‛Abd AL-SALLĀM AL-‛UŶAYLĪ y su contribución a la narrativa árabe contemporánea
Abstract
El presente artículo pretende poner de manifiesto la labor que el recientemente fallecido ‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī ha ejercido en el campo de la narrativa árabe contemporánea, y muy especialmente en las nuevas generaciones de escritores sirios, depositarios de un valioso legado literario caracterizado por la originalidad y el realismo descriptivo.
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‛ABD AL-SALLĀM AL-‛UŶAYLĪ Y SU CONTRIBUCIÓN A LA NARRATIVA ÁRABE CONTEMPORÁNEA Rocío Velasco de Castro Universidad de Extremadura RESUMEN El presente artículo pretende poner de manifiesto la labor que el recientemente fallecido ‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī ha ejercido en el campo de la narrativa árabe contemporánea, y muy especialmente en las nuevas generaciones de escritores sirios, depositarios de un valioso legado literario caracterizado por la originalidad y el realismo descriptivo. Palabras clave: Literatura contemporánea, Narrativa árabe, Realismo descriptivo, Siria, ‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī. ABSTRACT The present article attempts to express the role that the recently deceased writer ‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī has played in the Arabic contemporary narrative, and very especially in the new generations of Syrian writers, depositories of a valuable literary legacy characterized by the originality and the descriptive realism. Keywords: Contemporary literature, Arabic narrative, Descriptive realism, Syria, ‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī. 1. INTRODUCCIÓN El 5 de abril de 2006 ‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī fallecía en su ciudad natal de Raqqa. Se habían cumplido cincuenta años desde la publicación de Candiles de Sevilla, la tercera colección de cuentos de este afamado escritor sirio y una de las más conocidas en nuestro país, cuya contribución a la narrativa árabe contemporánea queremos poner de manifiesto en estas líneas a modo de homenaje póstumo. Para ello trazaremos una breve panorámica de su labor literaria a través de los títulos más representativos dentro de su amplia producción, señalando la repercusión de los mismos dentro del contexto cultural-literario de la época. 2. SEMBLANZA BIOGRÁFICA DE ‛ABD AL-SALLĀM AL-‛UŶAYLĪ ‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī nació en 1918 en Raqqa, una pequeña localidad sita en el norte de Siria, cerca de Alepo y a orillas del Eúfrates, en el centro de una vasta región tradicionalmente beduina. Su familia pertenecía a la tribu de los Bū Badrān, I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
Rocío Velasco de Castro 98 originariamente nómada, que se asentó en dicha ciudad durante la dominación turca. La presencia de poetas y narradores en el clan influyó en la decisión del joven ‛Abd alSallām de interesarse por la literatura. De hecho, algunos de estos miembros habían destacado en la composición de cuentos —como sucedería con nuestro autor— y poemas en árabe dialectal.1 Esta inclinación natural por la literatura no le impidió cumplir con sus obligaciones, ayudando en las actividades agropecuarias de la familia al tiempo que realizaba sus estudios secundarios en Alepo. Tras culminarlos, se opuso al deseo de su padre de que cursara Derecho y se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Damasco, en la que se graduó en 1945. Para entonces ya había comenzado a escribir tanto poesía como prosa. Prueba de ello es que en 1936, con apenas dieciocho años, la revista literaria más importante de su época, la egipica al-Risāla (El mensaje) de Ahmad Hassan al-Zayyât, le publicaba el cuento titulado “Nūman”2, que giraba en torno a la temática beduina3. A éste le siguieron varias composiciones —algunas de ellas firmadas con seudónimo— que fueron difundidas en otras revistas de reconocido prestigio como alĀdāb (La literatura), al-Adīb (El escritor), al-Hilāl (La media luna) o al-Ma‛rifa4 (El conocimiento). Sin embargo, no sería hasta 1943, tras ganar el primer concurso de cuentos convocado por la revista siria al-Sabāh (La Mañana) con “Unas gotas de sangre”, cuando se dio a conocer en el mundo de la literatura. Al-‛Uŷaylī supo compaginar la vocación literaria con su participación en la vida política y con el ejercicio de la Medicina. En el ámbito sanitario desempeñó importantes puestos a los que les dedicó buena parte de su vida5. Asimismo, desarrolló una intensa actividad en el ámbito público. En 1947 fue elegido diputado por su ciudad natal, convirtiéndose en el parlamentario más joven del momento. Tan sólo un año después, la crisis gubernamental forzó al presidente Šukrī al-Quwatlī a solicitar a su predecesor en el cargo, Hāšim al-Atāsī, la creación de un gobierno de unidad nacional del que, si bien nunca llegó a materializarse, nuestro autor formó parte como ministro de Asuntos Exteriores. Su incorporación, ese mismo año de 1948, a las fuerzas árabes combatientes en la primera guerra árabe-israelí marcó el inicio de un período de ausencia de la esfera política, a la que volvería catorce años más tarde. A partir de 1962 1 Berque en el prólogo a Damas Téléférique (al-Ujayli, 1984: 10). 2 Nombre propio de varón frecuente en las regiones del Golfo y Oriente Medio. 3 Viguera y Villegas en su introducción a “En todas partes hay noche” (al-‛Uŷaylī, 1969: 33) y Berque (al-Ujayli, 1984: 10-11). 4 VV.AA., 1988: 53. 5 Martínez Montávez, 1992: 222. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī y su contribución a la narrativa árabe contemporánea 99 ejerció diversos cargos ministeriales entre los que cabe mencionar la cartera de Cultura, la de Asuntos Exteriores o la de Información. De todos ellos dimitiría, ya que la actividad pública no le satisfacía6. Como hemos comentado, su fuerte compromiso nacionalista tras la declaración unilateral del Estado de Israel en mayo de 1948, le llevó a combatir por la causa palestina. Conocida por la historiografía árabe como la Nakba (el Desastre), supuso la pérdida de Palestina y el comienzo de una dramática situación cuya problemática, más de medio siglo después, continúa sin resolverse. Con objeto de participar en la lucha, renunció a su escaño parlamentario y se unió como médico voluntario al ejército árabe, junto al cual permaneció varios meses en el campo de batalla. Una experiencia que reflejó posteriormente en su producción, en la que recogió todas sus vivencias en el frente. De igual modo, su curiosidad e interés por conocer nuevas experiencias le llevó a emprender una serie de viajes por el continente americano y Europa occidental7. A principios de la década de los cincuenta, al-‛Uŷaylī vino a España8. Las peripecias y avatares acaecidos durante esta estancia van a suscitarle intensas impresiones que dejarán una profunda huella, conformando el germen de todo lo que posteriormente escribió sobre nuestro país. De regreso en Siria retornó a Raqqa9, ciudad en la que transcurrió buena parte de su existencia y en la que residió hasta el advenimiento de su muerte, acaecida el 5 de abril del 2006. 3. PANORAMA CULTURAL: LAS LITERATURAS REVOLUCIONARIAS La incidencia del fenómeno político en la literatura árabe, sobre todo en el género narrativo, adquiere una evidencia incuestionable en las décadas en las que se enmarca la producción de al-‛Uŷaylī. La situación tan conflictiva que caracteriza al mundo árabe contemporáneo, fruto de los efectos —en algunos casos devastadores— del proceso colonizador, sufre en estos años un considerable agravamiento con el nacimiento y posterior evolución de la cuestión palestina. Ésta alcanzará su cenit en octubre de 1956 con la derrota de los ejércitos árabes en la llamada crisis de Suez o guerra del Sinaí. En este sentido, al-‛Uŷaylī, como tantos otros, dedicará buena parte de sus 6 Berque (al-Ujayli, 1984: 11); Chalmeta (1965: 65); Makarius (1964: 291); Noria (1967: 105) y Viguera y Villegas (al-‛Uŷaylī, 1969: 33). 7 Makarius (1964: 291) y Viguera yVillegas (al-‛Uŷaylī, 1969: 33). 8 Martínez Montávez, 1992: 223. 9 Chalmeta (1965: 63) y Viguera y Villegas (al-‛Uŷaylī, 1969: 33). I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
Rocío Velasco de Castro 100 escritos a protestar ante las injusticias y a solidarizarse por medio de la palabra con sus hermanos que sufren “el cáncer de Palestina”10. A la inestabilidad general derivada de estos acontecimientos hay que sumar las dificultades y continuas crisis gubernamentales que se sucedían en el territorio sirio. Ambos elementos, así como sus implicaciones en la sociedad de la época, influyeron decisivamente en el contexto cultural, y muy especialmente en el ámbito literario, hasta el punto de condicionar y supeditar sobremanera su producción. Para expresar todos estos sentimientos y reivindicaciones, la narrativa se había convertido desde el final de la primera guerra mundial en el género literario por excelencia. De menor tradición en la literatura árabe clásica que la lírica, alcanzó un eco inusitado tanto en producción como en consumo, inaugurando el período denominado “literatura neo-árabe” en el que se insertan las llamadas “literaturas revolucionarias”, donde el dominio y preponderancia del género narrativo alcanza la práctica totalidad de los países del Mašriq y tiene en la pluma del recientemente fallecido y premio Nobel Naŷīb Mahfūz su máximo representante a nivel internacional. Una literatura caracterizada por reflejar la magnitud de la crisis en la que se ve inmerso el mundo árabe, que cuenta con la novela y el ensayo como los géneros más cultivados, ya que ambos se prestan a plantear toda la problemática existente, permitiendo canalizar los sentimientos de forma mucho más directa, sincera, libre y efectiva que mediante los encorsetados pies y metros poéticos establecidos. Siguiendo esta tendencia, cabría suponer que el género social por excelencia, el teatro, adquiriría un gran auge, pero al tratarse de un modelo de reciente importación occidental y carente por tanto, de tradición propia11, el notable aumento cuantitativo que experimentó su producción no puede compararse en ningún caso con la eclosión de la novela y el ensayo. Dentro de esta panorámica literaria general del mundo árabe, la falta de precedentes destacables en la narrativa siria motivó que, ante la ausencia de modelos significativos surgiera una joven generación de escritores compuesta, entre otros, por Hannā Mīna (n. 1924), Fāris Zarzīr (n. 1925), Fu'ād al-Šā'ib (n. 1911), Ilfat al-Idilbī (n. 1912), Sa‛īd Hawrānīya (n. 1930), Zakariyā Tāmir (n. 1931) y ‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī. Fue este grupo el que consiguió dotar e imprimir al género —hasta ese momento bastante rezagado en su desarrollo si la comparamos con la producción de otros países vecinos—, de un tratamiento y difusión realmente notables cuyo impulso han sabido mantener hasta nuestros días. 10 Martínez Montávez, 1985: 135-136. 11 Idem, pp. 153-155 y 168. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī y su contribución a la narrativa árabe contemporánea 101 En efecto, la evolución de la narrativa siria ha recorrido un largo camino a través del cual ha ido desprendiéndose del excesivo apasionamiento y subjetividad —tanto personal como colectivo— que rezumaba en sus primeros momentos, para tender a una mayor objetividad y, sobre todo, a encontrar unos rasgos propios. De esta forma, sin abandonar su línea de compromiso, la narrativa siria se mantiene sensible ante el drama que acontece en Palestina12. Su ocupación así como la problemática política y social que de ella se deriva han sido motivo constante de inspiración, aún antes de que se consumara la ocupación y hasta nuestros días13. Junto a este compromiso colectivo, subyace también una de las principales preocupaciones del escritor sirio14, que se refleja con especial profusión en el género novelístico, como es la lucha que ha venido manteniendo la sociedad entre la tradición y la modernidad, entre lo oriental y lo occidental, dentro de una búsqueda identitaria que bien podría hacerse extensiva a buena parte del mundo árabe-islámico contemporáneo. Finalmente, y a pesar del dominio indiscutible de la narrativa, hemos de referirnos en estas líneas introductorias al género poético que, siguiendo la tradición beduina de su familia, también fue cultivado por nuestro autor. Al igual que sucede en la prosa, la poesía va a tratar de manifestar la insatisfacción de una generación que denuncia las lacras e injusticias sociales exigiendo una solución ante tantos problemas. En términos generales, podemos definirla como una poesía realista y comprometida que en el aspecto formal va a emplear el verso libre, de influencia occidental, con el que los jóvenes poetas buscarán nuevos efectos rítmicos mediante combinaciones inusuales de los metros tradicionales, modificándolos y rompiéndolos en algunos casos y dislocándolos en otros. Con todo, se sigue empleando la poesía tradicional de formas estereotipadas y rígidos modelos previamente fijados. 4. ANÁLISIS DE SU PRODUCCIÓN LITERARIA La producción de al-‛Uŷaylī es tan extensa como interesante para el análisis de las tendencias literarias del momento, ya que refleja el proceso de cambio, desarrollo y enriquecimiento que experimenta la narrativa árabe contemporánea. Autor polifacético, su aportación más significativa —y numerosa— la encontramos en el relato corto, cuya impronta ha eclipsado en cierta medida su contribución a otros géneros literarios. Considerado como uno de los más destacados exponentes del cuento sirio, también es reseñable su labor como novelista y ensayista. Asimismo, si bien en menor medida, entre su producción encontramos algunas poesías y obras de teatro15, e incluso hay quien destaca su faceta comunicadora como conferenciante16. 12 Véase el artículo que Ana Ramos dedica a esta cuestión (1986: 93-100). 13 Idem, p. 100. 14 Martínez Montávez (1985: 145) y Ramos (1986: 100). 15 Viguera y Villegas (al-‛Uŷaylī, 1969: 33) y Azrak (1985: 131). I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
Rocío Velasco de Castro 102 Cuenta en su haber con más de cuarenta y cinco libros, a los que hemos de sumar algunos artículos científicos, buena parte de los cuales han sido traducidos total o parcialmente a más de doce idiomas, entre ellos al francés, inglés, italiano, ruso y castellano. Entre las colecciones de cuentos, destacamos: La hija de la bruja (Bint al-sāhira, Beirut, 1948); La hora del teniente (Sā‛atu-l-mulāzim, 1951); Los candiles de Sevilla (Qanādīl Išbīlīya, escrita en 1954 y publicada en Beirut en 1956); El amor y el espíritu17 (Al-hubb wa-l-nafs, Beirut, 1959); El traidor (al-Jā’in, escrita en 1960 y publicada en Beirut en 1961) y Los caballos y las mujeres (al-Jayl wa-l-nisā’, Beirut, 1965); El caballero de Alcántara (Fāris madīnat al-Qantara, escrita en 1967 y publicada en Beirut en 1971); El amor triste (Al-Hubb al-hazīn, Beirut, 1979) y Una historia de locos18 (Hikāyat maŷānīn, Beirut, 1973) e Historias de médicos (Hikāyāt tibbiyya, 1986). Por lo que respecta al género novelístico, entre sus piezas más representativas se encuentran: Bāsima entre lágrimas (Bāsima bayna-l-dumū‛, 1958); El Caballero de Alcántara (Fāris madīnat al-Qantara, 1971); Corazones sobre los cables (Qulūb 'alà-l'aslāk, 1973) y Las ensangrentadas flores de octubre (Azāhīr Tišrīn al-mudammāt, Damasco, 1977). Además del poemario titulado Las noches y las estrellas (al-Layālī wa-l-nuŷūm, 1951), es autor de dos relatos de viaje: Historias de viajes (Hikāyāt mina-l-rihalāt, El Cairo, 1954) e Invitación al viaje19 (Da‛wa ilà-l-safar, Beirut, 1963), del ensayo Repele el mal con algo que sea mejor (Idfa'bi-l-latī hiyya ahsan, 1998) y de una miscelánea titulada Las maqamas20 (alMaqāmāt, 1962). En cuanto a su personalidad, podría afirmarse que se caracteriza por la curiosidad, por la afición a coleccionar recuerdos y atesorar experiencias y por su inclinación a mantener agudas conversaciones y animados intercambios dialécticos. De ellos, según afirma, los más enriquecedores son los que sostiene con el género femenino21. En este sentido, la literatura de al-‛Uŷaylī está animada de una particular intención de comunicación entre los seres humanos22. Pese a todo, y según se desprende de sus propias declaraciones, se niega a ser considerado un literato al uso23. 16 Ramos, 1986: 95. 17 Chalmeta (1965: 65) lo traduce como El amor y el alma, mientras Ramos (1986: 96) lo titula El amor y el espíritu. 18 Chalmeta lo titula Cuentos de viajes (1965:65). 19 En Chalmeta lo encontramos como Invocación al viaje (1965:65). 20 Traducido por Chalmeta como Las tertulias (1965:65). 21 Berque en al-Ujayli, 1984: 11. 22 Martínez Montávez, 1992: 222. 23 Berque en al-Ujayli, 1984: 11. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī y su contribución a la narrativa árabe contemporánea 103 Por lo que respecta a la temática, además de la cuestión palestina, cabe citar la importante repercusión que tendrán sus viajes por América y Europa, y en especial su visita a España, en cuya descripción despliega una ironía levemente teñida de nostalgia, manifestando en esta aproximación a lo español lo que será una de las características constitutivas de su obra24. Una nostalgia que se torna en evocación y recuerdo constante cuando se hace eco de las experiencias vividas en diferentes ciudades y países, a través de los cuales busca las huellas de sus antepasados y en ellas, seguramente, una parte consustancial de su identidad. Del mismo modo, refleja la frustración y rebeldía que experimenta, a nivel individual pero también colectivo, toda una generación de jóvenes desencantados. Y lo hace a través de las voces de sus personajes, quienes cansados de la falta de perspectiva tanto en el medio rural o como entre la incipiente burguesía urbana, denuncian las prácticas abusivas e ilustran la necesidad de cambios. Éstos, ponderados por los sectores reformistas, se centran en los estatutos concernientes a la condición y derechos de la mujer así como al ámbito educativo, desarrollando con ello un ideal de libertad realmente notable y siempre presente en sus composiciones. Desde el punto de vista puramente estilístico, la crítica ha visto en sus obras la consolidación del proceso de desaparición de las estructuras clásicas de la maqāma, de la prosa asonante y de la retórica florida, de forma que la escritura se somete a la idea, un tanto grandilocuente y artificiosa en los primeros tiempos, pero siempre subordinada a la acción que refleja la experiencia y el plan de vida del autor25. Asimismo, el deseo de trascendencia se manifiesta en el carácter evocador que adoptan forma y contenido, tanto en el uso de estructuras léxicas como en formulaciones conceptuales26. La consecución de este objetivo deja patente su hábil manejo de los recursos y elementos líricos —del que da amplia muestra en su producción poética—, lo que le convierte en uno de los pioneros e innovadores en el panorama de la narrativa árabe. Todos estos rasgos y elementos definitorios de su producción pueden verse reflejados en la selección de los fragmentos que hemos considerados más significativos dentro de su amplia producción, y que reproducimos a continuación. 4.1 Colecciones de cuentos Constituyen, sin duda, la mayor aportación de nuestro autor a la narrativa árabe contemporánea en general y siria en particular. Su dominio de la técnica narrativa así como de la descripción, a la que dota de un realismo sobrecogedor en algunos casos, 24 Martínez Montávez, 1992: 222. 25 Tomiche, 1993: 45. 26 Martínez Montávez, 1992: 225. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
Rocío Velasco de Castro 104 unido a la crítica social que subyace en cada historia, confieren a sus relatos cortos una relevancia especialmente notable dentro de su producción. Dentro de su segunda colección de cuentos, titulada La hora del teniente, encontramos “Una fisura en la flauta” (Sudu‛ fī-l-nāy). En ella se narra la historia de una flauta mágica cuyo sonido es capaz de reproducir el estado de ánimo de su intérprete hasta el punto de que, según la leyenda, las dos fisuras hechas en la caña india del instrumento fueron causadas por el doloroso desengaño amoroso sufrido por uno de sus dueños. Legada la flauta a Gālib por su padre, quien le inculca su afición y gusto por el arte, éste se muestra bastante escéptico ante el relato, por lo que decide regalársela a un virtuoso músico llamado ‛Abd al-Karīm. Después de largo tiempo, ambos vuelven a encontrarse y el nuevo dueño de la flauta invita a su amigo a asistir a un espectáculo que va a tener lugar en una sala de fiestas de Alepo donde bailaba aquella noche Iqbāl, conocida por su belleza y sensualidad. De modo que cuando la joven salió a escena y clavó sus ojos en ‛Abd al-Karīm, el sonido de la flauta empezó a cambiar, emitiendo una dulce y melancólica melodía originada por el incipiente amor del músico por la bailarina. Un amor imposible que provocó que la flauta dejara de sonar y acabara partiéndose por la mitad, como el corazón de su intérprete, cumpliéndose con ello la leyenda27. El escritor expresa mediante esta bella imagen cómo las artes se ponen al servicio de los sentimientos de sus creadores. Así, de la misma forma que sucede en el cuento, la literatura deja de limitarse únicamente al cumplimiento de una función estética para convertirse en el principal catalizador de las inquietudes sociales que preocupan —y así lo recogen en sus composiciones—, a al-‛Uŷaylī y las nuevas generaciones de escritores árabes. La tercera colección, titulada Los candiles de Sevilla, es una de las más conocidas en castellano. De ella se han hecho eco la práctica totalidad de los autores dedicados al estudio de la literatura árabe contemporánea en nuestro país. Por este motivo dedicaremos mayor atención a comentar algunos de los relatos que la componen. El primero de ellos, “En todas partes hay noches”28, constituye un claro ejemplo del pesimismo existencial derivado del horror padecido por la guerra. Ambientado en Munich, aunque podría tratarse perfectamente de cualquier localidad palestina, el texto se estructura en torno a las sucesivas cartas escritas por la protagonista. En ellas, Marlit, una viuda con dos hijos pequeños a su cargo cuya hermana, Elia, ha enfermado como consecuencia de la guerra, expresa con gran crudeza y realismo los intentos desesperados de una madre por salvaguardar la vida de sus hijos y alejarlos del horror 27 Al-‛Uŷaylī, 1988: 65-74. 28 Traducido al castellano por Viguera y Villegas (al-‛Uŷaylī, 1969: 34-46). I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī y su contribución a la narrativa árabe contemporánea 105 que supone la violencia y el recuerdo del conflicto. Su afición por los viajes le hace concebir la esperanza de lograr su sueño huyendo a Johannesburgo o Addis Abeba, lo que nunca llega a suceder. Consciente de que en ningún lugar se está a salvo de la “oscuridad”, seguirá luchando por conseguir su objetivo: “Estoy buscando, como Diógenes con su linterna, por todo el mundo un rincón seguro y tranquilo, y en todas partes me tropiezo con alambres de espino, con injusticias y con lágrimas”29. “…Amo a mis hijos, y cuando los estrecho contra mi pecho cada noche antes de irse a la cama después de un día en que no han parado ni un momento de hacer diabluras, cuando los estrecho contra mi pecho, no puedo evitar preguntarme cómo sustraerlos al dominio del terror bajo el que vivimos desde que terminó la guerra. Si fuera débil, me daría por vencida y me quedaría aquí; daría la razón a Elia, que cada vez que me ve a vueltas con el mapa se burla de mí y me dice: ‘Buscas inútilmente, Marlit; en la tierra no hay ningún lugar limpio… La noche domina’; pero no me rindo”30. Por lo que respecta al segundo relato, de homónimo título que la colección, la intriga, el folklore y la fantasía adquieren un intencionado y claro predominio con los que al-‛Uŷaylī evoca el mito del Paraíso perdido de al-Andalus. La ambientación de Candiles de Sevilla se muestra especialmente proclive a ello, puesto que se desarrolla en un doble escenario: el interior representado por el tablao flamenco y el exterior de las callejuelas sevillanas, revestidos ambos de una especie de nebulosa espacial y temporal en la que los personajes se presentan como meros títeres en manos del destino y envueltos en la fatalidad de la noche. Este doble escenario ofrece un juego de sensaciones que se imbrican y superponen por momentos, pues si en el interior la voz del primer protagonista, el vino y el baile contribuyen a crear un ambiente de exaltación y de júbilo no exento de nostalgia, la luna, los jardines y patios de las casas sevillanos —tan parecidos a los de Marruecos o a los de Siria— intensifican el misterio en el exterior, la “herida del tiempo”, de lo que se perdió y es imposible recobrar. Se trata de un relato lleno de claroscuros en el que todos esos elementos adquieren un valor simbólico. La fascinante ambigüedad con la que está trazado el personaje principal, ese “profesor Alcedo dipsomaníaco y medio loco” subraya perfectamente el clima y la intención del relato. Este personaje, procedente de Marruecos, va buscando la casa de sus antepasados en Sevilla cuando, de repente, acaba inmerso en una inolvidable experiencia al entrar en un local donde una etérea doncella le murmura incesantemente al oído un sugestivo e hipnótico “mañana”, mientras la bailaora y los guitarristas del tablao conforman el telón de fondo de la escena. 29 Idem, p. 42. 30 Idem, p. 43. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
Rocío Velasco de Castro 112 descienden sus cuatro ocupantes y el conductor, quienes comienzan a contar su propia historia, dando la casualidad de que todos ellos tienen algo en común con la de Ŷamīla. El juez hacía todas las tardes el mismo recorrido que Ŷamīla para reunirse con su amante; el beduino que buscaba incesantemente al asesino de su padre, tío y hermanos; el marido cuya joven esposa nunca estaba en casa y a la que trataba de encontrar sin éxito; la esposa del anterior, enamorada de su primo y no de su marido, con el que se había casado por interés económico; y por último el taxista, que recorría todos los días el mismo trayecto que Ŷamīla sólo que él lo hacía por dinero y ella por amor: “La esposa era la que estaba más cerca de ella cuando pasaron, y pudo ver claramente su rostro arrugado, tostado y cobrizo, con sus rastros de tatuaje. Era un rostro ridículo, el rostro de una loca. Todos ellos observaron su peculiar modo de andar. Ella paró de caminar sin ni siquiera lanzar una mirada a un lado para ver lo que estaba sucediendo a su alrededor, y caminó apresuradamente, como si se dirigiera urgentemente a alguna meta de la que ni el sol ardiente ni el calor abrasador pudieran desviarla”56. La comunicación entre seres humanos y la trascendencia que ésta alcanza al compartirse los sentimientos más primitivos y universales, representados en cada una de las historias de los cinco personajes que conforman el relato —amor, desamor, dinero, traición, celos,...— pone de manifiesto la intencionalidad de al-‛Uŷaylī y el carácter marcadamente social que imprime a sus composiciones. 4.2 Relatos de viajes Los dos volúmenes que componen su incursión en este género literario nos muestran a un excelente cultivador del mismo, en el que la temática tratada en sus relatos cortos va a tener continuación en el ámbito palestino y andalusí. Este último motivado por su estancia en nuestro país. Al-‛Uŷaylī debió visitar España a comienzos de la década de los años cincuenta. Algunas de las peripecias y avatares de ese viaje constituyen el germen de todo lo que escribió posteriormente, fundiendo la evocación del esplendor andalusí con la descripción de su reciente estancia en Andalucía. Así, a través de las páginas de Historias de viajes (Hikāyāt mina-l-rihalāt), el escritor emprenderá un viaje a ese singular e incomparable vestigio del pasado árabe que representó al-Andalus, por medio del inevitable circuito espiritual y sentimental que comprenden las tres ciudades-novias por excelencia: Sevilla, Córdoba y Granada: 56 Chalmeta, 1965: 108. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī y su contribución a la narrativa árabe contemporánea 113 “Y así como reí de todas las maneras y reí en todas las situaciones, reí también en todos los lugares, y especialmente en Sevilla. En esta ciudad me embargó una profunda sacudida emocional que no experimenté en ningún otro lugar de Andalucía (...) y me vino a las mientes el dicho de los primeros andalusíes: ‘Cuando en Sevilla muere un sabio, tan sólo en Córdoba se encontrará comprador para sus libros; y cuando en Córdoba muere un cantante, solamente en Sevilla se venderán sus instrumentos’. Por ello no me resultó extraño ni incómodo gozar y emocionarme en Sevilla. Y por ello me encaminé a orillas del Guadalquivir —o Wādī al-kabīr, ‘el río grande’—...”57. En este recorrido retrospectivo concurre, como hemos mencionado, otro elemento fundamental: la presencia del presente en su visión de lo español, cuyo paisaje adquiere una significativa presencia en la que tienen cabida el elemento humano y la ambientación58. De esta forma, se recogen sucesos aparentemente anecdóticos, como el del largo viaje de Granada a Sevilla en uno de los destartalados “correos” de la época, que le permiten descubrir topónimos de origen árabe a medida que va pasando por las distintas estaciones del ferrocarril (como sucede con La Roda de Andalucía), y entablar relación con una familia española que le obliga a compartir almuerzo “al estilo árabe”, es decir, “a fuerza de insistir”, como bien traduce Ana Ramos59. Por lo que respecta a Invitación al viaje (Da‛wa ilà-l-safar), se inscribe dentro de su particular deseo de fomentar la comunicación entre los seres humanos. El acercamiento mutuo se pone de manifiesto a través de un texto especialmente significativo al respecto —y donde vuelve a emerger el elemento andalusí—, como es “Velada andaluza sobre la Costa Azul” (Layliyya andalusiyya ‛alà al-šāti' al-zarqā'). La acción se desarrolla en Niza, donde el autor-protagonista se encontraba paseando por una amplia avenida un atardecer de verano, cuando de pronto se ve abordado por un individuo alto y moreno, de unos cuarenta años, que le pide fuego para encender su cigarrillo. Manuel Martín Enríquez, que así se llamaba el sujeto, era profesor de literatura española en un liceo de Niza, con el que nuestro autor compartirá plácidamente velada en un pequeño pero elegante bar junto al mar “contemplando cómo se reflejaban las luces sobre las aguas de la Costa Azul observando a los bañistas en la diafanidad del final del verano, y conversando sobre historia, literatura y política en torno a dos tazas de café.”60 57 Martínez Montávez, 1992: 221. 58 Idem, pp. 222-223. 59 Idem, p. 223. 60 Martínez Montávez, 1992: 224-225. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
Rocío Velasco de Castro 114 El desconocido, que había tomado a nuestro autor por español, le encuentra un raro parecido con Federico García Lorca. Eso le hace rememorar su trágica muerte y que le recite el romance de la muerte de Antoñito el Camborio. El sirio le corresponde, al enterarse de que es granadino, con la versión “mahfuzí” del poema de Villaespesa. Tras un profundo silencio, y aunque ninguno de los dos había entendido las palabras del otro, ambos habían experimentado una emoción similar. Al-‛Uŷaylī acaba cuestionando la gran distancia que aparentemente le separa de al-Andalus. Desde entonces recordará con frecuencia y mucha emoción aquella gozosa velada andalusí sobre la Costa Azul. 4.3 Novelas En ellas despliega su estilo inconfundible y da muestras de la maestría con la que acomete la narración y exposición de las distintas tramas. Asimismo, refleja su interés por la psicología humana y el virtuosismo con el que se adentra y describe los sentimientos más íntimos del hombre; nos ofrece una panorámica de la sociedad siria de su tiempo y denuncia, como autor comprometido, la injusticia del drama palestino. En torno a estos tres ejes al-‛Uŷaylī desarrolla los contenidos de las piezas que pasamos a comentar. Del título de la primera, Bāsima entre lágrimas (Bāsima bayna-l-dumū‛), existen dos traducciones en castellano en las que resulta muy complicado expresar el doble sentido que entraña en el original el significado del término “Bāsima”61. En cuanto a la segunda, Damasco teleférico (1974), alude al teleférico que los ingenieros diseñaron para la ciudad de Damasco, proyecto que esperaban con impaciencia sus habitantes y de la que se sirve al-‛Uŷaylī para describir a través de sus personajes los diferentes ambientes de esta gran ciudad. 62 Como no podía ser de otro modo, el compromiso político-social de nuestro autor en torno a la cuestión palestina, agudizado por el drama personal vivido en el frente, se refleja también en el género novelístico a través de las páginas de Las sangrientas flores de octubre (Azāhīr Tišrīn al-mudammāt). Esta novela está ambientada en un hospital militar durante los días que siguieron a la guerra de octubre de 1973. Con una técnica original, el autor analiza desde un punto de vista sociológico las distintas actitudes tomadas en torno al conflicto y sus consecuencias a través de las voces de cuatro personajes conectados entre sí por una trama amorosa de la que forman parte.63 61 Martínez Montávez (1985: 146) y Viguera y Villegas (al-‛Uŷaylī, 1969: 33). El término Bāsima hace referencia tanto a un nombre propio de mujer como al adjetivo “sonriente”, por lo que también cabría traducir su título como “Sonriendo entre lágrimas”, como resuelve, entre otros, Chalmeta (1965:65). 62 Véase la traducción francesa de la obra en al-Ujayli, 1984. 63 Ramos, 1986: 99. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī y su contribución a la narrativa árabe contemporánea 115 4.4 Poesía Dentro de su vasta producción, al-‛Uŷaylī, cultivó esporádicamente el verso. Y aunque esta faceta haya permanecido en un segundo plano, un tanto oscurecida a causa de la brillantez de su prosa, especialistas como Martínez Montávez subrayan su hábil manejo de los recursos y elementos líricos64. Ambas características se ponen de manifiesto en Las noches y las estrellas (al-Layālī wa-l-nuŷūm), del que ofrecemos como muestra el poema titulado “Te espero”: “Te espero” Te espero, querida, y las rosas piden tu regreso, y no osan. Tu promesa está en mí encerrada quemar las rosas, ¿es poca cosa? Te espero El mundo, lo he llenado de ti y cubierto tu camino con las cuatro estaciones a la vez. Las copas están vacías, ¡pero tú! Los comensales duermen, salvo yo. Te espero, como la noche espera la aurora. La brisa se ha deslizado por donde tú duermes. Aquí el perfume acaba de nacer. El alba está allí, bajo tu velo de oro. 65 5. Conclusiones La crítica se ha mostrado prácticamente unánime al enjuiciar la labor de ‛Abd alSallām al-‛Uŷaylī y valorar su contribución a la narrativa árabe contemporánea. Así, mientras algunos lo definen como finísimo observador y psicólogo66 que expresa y formula a través de sus obras la problemática de toda una generación, e incluso de toda una cultura67, otros van más allá al afirmar que se trata de “una de las principales figuras pioneras e innovadoras en el panorama de la narrativa árabe”68. De hecho, está considerado no sólo como el precursor de la novela siria69, sino como uno de los principales autores de su país70 y uno de los más originales de de la narrativa árabe 64 Martínez Montávez, 1992: 225. 65 Traducción de la versión francesa de Norín, 1967: 108. 66 Martínez Montávez, 1985: 146. 67 VV.AA., 1988: 53. 68 Martínez Montávez, 1992: 225. 69 Tomiche, 1992: 225. 70 Azrak, 1988: 131. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
Rocío Velasco de Castro 116 contemporánea71, siendo además, de los escritores más conocidos por el gran público72. En cuanto al estilo de esta destacada figura de las letras sirias, cabría señalar su sensibilidad para crear un universo de pasiones, su capacidad para adentrarnos y hacernos partícipes de diversos acontecimientos y situaciones personales a través de una exposición pormenorizada de los mismos con la que convierte sus relatos en verdaderas obras de arte73. Esta minuciosidad con la que trazo a trazo acomete la descripción tan sutil y detallada de los personajes, unida al realismo en el tratamiento de los temas y a su interés por la problemática social, han motivado que especialistas como Berque lo hayan definido como “uno de los maestros árabes de la novela y el cuento”74. No podíamos estar más de acuerdo con esta última afirmación, por lo que esperamos que su narrativa llegue a traducirse íntegramente al castellano y alcance en nuestro país el tratamiento y la difusión que merece. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS M. Azrak y M. Young (Eds.), Modern Syrian Short Stories, Washington D.C., Continents Press, 1988. I. Bejarano, “La arqueología como motivo literario en un relato de ‛Abd al-Salām al- ‛Uŷaylī , Philologia hispalenses XIV, 2 (2000), pp. 83-91. P. Chalmeta, “Cuando leas esta carta”, VV.AA., Nuevos cuentos árabes. Colección de autores árabes contemporáneos, Madrid, Instituto Hispano-Árabe de Cultura, 1965, pp. 65-77. T. García Figueras, Cuentos de Yehá, Sevilla Padilla Libros, 1989. J. Haywood, Modern Arabic Literature (1800-1970). An Introduction with Extracts in Translation, Londres, Lund Humphries, 1971. D. Johnson-Davies, Modern Arabic Short Stories, Londres, Heinemann, 1985. R. Makarius y L. Makarius, Anthologie de la littérature arabe contemporaine. Le roman et la nouvelle, (prólogo de Jacques Berque), París, Ed. du Seuil, 1964. P. Martínez Montávez, Introducción a la literatura árabe moderna, Madrid, CantArabia, 1985 (2ª ed.). 71 Berque en Makarius (1964: 15) y Ramos (1986: 45). 72 Haywood, 1971: 212. 73 Vernet, 1963: 210. 74 Al-Ujayli, 1984: 12. I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117
‛Abd al-Sallām al-‛Uŷaylī y su contribución a la narrativa árabe contemporánea 117 P. Martínez Montávez, Al-Andalus, España en la literatura árabe contemporánea: la casa del pasado, Madrid, Mapfre, 1992. L. Norin y E. Tarabay, Anthologie de la littérature arabe contemporaine. La poésie, París, Ed. du Seuil, 1967. A. Ramos, “La ocupación de Palestina vista a través de la narrativa siria”, Temas Árabes, II (1986), pp. 95-100. A. Ramos, “Nuevas tendencias de la narrativa siria contemporánea”, en VV.AA., Actas de las I Jornadas de Literatura Árabe Moderna y Contemporánea, Madrid, Universidad Autónoma, 1991, pp. 278-282. A. Ramos, Relatos de un nómada mediterráneo: Abd al-Salam al-Uyayli, Madrid, Agencia Española de Cooperación Internacional-Instituto de Cooperación con el Mundo Árabe, 1998. Cl. Thomas de Antonio, “Yuha, un personaje popular en el Magreb y en todo el mundo árabe”, Al-Andalus-Magreb, n. 1 (1993), pp. 187-224. N. Tomiche, La littérature romanesque de l´Egypte moderne, París, Maisonneuve et Larousse, 1993. A. S, al-Ujayli Damas Téléférique, (trad. de Odette Petit) con prólogo de Jaques Berque, París, Publisud, 1984. ‛A. S al-‛Uŷaylī, "En todas partes hay noche", en Mª J. Viguera y M. Villegas, Narraciones árabes del siglo XX, Madrid, Magisterio Español, 1969, pp. 33-46. ‛A. S al-‛Uŷaylī, Les lanternes de Séville, París, Lattès, 1988 (trad. de France M. Douvier). VV.AA., “Écrivains arabes d´aujourd´hui”, Magazine Littéraire nº 251 (1988), p. 53. J. Vernet, Literatura árabe, Barcelona, Labor, 1968 (2ªed.). I.S.S.N.1132-0265 Philologia Hispalensis 21 (2007) 97-117