; apa e
de
los
con lic os ya
comen ados,
los
mo imien os
independen is as su gidos
en
Le an e,
encabezados po
Ibn
Ma danig
y
su
aliado
Ibn
Hamu~k,
se
ex endie on
desde
las
cos as alencianas has a
Jaén,
Ubeda,
Guadix,
Ca mona,
e
incluso ce ca on Se illa
y
Có doba.
En
1169
Ibn
Hamu~k
o eció
su
adhesión
al
pode
almohade,
y
en
1172
as la mue e
de
Ibn
Ma dani~
se
edujo
la
ebeldía
en
Le an e.
Es a
apa en e uni icación
del
e i o io pe mi ió a
los
almohades dedica se
plenamen e
a
comba i con a
los
es ados c is ianos.
Los
iempos
del
cali a Aba
Yúsu (1184-1199)
ue on
los
del
apogeo
almohade
en
al-Andalus;
en
1191
i mó
eguas con Cas illa
y
León,
y
en
1195
ob u o la ic o ia
de
Ala cos3.
La
dinas ía,
no
obs an e,
se
iba
encaminando
hacia
su inal a
un
i mo
e iginoso
al
iempo que
se
sucedían los
úl imos
cali as. La
si uación
de
asallaje pa a
con
Femando III
e a
cada ez
más
op esi a
pues o
que obligaba a paga
g andes
sumas,
y
po
o a pa e
muchos
andalusíes
se
habían ag upado
bajo
sus
je es
locales
en
unas
“ e ce as
ai as”
que econocie on como di igen es
a
Ibn
Húd
de
Mus-cia,
quien
se
au o i uló
“emi
de
los
musulmanes”,
a
ZayyAn
b.
Ma dani~
de
Valencia,
y
a Muhammad b.
Nas ,
undado ,
és e
úl imo,
del
eino naza í
de
G anada. Aunque
algunas
au o idades
almohades con inua on
esis iendo
en
la
Península,
en
ealidad
pe manecían
aisladas
po que
el
pode
cen al
ya
no
exis ía4.
Las Na as
de
Tolosa
(1212)
habían
dejado
abie as
las
pue as
de
acceso a
los
c is ianos;
el
a ance
de
las
conquis as, una ez
supe adas
las
mino ías
de En ique
1
y
de
Femando
III,
du an e
las
cuales
se
habían
i mado eguas
con
los
almohades5,
llega has a Có doba en
1236.
lbn
liad
quien
en
es as
echas
ya
se
había
alzado
con la
sobe anía
de
muchos e i o ios
andalusíes
no
pudo
e i a lo,
y
su pode
se
ue eclipsando poco a
poco
has a que mu ió
Véase
al
espec o:
A.
Huici
Mi anda,
Losg andes ba allasde
la
Recanquis adu an e
las
in as,anes
a icanas.
A
¡ ae á
ides,
Alma/u
ades yBenime ines.
Mad id,
1956;
0.
1<.
Lomax,
T/ue
Recanquesí
o
Spain,
Lond es-Nue a
Yo k,
¡978.
Así
lo
indican
en e olios Iba
Id/un,
haydn,
p.
288,
donde
a i ma:
apad
Xl’.
i.
Vigue a,
Al
-
Andalus
en época
almohade”,
p.
26)
“se
p endió
y
a dió
la e uel a en
al-Andalus:
la mayo ía del país
y
de
sus
no ables
y
de
sus
soldados
habían econocido obedienciaa Iba Húd,
e i ándosela
a
los
almohades.
aquienes
ma aban
po odas
pa es
y
expulsaban
y
ex e minaban,
sal ándose
sólo
aquellos quecon
ayuda
de
Dios
log aban
esconde se’?
En
1214
y
en
1221,
según
in o man
Iba
Id/u s,
Bayan,
Pp.
242
y
266,
e
Iba
Ab)
Za ’,
Rawd
al
-
Qi ds.
p.
116.
164
Fá ima Roldan Cas o
asesinado
en
12386.
Según
in o ma la ¡
C ónica
Gene al7,
“después
de
la
mue e
de
Abenhu
pa ióse aquella ie a en e
muchos
pequeños
a áeces,
apanada
de
los
mo os
almohades,
lo
cual
ue
po
bien
y
a lo
que
los
c is ianos
enían
en
los
co azo
-
nes, es o es, gana de ellos
la
ie a’.
Según
in o man
las
uen es,
ya
en
el
año
631
/1234
se
había
suble ado
siguiendo la dinámica
obse ada,
en lo
que
se
e ie e
a
le an amien os
locales,
Su’ayb
b.
Muhammad
b.
Mah ñz
en
Niebla8,
quien
se
es ableció como seño
de
un
e i o io independien e
y
se
nomb ó
a sí
mismo
“cmi
del
Alga e”.
II
El
einado
de
Ib»
Mah ñz
1234-1262
Es
es a
e apa de
la
His o ia
de
Niebla
la
más
llama i a
al
ez,
po
la
singula idad
de
su
exis encia
y
po la ele ancia
de
su desa ollo
his ó ico
y
polí ico.
La
apa ición
de
es e
eino
independien e
y
su ul e io
ex inción
esponden
a
unos
condicionamien os especí icos en e
los
que pueden
ba aja se
la
expansión e i o ial
del
eino cas ellano,
la
supe i encia
de
los
mudéja es
en
la
península
y
los
in e eses
pa icula es de
las
co onas
li igan es
de
Cas illa
y
Po ugal.
Todos
es os
ac o es
an
a
modela ,
ísica
y
polí icamen e, una
e apa
“gozne”
en
la
que,
as
una di ícil
supe i encia,
desapa ece
el
úl imo
eino musulmán
del
occiden e andalusí,
pa a
da
paso a
un
nue o
o den enma cado
bajo
el
signo
de
lo
cas ellano.
Du an e
el
p oceso de
de umbamien o
del
pode almohade
en
al-Andalus,
ue on
nume osos,
como
se
ha
señalado,
los
alzamien os
locales,
en e
los
que
6Iba
‘Id/ud,
haydn,
p.
341.
A
p opósi o
dc
es e
pe sonaje
éanse
en e
ol os,
los
siguien es
í ulos:
Iba
‘Id/ui ,
haydn,
p.
331;
Iba
Ab/u
Za ’, Rawd
al-Qi ~ds,
s.
II,
p.
528;
A.
l-Iuiéi
Mi anda,
C ónicas
á abes
de
la
Recenquis a.
.
II
p.
83;
E.
Molina
Lópo.,
“El
Le an e
y
Alme ía enel ma co dela
polí ica
in e io
de
Iba
Hñd
al-Musawakkil
(1236-1238)”,
Aw dq
11(1979),
pp.
55-63;
id. ‘Mu cia
y
el
Le an e
español
en el ma co
his ó ico
del
segundo
e cio
del
siglo
XIII”,
en
His e ia
de
la
Región
Mu ciana,III,
Mu cia,
1980,
PP.
188-263;
id. ‘La
co a
de
Tudmi
según
al-’Ud I
(s.
XI).
“Apo aciones
al
es udio
geog á ico-
desc ip i o del
SE.
peninsula ”,
Cuade nos
di- Hisla ia
de/Islam,
4(1972),
se ie
monog á ica,
pp.
89ss.;
id.
y
E. Pezzi,
‘Ul imas
apo aciones al
es udio
de la co a de
Tudmi ’,
CHI
7(1975-76),
pp.
83-lío;
J.
González,
“Las
conquis as de Femando
III
en
Andalucía”,
Hispania
XXV
(1946),
Pp.
577-579;
id.,
Reinada
y
Diplomas
de
Fe nanda
¡JI,
Caja de
Aho os
de
Có doba,
980,
5. 1,
Pp.
320-323;
J.
To es
Fon es
el
ahí,
Lo
expansión
peninsula
y
medi e ánea
(c.
12J2-c 1350),
Espasa Calpe.
Mad id,
[990,
ol.
1,
Lo
Co ona
de
Cas illa,
Pp.
47
y
ss.;
C.
To es
Delgado,
EJ
an igua eina
naza íde
G anada
(1232-
J340).
G anada,
¡974,
Pp.
75-98.
7/C ónica
Gene al
de
España,
cd.
R.
Menéndez. Pidal,
con
un
es udio
de l.
Ca a án, Mad id.
1977,
II,
p.
722.
lbn
‘Id/un,
haydn
(almohades),
p.
331;
al-Qa qaíand ,
Subh,
p.
84;
Iba ‘Amis-a,
Rasdil.
ms.
de
la
B.
G í.
de
Rabal,
a’
232,
2
1-25;
lbn
Ab/u
Za ’,
Rawd,
p.
528.
Ibn
Mah ñz
en
Niebla
165
des acó
el
encabezado
po
Muhammad b.
1-bid
al-Mu awakkil
en
Mu cia,
la
expansión
de
su dominio alcanzó los e i o ios
de
Có doba,
Se illa,
Mé ida
y
Niebla,
adonde
llegó
en
el
año
632/1234-1235
si iando
la
ciudad
en
la
cual se
había
suble ado e independizado lbn
Mah iz.
No
pudo con a ella, en e
o os
mo i os
po
las
con o e idas ci cuns ancias de
la
zona
o ien al
del
país,
que
eque ían
su
a ención,
y
po la
amenaza
de
los
cas ellanos
pues o
que,
al
pa ece ,
el
in an e
D.
Al onso
había ma chado
en
ayuda
del
nue o
suble ado;
an e
dicho
pano ama
se
e i ó lbn H id
no
ol iendo
jamás9.
No
hay
pos-
qué
duda de es a
in o mación,
en odo caso hab ía que deduci
que
el
eino de Niebla man enía
elaciones
de
algún
ipo
con
Cas illa,
p esumiblemen e
buenas.
De o a o ma ¿cómo se
explicada
esa ayuda ecibida
del
u u o ey
Al onso?.
Aunque
se
conocen
al
espec o no icias
con adic o ias, es de
supone
que
pa a
Cas illa es e eino
musulmán
cons i uyó
desde
el
p incipio
un
cla o
obje i o de
conquis a,
al
igual
que
los
demás
educ os
de
pode
islámico
si uados
en
la
península,
y
que
in e esaba,
desde odos los pun os
de
is a,
man ene
una polí ica
de
supues a colabo ación an es que pe mi i la llegada
de
ningún
o o
cabecilla con
mayo es p e ensiones polí icas
y
e i o iales, lo
que
hubie a desencadenado
p oblemas aún
más
complejos.
No
hay
e idencia
de
una
elación
de
asallaje
de
Ibn
Mah úz
con
espec o
a Femando
III;
es
p obable que
en
algún momen o llegase a
paga le
pa ias,
aunque
no
exis e cons ancia
documen al
que lo
demues e’0.
Sólo
pa ece
cla o que
aquel
había solici ado
la
p o ección
del
cas ellano cuando ue
ag edido po Iba
Híid”,
y
el
asun o
se
e i ica po
el
hecho
indudable
de
que
en
1248
Cas illa
no
econocía
el
eino
de
Niebla sino como zona
de
conquis a. Como
señala
el
p o esos-
Manuel
González’2,
en
ene o
de
1248
eje ció
Femando III
de echos
de
sobe anía
sob e a ias localidades
pe enecien es
a
aquel
eino
conquis adas
po
la O den
de
San iago, e incluso sob e
algunas
po
conquis a 13.
A
pesas-
de odo
es
segu o
que
no
exis ie on
elaciones
o males en e Niebla
y
Cas illa,
Así
lo
a i ma Iba
‘Id/un,
haydn
(almahad
es),
p.
331.
También
menciona
es e
hecho
al-Qalqaíandi,
SuN,,
p.
84,
da o ecogido además
po
E.
Molina
López
en
“Mu cia
y
el Le an eespañol”
p.
210.
(Véase
la no a
n~ 6
del p esen e es udio).
O
Así
lo
a i ma
Xl.
González,
Diploma a ia andaluz deA/ onsa X,
cd.
El
Mon e,
Se illa,
1991,
p.
LV .
1.
González,
Reinado y diplomas de Fe nanda
1/1,
Caja de
Aho os
de
Có doba,
Có doba,
1980,
5. 5,
Pp.
499-500;
M.
González
Jiménez el
ahil,
Diplamala ia,
p.
LVI
y
no a a’
185.
2
Diplomala io,
p.
LVI.
Se
a a enel p ime caso de de Mé ola, Ayamoa e
y
Al ayas,
que
habían
sido
o o gadas adicha
o den
po Sancho
II
de
Po ugal.
(Véase
1.
González,
Diplo aas,
III,
a. 756); en el
segundo
caso se a a
de la donación a la O den de
San iago
de la alque ía de Mogue (J.
González, Diplomas,
III.
n.762).
Ci ado
po
Xl.
González,
Diploma a io.
p.
LVI
y
no a
186
166
Fó ima
Roldón Cas o
y
de
ello
nos
da
mues a una de
las
cláusulas
de
la
capi ulación
de
Se illa,
en
la
cual
Femando III
se
comp ome ió a en ega
Niebla
cuando
la
ganase
A
p opósi o
del
in en o
de
conquis a
de
Niebla
po
lbn
HÉid,
exis e, como
ya se dijo
an e io men e,
o a e sión
con adic o ia:
se
a a
de
las
no icias
acili adas
po lbn
‘Ami a
en una ca a emi ida desde
Já i a’5
en
la
que
asegu a
la
p ospe idad
de
los
habi an es
de
al-Andalus
bajo
el
gobie no
de
Ibn
Húd.
Con inúa
e i iéndose
a
las
conquis as ealizadas
po
aquél
y
menciona con
especial
in e és
el
caso
de
Niebla;
insis e
en
las
di icul ades que u o
que
supe a
po
la
impugnabilidad
de
sus
mu allas’6
y
pos-
las
inclemencias
del
iempo,
ya
que
el
in en o
de
conquis a
u o
luga
en
in ie no,
y
inaliza
con
la
ase e ación
de
la
ic o ia
de
Ibn
Húd
y
la
mue e
de Ibn
Mah ñz”.
Hay
que
ad e i
aquí
una cla a
con adicción
en e
el
es imonio
de
un
c onis a
con
espec o
a
o os,
ya
que
se
sabe,
según
las
uen es
mencionadas
más
a iba,
que
Niebla ue omada
po
capi ulación
después
de
un
la go
asedio
lle ado
a cabo po
Al onso
X.
A
pa i de
1234
y
has a
1262
exis ió
enNiebla
un
eino
independien e
cuya
ex ensión
e i o ial
supe ó
con
mucho
los
lími es
alcanzados po
la
co a
y
el
e i
-
o io iliplense
en
e apas
an e io es.
El
desa ollo polí ico de es e eino
hay que
es udia lo
en
el
con ex o expansionis a
de
la
co ona
de
Cas illa
y
de
la
co ona
de
Po ugal.
A
pa i
de
l?30e1
queb an o
musulmán
genes-alizado,
la
pé dida
de
Mé ida,
la
ebelión
de
Niebla
y
la
mue e
de lbn
Húd,
die on
ue zas a
los
ejé ci os
ecínos
pa a eincidi en
el
p oceso
conquis ado ,
y
en
es a
ocasión además,
desde
el
o o
lado
del
Guadiana.
El eino
de
Ibn
Mah iz,
cuya
capi al
es aba
en
Niebla,
ocupó una zona
in e media,
on e iza
y
es a égica,
y
se
con i ió
desde el
p incipio
de
su
exis encia
en
pieza
cla e
y
obje i o bélico
an o
pa a los cas ellanos
como
pa a
los
po ugue
-
ses’8.
C ónica Gene a/
(P i,ne a
C ónica Gene al
de
España
que mandó compone Al onso
X
el
Sabia
yse
can inuaba
baje Sancho
IVen
/289).
cd.
R.
Menéndez
Pidal,
Mad id,
[955,
cap.
1123;
M.
González.
Diplama a io.
p.
LVI.
Rasdil,
21-25.
‘6
Véase al espec o el capí ulo
4
de
mi
lib o
Niebla
ausulmana.
(sig/es
VJ/l-XIJ/).
Huel a.
1993
(en
p ensa).
Véase
ambién
E.
Molina,
“Mu ciayel
Le an e
español”,
pp.
21(1-211.
Es
posible supone , aunque
sal
ez
sea
poco p obable, queel p ime
eyezuelo
denominadopo las c ónicas
S a
Mab bz
y
que
según
Iba
Ami a mu ió,
ue a
sucedido
po
un
hijo al
ual
se
mencionó
en las
uen es
con el
mismo
nomb e.
Pues o
que
son
escasas las
uen es
que
lo/los
mencionan
y
pues o que
ya
se ha
comen ado
la ela i a
a ención
p es ada
po
los
c onis as
musulmanes
al
especlo.
me a e o aplan ea
simplemen e
es e
hecho
como
hipó esis
que hab ía de
esol e se
en
cass’
de que apa ecie a
nue a
documen ación.
‘8 A
p opósi o
de Niebla du an e
su
úl ima e apa éanse
los
siguien es
í ulos:
C.
Roselí.
C ónica
del
ey lan Al onso X, en
C ónica
de les Re es de
Cas illa,
Biblio eca
Au o es
Españoles,
Mad id,
¶953,
Pp.
Ihn
Mais úz
en
Niebla
167
El e i o io
de
es e
eino
se
ex endía desde
el
cabo
de
San
Vicen e,
al
oes e,
has a la
desembocadu a
del
Guadalqui i ,
po
el
es e,
limi ando
al
no e con
Sie a
Mo ena,
y
al
su con
el
ma .
Comp endía
pues,
la
ac ual
p o incia de
Huel a,
además
de
Se pa
y
Mou a en
el
Alen ejo po ugués,
y
odo
el Algas- e
con
las
ciudades
de
Fas-o,
Ta i a, Loulé,
Cas oma ín
y
algunas
o as
(lámina
n0
l)’~.
Es a
ex ensión
e i o ial
empezó
a su i co es
sucesi os
a aíz de
la
o ensi a
p o agoni
-
zada
pos-
Sancho
II
de
Po ugal
en
1239-1240.
És e
con
la ayuda
de
las
O denes
Mili a es
consiguió
aden a se
de
lleno
en
la zona
pe enencien e
al
e i o io
de
Ibn
Mah úz.
La
Os-den
del
Hospi al omó
Se na,
Mou a,
A acena
y
As-oche;
la O den
de
San iago
omó
Mé ola,
Al aya
de
la
Peña, Ayamon e
y
Ta is-a20.
Se pa,
Mous-a
así
como Mé ola
habían
sido
omadas
con
an e io idad2’.
(Véase
lámina
n0
2).
Es a
doble
incu sión,
al
no e
y
al
su
del
e i o io edujo
el
espacio
pe enecien e
al
ey
musulmán
al
comp endido en e
el
ío
Odiel
y
el
Alja a e
además de
de e minadas
zonas
del
Alga e
más
occiden al
no
conquis adas
po
los
po ugueses22,
quedando
4-7;
Al oas ’
X,
P ime a C ó,,ica Gene al
de
España.
Pub.
Mon e de
Piedad, Mad id
1955,
e índices;
A.
Hoici
Mi anda,
C ónica.’
A abes de
la
Recanquis a,
.
II.
pp. 83,
285;
J.
Bosch
Vilá,
£12,
5.
V,.s.s’.
lLabla].
PP.
591-592;
R.
Amado
deles
Ríos,
Huel a,
ed.
El
Albi .
Ba celona.
1983
( eimp .
1891).
PP.
138-194;
A.
Anasagas i
y
1...
Rod íguez.
Nieb/a
en
la
época
de Al onso X,
Huel a.
1984,
Pp.
9-17:
A.
Balles e os.
Se illa en el sig/o
XJII,
Mad id,
1913,
p.
92;
Xl.
Casi i,
Biblio ecaA abigo-Hispana
Escu
-
ialensis. Osaab íick,
1969.
.
1,
p.
248;
D.
Delgado
He nández. “Bosquejo
his ó ico
de Niebla”.
Bole ín
de
la
Rea/ Academia de
la
His o ia,
5.
XVIII
(1891),
pp.
524
y
ss.;
E.
Díaz,
“Niebla”.
MHE
XXXIV,
Sesión
27.
PP.
29
y
Ss.;
i.
González,
“Las
conquis as de Femando I í en
Andalucía”.
Hispania XXV
(1946).
Pp.
577
y
Ss.;
A.
González
Gómez, Huel a
en
la
Edad
Media.
lJ’~
encla e
en e o,
Huel a,
1986,
pp.
30-32;
F.
Pé ez-Embid,
Cas illa
y
Po ugal en
la
Sie a
de
A acena.
Discu so
de
ing eso
ea la
Real
Academia
Se illana de
Buenas
Le as,
Se illa.
1974:
id.,
Ln an e a
en e les
einas
di-Se illa
y
Po u
-
gal.
Pubí.
Ayun amien o de
Se illa,
975;
i. Ca los
Ga cia,
O
haixa
Guadiana Medie al. Foena , lo
de
uma
an ei a,
Po o,
1983:
i ).,
O
espago
medie al
da
Reconquis a
no
sudoes e
da
Peninsula
Jbé ica.
Po co,
1984;
V. de
Saa a em, Ca po
Dip/omci ica
Po uguez..
.
II,
Pa is,
1846,
Pp.
43
y
Ss; M.
González,
Diplama a ie
Andaluz de Al onso 5 el
Sabio,
(en
p ensa);
1.
Ma oso.
“As
ela9oes
de
Po ugal
com
Casida
no
Reinado
de Al onso X,
o
Sabio”, Es ados
Medie ai.s,
(Po o,
1986),
Pp.
69-94;
1.
González,
Repa imien o
di-Se illa,
1,
Pp.
7,
lO,
82, 87. 90. 91,
213,
214,
492.
e c.;
F.
Fe nández
y
González,
Es ado
sac.-ialypol, icade/osmudéja esde
Cas illa, Mad id,
1985,
Pp.
102-103.
206-210: A.
Ballesse os,Al onso
5
i-l
Sabia.
Ba celona,
1984,
Pp.
74,
84.
113,
230, 316,
318,
e c.;
A.
H.
Oli ei a
Ma ques,
His o ia
de
Po ugal,
Lisboa,
1975,5’
cd.,
5.
1,
Pp. 171 y
ss
-
C ónica
del Rey Al onso 5,
p.
7
20
Véase
al espec o
F.
Roldán
Cas o
y
A. Pé ez
Macías,
“Ea
o no ala
ubicación
de
Al ayas
de la
Peña”,
Homenaje
al
P o eso
i. Jacin o
Bosch
Vi i, [mi .
de
G anada,
Se icio
de publicaciones,
1991,
í.
1,
Pp.
323-334:1.
Ca los
Ga cía, “Al aja
de
Pena.
Reconquis ae
Repo oamenso
no
Ande alo
do Século
XIII’,
Ac as des
JJ
Jo nadas
Luso-Espanhalas
de His ó ia Medie al
(Po o, 1989),
5.
III,
Pp.
907-926;
1.
Rome o
Magalhaes.
“Una
in e p e ayao
da C ónica da Conquis a
do
Alga e”,
Ac as
1/
Jo nadas
Luso
-
Espanholas de
H.
Al.,
5.
1
(Podo,
1987),
Pp.
123-134;
A chi o
His ó ico
Nacional.
sección de O denes
Mili a es
(Uclés), ca pe a
263,
doc.
6 y
7.
2’
F.
Pé ez-Embid,
La on e a en e
los
einos
di-Se illa
y
Po ugal.
pubí.
Ayun amien ode
Se illa,
1975,
PP.
36
y
ss.
‘2 A.
González
Gómez, Huel a
en
la
Edad Media,
PP. 31 y
ss.
168
Fá ima
Roldón
Cas o
ue a
del
mismo
los
e i o ios
a
ambos
lados
del
Guadiana.
El
ey
de
Niebla ue con
es o
cop o agonis a
de
un
la go
con lic o on e izo
en
el
cual
su
p esencia,
en
p incipio bene iciosa
pa a
el ey de
Cas illa,
no
hizo
sino añadi
un
p oblema
acu
-
cian e,
que, pasando
el
iempo,
hab ía que elimina .
De
es a o ma el eino de
Niebla
enía
sen enciado
su
inal
casi
desde
el
p incipio
de
su
exis encia,
po
una
pa e
como
obje i o
en
el
p oceso
conquis ado
de
los
eyes
cas ellanos,
po
o a
debido
a
su
si uación
geog á ica que
le
con e ía la
na u aleza
de
“ eino
apón”.
Pa a
el
ey
de
Cas illa
la
exis encia
de
dicho
eino
“ apón”,
a o ecía
los
in e eses pa icula es de
la
co ona pues o
que
al
menos
podía ena
a
los
po ugue
-
ses
la en ada po
la
zona
sus-oes e
de
la
península.
Cuando
los
acon ecimien os
polí icos sob epasa on
la
esis encia
del
eino
musulmán,
el
ey de Niebla p e i ió
asegu a sus buenas
elaciones
con
los
eyes
cas ellanos
en e
a
la amenaza
po uguesa.
A
mi
juicio
es a
decisión
no
ue o ui a
sino más bien
p o ocada ya
que
a o ecía
las
ambiciones
de
los
cas ellanos;
en
p ime luga pa a dispone
del
Alga e
con plena
libe ad,
y
en
segundo
pa a
ene
en
su
podes-
una
baza
que
juga
en e
al
eino
ecino,
es
deci
pa a
dispone
de
un
a gumen o ju ídico de p ime
o den
a
la ho a de
eclama
el
e i o io
del
Alga e”23.
Los
in e eses
polí icos
de
ambos einos
p opicia on
la
de ini i a
eliminación
del
eino iliplense;
los
p oblemas
de
polí ica
in ema
exis en es
en
la co e
lusi ana
si ie on
de
ins umen o
a la co ona
cas ellana.
Sancho
II,
debido
a sus
malas
elaciones
con la
Iglesia,
se
ió
p i ado
de
su
ono
en
1245
cuando pasó
a
manos
de
Al onso
111,
su
he mano.
El
mona ca
des onado
buscó
apoyo
en
el
ex e io
pa a
lo cual
acudió
a su p imo Femando
III de
Cas illa,
el
cual
a
su ez
delegó
el
asun o
en
manos
de
su
hijo
Al onso.
Es e,
a cambio
de
su
ayuda,
log ó
del
po ugués
la
enuncia de
la
sobe anía
sob e
los
e i o ios si uados
al
es e
del
Guadiana
a
a o
de
la
co ona
de
Cas illa
en
124624,
La
ac uación
de
Al onso
III
de
Po ugal ue
inmedia a e inició una campaña de
conquis a
de
nue as plazas
al
Oes e
del
Guadiana
(Fa o,
Albu ei a,
Pos-ches
e c.),
al
mismo
iempo
que
ecupe aba
las
si uadas
al
es e
del
do;
las
cedidas po
Sancho
II
a
la
co ona
de
Cas illa.
Dos años
desonés
<l248~
ue
omada
la
ciudad de
Se illa
mw
Fe nando
111
En
poco
iempo
se
some ie on
a
la co ona,
median e
pac os,
la
zona
gadi ana
y
el
ey
ai a
de
Niebla,
el
cual cedió
en
1251
la
sobe anía
de
los
e i o ios
del
Alga e
a
Al onso
X;
se
a aba
de
una
cesión
pu amen e
nominal
ya
que
es os
e i o ios
es aban en
ance
de
se
conquis ados
po
los
po ugueses25.
An e
la
con lic i idad
de los acon ecimien os
no
in e esaba
al
ey
de
Niebla
enemis a se
con
la
co ona
de
23
Xl.
González,
Dip/oma a io,
p.
I.V l.
24
A chi o
His ó ico Nacional, sección de O denes
mili a es (Uclés), ca pe a
263,
doc.
n~
7,
en
A.
Aaasagassi
y
L.
Rod igucz.
Niebla
en
la
época
de
A/ o ~so
X, p. 9.
‘5
F.
Pé ez-Embid,
Li
on e a.
p.
35;
A.
Oli ei a
Ma ques.
His o ia
de
Po ugal,
1,
Pp.
110-111;
A.
Anasagassi,
y
L.
Rod íguez,
Niebla
en
la
época
deAl onso
X.
p.
II.
Ibn
Mah iz
en
Niebla
169
Cas illa,
a
la que pedi ía ayuda en caso de su i
un
a aque
po ugués,
y
de la que
necesi aba
p o ección.
Po
o a
pa e,
la exis encia
de
su eino e a
ya
p ác icamen e
ic icia,
pues o
que los e i o ios que eó icamen e
le
pe enecían
en
la zona
del
Alga e, ca ecían
de
exis encia
eal
y
es aban expues os a la conquis a
del
más
ue e.
En
1251
se
conce ó
una
egua
de cua en a años
en e
los
con endien es
lusi ano
y
cas ellano,
según
la
cual
el
po ugués
econoció la cesión hecha po
Ibn
Mah úz
al
ey
de
Cas illa.
No
obs an e, a la mue e
de
Femando III
se
eanudó
el
con lic o on e izo
con
la up u a de la egua po
pa e
de
Al onso
111.
En
es e
desa
-
cue do
in e ino
el Papa
Inocencio
IV
median e
el
cual
se
llegó
a
un
nue o
comp omiso
en
125326.
T anscu idos
es os
acon ecimien os, los cas ellanos
se
conside aban
legí imos
poseedo esdel
e i o io,
queelmona ca cedió
pos e ionnen e
a
su
hija
Bea iz
al
casa se
con
Al onso
III de Po ugal27;
Al onso
X
se
quedada
con
los
e i o ios si uados
al
es e
del
Guadiana. Pa a los po ugueses
en
cambio,
el
acue do con i maba a su ey
la
sobe anía
sob e
odo
el
eino ai a de
Niebla28.
La
on e a quedó ijada
a
lo la go
del
Guadiana.
La
si uación
de
Ibn
Mah ñz
e a
muy comp ome ida
al
sen i se
inde ensoen
la zona que ocupaba. A inales
de
1253
odo
el
e i o io si uado
al
es e
del
Guadiana
se
incos-po ó
al
concejo
de
Se illa29;
Ibn
Mah íiz
se
con i ió
en
asallo
de
Al onso
X.
Es
e ec i amen e
en
es a echa cuando apa ece po
p ime a
ez el
nomb e
de
es e
sobe ano
como
con i man e
de p i ilegios
odados;
había elegido una e ce a
opción
den o
del
islam andalusí, la
del
asallaje
y
dependencia
de
los
c is ianos
a cambio
del
pago
de
pa ias.
Las
o as
dos opciones adop adas
en
momen os his ó icos
an e io es
y
en
zonas
de e minadas
de
al-Andalus,
es
deci , en en a se
al
ey
cas ellano
o
en ega se como mudéja sin pode
polí ico,
hubie an sido
en
es a
ocasión
inconcebibles.
No
hay
que ol ida , insis o, que la exis encia de es e
eino,
e a desde
hacía
iempo
ic icia.
Tal
como
a i ma
el
p o eso
M. González30
pa ece
cong uen e elaciona la en ada
en
asallaje de
Ibn
Mah úh
con
el
p ime
acue do
sob e el
Alga e
es ablecido en e
Al onso
X
y
Al onso
III de
Po ugal,
ya
que
es aba cla o que una eclamación e i o ial
pos-
pa e de Cas illa
basada
exclusi amen e
en
la
donación
ealizada
pos-
el
desapa ecido
ey
Sancho
II,
no
enía
26F. Pé ez-Embid,
La
on e a,
PP.
50-53.
27
Se
a a
de una p ác ica habi ual en la época, Apanages,
o
concesiones i alicias
olo gadas
a
miemb os ele an es
de la
amilia
eal, que
debían
eg esa a la
co ana
as
la
mue e
de
aquéllos.
28
D.
O iz
de Zúñiga,
Anales
eclesiás icos y
secula es
de
la
ciudad de
Se illa, Mad id.
1795-1796,
.
1.
PP.
159-160;
A. Pé ez-Embid,La on e a,
PP.
38-39.
29
Véase
al espec o
Xl.
A.Lade o
Quesada,
His o ia de
Se il/a.
La
ciudad
medie al,
Uni .
de
Se i
-
lía,
1980,
pp.
62-73;
J.
González,
Repa imien c’,
1.
pp.
II
y
ss.
30
Dipí
ama o io.
p.
LVII.
176
Fá ima Roldón
Cas o
u
-u
u
u.
u
‘u
a
u,
a
u
u
u
k
e
a
e
e
-n
‘a
-e.
177
Ibn
Mah ñz
en
Niebla
Lámina
n92
Lámina
a.”
2.—Incu siones
po uguesas
en
el
e i o io
de
Ibn
Mah ñz
—
.
Incu sión
e ec uada
po
la
O den
del
Hospi al.
Incu sión
e ec uada
po
la
O den
de
San iago.
040km