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Finaliza la primera edición del Máster en Gestión Cultural: balance y comentarios

Fernández Salinas, Víctor

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Noticias y comentarios PH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, nº55, octubre 2005, pp. 6-29016 El Máster en Gestión Cultural, que han organizado conjuntamente la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y las Universidades de Granada y Sevilla, finalizó su primera edición tras dos años de actividades (2003-2005). Un total de 80 participantes, sumando los alumnos de ambas sedes (Granada y Sevilla), han seguido un amplio y variado programa compuesto por clases magistrales, conferencias, mesas-redondas, prácticas, visitas a instituciones... propiciando la formación de futuros profesionales cualificados relacionados con el sector cultural. Esta iniciativa, pionera en Andalucía, surge por la necesidad de ofrecer una vía de formación específica, hasta el momento inexistente, en un campo, la gestión cultural, que carece de los recursos humanos adecuados para afrontar los requisitos de una profesión cada vez más consolidada. En los ocho módulos que estructuraban el programa del Máster, los alumnos han tratado contenidos de carácter más genérico (gestión de las políticas culturales, equipamientos culturales, proyectos...), en una primera parte, y contenidos más específicos en torno a la gestión de las distintas áreas del sector cultural (patrimonio, artes escénicas, plásticas, audiovisuales...). La experiencia acumulada en esta edición sirve de base para la organización de la próxima, cuya fecha de inicio está prevista para el próximo año 2006. A continuación, ofrecemos la valoración de los directores del Máster de ambas sedes, Granada y Sevilla. .......................................................................... Sede Universidad de Granada Rafael López Guzmán El objetivo prioritario del Máster era formar personal cualificado y titulado en una de las áreas de expansión laboral en nuestra Comunidad Autónoma. Este objetivo tenía una doble incidencia en el grupo de alumnos dada su procedencia (nuevos licenciados y profesionales de sectores específicos de la cultura). Así, aquellos que ya venían desarrollando su labor profesional en actividades relacionadas con la gestión han visto incrementados sus conocimientos de carácter genérico y han enmarcado su actividad en un corpus teórico sobre la figura del gestor cultural. Los jóvenes que buscaban en el Máster una preparación completa para entrar a competir en el ámbito laboral de la gestión ahora están capacitados y especializados a partir de sus respectivos estudios universitarios previos. Conviene precisar algunos datos numéricos que sirven para una evaluación cuantitativa del Máster. La calificación media del grupo ha sido de 8'38 en los contenidos teóricos y se ha registrado en torno a un 10% de faltas. Estos datos positivos cuantificables quedan matizados con el desarrollo cualitativo y concreto de los periodos lectivos. Aparte de la normal marcha en el desarrollo sin incidencias de los ocho módulos previstos (hemos contado con un total de 56 profesores y 23 conferenciantes), se han realizado un alto número de visitas a instituciones culturales y se han desarrollado prácticas de grupo con evaluación de equipamientos, a partir de los que los equipos constituidos han realizado un proyecto fin de Máster de gestión cultural adecuado a las condiciones de cada uno de ellos. Hay que añadir que tanto estos trabajos como el programa docente ha tenido distintas variables evaluativas. Los contenidos docentes han sido valorados mediante controles al final de cada módulo, pero en los mismos también los alumnos evaluaban condiciones genéricas y profesorado. En cuanto a los trabajos presentados en grupo ha habido tres tipos de calificaciones para resolver la final; estas provienen de los propios compañeros, de la dirección de la institución cultural sobre la que se proyecta el trabajo y de la dirección del Máster. Como anexo al desarrollo del Máster, se están cerrando las prácticas en instituciones culturales bajo la coordinación de la Consejería de Cultura. El próximo curso comenzará la segunda edición del Máster en la sede de Granada y ello nos obliga a una reflexión preliminar sobre aquellas cuestiones que son mejorables tras la experiencia acumulada. La crítica más generalizada por parte de los alumnos ha sido la necesidad de mostrar un mayor número de casos prácticos. En este sentido, pensamos incidir en los contenidos de módulo, sobre todo en los específicos (desde el 5 al 8), para aumentar tanto las prácticas en el aula como un mayor conocimiento de las instituciones culturales del entorno. El papel de los tutores hay que potenciarlo como correa trasmisora con el quehacer diario de la docencia y la imbricación con el resto de módulos. La capacidad de los tutores para generar debates y dinamizar la clase son garantía de aprovechamiento y de evitar el absentismo que, aunque no alto, sí significativo (10% de faltas como media). Otra cuestión es mejorar la dinámica de grupos en relación con las prácticas. La experiencia de la dualidad del grupo (nuevos licenciados y profesionales en activo) ha dado buenos resultados de integración, por lo que consideramos de interés mantener esta proporción. Ahora bien, existe una circunstancia en la segunda edición novedosa que debemos poner en activo, me refiero a la existencia de la primera promoción Finaliza la primera edición del Máster en Gestión Cultural: balance y comentarios Logotipo del grupo de investigación y trabajo GC-16 Sevilla Grupo de alumnos del Máster en Gestión Cultural de Granada PH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, nº55, octubre 2005, pp. 6-29 017 menos homogéneo que el primero y de más difícil sistematización. Con todo, el balance es positivo. La valoración global de los alumnos sobre los contenidos del Máster (si bien con importantes diferencias de un módulo a otro) ha superado el 7 sobre 10. Creo que han sabido valorar los compromisos personales que ha entrañado esta iniciativa y el alto nivel docente y profesional de la mayor parte de los profesores y personas relacionadas con el Máster. Entre los alumnos se ha generado un clima de compañerismo y coherencia muy inusual en este tipo de cursos. Se ha conformado un grupo de investigación y trabajo (GC-16) y se ha organizado una publicación propia (MGC), además de organizar viajes y otras actividades que van mucho más allá de las obligaciones académicas. La combinación de jóvenes licenciados y de personas con trayectoria probada en la gestión cultural, lejos de constituir dos grupos autistas, ha dado como resultado un importante flujo de relaciones y conocimientos que ha terminado enriqueciendo a todos y que sin duda es un importante activo de cara al futuro. Al principio del Máster, en una de las primeras clases, Alfons Martinell sentenciaba no sin un cierto toque cínico que la gestión cultural se puede aprender, pero que es imposible de enseñar. Tal vez tenga razón, pero las personas que han cursado el Máster están hoy en una disposición mucho más ventajosa para seguir aprendiendo que la que tenían al principio: en parte por lo que se les ha enseñado, obviamente, pero también, ya se ha señalado, por lo que han aprendido entre ellos. Luis Chillida nos contó cómo su padre, ante la reproducción seriada de algunas de sus primeras obras, prefirió cambiar la realidad de muchas obras, cada una de ellas con un propietario, por otra en la que pocas obras tuvieran muchos propietarios; en otras palabras, se decidió por la obra pública. Esta idea me parece fundamental como metáfora de lo que hemos intentado transmitir a través de estos dos años de convivencia: la importancia de defender los valores públicos (ya se trabaje en instituciones públicas o privadas), la necesidad de trabajar por el desarrollo de los territorios (económico, social, cultural, ambiental...) y la conveniencia de ayudar a diferenciar lo auténtico de lo que no lo es. De otra manera, en el Máster, desde el primer día, se ha fomentado y se ha valorado la expresión crítica y reflexiva de todos los alumnos. No ha sido tarea fácil, y ha dado lugar a algunos problemas puntuales, pero al final, la madurez del colectivo se ha beneficiado mucho, en mi opinión, de este empeño de los organizadores. de egresados. Las relaciones con los mismos deben ser fluidas y fructíferas. Deben seguir participando en el Máster en distintas actividades relacionadas con sus futuros puestos de trabajo, con la dinaminazación de mesas redondas, e incluso, con la eventual integración de alguno de ellos dentro de la plantilla de profesorado. El valor humano y formativo para la nueva edición de los ya titulados es un recurso del que tenemos que sacar el mayor rendimiento posible. .......................................................................... Sede Universidad de Sevilla Víctor Fernández Salinas Tras los dos años previstos, el 1er Máster en Gestión Cultural ha dado sus frutos. Es un Máster de orientación generalista; no obstante, la heterogeneidad de los contenidos propios de esta profesión ha generado un complejo programa docente. En esta actividad docente han intervenido más de cien personas entre tutores, profesores, coordinadores de prácticas, conferenciantes, asistentes en visitas, etc. Las prácticas se han desarrollado en equipamientos y empresas ubicadas en Sevilla. Durante el primer año se orientaron a la elaboración de un diagnóstico general; en el segundo, se requirió a los distintos grupos la concreción de un proyecto cultural coherente y realista para las mismas. El carácter y dimensión de los lugares en los que se desarrollaron las prácticas han sido bastante diferentes con el objeto de que se analizase un panorama amplio del universo de entidades culturales en el que los alumnos habrán de desarrollar su labor profesional. Uno de los aspectos que más se ha reforzado desde la organización del Máster ha sido la de fomentar las salidas y el conocimiento de otras realidades de gestión cultural. Pero lo que más se ha apoyado es la asistencia a eventos fuera de la ciudad. El viaje de estudios sirvió también para contrastar distintos modelos y filosofías de gestión de equipamientos culturales y propuestas patrimoniales en el norte de España. En el momento actual se está planteando la próxima edición del Máster, que en el caso de la sede de Sevilla se perfila hacia octubre de 2006. Se trata sin duda de un momento clave para repensar los aspectos tanto positivos como negativos que se han generado a lo largo de esta primera convocatoria. En relación con la sede de Sevilla hay dos ámbitos que es preciso reforzar: la reestructuración de los trabajos prácticos, especialmente en lo que atañe a la composición de los equipos (el número de seis o siete personas se ha revelado poco operativo) y la necesaria mayor homogeneidad entre los módulos del segundo año del Máster. El hecho de que en ese período se acometiese la docencia de los distintos sectores que componen la gestión cultural, cada uno de ellos con sus propios planteamientos y peculiaridades, ha condicionado un curso Más información: >Sede de Granada: http://continua.ugr.es/cursos_proyecto2.php? proyecto_tipo=postgrado >Sede de Sevilla: www.us.es/mastergc