La regulación como medio para la mejora de la calidad de la auditoría financiera: el caso de la prestación de servicios adicionales
Abstract
Esta tesis Doctoral está dedicada al estudio y análisis de la polémica que sus cista el hecho de que los auditores se hayan convertido en hombres de negocio multidisciplinares, es decir, que además de realizar la labor de auditoría de cuentas, ofrezcan otros múltiples servicios a sus clientes.
Full text
Departamen to de Con tabilidad y Econ omía Financiera
Universidad de Sevilla
L
A
R
EGULACIÓN COMO
M
EDIO PARA LA MEJORA
DE LA
C
ALIDAD DE LA
A
UDITORÍA
F
INANCIERA
:
EL
C
ASO DE LA
P
RESTACIÓN DE
S
ERVICIOS
A
DICIONALES
Doctoranda: Mª . Rosario López Gav ira
Tesis presen tada para l a obten ción del grado de Doc tor en A dm i nis tración y
Dirección de Em pres as.
Director: Dr. Jo sé Ángel Pére z López
Sevilla, 2005
Departamen to de Con tabilidad y Econ omía Financiera
Universidad de Sevilla
L
A
R
EGULACIÓN COMO
M
EDIO PARA LA MEJORA
DE LA
C
ALIDAD DE LA
A
UDITORÍA
F
INANCIERA
:
EL
C
ASO DE LA
P
RESTACIÓN DE
S
ERVICIOS
A
DICIONALES
Doctoranda: Mª. Rosario López G avira
Director: Dr. José Á ngel Pérez López
Sevilla, 2005
La doctoranda:
El director:
Fdo.: Mª Rosario López Gav ira Fdo.: Dr. José Ángel Pérez López
A los que me quitan las penas:
José Luis, Lucía, Juan y Alicia
“Nuevos rum bos”
Yo quiero viajar lo más lejos posible.
Quiero alcanzar la aleg ría que hay en mi alma,
y cambiar las lim itaciones que conozco,
y sentir como crecen mi espíritu y m i mente
Yo quiero vivir, existir, “ser”,
y oír las verdades que hay dentro de mi.
(Doris Warshay )
AGRADECIMI ENTOS
La elaboración de una Tesis Doctoral, como otras m uchas actividades en la v ida,
no puede ser llevada a cabo en solitario. Afortunadam ente, existen muchas
personas a tu alrededor que directa o indi rectamente contribuy en a la realización
del trabajo.
En prim er lugar, quiero m anifestar la suerte de haber contado con J osé Ángel
Pérez López como director del trabajo. Com o en varias ocasiones he com entado
con alguien: “ No lo cambiaría por nadie ”. Me g ustaría subrayar que ha realiz ado
sus funciones excepcionalmente: m e ha ayudado, g uiado, corregido, aconsejado,
aguantado... ¿ Qué más puedo pedir? La buena relación que nos ha acompañado
durante todos estos años m e hacen hoy por hoy pensar en él tam bién com o un
am igo.
Guillerm o Sierra Molina ha j ugado un papel fundamental en la ejecución de este
trabajo de investig ación. Su perm anente guía y ay uda han resultado esenciales
para la evolución y el éxito del m ism o. Me gustaría adem ás resaltar la fortuna de
haberle tenido com o maestro en m is inicios en la carrera docente y haber podido
contar con sus consej os para la constr ucción de un futuro en la Universidad.
Adicionalm ente, le agradez co sinceramente su preocu pación y ayuda por m i vida
personal.
Mis compañeros de departam ento han sido igualm ente un pilar básico en todo el
proceso, tanto por la ayuda prestada en determ inados mo m entos, como por
proporcionarm e un am biente de trabaj o en el que poder trabaj ar con motiv ación
y aleg ría. Me gustaría recordar c on m ucho cariño todo el apoyo y ay uda
recibidos de mis com pañeros tanto de la Escuela com o de la Facultad.
Especialm ente quiero agradecer, entre otra s m iles de cualidades de cada uno de
ellos, a Enrique y Mercedes porque m e alegran el comienz o del día, a Cristina
Abad porque es buena com pañera y am iga, a Bernabé porque m e da buenos
consejos, a César porque me considero afortunada de haber conocido a un g ran
ser humano, a Quina porque se preocupa mucho por m i, a Neta porque me da
ánim os, a Dieg o porque m e da tranquilidad hablar con él, a Pepe Moreno porque
m e transmite sabiduría, a Paco Serrano porque irradia optimism o, a Pilar porque
contagia su aleg ría, a Charo porque es muy dulce y buena, a Silv ia porque me
trasm ite fuerza y sinceridad, a Antonio Lo bo porque es muy auténtico, a Mª José
Trigo por las actividades extralaborales que hemos com partido juntas, a Aurora
porque tiene m uy buen corazón, a Cristina Rocha, a la que echo mucho de
m enos, porque es una gran persona, a Laurita porque me hace reír m ucho, a
Sonia Caro porque m e alegro de haber tenido la oportunidad de conocerla m ejor
en los últimos tiem pos y a Paco Brav o porque me transm ite su serenidad y su
sentido del hum or.
Me gu staría realizar una m ención de agradecim iento especial, por su
com pañerismo y ay uda, a mis coleg as de la asignatura de Análisis C ontable:
Guillerm o, Am alia, Carm en, Silvia, Teresa y José An tonio. Ha sido una suerte
poder trabajar j unto a ellos y, adem ás, he podido aprender muchísim o de su
experiencia.
José Enrique Romero García ha llevado a cabo una labor esencial de guía y
ayuda en la parte em pírica de la T esis Doctoral. Le agradez co enormem ente su
colaboración inestim able en el mom ent o donde tuve que enfrentarme, con m iedo
y tem or, al tratam iento estadístico de los datos obtenidos en el estudio.
También quisiera expresar m i gratitud a los dos rev i sores anónim os del trabaj o
por el tiem po y esfuerz o dedicado y por los valiosos com entarios y sug erencias
realizados para la m ejora del mism o.
I gualm ente, gracias a la revisión realiz ada por los profesores Francisco C arrerira
y Peter H orváth, la Tesis Doctoral ha podido optar a la mención de Doctorado
Europeo. Especialm ente, me gustaría ag ra decer al profesor Horváth su acog ida y
atención prestadas durante m i estancia en la Universidad de Stuttgart y su
disponibilidad para desplazarse a Se villa a form ar parte del Tribunal de la Tesis.
Quiero ag radecer también la colaboración y el apoyo prestados por la
Asociación de Profesores U niversitarios de Contabilidad (A SEPUC), el I nstituto
de Censores Jurados de Cuentas de España (I CJ CE) y el Registro de
Econom istas Auditores (REA) para distribuir la encuesta entre todos sus
asociados.
Fuera del am biente laboral, mi fam ilia y am igos han j ugado tam bién un papel
m uy im portante. Con sus ánimos, fuerz a y optim ismo m e han proporcionado
m otivación en m uchas ocasiones para seguir adelante. Q uiero dar las gracias a
Manuela, m i m adre, porque es el centro de m i vida y porque me quiere tanto, a
José Luis y Dolores, m is hermanos, porque m e hacen sentir afortunada por tener
la familia que tengo y, por supuesto, a todos m is chiquitines, J osé Luis, Lucía,
Juan y Alicia, porque m e dan tanto por tan poco.
Finalm ente, quiero expresar que la realiz ación de este trabajo ha estado unida a
m i historia de am or. N acieron j untas y am bas se han sucedido y com pletado.
Efectivam ente, Burkhard ha sido un punto de referencia fundam ental en todo el
trabajo, además de colaborar en num erosas ocasiones en labores de traducción
del trabajo, con su amor y cariño me ha dado fuerz as y ánim os para seguir
adelante con el m i sm o.
Índi ce
I
INTRO DUCCIÓN .......................................................................................
1
CAPÍ TULO 1. EVO LUCIÓN Y SITUACIÓ N ACTUAL DEL
MERCADO DE AUDITO RÍA .........................................
9
1.1. Origen y evolución de la activ idad de auditoría financiera.......
13
1.2. Cuestiones principales de deba te en el panorama actual...........
31
PARTE 1. REVI SIÓN DE LA LI TERATURA DE
INVESTIGACIÓN ...................................................................
41
CAPÍ TULO 2. EVO LUCIÓN Y OF ERTA ACTUAL DE SERVICI OS
EN LAS EMPRESAS DE AUDI TORÍA .........................
43
2.1. I ntroducción...............................................................................
47
2.2. Conceptualización de los serv icios que prestan las firmas
auditoras.....................................................................................
54
2.2.1. Los servicios de auditoría ..........................................
57
2.2.2. Los servicios de no-auditoría .....................................
58
2.3. Estudio de las clasificacione s sobre servicios diferentes a la
aud itoría de cuentas trad icional.................................................
59
CAPÍ TULO 3. LA I NDEPENDENCI A DEL AUDITOR ........................
87
3.1. I ntroducción...............................................................................
91
3.2. Enfoque conceptual sobre la independencia del auditor............
94
3.3. La diferencia de expectativas: la apariencia de
independencia............................................................................
111
3.4. I ncentivos y am enazas a la independencia del auditor..............
126
Índi ce
II
CAPÍ TULO 4. LA INF LUENCIA EN LA I NDEPENDENCI A DEL
AUDITOR DE LA P RESTACIÓ N DE
SERVICIO S ADICI ONALES .........................................
161
4.1. Introducción...............................................................................
165
4.2. Consecuencias de la prest ación de servicios adicionales:
especial referencia a su influencia en la independencia
del auditor..................................................................................
167
4.2.1. Efectos positivos de la prestación conjunta ...............
168
4.2.2. Efectos negativos de la prestación conjunta ..............
177
4.3. Diferentes posicionam i en tos y propuestas para paliar
el conflicto.................................................................................
189
CAPÍ TULO 5. REVISI ÓN DE LA LITERATURA DE
INVESTIGACIÓ N DE CARÁCTER EMP ÍRICO .........
215
5.1. Introducción...............................................................................
219
5.2. Análisis de los estudios de carácter em pí rico...........................
220
5.3. Principales relaciones ana lizadas por la lite ratura.....................
296
PARTE 2. UN ESTUDI O EMP Í RICO SO BRE LA REGULACI ÓN
DEL MERCADO DE AUDITO RÍA .......................................
301
CAPÍ TULO 6. P LANTEAMIENTO TEÓRI CO SO BRE EL USO
DEL CUESTIONARIO COMO MÉTODO DE
INVESTIGACIÓN ............................................................
303
6.1. I ntroducción...............................................................................
307
6.2. Los cuestionarios com o m ét odo de investig ación social...........
311
6.2.1. Conceptualización de los cuestionarios .....................
311
6.2.2. Tipología de cuestionarios .........................................
313
6.2.3. Tipología de preguntas ...............................................
313
6.2.4. Recomendaciones para la construcción de
cuestionarios ..............................................................
315
Introducción
6
increm ento de la competencia entre las firm as ha provocado la necesidad de
buscar otras alternativas al neg ocio de la auditoría.
En un m ercado, sabemos que para que pueda aparecer una oferta con
éxito, necesariam ente tiene que existir una demanda que cubrir. Esto es lo que
ocurre precisam ente en el mercado de se rvicios adicionales a la auditoría. Lo s
auditores han identificado como una oportunidad atractiv a la posibilidad de
ofrecer estos servicios y además cuentan con que los propios clientes son los que
les dem andan estos servicios.
Sin em bargo, a pesar de tratarse de un negocio con una oferta y dem anda
en principio justificadas por las anteri ores razones, la prestación de estos
servicios adicionales ha desencadenado una fuerte polém ica. La cuestión
fundam ental de discusión es que la independencia del auditor puede verse
afectada por la realización de estas activ idades.
Por todo lo anterior, en numerosas o casiones los organism os reguladores
han m anifestado su preocupación por las consecuencias que tales prácticas
pueden tener en los mercados de capitales y la economía en su conjunto. En esta
línea se orienta la reform a de la Octava D irectiva de la U nión Europea,
llegándose en la mism a incluso a afirmar que “ la Comisión tiene intención de
organizar un estudio para examinar si resultan nece sarias otras medidas que
pudieran conducir a la prohibición total de que un auditor ofrezca servicios
distintos del de auditoría a su cliente de auditoría ”.
El objetivo perseguido con este trabajo de investig ación es estudiar con
profundidad el fenóm eno ante riormente descrito con la finalidad de proponer
posibles soluciones al conflicto. En este sentido, desde la base de la legislación
actualm ente vigente, pretendem os construir un m odelo regulador óptim o para el
desem peño de estas tareas adicionales. Para ello, tras la presente introducción,
hem os estructurado nuestra investigación de la sig uiente m anera.
Introducción
7
En el capítulo prim ero , realizam os un recorrido de cuál ha sido la
evolución de la activ idad de verifi cación desde sus orígenes hasta nuestros
tiem pos. Asimism o, después de comprender el proceso de desarrollo por el que
ha pasado la auditoría, planteam os cu áles son las cuestiones principales de
debate en la actualidad sobre las que gira la inv estigación en este cam po.
A continuación, el trabajo se en cuentra dividido en dos partes
claram ente diferenciadas: la primera, de carácter teórico, tiene com o objetivo
una revisión crítica de la literatura existente que afecta a nuestro tema objeto de
estudio y la segunda, de carácter experi m ental, pretende recoger evidencia a
través de un estudio em pírico sobre la regulación aplicable al m ercado de
auditoría en referencia a la realización de otras tareas por partes de los auditores.
Dentro de la prim era parte del trabaj o, comenz amos en el capítulo
segundo realiz ando un análisis conceptual de los diferentes servicios que ofrecen
las firmas de auditoría. I gualm ente, planteamos un exam en exhaustivo de cuáles
son los servicios incluidos en la oferta actual de una muestra representativa de
firm as de auditoría.
En el tercer capítulo realizamos una profundiz ación sobre un concepto
totalm ente ligado al tem a de nuestra inv e stigación: la independencia del auditor.
Para ello, llevam os a cabo una conceptualización del térm ino, estudiamos los
problem as ocasionados por la diferencia de expectativas en auditoría y,
finalm ente, planteamos un marco general sobre cuáles son los diferentes
aspectos que pueden provocar incentiv os y am enazas sobre dicha cualidad.
Posteriorm ente, en el capítulo cuarto , estudiam os las implicaciones que
tiene la prestación de servicios adicionales en la independencia del auditor. Para
ello, realizam os un análisis profundo de cuáles pueden ser las consecuencias que
conlleva la prov isión conj unta tanto en térm inos positivos com o neg ativos. Po r
últim o, después de poner en una balanza tales efectos, planteam os los diferentes
posicionam i entos que se pueden adopta r ante la cuestión, así como las
propuestas que se arg umentan en la literatura para paliar el conflicto.
Introducción
8
En el capítulo quinto , y últim o de la prim era parte del trabaj o, revisam os
con profundidad la literatura de investig ación empírica sobre la realiz ación de
servicios adicionales por parte de los auditores co n el objetivo de obtener
evidencia suficiente para el posterior diseño de nuestro es tudio experim ental.
Asim ismo, planteam os un marco g eneral de todas las relaciones analizadas en la
literatura de investig ación empírica.
En la segunda parte de la inv estigación, com enzam os en el sexto
capítulo realiz ando un planteamiento teórico sobre el uso de los cuestionarios
com o método de exploración em pírica. El obj etivo del m ismo fue entender
exhaustivam ente la utilización de esta fuente de ob tención de datos para el
desarrollo de nuestra inv estigación y el proceso más idóneo que debe llev arse a
cabo para la elaboración de los m i sm os.
Después del análisis anterior, pro cedim os en el capítulo séptimo al
diseño específico de nuestra investig ación de acuerdo con el marco teórico
previo. Por ello, en el m ism o planteam os la definición y el diseño del estudio, la
selección y definición de las v ariables a em plear y, por últim o, el diseño y la
validación final del cuestionario.
La distribución del cuestionario entr e los diferentes colectiv os de
individuos seleccionados nos perm itió ob tener un conj unto de resultados que
procedim os a examinar en el octav o capítulo del trabaj o. En el mism o,
com enzam os con el estudio detallado de la composición de la m uestra em pleada
en la investig ación, posteriormente pr esentam os los resultados obtenidos tanto
de form a general com o de forma diferencial para cada uno de los grupos
analizados.
Finalm ente, en el último capítulo form ulamos las conclusiones obtenidas
de todos los análisis anteriores. Asim ismo, indicam os las lim itaciones que han
condicionado nuestro trabajo y algunas po sibles líneas por las que pudiéramos
continuar con nuestra investig ación futura.
CAPITULO 1
EVOLUCIÓN Y SITUACIÓN ACTUAL
DEL MERCADO DE AUDITORÍA
ESTRUCTURA DEL CAPÍTULO :
1.1. Origen y evolución de la actividad de
auditoría financiera.
1.2. Cuestiones principales de debate en el
panorama actual.
(YROXFLyQ\VLWXDFLyQDFWXDOGHOPHUFDGRGHDXGLWRUtD
2ULJHQ\HYROXFLyQGHODDFWLYLGDGGHDXGLWRUtDILQDQFLHUD
(QOD DFWXDOLGDG HVWiWRWDOPHQWH DVXPLGR TXHHQ ORVSDtVHVGHVDUUROODGRV
VH HQFXHQWUD SOHQDPHQWH LPSODQWDGD OD DFWLYLGDG GH DXGLWRUtD ILQDQFLHUD 3HUR
HVWR QR VLHPSUH KD VLGR DVt 'HVGH VXV RUtJHQHV HVWD DFWLYLGDG KD VXIULGR XQD
DPSOLDHYROXFLyQ
6HJ~Q 6XiUH] ORV SULPHURV DQWHFHGHQWHV GH OD DXGLWRUtD VH
UHPRQWDQ EDVWDQWH DWUiV HQ HO WLHPSR 6RQ FDVL WDQ DQWLJXRV FRPR OD SURSLD
KLVWRULD GH OD KXPDQLGDG /D DFWLYLGDG DXGLWRUD HQ FXDQWR DFWLYLGDG GH FRQWURO
GH OD DFWLYLGDG HFRQyPLFRILQDQFLHUD GH FXDOTXLHU LQVWLWXFLyQ VXUJLy HQ HO
PRPHQWR PLVPR HQ TXH OD SURSLHGDG GH XQRV UHFXUVRV ILQD QFLHURV \ OD
UHVSRQVDELOLGDG GH DVLJQDUORV D XVRV SURGXFWLYRV QR VH HQFXHQWUDQ HQ PDQRV GH
XQD ~QLFD SHUVRQD FRPR RFXUUH QRUPDOPHQWH HQ FXDOTXLHU LQVWLWXFLyQ GH FLHUWR
WDPDxR\FRPSOHMLGDG
(IHFWLYDPHQWH 3LQHGD VHxDOD TXH DXQTXH HO WpUPLQR DXGLWRUtD
QRV SXHGD SDUHFHU UHODWLYDPHQWH UHFLHQWH VH EDVD HQ XQD LGHD PX\ DQWLJXD
)LOLRV UHPRQWD OD DSDULFLyQ GHORV DXGLWRUHV D OD pSRFD GHO DQWLJXR (JLSWR GRQGH
ORV FRQWURODGRUHV YHULILFDEDQ OD H[DFWLWXG GH ODV FXHQWDV GH ODV LPSRUWDFLRQHV \
H[SRUWDFLRQHV GH WULJR DVt FRPR GH OD FDQWLGDG GH FRVHFKDV \ GH ORV LPSXHVWRV
3RU RWUR ODGR &DQGDX QRV UHFXHUGD TXH HQ $WHQDV HQ HO DxR D& VH OH
HQFDUJy D XQ JUXSR GH H[SHUWRV OD YHULILFDFLyQ GH OD V FXHQWDV GH ORV WHVRURV
S~EOLFRV \ D RWUR OD GH ODV FXHQWDV GH WRGDV ODV SHUVRQDV TXH RFXSDEDQ XQD
SRVLFLyQTXHLPSOLFDEDODPDQLSXODFLyQGHIRQGRVS~EOLFRV
'H HVWD PLVPD IRUPD &DxLEDQR LQGLFDQ TXH ORV DQWHFHGHQWHV
KLVWyULFRV GH OD TXH KR\ OODPDPRV FHQVXUD MXUDGD GH FXHQWDV R DXGLWRUtD VRQ
UHDOPHQWH PX\ OHMDQRV \D TXH HO FRQWURO GH OD DFWLYLGDG HFRQyPLFRILQDQFLHUD
GH FLHUWDV LQVWLWXFLRQHV HV WDQ DQWLJXR FRPR OD SURSLD KLVWRULD GH OD KXPDQLGDG
3RU HOOR QR IDOWDQ ORV HUXGLWRV TXH HQFXHQWUDQ \D FHQVRUHV GH FXHQWDV HQ OD
0HVRSRWDPLD GHO DxR DQWHV GH &ULVWR HQ HO (JLSWR TXH FRQVWUX\y HQ SLHGUD
&DStWXOR
ODV JLJDQWHVFDV SLUiPLGHV GH .HRSV .HIUHQ \ 0LGHULQRV R HQ OD 5RPD GH -XOLR
&pVDU
$Vt OD SUiFWLFD GH OD DXGLWRUtD HV PX\ DQWLJXD /D H [SUHVLyQ DXGLWRUtD
WLHQH VX RULJHQ HQ OD SUiFWLFD URPDQD GH MX]JDU ODV GHQXQFLDV DQWH XQD
MXULVGLFFLyQ D SDUWLU GH OD DXGLFLyQ GH WHVWLJRV DXGLUH HVFXFKDU
3URJUHVLYDPHQWH HO WpUPLQR KDUi UHIHUHQFLD DO H[DPHQ RILFLDO GH FXHQWDV
DFRPSDxDGR GH YHULILFDFLRQHV IXQGDGDVHQ ODV UHIHUHQFLDVDSRUWDGDV SRU WHVWLJRV
/D LPSRUWDQFLD GH ORV WHVWLJRV RUDOHV LUi GLVPLQX\HQGR SURJUHVLYDPHQWH D IDYRU
GH ORV GRFXPHQWRV GH PDQHUD TXH ORV DXGLWRUHV WHQGUiQ TXH H[DPLQDU ODV
FXHQWDVGHORVJREHUQDGRUHVGHODVSURYLQFLDVSDUDGHWHFWDUSRVLEOHVIUDXGHV
'H DFXHUGR FRQ 0DUWtQH] VL SDUWLPRV GH OD LGHQWLILFDFLyQ GH OD
DXGLWRUtD FRQ HO FRQWURO VLQ PiV WHQGUtDPRV TXH UHPRQWDUQRV D PXFKRV VLJORV
DWUiV SDUD EXVFDU OR TXH ELHQ SRGUtD GHQRPLQDUVH O D 3UHKLVWRULD GH OD DXGLWRUtD
(V GHFLU HO FRQWURO H[LVWH GHVGH HO PRPHQWR HQ TXH HO SURSLR LQGLYLGXR VH
RUJDQL]D HQ VRFLHGDG \ GHVGH HO PLVPR LQVWDQWH HQ TXH VH UHDOL]DQ FLHUWDV
DFWLYLGDGHV HFRQyPLFDV (O LQGLYLGXR FRPR VHU VRFLDO VH SODQWHD GH XQD X RWUD
IRUPDDFWXDFLRQHVGHFRQWURO
6L D OR DQWHULRU XQLPRV HO GHVDUUROOR GHO FRPHUFLR S RU SDUWH GH ODV
5HS~EOLFDV ,WDOLDQDV \ HO QDFLPLHQWR GH OD &RQWDELOLGDG SRU SDUWLGD GREOH
HQWRQFHV QXHVWUD PLUDGD GHEHUtD GHWHQHUVH VyOR DOJXQRV VLJORV DWUiV
HQFRQWUiQGRQRV FRQ OR TXH SRGUtD VHU OD +LVWRULD DQWLJXD GH OD DXGLWRUtD
$GHPiV VL WHQHPRV HQ FXHQWD WRGR OR TXH WUDMR FRQVLJR OD UHYROXFLyQ LQGXVWULDO
SRGHPRV FDVL FRQ XQ VLPSOH JLUR GH FDEH]D HQFRQWUDUQRV FRQ HO QDFLPLHQWR GH
ODDXGLWRUtDWDO\FRPRKR\ODHQWHQGHPRVHQHOVLJOR;,;
,JXDOPHQWH :KLWWLQJWRQ \ 3DQ\ DSXQWDQ TXH DXQTXH ORV
REMHWLYRV\FRQFHSWRVTXHJXtDQODVDXGLWRUtDVDFWXDOHVHUDQFDVLGHVFRQRFLGRVHQ
ORV SULPHURV DxRV GHO VLJOR ;; VH KDQ UHDOL]DGR DXGLWRUtDV GH GLIHUHQWHV WLSRV D
WUDYpVGHODKLVWRULDUHJLVWUDGDGHOFRPHUFLR\GHODVILQDQ]DVGHORVJRELHUQRV
(YROXFLyQ\VLWXDFLyQDFWXDOGHOPHUFDGRGHDXGLWRUtD
3RU HMHPSOR HVWRV DXWRUHV LQGLFDQ TXH HO VLJQLILFDGR RULJLQDO GH OD
SDODEUD DXGLWRU IXH ³SHUVRQD TXH R\H´ \ IXH DSURSLDGR SDUD OD pSRFD GXUDQWH OD
FXDO ORV UHJLVWURV GH FRQWDELOLGDG JXEHUQDPHQWDO HUDQ DSUREDGRV VRODPHQWH
GHVSXpV GH XQD OHFWXUD S~EOLFD HQ OD FXDO ODV FXHQWDV HUDQ OHtGDV HQ YR] DOWD
'HVGH WLHPSRV PHGLHYDOHV \ GXUDQWH OD 5HYROXFLyQ ,QGXVWULDO VH UHDOL]DEDQ
DXGLWRULDV SDUD GHWHUPLQDU VL ODV SHUVRQDV HQ SRVLFLRQHV GH UHVSRQVDELOLGDG
RILFLDO HQ HO JRELHUQR \ HQ HO FRPHUFLR HVWDEDQ DFWXDQGR \SUHVHQWDQGR LQIRUPHV
HQIRUPDKRQHVWD
(Q SDODEUDV GHO SURIHVRU (PLOLR *LURQHOOD OD DXGLWRUtD LQGHSHQGLHQWH
FDUHFLy WRWDOPHQWH GH VLJQLILFDFLyQ KDVWD TXH HPSH]y HO SHUtRGR GH OD UHYROXFLyQ
LQGXVWULDO \ HQ SDUWLFXODU OD FUHDFLyQ GH ODV VRFLHGDGHV GH FDSLWDO VRFLHGDGHV
DQyQLPDV ~QLFDV FDSDFHV GH UHXQLU FDQWLGDGHV LPSRUWDQWHVGH FDSLWDO QHFHVDULRV
SDUD OD FUHDFLyQ GH JUDQGHV HPSUHVDV IHUURYLDULDV PDUtWLPDV PDQXIDFWXUHUDV ±
HVSHFLDOPHQWH WH[WLOHV \ PHWDO~UJLFDV± TXH GH RWUD PDQHUD QR KXELHUDQ SRGLGR
IRUPDUVH \D TXH QLQJ~Q FRPHUFLDQWH R IDPLOLD SRVHtD ORV UHFXUVRV QHFHVDULRV
SDUD IXQGDU HVWDV HPSUHVDV FRQ XQ YROXPHQ GH FDSLWDO WDQ HOHYDGR 0DUWtQH]
6HJ~Q HO UD]RQDPLHQWR GH :KLWWLQJWRQ \ 3DQ\ D PHGLGD TXH HO
WDPDxR GH ODV HPSUHVDV DXPHQWDED VXV SURSLHWDULRV HPSH]DURQ D XWLOL]DU ORV
VHUYLFLRV GH JHUHQWHV FRQWUDWDGRV &RQ HVWD VHSDUDFLyQ GH JUXSRV GH SURSLHGDG \
GHJHUHQFLDORV SURSLHWDULRVDXVHQWHV DFXGLHURQFDGDYH]FRQ PD\RUIUHFXHQFLDD
ORV DXGLWRUHV SDUD SURWHJHUVH FRQWUD HO SHOLJUR GH HUURUHV QR LQWHQFLRQDOHV OR
PLVPR TXH FRQWUD ORV IUDXGHV FRPHWLGRV SRU JHUHQWHV \ HPSOHDGRV /RV
EDQTXHURV IXHURQ ORV SULQFLSDOHV XVXDULRV H[WHUQRV GH ORV LQIRUPHV ILQDQFLHURV
UHJXODUPHQWH VyOR EDODQFHV JHQHUDOHV \ VH SUHRFXSDURQ WDPELpQ SRU VDEHU VL
ORV LQIRUPHV HVWDEDQ GLVWRUVLRQDGRVGHELGR DHUURUHV RIUDXGH $QWHV GH GH
PDQHUD FRQVHFXHQWH FRQ HVWH REMHWLYR SULQFLSDO GH GHWHFWDU HUURUHV \ IUDXGH FRQ
IUHFXHQFLD ODV DXGLWRUtDV LQFOXtDQ XQ HVWXGLR GH WRGDV R FDVL WRGDV ODV
WUDQVDFFLRQHVUHJLVWUDGDV
&DStWXOR
6LQ HPEDUJR OD DXGLWRUtD WDO FRPR KR\ VH HQWLHQGH FRQVLVWHQWH HQ OD
FRPSUREDFLyQ GH OD YHUDFLGDG GH OD LQIRUPDFLyQ FRQWDEOH IDFLOLWDGD SRU
VRFLHGDGHV JHQHUDOPHQWH SULYDGDV \ GH QDWXUDOH]D PHUFDQWLO QR QDFH HQ (XURSD
KDVWD GHVSXpV GH OD UHYROXFLyQ LQGXVWULDO \DHQ SOHQRVLJOR ;,; DXQTXH FRQXQ
GHVDUUROOR PX\ GHVLJXDO HQ XQRV \ RWURV SDtVHV 3DVDPRV D FRQWLQXDFLyQ D
VHxDODU ODV OtQHDV IXQGDPHQWDOHV GH OD HYROXFLyQ GHO PHUFDGR GH DXGLWRUtD HQ
DOJXQRV SDtVHV GH OD 8QLyQ (XURSHD \ HQ (VWDGRV 8QLGRV 3RVWHULRUPHQWH
SURIXQGL]DUHPRVHQPD\RUPHGLGDHQHOFDVRGHQXHVWURSDtV
5HLQR8QLGR
/D DXGLWRUtD \ OD SURIHVLyQ GH DXGLWRU VXUJHQ RULJLQDULDPHQWH \ FRQ PiV
IXHU]D HQ *UDQ %UHWDxD 3RVWHULRUPHQWH VH SURGXFH VX GHVDUUROOR \
FRQVROLGDFLyQ FRQ OD FRQFXUUHQFLD GH YDULRV IHQyPHQRV TXH SXHGHQ
IXQGDPHQWDOPHQWHUHVXPLUVHHQGRV0DUWtQH]
• (ODXJHGHOLPSHULRFRORQLDOEULWiQLFR
• /DHUXSFLyQGHODUHYROXFLyQLQGXVWULDO
&LHUWDPHQWH OD UHYROXFLyQ LQGXVWULDO HQ *UDQ %UHWDxD PDUFy HO
YHUGDGHUR QDFLPLHQWR GH OD DXGLWRUtD $ SDUWLU GH HVWH PRPHQWR ODV HPSUHVDV
XWLOL]DQ HPSOHDGRV HVSHFtILFRV GHQWUR GH ORV VHUYLFLRV GH FRQWDELOLGDG SDUD
YHULILFDU OD FRKHUHQFLD \ H[DFWLWXG GH ODV LQIRUPDFLRQHV HQ ORV OLEURV GH FXHQWDV
7DPELpQ VH XVD OD SUiFWLFD GH UHFXUULU D YHULILFDGRUHV \ FRQWURODGRUHV
LQGHSHQGLHQWHV R DXGLWRUHV H[WHUQRV SDUD FRQWURODU OD ILDELOLGDG GH ODV
WUDQVDFFLRQHVUHDOL]DGDVSRUODHPSUHVD3LQHGD
6LJXLHQGR D &DxLEDQR HV HQ *UDQ %UHWDxD GRQG H OD SURIHVLyQ GH
DXGLWRU R &HQVRU GH &XHQWDV JR]D GH PD\RU WUDGLFLyQ \ DUUDLJR )XH
SUHFLVDPHQWH HQ SOHQR DXJH GHO OLEHUDOLVPR HFRQyPLFR GXUDQWH HO VLJOR ;,;
FXDQGR HQ HVWH SDtV VH SRWHQFLy OD IXQFLyQ GH ORV DXGLWRUHV SDUD HYLWDU
SUHFLVDPHQWH TXH HO (VWDGR LQWHUYLQLHUD HQ OD YLGD HFRQyPLFD GH ODV HPSUHVDV
(YROXFLyQ\VLWXDFLyQDFWXDOGHOPHUFDGRGHDXGLWRUtD
EDMR HO DOHJDWR GH OD GHIHQVD GH ORV OHJtWLPRV LQWHUHVHV GH WHUFHURV /D
³&RPSDQLHV $FW´ GH LPSXVR D ODV HQWLGDGHV EDQFDULDV OD REOLJDFLyQ GH
VRPHWHU ODV FXHQWDV DQXDOHV DO MXLFLR GH XQ DXGLWRU LQG HSHQGLHQWH $GHPiV HQ
OD 5HLQD 9LFWRULDFRQILULy DORV DXGLWRUHV GH ,QJODWHUUD \ *DOHV HO GHUHFKR D
OODPDUVH ³&KDUWHUHG $FFRXQWDQWV´ 3RVWHULRUPHQWH ODV ³&RPSDQLHV $FW´ GH
DUHJXODURQ\DPLQXFLRVDPHQWHODIXQFLyQGHORVDXGLWRUHV
&RQFUHWDPHQWH OD DXGLWRUtD FRPR SURIHVLyQ IXH UHFRQRFLGD HQ *UDQ
%UHWDxD SRU OD /H\ GH 6RFLHGDGHV GH TXH HVWDEOHFtD OD FRQYHQLHQFLD GH TXH
ODV HPSUHVDV OOHYDVHQ XQ VLVWHPD PHWyGLFR \ QRUPDOL]DGR GH FRQWDELOLGDG $
SDUWLU GH HVH PRPHQWR OD SURIHVLyQ GH DXGLWRU VH GHVDUUROOy H[WUDRUGLQDULDPHQWH
3LQHGD
'H OD PLVPD IRUPD*DUFtD DILUPD TXHHO 5HLQR8QLGR FRQVWLWX\H
VLQ OXJDU D GXGDVHO SULPHUSDtV HXURSHRHQ GHVDUUROOD U ODSURIHVLyQ GHDXGLWRUtD
(IHFWLYDPHQWH OD UHJXODFLyQ GH DXGLWRUtD HQ HVWH SDtV GDWD GH KDFH PiV GH
DxRV (Q HVWH VHQWLGR HV SUHFLVR GHVWDFDU OD /H\ GH VRFLH GDGHV &RPSDQLHV $FW
GH OD FXDO IXH SURPXOJDGD SDUD UHJXODU OD FRQVWLWXFLyQ \ GHVHQYROYLPLHQWR
GH ODV VRFLHGDGHV IRUPDGDV SRU FRQFHVLyQ SDUODPHQWDULD \D TXH D WUDYpV GH HOOD
VH DXWRUL]DED D HVWDV VRFLHGDGHV D VRPHWHU VXV FXHQWDV D FHQVXUD GH VXV SURSLRV
VRFLRV
)UDQFLD
(Q HO FDVR GH HVWH SDtV )HUQiQGH] DILUPD TXH D SHVDU GH ODV
GRFWULQDV OLEHUDOLVWDV LPSHUDQWHV \D HQ OD VHJXQGD PLWDG GHO VLJOR ;,; VH IXH
DEULHQGRSDVyODLGHDGHFRQWUROHQODVVRFLHGDGHV
/D /H\ GH GH MXOLR GH TXH GXUDQWH XQ VLJOR KD VLGR OD FDUWD
FRQVWLWXFLRQDO EiVLFD GHO GHUHFKR GH VRFLHGDGHV \D UHJXODED OD ILJXUD GHO
&RPLVDULR GH &XHQWDV FX\D PLVLyQ HUD SUHVHQWDU D OD -XQ WD *HQHUDO GH OD
VRFLHGDG XQ LQIRUPH VREUH ODV FXHQWDV DQXDOHV GH OD PLVPD SUHSDUDGRV SRU ORV
&DStWXOR
&XDGUR$QWHFHGHQWHVGHODDXGLWRUtDHQ(VSDxD
2WUDLQIRUPDFLyQ
³/RV DGPLQLVWUDGRUHV
SRGUiQ OLPLWDU HO
GHUHFKR GH H[DPHQ GH
ORV FHQVRUHV FXDQGR DVt
OR H [LMD H O LQWHUpV VRFLDO
JUDYHPHQWH
FRPSUR PHWLGR´ $U W
(O DUW HVWDEOHFH OD
DFWXDFLyQ GH XQ &HQVRU
-XUDGR SRU GHVLJQDFLyQ
GH OD PLQRUtD VLHPSUH
TXH VH UHSUHVHQWH DO
PHQRV HO GHO
FDSLWDO VRFLDO
GHVHPEROVDGR
6H H [LJH OD JXDUGD GHO
VHFUHWR GH OD
FRQWDELOLGDG$UW
&DVRVHQORVTXHVHUHDOL]D
ODYHULILFDFLyQ
$ VROLFLWXG GH DFFLRQLVWDV
TXH UHSUHVHQWHQ DO PH QRV OD
WHUFHUD SDUWH GHO FDSLWDO
VRFLDO GHVHPEROVDGR
5HYLVLyQ H[WUDRUGLQDULD FRQ
FDUiFWHUH[FHSFLRQDO
&XDQGR OD O H\ OR HVWDEOH]FD
H[SUHVDPHQWH
$ LQVWDQFLD GH SHUVRQD R
HQWLGDG TXH RVWHQWH GHUHFKR
UHFRQRFLGRSUR/H\
(Q ORV SUHYLVWRV HQ ODV
QRUPDV UHJXODGRUDV GH ODV
%ROVDV 2ILFLDOHV GH
& R P H U F L R \ G H O R V - X U D G R V
GH(PSUHVD
$ SHWLFLyQ IXQGDGD DQWH
-X]JDGR FRPSHWHQWH HQ YtD
GH MXULVGLFFLyQ RUGLQDULD SRU
TXLHQ DFUHGLWH XQ LQWHUpV
OH
J
tWLPR
7LSRVGH
UHYLVLyQ
2UGLQDULD
$UW
([WUDRU
GLQDULD $UW
$OFDQFHGHO
WUDEDMR
([DFWLWXG\
YHUDFLGDGGHO
EDODQFH\
&XHQWDGH
3pUGLGDV\
*DQDQFLDV
&ULWHULRVGH
YDORUDFLyQ\
DPRUWL]DFLyQ
VHJXLGRVHQHO
HMHUFLFLR
&RPSUREDFLyQ
GHOD
FRQWDELOLGDG\
VXV
MXVWLILFDQWHV
3HUVRQD
HQFDUJDGD
$FFLRQLVWDV
FHQVRUHV
([SHUWR
7LWXODGR
6XSHULRU
(())D
DXGLWDU
%DODQFH
&XHQWDGH
3pUGLGDV\
*DQDQFLDV
3URSXHVWD
GLVWULEXFLyQ
GH
EHQHILFLRV
%DODQFH
&XHQWD GH
5HVXOWDGRV
&21&(3726
1250$7,9$
/6$ GH
$UWV\
&yGLJRGH
&RPHUFLR/H\
$UWV \
)XHQWH 0RQWHVLQRV
(YROXFLyQ\VLWXDFLyQDFWXDOGHOPHUFDGRGHDXGLWRUtD
&RQ SRVWHULRULGDG OD QRUPDWLYD UHJXODGRUD GH OD DXGLWRUtD HQ QXHVWUR
SDtV HVWXYR IXHUWHPHQWH FDUDFWHUL]DGD SRU OD LQIOXHQFLD GHO GHVDUUROOR HQ HO
iPELWR GH OD &RPXQLGDG (FRQyPLFD (XURSHD &(( GH ODOHJLVODFLyQ HQ PDWHULD
GHVRFLHGDGHV
(Q HVWH VHQWLGR OD FXDUWD GLUHFWLYD DSUREDGD SRU HO &RQVHMR GH ODV
&RPXQLGDGHV (XURSHDV HO GH MXOLR GH - VREUH OD HVWUXFWXUD \ FRQWHQLGR
GH ODV FXHQWDV DQXDOHV \ HO LQIRUPH GH JHVWLyQ ORV FULWHULRV GH YDORUDFLyQ \ OD
SXEOLFLGDG GH HVWRV GRFXPHQWRV HQ ORV FDVRV GH VRFLHGDGHV DQyQLPDV \
VRFLHGDGHV GH UHVSRQVDELOLGDG OLPLWDGD - VHxDOD HQ VX DUWtFXOR TXH ODV
VRFLHGDGHV GHEHUiQ KDFHU FRQWURODU ODV FXHQWDV SRU XQD R YDULDV SHUVRQDV
KDELOLWDGDV HQ YLUWXG GH OD OH\ QDFLRQDO SDUD HO FRQWURO GH FXHQWDV $VLPLVPR
LQGLFD TXH ODV SHUVRQDV HQFDUJDGDV GHO FRQWURO GH ODV FXHQWDV GHEHUiQ YHULILFDU
LJXDOPHQWH OD FRQFRUGDQFLD GHO LQIRUPH GH JHVWLyQ FRQ ODV FXHQWDV DQXDOHV GHO
HMHUFLFLR
$VtGHVGH OD HQWUDGDGH QXHVWUR SDtV DOD&(( VHKD LGRSURGXFLHQGRXQD
DGDSWDFLyQ SDXODWLQD D ODV QRUPDV TXH VH HPLWLHURQ GHQWUR GH HVWH iPELWR 'H
HVWD IRUPD XQD GH ODV UHIRUPDV PiV LPSRUWDQWHV GH QXHVWUR RUGHQDPLHQWR
PHUFDQWLO HVWXYR DSR\DGD HQ OD SURPXOJDFLyQ GH OD VLJ XLHQWH QRUPDWLYD
0RQWHVLQRV
D /H\GHGHMXOLRGH$XGLWRUtDGH&XHQWDV
E 5HDO 'HFUHWR GH GH GLFLHPEUH SRU HO TXH DSUXHED H O
5HJODPHQWRGHO5HJLVWUR0HUFDQWLO
F /H\ GH GH MXOLR GH UHIRUPD SDUFLDO \ DGDSWDFLyQ GH OD
OHJLVODFLyQ PHUFDQWLO D ODV 'LUHFWLYDV GH OD &(( HQ PDWHULD GH
VRFLHGDGHV
G 5HDO 'HFUHWR /HJLVODWLYR GH GH GLFLHPEUH SRU HO TXH VH
DSUXHEDHO7H[WR5HIXQGLGRGHOD/H\GH6RFLHGDGHV$QyQLPDV
&DStWXOR
H 5HDO 'HFUHWR GH GH GLFLHPEUH SRU HO TXH VH DSUXHED HO
3ODQ*HQHUDOGH&RQWDELOLGDG
I 5HDO 'HFUHWR GH GH GLFLHPEUH SRU HO TXH VH DSUXHED HO
5HJODPHQWR TXH GHVDUUROOD OD /H\ GH GH MXOLR GH $XGLWRUtD
GH&XHQWDV
(V HQ HVWH PRPHQWR SRU WDQWR FXDQGR SRGHPRV DILUPDU TXH VH DILDQ]D
HQQXHVWURSDtVODREOLJDFLyQOHJDOGHDXGLWRUtD
$GHPiV GH OD LQIOXHQFLD TXH KD WHQLGR HO GHVDUUROOR QRUPDWLYR SDUD OD
FRQVROLGDFLyQ GH OD DFWLYLGDG GH YHULILFDFLyQ HV SUHFLVR DSXQWDU RWUR IHQyPHQR
TXH WDPELpQ FRQWULEX\y HQ JUDQ PHGLGD D OD LPSODQWDFLyQ GH OD DXGLWRUtD HQ
QXHVWUR SDtV ORV LQYHUVRUHV H[WUDQMHURV FRPLHQ]DQ D H[LJLU D VXV ILOLDOHV
HVSDxRODV OD FRUUHVSRQGLHQWH UHQGLFLyQ GH FXHQWDV FRQ OD LQWHUYHQFLyQ GH
DXGLWRUHV H[WHUQRV 1RV HQFRQWUDPRV SXHV HQ OD DSHUWXUD GH OD HFRQRPtD
HVSDxROD GXUDQWH ORV DxRV VHVHQWD (VWD VLWXDFLyQ HV SHUIHFWDPHQWH UHIOHMDGD HQ
ODV SDODEUDV GHO SURIHVRU 6XiUH] 6XiUH] ³6L ELHQ OD OHJLVODFLyQ HFRQyPLFR
ILQDQFLHUD VHJXtD LJQRUDQGR OD LPSRUWDQFLD \ QHFHVLGDG GH OD DXGLWRUtD IXHURQ
ODV GHPDQGDV GH ORV GLVWLQWRV DJHQWHV VRFLDOHV ODV TXH SURYRFDURQ XQD QHFHVLGDG
FUHFLHQWH GH HVWH WLSR GH VHUYLFLRV HQ QXHVWUR SDtV 1HFHVLGDG TXH IXH ±\ VLJXH
VLHQGR VDWLVIHFKD± HQ SDUWH SRU VRFLHGDGHV GH DXGLWRUtD H[WUDQMHUDV 0DUWtQH]
$Vt HO PLVPR DXWRU VHxDOD TXH HO GHVDUUROOR HFRQyPLFR \ HO DXPHQWR GH
HPSUHVDV TXH VROLFLWDQ ORV VHUYLFLRV GH ORV DXGLWRUHV SURSLFLDQ OD DSDULFLyQ
JHQHUDOL]DGD GH ODV JUDQGHV ILUPDV LQWHUQDFLRQDOHV GH DXGLWRUtD ODV FXDOHV YDQ
DGTXLULHQGR XQ SDSHO SURWDJRQLVWD TXH VH LQFUHPHQWD FRQ HO SDVR GHO WLHPSR \
TXH DGHPiV VLUYH SDUD WLUDU GH OD SURIHVLyQ HQ HO iPELWR QDFLRQDO
(YLGHQWHPHQWH VH YDQ LPSODQWDQGR ORV PRGRV GH KDFHU GH ORV SDtVHV PiV
&XELOOR9DOYHUGH VHxDOyHQ HOSUy ORJRDODYHUVLyQGHGLFKDGLUHF WLYDHQOHQJXDFDV WHOODQDTXHHQ
VXGtDKL]R HO,QVWLWXWRGH3ODQLILFDFLyQ &RQWDEOHTXHODPLVPDFRQVWLWXtDOD³FDUWDRSODQFRQWDEOH
HXURSHR´ &DxLEDQR
(YROXFLyQ\VLWXDFLyQDFWXDOGHOPHUFDGRGHDXGLWRUtD
DYDQ]DGRV HQ HO WHPD SURGXFLpQGRVH XQD PRGHUQL]DFLyQ HQ HO HMHUFLFLR
SURIHVLRQDOGHODDXGLWRUtDHQ(VSDxD
6LJXLHQGR D &DxLEDQR HQ UHDOLGDG OD DXGLWRUtD OOHJy D (VSDxD GH
OD PDQR GH HPSUHVDV H[WUDQMHUDV GXUDQWH OD GpFDGD GH (VWDV FRPSDxtDV
HQFRQWUDURQ HQ QXHVWUR SDtV FRPR FRQVHFXHQFLD GHO FUHFLPLHQWR HFRQyPLFR
KDELGR GXUDQWH HVD pSRFD XQ PHUFDGR SUiFWLFDPHQWH YLUJHQ \ HQ DVFHQVR
FRQWLQXR $Vt DXQTXH OD OHJLVODFLyQ HFRQyPLFRILQDQFLHUD VHJXtD LJQRUDQGR OD
LPSRUWDQFLD \ OD QHFHVLGDG GH OD DXGLWRUtD IXHURQ ODV GHPDQGDV GH ORV GLVWLQWRV
DJHQWHV VRFLDOHV ODV TXH SURYRFDURQ XQD QHFHVLGDG FUHFLHQWH GH HVWH WLSR GH
VHUYLFLRV HQ QXHVWUR SDtV 1HFHVLGDG TXH IXH ±\ VLJXH VLHQGR± VDWLVIHFKD HQ JUDQ
SDUWHSRUVRFLHGDGHVGHDXGLWRUtDVH[WUDQMHUDV
1R REVWDQWH HO LQLFLR GH VXV DFWLYLGDGHV HQ (VSDxD WLHQH OXJDU HQWUH ORV
DxRV \ HQ TXH FLHUWDV ILUPDV SULQFLSDOPHQWH LQJOHVDV GHVSOD]DQ D
SURIHVLRQDOHV GH VXV SODQWLOODV HQ HO 5HLQR 8QLGR SDUD DWHQGHU D VXV FOLHQWHV TXH
WHQtDQ LQYHUVLRQHV HQ (VSDxD 6X GHVDUUROOR KDVWD ILQDOHV GH ORV DxRV FLQFXHQWD
IXH OHQWR \ VXERUGLQDGR DO WUDEDMR TXH OHV HUD HQFDUJDGR GHVGH HO H[WHULRU 6X
SHUVRQDO GLUHFWLYR HUD GH RULJHQDQJORVDMyQ \ FRQWUDWDURQ SHUVRQDO HVSDxRO HQ OD
PD\RUtD GH ORV FDVRV VLQ WLWXODFLyQ SDUD VHU IRUPDGRV HQ ODV WpFQLFDV GH
DXGLWRUtD
'H DFXHUGR FRQ *DUFtD SXHGH DILUPDUVH TXH KDVWD SULQFLSLRV GH
OD GpFDGD GH ORV OD DXGLWRUtD HQ QXHVWUR SDtV HUD SUDFWLFDGD IXQGDPHQWDOPHQWH
HQ HPSUHVDV FRQ SDUWLFLSDFLyQ GH FDSLWDO H[WUDQMHUR (O FULWHULR JHQHUDO HUD TXH
HQ ORV SDtVHV GH RULJHQ GH HVWDV LQYHUVLRQHV VH H[LJtD TXH ORV HVWDGRV ILQDQFLHURV
HVWXYLHUDQ DXGLWDGRV SRU SHUVRQDO FXDOLILFDGR OR TXH VXSXVR XQ DYDQFH GH OD
SURIHVLyQHQ(VSDxD
,JXDOPHQWH &DxLEDQR VHxDODQ TXH HO LQLFLR GH ORV DxRV PDUFD
OD HQWUDGD GH ODV LQYHUVLRQHV H[WUDQMHUDVHQ (VSDxD \VH LQLFLDOD LPSODQWDFLyQ GH
RWUDV ILUPDV LQWHUQDFLRQDOHV $ SDUWLU GH GLFKR PRPHQWR FDVL WRGDV ODV JUDQGHV
&DStWXOR
ILUPDV LQWHUQDFLRQDOHV HPSLH]DQ D LQVWDODU RILFLQDV HQ (VSDxD OOHJDQGR HQ OD
DFWXDOLGDG D XQ Q~PHUR DSUR[LPDGR GH TXLQFH ILUPDV TXH SXHGHQ RSHUDU HQ HO
iPELWRLQWHUQDFLRQDO
/DSULQFLSDO UD]yQ GHVX HVWDEOHFLPLHQWR HQ (VSDxDYLQR RULJLQDGD SRUOD
QHFHVLGDG GH DWHQGHU D ORV UHTXHULPLHQWRV GH VXV FOLHQWHV \D TXH ORV PLVPRV
FRPHQ]DEDQ D WHQHU LQYHUVLRQHV HQ QXHVWUR SDtV 3XHGH FRQVLGHUDUVH TXH GXUDQWH
VXV SULPHURV DxRV HVWDV ILUPDV HVWXYLHURQ GHGLFDGDV FDVL H[FOXVLYDPHQWH D
DXGLWRUtDV VROLFLWDGDV SRU VXV FOLHQWHV HQ HO H[WHULRU WDQWR SDUD OD UHDOL]DFLyQ GH
QXHYDV LQYHUVLRQHV DXGLWRUtDV GH DGTXLVLFLyQ FRPR SDUD ODV DXGLWRUtDV DQXDOHV
GHODVLQYHUVLRQHV\DUHDOL]DGDV
$ SDUWLU GH HVWDV ILUPDV HPSH]DURQ D DWHQGHU OD GHPDQGD GH
DXGLWRUtDV GHO PHUFDGR QHWDPHQWH HVSDxRO /DV UD]RQHV SRU ODV FXDOHV QXHVWUDV
HPSUHVDVFRPHQ]DURQD FRQWUDWDUHVWDV FRPSDxtDVGHDXGLWRUtDIXHURQGLYHUVDV\
HQWUDVODVPiVLPSRUWDQWHVFDEUtDFLWDU&DxLEDQR
/D DSHUWXUD GH ODV VRFLHGDGHV HVSDxRODV D PHUFDGRV H[WHULRUHV WDQWR
ILQDQFLHURV FRPR FRPHUFLDOHV FUHy HQ DOJXQDV HPSUHVDV OD QHFHVLGDG GH
TXH VXV HVWDGRV ILQDQFLHURV OOHYDUDQ OD JDUDQWtD GH XQD ILUPD FRQRFLGD
GDQGR HQ GLFKRV PHUFDGRVR SDtVHVXQD PD\RUFUHGLELOLGDG D VXVHVWDGRV
ILQDQFLHURV
/DVVRFLHGDGHVHVSDxRODV TXHVH HVWDEOHFLHURQHQRWURV SDtVHVWXYLHURQOD
QHFHVLGDG ELHQ OHJDO RELHQ FRPRIRUPD GHFRQWURODU VXV RSHUDFLRQHV HQ
HO H[WHULRU GH FRQWUDWDU D GHWHUPLQDGDV ILUPDV HQ ORV UHVSHFWLYRV SDtVHV
(Q EXHQD SDUWH SRU OD FDOLGDG GH ORV VHUYLFLRV TXH HUDQ SUHVWDGRV HVWDV
VRFLHGDGHV OOHJDURQ HQ GHWHUPLQDGRV FDVRV D VROLFLWDU ORV VHUYLFLRV GH
XQDDXGLWRULDHQHOUHVWRGHVXVRSHUDFLRQHV
/D SUHRFXSDFLyQ FUHFLHQWH GH ORV ÏUJDQRV GH 'LUHFFLyQ GH ODV HPSUHVDV
HVSDxRODV SRU XQ PD\RU FRQWURO \ XQD LQIRUPDFLyQ PiV ILGHGLJQD
(YROXFLyQ\VLWXDFLyQDFWXDOGHOPHUFDGRGHDXGLWRUtD
RULJLQy WDPELpQ TXH PXFKDV HPSUHVDV HVSDxRODVGHPDQGDVHQ HO VHUYLFLR
GHDXGLWRUtDDILUPDVGHUHFRQRFLGRSUHVWLJLRLQWHUQDFLRQDO
3RU ~OWLPR GHWHUPLQDGRV VHFWRUHV UHODFLRQDGRV FRQ OD $GPLQLVWUDFLyQ R
SHUWHQHFLHQWHV D OD PLVPD UHTXLULHURQ ORV VHUYLFLRV GH ODV ILUPDV
LQWHUQDFLRQDOHV SDUD OD UHDOL]DFLyQ GH DXGLWRUtDV \ GH VHUYLFLRV GH
FRQVXOWRUtD WDQWR HQ OD SURSLD $GPLQLVWUDFLyQ FRPR HQ GHWHUPLQDGRV
VHFWRUHVHFRQyPLFRV\ILQDQFLHURVGHOSDtV
7RGR HOOR XQLGR D XQD SUHGLVSRVLFLyQ GH OD VRFLHGDG HVSDxROD TXH FDGD
GtD GHPDQGD PiV XQD PHMRU FDOLGDG \ FODULGDG HQ OD LQIRUPDFLyQ GH ODV
HPSUHVDV VH PDWHULDOL]y HQ XQ LQFUHPHQWR GHO YROXPHQ GH WUDEDMR GH HVWDV
ILUPDVLQWHUQDFLRQDOHVTXHRSHUDQHQ(VSDxD
2WUR IDFWRU TXH FRQWULEX\y DO GHVDUUROOR GH OD DXGLW RUtD ILQDQFLHUD HVWD
YLQFXODGR VLQ OXJDU D GXGDV FRQ HO QDFLPLHQWR \ HO SRVWHULRU IXQFLRQDPLHQWR GH
ORV PHUFDGRV GH YDORUHV (Q ORV DxRV VH FRPHQ]y D H[LJLU TXH ODV VRFLHGDGHV
TXH VROLFLWDUDQ OD DGPLVLyQ GH VXV DFFLRQHV D FRWL]DFLyQ GHEHUtDQ SUHVHQWDU VXV
FXHQWDVGHELGDPHQWHYHULILFDGDVSRUXQDXGLWRUGHFXHQWDV
*DUFtD LQGLFD TXH D OR ODUJR GH OD GpFDGD GH ORV HPSLH]D D
VXUJLU OD GHPDQGD GH ORV VHUYLFLRV GH DXGLWRUtD SRU ODV HPSUHVDV HVSDxRODV (VWD
GHPDQGD VH HQFRQWUDED EDVDGD IXQGDPHQWDOPHQWH HQ UD]RQHV H[WHUQDV WDOHV
FRPR GHWHUPLQDGDV WUDQVDFFLRQHV HQWUH HPSUHVDV DFFHVR DO PHUFDGR GH
FDSLWDOHV HWF 1R REVWDQWH DO ILQDO GH OD GpFDGD GH ORV OD SUiFWLFD GH OD
DXGLWRUtD VXIUH XQ LQFUHPHQWR LPSRUWDQWH GHELGR D TXH ORV XVXDULRV GH OD
LQIRUPDFLyQ FRQWDEOH H[LJHQ GDWRV ILQDQFLHURV FODURV \ YHUDFHV TXH OHV IDFLOLWHQ
ODWRPDGHGHFLVLRQHVORTXHOOHYyDUHIRU]DUHOWUDEDMRGHODXGLWRU
7RGDV ODV FLUFXQVWDQFLDV DQWHULRUHV VXSXVLHURQ XQD SULPHUD HWDSD GH OR
TXH OOHJDUtD D VHU OD DXWpQWLFD FRQVROLGDFLyQ GH OD DXGLWRUtD HQ (VSDxD 'H
DFXHUGR FRQ *DUFtD OD SXEOLFDFLyQ GH OD /H\ GH $XGLWRUtD HQ \ HO
&DStWXOR
5HJODPHQWRTXHOD GHVDUUROODHQ VXSXVLHURQOD SOHQDLQVWDXUDFLyQGHORTXH
FRQVWLWXtDXQDSUiFWLFDKDELWXDOHQRWURVSDtVHV
(IHFWLYDPHQWH 6XiUH] LQGLFD TXH OD /H\ FRQVWLWX\H XQ
LPSRUWDQWH KLWR HQ HO GHVDUUROOR GH OD DXGLWRUtD HQ (VSDxD VHJ~Q OD FXDO ³6H
HQWHQGHUi SRU DXGLWRUtD GH FXHQWDV OD DFWLYLGDG FRQVLVWHQWH HQ OD UHYLVLyQ \
YHULILFDFLyQ GH GRFXPHQWRV FRQWDEOHV VLHPSUH TXH DTXpOOD WHQJD SRU REMHWR OD
HPLVLyQ GH XQ LQIRUPH TXH SXHGD WHQHU HIHFWRV IUHQWH D WHUFHURV´ DUWtFXOR
SiUUDIR
(VWD /H\ GLYLGLGD HQ FXDWUR FDStWXORV FRQVWD GH DUWtFXORV
GLVSRVLFLRQHV DGLFLRQDOHV GLVSRVLFLRQHV WUDQVLWRULDV GLVSRVLFLRQHV ILQDOHV \
XQD GLVSRVLFLyQ GHURJDWRULD (Q HO &DStWXOR , VH UHFRJH HO FRQFHSWR GH OD
DFWLYLGDG GH OD DXGLWRUtD GH FXHQWDV HQ HO FDStWXOR ,, VH DJUXSDQ ODV QRUPDV TXH
UHJXODQ OD DFWLYLGDG GH OD DXGLWRUtD GH FXHQWDV HO &DStWXOR ,,, HVWi GHGLFDGR DO
UpJLPHQ VDQFLRQDGRU HO &DStWXOR ,9 VH UHILHUH DO ,QVWLWXWR GH &RQWDELOLGDG \
$XGLWRUtDGH&XHQWDVHQODV'LVSRVLFLRQHV$GLFLRQDOHVVHFRQJUHJDQHQWUHRWURV
DVSHFWRV OD HQXPHUDFLyQ GH ODV HPSUHVDV R HQWLGDGHV TXH KDEUiQ GH VRPHWHUVH D
OD DXGLWRUtD GH FXHQWDV HQ ODV'LVSRVLFLRQHV 7UDQVLWRULDV VH UHJXODHO UpJLPHQGH
LQVFULSFLyQ HQ HO 5HJLVWUR 2ILFLDO GH $XGLWRUHV GH &XHQWDV \ OD DSOLFDFLyQ
SURYLVLRQDO GH ODV QRUPDV GH DXGLWRUtD \ GH ORV SULQFLSLRV \ QRUPDV FRQWDEOHV
DFWXDOPHQWHH[LVWHQWHV
0RQWHVLQRV DSXQWD TXH HO QDFLPLHQWR GH OD /H\ GH $XGLWRUtD GH
GHMy GHILQLWLYDPHQWH UHVXHOWDV ODV GXGDV VREUH OD OLEHUWDG GH DFWXDFLyQ GH
DXGLWRUHV \ VRFLHGDGHV GH DXGLWRUtD SHUR OD VROXFLyQ QR SRGUtD VHU RWUD OD /H\
FUHDED XQ QXHYR \ ~QLFR 5HJLVWUR 2ILFLDO WXWHODGR SRU XQ QXHYR ,QVWLWXWR GH
&RQWDELOLGDG \ $XGLWRUtD GH &XHQWDV (O DXWRU VHxDOD TXH PHUHFH UHFRUGDU XQD
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PARTE 1
MARCO TEÓRICO DE LA
INVESTIGACIÓN
CAPITULO 2
EVOLUCIÓN Y OFERTA ACTUAL DE
SERVICIOS EN LAS EMPRESAS DE
AUDITORÍA
ESTRUCTURA DEL CAPÍTULO :
2.1. Introducción.
2.2. Conceptualización de los servicios
que prestan las firmas auditoras.
2.2.1. Los servicios de auditoría.
2.2.2. Los servicios de no-auditoría.
2.3. Estudio de las clasificaciones sobre
servicios diferentes a la auditoría de
cuentas tradicional.
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
47
2.1 Introducción.
El abanico de servicios ofrecidos por los profesion ales de la auditoría ha
sufrido una tremenda ev olución a lo largo de la existencia de las firm as. En sus
orígenes, los auditores prestaban casi ex clusivam ente serv icios de auditoría
legal, sin em bargo, la situación actual ha pasado a ser bien distinta.
De esta form a, como López Casuso (1996a) estableció, ya no es ni
lógico ni aceptable asum ir la responsabilidad de llevar a cabo una auditoría con
un equipo de generalistas. P asos críticos en el desarrollo del trabajo de auditoria,
tales com o la validación de transacciones en un entorno totalmente
inform atizado, la evaluación del contro l interno en un sistem a de proceso de
inform ación integrado o la validación y ev aluación de transacciones financieras,
legales o fiscales com plej as, requieren necesariamente los serv icios de personas
con un gran niv el de habilidad, experiencia y un perfecto conocim iento del
negocio. Por ello, es necesario que los auditores teng an una práctica
m ultidisciplinaria para desarrollar y m a ntener la capacidad y conocim ientos
técnicos requeridos por los trabajos de auditoría.
Los argum entos anteriores son lo s que, en numerosas ocasiones,
propug nan las firmas de auditoría para justificar las consecuencias positiv as que
pueden aparecer por el hecho de que los auditores presten otros múltiples
servicios adem ás de la tradicional actividad de aud itoría.
Siguiendo a Windm öller (2000) existen una serie de inductores que han
provocado cam bios en el m ercado de serv icios de auditoría, los cuales son:
1. Los cam bios tecnológicos han permitido la instalación de, cada vez en
m ayor m edida, sistemas com plej os para la org anización de los procesos
de gestión en casi todo tipo de nego cios. El ejem plo m ás claro de esta
aceleración ha sido el uso general de I nternet en m uchos m ercados.
I nternet ha perm itido no fij ar limites a las posibilidades de trabajo en red
Capítulo 2
48
entre em presas y otras instituciones y el nacimiento de sistem as e
interfaces para conectar negocios, neg ocios con clientes, y otras
posibilidades sim ilares.
2. En el terreno político se han observ ado cam bios en el mercado com o
resultado de la desreg ulación de áreas clave, la priv atización de
im portantes industrias en muchos países y , en Europa, el establecim iento
de un espacio europeo único.
3. Los cambios en las bases del sistem a tributario y en la provisión de
pensiones públicas están perm itiendo interesantes desarrollos para el
m ercado de la auditoria.
La consecuencia del im pacto de las alteraciones anteriores sobre el
m undo de los negocios ha supuesto la apertura de m últiples y novedosas
oportunidades. En algunos países se ha producido una rev olución com ercial a
través del uso del com ercio electróni co y mediante la adopción de nuev as
estrategias de div ersificación procedentes de otras com pañías. No obstante, esas
oportunidades han sido cubiertas con una feroz com petencia en todos los
sectores del m ercado.
Adem ás, la tendencia hacia las grandes y frecuentes fusiones ha
provocado una internaliz ación de los fluj os de fondos y productos.
Todo lo anterior ha supuesto que las com pañías clientes hayan
em pezado a requerir servicios de las firm as de auditoría con un alcance global,
que les permita com paginarlo con la cobertura total de la em presa. Los clientes
esperan que se les proporcione, igualm ente, un abanico de productos que les
reporte un adecuado valor añadido que v aya m ás allá de la sim ple v erificación
de la auditoria estatutaria. Requieren, cada vez má s, consej os para emprender
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
49
nuevo s desafíos, para im plementar las Normas In ternacionales de Contabilidad
1
,
establecer nuevas m edidas de control interno y/o sistem as de riesgo de g estión, o
m aximiza r el valor del accionista (Windm öller, 2000).
Actualm ente, los niveles de factur ación de las firmas auditoras están
caracterizados por un increm ento explosivo en la prestación de otros servicios y
por un estancamiento del neg ocio tradici onal de auditoría financiera (Firth,
1997a; Jeppesen, 1998; T urner et al., 1999; Lawrence, 2003; entre otros). Este
fenóm eno cobra especial importancia cuando nos referim os a las grandes
m ultinacionales. En este sentido, Zeff (1998) señaló que las grandes firm as están
prom oviendo agresiv am ente el desarrollo de la línea de servicios de consultoría,
haciendo de la auditoría un servicio relativ amente m arginal
2
.
Ahora bien, el comp ortamiento anteriorm ente descrito es el resultado de
una serie de factores que han llevado a la s firm as de auditoría a cambios en su
oferta de trabajos. Parece relevante, po r tanto, analizar los factores que han
m otivado e im pulsado la reestructuración del negocio de las em presas auditoras.
Para ello, es necesario distinguir dos perspectiv as diferentes que aportan
argu m entos para j ustificar el nacim ien to de la necesidad de ofrecer otros
servicios:
• Desde la perspectiv a de los auditores :
La globalización de la activ idad económica, el desarrollo de nuev as
tecnologías (sobre todo I nternet) y el fuer te incremento de la com petencia dentro
1
El ase soram iento a los clie ntes sobre la adapt ac ión a los Criterios Internac ionales de Contabilidad
está constituy endo en la ac tualidad una oportunidad tre menda mente atractiv a para increm entar la
fa cturac ión de los auditor es por otros s ervic ios presta dos ( Expansión , 15 de a bril de 2004).
2
Sobre esta cuestión es preciso m atizar que, en los últimos años, la te ndencia g eneral de la
regulaci ón en la may o ría de los paí ses h a est ado o rien tada a la rest ricció n d e las tareas qu e pu eden
realizar lo s aud ito res. No o bstan te, t odaví a gran part e de la factur ación de las firmas de aud itorí a
pro viene de l a realizació n d e otro s servicios ad icion ales.
Capítulo 2
50
del mercado de auditoría, han provocado trem endos cam bios en el entorno
dónde los auditores desem peñan su actividad.
La globaliz ación de la economía ha inducido a que las organizaciones
tengan que com petir en un m ercado m undi al. Este nuevo panoram a, hace que las
com pañías necesiten en numerosas ocasione s recibir ayuda de profesionales para
desenvolv erse de una forma m ás eficiente en los m ercados internacionales.
En este sentido se m anifiesta Richard Hickok , ex presidente de la Main
Hurdm an (Stevens, 1986): “Si uno no crece al ritmo de sus clientes, los pierde.
En este negocio, nadie puede quedarse parado. Cuando los clientes se expanden
m ás allá del mercado nacional, hay que buscar los m edios para expansionarse
con ellos. Si no se consigue, otra firm a que hay a hecho la inversión en
disponibilidades internacionales se quedará con el cliente que en otro tiemp o lo
fue tuyo”.
El desarrollo de nuevas tecnolog ías ha supuesto, ciertamente, una
atractiva oportunidad para los auditore s. Com o señalan Pany y Lowe (1995)
cuando el tam año, el alcance y la sofis ticación de los clientes aumenta, es
necesario que aparezcan especialistas que realicen eficazm ente los servicios
requeridos ante las nuevas circunstancias.
Por último, la creciente com petencia que se ha desatado en el m ercado
de servicios de auditoría ha llevado a las com pañías hacia la búsqueda de
ventajas com petitivas para conserva r o m ej orar sus posiciones en el sector. La
enorm e competencia en precios que comenz ó durante la década de los 80 (Saul,
1996) y la concentración del mercado de auditoría en las g r andes firm as
(Stevens, 1986) provocó la aparición de una verdadera g uerra competitiv a entre
las em presas auditoras.
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
51
Esta situación se pone de m anifiesto cuando los auditores comienzan a
convertirse en hombres de neg ocios y la auditoría se transform a en un producto
básico incorporando otros productos del m ercado (J eppesen, 1998).
Así, puede establecerse que el com por tamiento de los auditores ha sido
una respuesta a todos los cam bios anterior es, con el fin de sobreviv ir ante el
nuevo entorno económ ico y tecnológ ico, así como para mantener o m ej orar su
posición com petitiva en el m ercado.
3
La respuesta de las com pañías de auditoría puede haber sido además, en
ciertas ocasiones, una reacción en caden a. El fenóm eno comenz ó existiendo en
algunas firm as y lueg o el resto se vieron obligadas a imitarlas (Bechmark ing)
para sobrev ivir en el m ercado y ser com petitiv as.
Stevens (1986) señala que la tendencia a ampliar la oferta de serv icios
fue iniciada por una o pocas empresas. Posteriorm ente, otras com pañías
com enzaron a asociar esta tendencia con el futuro de las firm as de auditoría,
intentando proyectar una im agen de cóm o sería la futura empresa auditora con
éxito. Con el tiem po, el resto de compañ ías del sector procedieron a im itarlas.
Adem ás, entre las propias firm as de auditoría, se consideraba, a medida
que iban increm entando su variedad de servicios ofrecidos, que aquellas que no
seguían esta pauta se estaban quedando anticuadas y obsoletas.
• Desde la perspectiv a de los clientes :
Los auditores afirm an que su nueva form a de operar en el mercado surge
com o consecuencia del propósito de una mejor satisfacción de las necesidades
de los clientes. Así, arg umentan que lo que ellos qu ieren es ayudar a la entidad
auditada a alcanzar sus objetivos estratég icos (J eppesen, 1998).
3
Acc ountancy : “Audit is dead – long live cons ulting”. 10 de e nero de 2001.
Capítulo 2
52
Del Cid (2000) señala que el increm ento de la com plej idad de las
estructuras empresariales de los clientes puede haber sido un factor influy ente en
el cam bio de la función tradicional de la auditoría para dar respuesta a los
nuevos requerim ientos organiz ativos. Este autor tam bién indica que el Com ité
Jenkins encontró que, tanto inversores como acreedores profesionales, desean
que los auditores se involucren m ás en el funcionam iento del sistem a que
produce la información financiera, y no solo en la verificación de los resultados
que genera.
El entorno en el que el profesiona l de la auditoria se desenvuelve y
vende sus servicios, perturbado por crisis económicas, inflación, desarrollos
técnicos, etc. se ve tam bién afectado por un aum ento de las expectativas de los
usuarios de los servicios. Los auditores pueden y deben ayudar en el diseño,
im plantación y evaluación de norm as que traten sobre ética y actos ileg ales;
deben ser vistos com o un im portante fact or que ayuda al gobierno de la em presa
o entidad, colaborando con el cliente para que cumpla con directiv as conflictivas
y que en algunos casos se solapan una s con otras, especialm ente recomendando
form as por las cuales se prepara información en una form a más efectiv a y m enos
costosa (López Casuso, 1997).
Adem ás, de form a general, podem os señalar que los clientes, cuando
contratan a los auditores para que les presten otros servicios diferentes a la
tradicional auditoría, persiguen las sig uientes ventajas específicas :
♦ En general, los auditores tienen un amplio conocim iento del negocio así com o
del sector donde la com pañía desarrolla su actividad g racias a la experiencia
adquirida al prestar los servicios de a uditoría. Esto provoca la aparición de
sinergias por el sum i nistro conjunto de servicios de auditoría y de no- auditoría
y, com o consecuencia, la posibilidad de ofrecer dichos servicios con una may or
calidad. En este sentido se m anifiesta Li vingston, presidente y director ej ecutivo
del Financial Executives I nstitute (FEI ), cuando afirma que “ La firma de
auditoría tiene el mejor conocimiento y capacidad de comprensión del negocio y
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
59
que, en num erosas ocasiones, dichos se rvicios guardan una estrecha relación con
la actividad de v erificación.
Por otro lado, es preciso señalar que los servicios de no- auditoría están
constituidos por una am plia gam a de servicios, entre ellos: diseños de sistem as,
servicios de consultoría y asesoría, servic ios fiscales y legales, etc. En este
sentido, siguiendo a B eattie y Fearnl ey (2004), dentro de la denominación
“servicio de no- auditoría” se puede incl uir cualquier servicio proporcionado por
el auditor de form a adicional a la activ id ad de auditoría financiera. No obstante,
tales servicios, en ocasiones, se identif ican en la prensa académ ica o profesional
con la Consultoría o el Asesoramiento a la Gestión, pero es preciso m atizar,
com o más adelante com probarem os, que los mism os están constituidos por
m uchos más tipos de serv icios.
La anterior div i sión del trabajo de los auditores puede parecer sencilla,
pero sin em bargo aporta un detalle prim or dial para nuestro estudio. Estamos de
acuerdo con Jeppesen (1998), en que la diferencia fundam ental entre los dos
bloques de servicios anteriorm ente establecidos es la im prescindible
independencia que se le exige al prim er conj unto de ellos. En el caso de los
servicios de no- auditoría, normalm ente lo s consejos del auditor son para llevar a
cabo decisiones em presariales, los cuales no están suj etos a la necesaria cualidad
de independencia que sí requiere la actividad de v erificación.
2.3 E studio de las clasificaciones sobre servicios dif erentes a la
auditoría de cuent as tradici onal.
La prestación de servicios adicionales por parte de las em presas de
auditoría ha sufrido una profunda evolución a lo larg o del tiempo. Para ilustrar
este proceso de cambio hem os elegi do com parar una clasificación que el
Am erican In stitute of Certified Public Accountants (AI CPA) incluía en sus
respon sabilidad civil d el auditor legal en la Unió n Europ ea”
Capítulo 2
60
norm as profesionales a principios de lo s 90, con la visión que refleja dicho
organism o en la actualidad.
V i sión del American Institute of C ertified Public Accountants
(AICPA) en los años 90 (Pereda y Alvarado, 1998) :
♦ Actuaciones como F edatario ( Attestation Engagements ). En estos serv icios
el fedatario es contratado para em itir una com unicación escrita que contenga una
conclusión sobre la fiabilidad de una d eclaración. Esta declaración no puede ser
verbal y la responsabilidad de su contenido es de otra persona diferente del
fedatario.
♦ Servicios de El aboración y Revisión de Estados F inancieros ( Compilation
and Review Services ). Entre ellos se incluy en:
• Servicios de Elaboración de Estados Financieros . Consisten en
presentar la inform ación proporcionada por la gerencia de una
entidad en form a de Estados Financieros, sin expresar ningún j uicio
sobre la fiabilidad de dichos docum entos.
• Serv icios de Rev isión . Se refiere a la realización de preguntas y
procedim ientos de revisión analítica para obtener una base razonable
que permita em itir un j uicio, lim itado a los procedimientos
realizados, sobre la existencia, o no, de m odificaciones sig nificativas
a los estados revisados de acuerdo con unos principios prefijados de
valoración y presentación.
♦ Consultoría ( C onsultations ). Se trata, en este caso, de suministrar consejos
sobre tem as determinados en un período de tiem po breve.
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
61
♦ Asesor ía ( Advisory services ). Su objetivo es desarrollar hallazgos,
conclusiones y recom endaciones para que el cliente tome sus decisiones.
♦ Servicios de Implantación, Transacciones y Productos:
• Serv icios de I mplantación ( Implementation services ). S u es
desarrollar una acción planificada previam ente por la empresa
cliente.
• Servicios sobre Transacciones ( Transaction services ). Se trata de
funciones para desarrollar trabaj os con relación a una transacción
específica del cliente.
• Servicios sobre Productos ( Product services ). El auditor sum inistra,
en este caso, al cliente serv icios profesionales de apoyo relacionados
con la instalación, uso o m a ntenim iento de un producto.
♦ Servicios de Plantilla y otros servicios de apoyo ( Staff and other support
services ): Consiste en sum inistrar el personal adecuado para realizar tareas
específicas en la em presa cliente.
V i sión actual del A merican Institute of C ertified Public Accountants
(AICP A)
9
:
El punto central del plan team iento actual de la AIC PA gira en torno a la
definición de los Servicios de Garantía de la I nform ación ( Assurance Services ),
para, posteriorm ente, distinguirlos de otro tipo de serv icios. De esta form a,
dentro de los Servicios de G arantía de la I nform ación establece las siguientes
categorías diferenciadas:
9
Co n s u l t ad o e n l a p á gi n a W EB : h t t p :/ / www. ai c p a. o r g/ as s u ra n ce / i n d ex .h t m (junio, 2004).
Capítulo 2
62
♦ Servicios de Asesoramiento de Riesgos ( CPA Risk Advisory Services ).
Consisten en el asesoram iento a las orga nizaciones con respecto a las sigu ientes
actividades:
I dentificar y explot ar oportunidades.
I dentificar y g estionar los riesgos que puedan afectar a las acciones
planteadas para alcanzar sus objetivos.
Ayudar a la rápida tom a de decisiones.
Facilitar la respuesta y adaptación a los eventos inesperados.
♦ Servicios de A nálisis del R endimiento ( CPA Performance View Services ).
El auditor debe intentar identificar f actores críticos que lleven a m edidas que
puedan ser extrapoladas hacia el futu ro. Dichas medidas serán usadas para
asegurar el prog reso en alcanzar objetiv os específicos relacionados con la v isión
y el rendim iento de la org anización. En de finitiva, se trata de la habilidad de los
profesionales de la auditoría para iden tificar puntos de decisión críticos que
puedan llevar a cam bios organiz acionales, mejora en el rendim i ento e
increm ento en los ingresos de una comp añía.
Estos servicios combinan m edidas financieras de carácter estándar con
otro tipo de indicadores fundam entales, tales como: satisfacción de los clientes,
form ación y satisfacción de los em pleados, calidad de los productos, etc.
Tomando en conjunto am bos instrumentos, se podrá tener la habilidad para
identificar los puntos de decisión críticos que pueden llevar a un cam bio
organiz acional o una mejora del rendim i ento de las com pañías.
♦ Servicios de G arantización de la fiabilidad de los Sistemas ( SysTrust
Services ). Su obj etivo fundam ental es la evaluación de la fiabilidad de los
sistem as. Para determ inar efectivam ente la confianza del sistem a se deben
utilizar cuatro principios fundam entales:
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
63
Disponibilidad y accesibilidad de la inform ación para operar
correctam ente.
Seguridad frente a personas no autoriz adas.
I ntegridad del sistema para llev ar a cabo un proceso completo, preciso,
en el tiem po oportuno y por la persona autorizada.
Mantenim iento continuo de lo s principios anteriores.
♦ Servicios de Garantiz ación de la F iabilidad del Comercio Electrónico
( W ebTrust Services )
10
. El obj etivo de estos servicios es ofrecer una g uía
profesional y recomendaciones sobre las m ej ores prácticas del com ercio
electrónico. Durante el acuerdo los aud itores “auditan” los neg ocios “on line”
del cliente, para verificar el cum plim ient o de una serie de principios y criterios.
Éstos se refieren a asuntos tales com o:
Privacidad.
Seguridad.
Disponibilidad.
Confidencialidad.
Derechos de los consum i dores para reclam ar.
Prácticas de negocio.
A continuación, el American Institute of Certified Public Accountants
(AI CPA) dedica un apartado especial a un conj unto de nuevos Servicios de
Garantía de la Inf orm ación Fi nanciera :
♦ Servicios de Valoración de Riesgos ( Assurance on Risk Assessment ). En este
caso el obj etivo es asegurar que los beneficios obtenidos por la entidad por los
riesgo s del negocio son aceptables, así com o evaluar si la entidad tiene sistem as
apropiados que le perm itan gestionar adecuadam ente esos riesgos.
10
El AICPA señala que aunque los princ ipios y criterios relativos a los ser vicios de SysT rust y
We b Trust pueden dif erir en pequeños m atices, ta les como el e stilo o la es tructura, en realidad
am bos son tre menda mente simila res (por e jem plo, am bos ser vicios tiene n como objetivo aseg urar
la seguridad y la accesibilidad).
Capítulo 2
64
Los riesgos del negocio pueden definirse com o la amenaz a de que un
evento o acción afectará adv ersamente a la capacidad de la organiz ación para
lograr sus obj etivos y llevar a cabo su estrateg ia de forma exitosa. D ichos
riesgos pueden clasificarse en los sig uientes tipos:
• Riesg os estratégicos : por ejem plo, los productos sustitutos, los
cam bios en las preferencias de los clientes o la disponibilidad de
capitales.
• Riesgo s operacionales : por ejemplo, la pérdida de oportunidades de
recursos o de m ercado, el daño a la reputación o la existencia de un
proceso de negocio ineficaz o ineficiente.
• Riesg os inform acionales : por ej em plo, el uso de inform ación de
poca calidad para la toma de decisiones operacionales, financieras o
estratégicas.
♦ Servicios de Medi da del Rendimiento del Negocio ( Assurance on Business
Performance Measures ). Este tipo de servicios analiz a si el sistem a de
evaluación del rendim iento de la entidad contiene m edidas fiables y relev antes
para asegurar que los objetivos y las metas de la com pañía serán alcanz ados.
Para ello, se centran en proporcionar g arantía a las m edidas, tanto financieras
com o no- financieras, que la organiz ación utiliza para evaluar la efectiv idad y la
eficiencia de sus actividades.
♦ Servicios de Garantización de la Fiabilidad de los Sistemas de
Información ( Information Systems Reliability Assurance ). Estos serv icios tratan
de asegurar si los sistemas internos de la entidad (financieros y no- financieros)
proporcionan inform ación fiable para la toma de decisiones operativas y
financieras. La fiabilidad de la calidad de los sistemas pro porciona a los usuarios
la garantía de que el m ismo ha sido di señado para producir datos verdaderos. La
dotación de garantía a un sistem a de info rm ación im plica certificar su integridad.
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
65
♦ Servicios de Garantiz ación del Comercio Electrónico ( Electronic
Commerce Assuranc e ). El crecimiento del com ercio electrónico ha estado
caracterizado por una pérdida de la confianza en los sistem as. Por ello, estos
servicios persig uen garantiz ar que el sistema de com ercio electrónico
proporciona integ r idad, segu ridad, privacidad y fiab ilidad a los datos que se
m anej an con el mism o. Los nuevos sist em as de comercio requieren definir
nuevos conceptos de control, autoriz ación, confidencialidad y anonim ato.
♦ Servicios de Medida del Rendimiento de los P rof esionales Sanitarios
( Assurance on Performance Measures – Health Care Providers ). La industria
sanitaria tiene una gran im portancia en Estados Unidos
11
. Como en otros países
del m undo, los ciudadanos estadounidenses tienen grandes preocupaciones
acerca de su salud.
La adecuada provisión de cuidados m édicos es trem endamente relev ante
en todos los segm entos de la sociedad am ericana. Este tipo de servicios tiene
com o obj etivo proporcionar g arantía a los pacientes, empleados y otros usuarios
de los servicios sanitarios de que la calidad de los mism os sigue unos criterios
específicos.
♦ Servicios de Asistencia a la Tercera E dad
12
( ElderCare Assurance ). En este
caso las firmas de auditoría prestan múltiples y varios serv icios al sector de la
población m ás anciana
13
. Por sus características, las personas m ayores necesitan,
en m uchas ocasiones, a un profesional que les ayude a resolv er num erosas
cuestiones financieras y no financieras a las que tienen que hacer frente.
11
El A ICP A indica que esta indus tria re presenta una sé ptima parte de la econom ía de Estados
Unidos (e l volume n anual total s u pera un trillón de dólare s).
12
La AICPA d estaca l a impo rtanci a d e la po bl ación perten ecient e a este secto r así como la gran
riqu eza con centr ada en el mism o.
13
Lógic ame nte, tanto para es te tipo de ser vicios c o m o para los a nteriores , no tendrá se ntido que
aparezca n ingú n co nflicto con la cual idad de ind epen denci a de los audito res. En nin g uno de los
do s caso s se trata d e empresas y, por t anto , no se pr estarán co nju nt amente con l a activid ad d e
auditoría financ iera.
Capítulo 2
66
Dentro de ellos, podem os encontrar los siguientes serv icios:
• Contabilidad de operaciones rutinarias.
• Superv isión de las inversiones.
• Resolución de situaciones de em ergencia, tales com o, el
m antenimiento y reparación del hogar y las em ergencias m édicas.
• Supervisión de que los m ayores están recibiendo los cuidados
necesarios.
• I nforme periódico a los hijos u otros miem bros de la familia sobre el
estado de sus fam iliares, incluyendo una contabilidad com pleta de
todas sus transacciones.
• I nforme periódico a los hijos u otros miem bros de la familia sobre el
grado en el cual las personas encarg adas de sus familiares están
proporcionándoles el cuidado necesario.
Com o anteriormente establecimo s, la AIC PA pasa a diferenciar los
Servicios de Garantía de la Inform ación de otros serv icios que pueden ofertar los
auditores. De esta form a, identifi ca los siguientes otros serv icios:
♦ Servicios de V erif icación ( Attestation Services ). Se trata de un acuerdo en el
cual un profesional habilitado está en cargado de realiz ar una comunicación
escrita que exprese una conclusión sobre la fiabilidad de una afirm ación
igualm ente escrita que es responsabilidad de otra parte. Los S ervicios de
Garantía de la I nform ación engloban a los Servicios de Verificación, pero a ellos
se les aplica una serie de normas, a diferencia de otros Serv icios de Garantía de
la I nformación:
Requieren afirm aciones escritas y un inform e escrito del profesional
habilitado.
Requieren el establecim iento form al de un criterio de medida o su
descripción en la presentación.
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
67
Están limitado al exam en, revisión y aplicación de principios
previam ente acordados.
Para diferenciar aún m ás la frontera existente entre am bos serv icios, la
AI CPA presenta la sig uiente figura (F ig ura 2.2) dónde se ilustra que los
Servicios de Verificación son una parte de los Serv icios de Garantía de la
I nformación, junto con otros muchos nuev os conceptos de servicios.
Figura 2.2. Dif erenciación entre Servicios de Garantía de la Información y
Servicios de Verificación.
Fuente : Consultado en la página WEB:
http: //www.ai cpa.org/ass urance/ about/de fncom.htm (j unio, 2004).
Por otra parte, si volv em os a retomar la fig ura 2.1. anterior, el Am erican
I nstitute of Certified Public Accountants (AI CPA) también definía las sigu ientes
categorías de serv icios:
♦ Servicios de Recopilación ( Com pilation Services ). Consiste en presentar en
form a de Estados Financieros la información que es proporcionada por la
gerencia (pro pietarios), sin obligación de expresar ningún j uicio sobre su
fiabilidad. Una recopilación m ejora la calidad de la información porque está
Servic ios de
Verificación
Exame n /
A uditoría
Rev isión
Pro cedimie ntos
pr evia men t e
acor dados
Serv icios d e Gara ntía
de la Inform ació n
Capítulo 2
68
sustentada en un form ato de principios y el profesional puede detectar errores
obvios. De acuerdo con esto, podría in cluirse dentro de la definición de
Servicios de Garantía de la I nform ación, a pesar de que el informe del
profesional no exprese explícitam ente la fiabilidad de la inform ación recopilada.
♦ Servicios de Consul toría de Gestión ( Consulting Service ). Son servicios
profesionales que emplean las habilidad es técnicas, educación, observación,
experiencia y conocim ientos del profesional habilitado sobre enfoques analíticos
y procedim ientos usados en un acuerdo de consultoría. Pueden incluir
determ inación de los obj etivos del cliente, acercar al cliente a la realidad,
definición de problem as u oportunidades, evaluación de alternativas,
form ulación de acciones propuestas , comunicación de los resultados,
im plementación y seguim iento.
Los Servicios de Garantía de la I nform ación no incluyen a los Serv icios
de Consultoría. No obstante, a m enudo ex isten sim i litudes entre am bos debido al
uso de un mism o cuerpo de habilidades y conocim ientos. Lo que diferencia a
am bos, es el contexto en el cual son desarrollados esas habilidades y
conocim ientos.
La diferencia, por tanto, está basada en el objetivo del acuerdo: los
Serv icios de Consultoría se centran en lo s resultados y los Serv icios de Garantía
de la I nformación se focaliz an en la toma de decisiones por parte de los usuarios
y en la inform ación que ellos m anej an.
De todas form as, en la práctica existen en ocasiones dificultades para
diferenciar toda la am plia gam a de servicios que acabam os de presentar. Por
ello, la AI CPA presenta un cuadro comp arativo (Cuadro 2.1) de todos ellos:
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
75
TIPO DE
SERVICIO
(c ontinuaci ón)
Hum an Reso urce
Services
Se trata de la divisi ón especializada en consultorí a de Recursos
Hum anos y trabaja bajo la premis a de ay udar al cliente a crear
valor, alin eando su s recursos h um anos y la estrategia del neg o cio.
Presta soluciones de alta ca lidad técnica, adaptadas a cada
necesidad con creta, y con una vis i ón global de los problemas .
Existen diez áreas de colaboración profes ional:
• Executiv e Search & Selection.
• Cons ultoría de Formación .
• E-le ar ning.e s.
• rganizational eff ectiveness y Gestión del Cam bio .
• Desarrollo y Gestión del Talento.
• Com p ensación T otal Flexible.
• Previsión Social Com plement aria.
• Plan de Com pensación Flex ible.
• Soluciones T ecnológicas e- RH.
Gestión Integra l
de Empresas
El departam ento de Com pany Adm inist ration Servi ces (CA S)
presta servicios d e gestión integral de em presas. Mediante la
subcon tratación de las fu nciones admin istrativas, las com pañías
pueden centrar los recursos en la actividad principal de su negocio.
Las prin cipales áreas son:
• Adm inist ración Contable y Fiscal.
• Adm ini stración L aboral y de RRHH.
• Sy stem Us ers Report.
• Servicio de Traducción.
• Desarrollo y Acción Social (EDA S)
Capítulo 2
76
Cuadro 2.4. Servicios ofrecidos por la f irma KPMG
17
.
TIPO DE
SERVICIO
Auditoría y
As esor amiento
Las profesionales de KPMG están especializados
fun damentalm ente en las s iguientes áreas:
• Contabilidad y r equerimientos de inf o rmación en principios
nacionales e internacionales .
• Rev isión, di seño y me j ora de los procesos de neg ocio y
sis tem as de control.
• Diseño y evaluación de los sistem as de cont rol y g estión de
la inform ación de la inform ación.
• Desarrol lo de procesos para ges tión de los ries gos y de
m ercado, de crédito y oper ativos de las sociedades.
Los p rincip ale s servicio s que nos pod emos encontr ar son los
siguientes:
• Au ditoría d e Estados Financieros.
• Mana gement Assuranc e Ser vice s: CB RA (Eva luac ión d e
Riesg os), Revi sion es Diagnóstico de A uditoría Interna,
Evaluación de Sistem as de Control In terno, Anális is de
Pr o ceso s, utso ur cing c on KP M G, Co -o utso urci ng co n
KPMG, Buen Gobierno de las Sociedades .
• Ries gos de la In formación (IRM): Protección de Datos
Personales, Seg uridad en Intern et, Integración de Sistem as,
Pr oj e ct Ri sk Mana gement, P l anes d e Co ntinui da d d el
Negocio.
• Seguridad y Med io Am biente: Segu r idad Laboral, Medio
Am biente y Responsabilid ad Social, Ética y Económ ica.
• Calidad: Sistemas de Calidad conform es a la IS 9001:
2000, Auditorías de Calidad, Modelos de Satis facción y
Fidelización de Clien tes, Mejora continua, Modelo eu ropeo
de excelencia em presarial, Prem ios de Calidad.
• Seguros: Au d itorías, Servicios fiscales y legales,
As esoramien to de naturaleza actuarial, Planes de pen siones,
As istencia en las tran sacciones corporativas , Mej oras de los
procesos organ izativos y de g estión, H erram ienta S CK,
Herr amienta ABC, e-Business.
17
Co n s u l t ad o e n l a p ági n a W EB : h t t p : // www. k p mg. e s (ma yo, 2004)
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
77
TIPO DE
SERVICIO
(cont inuación)
KPMG A bogados:
El Bufete.
En KPMG Abog ados se prestan s ervicios especializados en todas
las áreas del derech o de la empresa, en s u vertiente fiscal (Tax
Services): fis calidad nacional e in ternacional, ban ca y s ervicios
fin ancieros, precios de tran sferencia, IVA , aduanas e im puestos
indirectos, empresa fam iliar y grandes p atrimonio, fusiones y
adquisiciones, Due Diligence, e-Tax y co m p liance; y legal (L egal
Services): m e rcantil, laboral, p rocesal, concursal, adm inistrativo,
m e dioambiental, de la prop iedad industrial e intelectual, del
m ercado de valores y de las telecom unicaciones .
FAS
(Fin ancial
Advi sory
Services)
KPMG ofrece un enf oque especializado e integrado en un m ercado
que dem anda serv icios profesion ales cada vez más específ icos en
todo lo relat ivo al ases oramien to en operaci ones de com p ra-v enta
de em presas, análisis y reestructuración de n egocios, etc.
Corpor ate
Finance
Dentro de es ta área se ofrecen los s iguien tes servicios:
Adqu isiciones y v entas, Valoraciones, Project Finance y An álisis
de Viabilid ad, Salidas a B olsa y Emisiones de títu lo s, Servicios de
Privatización.
Corpor ate
Recovery
KPMG pone a disposición de s us clientes el con ocimien to
específ ico y la experiencia de su s profesion ales para ayu d ar a las
em presas a alcanzar los objetivos marcados. L os principales
servicios ofrecid os son los siguientes: Reestr ucturaciones, Serv icios
de insolvencia, Servicios para en tidades finan cieras, Recuperación
de créditos, Rees tructuraciones de deuda.
Transactio n
Services
En este caso se trata de asesorar al cliente en operaciones de fu sión
y /o adquisición, ponien do es pecial atención en la creación de valor
para sus accionistas e identif icando con la m ay or antelación
po sible , lo s rie sgos y opo rtunid ad es de la tra nsacció n. Los
princ ipa les servicio s ofr ecid os son lo s siguientes: Pre-d eal
Evaluation, Ven dor I nitiated Due Diligen ce, Asesoramien to al
vend edo r, Sto ck Exc hange Re po rt ing, Co ntra ct Assista nce.
Forensic Los profes ionales de KPMG Forensic of recen servicios de
prevención e investig ación de fraudes y de as istencia com o
expertos independientes en conflictos judiciales y ex traj udiciales.
Los p rincipales servicios son: r esolución de situaciones de
conflicto, eBusiness y Blanqueo de Cap itales.
Capítulo 2
78
Cuadro 2.5. Servicios ofrecidos por la f irma Ernst & Young
18
.
TIPO DE
SERVICIO
Ass urance and
Adviso ry Business
Service s - AABS
Las aud ito ría s que rea liz an lo s pr ofe siona les d e E rnst & Y oung se
caracterizan porqu e prof undizan en los procesos de n egocio y en el
reflejo contable de la situación financiera y patr im onial y de los
resu ltados de las operaciones, dan do prioridad al fon do sobre la
form a de las transaccion es.
Dentro de es ta área se inclu yen los siguien tes servicios: Ass urance,
Busines s Risk Services, Technology & Security Risk Services,
Tr ansaction Suppor t, Risk Managem ent Practice, Entrepreneurial
Services, Sector Público, utsourcin g.
Ernst & Yo ung
Abogados
Ernst &Yo ung Abogados o frece un amplio abanico de servicios de
asesoram iento f iscal y leg al caracterizados por una atención
personalizada y una adaptabilidad de su estructura a las deman das
de sus clientes, en Es paña y en el rest o del mun do.
Los ser vicios o frecid os c omprend en las siguiente s m a teria s:
• Ám bito l egal : Mer cantil (Derecho Societario, Co ntratación
nacional e in ternacional, Fus iones y Adquis iciones). Derech o
Público (Adm inistrativo y Urbanism o, Financiero, Seguros y
CNMV, S alud y Medio Am bient e), Laboral (Negociaci ón
colectiva, A sesoram iento laboral intern acional, Con tenciosa
laboral), Procesal (Concu rsal: Suspens iones de Pago y
Quiebras, Fraude: Seguridad Corp orativa)
• Ám bito fis cal : T ributación de Em presa (Ases o ram iento en
todos los ám bitos de la fi scalid ad empresarial, Planif icación
fis cal de empresas y gru pos de sociedades, Ges tión tributaria,
Pro cedimien to s Tr ibutarios), T ributación in directa (IVA e
Im puestos In directos, C om ercio Exterior), T ributaci ón
Intern acional (Planif icación fis cal internacion al, P recios de
transf erencia y operaciones fin ancieros, desk s en el
extranjero), Planificación Patrim onial (Reestru cturaciones
patrimoniales de empresas fam iliar es, Transmisiones
interg eneracionales ), Expatriados (A sesoram iento f iscal y
gestión de declaraciones, en materia de seg uridad social, y en
RRHH).
18
Co n s u l t ad o e n l a p á gi n a W EB : h t t p :/ / www. ey. c o m/g lo b a l /c o n t en t . n s f/S p a i n / Ho me (m ay o, 2004)
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
79
TIPO DE
SERVICIO
(c ontinuaci ón)
Corpor ate
Finance
Este departam ento ofrece s ervicios de as esoramien to fin anciero
estratégico a las empresas o ins titu cio nes siem pr e con la m áxima
preocupación por la calidad y eficacia.
Actu almente s e ofrecen las si guientes lín eas de servicios:
• Asesoramiento en fusiones y adquisiciones :
serv icios de ases oram iento relaci onados con fu siones ,
ad quisi cio nes, venta s, de sinver sio nes, j oint -venture s,
entrada de socio fin anciero y cu alquier otro tipo de
alianza de em presas cotizadas y no cotizadas: análisis
y valoraciones , redacción del cuaderno de v enta,
selección y tom a de contacto con em presas obj etivo,
asisten cia en las negociacion es, asesoram iento en
cuan to a la estructu ra de transacción y acuerdo de
com p ra-v enta.
• Capital M arkets : son servicios de asesoramiento para
la bú squeda de fon dos o la reest ruct uración fi nanci era
de la em presa que in cluyen : estructu ración y
ob te nció n de financ ia ció n co rp o rat iva, di seño y
organ ización de reestructuración f inanciera,
elaboración y rev isi ón de m odelos f inanci eros.
• Valoraciones y planes de negocio : valoracion es de
em presas, paquetes accion ariales y fondos de
comercio, fairness opinions, inform es d e expertos
indepen diente, elaboraci ón y revis ión de planes de
nego cio .
• Privatizaci o nes : se tr ata de servicios d irigidos a la
entidad pú blica o a los con c ursan tes en los proces os
de privatizacion es que cu bren todo el proceso:
asesoram iento estratégico y valoración, ay uda en la
organ ización de un consor cio: selección de los
m iembros , negociaciones, etc., g estión del proceso,
asesoram iento en las negociaciones y los acuerdos
final es.
• Servicios co m plem entario s : E&Y Co rporate permite
dispo ner del abanico completo de los servicios
necesarios en un a transacción y f acilita una b uena
coord inación de lo s mism os: Due Diligence y
As esoramien to legal y f iscal.
Capítulo 2
80
Cuadro 2.6. Servicios ofrecidos por la f irma RSM Audihispana
19
.
19
Co n s u l t ad o e n l a p á gi n a W EB : h t t p :/ / www. au d i h i s p an a .c o m (m ay o, 2004)
TIPO DE
SERVICIO
AH Audito res
Su obje tivo es realizar auditorías q ue aporten la máxim a f iabilidad
razonable sobre los sistem as contables y financieros y, por lo tanto, la
m á s elevada credibilid ad interna y externa sob re los r esultados de la
gestión em p resarial. Los p ilares fundam entales sob re los que se
fu ndamen ta son: la m etodologí a, la independen cia, la objeti vidad, la
confidencialidad, la integridad y la co nf ianza.
Dentro d e esta área se incluy en los siguientes servicios: Au d itoría,
Consolidación, Asesoría Contable, Ac tuaciones en el ám bito judicial,
Formación, Planes estratégicos y de viabilidad, Valoració n de em presas y
m ar cas y Due diligence.
AH Co rpo rate
Finance
Esta divi sión se dedica a la prestaci ón de asesoram iento especializado a
em p resas, instituciones e in versores, en torno a de cisiones estratégicas y
a sus implicaciones financieras . Su actividad se desarrolla alrededor de
las decisiones empresariales e institu ci o nales relacionadas con la toma de
de cisi one s d e i nvers ión, de sinver sió n y financi aci ón te niend o en cue nta
com o referen cia, en la m ayoría de ocas iones, la optim ización del valor
del accionista.
Dentro de esta área s e incluy en los sig uientes serv icios: Fusion es y
adquisiciones, Estructuración y búsqueda de cap ital y financiación,
Rest ructuración em p-f inan ciera, Inicio Corporate.
AH Abogados y
Asesores
En este cas o se prestan serv icios en tres áreas dif erenciadas:
M ercantil : su objetivo es la prestación del asesoram iento ju rídico
societario, co ntractual, litigioso y de nuevas tecnologías.
Fiscal : su objetivo es ofrecer a sus clien tes un s ervicios global de
planif icación fiscal, bas ándose en el as esoram iento indiv idualizado y
adaptado a las neces idades más específicas de cada clien te.
Labo ral : basa su actuación en criterios de rigor y de u tilidad en la
pre stació n de sus ser vicios, en per f ecta coordinación co n el departam ento
de Recu rsos H um anos.
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
81
TIPO DE
SERVICIO
(cont inuación)
AH Business
Consulting
Los prin cipales servicios of recidos en esta área son los sigu ientes:
Estra teg ia : Planes estratég icos, Diseñ o e im plementación de Cuadros de
Mandos de Indicadores , Gestión del cam bio cult ural.
Organizaci ón : Diseño org anizativo y reorganización de empresas ,
Gestión de proces os y dirección por procesos, A nálisis y m ejo ra de
procesos.
Gestión de la calidad : Medición y m ej ora de la Satisf acción de los
clientes, Evaluación y mejora d e la calidad d el servicio prestado , Mejo ra
de la gestión, Sistemas in tegrado s, etc.
M arketing : Desarrollo e im plantación de la estrateg ia C ustom er
Relationship Managem ent (CRM), Fide lización de Clientes, Medició n y
Mejora de la Fidelidad de los clientes y Marketing Relacional, Planes de
Marketin g, Inv estigaciones de Mercado.
Gestión de perso nas : Medición y mejora de la satisfacción de las
personas , Gestión de RH, Gestión de competencias , Gestión de
conocim iento.
Form ación : Diseño a m edida e impartición de cursos “ in com p any ” sobr e
los temas anteriores.
Capítulo 2
82
Cuadro 2.7. Servicios ofrecidos por la f irma BDO
20
.
20
Co n s u l t ad o e n l a p á gi n a W EB : h t t p :/ / www. b d o . es (m ay o, 2004)
TIPO DE
SERVICIO
BDO Audi beria
Auditores
En esta área se diferencian dos tipos de servicios:
Auditoría : auditor ía de CCAA, A udito ría especial de adquis ición de
em presas o neg ocios, Revis ión, Evaluaci ón e Implan tación de Sistem as de
Control In terno Eficaces, A uditoría de Gestión , Implantación de
Departamentos de Auditoría Interna, Diseño de Co m ités d e Auditoría,
Au ditoría Constructiva p ara PYMES, Auditoría d el Sector P úblico:
Finan ciera, perativ a y de Regu laridad, Auditoría de Preven ción de
Riesgo s Labo ra les.
Consulto ría : Proceso de adaptación al EU R , C onsultoría Es tratégica,
Sector T urístico y Hotelero, Consultoría Estratégica de I nstituciones
Financ ier as, I ngenie rí a y Pr oyecto s Me di oa mbienta les, Gesti ón y
ptim ización de Redes Log ísticas, Medición y Evaluación de la
Dirección, Consu ltoría Financiera, Técnicas A vanzadas de Neg o cios,
Tecnología de la inform ación.
BDO Audi beria
Es tudio Jur ídico
y Tributario
Ases orami ento y Planifi cación Fisc al : Ases oramient o Tributario,
Planificación Fiscal, Asesoram iento y asistencia en inspecciones,
Evaluación y d iseño de una política fiscal de las remu neracio nes de
directivos, Auditoría de la situación fis cal, Estudios y evaluación de
contingencias fiscales, A nálisis, interp retación y apoy o para la defen sa de
criterios man tenidos por la admi nistración tribu taria, Ases oramient o en la
preparación de declaracion es tribut arias.
Asesoram iento Mercantil y Legal : P lanif icación jurídica de operaciones,
As esoramien to legal en derecho m ercantil, laboral y fro., Ases oramient o
en derecho de la em presa internacion al y en derech o comu nitario,
Suspen siones de pag o y quiebra, A sesoram iento e inf o rm ación s obre
subv enciones y otras ay udas estatales , As esoramien to Laboral.
Servici os integrales de gestión y ap oyo a PYM ES : Ex ternalización,
Diseño e im plantación de s istem as de control de tesorería, Asistencia en
inspeccion es tributarias y laborales, As esoram iento en las relacion es
bancarias, Grupo d e trabaj o multidisciplinar y esp ecializado en el
asesoram iento y gestión de P YMES.
Finanz as corporativas : Salida de em presas a Bolsa, Valoración de
sociedad es, Estudios de viabilidad, Planes estratégicos, Diseño de
operaciones especiales , Preparación de cu adernos de v entas, Bús q ueda de
socios, A sistencia y apoy o en n egociaciones .
Recursos Hum anos : Bús q ueda y selección de pers onal, rganización de
los recurs os hum anos , Form ación.
Evolución y o ferta actual de servicios en las empresas de auditoría
83
Para finaliz ar el capítulo proponemos una clasificación g eneral extraída
del conjunto de servicios que prestan las firm as de auditoría analizadas
anteriorm ente. Así, aunque baj o difere ntes denominaciones, se observ an las
sigu ientes cuatro categorías de serv icios.
♦ Servicios de Auditoría y Asesoramiento : Se integran dentro de este bloque
todas aquellas funciones relativas a la activ idad tradicional de verificación de
Cuentas Anuales, además de todo un conj unto de servicios de asesoram iento
financiero.
Es preciso destacar que, cómo puede observarse en las tablas
presentadas anteriorm ente, todas las firm as aplican una definición am plia de su
área de servicios de auditoría, incorporando bajo esta rúbrica otras muchas
actividades (asesoram iento en trans acciones, m ejora de los sistemas de
inform ación, aplicación de las Norm as Internacionales de C ontabilidad, Planes
estratégicos y de viabilidad, entre otros m uchos servicios).
Adem ás, también queremo s llamar la atención sobre la sig uiente
cuestión. Las firmas de auditoría, cuando describen en que consiste la prestación
de estos servicios, no hacen apenas hincap ié en la im portancia de la realización
de la actividad de auditoría por profes ionales independientes. Aunque este tem a
será obje to de un estudio m ás profundo en el sig uiente capítulo, queremos
destacar las enorm es consecuencias que tal com portamiento puede tener en la
vertiente aparente de la cualidad de independencia de los auditores.
♦ Servicios de Asesoramiento Legal y Fiscal : Se incluyen dentro de estos
servicios todos aquellos encam inados a asesorar a los clientes en m ateria legal y
fiscal, abarcando todas las áreas del de recho: Mercantil, Laboral, Procesal,
Adm i nistrativo, Financiero, Fiscal, etc.
♦ Servicios de Consultoría de Negocio . Com prende el suministro de ay uda a
los clientes para el logro de sus objetivos estratég icos a través de la m ej ora en la
Capítulo 2
84
tom a de decisiones, fundamentalm ente ayudando a las com pañías a g enerar m ás
valor para su neg ocio y para sus stak eholders.
♦ Servicios de Corporate Finance . Se trata de ofrecer asesoram iento financiero
y estratégico a las em presas o instituciones para la realización o no de
determ inadas operaciones (adquisiciones y v entas, valoraciones, salidas a Bolsa
y em isión de títulos, etc.)
De forma m ás específica, existen otras categorías de servicios que son
ofrecido sólo por algunas de las firm as de auditoría que hem os analizado:
♦
♦ ♦
♦ Servicios de Ext ernalizaci ón (Outsourcing) de los Procesos de Negocio : Su
objetivo es ayudar a analizar, diseñar y ejecutar estrategias de externaliz ación de
procesos adm i nistrativ os, financieros, contables y de g estión de recursos
hum anos.
♦
♦ ♦
♦ Servicios de Desarrollos de Negocios en Japón : En este caso se trata de
servicios prestados por profesionales especializados a entidades japonesas en
todo el m undo.
♦
♦ ♦
♦ Servicios de Gestión de Recursos Humanos : Estos servicios persig uen
ayudar al cliente a crear v alor, alineando sus recursos humanos y la estrategia
del negocio. Las principales áreas s on: búsqueda y selección de ej ecutivos,
consultoría de form ación, e-lear ning , gestión del cam bio, etc.
♦
♦ ♦
♦ Servicios de G estión Integral de Empresas : En este caso las firmas prestan
servicios integ rales a las empresas m ediante la sub contratación de las funciones
adm inistrativas. De esta form a, las co m pañías pueden centrar sus esfuerzos y
recursos en la actividad principal de su neg ocio.
♦
♦ ♦
♦ Servicios de Forensic : Se trata de ofrecer serv icios de prev ención e
investig ación de fraudes y de asistencia com o expertos independientes en
&DStWXOR
XVXDULRV VREUH OD ILDELOLGDG GHO SURFHVR GH LQIRUPDFLyQ ILQDQFLHUD \ FRQWULEXLU D
ODPHMRUDGHODHILFLHQFLDHQHOPHUFDGRGHFDSLWDOHV/LQGEHUJ\%HFN
(QIRTXHFRQFHSWXDOVREUHODLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
&RPR \D VH KD SXHVWR GH PDQLILHVWR OD LQGHSHQGHQFLD GH ORV DXGLWRUHV
HV XQR GH ORV SLODUHV IXQGDPHQWDOHV HQ HO TXH VH VXVWHQWD OD FUHGLELOLGDG GH ORV
XVXDULRV GH OD LQIRUPDFLyQ HFRQyPLFRILQDQFLHUD HODERUDGD SRU ODV
RUJDQL]DFLRQHVHFRQyPLFDV&DxLEDQR\&DVWULOOR
(O )LQDQFLDO $FFRXQWLQJ 6WDQGDUGV &RPPLWWHH )$6& GH OD $PHULFDQ
$FFRXQWLQJ $VVRFLDWLRQ $$$ HVWDEOHFH TXH XQD DXGLWRUtD GH FDOLGDG UHTXLHUH
WDQWRH[SHULHQFLDFRPR LQGHSHQGHQFLD(VDVGRVFXDOLGDGHVWLHQHQFRQVHFXHQFLDV
GLUHFWDV VREUH OD DFWXDO FDOLGDG GH OD DXGLWRUtD DVt FRPR HIHFWRV LQWHUDFWLYRV
SRWHQFLDOHV (Q DGLFLyQ ODV SHUFHSFLRQHV GH ORV XVXDULRV GH ORV (VWDGRV
)LQDQFLHURV GH OD FDOLGDG GH OD DXGLWRUtD VRQ XQD IXQFLyQGH VX YLVLyQ WDQWR GH OD
LQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRUFRPRGHVXVFRQRFLPLHQWRV0DLQHV
1R REVWDQWH SDUD HVWXGLDU HO WHPD GH OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU KD\
TXH WHQHU HQ FXHQWD TXH HV XQD GH ODV FXHVWLRQHV PiV HVSLQRVDV \ SROtWLFDV D ODV
TXH WLHQH TXH KDFHU IUHQWH OD UHJXODFLyQ (O S~EOLFR OD SURIHVLyQ ORV XVXDULRV
ORVSROtWLFRVORV WUDEDMDGRUHV\ORV FRPSHWLGRUHVGHODVILUPDVDXGLWRUDV VRQPX\
VHQVLEOHV \ WRGRV WLHQHQ RSLQLRQHV VREUH HVWH WySLFR 3RU HOOR 9DQ 'HU 3ODDWV
S VHxDOD TXH ³ HO GHVDItR GH OD UHJXODFLyQ SDUHFH VHU ³PDQWHQHU OD
FDOPD´ \ DFWXDU FRQ UDFLRQDOLGDG HQ XQ SDQWDQR GH SHUF HSFLRQHV H LQWHUHVHV
GRQGH VRQ IUHFXHQWHPHQWH RtGDV OODPDGDV KDFLD UHJtPHQHV GH LQGHSHQGHQFLD
HVWULFWRV ´
$QWHV GH FRPHQ]DU FRQ VX FRQFHSWXDOL]DFLyQ HV SUHFLVR DFODUDU TXH QR
H[LVWH XQ DFXHUGR FRQVHQVXDGR VREUH VX GHILQLFLyQ 1XPHURVRV DXWRUHV $QWOH
(YDQV\ 1REHV 0LNRO \ 6WDQGLVK $ORQVR 7D\ORUHW DO
HQWUH RWURV KDQ SXHVWR GH PDQLILHVWR HVWD FXHVWLyQ WDQWR HQ HO SDQRUDPD
QDFLRQDOFRPRHQHOLQWHUQDFLRQDO
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
1R REVWDQWH QR KDQ VLGR SRFRV ORV HVIXHU]RV UHJXODGRUHV SDUD LQWHQWDU
DUPRQL]DU HO WpUPLQR GH LQGHSHQGHQFLD $Vt VH KDQ SURGXFLGR ORV VLJXLHQWHV
SURQXQFLDPLHQWRVDFHUFDGHODLQGHSHQGHQFLD$ORQVR
(OLQIRUPH0DUF
(VWXGLRVGHOD)((
)HGHUDFLyQLQWHUQDFLRQDOGHFRQWDGRUHV,)$&
*UXSR(XURSHRGH&RQWDFWR
/LEUREODQFRGHODDXGLWRUtDGHFXHQWDVHQ(VSDxD
/LEUREODQFRGHODDXGLWRUtDHQ((88
$VRFLDFLyQ,QWHUQDFLRQDOGH$ERJDGRV
&yGLJReWLFRGHORV&RQVHMRVGH$GPLQLVWUDFLyQ
'LFWDPHQGHO&RQVHMRGH(VWDGRVREUHHO(VWDWXWRGHOD$ERJDFtD
&RPLVLyQGH*RELHUQRGHODV6RFLHGDGHV,QIRUPH+DPSHO
,QIRUPH&DGEXU\
$ FRQWLQXDFLyQ YDPRV D DQDOL]DU DOJXQRV GH ORV SURQXQFLDPLHQWRV
DQWHULRUHV \ WDPELpQ RWURV SURFHGHQWHV GH RUJDQLVPRV QR LQFOXLGRV HQ OD OLVWD
DQWHULRU FRPR VRQ OD &RPLVLyQ GH OD 8QLyQ (XURSHD \ OD 6HFXULWLHV DQG
([FKDQJH &RPPLVVLRQ 6(& TXH KDQ UHDOL]DGR LJXDOPHQWH PDQLIHVWDFLRQHV
VREUHODLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
(Q OD OHJLVODFLyQ HVSDxROD D SHVDU GH ODV UHFLHQWHV PRGLILFDFLRQHV
SURGXFLGDV HQ OD /H\ GH $XGLWRUtD GH &XHQWDV QR HV SRVLEOH HQFRQWUDU
XQD GHILQLFLyQ GHO WpUPLQR LQGHSHQGHQFLD 1R REVWDQWH HQ HO DUWtFXOR RFWDYR GH
GLFKD OH\ VH HVWDEOHFH TXH ORV DXGLWRUHV GH FXHQWDV GHEHUiQ VHU \ SDUHFHU
LQGHSHQGLHQWHV HQ HO HMHUFLFLR GH VX IXQFLyQ GH ODV HPSUHVDV \ HQWLGDGHV
DXGLWDGDV GHELHQGR DEVWHQHUVH GH DFWXDU FXDQGR VX REMHWLYLGDG HQ UHODFLyQ FRQ
1R KHPRV FRQVLGH UDGR UH OHYDQWH SDUD QXHVWUD LQYHVWLJD FLyQ DQD OL]DU D TXHOORV SURQXQFLD PLHQWRV
SURFHGHQWHVGH PXQGRGHODD ERJDFtD\ DGPLQLVWU DF LyQGHELGRD TXHVXHQIRTXHH VVXVWDQFLD OPHQWH
GLIHUHQWH
$ WUD YpV GH OD /H\ GH GH QRYLHPEUH GH 0H GLGDV GH 5HIRUPD GHO 6LVWHPD )LQDQFLH UR
(VSDxRO
&DStWXOR
OD YHULILFDFLyQ GH ORV GRFXPHQWRV FRQWDEOHV FRUUHVSRQGLHQWHV SXGLHUD YHUVH
FRPSURPHWLGD
3RU VX SDUWH HO 5HJODPHQWR TXH GHVDUUROOD OD /H\ GH $XGLWRUtD Vt OR
GHILQH \ HVWDEOHFH HQ VX DUWtFXOR OR VLJXLHQWH ³6H HQWLHQGH SRU
LQGHSHQGHQFLD OD DXVHQFLD GH LQWHUHVHV R LQIOXHQFLDV TXH SXHGDQ PHQRVFDEDU OD
REMHWLYLGDGGHODXGLWRU´
3RU RWUR ODGR OD 1RUPDV 7pFQLFDV GH &DUiFWHU *HQHUDO HQ VX DSDUWDGR
WHUFHUR VH UHILHUH D OD ,QGHSHQGHQFLD ,QWHJULGDG \ 2EMHWLYLGDG DO HVWDEOHFHU
TXH ³(O DXGLWRU GH FXHQWDV GXUDQWH VX DFWXDFLyQ SURIHVLRQDO PDQWHQGUi XQD
SRVLFLyQ GH DEVROXWD LQGHSHQGHQFLD LQWHJULGDG \ REMHWLYLGDG´ GHILQLHQGR FDGD
WpUPLQRGHODVLJXLHQWHIRUPD
,QGHSHQGHQFLD VXSRQH XQD DFWLWXG PHQWDO TXH SHUPLWH DO DXGLWRU DFWXDU FRQ
OLEHUWDG UHVSHFWR D VX MXLFLR SURIHVLRQDO SDUD OR FXDO GHEH HQFRQWUDUVH OLEUH GH
FXDOTXLHUSUHGLVSRVLFLyQ TXHOLPLWH VXLPSDUFLDOLGDG HQODFRQVLGHUDFLyQREMHWLYD
GHORVKHFKRVDVtFRPRHQODIRUPXODFLyQGHVXVFRQFOXVLRQHV
,QWHJULGDG GHEH HQWHQGHUVH FRPR OD UHFWLWXG LQWDFKDEOH HQ HO HMHUFLFLR
SURIHVLRQDO TXH OH REOLJD HQ HO HMHUFLFLR GH VX SURIHVLyQ D VHU KRQHVWR \ VLQFHUR
HQ OD UHDOL]DFLyQ GH VX WUDEDMR \ OD HPLVLyQ GH VX LQIRUPH (Q FRQVHFXHQFLD
WRGDV \ FDGD XQD GH ODV IXQFLRQHV TXH KD GH UHDOL]DU KDQ GH HVWDU SUHVLGLGDV SRU
XQDKRQUDGH]SURIHVLRQDOLUUHSURFKDEOH
2EMHWLYLGDG LPSOLFD HO PDQWHQLPLHQWR GH XQD DFWLWXG LPSDUFLDO HQ WRGDV ODV
IXQFLRQHV GHO DXGLWRU 3DUD HOOR GHEHUi JR]DU GH XQD WRWDO LQGHSHQGHQFLD HQ VXV
UHODFLRQHVFRQ HOFOLHQWH 'HEH VHUMXVWR\ QRSHUPLWLUQLQJ~Q WLSRGHLQIOXHQFLD R
SUHMXLFLR
1R R EVWDQWH HV SUHFLV R LQG LFDU TXH HVWH UHJODPHQ WR VHUi REMHWR GH PRG LILFDFLyQ D WUDYpV GHO
IXWXUR UHJODPH QWRTXH GHVDUUROOH OD /H\ GH GH QRYLHPEUH GH 0HGLGDV GH 5HIRUP D GHO
6LVWHPD)LQD QFLHUR(VSDxRO
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
$FRQWLQXDFLyQSDUDXQDPD\RUSURIXQGL]DFLyQVREUHHVWHWySLFRYDPRV
D SUHVHQWDU DOJXQDV FRQFHSWXDOL]DFLRQHV GHO WpUPLQR LQGHSHQGHQFLD HQ HO iPELWR
LQWHUQDFLRQDO
(O $PHULFDQ ,QVWLWXWH RI &HUWLILHG 3XEOLF $FFRXQWDQWV $,&3$
GHILQH OD LQGHSHQGHQFLD FRPR OD KDELOLGDG GHO DXGLWRU GH VHU LPSDUFLDO
LQWHOHFWXDOPHQWHKRQHVWR\OLEUHGHFRQIOLFWRVGHLQWHUHVHV
(Q OD QRUPD HPLWLGD SRU OD 6HFXULWLHV DQG ([FKDQJH &RPPLVVLRQ 6(&
HVWDEOHFH TXH QR VH FRQVLGHUDUi D XQ DXGLWRU LQGHSHQGLHQWH FRQ UHVSHFWR D
XQ FOLHQWH HQ SDUWLFXODU VL XQ LQYHUVRU UD]RQDEOH FRQ FRQRFLPLHQWR GH WRGRV ORV
DVSHFWRV UHOHYDQWHV \ FLUFXQVWDQFLDV FRQFOXLUtD TXH HO DXGLWRU QR HV FDSD] GH
OOHYDU D FDER VX WUDEDMR FRQ MXLFLR LPSDUFLDO \ REMHWLYLGDG (V GHFLU QR GHILQH
UHDOPHQWH HO WpUPLQR GH LQGHSHQGHQFLD VLQR HO FRQFHSWR GH GHSHQGHQFLD GHO
FOLHQWH
(O ,QGHSHQGHQFH 6WDQGDUGV %RDUG ,6% GHILQH OD LQGHSHQGHQFLD
FRPR OD OLEHUWDG UHVSHFWR GH FXDOTXLHU SUHVLyQ X RWURV IDFWRUHV TXH
FRPSURPHWDQ R SXHGD UD]RQDEOHPHQWH HVSHUDUVH TXH FRPSURPHWDQ ODKDELOLGDG
GHODXGLWRUSDUDWRPDUGHFLVLRQHVGHDXGLWRUtDVLQQLQJ~QWLSRGHVHVJR
3RU VX SDUWH OD ,QWHUQDWLRQDO )HGHUDWLRQ RI $FFRXQWDQV ,)$& D
GHILQHODLQGHSHQGHQFLDHQVX³&yGLJRGHeWLFDSDUD3URIHVLRQDOHV&RQWDEOHV´GH
ODVLJXLHQWHIRUPD/DLQGHSHQGHQFLDHV
,QGHSHQGHQFLD PHQWDO VH WUDWD GHO HVWDGR GH OD PHQWH TXH
SHUPLWH O D HPLVLyQ GH XQD RSLQLyQ EDMR QLQJXQD LQIOXHQFLDTXH
FRPSURPHWD HO MXLFLR GHO DXGLWRU SHUPLWLHQGR DO SURIHVLRQDO
DFWXDU FRQ LQWHJULGDG \ HMHUFHU FRQ REMHWLYLGDG \ HVFHSWLFLVPR
SURIHVLRQDO
KWWSZZZDLFSDRUJPHPEHUV GLYHWKLFVSODLQHQJKWP
&DStWXOR
,QGHSHQGHQFLD HQ DSDULHQFLD FRQVLVWH HQ HYLWDU IDFWRUHV \
FLUFXQVWDQFLDV TXH KDJDQ TXH XQD WHUFHUD SDUWH GH IRUPD
UD]RQDGD \ FRQFRQRFLPLHQWR GH WRGD OD LQIRUPDFLyQUHOHYDQWH
LQFOX\HQGR OD DSOLFDFLyQ GH DOJXQDV PHGLGDV GH VDOYDJXDUGD
SRGUtD FRQFOXLU TXH OD LQWHJULGDG REMHWLYLGDG R HVF HSWLFLVPR
SURIHVLRQDO GH XQD ILUPD GH DOJ~Q PLHPEUR GH VX HTXLSR VH KD
YLVWRFRPSURPHWLGD
$ QXHVWUR HQWHQGHU HQ UHDOLGDG OD YLVLyQ DQWHULRU QR HV XQD IRUPD UHDO
GH GHILQLFLyQ VREUH LQGHSHQGHQFLD VLQR XQD PDQHUD GH FRQFHELUOD \D TXH VH
EDVD HQ ODV SHUFHSFLRQHV TXH ORV XVXDULRV WLHQHQ GHO WUDEDMR GHO DXGLWRU 6LQ
HPEDUJR ORV DXGLWRUHV GHEHQ ILMDUVH \ FXPSOLU DPEDV YHUWLHQWHV SDUD TXH
YHUGDGHUDPHQWHVHOHVFRQVLGHUHSURIHVLRQDOHVLQGHSHQGLHQWHV
$UUXxDGD SRQH GH PDQLILHVWR OD GLIHUHQFLD HQWUH DPEDV
HVWDEOHFLHQGR TXH OD SULPHUD QR HV GLUHFWDPHQWH REVHUYDEOH \ OD VHJXQGD VH
FDUDFWHUL]DSRUVLJQRVVHxDOHVRLQGLFDGRUHVTXHVtORVRQ
1R REVWDQWH VHJ~QOD RSLQLyQGH DOJXQRV DXWRUHV5RGUtJXH] 5RGUtJXH]
=KDQJ HQWUH RWURV OD GHILQLFLyQ GH DPEDV YHUWLHQWHV GH OD
LQGHSHQGHQFLD FRQOOHYD FLHUWD FRPSOLFLGDG 'LFKR DXWRU HVWDEOHFH TXH HO DXGLWRU
GHEH SDUHFHU \ VHU LQGHSHQGLHQWH SHUR HVWD FXDOLGDG LQGHILQLEOH GH OD
LQGHSHQGHQFLD KD GDGR OXJDU D TXH ORV RUJDQLVPRV SURIHVLRQDOHV WUDWHQ GH
H[SUHVDU SURKLELFLRQHV GHWDOODGDV QR VyOR FRQWUD DFWLYLGDGHV TXH SXGLHUDQ
GHWHULRUDU UHDOPHQWH OD DFWLWXG PHQWDO GH LQGHSHQGHQFLD VLQR WDPELpQ FRQWUD
DTXHOODV TXH SXGLHUDQ VLTXLHUD VXJHULU R LPSOLFDU XQD SRVLEOH IDOWD GH
LQGHSHQGHQFLD
(VWD PDQHUD GH FRQFHELU D OD LQGHSHQGHQFLD KD VLGR DGRSWDGD SRU RWURV
RUJDQLVPRV \ QXPHURVRV LQYHVWLJDGRUHV VREUH HO WHPD GH OR V TXH GHVWDFDPRV
)(( F 6(& &RPLVLyQ GH OD 8QLyQ (XURSHD D $ORQVR
&DxLEDQR\&DVWULOOR%DVWDQWH3HUHGD\$OYDUDGRD
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
E %DUWOHWW -HSSHVHQ )UDQNHO HW DO D E $VKEDXJK HW DO
'RSXFKHWDO
'HVWDFDPRV HO WUDEDMR GH $VKEDXJK HW DO HQ HO FXDO VH SUHVHQWD
OD VLJXLHQWH FRQFHSWXDOL]DFLyQ GH ODV GRV GLPHQVLRQHV GH OD LQGHSHQGHQFLD GHO
DXGLWRU
,QGHSHQGHQFLD UHDO XQD ILUPD GH DXGLWRUtD DFW~D FRQ XQD DGHFXDGD
LQGHSHQGHQFLD FXDQGR H[LJH D VXV FOLHQWHV LPSOHPHQWDU ORV SULQFLSLRV GH
FRQWDELOLGDG HQ FRQFRUGDQFLD FRQ HO REMHWLYR GH OD ILUPD GH DXGLWRUtD GH
LQWHUSUHWDUODVSROtWLFDVGHVXLQIRUPHEDViQGRVHHQGLFKRVSULQFLSLRVFRQWDEOHV
,QGHSHQGHQFLD HQ DSDULHQFLD XQ DXGLWRU QR HV LQGHSHQGLHQWH HQ DSDULHQFLD
FXDQGR GHVGH HO SXQWR GH YLVWD GH ORV XVXDULRV GH ORV (VWD GRV )LQDQFLHURV HO
DXGLWRU WLHQH PRWLYDFLyQ RSRUWXQLGDG H LQVXILFLHQWHV FLUFXQVWDQFLDV PLWLJDGRUDV
SDUDYLRODUODLQGHSHQGHQFLD
(Q HVWH V HQWLGR &DUPLFKDHO \ 6ZLHULQJ UHDOL]DQ XQD DILUPDFLyQ
LPSRUWDQWH DO HVWDEOHFHU TXH ORV XVXDULRV VyOR SHUFLELUiQ OD H[LVWHQFLD GH
LQGHSHQGHQFLD VL FRQVLGHUDQ TXH OD DXGLWRUtD GH VXV FXHQWDV OHV HVWi DSRUWDQGR
YDORU
3RU VX SDUWH /LQGEHUJ \ %HFN VHxDODQ LJXDOPHQWH TXH OD
LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU KD VLGRGHVGH KDFH WLHPSRFRQVLGHUDGD HQ WpUPLQRV GH
VX YHUWLHQWH UHDO \ DSDUHQWH 6HJ~Q ORV DXWRUHV XQ DXGLWRU HV LQGHSHQGLHQWH GH
IRUPD UHDO VL WLHQH OD KDELOLGDG GH WRPDU GHFLVLRQHV GH DXGLWRUtD LQGHSHQGLHQWHV
DXQTXH SXHGH RFXUULU TXH KD\D XQD SHUFHSFLyQ GH SpUGLGD GH LQGHSHQGHQFLD (V
GHFLU D~Q FXDQGR HO DXGLWRU HV HQ OD UHDOLGDG LQGHSHQGLHQWH XQR R PiV IDFWRUHV
SRGUtDQOOHYDUDOS~EOLFRDFUHHUTXHHODXGLWRUQRSDUHFHVHULQGHSHQGLHQWH3HUR
SXHVWR TXH HO REMHWLYR GH OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU HV GDU VRSRUWH DO XVXDULR
VREUH OD ILDELOLGDG GHO SURFHVRGH LQIRUPDFLyQ ILQDQFLHUD ORV DXGLWRUHVGHEHQ VHU
LQGHSHQGLHQWHVWDQWRHQODUHDOLGDGFRPRHQDSDULHQFLD
&DStWXOR
1R REVWDQWH ORV DXWRUHV DUJXPHQWDQ TXH HV LPSRVLEOH SDUD ORV
LQYHUVRUHV \ RWURV XVXDULRV GH ORV (VWDGRV )LQDQFLHURV DVHJXUDU FRQ SUHFLVLyQ OD
REMHWLYLGDG UHDO GHO DXGLWRU \D TXH OD PLVPD KDFH UHIHUHQFLD D XQ HVWDGR GH OD
PHQWH3RUWDQWRVyORSXHGHQHYDOXDUODDSDULHQFLDGHREMHWLYLGDGGHODXGLWRU
'H OD PLVPD IRUPD *DUFtD HW DO SODQWHDQ OD FXHVWLyQ GH OD
LQGHSHQGHQFLD GLIHUHQFLDQGR HQWUH OD LQGHSHQGHQFLD UHDO \ OD DSDUHQWH
GHILQLHQGR D DPEDV FRPR SDUWHV GH XQ PLVPR GHEDWH SHUR FRQ FRQQRWDFLRQHV
PX\GLIHUHQWHVHQWUHVt
• 5HDO OD LQGHSHQGHQFLD UHDO HV LQREVHUYDEOH \ VH VLW~D HQ ORV
SODQWHDPLHQWRV PiV SHUVRQDOHV H LQWHUQRV GHO DXGLWRU UR]DQGR
FXHVWLRQHV UHODWLYDV D VX SRVLFLyQ DQWH HO GHVDUUROOR GH XQD SURIHVLyQ \ D
VX SURSLD FRQFHSFLyQ GH OD pWLFD SURIHVLRQDO 3HUR ¢FyPR DGHQWUDUQRVHQ
ODV HQWUDxDV GH ORV DXGLWRUHV SDUD FRQRFHU VL VXV DFWXDFLRQHV HVWiQ
UHVSRQGLHQGR D SODQWHDPLHQWRV pWLFRV" /D UHVSXHVWD SRGUt D VHU
FRQWXQGHQWH HV LPSRVLEOH 3RU HOOR GHEHPRV XWLOL]DU DOJ~Q VLJQR TXH
QRV D\XGH D PRVWUDU GH IRUPD PiV FODUD OD SRVLFLyQ GH LQGHSHQGHQFLD
GHODXGLWRU'LFKRVLJQRVXHOHVHUODLQGHSHQGHQFLDDSDUHQWH
• $SDUHQWH HQ RFDVLRQHV UHVXOWD GRORURVR SDUD ORV SURSLRV DXGLWRUHV
SHGLUOHV TXH SDUH]FDQ LQGHSHQGLHQWHV SHUR FRQ HOOR OR TXH VH LQWHQWD HV
GDU XQD VROXFLyQ D OD SURSLD UHDOLGDG £1R EDVWD FRQ VHU LQGHSHQGLHQWHV
KD\ TXH SDUHFHUOR /RV VLJQRV H[WHUQRV SHUPLWHQ KDFHU YDORUDFLRQHV
VREUH VL OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU HVWi R QR FRPSURPHWLGD /RV
XVXDULRV GHPDQGDQ TXH ORV DXGLWRUHV UHDOLFHQ VX WUDEDMR GH DXGLWRUtD VLQ
HVWDULQIOXLGRVSRURWUDVFXHVWLRQHVUHODFLRQDGDVFRQHOFOLHQWH
0\ULQJ \ %ORRP DXQTXH XWLOL]DQGR RWUD GHQRPLQDFLyQ
FRQVLGHUDQLJXDOPHQWHTXHODLQGHSHQGHQFLDLQFOX\HGRVHOHPHQWRV
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
,QGHSHQGHQFLD GH OD PHQWH VH UHILHUH D TXH HO DXGLWRU HVWi OLEUH
GH FXDOTXLHU HIHFWR TXH SXGLHUD VHU VXILFLHQWH SDUD FRPSURPHWHU
VXREMHWLYLGDG
,QGHSHQGHQFLD HQ DSDULHQFLD VH UHILHUH D OD DXVHQFLD GH
DFWLYLGDGHV UHODFLRQHV X RWUDV FLUFXQVWDQFLDV TXH SRGUtDQ KDFHU
SHQVDU D ORV LQYHUVRUHV X RWURV XVXDULRV GH OD LQIRUPDFLyQ
ILQDQFLHUD TXH H[LVWH XQ ULHVJR LQDFHSWDEOHPHQWH DOWR GH TXH XQ
DXGLWRUHVWiSHUGLHQGRODLQGHSHQGHQFLDGHODPHQWH
$ SHVDU GH ODV P~OWLSOHVIRUPDV GH GHILQLU HO WpUPLQR GHLQGHSHQGHQFLD \
GHO HVFDVR FRQVHQVR H[LVWHQWH DO UHVSHFWR H[LVWHQ DOJXQDV GHILQLFLRQHV TXH KDQ
VLGR GHVWDFDGDV HVSHFLDOPHQWH SRU OD OLWHUDWXUD GH LQYHVWLJDFLyQ VREUH HO WHPD
'H$QJHOR GHILQLy OD LQGHSHQGHQFLD UHDO FRPR OD SUREDELOLGDG
FRQGLFLRQDGD GH TXH XQ DXGLWRU LQIRUPDUi GH XQD LQIUDFFLyQ FRPHWLGD SRU OD
HQWLGDG DXGLWDGD XQD YH] TXH WDO LQIUDFFLyQ KD VLGR GHVFXELHUWD 3RU VX SDUWH
6LPXQLF FRQVLGHUD TXH OD LQGHSHQGHQFLD UHDO VH YH FRPSURPHWLGD FXDQGR
ORV DXGLWRUHV EXVFDQGR VXV SURSLRV LQWHUHVHV LJQRUDQ RFX OWDQ R IDOVLILFDQ VXV
UHVXOWDGRV
&RQ UHVSHFWR D ODV DQWHULRUHV GHILQLFLRQHV HV LQWHUHVDQWH PRVWUDU OD
RSLQLyQ GH %HHOHU \ +XQWRQ VREUH HOODV /RV DXWRUHV FRQVLGHUDQ TXH
PXFKDV GH ODV GHILQLFLRQHV VREUH LQGHSHQGHQFLD DVXPHQ TX H ODV YLRODFLRQHV
RFXUUHQ FXDQGR ORV DXGLWRUHV WHQLHQGR FRQRFLPLHQWRGH ORV KHFKRV QRLQIRUPDQ
VREUH OD YHUGDG 3HUR HOORV HQWLHQGHQ TXH HO GDxR D OD LQGHSHQGHQFLD HV D
PHQXGR PiV HO UHVXOWDGR GH LQIOXHQFLDV VXEFRQVFLHQWHV TXH DOWHUDFLRQHV \
GLVWRUVLRQHV UHDOHV HQ OD UHFROHFFLyQ \ HYDOXDFLyQ GH OD HYLGHQFLD HQ DXGLWRUtD
6LQ HPEDUJR FRPR FRPSUREDUHPRV D FRQWLQXDFLyQ OD PD\RUtD GH ORV DXWRUHV
SHUFLEHQODLQGHSHQGHQFLDVHJ~QODSHUVSHFWLYDFRQWUDULD
6REUH HVWH UHVSHFWR %D]HUPDQ HW DO FRQVLGHUDQ LJXDOPHQWH TXH
VyOR HQ UDUDV RFDVLRQHV ODV DXGLWRUtDV IDOOLGDV VRQ HO UHVXOWDGR GH XQD FROXVLyQ
GHOLEHUDGD HQWUH ORV DXGLWRUHV \ ODV HQWLGDGHV DXGLWDGDV (Q FDPELR ORV DXWRUHV
&DStWXOR
FRQVLGHUDQ TXH GLFKRV IDOORV VRQ HO SURGXFWR QDWXUDO GH OD UHODFLyQ HQWUH HO
FOLHQWH \ HO DXGLWRU 3RU HOOR HV VLFROyJLFDPHQWH LPSRVLEOH TXH ORV DXGLWRUHV
SXHGDQ PDQWHQHU VX REMHWLYLGDG DXQTXH VH WUDWH GHO PiV KRQHVWR GH ORV
DXGLWRUHV
3DUD LOXVWUDU OR DQWHULRU ORV DXWRUHV SUHFHGHQWHV UHDO L]DQ XQD
FRPSDUDFLyQ HQWUH OD DXGLWRUtD \ RWUDV SURIHVLRQHV (OORV FRQVLGHUDQ TXH H[LVWHQ
PXFKRV UROHV SURIHVLRQDOHV TXH UHTXLHUHQ OD QHFHVLGDG GH HPLWLU MXLFLRV
LPSDUFLDOHV 3RU HMHPSOR HVSHUDPRV TXH ORV MXHFHV LPSRQJDQ VHQWHQFLDV TXH
HVWpQ OLEUHV GH SUHMXLFLRV UDFLDOHV TXH ORV GRFWRUHV UHFRPLHQGHQ WUDWDPLHQWRV
TXH VHDQ ORV PHMRUHV SDUD OD VDOXG GH VXV SDFLHQWHV \ TXH ORV SURIHVRUHV FRUULMDQ
DGHFXDGDPHQWH ORV H[iPHQHV GH VXV DOXPQRV 6LQ HPEDUJR OD LQYHVWLJDFLyQ HQ
FDGD XQD GH ODV iUHDV DQWHULRUHV KD PRVWUDGR TXH ORV MXHFHV ORV GRFWRUHV \ ORV
SURIHVRUHV HVWiQ LQIOXLGRV SRU VXV SURSLRVLQWHUHVHV \ SUHMXLFLRV $ SHVDUGH HOOR
QRH[LVWHXQFODPRUVRFLDOGHTXHHVWRVSURIHVLRQDOHVVRQXQRVFRUUXSWRV
3HUR SRU RWUD SDUWH H[LVWHQ RWURV PXFKRV DXWRUHV TXH Vt FUHHQ HQ OD
H[LVWHQFLD GH OD LQGHSHQGHQFLD \ SRU HOOR HVWDEOHFHQ XQD GHILQLFLyQ GH OD
PLVPD $Vt +DWKHUO\ FRQVLGHUD TXH OD LQGHSHQGHQFLD HV HO FRPSURPLVR
GH OD SURIHVLyQ DXGLWRUD GH VHU UHVSRQVDEOHV HQ Vt PLVPRV HQ WpUPLQRV GH pWLFD
(O DXWRU WDPELpQ DxDGH TXH SRGUtD VHU DVRFLDGD D XQD FDUDFWHUtVWLFD SHUVRQDO TXH
OOHYD DO DXGLWRU D WHQHU XQD SRVLFLyQ GH HVFHSWLFLVPR \ D XQD GLVSRVLFLyQ D
LQIRUPDUPDODVQRWLFLDVVREUHVXFOLHQWH
3DUD /RUD \ 6HUUDQR OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU SXHGH GHILQLUVH
FRPR OD DXVHQFLD GH LQWHUHVHV R LQIOXHQFLDV TXH SHUPLWH DO DXGLWRU DFWXDU FRQ
OLEHUWDGUHVSHFWRD VXMXLFLRSURIHVLRQDO SDUDORFXDOGHEHHVWDUOLEUHGHFXDOTXLHU
SUHGLVSRVLFLyQ TXH LPSLGD VX LPSDUFLDOLGDG HQ OD FRQVLGHUDFLyQ REMHWLYD GH ORV
KHFKRV
%DUWOHWW FRQFLEH OD LQGHSHQGHQFLD FRPR OD DFWLWXG GHO DXGLWRU VLQ
VHVJRV PHQWDOHV HQ OD WRPD GH GHFLVLRQHV VREUH HO WUDEDMR \ HO LQIRUPH GH
DXGLWRUtD (Q HVWH PLVPR VHQWLGR VH PDQLILHVWD 5RGUtJXH] +HUQiQGH] DO
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
DILUPDU TXH OD LQGHSHQGHQFLD HV XQ HVWDGR GH iQLPR LQWHUQR PHQWDO TXH WH
LQGLFD VL HVWiV R QR HQ SRVHVLyQ GHO JUDGR GH HQWHQGLPLHQWR FRQ UHVSHFWR GH WX
FOLHQWH VREUH VL WH VLHQWHV FDSDFLWDGR R QR GH HPLWLU XQ MXLFLR DFHUFD GH OD
VLWXDFLyQ SRU OD TXH DWUDYLHVD GHVGH XQ SXQWR GH YLVWD ILQDQFLHUR \ VL WH VLHQWHV
FDSDFLWDGR PRUDOPHQWH SDUD HPLWLU WX YHUHGLFWR DFHUFD GH OD UD]RQDELOLGDG R QR
GHVXVFXHQWDV
([LVWHQ RWURV DXWRUHV TXH GHILQHQ HO WpUPLQR GHVGH OD SHUVSHFWLYD
FRQWUDULD OD GHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU $QWOH LQGLFD TXH H[LVWH IDOWD GH
LQGHSHQGHQFLD FXDQGR ORV DXGLWRUHV VH DOtDQ FRQ OD JHVWLyQ GH OD FRPSDxtD
UHDOL]DQGR DFWLYLGDGHV QR OtFLWDV FRPR SRU HMHPSOR HO PDTXLOODMH GH ODV
FXHQWDVFRQHOREMHWLYRGHVDOYDJXDUGDUVXSHUPDQHQFLDFRQODHQWLGDGDXGLWDGD
3HUHGD \ $OYDUDGR E S HVWDEOHFHQ TXH ³(O DXGLWRU FRPR
SURIHVLRQDO LQGHSHQGLHQWH GHEH VHU XQD SHUVRQD tQWHJUD ILUPH FRQ DOWD FDOLGDG
GH YDORUHV PRUDOHV TXH PDQWHQJD HQ WRGDV VXV DFWXDFLRQHV SURIHVLRQDOHV XQD
DFWLWXG HVFpSWLFD \ REMHWLYD OR TXH VXSRQH HVWDU OLEUH GH FRQIOLFWRV GH LQWHUpV
SURSLRV R DMHQRV \ EXVFDU HO ELHQHVWDU FROHFWLYR GH ODV SHUVRQDV H LQVWLWXFLRQHV D
ORV TXH VLUYH D WUDYpV GH OD UHDOL]DFLyQ HILFLHQWH GH VXV WUDEDMRV TXH GHEHQ HVWDU
RULHQWDGRVDO FXPSOLPLHQWRGHODV1RUPDV GH$XGLWRUtD*HQHUDOPHQWH$FHSWDGDV
\ D OD HPLVLyQ GH VX ³DXWpQWLFR MXLFLR´ EDVDGR HQ HO HIHFWR FRQMXQWR \ REMHWLYR
GH WRGRV ORV DVSHFWRV \ FRQVLGHUDFLRQHV VLJQLILFDWLYRV UHODWLYRV DO HQFDUJR \ QR
HQ RWURV $ QXHVWUR MXLFLR OD IRUPDFLyQ \ OD H[SHULHQFLD SURIHVLRQDO IDFLOLWDQ HO
DOFDQ]DU OD DFWLWXG PHQWDO QHFHVDULD SDUD VHU LQGHSHQGLHQWH \ OD SHULFLD QHFHVDULD
SDUDDSDUHQWDUOR\SRGHUGHPRVWUDUOR´
/RV PLVPRV DXWRUHV 3HUHGD \ $OYDUDGR D DIURQWDQ GH IRUPD PiV
SURIXQGD ODV FDUDFWHUtVWLFDV SHUVRQDOHV TXH GHEH WHQHU HO DXGLWRU SDUD FRQYHUWLUVH
HQ XQ SURIHVLRQDO LQGHSHQGLHQWH (O IDFWRU FHQWUDO SDUD HO VDQR HMHUFLFLR GH OD
DXGLWRUtD VH DVLHQWD HQ OD SHUVRQDOLGDG GHO DXGLWRU PiV TXH OD GH O D &RUSRUDFLyQ
GH OD TXH HV PLHPEUR SXHV OD LQGHSHQGHQFLD QDFH FRQ HO VHQWLPLHQWR GH OD
SURSLD YDOtD \ HQ HO FRQYHQFLPLHQWR GH OD PLVLyQ TXH UHDOL]D HO SURSLR DXGLWRU
3RUHOORODSHUVRQDOLGDGGHODXGLWRUKDGHUHXQLUWUHVYDORUHV
&DStWXOR
/D LQGHSHQGHQFLD RSHUDFLRQDO HV OD FDSDFLGDG GH OD DXGLWRUtD SDUD VHU
YHUGDGHUDPHQWH XQD DFWLYLGDG LQGHSHQGLHQWH 3RZHU OD VHJUHJD HQ ORV
VLJXLHQWHVSXQWRV
,QGHSHQGHQFLD LQIRUPDFLRQDO VH SUHRFXSD GH OD GHSHQGHQFLD
IXQGDPHQWDO GH OD DXGLWRUtD HQ FXDQWR DO VXPLQLVWUR GH LQIRUPDFLyQ
SRU SDUWH GH OD HQWLGDG DXGLWDGD 3DUD TXH H[LVWLHUD KDEUtD TXH
VXSRQHU TXH HO FOLHQWH QXQFD UHWLHQH LQIRUPDFLyQ R SURSRUFLRQD
LQIRUPHV HUUyQHRV DO DXGLWRU 0DXW] \ 6KDUDI 3RU WDQWR
QXQFD VHUi FLHUWDPHQWH DOFDQ]DEOH \D TXH ODV HPSUHVDV VLHPSUH
VHUiQUHDFLDVDSURSRUFLRQDULQIRUPDFLyQ
,QGHSHQGHQFLDHSLVWHPROyJLFDODV IXHQWHV\EDVHVGHFRQRFLPLHQWRV
XWLOL]DGRV HQ HO GHVHPSHxR GH OD DXGLWRUtD GHEHQ VHULQGHSHQGLHQWHV
GH OD HQWLGDG DXGLWDGD 6L OD DXGLWRUtD QR HV ³ HSLVWHPROyJLFDPHQWH ´
LQGHSHQGLHQWH HVWR SURYRFDUi OD GHVDSDULFLyQ WDQWR GH OD
LQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRUFRPRGHODSURIHVLyQ
(Q GHILQLWLYD D OR ODUJR GHO SUHVHQWH DSDUWDGR KHPRV SUHVHQWDGR XQ
HQIRTXH JOREDO GH WRGDV ODV GLPHQVLRQHV GH OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU SDUD
HQWHQGHUFRQSURIXQGLGDGWRGRVORVFRPSRQHQWHVGHODPLVPD
3RU ~OWLPR GHVSXpVGH DQDOL]DUODV GHILQLFLRQHV DQWHUL RUHV \VLQWHWL]DQGR
ODV LGHDV H[SXHVWDV SRU ORV GLYHUVRV DXWRUHV VHxDODPRV WRGDV DTXHOODV
FDUDFWHUtVWLFDV TXH GHEHQ SRVHHU ORV DXGLWRUHV \ TXH KDFHQ TXH SXHGDQ VHU
FRQVLGHUDGRVSURIHVLRQDOHVLQGHSHQGLHQWHV
/LEHUWDGGHMXLFLR
(VFHSWLFLVPRSURIHVLRQDO
,QWHJULGDG KRQHVWLGDG \ OLEUH GH FRQIOLFWRV GH
LQWHUHVHV
+RQUDGH]SURIHVLRQDO
2EMHWLYLGDG
,PSDUFLDOLGDGVLQSUHMXLFLRV
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
/DGLIHUHQFLDGHH[SHFWDWLYDVODDSDULHQFLDGHLQGHSHQGHQFLD
&XDQGR VH WUDWD HO WHPDGH OD ,QGHSHQGHQFLDGHO DXGLWRUKD\ TXH DIURQWDU
HO FRQFHSWR GH ³ ([SHFWDWLRQ *DS ´ R ³ 'LIHUHQFLD GH ([SHFWDWLYDV ´ TXH KDFH
UHIHUHQFLD D ODV GLVFUHSDQFLDV H[LVWHQWHV HQWUH OR TXH ODV ILUPDV GH DXGLWRUtD
KDFHQ\ORTXHORVXVXDULRVHVSHUDQGHHOODV
'LFKR FRQFHSWR HVWi IXHUWHPHQWH UHODFLRQDGR FRQ OD YHUWLHQWH GH
DSDULHQFLD GH OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU $Vt SXHGH RFXUULU TXH HO DXGLWRU VHD
LQGHSHQGLHQWH GH IRUPD UHDO HQ OD HMHFXFLyQ GH VX WUDEDMR SHUR VL HV SHUFLELGR
FRPR GHSHQGLHQWH GH VX FOLHQWH SRU ORV XVXDULRV HQWRQF HV DSDUHFHUi XQ
SUREOHPDGHH[SHFWDWLYDVGHIUDXGDGDV
'HDFXHUGR FRQQXPHURVRV DXWRUHV7LWDUG *XO5XGGRFN HW
DO HQWUHRWURVHQODUHDOL]DFLyQGHXQDDXGLWRUtDHODXGLWRUGHEHVHU
LQGHSHQGLHQWH GH IRUPD UHDO 3HUR DGHPiV OD VRFLHGDG OD FXDO LQFOX\H
LQYHUVRUHV JRELHUQR \ HO S~EOLFR HQ JHQHUDO GHEH FU HHU TXH pO HV LQGHSHQGLHQWH
HVGHFLUWDPELpQGHEHVHULQGHSHQGLHQWHHQDSDULHQFLD
3HUR HQ OD UHDOLGDG QR VLHPSUH VH FXPSOHQ DPEDV YHUWLHQWHV GH OD
LQGHSHQGHQFLD (Q FRQFUHWR REVHUYDPRV TXH SXHGHQ H[LVWLU ORV VLJXLHQWHV
SRVLFLRQDPLHQWRV&XDGUR
&XDGUR,QGHSHQGHQFLDGHODVILUPDVGHDXGLWRUtD
$
S
DUHQWH
5HDO 6t
1R
6t
1R
/RVDXGLWRUHVTXHVRQ
\SDUHFHQLQGHSHQGLHQWHV
/RVDXGLWRUHVTXHQRVRQ
SHURSDUHFHQ
LQGHSHQGLHQWHV
/RVDXGLWRUHVTXHVRQ
SHURQRSDUHFHQ
LQGHSHQGLHQWHV
/RVDXGLWRUHVTXHQRVRQ
QLSDUHFHQLQGHSHQGLHQWHV
&DStWXOR
'HVGH XQ SODQR SXUDPHQWH WHyULFR HO SULPHU SRVLFLRQDPLHQWR HVHO LGHDO
H LQGLFD TXH OD ILUPD HV LQGHSHQGLHQWH WDQWR GH IRUPD UHDO FRPR DSDUHQWH (O
VHJXQGR LPSOLFD TXH D SHVDU GH TXH HO DXGLWRU QR UHDOL]D VX WUDEDMR GH
YHULILFDFLyQ GH FXHQWDV GH IRUPD LQGHSHQGLHQWH ORV XVXDULRV SHUFLEHQ TXH HVD
DFWLYLGDG WLHQH XWLOLGDG HV GHFLU HO DXGLWRU QR HV LQGHSHQGLHQWH GH IRUPD UHDO
SHUR VL DSDUHQWH 3RU VX SDUWHHO WHUFHU FDVR DSDUHFH FXDQGR HO DXGLWRU UHDOL]D VX
WUDEDMR GH IRUPD LQGHSHQGLHQWH VLQ HPEDUJR H[LVWHQ XQD VHULH GH IDFWRUHV TXH
SURYRFDQ TXH ORV XVXDULRV SHUFLEDQ TXH HO DXGLWRU QR HV LQGHSHQGLHQWH HQ
GHILQLWLYD HO DXGLWRU HV LQGHSHQGLHQWH GH IRUPD UHDO SHUR QR DSDUHQWH 3RU
~OWLPRQRV HQFRQWUDPRVFRQ OD SHRUGH ODV VLWXDFLRQHVHODXGLWRUQLHV QLSDUHFH
LQGHSHQGLHQWH 1R REVWDQWH RWUD FXHVWLyQ PX\ GLIHUHQWH VHUi DQDOL]DU TXH
LPSOLFDFLRQHV WLHQH HVWR HQ OD UHDOLGDG HPSUHVDULDO HV GHFLU VL ODV HPSUHVDV
FOLHQWHV GHPDQGDQ UHDOPHQWH LQGHSHQGHQFLD R SRU HO FRQWUDULR VRODPHQWH XQD
DSDULHQFLDGHWDO
/DV PRGLILFDFLRQHV UHFLHQWHPHQWH LQWURGXFLGDV HQ OD /H\ GH $XGLWRUtD
GH &XHQWDV HVWDEOHFHQ XQD VHULH GH FXHVWLRQHV TXH ORV DXGLWRUHV GHEHQ FXPSOLU
SDUD VHU \ SDUHFHU LQGHSHQGLHQWHV 6REUH HVWH UHVSHFWR 5RGUtJXH] +HUQiQGH]
S VHxDOD TXH ³QR YDOH VyOR FRQ HQWHQGHU TXH VRPRV LQGHSHQGLHQWHV
GHEHPRV VHU FRPR OD PXMHU GHO &pVDU GHEHUHPRV DVLPLVPR SDUHFHUOR (V DTXt
GRQGH VXUJHQ PXOWLWXG GH VLWXDFLRQHV TXH D~Q SXGLHQGR LQGLFDU TXH HO
SURIHVLRQDO GH OD DXGLWRUtD HV EiVLFDPHQWH LQGHSHQGLHQWH GHEH SDUHFHUOR \ HQ
DOJXQRVFDVRVQRVRODPHQWHHVRVLQRWDPELpQGHPRVWUDUOR´
(Q HO WUDEDMR UHDOL]DGR SRU %DVWDQWH HO DXWRU FRQVLGHUD TXH OD
SUXHED EiVLFD GH HIHFWLYLGDG SRU SDUWH GHO DXGLWRU OHJDO HV TXH ORV FOLHQWHV GH
/DILUPD$UWKXU$QGHUVHQDQWHV GH ODRFXUUHQFLDGHOHVFiQGDOR FRQ(QURQ F RQVWLWX\HXQHMHPSOR
GH ODV LPSOLFDFLRQHV TXH SXHGH F RQOOHYDU OD H[LVWHQFLD GH IL UPDV TXH HVWiQ DGRSWDQGR HVWH
SRVLFLRQDPLH QWR
(VWH KHFKR HVWi U HODFLRQD GR FRQ HO GHVSUHVWLJLR TXH HVWi D ]RWDQGR SHUPDQHQWHPH QWH D OD V ILUPDV
GH DXGLWRUtD HQ OD DFWXDOLGDG 6 RPRV FRQVFLHQWHV GH TXH HQ RFDVLRQ H V HO WUDEDMR G H ODV ILUPDV
FDUHFH GH XWLOLGDG SDUD VXV XVXDULRV DXQTXH YHU GDGHUDPHQWH HVWpQ U HDOL]DQGR XQ WUDEDMR
LQGHSHQG LHQWHGHYHULILFDFLyQGHFX HQWDV
3UHVLGHQWH GH OD &RPLVLyQ GH 'HRQWRORJtD GHO ,QVWLWXWR GH $XGLWRUHV&HQVRUHV -XUD GRV GH
&XHQWDVG H (VSDxD
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
DXGLWRUtDFRQRFHGRUHV GHWRGRVORV KHFKRV\FLUFXQVWDQFLDVSHUWLQHQWHV DFHUFDGH
XQ HQFDUJRGHWHUPLQDGR GH DXGLWRUtD GHEHQ SHUFLELUTXH HO DXGLWRUOHJDO QR WLHQH
LQWHUHVHV FRPXQHV R FRQWUDULRV D pVWRV PDQWHQLHQGR OD PD\RU REMHWLYLGDG \ XQ
MXLFLR LPSDUFLDO HQ WRGRV ORV DVXQWRV TXH VH OH SUHVHQWDQ (O DXGLWRU OHJDO GHEH
WHQHU XQD FRPSUHQVLyQ FODUD GH OR TXH VLJQLILFDQ OD REMHWLYLGDG \ OD
LQGHSHQGHQFLD DVt FRPR VHUOR \ SDUHFHUOR WHQLHQGR HQ FXHQWD ODV SHUVRQDV TXH
SXHGHQ LQIOXLU HQ HO UHVXOWDGR GH OD DXGLWRUtD ODV DPHQD]DV \ ULHVJRV TXH SXHGHQ
SHUMXGLFDU VX LQGHSHQGHQFLD GHVGH HO SXQWR GH YLVWD GH ORV DFFLRQLVWDV DVt FRPR
HVWDEOHFHU XQ VLVWHPD GH JDUDQWtDV SDUD DWHQXDU HVDV DPHQD]DV \ ULHVJRV
SXGLHQGR GHPRVWUDU VX LQGHSHQGHQFLD \ OOHJDU LQFOXVR D UHFKD]DU GHWHUPLQDGDV
UHODFLRQHVFRQVXFOLHQWHGHDXGLWRUtD
(Q HVWD VLWXDFLyQ 6XWWRQ LQGLFD TXH HO DVSHFWR TXH PiV OH
SUHRFXSD HVOD SRVLELOLGDG GHXQD FUHFLHQWH SHUFHSFLyQGH TXHH[LVWH XQFRQIOLFWR
UHDO GHQWUR GH OD SURIHVLyQ DXGLWRUD 7DO SHUFHSFLyQ DXQTXH QR D SURSyVLWR
SRGUtD FRPSURPHWHU OD UHSXWDFLyQ GH REMHWLYLGDG TXH HV OD FDUDFWHUtVWLFD
LGHQWLILFDGRUDGHODXGLWRULQGHSHQGLHQWH
(Q UHODFLyQ FRQ ODV LQYHVWLJDFLRQHV HIHFWXDGDV D HVWH UHVSHFWR ODV
SULPHUDV FRQFOXVLRQHV TXH VH SXHGHQ REWHQHU QRV FRQGXFHQ D OD LGHD GH TXH OD
LQGHSHQGHQFLD UHDO HV PX\ GLItFLOVLQR LPSRVLEOH GHREVHUYDU HQOD SUiFWLFD 3RU
HVWH PRWLYR ORV DFFLRQLVWDV \ RWURV XVXDULRV GH ORV (VWDGRV )LQDQFLHURV KDQ
SXHVWR VX FRQILDQ]D HQ RWURV DVSHFWRV UHODFLRQDGRV FRQ OD LPDJHQ GH
LQGHSHQGHQFLDSDUDMX]JDUDODSURIHVLyQGHODDXGLWRUtD)LUWK
&RQ UHVSHFWR D OR DQWHULRU *XO HVWDEOHFH TXH ORV SULQFLSDOHV
IDFWRUHV H[LVWHQWHV HQ HO HQWRUQR GHO PHUFDGR GH DXGLWRUtD TXH DIHFWDQ D ODV
SHUFHSFLRQHV GH LQGHSHQGHQFLD VRQ OD VLWXDFLyQ ILQDQFLHUD GHO FOLHQWH OD
SURYLVLyQ GH VHUYLFLRV GH QRDXGLWRUtD HO QLYHO GH FRPSHWHQFLD H[LVWHQWH HQ HO
PHUFDGR HO WDPDxR GH OD ILUPD GH DXGLWRUtD \ HO WLHPSR GH SHUPDQHQFLD GHO
DXGLWRUFRQXQPLVPRFOLHQWHDXVHQFLDGHURWDFLyQ
&DStWXOR
(Q HVWH VHQWLGR OD DFWLYLGDG OOHYDGD D FDER SRU SDUWH GH ORV RUJDQLVPRV
UHJXODGRUHV UHODFLRQDGD FRQ OD HPLVLyQ GH QRUPDV WLHQH SRU REMHWLYR D\XGDU D
LQFUHPHQWDU HO YDORU TXH ORV GLIHUHQWHV XVXDULRV GH ORV (VWDGRV )LQDQFLHURV
RWRUJDQ D OD DFWLYLGDG GH OD DXGLWRUtD 6LQ HPEDUJR VREUH HVWH UHVSHFWR
+XUGPDQ H[SUHVy \D HQ DTXHOOD pSRFD VX SUHRFXSDFLyQ VREUH HO
FRQFHSWR GLQiPLFR GH LQGHSHQGHQFLD GHVGH ³XQ HVWDGR GH OD PHQWH´ D XQ
³HVWDGR GH QRUPDV´ 'LFKR DXWRU FRQVLGHUDED TXH HO SUL PHUR GH HOORV KDFtD
UHIHUHQFLD D OD LQGHSHQGHQFLD UHDO PLHQWUDV TXH HO VHJXQGR VH IRFDOL]DED
IXQGDPHQWDOPHQWH VREUH OD LQGHSHQGHQFLD HQ DSDULHQFLD 3RU WRGR HOOR
FRQVLGHUDED QHFHVDULR TXH VH SURGXMHUD XQ FDPELR HQ HO HQIRTXH SUHYLR TXH
OOHYDUD D XQ PD\RU pQIDVLV HQ HO IRUWDOHFLPLHQWR GH OD LQGHSHQGHQFLD UHDO GH ORV
DXGLWRUHV
3UXHED GH OR DQWHULRU SXHGH HQFRQWUDUVH SRU HMHPSOR DQDOL]DQGR OD
GHILQLFLyQ GH LQGHSHQGHQFLD HVWDEOHFLGD SRU OD 6HFXULWLHV ([FKDQJH &RPPLVVLRQ
6(& \ TXH IXH VHxDODGD DQWHULRUPHQWH HQ HVWH PLVPR FDStWXOR ³QR VH
FRQVLGHUDUi D XQ DXGLWRU LQGHSHQGLHQWH FRQ UHVSHFWR D XQ FOLHQWH HQ SDUWLFXODU VL
XQ LQYHUVRU UD]RQDEOH FRQ FRQRFLPLHQWR GH WRGRV ORV DVSHFWRV UHOHYDQWHV \
FLUFXQVWDQFLDV FRQFOXLUtD TXH HO DXGLWRU QR HV FDSD] GH OOHYDU D FDER VX WUDEDMR
FRQ MXLFLR LPSDUFLDO \ REMHWLYLGDG´ 'LFKD GHILQLFLyQ QR KDFH UHIHUHQFLD HQ
QLQJ~Q PRPHQWR D DVSHFWRV TXH WHQJDQ UHODFLyQ FRQ OD LQGHSHQGHQFLD HQ VX
YHUWLHQWHUHDO
6HJ~Q 2¶&RQQRU OD WHQVLyQ IXQGDPHQWDO HQ HO VLVWHPD GH
DXGLWRUtD HVWDWXWDULR HV TXH ORV DXGLWRUHV GHEHQ WUDEDMDU MXQWR FRQ HO FOLHQWH
FRUSRUDWLYR XQD FRPELQDFLyQ GH JHVWRUHV FRPLWp GH DXGLWRUtD \ EROHWtQ GH
GLUHFWRUHV SHUR D OD YH] OHJDOPHQWH VX UHVSRQVDELOL GDG SULRULWDULD HV
UHSUHVHQWDU ORV LQWHUHVHV GH ORV DFFLRQLVWDV DFUHHGRUHV \ HO S~EOLFR (O DXWRU
HQWLHQGH TXH HVD SHFXOLDU ELIXUFDFLyQ GH LQWHUHVHV QR VHUHPHGLDUi PHGLDQWH PiV
QRUPDV GH LQGHSHQGHQFLD EL]DQWLQDV (Q FDPELR OD FODYH IXQGDPHQWDO FRQVLVWLUi
HQDOLQHDUGLFKRVLQWHUHVHV
3RU DTXHO HQWRQFHV SUHVLGHQWH GHO &RPLWp VREUH pWLFD SURIHVL RQDO GHO $PHULFDQ ,QVWLWXWH RI
&HUWLILHG3XEOLF$FF RXQWDQW$,&3$
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
7RGR HOOR KD RFDVLRQDGR OD UHDFFLyQ GH OD SURIHVLyQ DQWH VHJ~Q VX
FULWHULR OD H[FHVLYD DFWLYLGDG LQWHUYHQVLRQLVWD GHO JRELHUQR HQ OD DFWLYLGDG GH OD
DXGLWRUtD KD VXSXHVWR XQ FODPRU JHQHUDOL]DGR GH XQD QHFHVLGDG GH PD\RU
DXWRQRPtD R DXWRUUHJXODFLyQ GH ODSURIHVLyQ 3HUR FRPR 5XL] %DUEDGLOOR
HVWDEOHFH OD PRGLILFDFLyQ GH OD /H\ GH $XGLWRUtD GH &XHQWDV QR KD SDUHFLGR
FRQILDU HQ OD FDSDFLGDG GH OD SURIHVLyQ DXGLWRUD SDUD DXWRUUHJXODUVH (Q HVWH
PLVPR VHQWLGR *DUFtD \ 9LFR DILUPDQ TXH FRQ OD PRGLILFDFLyQ GH OD OH\
ORV DXGLWRUHV KDQ VXIULGR XQ VHULR UHYpV HQ VXV SUHWHQVLRQHV GH PD\RU
DXWRUUHJXODFLyQ
$ SHVDU GH OR DQWHULRU HV SUHFLVR UHFRQRFHU TXH OD DFWLYLGDG OHJLVODWLYD
HV LPSUHVFLQGLEOH SDUD OD DFWLYLGDG GH OD DXGLWRUtD 'H DFXHUGR FRQ 5RGUtJXH]
5RGUtJXH] HO DXGLWRU GHEH SDUHFHU \ VHU LQGHSHQGLHQWH \ HVWD FXDOLGDG
LQGHILQLEOH GH OD LQGHSHQGHQFLD KD GDGR OXJDU D TXH ORV RUJDQLVPRV
SURIHVLRQDOHV WUDWHQ GH H[SUHVDU SURKLELFLRQHV GHWDOODGDV QR VyOR FRQWUD
DFWLYLGDGHV TXH SXGLHUDQ GHWHULRUDU UHDOPHQWH OD DFWLWXG PHQWDO GH
LQGHSHQGHQFLD VLQR WDPELpQ FRQWUD DTXHOODV TXH SXGLHUDQ VLTXLHUD VXJHULU R
LPSOLFDUXQDSRVLEOHIDOWDGHLQGHSHQGHQFLD
3RU VX SDUWH /LQGEHUJ \ %HFN FRQVLGHUDQ TXH OD LQGHSHQGHQFLD
HVWi VRFLDOPHQWH GHILQLGD PHGLDQWH VX YHUWLHQWH GH DSDULHQFLD 3RU HOOR DXQTXH
HV SUHFLVR TXH ORV DXGLWRUHV VHDQ LQGHSHQGLHQWHV GH IRUPD UHDO ODV H[SHFWDWLYDV
GH ORV XVXDULRV GH OD DXGLWRUtD SXHGHQ YHUVH SHUMXGLFDGDV SRU GLIHUHQWHV DVSHFWRV
QR UHODFLRQDGRV GH IRUPD GLUHFWD FRQ HO WUDEDMR GHO DXGLWRU SHUR TXH VL SXHGHQ
LQIOXLULQGLUHFWDPHQWHHQODUHDOL]DFLyQGHXQDDXGLWRUtDLQDGHFXDGD
(Q HVWH PLVPR VHQWLGR VH PDQLILHVWDQ 3HUHGD \ $OYDUDGR E DO
VHxDODU TXH GDGR TXH OD LQGHSHQGHQFLD UHDO HV XQD FXDOLGDG TXH UHVLGH HQ HO
DXGLWRUPLHQWUDV TXHOD DSDUHQWHVH GHVSUHQGHGHODV SHUFHSFLRQHVTXHVREUHpVWD
WLHQHQ ORV XVXDULRV GH OD LQIRUPDFLyQ DXGLWDGD DPEDV GLPHQVLRQHV QR WLHQHQ
SRUTXp FRLQFLGLU SXGLpQGRVH GDU HO FDVR TXH XQ DXGLWRU VLHQGR UHDOPHQWH
LQGHSHQGLHQWH QR OR DSDUHQWH \ VX LQIRUPH SURYRTXH GHVFRQILDQ]D HQWUH ORV
XVXDULRVGHODLQIRUPDFLyQDXGLWDGDRYLFHYHUVD
&DStWXOR
7RGR OR DQWHULRU VXSRQH XQ JUDYH SUREOHPD SDUD OD SURIHVLyQ DXGLWRUD
&RPR VHxDODQ *DOOL]R \ '¶6LOYD OD GLIHUHQFLD GH H[SHFWDWLYDV SXHGH
OOHYDU D FXHVWLRQDU HO HMHUFLFLR GH OD DXGLWRUtD HQ GLIHUHQWHV iPELWRV VRFLDOHV HQ
FXDQWRDVXILQDOLGDG\XWLOLGDGS~EOLFD
*DUFtD \ 9LFR SUHVHQWDQ HQ VX WUDEDMR XQD YLVLy Q TXH LQWHJUD FRQ
SURIXQGLGDGHODQiOLVLV GHODVGLIHUHQWHV GLPHQVLRQHVTXHDIHFWDQDODFXDOLGDGGH
LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU (Q GLFKR WUDEDMR VH SODQWHD TXH HO HVWXGLR GH ORV
PRWLYRV SRU ORV TXH XQ DXGLWRU WHUPLQD SRU DGRSWDU XQ SRVLFLRQDPLHQWR QR
LQGHSHQGLHQWH VH SXHGH HVWXGLDU GHVGH WUHV iPELWRV TXH FRQILJXUDQ WUHV FtUFXORV
FRQFpQWULFRV (O FtUFXOR LQWHULRU HV OD GLPHQVLyQ GHO DXGLWRU FRPR SHUVRQD HO
VHJXQGROR FRQVWLWX\HHO iPELWR GHODV UHODFLRQHVSDUWLFXODUHVGHFDGD HQFDUJRGH
DXGLWRUtD PLHQWUDV TXH HO WHUFHU \ ~OWLPR FtUFXOR OR FRQILJXUD HO FRQWH[WR HQ HO
TXH RSHUD OD ILUPD GHILQLGR SRU HO PHUFDGR GH VHUYLFLRV GH DXGLWRUtD )LJXUD
/RV DXWRUHV QR SURIXQGL]DQ HQ HVWH FDVR VREUH HO SULPHUR GH ORV
FtUFXORV \D TXH VH WUDWD GH OD GLPHQVLyQ HVWULFWDPHQWH SHUVRQDO GH OD
LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU &RQ UHVSHFWR DO VHJXQGR VHxDODQ TXH VH FHQWUD HQ OD
IRUPD HQTXH VH GHVDUUROOD OD UHODFLyQ FRQWUDFWXDO GH FDGD DXGLWRUtD HQSDUWLFXODU
6HJ~Q HVWD YLVLyQ ORV JHUHQWHV GH ODV HPSUHVDV DJHQWHV SURYHHQ D ORV
DFFLRQLVWDV HO VHUYLFLR GH JHVWLRQDU OD HPSUHVD D FDPELR GH XQD UHWULEXFLyQ /RV
DFFLRQLVWDV HYDO~DQ OD JHVWLyQ GH ORV JHUHQWHV D WUDYpV GH OD LQIRUPDFLyQ
ILQDQFLHUD TXH HVWRV SURYHHQ 6LQ HPEDUJR HYDOXDU OD FDOLGDG \ OD ILDELOLGDG GH
OD LQIRUPDFLyQ HVWiIXHUD GH ODV FDSDFLGDGHV GH ORV DFFLRQLVWDV \SRU HOOR GHOHJDQ
HQ H[SHUWRV LQGHSHQGLHQWHV DXGLWRUHV SDUD HO FRQWURO GH ODV DFWXDFLRQHV GHO
DJHQWH $ FDPELR HO DXGLWRU UHFLEH XQD UHPXQHUDFLyQ (O DXGLWRU VH FRQYLHUWH HQ
XQ DJHQWH TXH FRQWUROD D RWUR DJHQWH 4XHGD FRQIRUPDGD XQD UHODFLyQ WULDQJXODU
TXHTXHGD DELHUWDHQ HO ODGRTXH XQHDJHUHQWHV \DDXGLWRUHVSRUTXHWDQ VyORKD\
GRV UHODFLRQHV HQWUH JHUHQWHV \ DFFLRQLVWDV \ HQWUH DXGLWRUHV \ DFFLRQLVWDV 1L
ORV JHUHQWHV SUHVWDQ VHUYLFLR DOJXQR D ORV DXGLWRUHV QL HVWRV D ORV JHUHQWHV (V
'LFKD YLVLyQIRUP D SDUWH GH OD 7HVLV 'RFW RUDO ³([SHFWD WLYDV DQWH OD DXGLWRUtD OD LQGHSHQGHQF LD
GHODXGLWRU´UHD OL]DGDSRUHOSURIH VRU9LFR\GL ULJLGD SRUODSURIHVRUD *DUFtD %HQDXHQ
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
SUHFLVDPHQWHHQHVWH ODGRGRQGHVH GDQSRVLELOLGDGHVGHFROXVLyQHQWUHDXGLWRU\
JHUHQFLD TXH WLHQHQ VX VHQWLGR HQ HO LQFUHPHQWR GH VXV XWLOLGDGHV SHUVRQDOHV
GDGDODUHODFLyQFRQWUDFWXDOTXHXQHDDPERVFRQHODFFLRQDULDGR
)LJXUD/RVWUHViPELWRVGHODDXGLWRUtD
)XHQWH %DVDGRHQ*DUFtD\9LFR
/D SUREDELOLGDG GH FROXVLyQ HQWUH DXGLWRU \ JHUHQWH HV DOWD SRUTXH OD
GLUHFFLyQ DQWH OD DPHQD]D GH XQD SRVLEOH GHWHFFLyQ H LQIRUPDFLyQ GH XQ IUDXGH
SRVHHPHFDQLVPRVGH SUHVLyQDQWHHODXGLWRU\DTXHSRUORJHQHUDOHVODJHUHQFLD
TXLHQ WLHQH FDSDFLGDG SDUD GHFLGLU VREUH OD HOHFFLyQ UHYRFDFLyQ \ FRQGLFLRQHV
GH HPSOHR GHO DXGLWRU PLHQWUDV TXH pVWH WDQ VyOR GLVSRQH GHO SURSLR VHUYLFLR
SUHVWDGR FRQ OR TXH WRGR VX SRGHU GHSHQGHUi GH OD LPSRUWDQFLD TXH DVLJQH OD
GLUHFFLyQGHODHQWLGDGDXGLWDGDDODDXGLWRUtD
7RGD OD UHODFLyQDQWHULRU LQIOX\H HQRUPHPHQWH HQ HOWUDGLFLRQDO FRQIOLFWR
GH OD DJHQFLD TXH H[LVWH HQWUH ORV GLUHFWRUHV \ ORV SURSLHWDULRV GH ODV FRPSDxtDV
)LUWK D HVWDEOHFH TXH OD WHRUtD GH OD DJHQFLD VXJLHUH TXH ODV DXGLWRUtDV
H[WHUQDV VH UHTXLHUHQ SDUD H[SUHVDU XQD RSLQLyQ LQGHSHQGLHQWH VREUH ORV HVWDGRV
ILQDQFLHURV GH XQD FRPSDxtD \ SDUD OOHYDU D FDER HO FRQWURO \ OD YHULILFDFLyQ GH
ODV DFFLRQHV GH OD JHVWLyQ 3RU WDQWR HO UHTXHULPLHQWR GH LQGHSHQGHQFLD GHO
(ODXGLWRU
FRPRSHUV RQD
5HODFLRQH VGHO
HQFDUJRGHD XGLWRUtD
0HUFDGRGH
VHUYLFLRVGHDXGLWRUtD
&DStWXOR
DXGLWRU HV FUtWLFR \ FXDOTXLHU GDxR R SHUFHSFLyQ GH GDxR GH OD LQGHSHQGHQFLD
LQFUHPHQWDUtDORVFRVWHVGHODDJHQFLD
(Q HVWHV HQWLGR5HLQVWHLQ HWDO VHxDODQTXH ODWHRUtD GHOD DJHQFLD
VH FRQYLHUWH HQ XQ PRGHOR FRQFHSWXDO SDUD HYDOXDU OD HQRUPH VLJQLILFDWLYLGDG GH
OD DSDULHQFLD GH LQGHSHQGHQFLD (Q OD UHODFLyQ HQWUH DPERV DJHQWHV HQ PXFKDV
RFDVLRQHVH[LVWHXQIXHUWHGRPLQLRSRUSDUWHGHOJHVWRU
3DUD FRQWUDUUHVWDU HO GRPLQLR DQWHULRU ORV SURSLHWDULRV FRQItDQ HQ JUDQ
PHGLGD HQ TXH ORV LQIRUPHV GH ORV DXGLWRUHV HVWiQ UHDOL]DGRV GH DFXHUGRFRQ ODV
QRUPDV GH LQGHSHQGHQFLD 3RU WRGR HOOR VL H[LVWHQ LQGLFLRV R VRVSHFKDV TXH
OOHYHQ GXGDU VREUH GLFKD FXDOLGDG SRGUtDQ SURYRFDUVH VLWXDFLRQHV HQ ODV TXH WDO
FRQILDQ]DSRGUtDYHUVHWUHPHQGDPHQWHHURVLRQDGD
6HJ~Q ORV DXWRUHV DQWHULRUHV HO WHUFHU \ ~OWLPR FtUFXOR HO H[WHULRU HV HO
TXH GHILQH HO PHUFDGR GH VHUYLFLRV GH DXGLWRUtD 8QD GH ODV KLSyWHVLV FHQWUDOHV
GHO SDUDGLJPD HVWUXFWXUDOLVWD GH OD HFRQRPtD LQGXVWULDO HV TXH ODV FRQGLFLRQHV
TXH GHWHUPLQDQ OD HVWUXFWXUD GH ORV PHUFDGRV DIHFWDQ D OD FRQGXFWD GH ORV
DJHQWHV TXH RSHUDQ HQ HOORV /RV VHUYLFLRV GH DXGLWRUtD VH SUHVWDQ GHVGH KDFH
PXFKRV DxRV GHQWUR GH XQ PHUFDGR VXILFLHQWHPHQWH GHVDU UROODGR SRU OR WDQWR
FDEUtD FRQWUDVWDU OD KLSyWHVLV GH TXH HIHFWLYDPHQWH OD HVWUXFWXUD GHO PLVPR
DIHFWDUi OD FRQGXFWD GH ORV DXGLWRUHV TXH HQ pO LQWHUYLHQHQ \ HQ SDUWLFXODU DO
FRPSRUWDPLHQWRLQGHSHQGLHQWHGHOSURIHVLRQDOGHODDXGLWRUtD
/D HYLGHQFLD HPStULFD KD GHPRVWUDGR TXH HQ ODV VRFLHGDGHV GRQGH OD
SUiFWLFD GH OD DXGLWRUtD HVREOLJDWRULD H[LVWH XQDDOWD VDWXUDFLyQ GHO PHUFDGRD OD
YH] TXH XQD DOWD FRQFHQWUDFLyQ GHO PLVPR HQ ODV JUDQGHV ILUPDV LQWHUQDFLRQDOHV
(VWRV GRV KHFKRV VDWXUDFLyQ \ FRQFHQWUDFLyQ GDQ OXJDU D GRV SUiFWLFDV TXH KDQ
VLGR IUHFXHQWHPHQWH DGXFLGDV FRPR PRWLYR GH SpUGLGD GH LQGHSHQGHQFLD GH ORV
DXGLWRUHV HO IHQyPHQR FRQRFLGR FRPR ORZEDOOLQJ R ILMDFLyQ GH SUHFLRV GH
DXGLWRUtD TXH QR FXEUHQ FRVWHV \ OD SUHVWDFLyQ GH VHUYLFLRV DGLFLRQDOHV FRQ
FDUiFWHUVLPXOWiQHRDODDXGLWRUtD
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
3RU RWUD SDUWH /L]FDQR LGHQWLILFD LJXDOPHQWH WUHV iUHDV R FtUFXORV
FRQFpQWULFRVHQUHODFLyQFRQHOPXQGRRXQLYHUVRGHODDXGLWRUtD)LJXUD
)LJXUD
³ (O8QLYHUVRGHOD$XGLWRUtD ´
)XHQWH /L]FDQR
• (O Q~FOHR R SULPHU FtUFXOR HO PiV LQWHUQR HV HO GH ORV SURSLRV
DXGLWRUHV HVWR HV WRGDV DTXHOODV SHUVRQDV \R ILUPDV TXH
GHVDUUROODQHOHMHUFLFLRGHODDXGLWRUtD
• (O VHJXQGR FtUFXOR HVWi FRQVWLWXLGR SRU WRGDV DTXHOODV SHUVRQDV
\ HQWLGDGHV UHODFLRQDGDV GLUHFWD R LQGLUHFWDPHQWH FRQ OD
DXGLWRUtD FRPR VRQ SRU XQ SDUWH ODV LQVWLWXFLRQHV S~EOLFDV
UHODFLRQDGDV FRQ OD DXGLWRUtD HQ OR UHODWLYR D VX FRQWURO \ SRU
RWUD WRGDVDTXHOODV SHUVRQDV TXHSXHGDQ HVWDU UHODFLRQDGDVHQOD
HQVHxDQ]D \ IRUPDFLyQ HQ DXGLWRUtD HVWR HV SURIHVRUHV \
HVWXGLDQWHV GH ODV PDWHULDV GH DXGLWRUtD FRQ SHUVSHFWLYDV
,167,78&,21(63Ò%/,&$6
$8',725(6
(035(6$6
$8',7$'$6
352)(625(6
<
(678',$17(6
'(
$8',725Ë$
62&,('$'<0(5&$'26
&DStWXOR
TXH KDQ SHUMXGLFDGR HQ JUDQ PHGLGD D ORV DXGLWRUHV 'H DFXHUGR FRQ DOJXQRV
HVWXGLRV /LQGEHUJ \ %HFN ODV SHUFHSFLRQHV GH ORV XVXDULRV VREUH HO
FXPSOLPLHQWR GH OD FXDOLGDG GH LQGHSHQGHQFLD SRU SDUWH GH ORV DXGLWRUHV VH KDQ
YLVWRPHUPDGDVGHVSXpVGHOFRODSVRSURGXFLGRSRUODTXLHEUDGH(QURQ
3HUR HO UHVXOWDGR ILQDO HV HO TXH LPSRUWD VL HO DXGLWRU QR HV
DSDUHQWHPHQWH LQGHSHQGLHQWH VX WUDEDMR VHUi SHUFLELGR FRQ GHVFRQILDQ]D /D
DFWLYLGDG GH DXGLWRUtD GHVHPSHxDGD SRU HO PLVPR QR DSRUWDUi YDORU D OD
VRFLHGDG TXH QR FRQItD HQ HO DXGLWRU \ SRU WDQWR WDPSRFR FXPSOLUi FRQ VX
IXQFLyQ VRFLDO (Q GHILQLWLYD GHVGH QXHVWUR SXQWR GH YLVWD HQ HO PRPHQWR HQ HO
TXH HO SUREOHPD GH OD SHUFHSFLyQ GH LQGHSHQGHQFLD DIHFWD QHJDWLYDPHQWH D OD
YDORUDFLyQ GH OD RSLQLyQ GHO DXGLWRU SRU SDUWH GH ORV GLIHUHQWHV XVXDULRV SDVD D
FRQYHUWLUVH HQXQ SUREOHPD UHDO TXH SHUMXGLFD WUHPHQGDPHQWH D ODSURIHVLyQ 3RU
WRGR HOOR ORV DXGLWRUHV GHEHQ SRQHU HVSHFLDO DWHQFLyQ D ORV DVXQWRV UHODFLRQDGRV
FRQ OD DSDULHQFLD GH LQGHSHQGHQFLD SDUD UHFXSHUDU OD FRQILDQ]D GHO S~EOLFR HQ OD
IXQFLyQGHDXGLWRUtDILQDQFLHUD
'H DFXHUGR FRQ 6XWWRQ DXQTXH HO DVXQWR TXH HVWDPRVWUDWDQGR HV
XQ WHPD FRPSOHMR \ ODV VROXFLRQHV QR VRQ IiFLOHV HVWi FODUR TXH OD
LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU HV XQ WHPD TXH WLHQH VHULDV LPSOLFDFLRQHV SDUD OD
LPDJHQ \HO UHVSHWR D OD SURIHVLyQ GHDXGLWRUtD (O DXWRUDGHPiV FRQVLGHUDTXH HV
SUHFLVR HYLWDU EXVFDU VROXFLRQHV TXH VLPSOHPHQWH VXHQHQ ELHQ SHUR TXH HVWpQ
OOHQDVGHLQFRKHUHQFLD\GHUHVWULFFLRQHVVLJQLILFDWLYDV
,QFHQWLYRV\DPHQD]DVDODLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
7DO \ FRPR KHPRV HVWDEOHFLGR D OR ODUJR GHO SUHVHQWH FDStWXOR OD
LQGHSHQGHQFLDHVHOSULQFLSDODFWLYRGHORVDXGLWRUHV$ORQVR3RUHOORQRV
SDUHFH SULPRUGLDO HVWXGLDU HQ HVWHDSDUWDGR DTXHOODV F LUFXQVWDQFLDV TXHSURYRFDQ
PRWLYDFLRQHV D ORV SURIHVLRQDOHV SDUD VHU LQGHSHQGLHQWHV \ RWUDV TXH VXSRQHQ
XQDDJUHVLyQDGLFKDFXDOLGDG
LPSOLFDGDV (QWUH RWURV FD VRV SRGUtDPRV FLWD U SRU HMHPSOR (QURQ \ :RUGF RP HQ (VWDGRV 8QLGRV
\*HVFDUWH UDHQ(VSDxD
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
$ ,1&(17,9263$5$/$,1'(3(1'(1&,$'(/$8',725
&RPR 3D]$UHV VHxDOy S ³ OR TXH OD JHQWH REVHUYD QR HV HO
JUDGR GH PRUDOLGDG VXEMHWLYD GHO DXGLWRU VLQR ORV LQFHQWLYRV TXH REMHWLYDPHQWH
WLHQHSDUDREUDUGHPDQHUDLQGHSHQGLHQWH ´
([LVWHQ YDULRVIDFWRUHV TXH SXHGHQ LQFHQWLYDU DO DXGLWRU SDUD DFWXDU HQ HO
HMHUFLFLR GH VXV IXQFLRQHV SRU HO FDPLQR FRUUHFWR 7RGRV HOORV KDFHQ TXH HO
SURIHVLRQDOWHQJD PRWLYDFLRQHVSDUD KDFHU ELHQVXWUDEDMRSRUTXH GHORFRQWUDULR
SRGUiVHUFDVWLJDGRGHGLYHUVDVIRUPDV
(O WUDEDMR UHDOL]DGR SRU :DUQHU HVWXGLD OD LQGHSHQGHQFLD GHO
DXGLWRU GHVGH XQD SHUVSHFWLYD SVLFROyJLFD $ WUDYpV GH OD UHDOL]DFLyQ GH
HQWUHYLVWDV D DXGLWRUHV GH ODV JUDQGHV ILUPDV HO DXWRU REWXYR ORV VLJXLHQWHV
UHVXOWDGRV
)DFWRUHV TXHPRWLYDQ DO DXGLWRUSDUD HVIRU]DUVH HQDOFDQ]DUUHFRPSHQVDV
SRVLWLYDV DVRFLDGDV FRQ HO PDQWHQLPLHQWR GH OD LQGHSHQGHQFLD \ OD
REMHWLYLGDG (QFRQWUDURQGRVWLSRV
• ,QWUtQVHFDV VH UHILHUH DO FRPSURPLVR GHORV SURIHVLRQDOHV FRQ VX
SURIHVLyQ PHGLDQWH HO FXPSOLPLHQWR GHO FRQMXQWR GH QRUPDV
HVWDEOHFLGDV HQ VX VHQR 'HFL HVWDEOHFH TXH VRQ ODV
SUHRFXSDFLRQHV TXH OD SHUVRQD WLHQH SDUD OOHYDU D FDER VX
WUDEDMR GH IRUPD TXH OH OOHYH D DOFDQ]DU XQD HOHYDGR JUDGR
RUJXOOR FRPSHWHQFLD SHUVRQDO \ FRQWURO VREUH OR TXH KD
GHVHPSHxDGR
• ([WUtQVHFDV HVWiQ FRQWHQLGDV HQ DVSHFWRV WDOHV FRPR 6DDO \
.QLJKW
6DODULR
3URPRFLyQ
&DStWXOR
5HFRQRFLPLHQWR SRU SDUWH GH ORV FOLHQWHV
DVRFLDFLRQHVSURIHVLRQDOHVXRWURVDJHQWHVH[WHUQRV
4XHUHPRV UHVDOWDU DGHPiV TXH HQ HO WUDEDMR UHDOL]DGR SRU :DUQHU
ORV DXGLWRUHV TXH IXHURQ HQWUHYLVWDGRV SXQWXDOL]DURQ TXH HOORV QR
REWLHQHQ PiV UHPXQHUDFLyQ QL RWUR WLSR GH LQFHQWLYRV PRQHWDULRV SRU PDQWHQHU
OD LQGHSHQGHQFLD \D TXH FRQVLGHUDQ TXH HVWR VLPSOHPHQWH HV XQD QRUPD TXH
GHEH VHU PDQWHQLGD 1R REVWDQWH VX UHPXQHUDFLyQ \ SURPRFLyQ Vt SXHGH HVWDU
EDVDGDHQODFDOLGDGGHODDXGLWRUtDTXHUHDOL]DQ
6HJ~Q HO UD]RQDPLHQWR DQWHULRU OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU
LQFUHPHQWD OD HILFDFLD GHO WUDEDMR GH DXGLWRUtD SRU WDQWR FXiQWR PiV
LQGHSHQGLHQWHV VHDQ ORV SURIHVLRQDOHV PD\RU VHUi VX UHPXQHUDFLyQ \ SURPRFLyQ
SURIHVLRQDO 1R REVWDQWH GXGDPRV TXH HVWR WHQJD UHDOPH QWH XQ UHIOHMR HQ OD
SUiFWLFDGHOPHUFDGRGHDXGLWRUtD
'HQWUR GH ODV PRWLYDFLRQHV H[WUtQVHFDV HO DXWRU WDPELpQ VHxDOD XQD
HVSHFLDO TXH SURYLHQH GHO SURSLR VLVWHPD GHO FOLHQWH (O &RPLWp GH $XGLWRUtD
UHFRQRFHUi\ YDORUDUiOD FDOLGDGGHOWUDEDMRGHO DXGLWRUDVtFRPR HOTXHKD\D VLGR
LQGHSHQGLHQWH
)DFWRUHV TXH PRWLYDQ DO DXGLWRU SDUD HYLWDU ODV UHFRPSHQVDV QHJDWLYDV
DVRFLDGDV FRQ OD IDOWD GH LQGHSHQGHQFLD 6HxDOD LJXDOPHQWH GRV
FDWHJRUtDV
• ,QWUtQVHFDV VH UHILHUH DO VHQWLPLHQWR GH FXOSD UHPRUGLPLHQWR \
KXPLOODFLyQ FRPR FRQVHFXHQFLD GH OD YLRODFLyQ GH OD
SURIHVLRQDOLGDG\ODLQGHSHQGHQFLD
• ([WUtQVHFDV SURYLHQHQ GHO HVWDEOHFLPLHQWR GH DFFLRQHV
GLVFLSOLQDULDV \ RWUDV VDQFLRQHV SRU SDUWH GH ORV RUJDQLVPRV
UHJXODGRUHV $GHPiV GH ORV DVSHFWRV ILQDQFLHURV TXH SXHGHQ
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
FRQOOHYDU RWUDV FRQVHFXHQFLDV SXHGHQ SURFHGHU GH OD SpUGLGD GH
UHSXWDFLyQGHFOLHQWHVDFWXDOHVRSRWHQFLDOHV HWF
3UHGLVSRVLFLRQHV SURSLDV D IDYRU GH OD REMHWLYLGDG \ OD LQGHSHQGHQFLD
6XUJHQ GHELGR DO SRWHQFLDO GH UHFRPSHQVDV WDQWR SRVLW LYDV FRPR
QHJDWLYDV SDUD PDQWHQHU OD LQGHSHQGHQFLD (O DXWRU HVWDEOHFH ODV
VLJXLHQWHV
• 3URSRUFLRQDUHOPHMRUVHUYLFLRSRVLEOHDVXVFOLHQWHV
• 6HQWLU TXH HOORV VH KDQ DSR\DGR HQ VX UHVSRQVDELOLGDG
SURIHVLRQDOFRQLQWHJULGDG
• 5HDOL]DU OD DXGLWRUtD GH IRUPD TXH OD ILUPD DQWH HO WUDEDMR
GHVHPSHxDGR OH FRQFHGD OD RSRUWXQLGDG SDUD JHVWLRQDU
DFXHUGRVPD\RUHVGHDXGLWRUtD
• (YLWDU ODV FRQVHFXHQFLDV QHJDWLYDV GH QR PDQWHQHU OD
LQGHSHQGHQFLD
(VLQWHUHVDQWH H[DPLQDUHO HVWXGLR GH0DLQHV \DTXHHQ pOVH WUDWD
HO WHPD GH ORV LQFHQWLYRV GH ORV DXGLWRUHV GHVGH HO iQJXOR GH ORV RUJDQLVPRV
UHJXODGRUHV (Q GLFKR WUDEDMR VH DQDOL]D OD UHSOLFD GHO )LQDQFLDO $FFRXQWLQJ
6WDQGDUGV &RPPLWWHH )$6& GH OD $PHULFDQ $FFRXQWLQJ $VVRFLDWLRQ $$$
VREUH OD 1RUPD 3URSXHVWD SRU OD 6HFXULWLHV ([FKDQJH &RPPLVVLRQ 6(& 6
³5HYLVLyQ GH OD &RPLVLyQ VREUH ORV UHTXHULPLHQWRV GH OD LQGHSHQGHQFLD
GHODXGLWRU´
(Q VX UHVSXHVWD HO &RPLWp RSLQD TXH OD 3URSXHVWD GH 1RUPD QR GD
VXILFLHQWH SHVR D ORV LQFHQWLYRV H LQVWLWXFLRQHV TXH PLWLJDQ ORV ULHVJRV D ORV TXH
/RV F OLHQWHV SH UGLGRV SRU OD ILUPD DXGLWRUD $UWKXU $QGHUVH Q GHELGR D VX YLRODFLyQ GH OD
LQGHSHQGHQF LD HQ HO & DVR (QURQ GHPXHVWUD Q TXH HVWRV LQFH QWLYRV GHELHUDQ H[LVWLU SDUD HYLWDU
VLWXDFLRQHVVLP LODUHV$VKEDXKJ
&DStWXOR
VH HQIUHQWDQ ORV DXGLWRUHV \ TXH GDxDQ R FRPSURPHWHQ VX LQGHSHQGHQFLD /D
LQYHVWLJDFLyQ LQGLFD TXH ORV ULHVJRV DVRFLDGRV FRQ HO FXPSOLPLHQWR GH
UHVSRQVDELOLGDGHV \ SpUGLGD GH UHSXWDFLyQ WLHQHQ VHULDV FRQVHFXHQFLDV
HFRQyPLFDV \ DIHFWDQ D ORV MXLFLRV GH ORV DXGLWRUHV \ SRU HQGH D VX
LQGHSHQGHQFLD
$GHPiV WDPELpQ VHxDOD RWURV GRV HOHPHQWRV TXH SXHGHQ LPSXOVDU D ORV
DXGLWRUHVDVHUPiVREMHWLYRVHQHOGHVHPSHxRGHVXWUDEDMR
• /DVUHYLVLRQHVSDULWDULDVHQWUHYDULRVVRFLRV
• /D FRQVROLGDFLyQ GHO HPSOHR GH ORV &RPLWpV GH $XGLWRUtD
LGHQWLILFiQGRORV FRPR XQRV PHFDQLVPRV TXH SURSRUFLRQDUiQ XQ IXHUWH
LPSXOVRKDFLDODLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRUHQHOIXWXUR
3RU VX SDUWH -HQVHQ \ 0HFNOLQJ VHxDODQ XQ IDFWRU PRWLYDFLRQDO
DGLFLRQDO UHODFLRQDGR FRQ OD WHRUtD GH OD DJHQFLD /RV DXWRUHV HVWDEOHFHQ TXH HO
WUDGLFLRQDO FRQIOLFWR GH DJHQFLD HQWUH ORV SURSLHWDULRV \ ORV JHVWRUHV WDPELpQ
SXHGH FRQVWLWXLU XQ IXHUWH LQFHQWLYR (Q FRQFUHWR OD JHVWLyQ SXHGH WHQHU
PRWLYDFLRQHV SDUD FRQWUDWDU DXGLWRUHV LQGHSHQGLHQWHV FRQ HO REMHWLYR GH UHGXFLU
ORVFRVWHVGHODDJHQFLD
(O &XDGUR SUHVHQWD HO HQIRTXH JOREDO SODQWHDGR SRU -RKQVWRQH HW DO
HO FXDO SODQWHD XQD YLVLyQ FRPSOHWD GH ORV DQWHFHGHQWHV \ ODV
FRQVHFXHQFLDV GHO ULHVJR D OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU (Q HVWH SXQWR YDPRV D
DQDOL]DU DTXHOOD SDUWH GH VX DQiOLVLV TXH FRUUHVSRQGH D XQD VHULH GH IDFWRUHV TXH
VXSRQHQ LQFHQWLYRV D ORV DXGLWRUHV SDUD PDQWHQHU VX LQGHSHQGHQFLD (Q HO
VLJXLHQWH DSDUWDGR SURFHGHUHPRV D HVWXGLDU DTXHOORV HOHPHQWRV TXH SXHGHQ
VXSRQHUXQULHVJRRDPHQD]DSDUDGLFKDFXDOLGDG
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
&XDGUR³8QPRGHORSDUDODFRPSUHQVLyQGHORVDQWHFHGHQWHV\
FRQVHFXHQFLDVGHOULHVJRDODLQGHSHQGHQFLD´
¢4XpDPHQ D] DVFUHDQ ULHVJRDODLQG HSHQGHQ F LD"
$PHQD]DV'LUHFWDV $PHQD]DV,QGLUHFWDV
,QYHUVLRQHVGLUHFWDV5HODFLR QHV,QWHUSHUVRQDOHV
+RQRUDULRV&RQWLQJHQW HV5HYLVLyQGHO SURSLRWUD EDMR
(PSOHRSRWHQFLDO GHDXGLWRUtD
'HSHQGHQFLD) LQDQFLHUD
¢4XpGHFL VLRQHVEDVDGDV HQMXLF LRVSHU PLWH QTXHH OUL HVJRDO DLQGHSH QGHQFLD DIHFW HDOD FDOLGDG GHODDXGL WRUtD"
3UHVLyQVREUH DVXQWRV3UHVL yQVREUH 3UHVLyQVREUH HODOF DQFH
FRQWDEOHVGLItFLOHVMXL FLRVGH PDWHUL D OLGDG \ F RQGXFWDGHODD XGLWRUtD
¢4XpIDFWRU HVSRGU tDQPL WLJDUO DVFRQGLF LRQHV GHOH QWRUQRUH ODFL RQDGDVFRQO DLQGHSH QGHQFL D"
0HFDQLVPRVGHJRELHUQRFRUSRUDWLYR 3DSHOGHODUHJXODFLyQ
&RQVHMRGHGLUHFWRUHV 5HIXHU]RGHOF RQMXQWRGHQRUP DV
&RPLWpVGH$XGLWRUtD
3ROtWLFDVGHODILU PDGHDXGLWRUtD &XOWXUDGHODILUPD\FDUDFWHUtVWLFDV
5HYLVLRQHVHQWUHVRFLRV GHODXGLWRULQGLYLGXDO
5HYLVLRQHVSDULWD ULD V eQIDVLVGHOD IL UP DVR EUHV XGHE HUS~EOLFR
&RQVXOWDVGHQWURGHODILU PD&DUDFWHUtVWLFDVPRUDO HV\ pWLFDVGHORV
3ODQHVGHFRPS HQVDFLyQ DXGLWRUHV
¢&yPRVHYHQDIHF WDGRVORVXVXDULRV VLORVIDFWRU HVPLWLJDGRUHVIDOODQ"
(QWLGDGHVDXGLWDGDV$FFL RQLVWDV\DFU HH GRUHV$ XGLWRUH VLQGLYLGXDOHV
3URIHVLyQGHD XGLWRUtD5 HJXODGRUHV
¢4XpDFFLR QHVGHE HUtDQWRPDUODSUR IHVLyQD XGLWRUDODVILUPD VGHDXGLWR UtDORVUHJ XODGRUHV\OR V
LQYHVWLJDGRUHV"
&RQGLFLRQH VGHO HQWRUQR
)DFWRUHVPLWLJ DQWHV
$QiOLVLVGH
ORV
XVXDULRV
$FFLRQ HV
VXJHULG DV
)XHQWH -RKQVWRQHHWDO
&DStWXOR
(Q FXDQWR D OR TXH LQFHQWLYRV VH UHILHUH HQ HO WUDEDMR VH VHxDODQ ORV
VLJXLHQWHV IDFWRUHV PLWLJDQWHV GHO ULHVJR D OD LQGHSHQGHQFLD ORV PHFDQLVPRV GH
JRELHUQRV FRUSRUDWLYR HO SDSHO OOHYDGR D FDER SRU ORV RUJDQLVPRV UHJXODGRUHV
ODV SROtWLFDV GH ODV ILUPDV GH DXGLWRUtD \ SRU ~OWLPR OD FXOWXUD GH OD ILUPD GH
DXGLWRUtD \ ODV FDUDFWHUtVWLFDV GH ORV DXGLWRUHV LQGLYLGXDOHV /RV DXWRUHV PDWL]DQ
TXH DOJXQRV GH HVWRV IDFWRUHV SRU Vt VROR SXHGH QR VHU VXILFLHQWH SDUD PLWLJDU HO
ULHVJR SHUR XQD FRPELQDFLyQ GH WRGRV R YDULRV GH HOORV SXHGH WHQHU XQ
LPSRUWDQWHHIHFWRPLWLJDGRU
3ROtWLFDVGHODILUPDGHDXGLWRUtD
/DVILUPDVGH DXGLWRUtDGHEHQIRPHQWDUXQDFXOWXUDFRUSRUDWLYDRULHQWDGD
HQ WRGR PRPHQWR KDFLD OD LQGHSHQGHQFLD 'LFKD FXOWXUD VH WUDVPLWH D WUDYpV GHO
HVWDEOHFLPLHQWRGHXQD VHULHGHSROtWLFDV (OREMHWLYRSULPRUGLDOGHODVPLVPDVHV
PLWLJDU HO ULHVJR D OD LQGHSHQGHQFLD GHELGR D VX DVRFLDFLyQ FRQ ORV OLWLJLRV \ HO
GHFOLYHGHOFDSLWDOUHSXWDFLRQDO
(Q HVWH VHQWLGR :DUQHU VHxDOD TXH H[LVWHQ RUJDQ L]DFLRQHV TXH
GHEHQ SRQHU HVSHFLDO KLQFDSLp HQ DVSHFWRV GHpWLFD GHO QHJRFLR FRPR KRVSLWDOHV
FRPSDxtDV IDUPDFpXWLFDV HPSUHVDV GH DERJDFtD ILUPDV GH DXGLWRUtD HWF $
FRQWLQXDFLyQ VHxDODPRV DOJXQRV HMHPSORV GH SROtWLFDV TXH SXHGHQ DSOLFDU ODV
ILUPDVGHDXGLWRUtD
♦ 5HYLVLRQHV HQWUH VRFLRV HQYXHOYHQ XQD VHJXQGD UHYLVLyQ GH ODV
SULQFLSDOHV FXHVWLRQHV GH XQD DXGLWRUtD 1RUPDOPHQWH HV OOHYDGD D FDER
SRU VRFLRV FRQ XQD DGHFXDGD H[SHULHQFLD WpFQLFD \ VLQ LPSOLFDFLyQ HQ HO
DFXHUGRGHDXGLWRUtD
(VWD UHYLVLyQ SXHGH PLWLJDU HO ULHVJR D OD LQGHSHQGHQFLD SRU GRV
FDPLQRV
$SULRUL PHGLDQWHODFUHDFLyQGHXQDH[SHFWDWLYDGHUHYLVLyQ
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
$ SRVWHULRUL HO VRFLR TXH UHDOL]D OD UHYLVLyQ SXHGH DSRUWDU XQ
MXLFLR PiV REMHWLYR VREUH GHWHUPLQDGDV FXHVWLRQHV GH OD
DXGLWRUtD
♦ 5HYLVLRQHV SDULWDULDV VH WUDWD GH XQD HYDOXDFLyQ GHO VLVWHPD GH FRQWURO
GH OD FDOLGDG GH OD DXGLWRUtD D WUDYpV GH XQD UHYLVLyQ LQGHSHQGLHQWH G HO
DFXHUGR GH DXGLWRUtD SRU SDUWH GH XQD ILUPD SDULWDULD $O LJXDO TXH OD
DQWHULRU HVWDV UHYLVLRQHV HVWiQ HQFDPLQDGDV D PLWLJDU HO ULHVJR D OD
LQGHSHQGHQFLD PHGLDQWH OD FUHDFLyQ GH XQD H[SHFWDWLYD GH FRQWURO D
SRVWHULRUL
6REUHHVWHUHVSHFWR :DUQHUVHxDOD TXHHQODVGLQiPLFDVGHJUXSR
\ SDULWDULDV HV GH YLWDO LPSRUWDQFLD TXH VH FUHH XQD FXOWXUD GH ILUPD
DPSOLD DVt FRPR FOLPDV HQ ORV HTXLSRV TXH VRSRUWHQ IRPHQWHQ \
GHPDQGHQDOWRVQLYHOHVGHLQWHJULGDGHQVXVPLHPEURV
♦ &RQVXOWDV GHQWUR GH OD ILUPD SXHGHQ FRQWULEXLU SURSRUFLRQDQGR
H[SHULHQFLD SDUD LGHQWLILFDU DVXQWRV FUtWLFRV \ GHVDUUROODU ODV EDVHV
DGHFXDGDV SDUD UHVROYHU VLWXDFLRQHV TXH LPSOLTXHQ GHFLVLRQHV
FRPSOLFDGDV 7DOHV FRQVXOWDV GHEHQ VHU LPSXOVDGDV SHULyGLFDPHQWH \
RULHQWDU HQ WRGR PRPHQWR DO SURIHVLRQDO KDFLD FRPSRUWDPLHQWRV
LQGHSHQGLHQWHV
♦ 3URJUDPDV GH FRPSHWHQFLD WLHQHQ FRPR REMHWLYR LPSXOVDU OD
IRUPDFLyQ FRQWLQXD HQWUHORV HPSOHDGRV(VWRV SURJUDPDV LQFOX\HQ WDQWR
HQWUHQDPLHQWR GH DXGLWRUtD JHQHUDO FRPR GHVDUUROOR GH H[SHULHQFLD
HVSHFtILFD HQ OD LQGXVWULD &XDQGR XQ DXGLWRU HVWi VXILFLHQWHPHQWH
IRUPDGR\FRQXQDOWRFRQRFLPLHQWRHQODLQGXVWULDSXHGHLQFUHPHQWDUVX
SRGHUGHQHJRFLDFLyQFRQHOFOLHQWH
♦ 3ODQHV GH FRPSHQVDFLyQ OD FRPSHQVDFLyQ GH ORV DXGLWRUHV EDVDGD
VREUH HO UHQGLPLHQWR GH OD ILUPD HQ FRQWUDSRVLFLyQ DO UHQGLPLHQWR GH OD
&DStWXOR
RILFLQD LQGLYLGXDO UHGXFH HO LQFHQWLYR ILQDQFLHUR GLUHFWR SDUD WRPDU
GHFLVLRQHVDIDYRUGHODJHVWLyQ
&XOWXUDGHODILUPD\FDUDFWHUtVWLFDVGHODXGLWRULQGLYLGXDO
/RV PHQVDMHV GH OD ILUPD GH DXGLWRUtD H[SOtFLWRV R LPSOtFLWRV FRQ
UHVSHFWR D OD FRQGXFWD DGHFXDGD GHQWUR GH OD ILUPD \ ODV FDUDFWHUtVWLFDV pWLFDV GH
ORV DXGLWRUHV LQGLYLGXDOHV WLHQHQ SUREDEOHPHQWH XQ LPSDFWR PiV VLJQLILFDWLYR
VREUHHOULHVJRDODLQGHSHQGHQFLD
/D FXOWXUD GH OD ILUPD GH DXGLWRUtD SXHGH FRQFHELUVH FRPR HO PHQVDMH
TXH XQD ILUPD WUDVPLWH D VXV DXGLWRUHV FRQ UHVSHFWR D ODV REOLJDFLRQHV TXH GHEHQ
DVXPLU (Q HO FRQWH[WR GHO PHUFDGR GH FDSLWDOHV SXHGHQ LGHQWLILFDUVH WUHV WLSRV
GHFXOWXUDGHILUPDGHQWURGHXQFRQWLQXR)LJXUD
)LJXUD(OFRQWLQXRGHODILUPDGHDXGLWRUtD
)XHQWH -RKQVWRQHHWDO
• &XOWXUD G H GHEHU S~EOLFR HV DTXHOOD TXH HQIDWL]D HO GHEHU S~EOLFR GH ORV
DXGLWRUHV KDFLD ORV SURYHHGRUHV GH FDSLWDO ORV FXDOHV LQFOX\HQ D
LQYHUVRUHV \ DFUHHGRUHV (O REMHWLYR HV GDU FRQILDQ]D D ORV SURYHHGRUHV
GHFDSLWDOGH TXHODLQIRUPDFLyQ TXHHOORVUHFLEHQHV ILDEOH\QRFRQWLHQH
HUURUHV 3RU WDQWR OD REOLJDFLyQ pWLFD HVHQFLDO GHO DXGLWRU HV FRQWULEXLU D
&XOWXUDGHGHEHU
S~EOLFR
&XOWXUDGHS URWHFFLyQ
DOFOLHQWH
&XOWXUDGHJHVWLyQ
GHOULHVJR
'HPDQGDQWH
GHFDSLWDO
3URYHHGRU
GHFDSLWDO
\
$XGLWRU
'HPDQGDQWH
GHFDSLWDO
\
$XGLWRU
3URYHHGRU
GHFDSLWDO
'HPDQGDQWH
GHFD
S
LWDO
3URYHHGRU
GHFDSLWDO
$XGLWRU
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
GLVPLQXLU HO FRQIOLFWR GHLQWHUHVHV HQWUH ORVGHPDQGDQWHV GH FDSLWDO \ORV
SURYHHGRUHV GH FDSLWDO \ DVXPLU XQ SDSHO TXH SURWHMDORV LQWHUHVHVGH ORV
LQYHUVRUHV \ DFUHHGRUHV D\XGDQGR D SDOLDU OD LQIRUPDFLyQ DVLPpWULFD
HQWUHDPERV
• &XOWXUD GH SURWHFFLyQ DO FOLHQWH HQ HVWH FDVR VH SRWHQFLD D ORV DXGLWRUHV
SDUDTXH VHYHDQ DVtPLVPRV FRPRVRFLRVGH QHJRFLRGHVXVFOLHQWHV ORV
GHPDQGDQWHV GH FDSLWDO /RV DXGLWRUHV SRGUtDQ PRYHUVH KDFLD HVWD SDUWH
GHO FRQWLQXR FRQ HO GHVHR GH DxDGLU YDORU DO QHJRFLR GH VXV FOLHQWHV
IXQGDPHQWDOPHQWH D WUDYpV GH OD RIHUWD GH XQD DPSOLD JDPD GH VHUYLFLRV
\ OD DWUDFFLyQ \ UHWHQFLyQ GH WUDEDMDGRUHV (VWD FXOWXUD VH FHQWUD
SULRULWDULDPHQWH HQ ORV LQWHUHVHV ILQDQFLHURV GH ORV GHPDQGDQWHV GH
FDSLWDO OR FXDO YD HQ GHWULPHQWR GH ORV SURYHHGRUHV GH FDSLWDO \ RWURV
XVXDULRVGHORV(VWDGRV)LQDQFLHURV
3RU WDQWR VL QRV PRYHPRV D OR ODUJR GHO FRQWLQXR GHVGH OD FXOWXUD GHO
GHEHU S~EOLFR KDFLD OD FXOWXUD GH SURWHFFLyQ DO FOLHQWH SUREDEOHPHQWH YD\D
DXPHQWDQGRHOULHVJRDODLQGHSHQGHQFLD
• &XOWXUD GH JHVWLyQ GHO ULHVJR HQ HO FHQWUR GHO FRQWLQXR SRGUtD VLWXDUVH
XQD SRVLFLyQ GRQGH VH FRQVLGHUD TXH ORV DXGLWRUHV VRQ QHXWUDOHV (VWD
SHUVSHFWLYD VH FHQWUD VREUH ORV LQWHUHVHV GHO DXGLWRU SHUR WDPELpQ HQ
FyPR VH SXHGHQ JHVWLRQDU \ FRQWURODU ORV ULHVJRV TXH DSDUHFHQ SRU OD
UHSUHVHQWDFLyQTXHUHDOL]DQORVDXGLWRUHVGHORVSURYHHGRUHVGHFDSLWDO
/D FXOWXUD GH OD ILUPD GH DXGLWRUtDHVWDUi LQIOXLGD HQ JUDQPHGLGD SRU ODV
FDUDFWHUtVWLFDV LQGLYLGXDOHV GH ORV DXGLWRUHV 3RU HMHPSOR SRGUtD RFXUULU TXH HQ
XQD ILUPD GH DXGLWRUtD FRQ XQD FXOWXUD GH SURWHFFLyQ DO FOLHQWH XQ DXGLWRU FRQ
DOWRV QLYHOHV GH pWLFD PLWLJDUD HIHFWLYDPHQWH HO ULHVJR D OD LQGHSHQGHQFLD 1R
REVWDQWH HQ OD PHGLGD HQ TXH OD RULHQWDFLyQ GH XQ DXGLWRU LQGLYLGXDO VH PXHYD
GHVGH OD FXOWXUD GH GHEHU S~EOLFR KDFLD OD GH SURWHFFLyQ DO FOLHQWH
SUREDEOHPHQWH GHELHUD RSWDUVH SRU FRQILDU HQ RWURV IDFWRUHV PLWLJDGRUHV WDOHV
&DStWXOR
SURSLD GHIHQVD IDPLOLDULGDG R FRQILDQ]D R LQWLPLGDFLyQ %DVWDQWH $Vt
SRGHPRV REVHUYDU TXH ORV WLSRV DPHQD]DV VHxDODGDV SRU OD &RPLVLyQ (XURSHDQ
FRLQFLGHQ FRQ ODV LQGLFDGDV SRU OD ,QWHUQDWLRQDO )HGHUDWLRQ RI $FFRXQWDQV
,)$&
$VLPLVPR HO &RPLWp HVWDEOHFH TXH HO QLYHO GH ULHVJR SRU HO FXDO OD
LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU SXHGH YHUVH SHUMXGLFDGD YHQGUi GHWHUPLQDGD SRU OD
LPSRUWDQFLDGHFXDOHVTXLHUDGHGLFKDVDPHQD]DVVHxDODGDVDQWHULRUPHQWH
/D 6HFXULWLHV ([FKDQJH &RPPLVVLRQ 6(& HQ VX 1RUPD )LQDO
6 ³5HYLVLyQ RI GH &RPPLVVLRQ¶V $XGLWRU ,QGHSHQGHQFH´ OODPD OD
DWHQFLyQVREUHODVVLJXLHQWHVDPHQD]DVDODLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
5HODFLRQHVILQDQFLHUDV
D,QYHUVLRQHVHQODVHPSUHVDVFOLHQWHV
E2WURVLQWHUHVHVILQDQFLHURV
5HODFLRQHV'HXGRU$FUHHGRU
&XHQWDV&RUULHQWHVR&XHQWDVGH$KRUUR
&XHQWDV&RPHUFLDO$JHQWH%URNHU'HDOHU
&XHQWDV&RPHUFLDOHVSDUDUHFHSFLyQGHIXWXUDVFRPLVLRQHV
7DUMHWDVGHFUpGLWR
3URGXFWRVJDUDQWL]DGRV
)RQGRVGHLQYHUVLyQPL[WRV
5HODFLRQHVGHHPSOHR
5HODFLyQGHWUDEDMRHQWUHHODXGLWRU\ODHPSUHVDFOLHQWH
5HODFLyQ GH WUDEDMR HQWUH OD HPSUHVD FOLHQWH \ FLHUWRV
IDPLOLDUHVGHODXGLWRU
5HODFLRQHV GH WUDEDMR HQWUH HO FOLHQWH \ DQWLJXRV HPSOHDGRV GH
ODILUPDGHDXGLWRUtD
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
5HODFLRQHV GH WUDEDMR HQWUH OD ILUPD GH DXGLWRUtD \ DQWLJXRV
HPSOHDGRVGHOFOLHQWH
5HODFLRQHV GH QHJRFLR VH UHILHUH DO ULHVJR H[LVWHQWH FXDQGR XQD HPSUHVD
DXGLWRUD R FXDOTXLHU SHUVRQD GHQWUR GH VX iPELWR GH DSOLFDFLyQ WLHQH
UHODFLRQHV GH QHJRFLR GLUHFWDV R LQGLUHFWDV \ PDWHULDOHV FRQ HO FOLHQWH R
FXDOTXLHU SHUVRQD UHODFLRQDGD FRQ pO FRQ FDSDFLGDG SDUD OD WRPD GH
GHFLVLRQHV GHQWUR GH OD RUJDQL]DFLyQ WDOHV FRPR HPSOHDGRV GLUHFWLYRV R
DFFLRQLVWDVLPSRUWDQWHV
5HODFLRQHV SURFHGHQWHV GH OD SUHVWDFLyQ GH VHUYLFLRV GH QRDXGLWRUtD
FRQVLGHUD TXH HO SURIHVLRQDO QR HV LQGHSHQGLHQWH VL SURSRUFLRQD
GHWHUPLQDGRV VHUYLFLRV DGLFLRQDOHV D OD DFWLYLGDG DXGLWRUD 6REUH HVWH WLSR
GHULHVJRSURIXQGL]DUHPRVHQODVLJXLHQWHSDUWHGHOWUDEDMR
+RQRUDULRV FRQWLQJHQWHV SURSRQH UHVWULQJLU OD SHUFHSFLyQ GH KRQRUDULRV
FRQWLQJHQWHV GH ORV FOLHQWHV \D TXH ORV DFXHUGRV YLQFXODGRV D HOHYDGDV
UHWULEXFLRQHV SXHGHQ SURYRFDU HO QDFLPLHQWR GH LQWHUHVHV PXWXRV FRQ HO
FOLHQWH 3URSRUFLRQD DGHPiV OD VLJXLHQWH GHILQLFLyQ GH KRQRUDULRV
FRQWLQJHQWHV DTXHOORV TXH VL SRU FXDOTXLHU PRWLYR HO DXGLWRU GHMDUi GH
SHUFLELU WHQGUtDQ XQ LPSDFWR VLJQLILFDWLYR VREUH HO UHVXOWDGR GH OD ILUPD
DXGLWRUD
(O )LQDQFLDO $FFRXQWLQJ 6WDQGDUGV &RPPLWWHH )$6& GH OD $PHULFDQ
$FFRXQWLQJ $VVRFLDWLRQ $$$ HQ VX UHVSXHVWD FRQ UHFRPHQ GDFLRQHV VREUH OD
QRUPDWLYD DQWHULRU GH OD 6HFXULWLHV ([FKDQJH &RPPLVVLRQ 6(& DxDGH XQD
DPHQD]D DGLFLRQDO 0DLQHV $ILUPD TXH YDULRV HVWXGLRV LQGLFDQ TXH ODV
WHQVLRQHV D ODV TXH VH VRPHWH D ORV DXGLWRUHV SDUD OD UHWHQFLyQ GH FOLHQWHV HVWiQ
HQ IXQFLyQ GHO WLSR GH SODQ GH FRPSHQVDFLyQ XVDGR SRU OD ILUPD GH DXGLWRUtD
$Vt ORV SODQHV GH FRPSHQVDFLyQ TXH HQIDWL]DQ ODV UHQWDELOLGDGHV HOHYDGDV
SURYRFDQSUHVLRQHVSDUDQRSHUGHUFOLHQWHVTXHGDxDQODLQGHSHQGHQFLD
(QHOWUDEDMRQ RVHVHxDODQODVUHIHUHQFLDVE LEOLRJUiILFDVGHGLFK RVHVWXGLRV
&DStWXOR
3RU VX SDUWH HO $PHULFDQ ,QVWLWXWH RI &HUWLILHG 3XEOLF $FFRXQWDQWV
$,&3$ HQ VX 6WDWHPHQWV RQ $XGLWLQJ 6WDQGDUGV 6$6 Q ³&RGLILFDWLRQ RI
DXGLWLQJ VWDQGDUGV DQG SURFHGXUHV´ LQGLFD GRV FDUDFWHUtVWLFDV SULQFLSDOHV TXH
SURYRFDQSpUGLGDGHLQGHSHQGHQFLD%HOOR
• &RQIOLFWR GH LQWHUHVHV ILQDQFLHURV (O DXGLWRU QR HV LQGHSHQGLHQWH VL pO R VX
ILUPD HVWXYR FRPSURPHWLGR HQ DGTXLULU FXDOTXLHU WLSR GH LQWHUpV ILQDQFLHUR
GLUHFWR R GHWHUPLQDGRV WLSRV GH LQWHUHVHV ILQDQFLHURV LQGLUHFWRV HQ OD
HQWLGDGDXGLWDGD
• 2FXSDFLyQ GH FDUJR R SRVLFLyQ RILFLDO LQFRPSDWLEOH F RQ OD REMHWLYLGDG
DVLPLODEOH DO GHVHPSHxR GH ODV IXQFLRQHV GH SURPRWRU VXVFULSWRU GH
HPLVLRQHV GLUHFWRU HMHFXWLYR R FXDOTXLHU RWUR FDUJR GH FDSDFLGDG
HTXLYDOHQWHPLHPEURGHODGLUHFFLyQRLQFOXVRHPSOHDGR
3RU VX SDUWH GHVGH HO SXQWR GH YLVWD GH OD OLWHUDWXUD GH LQYHVWLJDFLyQ
H[LVWHQWH VREUH HO WHPD WDPELpQ SRGHPRV HQFRQWUDU P~OW LSOHV DSRUWDFLRQHV VREUH
HVWD FXHVWLyQ 3RU HMHPSOR &DxLEDQR \ &DVWULOOR DILUPDQ TXH ODV
SULQFLSDOHV DPHQD]DV TXH GH IRUPD UHDO R HQ DSDULHQFLD DIHFWDQ OD
LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU SURFHGHQ GH ODV UHODFLRQHV SHUVRQDOHV IDPLOLDUHV R
ILQDQFLHUDV \ VREUH WRGR GH ODV UHODFLRQHV HFRQyPLFDV TXH FRPSRUWDQ ORV
VHUYLFLRV GH DXGLWRUtD X RWURV VHUYLFLRV SUHVWDGRV SRU ORV DXGLWRUHV D VXV FOLHQWHV
&RQFUHWDPHQWH ORV DXWRUHV HVSHFLILFDQ ODV VLJXLHQWHV DPHQD]DV D OD
LQGHSHQGHQFLD
D /D UHODFLyQ HQWUH HO FOLHQWH \ HO DXGLWRU OD H[LVWHQFLD GH LQWHUHVHV FRPXQHV
HQWUH HO DXGLWRU \ OD GLUHFFLyQ PRWLYDQ TXH HO SULPHUR WHQJD LQFHQWLYRV SDUD
KDFHU QHJRFLR DO ODGR GHO VHJXQGR $ HVWH WLSR GH DPHQD]DV WDPELpQ VH ODV
GHQRPLQD ULHVJR GH IDPLOLDULGDG R FRQILDQ]D \ ULHVJR SRU OD DSDULFLyQ GH
LQWHUHVHVSURSLRV
E/DGXUDFLyQ GHOFRQWUDWR XQDGHODVFDXVDVTXHPiVSXHGHIDYRUHFHUODDOLDQ]D
HQWUH OD GLUHFFLyQ \ HO DXGLWRU \ TXH SXHGH DPHQD]DU OD LQGHSHQGHQFLD GHO
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
DXGLWRU HV OD GXUDFLyQ GHO FRQWUDWR 3DUD DOJXQRV HVWD DPHQD]D SURYLHQH GHO
H[FHVR GH FRQILDQ]D TXH VH SXHGH HVWDEOHFHU FRQ XQ FOLHQWH VL OD GXUDFLyQ GHO
FRQWUDWRHVODUJD
F /RV KRQRUDULRV D HVWH UHVSHFWR ORV DXWRUHV LGHQWLILFDQ GRV SUREOHPDV
IXQGDPHQWDOHV
• 3UREOHPD GH SUHFLRV UHGXFLGRV SRU OD IHUR] FRPSHWHQFLD TXH SRGUiQ
GHVHPERFDU HQ XQD SpUGLGD GH FDOLGDG GHO VHUYLFLR SUHVWDGR \ SRU
H[WHQVLyQGHODFRQILDQ]DGHOS~EOLFRHQHOWUDEDMRGHODXGLWRU
• 3UREOHPD GH OD H[FHVLYD GHSHQGHQFLD GHO FOLHQWH SRU HVR VHxDODQ TXH
VHUtD FRQYHQLHQWH HQ EHQHILFLR GH OD LQGHSHQGHQFLD \ OD FDOLGDG GHO
VHUYLFLR SUHVWDGR OD UHJXODFLyQ VREUH OD GHSHQGHQFLD H[FHVLYD GH XQ
FOLHQWHHLQFOXVRFXDQWLILFDUOD
(Q HVWH PLVPR VHQWLGR WDPELpQ VH PDQLILHVWD OD )HGHUDFLyQ GH ([SHUWRV
&RQWDEOHV )(( FXDQGR VHxDOD TXH ³'HELGR DO ULHVJR DSDUHQWH \ UHDO GH TXH
SLHUGD VX REMHWLYLGDG D WUDYpV GH OD H[LVWHQFLD GH XQ LQWHUpV SURSLR DO GHVFDQVDU
HQ XQ ~QLFR FOLHQWH HO DXGLWRU QR GHEHUtD DFHSWDU XQ QRPEUDPLHQWR GH DXGLWRUtD
GH XQD HQWLGDG FX\R KRQRUDULR UHSUHVHQWH XQD JUDQ SU RSRUFLyQ GH ORV LQJUHVRV
EUXWRV GH VX ILUPD (O JUDGR GH DPHQD]D \ ODV SRVLEOHV VDOYDJXDUGDV YDULDUiQ
SHUR HO DXGLWRU GHEHUtD UHFRQRFHU TXH OD SHUFHSFLyQ S~EOLFD GH VX REMHWLYLGDG HV
SUREDEOH TXH HVWp HQ SHOLJUR VL ORV LQJUHVRV GH XQ ~QLFR FOLHQWH R XQ JUXSR
H[FHGHQ XQ GHWHUPLQDGR SHTXHxR SRUFHQWDMH GHO SURPHGLR GH VXV LQJUHVRV
WRWDOHV GH ORV ~OWLPRV FLQFR DxRV (VWH SHTXHxR SRUFHQWDMH HVWi JHQHUDOPHQWH HQ
HOLQWHUYDORHQWUH\VHJ~QSDtVHV´/ySH]&DVXVR
G /D UHVSRQVDELOLGDG OHJDO ORV DXWRUHVVHxDODQ TXHHO SUREOHPD VHUtD GHWHUPLQDU
FXiO HV HO OtPLWH PtQLPR TXH GHEHUtD DSOLFDUVH D OD UHVSRQVDELOLGDG OHJDO GHO
DXGLWRU TXH DVHJXUDUi D DTXHOORV XVXDULRV GH OD LQIRUPDFLyQ ILQDQFLHUD DXGLWDGD
/DV 1RUPDV 7p FQLFDV GH $XGLWRUtD GH &DUiF WHU *HQHUD O HQ VX DSD UWDGR WH UFHUR WDPELp Q SRQHQ
GHPDQLILHVWR TXHKD\TXHWHQHUHV SHFLDOPHQWHHQ FXHQWDGLFK DVLWXDFLyQ
&DStWXOR
FUHHU TXH OD DPHQD]D GH OLWLJLRV FRQWURODUi HO FRPSRUWDPLHQWR LQWHUHVDGR GHO
DXGLWRU
'H HVWD IRUPD D SHVDU GH ODV OODPDGDV GH OD SURIHVLyQ SDUD UHGXFLU VX
UHVSRQVDELOLGDG HQ ORV SURFHVRV GH DXGLWRUtD FRQVLGHUDPRV TXH OOHJDU D XQD
VLWXDFLyQ GRQGH VH SURGX]FD XQD H[FHVLYD GLVPLQXFLyQ GH GLFKD REOLJDFLyQ
SXHGHSURYRFDUDPHQD]DVVREUHODLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
(Q HO WUDEDMR UHDOL]DGR SRU 3HUHGD \ $OYDUDGR VH DQDOL]DQ
WDPELpQ ORV ULHVJRV D ORV TXH HVWi VRPHWLGD OD DXGLWRUtD GH FDOLGDG SRU HO
LQFXPSOLPLHQWR GH OD LQGHSHQGHQFLD GH ORV DXGLWRUHV GHQRPLQiQGRORV ³IDFWRUHV
HVWUXFWXUDOHVFRQWUDULRVDODXWLOLGDGS~EOLFDGHOVHUYLFLRSUHVWDGR´
(VWRV DXWRUHV VHxDODQ TXH HO DFWXDO VLVWHPD GH UHODFLRQHV HFRQyPLFDV
FOLHQWHDXGLWRU IRPHQWD XQ HVFHSWLFLVPR LQKHUHQWH HQ OD SHUFHSFLyQ GH OD
LQGHSHQGHQFLD G HO DXGLWRU SRU ORV GLVWLQWRV JUXSRV GH L QWHUpV (VWR HV GHELGR D OD
LQWHUDFFLyQ GH GLVWLQWRV IDFWRUHV TXH SXHGHQ UHVXOWDU SDUFLDOPHQWH DQWDJyQLFRV
FRQ HO REMHWLYR GH ORJUDU OD XWLOLGDG S~EOLFD GHO VH UYLFLR SUHVWDGR \ OD GHIHQVD GH
ORVGHUHFKRVGHWRGDVODVSDUWHVLPSOLFDGDV(VWRVVRQ
/RV REMHWLYRV GHO DXGLWRU FRPR XQLGDG HFRQyPLFDSULYDGD HQ XQ PHUFDGR
FRQ DOWD SUHVLyQ FRPSHWLWLYD $VSHFWR pVWH PX\ FRQIOLFWLYR VL SDUWLPRV GH OD
LGHD GH TXH HO ELHQ JHQHUDO QR HV XQ ELHQ QHJRFLDEOH \ SRU WDQWR QR GHEH
HVWDUVXMHWRDODVOH\HVGHOPHUFDGR
/D GHSHQGHQFLD HFRQyPLFD GHO DXGLWRU FRQ OD HQWLGDG DXGLWDGD OD H[LVWHQFLD
GHFOLHQWHVGRPLQDQWHV\ODSUHVWDFLyQGHVHUYLFLRVDGLFLRQDOHV
/D GHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU VREUH OD GLUHFFLyQ GH OD HQWLGDG DXGLWDGD GDGR
TXHHOOD HVODSULQFLSDO IXHQWHGHORV UHFXUVRVGRFXPHQWDOHV\GH LQIRUPDFLyQ
QHFHVDULRV SDUD HO QRUPDOGHVDUUROOR GH ODDXGLWRUtD DGHPiV VREUH HOODUHFDH
HQ PXFKDV RFDVLRQHV OD IDFXOWDG UHDO GH QRPEUDU \ GHVWLWXLU D ORV DXGLWRUHV
QHJRFLDU ODV PLQXWDV VHOHFFLRQDU ORV SULQFLSLRV FRQWDEOHV UHDOL]DU ODV
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
HVWLPDFLRQHV QHFHVDULDV SUHSDUDU ORV (VWDGRV )LQDQFLHURV \ WDPELpQ VXHOH
GHSHQGHU OD GHFLVLyQ GH FRQWUDWDU VHUYLFLRV DGLFLRQDOHV FRPR GH
FRQVXOWRUtD
$OPHOD SRU VX SDUWH SODQWHD XQ OLVWDGR GH ORV ULHVJRV HQ ORV TXH
HQ OD DFWXDOLGDG GHEHPRV FHQWUDUQRV SDUD SDOLDU GH DOJXQD IRUPD ORV SUREOHPDV
GHIDOWDGHREMHWLYLGDGGHORVSURIHVLRQDOHVGHODDXGLWRUtD
5HODFLRQHVGHWLSRILQDQFLHUR\FRPHUFLDOFRQFOLHQWHV
5HODFLRQHVGHRWURWLSRHQWUHILUPD\FOLHQWH
&DUJRVGLUHFWLYRVHQHPSUHVDVDXGLWDGDV
(PSOHDGRVTXHSXHGHQWUDEDMDUHQILUPDVGHDXGLWRUtD
9tQFXORVIDPLOLDUHV\GHFRQVDQJXLQLGDG
6HUYLFLRV TXH QR VRQ SURSLDPHQWH GH DXGLWRUtD PDQWHQLPLHQWR GH OD
FRQWDELOLGDG GLVHxR H LPSODQWDFLyQ GH VLVWHPDV LQIRUPiWLFRV
DVHVRUDPLHQWRHQDXGLWRUtDLQWHUQDVHOHFFLyQGHSHUVRQDOHWF
+RQRUDULRVSRUDXGLWRUtD\RWURVVHUYLFLRV
/LWLJLRVUHODFLRQDGRVFRQODDXGLWRUtD
5RWDFLyQGHSHUVRQDOHQHOHTXLSRGHDXGLWRUtD
&RQWLQXDQGR FRQ OD GHOLPLWDFLyQ GH ORV ULHVJRV VREUH OD LQGHSHQGHQFLD
QRV SDUHFH LQWHUHVDQWH H[DPLQDU HO HQIRTXH GH 9DQ 'HU 3ODDWV GHELGR DO
FDUiFWHU RSWLPLVWD TXH HVWH DXWRU PDQWLHQH VREUH HO SUREOHPD SRU OD SpUGLGD GH
&DStWXOR
GLFKD FXDOLGDG (VWH LQYHVWLJDGRU VHxDOD TXH D SHVDU GH TXH HQ OD DFWXDOLGDG
SDUHFH GLItFLO SUREDU TXH ORV LQFXPSOLPLHQWRV SRU SDUWH GHO DXGLWRU GH QRUPDV GH
LQGHSHQGHQFLD GHQ OXJDU D XQD DXGLWRUtD GH FDOLGDG SREUH KD\ TXH UHFRQRFHU QR
REVWDQWHTXHH[LVWHQDOJXQDVDPHQD]DVUHDOHV$VtVHxDODODVVLJXLHQWHV
• +RQRUDULRV WRWDOHV GHDXGLWRUtD GHPDVLDGREDMRV (VWR SRGUtD VHU
XQD PDQLIHVWDFLyQ GHO FUHFLPLHQWR GH OD FRPSHWHQFLD HQ SUHFLRV
TXH SRVLEOHPHQWH DIHFWH D OD FDOLGDG GH OD DXGLWRUtD SRU
HMHPSOR FRQ OD UHDOL]DFLyQ GH PHQRUHV SUXHEDV VXVWDQWLYDV
SHUVRQDO FRQ PHQRU FXDOLILFDFLyQ \ ILQDQFLDFLyQ FUX]DGD FRQ
VHUYLFLRVGHQRDXGLWRUtD
• &RPSHWLWLYLGDG SDUD FRQWUDWDU D ORV PHMRUHV +DFH UHIHUHQFLD D
OD FUHFLHQWH FRPSHWHQFLD HQWUH ODV ILUPDV GH DXGLWRUtD SDUD
UHFOXWDUSHUVRQDOFXDOLILFDGRSDUDORVHTXLSRVGHDXGLWRUtD
• )RUPD G H UHWULEXLU D ORV DXGLWRUHV 6XSRQH XQD SUHVLyQ DGLFLRQDO
VREUH OD JHVWLyQ GH ORV EHQHILFLRV GH ORV FOLHQWHV GHELGR DO
YtQFXORGHVXUHPXQHUDFLyQDODSHUFHSFLyQGH³VWRFNRSWLRQV´
• &DPELRV HQ OD RIHUWD GH ODV ILUPDV GH DXGLWRUtD +D VXSXHVWR XQ
HQRUPH LQFUHPHQWR GH OD IDFWXUDFLyQ GH ODV ILUPDV HQ WpUPLQRV
DEVROXWRV \ UHODWLYRV GHELGR D OD SUHVWDFLyQ VHUYLFLRV
DGLFLRQDOHV D OD DXGLWRUtD (Q OD PD\RUtD G H ODV JUDQGHV ILUPDV
HO SRUFHQWDMH VREUH HO WRWDO GH IDFWXUDFLyQ GH VHUYLF LRV
DGLFLRQDOHV H[FHGH GHO SRUFHQWDMH GHULYDGR GH VHUYLFL RV GH
DXGLWRUtD
3RU VX SDUWH :LQGP|OOHU WDPELpQ LQGLFy XQD VHULH GH IDFWRUHV
TXHVXJLHUHQTXHHODXGLWRUHVGHSHQGLHQWHGHVXFOLHQWH
$ HVWH UHVSHFW R SXHGH YROYHU D F RQVXOWDUVH OD YLVLyQ GH GLF KR DXWRU VREUH OD LQGHSH QGHQFLD GH O
DXGLWRUSURSRUFLRQDGDD QWHULRUPHQWHHQH VWHPLVPRFDStWXOR
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
• /D SDUWLFLSDFLyQ HQ DFFLRQHV X RWUR LQWHUpV ILQDQFLHUR GLUHFWR R
LQGLUHFWRHQHOFOLHQWHGHDXGLWRUtD
• &XDQGR DOJ~Q HPSOHDGR FODYH GHO FOLHQWH GH DXGLWRUtD WLHQH
YtQFXORV IDPLOLDUHV R KD WHQLGR UHODFLRQHV GH QHJRFLRV FRQ HO
DXGLWRU
• /RV DXGLWRUHV IRUPDQ MRLQWYHQWXUHV R DOLDQ]DV FRQ ORV FOLHQWHV
GHDXGLWRUtD
• /DSURYLVLyQGHVHUYLFLRVGHQRDXGLWRUtDDVXVFOLHQWHV
$ FRQWLQXDFLyQ SDVDPRV D UHWRPDU OD SDUWH GHO HVWXGLR GH -RKQVWRQH HW
DO TXH VH SUHRFXSDED SRU ODV GLIHUHQWHV VLWXDFLRQHV TXHSXHGHQ RFDVLRQDU
ULHVJR D OD LQGHSHQGHQFLD &XDGUR /RV DXWRUHV GLYLGHQ ODV VLWXDFLRQHV TXH
SXHGHQSRQHUHQSHOLJURODLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRUHQGLUHFWDVHLQGLUHFWDV
• $PHQD]DV GLUHFWDV FRPSUHQGHQ ORV EHQHILFLRV PRQHWDULRV DFWXDOHV R
SRWHQFLDOHV(QHOODVVHLQFOX\HQ
,QYHUVLRQHV GLUHFWDV ODV FXDOHV SRGUtDQ FDXVDU XQ FRQIOLFWR GH LQWHUHVHV
UHODFLRQDGR FRQ OD DOLQHDFLyQ GH ORV DXGLWRUHV FRQ OD SRVLFLyQ PDQWHQLGD FRQ ORV
JHVWRUHVGHODVFRPSDxtDV
+RQRUDULRV FRQWLQJHQWHV WDPELpQ SXHGHQ GHULYDU HQ HO LQFUHPHQWR GH ORV
LQWHUHVHV ILQDQFLHURV 3RU HMHPSOR DQWH OD DSDULFLyQ GH GLVFUHSDQFLDV OD JHVWLyQ
SXHGHSUHVLRQDUFRQODUHYRFDFLyQGHOFRQWUDWR
3RWHQFLDO GH FRQVHJXLU XQHPSOHR HQ OD HQWLGDG DXGLWDGD HVWD VLWXDFLyQ SRGUtD
REOLJDU DO DXGLWRU D WRPDU GHFLVLRQHV LQFRUUHFWDV FRQ HO REMHWR GH QR SHUGHU OD
SHUVSHFWLYDGHHPSOHRIXWXUR
&DStWXOR
'HSHQGHQFLDILQDQFLHUD LQFOX\H ODQDWXUDOH]DGHOVHUYLFLRSUHVWDGRDXGLWRUtDX
RWURV OD PDJQLWXG UHODWLYD OD FRQWLQXLGDG GH ORV KRQRUDULRV HO HIHFWR ³ ORZ
EDOOLQJ ´ \ HO YDORU UHSXWDFLRQDO GH XQD UHODFLyQ FRQ p[LWR 7RGRV ORV IDFWRUHV
DQWHULRUHV VXSRQHQ DPHQD]DV SDUD OD KDELOLGDG GHO DXGLWRU D UHVLVWLU ODV SUHVLRQHV
GHODJHVWLyQSRUODSUHRFXSDFLyQGHODILQDOL]DFLyQGHODUHODFLyQ
• $PHQD]DV LQGLUHFWDV DSDUHFHQ SRU RWUDV FLUFXQVWDQFLDV TXH SRGUtDQ
GLILFXOWDU HO PDQWHQLPLHQWR GH OD REMHWLYLGDG GHO DXGLWRU 3XHGHQ VHU GH GRV
WLSRV
5HODFLRQHV LQWHUSHUVRQDOHV VH GDQ FXDQGR ORV DXGLWRUHV SRVHHQ XQD UHODFLyQ
SHUVRQDO IDPLOLDU R SURIHVLRQDO FRQ HO FOLHQWH 7RGD V HOOR SRGUtD SURYRFDU TXH HO
DXGLWRUDQWHSXVLHUDORVLQWHUHVHVSHUVRQDOHVVREUHORVREMHWLYRVSURIHVLRQDOHV
5HYLVLyQ SURSLD HQ HVWH FDVR SXHGH RFXUULU TXH HO DXGLWRU WHQJD TXH DXGLWDU VX
SURSLR WUDEDMR R HO GH DOJXQR GH ORV PLHPEURV GH VX HTXLSR $OJXQRV HMHPSORV
SRGUtDQ VHU SUHSDUDFLyQ GH ORV (VWDGRV )LQDQFLHURV UHFRPHQGDFLRQHV GH
YDORUDFLyQ GH HOHPHQWRV HQ GLFKRV HVWDGRV H[WHUQDOL]DFLyQ GH OD DXGLWRUtD
LQWHUQD \ HO DVHVRUDPLHQWR VREUH GHFLVLRQHV GH JHVWLyQ 7RGDV HVWDV VLWXDFLRQHV
SRGUtDQ FUHDU VLWXDFLRQHV HQ ODVTXH HO DXGLWRU HV LQFDSD] GH HYDOXDU FUtWLFDPHQWH
VXWUDEDMRRGHGDxDUXQDUHODFLyQFRQRWURPLHPEURGHODILUPDGHDXGLWRUtD
3RU RWUD SDUWH H[LVWHQ VLWXDFLRQHV TXH LPSOLFDQ GHFLVLRQHV EDVDGDV HQ
MXLFLRV TXH WDPELpQ SXHGHQ DIHFWDU D OD LQGHSHQGHQFLD GHO DXGLWRU \ SRU WDQWR D
OD FDOLGDG GH OD DXGLWRUtD /DV GHFLVLRQHV DQWHULRUHV VRQ DTXHOODV TXH LPSOLFDQ
XQD LQFHUWLGXPEUH FRQ UHVSHFWR D OD GHFLVLyQ DSURSLDGD R MXLFLR GH YDORU TXH XQ
DXGLWRU SRGUtD KDFHU /RV DXWRUHV VHxDODQ FRQFUHWDPHQWH WUHV WLSRV GH GHFLVLRQHV
EDVDGDVHQMXLFLRV
+DFHUHIHUHQFLD D ODV UHGXFFLR QHV LQLFLDOHVGH ORVSUHFLRVGH DXGLWR UtDFRQHO REMHWRGHUHFXSHUDU
PiUJHQH V H Q IXWXURV SHULRGRV 6REUH GLFKR FRQ FHSWR VHJXLUHPRV SURIXQGL]D QGR SRVWHULRUP HQWH H Q
HOSUHVHQWHWUDE DMR
/DLQGHSHQGHQFLDGHODXGLWRU
• $VXQWRVFRQWDEOHVTXHFRQOOHYDQGLILFXOWDG
6RQ DTXHOORV TXH SHUPLWHQ YDULDV LQWHUSUHWDFLRQHV RSFLRQDOHV SULQFLSLRV
FRQWDEOHV YDORUDFLRQHV DOWHUQDWLYDV HWF (Q HVWH FDVR SRGUtD RFXUULU TXH ORV
DXGLWRUHV VH DGKLULHUDQ D ODV SUHIHUHQFLDV GH WUDWDPLHQWRV FRQWDEOHV LQDSURSLDGRV
GHODJHVWLyQ
• 'HFLVLRQHVUHIHULGDVDOFRPSRUWDPLHQWRGXUDQWHODDXGLWRUtD
6H UHILHUHQ D MXLFLRV DFHUFD GH OD QDWXUDOH]D \ OD H[WHQVLyQ GH OD
HYLGHQFLD GH DXGLWRUtD 3RU HMHPSOR ORV DXGLWRUHV SRGUtDQ RFXOWDU HUURUHV
GHVFXELHUWRV GXUDQWH HO PXHVWUHR GH DXGLWRUtD FRQ HO GHVHR GH QR HQWUDU HQ
FRQIOLFWRFRQODJHVWLyQ
• 'HFLVLRQHVPDWHULDOHV
7LHQHQ UHODFLyQ FRQ ORV MXLFLRV TXH VH UHILHUHQ D OD LPSRUWDQFLD UHODWLYD
GH ODV RPLVLRQHV R HUURUHV GHVFXELHUWRV HQ OD LQIRUPDFLyQ ILQDQFLHUD 3RGUtD
RFXUULU SRU HMHPSOR TXH XQ DXGLWRU FRQFOX\HUD TXH XQ LWHP QR HV VLJQLILFDWLYR
\ SRU WDQWR QR VRPHWHUOR D HYDOXDFLyQ GXUDQWH HO SURFHVR GH REWHQFLyQ GH
HYLGHQFLD
&RPR SXHGH REVHUYDUVH HQ HO FXDGUR HO FRQMXQWR GH DPHQD]DV TXH
SXHGHQ DIHFWDU D OD LQGHSHQGHQFLD MXQWR FRQ ODV GHFLVLRQHV TXH HVWiQ EDVDGDV HQ
MXLFLRV IRUPDUtDQ ODV FRQGLFLRQHV GHO HQWRUQR TXH DIHFWDQ DO ULHVJR D OD
LQGHSHQGHQFLD 'H DFXHUGR FRQ ORV DXWRUHV WRGDV HOODV XQLGDV FRQ ORV IDFWRUHV
TXH PLWLJDQ R LQFHQWLYDQ GLFKR ULHVJR GHWHUPLQDQ FyPR VH HQFXHQWUDQ DIHFWDGRV
ORVGLVWLQWRVXVXDULRVSRUHOULHVJRDODLQGHSHQGHQFLD
3DUD GHWHUPLQDU OR DQWHULRU HQ SULQFLSLR HV SUHFLVR WHQHU HQ FXHQWD TXH
ORV XVXDULRV GH OD DFWLYLGDG GH DXGLWRUtD ILQDQFLHUD VRQ PX\ GLYHUVRV 'HQWUR GH
HOORV VH HQFXHQWUDQ ODV HQWLGDGHV DXGLWDGDV ORV DFFLRQLVWDV \ DFUHHGRUHV ORV
DXGLWRUHV LQGLYLGXDOHV OD SURIHVLyQ GH DXGLWRUtD ORV UHJXODGRUHV HQWUH RWURV
Capítulo 5
258
Según la evidencia obtenida en su trabajo, los autores aconsej an que
futuras investigaciones sobre la independencia se centren en el desarrollo de
técnicas que puedan ser utilizadas por la s firm as de auditoría para identificar
situaciones dónde, de forma subconsciente (o consciente, añadiríam os nosotros),
se esté dañando la independencia real del auditor.
El m ero hecho de que los auditores cobren unos honorarios a sus clientes
por la realización de la verificación de sus cuentas supone, sobre todo en casos
extrem os donde el cliente constituye la única vía d e ingresos del auditor, una
am enaza para la independencia. Teniendo en cuenta lo anterior y de acuerdo con
los autores, entendem os que las situacione s analizadas en el presente trabajo
conllevan un increm ento adicional de la dependencia económ ica y , por tanto, no
hacen m ás que contribuir a agravar problem a.
Adem ás, es preciso señalar las siguientes lim itaciones que pueden
debilitar los resultados obtenidos en el trabajo:
- La validez externa es una am enaza com ún en experimentos de
laboratorio de esta naturaleza.
- A los participantes no se les pidió que tomarán una decisión final de
auditoría.
- Es posible que las respuestas de los participantes no reflejaran
verdaderam ente su opinión sobre la independencia, adem ás los auditores
pueden haber respondido de la form a que mejor les fav orecía. Por ello,
tam bién puede resultar interesante para futuros trabajos plantearse de
nuevo la realización del experim ento, pero aplicado a otros colectivos
m ás sensibles y objetivos sobre los problem as que afectan a la
independencia del auditor.
42
Ver C uadro 5.31; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
259
En otro estudio, Sw anger y Chewning (2001)
43
analizan la relación entre
la prestación del servicio de auditoría interna y la percepción de independencia
del auditor. Para ello, enviaron una encuesta a 250 analistas y les preguntaron
sobre sus im presiones acerca de la independencia del auditor con base en la
historia, perspectivas y acuerdos de auditoría interna de una hipotética
com pañía.
Sus resultados mo straron que los analistas financieros se mostraban
cautos con la independencia del auditor cuando la firm a realizaba tanto la
auditoría interna com o la externa, só lo si no había separación de los dos
departam entos de auditoría. Por ello , según los analistas, separar los
departam entos puede ser un camino v i able para salvag uardar la independencia
del auditor. Los resultados también mu estran que los analistas no perciben
diferencias en la independencia ante un Outsourcing parcial o g lobal.
Los autores señalan que, en nuevas inv estigaciones, podría ser
interesante analizar las percepciones de la independencia de otros usuarios de los
Estados Financieros y considerando tam bién el tam año de los honorarios y otros
tipos de servicios ofrecidos por los auditores.
Adem ás, los autores señalaron los siguientes elementos que pueden
constituir lim itaciones a los resultados del trabaj o:
- Se produjo un baj o ratio de respuestas.
- No se pudieron conseguir los datos sobre la experiencia de los usuarios
seleccionados.
- La escala de respuesta elegida puede no ser suficientem ente
representativa.
43
Ver C uadro 5.32; Ane xo I
Capítulo 5
260
Gore et al. (2001)
44
presentan un interesante est udio en el que relacionan
la provisión de servicios adicionales, por un lado, con los problemas en la
independencia del auditor y, por el otro, con la g estión de beneficios en las
em presas clientes.
La hipótesis planteada en el trabajo hace referencia a que cuando una
com pañías tiene incentivos para presentar m ayores cantidades de beneficios y ,
por tanto, realiza determ inadas actuaci ones para que sus cuentas reflejen tal
situación, entonces, cuando la com pañía es tá auditada por un pequeño auditor, es
m ás probable que el ratio de honorarios po r servicios adicionales sobre el total
de la rem uneración del auditor, esté relacionado positivam ente con dicha
situación.
El estudio em pírico se lleva a ca bo con una amplia m uestra de 11.979
com pañías sometidas a auditoría. Po steriorm ente, mediante los Estados
Financieros de dichas com pañías del período comprendido entre 1992 y 1998, se
analizó cuál había sido su com portam i ento precedente con respecto a la variable
beneficios. Los datos recopilados se som etieron a una regresión logística para
identificar relaciones sign ificativas entre las distintas v ariables.
En sus resultados señalan que, cuando la provisión de otros serv icios es
relativam ente alta, m edida como honorarios de no- auditoría con respecto a
honorarios totales, las pequeñas firm as son más débiles para resistirse a prácticas
de contabilidad agresiv as por parte de los clientes y , por tanto, a actuar com o
profesionales independientes en el ejer cicio de la actividad de auditoría.
Por otra parte, hemos de señalar que los resultados obtenidos en este
trabajo se encuentran afectados por la sig uiente limitación. C omo puede
com probarse en la com plej idad del desarrollo empírico llev ado a cabo en el
trabajo, la medición de la v ariable “g estión del beneficio” presenta num erosas
dificultades.
44
Ver C uadro 5.33; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
261
El trabajo realizado por Houghton e I kin (2001)
45
pretende encontrar los
determ inantes que hacen que los clientes elij an a los auditores, y no a otros
profesionales, com o proveedores de todos aquellos servicios diferentes de la
auditoría financiera. Para su investig ación, utilizaron una m uestra final de 432
com pañías, extraída del “T op 500” de la Bolsa de Valores de Australia, durante
el año 1997. Los datos obtenidos en la investig ación fueron tratados m ediante
una regresión log ística.
Los autores identificaron tres elemento s que podían influir en la decisión
de que al final el auditor sea elegido pa ra que proporcione esos otros serv icios:
- Necesidad a priori de los serv icios.
- Habilidad específica de los auditore s para sum inistrar tales servicios a
los clientes de auditoría.
- Tendencia a nombrar com o auditor de cuentas al proveedor que tam bién
proporcione los servicios de no- auditoría.
Los resultados del estudio m uestran que todos los factores anteriores son
sign ificativos para ex plicar que el audito r sea el que al final proporcione también
los otros servicios. De todos ellos, el te rcero es potencialm ente más interesante e
im portante con respecto al reciente debate sobre la independencia del auditor y
la provisión conjunta auditoría y otros serv icios.
Por todo ello, los autores establecen que si, realm ente, fuera cierto que el
sum i nistro de otros servicios perjudica a la independencia, tal y com o manifiesta
la preocupación de los reguladores, entonces podría esperarse que la cantidad de
otros servicios adquiridos a los auditores fuera menor. Sin em bargo, aunque los
clientes, se encuentran preocupados por la independencia de sus auditores, no
dism inuyen la adquisición de otros servicios a los m ism os.
45
Ver C uadro 5.34; Ane xo I
Capítulo 5
262
Adicionalm ente, el estudio se encu entra afectado por las siguientes
debilidades:
- La disposición a nombrar a un determ inado auditor por parte de las
com pañías, puede estar influida po r otros factores corporativos no
m edidos en el estudio anterior.
- Hay que ser cuidadosos con la extrapolación de los datos obtenidos en
este trabajo para el caso de compañías de menor tam año o para aquellas
otras donde no exista el requisito de la revelación de honorarios de no-
auditoría.
Por su parte, Abbott et al. (2001a)
46
llevaron a cabo un análisis de la
inform ación sobre honorarios contenida en los Estados Financieros de 265
entidades obj eto de auditoría después de los requerimientos de rev elación
establecidos por la Securities Exchang e Com mission (SE C) a partir del 5 de
febrero de 2001.
Los autores obtuvieron en su trabajo que existen discrepancias
sign ificativas entre los datos que presentaron las com pañías baj o la nueva
norm ativa im puesta por la SEC a partir de Febrero de 2001 y las previsiones que
estableció dicho organism o durante el proceso de elaboración de las normas.
Por ello, los autores señalan que es necesario una inv estigación adicional
sobre la revelación de inform ación sobre los honorarios por servicios adicionales
a la auditoría.
Desde nuestro punto de vista, el período de tiem po al que corresponden
los datos de honorarios es dem asia do corto: 5/febrer o/2001—16/marz o/2001.
Consideram os que si se hubieran podido utilizar datos correspondientes a un
período m ayor, los resultados obtenidos podrían presentar una m ayor solidez.
46
Ver C uadro 5.35; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
263
En el trabajo de Abbott et al. (2001b)
47
se estudia el im pacto que tienen
diferentes características de los Com ités de Auditoría sobre la m agnitud de
servicios adicionales que se adquieren del auditor.
Los autores recopilaron los datos de una m uestra de 310 entidades
som etidas a auditoría y utilizaron una reg r esión log í stica para identificar las
relaciones causales entre diferentes variables.
Los resultados arrojados por el estudio señalan que es probable que los
Com ités de Auditoría, que están constituido únicam ente por directores
independientes y que se encuentran al m enos cuatro veces al año, lim iten su
adquisición de otros servicios.
Sin embarg o, los autores manifiestan que no se puede olv idar la
posibilidad de que en la practica las actit udes de la gestión, respecto al g obierno
corporativo, están dirig idas, además de por las características del C omité de
Auditoría, por otros factores relaciona dos con las m otivaciones de las em presas
para dem andar este tipo de servicios a los auditores.
Com partim os con los autores la necesidad de dar un may or énfasis a la
im portancia del papel de los Com ités de A uditoría para m ejorar las relaciones
entre el auditor y su cliente y refo rzar la independencia del auditor
Abbott et al. (2001c)
48
realizan una réplica de su anterior trabajo para
analizar de nuev o los efectos de las características de los Com ités de Auditoría
en los honorarios pagados a los aud itores por serv icios adicionales.
En esta ocasión, utiliz an de nuevo la regresión log ística para tratar los
datos procedentes de una m uestra co mpuesta por 262 entidades som etidas a
auditoría.
47
Ver C uadro 5.36; Ane xo I
48
Ver C uadro 5.37; Ane xo I
Capítulo 5
264
Los resultados m anifestaron nuevam ente que es m ás probable que las
com pañías, que cuentan con Com ités de Auditoría compuestos enteram ente por
directores independientes y que se encuentran al m enos cuatro v eces, presenten
m enores niveles de honorarios por servicios de no- auditoría.
Asim ismo , los resultados vo lvieron a so portar las acciones de la
Securities Exchang e Com mission (SEC ) y otros organism os reg uladores, las
cuales han apostado por una intensificación del papel del Com ité de Auditoría.
El trabajo realizado por Frankel et al. (2002a)
49
analizó la relación
existente entre los honorarios de los audito res por otros servicios y la calidad del
beneficio. Para su estudio, utilizaron datos obtenidos de los Estados Financieros
de una m uestra de compañías estadouni denses durante el periodo com prendido
entre el 5 de Febrero de 2001 y 15 de Junio de 2001.
Los autores manifestaron en sus conclusiones que existe una asociación
positiva entre la adquisición de otros se rv icios y la g estión de beneficios.
Adem ás, afirm an que la Bolsa reacciona negativ amente cuando se produce la
revelación de los honorarios de serv icios de no-auditoría. Los inv ersores
bursátiles asocian los honorarios de los a uditores recibidos por otros servicios
con una m enor calidad de la auditoría y, por consiguiente, con una m enor
calidad del beneficio.
La afirm ación anterior tiene importantes im plicaciones para el
funcionam i ento del m ercado bursátil. A nuestro entender, el efecto producido
por la revelación de honorarios beneficia al mercado de capitales, puesto que los
inversores cuentan con una m ayor cantidad de inform ación para tomar sus
decisiones de inversión. Sin embarg o, por otra parte, hem os de reconocer que los
requerim i entos de revelación de honorarios p odrían alterar el equilibrio existente
en el m ercado de servicios de auditoría.
49
Ver C uadro 5.38; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
265
Por últim o, cabe señalar que en el trabaj o de Ashbaugh et al. (2003), el
cual analizarem os posteriorm ente, se indica que hubiera sido m ás apropiado
utilizar los niveles absolutos de honorarios de los auditores, com o variable para
m edir el riesgo de independencia del auditor, m ás que el ratio entre am bos
honorarios.
Frankel et al. (2002b)
50
realizan una replica de su anterior trabajo para
corroborar las conclusiones obtenidas. La m uestra y el m étodo de investig ación
utilizado fueron exactam ente los m i sm os que el trabaj o anterior.
Los resultados de este nuevo trabajo m anifestaron que los honorarios por
servicios adicionales están positiv amente asociados con pequeñas alteraciones
en los beneficios y la mag nitud de deveng os discrecionales. Sin embarg o, los
honorarios por auditoría están negativ amente asociados con esos indicadores de
gestión del beneficio. También se obtiene ev idencia de una asociación negativ a
entre los honorarios por servicios de no- a uditoría y el precio de las acciones en
la fecha en que se produjo la revel ación de honorarios, aunque el efecto fue
pequeño en térm inos económicos.
No obstante, los autores consideran que es preciso v olver a corroborar
los resultados obtenidos en el presente estudio en futuros periodos a medida que
se vay a disponiendo de información adicional sobre honorarios de auditoría y
otros servicios.
Por otra parte, los autores reconocen que la revelación de altos
honorarios por servicios de no- auditoría tam bién puede ser una señal de otra
inform ación relevante para el m ercado, tal com o la existencia en la compañía de
dificultades operacionales o de gestión, que prov oquen alteraciones en el
beneficio.
DeFond et al. (2002)
51
trata nuevam ente la polém ica ocasionada por la
provisión conjunta en la independencia del auditor centrando su análisis en una
50
Ver C uadro 5.39; Ane xo I
51
Ver C uadro 5.40; Ane xo I
Capítulo 5
266
cuestión específica: la opinión plasmada por el auditor en su informe sobre el
principio de em presa en funcionamiento.
La m uestra utilizada en el estudio estuvo form ada por 944 entidades
objeto de auditoría y, para tratar los datos obtenidos, se utilizó el m étodo de la
regresión log ística.
Las conclusiones fundam entales del trabaj o fueron las siguientes:
- No existe relación entre los honorarios por servicios adicionales y la
propensión del auditor a em itir opiniones negativ as sobre el principio de
em presa en funcionamiento.
- Existe una relación positiva entre los honorarios de auditoría y la
propensión del auditor a em itir opiniones negativ as sobre em presa en
funcionam i ento.
- Los incentivos institucionales basados en el merc ado, tales com o la
pérdida de reputación y los costes de litig ios, proporcionan incentivos
para la independencia del auditor, que pesan m ás que la dependencia
económ ica creada por los altos honorarios recibidos de los clientes.
Basándose, por tanto, en la calificación de opiniones de auditoría
relativas al principio de empresa en funcionamiento com o una m edida de la
cualidad de independencia del auditor, los autores concluyen que la prestación
de servicios adicionales a la auditoría no conlleva un efecto negativo en el
com portamiento de los auditores en dicha circunstancia.
Por todo ello, los autores afirm an que las preocupaciones de la Securities
Exchange Com m i ssion (SEC) relativas a que los honorarios por servicios de no-
auditoría suponen am enazas a la independencia del auditor son infundadas.
Revisión de la literatura de in vestigación
267
Adicionalmente, los resultados de trabaj o deben interpretarse
considerando las sigu ientes lim itaciones:
- Existe dificultad en la m edición de los componentes inesperados de los
honorarios de auditoría y no- auditoría.
- Ex isten otros factores que pueden constituir una medida de la cualidad
de independencia de los auditores.
Ruddock et al. (2002)
52
estudiaron tam bién el posible daño en la
independencia del auditor ocasionado por lo s serv icios adicionales a la auditoría
basándose en el grado de conservadurism o en los beneficios que presentó una
m uestra de 2.995 compañías auditadas en Australia. Las relaciones causales
entre las distintas variables integ radas en el trabajo fueron analizadas m ediante
una regresión log ística.
El trabajo arroj ó fundamentalm ente los siguientes resultados:
- Las g r andes firm as fomentan en m ayor medida los inform es de auditoría
conservadores
53
que el resto. Ello se debe al potencial im pacto que
pueden sufrir ocasionado por las pérdidas económ icas derivadas, así
com o por la responsabilidad legal y las im plicaciones políticas.
- El argum ento anterior proporciona ev idencia sobre la diferenciación en
calidad que se otorga a las g randes firmas de auditoría.
- Cuanto m ás altos son los volúm enes de otros servicios procedentes de
las grandes firm as, los beneficios presentan propiedades m ás
conservadoras, pasa lo contrario en las pequeñas firm as auditoras.
52
Ver C uadro 5.41; Ane xo I
53
Aquello s en l os q ue lo s aud ito res no asumen un alto ni vel de riesgo, el cual puede afectar a su
cualida d de profe sionales independientes .
Capítulo 5
274
En nuestra opinión, los resultados obtenidos pueden estar suj etos a la
debilidad relacionada con el hecho de que los mism os dependen en gran m edida
de la com posición de la muestra utiliz ada. Sería conveniente ampliar el estudio,
y corroborar sus resultados, con la opinión de otros g rupos de usuarios.
Por su parte, Anderson et al. (2002)
63
estudian qué características de las
firm as de auditoría pueden tener infl uencia sobre su total de ing r esos
procedentes de la actividad de auditorí a. Los datos, tratados mediante una
regresión log ística, fueron obtenidos de una m uestra de aproximadam ente 32
firm as auditoras para los años 1997, 1998 y 1999.
Las principales conclusiones del estudio fueron las siguientes:
- Existe una relación positiva entre los honorarios de auditoría y la
dispersión de la propiedad dentro de las firmas de auditoría.
- Los ingresos por auditoría se increm entan con la fortaleza financiera de
la firm a auditora.
- Los ingresos por auditoría son m ás altos para las firmas establecidas que
para nuevas firm as en el mercado. En definitiva, el capital constituido
por su reputación contribuye a increm entar los ingresos de las firm as.
- Existe una relación negativa entre los honorarios de auditoría y los
honorarios por otros servicios adicionales.
Los autores manifiestan que las activ idades de los organism os
reguladores que provocan un increm ento de la competencia en el m ercado de
servicios de auditoría tienen com o consecuencia un aum ento de las tensiones en
los precios.
63
Ver C uadro 5.47; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
275
No obstante, es preciso señalar que los datos utilizados en el trabajo, los
cuales corresponden al m ercado de servicios de auditoría en Corea, pueden estar
influidos por los recientes requerim iento s de revelación producidos en dichos
país.
El trabaj o Ezz amel et al. (2002)
64
estudia de nuevo el tipo de relación
que existe entre los honorarios de aud itoría y por otros serv icios pero, a
diferencia de estudios anteriores, en este caso, los autores profundiz an en su
análisis distinguiendo entre las diferentes categ orías de servicios adicionales a la
auditoría.
Para la realización del trabajo utilizan una mu estra final compuesta por
193 entidades obj eto de auditoría. Los datos, obtenidos a través de un
cuestionario enviado a dichas entidades, fueron tratados mediante una reg r esión
logística.
La evidencia obtenida en el trabaj o mu estra que la relación entre los
niveles de honorarios de auditoría y honorarios por otros serv icios, varía en
función del tipo de servicio adicional considerado. Los resultados sugieren que
la existencia de una relación positiva entre los ho norarios está condicionada por
las características especificas de los clientes, com o por ej emplo, la com plejidad
organiz acional o la ocurrencia de eventos en las em presas clientes, que provocan
la necesidad, por un lado, de emplear may or esfuerzo en la actividad de auditoría
y/o, por el otro, de contratar adiciona lm ente ciertos tipos de servicios a los
auditores. No obstante, los autores tam b ién reconocen que la presencia de otro
proveedor que com pita con el auditor en la provisión de serv icios adicionales al
cliente, podría ejercer una presión comp etitiva sobre los honorarios de auditoría.
Sin embarg o, hemo s de señalar que los resultados anteriores deben
interpretarse con cierta cautela, ya que existen v arias categorías de serv icios
sobre las cuales no se ha encont rado una relación significativ a.
64
Ver C uadro 5.48; Ane xo I
Capítulo 5
276
Por ello, los autores proponen la realiz ación de nuevas investigaciones
que intenten profundizar en la existe ncia o no de relaciones entre dichos
servicios y , sobre todo, hacen hincapié en el estudio de la relación existente entre
los honorarios por servicios de auditoría interna y los honorarios por serv icios de
auditoría.
Callaway et al. (2002)
65
, tam bién analizan la relación entre la calidad
del beneficio en las em presas clientes, como subrog ado de la independencia del
auditor, y los honorarios de no- auditorí a. Los autores utilizaron datos de una
m uestra de 207 entidades sometidas a auditoría que publicaron inform ación
sobre honorarios a partir de prin cipios de Septiem bre de 2001
66
.
De acuerdo con algunos autores, (Frank el et al., 2002a, b; entre otros),
los resultados muestran que las entidades auditadas que han contratado g randes
volúm enes de otros servicios a sus auditores presentan un increm ento
discrecional de sus ingresos y , por ende, de sus beneficios. Esto sugiere que los
auditores pueden ser m enos diligentes para criticar las cifras de ing resos de los
Estados Financieros de sus clientes de los cuales reciben altos honorarios por
otros servicios.
Sin em bargo, tam bién existen vari os estudios (Antle et al., 2002;
Ashbaugh et al., 2003; Chung y Kallapu r, 2003, entre otros) que obtienen
resultados totalm ente contradictorios al respecto.
No obstante, a nuestro entender, los resultados presentados por Frankel
et al. (2002a, b) y Callaway et al. (2002) son m ás consistentes con la realidad
existente en la actualidad en el m ercado de servicios de auditoría. En este m ismo
sentido se m anifiestan los autores al afirm ar que el reciente escándalo
protagoniz ado por la empresa Enron Co rporation es un claro ejemplo del
65
Ver C uadro 5.49; Ane xo I
66
Fecha e n la cual la Securities Ex change Com mission (SEC) ha b ía exigido a las compañías que
publicar an sus honora rios ta nto de auditoría c omo de no- auditoría
Revisión de la literatura de in vestigación
277
com portamiento que, desg raciadamente en num erosas ocasiones, los auditores
están adoptando en nuestros tiem pos.
Adicionalm ente, es preciso señalar una serie de debilidades que podrían
condicionar el trabajo anterior:
- La clasificación de honorarios de no-auditoría im puesta por la Securities
Exchange C omm ission (SEC) podría no ser una clasificación
suficientem ente precisa.
- Como anteriorm ente hemos m anifestado, pueden existir problem as en el
m odelo utilizado para m edir la gestión de beneficios.
- La g eneralización de los resultados obtenidos para el caso de pequeñas
firm as puede no ser factible.
El trabajo de Abbott et al. (2002)
67
se centra nuevam ente en el análisis
de las características que deben poseer los Com ités de Auditoría para que
realm ente cumplan su función de una form a efectiva y eficiente. En concreto se
analizan dos cuestiones específicas: los e rrores en los Estados Financieros y los
fraudes em presariales. Los datos, obtenidos de una m uestra de 258 entidades
som etidas a auditoría, se tratan mediante una reg resión logística.
Aunque este estudio no trata de form a di recta el tema de la prov isión de
otros servicios por parte de los auditore s, consideram os relevante incluirlo en
nuestro trabaj o debido a la im portancia que j uega el papel de los Com ités de
Auditoría en determ inadas cuestiones: como por ejem plo, las decisiones de
contratación de servicios adicionales (tanto la cantidad com o el tipo de servicio)
y, sobre todo, la salv aguarda de la independencia del auditor.
La evidencia obtenida en el estudi o perm ite ma nifestar las sig uientes
conclusiones:
67
Ver C uadro 5.50; Ane xo I
Capítulo 5
278
- La probabilidad de ocurrencia de errores en los Estados Financieros está
negativ amente asociada con los Comités de Auditoría independientes
(aquellos com puesto enteram ente por directores independientes) y que
celebran reuniones al m enos cuatro v eces al año. Sin em bargo, dicha
probabilidad está asociada positiv am ente con los Com ités de Auditoría
que carecen de un m i em bro con experiencia financiera.
- La probabilidad de ocurrencia de fraudes en las com pañías está
asociada, de form a negativa, con los Com ités de Auditoría
independientes y, de form a positiva, con aquellos com ités que carecen
de un m i em bro con experiencia financiera.
Las características señaladas en los resultados del trabajo fueron
incluidas en las recomendaciones del inform e Blue Ribbon Com mittee (1999).
Por ello, los autores afirman que la adopción de dichas recom endaciones podría
resultar en una m ayor efectiv idad del proceso de elaboración de la información
financiera en términos de dism inución de errores en los Estados Financieros y
fraudes em presariales.
Sin embarg o, en el trabaj o se señalan los sig uientes elem entos que
pueden suponer una lim itación de los resultados obtenidos:
- Utilización de inform ación histórica, es decir, anterior a las
recom endaciones.
- No es posible ev aluar todas la s recomendaciones del Blue Ribbon
Com mittee (en total fueron diez recom endaciones y en el trabajo sólo se
analizan cuatro)
- El número de encuentros anuales puede ser una m edida excesivam ente
sim plista de la actividad del Com ité de Auditoría.
Revisión de la literatura de in vestigación
279
- La falta de resultados significativos, en el caso de firm as con fraudes,
para la variable frecuencia de encuentros, puede sugerir que la mism a no
es un elem ento tan importante en la efectiv idad del Com ité de Auditoría.
Firth (2002)
68
trata de nuevo el tem a de la prov isión conjunta de
servicios adicionales y , en esta ocasión, lo relaciona con las opiniones y
honorarios de auditoría. Para llevar a cabo su estudio toma una m uestra de 1.112
entidades obj eto de auditoría e intentan identificar relaciones causales utilizando
una regresión log ística.
Los principales resultados obtenidos fueron los sig uientes:
- Existe una relación positiva entre los honorarios de auditoría y no-
auditoría. Lo anterior se explica por la ocurrencia de determ inados
eventos en las compañías, los cuales crean una dem anda de servicios
adicionales y, al m ism o tiempo, increm enta el esfuerzo necesario en la
actividad de auditoría financiera.
- La recepción de altos honorarios por otros serv icios está asociada de
form a positiva con la em isión de informes de auditoría lim pios.
De acuerdo con lo anterior, los autores recom iendan que los reguladores,
auditores y la profesión contable podrían usar los hallaz gos obtenidos en este
trabajo en sus deliberaciones y arg ume ntos con respecto a la restricción o
prohibición de los servicios adicionales a la auditoría.
No obstante, es preciso señalar que en el estudio no se diferencia entre
las distintas categorías de serv icios adicionales que los clientes reciben de sus
auditores. Las circunstancias específicas acaecidas en las compañías pueden
plantear la necesidad de demandar otro s servicios a los auditores, pero no
necesariam ente tienen que llevar a dem andar todos los servicios y tam poco la
m i sm a cantidad de cada uno.
Capítulo 5
280
Carson et al. (2002)
69
realizan por prim era vez un análisis de la
evolución longitudinal sufrida por los honorarios de auditoría y no-auditoría con
el objetivo de identificar las relaciones en tre am bas variables. P ara ello, utilizan
una am plia muestra form ada por 11.935 en tidades som etidas a auditoría. El
tratam iento de los datos recopilados se realiza m ediante una regresión logística y
un m odelo de coeficientes aleatorio.
La evidencia obtenida en el trabaj o perm ite manifestar las sig uientes
cuestiones:
- Las variables, tamaño de la firm a de auditoría y niv el de honorarios por
otros servicios, resultan adecuadas para explicar la v ariación en los
honorarios de auditoría.
- Las em presas que demandan a sus auditores altos niv eles de otros
servicios adicionales pag an, a su vez , m ayores honorarios de auditoría.
Dicha circunstancia sugiere que no se produce un descuento en los
honorarios de auditoría con el objetivo de prestar al cliente otros
servicios m ás lucrativos.
- Existen diferentes estrategias de precios para los servicios de auditoría y
para otros servicios entre las g randes firmas de au ditoría.
Los autores consideran que la evidenci a presentada en su trabajo debiera
servir para identificar el m odelo base, sobre el cual, deberían trabajar futuras
investig aciones sobre el mercado de serv icios de auditoría.
Por otra parte, hemos de aclarar que los resultados del trabajo pueden
estar condicionados por las sigu ientes lim itaciones:
68
Ver C uadro 5.51; Ane xo I
69
Ver C uadro 5.52; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
281
- No se ha considerado la variable especializ ación de la industria del
cliente.
- No se ha analiz ado las implicaciones del enorm e crecim iento de otros
servicios prestados a los clientes de auditoría so bre la independencia del
auditor.
Por su parte, Ferguson (2002)
70
estudia las diferentes estrategias de
precios que pueden utilizar los auditore s cuando realizan tanto auditoría com o
otros servicios adicionales. La m uestr a estuvo com puesta por 1.084 entidades
objeto de auditoría. Los datos obtenidos fueron tratados mediante una reg resión
logística.
De forma general, los resultados obtenidos m anifestaron las siguientes
conclusiones:
- Los lideres de la industria tienden a recortar los precios de la auditoría
en aquellos sectores donde existen m ás posibilidades para la consultoría.
- Los lideres de la industria tienen más éxito en atraer a clientes del
negocio de consultoría que cualquier a de las otras g randes firm as de
auditoría.
- Donde se produce un recorte de precios com o estrategia de atracción de
otros servicios de consultoría, no aparecen costes vinculados
relacionados con la reducción de independencia de los auditores.
En definitiva, los resultados m anifiestan que, aunque pueden producirse
rebajas en los precios de auditoría para acceder a la prestación de otros serv icios,
dicha situación no tiene efectos negativ os en la independencia del auditor.
Por todo ello, los autores m anifiestan que la evidencia obtenida en su
trabajo debiera ser tenida en cuenta por los organism os reguladores del m ercado
70
Ver C uadro 5.53; Ane xo I
Capítulo 5
282
de auditoría para reconsiderar su postur a con respecto a los efectos ocasionados
por la provisión de m últiples servicios en la indep endencia del auditor.
No obstante, hem os de señalar que la evidencia m ostrada en el trabajo
puede estar condicionada por el hecho de que los datos utilizados corresponden a
un único período (1998).
En el trabajo de Flaming (2002)
71
se estudió los efectos que puede
ocasionar la provisión conjunta en la tom a de decisiones por parte de los
inversores. La muestra estuvo constituida por 100 estudiantes de econom ía. Los
datos, recopilados m ediante el plan teamiento de un conjunto de escenarios
ficticios a dichos estudiantes, fueron trat ados mediante una reg resión logística.
Los resultados obtenidos señalan que la provisión de serv icios de no-
auditoría no tiene porque beneficiar a la ca lidad de la auditoría. Por el contrario,
dicha circunstancia afecta negativ amente a las percepciones de independencia.
Dicha situación tam bién ocurrió cuando lo s honorarios de auditoría fueron altos,
lo cual sugiere que a los inv ersores lo que realm ente les preocupa es la
naturaleza de los serv icios adici onales y no la cantidad de honorarios.
I gualm ente, la realización de otros servic ios por p arte de los auditores tam bién
afecta negativ amente al g rado de atracci ón de las inversiones potenciales. Sin
em bargo, no tuvo ning ún efecto en las percepciones de la fiabilidad de los
Estados Financieros.
Ante la ev idencia anterior, que muestra los num erosos efectos que puede
provocar la prestación de otros serv icios por parte de los auditores, los autores
recom i endan que los legisladores debieran plantearse extender el desglose actual
requerido de honorarios a las firm as de a uditoría en Estados Unidos, ya que la
partida denominada “otros serv icios” pu ede provocar m ucha incertidumbre en
los inversores.
71
Ver C uadro 5.54; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
283
Adicionalm ente, los resultados del trabaj o deben entenderse
condicionados por las sigu ientes lim itaciones:
- Los participantes en la investig ación podrían ser ejemplos atípicos de los
inversores en g eneral.
- Pueden existir otros factores no medi dos en el trabajo (por ej emplo, la
integridad de la firm a cliente) que afecten a las percepciones de los
usuarios de los Estados Financieros.
En el trabajo de Hackenbrack y Elms (2002)
72
se estudian las
consecuencias que pueden ocasionar los requerim i entos de revelación de
inform ación. Para ello, mediante el uso de la estadística descriptiv a, los autores
analizan los datos publicados sobre honorarios por parte de 4.775 entidades
som etidas a auditoría.
La evidencia obtenida en el estudio mu estra que los requerimientos de
revelación de inform ación dism inuyen la probabilidad de que una com pañía
adquiera, a partir de ese mo mento, se rv icios de auditoría y otros servicios
adicionales de form a conj unta. En defi nitiva, las a ctitudes de los inv ersores
cam bian cuando conocen los grandes volúm enes facturados por otros servicios a
los clientes de auditoría y se produce un daño en la apariencia de independencia
de los auditores.
No obstante, los datos utiliz ados en el trabaj o se refieren a las
consecuencias ocasionadas por los reque rim ientos de revelación introducidos
por el Accounting Series Releases (ASR) nº. 250 publicado por la Securities
Exchange Com mission (SEC) en 1978. Las consecuencias ocasionadas por los
últim os mandatos de publicación de honorario s, por el m ism o organism o, en el
año 2000 pueden resultar diferentes.
72
Ver C uadro 5.55; Ane xo I
Capítulo 5
290
No obstante, es preciso destacar que este estudio adolece de las
sigu ientes limitaciones:
- La may oría de los resultados obtenidos en el sistema de ecuaciones
sim ultaneas arroj a resultados no significativ os. Por ello, adoptando un
com portamiento prudente, no deben extraerse conclusiones definitiv as
sobre los m i sm os.
- Como y a hemos m anifestado, se obtienen resultados contradictorios con
respecto al estudio realizado por Whisenant et al. (2002).
Chung y Kallapur (2003)
81
analizan de nuev o la relación existente entre
la provisión de otros serv icios por parte de los auditores con la g estión de los
beneficios en las em presas clientes, pero considerando adem ás la importancia de
la facturación del cliente.
La m uestra utilizada en su estudio estuv o compuesta por un total de
1.864 entidades auditadas por las cinco grandes firm as de auditoría que todavía
existían en aquella época. Los datos obtenidos fueron tratados mediante una
regresión log ística.
Los resultados obtenidos sugieren que los servicios de no- auditoría son
m ás rentables que los servicios de a uditoría. Los autores no encuentran
evidencia que j ustifique la relación entre los deveng os anorm ales en los
beneficios y la im portancia que tiene la facturación del cliente para el auditor.
No obstante, los autores establecen que es posible que la im portancia de
la facturación del cliente esté sign ifica tivam ente relacionada con los deveng os
anorm ales en los beneficios, en otros casos, que los autores no han considerado.
Por tanto, los resultados deben ser interpretados sujetos a esta limitación.
81
Ver C uadro 5.63; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
291
Los autores proponen que sería interesante en futuros trabaj os, analizar
la cuestión de si el tam año del cliente está asociado con deveng os anorm ales en
los beneficios, en los siguientes casos:
- Mediante la distinción entre servicios de no- auditoría recurrentes y no
recurrentes, así com o entre aquellos que producen economías de alcance
para la función de auditoría y aquellos otros que no.
- Para casos de compañías con altas auditorías fallidas.
Ruddock et. al. (2003)
82
realizaron una replica del trabajo que ellos
m i sm os realizaron en el año 2002. En este caso utilizan una m uestra formada por
4.708 entidades som etidas a auditoría y lo s datos obtenidos los tratan de nuevo
m ediante una regresión logística.
Los resultados vuelv en a m ostrar que los altos vo lúmenes de serv icios
adicionales a la auditoría no están asociados con la reducción del
conservadurism o en los beneficios. Este resultado es tam bién robusto con varias
m edidas del potencial impacto sobre la independencia del auditor de dichos
servicios adicionales.
Por todo ello, los autores afirm an que es improbable que los recientes
actos legislativ os, que restringen el sum i nistro de otros servicios, deriv en en un
increm ento de la independencia real. No obstante, sería conveniente tratar en
futuras investig aciones si, el sum inistro de altos v olúm enes por otros servicios,
tendría un efecto im portante en la independencia aparente.
Las lim itaciones del trabaj o están relacionadas precisam ente con la
anterior cuestión. La prueba realizada en el trabaj o se refiere al efecto potencial
de reducción en la independencia real. Podría ocurrir, sin embarg o, que sí
existieran efectos en la vertiente aparente de la independencia. La cuestión, en
este caso, sería encontrar una form a de medir lo anterior.
Capítulo 5
292
Por su parte, Raghunandam (2003)
83
analiza la relación que existe entre
la provisión de servicios de no- auditoría y la ratificación del auditor. Para ello
trabaja con datos procedentes de 172 entidades som etidas a auditoría.
El análisis llevado a cabo en el trab ajo, sobre los votos de los accionistas
de las com pañías integradas en el m odelo, indica que la proporción de
accionistas que votan en contra o se abstie nen de ratificar al auditor externo está
positivam ente asociada con el nivel del ratio de honorarios de no-auditoría
(HNA ). Por tanto, los resultados pr oporcionan soporte em pírico a las
afirm aciones de la Securities Exchange C omm ission (SEC) de que la revelación
de honorarios pagados a los auditores puede influenciar las decisiones de v oto de
los accionistas. No obstante, en las com pañías con grandes ratios de HN A (m ás
de 4 puntos), la m edida de ratificación de los accionistas fue casi el 97%. Esto
sugiere que en este tipo de com pañía los accionistas no perciben que la
independencia del auditor esté dañada aunque existan altos honorarios por otros
servicios. D e esta forma, el trabajo fi nalmente no arroja resultados plenam ente
concluyentes.
Adem ás, es preciso tener en cuenta que los requisitos de revelación de
honorarios son todavía m uy recientes, po r tanto, la reacción de los accionistas
podría cam biar a lo largo del tiem po. Por ello, es preciso realiz ar nuevas
investig aciones para determ inar si el com p ortamiento de los inv ersores puede ser
diferente en el futuro.
En el trabaj o de Geiger y Rama (2003)
84
se ponen en relación la
m agnitud de los honorarios por auditoría y otros serv icios con la probabilidad de
recibir una opinión calificada de em presa en funcionamiento en el inform e de
auditoría. Para lleva a cabo su trabajo trabaj aron con datos de 132 com pañías
som etidas a auditoría que esos mom entos estaban atravesando por problem as
financieros.
82
Ver C uadro 5.64; Ane xo I
83
Ver C uadro 5.65; Ane xo I
84
Ver C uadro 5.66; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
293
A diferencia de lo que m uchos investig adores y organism os reg uladores
proclam an, los resultados del trabaj o indican que existe una relación positiva
sign ificativa entre la m agn itud de honorarios por servicios de auditoría y la
probabilidad de recibir una opinión neg a tiva sobre em presa en funcionamiento.
Pero, por el contrario, no existe una as ociación significativ a entre los honorarios
por servicios de no- auditoría y las o piniones plasm adas en el informe de
auditoría.
Nuevam ente, Raghunandan y Ram a (2003)
85
realizaron un trabajo donde
investig aron el com portamiento de los accionistas con respecto a la ratificación
de los auditores, pero esta vez también teniendo en cuenta la composición del
Com ité de Auditoría. En este caso utiliz aron una m uestra compuesta por 199
entidades som etidas a auditoría.
A diferencia que Raghunandan (2003), en esta ocasión, los resultados
del trabajo indican que, en las compañías donde se pag an altos honorarios por
servicios de no- auditoría, es m enos probable que los accionistas voten en contra
de la ratificación del auditor si el C omité de Auditoría está com puesto
íntegram ente por directores independientes.
De esta forma, la ev idencia mostrada en el trabajo proporciona soporte
em pírico a las afirmaciones de la Securities E xchang e Com mission (SEC ) de
que la com posición del Comité de A uditoría influy e en las percepciones y
acciones de los accionistas
No obstante, los autores adv ierten que el baj o porcentaje de votos en
contra de la ratificación del auditor indica que los resultados del trabajo deben
ser interpretados con cautela.
Por su parte, Raghunandam et al. (2003)
86
analizan la relación existente
entre los honorarios por otros servicios y las modificaciones de los Estados
85
Ver C uadro 5.67; Ane xo I
86
Ver C uadro 5.68; Ane xo I
Capítulo 5
294
Financieros. Para llev ar a cabo su inve stig ación los autores trabaj an con datos
procedentes de 110 entidades auditadas con Estados Financieros m odificados.
Los autores concluyen que sus resultados no son consistentes con las
preocupaciones de la Securities Exchang e Com mission (SEC), los legisladores y
otros usuarios, de que los honorarios por serv icios adicionales o los honorarios
totales pagados al auditor influyen de form a inapropiada en la auditoría de form a
que posteriormente los Estados Financieros del cliente son subsiguientem ente
m odificados.
Por tanto, concluyen, a diferencia que otros m uchos autores, que la
realización de otros serv icios por parte de los auditores no tiene una influencia
negativ a en la independencia del auditor y, por tanto, no perj udica la calidad de
la actividad de auditoría.
Dopuch et al. (2003)
87
realizan una interesante investig ación sobre la
vertientes aparente y real de la independe ncia del auditor. P ara llevar a cabo su
estudio plantean varios escenarios fic ticios a un conjunto de 72 estudiantes de
econom ía en el rol de inversores potenciales.
Los resultados del trabajo muestran que la rev elación de inform ación
sobre servicios adicionales prestados a los clientes no increm enta la exactitud de
la opinión de los inversores sobre el grado de independencia real del auditor,
salvo en aquel escenario en el cual el auditor fue independiente tanto de form a
real com o aparente. Sin em bargo, la inform ación sobre honorarios por otros
servicios redu jo significativ amente la exactitud de las opiniones de los
inversores sobre la independencia real en aquellos escenarios donde el auditor
fue independiente de form a real pero no aparente y vicev ersa.
Los autores concluyen, por tanto, que los requisitos de rev elación de
inform ación sobre honorarios por servicios adicionales no contribuyen a m ej orar
87
Ver C uadro 5.69; Ane xo I
Revisión de la literatura de in vestigación
295
la exactitud de las opiniones de los inversores sobre la independencia de los
auditores.
En la investig ación llevaba a cabo por I yer y Ram a (2004)
88
se analizan
las implicaciones que puede tener el hecho de que los auditores perm anezcan
largo periódos auditando a los m i sm os clientes (ausencia de rotación). Para
llevar a cabo su estudio platean un cu estionario a un conjunto de 124 auditores
no ejercientes.
Los resultados del trabajo indican que es menos probable que se
produzca un intento de persuadir a los auditores en situaciones contables
com plicadas (que requieren de la interp retación o juicio del profesional) en
aquellas compañías donde el auditor permanece un tiem po largo con el cliente.
Sin em bargo, los resultados no m uestran que la am plia perm anencia del auditor
con un m i sm o cliente sea aprovechada por los mism os para intentar erosionar la
independencia y la objetividad del profesional.
Por tanto, los autores afirm an que las preocupaciones de los leg i sladores
por los am plios periodos que los auditores verifican las cuentas a un m ismo
cliente no tienen soporte em pírico, por tanto, tampoco resultaría adecuado
im plantar medidas de rotación de firm as o auditores.
Finalm ente, presentamos el trab ajo de Reynolds et al. (2004)
89
en el que
los autores analizan la relación entr e la presentación de otros serv icios
profesionales por los auditores con el incr emento de la g estión de beneficios en
los Estados Financieros de las em presas clientes.
Los autores utilizan datos prov enientes de una amplia m uestra de 4.148
entidades auditadas para analizar la influencia de los honorarios por otros
servicios en la o bjetividad del auditor.
88
Ver C uadro 5.70; Ane xo I
89
Ver C uadro 5.70; Ane xo I
Capítulo 5
296
Lamentablem ente el trabaj o arroja re sultados contradictorios, ya que en
un primer m omento, los autores detectan una relación positiv a entre los
deveng os anormales en los beneficios y los honorarios por otros servicios, pero
cuando se incluye com o variable de control el tamaño del cliente entonces la
anterior relación sign ificativa desaparece.
A continuación, en el sig uiente epígrafe procedem os a realizar una
síntesis de los principales tópicos que ha n sido objeto de estudio por la literatura
de investig ación empírica.
5.3. Principales relaciones an alizadas por la literatura.
Com o se ha puesto de manifiesto a lo largo del presente capítulo, los
trabajos incluidos en este bloque f undam entalmente tratan de identificar
relaciones entre los serv icios de no- auditoría y otras va riables relevantes. A
m odo de resumen, pasam os a continuación a clasificar estos trabaj os en función
de su principal objeto de análisis. No obstante, hem os de aclarar que, aunque un
trabajo esté incluido dentro de una de terminada categ oría, no significa que no
pueda tratar, de form a secundaria, otro as pecto al que hacen referencia el resto
de relaciones señaladas. De form a general, hem os identificado las siguientes:
• La prestación de servicios de no- auditoría y el daño en la independencia
del auditor : T itard, 1971; Firth, 1980; S hockley , 1981; Simunic, 1984;
Pany y Reckers, 1984; Sam pson, 1985; Dopuch y King, 1991; Wines,
1994; Bartlett, 1993; Bark ess y Sim nett, 1994; Canning y Gwilliam ,
1999; Beeler y Hunton, 2000; Swange r y Chewning, 2001; Defond et
al., 2002; Flam ing, 2002; Sim ne tt et al., 2002; Ferguson, 2002;
Hackenbrack y Elm s, 2002; Oliverio y Newman, 2002; Craswell et al.,
2002; Church y Z hang, 2002; García et al., 2003; Dopu ch et al., 2003;
Reynolds et al., 2004.
• Los honorarios por servicios de audito ría y los honorarios por servicios
de no- auditoría : Simunic, 1984; Palm rose, 1986; Abdel-k halik, 1990;
Revisión de la literatura de in vestigación
297
Barkess y Simnett, 1994; Ez zam el et al., 1996; Firth, 1997 b; Antle et al.,
2002; Lai y Yim , 2002; Whisenant et al., 2002; Whisenant et al., 2003;
Anderson et al., 2002; Fi rth, 2002; Carson et al ., 2002; Ferguson, 2002;
Sim nett et al., 2002.
• Las características del Com ité de Auditoría y la m agnitud de honorarios
de no- auditoría : Abbott et al., 2001b; Abbott et al., 2001c.
• Los honorarios por servicios de no- auditoría y la g estión de beneficios
en las entidades auditadas : Gore et al., 2001; Callaway et al., 2002;
Antle et al., 2002; Frankel et al., 2002a; Frank el et al., 2002b; Ruddock
et al., 2002; Ruddock et al., 2003; Ashbaug h et al., 2003; Chung y
Kallapur, 2003.
• Los honorarios por servicios de no- auditoría y la rem uneración que
perciben los directivos de las com pañías : Chen et al., 2002.
• La influencia de la revelación de inform ación sobre honorarios de no-
auditoría y la adquisición relativa de serv icios de no-auditoría : Scheiner,
1984; Abbott et al., 2001a.
• La influencia de la revelación de inform ación sobre honorarios por
auditoría y por otros serv icios en la independencia del auditor : Lennox,
1999; Craswell y Francis, 1999; Ga y nor, 2002; Hackenbrack y Elm s,
2002); Church y Z hang, 2002.
• Las características de las firm as de auditoría y la prestación de serv icios
de no- auditoría : Anderson et al., 2002.
• La perm anencia de los auditores con los mism os clientes y la
adquisición de servicios de no- auditoría : Beck et al., 1988b; Richard y
Vanstraelen, 1999; Iy er y Ram a, 2004.
Capítulo 5
298
• Las diferentes categorías de serv icios de no-auditoría y los honorarios de
auditoría : Ezz amel et al., 2002.
• La influencia de la prestación de servicios de no- auditoría en la tom a de
decisiones de inversión y de crédito : Mck i nley et al., 1985; Pany y
Reckers, 1988; Gul, 1989; Pany y Lowe, 1995; Pany y Lowe, 1996.
• La provisión de serv icios de no-auditoría y el esfuerzo y honorarios de
auditoría : Davis et al., 1993.
• La Teoría de la Agencia y la adquisición de servicios de no-auditoría :
Parkash y Venable, 1993; Firth, 1997a.
• La provisión de serv icios de no-auditoría y la opinión reflej ada en el
inform e de auditoría : Firth, 2002; Geiger y Ram a, 2003.
• Las características de la entidad auditada y la adquisición de servicios de
no- auditoría : Palmrose, 1988.
• La satisfacción de las necesidades de los clientes y la demanda de
servicios de no- auditoría : Turner et al., 1999; Houghton e I kin, 2001.
• La provisión de servicios de no-auditoría y la ratificación del auditor :
Raghunandan, 2003; Rag hunandan y Ram a, 2003.
• La provisión de servicios de no- auditoría y los Estados Financieros
m odificados : Raghunandan et al., 2003.
Com o puede observarse en la clas ificación anterior, la categoría de
trabajos más abundante es aquella que es tudia los efectos de la prov isión de
servicios adicionales a la auditoría en la cualidad de independencia de los
auditores. Pero hemo s de puntualizar que, en g eneral, la may oría de trabaj os
Revisión de la literatura de in vestigación
299
tam bién tratan esta cuestión, aunque no constituya su obj etivo prim ordial de
análisis.
Si bien existe en nuestro país una literatura abundante que aborda el
análisis de la provisión conjunta de auditoría y otros servicios, sin em bargo,
hem os de m anifestar que, a diferencia de lo que ocurre en el ámbito
internacional, los trabajos de caráct er em pírico sobre la cuestión son
prácticam ente escasos o inexistentes. Con el objeto de paliar esta deficiencia, a
partir del capítulo sexto del presente trab ajo, abordamos el análisis de la cuestión
desde una perspectiva em pírica.
En definitiva, todos los estudios ana lizados en este capítulo han puesto
de m anifiesto la importancia del conflic to que provoca la prestación conjunta de
servicios de auditoría y no-auditoría, lleg ando los autores en ocasiones a
conclusiones contradictorias. Por este motiv o, tenemos que plantearnos la
necesidad de realizar nuevas inv estigaciones que ay uden a dar un paso adelante
en la dism inución de la polémica existente y que, consecuentem ente, repercutan
en un m ayor bienestar de la sociedad en general y de la profesión auditora en
particular.
A continuación, en la segunda parte del trabajo, presentam os nuestra
contribución em pírica sobre la polémica po r la prov isión conjunta de múltiples
servicios por parte de los auditores.
A nuestro entender, el buen funcionam i ento de los m ercados de
productos y servicios es una cuestión fundam ental en el desarrollo de la
econom ía de cualquier país. En ocasione s, son los propios m ercados los que
pueden solucionar las cuestiones o proble m as que aparezcan de form a interna,
pero determ inadas situaciones requieren la existencia de un conj unto de norm as
que se encarguen de su reg ulación. Por ello, los organism os reguladores ponen
especial atención en la vig ilancia y el control de la marcha de los m ismos.
Por ello, y dada la importancia de la leg islación de la actividad de la
auditoría, el obj etivo de nuestra inv es tigación em pírica en la siguiente parte del
Planteamiento teórico
309
Antes de continuar, consideram os necesario realizar un breve resumen
de algunas cuestiones, relacionadas con la utiliz ación de m étodos de
investig ación social, que consideramos f undam ental tener en cuenta en nuestro
trabajo y que están recogidas en el Código I nternacional de prácticas legales en
m ateria de investigación de m ercado y opinión (Múria y Gil, 1998).
Dicho códig o está destinado a facilitar, a las personas físicas y jurídicas,
un conjunto de reglas aceptables para todos en el plano internacional,
pudiéndose aplicar a estudios m ultinaciona les y nacionales. Cuando en un país
dado existe un código nacional, puede darse el caso que este últim o contenga
disposiciones m ás estrictas que el códi g o internacional sobre ciertos puntos
específicos; en este caso, el código nacional debe ser aplicado. Las prácticas
nacionales e internacionales deben, naturalm ente, en todos los casos,
conform arse con las leyes de los países concernientes.
Señalam os a continuación los princi pios de base, establecidos en el
Código I nternacional, que deben respetarse en todo m om ento:
• Los estudios de mercado y de opinión se apoyan en la confianz a,
confianza en el hecho de que son realizados con toda honestidad y con
toda obj etividad, sin que las personas entrevistadas sean im portunadas o
sufran m olestia alguna y sustentándose en la colaboración v oluntaria del
público.
• Al público, en general, o a cualquier otro interesado, debe serle
garantiz ada la seguridad de que todo estudio de m ercado es realiz ado en
estricta conform i dad con las disposiciones del presente código, y que sus
derechos en cuanto a la protección de la persona privada son respetados.
En particular, el público debe esta r seg uro de que cualquier información
personal y/o confidencial, proporci onada durante la realización de un
estudio, no será transm itida sin su acuerdo previo a toda persona u
organism o oficial o privado externo a la org anización del técnico, y que
Capítulo 6
310
estas informaciones no serán utiliz adas para ningún otro fin que no sea
el estudio de m ercado.
• Los estudios deben, igualm ente, ser realizados conform e a los principios
de la com petencia legal, tal y com o son g eneralmente comprendidos y
aceptados, y en estándares técnicos el ev ados. Los técnicos de estudios
de m ercado y de opinión deben siempr e estar dispuestos a com unicar las
inform aciones necesarias que permitan com probar la calidad de sus
trabajos y la validez de sus resultados.
Asim ismo, consideram os prim ordial en la realiz ación de nuestro trabaj o
el respeto de los derechos de las personas entrevistadas reconocidos en el
Código I nternacional:
Artículo 1 : Cualquier afirm ación hecha para asegurarse la coo peración de una
persona entrevistada y todas las garantías concedidas a las m ism as, tanto orales
com o escritas, deben ser debidamente respetuosas y ciertas.
Artículo 2 : El anonim ato de la persona entrevistada debe ser estrictamente
respetado. Ninguna información que pueda servir para identificar a las personas
entrevistadas, sea directa o indirectam ente, no debe ser divulg ada a nadie, a
excepción del personal de investig ación perteneciente a la organiz ación del
técnico que necesita de estas informaciones para la realiz ación y el control de las
entrevistas, tratam iento de los datos, etc. Estas personas deben aceptar de
m anera explícita no hacer ningún uso de estas inform aciones.
Pasam os a continuación a analizar con detalle todas las características y
peculiaridades que tiene el método de inv estigación social utilizado en nuestro
trabajo: el cuestionario.
Planteamiento teórico
311
6.2. Los cuestionarios como mé todo de investigación social.
6.2.1. Conceptualización de los cuestionarios.
Según el C ódigo I nternacional de prácticas legales en m ateria de
investig ación de mercado y opinión (Muría y Gil, 1998) los estudios de m ercado
tienen com o obj etivo analiz ar los mercados de productos y de servicios de toda
naturaleza. Su función consiste, particularmente, en analiz ar de form a
sistem ática el com portamiento, las actitudes y las opiniones de las personas
individuales y las organiz aciones.
De esta form a aparecen las encuestas como una forma habitual de
obtención de datos en Ciencias Sociales y en estudios prospectivos
1
. Este
m étodo supone establecer un proceso de co m unicación en el que el investig ador,
de acuerdo a sus necesidades y objetivos, establece qué se pregunta, de qué
form a se pregunta, a quién y dónde, lo que los ingleses v ienen a llamar las cuatro
cuestiones “W” (What, How, Who, Where).
La encuesta no es un método de inv estigación social nuev o, sino que se
viene utiliz ando desde hace mucho tiem po. Díaz de R ada (1999) indica que es
uno de los procedim ientos más populares de recog i da de datos desde el gran
desarrollo de la investig ación de mercados y opinión en la sociedad americana
de los años cuarenta.
El cuestionario aparece com o una tipología específica de encuesta o, tal
y com o establecen García et al. (1999), se considera una de las herram i entas
fundam entales en la práctica de las encuestas.
La Asociación Mundial de profesionales de la investig ación de mercados
y opinión pública (ESO MAR) establece en su “Guía para la publicación de
1
Aquello s realizad os co n el fin de expl orar o pred ecir el fut uro en un a determinad a materia.
Capítulo 6
312
estudios de opinión”
2
que un cuestionario consiste en el estudio de la actitud y
creencias de las personas sobre cuestiones políticas, sociales y dem ás. Este tipo
de investig ación se integra en el ámbito global de la investig ación social y de
m arketing y está sujeta exactamente a los m ismos requisitos profesionales y
éticos que otras formas de inv estigación. Sin em bargo, la inv estigación de
opinión pública tiende a ser un ám bito esp ecialm ente “sensible”, ya que trata con
asuntos que suscitan m ás interés público y em otivo que los proy ectos
com erciales de investigación de m ercados. Adem ás, las conclusiones tienen
m ayor difusión y debate y en ocasiones se presentan de manera prov ocativa o
incluso tendenciosa.
De acuerdo con Osorio (2003), el cu estionario puede describirse com o
un m edio útil y eficaz para recog er información en un tiempo relativam ente
breve. La definición anterior, aunque c oncisa, nos parece interesante por dos
m otivos:
• Resalta la característica de utilidad de los cuestionarios . Es decir, establece
que son útiles o eficaces para la consecución de los objetivos
preestablecidos.
• Subraya la característica de eficiencia de los cuestionarios . En definitiv a,
destaca la relevancia del factor tiem po, el cual en num erosas
investig aciones, incluida la nuestra, adopta tam bién una enorme
im portancia.
Sin embarg o, hay que aclarar que la utilización de cuestionarios com o
m étodo de investigación no constituy e ninguna panacea, y a que también pueden
ocasionar num erosos inconvenientes que analizarem os m ás adelante.
2
h t tp : / / www. ae d e mo .e s /p d f/n o r mas _ es o ma r_ c u e st i o n a ri o s . p d f
Planteamiento teórico
313
6.2.2. Tipología de cuestionarios.
Existe una variedad m uy am plia de tipos de cuestionarios. Presentamos a
continuación algunas de las cl asificaciones m ás extendidas:
A) Según el tipo de pregunta utilizado :
1. Cuestionario restringido o cerrado : es aquel que dem anda respuestas breves,
específicas y delim itadas (preguntas cerradas).
2. Cuestionario no restringido o abierto : es aquel que permite respuestas m ás
am plias y generales (preg untas abiertas).
3. Cuestionario m i xto : se trata de una com binación de los dos anteriores. En él
existen tanto respuestas cerradas com o abiertas.
B) Según el grado de concreción de las preguntas :
1. Cuestionario estructurado : contiene preguntas con un alto g rado de
form alización y estandariz ación.
2. Cuestionario no estructurado : existe una may or libertad en las preguntas y
no es necesario un orden estricto.
3. Cuestionario sem i estructurado : es preciso respetar un orden, pero no de
form a rigurosa.
6.2.3. Tipología de preguntas.
En función de la clasificación anteri or podem os encontrar los siguientes
tipos de preguntas en los cuestionarios:
Capítulo 6
314
• Preguntas cerradas : son aquellas en las que puede establecerse previam ente
las posibles respuestas de los encuestados. Los suj etos deberán, por tanto,
contestar señalando una o varias de las alternativ as que se les proporciona.
Múria y G il (1998) establecen que las preguntas cerradas son aquellas en las
que se han definido las alternativas de respuesta posibles. Para ello, el
elaborador del cuestionario ha utilizado inform ación objetiva o subj etiva que
disponía, siendo ésta obtenida por div ersos métodos o técnicas de
exploración, en la m ayor parte de los casos cualitativ a.
A su v ez, este tipo de preg untas suelen div idirse en las siguientes categorías
(Ruiz et al., 1998):
- Preguntas de respuesta dicotóm ica y m últiples :
Dicotómicas : son aquellas en las que la inform ación se subdiv ide
dicotóm i cam ente en dos categorías (por ejemplo, Sí o No, Hom bre o Muj er).
Constituy en los tipos más básicos de preg untas, ya que son fáciles de
form ular, contestar y tabular.
Múltiples : se em plean cuando la alternativa de respuesta para la preg unta es
superior a dos (por ejemplo, Diplom a do, Licenciado, Ing e niero o Doctor).
- Preg untas de escalas de medición de actitudes y respuestas : las escalas son
instrum entos de medida que se ba san en la idea de clasificación,
aprovechando a la par las propiedades semánticas de las palabras y las
características de los núm eros (por ej emplo, 1=Muy de acuerdo...5=Muy en
desacuerdo).
• Preguntas abiertas : son aquellas en las que las respuestas no puede
determ inarse de antem ano o bien existe una variedad de respuesta m uy
am plia que no es susceptible de presentarse en forma de opciones brev es.
Planteamiento teórico
315
Para Múria y Gil (1998) son preg untas donde o bien no sabem os qué tipo de
contestación nos pueden dar los entrevistados o, a pesar de tener una cierta
aproxim ación, dej amos al indiv iduo expresarse de forma libre. El
entrevistado responde con sus propias palabras a una cuestión planteada por
el entrevistador.
I gualm ente, pueden subdividirse en las sig uientes categorías (R uiz et
al., 1998):
- Preguntas abiertas básicas : se utilizan para recoger inform ación con un
m í nim o de indicaciones para el en cuestado (por ejemplo, “En caso
afirm ativo, indique el nom bre de la asociación a la que pertenece...”).
Es im portante tener en cuenta que este tipo de preg untas resultan m uy
costosas de formular, codificar, tabular y analizar, y sólo deben utiliz arse si
tienen un propósito específico que no puede ser solventado con otra fórm ula
(Múria y Gil, 1998).
- Preguntas de seg uim iento : en ella se busca profundizar o clarificar alguna
cuestión m anifestada anteriormente po r el encuestado (por ejemplo,
“¿Podría explicar por qué m otivos prefiere la opción anterior?”.
6.2.4. Recomendaciones para la construcción de cuestionarios.
Aunque los objetivos perseguidos por nuestra inv estigación y otras
restricciones referentes al coste de la inv estigación (en térm inos tem porales y
m onetarios), nos han llevado a eleg ir el cuestionario como m étodo, es preciso
aclarar antes de continuar, que su utilización pued e ocasionar num erosos
problem as. Por todo ello, es necesario mentaliz arse previam ente de la existencia
de los m i sm os, con el obj etivo de luchar en todo m omento para que éstos no
lleguen a producirse.
Capítulo 6
316
En este sentido resulta adecuado la adopción de m edidas preventivas que
eviten la aparición de problem as posterio res. Best (1974) establece las siguientes
sugerencias con relación a la construcción de cuestionarios:
• Debe ser tan brev e como sea posible y sólo lo suficiente extenso para
obtener los datos esenciales.
• Debe presentar un aspecto atractiv o.
• Las instrucciones deben ser claras y com pletas. Debe comp robarse que los
térm inos importantes se hallan definidos: cada preg unta im plica una sola
idea; todas ellas están expresadas tan sencilla y claram ente como sea
posible, de m anera que permita respuest as fáciles, exactas y sin am bigüedad.
• Debe exponer clara y cuidadosamente la importancia del tem a al cual se
refiere. Las personas estarán m ás dispuestas a responder si saben cómo serán
utilizadas sus respuestas.
• Las preguntas deben ser objetivas, sin sug estiones hacia lo que se desea
com o respuesta.
• Las preguntas deben presentarse en un orden psicológ ico correcto,
precediendo las de tipo general a las específicas. D eben evitarse las
preguntas m olestas.
• Debe ser fácil de clasificar o interpretar.
• Antes de aplicar un cuestionario a un grupo num eroso, conv iene
experim entarlo con un grupo reducido de suj etos lo m ás semejantes a las
personas a la que se va a encuestar. Esta aplicación previa tiene por objeto
detectar preguntas e instrucciones am biguas que posteriorm ente pueden
Planteamiento teórico
317
restar validez al instrumento. E s lo que se denom ina cuestionario piloto de la
prueba
3
.
• Al elaborar el cuestionario es necesario establecer la form a en que será
tabulado e interpretado. Una de las formas m ás sencillas de tabular un
cuestionario es construir una tabla de do ble entrada, en uno de cuy os ejes se
registra a los encuestados o el núm ero de form ulario si se aplicó en forma
anónim a, y en su otro ej e se colocan las preguntas o el núm ero que las
representa. De este modo es posible obtener rápidam ente una visión g lobal
de las respuestas dadas por cada uno de los individuos.
Ruiz et al. (1998) señalan una serie de directrices que deben ser ev itadas
por todo aquel investig ador que necesite enfrentarse, de un modo rig uroso y
científico, al diseño de los cuestionarios:
- Las preguntas con alto grado de am bigüedad.
- La mala estructuración o s ecuenciación de las preg untas.
- La elección inadecuada de la muestra de población.
- Los cuestionarios con excesivo núm ero de ítems.
- Los cuestionarios elaborados sin pruebas de validación piloto.
- La utilización errónea de escalas de m edida.
- Los errores en la codificación de las preguntas.
Por su parte, Múria y Gil (1998) pl antean un método de prev ención de
errores posteriores a través del plant eamiento de una serie de preg untas. Las
respuestas a dichas preguntas son las que podrán dar pistas a los investig adores
sobre la posible aparición de inc onvenientes en el cuestionario:
• ¿ Estamos realm ente obteniendo respuest a a los obj etivos m arcados en el
estudio?
3
Sob re esta cu estió n vo lveremos a insist ir p osterio rmente en est e mism o capít ulo .
Capítulo 6
318
• ¿Son necesarias todas las preg untas que hemos incluido en el docum ento?
• ¿Serán los entrev istados capaces de contestar a las preguntas? ¿querrán
contestarlas?
• ¿Es un cuestionario que transcurre con ritm o? El entrevistado no deberá
cansarse con la contestación del cues tionario, debiéndose mantener una
alta relación entre las preguntas del m ism o, lo cual im plicaría una
representación en forma de cam pana de Gauss
4
: el ritm o será baj o al
inicio, alcanzará su punto álg ido en el centro e irá descendiendo, con
preguntas de descom presión o relaj ación, al final del cuestionario.
• ¿Tiene el cuestionario una extensión razonable? El docum ento no debe ser
excesivam ente largo, y no debe cansar al entrev istado; pero el único
consejo que se puede dar en este caso es: “léalo a alg unas personas e
intente que lo contesten”. La prácti ca le dirá si es largo o corto.
• ¿ Es la sucesión o secuencia de las preguntas correcta? Ésta es una de las
cosas m ás importantes, aseg úrese que no hay preguntas que influyan en la
contestación de otras.
• Para finalizar, no olvide que si des eam os que el cuestionario parezca una
conversación, debem os incluir introducciones y puentes entre las
secciones del m i sm o, para relaj ación del entrevistado y creación de un
clim a de confianza. No sea usted taca ño con el texto de las preguntas. Un
cuestionario debe ser una historia a contar.
De la mism a forma, Ag uado (2003) realiza las sigu ientes
recom endaciones a tener en cuenta en la formulación de cuestionarios:
1. Debe cum plir dos propósitos :
4
Distrib ució n No rmal o en forma de cam p ana.
Planteamiento teórico
325
Ruiz et al. (1998) recomiendan el seguim iento de una serie de fases
m etodológicas en la realización de encuesta s (Gráfico 6.1.). En nuestra opinión,
la adecuada planificación del proceso de elaboració n del docum ento final tiene
una enorme im portancia, ya que de esta form a podrem os prever y evitar la
aparición posterior de circunstancias que perjudiquen el obj etivo final de nuestro
trabajo.
Cuadro 6.1. Fases de la metodología de encuestas
Fuente : Ruiz et al. (1998)
DEFINICIÓN DEL ESTUDIO
Se conc retan los f ines, objetivos y se platea n las hipótesis de la inv estigación
SELECCIÓN Y DEFINICIÓN DE LAS VA RIABLES
DISEÑO DEL CUESTIONA RIO
Elecció n d el tip o d e cuesti onari o
Dis eño de preg untas
La codificació n d el cuest ion ario
Selecci ón d e la muestra
VALIDA CIÓN Y P RUEBA DEL CUESTIONA RIO
TRATAM I EN TO Y AN ÁLI SI S DE LA I NF O RM AC IÓ N
Revisió n del cuesti onari o, co di ficación y prep aración de la Base d e Datos, interp retació n
de los da tos, conocim iento de la evolución de l estudio y prese ntación del inf orme fina l
Capítulo 6
326
6.3.1. Defi nición del estudio.
La razón de ser de la utilización de un cuestionario com o método de
investig ación está mo tivada por la existencia a priori de un proy ecto definido.
Por tanto, deben ser los objetivos de dicho proyecto los que guíen en todo
m omento la realiz ación del cuestionario.
De acuerdo con Ruiz et al. (1998), lo prim ero a la hora de diseñar un
cuestionario centrado en el estudio del usuario de información, es establecer
cuáles son sus finalidades, es decir, para qué ha de servir la inform ación que
generará el estudio. En todo análisis de esta índole se debe tener claro: qué se
quiere saber exactam ente, para qué se quier e hacer el estudio, de qué decisiones
concretas no se está seguro y si es necesario obtener m ás información. A demás,
se han de precisar los objetivos específicos del trabajo de la forma m ás concreta
posible para conseguir las fina lidades prev iamente definidas.
Por su parte, Múria y G il (1998) señalan que deberá establecerse una
lista de obj etivos que definan la inform ación que debem os obtener con el
cuestionario. Dicha lista constituirá la base del docum ento a redactar.
6.3.2. Selección y defi ni ción de las variables.
Una vez que hem os definido claram ente los obj etivos del estudio que
pretendem os realizar, necesitam os materializ ar nuestros propósitos a través de
las variables adecuadas.
En definitiv a, hemos de conocer cuáles son las v ariables que queremos
incluir en nuestro estudio y saber de fo rm a explícita y unív oca qué representan.
Esto facilitará enorm emente la construcción del cue stionario y el posterior
análisis e interpretación de los datos.
Con los obj etivos y las hipótesis concretas delante de la m esa de trabajo,
hay que elaborar la lista de las variables que querem os m edir, explicitando la
Planteamiento teórico
327
denom inación y definición de cada una de e llas de la form a m ás clara posible.
Una vez que sabem os cuáles son las variables que interv endrán en nuestro
estudio habrá que establecer su tipo y defi nir para cada una de ellas los va lores,
escalas de m edida y categorías que pueden tomar. Por últim o, es preciso señalar
que puede ser interesante utilizar una plantilla para facilitar esta tarea de
definición de variables. En ella se reg istrarán los siguientes datos (Ruiz et al.
1998):
- el nombre de la v ariable
- una explicitación de lo que mide la v ariable
- los obj etivos perseg uidos
- el tipo de variable (cuantitativ a, continua, discreta, cualitativ a)
6.3.3. Diseño del cuestionario.
6.3.3.1. Elección del tipo de cuestionario.
De acuerdo con las clasificaciones es tablecidas anteriorm ente en este
m i sm o capítulo, se procederá a elegir aquel tipo de cuestionario que m ej or se
adapte a los objetivos y características de nuestra inv estigación.
6.3.3.2. Diseño de las preguntas
En función de los obj etivos del estudio y las variables establecidas a
priori, se procederá a la elección de la tipolog í a de pregunta que perm ita, de una
form a más adecuada, la obtención de la inform ación necesaria.
Adem ás de la decisión relativa al tipo de preg unta a aplicar, el
investig ador debe poner un cuidado extremo en la redacción de cada una de las
preguntas. Com o señala Ruiz et al. ( 1998) debe enfrentarse a dos problem as
diferenciados: cóm o preguntar y qué tipo de preg untas utilizar.
Capítulo 6
328
En definitiva, es preciso subray ar la importancia que asum e esta fase del
proceso en la calidad final de la investig ación. La redacción de preguntas
com plicadas, am bigu as o mal definidas en g eneral puede llevar al fracaso total
del trabajo de investigación.
Debido a la relevancia que adqui ere el diseño de las preguntas,
consideram os adecuado señalar a continuación una serie de reglas básicas para la
confección de las m i sm as (Ruiz et al. 1998):
• Si se quieren respuestas concretas las preguntas deben ser
concretas.
• No deben hacerse preguntas que conteng an potencialm ente las
respuestas.
• Las preguntas que adm iten varias respuestas deben ser definidas
cuidadosam ente.
• El núm ero de categorías de las respuestas es tam bién muy
im portante. Raramente son necesarias m ás de 5 ó 7 categorías
en preguntas de actitud o de opinión. Cuando sean necesarias
m ás categorías, es preferible desglosar la pregunta en v arias con
m enos categorías cada una.
• Las preguntas deben ser neutrales. No deben incorporar juicios,
opiniones o valoraciones.
• El encuestado no debe esforzarse en recordar, es conveniente
facilitar su m emoria.
• El orden del cuestionario deberá ser lógico. Las preguntas deben
hacerse por tem as afines y en orden de dificultad creciente. Las
preguntas m ás sencillas han de ir al principio del cuestionario.
Planteamiento teórico
329
• El orden de las preguntas no de be afectar a las respuestas.
• Los identificadores del encuestado deben ir al final del
cuestionario
6
.
6.3.3.3. El proceso de codifi cación.
La codificación de los cuestionarios significa la planificación prev ia de
la form a en la que vam os a clasificar, analizar y contar los datos obtenidos de las
diferentes respuestas en los cuestionarios.
En este proceso hay que disting uir dos form as totalm ente diferentes de
codificación dependiendo del tipo de pregunta en concreto:
• Para preguntas cerradas : la codificación resulta relativam ente
sencilla. En este caso, debido a las características de las preg untas,
lo que se produce realm ente es una precodificación. Se trata
básicam ente de asignar un valor num érico a cada posible tipo de
respuesta.
Com o señalan Múria y Gil (1998) sería terriblem ente lento, caro y
lleno de errores si no convertim os previam ente todas y cada una de
las alternativas de respuesta a las preg untas cerradas en códigos
sim ples − cortos − y esos código s los im primim os tamb ién en el
cuestionario. En esto consiste la precodificación del cuestionario y
es algo que nunca se debe obviar en la confección de todo
cuestionario estructurado.
• Para preguntas abiertas : en este caso el asunto se com plica. Aquí
estam os hablando de una codifi cación a posteriori mucho m ás
6
Para e l caso de cuestionar ios no anónim os.
Capítulo 6
330
com plej a. No obstante, y aunque resulta difícil establecer unas
pautas estrictas de cóm o proceder, pueden indicarse las siguientes
fases a seguir para llevar a cabo la codificación en este caso (Múria
y Gil, 1998):
1. Obtención de una submuestra aleatoria de los cuestionarios.
2. Obtención de listados de respuestas liberales y frecuencias.
3. Agrupación por contenidos de respuesta.
4. Redacción del libro de claves.
5. Codificación de los cuestionarios en el lugar reserv ado para ello
y con rotulador de color tal que se disting a del resto del
cuestionario.
6.3.3.4. Selección de la muestra.
En esta fase del proceso y, una vez que hem os delim itado la población
objeto de estudio, procederemos a la elección de los individuos que constituirán
el m arco muestral. Para ello, necesitam os estudiar la técnica de selección de los
individuos que com pondrán la mu estra: el m uestreo.
Siguiendo a Vi dal (2001a), en un prim er mom ento, es preciso distinguir
entre dos grandes g rupos de muestreo:
• Probabilístico : se caracteriza porque se conoce la probabilidad q ue
tiene cada m i em bro del universo para salir seleccionado en la
m uestra y por utiliz ar un proceso de selección que respeta tales
probabilidades, aspectos que perm iten realizar infe rencias
estadísticas estim ando las características poblacionales de la
m uestra.
Este tipo de m uestreo se basa en la elección de los individuos al
azar, es decir, en él cada elem ento de la población tiene posibilidad
de ser elegido com o parte de la mu estra. Por consiguiente, es el
Planteamiento teórico
331
único que realm ente puede garantizar la representatividad de la
m uestra, al asegurar la ausenc ia de sesgos (Ruiz et al., 1998).
• No probabilístico : en él no se conoce la probabilidad que tienen los
m i em bros del universo de ser incluidos en la muestra, de m odo que
la inferencia de los resultados a la población pres enta ma yores
dificultades.
En m uchos casos, la selección de los elementos de la muestra se
realiza a partir de los criterios fijados por el propio encuestador o
investig ador. Por ello, este tipo presenta serios problem as de
validez , y en él la presencia de sesgos incontrolados es un riesg o
constante (Ruiz et al., 1998).
Por tanto, la diferencia entre am bos estriba fundam entalmente en el
conocim iento de la probabilidad de ser el eg ido, y en que el proceso de selección
respete tales probabilidades. En el muestreo probabilístico se conoce tal
probabilidad y se realiz a el proces o de elección en función de ésta
Pero debido a que uno de los obj etivos fundamentales de la
investig ación por encuesta es la realización de inferencias a la población objeto
de estudio, dicho proceso únicamente puede hacerse con el m uestreo
probabilístico.
Otro aspecto que es preciso tener en cuenta es el tam año de la muestra.
Dicho tam año deberá ser lo suficientemente extenso para g arantizarnos la
consecución de los objetivos de la inv estigación. La consistencia de los
resultados del trabaj o estará condicionada por que la m uestra esté integrada por
un núm ero adecuado de elementos.
No obstante, com o señalan Ruiz et al. (1998), no siem pre es necesario
trabajar con una m uestra. En muchos casos resulta estéril porque la población
Capítulo 6
332
objeto es pequeña y la muestra necesaria es casi tan g rande como la propia
población de referencia. No obstante, sí existen situaciones en las que es mejor
trabajar sobre una muestra, com o en los siguientes casos:
- La población obj eto es muy grande.
- El periodo de estudio es muy largo.
- A pesar, de que la población no es muy grande, nuestras necesidades de
precisión no son m uy exigentes.
- Los recursos son insuficientes para hacer un estudio a toda la población,
siem pre es mejor tener una aproximación que no tener nada.
6.3.4. Validación y prueba del cuestionario.
El proceso de evaluación de las de ficiencias que pudieran haberse
com etido en el diseño del cuestionario tiene dos funciones principales (García et
al., 1999):
• Facilitar el proceso de los datos, perm itiendo que la elaboración,
m anipulación y tratamiento de los m ism os se pueda realizar de form a
estandarizada. Así, será conveniente chequear que los identificadores
son correctos, que no existen datos du plicados, que se ha respetado el
tipo y el form ato, etc.
• Mej orar la calidad de los datos con el objetivo de que éstos sean útiles
para la realización de inferencias, que sean de utilidad para futuras
realizaciones y que estén libres de inconsistencias.
Aunque el proceso de elaboración del cuestionario se lleve a cabo con
total precaución y poniendo un cuidado esp ecial en cada una de sus fases, es
necesario, com o hemos m encionado anteriorm ente en este capítulo, realizar
pruebas prelim inares antes de enviar el cuestionario a los individuos integ rantes
de la m uestra final.
Planteamiento teórico
333
En definitiv a, se necesita un ensay o g eneral para ver la efectiv idad del
cuestionario en la práctica, esto constitu y e en realidad un estudio en miniatura
que permite saber si las respuestas satisfacen los objetivos del estudio (Ag uado,
1998).
Dentro de las pruebas prelim inares hemos de disting uir dos categorías:
• El pretest : consiste en pasar el cuestionario a un grupo de personas para
recabar su opinión acerca de posibles dobles interpretaciones, errores en
la form a, apreciación del tipo de letr a, espacio para la contestación de
las preguntas, claridad de la inform ación sum i nistrada, conveniencia de
las preguntas, tiem po de respue sta, etc. (Moreno, 1999).
• La encuesta piloto : en este caso el cuestionario se pasa a un pequeño
grupo de elem entos con el obj etivo de v alidar la encuesta y obtener unos
resultados prelim inares. Es importante que en ella se garanticen las
m i sm as condiciones de realización que el trabajo de cam po real. Su
m i sión radica en contrastar hasta qué punto funciona el cuestionario
com o se pretendía en un primer m o m ento y v erificar si las preguntas
provocan el tipo de reacción deseada. En función de lo anterior, si es
necesario habrá que (Ruiz et al., 1998):
- Elim inar ambig üedades y preg untas superfluas.
- Añadir al cuestionario preg untas relevantes o cam biar el orden
de éstas para agiliz ar el fluj o de respuestas.
Los m i sm os autores señalan que además habrá de v alorar los sig uientes
aspectos:
• Verificación de si el cuestionario responde a los objetivos del
estudio.
Capítulo 6
334
• Com probación de si el cuestiona rio es fluido. Es decir, el
cuestionario debe tener lógica y consistencia interna.
• Com prensión de las preguntas y aceptabilidad por parte del
encuestado.
• I doneidad en la secuencia de las preguntas.
• I doneidad de las respuestas cerradas preestablecidas.
• Discrim inación de las preguntas.
• Valoración de los casos en que nos encontrem os que los encuestados
no responden al cuestionario.
• I doneidad de todos los aspectos del protocolo de procedimientos.
• Proceso de codificación en cues tionarios autocodificables.
• I doneidad y niv el de preparación de los encuestadores.
• Aspectos logísticos: disponibilidad, recog ida y entrada de
cuestionarios, la propia superv isión, etc.
Después de la realización de todas las pruebas prev ias necesarias
estarem os en disposición de proceder al env ío de nuestros cuestionarios a la
m uestra final de individuos.
Diseño de la investigación
343
tratadas en la reform a y que según la opinión de los indiv iduos de nuestra
m uestra también debiera haberse tenido en cuenta.
En lo que respecta a los individuos objeto de nuestra investigación,
hem os considerado adecuado constituir una muestra mixta compuesta por
diversos usuarios atendiendo al cumplim iento de dos características
fundam entales:
• Su grado de im plicación en la actividad de auditoría financiera.
• Su capacidad para aportar puntos de vistas div ersos que nos permitan a la
vez llegar a conclusiones g l obales g enerales.
De esta form a, procedim os a seleccionar a los com ponentes de la
m uestra procedentes de las sigu ientes poblaciones de individuos:
• Firm as de auditoría y auditores individuales.
• Profesores de Contabilidad y Auditoría.
7.2.2. Selección y defi ni ción de las variables.
En este punto del trabajo procedim os a la elección y definición de los
diferentes ítems de interés que nos perm itirán obtener la información relev ante
para la consecución del obj etivo de nuestro trabaj o. A partir de cada uno de los
ítem s anteriores, construimos el conjunto de v ariables que constituirían
finalm ente el cuestionario completo.
Antes de continuar, queremos destacar la enorm e atención y esfuerz o
que llevam os a cabo durante esta fase, ya que éram os conscientes que ello
posteriorm ente nos facilitaría enormem ent e la construcción del cuestionario final
y el su bsiguiente análisis e interpretación de los resultados ob tenidos.
Capítulo 7
344
De esta form a, teniendo como referencia fundam ental el análisis de los
cuatro aspectos modificados en la le g islación que tienen incidencia en la
realización de múltiples tareas por parte de los auditores, definim os los
siguientes bloques de ítem s diferenciados:
BLO QU E 1. INT ROD UCCIÓN DE UN A SE RIE DE INCO MPATIBILIDA DES
CON LA ACTIVIDAD DE AUDI TORÍA EN LA NUEVA LEGI SLACIÓN.
Ítem 1.1. Realización de servicios de diseño y puesta en práctica de
sistemas de tecnología de la información fi nanciera.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de prohibir tales servicios.
• Sobre la adecuación de las excepciones establecidas por la
regulación.
• Sobre la necesidad de que la regulación fuera m ás estricta
con tal prohibición.
Ítem 1.2. Realización de servicios de valoración.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de prohibir tales servicios.
• Sobre la adecuación de las excepciones establecidas por la
regulación.
• Sobre la necesidad de que la regulación fuera m ás estricta
con tal prohibición.
Diseño de la investigación
34
• Sobre la necesidad de establecer con m ayor concreción
algunos térm inos establecidos por la regulación.
Ítem 1.3. Realización de servicios de auditoría interna.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de prohibir tales servicios.
• Sobre la adecuación de las excepciones establecidas por la
regulación.
• Sobre la necesidad de que la regulación fuera m ás estricta
con tal prohibición.
• Sobre la necesidad de establecer con m ayor concreción
algunos térm inos establecidos por la regulación.
Ítem 1.4. Mantenimiento de relaciones empresariales.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de prohibir tales servicios.
• Sobre la adecuación de las excepciones establecidas por la
regulación.
• Sobre la necesidad de que la regulación fuera m ás estricta
con tal prohibición.
Capítulo 7
34
• Sobre la necesidad de establecer con m ayor concreción
algunos térm inos establecidos por la regulación.
Ít e m 1 . . Realización de servicios de abogacía.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de prohibir tales servicios.
• Sobre la adecuación de las excepciones establecidas por la
regulación.
• Sobre la necesidad de que la regulación fuera m ás estricta
con tal prohibición.
Ít e m 1 . . Contratación de altos directivos o personal clave.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de prohibir tales servicios.
• Sobre la adecuación de las excepciones establecidas por la
regulación.
• Sobre la necesidad de que la regulación fuera m ás estricta
con tal prohibición.
Ít e m 1 . . Realización de cualquier tipo de servicio de no-auditoría
llevado a cabo por el socio firm ante del informe de auditoría.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
Diseño de la investigación
34
• Sobre la necesidad de que exista tal prohibición.
• Sobre la extensión de la pr ohibición a todos los miem bros
del equipo de auditoría.
Ít e m 1 . . Percepción de honorarios por la prestación de servicios
distintos a la auditoría por un por centaje indebidamente elevado del
total de los ingresos anuales del auditor de cuentas.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la necesidad de que exista tal prohibición.
• Sobre la necesidad de establecer con m ayor concreción
algunos térm inos establecidos en la regulación.
Ít e m 1 . . Establecimiento de un pe ríodo de cómputo para las
incompatibilidades.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la necesidad de que exista un período de cómputo
para las incom patibilidades con la auditoría.
• Sobre la adecuación de que el período de incompatibilidades
sea m ayor.
Ítem 1.10. Prohibición de otros servicios no incluidos en la reforma.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
Capítulo 7
34
• Sobre la adecuación de prohibir otro tipo de servicios no
incluidos en la reform a de la Ley de Auditoría.
BLOQUE 2. INTRODUCCIÓN POR VEZ PRIM ERA DE UNA REGULACIÓN
SOBRE LOS COMITÉS DE AUDI TORÍA
Ítem 2.1. Obligación para determinadas empresas de contar con un
Comité de A uditoría.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de obligar a un núm ero m ayor de
sociedades a contar con un Com ité de Auditoría.
• Sobre qué tipo de sociedades deberían estar obligadas a
contar con un Com ité de Auditoría.
Ítem 2.2. Establecimiento de los requisito s que debe cumplir el Comité
de Auditoría.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la necesidad de regular de form a m ás concreta los
requisitos que deben cum plir los Comités de Auditoría.
Ítem 2.3. Establecimiento de las competen cias del Com ité de Auditoría.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
Diseño de la investigación
34
• Sobre las com petencias que deberían asumir los Com ités de
Auditoría en relación con la c ontratación de otro tipo de
servicios adicionales.
BLOQUE 3. INTRODUCCIÓN DE NUEVOS REQUISI TOS DE ROTACIÓN A
LOS AUDITORES
Ítem 3.1. Establecimiento de un perí odo de contratación de los
auditores de cuentas.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de regular los períodos de contratación
de los auditores.
• Sobre la adecuación de im poner un período m áximo
im prorrogable en el cual un auditor puede perm anecer con
un m i sm o cliente.
Ítem 3.2. Instauración de la rotación obl igatoria de los miembros del
equipo de auditoría para determinadas sociedades sometidas a
auditoría.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de imponer la rotación oblig atoria de
los m i em bros del equipo de auditoría.
• Sobre la adecuación de imponer la rotación oblig atoria de
los m i em bros del equipo de auditoría a un número m ayor de
sociedades.
Capítulo 7
30
BLOQUE 4. INTRODUCCIÓN DE NUEVOS DEBERES DE PUBLI CACIÓN
DE HONORARIOS
Í tem 4.1. I m plantación a los auditores del deber de publicación de los
honorarios que reciben por servicios de adicionales .
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de im plantar medidas de publicación de
honorarios a los auditores.
• Sobre la adecuación de exigir un may or desglose en los
honorarios publicados por cada tipo de servicio adicional
prestado.
Í tem 4.2. Im plantación a las entidades auditadas del deber de inclusión
del im porte de los honorarios pagados a los auditores en la mem oria de
las Cuentas Anuales.
Las preguntas contenidas en él m i sm o versaron sobre las siguientes
cuestiones:
• Sobre la adecuación de im plantar medidas de publicación de
honorarios a las em presas clientes.
• Sobre la adecuación de exigir un may or desglose en los
honorarios publicados por cada tipo de servicio adicional
prestado.
A continuación, presentam os una plantilla resum en (Cuadro .1) donde
hem os integrado las características fundam entales de los diferentes ítems:
Diseño de la investigación
31
Cuadro 7.1. Característi cas fundam entales de los í tems anali zados.
BLO QUE 1. INTRO DUCCIÓ N DE NUEVOS SERVICI OS
INCOM P ATIBLES
Vari able Objeti vo perseguido Tipo
1.1. Serv icios de dise ño y
pu esta en p ráctica d e sistemas
de tec nología de la inf. f ra.
Determinar la adecu ació n de l a
incom patibilidad establec ida, así com o
la necesi dad de estab lecer excep cion es
Cualitativ a
1.2. Serv icios de v aloración Determ i nar la ad ecuació n d e la
incom patibilidad establec ida, así com o
la necesi dad de estab lecer excep cion es.
Cualitativ a /
Cuantitativa
1.3. Serv icios de auditor ía
interna
Determinar la adecu ació n de l a
incom patibilidad establec ida, así com o
la necesi dad de estab lecer excep cion es
Cualitativ a
1.4. Mantenim iento de
relacio nes empresariales
Determinar la adecu ació n de l a
incom patibilidad establec ida, así com o
la necesi dad de estab lecer excep cion es
Cualitativ a /
Cuantitativa
1. . Servicios de aboga cía Determinar la adecu ación de l a
incom patibilidad establec ida, así com o
la necesi dad de estab lecer excep cion es
Cualitativ a
1. . Contratac ión de a ltos
direc tivos o pers onal clav e
Determinar la adecu ació n de l a
incom patibilidad establec ida, así com o
la necesi dad de estab lecer excep cion es.
Cualitativ a
1. . Cualquier tipo de se rvicio
de no-a uditoría llev ado a c abo
por el socio firm an te del
inform e de a uditoría
Determinar la adecu ació n de l a
incom p atibilidad, as í como la
posibilidad de la ex tensión de la m isma
a otros mie mbros del equipo de
auditoría
Cualitativ a
1. . P erc epci ón de honorarios
por la prestación de servicios
distintos a la a uditoría po r un
porce n taje indebidam ente
elev ado del total de los
ingre sos anua les de l auditor
de cu entas
Concreta r que constituy e exac tame n te
“un porc entaje inde bidame nte elev ado
del total de ingresos de l auditor”
Cualitativ a /
Cuantitativa
1. . P eríodo de cómputo pa ra
las incom patibilidades
Dete rmina r la adec u ac ión del pe ríodo
de tiem po esta blecido.
Cualitativ a /
Cuantitativa
1.10. Otros ser vicios no
prohibidos e n la ref orma .
Determinar la necesid ad d e proh ib ir
otro s servicios.
Cualitativ a.
Capítulo 7
32
Cuadro 7.1. Característi cas fundam entales de los í tems anali zados
(continuación ).
BLO QUE 2. REGULACIÓ N DE LOS CO MITÉS DE AUDI TORÍ A
Variable
Objetivo perseguido
Tipo
2.1. Obliga ción de conta r con
un Com ité de A uditoría
Determinar la adecu ació n del
requis ito de contar c on un
Com ité de Auditoría y la
ex tensión de la oblig ación a
otro tip o d e socied ades.
Cualitativ a / Cuantitativa
2.2. Requis itos que debe
cum plir el Comité de A uditoría
Con cretar más específicam en te
los re quisitos que debe tener e l
com ité para garantiz ar su
corre cto f uncionam iento
Cualitativ a / Cuantitativa
2.3 . Competen cias del Comité
de A uditoría
Determinar cuales serán las
f uncione s espe cífi ca s que
deb erá asumir el comité en la
salvaguard a de la
indepe ndencia del auditor
cuando é ste está prestando otros
servic ios adicionales.
Cualitativ a
BLO QUE 3. NUEVO S REQUISI TOS DE RO TACIÓN A LO S
AUDITORES
3.1. Período de c ontratac ión de
los auditores de cuentas
Determinar la adecu ació n de
establecer u n p erí odo m áxim o
de c ontrata ción rea l.
Cualitativ a / Cuantitativa
3.2. Rotac ión de los m iem bros
del equi po de auditoría cada
años .
Determinar la adecu ació n de
las m edidas de rotación, s u
extensi ón a otras so cied ades y
la im plantación de la rotación
obligatoria de firm as.
Cualitativ a
BLO QUE 4. NUEVO S DEB ERES DE P UBLI CACIÓN DE H ONO RARIO S
4.1 . P u bli cación de l os
honorar ios por s ervicios
adiciona les
Determinar la adecu ació n de
establ ecer un desglo se
específico del i mporte d e cada
uno de los serv icios pr estados a l
cliente .
Cualitativ a
4.2. Inclus ión del impor te de
los honora rios en la m em oria
de las Cue ntas A nuales
Determinar la adecu ació n de
establ ecer un desglo se
específico del i mporte d e cada
uno de los serv icios pr estados a l
cliente .
Cualitativ a
Diseño de la investigación
3
• Elim inación de preguntas que resultaban, en cierto grado, redundantes y que,
adem ás, hacían el cuestionario más larg o y tedioso.
• Conversión de alg unas preguntas de tipo abierto a tipo m ixto. Es decir,
aunque dej amos la posibilidad de contestar libremen te, introducim os algunas
opciones preestablecidas.
Así, finalmente, después de llev ar a cabo todo el proceso anterior,
obtuvim os la versión final de nuestro cu estionario. El sig uiente paso fue el
diseño WEB del m ismo. En esta parte del trabajo hemos de ag radecer
enorm emente la colaboración prestada po r los Servicios A udiovisuales (S AV) de
la Univ ersidad de Sevilla.
Posteriorm ente, procedimos a env i ar el cuestionario en formato WEB
m ediante correo electrónico a los dife rentes individuos que com ponían las
m uestras anteriormente descritas. Pasa mos a continuación, en el sig uiente
capítulo, a describir los resultados obtenidos de nuestra inv estigación em pírica.
CAPITULO 8
RESULTADOS DE LA
INVESTIGACIÓN
ESTRUCTURA DEL CAPÍTULO :
8.1. I ntroducción.
8.2. Análisis de la com posición de la m uestra.
8.3. Resultados gener ales.
8.3. 1. Bloque 1.
8.3. 2. Bloque 2.
8.3. 3. Bloque 3.
8.3. 4. Bloque 4.
8.4. Resultados referentes a la profesión de
auditor.
8.4. 1. Bloque 1.
8.4. 2. Bloque 2.
8.4. 3. Bloque 3.
8.4. 4. Bloque 4.
8.5. Resultados refer entes a la profesión de
profesor .
8.5. 1. Bloque 1.
8.5. 2. Bloque 2.
8.5. 3. Bloque 3.
8.5. 4. Bloque 4.
8.6. Resultados conjuntos: auditores ver sus
profesores.
8.6. 1. Bloque 1.
8.6. 2. Bloque 2.
8.6. 3. Bloque 3.
8.6. 4. Bloque 4.
Resultados de la in vestigación
365
8.1. Introducción.
En el presente capítulo, presentam os cuáles han sido los resultados
obtenidos a trav és del cuestionario utiliz ado en nuestro estudio em pírico. Para
una m ej or interpretación de la ev idencia obtenida, procederem os, en un prim er
m omento, a realizar un análisis detallado de la m uestra de individuos
participantes en la investig ación con el obj etivo de com prender con profundidad
la com posición y características de los m ismos.
Posteriorm ente, dividirem os la expo sición de los resultados en cuatro
secciones claram ente diferenciadas, de acu erdo con la estructura y el diseño de
la encuesta utilizada prev iamente:
1. Resultados de carácter general : ag rupa el criterio proporcionado
por todos los individuos participantes en la inv estigación.
2. Resultados referentes a la profesión de auditor : dentro del m ismo
analizarem os únicam ente la opinión de los profesionales auditores.
3. Resultados referentes a la profesión de profesor : en este caso
exam inaremos el punto de vista aportado por los académ i cos
universitarios.
4. Resultados conj untos, auditores versus profesores : en este apartado
procederem os a comparar de form a conj unta los resultados tanto
para la profesión de auditor com o de profesor.
Asim ismo, para cada una de las secciones anteriorm ente descritas,
hem os dividido el estudio de los resulta dos de acuerdo con los cuatro bloques en
lo que estuvo com puesto nuestro cuestionario:
Capítulo 8
366
BLOQUE 1. Introducción de una serie de incompatibilidades con la actividad
de auditoría.
Este bloque del cuestionario estuvo com puesto por un conj unto de
cuestiones que pretendían recabar la op inión de los indiv iduos participantes
sobre diferentes incom patibilidades o pr ohibiciones introducidas en la reforma
de la Ley de A uditoría en nuestro país. Adem ás, consideram os conv eniente
incluir en este bloque una pregunta so bre la posibilidad de prohibir otras
actividades o serv icios no incluidos en las modific aciones legislativ as.
Concretam ente, dichas prohibiciones consistieron en la introducción de
una serie de actividades o serv icios incom patibles con la auditoría, la
im posibilidad de que el socio firmante del informe realiz ara cualquier tipo de
servicio de auditoría, el im pedim ento de que las firmas de auditoría perciban un
porcentaje de honorarios indebidamente el ev ados derivados de la realización de
otros servicios y la implantación de un pe ríodo de tiempo para el cóm puto de las
incom patibilidades anteriores. Asim ismo, com o hem os indicado anteriormente,
se introduj o una cuestión relativa a la adecuación de prohibir adem ás otros
servicios no considerados en la reform a de la Ley.
BLOQUE 2. Regulación de los Comités de Auditoría.
Dentro de este segundo bloque del cuestionario incluimos una serie de
preguntas que tenían com o obj etivo recopilar la opinión de los encuestados sobre
diferentes aspectos relacionados con la regulación aplicable a los Comités de
Auditoría.
Adicionalm ente a los aspectos trat ados en la reform a legislativa,
consideram os adecuado incluir una serie de cuestiones relativas a la necesidad
de definir con claridad cuáles deben se r los requisitos y características que deben
cum plir los Com ités de Auditoría para su correcto funcionamiento. Ad emás, y
en relación con el tema objeto de estudi o en nuestra investig ación, consideramos
fundam ental incluir una cuestión relativa a la opinión de los participantes sobre
Resultados de la in vestigación
367
las com petencias que deben asumir los Co mités de Au ditoría relativas a la
contratación de servicios adicionales a los auditores.
BLOQUE 3. Implantación de requisitos de rotación a los auditores.
En este bloque de la investig ación procedimos a recopilar la opinión de
los participantes sobre la necesidad de implantación de nuev os requisitos de
rotación a los auditores. En este sentido, planteamos en el cuestionario si era
necesario regular la duración de los periodos de contratación de los auditores.
Asim ismo , tam bién recabamos el criterio de los participantes sobre la
adecuación de im plantar la rotación obligat oria de los m iembros del equipo de
auditoría.
BLOQUE 4. Establecimiento de nuevos deberes de publicación de honorarios.
En este últim o bloque del cuestionario, procedimos a analizar la opinión
de los participantes sobre el estableci m iento de deberes de publicación de
honorarios tanto a los auditores com o a las entidades sometidas a auditoría.
8.2. Análisis de la comp osición de la muestra.
Com o hemos señalado anteriorm ent e, el cuestionario de nuestra
investig ación estuvo dirig ido a dos colectivos div ersos: profesores de
contabilidad y auditoría y profesionales auditores.
La m uestra final estuvo com puest a por 293 individuos pero, debido a
que algunos de los colaboradores decidió no contestar las preguntas relativ as a
las variables dem og r áficas situadas al principio del cuestionario, a efectos del
análisis de la com posición de la muestra, nos referirem os sólo a los 272
1
elem entos de los que tenemos inform ación al respecto.
1
E n r el aci ón co n el a náli sis glo b al r ea liz ad o a las p re guntas d el cue stio nar io, sí q ue
pudieron incluirse es tas 21 observacion es.
Capítulo 8
368
En la Figura 8.1 presentamos la distribución final de la m uestra
em pleada en nuestra investigación. C omo puede observ arse, con respecto a la
profesi ón , el 70% de los participantes (190
2
) fueron auditores y el 30% restante
correspondió a los profesores de contabilidad y auditoría (82).
Por otro lado, en cuanto a la variable sexo , hem os de indicar que la gran
m ayoría de los individuos fueron hom bres (75%, 204) frente a un 25%
representado por m uj eres (68). Finalmente, con respecto a la edad del colectiv o,
señalar que un gran núm ero de los encuestados (37%, 100) tenía entre 30 y 40
años, un 27% (74) poseía entre 40 y 50 años, un 26% (70) sobrepasaba los 50
años y tan sólo un 10% (28) eran m enores de 30 años.
2
En adelante, indicarem os entre paréntesis el núm ero concreto de participantes al que
nos ref erimos (Nº) o bien el porcenta je y el núm ero correspondien tes (%, Nº).
Figura 8.1. Composición general de la muestra
Pro f e s i ó n
Au d i tor e s
70%
Profesores
30%
Se x o
Ho m br e s
75%
Mu j e r e s
25%
Me n o s 3 0
10%
40- 50
27%
Má s 5 0
26%
30- 40
37%
Edad
Resultados de la in vestigación
369
A continuación, procederem os a analizar detalladam ente las
características peculiares de cada una de las dos sub- muestras en las que hem os
dividido nuestra inv estigación.
En relación con los profesores de contabilidad y auditoría (Figura 8.2),
hem os de indicar que existe una may or igualdad en la distribución de los
individuos seg ún el sexo , un 56% (46) fueron hom bres y un 44% (36
participantes) fueron m uj eres.
Con respecto a la edad de los individuos, destacar que m ás del 50% (44)
se situaban entre los 30 y 40 años, seg ui dos de un 23% (19) que tenía entre 40 y
50, un 17% (14) que poseía m enos de 30 y, finalm ente, sólo un 6% (5) que
superaba los 50 años.
Por otro lado, en función de la tipología concreta de profesor, señalar
que m ayoritariam ente (35%, 28) han intervenido profesores Titulares de
Univ ersidad (TU), segu idos en im portancia de los Titulares de Escuela
Universitaria (TEU) con un 18% (15) y lo s Catedráticos de Universidad (CU)
que han representado un 12% (10) del total. El resto de figu ras de profesorado
han soportado un m enor peso porcentual, los Ayudantes (AY) y los Asociados a
tiem po parcial (ATP) cada uno con un 10% (16), los Becarios un 6% (5), los
Asociados a tiemp o completo o Colaboradores un 5% (4) y, finalm ente, los
profesores Contratados doctores y los Ayudantes doctores que representaron
cada uno sólo un 2% (4).
De acuerdo con lo anterior, adem ás puede indicarse que la m ayoría del
profesorado (65%, 53) fueron funcionarios y el resto ( 35%, 29) estuv o integrado
por profesores contratados a través de las diferentes figu ras contractuales
existentes en la actualidad.
Con relación a la ex periencia de los individuos que integ raron esta
m uestra de profesores, señalar que una gran may oría (50%, 41) poseían más de
10 años de experiencia universitaria y que sólo un 11% (9) tenía menos de 3
Capítulo 8
370
años de antigüedad en la universidad. El resto de participantes declararon tener
una experiencia interm edia, un 22% (18) en tre 5 y 10 años y un 17% (14) entre 3
y 5 años.
Figura 8.2. Composición de la muestra de prof esores.
Hom b re s
56%
Mu j e r e s
44%
Me n o s 3 0
17%
30-40
54%
40- 50
23%
Má s 5 0
6%
CU
12%
TU
35%
TE U
18%
CD
2%
AD
2%
AT C
5%
AT P
10%
AY
10%
BE C
6%
Me n o s d e 3
11%
E n tr e 3 y 5
17%
E n tre 5 y 10
22%
Má s d e 1 0
50%
C o n oc gral e s
58%
Do c e nc i a
15%
I n v es t ig a c ió n
27%
Sexo Eda d
Ti pologí a Experiencia
Conocimiento de auditoría
Resultados de la in vestigación
371
Finalm ente, con referencia al grado de conocimiento de auditoría
expresado por el colectivo, indicar que la may oría señaló poseer un
conocim iento general de dicha discip lina (58%, 47), adem ás un 27% (22)
m anifestó que investig a o bien ha investig ado en auditoría y un 15% (12)
im parte o ha impartido docencia en la m isma.
Con respecto a las características es pecíficas de los profesionales
auditores (Figura 8.3) hem os de destacar que en este caso si que existen g randes
diferencias con respecto a la variable sex o . En este caso, un 83% (158) fueron
hom bres y tan sólo un 17% (32) fueron m uj eres.
Figura 8.3. Composición de la muestra de auditores.
Hom b re s
83%
Mu j e r e s
17%
Me n o s 3 0
7%
40- 50
29%
Má s 5 0
35% 30 -40
29%
Me n o s d e 3
7%
E n tr e 3 y 5
10%
E ntre 5 y 10
15%
Más d e 1 0
68%
S o ci o fi rm a
43%
E m pl e a do
fi r m a
18%
Au di t o r
In di vi d u a l
39%
Sexo Eda d
Ti pologí a Experiencia
Capítulo 8
378
Servicios de auditoría intern a
a ) Sobre la adecuación de prohibir estos servicios (ProhibicionAI ).
En este caso, los valores indican que sí existen diferencias
estadísticam ente significativ as entre las tres categorías de respuestas.
Concretam ente, para el caso de lo s servicios de auditoría interna, los individuos
se inclinan de f orma cont undentemente si gnif icati va por la prohibici ón
radical de los mismos (Tabla 8.13; Anexo II a).
b) Sobre la necesidad de establecer ex cepciones a la prohibición de estos
servicios (ExcepcionAI , MasEstrict oAI y NoExcepcionAI).
Los individuos que optaron por la prohibición no radical de estos
servicios, declararon de f orma signif icat iva estar de acuerdo con las
salvedades apuntadas por la regul ación de auditorí a (Tabla 8.14; Anexo II a).
Sin em bargo, aquellos otros que no estuvieron de acuerdo con la ley , no
m uestran una opinión claramente diferenc iada hacía la necesidad de im plantar
restricciones m ás severas a este tipo de actividad adicional (Tabla 8.15; Anexo
I Ia). I gualm ente, tam poco existen diverg encias significativ as hacía la
conveniencia de no considerar la salvedad relacionada con la posibilidad de
prestar servicios de auditoría interna cuando el órg ano de gestión de la entidad
auditada se haga responsable del trabajo (Tabla 8.16; Anexo II a).
Resultados de la in vestigación
379
c) Sobre la conveniencia de concreta r algunos términos incluidos en la
regulación.
Determ inación específ ica de cuándo “ el órgano de gesti ón de la empresa o ent idad
auditada es responsabl e del si stema global de contr ol interno, de la det erminación del
alcance, ri esgo y frecuencia de los procedimientos de auditoria inte rna, de la
consider ación y ejecución de los r esultados y r ecomendaciones propor cionados por l a
aud itoría interna ” (Respon sabOrgGestion AI y EstablecerRespon sabAI).
En este sentido, los individuos vu elven a apostar por la necesidad de una
m ayor concreción inform ativa. Por ello , se inclinan mayoritariamente por la
necesidad de especifi car tal responsabilidad (Tabla 8.17; Anexo II a).
No obstante, la op inión sobre la forma concreta de determ inar lo anterior
está dividida hom ogéneam ente. El colectivo no se inclina significativ am ente
hacía ninguna de las opciones planteadas, ni hacia la postura m antenida por la
Unión Europea
6
ni por aquella otra sostenida por Estados Unidos
7
(Tabla 8.18;
Anexo I Ia).
Mantenimiento de relaciones em presariales
a ) Sobre la adecuación de prohibir estos servicios (ProhibicionRE).
Al igual que en el caso de los serv icios de auditoría interna, incluso
considerando las tres categorías posibl es de respuesta, vuelv en a aparecer
diferencias significativ as entre las opiniones de los individuos. En este caso, los
encuestados vuelven a decantarse por prohibir radicalmente el
mantenimiento de relaciones empresariales entre las firmas de auditoría y sus
clientes (Tabla 8.19; Anexo II a).
6
Deb e exigirse al Comité de Auditoría que garantice que el órgano de gestió n se
respo nsabiliza de la función de auditoría interna.
7
Debe exig irse, además de lo anteri or, un docum ento qu e refleje todos los detalles de la
fu nción de auditoría: calen dario, alcance y fr ecuen cia del trabaj o, pers onas en cargadas,
etc...
Capítulo 8
380
b) Sobre la necesidad de establecer ex cepciones a la prohibición de estos
servicios (ExcepcionRE, MasEstri ctoRE y NoExcepcionRE).
Los individuos que se inclinaron por restringir el m antenim iento de
relaciones em presariales con los clientes de auditoría pero considerando alguna
salvedad al respecto, expresaron a su vez estar de acuerdo de forma
significativa con la ley de auditoría (Tabla 8.20; Anexo II a).
Adicionalm ente, los que discreparon con la legislación, se inclinaron
mayoritariamente por el establecimiento de ex cepciones más estrictas a las
existen t es en la actualidad (Tabla 8.21; Anexo II a).
Sin em bargo, no pudim os extraer resu ltados trascendentes sobre su grado
de acuerdo o desacuerdo con las excepciones señaladas en la ley y a que
nuevam ente no obtuvim os una m uestra suficiente de indiv iduos (Tabla 8.22;
Anexo I Ia).
c) Sobre la conveniencia de concreta r algunos términos incluidos en la
regulación.
Defi nición de cu ándo “ l a relaci ón se ajusta a l a activi dad empresari al normal ”
(ActivEm pNormalRE)
De acuerdo con la tendencia descrita anteriormente, los indiv iduos
vuelv en a decantarse por la necesidad de clarificar las expresiones establecidas
en la regulación. Consideran, por tanto, que es preciso determinar cuándo la
relación está dentro de la act ividad empresari al normal de l a entidad (Tabla
8.23; Anexo I Ia).
Resultados de la in vestigación
381
Determ inación de cuán do “ la relación es sign ificativa p ara el a udito r de cuen tas o p ara
una pers ona con capacidad de infl uir en el re sult ado de la auditor ía ”
(RelacionSig nificativ aRE y %Signif icativoRE).
A este respecto, consideran igualm ente que es indispensable concretar
en qué casos la relación es si gnif icativa para el auditor (Tabla 8.24; Anexo
IIa ) .
Por ello, establecen que debe entenderse que una relación se convierte
en significativ a para el auditor cuándo la proporci ón de honorarios por estos
servicios supera el 10% sobre el tota l de los honorarios f acturados del
auditor al m ismo cli ente de auditorí a (Tabla 8.25; Anexo II a).
Servicios de abogacía
a ) Sobre la adecuación de prohibir estos servicios (ProhibicionA).
En este caso, los valores indican nuev amente que sí existen diferencias
estadísticam ente significativ as entre las tres categorías de respuestas anteriores.
En definitiv a, para el caso de los servicios de abog acía, los encuestados se
inclinan p or la prohib ición radical de los mismos (Tabla 8.26; Anexo I Ia).
b) Sobre la necesidad de establecer ex cepciones a la prohibición de estos
servicios (ExcepcionA, MasEstrict oA y NoExcepcionA).
Los participantes que optaron por la opción prohibitiva pero con
excepciones expresaron significativamente es tar de acuerdo con los casos de
salvedades señalad os en la legislación (Tabla 8.27; Anexo II a).
Sin em bargo, los resultados no arrojaron diferencias im portantes en
relación con la cuestión relativa a la im plantación de excepciones m ás estrictas
(Tabla 8.28; Anexo II a) ni con respecto a la adecuación de las salv edades
actualm ente señaladas (T abla 8.29; Anexo I Ia).
Capítulo 8
382
Contratación de altos dir ectivos o personal clave
a ) Sobre la adecuación de prohibir estos servicios (ProhibicionAD)
Los resultados obtenidos para este tipo de servicios indican que sí
existen diferencias estadísticam ente significativ as entre las tres categorías de
respuestas anteriores. Concretam ente, los participantes en la investig ación
consideran que debiera prohibirse radicalmente la contratación por parte de
los auditores de altos directivos o pers onal clave en la empresa auditada.
b) Sobre la necesidad de establecer ex cepciones a la prohibición de estos
servicios (ExcepcionA D, Mas EstrictoAD y MasRestriccionesAD).
Los participantes a favor de la existencia de excepciones a los servicios
de contratación de altos directivos o personal clav e del cliente de auditoría,
manifestaron estar mayoritariament e de acuerdo con las situaciones
permitidas todavía en la regulación (Tabla 8.31; Anexo II a).
Por su parte, aquellos otros que no estuvieron de acuerdo, no m ostraron
una opinión m ayoritaria ni hacia la im pl antación de restricciones m ás estrictas
(Tabla 8.32; Anexo I Ia) ni hacía la am pli ación del tipo concreto de em presas en
las que deben estar prohibidas este tipo de actividades (Tabla 8.33; Anexo I Ia).
I ntroducción de incompatibilidad relativ a a la impo sibilidad de realizar
cualquier tipo de servi cio de no-auditoría por parte del socio f irmante
del inf orme de auditorí a.
a) Sobre la adecuación de la existencia de esta prohibición.
(ProhibicionSF).
En relación con la cuestión tratada en este punto, nuestro obj etivo fue
averig uar la opinión de los individuos pa rticipantes sobre la necesidad de que
exista la prohibición a la que hacem os re ferencia. Para la pregunta planteada en
Resultados de la in vestigación
383
la encuesta los individuos tuv ieron únicamente com o opción de respuesta : sí o
no .
En este caso, los resultados apuntan que no podemo s concluir que
existan diferencias sign ificativas entre las diferentes opciones. Los indiv i duos
participantes no se decantan m ayoritariam ente por la existencia o no de tal
prohibición (Tabla 8.34; Anexo II a).
b) Sobre la adecuación o no de que la prohibición se extienda a todos los
miembros del equipo de auditoría (MasEstrictoSF).
Con respecto a los participantes que sí estuvieron de acuerdo con la
existencia de esta restricción, es preciso destacar que, de forma clara, se
inclinaron por la necesidad de que la misma se extienda a todos los
miembros del equipo de audi toría y no sólo al socio f irm ante del inf orme
(Tabla 8.35; Anexo II a).
I ntroducción de incom patibilidad relativa a la percepción de honorarios por
la prestación de servicios distin tos a la auditoría por un porcentaje
indebidament e elevado del tot al de los ingresos del audi tor.
a) Sobre la adecuación de la existencia de esta prohibición
(ProhibicionHE).
En un primer m om ento, a los individuos se les pregunto sobre su opinión
acerca del establecim iento de esta prohibici ón. Para tal cuestión, las opciones de
respuesta fueron tam bién sí o no .
De acuerdo con los datos obtenidos, podem os establecer que existen
diferencias sign ificativas entre las diferentes res puestas obtenidas. Los
individuos opinan m ayoritariam ente que debe prohibirse a los auditores la
percepción de honorarios indebidamente elevados por la realización de tales
servicios (Tabla 8.36; Anexo I Ia).
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