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Carlos el Temerario, ó Ana de Greierstein, hija de la niebla. Tomo III

Scott, Walter, Sir (1771-1832)

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Se NUEVA COLECCION DE NOVELAS y DE DIVERSOS AUTORES, : TRADUCIDAS AL, CASTELLANO. : a POR UNA. "SOCIEDAD DE-LITERATOS. TOMO DOCK, MARI FRIA > O Fl A: dd See ee PARRAS propiedad de ¿T. Jordan y.se hallará. ido cOn. 4 ¿Re de 2005 ar » E i y ca dni io rr se ¿CARLOS EL TEMERARIO, Du ta De caia 5% HIJA DE LA NIEBLA. E D Se Velha Ocott. ; pole: 0 ga q cama de Y E Pe A > E 2 TOMO LIA 7 TENA —— ANA AA MADRÍD: setiembre 1831. Imprenta, librería, almacen de papel y estampado de Fordán, calle de la Concepcion Gerónima. - BONACION MONTOTe A rs? E E >| Na > E .6 CARLOS EL TEMERARIO, ' Ó e O Ae 14 e Crriersten, j HIJA DE LA NIEBLA. CAPÍTULO PRIMERO. Nuestros abuelos fueron - Los que este oscuro calabozo hicieron. Comedia antigua, pa La prision en que fue puesto Arthur Philipson , era uno de aquellos oscuros calabozos que atestiguaban la crueldad de aquellos siglos de barbarie , en los cuales parece se confundia la sospecha con el crimen; pues una simple acusacion producia entonces, consecuencias mu-= cho mas severas que hoy en dia el verdadero delito, 1d. da, produjo en Arthur un: 1 efecto; mucho: mas poderoso: que el:corto: ausilio, quesle prestaba, las fuerzas de Ana, y asi reanimando su:cora=>. zon adquirió nuevas fuerzas-en:susc miembros desfallecidos; tales la infiuencia:de la fuer-: za moral en la física. Iba á dirigir á la joven. las: espresiones del mas: tierno: reconocimien» to, pero la. voz, espiró. antes. de salir -de. si “boca' al ver que aquella joven misteriosa, poniendo. undedo; sobre, sus. labios», le hacia seña. de que. callase, indicá: ándole al. misma tiempo que la siguiese: obedeció el joven y, lleno de: sorpresa, y en el mayor. silencio. : Ja Pg oque: estuvieron fuera del fatal calabozo. atravesaron diversas: galerias, que: formaban, una especie de laberinto; y de las cuales, unas estaban abiertas en la misma peña, y Otras fot-. _—madas'congruesas piedras y y sin duda conducian á otros. encierros, semejantes, al que acababa de dejar Arthur. $7 A x La idea de que su padre: pudiese e estar enió en alguna: prision Hhorrible,, parecida. vda que él habia ocupado, le hizo, detener al. eohcluiruna escalerita de caracol, que: parecia. | conducir á la parte superior de aquella porcior del edificio. O : Ñ v o > +- Ana querida, la dijo en vóz baja: condu= cidme para que pueda libertarle; yo no puedo: resolverme á dejar á mi padre. <->: La vision meneó la cabeza con ademan im=Í paciente, haciéndole señas para que siguiesemarchando, «= Si vuestro poder no se estiende hasta mi. padre y no saldré de aqui hasta haberle salva=' do, ó pereceré con él, -Añt no respondió, pero sí su Ei el cual con voz bronca y muy conforme á su esterior, le dijo: “- joven, habla á los que tengan licencia para responderte, ó calla, que » será lo mejor, y sigue mis consejos: este es el si único medio de asegurar. la libertad y la vida. de tu padre: diciendo esto, subieron la escale= ra, marchando Ana, la primera, y siguiéndo= la Arthur, que no podia menos en aquel mo- - mento de revolver en su imaginacion mil ideas confusas , respecto á aquella joven, á lo que. contribuia no poco la historia de su abuelo, que Rodulfo le habia contado. Sin embargo, rio tuvo mucho tiempo para reflexionar sobre . na ER q aquella aparicion ; pues desapareció apenas llegaron á la meseta. ¿Era acaso efecto de encan= 0, Óse habia dirigido por otro corredor? esto > y E 8 : 143 -era lo que el inglés no podia decir, ni sú guia le dió tiempo para pensar en:ello muy despaelo; pues habiéndole señalado «el. camino que debia seguir, apagó la antorcha, y asiéndole: «del brazo, le hizo entrar en, una oscura galeria «sumamente larga. Nuestro joven no pudo evi-. tar cierta inquietud al recordar el aspecto sombrio de su conductor y el puñal que llevaba «desnudo .en la mano, y con el'cual tan fáci!= mente podia quitarle la vida pero no le:era «posible temer. una traicion de parte de un sú- -geto que habia: visto en. compañia de Ana, 4 quien pidió perdon en el fondo de su:cora- -zon de aquel temor que acababa de esperimiéntar. Dejose, pues, conducir de su guia, quien se adelantaba á paso acélérado y con el mayor silencio, habiendo encargado á Arthur que hiciese lo propio. nc — Ya hemos llegado sal. término de nuestro “viaje ¡dijo el conductor; abriendo al mismo " tiempo una puerta, que conducia á un aposento gótico al rededor de cuyas paredes habia muchos estantes llenos de'libros y papeles, Arthur quedó deslumbrado con la claridad del sol; pues habia estado privado de la luz natural, hacia algun tiempo, y volviendo la e de ; 3 “cabeza no vió ya a púdo do baaa en- -trado., aunque esto mo le admrirósmucho, -pot5que creyó: que tal vez estaria «cubierta: con alogun estante semejante á' lossque .cercaban toda «la> pieza. Con la: claridad dels dia, desapareció -1o :sombrio de suvtonductor, ¡en ¡quienssolo vió sel joven singles: an hombre E vestido de dial ii ES y 109 52 0d - 3: Eljoven PIilnsdn emperó. eAipacan ú re9cpirar con mas hbertad, y ¡semejante ¿un :hom- -bre que se despierta; despues ide: un ¡profundo ¿suéño: Las'ideas»su perticiosas:; que +habiashe- -chonacer en sa imaginación, la ¿inesperada yve- -nida' de Andde Getersteón.,, empezaron á descvanecerse y dirigiéndosecá sudibertador le dijo; ipara'saber 4 quien debo: dar das gíacias, debi- -das 4.tanto favor ) «decidme» si: A A tOiM..... a) ¿== Habla de lo quéste A A at; 50 á tu 2 y is. 'contestó él conductor , yÓ has 'olvidado- -el riesgo:en que: estávtu padred 11 .. «LE ¿Oh Dios mio! ¡desningun' modo! esclamó “Arthur; y decidnie que' 'debohacer para liber- 'sárle ¡y vereis» comio: un Bios combate o su ; padre. Abra obreros ridad Y 00 al T =»,44si debeyser; dijo el but abhord ponte es- 45 «te trage y sigueme: y-diciento sesto: le alargó ama .túnica ¡negra con-'una. ancha OS a —mañera deiun dominó. ls DARIO o Tapase ¡bienla cara, : EMIR er ¡gue ¿encientresnoe respondas, que yo hablaré por más dijo'el ignia: sigueme al: lado y. no hábles. Concluido» el-disfraz que se terminó:breve- “mente; ¡Arthur y sus conductor, saligron ¡de aquella. biblioteca !ó cvartolde estudio, bajaron -UNa escalerita, y.se hallaron 4l instante encaña de las calles:de la Férette. Un movimiento involuntarios hizo que Arthur: volviese la.cabeza para] mirar: á tras, yá: penas tuvo, tiempo ¿para ¡observar “que da tasa de donde ¡acababan : «de salir , era an pequeño: edificio gótico, isiÉ -tuado4"la inmediacion: dela. torre «principal, «que « defendia la entrada «de la iwilla. —; 30: p -=—— Sigueme, joven, dijo el:conduator con ¡voz grave: «echando al «mismo tiempo úna “iritada 4 Arthur, que le hizo recordar lo críticoode “su situacion. a E — - > -Prosiguieron 5 pues» y en silencio su camimo sain-que aiadie reparase en ellos, hasta que ha- :biendo legado al medio. de láciudad;'eliguia tomó una callejuela que se dirigia 4 la: parte cdeleorte , yá: o estremosseencontriba-una 16 escalera ; la cual: según costumbre de las'cit- «dades fortificadas ,«conducia al terraplen, flanqueado segun estilo gótico en. todos sus' angulos, yde distancia: em distancia:con muchas torres diferentes;todas: en hechura y tnagnitud, Eh todas partes se veian centinelas, pero no eran soldados sino vecinos'de:la:ciudád, ar= mados, de espadas y. javalinas ¿los cuales Ó no «Teparaban en aquellos: dos hombres!dejándolos pasar.sin hablarlos palabra ó:1o: mas, los saludaban con demostraciones de atencion: Por úl timo, llegaron á una torre pequeña yamedio der- -tibada , la cual tenia en uno de 'sus' lados una «puertecilla que «daba:4 12 muralla,“ Hallábase situada en un ángulo, apartado de todos los «demas , y ningun punto la dominaba! En cualquier fortificación de: "consecuencia: "semejante "parage debiera ser bien custodiadoy:6 4 lo me- «nos vigilado con un centinela; sin: a alli «nochabia ninguno. => ¡dol oa IBA -- Escuchadme ahora y con atencion, dijo el guia, pues la vida de vuestro padre; y quizas la de otros muchos, dependen de vuestra «prontitud y pi ¿Sep correr? quod «galtari 157 133u SY RA Omoz ¿«=— No siento ya cit cansancio , desde 'que me veo fuera de aquel negio abismo, contestá Arthur, y los gamos que tantas veces he persido á duras f AS, no me alcanzarian ahoTa, si tratasen de seguirme, a Pues. atiende: esta torre en la. cual yas ú entrar contiene una escalera que conduce á una _poterna de salidas la cual está ostruida por la parte interior, pero la puerta no*tiene llave: luego que salgais llegareis al foso, que está casi seco, atravesado el cual, estareis cercá de la muralla esterior; si veis en'ella algunas cen= tinelas no os dé cuidado», porque no os verán; no les hableis palabra, y-saltád la empalizada lo mejor que. podais. Supongo que Os “atreve reis á subir á un baluarte mu no tiene. quien le, defienda. de : : sé gua cuando tuviera, me asriesgaría ¿pedo qué debo. hacer ' despues?i: Pe 4 Fiá alguna distancia vereis un bosquetillo, ó por mejor, decir; un grupo de espesos matorrales, corred á él con toda la. ligereza que podais. < cuando hayais llegado :torced hácia 'el Oriente, pero tened cuidado de que no puedañ veros los soldados borgoñeses que están de centinela en aquel lado de la muralla; pues si. Megan á descubriros, una descarga de flechas y Tomo q. y " Z. 13 , la salida de un destacamento de caballeria qué os persiga, serán la consecuencia inevitable, y ved que tienen ojos de Agi la que vé su en de lejos. -- Pues bien, pondré ióN mi cuidado. -- Al otro lado de ese bosquecillo , hallareis un camino, 0 mas bien una estrecha senda que alejándose insensiblemente de los muros de la ciudad, ya á reunirse con a camino de Bále. Corred hasta encontrar á los suizos, que ya no distan mucho, y decidles, que estan contadas las horas de la vida de vuestro padre, y que si quieren salvarle es preciso se den prisa. Sobre todo no degeis de decir 4 Donnerhugel, . que hay quien le espera en la poterna del Norte. ¿Habeis entendido bien lo que os he dicho? as . Perfectamente, contestó Arthar. o El conductor abrió la puertecita de la torre, y entró en ella con el joven, que se dirigió prontamente á bajar la escalera. -- ¡Aguardad un momento! le dijo el guia, y quitaos ese trage , que no haría mas que incomodaros. : : : e — Ea un abrir y cerrar de ojos, se deshizo Arthur de su capucha y túnica, disponiéndose de aero apartir ii y 4 19 y=— Esperad' todavia ún poco, réplicó el con= ductor negro: este trage si le viese alguno po= dia serun testigo contra mi tros. OS me á desnudar, ; roo : Arthur, aunque lleno dé mpaciencia, , Con noció la necesidad de obedecer 4 su guia, el cual despues de haberse quitado su largo tra= ge negro, se vistió la ropaque acababa de de= jar el joven, volviéndose á poner luego encima el suyo. 033 " Hecho:esto, dijo el guia, ¿qué esperas, jo» - ven insensato y cuando la vida: o la muerte A pende de gen es + ¡El joven inglés no aguardó segúndo aviso; bAjó, Ó mas bien saltó la escalera, y llegó á la poterna, la cual efectivamente no estaba cerreda mas que con una barra de hierró , que no le opuso otta resistencia, sino el ERS moho de que estaba cubierta. Abrió la puerta y se encontró á la orilla del foso, cuyo fondó $e presentaba cenagoso y cubierto de verdin, pero sin deteñerse en examinar la profundidad del foso, ni hacer: caso del barro glutinoso en que á cada paso se resbalaba le atravesó y súvió á la otrá orilla, sin lamár-la atención de dos vecinos de la Féretre, que estaban de guar. f 26 hace cerca de un mes que conozco 4 Arthur, y le estimo, jamas me ha llamado como vos lo haceis, tonto ni loco, amo'tambien: á “su pa= dre,, que. es quien me ha regalado este tahalf; y este frasco que me parece le ba de haber cos2 tado masde.veinte Kreucers (1).*Cien veces me ha dicho, cuando me ha visto-pensar con caló ma, que mas vale juzgar con exactitud que con demasiada ligereza, y que yo tenia bastante entendimiento, ¡ Y hemos de dejar 4 aquel buen viejo, que perezca á manos del pícaro Agembach ! pero no Arthur, nosotros le salvaremos; si es posible que: dos hombres lo hagan, me vereis pelear ínterin dure esta oja de acero fir _ me, en su mango desfresno 5; y diciendo esto movia su enorme partesana con tanta agilidad como sí fuera una rama de sauce. dez A la verdad, que si la fuerza del cuerpo debia bastar para destruir la iniquidad, ningu= no entre los hijos del Biederman, podia con= ceptuarse mas capaz para semejante empresa, ae forzudo Sigismundo , pues aunque su” tall no era la mayor ,“ni-era el mas fogoso; dos (1) Moneda que segun se ha dicho vale en Aus= tria y Bolonia 3 IS. y 9 ms. AU | - 23 sus anchas espaldas, y vigorosos músculos, le hacian semejante 4 un fuerte atleta preparado al combate, y asi cuando llegaba á irritarse lo que sucediasen él rara vez, el mismo. Rodul- “fo no.se atrevia á oponérsele. La espresion enérgica, de un sentimiento verdadero, próduce siempre efegto en los corazones naturalmente generosos; asi es que muchos jóveneside los que estaban presentes, empezaron'á gritar en fayor de Sigismundo , diciendo que tenia razon , y que si el anciano se habia: puesto en peligro habia sido , mas bien - porque habia pensado antes en el exito de | la negociacion que se ibavá entablar , que en su seguridad propia, y que si no habia admitido su. proteccion, habia sido por no implicarlos por sl mo, añadieron los jóvenes, estamos obligados . . » .. isa en alguna contienda. Por esto misá evitar que le suceda: Er O , y asi lo haremos. ¡Silencio LIADiOAD esclamó Rodulfo mi- + rando á su alrededor con cierto aire de súperioridad. Y vos, Arthur, podeis ir 4 encon= trar al Landamman, que no distará mucho de ¡aquiz ya sabeis que-es nuestro gefe superior y amigo verdadero de vuestro padre; cuanto dis” 28 ponga. en su, AE estamos prontos. 4 ejecu casio: lira e Sie Los, demas. manifestaron aprobar. esta: 0pimion, y el joven, Philipson, se persuadió de que era preciso seguirla, En su interior.: “aun=' que sospechase que Rodulfo tuviese medios de servirle masa ya por las intriBas que' tenia con los Jóvenes. suizos, y los habitantes de Bále, como por las inteligencias que se conocia: tener. en la misma ciudad de la Fératte, Arthur contaba mucho mas con la. sencillez y bue= na. fé de Arnaldo Biederrh »anz por. lo. que sia perder u un instante corrió 4 su encuentra, con ; el fin de contarle su desyenturaná é implorar su SOCOrTO.. ¡agriap lies: Desde lo alto des una eminencia % á: donde, legó, algunos minutos. .despues-de: hab ejado. á. Rodulfo, descubrió al respetable: Landamman y. á sus compañeros , seguidos, de los de= mas jóvenes que formaban su escolta, pues ya. no se dispersaban por:los lados.del.camino, si=. no. que: seguian 4 los diputados ú alguna dis. tancia, en buen orden, y PES PRAdOs pta cual= quier ataque imprevisto, HUBDNTA is Detras de todos marchaba el A y las. dos caballerias en que Ana de Geierstein y se 3 | LS pn Do compañera hacian su marcha, Iban en ellas como otras veces dos mugeres, y en cúánto. le era posible j juzgar por la apariencia, la primeTa era sin duda la hermosa! Ana, pues se la do- ' nocia porlla pluma de garza que O ta desde que entró en territorio de Alemania, tanto por conformarse con los estilos del pais; como para manifestar que'era de noble Sit pero si la vista/no le engañaba 4 Arthur: 5 ¿como era que Ana:se hallaba ali cuando di poco mas de mediazhora que le hábia prestado su ausilio:en el subterráneo de la Férette? esta idea le Ocupó con violencia su espíritu; “pero por corto Tato; fue semejante al relámpagó que; durante la pacho surca las mubes, que aunque - hace fuerte impresion :en/los :ojos del que le mira, se. desvanece al instante: y desaparece entre las tinieblas;. Ó:.«por «mejor decir, la ade miración que aquella maravillale causaba',:no tardó en agregarse á la inquietud que esperis mentaba por ÉR seguridad de su padre, cuyo sentimiento éra en él superior, á todos los ad demas. 1 t 4 e > E 3 Pe z a, > o Si realmente existe, se decia 4 sí mismo; Un espíritu revestido con tan hermosas formas; no debe ser menos venéfico' que amable, por 30 | tanto no reusará su proteccion á mi padre quien la merece mucho mas que yo. - Pero antes de que pudiese. hacer mas largas. reflexiones, llegó 4 juntarse con el Landam-= man $. su escolta. =- Estos del mismo modo que Rodulfo y la vanguardia, quedaron sor= prendidos al verle: el Landamman le preguntó al momento, y él le contestó haciéndole una breye narracion de su prision y libertad, dan= do todo el honor de aquella accion: al desconocido vestido de: negro; pgro sin hablar una palabra de la sombra de Ana, pues tal: ls ha= bia parecido. : ú Arnaldo quedó un-momento ON y silencioso, manifestando el sentimiento que se_mejantes nuevas le causaban, pues amaba al anciano Philipson, por la pureza de sus costum= bres y firmeza de-su-carácter no menos que por la estension y solidez de sus conocimien= tos. Esta última cualidad era tanto,mas apreciable á los ojos de Arnaldo, como que conocia que su recto modo de pensar, podia estra= viarse algunas veces por falta de conocer vastantemente los paises estrangeros, las costumbres, y el espíritu del ¡siglo , materias so bre las cuales le habia dado algunas veces su 34 amigo el . uds advertegcias. muy útiles, «-- Sigamos adelante sin perder un momento, dijo 4 sus compañeros: mediemos' entre el ti- -yano Hagenbachy nuestro amigo, cuya vida está en riesgo: Será preciso que nos escuche, pues yo se por boca del mismo anciano que el duque le espera en su corte. Coino sabemos este secreto , Archibaldo no se atreverá á provo= car "nuestra venganza, pues nos séria muy fa= eil hacer saber al duque Carlos hasta que pun= to abusa de su poder 'el gobernador de la Férette , no solo en los negocios concernientes á los suizos sino tambien a los que tocan á su persona. ES Sr Pan ? =- Con vuestro permiso, , mi digno compañe=: ro, contestó el abanderado de Berna, nosotros somos diputados de la Suiza, y si nos hemos. puesto en marcha, ha sido solo para ir á hacer presente las injusticias de*gue se queja nuestra nacion: si nos mezclamos en las querellas de los ¿estrangeros encontraremos” más dificultades para arreglar los asuntos de nues- » tro propio pais. Por otra parte, si el duque por este acto criminal, cometido á la sombra de su poder, contra unos comerciántes ingle=. Ses, se atragese el resentimiento del Rey dé 32 : Inglaterra, -semej “rompimiento. ino puede menos de obligarle á concluir «con. los cantones un tratado.que debe serle vevtajoso. dd) Habia tanta política en este parecer, -que pes Zimmerman,, diputádo de Seleure, dió al punto su asenso, y aun añadió que su com pañero Biederman hacia cosa dedos horas le habia dicho que los dos ingleses por su propio : PAreSEr, y voluntad se habian. HApSudO: de. la contestaciones. ms podrian originar las estafas del gobernador , bajo pretesto de imponer derechos á sus mercancias. 53 ONZA ás -- ¿Luego qué ventaja podria proporcionarnos semejante separacion , continuó diciendo ; si como nos lo. propone nuestro compañero debemos mezclarnos en-los negocios de ese ins > de como si marchase en nuestra compañia y bajo nuestra proteccion especial? ' Este argumento directo atacó. al. Landamman, pues no hacia mucho que habia estado elogiando la generosidad del ingl 5, que habia preferido esponerse al riesgo, antes que aveny turarse á perjudicar su negociacion , guedándose en compañia de ellos, Semejante raciocinio apagó tambien en algun modo la noble deci; EE 39 sion del dipútado de Schwitz , cuyal miradas se dirigian sin cesar de Zimmerman, que espresaba en su rostro la alegria del triunfo de su sólido argumento , á la de su amigo Arnaldo, que parecia hallarse mas perplejo due otras do e Amigos mios, o Biéderman con tono firme y denodado: he cometido un error al jac= tarme de la política del mundo, de que os dí esta mañana una leccion. Ese hombre no es paisano nuestro, convengo en ello; pero es de nuestra propia sangre, es como nosotrostuna imagen del supremo Hacedot que nos ha criado á todos, tanto mas digno de ser apreciado, como que es hombre íntegro y honrado. Si le dejásemos en el riesgo, cometeriamos una fal- . ta vergonzosa , aun cuando no le conociésemos sino de haberle visto en el camino; luego hay una razon mucho mas poderosa: para socorrerle, pues si se puso él en peligro, fue para eyitarnos el caer en el lazo donde él ha dado. No os desanimeis, obedezcamos la voluntad de Dios, socorriendo al oprimido; si lo consegui- “ mos con la dulzura como lo espero, habremos hecho una buena accion á poca costa; sino sucede asi, Dios puede hacer que triunfe la cau Tomo 1II. - 3 34 sa de lasinocencia, tanto con un puñado de hombres como con un ejército numeroso, $7 Si esa es vuestra opinion, contestó el abanderado, € contad con todos nosotros para sosteneros. En cuanto á mí, hablaba contra lo que yo mismo deseo, aconsejándoos que €vitaseis un rompimiento con los borgoñeses; sin embargo debo decir, como soldado, que preferiria batirme con la guarnicion en campo raso au cuando fuese dos yeces mas numerosa, que intentar apodaraume por asalto de sus forano tifigaciones, i CATRE _-- Tranquilizaos, dijo el taa pues yo aspero que hemos de entrar y salir en la fiuanal de la Férette sin derogar el carácter váco con que estamos dd £9me dipu= vos de la dieta. o ” 85 romanos ; e Mblssomig0Y Up. A 1x0 CAPÍTULO a *] : a ¿ LN f "bs a = ES ved En ta 4 Somerset; su ipfame cuello 3 Enel cadhalso, caiga, > Tercera parte pea E “ho si 1 a ; El enleraaión de la AAA ION en da azotea de la torre, que dominaba. la.entrada de la ciodad: porel lado de Oriente, dirigiendo sus miradas bácia el camino de. Bále , cuando se dejó ver la vanguardia de la diputacion sui> za, descubriéndose despues / el centro, y. final- “mente la retaguardia: en breve la. ¡vanguardia hizo alto; esperando al centro que, se reunió con los vagagés gue conducian. á, las. dos; mu5 geres, formando un todo los tres Cuerpos. e Al punto destacaron un enviado, que] hiza e disforme bocina , despojo de los urus ó. bueyes salvages, de que. tanto: abunda, el Canton. de Uri, de, donde, .,se, dice 10MAR, su nombre. iy 4: oo e -- Piden la: Sn dijo.el, caballerizo.., . : 42 ña línea de los suizos,. con aire altivo y ame= nazador,. hasta que parándose. con arrogancia les dirigió. estas palabras: =-¿quién. SOiS vOSOtros, que asi Os atreveis 4 entrar armados 1 en una ciudad perteneciente á la: Borgoña? e Si Va E. lo permite, contestó el, Landam= man, le diré que estamos encargados de una mision pacífica, y que si venimos armados es para nuestra defensa personal. Las ciudades de Berna y de Soleure, los cantones de Huri, Schwitz, y de Underwal nos envian para arreglar con-el duque Cárlos de Borgoña ciertos asuntos importantes: == ¿Qué ciudades, qué cantones son esos? no los conozco: á' Berna sí; ¿pero desde cuándo Berna es ciudad' independiente ? : =- Desde el 2£ de junio de 1339, dia' de la > batalla de Lampen, contestó el Landamman. =- Calla, viejo arrogante, ' prorrumpió Ar=" chibaldo; ¿Ó crees que semejantes fanfarronadas' pasan aqui por buena moneda? Es cierto que hemos oido hablar de algunas aldeas y lugar-=" cillos , que se iusurtecciónarón en el' centro de los Alpes; sabemos. tambien, que habigndósó sublevado contra su señor á favor de sus montañas y desfiladeros, pusieron, emboscadas , ase- 28 sinando 4 algunos < caballeros” "que envió contra: ellos el: duque de Austria; pero nunca crei mos que'tán: miserables asociaciones, tan despreciables! “bandas de amotinados tuviesen la insolencia de llamarse Estados independientes, pretendiendo: entrar en negociaciones con un pa tan SEA como. el pili: de Bor= goña. a A ea 1 VI EN me permitirá que le recuerde, dijo: él Landániman.con grande serenidad, que las. mismas leyes de la caballería, ¿de que haceis profesion, “diéén: que'si el mas fuerte perjudica al mas débil, si el noble insulta al pechero, éste sol6 hecho debe destruir toda distinción eñtre ellos, y que el que ha cometido la injúria espacobligado'á “satisfacer al” ofén= dido del modo que él lo exigieres ay Vuélveteá tus montañas, villano ¿-Prorrompió Agenbach con altivez; vuélvete 4 cui. dar tus vacas y á asar castañas. ¡Qué! porque algunos tatones encuentren un asilo en las leñeras de nuestras casas, ¿les hemos de' sufrir por eso' que 'nos fastidien con su presencia asquerosa? No; antes los ed Aid con el pie. ona , ¿No 'S0mos” ¿de esas gentes á quienes se:ar- > ralla facilmente contestó. Arnaldo: Biederman. sin “alterarse; y si alguno lo ha intentado, Su, choque contra nosotros ha: sido. motivo de, su, caida. Olvidad por unsinstante, _nable. caballez, 10 3 ese lenguage altivo“y tan opuesto: á. ¿nues=; tras intenciones: pacíficas, poned en libertad, 4; nuestro compañero de viage, Philipson, el AS *merciante inglés, á quien habeis arrestado ile-. galmente esta mañana ; haced que, pague una suma. prudente por st rescate, que nosotros, daremos. al Duque, para quien, tenemos. especial” encargo, una razon ventajosa de su Eoher nadar en la Férette.. '. a E -- ¡Qué! ¡vosotros habiais des ser. tan genes, rosos ! esclamó Archibaldo en tono de.despre= cio?; Y qué gamas me daisde¿que lo hareis así PER psi -- Mi palabra; da palabra de un pa: que Jamás ha faltado á su promesa; contestó el mismo Landamman. : ¿e ¡Iosolente | prorrumpió. el, e obeaiiida ¿Cómo te atreves á imponerme condiciones? tienes osadia de ofrecer tu palabra, .como garantia entre el duque de Borgoña y.Archibaldo Von Hagenbach? ¡Sabe que no ireis 4 Borgoña , que bo allá será con las manos A ar Y ME Ñ RAR ai 4 E 7 atadas y con una cuerda: al «pescuezo. pp ¡Borgoña ala.....! E A Al punto. mismo/ “Jos solérdos se presenta= ron rodeando á los suizos. La muralla inmediata di A á la torre estaba guarnecida de hombres armados, y en las puertas y ventanas de las. ca= 45. sas se veian soldados dispuestos á tirar contra aquella pequeña tropa ; pero esta, aunque muy inferior en número , no manifestó asustarse nidesanimarse , antes tomó uva actitud defensi=- va. El Landamman se colocó en el centro, disponiéndose á forzar el parapeto de los carros: las otras dos líneas se colocaron espalda con espalda: para defender la entrada de la calle contra los soldados que quisiesen salir de las.. casas; manifestando en todo, aquellos hombres determinados, que sin una grande efusion de sangre no seria posible subyugarlos, aun cuan= do fuesen contra ellos fuerzas cinco veces mayores. muy sofocado'y cubiertó todo: de barro, el cual presentándose:al gobernador le dijo: que mientras que él se esforzaba, hacia algun tiempo, pas a detener á un prisionero que huia, los habitantes de la ciudad, le habian detenido y casi" En.este momento se vió llegar un soldado A > ed a a ahogado « en. el foso; y que en Aquel, momento Ñ los paisanos introducian al enemigo enla plaza, e Kilian, gritó el RAROS coge cuarenta hombres y. y corre. con ellos, 4 ld poterna del norte, «mata, “asesina, ó.precilpita desde. lo alto de las murallas á cualquiera que encuentres ar mado, “sea de. la ciudad ó de fuera. de ella , y déjame á mí, que yo haré pedazos áestos mi= seladios de un modo ó de otrow'.. Pero antes que Kiliam hubiese tenido tiem» po para obedecer las órdenes de su amo, se oyeron grandes voces á lo lejos que decian: victoria á los de Bále, viéndose llegar á: poco rato á1os jóvenes de aquella ciudad, 4 quienes habia hecho avisar Rodulfo, pues no distaban: mucho; tambien llegaron algunos suizos que habian se> guido de lejos á Ja diputacion con:el fin de prestarla ausilio en caso: necesario, y por úl= timo muchos habitantes de la Férette que obli gados por el gobernador á tomar las armas paz ra defender las murallas habiam aprovechado aquella ocasion para libertarse de'su tirania, abriendo á los de Bale, la: misma puerta pon donde se habia escapado Arthur. 0200001 La guarnicion, desanimada ya:al ver la fir= meza delos suizos; que parecian estar dispues= ] man, corriendo de una á 47 y tos ávno ceder, acabó de. desconfiar con tan inesperada insurrección ; 5 la mayor. parte de los soldados se prepararon á huir antes. que 4 pelear , y muchos se arrojaron: desde. Ja muralla al foso como único recurso para salvarse. —Kilian y algunos otros 4 quienes el amor propio no dejaba huir, impidiéndoles Ja desesperacion pedir cuartel, se dejaron matar en el mismo sitio, peleando con furor. % -En'medio de esta confusion el Landamman hizo que su pequeño cuerpo mo se moviese, prohibiendo á sus gentes el tomar parte algun en aquella accion, limitándose solamente á defenderse en caso de ser atacado. ¿=- No hay que Moverse, gritó el Landam- | otra línea. Adonde está Rodulfo , defender vuestras vidas; per no ofendais á nadie, Arthur Philipsoh no salgais de vuestra línea os digo, ¿== Es preciso que salga , contestó Arthur, que habia dejado ya Su puesto; es preciso que vaya á los calabozos en busca de mi padre, tal yez en esta confusion pueden asesinarlo, mien= tras yo me estoy aqui con los brazos cruzados. -- ¡Dios mio! teneis razon, dijo Arnaldo. ¡Cómo he podido olvidar á mi amigo! Voy f + y 48 a á ayudaros en: su busca Arthar, con tanta mos razon como que el tumulto parece vá á _terminarse. Señor abanderado, digno Zimmnerman, amigo Bonstetten ,' 'mantened en” sus filas á nuestros “soldados, que no tomen parte en esz te asunto, y que los de Bále, sean los únicos responsables de sus hechos; vuelvo al mo= mento. 281, decir esto siguió 4 Arthur quien ge acor= daba muy bien de aquellos sitios para poder encontrar sin trabajo la escalera que guiaba a los encierros. En la mesilla encontrarón á un hombre de malísima cara, que llevaba colgado en su cintura un manojo de llaves, lo cual in= dicaba la naturaléza de su destino. E “2 Guianos á la prision del comerciante in=- glés, le ep Artúr, sino aquí "mismo mueres. == ¿A cuál de ellos quereis ver? ULA el carcelero; ¿al joven ó al anciano? . -- Al anciano , contestó Arthur; pues el joven se ha escapado. á '2Entrad aqui pues, dijo el carcelero , levantando una fuerte barra que cerraba ut puerta gruesa. En el fondo de aquel calabozo estaba sentado el buen anciano, á quien levañtaron al ins * ; : 49. tante estrechándole. entre Suspbiazos; y escla=. ¡querido padre! ¡digno pies mio! cón. Pt E AA E p + eL Ns da ds EL a Bien, hijo mio, bien o Arnaldo, si como creo. «venis. vencedores, segun lo indi» ean vuestras armas y semblantes, mal si yenis á participar conmigo de la cautividad: 3 -- No temais nada, respecto á eso dijo el Landamman: hemos estado en peligro, pero n08 » hemos libertado por un medio singular: apo» yaos en mi brazo, querido huésped , la hume=, dad y el frio de este calabozo , ha entorpecido vuestros miembros) permitidme que os ayome á salir á parage donde esteis mejor. Í Un ruido repentino y semejante al crujido. de las cadenas , vino á interrumpir esta con= A a versacion: ; = ss .¡Desgraciados de nogottos | esclamó Arz _ thur, que reconoció al punto la causa de 0 ruido, el rd ha bajado la barra que cierta la puerta, ó se:le ha escapado de las manos, y hemos quedado encerrados 4 Pues la puerta solo se abrirá por fuera. ¡Ah infame carcelero! abre la puerta ó lo pagarás con tu vida. -- Provablemente no 0irá .tus Amenazas: y en vano gtitas y le dijo su padre; pero estais Tomo 111. 4 . 50 ES bien seguros de que los suizos doniigba; la ciudad, " deco sip =- Sin duda alguna, contestó. el Landis, y sin que por nuestra Bars se, E herido mi á un hombre. ii : -- En este caso, replicó Blcitaosr, los vuese _Xros Os buscarán bien pronto, mi hijo Y yO 5s0mos personas insignificantes, y tal vez no 5e notaria nuestra ausencia; pero vuestra persona es deniasiado interesante: para no ser notada vuestra falta cuando se haga la enumeracion, -- Asi espero que suceda, repuso el Lan= damman ; pero sin embargoO; no estamos aqui bien, Arthur, joven valiente, ¿no hallais' ale gun medio para poder forzar la puerta? Pero el joven, que ya habia examinado cuidadosa+ miente As. y la puerta , contestó que mo habia medio alguno, y que era preciso armarse de paciencia , y esperar el momento «de su libertad, -- palio, sin embargo, se Dánifesabál inquieto y algo enojado. de la poca actividad de sus hijos. -- Todos nuestros jóvenes , dijo, no sabien= - do si soy muerto ó yivo se aprovecharán de mi ausencia, para entregarse á-la licencia ; y st aun me parece' que: Rodulfo* se ha de tomar “poca pena: en que yo parezca Ó no: ] abande=" rado Zimmerman, el loc de Boustetten, que s se lama mi amigo, todos ie han abandonado y á pesar de que saben que la seguridad: del Mito” de ellos me es mas preciosa que la mia Propia, ¡Ay Dios mio l esto casi me parece una estratagema , y estoy por creer que aquellos jó> “venes insensatos han quérido deshacerse de un hombre, cuyos principios eran demasiado pa=' | «cíficos y demasiado arreglados para ser gratos 4 'unas personas que siempre estan soñando con. guerras y conquistas. sE mid Mientras que el Landaimman de cuya fren : te parecia haber huido la serenidad acostum= ; brada , hablaba' de este modo, temiendo que - sus conciudadanos se condujésen mal en su aus sencia, la mas profunda calma sustituyó al ruido tumultuoso que se habia oido hasta entonces. MESS 2 ¿Qué haremos ahora? dijo Arthur: yo' creo que se aprovecharán de estemomento de tranquilidad para reunirse y ger si falta aguno - Podia haberse creido que habían estado atechando al joven inglés para acceder á susdeseos, pues 4 poco rato Oyeron levantar la“barra Y / 58. so,que-los.dos. deslosos se ARPA de. la di á putacion. Es preciso que parta AROS Medio le gijo: emplea para. el caso. la, «dulzura ;. pero. deben. partir > Y Que:sea pronto: tu, padre está. . como hechizado, por esos dos buhoneros ingle=. ses , y solo escuchará sus consejos; y'bien conoces que. no. es Justo,que hombres. semejantes. den la ley 4_los honrados suizos;, trata, de re=; coger las alhagas de oropel que. les. han roba=.. do,.Ó 4.lo menos.lo que se pueda | Y haz ans. partan cuanto AOS a . Rudiger solo le.contestó e con un , movimien=- to, de cabeza, en señal de haberle entendido; y fue á ayudar 4. Philipson en los ¡preparatiz vos de. su marcha. El _pradente gmerciante, deseaba. por su parte. no menos que, Donner-, hugel, salir. de una ciudad donde todo era, confusion 5, y solo buscaba con, afan. la cajita, de zándalo. de que. se habia apoderado. el go= berpador, Rudiger Biederman, se encargó. al) 'punto de buscar con el mayor esmero aquella, preciosa, caja que era de esperar no fuese per=. dida, por. la misma razon del. poco valor. que, la suponian, los suizos. 5 por tanto » Se,registró; con el mayor. cuidado, no solo al difunto go- 59. poe sino á cuantos habian ES con él dei de confianza. De buena gana Arthur tabiáae Furtado: Alas eifilos momentos para despedirse: de Ana de, GBieisients pero aquella joven .no estaba: ya entre las filas suizas, pues sin duda duran=. te la confusion que habia sucedido á la muerte. de Archibaldo, y mientras que la diputa=. cion se reunia..en «la iglesia, ella sin duda se, habia refugiado en alguna casa inmediata; pues: no hallándose ya los gefes á la cabeza de aque=: la tropa se habian dispersado», buscando 10s* unos las prendas de que habian sido despoja=. dos los ingleses , y los otros habian ido á disfrutar los obsequios que á porfia les dispensa=: “han los victoriosos de Bále y los habitantes de la Férette. > La opinion general que Aominak entre ellos era que la Féretre , que por. tanto: tiempo habia sido considerada. como una barrera, para los suizos confederados y para su comer=. cio, debia ser ocupada con una guarnición capaz de defenderlos de la tiranía y de las exacciones del duque de Borgoña. y de sus comisio» nados. Por, todas partes se notaba la alegría “mas desordenada, y los habitantes de la ciu- , % 60 dad ofrecian sin cesar refrescos y comida 4 los jóvenes suizos, quienes se aprovechaban con sumo gozo y con aire de triunfo de las circunstancias, 4 cuyo favor debieron que se cam-' biase en un acogimiento tan benigno, la emboscada que la traicion les tenia preparada. ' En medióWde tanta confusion no era posible que Arthur abandonase á su padre, aunque no fuese mas que por algunos momentos: triste y pensitivo permeneció pues á su lado ayudándole en silencio á arreglar y colocar en 1á “mula sus maletas y fardos, pues los jóvenes “suizos habian conseguido recobrarlos, y se apresuraban con todo empeño á traerselos á su legítimo dueño; de modo que le costaba tra= bajo á Philipson, que por fortuna no habia sido despojado de su metálico, tenia gran di= ficultad para obligarlos á que aceptasen alguna recompensa proporcionada á sus servicios , la: cual ellos, segun sus sencillas ideas creian siempre superior al mérito del objero. no á que fuese con él á la junta de los gefes de h diputación que deseaban , segun dijo, ser Apenas habrian pasado diez minutos en es» ta escena cuando Rodulfo, llegando adonde estaba Philipson.le invitó del modo mas urba= 61 ¡Juminados con su esperiencia en algunas cuestiones interesantes, respecto á la conducta que debian observar en tan inesperada circunstancia. : | w= Cuidad de nuestros is icdha Arthur, y no os movais de este sitio, dijo Philipson 4 su hijo: no olvideis, os encargo sobre todo, el paquete sellado que me fue arrebatado de un modo tan infame 6. ilegal, pues es de la mayor importancia el volverle á encon” trar, , A Diciendo esto se dispuso á seguir al joven -Bernés, quien dándole el brazo: con la mayor confianza empezó á decirle á media voz: == Yo creo que un hombre prudente como vos no se decidirá 4 aconsejarnos que vayamos á presentarnos al duque de Borgoña en un momento en que precisamente ha de estar Acolérico por la pérdida de esta. fortaleza y “muerte de su gobernador; por lo menos supongo que tendreis bastante prudencia para no esponeros voluntariamente á naufragar con nosOtros; y asi no dudo permanecereis mas tiem- ¿po en nuestra compañía, dejándonos gozar las ventajas de vuestro amable trato. ; == Diré lo que mejor me parezca, contestó 62 el inglés, cuando sepa mas por menor las circunstancias que motivan: : dun se me' al parecer. ERA GAS Rodulfo dijo it salio entredientes, “y condujo á Philipsoná la ' iglesia. sin seca mas palabra. a Los cuatro tos se hallaban reunidos “en un aposento inmediato á la iglesia, que estaba dedicada al Apóstol San Pablo, Luego que llegó Philipson, y despues de un momento.de silencio, el AS le. dirigió estas palabras: pits e , “Señor Philipson, nosotros os tenemos por un hombre que ha viajado mucho, y porlo mismo debeis conocer las costumbres de=los paises estrangeros, y ne ignorareis el carácter de Cárlos, duque de Borgoña: ya sabeis que el objeto principal de este nuestro viaje es la paz con este príncipe 5 tambien sabeis lo. que acaba de suceder en este dia, lo que no dudo, habrá quien procure pintárselo con los colores “mas negros; en vista de todo esto, ¿qué nos aconsejais? ¿deberemos presentarnos al Duque: cargados de tan hominoso suceso, ó cregis que debemos volver á nuestro pais, y prepararnos á entrar en guerra con la Borgoña ?- 41). 63 oa ¿Y cuál es vuestro dictámen en este Lie ticular? preguntó el inglést 0 ; -- Están divididas nuestras opiniones, con= ¿testó el diputado de Berna. Por espacio dé treinta años he llevado: siempre la bandera dé Berna contra sus enemigos, y aun estoy disi puesto á llevarla contra las lanzas de los cabaMeros de Hainaut y de Lorena , antes que suz frir los insultos que podria ceciaci el pi al acercarnos á su trono.' -- Seria entregarnos á las garras del Leon, dijo Zimmerman , diputado de: Soleure, si nos presentásemos cg él; asi mi Le y es xs nos volvamos atrás. oo o q, A -= Si solo se tratase de mi vida , dijo Ro dulfo!, ño seria del dictámenderetirarnos; pero el Landamman de Underwald es“el padre de los Cantones Unidos, y ciertamente yO se» cría un parricida si consintiese en esponerle al “riesgo de perderla: "mi opinion, pues, es-qué _volyamos á Suiza, pa confederación tome una aptitud defenfivR 3" Brocas E ¿22 Mi opinion es del*todo: diferónes A dijo “Arnaldo Biederman, y no perdonaré á ningu= no, que por amistad verdadera! Ó aparente — ponga mi débil esistencia en balanza con yen= 64 ya A tajas de los cantones: Si seguimos marchando arriesgamos nuestra. existencia; en horabuenas “mas si volvemos atrás comprometeremos á nuestro pais con una guerra contra una de las principales potencias de Enropa: dignos compañeros, sois valientes cuando se trata de pe= lear, mostrad tambien que teneis no menos valor, y espongámonos sin reserva á los ries= gos personales que puedan amenazarnos, cuando en desquite podemos diria la q 3 nuestra patria. S pdas -- Mi opinion y, mi. yoto es en todo con= forme eon el de mi compadre y yecino:Arnaldo Biederman, dijo el lacónico diputado: de Sehwitz, Cms et ye vibs ie e Ya veis que. ouestras opinjones no se conforman , dijo .el Landamman á «Animas ¿cuál es la vuestra: 0... 0 AE - ¿== Primero quisiera saber, contestó Philipson, 3 qué parte habeis tomado en el asalto de una ciudad ocupada por las fuerzas del Duques y en la muerte de su gobernador? *- ¿== Pongo al cielo por testigo, dijo, el Laos damman, de que hasta el momento en que la ciudad fue tomada de un modo tan inespes rado , ignoraba semejante proyectos . 0d ¿== Y en cuanto fla: ejecucion del :gobernaW dor, dijo un veciño respetable de:la Férette; que tambien se hallaba: presente 7:05 jaroqué ha: tenido lugar en virtud. desentencia: -dadá por “tribunal ¡comperente , y v.quienel mismo -. Cárlos:duque de Borgoña ,- tiene que:respetars La diputacion suiza, mo: podia de:modo"algus. no retárdar ni:acelerar las e de sa fallos. A 0 da papal e -- Si esto es asi, dijo Philipson ¿yosi podeis probar, que ninguná: parte: habeis tomado -en unos sucesos que indudablenfente': han de: 114 - nar de enojoal duque «Cárlos mi: parecer eg ciertamente , que, prosigais. vuestro viages pul diendo estar seguros. de que aquel príncipe 9. É escuchará con justicia é vez lograreis una respuesta favorable 5. conozco imparcialidad , y tal muy bienal dúque-Cárlos, y¡aunone;atrevo 4 asegurar que le conozco áfondo; su: cólera. ses rá estremada al ver lo.que;/acaba de: pasarced esta villa, y no dudo que empiece por acusas E va ds ros y:pero-si despues de examinadas ¿todas Jas circunstancias de: estos Sucesos y: estais -eness tado de Justificaros de las, falsas, acusaciones, el convencimiento de su primer. herror, incli- ¿UT1y e *E pará la: balanza. en fayor Vuestro y. en Suyo caz.. y) Tomo III, 66 soy de uniacceso de severidad; vendrá quizás - á parar en una indulgencia sin límites; pero.es je Ppopsaes que yuestra causa i$e.sostenga ante eb ” Potes con firmeza, y. por medio de:una:per«W - sona que conozca «mejor-que: vosotros 'elilen4 g 'ortesano; Este fayor, yo os le hubiera podido hacer como amigo; sino me hubieran - despojado de un.precioso paquete:que llevaba para el Daque, el cual debia ser la Pear ¡de mi mision háciael. ¿e Pride > 20-Ese es un? pletesto bienales cad dija Donnerhugel, alfoido:al abanderado de Berna; . Pa de para. lograr. ¿de nosotros una indemnizacion 23 los géneros que-le han robados 0 00 camamolo ¿ El abanderado tuyo. sin duda por un moxw mento. la: misma idea , y asi le dijo al inglés» Le. ¡Amigo! ¡comerciantes “nosotros nos miraw mos obligados 4:indemnizaros si nYEstros mex dios alcanzan «para ello, «delas pérdidas: que habeis sufrido - «contando. “con” nuestra protec= - cion. O jo Cde OR SLIDES 2=- Y asilo: ApÍaInDs, dijo el anciano dipyra= do de Schwitz., aun: suena! hubiese de costar» nos 20 EspiAOS (1). aqi Vis DG . (1) El sequia moneda qe oro, “vale unos 46 ES y medio poco mas. ¿20 A EXE e A hole A <= Ningan derecho tengo» para*ser ir zado replicó Philipson, «puestocque -me separé de vosotros antes de haber? sufrido pérdida alguna; y si yo:siento haber-perdido“aquella-caja no es tanto por<su valor, material, el tual es sin duda «mayor de lo:que:podeis imaginar, como porque era; una espresioh de reconoci=* miento, queucierta: persona: muy. importante remitia al duque de Borgoña; «y estando: pri> viido de ella, temo:no encontrar en su presen> cia el crédito que desearia tener tanto por vos como. por mí propio , sin. aquella alhaja , y dl= rigiéndonre:4:él como. un simple viagero., me es impasible] 'hablar como lo “hubiera hecho, si. hubiese podido romar en'boca el: nombre. pesa sugetos que me hicierón elencargo. 0000 :-- Ese: importante paquete, replicó el Es damman,-será buscado con todo cuidado y se os entregará asi que se halle; por do queá nosotros toca,-no hay-un suizo que pueda conocer su valor yy 251 sitha caido.en manos de alguno de nuestra comitiva, bien pronto lo presentará. como una e de: y valoro ip. e EEES E =- Cuando decia esto, Dira á la puerta: ¡e Rodulfo, que era el que estaba mas cerca, pre- us | | poder ofreceros una audiencia particular con - €l Duque, en la que podreis hablarle franca= mente E ARESDRs y cuando se trata de ase=, y gurar. la paz. 4 losapueblos cristianos, me en= cuentro dispuesto 4 desafiar todos los riesgos que pudieren amenazar á mi persona. + 0: = No digais mas, amigo Philipson , replicó | el Landamman, no dudamos de vuestra fé, y ¡desgraciado del que no vé su divisa marcada en vuestra frente! iremos pues á la corte de Cárlos, dispuestos 4 aventurar nuestras vidas, antes que dejar de cumplir la comision de que estamos encargados; el que no arriesga su vi= da sino en: batalla campal, solo tiene un valor á medias; otros riesgos hay, no meños honro=- sos al qne los desprecia, y-puesto que elintes res de la Suiza exige que nos esporgamos, nin=- guno de nosotros dudará en aventurarse. - 2 Los demas miembros dela diputación, ma=- nifes taron que. asentian , con un movimiento - de cabeza; el consejo:se saparó, yya no se pensó en otra cosa: ds «en disponerse chal ena. Md Hogar] TETORO A A go A uf asias AR e. EA add AS y > CAPÍTULO ur HERA a e Spee EA DOS eri He > El Sol aproximándose al poniente — > c —Heria yá con sus postreros:rayos ER LR - El Jado de las rocas de moho llenas, => hn É Y del Rhin e la corrientes 00 Mt IE ras . Ar < e EE a mg ao: so el E A E IA AR á ' : AA - Y +4 PS mi et E ES PUE A 3, de Mo ¿q e de as AO Pia PA O A e 7 hy EA bes o + Los Art: suizos Osetia entonces al comerciante inglés: sobre todos sus movimientos 3 por tanto, les animó á que hiciesen su viaje. con toda celeridad ,':4,fin de. que lle> —gasen los: primeros á dar. cuenta: al Duque de los sucesos que acababan: de. pasar en la Féret- “te, evitando de este. modo. los rumores poco favorables, que pudieran llegar á sus oidos, acerca de sw conducta: en aquella £ircunstan= * cia. Philipson les encargó tambien que despidiesen la escolta, pues las, armas: y número. de hombres que la componian podian dar. motivos de desconfianza, y para la. defensa no era 76 ; bastante fuerte”; por último , les aconsejó que se dirigiesen á Dijon ó 4 otro cualquier sitio donde se hallase entonces el Duque, á A ' radamente y á caballo, ab: Sin embargo, esta proposicion pls tó una oposicion invencible de parte del individuo, que hasta entonces se habia manifesta- : do el*mas asequible de los diputados, y por decirlo asi el eco de la voluntad del Landamman. Aunque Arnaldo Biederman declaró que se conformaba enteramente con ¡el parecer de —Philipson, y que era muy conducente el di putado Bonstetten se opuso abiertamente; _ pues decia que jamás le habian fallado sus piernas, que siempre Je habian servido bien para transportarse de un parage á otro, y asi que le'era imposible decidirse á caminar á cas ballo. Como se le vió obstinado en este pun= to, se decidió definitivamente, que marcha rian delante Jos dos ingleses, haciendo su via= je con la mayor celeridad posible, y que Phi=" lipsón informaria al Duque de cuanto habia visto por sus propios ojos en la” toma de la Férette. El Landamman le aseguró además; que remitiria por medio de un hombre de con: fianza", los pormenores de la'muerte del go= 77 bernador, y que cs persona que me-, reciese ser. creido del Duques... e me: Adoptado.que fue este pla Philipsowva ase-= gus 4 los diputados que: esperaba lograr una audiencia particular de Cárlos en el momento que legaséi pa hasi unidas AA == Podeis contar;con mi mediacion, iañadió; la cual procúraré hacer tan estensiva cuanto: alcancen mis.facultades; y en verdad que.naz die mejor que yo puede testificar la crueldad, y avaricia del:malbadado-Archibaldo., pues he estado tan' próximo á ser su.víctima;: pero em cuanto á.sujuicio.y ejecucion nada. sé, y. por, consiguiente nada puedo decir, en el particu= lar ; y como esprobable que el. duque Cárlos: me pregunte, en el asunto, y.cómo se hizo aquella justicia:sin.contar con, pinguna autori= dad ni ley, será: conducente me informeis de: todas las razones.que pensais presentarle en semejante materia, que no deja de. ser impor= MANERA EA UE ssbiíció: A E 7 AAA del mercader hizo. nacer, alguna perplejidad en el ánimo. del Landam-, man , quien, mostrándose dudoso. y Mamando aparte al inglés, Je dijo en voz: baja: ¿.- Amigo mio, los arcanos son en. general 78 como-Jas nieblas espesas, que“ocultan lo mas hermoso de la natoráleza: cuando mas déseaW mos verlo; ya habeis visto el:modo'con' que Hagenbach fue degollado ; "nosotros por:nues> tra parte cuidaremos de hacer saber al Duque; en virtud de qué autoridad se hizo aquella justicia: esto: escuanto puedo deciros per: ahora, y os entargo:que hableis:lo menos qué podais en el particular SU la evitas ins convenientes. - E, A a. 2 Digno Landaniman; dijonels bobléoys del mismo modo que: vos aborrewco:los: hechos 05% Curos-, tanto por"mi*carácter: como por espirid tu'de: patrias” 1607 'Obstante, tengo: tanta” cona flaoza-en vuestía honradez y: franqueza, qué espero sereis mi guia en tan eritivas icircunsa tancias, como! Josfuísteis enmedio de las niez blas y montañas de vuestro pais mataly en uno y otro caso estoy decidido-4:coricederos una confianza sin límitesy pues cofiozco vuestra'saz g didad y permitidme, sí, que os encargué que las espliciciónés que debeis enviar al-Du= qúe'sean breves y pronto'; siendo asi me'lí2 sonjeo de que mi “escaso crédito: cerca! del Duque, podrá inflnit bastante: en vuestro faá yor, y ahora'nos sépararemos , danque don la ” 78 esperanza de volvernos:á:réunir' bien pronto. Philipson fue ensbusca de su hijo, 4 quien Pe alquilase. caballos. y. buscase:una guia - que:los. condujese: cón. prontitud: á presencia del: duque: de Borgoña: Por las noticias que pudieron adquirirse de algunos habitantes:de: la Férette,. y principalmente de los soldados, supieron los: ingleses que:Cárlos «se hallaba ocupado bacía.alguh tiempo en tomar posesión de la Lorena, 'y:que temiendo-las intenciones poco amistosas: del emperador de. Alemañia y del duque:de Austria y habia juntado 4' las in= mediaciones de Estrasburgo ¡una considerable parté desu ejército, :4:fin de: estar «pronto reprimir:toda tentativa de parte de aquellos príncipes y Ó de las ciudades libres del impex tio, para detenerle en el:curso de sus conquis2 tas. En aquella época 'merecia bien el duque Cárlossel renombre de Temerario ; aunque los ingleses le-apellidaban eltatrevido pues cer= cado de enemigos, eualsioble Leon que se ve perseguido: de los cazadores,'se hacía respetar por su actitud imponente mo solo de los prin= cipes' y estados que“acabamos de citar, sino tambien del mismo Reyde' Francia, “tan po= deroso como él, y mucho:mas político. 80. Nuestros dos viageros se encaminaron pues. hácia el campo del ¿duque «de Borgoña, ocupada da «mente “de cada: uno en profundas y melancólicas reflexiones, sin que ninguno pusie= se mucha atencion; por Ja misma! caosq,¿ en la situacion del otro: caminaban absortos-en sus pensamientos y mas silenciosamente.que lo habian: hécho otras veces. El honrado carácter de Philipson, Su tespeto á la probidad.del nos ble Landamman, y su reconocimiento. por la hospitalidad ,:que le habia dispensadoy le ha= cian mirar como propia la causa delos dipu= tados suizos, y asi mo:se arrepentia de los ofre» cimientos que les habia hecho; pero» cuando traia á.sumemoriasla naturaleza: é.importan= cia del asunto” personal ¡que tenia: que: tratar con an. príncipe imperioso, altivo é iracundo . no podía menos de sentir que las circuñíátan= cias hubiesen de. mezclar:su comision 'particu= lar tan interesante para él y. parar sus' amigos; con la de unos hombres 4 quienes el.dugue de, Borgoña habia de mirar. con tan: malos. ojos, como Arnaldo Biederman y sus compañeros, y por mucho que fuese:su reconocimiento, por la buena acogida que habia recibido en Geirstein le era seosible el recordar que la necesidad le | | A Es hubiese obligado 4 a' apróvecharsé de aquel favor. | “Las idéas de Arthur: no Erám mucho inás satisfactorias; se hallaba nuevamente separado del objeto hácia ebcual, y “como á pesar: suyo se dirigian: «todos sus pensamientos, y “esta $ gunda separación 1 “habia acaecido cuando se: E llaba de nuevo obligado * 4 mayor reconoci miento, y en la ocasiontes que' 'ciertas Cira 7 cunstancias misteriosas habian “exaltado su 114a - ginacion fogosa: », Cómo dónciliar el carácter de Ana de Géterstein, 4 quién siémpre hábia conocido dulce y franca y. séncilla, con ell de 1 hija den un mago, y. para” quien la noche erá Como el claro dia, y un óscúro calabozo cerrado con fuertes barras de hierro, franco EN ble como el pórtico de un semplo! abs s0 edintificarse;, dos seres ta diferentés, 105 date aunque evéstidos de las elena prdhdao uno era “cuerpo ) teal, cuando el otro parecia 5d1b * una sombra", 4 quien le “era 'permútido dejarse ver entre log demas seres vivientes?.."¿NO' a habia de volver 4 ver? ¿No lograria jamás; cit - de su propia boca la esplicación de aquellós mis terios, que de 1 in -modo“tan singular se enlázal ban entre sí? "Tales erat”10$ penstmientos” giñe ocupaban la mente del joven'iriglés, lo que Te Tomo 111. 6 y 82 impedía interrumpir 4 su silencioso padre, no Menos agitado que él, Agr: con ideas. tan diversas. Si cualquiera de los dos viageros, hubiera tenido su espíritu dispuesto á recibir ¡ impresios s agradables, nada como el pais por donde Mrabes: hubiera podido ofrecérselas. Ca> mipaban por la izquierda del caudaloso Rhin, <uya rivera lana y unida, presenta á la vista ya pais ameno, pues la cadena de los montes de Alsacia, que sigue la misma direccion. no se - acerca tanto que pueda alterar la superficie unida del yalle que media entre aquella y las márgenes del rio; el cual precipitándose con fuerza, rodea las rias 4 las que parecen querer - Oponerse á su aso; ¡espectáculo á la verdad el mas imponenél y Inagestuoso que puede ofrecer la naturaleza: la orilla derecha del Rhin es- + tá coronada de numerosas montañas pobladas de Árboles, y cortadas por valles frondosos, lo que constituye el pais conocido con;el nombre de bosque negro, del, cual se cuentan tan som» brias superóticiones. No obstante, aquella co marca, presentaba objetos de terror, los anti» guos. castillos. que se encontraban de trecho en trecho, las márgenes del rio, ó en las imedia= 1 83. ciones de los torrentes y riachuelos que desaguan-en él, no eran entonces ruinas pintores=. cas las cuales se han hecho: Interesantes por la historia de sus antiguos. habitadores ; ; eran en todavia yerdaderas fortalezas inespugnables al parecer, que poseian los caballeros“aventureros de que ya hemos hecho mencion. Los riesgos á que esponia la proximidad de aquellas for= talezas, solo podian téher lugar en la orilla de= recha del Rin; es decir, por el lado de la Alemania, pues la anchura y profundidad de aquel impedia á estos merodeadores á hacer i incursiones en la Alsacia. Pero la orilla izquierda , en la mayor parte de la cual, egercia su dominio bajo diversos títulos el duque Cárlos , estaba protegida porgnagistrados ordinarios, apoya-= dos con numerosas tropas pagadas de las propias rentas del duque de BorgoEss pues al modo que Luis su rival, yá instancias de otros. príncipes de aquella época, habia eonocido que el sistema feudal, daba á los vasallos cierta independencia que podia ser dañosa; por lo que habia creido mas prudente subsistir en su lugar un egército permanente, cofhpuesto de compañías francas , Ó de soldados de profesion cuya mayor parte venian de Italia y consti- 90 recha del Rhin, para'lo cual debemos atra= vesar este rio por el sitio: llamado Kirch- » hi añá que está al Otro lado, +00 is -- ¿Y piensas tú del: mismo modo , RriRR -- Apostaria cof mi propia al acerca de la oa LESARER OVER? OALRRIAO: == ¡Qué! ¿Porque Wrtita*ulnén acaballo, y porque tiene talle airosó ha de ser creida ? Ese modo de juzgar es propio de un joven, y sin. émbargo mi corazón austéro , con toda su cir= cunspeccion, se inclina fuertemente á'seguir ese consejo. Si' en este pais se sabe nuestro secreto, ha de habér sin contradicción , muchas personas dispuestas á creer que puede resultarles un beneficio si me impiden el lle= gar á ver al duque de Borgoña; y por tanto prontas á emplear al' efecto. los medios mas violentos; y ya sabes con cuánto gusto sacri= ficaria mi vida por cumplir mi comision; por tanto, Arthur, debo decirte, que me pesa del poco cuidado que he puesto hasta aqui, para asegurarme los medios de cumplirla; por efecto del deseo natural que yo tenia de conservarte á mi lado. Dós caminos tenemos para ir 4 la Corte del Duque, y ambos igualmente peligrosos é inciertos; deberemos seguir á ese EARL. TUI TEA RR PP... 91 guia, contando con su dudosa fidelidad, ó pa= sar á la otra orilla del Rhin, atravesando des= pues este rio entEstrasburgo. Quizás son ¡guales los riesgos en ambos lados; péro conozco que es de mi deber disminuir el riesgo en que estoy de no poder ejecutar mi encargo , haciendo que paseis á la orilla: derecha, mientras que yo prosigo mi viage por el lado izquierdo: de este modo si 4 una de nosotros le. sucediese algo el'otro podrá evitar el peligro, y cumplir la importante comisión de que" estamos encargados. CE Mg : ¡Ah! padre mio ! ¿cómo Pe dbieaecirpa siendo asi qn imposible ejecutarlo sin dejaros solo , y espuesto á luchar con tantos riesgos y dificultades, en las cuales al menos tendré el placer de ayudaros, aunque mi: au= “$ilio sea de tan poco valor? por grande que sea el peligro que” pueda amenazarnos en citcunstancias tan críticas, ciao alicia a el consuelo de estar juntos. * É =- Arthur) querido hijo mio, sdpatarind de tí es partirme “el corazon ; pero el mismo de* ber que nos manda esponernos á la muerte nós - obliga tambien con sm ponia á no ceder 4 muég* ¿ae A = Ñ p A + 92 : tros afectos de ternura... es menester que nos SEPELIO ri cn Us ri 77 En este caso y: esclamó y vinamente el hijo, concededme. por; Jo menos..una.cosa: vos. atras vesareis. eRvRlia y: 70 proseguiré mi sriaja 7" Y por qué q dla tomar. 50, el camino del la.derecha.mas,, bien que continuar este? sn, . Porque « como ya os'he dicho, antes, estoy “seguro de la buena fe de aquella joven, A Arthur con A AR An =— ¡Todavía! ¿y por. qué: se 9 de nea tanto. pra cogi => joven? Tal confianza se la concede siempre la juventud, á quien le parece hermoso: y agradable, ¿0 la conociais ya? ¿T20¿Qué quereis que.os responda, padre mio? ha, mucho, tiempo que estamos. distantes del * trajo. de os, ¿caballeros y de das damas 5 por tanto., parece natural.que. 4.toda. persona que - nos.recuerde Jas obligaciones de la «caballería, la, concedamos. aquella - confianza. natural que rehusamos, Em Jas, Personas que. como ese vagabundo, no inspiran confianza alguna... ji >7 Semejante; idea, podrá: convenir, Arthur, bu aspirante 4 Jos: honores de. la: draballecias: E LN PI RE ad PO RA E A A A sp > Pia A 93 el cual bebe en los romances de “lós trobado2 res cuanto-se figura en los sicesos y: vida! de los “caballeros 3Pero es cosa' muy ridícula para un joven que como tú ha-vistoya" cómo se conducen los: asuntos: en este mundo, “Te digo, y quiero que COnOzCas la verdad: mas sinceridad y buena fe se: encuentra “en la cabal ña del Landamiñan que en la corte mas florel ciente de cualquier “monarca, ¡ Ah! el espítiti fuerte del hoñor'y la buena fe-ha desaparecio do del corazon de los caballeros y donde segir palabras de :Juan, Rey de“Francia; deberia aubsisda: cuando hubiese sido: desterrado de todas las: demas clases de lasociedad;" pes ¿== Sea como quiera, padre mio, 0 0 me concedais esta gracia: si hemos: de sepas Tarnos, seguid la orilla derecha del Rhin3'pues estoy convencido de e es pa camino mas sé: A DR o o -- Pues si es el mas AS le Ponts sú el eso "mismo es una razón para que yó no trate de esponér al/riesgo-tu vida, que se puede décirempieza “ahora, cuando. 14 mía acaba. No; hijo mio, no. ' dea: £ ¡Pero padre mio! esclamó Arthur con voz fuerte, hablando asi olvidais cuánto mas im- 94 l portante es vuestra vida que la mia y para po= ner en práctica el proyecto que tanto tiempo hace teneis formado , y que está. 4 punto de eumplirse. Réflexionad que yo no podria sino imperfectamente cumplir vuestra mision; pues ni conozco al Duque ni tengo credenciales paz sa lograr su confianza. Verdaderamente podria decirle lo mismo que vos; pero me faltarian motivos de crédito, y por consecuencia vues> tros proyectos, por cuyo éxito esponeis vues= tra vida, y. aun desafiais á la. muerte en este momento, no podrian menos de malograrse. en mis manos. - ) de -- No-te canses en querer variar mi resolu= codi: persuadirme á que mi vida sea mas preciosa que la tuya; y lo que únicamente me haceis recordar, es , que tú debes llevar el co. lar, como prueba de "nuestro encargo, y no' yo. Si consigues llegar á la presencia del duque de Borgoña, la posesion de esta joya te será. indispensable, si has de lograr ser creido, Yo.no la necesito tanto como tú; puesto que puedo: citar otras circunstancias , que añadirán fe á mis palabras , si pluguiese al Cielo que hubiera de quedar solo para, Burn tan importante mision; ¡ojalá no suceda asi! No a : 9; olvideis que á. la primera ocasion que se presente has. de atrayesar el Rhin > dividiendo tu marcha de modo que vuelvas 4 pasar el rio por Estrasburgo, donde preguntarás por mí en la fonda del Ciervo-Alado yla cual es bien CO» nocida en aquella ciudad , y por tanto fácil de hallar: sino consigues e nada partirás al punto en busca del Duque, 4 quien darás este paquetito;, y diciendo esto puso entre las ma- -nos de su pil, con el Mayor cuidado, á fin de que el. guia no lo echase de yer la cajita gue contenia el collar de brillantes. ó -- Bien sabes lo que debes, hacer despues, continuó _Philipsdn, solamente te ruego que por el deseo de saber de mí, no retardes un so» lo momento el cumplimiento de este deber, Entre tanto prepárate para despedirte de mí, de repente y con tanta resolucion, y confianza, como cuando -marchabas por las rocas de la Suiza, enmedio del uracan. El mismo Señor vela sobre nosotros que velaba en aquel dia, A Dios, mi querido Arthur , pues si esperase para despedirme el momento de la separacion, casi no tendria valor para pronunciar esta terrible palabra, y no quiero que tus ojos vean mas que una lágrima, que inspirará el dolor. Ae pena: que “atompañaba 4 esta anti cipada despedida, era “sincera” y '“profunda por ambas Ligia y aún en los” primeros momen= tos no se “acordó: Arthur de la consoladorá idea, de que prováblemente se. hallariá prote= ido” por aquella mugór singular, cuya memo= ria no le abandohabá Jamás. Es verdad, que 1á belleza de Ana; y ef modo estraño cón que se habia, presentado 4: su vista: “aquella mañana) habian sido el objeto” principal ide sus disent- $055 pero ¡ina nueva idea, escluia” entonces. 13 todas las demas; y eta el NS separarse en un momento del' peligro, de un padré: que por tantos títulos merecia: poree Su o y gdse pl 0 2 AO Le riño. Moda el padre cifulo Md lágrima que s su carácter estóico no pudo detenér, y co- - mo si temiese debilitar su resolucion, “abaridó? nándose á la ternura pateroul, 1imó 31 “buen Bartolomé y le preguntó. si discabaiC3no! mu cho de la barca de Hanz. es “-- Como cosa! de uña milla, contestó el guis. El inglés le preguntó en seguidas” con qué motivo se habia “edificado en aquel mismo. sitio úna ermita dedicada 4 la Virgen USantisit ma; á lo cual lecontestó Bartolomé) diciénz rior A 97 dole: que un barquero anciano, que tambien era pescador y se llamaba Hanz, habia vivido largo, tiempo en aquel sitio, det probeia á su precario alimento, pasando en su barca de una á otra orilla á los viageros. La reiterada desgracia que tuvo :de perder sucesivamente dos barcas, que fueron sumergidas en las corrientes caudalosas del Rhin, y el temor que inspiraron á los viageros estos accidentes repetidos, empezaron á disminuir considerablemente los productos de su industria. Como buen católico que era este anciano, volvió los ojos en su afliccion á la religion consoladora ; púsose á examinar su vida pasada, tratando de inquirir qué delito podria haber cometido, que fuese origen de sus presentes males. No tardó en re . cordársele, que en cierto tiempo, y un dia que estaba el rio mas agitado de lo regular, se habia presentado para que le pasase en su barca un religioso que llevaba consigo la imagen de nuestra Señora, destinada, segun él dijo, para la ermita de la aldea de Kirch-Hoff, situada en la otra orilla; con el fin de espiar esta falta, Hanz se sometió á una vida penitente; pues no dudaba que habia hecho mal en tener tan poca confianza en el fav”” de la Vírgen Santísima, Tomo III. : 93 por cuyo medio ningun poder hubieran tenido las aguas embravecidas del Rhin, y con su au> silio Hubiera superado la fuerza de la corriente y pasado al religioso, que decia no poderse deteñer. Al mismo tiempo el anciano empezó á tener el mayor cuidado de no rehusar sus servicios 4 ninguno que se presentase, queriendo de este modo espiar la falta de que se consideraba culpado; y asi noche y dia pasaba á todo viagero que solicitaba atravesar el rio, Pasando una vida tan edificante, Hanz, halló un dia á la orilla del Rhin, una pequeña imágen de nuestra Señora, arrojada sin duda por las aguas, la cual le pareció precisamente la misma que llevaba el religioso que rehusó pasar en su barca á Kirch-Hoff. Cogióla pues con reverencia y la llevó á su cabaña, colocán= dola en lugar preeminente. | Al dia siguiente supo Hanz, que por un efecto de aquellas contiendas feudales, tan comunes en aquellos tiempos, Kirch-Hoffyghabia sido sagueada y destruida , sin que se” hubiera podido libertar ni siquiera la iglesia y sus imágenes, de las cuales la de la Virgen Santísima habia caido ó sido echada en el rio. La devoción del pobre pescador le sugerió | | la noble idea de convertir su habitacion en una ermita pata colocar en ella el sagrado simulacro, como en efecto lo verificó, 4 pesar de sus cortos medios; y. asi abandonando su profesion 4 manos mas jóvenes y robustas, se dedicó al culto espiatorio de aquella venerable efigie, que denominó con el propio nom=- bre de la barca, que habia sido el instrumento de su agravio y de su hallazgo. > » 0 A RA 105 Entonces aquel mismo hombre respetable por su fisonomía, le contó como el guia que habia traido era un hipócrita, falso y traidor, que queria detenerle en aquel lugar para dar tiempo á que llegasen sus compañeros, y consumar su iniquidad. 4 Cuándo decia estos vieron partir de la ri vera una ligera barca en la que se veian dos ó tres hombres trabajando contra la corriente; pero luego que hubieron desplegado la vela, tomó un rumbo sereno trazando una diagonal sobre la superficie del rio. ¡Bendito*sea Dios! dijo Philipson, pues sabia que aquella barca, conducia á Su hijo fuera de los riesgos á que él mismo estaba espuesto, «=- Todos los hombres tienen motivos para dar gracias. al Ser supremo á cada instante por los beneficios que de él reciben; pero vos Philipson, dijo el anciano, teneis mas fuertes razones que otro para estar agradecido. : -- Estoy muy convencido de esa verdad, pero ahora quisiera me digeseis si la sabeis, cuál pudo ser la causa del riesgo de que o ES librarme. -- Ni el emod ni el a permiten que 05 106 : haga una larga esplicacion: baste deciros que ese infame que os acompañaba es bien conoci=. do por-su refinada hipocresía; el cual hallán= - dose presente en el momento en que el joven suizo hizo le entregase el verdugo la preciosa joya que Hagembach os habia quitado , concivió el proyecto de robágosla , y asi se encargó de guiaros á Estrasburgo , deteniéndoos en el camino hasta tanto que pudiese juntar un número suficiente de malvados, como él, para ata» caros con ventaja, pero afortunadamente sy «proyecto ha sido vano, Pniipe9n mas y mas convencido del TeCO= > nocimiento debido al Supremo Hacedor, entró en la capilla para dar gracias á Dios y á su Santísima Madre, patrona de aquel lugar, donde se habia visto libre de riesgo tan eminente, Despues de concluido este deber, anunció á aquel respetable anciano , la intencion que tenia de seguir su marcha, -- No es mi ánimo deteneros de modo alguno, le dijo aquel, antes quiero acompañaros una parte del camino, pues tambien voy á ver al duque de Borgoña, >: -- Vos, esclamó el inglés, con la mayor sorpresa; pero yo tengo que ir apisturmoo prosi- , 107 guió, y vos tal vez, no querreis salir de una marcha regular. nd -- De fingun modo, añadió el anciano, yo tengo buen caballo, y prefiero caminar de prisa, ¿pero no traeis bigage? : . == El comerciante le contestó que traia un caballo y una mula cargada de efectos de su comercio , cuyas caballerias habian quedado junto á las chozas de los barqueros , pues Arthur no habia querido llevar, consigo los fardos; á fin de que su padre ho careciese de cuanto iba en ellos. > j + Entonces el que parecia hermitaño llamó 4 un criado suyo á quien mandó le dispusiese el caballo, y se preparase él tambien á seguirle. Philipson fue á buscar su caballo. y su mula, preparándose tambien á partir con su nueva compañía. y Arregladas las cosas de este modo , Se pusieron en marcha los nuevos viageros, guar» dando todos el mayor silencio; como si cada uno desconfiase del compañero. En fin al cabo de media hora y antes que se hiciese noche llegaron á una aldea donde el anciano manifestó á Philipson que debian pasar la noche, A qe y 108 " Alojáronse en una posada que el criado imdicó 4 Philipson, aunque ni él ni su amo £ntraron en ella. E > o A A 109 CAPÍTULO V. Alma de cántaro. ¿no vés dónde pones los pies? No puedes vivir un momea- : to: que no sea quien soy si no pienso 1.2 Criado. ( que el romperte la cabeza seria una obra tan meritoria, como el soplarse una botella, Ven acá, y permita Dios que te vea ahorcado cuanto antes. Hazme el favur de prestarme tu linGadshill. «terna: parameter mi caballo en la cuadra.* A" a . 2.0 Criado. Poco á poco yo se una jugada que vale por dos de esas. Gadshill. * Préstame tú la tuya, anda. , ¿Pues Hb E podias haberlo dicho? a Criado. < Prestarte mi linterna, antes ciegues que tal veas, ” Shakespeare. de El erpíritu de cultura habia introducido ya eo las posadas que se hallaban en Francia, 110 aquel acogimiento afable y cortés, de que habla Crasmo en una época posterior, al compararle con la frialdad austera con que eran recibidos los viageros en los mesones de la Alemania. Philipson pues esperaba ver correr á él, á un posadero cortés y charlatan, á su muger y ásu hija llenas: de dulzura , de alegria y coquetismo, un criado afable y ligero, y á una criada oficiosa y risueña, como sucedia en Francia, donde ademas se encontraban cuartos separados para cada viagero; mas todas estas ventajas, eran entonces un lujo ignorado en Alemania; y en la Alsacia que es donde esto sucede hubieran sido tenidos por afeminados los viageros que hubiesen manifestado desear otra cosa mas que las "provisiones absolutamente necesarias, y aun. de estas no se hallaban superiores, ni en abundancia á escepcion del vino. Viendo el inglés que nadie salia 4 recibir= le, empezó á dar voces: por último se apeó del caballo , y empezó á dar fuertes golpes á la puerta de la posada; pero tardó bastante en ser respondido; hasta que abriéndose una pej queña ventana se dejó ver un viejecillo., preguntándole qué queria, con un tono gue indi- 111 ehba mas bien pesar de ser interrumPido, que placer por la llegada de un nuevo huésped. ¿No es esta' una posada ? preguntó Philipson. Sí señor, contestó el criado, con poquísimo agrado, é iba á retirarse de la ventana, cuando el viagero añadió: en este caso podgé alojarme en ella. Entrad, contestó sucintamente el criado. Decid á alguno que baje para tomar mi caballo, prosiguió Philipson. No hay ninguno que tenga tiempo de hacerlo, cuidad vos mismo de vuestras bestias lo mejor que sepais, dijo el mas impertinente de los criados. ¿Y á donde está la cuadra? preguntó el inglés cuya prudencia y serenidad era ya casi superior á la flema de los alemanes. Pero el buen viejo que parecia tan econó mico en el hablar; cómo si le sucediese lo que - cuentan de cierta princesa, que cada palabra suya era una moneda de*oro, alargando la mano y sin despegar los lábios ,¿indicó al viagero una parte del edificio que mas parecia bodega que cuadra, retirándose al punto de Ja-venta= na. que cerró con gran fuerza como si estuyiese lleno de enojo. Philipson, aunque disgustado con bemopiñe te acogida, Nue hacer de la necesidad 112 virtud, Y asi condujo-sus dos caballerias hácia la puerta que se le habia indicado alegrándose mo poco de ver la luz que se descubria por las rendijas: entró en una pieza abovedada que se asemejaba mas bien á un calabozo, y en la cual aunque toscamente, se encontraban pesebres pa» ra el ganado, y aunque estrecha era muy larga la cuadra, á cuyo estremo opuesto vió dos Ó tres hombres ocupados en arreglar y dar de co_mer á algunos caballos. | El mozo que daba las provisiones era un pobre viejo, y cojo, que no se movia de su asiento sino para pesar el heno ó medir la ave- “na, que le pedian los viageros, y esto lo hacia tan detenidamente y con tanto escrúpulo aque parecia que contaba los granos; por tanto no se movió aunque vió entrar al inglés, ni menos manifestó deseo de ayudarle. 19 Respecto á la limpieza, esta caballeriza, se parecia mucho á los establos de Augias, y sin - duda hubiera sido une espedicion digna de Hér- “gules, el ponerla en estado de que no sintiese incomodidad la vista ni el olfato, Facil es.de conocer , el disgusto que esperimentaria nuesE, A Pero sus compañeros , es decir , el caballo y la mula, no participaron desu pesar, - ' Uña 113 antes bien se dieron prisa á tomar posesion de lós dos -pesebres que encontraron mas cerca; aunque no tuvieron ambos igual! fórtuña, pues un palafrenerodescortés , dando un ba lari gazo ála mula, la dijo, esto es para que aprendás á no hacerte dueña de un sitio que está destinado para Jl pit ia baron de ce sheim, dad As pe ; Jamás tuvo tanta «dificultad en reprimirse' el comerciante inglés; pero. viendo la poca uti Hdad que podria resultarle de entrar en contestaciones con un hombre: semejante ,- calló Philipson, y apartó al animal de aquel sitio de donde sele habia echado con tan poca cori: tesia, dirigiéndose despues 4 darles el necesal 'rio alimento. Concluido esto, el comerciante' preguntó al pozo si 1 dejar alli sus pis qe e 13420 q con seguridad. -- Bien podeis dejarlos, si quereis, “contestó aquel, pero lo mejor será, para que esten seguros, que os los lleveis , y asi no habrá motivo de temer que alguno los vea y los agarre. Dicho esto , dió avena al comerciante, y cerró su pico sin que todas las preguntas que, le hizo el inglés fuesen capaces de hacerle ha- | blar una sola palabra, Tomo II, 8 «O. 120 malo, que Philipson no hizo mas que probarlo y separar al momento el vaso de sus lábios, haciendo un gesto que no hubo de agradar al “mesonero , que:estaba sentado á la cabecera de la mesa, en una silla mas alta: que las demás; y asi le dijo al inglés: -- ¿parece,"señor mio, “que este vino no os a RN O -- Como vino, ciertamente que Ag med “como vinagre me parece escelente, Esta chanza,-aunque dicha+por el. 1 ina «en tono festivo, irriró al mesonero. Pi AE Buhonero estrangero, esclamó ,' -¿ quién PAN o . 4 ' -S0is para atreveros á vituperar mi vino, _que ha merecido la aprobacion de tantos prín- —cipes, duques y condes del reino (1), barones Aa caballeros del sacro 1 imperio; cuyo3 zapatos “no sois digno de limpiar? ¿No es de este mismo vino del que el conde Palatino de Nimmersatt bebió tres azumbres sin levantarse de la silla “en que estoy ahora sentado? Pes -=- No lo dudo, contestó PRipssa ni me atreveré á acusar aquel honrado señor, de falta de eos epic hubiese bebido un e | misa ES] pa Conde del Reno ó del Rhin, título de Spas dad. Dicc. de Cormon. A a 121 -- ¡Silencio! burloh impertinente , prorrum- .pió el huésped, y ahora mismo dadme una, “satisfaccion , igualmente que al vino que acabais de injuriar, ó de lo contrario haré que no saquen, la cena hasta media noche. Esta amenaza difundió entre los convidados una «alarma general, Todos afirmaron que, de niagun modo pensaban como el estrangero, y aun hubo algunos que propusieron á YanMengs que castigase al verdadero culpable, haciéndole salir inmediaramóie de la posada, “antes que hacer recaer las consecuencias de su 3 que tenian tan: «buen apetito: aseguraron asimismo que el vino: era escelente, y en comprobacion apuraron sus vasos dosó tres de lds viajeros; por último, los mas ofrecierón no sus vidas y haciendas, sino el, -ausilio de sus manos y pies para ejecutar contra el forastero rebelde la sentencia de destierro “del meson, á que debia ser condenado; pero mientras esto pasaba el paisano mendicante «que habia tenido conversacion con Philipson, comoconsejero prudente y amigo fiel, trató. de calmar aquella cuestion, invitando á PhiJipson á que se sujetase á la autoridad: del Mesonero. A : 122 . -- Humillaos, amigo mio le dijo, doblegad vuestro corazon insensible en la presencia del alto y poderoso señor, del tonel y de la es= pita: hablo por todos, pues sabe Dios si no, cuanto tiempo durará todavia nuespro'ayuno. .—- Amigos mios , dijo Philip3on , Siento mu= eho haber ofendido á nuestro respetable hués= - ped, y estoy tan lejos de querer injuriar su vino , que pagaré otro cántaro igual á ese pa= ra toda la compañía, con tal que me dispen= sen de beber mi parte; aunque estas últimas palabras las pronunció en voz baja ; pero bien advirtió el inglés , por el gesto que pierda algunos de los convidados, que sin duda tés nian el paladar tan delicado como él, que no | á todos agradaria la doble racion de aquel brevage. - ES si El pasagero que habia hablado antes pro= puso á la compañía que el comerciante in=- glés ; pues él mismo se imponia la peña, pa= gase la medida de vino que habia dicho; pero no de aquel que habia vituperado, sino de otro mejor que acostumbraba á servirse des= pues de la comida. Como el ventero , nO me-= nos que los convidados , hallaban en esto una ventaja y Philipson no mostró oposicion; la 123 “propuesta fue ¡admitida unánimemente, y Mengs incorporándose en 1% «silla , mandó traer la cena. | : Aun hubo que esperar larga rato; pero por fin llegó aquella, aunque fue servida con tanta lentitud, que puso á prueba la paciencia de los convidados. Lo primero que se presen= tó en la mesa/ fue un gran barreño de sopa;, siguieron cazuelas de legumbres, y no faltaron .carpes cocidas y asadas, con cantidad de pescado salado: tambien hubo platos de entremes, y el llamado Cabial, compuesto de huevos, de pescado y especias, propio para escitar la sed; asi es que no faltó vino, del quese bebió muy bien, á pesar dé su mala calidad; pero Philipson -lo. bebió mezclado con agua. =- ¡Sois dificil de contentar , señor forastero! esclamóel mesonero, arqueando las cejas -y miravdo al inglés, con aire poco satisfecho. Si os parece fuerte el vino, yo os daré un secreto para disminuir su fuerza; y es que bebais menos cantidad. Nos es indiferente que bebais ó no, con tal que pagueis lo mismo que los demas; y diciendo esto dió una grande carcajada. á -Philipson iba á contestarle;-pero su nuevo 124 amigo le hizo señas para que callase, diciéndole en voz baja pues estabaxá su. lado:--Vos no conoceis los estilos de este pal nu es aquí como .en Inglaterra donde cada uno pide en la posa da lo que quiere, y aquello es lo que paga: aqui se obra bajo otro principio: nadie. pide para sí cosa alguna en particular, tomando cada uno una parte de los manjares que presenta el huésped y cree suficientes para el número de pasageros que hay en su casa; todos pagan lo mismo, sin que haya distincion entre el niño y el anciano, entre el enfermo. y el sano, ni el Daolivionta: ó el pur no tiene gana. -- Costumbre es esta á la verdad, que no me parece muy justa, contestó Edilipipns pero un viagero no debe erigirse en juez; en fin ya sé que todos hemos de dar lo mismo ¡cuando se trate de pagar el escote, y diciendo esto calló; pero este silencio tampoco agradaba al meso= .nero, cuyo natural indolente se iba animando con la bebida; Yi asi empezó á vomitar sarcas= mos contra los sugetos que interrampen las di versiones, dE 8 _Philipson contestó sin acalorarse,, que sen tia mucho no hallarse en estado de poder, con= tribuir á la alegria general; y que asi si se lo Pe : . ' 125 permitian, iba 4 retirarse 4 su cuarto, deseándoles la mas completa satisfaccion. Pero una proposicion semejante que en cualquiera otra. parte se hubiera mirado como razonable era para Puta bacanal un hecho de alta traicion. v=- ¿Quién sois vos, prorrumpió Mengs, para tomaros la libertad , de ausentaros de la mesa, sin haber pagado. el escotej Aqui, no se comienten tamaños insultes; en otra pare po= draisébacerlos pero en casa de Yans Mengs,, enla fonda del toison de oro; jamás permitiré que ninguno de mis huéspedes vaya á acostarse sin haber pagado antes su escote. El inglés dirigió una mirada 4 su alrededor, como para asegurarse de sus compañeros, en quienes nada halló que pudiese animarle á sos» tener su opinion. Si se ha de decir la verdad, pocos eran los que no tuviesen ya la cabeza trastornada con el vino, y los pocos que aun estaban en su sano juicio eran hombres pacíficos, dispuestos á pagar su escote, y casi tambien á creer como el mesonero, que Philipson * era un hombre astuto, que trataba de huir de pagar el vino que podia beberse despues de su separacion. oia 188 ci | | | Sí señor, prosiguió el ventero, podeis mar» charos cuando querais; pero no será para ir 4 otra posada, sino al patio á dormir sobre el estiercol; pues para un hombre que quiere ser el puaero en dejar la Ei aun es dema-= siada buena cama. : 5 ¿- ¡Bien dicho señor Mengs! sides cos rico comerciante de Ratisbona; y contad con media docena quesaqui estamos, para sostener las antiguas y laudables costumbres de la Alemania, y los reglamentos de la NS del t0i= son de oro, proa Hs Segun parecia, eran ii tres ó 5 cuatro de los circunstantes, =- Philipson, sin “alterarse dijo: será todo lo que querais: vos y vuestros tres compañeros, á quienes el buen vino ha multiplicado hasta el número de seis; pero ya que no puedo irme á acostar, creo no Hevareis á mal, ¿de me duerEc en el asiento. : -- ¿Qué decis á esto amigo Yan? replicó el comerciante de Ratisbona. El señor, esta borracho, como vos lo veis; pues no sabe decir que tres y uno son seis; y asi e ¿si ig dormirse en la silla? -- El posadero contestó diciendo, lo dmerd! 127 que tres y uno solo hacian cuatro. A esto replicó el de Ratisbona, sosteniendo que habia «dicho bien; siguiéronse voces acaloradas por todos lados, y no sin gran trabajo consiguió el paisano que se habia hecho amigo de Philipson restablecer el silencio para que le oyesen entonaf un jocoso romanet, : - El inglés aprovechándose de aquella con= fusion, se-apartó algun tanto con el fin de reconciliar el sueño, aunque le fue imposible dormir; pues Mengs no cesaba de gritar contra los que no pedian mas vino. Estando en esto, se oyeron los golpés que daba alguno llaman» do á la puerta del Meson...) -=- ¿Quién está ahí? 2 gritó Y maes sjábatalo de cólera. ; ¿Quién diablos se atreve á llamar á semejantes horas á la puerta del toison de oro, como si fuese algun 'mesoncillo? Que vaya bn á mirar desde la ventana de la torrecilla, Fimoteo, vé 4 decir á ese impertinente, que nadie entra en la fonda del toison ga Oro despues de la hora regular. El criado obedeció al momento oyéndosele 4 poco la disputa que tenia don el que llamaba y pretendia le -abriesen; al. cabo de algun rato volvió Timoteo, diciendo á su amo que no po-= 123 dia reducir al forastero á que se tetirase, el cual se obstinaba en querer hablar-al mismo Mengs en persona. Semejante obstinacion, 1le=" nó de cólera al mesonero; el cual Jevantándose de la mesa con*la celeridad del rayo, asió un palo gordo, qué siú duda era su insignia de autoridad, y e diciendo entre dientés yo sé cómo se recibe á los locos. Se asomó á la. ventana que caia á la calle; quedándose entre:tanto ros convidados en el mayor silencio y con gran seo: de ver en qué paraba: aquella; escena. “embargo no Sucedió nada de lo que temian, antes al contrario despues de muy pocas: pala= bras que tuyo el posadero con el:que' ldamaba, las cuáles no pudiéron entender los que estaban á la mesa, oyeron estos no pocos admirados, descorrer los cerrojos y abrir la puerta, - subiendo en seguida “algunos: la escalera: por PN fin, el mesonero entró en el aposentogeneral, _aogando. á los convidados con una «política no , - Muy síncera, que dejasen « sentar á un respetable, viagero que venia 4 alojarse en aquella. casa, aunque un poco tarde; Seguíale un hombre alto envuelto en una ancha capa, luego que se - quitó la cual, conoció. Philipson ; claramente que era el mismo -que denbabe ei e 129 desde la ermita, por: lo” que quizás fue el que níénos se adihifó' de la pSoaña del nuevo huésped,; pero lo que'no pudo menos de chocarle, fue el ii ES ei su arriba PL JE EAS f -soSbdsd vel recien venido ds el puesto preferente qué Jesseñaló el. mpgsonero, habiendo hecho antes levantarse al rico comerciante. de Rarisbonaz que no habló una sola palabra, á pesar de su celo"por las buenas y rancias costumbres de Alemania,'sa inalterable fidelidad á los reglamentos de aquella posada, y su conocida adhesion: á,los vasos Menos de vino. Semejante á la cabeza de Medúsa, cuya vista segun la fábula convertia en piédras í á cuantos la miraban, el recien legado heló con su presencia 4 todos los convidados, que se abstnvieron de hablar y aun dejaroné de: beber, Habiendo sido infructuosas dos, ó tres tentativas que hizo alguno. de los. concurrentes para restablecer la alegría; dé modo que hubiera podido decirse que aquel festin se habia conver tido en duelo, 09 Un hombrecilló de mala figura, que segun - se“supo despues, erá un sastre de Ausburgo, queriendo sin duda manifestar un grado supeTomo 1, 9 136. de su espíritu habia sido demasiado grande para poderse entregar. al reposo con tanta. celeridad como le era necesario, Teniale ¡ inquieto da suerte dudosa de su hijo; pensaba | continuamente en el resultado que podia tener. su mision cer= ca del duque de Borgoñaz y en fin otros mu= chos pensamientos ofuscaban su imaginacion, trayéndole 4 la memória acontecimientos pa- > ó presentimientos venideros. 0 “Hacia. cosa de una hora que de estaba acostado, y aun no habia: podido recon= ciliar el sueño cuando se les figuró que se hun= dia la cama perciviendo aunque sordamente él ruido que hacian las cuerdas y las poleas: sin embargo el cuidado con que le bajaban , era sumo, y asi flo pudo menos de estender las manos para cerciorarse si en efecto bajaba, conio lo reconoció, viendo que su,cama habia sido “colocada sobre una trampa, quese iba hun= diendo,,, aunque sin saber á dónde... Facil es de considerar. el terror.que.se apoderaria del. inglés. en, semejantes circunstancias pero. como hombre acostumbrado. á arrostrar. los peligros, formó espíritu, y resolvió dgfenderse , luego. que llegase á un. terreno 'firme: Aunque avanzado es edad , no carecia Philip=- de $37* son:de fuerzas, y sobre, todo. tenia presencia de ánimo, y mucha prudencia, lo cual es mu= chas veces mas AMPREARE, que las facultades físicas. piiedó ent AR Apenas tocó la cama en. el anitae dre inferior de aquel abismo desconocido , cuando: dos hombres que parecia“estaban de antemano colocados asieron fuertemente al inglés, cada uno s e +ñ por su lado, impidiéndole de este; modo realizar su proyecto de'+defensa ; arárohle en seguida de pies y. manos, viéndose obligado de este modo á permanecer tendido, esperando el fin de aquella. terrible; aventura y sin que le quedase otra accion que la. de poder. pes: la cabeza á un lado: y 4: otro. 210. 9% En tan terrible conflicto, y en media de la mas negra: oscutidad:, llegó:á descubrir muchas luces que átravesaban de una parte á otra en d istintas direcciones y 4 muy larga distancia; de lo que infirió quese hallaba en algun subterráneo de: mucha estension. El número de las luces se aumentaba: cada. vez mas, y á proporcion: quese acercaban, pudo reconocer el comerciante, que las traiauunos hombres vestidos con largos sacos negros , y cubiértas las cabezas con grandes capuchas del mismo color, 438 : lo cual im pedia se les viese el rostro: pareci endo ocuparse todos en médir don'esmero , cierta parte del subterráneo y cantando'al mismo tiempoten lengua alemana, una cancion que Philipson á penas pudo' "comprender; pero cuya esencia era e RO ¿pr me 0... EPA ra ia ios pg 5 ms nó eS $e apuuetiss y At Eg 4 oe 1 rsadores, Trae aquí pronto el nivel, 0% Y la escuadra y la plotisass Umi 10 Y el triste altar disponed. Cavad pronto la petás sien La sangre debe correr: Revosando por laa Br tri. - 20 “Desde que brote:á su vez. 2 A dos toesas de distancia. - El banco del juez poned ¿Y que medie igual espacio. > sozte El que del:reo ha de.sery.¿4...: 2.2 Del tribunal que pronuncie de b Sobre'el destino de aquel. +: >» Al oriente esté el consejo, =»Elkbreo aluocasocesté: pss aia Ahora hermaños decid todos - ¿Estan prontos?;;.. Responded. o EEE AAA DADO NN «OUEN sos contestaron 1o$ demas en Esti Erin lian las voces de distintos s rencia res OS lo q le sig As fito PRERAA pr a Diciendo en que pum 0 440 ; sell la.noche ASIA, : Ñ > ) El coro contestó aunque no. en voz tan alta como la primera vez; he E) La noche avanza en su Curso; Pero aun entel Rhin brillan Las refulgentes estrellas ,. , Su constante compañía hirió Al Oriente, en las montañas se Ningun rayo anuncia el diaz Pero una voz se percibe y ; ¿Que del Rhin partiendo viva. * Pidiendo sangre acá llega, qe : pie ER e El mismo coro añadió: rr Levantémonos de prisa. Cuando. el sol aun no despierta ¿Quién podrá estar en vigilia? . alt la causa: Pues la venganza nos.dicta. No dormir al ver la noche. Que á sus intentos se alinea, P = El sentido de estos versos, hizo compren= 141 der bién pronto 4 Philipson” que se hallaba en presencia de los iniciados ú hombres sábios, nombres que entonces se daban á los miembtos de un famosó' tribunal'denominado secre to, que subsistiá en Suevia; en Franconia y en otras provincias dela parte oriental de la Ale= mania , conocidas don el nombre de pais rojo; sin duda 4 cáusa de las frecuentes y terribles ejecuciones quese verificaban en él, en vir tud de las condenas del citado tribunal. Philipson habia oido decir muchas, veces que un franco condado, esto es, uno delos gefes del tribunal secreto, tenia algunas veces sus sesiól nes secretas en la orillavizquierda del Rhin, manteniéndose aquella secta en la Alsacia, coñ la obstinación peculiar de' semejantes -Jógias, aunque Cárlos duque de Borgoña había manífestado varias veces su deseo: de descubrir la existencia devaquellos sectarios” y destruir” sú poder, aunque: temia-la: negra" traición de los muchos imiciadd FANIA e o “Estas A Edd hicieron nacer en el pensamiento del inglés la'idea de que el dese conocido que le habia acompañado desde ta barca, y que á deshora habla' entrado en la 'pósada , llenando de rerror:á los convidados; 142 fuese. sin duda algun gefe-de aquella asociacion pues aunque sus secretos eran tan misteriosos, ' sin embargo no dejaba de señalarse 4.algunos como. investidos del terrible poder del: Vehmegerich.,. $, tribunal de las cuerdas. Cuando semejantes: sospechas recaian: sobre un sugeto; se suponia que le eran conocidos todos los delitos,, que contía lassecta.se. cometian en la estension desu jurisdiccion, lo-cual le hacia ser mirado de todos con cierto odio, mezclado:de un temor-real, y de un respeto aparente. * ¡y Todas. estas reflexiones y que aun mismo tiempo se presentaron á la mente de Philipson, le hicieron entender claramente, que iba á ser juzgado por un tribunal que á nadie perdonaba , y. «cuyo: poder era temido en todas partes: no. obstante“el inglés confiaba en. que aguellos jueces proacederian en sus fallos , con arreglo á ciertas fórmulas, y. en todo: caso, confiaba en su inocencia; por.lo que tranquilizaído su espíritu lo mejor quee: fue posible, traró de buscarlos. medios «de: apartar de Sí el peligro que-divisaba á lo lejos... q «» ¿Por último, aquellas fantasmas, animadas se .seunieron en. el. centro del. subterráneo, pure= ciendo se colocaban en orden, alumbrando la 143 estancia. multitud. me “antorchas que dejaban ver claramente la escena; pero detengámonos aqpi un momento para examinar princi te sombrío espectáculo Que se presentaba á vista del angustiado comerciante. _Elevábase enel centro de aquella reunion' un támulo, detrás del cual habia colocados dos bancos largos cubiertos de paño negro, en:cada uno de los cuales habia. un cierto número de personas que parecian ser 10S jueces de aqueJla asamblea. Ademas. de aquellos jueces, ha= bia un: gran, número de personas: «colocadas al= rededor, como si. estuviesen guardando las diferentes avenidas del subterráneo, estando UtrOS detrás de. los bancos, como si esperasen para ejecutar las órdenes de sus superiores. Volvamos ahora á Puestro honrado Philipson, eb. ¿cual, aunque conocia, €l inminente riesgo á áque. estaba. espuesto , conservaba sin embargo. toda. la serenidad. e firmeza de que era susceptible en semejante apuro, Pdo, Luego que. estuvo reunido el tribunalefut= ron colocados sobrg el túmulo los emblemas de su autoridad, da HEAR en una “espada desnuda y una cuerda enrroscada,. El presidente, que “ocupaba el centro de Jos. bancos. se le- 144 . vantó en seguida, y colotando su mianó sobre aquellos símbolos, pronunció en voz alta el juramento que espresaba los debetés de áquel tribunal, el cual fue tepétido por todos'los asistentes; concluido Jo cual, el -presidénte se dirigió" á la asamblea», preguntando pór qué €ausa aquel hijo: de' la cuerda Mm “habia'sido traido 4 su presencia “atado de aquella manera. Uno de los jueces se levantó al púnto y con voz alterada, auriqué no le era “désconocida - BS se declaró Su acusador: ¿2 Conducid al prisiónero, dijo “el' presiden= te ¿ que se tenga cuidado de él, segu 10" pres> 7 Criben nuestras leyes" pero que séa sii usar de severidad, 4 fin dé que pueda ' prestar toda atencion 4 lo que va ; pasar en este tribunal, sin “que pueda impedírsele de modo “alguno el ms y contestar 4' cuanto le fuere Prégúntado, “Adi esto y Seis de los asistentés « qu estasis detrás” de los bancos, asieron la cama del in zlés, y la trajeron hasta el pie del támulo: todos desembainaron éntonces sus pañales, esEepto dos que se "pusieron tá desatar” al prisiode Pr e De SS e E Ds e ria Odd Sl a “(1 Nombre ques se “daba á los acusados ante aquel temible tribunal...” 445 nero»:el.cual fue advertido. de-que no hiciese pinguna Seosiva. para escaparse , pues al. menor movimi vento seria,cosido: A puñaladas. : .+- Levántate,sle dijo el presidente, y: escucha la acusación que ya: á pronunciarse contra tí; está seguro de queen ?NOSOLTOS - hallarás unos jueces. tan justos: 'como.inflexibles.- Él + Philipson con la mayor Serenidad seres való hasta los pies de la- «camap, «donde permaneció sentado, teniendo: enfrente: de: sí altera rible presidente de aquella. ¡negra asamblea; y aunque podia decir que. estaba: enel valle: de la sombra de-la muerte , rodeado « de innuimerables lazos. y en la. nas profunda o: oscuridad; - sin embargo, se hallaba; Philipson tranquilo. y sosegago , como hombredebuena: conciencias: El presidente le. preguntó en seguida: su nombre , Su pais) y su profesion. ú ofició. . Ei ¿- Juano lipson ». respondió el prisionero, de nacion inglés, y de ejercicio. comerciante, ¿== ¿No habeis: tenido. jamás ¿Otro nombre ani seguido y otra. profesion, de AA ab > 2 ud -- He sido soldado, y entonces COMO, Otros muchos conocido. bajo. otro nombre. en el ejército... e iio e ario -- ¿Qué nombre era est? i, ARS o Tomolll, ad Pa 4 % Y O ma e $ 1d