La providencia en el curso y conocimiento históricos
Abstract
Este trabajo plantea el papel que juega la Providencia tano en el curso de la historia como en el posible conocimiento de ésta. En ambos casos la Providencia es un factor ‘ad extra’ en los hechos históricos, que dependen del arbitrio del hombre (que es el creador de la historia).
Full text
LA PROVIDENCIA EN EL CURSO Y CONOCIMIENTO HISTÓRICOS Fabiola Moreno Lima Este trabajo plantea el papel que juega la Providencia tano en el curso de la historia como en el posible conocimiento de ésta. En ambos casos la Providencia es un factor ‘ad extra’ en los hechos históricos, que dependen del arbitrio del hombre (que es el creador de la historia). Palabras clave: Vico, Providencia, historia, conocimiento histórico, Ciencia nueva, instituciones. This paper questions the role of Providence, as much in the course of history as in the possible knowledge of it. In both cases Providence is an ‘ad extra’ factor in historical facts, that depend on the freedom of man (which is the creator of history). Keywords: Vico, Providence, history, historical knowledge, New Science, institutions. En el ambiente napolitano del siglo XVIII se encontraba una tensión entre nuevas ideas científicas y concepciones del mundo, pues, por un lado, el auge de la ciencia natural pretendía erigirse como absolutizador de todo tipo de conocimiento, y, por otro, un celo escolástico pretendía conservar el orden de sus prácticas y justificaciones teológicas como fundamento de verdad. Ambas posturas son representadas por el pensamiento del autor de la Scienza Nuova,pues la concepción de ciencia que éste tenía en mente sintetiza el interés de ambas posturas, la científica en sentido estricto y la teológico-antropológica. De ahí que mi propósito en este texto sea analizar cómo es que Vico a partir de un interés metafísico, que no se conforma sólo con el conocimiento del mundo natural y que inclusive cuestiona la posibilidad de éste con base en el criterio de verdad que sigue esta Scienza Nuova,el principio verum ipsum factum, formula el conocimiento histórico de las naciones y justifica que de él si es posible una aproximación más fiel a la verdad de los hechos, pues, mientras que la ciencia natural identifica la verdad con la certeza y la conciencia, el conocimiento histórico funda su verdad a partir de lo hecho, de las prácticas propiamente humanas en las que intervienen la voluntad humana y la Providencia. En el inicio de su obra De antiquissima Italorum sapientia,Vico presenta su concepción de ciencia general, es decir, aquella que no va a estar determinada como ciencia natural o ciencia humana, pero sí pretende ser el rasgo característico por ambas ciencias 171©Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) Sevilla (España). ISSN 1130-7498 © Fabiola Moreno Lima
aceptado, según el cual “La scienza é la cognizione della guisa in cui nasce una cosa”1, y, posteriormente, lleva su aplicación al conocimiento científico y, en particular, al racionalismo cartesiano al cual critica, y pone en cuestión su fundamento de verdad al confrontarlo con el criterio y regla de verdad que depende de lo hecho. De las concepciones antiguas acerca de lo verdadero, lo hecho, la razón, y el entendimiento, Vico retoma que lo verdadero y lo hecho son lo mismo; que la razón es facultad cognitiva propiamente humana, a la vez que el método científico que calcula y conjetura hipótesis sobre los fenómenos, mientras que el entendimiento es la aplicación de la razón en la aprehensión de los elementos que conforman un objeto, a partir de los cuales surge la idea de ese fenómeno. Por lo que definirá al saber como “il racogliere gli elementi delle cose” pero sin dejar de lado que la mente de Dios es la única que entiende y que a la humana le corresponde el pensar, esto debido a que: “Dio è il primo vero in quanto è il primo faccitore o creatore; che codeto primo vero divino è infinito, perchè Dio è faccitore o creatore di ogni cosa; è essatissimo, perche dal momento che Dio contiene in sè tutti gli elementi delle cose, cosi estrinseci come intrinseci, non può non rappresentarli a se stesso tutti”.2 Las consecuencias de las afirmaciones contenidas en esta cita son: que el conocimiento que adquiere la mente humana no será absoluto, pues ésta mente es finita, es decir, sólo puede aprehender aspectos externos de la naturaleza posteriores a su creación, con lo cual la limitación del conocimiento científico se debe a que éste describe cómo es el curso de la naturaleza, mas no el origen de ésta, ya que por naturaleza le está negado esto al ser Dios quien crea la naturaleza y quien tiene en su mente los elementos que la conforman y la razón del orden de la naturaleza. La mente humana, por el contrario, como no contiene los elementos que conforman la naturaleza, sólo puede pensar sobre el orden que la rige, más no establecerlo con verdad y crear al mismo tiempo el objeto. Así que el criterio y norma que determinan el conocimiento verdadero, es el haberlo hecho, el cual utiliza Vico para ilustrar los límites del conocimiento científico sobre el cual se fundamenta el racionalismo cartesiano, al afirmar que: “...l’idea chiara e distinta, nonchè delle altre verità, non può essere criterio nemmeno della mente che la concepisce: giacchè, nel conoscere se stessa, la mente no fa se stessa e, non facendo se stessa, ignora la genesi di questa sua conoscenza, o, ch’è il medesimo, la guisa con cui si produce quest’atto conoscitivo”.3 Para profundizar en esta crítica al postulado cartesiano, Vico señala que el problema radica en identificar verdad con certeza, pues si bien es un hecho que el escéptico de lo que no puede dudar es del acto de pensar y de su existencia, esta certidumbre no es ciencia, porque sigue ignorando las causas de la conciencia y de la existencia misma. Sin embargo, esta crítica al racionalismo cartesiano no desdeña la funcionalidad del conocimiento matemático, pues no se puede negar el progreso científico de las ciencias naturales, ni la utilidad del desarrollo de métodos abstractos como la geometría y el álgebra, lo que sí pone en cuestión Vico es que estos métodos pretendan abarcar todos los campos Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005)172 Fabiola Moreno Lima csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 172
del saber, según lo cual la metafísica debería justificar sus afirmaciones científicamente. Por lo que Vico pretende delimitar los campos del conocimiento científico y del conocimiento metafísico y aclarar que sus objetos y métodos son diferentes, por lo que es erróneo querer aplicar el método científico a las indagaciones metafísicas, o viceversa, aunque ambos pretendan tener la verdad sobre el origen y curso del mundo. De esta forma Vico afirma acerca del conocimiento científico que, sobre la base del criterio verum ipsum factum en este tipo de saber, la mente humana no puede alcanzar la verdad, sólo la certeza; puede demostrar cuestiones geométricas, pero no las físicas, pues de ser así el hombre tendría que haber creado los objetos físicos, lo cual sí es el caso de las abstracciones matemáticas, pues es él quien ideó y sistematizó dichos métodos y quien los entiende. Ahora bien, ¿a qué conocimiento puede aproximarse la mente humana? Tendrá que ser el conocimiento de objetos cuya existencia únicamente depende del arbitrio y acción del hombre, pues ya vimos que el conocimiento de la naturaleza le es negado por naturaleza, ya que ésta es creada por la mente divina. Los hechos que crea el hombre son: tradiciones, normas, lenguajes, religiones, familias, sociedades y naciones. Todos ellos se pueden reducir a lo que Vico denomina el desarrollo de la naturaleza sociable del hombre, su verdadera naturaleza, en cuanto dependen únicamente de él. Es importante señalar que la aprehensión de estos objetos requiere de un método peculiar, pues los hechos humanos, al cambiar cuantitativa y cualitativamente, no sólo de un espacio a otro, sino de una época a otra, pueden llegar a ser considerados como objetos distintos e independientes. Por lo que será el método histórico el que construya los puentes que enlazan las tradiciones, familias, y naciones que distan espacial y temporalmente, con la finalidad de rehacer y determinar las ideas que dieron paso las diferentes culturas. Así pues, el principal problema al que se enfrenta la filosofía de la historia es determinar el principio que justifique el desarrollo histórico de la naturaleza humana presentada en diferentes prácticas, lenguajes y sociedades, para que, partiendo de dicho principio, se reconstruyan las causas que las originaron y modificaron. Para ello, Vico trae a cuento su concepción sobre la creación, según la cual Dios crea la naturaleza y por ello es el único que conoce el orden necesario de sus causas y elementos, lo mismo sucede con la creación del hombre, el cual es ideado, creado y conservado simultáneamente por la divinidad. Ahora bien, como el hombre también está dotado de un infinito arbitrio, tiene la posibilidad de conocer sus instituciones, pues es capaz de elegir las posibilidades que determinan su cultura. Llevada al extremo esta postura, resulta que el hombre es creado por Dios, el cual le da el ser, el arbitrio y la gracia, la cual asegura que toda acción humana, aun cuando haya sido ideada y efectuada por el hombre, era una acción prevista por la voluntad divina. Por lo que el conocimiento histórico de las naciones será una contemplación retrospectiva de la voluntad divina, de tal forma que hay una especie de correspondencia entre las acciones del hombre y la acción de la Providencia. Es importante señalar que este conocimiento histórico es semejante en la estructura metodológica del conocimiento científico, pues también en éste se presenta el problema de identificar la verdad con la certeza. Lo cual responde a que Vico, ante todo, postula que, siendo el hombre creado por Dios, las formas en las que éste desarrolla su religiosidad Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) 173 La Providencia en el curso y conocimiento históricos csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 173
dependen de la voluntad divina, aunque el hombre no la tenga presente como tal, es decir, el factor religioso es la condición de posibilidad del curso histórico, de la formación de familias, ciudades y naciones. Porque la historia le dice a Vico que, aún en las prácticas más primitivas y bárbaras, estaba presente una idea vaga de la divinidad, la cual llevó a la teología natural, a la idolatría, pues cuando “gli uomini che non sanno il vero delle cose proccurano d’attenersi al certo, perchè, non potendo soddisfare l’intelletto con la scienza, al meno la voluntà riposa sulla conscienza” (SN, § 137)4, de tal manera que es sólo con una visión reflexiva y crítica de la historia de las naciones como se pueden juzgar ciertas, pero falsas, las ideas que fundaban las prácticas primigenias. Sin embargo, es importante señalar que, aún cuando haya sido errado el endiosamiento de la naturaleza en el desarrollo histórico, lo que es verdad y por ende fuente de sentido común es el sentimiento religioso, el cual funge de orientador de las prácticas sociales y concepciones antropológicas, pues, por un lado, las relaciones sociales se basan en atender a algo que regule los conflictos y que esto sea de tal naturaleza que supere a las partes en discordia; de ahí que por temor o “vergüenza” a esto superior se elimine el conflicto y se establezcan normas de convivencia; y, por otro, el hombre en tanto creación de Dios, pero de naturaleza caída, mas no por ello abandonado por completo a su suerte, deberá pasar por varios estadios para llegar a la culminación del estado religioso, deberá convertir sus pasiones en virtud: “l’uomo abbia libero arbitrio, però debole, di fare delle passioni virtù; ma che da Dio è aiutato naturalmente con la divina provvedenza, e soprannaturalmente dalla divina grazia” (SN, § 136)5. Por ello, Vico dice que los hombres en la época de los dioses atendieron a ideas vagas sobre la divinidad, que eran fundamento de verdad para sus contemporáneos, pero que, retrospectiva y críticamente, aparecen como falsas. En esto consiste la similitud del problema de atender a la certeza como verdad, no sólo en el conocimiento científico, sino también en el histórico. AVico no sólo le importa postular que idealmente la Providencia es el hilo conductor en el curso histórico, sino que también pretende demostrarlo empíricamente con su concepción del lenguaje, según la cual éste representa las ideas que fundamentan las prácticas, pues las ideas son la aprehensión de las cosas en la mente humana. Por ello, la idea que se tenga de la divinidad, aunque no es una aprehensión cabal de la divinidad, es la que determina la naturaleza y curso de las religiones presentes en las sociedades arcanas y modernas. Este postulado aclara que, cuando se atiende al método viquiano como histórico y filológico, el campo de la filología se extiende de las palabras e idioma que conforman a las ideas que fundaban las practicas sociales, de ahí que Vico nos diga que acercarnos a la poesía homérica es acercarnos a las ideas que tenían los contemporáneos de Homero, en base a las cuales concebían y determinaban el derecho natural de gentes, entre otros aspectos. Y más aún, Vico considera que el lenguaje de mayor antigüedad, y que menos modificaciones ha padecido, es el lenguaje que más atiende a la verdad de las ideas, pues, si se han mantenido es por que no han encontrado una que las falsee, y que si esto es así es porque son verdaderas. Dicho lenguaje es, para Vico, el hebreo, pues el pueblo judío experimentó una revelación de la divinidad y por ello tuvo una cognición más cierta de la divinidad la cual justifica su religiosidad como deber ser que depende y corresponde con la voluntad del creador, atributo por el cual es Dios quien posee la ciencia de las cosas y del deber ser. Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005)174 Fabiola Moreno Lima csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 174
CONCLUSIONES A partir del principio verum ipsum factum, tanto en el conocimiento científico como en el histórico, tenemos que, por un lado, el primero –el conocimiento científico– le será negado a la mente humana por naturaleza, pues el hombre no crea la naturaleza, de ahí que su conocimiento sólo se limitará a la certeza de la existencia de los hechos, que se justifica mediante procesos y métodos, pero la certeza y conciencia de la existencia no es ciencia de los objetos. En el conocimiento histórico el principio mencionado es justificado mediante el providencialismo antropológico, según el cual el hombre es creado por la divinidad y su Providencia está presente en las acciones humanas. Pero cabe aclarar dos cuestiones: que la providencia no es un determinismo en las acciones humanas, y que el hombre conoce la historia porque la hace, pero no conoce a la divinidad, pues ésta dependería de él. Ambas cuestiones responden a que la Providencia es un factor ad extra en los hechos históricos, es decir, actúa en los hechos históricos por causas segundas, pues depende del arbitrio del hombre, por el cual éste determina libremente los motivos y sentimientos que dieron paso a determinadas prácticas, en determinado tiempo. En la filosofía de Vico tenemos un método para conocer a los hombres del pasado que va más allá de describir sus prácticas sociales, religiosas y culturales, pues atiende, a partir del lenguaje y la historia como métodos, a las ideas, intenciones y sentimientos por las que se llevaron a cabo de tal o cual manera las prácticas sociales que caracterizaron a las naciones pasadas. Con lo anterior, podemos llegar a afirmar que las ideas evolucionan en cuanto más se acerquen a la verdad de su objeto, lo cual es determinado por el tipo de práctica religiosa y civil que las exprese, por el paso de la teología natural a la teología civil, pues en la teología natural era verdad la idea sobre la existencia de algo superior que rige a la naturaleza, pero era falsa aquella que dio paso a la forma de expresar esta concepción religiosa. Así pues, el lenguaje, la epistemología y la antropología son dependientes una de otra en el conocimiento histórico, el cual será verdadero en la medida en que se tenga presente que el corso y ricorso en el origen, desarrollo y decadencia de las naciones está determinado por el arbitrio humano y la acción ad extra de la Providencia. NOTAS 1. GIAMBATTISTA VICO, “Dell’antiquisima sapienza italica”, [trad. italiana] en Opere, a cargo de Fausto Nicolini, R. Ricciardi ed., Milán, 1953, p. 248. [N.E.- Hay trad. española directamente del latín a cargo de Francisco J. Navarro Gómez en pp. 127-192 de: G. VICO, OBRAS. Oraciones Inaugurales & La antiquísima sabiduría de los italianos, Anthropos Editorial (serie Humanismo, 6), Barcelona, 2002] 2. Ibid., pp. 248-249. 3. Ibid., p. 254. 4. GIAMBATTISTA VICO,Principi di scienza nuova, A. Mondadori, Milán, 2003, p. 80. 5. Loc. cit. *** Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) 175 La Providencia en el curso y conocimiento históricos csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 175
csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:57 Página 176