LA NUEVA REGULACIÓN DEL CONTRATO ATIEMPO
PARCIALY DEL CONTRATO DE RELEVO
FRANCISCO JAVIER CALVO GALLEGO
P o eso Ti ula de Uni e sidad de De echo del T abajo
y de la Segu idad Social
Uni e sidad de Huel a
ANTONIO VALVERDE ASENCIO
P o eso Ti ula de Uni e sidad de De echo del T abajo
y de la Segu idad Social
Uni e sidad de Se illa
EXTRACTO
El con a o de abajo a iempo pa cial es, sin duda, una de las moda-
lidades con ac uales que más y más p o undos cambios ha debido sopo -
a du an e es os úl imos ein e años. En es e con ex o, la e o ma
ope ada sob e el a . 12 ET, p ime o po el RDL 5/2001 y, más a de, po
la Ley 12/2001 pod ía apa ece como una más, e incluso, como una de
meno impo ancia den o de es a e olución empo al. Y, sin emba go, no
c eemos que es a conclusión uese ace ada. La peculia écnica asumida
po el legislado , de in e ención mínima y limi ada, no debe hace nos
ol ida que las modi icaciones, aunque escasas, son de una eno me
impo ancia, al habe a ec ado a es de los elemen os undamen ales de
la ins i ución: a su de inición, a la ijación y dis ibución de la jo nada
o dina ia, y al abajo suplemen a io median e el pac o de ho as comple-
men a ias. El p esen e abajo in en a abo da odas y cada una de es as
inno aciones, des acando el impac o que las mismas han supues o sob e
el an e io modelo de con a o a iempo pa cial. Y odo ello sin ol ida la
nue a egulación de una ieja ins i ución como es el con a o de ele o,
que a pe diendo poco a poco su cen alidad en bene icio del o o polo
de es a compleja elación: la jubilación pa cial que asume aho a una p o-
g esi a au onomía u o de la nue a pe spec i a lexible con la que se
abo da la edad y el acceso a la jubilación.
TEMAS LABORALES Nº 61/2001. Pgs. 149-200
ÍNDICE
1. La p olongada e olución del con a o a iempo pa cial: en e el omen o
y la p o ección del abajado a iempo pa cial
2. La e o ma del RDS 5/2001 y la Ley 12/2001: ¿La oladu a con-
olada del an e io sis ema. 2.1. P emisas: sob e el papel o o gado al
CTTP y la écnica seguida po la e o ma. 2.2. La nue a delimi ación
del CTTP. 2.2.1. La de inición del CTTP en el RDL 15/1998. 2.2.2. La
de inición del CTTP as la Ley 12/2001. 2.2.2.1. El pe iodo de e e-
encia a e ec os de compa ación. 2.2.2.2. El é mino de e e encia
p io i a io: el concep o de abajado compa able. 2.2.2.3. El é mi-
no de compa ación suple o io: la jo nada a iempo comple o p e is-
a en con enio colec i o o, en su de ec o, la jo nada máxima legal.
2.2.2.4. La eliminación de opes po cen uales: de nue o sob e los con-
a os a iempo comple o con jo nada educida y la posibilidad de
ijación de opes máximos po con enio colec i o. 2.2.5. La exclusión
de los ijos discon inuos y la inclusión de los ijos pe iódicos. 2.3. La
nue a egulación de la o ma del con a o y de los aspec os cuali a i-
os del iempo de abajo: dis ibución y ijación de ho a ios. 2.4. La
nue a egulación lexible del pac o de ho as complemen a ias. 4.2.1.
Los p oblemas en la egulación o iginal del PHC. 2.4.2. La nue a
egulación del PHC. 2.4.2.1. Las ho as complemen a ias y la lexibi-
lidad en la dis ibución y ho a ios de los abajado es a iempo pa -
cial. 2.4.2.2. La nue a egulación del quan um, dis ibución y
ex inción del PHC. 2.4.2.3. Las nue as posibilidades del PHC. 2.5.
No mas de De echo Adminis a i o Sancionado . 2.6. De echo
T ansi o io
3. La nue a egulación de la jubilación an icipada y del con a o de ele o
4. Conclusiones
1. LA PROLOGADA EVOLUCIÓN DEL CONTRATO A TIEMPO
PARCIAL: ENTRE EL FOMENTO Y LA PROTECCIÓN DELTRA-
BAJADOR A TIEMPO PARCIAL
Lo p ime o que so p ende al abo da la, po aho a, úl ima e o ma del con-
a o de abajo a iempo pa cial (CTTP en adelan e) es la cuan o menos aza-
osa exis encia que ha sopo ado es a igu a desde su ya lejana ecepción legal
en el a . 12 de la Ley 8/1980 de 10 de ma zo. Desde aquella p ime a no ma,
lo cie o es que odas y cada una de las p incipales e o mas que ha su ido
es e ex o legal han enido a al e a , de o ma más o menos adical, el égi-
men ju ídico e incluso la p opia delimi ación concep ual de es a modalidad
con ac ual, has a con e i la –pa adójica pe o ambién signi ica i amen e–,
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La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 151
en el ipo negocial que más y más p o undas al e aciones ha su ido du an e
es os úl imos ein e años1.
P obablemen e, la azón úl ima de es a oda ex ema coyun u alidad se
encuen e en la búsqueda cons an e po nues o legislado de una egulación
que no sólo omen e es a modalidad has a alcanza unas cuo as de u ilización
simila es a las que dis u a en o os países de la Unión Eu opea, sino que
además –y al menos en un momen o pos e io – do ase de las su icien es
ga an ías a un colec i o cada ez más amplio de empleados y que an sólo
limi adamen e accede de o ma olun a ia a es a o ma de con a ación2. Y
odo ello, cla o es á, desde una pe spec i a inmodi icada en la que es a moda-
lidad se ha asumido desde su o igen como un ipo negocial de abajo “a medi-
da” p e e en emen e ligado a la polí ica de c eación, epa o y conse ación
de empleo3.
Desde es a pe spec i a, no pa ece necesa io ei e a aquí oda es a com-
pleja y di ícil e olución4. Bas e pues con eco da cómo en ella quizás quepa
consigna dos ases sucesi as y cla amen e iden i icadas. En la p ime a e ini-
cial p e aleció sin duda la inalidad de omen a es a modalidad como medi-
da de omen o y conse ación del empleo. Y ello ya uese como medida
selec i a ealmen e aplicable sólo a un educido colec i o de desempleados
1Po odos, M.E. CASAS BAAMONDE, “Los con a os de abajo a iempo pa cial: con a o a
iempo pa cial, con a o ijo-discon inuo y con a o de ele o”, en Ci i as Re is a Española de
De echo del T abajo, 2000, n. 100, pág. 415 y sig.; M.RODRIGUEZ-PIÑERO, F. VALDES,
M.E. CASAS, “La e o ma del me cado de abajo pa a el inc emen o del empleo y la mejo a de
su calidad”, en Relaciones Labo ales, 2001, n.7, pág. 15; R. PRADAS MOTILLA, “El con a o
de abajo a iempo pa cial”, en Documen ación Labo al, 2001, n. 64, pág. 5; J.M. GOERLICH
PESET, “La e o ma de la con a ación labo al: iempo pa cial y con a os de du ación de e mi-
nada”, en AAVV, la e o ma labo al en el Real Dec e o-Ley 5/2001, Ti an lo Blanch, Valencia,
2001, pág. 16.
2Como señala M.E. SENISE BARRIO, El abajo a iempo pa cial como ins umen o de c ea-
ción de empleo, Tecnos, CARL, 2001, pág. 150 “ den o de la Unión Eu opea des aca España con
el mayo índice de abajo a iempo pa cial in olun a io, an o en e los homb es como en e las
muje es…”. De acue do con los da os p opo cionados po la EPA y el Anua io de Es adís icas
Labo ales de 1999, el 23,8 po 100 de los abajado es a iempo pa cial es ipula on es e ipo de
con a o al “no encon a o o a iempo comple o”. Sólo el 6,1 no deseó o o a iempo comple o,
mien as que la mayo ía –38,8 po 100– op ó po el ipo de ac i idad desa ollada.
3Sob e la unción social y económica del abajo a iempo pa cial, éase, po odos, I.
GONZÁLEZ DEL REY RODRÍGUEZ, El Con a o de T abajo a Tiempo Pa cial, A anzadi,
1998, pág. 31 y sig. Sob e las en ajas e incon enien es desde una pe spec i a de ges ión de pe -
sonal M.E. SENISE BARRIO, El abajo a iempo pa cial como ins umen o de c eación de
empleo, Tecnos, CARL, 2001, pág. 151 y sig.
4Pa a un excelen e esumen de la misma, M.E. CASAS BAAMONDE, “Los con a os de a-
bajo a iempo pa cial:…”, ci ., pág. 418 y sig.; F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o de
abajo a iempo pa cial”, en AAVV., La e o ma labo al de 2001. Análisis del Real Dec e o-
ley 5/2001, de 2 de ma zo, (Coo d. A.V. SEMPERE NAVARRO), A anzadi, Pamplona, 2001,
pág. 45 y sig.
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–DT 3 ET de1980–5, o más a de, de o ma gene al, sin limi aciones subje i-
as6. La culminación de es a p ime a ase se p odujo con la e o ma de 1993-
1995. En és a no sólo se es ableció una egulación bas an e más lexible en
la delimi ación concep ual de es a modalidad, sino que además se es ableció
un sis ema que me maba g a emen e la p o ección social de es os empleados
y, en especial, la de aquellos que ealizaban una jo nada semanal o mensual
ma ginal y en las que el omen o se cen aba no ya sólo en la aplicación de
la egla p opo cional sino ambién, o sob e odo, en una educción d ás ica
de la co ización y, po an o, de la p o ección social, de es e peculia g upo
de empleados7.
En cualquie caso, lo que nos in e esa des aca aquí es que si bien es as
medidas pe mi ie on un no able inc emen o en el núme o de es os con a os,
no log a on en cambio que la p opo ción de asala iados a iempo pa cial se
ace ca a, ni an siquie a lejanamen e, a la media eu opea. Y es que si bien es
cie o que de los escasos 27.749 con a os a iempo pa cial i mados en 1982
se pasó ápidamen e a los más de 121.000 de 1985, a los 635.000 i mados en
1993, o a los más de 1.983.000 en 19978, no lo es menos que odo ello no
impidió que la asa de asala iados a iempo pa cial –el elemen o ealmen e
cla e dada la posibilidad de con a os empo ales de muy co a du ación y con
al a o ación– siguie a es ancando po debajo del 10 po cien o, en conc e o
un 8,2 po cien o en 1997, sólo po encima de G ecia –un 4,6 po cien o– e
I alia –un 7,1 po cien o–, y cie amen e bas an e alejado del 38 po cien o de
Holanda, el 24,9 po cien o de G an B e aña o el 22,3 de Dinama ca. Y ello a
pesa de que desde 1991, dicha asa no ha dejado de ascende pasando del 4,2
al 8,2 po cien o ya señalados9.
Sea como ue e, de lo que no cabe duda es de que es a p og esi a expan-
sión de es a modalidad es u o ligada a un cla o p oceso de p eca ización de
sus condiciones de abajo y a una escasa p o ección social10. A una si uación
ma cada, de un lado, po una ele ada asa de empo alidad especialmen e al a
5Vid. J. GARCÍAMURCIA“El abajo a iempo pa cial y su égimen ju ídico en el o denamien o
labo al español, en AAVV, Las elaciones labo ales y la eo ganización del sis ema p oduc i o,
Có doba 1983, pág. 149.
6Po odos, M. RODRÍGUEZ-PIÑERO Y BRAVO FERRER, “Las modalidades de con a ación
labo al en el Es a u o de los T abajado es e o mado”, en Relaciones Labo ales, 1985, n.1, pág. 58
7Po odos, M.R. ALARCON CARACUEL, “T abajo a iempo pa cial y ijo discon inuo”, en
AAVV la e o ma de la legislación labo al, Es udios dedicados al P o . Manuel Alonso Ga cía,
Mad id, 1995, pág. 167 y sig.
8Signi ica i amen e es as ci as su ie on su mayo sal o cuali a i o as la e o ma de 1993-1994
pasando a 935.428 con a os a iempo pa cial en dicho año y 1.128.654 en 1995.
9Tomamos es os da os de M.E. SENISE BARRIO, El abajo a iempo pa cial..., ci ., pág. 109
y sig. a quien se emi e pa a un más amplio es udio de su composición y es uc u a.
10 Vid. J. LOPEZ GANDÍA, “T abajo a iempo pa cial y p o ección social” en elaciones labo a-
les, 1998, n. 15-16, pág. 130-131.
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 153
en es e colec i o11, del o o, po el uso y abuso que de las ho as o dina ias o
de las me as “ampliaciones” de jo nada se p ac ica on en es e ipo de con a-
os, y, po úl imo, po las di icul ades y, en ocasiones, exclusiones en el acce-
so a las p es aciones de Segu idad Social.
A esol e buena pa e de es os p oblemas se di igie on las medidas adop-
adas en lo que pod íamos conside a la segunda ase de e olución o eadap-
ación en la egulación de es a modalidad; una e olución és a en la que
in en ando no disminui su omen o –cen ado aho a en la adap ación cuan i-
a i a del iempo de abajo a las necesidades emp esa iales y en su p og esi-
a ape u a a las medidas de omen o del empleo–, se p ocu ó no obs an e
mejo a su égimen con ac ual y, sob e odo, de p o ección social.
Es a ase se inicia, básicamen e, con el Acue do In e con ede al pa a la
Es abilidad en el Empleo, y se a icula con la Ley 63/1997 de 26 de diciem-
b e, el RD 489/1998 de 27 de ma zo y, sob e odo con el Acue do mac o sus-
c i o el 6 de junio de 1997 po los in e locu o es sociales a ni el eu opeo,
aspues o po la Di ec i a 97/81 sob e abajo a iempo pa cial. Y es que es a
di ec i a, apoyada sob e los pila es de olun a iedad y no disc iminación del
abajado a iempo pa cial12, p o ocó en su ansposición la ap obación de
una no ma undamen al que inco po ó la egulación igen e inmedia amen e
an e io a la e o ma: el RDL 15/1998 de 27 de no iemb e de medidas u gen-
es pa a la mejo a del me cado de abajo en elación con el abajo a iempo
pa cial y el omen o de su es abilidad.
No es posible de ene nos aquí en el análisis de aquella compleja, densa y
quizás excesi amen e p olija no ma i a13, que cie amen e pa ecía deja poco
espacio –al menos en sus aspec os labo ales– a la adicional colabo ación
in e no ma i a del eglamen o. Po aho a an sólo nos in e esa des aca como,
11 Nue amen e M.E. SENISE BARRIO, El abajo a iempo pa cial…, ci ., pág., 206 y sig., con
amplio análisis de la e olución de es a asa de empo alidad.
12 Vid. M.C. RODRÍGUEZ-PIÑERO ROYO, “T abajo a iempo pa cial y De echo comuni a io”,
en Relaciones Labo ales, 1998, n. 15-16, pág. 43 y sig.
13 Sob e la misma, po odos, C.L. ALFONSO MELLADO, La nue a egulación del con a o a
iempo pa cial: aspec os labo ales, Ti an lo Blanch, Valencia, 1999; J. CABEZA PEREIRO, F.
LOUSADA AROCHENA, El nue o égimen legal del abajo a iempo pa cial, Coma es,
G anada, 1999; M. IGLESIAS CABERO, J.M. MARIN CORREA, Comen a io de u gencia al
ma co no ma i o del con a o a iempo pa cial, Colex, 1999; S. DELREY GUANTER, A. VAL-
VERDE ASENCIO, “La nue a egulación del con a o a iempo pa cial: concep o, na u aleza y
con enido”, en Re is a del Minis e io de T abajo y Asun os Sociales. De echo del T abajo, 1999,
n. 18; AAVV., T abajo a iempo pa cial, F ancis Le eb e, Mad id, 2000; H. MERINO SEMO-
VILLA, “El abajo a iempo pa cial: la nue a delimi ación y las líneas undamen ales de su con-
enido”, en De echo Social, n. 5, pág. 222; M.. ESCOTET VÁZQUEZ, “El con a o de abajo a
iempo pa cial a pa i del RDL 15/1998” en Ac ualidad Labo al, 1999, n. 39; A.V. SEMPERE
NAVARRO, F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o de abajo a iempo pa cial: modalida-
des y con enido”, en A anzadi Social, 1998, T/V, p. 237 y sig.
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jun o a eglas cla amen e ex aídas o de desa ollo de la mencionada Di ec i a
–como e an, po ejemplo, la p ohibición de disc iminación ma izada po el
p incipio de p opo cionalidad, la egla de la olun a iedad, el es ablecimien-
o de de echos de in o mación y p io idades en la ans o mación de uno a
o o ipo de con a o–, y de no mas de p o ección social que escapan de nues-
a a ención14–y que han sido sus ancialmen e espe adas po la e o ma–, el
RDL 15/1998 es ableció igualmen e o as eglas que, de un lado, suponían
una cla a inci ación a la con a ación pa cial inde inida, y que, del o o, coo -
dinadamen e, ecogían una egulación más ígida, an o en la einco po ación
de po cen ajes máximos en la delimi ación de es a igu a como, sob e odo,
en la egulación de los aspec os cuali a i os y de dis ibución del iempo de
abajo de es os empleados.
Comenzando po es o úl imo, de odos es sabido como, jun o a la p ohibi-
ción de más de una in e upción en los supues os de jo nada in e io a la pa -
ida –disponible eso sí, po Con enio colec i o sec o ial o, en su de ec o de
ámbi o in e io –, la p incipal limi ación con emplada en la nue a no ma i a se
cen ó en la obligación de ija en el documen o esc i o “el núme o de ho as…
con a adas, la dis ibución ho a ia y su conc eción mensual, semanal y dia-
ia, incluida la de e minación de los días en los que el abajado debe á p es-
a se icios”. Es a o al p ede e minación ho a ia en odos y cada uno de los
elemen os que si en pa a de e mina y ija la jo nada y el ho a io de abajo
–el quan um en el conc e o pe iodo de e e encia, su dis ibución en los in e-
io es y la ijación de los momen os de en ada y salida dia ia al abajo dia-
ios– suponía en la p ác ica elimina cualquie ipo de lexibilidad sob e enida
en los aspec os cuali a i os del iempo de abajo que no se a iculase po la ía
del a . 41 ET. Y si bien es o lo hacía especialmen e a ac i o pa a de e mina-
dos colec i os como las pe sonas con esponsabilidades amilia es o o ma i-
as –los colec i os que adicionalmen e han buscado olun a iamen e es e
ipo de empleo–, lo desincen i aba pa a un emp esa iado que eía cómo las
posibilidades de edis ibución o de modi icación ho a ia quedaban cie amen-
e limi adas15. La igidez de la no ma no sólo hacía imp ac icable cualquie ipo
14 Nue amen e po odos, S. GONZÁLEZ ORTEGA, “No edades de la p o ección social del a-
bajo a iempo pa cial con enidas en el RDL 15/1998 y en el RD 144/1999”, en Re is a del
Minis e io de T abajo y Asun os Sociales. De echo del T abajo, 1999, n. 18.; A. DESDENTADO
BONETE, “Con a o a iempo pa cial y Segu idad Social en el RDL 15/1998”, en Mes a mes
social, 1999, n. 39; J.A. PANIZO ROBLES, “El abajo a iempo pa cial y la p o ección social”,
en AAVV., T abajo a iempo…, ci ., pág. 125 y sig.; J.M. MARÍN CORREA, “El con a o a iem-
po pa cial a e ec os de p o ección social”, en Re is a del Minis e io de T abajo y Asun os
Sociales. De echo del T abajo, 1999, n. 18.
15 Des acando es as limi aciones H. MERINO SEMOVILLA, “El abajo a iempo pa cial…”,
ci ., pág. 226
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 155
de abajo a llamada16 u o as ó mulas de dis ibución sob e enida en el quan-
um y en la dis ibución del iempo de abajo que, ecogidas en algunos p o-
duc os de la negociación colec i a, ue on inalmen e anuladas –al menos en
algún caso– po nues os p opios T ibunales17. Es más, segu amen e la an e io
egulación legal di ícilmen e casaba con con a os con pac o de ese a de
modi icación o con ó mulas de dis ibución i egula y sob e enida de bolsas
más o menos educidas de ho as o dina ias que es aban p e is as pa a los a-
bajado es a iempo comple o en buena pa e de nues a negociación colec i a18.
Po ello, sólo la ía del a . 41 ET –eso sí, como me a modi icación indi idual
al p o eni siemp e de con a o– pa ecía p ac icable cuando la al e ación exce-
die a del ámbi o del eje cicio egula del pode de di ección, con lo que ello
signi icaba de e aso en la e ec i idad de la decisión causalizada y de iesgo
pa a el empleado de ex inción indemnizada po pa e del abajado
Finalmen e, es a “ ela i a igidez”, al menos pa a nues o emp esa iado, e -
minaba po ce a se no sólo po la ecupe ación de un po cen aje máximo de
pa cialidad –en una delimi ación del ipo con ac ual, po cie o, quizás no muy
ace ada écnicamen e19–, sino ambién po que la única ál ula que es aba pa a
da una cie a lexibilidad al esul ado, las ho as ex ao dina ias, p e iamen e
con a adas o de lib e acep ación, se p ohibían casi comple amen e –sal o las
a ípicas des inadas a comba i o e i a sinies os, que en ealidad nunca ue on
ealmen e ex ao dina ias20–, a in de e i a an o abusi os inc emen os de la
jo nada de es os empleados, como áciles o mas de eludi el con ol de la
Inspección de T abajo sob e la e dade a du ación de la jo nada21.
Sea como ue a, lo cie o es que odo es e conjun o de medidas dio como
16 Aunque aplicando una no ma i a an e io , de ex emo in e és esul a la in e esan e STSJ de
Mu cia de 16 de ab il de 1998 (AS 2257). En la doc ina, po odos, M.E. CASAS BAAMON-
DE, “Los con a os de abajo a iempo pa cial:…”, ci ., pág. 426.
17 Sin duda el caso más ex emo e a el del a . 31 del CC de Elabo ado es de Pizzas y P oduc os
Cocinados pa a su Ven a a Domicilio (BOE de 15 de sep iemb e de 1997), de eno simila al a .
30 del an e io Con enio (BOE de 12 de agos o de 1995) y al a . 28 del Con enio de 22 de ab il
de 1994 (BOE de 6 de mayo). O o supues o en el a . 5.g del Con enio In e sec o ial de
Hos ele ía de Valencia y P o incia de 13 de ma zo de 1998 (BOP de 30 de ab il). El p ime o de
ellos ue decla ado nulo po la SAN de 6 de ab il de 1999 (BOE de 26 de mayo). Más in o ma-
ción sob e es as cláusulas con más amplia ci a bibliog á ica en M. C. RODRÍGUEZ PIÑERO
ROYO, F.J. CALVO GALLEGO, Las ho as complemen a ias y su pac o en el con a o a iempo
pa cial, Ti an lo Blanch, Valencia, 2000, pág. 29.
18 Sob e es as p ác icas, po odos,. G. RODRÍGUEZ PASTOR El égimen ju ídico de la dis i-
bución de la jo nada de abajo, Ti an lo Blanch, Valencia, 1999.
19 Po odos, S. DELREYGUANTER, A. VALVERDE ASENCIO, “La nue a egulación del con-
a o…”, ci ., pág.
20 M.C. PALOMEQUE LÓPEZ, “Volun a iedad y obliga o iedad en la p es ación de las ho as
ex ao dina ias”, en AAVV, Es udios sob e la jo nada de abajo (Coo d. L.E. DE LA VILLA),
ACARL, Mad id, 1991.
21 Sob e es as mismas consecuencias R. ESCUDERO RODRÍGUEZ, “P opósi os y desp opósi-
os…”, ci ., pág. 119.
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esul ado una modalidad con ac ual bas an e más ígida que sus p edeceso as
y que mo i ó, ya desde un p incipio, el echazo po pa e emp esa ial; un
echazo és e que no se io ni mucho menos paliado po el ins umen o que, en
eo ía debie a habe se ido an o pa a lexibiliza cuan i a i a y cuali a i a-
men e el conjun o de la ins i ución como pa a omen a la con a ación a
iempo pa cial inde inida: el pac o de ho as complemen a ias (PHC en ade-
lan e).
Como se ha señalado en algún abajo p e io a la e o ma22, es e pac o de
ho as complemen a ias se con igu ó desde un p incipio como un pac o espe-
cí ico y acceso io espec o del con a o inde inido a iempo pa cial, de cla a
inspi ación en la no ma i a ancesa, y que pe mi ía al emp esa io dispone
lib emen e de un cie o núme o de ho as en la anja de la jo nada o dina ia,
debiendo e ibui se y co iza se como ales. El pac o de ho as complemen a-
ias no obligaba así al emp esa io a exigi es as ho as ni, po an o, a e i-
bui las cuando és as no se eclamaban. La única obligación au omá ica su gía
a ca go del abajado que, sal o incumplimien o del emp esa io, no podía
nega se a ejecu a las cuando ue an solici adas den o del más es ic o espe-
o a la legalidad. Acambio, el empleado podía, de un lado, consolida en suce-
si os pe iodos bianuales un po cen aje de es as ho as ealmen e ealizadas, y,
del o o, ex ingui dicho pac o especí ico y acceso io al año de su i ma
median e la me a denuncia unila e al y ecep icia, sin causa ni e ec o sob e la
elación p incipal23. Y odo ello sin ol ida el o alecimien o de la au onomía
indi idual de las pa es que es a ins i ución suponía –o, mejo , el o aleci-
mien o de la posición del abajado en la au onomía indi idual en e a las
ho as ex ao dina ias (mani es ación del denominado p incipio de olun a ie-
dad)–, al conec a la con a ación con la ac uación sob e la dis ibución del
iempo de abajo.
Así analizado, quizá pod ía pensa se que el esquema diseñado po el RDL
15/1998 esul aba ex emadamen e in e esan e, al menos desde una pe spec i-
a eó ica. En p ime luga , desde una o ien ación emp esa ial po que ab ía las
medidas de omen o anuales a es a conc e a modalidad con ac ual, y desde
una pe spec i a labo al, po que eliminaba las posibilidades de aude en el
núme o de ho as ealmen e ealizadas y que se p esumía bas an e ele ado; en
segundo luga , po que se inci aba la inco po ación al me cado de abajo de
sec o es inac i os que, en condiciones de abaja , es aban no obs an e some i-
22 M. C. RODRÍGUEZ PIÑERO ROYO, F.J. CALVO GALLEGO, Las ho as complemen a ias y
su pac o en el con a o a iempo pa cial, Ti an lo Blanch, Valencia, 2000.
23 Sob e es e pac o, ampliamen e, F. VALDES DAL-RE, “Una nue a modalidad de jo nada de
abajo: las ho as complemen a ias en el con a o a iempo pa cial (i y II)”, en Relaciones
Labo ales, 1999, n. 20 y 21; G. RODRÍGUEZ PASTOR, “La dis ibución de la jo nada en el a-
bajo a iempo pa cial. Ho as complemen a ias”, en Ac ualidad Labo al, 1999, n. 37.
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 157
dos a o as ca gas u obligaciones que le impedían una dedicación a iempo
comple o; y, po úl imo, po que pa ecía inci a se ue emen e la con a ación
inde inida al se la única desde la que podía o maliza se al pac o de ho as
complemen a ias y que esul aba boni icada po las no mas de omen o.
Y, sin emba go, no pa ece que los esul ados ue an los ape ecidos o espe-
ados24. Quizás po que aún se ca ecía del necesa io pe iodo de odaje de es a
nue a modalidad, o quizás po que se han in a alo ado –conscien e o incons-
cien emen e– unos da os que, en cualquie caso, e an op imis as aunque limi-
ados25; quizás, inalmen e, po la eno me oposición que, posiblemen e de
mane a injus i icada, me eció la nue a egulación po pa e emp esa ial.
Sea como ue e, lo único cie o es que el g ado de con es ación emp esa ial
hizo de es e RDL, en g an pa e, una salida –si se nos pe mi e la exp esión–”en
also”; una medida de ma cado ca ác e ansi o io y empo al, en una si uación
que se sabía no de ini i a, y que obligó a man ene es e con a o y su egula-
ción en las negociaciones pos e io es en e las o ganizaciones sindicales y
emp esa iales. Y de hecho, la p opia DA 1 RDL 15/1998 econocía es a si ua-
ción de me a p o isionalidad “pe mi iendo” (sic) al Gobie no p omo e cam-
bios legisla i os26 “en el umb al de la jo nada que de ine el abajo a iempo
pa cial, el lími e máximo de ho as complemen a ias que pueden se obje o de
24 Es a alo ación, po ejemplo, en R. PRADAS MOTILLA, “El con a o de abajo ..”, ci ., pág.
5. De hecho, la Exposición de Mo i os del RDL 5/2001 señalaba cla amen e como si bien “el
iempo anscu ido desde es as e o mas (las ope adas po la Ley 63/1997 y el RDL 15/1998)
ha pues o de elie e unos e ec os globalmen e posi i os de i ados de las mismas, aducidos en
el inc emen o del núme o de con a os inde inidos y a iempo pa cial” ambién “ha pues o de
elie e p oblemas p ác icos o dis unciones en de e minadas ma e ias, como el abajo a iempo
pa cial, de los que se ha de i ado p obablemen e el que no se haya alcanzado plenamen e odas
las posibilidades de desa ollo de la con a ación que pod ían habe se espe ado”.
25 En es e sen ido bas e señala que, según las ci as p opo cionadas po los sucesi os Anua ios
de Es adís icas –en el caso del año 2000 su úl imo a ance disponible en in e ne –, el núme o de
asala iados a iempo pa cial sob e el o al de asala iados (EPA-25) pasó de 7,9 po 100 en el año
1997, al 7,95 po 100 en el año 1998, al 8,21 en el año 1999 y al 8,14 po 100 en el año 2000. Y
ampoco los da os del Mo imien o Labo al Regis ado esul aban ex emadamen e desalen ado-
es. Desde 1996 el núme o de CTTP inde inidos no ha pa ado de c ece (MLR 25 y 27 espec i-
amen e en los Anua ios de 1998 y 2000). Y así si en 1996 se egis a on 109.991 con a os a
iempo pa cial inde inidos, en 1997 es e núme o subió a 123.178, mien as que en 1998 ascendió
a 147.410. Pues bien, en 1999 ue on 197.607 CTTP inde inidos y 237.741 en el año 2000. En
cambio, el núme o de CTTP empo ales no egis ó es a misma asa de c ecimien o. Si en 1997
és os e an 1.859.851 y en 1998 el núme o ascendía a 2.219.683, en 1999 es e núme o llegó inclu-
so a baja si uándose en 2.215.216, ci a és a que sí su ió un cie o inc emen o en el año 2000,
en donde se con abiliza on –siemp e según el a ance del AEL– 2.274.363 CTTP empo ales.
26 La ob iedad de es e p ecep o sólo se comp ende si se ecue da su p opia génesis. En un p in-
cipio és a DA p e endía delega en el Gobie no la posibilidad de modi ica el “umb al de la jo -
nada que de ine el abajo a iempo pa cial”, pe o es a deslegalización ue in o mada
nega i amen e po el Consejo de Es ado, dando luga a la peculia o ma has a hace escasas
echas igen e.
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
164
En es e ema se p esen a con especial impo ancia a la ho a de de e mina el
pe iodo de e e encia pa a calcula la jo nada de e e encia del abajado com-
pa able cuando nos encon emos an e empleados empo ales en sec o es o
emp esas en las que po con enio o acue do de emp esa se haya p oducido una
dis ibución i egula de la jo nada o dina ia. En es os casos dos son, segu a-
men e, las p incipales opciones que se ab en al in é p e e. La p ime a acep a
como é mino de compa ación la jo nada o dina ia que esul e de p oyec a sob e
la du ación del con a o la media de la jo nada anual –o el pe iodo de e e encia
del que se a e– del abajado de e e encia pa a pos e io men e compa a la con
la sopo ada po el abajado 40. Cie amen e és a pod ía pa ece la ó mula obje-
i amen e más azonable. Pe o su aplicación indisc iminada pod ía p o oca ,
pa adójicamen e, la con e sión en abajado es a iempo pa cial de odos aque-
llos con a os empo ales desa ollados sob e las ases de meno ac i idad o di-
na ia de la anualidad, y que simplemen e se igen po los ho a ios comunes pa a
odos los abajado es, ya sean es os empo ales o inde inidos.
Po ello quizás esul e más azonable ealiza la compa ación no an o con
la p oyección de la jo nada anual, sino, más bien, con la jo nada eal de un
abajado de e e encia en el módulo de du ación del con a o y –es o es lo
impo an e– en el pe iodo de du ación del p opio con a o; es o es, el módulo
o índice de compa ación se ía la jo nada del abajado de e e encia du an e
el conc e o pe iodo en el que es é igen e la elación empo al. Y es que sólo
cuando la jo nada del abajado empo al sea in e io exis i á el pac o indi i-
dual, especí ico de educción p opo cional de jo nada y sala io, que ca ac e-
iza el CTTP. En cambio cuando es e pac o no exis a, cuando po an o el
abajado se ija po la no ma i a gene al, el pac o lo se á a iempo comple-
o, con plena posibilidad, po an o, de ealiza líci amen e ho as ex ao dina-
ias y con plena cobe u a sala ial y de p o ección social. Es más, es a misma
solución pa ece apoya se en el hecho de que en e los pa áme os pa a iden i-
ica al “ abajado compa able” se aluda al mismo ipo de con a ación, lo
que delimi a ía el pe iodo de e e encia a e ec os de compa ación a la jo na-
da que es e dis u ase du an e dicho pe iodo de iempo41.
40 En es e sen ido, pa ece, P. VARAS GARCIA, “Con a o a iempo pa cial”, en AAVV, T abajo
a iempo pa cial, ci ., pág. 20.
41 Sin emba go, es a cues ión no es á exen a de dudas y así lo ha plan eado la doc ina espec o a
la de inición p eceden e de CTTP. En es e sen ido, de endiendo una posición con a ia a la
expues a ALFONSO MELLADO; “La nue a egulación del con a o de abajo a iempo pa cial:
aspec os labo ales”, Ti an lo Blanch, 1999, págs. 26 y 27 aunque en elación con la de inición
del CTTP an e io , que, sin duda, plan eaba una p oblemá ica más des acable. Sin emba go, pa a
GONZÁLEZ DEL REY RODRÍGUEZ (“El con a o de abajo a iempo pa cial”; ci . pág. 78)
“...puede esul a ú il e e i las jo nadas, pa cial y de compa ación habi ual, al iempo de igen-
cia del con a o pues aun cuando aquéllas pudie an oma como pa áme o el año, median e su
p o a eo, pa ece más adecuado y p eciso u iliza el módulo de du ación de la elación”, ci ando
la solución apo ada po el a . 65.4 del RD 3064/1995 pa a apoya se en es a a i mación. .
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 165
Cues ión dis in a se án los p oblemas sala iales que pod ían plan ea se si,
como no malmen e acon ece, el sala io o e ibución no se basa en el módulo
ho a io, sino que se dis ibuye linealmen e de o ma mensual, sin ene en
cuen a es as posibilidades. Y ello po que sal o que el emp esa io sus aiga o
complemen e el sala io de los abajado es empo ales que desa ollen sus
a eas espec i amen e en los pe iodos de meno o mayo ac i idad o dina ia,
el esul ado se ía una di e encia sala ial po iempo abajado, un dis in o sala-
io ho a pa a uno y o o ipo de abajado , que mues a nue amen e las di i-
cul ades cola e ales que p o oca la mayo lexibilidad en la dis ibución del
iempo de abajo cuando –como no malmen e acon ece– és a no lle a apa e-
jada una egulación más conc e a o desde luego no exclusi amen e adicio-
nal de los sis emas de ijación sala ial42.
2.2.2.2. El é mino de e e encia p io i a io: el concep o de abajado
compa able
En cambio, donde sí se ha p oducido la p ime a al e ación de impo ancia ha
sido en la ijación del é mino de e e encia. Y ello po que que en e al an e io
y di ec o eclamo a un uen e de egulación o ijación colec i a en la delimi a-
ción de la jo nada de e e encia, la nue a egulación, al menos li e almen e, pa e-
ce indi idualiza es e é mino de compa ación median e la me a e e encia a la
jo nada de “un abajado a iempo comple o compa able”. De es e modo, y al
menos en eo ía, el o den a segui en la elección del é mino de compa ación
se ía, en p ime luga , la jo nada de un abajado a iempo comple o compa a-
ble; en segundo luga , la jo nada a iempo comple o p e is a en el con enio
colec i o de aplicación; y, en e ce y úl imo luga , la jo nada máxima legal.
Po lo que se e ie e, en p ime luga , al concep o de abajado a iempo
comple o compa able es e iden e que nos encon amos an e una noción oda-
ía po delimi a , más aún en un sis ema como el español que ca ece a es os
e ec os de un cie a adición ju isp udencial sob e es e no edoso é mino.
Legalmen e se apo an es da os pa a de ini al mismo: que és e ealice su
p es ación pa a la “misma emp esa y cen o de abajo”, bajo el “mismo ipo
de con a o de abajo” y ealizando un “ abajo idén ico o simila ”. De es a
o ma, y en una p ime a ap oximación, se si úa la de inición de abajado
compa able en un ámbi o loca i o y p oduc i o (emp esa y cen o de abajo),
empo al y modal según lo dicho an es ( ipo de con a o) y uncional ( abajo
idén ico o simila )43.
42 Sob e es os emas éanse las in e esan es obse aciones de G. RODRÍGUEZ PASTOR, El égi-
men ju ídico…, ci ., pág. 78 y sig. En gene al, id. M.R. ALARCÓN CARACUEL, La o dena-
ción del iempo de abajo, Tecnos, Mad id, 1988, pág. 98 y sig., en especial, pág. 102.
43 Una p ime a ap oximación al ema en F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o….”, ci .,
pág. 54; R. ESCUDERO RODRÍGUEZ, “P opósi os y desp opósi os…”, ci ., pág. 122.
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
166
a) Po lo que se e ie e, en p ime luga a la e e encia a la misma emp e-
sa y cen o de abajo, la no ma nacional pa ece emi i se a la misma emp e-
sa y cen o de abajo en e al concep o en apa iencia más simple de
es ablecimien o que emplea la Di ec i a. Es a e e encia a la emp esa y cen-
o de abajo pa ece p e ende , al menos en una p ime a ap oximación, una
delimi ación geog á ica, loca i a y p oduc i a en la de e minación del iempo
de abajo a compa a pa a de ini el abajo a iempo pa cial; una p ime a
delimi ación és a, abie a y no excluyen e en la medida en la que en la nego-
ciación colec i a pueden apa ece o os “ámbi os” de de e minación de la jo -
nada de abajo: unidades p oduc i as, secciones de emp esa, o, incluso, un
concep o no de inido legalmen e pe o sí ecu en e en la no ma i a labo al
como el de pues o de abajo, que iene implicaciones uncionales e iden es y
que indican que se á és e no malmen e el c i e io que, a la pos e, y al como
di emos, se á el de e minan e en la ijación del iempo compa able pa a de i-
ni el abajo a iempo pa cial.
b) Desde es a pe spec i a se comp ende que el da o segu amen e unda-
men al y más conc e o sea la e e encia a que en ambos casos se a e de un
abajo idén ico o simila . Quizá sea aquí donde la no ma acep a de ini i a-
men e el elemen o uncional apo ando un da o absolu amen e inde inido
como es el de abajo idén ico o simila . Sob e es e concep o pa ece descan-
sa la au én ica de inición de abajado compa able a los e ec os de de e mi-
nación de la jo nada de abajo de e e encia en la delimi ación del abajo a
iempo pa cial. De ahí la impo ancia de conc e a que deba en ende se po
abajo idén ico o simila .
Pa ece que el concep o de abajo idén ico o simila iene unas conno a-
ciones e iden es de ca ác e uncional, y que, po an o, la alusión a un aba-
jo idén ico o simila pa ece inclui cualquie condicionamien o de la jo nada
de abajo po el sis ema de clasi icación p o esional. Aho a bien, no hay equi-
pa ación posible con los elemen os sob e los que se sus en a el sis ema de cla-
si icación p o esional que de ine gené icamen e el a . 22 del ET. En e o as
azones po que el a . 12.1 ET cuando de ine al abajado compa able alude
a abajo idén ico en p ime luga , al e na i amen e a abajo simila ; y po -
que además no se e ie e a los pa áme os que de inen, po ejemplo, el con-
cep o de ca ego ía equi alen e44. Con odo, la compa ación con el concep o de
ca ego ía equi alen e nos pa ece in e esan e po un mo i o p incipal. Las
posibilidades legales de mo ilidad uncional (o dina ia u ho izon al) ex a .
39 del ET se si úan en el g upo p o esional o en la ca ego ía equi alen e. La
posibilidad de encon a di e en es jo nadas de abajo pa a di e en es seccio-
44 Vid. no obs an e, F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o….”, ci ., pág. 55, pa a quien “si el
sis ema clasi ica o io aplicable en la emp esa no con empla la de inición de g upos, y no exis e a-
bajado compa able de la misma ca ego ía, pod ía se i un abajado de ca ego ía equi alen e.
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 167
nes o depa amen os que no engan una equi alencia en el sis ema de clasi i-
cación p o esional con encional puede encon a en la de inición legal de
CTTP y de abajado compa able un p oblema a esol e ; dado que al aba-
jado a iempo pa cial pod ía encomendá sele di e en es a eas, de di e en es
secciones o depa amen os con jo nadas de e e encia dis in as (y, po an o,
con abajado es compa ables ambién di e en es45). De nue o se pone de
mani ies o la necesidad de adecua la de inición de CTTP a la de e minación
de la jo nada de abajo de o ma colec i a.
Además, la e e encia al abajo idén ico o simila iene además en cuen-
a, necesa iamen e, cualquie condicionamien o de la jo nada de abajo en los
supues os de ampliación o es icción de la jo nada po jo nadas especiales.
Con la di e encia de que los supues os de ampliación de jo nada pueden
econduci se a ipos de abajo o a ca ego ías o g upos p o esiones mien as
que las educciones son más es ic as de pues os de abajo.
c) Finalmen e, el e ce elemen o de conc eción se cen a en la es ipula-
ción po ambos abajado es del mismo ipo de con a o de abajo. Supe ada
a es os e ec os la dico omía CTTP/con a o a iempo comple o po ob ia, es a
e e encia pa ece que ha de cen a se undamen almen e en los con a os em-
po ales46. En es e sen ido, la discusión que se plan ea, y a la que an es nos e e-
íamos, es si la du ación de la igencia del con a o es la que de ine el
elemen o empo al de compa ación de la jo nada de abajo pa a de e mina
la con a ación a iempo pa cial. En es e con ex o, la alusión al mismo ipo de
con a o debe en ende se en unción de la igencia del mismo y de la exis-
encia o no de alguna o a concausa, como po ejemplo o ma i a, que hab á
así de se enida en cuen a pa a de e mina la jo nada de e e encia a e ec os
de de ini el ca ác e a iempo pa cial de los se icios con a ados.
En de ini i a, los elemen os sob e los que descansa la de inición de aba-
jado compa able, y, po aslación, la p opia del CTTP, deben analiza se desde
una pe spec i a uni a ia. Deben ene se en cuen a undamen almen e los
aspec os que la egulación aplicable a la emp esa o cen o de abajo –o uni-
dades in e io es como las unidades p oduc i as, secciones o, incluso pues os
de abajo– adop e pa a la de e minación de la jo nada de abajo, indepen-
dien emen e, al menos en es e momen o, de su dis ibución. Y ello eniendo en
cuen a undamen almen e los aspec os uncionales y de ipo de con a o.
45 En es e sen ido éase lo es ablecido, po ejemplo, en los Con enios de Ca pin e ía de Talle de
Valencia (BOP 25/6/99) o de De i ados del Cemen o de Balea es (BOCAIB 14/5/98) cuyos a s.
22 espec i os disponen lo siguien e: “A . 22. Dis ibución de la jo nada.–Las emp esas pod án
dis ibui la jo nada es ablecida en el a ículo an e io a lo la go del año median e c i e ios de ija-
ción uni o mes o i egula , a ec ando dicha uni o midad o i egula idad bien a oda la plan illa o
de o ma di e sa po secciones o depa amen os, po pe íodos es acionales del año en unción de
las p e isiones de las dis in as ca gas de abajo y desplazamien os de la demanda...”.
46 Vid. F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o…”, ci ., pág. 55.
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
168
En cualquie caso, es e é mino de compa ación, ob iamen e, no deja de
plan ea di e sos p oblemas. De un lado, y aunque ello sea casi anecdó ico,
po que se de ine li e almen e al “ abajado a iempo comple o compa able”,
como aquel “ abajado a iempo comple o”, lo que supone señala en la p o-
pia de inición el é mino que se quie e de ini . Y po el o o, y es o es lo un-
damen al, po que, más allá de odo es o, la no ma pa ece iden i ica simple
y llanamen e la jo nada de compa ación con la jo nada que dis u e eal-
men e es e abajado , con independencia de cuál sea su o igen o incluso de
las ci cuns ancias especí icas o especiales que mo i a on su ijación.
Segu amen e con es a inde e minación, lo que se in en a es o o ga ascen-
dencia a odo ipo de acue dos o pac os, sea cual sea su na u aleza y e icacia,
que delimi en globalmen e la jo nada en sus di e en es pa áme os y que
hubie an debido se aplicables al abajado con a ado a iempo pa cial de
no habe celeb ado ese “acue do” de educción al que hace e e encia el p o-
pio a . 12.1 ET. Pe o con se loable, es a ó mula inde e minada acaba p o-
ocando –al menos en su eno li e al– las dudas sob e si debie a
conside a se jo nada de e e encia la que a í ulo indi idual, como condición
con ac ual de es e ipo, o po las azones es ic amen e pe sonales que sean
dis u a el abajado compa able. Obsé ese, en p ime luga , que nues o
legislado incomp ensiblemen e ha omi ido la e e encia comuni a ia a la
necesidad de ene “en cuen a o as conside aciones, ales como la an igüe-
dad y las cuali icaciones o compensación”; que en es e caso la asunción
como c i e io de compa ación de una condición de ijación es ic amen e
indi idual limi a ía el ámbi o lógico de ac uación de es a modalidad; y odo
ello po no plan ea la posibilidad –lo que es plausible al u iliza la ley un c i-
e io en apa iencia indi idual– de que pa adójicamen e exis an a ios “ a-
bajado es a iempo comple o compa able” cada uno de ellos con una jo nada
dis in a po ijación indi idual.
Po odo ello, y al menos en nues a opinión, quizás hubie a sido más lógi-
co no habe asumido es e ex emado mime ismo en e a la no ma comuni a-
ia –que desde luego és a no exige Cl. 2.1 D. 97/81/CE – y habe op ado en
cambio po una ó mula incluso más adicional en la que el é mino de com-
pa ación hubie a sido simple y llanamen e la jo nada o dina ia que hubie a
sido de aplicación en el mismo cen o de abajo, desa ollando la misma ac i-
idad y con el mismo ipo con a o; en de ini i a, la jo nada que le hubie a
sido de aplicación al abajado a iempo pa cial de no habe mediado el
acue do de las pa es en educi p opo cionalmen e sala io y iempo de aba-
jo. Con ello se hubie a e i ado es as e e encias a concep o y supues os indi-
iduales que di icul an la ní ida dis inción del CTTP47.
47 En un sen ido simila R. PRADAS MONTILLA, “El con a o de abajo a…”, ci ., pág. 8.
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 169
2.2.2.3. El é mino de compa ación suple o io: la jo nada a iempo com-
ple o p e is a en con enio colec i o o, en su de ec o, la jo nada
máxima legal
Sea como ue e, el a . 12.1 ET es ablece inalmen e un é mino de com-
pa ación “suple o io” pa a el supues o de que en la emp esa –no se da la e e-
encia al cen o de abajo como se ha hecho p e iamen e pa a de ini al
abajado compa able48- no sea posible halla es e “ abajado compa able”.
Según el úl imo inciso del segundo pá a o del a . 12.1 “si en la emp esa no
hubie a ningún abajado compa able a iempo comple o, se conside a á la
jo nada a iempo comple o p e is a en el con enio colec i o de aplicación, o
en su de ec o, la jo nada máxima legal”.
Re oma, aho a con ca ác e suple o io a es os e ec os, la jo nada que se -
ía de base en la edacción an e io , que emi ía exclusi amen e a la jo nada
p e is a en con enio colec i o o, en su de ec o, a la jo nada máxima legal. De
es a o ma, y aún con el e e ido ca ác e suple o io, se pueden plan ea idén-
icos p oblemas a los que se de i aban de la jo nada que se ía de base al ope
máximo del 77 po 100 de dedicación es ablecido en la an e io de inición de
CTTP. Fundamen almen e puede ci a se, po ejemplo, la ausencia de oda
e e encia a los pac os colec i os o acue dos de emp esa que pueden es able-
ce la jo nada con ca ác e colec i o.
Como ya hemos señalado, espec o a la de inición p eceden e de CTTP,
donde cie amen e es e ema se plan eaba con mayo incidencia, nues a doc i-
na se mos ó bas an e di idida. En la ac ualidad, es cie o que una in e p e ación
li e al de la no ma quizás pod ía conduci nos, aún hoy, a sos ene que el con-
enio colec i o de e e encia es el es a u a io de aplicación. Pe o no cabe des-
conoce , en p ime luga , que la ac ual g a ía es la no mal, y que, además, el
Es a u o, en no pocas ocasiones, se e ie e al con enio colec i o como géne o,
una de cuyas especie, pe o no la única se ía la egulada en el Ti ulo III ET. Y de
hecho, así sucede en el a . 82.3, en el a . 92 o en el mismo a . 41 ET. En de i-
ni i a, que si a es a p eca iedad écnica del Es a u o, unimos las dudas que sus-
ci a la in e p e ación li e al del p ecep o, segu amen e debe emos acaba po
acep a que la solución más adecuada desde una pe spec i a sis emá ica –a . 34
ET– es la de admi i es a emisión a cualquie ins umen o colec i o de aplica-
ción a la emp esa, cen o y ipo de ac i idad que ije o de e mine p io i a ia-
men e la jo nada o dina ia de un abajado a iempo comple o en su misma
ac i idad y cen o. La ca encia de un abajado compa able no ob ia necesa-
iamen e la exis encia de un ins umen o colec i o de de e minación de la jo -
48 Sob e la di e encia en e las dos ases de compa ación en el a . 12.1 ET éase J.M. GOER-
LICH PESET, “El RDL 5/2001…”, ci ., pág. 13, n.5
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
170
nada de abajo dis in o del con enio. Y es más, en compa ación con la
Di ec i a, y al como des acábamos an es, lo cie o es que és a pa ece aludi a
un concep o más gené ico que la p opia solución legal nacional. La p ác ica
nacional a la que alude inalmen e la ci ada cláusula 3 de la Di ec i a debe ía
econduci se así, en nues o país, a odas las uen es que, con ca ác e colec i o
po lo dicho an es, pueden se i pa a de e mina la jo nada de abajo.
En cualquie caso, lo que sí es c i icable es la escasa écnica en la edacción
del p ecep o. Y es que de hecho, hubie a bas ado una gené ica e e encia a la
negociación colec i a –como sucede en o as no mas del mismo Es a u o– pa a
inclui en la misma cualquie a de sus p oduc os y pe mi i así la necesa ia coo -
dinación –que es segu amen e la deseada– en e el a . 12 y el a . 34 ET.
2.2.2.4. La eliminación de opes po cen uales: de nue o sob e los con a-
os a iempo comple o con jo nada educida y la posibilidad de
ijación de opes máximos po con enio colec i o
En cualquie caso, el elemen o más signi ica i o de la pe spec i a cla a-
men e lexibilizado a que ambién en es e pun o adop a la e o ma se ap ecia
en la desapa ición del an e io po cen aje máximo de jo nada comple a que
cons i uía el lími e no sólo a la jo nada o dina ia pac ada, sino ambién a la
suma de és a más las posibles ho as complemen a ias que hubie an podido
pac a se en los CTTP inde inidos.
Con la eliminación de es e mínimo, cie amen e in ecuen e el pano ama
compa ado y en las no mas in e nacionales de e e encia49, no sólo se amplía
el campo de es e con a o, el núme o de ho as complemen a ias y la aplicación
del p incipio de p opo cionalidad50, sino que ambién uel en a su gi con oda
su ue za iejos p oblemas51 en g an pa e supe ados po la an e io no ma i a52
como los discu idos con a os a iempo comple o de jo nada educida; es o es,
la discu ida posibilidad de condiciones mas bene iciosas que ebajando la jo -
nada po debajo del umb al del TTC no al e ase ni su sala io, ni ob iamen e su
égimen ju ídico, que se ía así el común, con odo lo que ello supone en ela-
ción con los aspec os cuan i a i os y cuali a i os del iempo de abajo, o su
égimen de de echos de in o mación o no ación p e e en e.
49 Vid. R. PRADAS MONTILLA, “El con a o a iempo…”, ci ., pág. 7, pa a quien la ecupe a-
ción de es e po cen aje es “un acie o”.
50 Vid. F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o…”, ci ., pág. 52 y sig.; C. MOLINA NAVA-
RRETE, M. GARCIAGIMÉNEZ, “Con a ación labo al y polí ica de empleo: p ime a ase de la
nue a e o ma del me cado de abajo”, en Re is a de T abajo y de Segu idad Social, 2001, n.
217, pág. 51.
51 De “ o ísima dosis de inde e minación” habla, po ejemplo, R. ESCUDERO RODRÍGUEZ,
“P opósi os y desp opósi os…”, ci ., pág. 121.
52 Pa a una más de enida delimi ación del CTTP que compa imos comple amen e , M.E. CASAS
BAAMONDE, “Los con a os de abajo a iempo pa cial:…”, ci ., pág. 425 y sig.
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 171
En p incipio cab ía pensa que la acep ación de es e ipo de con a os p o oca-
ía, de ac o, la conside ación como disposi i a de la no ma i a aplicable al CTTP,
cuando la misma no p e ende ene es e ca ác e . Bas a su simple lec u a pa a com-
p oba cómo es a no ma i a no pa ece pe mi i la opción de las pa es po su apli-
cación o no, más aún cuando en la misma se econocen de echos y se es ablecen
cla as p ohibiciones incluso en e a la común olun ad de ambas pa es.
Y sin emba go, no c eemos que es e en oque sea el co ec o. A nues o jui-
cio, y al menos desde una pe spec i a labo al –cues ión dis in a en la que no
cabe en a son es as mismas cues iones en el campo no disponible de la
Segu idad Social– las no mas del CTTP son cie amen e indisponibles, pe o
cuando se da el supues o de hecho al que se e ie e la no ma y que pa e de una
educción p opo cional an o del iempo como de la e ibución del abajado .
Es en es os casos donde la p ohibición de ho as ex ao dina ias, las iejas eglas
sob e p ede e minación ho a ia y las ela i as a de echos de in o mación y
no ación encuen an su sen ido y lógica. En cambio, cuando no exis e es a p o-
po cionalidad, cuando lo que simplemen e se p oduce es una educción con-
encional del iempo sin que se a ec e a la e ibución, buena pa e de es as
no mas ca ecen de sen ido ya que el asgo básico del abajado a iempo pa -
cial, su a ipicidad cen al, desapa ece al ecibi la misma e ibución que los a-
bajado es a iempo comple o. De ahí que al menos a nues o juicio nada obs e
a la cali icación como a iempo comple o de aquellos con a os con jo nada –y
no e ibución– educida po me a condición con ac ual explíci a o implíci a53.
53 En sen ido con a io as la e o ma F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o…”, ci ., pág. 53
pa a quien una simple educción de una ho a de jo nada anual supond ía su conside ación como
CTTP con independencia de que, en pa alelo se haya pac ado o no una educción p opo cional de
sala io. Con an e io idad a la e o ma sos enían es a misma solución L.M. CAMPS RUIZ, La e o -
ma del me cado de abajo. El nue o égimen ju ídico de la colocación y de los con a os de ap en-
dizaje, de abajo en p ác icas, a iempo pa cial y de ele o, Ti an lo Blanch, Valencia 1994, pág.
91 pa a el que “ odo con a o cuya jo nada sea in e io a la habi ual es un con a o a iempo pa cial
con independencia de que en pa alelo se haya conce ado o no un pac o es ableciendo condiciones
sala iales más bene iciosas”, y, pa ece, I. GARCÍA PERROTE ESCARTÍN, “El con a o a iempo
pa cial”, en Relaciones Labo ales, 1994, T/I, pág. 314. Po el con a io pa a A. BAYLOS GRAU,
“T abajo a iempo pa cial, ijos discon inuos y con a o de ele o”, en AAVV, La e o ma labo al de
1994, (Coo d. M.R. ALARCON CARACUEL), Ma cial Pons, Mad id, 1994, pág.. 140-141 “no
cualquie pac ación de educción de jo nada puede, en es as condiciones, ene ele ancia p ecisa
pa a supone una ans o mación del ipo de con a o”. Inmedia amen e an es de la e o ma pa ecen
susc ibi es a misma opinión M.C ORTIZ LALLANA, “Algunos p oblemas del égimen ju ídico del
abajo a iempo pa cial” en Relaciones Labo ales, 1998, n. 15-16, pág. 106 pa a la que “debe opo-
ne se una azonable esis encia a que el solo hecho de pac a indi idualmen e una educción de jo -
nada conlle e la celeb ación de un con a o de abajo a iempo pa cial” y J. YANINI BAEZA,
“T abajo a iempo pa cial: no as sob e su égimen egulado ”, en T ibuna Social, 1998, n. 85, ci .,
pág. 15, si bien en elación con una “mínima educción de la jo nada”. Es a misma posición en , M.E.
CASAS BAAMONDE, “Los con a os de abajo a iempo pa cial:…”, ci ., pág. 425. Igualmen e
sob e el ema, I. GONZÁLEZ DEL REY RODRÍGUEZ, El con a o de abajo…, ci ., pág. 97-98.
T as la e o ma de 1998 pa ida io de admi i el ca ác e a iempo comple o de es e ipo de con a os
C.L. ALFONSO MELLADO, La nue a egulación del con a o…, ci ., pág. 35.
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
172
Cues ión dis in a, y bas an e más compleja, es la di icul ad de dis ingui
es os supues os de me os CTTPcon mejo a sala ial. Pe o pa a ello debe emos
es a a cada caso conc e o sin que la nue a edacción del a . 12.1 ET deba
conduci o zadamen e al campo del abajo a iempo pa cial a si uaciones en
las que sólo se ha p oducido una mejo a indi idual en las condiciones empo-
ales de la p es ación.
Finalmen e, la desapa ición del po cen aje del 77 po 100 puede p o oca
igualmen e la eapa ición –no del odo in ecuen e en nues a negociación
colec i a– de no mas con encionales que ijen opes in e io es como máximo
de jo nada en la con a ación a iempo pa cial. A nues o juicio, nada cabe
obje a a es a posibilidad54 que obliga ía, en caso de supe a se –ya sea po la
jo nada ijada en el con a o o po la que de o ma ilegal se ealice con inua-
damen e en la ealidad– p o oca ía la aplicación de las no mas sob e abajo
a iempo comple o y, desde luego, su equipa ación absolu a al égimen sala-
ial de aquéllos.
2.2.5. La exclusión de los ijos discon inuos y la inclusión de los ijos
pe iódicos
Finalmen e, ya hemos señalado como an es de la e o ma pa ecía se
una opinión mayo i a ia de la doc ina55 la equipa ación en e el con a o a
iempo pa cial común y el con a o ijo pe iódico de du ación cie a. Y es
que las e e idas di icul ades de coo dinación se e e ían exclusi amen e a
los supues os de con a os ijos discon inuos que no se epe ían en echas
cie as. Así se señalaba an o en el úl imo pá a o del a . 12.3 ET incluido
po la Ley 55/1999, como en el inciso que se in oducía en el a . 12.4.a)
del ET.
Con es os an eceden es la Ley 12/2001 (y, an es, el RDL 5/2001) deja de
conside a al con a o ijo discon inuo como con a o a iempo pa cial pe o
man iene den o del con a o a iempo pa cial (en endiéndolo celeb ado po
iempo inde inido) aquella p es ación de se icios que lo ue a “pa a ealiza
abajos ijos y pe iódicos den o del olumen no mal de ac i idad de la
emp esa”. Sin duda, se a a de una modi icación sus ancial, ya que es á a ec-
ando an o la p opia ipicidad como la cali icación ju ídica de es a modalidad
con ac ual. Yello jus o en un momen o donde unos de los da os que más di i-
cul aban la conside ación del con a o ijo discon inuo como con a o a iem-
po pa cial –el es ablecimien o de una de inición po cen ual como la
inco po ada po el RDL 15/1998– desapa ece.
54 En es e mismo sen ido J.M. GOERLICH PESET, “La e o ma de la con a ación…”, ci ., pág. 19.
55 CAMPS RUIZ; “La e o ma del me cado de abajo”. Ti an Lo Blanch. Valencia 1994, pág.
106. En igual sen ido, PEDRAJAS MORENO; “Nue o diseño legal del abajo a iempo pa cial.
Finalización de la egulación especí ica del abajo ijo discon inuo”. RR.LL. nº 8, 1994, pág. 23
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 173
De cualquie o ma, una ez que el con a o ijo discon inuo adquie e su
au onomía (al menos ela i a en lo que se e ie e a su sis emá ica), pod ía
incluso cues iona se la opo unidad y la misma co ección écnica de conse -
a el con a o ijo pe iódico den o del con a o a iempo pa cial. En nues a
opinión, la de inición de los abajados ijos pe iódicos no iene au onomía
p opia. El man enimien o del ca ác e causal del abajo ijo pe iódico (que
p ecisamen e jus i ica la ei e ación del pe íodo de ac i idad – asgo consus-
ancial al ijo discon inuo-) lo di e encia on ológicamen e, si se nos pe mi e la
exp esión, del con a o a iempo pa cial, lo que impide la acep ación ac í ica
de su conside ación como una modalidad de abajo a iempo pa cial. Téngase
en cuen a, además, que di ícilmen e se puede aplica el p opio concep o de
con a o a iempo pa cial y, de i ado del mismo, de abajado compa able
con un con a o ijo pe iódico en emp esas con ac i idad no es able aunque
pe iódicas en el iempo. Y es que, no se iene en cuen a una dis inción pa a
noso os esencial: igencia del con a o y jo nada de abajo comp ome ida56.
Aunque és a pueda ene ca ác e anual en los con a os ijos discon inuos y
ijos pe iódicos, que esponden a un mismo o igen, el da o que los ca ac e i-
za es la de e minación del pe íodo de ac i idad, no la jo nada de abajo.
Aquello es igencia del con a o, de e minada po el é mino, cie o o incie -
o en su ijación, no jo nada de abajo comp ome ida ya que és a depende á
de los ac o es de e minan es de la misma du an e dicha igencia del con a-
o. Y es e asgo, jun o al ca ác e causal, es aplicable an o a ijos discon inuos
como a ijos pe iódicos.
Todo lo an e io , no impide que haya supues os de in e sección en e los
con a os a iempo pa cial de e e encia anual y los ijos discon inuos y los
ijos pe iódicos; pe o no puede conlle a a la con usión de supues os al como
se dedujo as la e o ma de 1993 y al como se p oduce en la ac ualidad es-
pec o a los ijos pe iódicos.
En esumen, el man enimien o de los ijos pe iódicos den o del con a o
a iempo pa cial, sob e la base segu amen e de la doc ina p eceden e que
asimilaba comple amen e aquéllos al égimen ju ídico de és e, plan ea cuan-
do menos dudas impo an es. Dudas sob e la e ec i idad del man enimien o
de la dis inción de es a igu a con los ijos discon inuos (de los que p o ienen
cla amen e) y dudas sob e la co ección écnica de su cali icación ju ídica
como o ma de abajo a iempo pa cial y sob e los e ec os que pod ía conlle-
a la misma. Po ello c eemos que lo más sensa o hubie a sido simplemen e
p escindi de es a igu a, que es a i icial dado que la única di e encia que
pod ía e se espec o a los ijos discon inuos es la posibilidad de p escindi
56 Sob e la necesidad de dis ingui en e igencia del con a o y jo nada en la dis inción en e ijo
discon inuo y ijo pe iódico con el con a o a iempo pa cial id. A. VALVERDE ASENCIO; “El
pe íodo de ac i idad de los abajado es ijos discon inuos”, Ti an lo Blach, en p ensa.
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
180
ciones emp esa iales en el p e io p oceso de negociación. Y es que es as posi-
bilidades no sólo se ab en a la au onomía indi idual, sino que además ni an
siquie a se impone un plazo de modi icación mínimo de 15 días como en su
momen o man u o la CEOE-CEPYME. Y odo ello sin ol ida las di icul a-
des que es a al a de conc eción pod án p o oca en la ac i idad de con ol po
pa e de la Inspección de abajo. La posibilidad de inde e minación ho a ia
acili a á así el uso de ilegales “ampliaciones” de jo nada con odo lo que ello
conlle a pa a el es a u o ju ídico del abajado a iempo pa cial.
Finalmen e, y desde es a pe spec i a, lo que sí esul a e iden e es la impo -
ancia i al que aho a asume el con enio colec i o a la ho a de conc e a o no
los pe iodos necesa ios de dis ibución ho a ia o incluso a la ho a de exigi una
cie a conc eción ho a ia o que es a se ealice en ases ho a ias p opo cionales
y con inuas a la du ación y ho a ios iniciales del con a o. Con la nue a egu-
lación, la única limi ación legal, al menos li e al, se ía la necesa ia exis encia
de es a dis ibución y la imposibilidad de ó mulas que pe mi an al e a el
quan um de ho as o dina ias ijadas en el con a o68. Pe o más allá de es o nada
limi a su aho a omnímoda capacidad de con igu ación. És a puede di igi se
bien a omen a eglas que den algo más de segu idad al empleado a iempo
pa cial es ingiendo la au onomía indi idual en es e campo, o, po el con a-
io, a es ablece condiciones a iables que ayan desde la posibilidad de bol-
sas de ho as o dina ias de dis ibución i egula , p opo cionales a las ya
ecuen emen e es ablecidas en nues a negociación colec i a pa a los abaja-
do es a iempo comple o, o a ó mulas aún más amplias como las ya exis en-
es –aunque anuladas en algún caso bajo la egulación an e io – en algunos
sec o es y que pe mi ían sob e enidas al e aciones en la dis ibución y ho a-
ios de un núme o de ho as que, eso sí, en algún pe iodo de e e encia –no -
malmen e el anual– debe ía pe manece en odo caso incólume.
Los e ec os de cada una de es as opciones se án decisi os, sob e odo en
aquellos sec o es que asumie on la ó mula de abajo a iempo pa cial po su
posible compa ibilidad con o as obligaciones o ma i as, amilia es o inclu-
so labo ales o en aquellos con a os con meno núme o de ho as y en la que,
po an o, mayo es posibilidades se ab en a su dis ibución den o de la jo -
nada o dina ia. La no able inde e minación que es e ipo de ó mulas plan ea
puede hace incompa ibles ambas ac i idades. Y ello sin necesidad de que el
emp esa io acuda a las ó mulas del a . 41 ET y, po an o, sin posibilidad ni
an siquie a, de ex inción indemnizada po pa e del abajado .
En cualquie caso, es a inde e minación es la que p o oca una cie a pe -
plejidad cuando se obse an las nue as causas de ex inción del pac o de ho as
68 Nue amen e, F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o ...”, ci ., pág. 57. Y ello con el ies-
go de no aciones o “ampliaciones” empo ales de la du ación de la jo nada o dina ia –po cie -
o, no in ecuen es en de e minadas g andes supe icies– que de se admi idas po el abajado
co oci cui a ían p ác icamen e el en e o esquema legal.
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 181
complemen a ias in oducidas po la Ley 12/2001. Y ello po que la incompa-
ibilidad en e es as o as obligaciones y las de i adas de la elación pa cial
puede p oduci se no ya sólo con las ho as complemen a ias, sino ambién con
las jo nada o dina ia de dis ibución i egula o de de e minación sob e eni-
da. Pe o sob e ello ol e emos más a de.
2.4. La nue a egulación lexible del pac o de ho as complemen a ias
El e ce o y penúl imo de los campos en el que se ha cen ado la e o ma
del CTTP, y sin duda, uno de los más a ec ados, es el pac o de ho as comple-
men a ias egulado en un nue o y, po cie o, bas an e más educido o “es ili-
zado” a . 12.5 ET.
4.2.1. Los p oblemas en la egulación o iginal del PHC
Como ya hemos señalado, o igina iamen e es e pac o y es e ipo de ho as
–no del odo desconocidas en nues o o denamien o69–, es aban des inadas, de
un lado, a omen a la con a ación pa cial inde inida –la única que e a incen i-
ada económicamen e y que podía celeb a es e ipo de pac o–, y, po el o o, a
do a de una cie a lexibilidad cuan i a i a y cuali a i a a es e ipo de con a os.
Flexibilidad cuan i a i a, en p ime luga , en la medida en la que la necesa ia
es ipulación po esc i o de es e ipo de pac o acceso io pe mi ía al emp esa io
asegu a se la obliga o ia ealización po el abajado de una bolsa de ho as de
en e un quince a un ein a po cie o –dependiendo de que hubie a o no
ampliación colec i a– de la jo nada pac ada; una jo nada és a con el mismo
cos e sala ial de la o dina ia y sin o a con ap es ación que el posible eje cicio
po pa e del abajado de su de echo a la consolidación. Y en segundo luga ,
de una lexibilidad cuali a i a, en la medida en la que la ealización de es e ipo
de ho as pe mi ía cub i con un p ea iso de an sólo sie e días –modi icable
incluso po con enio– necesidades empo ales no p e is as o igina iamen e po
el empleado en la ijación de la dis ibución ho a ia de es e ipo de empleados70.
El p oblema de es e mecanismo de eó ica lexibilidad ue, sin duda, que
en su p imi i a edacción se odeó de an as y an p e endidas ga an ías y limi-
aciones que se acabó po limi a no ya sólo su capacidad de incen i ación de
la con a ación inde inida, sino incluso su p opio uso como mecanismo de o -
malización del abajo suplemen a io a iempo pa cial71. Y es que a la ípica
69 Sob e los an eceden es doc inales y ju isp udenciales de es e ipo de ho as M.C. RODRÍGUEZ
PIÑERO, FJ. CALVO GALLEGO, Las ho as complemen a ias… ci ., pág. 22 y sig.
70 De o ma más amplia M.C. RODRÍGUEZ PIÑERO, FJ. CALVO GALLEGO, Las ho as com-
plemen a ias…ci ., pág. 31 y sig.
71 Es a misma ap eciación , con amplias e e encias a la posición en es e pun o de la CEOE en R.
PRADAS MONTILLA, “El con a o a iempo...”, ci ., pág. 13 y 14.
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
182
descon ianza en e a oda inno ación no ma i a en nues o sis ema, se unió
un esul ado no ma i o an abiga ado y complejo –sob e odo en la ijación
de su quan um, o en sus a eces incomp ensibles eglas legales de dis ibu-
ción y consolidación– que di ícilmen e esul aba comp ensible pa a la mayo
pa e nues os ges o es de ecu sos humanos; en especial pa a el pequeño y
mediano emp esa io español sumamen e eceloso en e a lo que se emía que
se con i ie a en un au én ico “semille o” de con lic os y p oblemas72. Y odo
ello sin ol ida que la misma no ma i a omi ía, segu amen e po me o ol i-
do, algunas ga an ías básicas como la ijación de una du ación mínima de a-
bajo en es as llamadas, la educción de la anja ho a ia en la que pod ían se
solici adas en p opo ción a la du ación de la jo nada o dina ia, o, inalmen e,
el núme o de llamadas al día que de hecho educían conside ablemen e la p o-
ección de es os empleados73.
2.4.2. La nue a egulación del PHC
En es e ma co, la e o ma ha ac uado –al menos a nues o juicio– desde
una doble pe spec i a, en cualquie caso, ca ac e izada po su a án cie a-
men e lexibilizado .
2.4.2.1. Las ho as complemen a ias y la lexibilidad en la dis ibución y
ho a ios de los abajado es a iempo pa cial
En p ime luga , y de una o ma indi ec a, la e o ma pa ece habe dulci-
icado su ca ác e de ins umen o necesa io e ine i able espec o de una de
las dos inalidades lexibilizado as an es señaladas. Y es que si an es del
RDL 5/2001 oda necesidad de abajo no con emplada en la dis ibución y
ho a ios p e ijados con ac ualmen e –y que, ob iamen e, no encajase en el
a . 35.3 ET– debía cub i se bien po es e expedien e o po el del a . 41 ET,
as la e o ma lo cie o es que la nue a egulación sob e dis ibución del
iempo de abajo –a al a de su desa ollo eglamen a io– ha educido la
an e io necesidad casi absolu a de es a cláusula como ins umen o pa a le-
xibiliza el iempo de abajo desde una pe spec i a cuali a i a. T as la e o -
ma –y, ol emos a epe i , a la espe a de su desa ollo eglamen a io– pa ece
posible que es e ipo de necesidades inespe adas o excepcionales sea cubie -
o po o as ías como las posibles bolsas de ho as o dina ias de dis ibución
72 Po odos, éanse R. MORON PRIETO, “La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y
el con a o de ele o”, en Bole ín de Legislación, 1 de ma zo de 1999, pág. 3; C. ALFONSO
MELLADO, La nue a egulación…, ci ., pág. 94; M. IGLESIAS CABERO, J.M. MARIN
CORREA, Comen a io de u gencia…, ci ., pág., 39; M.C. RODRÍGUEZ PIÑERO, FJ. CALVO
GALLEGO, Las ho as complemen a ias… ci ., pág. 148-149
73 Más ampliamen e M.C. RODRÍGUEZ-PIÑERO ROYO, F.J. CALVO GALLEGO, Las ho as
complemen a ias…, ci ., pág. 101 y sig.
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 183
i egula , de uso y e ibución obliga o ia po pa e del emp esa io –lo que
las di e encia ía de las ho as complemen a ias– que se p e ean colec i a o
con encionalmen e.
Con ello, ob iamen e, no que emos deci que es e ipo de impe a i os
emp esa iales no puedan se cubie os median e el eclamo a es e ipo de pac-
os y ho as complemen a ias. Tan sólo que emos des aca cómo la mayo le-
xibilidad legal en ma e ia de dis ibución y ijación de ho a ios pe mi i á
aho a, segu amen e, la c eación de o os mecanismos –es de desea po no -
mas colec i as– que log en cub i es as mismas necesidades. Y ello se á espe-
cialmen e impo an e en los con a os a iempo pa cial empo ales en los que
es e ipo de ho as no e an ni siguen siendo admisibles y en el que es as nue-
as ó mulas de dis ibución i egula de la jo nada o dina ia o pac ada, pue-
den llega a cons i ui un ins umen o esencial pa a do a les de una cie a
lexibilidad en la dis ibución sob e enida del iempo de abajo. Y ello, po
cie o, con odo lo que es o conlle a de meno incen i ación pa a la con a a-
ción pa cial inde inida.
2.4.2.2. La nue a egulación del quan um, dis ibución y ex inción del
PHC
En cualquie caso, la e o ma no se ha limi ado a es a me a modi icación
indi ec a. También ha al e ado, y p o undamen e, es de los elemen os un-
damen ales de su an e io egulación con una cla a y e iden e in ención lexi-
bilizado a74.
La p ime a de las modi icaciones se ha cen ado en el espec acula c eci-
mien o cuan i a i o de es as ho as. En es e sen ido, es cie o que sal o no ma
con encional en con a io es e quan um máximo pa a la au onomía indi i-
dual sigue si uado en un 15 po cien o de la jo nada o dina ia pac ada. Pe o
no cabe desconoce como as la e o ma el ope máximo pa a la suma de
ho as complemen a ias y o dina ias se ha ampliado eno memen e, pasando
del 77 po 100 de la jo nada de e e encia a, eó icamen e, minu os menos de
la jo nada comple a de e e encia75. Y es o, lejos de se baladí, esul a de una
eno me impo ancia ya que pe mi e amplia el núme o de ho as complemen-
a ias a aquellos con a os que mayo jo nada o dina ia ijen: bas e eco da
así como de un máximo de 183 ho as complemen a ias p e io a la e o ma,
se ha pasado aho a –siemp e con es e mismo lími e del 15 po 100– a un
máximo que onda las 238 ho as complemen a ias, lo que supone un 30 po
cien o más que la cuan ía máxima que p opo cionaba la egulación an e io
–55 ho as en o al–.
74 Po odos, R. ESCUDERO RODRÍGUEZ, “P opósi os y desp opósi os…”, ci ., pág. 124
75 Vid. J.M. GOERLICH PESET, “La e o ma de la con a ación…”, ci ., pág. 25.
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
184
Pe o es que además, y en segundo luga , a es a ampliación indi ec a o po
e lejo, la e o ma del 2001 ha añadido o a ampliación más, és a sí exp esa,
al duplica el po cen aje máximo de es as ho as que pod á amplia se po con-
enio colec i o sec o ial o en su de ec o de ámbi o in e io –las unidades ade-
cuadas de negociación no se al e an en es e caso–. T as la e o ma es e
po cen aje pod á amplia se has a el 60 po cien o de una jo nada o dina ia que
– ol emos a epe i – aho a puede se in e io an sólo en minu os a la de iem-
po comple o de e e encia. Yde ahí que en e a las 324 ho as que como máxi-
mo podían es ipula se as al e o ma de 1998 hayamos pasado a más de 684
ho as complemen a ias. Y ello, obsé ese, es casi un e cio de la jo nada anual
que hemos omado como e e encia, casi el doble de la an e io egulación, y
supone más de cua o meses a jo nada comple a76.
Po o a pa e, y en segundo luga , la e o ma ha op ado igualmen e po
una cla a lexibilización o incluso des egulación en sede de dis ibución de
es e ipo de ho as. Como es bien sabido, la an e io egulación obligaba a dis-
ibui p opo cionalmen e las mismas po imes es na u ales pe mi iendo
sólo el as ase de uno a o o de un limi ado po cen aje de las no u ilizadas; y
odo ello as habe ago ado las que co esponde ían a dicho imes e na u al
y sin posibilidad de ans e encia en el úl imo imes e. Segu amen e la ina-
lidad de odo es e sis ema e a loable en la medida en la que se p e endía dis-
ibui p opo cional y homogéneamen e su uso a lo la go de odo el año77. Pe o
lo cie o es que el esul ado e a an excesi amen e ma emá ico, complejo y
algunas ocasiones indesci able, que desalen aba eno memen e su uso emp e-
sa ial sin log a en cambio g andes en ajas pa a la posición subje i a del
empleado78.
Quizás po odo ello la e o ma ha op ado po la d ás ica eliminación de
odas las complejas eglas suple o ias que an e io men e limi aban la capaci-
dad de dis ibución anual de es as mismas ho as complemen a ias. Es cie o
que el a . 12.5.d) ET sigue emi iéndose en p ime luga a lo es ablecido en
el con enio colec i o de aplicación. Pe o ello no debe hace nos ol ida cómo,
en p ime luga , la nue a edacción del p ecep o ab e no edosamen e la posi-
bilidad de que la au onomía indi idual egule odos es os aspec os79 –sal o lo
ela i o a los pe iodos de p ea iso de sie e días que sólo pod án se al e ados
76 Tomando una jo nada, nue amen e de 1825 ho as, en e 11 meses de abajo e ec i o son 161
ho as. Con las 884 ho as complemen a ias se pod ían así cub i bajas de has a cua o meses y aún
sob a ían ap oximadamen e cua en a ho as pa a o as necesidades.
77 Vid. CCOO, “El concep o de ho as complemen a ias”, en Gace a Sindical, 1998, n. 169, pág. 9.
78 Buena p ueba de es os p oblemas en el agudo análisis de F. VALDES DAL-RÉ, “Una nue a
modalidad… (II)”, ci ., pág.1. Sob e el ema desde o a pe spec i a M.C. RODRÍGUEZ-PIÑERO
ROYO, F.J. CALVO GALLEGO, Las ho as complemen a ias…, ci ., pág. 88 y sig.
79 Vid. M. RODRÍGUEZ-PIÑERO, F. VALDÉS, M.E. CASAS, “La e o ma del me cado de a-
bajo…”, ci ., pág. 16.
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 185
po con enio80–; en segundo luga , cómo en es e caso ya no exis e p e e encia
po el con enio sec o ial, siendo el ma co egulado , o la unidad adecuada de
negociación simplemen e el con enio colec i o de aplicación81; y, en e ce
luga , cómo la eliminación de aquellas iejas eglas suple o ias p o oca á
no malmen e que an e el posible silencio del con enio y el más p obable del
p opio con a o sea el emp esa io el que en eje cicio de su pode de di ección
delimi e y dis ibuya empo almen e su uso82 sin ningún o o lími e in aa-
nual83 que los ya adicionales ela i os a las nue a ho as o dina ias, las doce
en e jo nadas, los descansos in ajo nadas, los descansos semanales y los
ela i os a los abajado es noc u nos.
Pe o, en cualquie caso, donde con mayo acilidad se ap ecia el cambio
adical su ido en la es uc u a y lógica que inspi aba en sus o ígenes a es e
pac o es al analiza las e o mas sob e su du ación y el de echo de consolida-
ción en el RDL 5/2001. Ambos aspec os ue on du amen e c i icados po
pa e de la CEOE en la e o ma de 199884. Pa a es a o ganización dicho pode
unila e al de ex inción, sin más equisi os que su comunicación con un cie o
p ea iso al emp esa io una ez anscu ido un año desde su es ipulación, y
que –al menos según la opinión mayo i a ia en nues a doc ina– en nada a ec-
a ía al con a o p incipal, di ícilmen e encajaba con la lógica económica de
la que pa ían nues os emp esa ios: si es os escogía la modalidad inde inida
de CTTP a cambio de pode es ablece es a cláusula de lexibilización, no
pa ecía lógica –al menos pa a nues o emp esa iado– que es a pa cial base
subje i a del negocio pudie a se al e ada sin que el emp esa io pudie a ni an
siquie a condiciona la con inuación del con a o p incipal al eó icamen e
acceso io pe o económicamen e undamen al.
Y algo simila ocu ía en el caso del p ocedimien o de consolidación es a-
blecido como un de echo po es a i o del abajado a as o ma pa e de las
ho as complemen a ias e ec i amen e ealizadas en jo nada o dina ia anscu-
idos dos años desde la es ipulación de aquél. En ealidad, es e de echo apa-
ecía como la con ap es ación lógica que ecibía el abajado po su
pe manen e obligación de ealiza unas ho as que abonadas como o dina ias
podían o no se exigidas –y, po an o, abonados– po el empleado . Pe o su
80 Vid. R. ESCUDERO RODRÍGUEZ, “P opósi os y desp opósi os…”, ci ., pág 125.
81 Pa a J.M. GOERLICH PESET, “La e o ma de la con a ación…”, ci ., pág. 27, es a in e p e-
ación esul a discu ible pues o que el a . 12.5 ET con inúa asignando la compe encia egulado-
a de las ho as complemen a ias a los con enios de sec o o, en su de ec o, de ámbi o in e io ”.
82 Es a misma ap eciación en F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o…”, ci ., pág. 59; R.
ESCUDERO RODRÍGUEZ, “P opósi os y desp opósi os…”, ci ., pág. 124-125.
83 Sal o que, como señala J.M. GOERLICH PESET, “La e o ma de la con a ación…”, ci ., pág.
27, el pa áme o de ijación cuan i a i a en el con a o sea o o, en cuyo caso se á és e el que
debe á oma se en conside ación.
84 Un esumen de es as c í icas en R. PRADAS MONTILLA, “El con a o a iempo…”, ci ., pág. 15.
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
186
p olijo égimen ju ídico p esen aba –pa adójicamen e– nume osas lagunas
que apa ecían nue amen e como uno más de los di e sos semille os de p o-
blemas que jalonaban es a ins i ución y que le es aban e iciencia y capacidad
de incen i ación de la con a ación inde inida85.
F en e a es e con ex o, el RDL 5/2001 p ocedió, de un lado, a elimina
es a capacidad ex in i a ad nu um del abajado , y, del o o, a de oga odo
el apa ado dedicado a la consolidación (cuya inalidad ui i a de la con i-
nuación del pac o al menos de mane a bianual, desapa ecía aho a, una ez
ex in a o d ás icamen e educida aquella o igina ia capacidad esolu o ia ad
nu um del abajado ). De es e modo el PHC se a iculaba na u almen e como
un pac o inde inido sal o es ipulación en con a io de du ación empo al
–plenamen e líci a al p o ege el in e és del empleado–86. Los emp esa ios
log aban así, de un lado asegu a la pe manencia del pac o de ho as comple-
men a ias ga an izando la pe manencia de es a bolsa de ho as de lib e dispo-
nibilidad emp esa ial; y, del o o, que el eje cicio de es e mismo de echo
po es a i o pudie a acaba me mando la bolsa de ho as complemen a ias de
las que disponía el empleado . Pe o a cambio de hace casi desapa ece el
p incipio de olun a iedad que an e io men e p esidía su egulación87.Y ello
podía se especialmen e impo an e po que aho a nada impide que las más de
seiscien as ho as complemen a ias que es posible ija puedan se exigidas
año as año sin p o oca al e ación alguna en su na u aleza o cali icación y,
po an o, sin que nada impida al emp esa io deja de u iliza las cuando con-
side e opo uno88.
En es e campo, la única no edad ele an e de la Ley 12/2001 en e al
ex o del RDL 5/2001 ue la inco po ación, du an e su ami ación en el
Senado de es causas que pe mi en al abajado “ enuncia ” as un año de
igencia y con un p ea iso de quince días el PHC quedando el mismo “sin
e ec o”. Es as es causas, que pa ecen esponde a un in en o de compensa
el ma cado ca ác e lexibilizado de oda la e o ma del CTTP, son aho a la
a ención de las esponsabilidades amilia es enunciadas en el a . 37.5 ET
– educción de jo nada po gua da legal–; las necesidades o ma i as en la
o ma que eglamen a iamen e se de e mine, siemp e que se ac edi e la
incompa ibilidad ho a ia; y po , úl imo, la incompa ibilidad con o o con a o
a iempo pa cial.
Segu amen e end emos que espe a al desa ollo eglamen a io de es e
p ecep o pa a iden i ica con o al cla idad odas es as causas y sus e ec os
85 Sob e los mismos, nue amen e, M.C. RODRÍGUEZ-PIÑERO ROYO, F.J. CALVO GALLE-
GO, Las ho as complemen a ias..., ci ., pág. 114 y sig.
86 Vid. J.M. GOERLICH PESET, “La e o ma de la con a ación…”, ci ., pág. 24.
87 Nue amen e F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o…”, ci ., pág. 60
88 Vid. R. ESCUDERO RODRÍGUEZ, “P opósi os y desp opósi os…”, ci ., pág 126.
sob e el pac o, si bien la mayo pa e de ellas pa ecen se di ec amen e ejecu-
ables po el abajado desde la misma ap obación de la ley. Lo que desde
luego sí pa ece necesa io señala son las impo an es ca encias écnicas e
incluso la misma ensión lógica que se de ec a con acilidad en e es e le a g)
del a . 12.5 ET y el es o de la egulación no sólo de es a misma ins i ución
sino incluso del p opio CTTP.
Ca encias écnicas, en p ime luga , e iden es y que, además, oscu ecen la
cla a in e p e ación del ex o. No o a cosa cabe deci espec o a la u ilización
de é minos como “ enuncia” o “deja se sin e ec os” no muy ace ados cuan-
do hablamos de con a os o negocios ju ídicos bila e ales. En cualquie caso,
de una in e p e ación conjun a del p ecep o y de la ecepción de algunos ele-
men os de la an e io egulación pa ece deduci se que lo que se ha que ido
ealmen e es ablece es una simple causa de esolución unila e al del pac o de
ho as complemen a ias po causas segu amen e sob e enidas; una ex inción
és a que, an e el silencio del legislado , se p oduci á median e la me a decla-
ación ecep icia del abajado , si bien en es e caso, sí pa ece necesa io que
se ac edi en dichas causas po pa e del empleado. Con odo, la me a posibi-
lidad de que exis an disc epancias en e las pa es sob e la exis encia o no de
es as causas, unida a las ine i ables consecuencias sob e la elación p incipal
de una p e endida ex inción injus i icada po pa e del abajado , quizás
hubie an ecomendado una pa icipación más ac i a de la ju isdicción social
en es os p ocesos ex in i os o, al menos, la u ilización de acciones decla a i-
as po pa e del abajado plenamen e admisibles en es os casos.
Po o a pa e, pa ece e iden e que con es as es causas se ha p e endido
u ela a aquellos colec i os que adicionalmen e han buscado en el con a o
a iempo pa cial una ó mula olun a ia y no impues a pa a compagina es a
ac i idad con o os comp omisos i ales, o ma i os o labo ales. Desde es a
lógica, nues o legislado segu amen e ha conside ado que la inde e minación
en el momen o de ealización de esas ho as complemen a ias esul a ía
incompa ible con las es ci cuns ancias an es mencionadas. Pe o quizás con-
end ía eco da , en p ime luga , cómo con la ac ual egulación legal es a
misma incompa ibilidad sob e enida pod ía incluso p oduci se con las jo na-
da o dina ia, siemp e, cla o es á, que admi amos la posibilidad de ó mulas
con encionales que es ablezcan sis emas mínimamen e a iables en al dis i-
bución de es as ho as y de ijación sob e enidas de ho a ios. En es os casos,
sólo cab ía eclama la aplicación de los a . 23, 37.5 o 49 ET que, al menos
a nues o juicio, se ían plenamen e aplicables ambién en es os casos. Y, en
segundo luga , quizás hab ía que plan ea igualmen e si la simple ex inción
del PHC –que es lo que pa ece deduci se del, po lo demás, bas an e ambiguo
eno del a . 12.5.g ET– es la espues a más lógica an e odas es as causas y
la nue a o ien ación dada al con a o. Y es que en elación con alguna de es as
causas quizás hubie a sido más aco de con la lógica o iginal del p oyec o su
ca ac e ización como simples causas de suspensión del pac o que asegu ase
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 187
su e ec i idad una ez concluida la misma ga an izando así los in e eses
emp esa iales y la conc e a inalidad eó icamen e alegada po el abajado .
Es as di icul ades se hacen especialmen e palpables en elación con la
segunda causa de ex inción, en la que, como decimos, esul a especialmen e
necesa io espe a a su desa ollo eglamen a io o colec i o; un desa ollo que
hab á de especi ica el supues o de hecho, sus equisi os y condicionan es. Y
es que, en p ime luga , pa ece lógico conside a que no oda ac i idad o -
ma i a debe á pe mi i es a ex inción, aunque sí, a al a de desa ollo egla-
men a io, aquellos cu sos que, en p ime luga , equie an la asis encia pa a la
ob ención un í ulo académico o p o esional, o los cu sos de o mación o pe -
eccionamien o p o esional, de o ma simila a lo que ocu e en el a . 23 ET.
Y odo ello sin ol ida que de un lado, segu amen e en es e caso hubie a sido
bas an e más lógica la simple suspensión de “e ec os” del PHC dada su na u-
al limi ación empo al y no, como pa ece la ex inción sin más de dicho pac o;
y que, de o o, la ampli ud y acilidad de es a ía puede lle a incluso a un uso
audulen o de la misma, ya que es e apa en e ca ác e ex in i o de las es
causas di icul a en es e caso la posible sanción en e a ac os audulen os.
2.4.2.3. Las nue as posibilidades del PHC
Sea como ue e, y ya pa a conclui es e apa ado, lo que nos in e esa des-
aca aquí es que el esul ado de odo es e p oceso es, e iden emen e, un pac o
de ho as adicalmen e dis in o, y aho a bas an e más a ac i o a los in e eses
del empleado y mucho menos p o ec o pa a el abajado a iempo pa cial.
Además, la nue a egulación del PHC no pa ece des inada exclusi amen-
e a supli las sob e enidas necesidades de abajo ex empo áneo de los
empleados abajado es a iempo pa cial. Es a inalidad, aunque sigue exis-
iendo, no pa ece incluso la undamen al. Y es que, en ealidad, su eno me
ampliación numé ica, la eliminación de las eglas suple o ias de dis ibución
anual, y, sob e odo, la desapa ición de las eglas de consolidación y la limi-
ación de las causas de esolución unila e al po el empleado con igu an una
ins i ución que ampliamen e u ilizada puede pe mi i al empleado no sólo
edimensiona sin ningún ipo de equisi os o cos es su emp esa –solici ando
o no es as amplias bolsas sin ningún ipo de exigencia adminis a i a o sindi-
cal–, sino ambién encauza po es a ía necesidades que has a aho a se econ-
ducían a la con a ación de o os abajado es de o ma empo al.
Pa a comp ende odo es o quizás con enga eco da como, en ealidad, el
pac o de ho as complemen a ias no es, en el ondo, sino un mecanismo po el
que el abajado acep a de an emano las modi icaciones –ampliaciones y pos-
e io es educciones– de es e ipo de jo nada y ho a io que con las limi aciones
an es indicadas le señale el empleado . Po ello es e ins umen o le pe mi e al
empleado cub i sob e enidas necesidades de abajo, sin necesidad de alega
causa alguna an o pa a su uso como pa a su desuso; económicamen e, ma e-
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
188
La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 189
ialmen e, no es o a cosa po an o que un pac o que si e pa a cub i necesi-
dades an o inde inidas como empo ales de mano de ob a, que unciona sin
necesidad de que el emp esa io alegue causa alguna, bas ando con que és e haya
es ipulado un con a o a iempo pa cial inde inido y haya ob enido el consen i-
mien o del abajado . El pac o de ho as complemen a ias eapa ece así como lo
que ealmen e es: un ins umen o que, de un lado, puede desa olla una unción
económicamen e simila a la de la con a ación empo al sin causa –si bien de
o ma limi ada y con de e minados condicionan es–, y que, del o o, pe mi e al
emp esa io dispone lib emen e de más de una e cio de la jo nada de es os a-
bajado es, decidiendo en cada momen o si la equie e o no, si la necesi a o no,
sin mayo es cos es psicológicos, adminis a i os o, segu amen e, judiciales.
A a és de es e ipo de ho as, si se ha pac ado un núme o adecuado, pue-
den ealiza se así, usándose o no, amplios p ocesos de edimensionamien o de
la emp esa sin cos e económico o p ocedimen al alguno, del mismo modo que
a a és de es as ho as puede igualmen e cub i se necesidades que an es se
encauzaban –no siemp e legalmen e– a a és de los con a os e en uales o
incluso de in e inidad, po no habla de ijos discon inuos89 . Y, además, con
muchas más en ajas. La p ime a y undamen al, que en es e caso no es nece-
sa io jus i ica causa alguna. El pac o de ho as complemen a ias desa olla a
es os e ec os la misma unción que un con a o empo al sin causa, lo que exo-
ne a al emp esa io de odos los iesgos que siemp e supone la a eces o za-
da subsunción de cie as necesidades en algunos de los ipos del a . 15 ET.
Bas a á po an o con que el o los empleado/s a iempo pa cial engan la cua-
li icación su icien e y log en dis ibui se adecuadamen e los ho a ios pa a
cub i las necesidades empo ales del empleado .
En segundo luga , ampoco cabe ol ida que al es a es e pac o inse ado
sob e una elación inde inida, los p incipales p oblemas que desde un pun o
de is a p oduc i o gene aba es a con a ación empo al ambién pueden des-
apa ece . Es a ampliación de jo nada se ealiza con un abajado ya es able,
al que puede do á sele de o mación, y que se encuen a plenamen e inse o
en la dinámica, la lógica y el espí i u de emp esa, po lo que desapa ecen los
iempos mue os de o mación, los obs áculos a és a o la al a de inse ción que
89 Una e lexión sob e la elación en e el con a o ijo discon inuo y el nue o pac o de ho as com-
plemen a ias en A. VALVERDE ASENCIO; “El pe íodo de ac i idad de los abajado es ijos dis-
con inuos”. Ti an lo Blanch, en p ensa. Como se a i ma, “...se p esen a un nue o supues o de
con a ación a que pod ía esponde algunos de los ca ac e es del con a o ijo discon inuo. Nos
e e imos al pac o de ho as complemen a ias como ó mula de con a o a iempo pa cial cuya
de e minación de la jo nada de ac i idad se ía de e minada po las necesidades o ganiza i as del
emp esa io en unción de las ho as comp ome idas (y que ía negociación colec i a pueden lle-
ga a se has a de un sesen a po cien o de la jo nada p e is a en el con a o a iempo pa cial).
Es e plan eamien o en la ac ualidad iene una mayo igencia si a endemos a la mayo lexibili-
dad con que se egula el pac o de ho as complemen a ias en elación con la igidez p eceden e
( an o en lo que hacía a su de e minación como al égimen de consolidación de las mismas)”.
nue as eglas sob e su du ación, ine i ablemen e al e adas po las modi ica-
ciones p oducidas en el con a o del ele ado y que segu amen e obligan a
habla ya, cla amen e, de dos ipos bas an e di e en es de con a os de ele o,
some idos a dos lógicas y inalidades adicalmen e opues as.
En p ime luga , cuando el con a o de ele o se ealiza ligado a una jubila-
ción pa cial y an icipada del abajado ele is a –el que pod íamos denomina
con a o de ele o necesa io, adicional, o en sen ido es ic o–, la egla segui á
siendo el ca ác e necesa io, empo al y a é mino cie o de es e pac o que se
ex ingui á cuando llegue la edad de jubilación del abajado ele ado. Es más,
es e ca ác e de con a o a é mino y no a condición llega has a al pun o que
incluso la con inuación de la elación del ele ado una ez alcanzada su edad
de jubilación no p o oca la p ó oga au omá ica del pac o de ele o. Es e pac o
se ex ingue sal o que implíci a o áci amen e se p o ogue el con a o. Y de ahí
que, al menos a nues o juicio, nada me me la igencia, quizás le emen e ma i-
zada, de las iejas no mas eglamen a ias que aún egulan en es os casos las
consecuencias del cese an icipado del abajado ele is a o del despido imp o-
ceden e sin eadmisión del abajado ele ado an es de alcanza la edad de jubi-
lación. En el p ime caso, el emp esa io debe á segui sus i uyéndolo en el plazo
de quince días po o o desempleado –quizás aho a, con o o empleado con el
que man enga un con a o empo al–, del mismo modo que en el segundo debe-
á sus i ui lo po o o desempleado o p ocede a amplia la jo nada del ele is-
a –a . 9.1.2 RD 1991/1984 de 31 de oc ub e–. Y es que en es e con a o sigue
p esen e y palpable la inalidad de epa o de empleo que lo hace obliga o io
du an e la p es ación de la jubilación an icipada como jus i icación de las ca -
gas asumidas p e iamen e po el sis ema de p o ección social.
En cambio, las p incipales no edades se p oducen cuando el con a o de
ele o se es ipula o se p o oga una ez que el empleado ha alcanzado los
sesen a y cinco años. Yello po que pa a ambos casos –p o oga o es ipulación
ex no o del con a o de ele o– la ley p e é aho a la posibilidad, y no la obli-
ga o iedad, de es ipula con a os empo ales de un año u, ob iamen e, y aun-
que sólo se p e ea exp esamen e en el caso de es ipulación ex no o, la de
con e i la elación en inde inida.
En cualquie caso, lo que sí debe des aca se aquí es que en e al an e io
con a o de ele o de ca ác e necesa io, es e nue o ipo de con a o de ele-
o po es a i o pa a el empleado no es sólo olun a io pa a és e, sino que
incluso en el diseño legal apa ece más bien como un ins umen o de omen o
de la jubilación pa cial y de la conse ación de la elación del abajado ele-
ado. Al pe mi i al emp esa io una con a ación empo al anual sin causa,
que puede se incluso a iempo comple o y pa a unciones dis in as de las del
ele ado –ha desapa ecido la e e encia especial a los al os di ec i os– se es á
incen i ando la con inuación de es e ipo de elación que, además, e án edu-
cidas d ás icamen e sus ca gas sociales. Y si a ello unimos el incen i o que
pa a los empleados puede supone la di e encia económica en e un po cen a-
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO Y ANTONIO VALVERDE ASENCIO
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La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 197
je de su sala io y la misma p opo ción de su jubilación encon a emos las
azones po la que es e mecanismo, aho a de conse ación de la elación,
puede alcanza un mayo éxi o en un u u o no muy lejano.
Con odo, lo que sí pa ece e iden e es que en es os casos di ícilmen e
esul a ían aplicables las dos no mas especiales con empladas en el a . 9. RD
1991/1984. La del a . 9.2 RD po simples azones g ama icales: en es os
supues os los despidos imp oceden es siemp e se p oduci án una ez alcan-
zada la edad de jubilación po el abajado ele ado. Y po lo que se e ie e
al cese del abajado ele is a, pa ece e iden e que lo que en un p incipio es
una simple acul ad no puede con e i se más a de en una obligación pa a el
emp esa io. Es a obligación de sus i ución puede ene sen ido cuando el con-
a o es necesa io pa a jus i ica el desembolso público ligado a una jubilación
an icipada sin coe icien es co ec o es aunque és a sea pa cial; pe o no pa a
es os supues os de aho o al e a io público que a a de omen a se an o
median e es a posibilidad de con a ación sin causa como, en un u u o,
median e educciones en la co ización del abajado /jubilado pa cial.
4. CONCLUSIONES
T as odo lo dicho, pa ece e iden e que –dejando a un lado la p oblemá i-
ca del odo peculia del con a o de ele o– la e o ma ope ada po el RDL
5/2001 y con i mada en g an pa e po la Ley 12/2001 ha enido a supone
una al e ación d ás ica, de eno me calado, no sólo de la es uc u a, sino am-
bién de buena pa e de la p opia lógica y inalidad social del CTTP. Median e
pun uales modi icaciones, median e una ci ugía de p ecisión, de in e ención
en apa iencia mínima, la e o ma ha dinami ado es de los pila es esenciales
sob e los que se sus en aba el modelo de CTTP. Y odo ello desde una pe s-
pec i a cla amen e lexibilizado a98.
En p ime luga , la desapa ición del ope po cen ual no sólo ha ampliado
el campo de la egla de la p opo cionalidad –con odo lo que ello supone no
sólo pa a los de echos e ibu i os sino ambién pa a la p o ección social de
es os empleados– sino que ambién ha di uminado la on e a en e una y o a
modalidad con ac ual. Es cie o que és e, como siemp e, se si úa en minu os
y que incluso puede sos ene se que dicho po cen aje sigue exis iendo aunque
aho a sea el del 99,99 po 100. Pe o lo cie o es que, la desapa ición de ese
gap, de esa zona de segu idad del 23 po 100 de educción de jo nada sin al e-
ación de la an e io na u aleza de con a o a iempo comple o, no sólo ha
ampliado el campo de ac uación del CTTP y, po an o, sus posibilidades de
lexibilidad, sino que ambién ha uel o a pone de ac ualidad p oblemas que
98 Po odos, F. CAVAS MARTÍNEZ, “El nue o con a o…”, ci ., pág. 44; R. ESCUDERO
RODRÍGUEZ, “P opósi os y desp opósi os…”, ci ., pág. 118.
en un p incipio pa ecían cla amen e deslindados como los abajado es a
iempo comple o con jo nada educida.
Pe o en cualquie caso, las no edades más impo an es no se cen an ahí,
sino en los p oblemas ligados a la dis ibución y cuan ía del iempo de abajo,
an o o dina io como complemen a io. En el caso del pac o de ho as comple-
men a ias es e iden e que la e o ma ha dinami ado muchas de las eglas que
in en aban compensa la lexibilidad que apo aba, aunque en meno medida,
es e ins umen o den o del esquema del RDL 15/1998. En algún caso, señala-
damen e en elación con la no mas sob e dis ibución, es a eliminación esul a-
ba, al menos a nues o juicio, incluso azonable dada la eno me complejidad que
és as ep esen aban y el hecho de que en la inmensa mayo ía de ocasiones la
incompa ibilidad en e es e ipo de ho as y las necesidades del abajado no
e an an o de dis ibución como de ho a io y ijación. Mucho más discu ible y
c i icable es la posible en ada en es e campo de la au onomía indi idual. Pe o
desde luego lo más des acado y lo que desde luego ha cambiado incluso su p o-
pia inalidad, ha sido la desapa ición –sal o einco po ación median e con enio
colec i o– de las eglas sob e consolidación, la limi ación de las causas de
ex inción del empleado y, desde luego, las ex ao dina ias posibilidades de
ampliación numé ica de i adas an o de la desapa ición del po cen aje gene al
del 77 po 100 como de su posible c ecimien o po con enio colec i o has a el
60 po 100 de la jo nada o dina ia pac ada. Con su nue a y “es ilizada” –si se
nos pe mi e la exp esión– egulación las ho as complemen a ias aho a ya sí se
han con e ido en un ins umen o ex ao dina iamen e e icien e en las polí icas
de ajus e pun ual en e las necesidades emp esa iales y las dimensiones de la
emp esa. En su nue a, escue a, y desde luego bas an e menos compleja y ma e-
má ica egulación, el pac o de ho as complemen a ias sí se ha con e ido en un
ins umen o sumamen e ú il pa a c ea emp esas de dimensión lexible o de
geome ía a iable. Cues ión dis in a es el queb an o que es a nue a egulación
puede ene sob e el es a u o ju ídico de unos abajado es a iempo pa cial.
En cualquie caso, sin duda el elemen o más llama i o ha sido la elimina-
ción de las an e io es eglas que limi aban las posibilidades de sob e enida dis-
ibución y ijación de ho a ios de la jo nada o dina ia. Jun o a la an e io
olun a iedad del PHC, es as no mas ga an izaban en de ini i a la compa ibi-
lidad de es e ipo de con a o con o as obligaciones amilia es, labo ales o o -
ma i as de es os empleados. Su desapa ición, al menos en p incipio, ab e la
posibilidad de ó mulas en ex emo lexibles den o de la jo nada o dina ia que
lo ap oximan pelig osamen e al abajo a llamada. Y ello no sólo pa a la au o-
nomía colec i a, sino, y lo que es más g a e, pa a la p opia au onomía indi i-
dual. De ahí lo limi ado –aunque impo an e– de la modi icación in oducida
po el Senado en el a . 12.5 ET. Y es que esul a llama i o que la Ley a e de
p o ege a es os colec i os –con esponsabilidades amilia es, es udios u o a
ac i idad labo al– pe mi iendo la esolución del PHCC cuando, en ealidad,
as la e o ma, la incompa ibilidad se puede p oduci más que con la jo nada
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La nue a egulación del con a o a iempo pa cial y del con a o de ele o 199
complemen a ia, con las mismas ho as o dina ias; al menos cuando haya un
pac o que do e a las mismas o a un cie o núme o de ellas de una cie a lexi-
bilidad en su dis ibución o, simplemen e, en la ijación de los ho a ios.
Con odo, no quisié amos conclui sin ealiza al menos cua o obse acio-
nes. La p ime a, di ec amen e conec ada con odo lo an e io es que así in e -
p e ado, el CTTPpuede p esen a incluso algunas dudas de cons i ucionalidad.
La lexibilidad que el modelo legal pe mi e en la sob e enida dis ibución del
iempo de abajo o dina io puede hace que, sob e odo en con a os de esca-
sa jo nada o dina ia, se impida po una mínima e ibución la compa ibilidad
de es a p es ación con las necesidades amilia es, o ma i as, o incluso el
mismo de echo a una e ibución digna y su icien e del empleado. Po ello,
cabe incluso plan ea si una in e p e ación como la que pa ece ex ae se del
ex o de la ley, y la que desde luego, pa ece habe se buscado con la e o ma,
es ealmen e admisible en nues o ma co cons i ucional. Es a duda pod ía
incluso p o oca la necesidad de un con ol, aho a indi idualizado y ex pos ,
que la an e io egulación impedía p e en i amen e y de o ma gene al.
La segunda es que la ex emada lexibilización que ealiza el RDL 5/2001
puede ene un e ec os incen i ado no uni o me sob e las dis in as modalida-
des de CTTP que pe mi e nues o o denamien o. Y ello po que si bien es cie -
o que el PHC sí esul a aho a, al menos desde la eo ía, un elemen o
ex emadamen e incen i ado de la con a ación inde inida, no lo es menos
que las no edosas eglas sob e dis ibución del iempo de abajo o dina io
pueden ene un e ec o quizás no p e is o de incen i ación de la con a ación
empo al; una con a ación empo al a iempo pa cial, que al menos en pa e
se había elen izado bajo la an e io igencia del RDL 15/1998.
La e ce a es que la ex ema lexibilidad in oducida po la e o ma o o ga
un papel undamen al a la negociación colec i a en la egulación de es a moda-
lidad. Ylo que es más, que és a debie a eje ce la, sob e odo pa a limi a el eno -
me campo que la misma e o ma ha abie o a la au onomía indi idual. T as la
e o ma pa ece necesa io que las pla a o mas sindicales inco po en eglas que,
sob e odo, limi en en pa e la casi omnímoda capacidad de la au onomía indi-
idual en la ijación de los iempos de abajo y en elación con el PHC99.
Segu amen e no p e endiendo ol e a sis emas ígidos como el es ablecido po
el RDL15/1998 –di ícilmen e asumible po nues o emp esa iado–, pe o sí acu-
diendo a o as ó mulas que inco po en algún g ado de lexibilidad; una lexi-
bilidad que, po ejemplo, pe mi a compagina las necesidades emp esa iales
con las posibilidades de inco po a po es a ía a colec i os que desean conci-
lia su ida ac i a con o as necesidades i ales, o ma i as, amilia es o inclu-
so labo ales. Y ello no es imposible. Piénsese, po ejemplo, en modelos que
99 De o ma ei e ada J.M. GOERLICH PESET, “La e o ma de la con a ación…”, ci ., pág. 25
y sig.
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pe mi an es a cie a lexibilidad ho a ia, an o median e ho as o dina ias como
complemen a ias, pe o den o de pe íodos más limi ados que la ex ensa jo na-
da o dina ia; pe iodos és os de muy di e sa ipología y ex ensión en los que
pod ían cub i se las cambian es necesidades emp esa iales y que se ían p opo -
cionales a la jo nada o dina ia ijada pa a es os empleados. Es as ó mulas pe -
mi i ían una cie a capacidad de adap ación emp esa ial al mismo iempo que
ga an iza ían la compa ibilidad en e es e ipo de con a os y o as necesidades
pe sonales. Y además acili a ían la inco po ación al me cado de abajo de
unos colec i os has a aho a e aídos y cuya pa icipación en nues o me cado
de abajo se an oja cada ez más impo an e si se obse a la e olución de nues-
a pi ámide de población, su en ejecimien o y e olución, y las necesidades de
nues o sis ema de p o ección social.
En cualquie caso, es as úl imas obse aciones lle an a la úl ima de las
cues iones que quisié amos plan ea y que enlaza, cu iosamen e, con la misma
ap eciación con la que comenzábamos es e capí ulo. Y es que so p ende com-
p oba como, anscu idos ya más de ein e años desde su ecepción legal, el
CTTP se encuen a aún en una ase de pe manen e al e ación, de búsqueda
con inua de su nicho o sen ido en el sis ema de con a ación español100. F en e
a la ela i a es abilidad de o as modalidades, el CTTPha su ido en es os úl i-
mos años cambios an adicales que sólo se jus i ican po el pe manen e des-
encuen o en e los agen es sociales sob e el sen ido y inalidad del CTTP.
Desde es a pe spec i a, si la e o ma de 1998 ue en g an pa e la plasmación
del modelo sindical –aunque con algunas ma izaciones–, la e o ma del 2001
ha signi icado, median e un de ibo es a égico, la de la inco po ación de g an
pa e del modelo emp esa ial101. O, si se nos pe mi e, incluso más. Y de ahí,
quizás, odos los p oblemas.
El desa ollo y la no malización del abajo a iempo pa cial en nues o sis-
ema pasan ine i ablemen e po una mayo es abilidad del modelo no ma i o. Y
es a es abilidad pasa igualmen e po un cie o consenso en e nues os in e locu-
o es sociales; un consenso en el que ninguna de las pa es imponga o almen e
y sucesi amen e su modelo a la o a, como ha enido ocu iendo du an e es os
úl imos años. Y en es e sen ido, la negociación colec i a de los p óximos años
puede se un escena io ideal pa a busca con ó mulas imagina i as ese pun o de
encuen o que pe mi a compagina los in e eses de lexibilidad y segu idad en la
que se mue en, has a aho a sin encon a se, nues os in e locu o es sociales102.
100 Veanse en es e sen ido las in e esan es obse aciones de R. ESCUDERO RODRÍGUEZ,
“P opósi os y desp opósi os…”, cu ., pág. 120.
101 Una alo ación de es e ipo –común po lo demás a los p ime os comen a is as de la e o ma–
en J.M. GOERLICH PESET, “La e o ma de la con a ación…”, ci ., pág. 17.
102 Un ejemplo de es as soluciones imagina i as y de comp omiso puede en el a . 11 del Con enio
Colec i o de G andes Almacenes (BOE de 10 de agos o)