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RECUERDOS
DEL MONASTERIO DE NTRA. SRA. DE REGLA
Ti ada de doscien os ejempla es.
Ejempla nüm. 27
•Si >
RECUERDOS
DEL
MONASTERIO
NUESTRA SEÑORA DE REGLA
JOSÉ GESTOSO YPÉREZ
SEVILLA HON A.C ON lyi O®
Imp. de E. RASCO, Bus os Ta e a i
1894
Recue dos del Monas e io
ocación de Regla, cu iosísi-
ma escul u a de lo cen íme-
os de al o, ájuzga po las
dimensiones del os o, en el
cual, no obs an e de conoce -
se los ba nices óimp imacio-
nes, que no son los p imi i os,
pe o que han a ado de imi-
a áaquéllos, pod ía juzga -
se po sus asgos isonómicos
que es de emo ísima época
yejecu ada al gus o egipcio.
I.a adición asegu a que da-
a de los iempos de S. Agus-
ín, quien enca gó áun a í-
ice de Taja e la hiciese, pa-
a coloca la en su o a o io de
Hipona. Apa e de la mayo
ómeno e osimili ud de es e ela o, del escul o de Taja e y
del o a o io de Hipona, puede acep a se que su an igüedad se
emon a álos iempos de S. Agus ín, ó al ez sea an e io ; duda
que no nos es dado esol e , pues ápa i del cuello es á e es-
ido el di ino simulac o de una unda de láminas de pla a uni-
das en e sí po isag as, pues as alguna ez con el in en o de
descub i la; lo cual en la ac ualidad es imposible, po halla se
los e e idas láminas cla adas en la escul u a po su pa e pos-
e io .
Unicamen e conseguí e le la cabeza, que u o cubie a con
un ocado ála mane a egipcia, óque álo menos al pa ece, e-
sul ado acaso de las ans o maciones que ha su ido. Dicho cas-
que e, (pie igu a baja po los lados del os o yp olonga se
has a los homb os, deja e en algunas pa es la pas a de que
es á e es ido como p epa ación del es o ado mode no cpie iene.
El os o es o alado; las acciones menudas, pe o el labio
in e io ela i amen e g ueso ycaído; el colo es el llamado pol-
los pin o es de ie a de Siena calcinada, bas an e oscu a; los
DE Nues a Seño a de Regla II
ojos apenas si es án modelados, o eciéndose de o ma muy en-
ela ga y an sólo pin ados.
El Niño, que es mode no, lo lle a sob epues o, así como los
b azos cosidos áunas almohadillas. La made a de que es á he-
cha la e igie ese muy apelillada. Las láminas de pla a no pe -
mi en ap ecia si es una imagen sen ada óen pie. Finalmen e;
ad ié ese po la espalda que es comple amen e plana, sin seña-
les de mo imien os de paños, ádonde al ez se encon ase al-
guna insc ipción ge oglí ica.
La sencillez de los que al encon a es a escul u a ie on en
ella una ep esen ación de la Mad e de Dios ¿no ecue da áV.
la de los p imi i os c is ianos que adap a on ásus c eencias las
o mas de ep esen aciones paganas como las de Apolo, LTé -
cules yO eo, con o os mo i os o namen ales an ecuen es en
las pin u as de las Ca acumbas como en las lámpa as, anillos
yamule os usados en los p ime os siglos de la Iglesia? Y, sin
emba go, ¡cuán dis in a signi icación u ie on en onces aquellos
símbolos ymi os, que demues an hoy la cando osa piedad de
los que los emplea on! Si en nues os días hubie a enido luga
la in ención de la imagen de N a. S a. de Regla, ¿qué hab ían
pensado ace ca de su ep esen ación los sencillos lab iegos, y
áun o os más cul os, al encon a la? Pues exac amen e lo mismo
que los que la halla on en 1330. Re ocedamos áaquella época é
imaginemos la dis ancia inmensa que exis e en e el c i e io a -
ís ico ya queológico de en onces (si al puede deci se) yel que
hoy alcanzamos, ysin es ue zo alguno conside a emos como un
hecho pe ec amen e na u al yajus ado ála cul u a del siglo XIV
el habe conside ado como imagen c is iana una ob a de a e
egipcio; ci cuns ancia que ha pasado inad e ida, no sólo po -
que has a el p esen e siglo se han desconocido cien í icamen e
los ca ac e es dis in i os de aquél, sinó po que los cu iosos no
han pa ado mien es en examina la; lo cual, po o a pa e, no
ha es ado al alcance de cualquie a. No a guye, pues, con a la
piedad yde oción c is ianas el hecho que consigno como p o-
bable, yel cual ec i ica ía, óen el que me a i ica ía, si alguna
ez u iese ocasión de examina la e igie comple amen e al des-
12 Recue dos del Monas e io
cubie o; ni c eo que la más es echa conciencia
pueda ala ma se po lo que digo, pues llenos es án
de es imonios análogos g andes salas de los mu-
seos omanos ylos mu os de las Ca acumbas, cuna
de nues a San a Religión.
En cuan o álas demás e igies de los al a es,
nada he is o digno de mención. En e los Lib os
co ales exis en algunos de los siglos XV yXVI
con inos ado nos asgueados, pe o no los hay de
g an mé i o. Menciona é, más po cu iosidad que
po su im¡)o ancia, uno Común de can o llano, en
cuya úl ima hoja se JP . Joancs aVisi a ionc
~Sc ipsi =Anno Domini=i6Si.
En la sac is ía consé ase una lla e de hie o, de es ilo mu-
sulmán, de 6o cen íme os de la go, oscamen e o jada, ysob e
DE Nues a Seño a de Regla 13
la cual co e la adición de habe sido en egada po Nues a
Seño a áunos cau i os pa a que se libe asen de sus p isiones.
Si pene amos en los claus os del pa io jn-incipal, e emos
en ellos p uebas ha o cla as de las conside ables ob as que se
e ec ua on ámediados del siglo XVIL Tan sólo se sal ó de la
a alancha bo ominesca la aza gene al de los a cos ybó edas
oji ales, en los que sob epusie on ingidos a cos ajones con la
ampli ud bas an e pa a que cupiesen pesados éindiges os o na-
os de yese ía, que así mismo
adap a on álas a is as ylune-
os de las bó edas. No con-
en os aún, en los espacios
lib es de los mu os, ydi i-
diéndolos en cua o espacios,
se en unos moldu ones, am-
bién de yeso, con ó olos y le-
chas, que pa ecen des inados
á ecibi lienzos con pin u as,
acaso p oyec ados, yen que
pensa on consigna la his o-
ia del Monas e io óla de la
Vi gen i ula con sus innu-
me ables milag os. Po úl i-
mo, como complemen o de
es as inno aciones coloca on
al o zócalo de azulejos iane-
os políc omos, planos, de e-
gula impo ancia, en algunos
es as ob as: el año de 1640. Los macizos ópila es que sos ienen
las a cadas po las pa es que mi an al pa io, es án asimismo de-
co ados con azulejos, yen los de los ángulos, ocupando casi la
al u a de los ci ados j)ila es, se en g andes escudos de la Casa
de A cos den o de ca elas, ejempla es ya de ma cada deca-
dencia po su dibujo yesmal es.
Un po meno de e dade o in e és pa a el a queólogo se
obse a po o una en el lienzo de mu o que da ála po e ía, y
4
de los cuales cons a la echa de
14 Recue dos del Monas e io
(lue consis e en un ajimeci o cuyos a cos de oji a úmida ol-
ean sob e udos capi eles con hojas alladas los adosados álos
mu os la e ales, yel de su pa e-luz os en a en sus ca as una co-
ona lo delisada. Es e de alle de indudable es ilo mudeja in-
DE Nues a Seño a de Regi.a 15
dicíi cla amen e el gus o cjue hubo de domina en oda la an i-
gua cons ucción; yno me i)a ece a en u ado supone que, si
minuciosamen e se pudie an explo a los mu os de los claus os
ylos de o as dependencias, hab ían de encon a se en ellos es-
igios análogos. Lo ex año es que del nau agio de los iempos
yde los a aques de la ignoi incia se ha)’a sal ado es e lindo
ajimez, cuyas elegan es líneas con as an sob emane a con las
e esadas hoja ascas de los yese os de la décimasé ima cen u ia.
Al e lo esal ando en e aquéllas, ingíame en la imaginación
el p imi i o aspec o que o ece ía el claus o, con sus zócalos
pin ados con lace ías éimágenes; con sus bó edas de igual
sue e ado nadas, os en ando bellos lo ones, que lle a ían en
sus cen os escude es, cabezas de ángeles ópinas de alboai e;
mien as que diseminados po los mu os e íase más de un e a-
bli o de los llamados de ba ea, con sus pin u as sob e ondos
de o o, al e nando con úneb es memo ias, esculpidas en má -
moles óen g ani o, de las cuales compond íase ambién la ma-
yo pa e del pa imen o; iéndose en e és as alguna laude sepul-
c al con su igu a yacen e en allada en bajo elie e y odeada
con linda insc ipción de ca ac e es monacales lo idos, ysus pa-
lab as in e umpidas con escudi os ymonog amas...
Pe o caigo aho a en la cuen a de que me apa o de mi p o-
pósi o, é incu o en el pecado de an asea , empeñándome en
e las cosas, no como son, sino como yo quisie a que ue an.
Pe done V., pues; ysi aún le queda paciencia, hágame la me -
ced de p osegui .
En las demás pa es del edi icio, así del Colegio como del
Monas e io, nada he hallado digno de obse a , más que la e-
chumb e del co edo inmedia o ála escale á, que p ueba la
insis encia con que dominó en la indus ia de la ca pin e ía de
lo blanco el gus o de aquellos a í ices mudéja es que pobla on
du an e los siglos XIV, XV yXVI de e dade as p eciosidades
los monumen os que en onces se cons uye on en España. Dicha
echumb e, que da a de las ob as áque an es me he e e ido
del XVII, es una mues a de lo i a (jue aún con inual)a níjuella
adición.
i6 Recue dos del Monas e io
Los eligiosos me mos a on una celda en la plan a p inci-
pal, con he mosas is as al ma , hoy con e ida en pob e o a-
o io, en uno de cuyos mu os se os en a un cuad o con la si-
guien e insc ipción:
Vi a Jesús
Bu es a celda i ió algimos dias
San o Tomás de Villanue a
Religioso de la Sag ada o den de San
Agns in siendo isi ado de es a P o in-
cia yMaes o Pi'o incial de la de Cas illa
ámediados del siglo ló.
Hay en el al a un pequeño íp ico de made a do ada y a-
llada al gus o ba oco, con seis medallones, que con ienen o as
an as pin u as. Las del cen o, sob e cob e, ep esen an la Vi -
gen co onada po la San ísima l' inidad, en el hueco supe io , y
bajo ella áNues a Seño a con el Niño Jesús en b azos; ambas
pin u as muy bellas, especialmen e la segunda, de la Escuela de
Mu illo. Las cua o es an es, algo mal a adas po los ba nices,
ep esen an áS. José, S. An onio de Padua, S. F ancisco Ja ie
yS a. Rosa.
Es os son los es os más cu iosos que con iene hoy el san ua-
io de Regla: si aún quedan áV. alien os pa a con inua la lec-
u a, escuche su his o ia, que le p ome o se á b e e.
Ap o echando la áb ica de una o aleza de la pode osa a-
milia de los Ponces de León, uno de cuyos miemb os, D. Ped o,
segundo Seño de Ma chena, poseía las illas de Ro a yChi-
piona en la p ime a mi ad del siglo XIV, es ablecióse en es e
pa aje una comunidad de canónigos p oceden es de la ciudad
de León po los años de 1330, pasando ála O den de San Agus-
ín en 22 de Ab il de 1399, según consigna un e udi o au o
con empo áneo, ypo donación que áaquellos eligiosos hizo
o o D. Ped o Ponce, áquien dicen las his o ias el cua o Seño
DE Nues a Seño a de Regla
de Ma chena. Paula inamen e ué ac ecen ándose el edi icio, y
á ines del siglo XV D. Juan de Guzmán, e ce Duque de Me-
dina-Sidonia, cos eó en 1493 ob as del g an e ec o io. P o-
cu a on sus suceso es emula le en esplendidez, sob esaliendo el
oc a o Duque, D. Manuel, quien cos eaba sun uosos cul os, é
hizo impo an es donaciones. Llegados los días de la exclaus a-
ción gene al, u ie on los agus inos que abandona su casa. El
Gobie no se apode ó de los bienes muebles éinmuebles del con-
en o: el abandono hizo de aquel e i o su mo ada, yel pueblo
de Chipiona, siemp e de o o de N a. S a. de Regla, asladó la
milag osa imagen ála iglesia mayo de la Villa, con solemne
p ocesión, en cuyo luga pe maneció has a 1852.
Un año an es, con mo i o de la isi a que hicie on ála e e-
ida Villa los Duques de Mon pensie , como u iesen conoci-
mien o del abandono en cpie es aba el san ua io, decidie on lie-
i8 Recue dos del Monas e io
a ácabo su es au ación yque la san a imagen se de ol iese
ásu an iguo emplo. Ala ealización de es e piadoso in con i-
buye on las poblaciones de Sanlúca , Je ez, Cádiz, Pue o de
San a Ma ía, Chipiona yRo a; S. M. la Reina D.^ Isabel, el
Ca denal R mo. A zobispo de Se illa ySS. AA. RR,, que cos-
ea on el al a y egala on las dos lámpa as en o ma de buques
de apo que ac ualmen e se en pendien es en el p esbi e io.
Po úl imo; el día 7de Se iemb e de 1852 lle óse ácabo la as-
lación de la Vi gen con g an solemnidad, quedando la iglesia y
con en o áca go de un capellán; pe maneciendo así has a el
año de 1882, en que el Gobie no au o izó al M. R. P e ec o de
las Misiones de Ma uecos F . José Le chundi pa a es ablece
nue o Colegio de Misiones pa a Ma uecos yTie a San a.
En onces e ec uá onse las ob as indispensables yde g an con-
side ación que exigía el edi icio, p óximo ya ála uina, yal in
el 8de Se iemb e de 1882 se es enó con lucidísimas ies as.
He cumplido mi o ecimien o; pe o an es de conclui es os
englones, yaun á ueque de abusa de su bondad, caigo en la
en ación de asc ibi áV. unos malos omances, inspi ados en
un is ísimo cuad o, de que ui es igo, cuyos po meno es odos
aún i en en mi men e con la ue za de la ealidad misma. Us ed
juzga á si se p es a á.se desc i o, nó po pluma uin como la
mía, sinó ¡)o la dulce ycas iza de nues o Mon o o. Mas pienso
aho a (lue no es jus o que yo ponga á V. en el ap ie o de lee los;
así, pues, (pieden mis e sos en capí ulo apa e, yV. en libe ad
de hace lo ejue más le plazca.
Pide áV. po odo mil pe dones, yqueda suyo de o ísimo,
Q. L. n. L. M.,
J. Ges oso yPé ez.
EL ENTIERRO DEL NOVICIO
I
Jun o ála o illa del ma ,
Rundado sob e una oca,
Es á el pob e Monas e io,
En que se es ellan las olas.
Sus pa edes son más blancas
Que las nie es (]ue co onan
Las cumb es de las mon añas
Que en el al o cielo ocan;
Yson sus echos de ejas
Enneg ecidas y ojas.
Donde las ma as sil es es,
Ja amagos yamapolas
Dulcemen e se columpian
Po la b isa bienhecho a.
Encima de los ejados.
Las almenas que co onan
Un o eón, iel es igio
Que la g andeza p egona
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