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Ética y Derecho en la normativa europea sobre Inteligencia Artificial

Author: Pérez Luño, Antonio Enrique
Publisher: Alma Mater
Year: 2025
Source: https://idus.us.es/bitstreams/7794af16-dcc3-4605-9311-fc684b518644/download
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ÉTICA Y DERECHO EN LA NORMATIVA
EUROPEA SOBRE INTELIGENCIA
ARTIFICIAL
An onio En ique Pé ez Luño
P o eso Emé i o de la Uni e sidad de Se illa
EL IMPACTO DE LA IA EN LA CULTURA ÉTICA Y
JURÍDICA ACTUAL
La exp esión In eligencia A i icial en adelan e (IA), es u ilizada asi-
duamen e en los más di e sos escena ios de la ciencia, la econo-
mía, la polí ica la mo al, la cul u a y la expe iencia ju ídica del p e-
sen e. Su signi icado no es siemp e an p eciso como cuan o e-
quie e la ex ensión de su uso. La noción de IA se halla acogida, en
e ec o, en los más di e sos ámbi os de la in es igación cien í ica y
ecnológica y o ma pa e de la opinión común de nues o iempo.
Con iene, no obs an e, eco da que la cul u a clásica g iega sos-
enía que, en e a la opinión común ep esen ada po la doxa, el
ilóso o debía halla se dispues o a indaga la pa adoxa. Con ello, se
p e endía aludi a la necesidad de p o undiza en el signi icado de
los é minos, más allá de sus sen idos apa en es.
Se en iende po IA aquel conjun o de ac i idades ealizadas po
los sis emas ecnológicos, que si ue an ealizados po se es huma-
nos se a ibui ían a su in eligencia. Se a a de aquellos enómenos
en los que las máquinas e ec úan la emulación de ac i idades hu-
manas inculadas con el eje cicio de la in eligencia, ales como ju-
ga al ajed ez, conduci un ae oplano o un au omó il, o p esc ibi
un dic amen médico.
En el Reglamen o (UE) 2024/1689, de 13 de junio. Que es ablece
no mas a monizadas en ma e ia de in eligencia a i icial se la de-
ine: “como un sis ema basado en una máquina que es á diseñado
pa a unciona con dis in os ni eles de au onomía y que puede
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mos a capacidad de adap ación as el despliegue, y que, pa a
obje i os explíci os o implíci os, in ie e de la in o mación de en-
ada que ecibe la mane a de gene a esul ados de salida, como
p edicciones, con enidos, ecomendaciones o decisiones, que pue-
den in lui en en o nos ísicos o i uales” (A . 3.)
La exp esión “In eligencia A i icial”, susci ó en sus inicios, algunas
ese as, po que se es imaba que no enía p ecisión ni ue za de-
nomina i a pa a hace e e encia a la ealidad que p e endía alu-
di se con esa e minología. Desde esas pe spec i as c í icas, se es-
imaba que la in eligencia e a una cualidad an consus ancialmen e
humana, que p edica la de las máquinas, aunque se adje i a a con
el ocablo “a i icial”, esul aba inadecuada y p ocli e a c ea con-
usión. En poco iempo, es a denominación ha adqui ido al ue za
expansi a, que aho a ca ece de alo p ác ico cualquie en a i a
di igida a sus i ui la o c i ica la, sin que ello implique que de e mi-
nadas ese as sob e su signi icación no se hallen jus i icadas.
Un e en o que puede conside a se iniciado de la e lexión sob e
la denominación y las epe cusiones ju ídicas de la IA ue, en el año
1989, se celeb ó en la Uni e sidad de Bolonia y consis ió en el Con-
g eso Mundial de Filoso ía del De echo, que enía po obje o el es-
udio de las p oyecciones de los Sis emas Expe os (SE) y la IA al
De echo. En los abajos de quienes pa icipamos en dicho e en o
se puso de elie e la dispa idad de g i e íos en e quienes se mos-
aban pa ida ios de que la p oyección de las NT y las TIC al De-
echo se ealiza a bajo la denominación de los SE y quienes, po el
con a io, es imaban p e e ible op a po la exp esión IA.
En años sucesi os se ha impues o es a úl ima denominación que,
sin duda, ep esen a una ape u a más ambiciosa hacia las p oyec-
ciones ecnológicas en el De echo. Los SE se limi aban a p opicia
la acumulación de da os ju ídicos y a acili a su ecupe ación o -
denada y exhaus i a, median e los adecuados sis emas de a a-
mien o au oma izado de la in o mación. La IA no solo se limi a al
almacenamien o y ecupe ación de da os, sino que pe mi e amplia
cuan o conocemos de la ealidad, acili a las o mas de
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comunicación, de abaja en ed y de compa i in o mación. En
un u u o, cada ez más inmedia o se á capaz de ans o ma los
conocimien os y es a egia que u ilizamos pa a las más di e sas ac-
i idades y, en conc e o, pa a las di e sas o mas de la ealidad ju-
ídica.
Debe ene se p esen e que la expe iencia humana consis e en un
acopio de da os e in o maciones, en la memo ización de los mismos
y en el uso de ese ace o documen al en los dis in os ámbi os de
la expe iencia, es deci , en dis in os momen os de la ac i idad i al
de la pe sona. Esas ope aciones, po analogía, se pueden p edica
de los SE. Un sis ema in o má ico puede acumula una in o mación
y documen ación muy supe io a la capacidad de los se es huma-
nos. Puede posee una capacidad de memo ia de dichos da os e
in o maciones pe ec amen e o ganizada y es uc u ada. Puede,
asimismo, con una adecuada p og amación, u iliza los da os e in-
o maciones a chi ados y memo izados en los más di e sos ámbi-
os del mundo y de la ida y, po an o, en dis in os sec o es de la
expe iencia ju ídica.
Esa p oyección ecnológica se complica no ablemen e cuando su
obje o es la in eligencia. Desde A is ó eles y, a pa i de su ense-
ñanza que i adia la en e a e olución de la cul u a occiden al, la
in eligencia en aña una doble dimensión: un aspec o lógico que se
halla ep esen ado po el conocimien o y un aspec o eleológico
que consis e en la di ección u o ien ación del conocimien o. La in-
eligencia humana es “consciencia”, conocimien o, pe o es ambién
“conciencia”, es deci , di ección hacia de e minados ines del cono-
cimien o. En odo caso, con end á ad e i que la p egun a sob e:
¿qué es la in eligencia? no admi e espues as simplis as o p ecipi-
adas. Exige, en p ime é mino, dilucida lo que se en iende po
“in eligencia”, concep o que, en modo alguno, es cons an e y uní-
oco; po lo que con iene e i a el iesgo de hipos asia lo y a a lo
como si uese una en idad e iden e
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Desca ada cualquie p e ensión de exhaus i idad, se pueden ad-
e i en el seno de la cul u a occiden al es g andes acepciones
de la in eligencia:
1) Como in eligencia p ác ica:in ellec us p ac icus (A is ó eles, To-
más de Aquino), p ak ische Ve nun (Kan ), es deci , como i ud
pa a disce ni y ac ua acionalmen e que o ien a la acción, los jui-
cios de alo y la elección de las eglas de con i encia.
2) Como in eligencia o sabe eó ico, nous heo e ikós (A is ó eles),
a io specula i a (Tomás de Aquino), o acul ad cognosci i a E ke-
nn nis e mögen (Kan , Hegel), que pe mi e ap ehende y ep esen-
a o malmen e la ealidad, así como ealiza cálculos y deduccio-
nes lógicas.
3) Como in eligencia o acionalidad ins umen al, que alude a la
idoneidad (e icacia) de los medios eque idos pa a la ob ención de
de e minados ines, así como pa a di igi p ocesos de adap ación
y/o ap endizaje (Be gson, Köhle , Webe ), en una acepción “neu-
a”, di e en e de la noción peyo a i a que iden i ica la in eligencia
o azón ins umen al (ins umen elle Ve nun ) con los p ocesos dis-
cu si os di igidos a posibili a y legi ima el dominio de la na u a-
leza y la explo ación de los homb es (Ho kheime ).
Es as dimensiones de la in eligencia pe mi en comp oba que en
sus acepciones 2 y 3, o epis emológica y heu ís ica, la noción de
in eligencia puede se p edicable espec o a de e minados ipos
de so wa e que ep oducen p ocesos de conocimien o. Respec o
a la in eligencia eó ica o epis emológica los a ances de la IA han
pe mi ido e idencia la ca encia de undamen o de aquellas con-
cepciones lógicas y an opológicas basadas en la supues a ap i ud
humana inimi able de deducción e in e encia silogís ica, desde el
momen o en que al acul ad ha sido en ajosamen e supe ada po
los o denado es. Es o no implica que la in eligencia o el azona-
mien o humano hayan sido abso bidos o suplan ados en su in eg i-
dad po la IA, sino que la peculia idad de esas acul ades ya no
puede ci a se en su me a dimensión silogís ica. Más bien hab á
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que e e i la a su capacidad pa a imagina , comp ende , u iliza y
alo a c í icamen e máquinas silogís icas.
De modo análogo, en el plano de la in eligencia ins umen al o heu-
ís ica se ha supe ado el p ejuicio que conside aba la acul ad de
ap endizaje como p i a i a de la especie humana, en la medida en
que desde que, con la máquina de Tu ing en 1950, se pudo comp o-
ba la capacidad de las máquinas pa a ealiza a eas de inidas y/o
simula juegos. Especial a ención me ece la capacidad de los p o-
g amas de la IA pa a o ien a (co egi o pe ecciona ) su p opio
uncionamien o, a pa i de la au o egulación o e oacción
( eedback), de in o maciones elabo adas en su p opio p oceso
ope a i o, lo que implica capacidad pa a au o calib a su ap oxima-
ción o alejamien o de los obje i os p og amados pa a su ac i idad.
La e olución de las posibilidades ope a i as de la IA es, en p inci-
pio, ilimi ada máxime cuando se es á expe imen ando con nue as
gene aciones de o denado es que: en el plano del ha dwa e, pu-
die an llega a sus i ui el chip de silicio po el de ca bono, lo que
auspicia odo ipo de conje u as sob e la ap oximación del sis ema
ope a i o de los ci cui os de la IA a los p ocesos de la men e hu-
mana; mien as que en el del so wa e se ab e paso la posibilidad
de u iliza lógicas poli alen es, p obabilis as o uzzy, es deci , bo-
osas, capaces de ope a con ablas de e dad agas e imp ecisas
y con eglas de in e encia cuya alidez es ap oximada en luga de
exac a, como ocu e en la lógica o mal.
Exis e un sec o de la in eligencia, el 1 o p ác ico, que es el que
a ec a a la conciencia, que no pueden se asumidas po la IA. Se
a a de ac i idades y modos de p e e encia ( alo aciones) y elec-
ciones de ines, que los se es humanos lle an a cabo a a és de su
es uc u a biológica y psicológica, pe o esa es uc u a no ope a en
abs ac o, sino en unción de expe iencias sociales y cul u ales.
De cuan o has a aquí se ha expues o se in ie e que la IA posee una
po encialidad incues ionable en los di e sos ámbi os del conoci-
mien o, ambién pa a el conocimien o del De echo (no mas, ju is-
p udencia y doc ina), pe o ca ece de conciencia. La IA ep esen a

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po an o una in eligencia desp o is a de conciencia. En es os úl i-
mos años los p og esos de la IA en odos los ámbi os del conoci-
mien o han adqui ido un desa ollo de ex ao dina ias p opo cio-
nes, pe o sin que los desa ollos ecnológicos hayan podido a an-
za en el ámbi o de la conciencia.
El uni e so digi al comenzó su expansión hace ya algunas décadas.
En sus inicios no se plan eaba la cues ión de es ablece un ma co
polí ico é ico y ju ídico pa a sus p oyecciones. Se conside aba que
su incidencia e implicaciones se educi ían a los ámbi os de la eco-
nomía, la indus ia y el come cio, po lo que la e aluación de sus
e ec os quedaba ci cunsc i a a su e icacia en aquellos aspec os.
Con la e olución de la IA se ue adqui iendo p og esi a cons ancia
de sus epe cusiones sociales, é icas, polí icas y ju ídicas. En la ac-
ualidad las sociedades y los gobie nos son conscien es de la nece-
sidad de es ablece una egulación adecuada de las pla a o mas de
edes do adas de IA.
El ejemplo del Reglamen o de la UE mencionado sup a, cons i uye
un da o elocuen e de la necesidad pe en o ia que e is e esa egu-
lación. En su Pa e Exposi i a, exp esión equi alen e a la más usual
en la adición no ma i a de “Exposición de Mo i os” el Regla-
men o decla a su p opósi o de con ibui al desa ollo de una (IA)
cen ada en el se humano y iable, ga an izando al mismo iempo
un ele ado ni el de p o ección de la salud, la segu idad y los de e-
chos undamen ales consag ados en la Ca a de los De echos Fun-
damen ales de la Unión Eu opea. (conside ando 1).
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA
PROYECCIÓN DE LA IA A LA ÉTICA
Y AL DERECHO
La impo ancia que e is e en la sociedad digi al que habi amos la
IA y la con icción de que se a a de una o ma de in eligencia ca-
en e de la posibilidad de es ablece inalidades y obje i os, es de-
ci , ca en e de conciencia, ha de e minado dis in as p opues as
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di igidas a es ablece un ma co é ico-ju ídico pa a la ac uación y
desa ollo de es e impo an e a ance ecnológico.
En e es as inicia i as e is e especial impo ancia el eco da las
Di ec ices é icas pa a una IA iable, de 2019, elabo adas po el
G upo independien e de expe os de al o ni el sob e IA c eado
po la Comisión de la UE. Ese documen o ha sido ecogido en el
Conside ando 27 de la Pa e Exposi i a del Reglamen o sob e IA
de la p opia UE.
En dichas di ec ices, el G upo independien e de expe os de al o
ni el sob e IA desa olló sie e p incipios é icos, pe o con inmedia a
p oyección ju ídica, que ienen po obje o con ibui a ga an iza la
iabilidad y el uso esponsable de la IA. Se a a de sie e p incipios
pa a la u ilización y supe isión humanas de los sis emas de IA y
que se conc e an en los siguien es: “solidez écnica y segu idad,
ges ión de la p i acidad y de los da os, anspa encia, di e sidad,
no disc iminación y equidad; bienes a social y ambien al, y endi-
ción de cuen as”.
Todos y cada uno de es os p incipios ienen una impo an e ele-
ancia en el ámbi o ju ídico, po lo que con iene glosa es a pa i-
cula idad. No obs an e, en el p opio Conside ando 27 del Regla-
men o sob e IA de la UE se pun ualiza la compa ibilidad de esos
p incipios con los equisi os ju ídicamen e inculan es del Regla-
men o y de cualquie o o ac o aplicable del De echo de la Unión,
esas di ec ices con ibuyen al diseño de una IA cohe en e, iable
y cen ada en el se humano, en consonancia con la Ca a y con los
alo es en los que se undamen a la Unión. De acue do con las di-
ec ices del G upo independien e de expe os de al o ni el sob e
IA:
Po acción y supe isión humanas se debe en ende que los sis e-
mas de IA se desa ollen y u ilicen como he amien a al se icio de
las pe sonas, que espe en la dignidad humana y la au onomía pe -
sonal, y que uncione de mane a que pueda se con olada y igi-
lada adecuadamen e po se es humanos. Es e p incipio iene espe-
cial incidencia pa a los sis emas de IA di igidos a la elabo ación o
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aplicación de no mas ju ídicas. Rep esen a, po an o, una p ohibi-
ción exp esa a cualquie sis ema au ónomo de IA di igido a la ela-
bo ación de no mas ju ídicas o de su aplicación. Todo sis ema de
IA ela i o a esas unciones básicas del De echo debe á obedece
a la acción y supe isión de pe sonas humanas, a las que co es-
ponde á la plena esponsabilidad de sus ac os. De es e modo, la
UE p ohíbe exp esamen e oda las eo izaciones de ciencia icción
sob e los denominados legislado es o jueces Robo , ya que se con-
side a que la c eación y la aplicación del De echo no puede queda
al ma gen de la esponsabilidad humana.
Po solidez écnica y segu idad se debe en ende que los sis emas
de IA se desa ollen y u ilicen de mane a que sean sólidos en caso
de p oblemas y esilien es en e a los in en os de al e a el uso o
el uncionamien o del sis ema de IA pa a e i a su uso ilíci o po
e ce os y educi al mínimo los daños no deseados. Dada la impo -
ancia de los sis emas ju ídicos en los que pueda u iliza se la IA y
las epe cusiones sociales de un mal uso o in e e encia en dichos
sis emas, se plan ea la necesidad de ga an iza la plena solidez de
su uncionamien o y la segu idad de su empleo que a ec a di ec a-
men e a la ga an ía del alo de la segu idad ju ídica.
Po ges ión de la p i acidad y de los da os se debe en ende que
los sis emas de IA se desa ollen y u ilicen de con o midad con no -
mas en ma e ia de p o ección de la in imidad y de los da os pe so-
nales, al iempo que a an da os que cumplen no mas es ic as en
é minos de calidad e in eg idad. Es a exigencia obliga a el espe o
de las no mas in e nacionales, eu opeas y españolas que p o egen
el de echo a la in imidad y la ga an ía de los da os pe sonales.
Po anspa encia se debe en ende que los sis emas de IA se
desa ollen y u ilicen de un modo que pe mi a un acceso y conoci-
mien o de su es uc u a y uncionamien o. De es e modo, las pe -
sonas pod án se conscien es de que se comunican o in e ac úan
con un sis ema de IA. Asimismo, los esponsables de los sis emas
de IA debe án in o ma a las pe sonas a ec adas po el a amien o
de da os. Desde el pun o de is a ju ídico, ello implica la necesidad
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de in o ma a cuan os se hallen a ec ados po el a amien o de sus
da os ace ca de los de echos que les asis en pa a ga an iza su s a-
us ju ídico.
Po di e sidad, no disc iminación y equidad se debe en ende que
los sis emas de IA se desa ollen y u ilicen de un modo que incluya
a di e sos agen es y p omue a la igualdad de acceso, la igualdad
de géne o y la di e sidad cul u al, al iempo que se e i an los e ec-
os disc imina o ios y los sesgos injus os p ohibidos po el De echo
nacional o de la Unión.
Po bienes a social y ambien al se debe en ende que los sis emas
de IA se desa ollen y u ilicen de mane a sos enible y espe uosa
con el medio ambien e, así como en bene icio de odos los se es
humanos, al iempo que se supe isen y e alúen los e ec os a la go
plazo en las pe sonas, la sociedad y la democ acia. En lo que hace
e e encia a es e p incipio se debe án ene p esen es las dis in as
no mas que en el De echo eu opeo y en nues o o denamien o ju-
ídico u elan los bienes y alo es que apa ecen enunciados en su
exp esión.
La aplicación de esos p incipios debe aduci se, cuando sea posi-
ble, en el diseño y el uso de modelos de IA. En cualquie caso, de-
ben se i de base pa a la elabo ación de códigos de conduc a en
i ud del Reglamen o sob e la IA p omulgado po la UE. Es os p in-
cipios undamen ales de ca ác e é ico-ju ídico debe án impulsa
un deba e en e odas las pa es implicadas o in e esadas en los
desa ollos de la IA, incluidos los gobie nos, la indus ia, el mundo
académico, la sociedad ci il y los ope ado es ju ídicos, a in de que
los engan en cuen a, según p oceda, pa a el desa ollo de no mas
y mejo es p ác icas en la u ilización de la IA.

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políg a os y o as he amien as simila es, pa a e alua la iabilidad
de las p uebas du an e la in es igación o el enjuiciamien o de deli-
os y, en la medida en que no es é p ohibido con o me al p esen e
Reglamen o, pa a e alua el iesgo de que una pe sona ísica co-
me a un deli o o eincida, no solo sob e la base de la elabo ación
de pe iles de pe sonas ísicas o la e aluación de asgos y ca ac e-
ís icas de la pe sonalidad o compo amien os delic i os pasados
de pe sonas ísicas o g upos de pe sonas, o pa a elabo a pe iles
du an e la de ección, la in es igación o el enjuiciamien o de deli os.
El uso de he amien as de IA po pa e de las au o idades ga an es
del cumplimien o del De echo y o as au o idades pe inen es no
debe con e i se en un ac o de desigualdad o exclusión. No debe
igno a se el impac o del uso de he amien as de IA en los de echos
de de ensa de los sospechosos, en pa icula la di icul ad pa a ob-
ene in o mación signi ica i a sob e el uncionamien o de dichos
sis emas y la consiguien e di icul ad pa a impugna sus esul ados
an e los ibunales, en pa icula po pa e de las pe sonas ísicas
in es igadas.
El Reglamen o de la UE pone especial én asis en ga an iza a los
ciudadanos eu opeos que la IA no pod á se u ilizada po las au o-
idades policiales de o ma que a ec e di ec amen e a sus ga an ías
p ocesales y penales, an e el iesgo de que los sis emas de IA in-
con olados puedan c ea p uebas alsas o a ec a a las condicio-
nes pa a el eje cicio de una legí ima de ensa po pa e de las pe -
sonas in es igadas.
CONCLUSIÓN: EL GARANTISMO JURÍDICO
EUROPEO ANTE LOS DESARROLLOS DE LA IA
A pa i del desa ollo de las Nue as Tecnologías (NT) y, en pa i-
cula de la IA, las sociedades a anzadas eu opeas expe imen a on
un cons an e a án de eno ación en su economía, así como en los
p incipales aspec os de su ida social y cul u al. Pa a la sociedad
digi al, no solo el conocimien o apa ece como una ealidad in ini a
pe o alcanzable, sino que es a c eencia se mani ies a en odos los

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ó denes de la ealidad. Se ha di undido la con icción de que no
exis en on e as pa a el conocimien o. El deseo de un a ance pe -
manen e se ha aducido en un cie o clima de discon o midad con
lo ya conseguido, po que se p esume siemp e que se pueden con-
segui log os y a ances ecnológicos de mayo alcance.
La IA cons i uye hoy un signo ca ac e izado de las sociedades eu-
opeas a anzadas de nues o iempo, de modo que no es posible
abo da cualquie a de sus p oblemas sin que la economía, la é ica,
la cul u a y el De echo se ean a ec ados. La IA que apa ecía en
sus inicios como un ac o decisi o pa a la solución de los más di-
e sos p oblemas de las sociedades digi ales, se ha con e ido ella
misma en un p oblema. Se ha hecho p oblemá ica en la medida en
que muchas de sus aplicaciones pueden a ec a di ec amen e a la
ga an ía de los de echos y libe ades. La no ma i a eu opea sob e
IA iene como inalidad básica es ablece un equilib io esponsable
en e los a ances de la IA, que no pueden se in e umpidos o di i-
cul ados y la segu idad de que ales desa ollos no puedan se con-
seguidos a cos a de la limi ación o menos cabo de los de echos
undamen ales.
Es necesa io ei e a en es e pun o que la buena disposición del
legislado eu opeo po lle a a cabo un minucioso elenco de odas
aquellas ci cuns ancias que pueden a ec a a la libe ad se e con-
dicionado po los p opios a ances de la IA, al c ea con inuamen e
si uaciones nue as que no podían habe sido p e is as po el legis-
lado . En es e ámbi o la p olijidad no ma i a en la ipi icación de
si uaciones de iesgo no siemp e esul a la más adecuada y, en oca-
siones como sucede con la dinámica de la IA, en an os aspec os
imp e isible. Po ello, pa ece más adecuado op a po una legisla-
ción más lexible que pe mi a a la judica u a adap a las no mas a
las ci cuns ancias cambian es. De es e modo, a a és de una legis-
lación de ipos más abie os, se e i a que las lagunas legisla i as
puedan causa si uaciones de inde ensión pa a los ciudadanos
a ec ados en sus de echos y libe ades.
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En cualquie caso, la azonable y necesa ia ac i ud de p e isión de
los iesgos que se de i an de una aplicación masi a de la IA no
debe con undi se con una posición abie amen e con a ia a su
desa ollo. En la ac ualidad cualquie a ance en la economía, la cul-
u a y el De echo p ecisa de los apo es ecnológicos que p opicia
la IA, la masa de da os que es necesa io maneja en cualquie a de
esas ac i idades, equie e de los co espondien es p og amas ec-
nológicos adecuados pa a su almacenamien o, o denación y ecu-
pe ación. El Big Da a y los algo i mos son hoy ins umen os nece-
sa ios pa a la consecución de las inalidades p ác icas de las más
di e sas ac i idades humanas. Po es e mo i o, no pa ece azona-
ble la pos u a de quienes se si úan on almen e con a cualquie
u ilización de la IA. Muchas de esas ac i udes incu en en la me a
aseología o en una bea e ía in elec ual que p e ende igno a que,
desde sus inicios odas las ci ilizaciones han enido que ecu i a
un de e minado ipo de a ances écnicos. Lo que es p eciso es sus-
ci a en la in eligencia humana, en la é ica y en el De echo una ca-
pacidad que se halle en condiciones de u iliza esponsablemen e
los a ances de la IA sin pone en pelig o la libe ad.
Al inal de la segunda pa e de Faus o Wol gang Goe he nos indica
cual es la úl ima palab a del sabe y la esponsabilidad humanas:
“que solo me ece la libe ad y la ida quien cada día se es ue za en
conquis a las”. Es a máxima debie a se enida en cuen a po el le-
gislado de la UE pa a una cons an e egulación no ma i a de los
a ances de la IA, a ín de que és a lejos de se un iesgo se con ie a
en un medio ecnológico al se icio de la libe ad y la ida en las
sociedades digi ales de Eu opa.