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Romance de la baraja

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| ROMANCE - DE LA BARAJA. es Ei de los Cielos, Madre y abogada nuestra, _dadle celestial aurora, - - términos á mi rudeza, aliento, á mi tosca pluma, para que referir pueda á todo aqueste auditorio, éi un rato, atencion me presta, un caso que ha sucedido en Brest, ciudad rica y bella, con un discreto Soldado en el año de noventa, estando de guarnicion en ella, segun nos cuenta; - y así confiado en vos, Sacratisima Princesa, refugio de pecadores fuente pura: y mar: de ciencia,..: daré principio á este caso, . atencion, que ya comienza: En esta ilustre ciudad, dichosa fértil y amena, divertida, alegre y rica, apacible y placentera, un domingo de mañana, serian las siete. y media, por cumplir con el precepto que nos impone la Iglesia en las fiestas y domingos, q es oir la Misa entera, ióles órden un sargento á sus soldados que fuéran á cumplir este precepto, .... .. y prestaron obediencia;... '. se fueron todos formados 4 la mas cercana Iglesia, - . | y estando la misa oyendo. con muy grande reverencia Ricart, que este esel soldado -por quien el caso se cuenta, á quien castigaba mucho del sargento la soberbia, en vez de un libro devoto .* sacó de la faltriquera un juego de náipes finos, y con la:cara muy seria. se los ha puesto delante, como si en manos tuviera un libro santo y devoto, la contemplacion empieza. Los asistentes notaron la preocupada idea, ' , el eurgento le mandó: que la baraja escondieray 1. $ reprehendiendo al mismo tiempo el escándalo en la Iglesia, Ricart, atento escuchaba as veras con que lo muestra, y sin replicar palabra: continuaba en su idea. Acabada. ya Ja misa, sin que un punto se detenga el sargento -le mandó | '4 Ricart que le siguiera, y se fueron los dos juntos, y en casa del mayor entran, á quien el sargento dió del escándalo la queja, y el mayor muy enojado le dió reprehension severa, diciendo de aquesta' suerte: ¿qué temeridad es esa, y poco temor de Dios, escandalizar Ta Iglesia? o A lo que le respondió Ricart con:mucha modestia:' si vuesa merced, señor, un rato atencion 'me presta espondré yo mi disculpa, y dejaré satisfecha vuestra grande correccion, porque todo el mundo sepa | que hay lances que son forzosos, y esto ninguno lo niega. Movido á curiosidad le mándo que lo dijera. Sepa usted, señor mayor, que por ser la paga nuestra tan coria, que apenas basta para las cosas primeras, que esel sustento del cuerpo á , y si algun cuarto nos queda “nos vamos á echar un trago: Bajo este supuesto vea si tendrá el pobre soldado para libros, en que pueda - meditar mientras la misa, entonces con diligencia sacó lticart la baraja; : y dijo de esta manera: sepa usted, señor mayor, como esta baraja entera * suple en mi todos los libros, á cuya compra no llegan mis escasas facultades * por ser pocas y pequeñas, y empezando por el as, > que esta es la carta primera, dijo: cuando veo elas, señor, se me representa un solo Dios criador» de todas cosas diversas: en el dos, el nuevo y viejo testamento se me acuerda: el tres, que son tres Personas * y una sola omnipotencia. | El cuatro me hace pensar, Ay es preciso que lo crea, po en los cuatro evangelistas h segua la escritura enseña, que son Juan, Lucas, Matéo y Marcos por cosa cierta. ' En el cinco hago memoria. de cinco virgenes bellas que delante del esposo se presentaban con reglas « ; lámparas, .enirar-las hizo ¡ESA en la sala a fiesta. El seis que Dios crió el mundo en seis dias cosa cierta: el siete que descansó, : por cuya causa primera : deben todos los cristianos gastar los dias de fiesta, y especialmente el domingo en oracion santa y buena. En el ocho considero las ocho personas buenas que del diluvio escaparon por Divina proyidencia, que fué Noé y su muger. sus tres hijos, prendas tiernas de su fino corazon con sus tres esposas bellas: llegando al nueve me acuerdo de la cura de la lepra - de aquellos nueve leprosos, | que entre todos uno hubiera que por tantos beneficios + gracias al Señor le diera. El diez me hace pensar, Pa” yá la-memorja me lleva todos los diez mandamientos EA de nuestra ley verdadera. de Así que acabó Ricart con grandísima cautela de pásar las cartas blancas, - asi que á la sota llega la pasó sin decir nada, y dijo, ocasion es esta para poder esplicar á4 mi mayor esta idea; y mostrándole la dama, E que en la baraja francesa es lo mismo que el caballo, - le dijo, la dama es esta, es la hermosa reina Saba. que vino.con gran presteza de la otra parte del mundo solo por ver la gran ciencia. . E del sébio rey Salomon, que fué grande segun cuentan. lón el rey recapacilo : que hay un Rey de cielo y tierra, y que debo servir bien - ss á su divina grandeza. 2S Aun me enteaderia mas si no turbara la idea que en las cincuenta y dos cartas. de esta baraja francesa trescientos sesenta y cinco puntos se inclufen en ella, el número de los dias - son que en si el año encierra, las cincuenta y dos semanas que doce meses completan; de modo que la baraja me sirve de oracion buena, de libro de meditar, . : para en estando en la Iglesia, de almanaque, de catecismo, y de oracion muy perfecta. Asi que acabó Ricart de referir esta idea, dijo el mayor, yo he notado una cosa, y bien quisiera que tu me la declararas, y Ricart dió por respuesta diga usted, señor que yo lo diré como lo sepa: ¿por qué la sota has pasado - sin que de ella me dijeras ni tan sola una palabra como si carta no fuera? A lo quele respondió, señor, si me dais liceneia, y prometeis no enfadaros, diré luego lo que pueda de la sota, y el mayor le mandó que lo dijera; entonces sacó la:sota, y dijo de esta manera: esta sota la comparo, - sin'que nadie lo desmienta, - al hombre mas ruin é infame que abortó naturaleza, | «que es el sargento, que aquí. me trajo á vuestra presencia, , pues es el que me castiga siempre á diestra y á siniestra, - aunque yó no tenga culpa; que esto es lo que me molesta, Quedó admirado el mayor de tan:ingeniosa idea, » y á Ricart lo regaló para que á su casa fuera FIN. cuatro doblones de oro, y le otorgó la licencia que tenía solicitada orden para que se fuera. Salióse de la cindad, y el sargento allí:se queda maldicieudo su fortuna, solo por ver la cautela con que Ricart dió á entender á su mayor esta idea, que siempre le castigaba aunque culpa no tuviera. Llegó muy presto á su casa, y á sus parientes-les cuenta lo que le habia pasado de lo que mucho se alegran. Y el poeta á vuestros pies pide perdon de la idea. y encarga á los circunstantes, y dice porque lo sepan si hay algunos que lo ignoran, que la baraja francesa -se compone de as dos, segun consta de esperiencia tres, cuatro y cinco tambien, que en olvido no se queda, el seis, el siete y el ocho nueve y diez por cosa cierta, la sota la dama y rey que esta es la carta postrera. SEVILLA:=IMPRENTA DE LA VIUDA: DE CARO.