El Paleolítico en Ciudad Real. Síntesis valorativa
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SPAL 9 (2000): 167-177 EL PALEOLÍTICO EN CIUDAD REAL. SÍNTESIS VALORATIVA por ANTONIO CIUDAD SERRANO Elcomienzodeunpoblamientoinicial,quesirvedepartidaaldevenirhistóricoprovincial,esunaherencia quehundesusraíces enlas remotasetapasdel Paleolítico.Enel estudiode losorígenesyprimerdesarrollo deestepoblamientopodemosdistinguir:primero,unpoblamientopaleolíticoinicialenelachelenseinferior arcaico,conindustriasde cantos tallados evolucionados,para continuar,enunsegundomomento, conuna ocupación progresiva durante el achelense medio y superior, y asistir, en un tercero, a una amplia difusión con los complejos musterienses durante el Paleolítico Medio. Finaliza este primer poblamiento con su desapariciónyelvacíodelPaleolíticoSuperior,fenómenonoexclusivodenuestraprovinciasinoqueafecta tambiéncondespoblamientoscomarcalesaotraslatitudesenlanuevaredistribuciónhumanadeestaetapa. EL MEDIO FÍSICO Teniendoencuentalaincuestionableycondicionanteconexióndelmediofísicoconlasculturas,creemos lógico y conveniente detenernos en la consideración de algunos aspectos de este medio provincial. A) Red hidrográfica Iniciamoslasíntesisdelmediofísicoconunosapuntesresumidosdelaredhidrográficayaquelosdepósitos más recientes de la superficie provincial, sitios ocupacionales en el Paleolítico,se originaron por la acción de esta red cuaternaria al encajarse en la superficie pliocena. Hidrográficamente,laprovinciadeCiudadRealseencuentraatravesadaporríosyafluentesdedosgrandes sistemashidrográficospertenecientes,respectivamenteadosdelasgrandescuencasespañolas:ladelGuadiana y la del Guadalquivir. ElGuadianaatraviesa la provincia de E.a W.ysucursosueledividirse,para su mejorestudioyconocimiento, en Guadiana Alto o de las Lagunas de Ruidera, Guadiana de la Mancha y Guadiana de los Montes de Toledo. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08 EL PALEOLÍTICO EN CIUDAD REAL. SÍNTESIS VALORATIVA THE PALAEOLITHIC IN CIUDAD REAL. SYNTHESIS
168 ANTONIO CIUDAD SERRANO SPAL 9 (2000) El primero, a los pocos kilómetros de su nacimiento, en la zona limítrofe de Albacete con Ciudad Real, atraviesaunaseriedelagunas(LagunasdeRuidera),situadasadiferentesalturas,ytrasrecorrerlas adquiere un mayor caudal, entrando en el estrecho de Peñarroya al pantano actual del mismo nombre. El segundo, GuadianadelaMancha,encaminasusaguasalallanuramanchegafrenteaArgamasilladeAlba,recorriendo unaampliareddeabanicosaluviales;trassupasoporestazonadeabanicosaluviales,lasaguasensumarcha S-Natraviesanunafasecarbonatada,génesisdekarstificación;enestazonasedesarrollaelsistemafluvial de los subsidiarios, Záncara, en el que se distinguen cuatro niveles de terrazas, y Gigüela que impulsa en su confluencia con el Guadiana una fuerza mayor en éste, entrando enuna llamada “Zona de Transición”', con aparición de restos de terrazas y en la que se le une el río Bañuelos, con el Becea, existiendo en ellos hasta tres niveles de terrazas. El Guadiana de los Montes de Toledo se inicia en el Puente de Alarcos, penetrandoenlasestribacionesmásmeridionalesdeestos montes;porCorraldeCalatrava,recibelasaguas del Jabalón que, originado en el Campo de Montiel, surca el Campo de Calatrava y en el que se distinguen un claro sistema de terrazas; en las inmediaciones de Luciana, desemboca el Bullaque, procedente de los Montes de Toledo, y en cuya cuenca fluvial pueden descubrirse una serie de abanicos aluviales y hasta tresnivelesdeterrazas(REDONDOyMOLINA1980);ensutrayectohastaPuebladeD.Rodrigoseobservan, enunprimertramo,losescalonamientosproducidosporlarañayporlosnivelesdeterrazay,enunsegundo, se marcan aún más estos niveles; en estos parajes recibe las aguas de algunos afluentes, e. g. Río Frío y Tirteafuera, subcuencas de interesantes hallazgos. ElsegundosistemahidrográficoprovincialpertenecealGuadalquivir,conunaextensióndrenadamucho menor, desarrollada en la parte más meridional de la provincia. Como afluentes principales, únicos de la red que recogen las aguas, destacamos los ríos Guadalmena, Guadailén y el Jándula que recibe las aguas del Robledillo,Ojailén, Fresnedas yMontoro, cursos también de importantes localizaciones. Junto con la red hidrográfica, mención importante merecen las lagunas, frecuentes en el Campo de Calatrava. Muchas de ellas deben su origen a explosiones volcánicas y consisten en un cráter cuyo fondo suelesituarsepordebajodelniveldelsuelo.Susinmediacioneshansidomuyatractivasenalgunosperíodos para el hombre paleolítico y en sus alrededores se dan numerosos asentamientos. B) Estratigrafía geológica Losyacimientospaleolíticossuperficialesseencuentransobrematerialesdediversotipogeneralmente cuaternarios y, salvo uno donde se encontró industria “in situ”, en el depósito no se puede asimilar la edad del yacimiento directamente ya que los instrumentos trabajados lo han sido sobre cantos de cuarcita ya depositados, relacionados con un suelo muchas veces de color rojizo bastante arcilloso. Y es en relación aestesueloconelqueestarían“insitu”,yaqueseveencasitodos,cómolaslaboresdearadodeloscampos van sacando estos materiales a la superficie. Consecuentemente, la datación de la industria podría hacerse en correlación al periodo de formación del suelo o a un momento anterior. LossuelosmástípicossonlospaleosuelosrojosmuyfrecuentesenelCampodeCalatrava.MONTURIOL determinadosmomentosalolargodelCuaternarioenlosqueseformaronsuelosrojosbajounclimacálido y lluvioso, correspondiendo el primero de ellos posiblemente al Mindel y el segundo al Würm I. Encuantoalostiposdedepósitossobrelosquesedesarrollanestossuelos,tenemosmateriales cuaternarios tales como depósitos de abanico aluvial, de terraza, de ladera y material volcánico. Los abanicos aluviales, que tienen una gran importancia y desarrollo en algunas zonas (tales como en los límites del Campo de Montiel o en la zona de los Montes de Toledo), se puede atribuir su formación aunafasetectónicafinipliocenaenlaqueporreactivacióndefallasseprodujounlevantamientodebloques. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08
EL PALEOLÍTICO EN CIUDAD REAL. SÍNTESIS VALORATIVA 169 SPAL 9 (2000) Los abanicos aluviales son los que con más frecuencia sirven de soporte a los yacimientos y, como más destacables, pueden citarse los de la zona de Porzuna y aledaños en donde a una depresión central vienen a coalecer los abanicos procedentes de las sierras cuarcíticas paleozóicas del Norte y del Sur. Encuantoalasterrazas,sehanencontradounaseriedenivelesdeterrazaenelríoGuadianaysusafluentes, Bañuelos y Jabalón, y una correlación entre ellos de las tres terrazas inferiores, siendo difícil hacerlo para las superiores por insuficiencia de datos. Los depósitos de ladera están muy desarrollados al pie de las sierras cuarcíticas de edad paleozóica. Para estos depósitos de piedemonte se piensa en un posible origen poligénico con la intervención de una fase crioclástica durante un periodo frío en el que se dieron condiciones periglaciares que liberarían gran cantidad de cantos irregulares y heterométricos, material clástico que durante los periodos pluviales se distribuirían por la ladera. Estas condiciones de periodos fríos, necesarios para que se pueda dar una fragmentación mediante la accióndelhieloenlasgrietasqueafectanalasrocas,sedebierondarenlosmomentosglaciarescuaternarios. Pero tal como algunos indican, e. g. CRUSAFONT, la Península Ibérica debido a su baja latitud debió, duranteestasépocasglaciares,estarmáscercadelascondicionesquereinaroneneldominiopluvialafricano quelasqueexistieronenelborealeuropeo.Lasdosúnicasglaciaciones,quecomotalafectaronalaPenínsula, fueron la Riss yWürm y,de ellas, solo el Würm pudo afectar plenamente a toda la superficie del territorio, manifestándosedeformadiversaenlaparteseptentrionalymeridional; enunareinaríancondicionesglaciares y en otra, periglaciares. Es muy fácil que estos piedemontes tan frecuentes y bien desarrollados en la base de las sierras se hayan formado en estos períodos periglaciares, especialmente durante el Würm, con una manifestación más intensa. Los depósitos volcánicos que se encuentran extraídos en la zona del Campo de Calatrava han sido estudiados de una forma precisa por ANCOECHEA. La edad de las manifestaciones volcánicas no nos serviría para una acotación más precisa de la posible edad de los yacimientos paleolíticos ya que el más reciente de los volcanes es anterior al Mindeliense y la utilización de la materia prima volcánica es muy circunstancial y esporádica. Con todos los datos disponibles, tanto geológicos como los referidos a los yacimientos en su medio físico, se puede estructurar la siguiente secuencia estratigráfica geológica en el ámbito provincial y su entronque con el Paleolítico Inferior y Medio. PALEOLÍTICO INFERIOR: Achelense antiguo: Terrazas de + 19/20 m y 30 del Jabalón Depósito de 25 m por encima del Guadiana (tramo central) Terraza de + 6 m del Alto Guadiana Abanico aluvial en el Campo de Calatrava correlacionado con la terraza de + 30 m del Jabalón. Achelense Medio: Antiguo: Terraza de + 14 m del Guadiana (tramo central) Reciente: Terraza de + 6 m del Guadiana (tramo central) Terraza de + 7 m del Jabalón. Achelense Superior: Formaciones de suelos rojos sobre la terraza de + 6 m y abanicos aluviales correlacionados. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08
170 ANTONIO CIUDAD SERRANO SPAL 9 (2000) PALEOLÍTICO MEDIO: Terraza de + 2/3 m del Guadiana Piedemontes sobre la terraza de + 6 m del Guadiana y + 10 del Jabalón y suelos sobre la terraza de 11/13 m del Bullaque en el umbral situado al NO. de Piedrabuena. Suelos rojos sobre abanicos aluviales para yacimientos en posición dominante Bordes de antiguas o aún actuales lagunas C) Fauna Paraelconocimientodelafaunaprovincial,algunoshallazgossonorientativosdelas especiesfaunísticas durante el Pleistoceno inferior. Enrelaciónconmaterialesvolcánicos,estáelhallazgoenValverde(HernándezPacheco1921)derestos fósiles, datables en la época indicada (Aguirre Enríquez 1971). Elyacimientopaleontológicodondesehanlocalizadoseencuentraaproximadamenteakilómetroymedio al E. de Alcolea de Calatrava, y a menos de un kilómetro de la actual margen del Guadiana. Los restos de faunafósillocalizadospertenecenacuatroespeciesdemamíferos: ElephasmeridionalisNesti,Hippopotamus amphibius Linné, subespecie major Owen, Equus caballus fossilis yCervus. DelElephasmeridionalisserescatóunmolarsuperioryungranfragmentodeotroenelqueseconservaba la mayor parte de la corona. Los restos del Hippopotamus amphibius, subespecie major, por la longitud de su cráneo calculada en unmetro,eranunfragmentodecaninoinferiorizquierdodeunos25cmdelargo;otrofragmentodeunos5cm de un canino inferior derecho; un fragmento del último molar izquierdo; y un fragmento de cráneo correspondiente a la porción orbitaria. Del Equus caballus fossilis, aparecieron dos molares, uno inferior con la corona en excelente estado de conservación y desgaste, y otro superior desgastado por el uso. CorrespondientesaunCervus,sonunfragmentodemandíbulaizquierdaconelúltimomolaryunmolar suelto de esta misma mandíbula. También del Pleistoceno Inferior, son los restos estudiados por Aguirre Enríquez,procedentes de unas explotacionesdemanganeso,actualmentecerradas,cercanasalCastillodeCalatravalaVieja,ycompuestos porunamuelaúltima,muyfragmentada,deunMammuthusmeridionalis,incluyendoenestaetapa,además, varios huesos de un Bovino, con toda probabilidad un Leptobos. SibiencorrespondientesestosrestosalaetapaconcretadeunPleistocenoInferior,delosotrosmomentos pleistocénicos no tenemos datos, podemos apreciar como la macrofauna provincial presenta una variedad de especies que podríamos considerar como básicas por supresencia constante durante todo el Paleolítico ibérico, caballo, toro, etc., a los que se unieron otras especies reveladoras de los cambios climáticos. LOS DATOS ARQUEOLÓGICOS DEL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO Los datos arqueológicos publicados del Paleolítico Inferior y Medio en Ciudad Real, abarcan más de cien yacimientos. La ordenación seriada de estas abundantes localizaciones vertebran, sin solución de continuidad, la siguiente secuencia arqueológica: PALEOLÍTICO INFERIOR: Achelense inferior arcaico evolucionado ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08
EL PALEOLÍTICO EN CIUDAD REAL. SÍNTESIS VALORATIVA 171 SPAL 9 (2000) Achelense medio: Antiguo Evolucionado Achelense superior: Inicial Final con micoquiense PALEOLÍTICO MEDIO-MUSTERIENSE: Facies Tipo Quina Facies Levallois A) Achelense inferior arcaico evolucionado. A esta etapa corresponden los hallazgos del Molino del Emperador, Terraza de + 19/20 m en la orilla derecha del río Jabalón y Terraza de + 30 m aguas arriba de Puente Morena, localizaciones efectuadas por M. Santonja, más los yacimientos, abundantes en material de Santa María del Guadiana, Laguna Blanca yArenalesdeTurra(enArgamasilladeAlba,ArgamasilladeCalatravayVillahermosa,respectivamente). Aestos,ycomoprobables,puedenunirselosElCarnerín(CorraldeCalatrava),LasErasylosAreneros, (Argamasilla de Alba), Puente Picón (Picón) y Valverde. El soporte geológico de los atribuidos como ciertos a este Achelense inferior arcaico evolucionado comprendelas terrazas de+19/20my30mdelJabalón,lade+6mdelAlto Guadianay unabanicoaluvial en el Campo de Calatrava correlacionado con la terraza de + 30 m del Jabalón y con la primera formación de los suelos rojos bajo un clima cálido y lluvioso, con toda probabilidad durante la glaciación Mindel (Monturiol et alii 1970). Tecnológica y tipológicamente, las industrias de estos yacimientos revelan un claro arcaísmo, tanto en los restos de talla (núcleos y lascas), como en el utillaje instrumental. Centrando nuestra atención en estosúltimos,podemosapreciarquelabaseindustrialestácompuestaporcantostallados,conmayorpresencia delostalladosbifacialmentequelosdetallaunifacial.Juntoaestosinstrumentosquedominanmasivamente estas industrias, existe la presencia significativa de bifaces de técnica primitiva la mayor parte de ellos; existe, además, un inicio de diversificación de piezas tipológicas, e.g. hendedores, triedros, raederas, etc., cuyo peso especifico en el conjunto total no es determinante pero son exponentes de un proceso evolutivo técnico y tipológico a las etapas culturales del Achelense Medio. B) Achelense Medio ElAchelensemedioquedacentradogeográficamenteenelfocodelCampodeCalatrava,conlaslocalizaciones de El Martinete, Puente Pozuelos y Albalá, en la cuenca del Guadiana, y en el Campo de Montiel por el del Camino del Picayuelo en el nacimiento del río Villanueva, afluente del Guadalquivir. LasformacionesgeológicasdelasindustriasdelAchelensemedioson:Medioantiguo,terrazade+14mdel Guadiana (tramo central); Medioreciente, terraza de +6 m delGuadiana (tramo central)y terraza de + 7m del Jabalón. Lasindustriasdeestosyacimientos,conunavancetécnicoytipológicobásicorespectoalasanteriores, abarcan desde un estadio del Achelense medio antiguo, representado por El Martinete y Puente Pozuelos, ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08
172 ANTONIO CIUDAD SERRANO SPAL 9 (2000) hasta horizontes culturales evolucionados de un Achelense medio reciente y de transición al Superior, a tenor de las series líticas de Albalá y las más antiguas del Camino del Picayuelo. Los instrumentos más representativos de sus respectivas industrias son los bifaces ya clásicos, con un destacadopredominiodelosamigdaloides,másdelamitad,conescasarepresentacióndeformasmásavanzadas,lanceoladas,cordiformesuovaladas.Esdestacableenestasindustriaselimportantenúmerodetriedros, casi al mismo nivel porcentual que los bifaces, junto con otro rasgo técnico digno de tener en cuenta, el de los abundantes hendedores que, como en el casode los bifaces, las formas más antiguas, al parecer la 0 y la II, son las que más se dan. C) Achelense superior DuranteelAchelensesuperior,yreflejandosindudaunadensificacióndelpoblamiento,nosencontramos conunelevadonúmerodelocalizaciones.Seoriginaunaredistribucióndelosgruposhumanosqueseasientan alasorillasdelosafluentesdelGuadiana,másqueenéstemismo,ocupandotambiénzonasdeencharcamiento. Juntoaestapenetraciónterritorial,seamplía,acompasadoal avancedelatecnología,elaprovechamiento de los recursos de materia prima para la talla, sustituyendo los guijarros redondeados y sin aristas por los cantos angulosos, con utilización de otras piedras locales, e.g. areniscas o rocas volcánicas. Los yacimientos de este Achelense superior se distribuyen desde el Alto Guadiana, a través de todo su recorridoporlaprovincia,extendiéndoseporsusafluentes,JabalónyTirteafueraporsuizquierdayBañuelos y Bullaque por la derecha, y apareciendo también en zonas endorréicas interiores del Campo de Calatrava en donde forman un denso foco. Todo el acervo de datos publicados es fiel exponente de este Achelense superior cuyo horizonte industrial más completo está representado por las series de Porzuna, razón por la que nos detenemos en él de forma particular. El yacimiento de Porzuna Desde su descubrimiento en 1974, el área de los hallazgos de Porzuna, en torno a las aldeas de este ayuntamiento, Las Tiñosillas y Las Casas del Río, en ambas márgenes del Bullaque, ha sido sometida a unaintensalaborprospectora.Laingentecantidaddematerialessereunióenvariascoleccionesparticulares, siendo las más numerosas las de D. Estanislao Oliver Cabezas, estudiada y publicada en 1979 (Vallespí; CiudadyGª.Serrano1979),ylasdeD.AlfonsoRetamosa,padreehijo,yD.MargaritoExpósitoRodríguez, delasqueseestudiaronsendasampliasmuestrasquepreviamenteelloshabíanidoseleccionando,(Vallespí; Ciudad y Gª. Serrano 1985). Eláreaderecogidaocupaunagranextensiónyelcúmulodematerialesanalizadosseatribuyenaindustrias del Paleolítico Inferior y Medio, substancialmente del Achelense superior y Musteriense, atestiguando conclaridadquesetratadeuncomplejoarqueológicodeconcentracióneneláreaexploradadevariaslocalizacionesdistintas,delasqueahoranosinteresanlasdelAchelensesuperior.Elyacimientodebeinterpretarse comounaconcentraciónlocaldelareddeocupacióndelacuencadelBullaque,alamparodeláreacomarcalde susrecursosdurantelostiemposdelúltimointerglaciarhastamediadosdelaglaciaciónWürm.Esteamplio espacioseconvirtióenlacanteradeunvastotallerdeexplotación,insitu,delamateriaprimalocal;laacumulación, junto a los innumerables desechos de talla, de series no menos abundantes de utillaje apunta a la consideracióndellugarcomoasentamientosduraderos,desitiosdeactividades,cazaderosconáreasdedespedazado,llevándonosalapresuncióndelapoyoconsiguientedeunoshábitats,sibiendeestosúltimosaspectos faltan de momento restos indicativos. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08
EL PALEOLÍTICO EN CIUDAD REAL. SÍNTESIS VALORATIVA 173 SPAL 9 (2000) AunquenoestablecidalaconexióngeológicadelasindustriasdesuperficieconlasformacionescuaternariasdelBullaque,elmarcogeomorfológicolocaldelacuenca(RedondoyMolina1980)estáconstituido por una sucesión de cuatro depresiones estructurales: las de El Molinillo y Retuerta, en su curso alto, la centraldeElRobledoy,ensubajocurso,ladePiedrabuena,rellenaspormaterialesdetríticosycomunicadas entre sí por una serie de pasos y gargantas; estos umbrales dificultan el drenaje general de la cuenca, produciendoencharcamientos.Dichosdepósitosdetríticossondecuatrotiposfundamentales:corazaferra1ítica marginal, en los bordes paleozóicos, arenas y arcillas arenosas en la depresión de El Robledo y a lo largo delacarreterade AlcobaaPiedrabuena,al OestedelBullaque,depósitosdeabanicosaluviales ydepósitos deterrazas,queenladepresióndeElRobledoformanenormesextensionesplanas,dondeenalgunoscasos se localizan hasta tres niveles de terrazas por encima de la línea de inundación actual, cuyos depósitos han recogido directamente de los glacis y abanicos aluviales de la cuenca los abundantes materiales, cantos semirrodadosybloques,queconstituyenlamateriaprimadelaindustria1ítica.Comosetrata,segúndichos autores,deunmarcomorfológicoengranparteinalteradodesdelainstalacióndelaredfluvialactual,salvo pequeños retoques, su contemplación puede aproximarnos inicialmente a la ambientación del escenario de los asentamientos paleolíticos del lugar. Desde el punto de vista industrial, el Achelense superior de Porzuna se caracteriza, caracterización extensible a todos los yacimientos coetáneos, por una gran riqueza y variedad de bifaces y hendedores, cuyasformas primitivasquedanmuysuavizadas porla presenciade otras más avanzadas; existen también encantidadmenor,peromuycaracterísticos,triedrosasícomocantostallados,bolasyesferoidesasociables, completándose este cuadro definidor con buenas series de raederas, cuchillos, muescas, etc. D) Musteriense Los yacimientosconocidos del PaleolíticoMedio superan el número total delocalizaciones anteriores, distribuyéndoseporunamásampliaextensiónterritorialyexpandiéndoseaúnmásporlasredes deafluentes, conpenetraciónporarroyossecundarios,yunasignificativaelecciónderebordesdelagunasyzonasendorréicas, la mayoría antiguas láminas de agua hoy desecadas. Laabundanciadeyacimientosysugranexpansiónportodoelterritoriodebenrelacionarseconlanaturaleza de los lugares de ocupación y la dinámica de sus grupos, pero son índice también de un aumento de la población. Respectoasucaracterización,elMusterienseprovincialhasidodefinidocomounMusteriensedetradición achelense,atenordelosdatosestudiadossobretodoenelconjuntoseparadodeLaSolanadelosMonteros, enelyacimientodePorzuna(Vallespí; Ciudady Gª.Serrano1985).Estacalificación,que estárelacionada con la tecnología y la tipología, creemos que se ha de interpretar, con la generalización del poblamiento, como culminación del proceso emprendido durante el Achelense superior, continuidad que nos parece confirmadaporlosmuchoslugaresdelaanteriorocupaciónconpermanenciamusterienseyporlasmismas industrias líticas musterienses, cuya similitud con las achelenses nos hacen concebir éstas como un fondo común generalizado a partir del cual se desarrollaron las segundas. CentrandonuestraatenciónenelreferidoconjuntodeLaSolanadelosMonteros,quesehapodidoaislar deláreageneraldePorzuna,secaracteriza,conextensióngenéricaalrestodelosyacimientosdelPaleolítico Medio, su clara naturaleza musteriense por la definición de sus desechos de talla, acompañados por un utillajeconpredominioabsolutodelasraederas;pero,juntoaestarealidadmusteriense,existentiposinstrumentalescaracterísticosdelaanterioretapaachelense,e.g.bifacesyhendedores,detamañosmuyreducidos y formas avanzadas. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08
174 ANTONIO CIUDAD SERRANO SPAL 9 (2000) SobreesteMusteriensedetradiciónachelensepeculiar,fondocomúndelaregión,parecequeincidieron, si no todas, si algunas modalidades o facies de la clásica tradición de corte francés que si no determinan el que pueda hablarse de facies estrictas, sí se han distinguido y agrupado las industrias en dos corrientes: la primera, tipo Quina, y la segunda, Levallois. VALORACIÓN COMO PRIMER POBLAMIENTO DE LA REGIÓN Nos encontramos, con toda la abundancia de localizaciones, con un amplio número de yacimientos del PaleolíticoInferioryMedioenelámbitodelaprovincia.Vertebradosensuscorrespondientesseriesregionales delaSubmesetaSur,suponenunestimabledesplieguedehallazgossuficiente,anuestromodode ver,para evidenciar el alcance del desarrollo del primer poblamiento humano del territorio. Este poblamiento se iniciaríaenelAchelenseInferiorarcaico,sedesarrollaríaduranteelAchelenseMedioySuperioryalcanzaría su apogeo en el Musteriense, para convertirse luego toda la geografía provincial en una zona deshabitada durante el Paleolítico Superior hasta los momentos de un Calcolítico temprano. Sehacomprobadoquegeográficamentelaslocalizacionessedispersanportodoelterritorioprovincial, a excepción de la Zona de la Mancha, afectada solo en sus rebordes limítrofes. Los ríos que cruzan la parte deCiudadRealqueeslaLlanuraManchega,Azuer,GigüelaysuafluenteelZáncaranohanproporcionado, hasta el momento, asentamientos paleolíticos. La razón, creemos, debe buscarse en que esta zona está desabastecida de materia prima, cantos rodados como base de las industrias. Al mismo tiempo, al ser una zona escasa en cursos fluviales, aunque solo fueran arroyos afluentes, es otro de los factores negativos en el desarrollo del poblamiento humano paleolítico. En cuanto a las estructuras geomorfológicas, creemos distinguir una trayectoria en el asentamiento y expansión durante el Paleolítico Inferior. Los yacimientos del Achelense Inferior arcaico se sitúan: uno en terraza de + 6 m del Guadiana Alto (correspondiente alas altas en el tramo medio); otro en un abanico aluvial,asimilableycercanoaunaterrazadelJabalón,dondeSantonjarecogióalgunostestimoniostambién deestaépoca;otroenundepósitodelGuadianaaunaalturade+25m;y,finalmente,otroenunaformación indeterminadaenunarroyocercanoal ríoVillanueva,afluentedel Guadalquiviratravés del Guadalmena. En resumen, durante esta etapa, el hombre parece elegir la cercanía de los ríos en terrazas coetáneas y en zonas que podríamos calificar de periféricas o tendentes a la periferia. Durante el Achelense Medio, las localizaciones siguen realizándose sobre terrazas más bajas que las anteriores y sobre un abanico aluvial. Los ríos sobre los que aparecen son el Guadiana y un afluente de cierta importancia, al menos provincial, del Guadalquivir. EnelAchelenseSuperior,continúanlosasentamientossobreterrazas,cobranimportancialosabanicos aluvialesyaparecenyacimientosenzonasendorréicas.Losríosafluentescobranyalcanzanmayorimportancia,encuantoahallazgos,queelpropioGuadiana.Podríamosdefinirestemomentocomoelprimerode gran difusión y penetración hacia todas las zonas que denominaríamos habitables por recursos materiales. El Paleolítico Medio supondría el momento cumbre de la difusión. Terrazas bajas de los ríos, colector y afluentes, arroyos subsidiarios, lagunas y zonas endorréicas, lugares de encharcamiento proporcionan, donde es posible localizar provisión de materia prima, huellas de la presencia humana. Es de notar que el único yacimiento, localizado sobre piedemonte, también corresponde a esta etapa. Encuantoalasáreasdeasentamientos,corresponden,dondesehanverificadolocalizaciones,aformaciones derelievecuaternarias.Lasserranías,elevacionesmenoresnocultivablesactualmentenohanproporcionado hallazgos, hecho que se relaciona indudablemente con las afloraciones cuarcíticas de muy mala calidad como materia prima. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08
EL PALEOLÍTICO EN CIUDAD REAL. SÍNTESIS VALORATIVA 175 SPAL 9 (2000) Hay, pues, una vinculación total con los lugares de cantos rodados y angulosos, y observamos además que la vinculación con los primeros se realiza durante el Achelense Inferior arcaico de una forma total yque,sobretodoapartirdelAchelenseSuperior,comienzaadiversificarse,uniéndoselaelaboraciónindustrial más a los cantos angulosos que a los cantos rodados. Incluso en lugares con series diferenciadas, parece que puede establecerse una distinción de las áreas de cantos para una u otra serie industrial. Sobrelanaturalezadelosyacimientos,pareceobservarsequelaprimeraetapasecorrespondecontalleres permanentes,conáreasgeográficasalgoampliasycongranacumulacióndecantosrodados,dondeelsuelo prácticamente está recubierto por los guijarros. Después, durante el Achelense Superior y, sobre todo, en elPaleolíticoMedioparecequelaenvergaduradelosyacimientosdisminuye(envergaduraqueseextiende auna notanintensa acumulación demateria primaenel lugar comoa lacantidad de industria), noobstante el caso, al parecer excepcional de Porzuna, que por otra parte ha sido objeto y prolongada prospección durante muchos años. Todo esto estaría, sin duda, en conexión con los géneros de vida, de mayor o menor movilidad relacionada con los modos de caza, y con las técnicas de aprovechamiento de la materia prima que,enelPaleolíticoMedio,permitenquecualquiercantorralpuedaconvertirseenlugardeasentamiento, aunque solo sea pasajero. Como hemos podido comprobar, las vías de penetración, difusión y asentamiento son vías naturales enrelaciónconloscursosderíos,arroyos,lagunasozonasdeencharcamientomástemporal.Sobrelacuestión del momentoinicialdelpoblamiento,creemosquehayquerelacionarloconzonasmeridionales,deAndalucía. En efecto, los primeros asentamientos están situados, unomuy cercanoa unafluente del Guadalmena, que viertesusaguasenel Guadalquivir;otroenelAltoGuadiana,cercadelasLagunasdeRuidera,nomuylejano alazonadrenadaporelGuadalquivir,yambos norelativamentedistantes;eltercero,enelCampodeCalatrava,enunazonalimítrofedelmismo,bastantecercanoalríoOjailén,subsidiariodelGuadalquiviratravés delJándula.Sinexcluirlaposiblepenetracióndesdelaorla atlánticaporelGuadiana,creemosqueelprimer pasodebiódarsedesdeAndalucía,enunmomentoposterioraElAculaderoyalas culturasdelasgraveras, de las que creemos que son subsidiarias las industrias de cantos tallados de la provincia y que significan el paso siguiente en su evolución. Después de las series musterienses, limitándonos al área comprendida en nuestras investigaciones, carecemosdetestimoniosdelapresenciahumana,exceptolareferenciadeObermaieratribuidaalPaleolítico Superior que, a tenor de lo investigado por Santonja y Querol, parece que debe ponerse en duda. Por tanto, y mientras no aparezcan otros testimonios, pensamos que el poblamiento debió desaparecer a finales del Würm I y comienzos del II. A nuestro parecer, las causas de este corte de poblamiento deben buscarse en un hecho antropológico, unidoaunaspectoderecursosmateriales,yaunfactorgeofísico.Desdeelpuntodevistaantropológico,hay quesituarestedespoblamientoenlaradicalperspectivadelasustituciónforáneadelpoblamientoexistentepor elnuevotipohumanodelosSapiensSapiens,unido,además,elhechodelasustituciónalanecesidaddebúsqueda de otras áreas de recursos materiales más adaptadas a las nuevas técnicas leptolíticas para las que lascuarcitassonmuypocoadaptables.Enelaspectogeofísico,elprogresivoavancedelaglaciaciónWürm supondría en nuestras latitudes una fuerte tendencia a la aridez climática y, en consecuencia, al empobrecimientogeneraldelmedioque,unidoalamencionadanecesidadderecursosparalasindustrias,nodebieron favorecer la presencia durante la última etapa paleolítica. A nuestro juicio, sería un territorio despoblado duranteelPaleolíticoSuperiorhastalostestimoniosdeuncalcolíticotempranoderaícesneolíticasfinales. AlfinalizarestavisióndesíntesissobreelPaleolíticoenCiudadRealparaeljustamentemerecidolibrohomenaje al Dr. Vallespí, es para mí un honor y una gozosa obligación dejar constancia de gratitud a la huellaqueenmí,personalmente,yenlainvestigacióndelPaleolíticoprovincialhadejadoEnriqueVallespí. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.08