LAS
CARRERAS
EN
INDIAS
DE LOS
COLEGIALES
DE
MAESE RODRIGO
DE
SEVILLA
EN EL
SIGLO XVII
po
JOSÉ
ANTONIO
OLLERO PINA
En el
mundo mode no
de
los siglos XVI
y
XVII, como
ha
sub ayado
Vicens
Vi es,
la
mona quía española
de
los
Aus-
ias ue p ác icamen e
el
único es ado que u o que c ea
una es uc u a adminis a i a pa a amplios
y
nue os espacios,
los
del
mundo ame icano.
1
No se
a a aho a
de
es udia
la
o ganización adminis a i a, eclesiás ica
y ci il, de
las Indias;
ni
de
e lexiona ace ca
de la
p o unda p oblemá ica
eológi-
ca
y
ju ídica,
o
ideológica
en
úl ima ins ancia, que p esen ó,
po que
se
plan ea un obje i o mucho más modes o.
La
implan ación
de
es a es uc u a adminis a i a
en
su
poli alen e sen ido
de con ol polí ico, ju ídico-
judicial y ecle-
siás ico,
equi ió
de homb es, homb es
o mados pa a
cum-
p
li
las a eas que se
les demandaban.
Es e
conjun o
de hom-
b es
in eg ados
en el
sis ema, some idos
a
una dinámica
y
c ea
-do es
po su ac uación
de la
misma, poseedo es
de
unos
de-
e minados sis emas
de
alo es
y
encuad ados den o
de
un
g upo
social con
asgos especí icos, cons i uye
lo
que
se llama
la
bu oc acia.
La
uen e
de
abas ecimien o
de
los unciona ios
del Es-
ado de
los
Aus ias
ue on las uni e sidades, pe o
de
és as
las
de Salamanca, Valladolid y
Alcalá
de
Hena es casi
monopo-
1 Vicens
Vi es,
J.:
Es uc u a adminis a i a es a al
en
los siglos XVI
y
XVII,
en
Coyun u a económica
y
e o mismo
bu gués.
Ba celona, 1977, 3.'
edición, págs.
99-141.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
120
JOSÉ
ANTONIO
OLLERO PINA
lizaban el
acceso
a
los p incipales o icios adminis a i os, las
llamadas «plazas de
asien o».
Y
den o
de
las mismas los
cua-
o
Colegios Mayo es salman inos,
el de San
Ilde onso
de
Alcalá
y el de San a C uz de Valladolid, log a on una cla a
e
indiscu ible posición
de
p eeminencia uncionando
co po a-
i amen e y
es ableciendo mecanismos
de
ep oducción que
bloquea on
la
i upción
de
o os es udian es p oceden es
de
es as
u
o as uni e sidades (los
«man eís as») o de
o as
ins-
i uciones
colegiales que aspi aban
a
alcanza
el
mismo
s a us.
Tal si uación, como
es
bien conocido,
se
agudiza
y
a ianza
en
el
siglo XVII.
2
El
Colegio
de San a
Ma ía
de
Jesús
de Se illa,
más
co-
nocido
po Maese
Rod igo,
undado en e
1505-1509, pe-
o
que ecibió
sus
p ime os inquilinos
en 1518,
en ó
p on o en el
juego
de
compe encias po los pues os
de se -
icio
al
Es ado.
El
obje o
de
es e abajo
es el
es udio
de
las
ca e as
de
aquellos colegiales
del
mismo que las cumplie on
en
Indias.
Pe o
p e iamen e
hay
que en ende
la
impo ancia
ela i a
de
nues o Colegio
y
pa a ello debemos pa i
de
unos p esupues os básicos. P ime o,
a
pesa
de la
posición
de Se illa en
los siglos XVI
y
XVII
y
su papel
p imo dial en
las elaciones
con Amé ica, es a ciudad nunca con ó con
una
uni e sidad, ni
con
unas ins i uciones educa i as simila es,
compa ables
a
las de Salamanca, Valladolid o
Alcalá.
Segundo,
pa ece que
la
apo ación
de
es udian es
de
o igen andaluz
a
las g andes uni e sidades cas ellanas
y en
consecuencia
a
los
seis Colegios Mayo es,
no
gua dó p opo ción
con la
ealidad
demog á ica
y
socioeconómica andaluza, po consiguien e
la
p esencia
de
andaluces
en el
uni e so
de
los unciona ios
del
Es ado
y de
los capi ula es
ca ed alicios a
los que
se
exigía
i-
ulación
uni e si a ia ue meno que
la de
los na u ales
de
o os einos
de la Co ona. Y
po úl imo,
San a
Ma ía
de Je-
2 Una
bibliog a ía
gene al
sob e los Colegios puede encon a se
en
cl a ículo
Colegios
Mayo es
y
Meno es
del
«Dicciona io
de
His o ia Eclesiás ica
de
España
», Mad id, 1972, . 1,
págs.
455-460. Los
aspec os que aquí a a nos es án bien ecogidos po
Kagan, R. L.;
Uni e -
sidad yy
sociedad
en la
España Mode na.
Mad id, 1981,
sob e odo págs.
124-147 y 151-202. Fa-
ya d, J.:
Los
miemb os
del
Consejo
de Cas illa (1621-1746),
Mad id, 1982,
odo
el
lib o
I de la
pa e p ime a. También
Pelo son, J. M.:
Los
Le ados
-Ju is es cas illans sou Philippe III. Re-
cl.w ches
su
lee place dans la socié é, la cul u e e l'e a ,
Uni e sidad
de Poi ie s, 1980.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
121
sús
cumplió
en
cie a mane a un papel compensado
de
es e
desequilib io pues o que
el 58% de sus
colegiales du an e
el
siglo XVI
y el
72 %
du an e
el XVII e an andaluces.
LA
ACTITUD
ANTE LA
CARRERA
DE
INDIAS
Y LA
SOLIDARIDAD
INTERCOLEGIAL
J. Faya d ha
comp obado que los colegiales
de
los seis
Colegios Mayo es a amen e que ían ma cha
a
las Indias,
e iden emen e po que
la
dis ancia geog á ica
e a
equi alen e
a la
dis ancia
a
los cen os
de pode
e
in luencia que les
po-
dían
pe mi i una ca e a
de
ascensos segu os
y con inuos, a
lo
que
hay
que suma o as causas.
' Cabe
p egun a se
en-
onces
si
la
si uación ela i a
de
in e io idad
de
Maese
Ro-
d igo
implicó que un
mayo
po cen aje
de sus
colegiales que
].os
de
o os Colegios
se
ie on obligados
a
hace ca e a
en
Indias, mas es a p egun a
no
es amos
en
condiciones
de
es
-ponde la, al
menos
en su o alidad, aunque cabe sospecha que
así ue.
Aho a bien,
de lo
que
sí
podemos es a segu os
es
que
nues os colegiales compa ían
la
ac i ud
de sus
colegas
de Sa-
lamanca, Valladolid o
Alcalá.
No
ape ecían las ca e as india
-nas
po los mismos mo i os
y
po que con aban con
los
es i-
monios
de
an iguos compañe os,
y
quizás sob e odos ellos,
a
pesa
de
que
no se
mencione nunca explíci amen e, po
la
d amá ica expe iencia
de
un colegial
del
siglo XVI,
el D .
Luis
Co és
de Mesa.
Co és de Mesa omó su beca
en
ab il
de 1574 y pe ma-
nece ía
muy poco iempo
en el
Colegio pues o que
en
oc ub e
del
año siguien e ya es aba p o is o como oido
de San a Fe.
Lo
que pa ecía
el
inicio
de
una ípica ca e a adminis a i a
acaba ía
en el
pa íbulo seis años más a de cuando ue
con-
denado y
ajus iciado
a
esul as
de la
isi a
del
licenciado
Mon-
3 El
es udio
social de
los colegiales
de San a
Ma ía
de
Jesús (o ígenes geog á icos
y so-
ciales,
edades, uni e sidades
de
p ocedencia,
e c.) lo
hemos hecho
en
Los
colegiales
de
Maese
Ro-
d igo en
los siglos XVI
y
XVII
(en
p ensa).
4 Faya d, J.: op. ci ., págs. 58 y 72.
También
PeIo son, J. M.: op. ci ., pág. 115.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
122
JOSÉ
ANTONIO
OLLERO PINA
zón a
esa Audiencia.
' Sin
duda nues o
homb e no
p e eía
cuando llegó
a
su des ino su ágica sue e pe o
sí supo da
algunos consejos
a sus
an iguos colegas
de Se illa,
como
sí
le
hubie a omado
el
pulso
a la
ealidad de
aquella ie a
y
época di ícil,
y al
mismo iempo supo exp esa
admi ablemen-
e la
ac i ud que
en el
siglo XVII ya
e a
ópica.
A
p incipios
de 1578
esc ibía
al
Colegio que
«a
los
homb es
que
de Yndias
ue en
no
les
den c edi o
po que como
lleuan media dozena de
legiones
de dimonios en el
cue po enca nados hablan
lo
que
quie en»,
y
ecomienda:
"que
el
que
de Vs. Ms. no uuie e
que emedia mas que
a
su
pe sona no passe a
Indias po que los
oydo es aca son
muy
inuidia-
dos y
mu mu ados
y
ienen unas esidencias muy
auajossas y es an
suje os
a mil
maldades
y
es imonios,
y
en iendan
Vs. Ms.
que
no
odos los
oydo es de
las indias
son
Ricos
(...)
P e endan
Vs. Ms.
esas audiencias
de Valladolid y G anada y
esos Consejos que eso
es lo
que hace
al
caso
—
."
En
e ec o, al como a i maba
el D .
Co és las
chancille-
ías
y
las audiencias peninsula es
y
los consejos se án
siem-
p e
los obje i os úl imos
de
los colegiales. Aunque
no al en
desde
el
mismo siglo XVI los que eje cie on b illan es ca e as
ame icanas
el
colegial siemp e concebi á
la plaza en
Indias
como
el
posible ampolín hacia aquellos pues os más
ambi-
cionados. En
es e mismo sen ido
se
o ien a decenas
de
años
más a de
la
opinión
del D .
B una
Rico,
una más en e o as,
que deja e leja un sen imien o
de
esignación,
de
nos álgica
espe anza
en el
e o no
y del
agobio económico
de
los
esca-
sos
ing esos:
5
Sob e
el D .
Co és
de Mesa,
su p ueba
de
limpieza
de
sang e pa a ing esa
en el Co-
legio en A.U.S.
(A chi o Uni e si a io
de Se illa),
P uebas,
S.° 5, . 491-563 ,
su ca e a
en
lb., S.» 58, . 101. Los ca gos
que ocupó
en
Indias
y sus
ci cuns ancias
en Scha e , E.:
El
Consejo
Real y Sup emo de
las Indias...,
Se illa, 1947, . II,
págs.
494 y 499. Su
condena
y
mue e es á
en el . I de la
misma ob a,
pág. 128, 205 n.,
aquí puede
e se la
consul a
del
Consejo
de
Indias
de 20 de
oc ub e
de 1580 en
que apa ece como
culpable de
pecado ne ando
y «en
o as cosas,
en
que con iene
se
haga
cas igo ejempla , co no
es
en
cohechos
e injus i-
cias de
mue es
y
ba a e ías...
».
6 Ca a del D . Luis
Co és
de Mesa al
Colegio.
San a Fe, 25 de
eb e o
de 1577. A.U.S.,
S.° 334,
Co espondencia,
1577-1695.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
123
"...yo
quedo si iendo mi placa
con
poco
deseo
de
o o
ascenso
en
es e
eyno
y
solo
quisie a da
la buel a
a essos eynos
aunque
uesse
con
mucho menos pe o como
es
menes e
íleua algun
cau-
dal
y
no
le
engo
no
hago diligencia alguna
y
solo
a o
de
cumpli
con
mi
obliga ion auajando de
noche
y
de
dia
y
lo demas
deja lo
a
dios
que
saue
mejo
lo
que
me combiene".
Cla o
es
que
no
había nada
compa able al
des ino
ilipi-
no donde las dis ancias ma cadas po
el
espacio
y el
iempo
se
hacían casi insupe ables
y
de e minaban p ác icamen e un
au-
én ico
des ie o. Ninguno de
los colegiales que ing esa on
en
el
siglo XVI u o como
p ime
des ino las
Filipinas
si bien
el D , F ancisco de Sande
ue gobe nado
de
las islas
en
1575-
1580,
p ecisamen e
el
p o agonis a
de
una
de
las ca e as
más complejas
de
los an iguos miemb os
del
Colegio.
' En el
siglo XVII únicamen e
dos
ue on en iados
a
las
Filipinas.
El
p ime o
de
ellos, Je ónimo
de Cab e a Na a o, nomb a-
do oido
de Manila con el
í ulo
de Audi o Gene al de la
Gen e
de Gue a
después
de 1611,
ni siquie a pisa ía
aque-
llas
ie as pues
se
ahoga ía
en
un nau agio en e
a la playa
de Conil. ' El
segundo,
el D . Diego Calde on Se ano,
ue
designado pa a
la
misma
plaza en
oc ub e
de 1672 y ocupán-
dola mo i ía hacia
1687. Su
co espondencia
con el
Colegio
y con
o os colegiales des inados
en
Indias
es su icien emen-
7 El D . F ancisco Luis de
B una
Rico al
Colegio.
Lima, 20 de
diciemb e
de 165=0,
Ibídem.
Es e
colegial ing esó
en cI
Colegio
a ines de 1657 y
salió
de
él
en 1669
pa a ealiza una
ca-
e a inquisi o ial en
Indias
(es
p esiden e
de la
Inquisición
de Lima
cuando esc ibe es a ca a)
que culmina
con
su p o isión
al
obispado
de
Huamanga. Sob e su ca e a:
A.U.S., S.< 58,
€. 222; Scha e , E.: op. ci ., . II, pág. 576
y
el
Dicciona io
de Hislo ia
Eclesiás ica
de Es-
paña,
Mad id, 1979, . III,
que
lo
da po allecido
an es de
oma posesión.
8 El D . F ancisco de Sande
ing esó
en el
Colegio
en el
o oño
de 1562 y
su
p ime
des ino ue una
plaza de iscal de la
Audiencia
de
México
en 1567, a
pa i
de
aquí una
ca e a ela i amen e ápida: alcalde
del
c imen
y
oido
de la
misma audiencia. gobe nado
de Filipinas (1574-1580),
p esiden e
de Gua emala y
p esiden e
de San a Fe
desde
1596
has a
su mue e
el 10 de
no iemb e
de 1602
cuando según
sus
compañe os
del
colegio es aba p o is o
pa a
el
Consejo
de
Indias.
El
apodo
con el
que
se le
conocía da una
idea de sus
ca ac e ís icas
como unciona io:
«el doc o Sang e». A.U.S.,
P uebas,
S..' 4, .
345-431, y
S.° 58, . 86
bis.
Una
co a biog a ía puede
e se en
Dicciona io
de
His o ia
de
España,
Mad id, 1979, . III,
págs.
584-585. Los
sucesi os pasos
de
su ca e a
y
algunas no icias más
en Scha e , E.: op. ci ., . II,
págs.
452, 459, 463, 473, 498 y 534, y en
He edia
He e a,
A.:
Ca álogo
de
Consul as
del
Consejo
de
Indias.
Mad id, 1972, 2 ols., en
a ios epíg a es ( e índices
de
es a ob a).
9 A.U.S.,
P uebas,
S.° 10, núm. 3 y S.- 58, . 147.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
124
JOSÉ
ANTONIO
OLLERO PINA
e exp esi a
de
los sen imien os
de
angus ia
y
des ie o y del
deseo po escapa
de
aquella si uación llamando
a sus an i-
guos compañe os pa a que hicie an ale
sus
conocimien os
y
apoyos en la Co e. Su
ca a desde
Manila en mayo
de 1677
e a a ambién
el o midable
obs áculo
de la
dis ancia:
"P ome o
desenpeña me
si Nues o Seño ue e
se uido de lleua -
me
alguna pa e
de la Nueua
España
y
pa a que
lo
consiga
supplico
a VS. S.a se si ua de haze algun
ecue do
en el
Consejo
o
po
medio
de sus
ca as
o
po medio
de
algunos
de
los seño es que
ue en
a la
co e.
Ca a no e eziuido
alguno
de VS. S.a
aunque
engo no icias
me a esc ip o. No es año se es auien
los pliegos
en
dis ancia
de
cinco
mil
leguas, sino llegan las ca as
mi e VS. S.a
como llega a
la pla a que po si
es an
pegajosa
a
los que
assis imos
en
las Indias: espe o que
VS. S.a me
pa icipe
el
es ado
de essa
San a Cassa y de
los p emios que
an
conseguido
sus
hijos pa a que
enga
algun
consuelo
en
mi des ie o".
10
La
única espe anza
de
nues o colegial po modi ica su
des ino
se
ci aba
en el
ascenso de sus
compañe os
de Colegio,
que a anza an
en sus
ca e as has a alcanza los pues os
de
los Consejos
y, a
se posible, los
del
Consejo
de Indias: «que
con
eso
me p ome e e yo
mejo o una que
la
que hoy
en-
go po que aunque es a placa en
si
es
muy pingue
y
log a
aqui
un
oydo lo
que
en
o a pa e
no
consegui á mi ado
a
o o
lado
es de
poca
es imazion... ».
11
De
hecho
la
opinión que explicaba Calde ón espec o
al
camino
del
ascenso
e a
ya una ealidad manida
en la
época
en
que esc ibe.
Las
salidas p o esionales
de
los colegiales
de
'os
Colegios Mayo es que copaban los más impo an es pues os
de la
adminis ación dependían
de
a ios ac o es, las
conexio-
10 Diego
Calde ón
Se ano al
Colegio.
Manila, 15 de
mayo
de 1677. A.U.S., Co espon-
dencia, S.° 334, 1577-1695.
Sob e es e colegial
Ib.,
P uebas,
S.° 19, núm. 8 y S.° 58, . 231.
11 Diego
Calde ón
Se ano a Juan
Palacios
de la Bas ida. Manila, 4 de
junio
de 1680, Ib.
Es a ca a esponde
a
o a
de
és e echada
en Gua emala el 10 de
ene o
de 1679, la di e en-
cia
de
echas
nos
puede hace islumb a
el
aislamien o
de la plaza
ilipina
y la
desazón po
la
al a
de
no icias.
Juan de
Palacios
Co ia y Bas ida
ue o o
de
los colegiales que siguió una
ca e a adminis a i a
en
Amé
ica,
Iniciada como oido
de San o Domingo en 1676
pasó
a
la
audiencia
de Gua emala en 1678,
allí mo ía
en 1685 ó 1686
cuando es aba pa a emba ca se
hacia España
(A.U.S.,
P uebas,
S.c 19, núm. 15, y S.° 58, . 238).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
125
nes
amilia es
y
las posiciones
de
o os colegiales
en la je a -
quía polí ico-adminis a i a e an los más impo an es.
De
es e
modo
se de ine la
solida idad in e colegial
que unciona
en
los
mecanismos
de
acceso
y
p omoción, és e
es el
signi icado
del
é mino «p es igio»
de
un Colegio en e
a
o o Colegio,
de
los colegiales en e
a
los
simples «man eis as». La
posición
de
San a
Ma ía
de
Jesús espec o
a
los seis adicionales Colegios
Mayo es
e a de
in e io idad cie amen e, pe o es a posición
de
debilidad pudo habe se esuel o
en
sen ido
a o able
pa a
sus
in e eses cuando
el
omnip esen e Oli a es
se
ab ogó
el
í ulo
de «P o ec o » en 1623.
Ya un año
an es
había
pedi-
do
al
ey que eco da a
a la
Cáma a que ecomenda a
a co-
legiales de
Maese
Rod igo
pa a co egimien os
y plazas de
asien o, pe ición que epe i ía
en 1628.
T as
la caida del
conde-duque su suceso
en el
alimien o,
don Luis
Méndez
de
Ha o,
oma ía
el
mismo í ulo
en 1645.
12
Sin emba go no
pa ece que es a
especial
p o ección edunda a
de o ma no-
able en
mejo es colocaciones pa a aquellos
y la
queja
del
Ldo.
C is óbal
Cacho de San illán
debía posee cie a alidez
cuando
en 1640
esc ibía desde
Lima
que
«no
puedo deja
de
sen i que
la
p o ección del S . Conde Duque no
haya
lu-
cido
en
mi
».
1!
Tan o és e como an e io men e Co és
de Me-
sa o
pos e io men e Calde ón
y
o os colegas espe aban más
del
apoyo mu uo
de
los colegas mejo si uados,
es
deci
de la
solida idad
in e colegial
que e e íamos a iba.
A
ello
espon-
de la con inua
comunicación
con el
Colegio
y
en e unos
y
o os colegiales pa a solici a no edades, elici a se
de los mu-
uos
ascensos
y
exclama
la
con ianza
en la
ue za
de la
casa
ma iz y sus
hijos
con la
que
se con inua
inculado muchos
12
Kagan,
R.
L.:
op.
ci .,
pág.
140
y
A.U.S.,
S.
,
321,
expedien es
2
y
3.
13
El Ldo.
C is óbal
Cacho
de
San illán
al
Colegio.
Lima,
30
de
ma zo
de 1640.
Ibídem.
Es e
colegial
a
pesa
de
odo
eco ió
una
la ga
ca e a
indiana.
Ya cua o
años
después
de
ing esa
en
el Colegio,
en
1596,
ue
p opues o
a ias
eces
pa a ocupa
dis in os
o icios
en
di e sas
audiencias
ame icanas
(He edia
He e a,
A.:
op.
ci .,
II,
núms.
2.812,
3.268,
...)
has a
que po
in en
1599
ue
designado oido
de
Panamá.
En 1607 e a
iscal de Lima,
ac uó como
isi ado
de
¡a
Audiencia
del
Nue o
Reino
y
después
ascende ía
a
alcalde
(1620-29)
y
oido .
Su
queja
e a
has a
cie o
pun o
injus a
po
que
sie e
días
an es
de
esc ibi
es a
ca a
había
sido nomb ado
p esiden e
de Qui o. La
mue e
le
so p endió
an es
de
ocupa
la plaza
(A.U.S.,
P uebas,
S.° 8,
núm. 2
y
S.
,
58,
.
126,
y
Scha e ,
E.:
op.
i .,
ol.
II,
págs.
468,
482,
487,
490y511).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
126
JOSÉ
ANTONIO
OLLERO PINA
años después
de la
salida. Un ipo
de
ínculo que
se
ex iende
du an e oda
la
ida has a
la
mue e.
14
La
po encia
del
Colegio hab á que medi la
en consecuen-
cia en
unción
de
cuán os
y
du an e cuán o iempo algunos
de
sus
miemb os accedie on
a
los pues os
de la
cúspide
adminis-
a i a, a los consejos
y lo
que
es
más impo an e pa a
nues-
o
caso
al de
Indias, desde los cuales p es a ían su
aliosísi-
ma y
espe ada in luencia.
En la
misma ca a
en
que
el Ldo.
Cacho se
quejaba
del
pa onazgo
del conde-duque
econoce
la labo de
«el
seño
Molina Med ano de
buena memo ia pues
con
su ampa o
nos uimos
aquí jun os seis colegiales
en
placas
de A cobispo, oydo , ynquisido ,
alcalde, iscal y
A cediano
de Cuzco y solo yo e
quedado po en u a pa a
haze es os
ecue dos».
El Ldo.
Alonso
Molina de Med ano
ue
el
p ime o
de
los cinco colegiales que ocupa on
plaza del
Consejo
de
Indias en el
que en ó como conseje o
en 1592,
ue miemb o
de la
Cáma a desde
1601 y
más a de aún a anza ía más
en
su ca e a
al pasa ,
en 1608, al
Consejo
y
Cáma a
de Cas illa.
Su
ac uación desde
ales
pues os si c eemos es e es imonio,
y
no hay mo i os pa a duda
de
él sino más bien odo
lo con-
a io,
ue
undamen al
pa a
sus
an iguos compañe os
de
14
Pueden ci a se dis in os es imonios
de
a ios colegiales
en
di e sas si uaciones
p o-
esionales.
Valga como mues a
la
ca a
de F ancisco
Ve dugo, obispo
de
Huamanga, desde
su sede
el 1 de
mayo de 1635
cuando ya conocía su p omoción
al
a zobispado
de
México poco
an es de
mo i :<Muy Ilus es Seño es.
hallome an a o escido y hon ado con la
me ced
que
Vmd. 'me hazen con la de 12 de
ab il
de 1634 quan o
a ligido
de
que
no o iesse Vme ced
escebido
ca a
mia el
año
passado y me u íesse
po
yng a o y
mal co espondien e
a
mis
muchas obligaciones que
conosco
ene
a essa San a Cassa y
Seño
Rec o de
quien con ieso
a e escebido y
ene las
hon as y
pues os que
e
ocupado
an
indignamen e que
a
sido
nescessa io
pa a supli mis al as
a e
sido hijo
de essa Sanc a Cassa y
c eo muy bien que como
de
al
se
ab an holgado
Vmd. de
mis
ac escen amien os
pues odos ellos
y lo
que ue e
es an
suje os
a Vmd. y econosce lo
que
de o y
cumpli muy humildemen e odo
lo
que
Vmd. se
si iese manda e que
lo ha e
como hijo
y
meno
capellan de Vmd. Bien
descuidado
me cojio
la
me ced que su
mages ad
(que dios gua de)
me mizo de
p omo e me
a mexico y con
an as
hon as
como
en
su
cedula
dise que aunque
e desseado
cumpli
lo
que
me
mando
no a
sido
posible po que
el
Seño
a sobispo don
ancisco manso
no a
salido
de mexico y assi
espe o
en
es a
ocassion lo
que su
mages ad me
manda que
cumpli e
muy pun ualmen e
y
si
uesse
pa a
y a españa
se ia
de g an gus o
pa a mi po besa las manos
de Vmd. y es en
mas
a la is a y
ce ca pa a se i le gua de nues o seño
la gos
años
con
los
ac escen amien os
que
me esce y
es e
su
capellan dessea e c.» (A.U.S.,
Co espondencia,
S.° 334, 1577-1695).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
127
aquellos años.
El Ldo. Molina
p ocedía
de
una amilia
de la-
b ado es
de
Vélez
-
Málaga bien si uada
en los o icios
del con-
cejo,
había en ado
en Maese Rod igo
como colegial
canonis-
a
y
du an e su es ancia llegó
a
se
Rec o (1578) y Ca ed á i-
co
de
Víspe as
de
Cánones. Toda su ca e a
se
desa olló
en
el San o
O icio:
Fiscal del de Lle ena,
Inquisido
de
Có doba
y de Za agoza. Su
ac uación
en
es a úl ima ciudad du an e
la
ebelión de 1591
ue
lo
que p obablemen e
le
lle ó
al Conse-
jo de
Indias.
Pe o hay
que espe a medio siglo pa a que o o colegial,
el D . An onio de Monsal e y
Guzmán, acceda
a la misma
pla-
za en la
que
pe maence ía de 1657 a 1664. Al
igual que su
an eceso ascende ía después
al
Consejo
de Cas illa
casi
cul-
minando
su la ga
y
uc í e a ca e a po que oda ía
ocupa-
ía
y
eje ce ía unciones
de mayo
esponsabilidad
an es de
mo i
en 1685. En 1673
es u o
de
p esiden e in e ino
del
Consejo de Hacienda
p ecisamen e po en e medad
de
o o
an iguo colegial
de San a
Ma ía
de
Jesús,
Lope de
los Ríos,
su p esiden e
i ula ,
cinco años más a de
e a
Gobe nado
del de Cas illa y dos
años después miemb o de la
Cáma a.
Don
An onio Monsal e
había nacido
en Se illa y e a
hijo
na u al,
un desliz
de
ju en ud,
del
deán
de la
Ca ed al,
don F ancis-
co de Monsal e.
Cuando ing esó
en el
Colegio
en 1633 con
ein icinco años ya poseía
el
í ulo
de
licenciado
en
cánones
po
la
uni e sidad
de Salamanca y
eje cía como Abogado
del
San o
O icio, con aba pues con
una cie a expe iencia
p o e-
sional
que u o ocasión
de
ac ecen a
sin
sali
del
mismo
co-
mo e a
ecuen e
en
o os compañe os, haciendo los o icios
de
Fiscal de la
Audiencia de Se illa y de la Casa de la
Con a a
-ción
sucesi amen e.
Su
p ime a
plaza
como le ado
unciona-
io, una alcaldía
de la Sala de
los
Hijosdalgo de la Chanci
ll
e-
ía de Valladolid, e a
muy impo an e
y nos
da una idea de la
in luencia
de
su amilia más que
de la del
Colegio mismo.
A
los cinco años
e a
oido
de la
misma audiencia
y
cua o más
a de se
sen aba
en el
Consejo
de Hacienda. Una
ca e a
sin
luga
a dudas me eó ica
y
espléndida desde cuyos pues os
pu-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
134
JOSÉ
ANTONIO
OLLERO PINA
cisamen e a
o o an iguo colegial, Ba olomé Ma ínez
de la
To e, y de Lima
(1609-1622),
hijo
de
un médico
ondeño
de
amilia se illana, en ó
en el
Colegio
en diciemb e
de
1575
de
donde salió pa a eje ce o icios
inquisi o iales ( iscal e in-
quisido ) en
México
y
después
el
ascenso di ec o
a la p ime-
a
de sus
sedes. Mucho más compleja pa ece
la
ca e a
del
ca monense F ancisco
Ve dugo, ing esado
a
mediados
de 1589,
un ejemplo
de
ca e a mix a geog á ica
(Cas illa-
Indias)
y p o-
esional (Inquisición-Iglesia).
La
había comenzado como
Fis-
cal de la
Inquisición
de Mu cia,
pasa ía
a
Indias ascendido
a
Inquisido
de Lima y
ocupando ese o icio ue isi ado
del
i ey
del
Pe ú,
don Luis de
Velasco,
en 1607.
Desde
Lima
accede ía
al
episcopado
de
Huamanga
(1622)
en
cuya sede
es-
a ía
has a su asunción
al
a zobispado
de México
del
que
no
llegó
a
oma posesión.
Una
ca e a
de simila o mayo com-
plejidad,
ex ao dina iamen e iaje a, pe o igualmen e seña
-lada
po
el
se icio
al San o
O icio ue
la del D . Felipe Ig-
nacio de T ujillo,
gadi ano, hijo
de
un
Fiscal de la Casa de
la
Con a ación
y
Tenien e
Mayo de Se illa,
que además,
caso anómalo
en
nues os colegiales,
se
desa olló
en
los
paí-
ses
de la Co ona de
A agón. Tomó su beca en 1676 y al
igual
que
el Ldo. Monsal e
hizo
el
mismo o icio que su
pad e du-
an e sus años
de
es ancia
en el
Colegio.
De
allí sald ía pa a
se sucesi amen e,
Fiscal de la
Inquisición
de Ba celona (1683),
Inquisido
del
mismo
ibunal (1685),
P esiden e
de la In-
quisición de Sicilia dos
años después, Juez
de la
Mona quía
de Sicilia
desde
1694 y Fiscal del
Consejo de I alia en 1705.
A
los sesen a
y
un años
de
edad,
en 1713,
ue p o is o
al
a zobispado
de
Michoacán donde mo ía muy pob e, según
los da os del
Colegio, sie e años más a de.
El
único
de
los colegiales
-
a zobispos que p ocede
de
una
ca e a eclesiás ica pu a
no
llega ía siquie a
a
desplaza se
de
España po que mo i ía
el
mismo año
en
que ue elegido
a zo-
bispo de San o Domingo, 1701,
cuando sólo con aba
con
cua en a años.
An es
había sido P o iso
y
canónigo
doc o al
de Co ia y
ambién, como
Monsal e, T ujillo y
muchos o os
eje ció
la
iscalía
de la Casa de la
Con a ación es ando en el
Colegio.
Pe o el D . Diego
Félix
de Cepeda y Cobo,
que
es a
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y AMERICA
135
quien
nos
e e imos, si nunca había es ado
en
Amé ica
sí
pe -
enecía a
una amilia
noble de G anada
(su
pad e
había sido
en icua o de
es a ciudad)
en la
que a ios
de sus
miemb os
ue on le ados
en
Indias.
Al
igual que ocu e
con
los colegiales-a zobispos en e
los colegiales ele ados
al
episcopado
de
alguna sede
ame ica-
na la
ca e a
inquisi o ial o
mix a (Inquisición-Iglesia)
am-
bién iene un
peso
impo an e. Ga cía Ma ín Cabezas p oce-
día
de
una amilia
de
lab ado es acomodados
e hidálguicos
de
una aldea
de
Plasencia, ing esado
en el
Colegio
en 1619
salió
de
él como P o iso
del A zobispado
de Lima en 1623
6 1624;
siendo más a de canónigo
doc o al de
Cha cas
e-
cibi ía,
en 1647, el
nomb amien o
de
Inquisido
de Lima y
es ando
en
es a
plaza
ue elec o obispo
de Ca agena de In-
dias pe o
dos
años después,
en 1656,
allece ía
sin
llega
a
la
oma
de
posesión.
La
ca e a
del D . F ancisco Luis de
B una
Rico
mue o elec o obispo
de
Huamanga iene, como
hemos is o, mucho iempo después, ca ac e ís icas semejan
- es a la de
es e colegial.
Luis de Ayllón y
Cuad os
y Fe nando Ramos
Co nejo,
los
dos
úl imos colegiales que accedie on
al
obispado, eunen
una se ie
de
asgos comunes.
Los dos
hicie on una ca e a
eclesiás ica
en
España, nunca es u ie on
en
Amé ica,
y nin-
guno de
los
dos
llega on
a
oma posesión p ime o po que
e-
nuncia on a la
elección
y
después po que mo i ían
al
poco
iempo
de
p oduci se
la
misma.
El
p ime o
de
es os
homb es
pasó oda su ida desde
la
salida
del
Colegio como cu a
del
Sag a io
de la
Ca ed al
de
Se illa,
una
de
las mejo es p ebendas
de la
ciudad.
Doc o en
eología esc ibió una ob a sob e emas bíblicos que Nicolás
An onio,
que p obablemen e debió conoce lo,
la
conside a
doc a
e
ingeniosa. Fue p esen ado
al
obispado
de San a Ma -
a y no acep ándolo
el
mismo año ambién
lo
se ía
al de Ceu a
del que
e a
elec o
en
junio
de 1684
pocos meses
an es de a-
llece . El
segundo
e a
hijo
de
una iquísima amilia
je ezana
y se
bene iciaba ya
de
una impo an e p ebenda
en
su ciudad
na al
cuando
a sus ein iséis años en ó
en el
Colegio.
En
1701, as pasa ein inue e desplazándose
de
una iglesia
de
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
136
JOSÉ
ANTONIO
OLLERO PINA
Andalucía
a
o a ocupando di e sas dignidades, ue elec o
obispo
de San a C uz de la Sie a
(Pe ú)
. Al
igual que su
co-
lega la
elección llegaba
a
una edad a anzada
y
p e i ió
acep-
a el a cediana o de
Málaga donde un año más a de
mo i-
ía
.
1
`
Las
ca e as
de
los seis colegiales que alcanza on
p esi-
dencias de
audiencias
en el
pe íodo que es amos es udiando
p esen an asgos especí icos espec o
de
las que acabamos
de
analiza .
En p incipio cua o
de
es os colegiales habían
inicia-
do su ca e a ya
en el
siglo XVI
an es de p oduci se
el cam-
bio de
siglo,
lo
que pa ece con i ma
la
conclusión sob e
el
bloqueo
de
expec a i as
que
enunciábamos
al
p incipio
de
es e pun o.
Las
ayec o ias
de dos de
és os
(F ancisco de
Sande y C is óbal
Cacho de San illán)
ya las conocemos.
De
los o os
dos el
p ime o,
Ped o Mallén de Rueda, que en
ea
-lidad se sale de
nues o ma co c onológico pe o
al que
inclui-
mos po habe ing esado
en el
Colegio
en 1562, el
mismo año
que
Sande del
que ue es ic o con empo áneo, o ece una
ca-
e a
de g an
simplicidad pe o
con
sal o
en el
espacio:
de
oido
de G anada a
p esiden e
de Gua emala en 15 87 , ca go
en el
que allece ía hacia
1593.
Alonso
de Cas illa
C iado
quizás conocie a
en el
Colegio
al
licenciado
Molina Med ano,
el
u u o conseje o
de
Indias,
en
odo caso al ez
le
deba
a
él
en
pa e
sus
ascensos
a
los que u o que ag adece
la po-
sibilidad de
conoce las Indias
de
no e
a
su .
Cas illa
ue
oido
de
Panamá, México y Lima an es de
accede
a la P esi-
19
Sob e Ba olome
Lobo Gue e o, A.U.S.,
P uebas,
S.° 6, , 1-123, y S.° 58, . 106;
He edia
He e a, A.: op. ci .,
ol.
II, núms.
2.576 y 2.749,
Dicciona io
de
His o ia Eclesiás ica
de
España,
.
I, pág.
463
y Mad id, 1976,
.
III, y Scha e , E.: op. ci ., .
II,
págs.
580 y 594.
Una
co a biog a ía puede
e se en la
Enciclopedia
Espasa,
ol.
30, 1.249 h.
Sob e
F ancisco
Ve dugo,
A.U.S.,
P uebas,
S.° 7, s. ., y S." 58, . 123.
Aquí
se
habla
de la
exis encia
de
una biog a ía sob e su
pe sona
ya esc i a
en el
siglo XVII.
Al
igual que
pa a
el an e io y
los siguien es
sus
echas
de
episcopado
en Scha e , E.: op. ci ., . II, pág. 576
y
Dicciona io
de
His o ia Eclesiás ica
de
España,
.
III,
págs.
1.459 y 1.979,
Sob e
Felipe Ignacio T ujillo, Ib., S.° 21, núm. 1, y S.° 58, , 250,
que dan
1708
como su echa
de
acceso
a la
sede
de
Michoacán;
Dicciona io
de
His o ia Eclesiás ica
de
España.
.
I11, pág.
1.461.
Sob e
Diego
Félix
de Cepeda y Cobo, Ib., S.° 21, núm. 6 y S.° 58, .
255.
Sob e
Ayllón
y
Cuad os,
A.U.S.,
P uebas,
S.0
17, núm. 12, y S.° 58 , . 211 ,
Diccio-
na io de
His o ia Eclesiás ica
de
España,
. I, pág. 404. Su
ob a
se
i ula
Elucub a iones
Bíblicas
in Ve us ac No um Tes amen um,
Li e ales,
Mo ales e T opologicas,
Se illa, 1676,
id Nicolás
An onio:
Biblio lseca
Hispana
No a,
Mad id, 1783, . II, 21 b.
Sob e
Ramos
Co nejo,
A.U.S.,
P uebas,
S.° 19,
núm.
7, y S.° 58, . 230 .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
1I1
JORNADAS
DE ANDALUCIA Y AMERICA
137
dencia de Gua emala,
un
ca go
que ocupa ía desde
1598
has-
a su mue e cuando, como
se ha
is o, había sido designado
pa a
el
Consejo
de
Indias, aunque es o
sea ha o dudoso.
Ninguno
de
los
dos
colegiales
del
siglo XVII que
alcan-
za on p esidencias
de
audiencias
incia on sus ca e as como
le-
ado.
Uno, Manuel de Angulo y A ciniega,
mu ió
en Mad id
es ando p omo ido
a la
p esidencia
de la
Audiencia
de Qui o,
en
ealidad
no
llegó
a
c uza
el
A lán ico, cuando
e a
oido
de
las Cana ias. Du an e muchos años había eje cido di e sos
pues os eclesiás icos
y
ci iles
sin
pe de
la
esidencia colegial.
El
o o,
el D . Diego del
Co o
Ca ascal ,sí
emp endió
la ca-
e a
ame icana, pe o su
p ime
pues o ue
el de
Inquisido
de Ca agena de
Indias,
de
aquí
se
ele a ía
a la
p esidencia
de
San a Fe con el
í ulo
de
Gobe nado
y
Capi án
Gene al del
Nue o
Reino
de G anada,
si c eemos
a
las uen es colegiales
desde
1666, y
P esiden e
de Qui o en 1669.
Es ando p o is-
o
de
nue o como p esiden e
de San a Fe
allece ía cinco
años después. Cu iosamen e un he mano suyo, que en ó
en
el
Colegio cua o años más a de,
en 1651,
ambién siguió
su ca e a
de
le ado
en
Indias si bien
no con la
misma
p o-
g esion.
0
Así pues aunque
la
p opo ción ela i a pa ezca a o ece
el
ascenso
de
los colegiales eclesiás icos
a
los más
al os pues-
os
de la
Iglesia ame icana mien as que las espe anzas
de
los
le ados
al
acceso
a
los pues os equi alen es
de la adminis a-
ción
e a,
siguiendo es a egla
de
p opo cionalidad, meno ,
la
ca e a indiana p e ia
e a
más impo an e pa a es os úl imos
y
los clé igos eían disminui mucho esas posibilidades
de
p o-
moc
i
ón
con la
compe encia
de
aquellos
de sus
compañe os
de
o os sec o es «p o esionales»
y
más conc e amen e
de
los
que inicia on
sus
ca e as
en el San o
O icio.
Es e e a el
caso
al
menos
de
los colegiales
de San a
Ma ía
de
Jesús, más
aho-
20
Sob e
Ped o
Mallén
de
Rueda,
A.U.S.,
P uebas,
S.°
4,
,
256-306,
y
S.°
58,
.
88;
He edia
He e a,
A.:
op.
ci .,
ols,
I-II,
núms.
1.721
y
2.130,
Scha e ,
E.:
op.
ci .,
.
II,
pág. 473.
Sob e
A. de Cas illa
C iado,
A.U.S.,
P uebas,
S.°
4,
,
623-647,
y
S."
58,
.
91;
He-
edia
He e a, A.:
op. ci .,
ol.
I, núm.
868,
Scha e , E.:
op.
ci .,
.
II,
págs.
453,
473
y
481.
Sob e
Angulo
y
A ciniega, A.U.S.,
P uebas,
S.
,
17,
núm.
2,
y
S."
58,
.
202
.,
Scha e ,
E.:
op.
ci .,
no
Lo
ci a,
y
sob e
Diego
del
Co o
Ca ascal,
A.U.S.,
P uebas,
S.°
18,
núm.
2,
y
S."
58,
.
213;
Scha e ,
E.:
op.
ci .,
.
II,
págs.
470,
512
y
546.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
138
JOSÉ
ANTONIO
OLLERO PINA
a no
con iene ol ida
la
segunda conclusión
en
elación
a
las
di e gencias.
2.°) La
mo ilidad
del
le ado
es mayo
que
la del ecle-
siás ico
como
se
pod ía comp oba si elacioná amos
el
núme o
de
indi iduos
con el
núme o
de plazas
que ocupa on. Es o
puede apa ece como algo conna u al
a
las peculia idades ca-
ac e ís icas
de
ambas es uc u as
y
o ganizaciones adminis a
- i as, la
eclesiás ica
y la ci il, la
p ime a seden a ia,
la segun-
da nómada, que deben desp ende se
de
los dis in os obje i os
que
se
plan eaba
el
Es ado pa a cada una
de
ellas. Es a
mo-
ilidad hay
que en ende la
en
su doble sen ido:
de plaza a
plaza
den o
de
una misma audiencia,
de
audiencia
a
audien-
cia, siendo po supues o las
de
México
y Lima
las más
ape-
ecidas, aunque como decía
el D .
Je ónimo
de Luna,
oido
de Guadalaja a, «yo me hallo en
es a audiencia
de Guadala-
ja a de
oido más an iguo
sin
desea sali
de
ella po que
en
las indias odas
son
iguales
y solo se mexo a de
luga
con el
acenso».
21
En el
Colegio
de San a
Ma ía
de
Jesús
se
o mó una po
-ción
ín ima
del
olumen ex ao dina io
de
ju is as
y
eólogos
que salie on
de
las uni e sidades españolas pa a abas ece los
pues os que
la
adminis ación
ci il y
eclesiás ica o ecía.
Una
po ción
de
es a po ción en ocó
sus
ca e as, p obablemen e
en la mayo pa e
de
las ocasiones
con a sus
p opios deseos
e
in enciones, hacia las Indias.
Se ha
a ado aquí
de
analiza -
las buscando una explicación que
euna
cie a lógica
y cohe-
encia.
E iden emen e
no
sabemos has a qué pun o las
con-
clusiones
que
se
han ido deduciendo puedan se
ex apolables
a
o as ins i uciones que cumplie on un
mayo
papel
en el su-
minis o de
expe os
a la
adminis ación
de
los
Aus ias,
pa a
ea i ma las
en
es e sen ido necesi a íamos
de
una sociología
de la
bu oc acia
de la
época, abajo que, aunque ealizado
en
algunas pa celas, es á oda ía po hace .
Una
cosa pa ece
cie -
a.
Se illa, y
po ex ensión Andalucía,
el polo de
las
elacio-
nes
económicas
con el Nue o
Mundo,
no
u o una posición
pa angonable
a la
ho a
de
adminis a lo.
21 Ca a de Je ónimo
de Luna al
Colegio.
Guadalaja a (Nue a
España),
21 de
ab il
de
1676 (A.U.S.,
Co espondencia,
S.° 334, 1577-1695).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA