scieee Science in your language
[es] (orig)

La profesión del docente universitario del siglo XXI: ¿cambios superficiales o profundos?

Abstract

El principal objetivo de este artículo es analizar la evolución de la profesión del docente uni- versitario analizando no sólo los aspectos relativos al contexto-clase como habíamos realizado en estudios anteriores, sino realizar una reflexión más amplia sobre los cambios que hemos ido viviendo y observando a lo largo de esta década. Para ello, nos centraremos en los aspectos relativos a la identidad del profesor universitario, los cambios con los que se enfrenta la Universidad en la ac- tualidad, en papel de las tecnologías en la vida universitaria, la construcción del conocimiento, los estudiantes y la formación del profesorado universitario

Read accessible full text

La profesión del docente universitario del siglo XXI: ¿cambios superficiales o profundos?

Author: Romaña, Teresa; Gros Salvat, Begoña
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2003
Source: https://idus.us.es/bitstreams/9a6b061d-5950-4a41-9015-8d593500ab77/download
LA PROFESIÓN DEL DOCENTE
UNIVERSITARIO DEL SIGLO XXI:
¿CAMBIOS SUPERFICIALES
O PROFUNDOS?
Te esa Romaña y Begoña G os
Facul ad de Pedagogía
Uni e sidad de Ba celona
Resumen
El p incipal obje i o de es e a ículo es analiza la e olución de la p o esión del docen e uni-
e si a io analizando no sólo los aspec os ela i os al con ex o-clase como habíamos ealizado en
es udios an e io es, sino ealiza una e lexión más amplia sob e los cambios que hemos ido i iendo
y obse ando a lo la go de es a década. Pa a ello, nos cen a emos en los aspec os ela i os a la
iden idad del p o eso uni e si a io, los cambios con los que se en en a la Uni e sidad en la ac-
ualidad, en papel de las ecnologías en la ida uni e si a ia, la cons ucción del conocimien o, los
es udian es y la o mación del p o eso ado uni e si a io.
Abs ac
The main goal o his a icle is o analyse he e olu ion o eache ’s ole a he uni e si y. We
a e in e es ing no only in he aspec s ela ed o he class-con ex , bu also o he challenges ha
eache s a e con on nowadays. We will cen e on he aspec s ela ed o he iden i y o he eache s,
he changes o he Uni e si y, he ole o he ITC in he uni e si y li e, he knowledge cons uc ion,
s uden s and he aining o eache s.
Re is a de Enseñanza Uni e si a ia 2003, N.º 21; 7-35
7
En 1995 publicamos el lib o Se P o-
eso . Palab as sob e la docencia uni e si-
a ia, pe o el abajo se había empezado a
p oyec a en 1993 y las en e is as ue on
ealizadas al año siguien e. Po es e mo i o,
se cumplen diez años de nues as p ime as
inquie udes espec o al ema. Desde en on-
ces, hemos seguido in e esadas en la docen-
cia man eniendo nues a doble condición de
p o eso as e in es igado as. Du an e es e
iempo hemos ido ahondando en muchos de
los aspec os que apa ecie on en es e p ime
Te esa Romaña y Begoña G os
8
es udio y se han ido elabo ando nue as ac i-
idades y es udios. Po ejemplo, desde 1996
se ha man enido una web sob e docencia uni-
e si a ia y un o o de deba e sob e el ema
bajo el p oyec o de la Uni e sidad de Ba ce-
lona denominado “Fo o de Docencia Uni e -
si a ia” (h p://www.ub.es/ o um/in o.h m) y
más ecien emen e, se ha iniciado una in-
es igación que p e ende da con inuidad a
es e p ime abajo pe o dando una isión
desde el alumnado denominada Se es u-
dian e: palab as sob e los ap endizajes uni-
e si a ios.
T anscu idos es os años nos ha pa ecido
muy in e esan e en en a se de nue o con
el ema de la p o esión del docen e uni e -
si a io y nos pa ece que se hace necesa io
i más allá del con ex o-clase en el que ha-
bíamos si uado el lib o y ealiza una e-
lexión más amplia sob e los cambios que
hemos ido i iendo y obse ando a lo la go
de es a década. Pa a ello, nos cen a emos
en los aspec os ela i os a la iden idad del
p o eso uni e si a io, los cambios con los
que se en en a la Uni e sidad en la ac ua-
lidad, el papel de las ecnologías en la ida
uni e si a ia, la cons ucción del conoci-
mien o, los es udian es y la o mación del
p o eso ado uni e si a io.
LA IDENTIDAD DEL PROFESOR
UNIVERSITARIO
El gus o po la enseñanza no es an ge-
ne alizado en la uni e sidad como el que
pueda desp ende se de los p o eso es de
nues o es udio. Todos ellos, como puede pe -
cibi se en el ex o, i en la docencia como
una pa e impo an e de su ida y “se p o-
eso ” o ma pa e de su iden idad p o e-
sional.
Bajo la exp esión “iden idad p o esional”,
podemos encon a di e en es ideas que ha-
cen e e encia a la noción de pe manencia,
a la cons ancia, la unidad y el econocimien o
de uno mismo. La noción de iden idad p o-
esional nos emi e a aquellos aspec os que
iden i ican a los suje os con su p o esión y
que les pe mi en econoce se. La noción de
iden idad, a di e encia de la idea de ol, in o-
duce la dimensión pe sonal i ida, psíquica,
pe o ambién la isión social. En es e sen-
ido, lo pe sonal y lo social se en emezclan
y se cons uyen cons an emen e.
Los p o eso es uni e si a ios abajamos
en luga es, depa amen os di e en es, com-
pa imos conocimien os y ámbi os discipli-
na es muy a iados y, sin emba go, exis en
una se ie de aspec os que nos iden i ican,
que nos asemejan y que c ean una cie a ho-
mogeneidad co po a i a.
La mayo ía de las pe sonas que se inician
en la ida académica como p o eso es o
como beca ios de in es igación ienen una
ca ac e ís ica común: el gus o po el ap endi-
zaje, el es udio, la in es igación. Pocos luga-
es, apa e de la uni e sidad, pe mi en desa-
olla una ida p o esional ligada a aspec os
au o o ma i os y el a ac i o que inicial-
men e iene la academia es p ecisamen e el
de se un luga pa a con inua ap endiendo.
Po ello, no es de ex aña que desde mu-
chas á eas el p o eso no se iden i ique ini-
cialmen e como p o eso , como docen e, sino
como ísico, médico, biólogo, e c. La docen-
cia iene a se una obligación que debe cum-
pli se po el hecho de abaja en la uni e si-
dad pe o no es, en muchos casos, el aspec o
que a ae y po el cual las pe sonas en an
a abaja en los depa amen os.
El p oblema de la iden idad del p o eso
uni e si a io como docen e iene, además,
apoyado po los c i e ios sociales que se han
ido gene ando en las p opias uni e sidades.
Como ya es sabido, el espe o p o esional
iene dado po c i e ios de e aluación ex-
e nos ela i os a la in es igación e incluso
a la ges ión uni e si a ia y no an o po el
comp omiso con la enseñanza. Po es e mo-
i o, la e lexión y p eocupación sob e la
docencia, sob e cómo comunica el conoci-
mien o y sob e los medios más adecuados
pa a acili a el ap endizaje de los es udian-
es quedan elegados en un segundo plano.
El luga alcanzado a a és de la in es iga-
ción es el que pe mi e legi ima ambién las
o as p ác icas (la docencia y la ges ión) ya
que es la p ác ica dominan e. Po ello, “la
docencia es i ida como un elemen o ins-
i ucional no mado, que a a, que no es po-
sible cambia , al que hay que a ene se como
no ma ija, mien as que en las o as a eas
(in es igación y ges ión) las eglas a ían,
los ho a ios son más lexibles, no es á ins-
i ucionalizado el modo de se y de ac ua ”1
(A. Gewe c, 1999: 11). Quizá sea és a una
de las azones po las que la docencia lle a
el sino de se una “ca ga” y las a eas no
docen es nos “libe an” de docencia. El p o-
eso ado cada ez se mues a más sensible
a eclama una “libe ación” de la docencia
pa a ealiza o as ac i idades que esul an
mucho más a ac i as o, po lo menos, me-
nos cos osas.
La iden idad del p o eso uni e si a io
ambién iene mucho que e con las o -
mas de concebi la enseñanza y con el paso
del iempo. En es e sen ido, al y como am-
plia emos más adelan e, conside amos que
hay impo an es di e encias en e los p o e-
so es no a os y los expe os. Aunque en o-
dos los casos se conside a que la enseñanza
es á undamen almen e cen ada en los con-
enidos, en el sabe p opio de la disciplina,
los p o eso es cuando empiezan es án espe-
cialmen e cen ados en la ma e ia. La p eo-
cupación básica es mos a se “ ue e” en los
con enidos que se a an, se capaz de es-
ponde a las p egun as de los es udian es y,
al p incipio, se hace di ícil con ola o p eo-
cupa se po aspec os que ayan más allá del
con enido. A es e es ado inicial se añade el
hecho de que es á ampliamen e ex endida
la idea de que la comunicación de esos con-
enidos –la enseñanza– depende mucho de
las ca ac e ís icas pe sonales de cada uno.
En de ini i a, es muy ecuen e ene una
isión “a esanal” de la docencia (Zabalza,
2001). Po ello, la p o esionalización del
docen e que se da en o os ni eles educa i-
os es muy escasa en el ámbi o uni e si a-
io aunque la si uación es á cambiando y las
uni e sidades es án empezándose a p eocu-
pa po la o mación del p o eso ado.
LA UNIVERSIDAD
Y LA EDUCACIÓN SUPERIOR:
CAMBIOS Y DIFICULTADES
La ealidad ac ual mues a que las uni-
e sidades se an in e esando c ecien emen e
po la calidad de la docencia y po la o ma-
ción de sus p o eso es. Es o iene que e
con el hecho de que las elaciones en e la
sociedad, la cul u a y la uni e sidad han ido
cambiando a lo la go de es os años.
En su o igen, las uni e sidades ue on
el luga donde nacía y se gene aban las p in-
cipales apo aciones a la ciencia y la cul-
u a. Du an e muchos años la uni e sidad
se ha cons i uido como el espacio dedicado
al sabe , ha enido el monopolio de la ans-
1(1999): “P o eso es uni e si a ios: con ex os o ganiza i os y desa ollo p o esional”. Enseñanza, ol. 14.
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
9
misión del conocimien o del más al o ni el
a la sociedad. Du an e el úl imo siglo han
con i ido dis in os modelos de uni e sidad.
Desde los modelos cen ados en la espe-
cialización de los conocimien os has a los
que se han decan ado po p opo ciona unos
conocimien os y una o mación más gene-
alis a. No obs an e, en odos ellos la uni-
e sidad ha sido una ins i ución que ha con-
inuado eniendo una impo an e in luencia
sob e el desa ollo del conocimien o.
Sin emba go, es e hecho ha cambiado de
o ma no able. Como a i ma R. Ba ne , “la
educación supe io ha pasado de se una ins-
i ución en la sociedad a se una ins i ución
de la sociedad”2. La uni e sidad ya no eje ce
el monopolio del conocimien o expe o. El
conocimien o no sólo se ha expandido a o -
ganizaciones ex e nas a la ins i ución uni e -
si a ia, sino que la misma educación supe io
se es á ambién desa ollando ue a de ella.
La sociedad mode na delega en la edu-
cación supe io la a ea de desa olla en los
es udian es las habilidades que les pe mi an
ope a de mane a e icaz en la sociedad. La
sociedad es á es ableciendo su p opia de i-
nición de conocimien o y es á imponiendo
y de e minando las o mas de conocimien o
que desea. El lenguaje ac ual es buena p ueba
de ello. Se habla de compe encias, capaci-
dades, c édi os, ap endizajes basados en p o-
blemas, en casos, e cé e a.
Con as a mucho el lenguaje que se es á
imponiendo en las uni e sidades ac uales
–nue os cen os de educación pos -secun-
da ia masi icada como señala Quin anilla
(1995)3– con, po ejemplo, las condiciones
de “soledad” y “libe ad” que en 1810 Von
Humbold p econizaba pa a la uni e sidad de
Be lín (un modelo eli is a) de ca a a la o ma-
ción de los jó enes uni e si a ios. Ese modelo
de uni e sidad implicaba una buena dosis de
desconexión de las p esiones más u ili a ias
y p agmá icas de la sociedad, y pa a p oba
su madu ez el es udian e eje cía la libe ad
eligiendo ma e ias y p o eso es, empo ali-
zando la p opia expe iencia de ap endizaje…
Las condiciones ac uales son o as y qui-
zás una de las más impo an es, además del
eno me aumen o de es udian es y p o eso es,
es el iempo de o mación. En los años 90,
median e la modi icación de los planes de
es udio las uni e sidades españolas apos a-
on po educi dicho iempo de o mación.
Du an e la década anscu ida hemos podido
comp oba las consecuencias de ese aco a-
mien o de las ca e as y del o ma o cua i-
mes al de los planes de es udio. En gene al
es os cambios no son bien alo ados, ya i-
mos sal o alguna excepción que los p o eso-
es de nues o es udio c i icaban la al a de
iempo pa a ap ende , la pa celación a omi-
zada de los conocimien os, su di icul ad de
in eg ación po pa e de los es udian es e in-
cluso un e ec o de ebaja de ni el académico.
Es o no a ec a sólo a las condiciones de
abajo de los es udian es. En e los p o e-
so es ambién ha gene ado inquie ud4. Po
2(2001): Los lími es de la compe encia. El conocimien o, la educación supe io y la sociedad. Ba celona,
Gedisa, p. 222.
3Quin anilla, M.A. (1995): “Nue as ideas pa a la Uni e sidad”. Re is a de Educación, 308, 131-140.
4En el momen o de edac a es e capí ulo, es á en ma cha un deba e (Fó um de docencia uni e si a ia de
la Uni e sidad de Ba celona: h p://www.ub.es/ o um) sob e la ebaja del ni el académico en la uni e sidad. Una
pa e de es a ebaja se a ibuye a de iciencias p e ias en la o mación de los es udian es, mien as que o a se
a ibuye bien sea a la al a de exigencia del p o eso ado uni e si a io bien sea a las e o mas de los planes de
es udio “a la baja” que se han ido sucediendo. En odos los casos, los p o eso es pa icipan es, de di e sas uni-
Te esa Romaña y Begoña G os
10
ejemplo, en lo que a ec a especí icamen e a
las clases, ha omado mucha impo ancia a-
cili a las eacciones a o ables y la mo i a-
ción de los es udian es, pues el iempo edu-
cido que compa imos con ellos no nos deja
conoce los demasiado bien. Si la cues ión de
la mo i ación siemp e ue impo an e, aho a
se ha hecho u gen e. La mayo ía de los p o-
eso es en e is ados en Se P o eso ya se-
ñalaban di e sas es a egias en es e sen ido.
Además, emos que el ema ecu en e de
los apun es, basados en los con enidos que
impa imos, apa ece nue amen e como un
elemen o ecu en e en con as e con la bús-
queda de nue as o mas docen es más cen-
adas en el abajo de los es udian es. La
necesidad de cumpli un p og ama y de ans-
mi i unos con enidos en un núme o limi ado
de clases, supone que no puede “gas a se”
demasiado iempo en e lexiona , en ansi-
a al ededo de los emas, en p omo e a-
eas conjun as o colabo a i as al ededo de
de e minados p oblemas o casos, o en con-
side a el i mo y las demandas que an apa-
eciendo po pa e de los es udian es.
Los apun es esponden a una lógica de
“menú ijo”. Tiempo de ap endizaje manda,
se aduce, más oda ía cuando, du an e la
aplicación de los nue os planes de es udio,
en muchos casos no se han e isado a ondo
y coo dinadamen e las di e sas ma e ias y
los con enidos a impa i . De mane a que,
como esul ado de es a dinámica bas an e
gene alizada, muchos p o eso es nos encon-
amos eniendo que op a po clases magis-
ales. En Se P o eso ya hablábamos so-
b e cie o p ejuicio an e es e ipo de clases.
C eemos que el p oblema no son las clases
magis ales en sí mismas, y siguen siendo
álidas las apo aciones de es os p o eso es
ace ca de la o ganización de con enidos, de
las o mas de p esen a los, de las es a e-
gias pa a mo i a . El p oblema es á en que
cuando la clase magis al es la o ganización
dominan e de una asigna u a o una disci-
plina, y cuando es o se hace den o de un
plan de es udios bas an e a omizado y con-
densado, no es ácil que el es udian e haga
p opio, median e un abajo ac i o y pe so-
nalizado, ese campo del sabe . El es udian e
simplemen e se adap a a lo que le piden, pa-
sando sin más de asigna u a a asigna u a sin
solución de con inuidad. En algunas ca e as
las p ác icas son undamen ales pa a la in-
eg ación de los dis in os sabe es. En o as
muchas, el P ác icum que se ha ido es able-
ciendo pod ía se un luga de in eg ación,
aunque deben mejo a se oda ía muchos as-
pec os en es e sen ido. Pe o pe manece una
cues ión, pues como señala Ba ne 5, “en lu-
ga de pedi le al es udian e que sa is aga las
demandas de es ánda es que se le p esen-
an ex e io men e, la educación supe io de-
be ía concebi se como un p oceso de sa is-
acción de demandas in e nas”.
La o mación p esencial, las clases, no
a a desapa ece sino que segui á siendo
muy impo an e dado el con ex o de in o -
mación eno memen e ampliado g acias a las
TICs6. En buena medida po que siendo la
uni e sidad pública un luga masi icado, qui-
zás las clases sean el p incipal luga donde
e sidades, mani ies an su p eocupación, po que es e ema no se abo da colec i amen e sino en o ma de quejas
en los pasillos. Al inal de es e capí ulo, hemos ecogido alguna de es as opiniones.
5Op. ci ., p. 266.
6Toda ía es amos lejos de u iliza compe en emen e las TICs pa a co egi es as cues iones, p omo iendo
po ejemplo elaciones mejo pe sonalizadas con los es udian es y más cen adas en a eas (y que nos digan
cómo hace lo cuando enemos po ejemplo 200 alumnos).
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
11

como p o eso es pueda da se nues a ep e-
sen ación de los conocimien os disponibles
y nues a unción de guía. Pues los p o eso-
es no enseñamos sólo con enidos, ambién
podemos mos a mane as de ace ca nos a
ellos, de gene a los y hace los p opios: en-
señamos ac i udes7, hacia el conocimien o,
el abajo, la sociedad. De mane a que no
son únicamen e los con enidos de la asigna-
u a, ampoco únicamen e las demandas in-
e nas de los es udian es o los conocimien os
y ac i udes an e la enseñanza de los p o e-
so es, sino la in e acción en e odas es as
cues iones jun o con una isión compleja de
las mismas lo que pod ía p omo e p oce-
sos educa i os de calidad en la uni e sidad.
La si uación ac ual nos obliga a un eje -
cicio de selección de con enidos, de con en-
ción en el desa ollo de los emas, de a en-
ción ocalizada, de cie a disciplina pa a no
des ia nos de los obje i os p opues os, y so-
b e odo, de mayo a ención al abajo de los
es udian es y colabo a pa a una mejo coo -
dinación en e las asigna u as que compo-
nen el plan de es udios. Nos obliga a abaja
odas es as cues iones, y además, en nues a
opinión, a ei indica cambios que lle en a
menos ap esu amien o y más iempo de o -
mación. Uni e sidades de calidad y ambién
en ables de o os países del en o no eu o-
peo pueden se i nos como e e en e pa a
a anza en es e sen ido.
Como decíamos, hoy la uni e sidad es
una ins i ución de la sociedad, y el hecho
de habla de la o mación con é minos como
compe encias, c édi os, e c., cambiando el
én asis de la clase magis al al abajo del
es udian e, supone un in en o de ajus a se
de o ma p agmá ica y u ili a ia a la eali-
dad social y los eque imien os del me cado
labo al. Pensamos que aún queda mucho po
hace en el sen ido de e isa la unción do-
cen e pa a undamen a la mejo en el abajo
y la pa icipación de los es udian es en se-
mina ios, p oyec os, p oblemas, e c. De he-
cho, la mayo ía de docen es, cuando se les
p egun a po su abajo, hablan sob e odo
de conocimien os, de p epa a las clases, y
en el mejo de los casos de a ende a la in-
e acción con los es udian es en es as clases.
Los p o eso es de nues o es udio son un
buen ejemplo en es e sen ido. Po o o lado,
cuando se les p egun a a los es udian es po
su abajo de ap endizaje, suelen emi i se
sob e odo a las clases y ace ca de cómo
“las hacen” los p o eso es, y sólo en oca-
siones, a pesa de que domina un modelo
muy cen ado en las clases, podemos encon-
a oces que ei indican mayo es espon-
sabilidades y pa icipación ac i a en el p o-
pio ap endizaje y en la p opia uni e sidad8.
Cambia el én asis de la docencia hacia el
abajo del es udian e es po lo an o o o
pun o a conside a pa a la ans o mación
7En una con e encia an e una audiencia de cien í icos en el Galileo Symposium en el año 1964 cele-
b ada en I alia, Richa d Feynmann, que ecibi ía el p emio Nobel de Física un año después, polemizaba sob e
la enseñanza de es a mane a: “A p opósi o de conocimien o y ma a illas. M . Be na dini dijo que no debe íamos
enseña ma a illas sino conocimien o. Quizá haya una di e encia en el signi icado de las palab as. Yo c eo que
debe íamos enseña les ma a illas, y que el obje i o del conocimien o es ap ecia oda ía más las ma a illas”.
Feynmann, R. (2000): El place de descub i . Ba celona, C í ica, pp. 86-87.
8“Como es udian es lo p ime o que u imos que ap ende es a desencan a nos, ya que pensamos ingenua-
men e que la uni e sidad e a un espacio de e lexión y a gumen ación de las ideas, un luga donde ealmen e
podías llega a ap ende aquello que e in e esaba. El desencan o llegó p on o y en endimos que la a ea seguía
siendo, más que nunca, some e se a la disciplina de la e aluación”. Daniel López Gómez (1999): “La oz del
es udian e”. A chipiélago, nº 38, 99-101.
Te esa Romaña y Begoña G os
12
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
13
de la uni e sidad como ins i ución docen e.
El cambio a ec a a p o eso es y a es udian-
es. A los p ime os po que han de eplan ea
su docencia –un asun o que no se esuel e
me amen e median e olun a ismos– de ca a
a o ganiza opo unidades y con ex os pa a
el ap endizaje. Y a los segundos, que han
de esponsabiliza se sob e su cu iculum y
sob e su iempo de es udio y abajo en esos
con ex os.
Es la misma uni e sidad la que se es á
ans o mando, como un luga que, o gani-
zando el conocimien o y la in es igación en
ámbi os disciplina es, cosa que siemp e ha
hecho, es á empezando a en ende y alo-
a la o mación de los es udian es como un
eco ido su icien e po ese conocimien o de
ca a a ac ecen a sus compe encias. Pe o no
puede desa ende al desa ollo in elec ual,
social y pe sonal de los es udian es. Debe
e lexiona se más sob e la ins i ución uni e -
si a ia como “una ins i ución de masas, que
debe cumpli en nues a sociedad una un-
ción de socialización equi alen e a la que la
escuela p ima ia cumplía en la sociedad de
hace sesen a años” (Quin anilla, 1995: 135).
Es e ipo de unción al abe izado a, en sen-
ido amplio, de la uni e sidad, es a cul u a
gene al como se suele deci , g a i a sob e
el abajo del p o eso ado que no sabe qué
hace con su unción educado a ni en conse-
cuencia con su plan eamien o docen e en e
a las demandas p agmá icas a menudo in-
media as y pe ec amen e legí imas como de-
cíamos, de los es udian es y de la sociedad.
Las uni e sidades compi en en e sí, y
po el epa o de la inanciación pública
sob e la base de c i e ios de p oduc i idad.
A pesa de las legí imas demandas sociales
de ipo p agmá ico a las que la uni e sidad
debe esponde , és a puede y debe segui
siendo un luga pa a e lexiona , e incluso
pa a con ibui c í icamen e a la mejo a de
la sociedad. En e o as cosas po que “ e-
lexiona ” es en ealidad algo muy p ác ico,
ambién pa a el u u o eje cicio p o esional
de los licenciados. En las sociedades de la
in o mación y del me cado global hay que
e i a un iesgo: que en la uni e sidad se
eduzca la expe iencia cul u al, que incluye
conocimien o y e lexión (y iempo pa a
ambas cosas), a o mación de p o esionales
adap ados a las demandas de me cado, y que
es a o mación, bajo una acep ación ac í ica
de la men alidad p oduc i is a, se en ienda
a base de un consumo p edige ido y masi o
de p ocedimien os y p oduc os de conoci-
mien o que esponden a p ác icas e ideolo-
gías poco cues ionadas. Adqui i conoci-
mien os no equi ale a un pasi o engo de de
supues os ce eb os concebidos como bases
de da os o como p og amas expe os igno-
an es de su con ex o de c eación.
A menudo las aulas uni e si a ias son
un ejemplo i o de igno ancia pedagógica
o didác ica. A menudo los es udian es son
únicamen e el más o menos pacien e y pa-
si o público de un o ado más o menos in-
e esado en su con e encia. Sin emba go,
cuando llegan a la uni e sidad los es udian-
es aen un bagaje de conocimien os y su-
pues os cul u ales p e iamen e in e io izados
que deben encon a su luga pa a la expli-
ci ación y la e lexión, pues es desde ales
supues os que ap ende án y, modi icados o
no, eje ce án en el u u o su abajo p o e-
sional. De mane a que, con un pano ama
egido po la u gencia de la p oduc i idad,
nos encon amos con una di icul ad: man-
ene la idea de una uni e sidad que no sólo
o me p o esionales adap ados y compe en-
es, sino pe sonas in eligen emen e abie as,
lexibles, jus as y solida ias. Pe sonas cul as
y capaces de segui cul i ándose.
No hay que ol ida que a menudo el co-
nocimien o anda en e Pin o y Valdemo o,
si iendo a eces al pode y a eces a la
emancipación de las pe sonas. Los p o eso-
es, en an o in es igado es y ansmiso es
de conocimien o, nos en en amos a de o
emp ano a decisiones sob e es os asun os.
De odas mane as, como decíamos, hace ya
bas an es años que no emos con ex os ade-
cuados pa a plan ea es as cues iones, po -
que pa ece que desde c i e ios de u gencia
y compe i i idad la uni e sidad ha de adop-
a un papel ecnoc á ico, p e endidamen e
neu o espec o al sabe , y me amen e ins u-
men al espec o al me cado labo al. El c eci-
mien o espec acula del núme o de alumnos
y consecuen emen e de p o eso es du an e
la úl ima década ha con ibuido a cambia
en buena medida las elaciones in e nas de
pode en la ins i ución, y odo ello hace que
en es e momen o el p oblema sea compa i-
biliza democ acia, e icacia y calidad.
La uni e sidad iene pues un e o im-
po an e ya que a pesa de las múl iples p e-
siones sociales, no puede con e i se úni-
camen e en un ins umen o al se icio de la
economía, al se icio de la demanda. No
puede p opo ciona únicamen e sabe ú il al
me cado. El académico debe ía ambién se-
gui in e esado po la consis encia y solidez
de sus a i maciones sea cual sea el in e és
inmedia o que enga su aplicación. Y los p o-
eso es han de omen a en sus es udian es
la compe encia ope acional que exige la so-
ciedad jun o a una compe encia académica
que suponga una ap opiación e lexi a y c í-
ica de lo conocido y un comp omiso é ico
con la sociedad.
Hace ya bas an es años que un p o eso ,
José Luis A angu en, señalaba que “la p i-
me a condición pa a que la Uni e sidad so-
b e i a como al… es que se o ne implaca-
blemen e analí ica y c í ica”9. Algunos, po
ejemplo Emilio Lledó10, al desc ibi la uni-
e sidad humbold iana aen a la memo ia
una idea muy con enien e pa a los cambios
que se a ecinan: el p o eso como acompa-
ñan e del p oceso de ap endizaje del alumno,
donde “la clase (…) no debía se an o la
ansmisión de conocimien os es e eo ipados
–pa a eso es aban los lib os ins umen ales,
las biblio ecas donde el es udian e se podía
pone al día sob e los conocimien os que le
in e esaban– sino un es ímulo, y el p o eso
un buscado de sende os, que acompañaba
al alumno en es a búsqueda”.
La uni e sidad española ac ual camina
hacia un modelo que supe e el clásico mo-
delo napoleónico de a ima, piza a (aunque
sea en e sión ac ual elec ónica) y p o-
g amas ce ados, y en donde aplicados es-
udian es oman aplicada no a, y el modelo
no eame icano de habili ación de p o esio-
nales en el meno iempo posible. Como se-
ñala Jaume Po a (1998: 62), “se islumb a
un nue o a que ipo de uni e sidad mul i-
uncional, que debe ene en la educación
de la pe sona su eje e eb ado y que se
pe ila como sín esis de la uni e sidad de
in es igación, en la que i á omando mayo
p o agonismo la uni e sidad docen e, e i-
ando sus de ec os de an año”.
Además de conside a la uni e sidad
como luga de o mación de écnicos y p o-
esionales, la uni e sidad sigue eniendo la
opción de conside a a p o eso es y es udian-
9Aangu en, J.L. (1973): El u u o de la Uni e sidad y o as polémicas. Mad id, Tau us, p. 22.
10 Lledó, E. (1995): “No as his ó icas sob e un modelo uni e si a io”, en Vol e a pensa la educación.
Vol. I: Polí ica, educación y sociedad. Mad id, Mo a a, p. 70.
Te esa Romaña y Begoña G os
14
es como buscado es de sende os, de omen-
a el abajo in elec ual y cien í ico como
a en u a solida ia y no sólo como p oduc-
ción en able, y de p omo e la o mación
uni e si a ia como un compa i y ambién
un pasa el es igo de la esponsabilidad cul-
u al y social. Pudie a se és e el sen ido de
la exp esión “educación supe io ”: “la edu-
cación supe io es, necesa iamen e, un p o-
ceso de llega a se . La p egun a es: ¿llega
a se de qué mane a?”11. Y añadimos: ¿cómo
hace lo?, pues aquí eside el cambio y las
di icul ades pa a hace lo e ec i o.
En de ini i a, la uni e sidad iene una
esponsabilidad educa i a. Puede deci se
que, como siemp e, una condición necesa-
ia pa a la ansmisión cul u al y el acceso
a la cul u a en la uni e sidad es que p o-
eso es y es udian es abajen conjun amen e
en con ex os donde compa an esa “inú il
pasión po la e dad”, o po de ec a lo que
“no es e dad”12. Condición su icien e se ía
además econoce la esponsabilidad edu-
cado a de la uni e sidad, que se aduce no
sólo en la p esen ación de los conocimien-
os sino ambién en a o ece ías pa a el
acceso y la complicidad esponsable de los
es udian es con ese mundo de conocimien-
os, den o de si uaciones que a o ezcan su
pa icipación, c í ica y desa ollo de un pen-
sa p opio. La p egun a es: ¿la uni e sidad
abaja pa a o ma pe sonas capaces de
cambio, de comp ende la p o isionalidad
del conocimien o, de abaja colabo a i a-
men e, de pensa po sí mismas?13. Algunos
cambios que se es án in oduciendo pueden
acili a nue as o mas docen es en ocadas
hacia alguna de es as cues iones.
LAS TICS COMO APOYO AL CAMBIO
Empieza a se bas an e e iden e que las
TICs son, po encialmen e, una g an ayuda
pa a la enseñanza uni e si a ia. También es
cie o, aunque menos ob io, que el uso de
la ecnología hace más di ícil la labo do-
cen e ya que lle a a un, ine i able, eplan-
eamien o de la misma.
En é minos gene ales, la uni e sidad ha
basado la docencia en los con enidos que el
p o eso ansmi e. Cuando les pedíamos a
los p o eso es de nues o es udio que habla-
an ace ca de “una si uación de clase no mal,
en un día no mal”, casi siemp e nos desc i-
bían clases magis ales. Sin emba go, cuando
se dispone de écnicas pa a maneja y p e-
sen a las in o maciones, la especi icidad de
la a ea docen e ya no consis e sólo en pa-
sa anspa encias o u iliza p esen aciones.
La a ea de comunica “da os” a esul ando
menos necesa ia. En es e sen ido, los cam-
11 Ba ne , R. (2001): Op. ci .
12
Mugue za, J. (1995): “La indisciplina del espí i u c í ico”, en Vol e a pensa la educación. Vol. I: Polí ica,
educación y sociedad. Mad id, Mo a a, pp. 17-33. No hablamos de un concep o me a ísico de la e dad, pues como
Ba ne pensamos que dicha “ e dad” en cie o modo es “ ibal”, es deci , es á suje a a c eencias colec i as, no -
mas y alo es his ó icamen e es ablecidos y de endidos espec o a las o mas, ías y con enidos de conocimien o.
13
Ha de cambia la elación de au o idad con los es udian es. Más adelan e ol e emos sob e es o, pe o ale
la pena ecoge la siguien e ci a de Ba ne : “cuando escuchamos a académicos que insis en sob e la impo ancia
del pensamien o c í ico en los es udian es, es necesa io plan ea se algunas p egun as ace ca de la se iedad con la
cual es os p o eso es oman su p opia e ó ica… Una pedagogía de es e ipo equie e que los es udian es engan
un espacio, pa a o ma sus p opias ap eciaciones, y apoyo, pa a alcanza la con ianza necesa ia como pa a elabo-
a su p opio pun o de is a, no obs an e el peso que eje ce la au o idad que los ci cunda en o ma angible, a a-
és de sus p o eso es y los anaqueles de las biblio ecas (apoyadas po el ca álogo del o denado )”. Op. ci ., p. 171.
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
15
la sensación de habe p egun ado algo en el
ondo incon enien e. Se p o eso e a pa a
los p o eso es de nues o es udio – eco de-
mos que impa ían su docencia de o ma bá-
sicamen e magis al– un ema p ác icamen e
au o e e en e. Es obligado eco da ambién
aquí que los p o eso es que seleccionamos
habían sido los más alo ados po los es u-
dian es du an e a ios años, a pa i de las
encues as que anualmen e ealiza la Uni e -
sidad de Ba celona. En cualquie caso, al
p egun a a es os p o eso es encon amos
una imagen idealizada, deseada, de sus alum-
nos. También, como la o a ca a ine i able
de la moneda, una imagen desencan ada.
Algunos nos decían que u ilizaban sus e-
cue dos p opios como alumnos, oda ía no
demasiado lejanos, pa a busca un c i e io,
pa a conec a con ellos. O os nos decían
que un buen es udian e no es necesa iamen e
el que saca buenas no as. De alguna ma-
ne a, exp esaban sus dudas espec o a la a-
lidez del modelo únicamen e magis al pa a
implica de o ma ac i a a los es udian es
en su p oceso de ap endizaje.
Po es e mo i o, enemos la imp esión
de que la imagen que el p o eso ado iene
de los es udian es necesi a p ecisa se, y que
debe indaga se más sob e lo que es os es u-
dian es piensan, espe an y pueden apo a
de ca a a mejo es plan eamien os docen es18.
Es ecuen e oí que los es udian es de
aho a no son como los de an es. A menudo
los cambios se e idencian en sus demandas,
y una de las p egun as que más ecuen e-
men e encon amos es: “y es o, ¿pa a qué
si e?”. Es indudable que es una buena p e-
gun a, y nos hace plan ea nos qué en iende
la uni e sidad no sólo po p o esionaliza-
ción, sino po la u ilidad y el sen ido de la
o mación que p omue e. Po que en eali-
dad, ¿qué signi ica pa a los es udian es lo
de “pa a qué si e es o”? ¿Y pa a la uni-
e sidad?
Los es udian es han cambiado, son me-
nos homogéneos en edad, iempo de dedica-
ción a los es udios, o mación, luga de p o-
cedencia, e c. Los es udian es demandan hoy
un ipo de conocimien o más “ú il” y jun o
a ello unos mé odos de ap endizaje di e en-
es a los u ilizados en la ac ualidad. Es e e o
quizás es uno de los más di íciles si pensa-
mos además que supone la adap ación del
p o eso ado, o mado en una cul u a basada
en el ex o, a unos es udian es socializados
en la cul u a isual.
Los cambios de ocabula io de la ins i-
ución uni e si a ia du an e los úl imos años
ambién esul an signi ica i os: los alumnos
y es udian es son desc i os como usua ios
y clien es. Po o o lado, los í ulos uni e -
si a ios no sólo ienen que se buenos sino
“mejo es” que los de la compe encia pa a
así ac ecen a la ma ícula, y se gene an
con inuamen e pos g ados y más e s pa a
inc emen a los ecu sos económicos de las
uni e sidades. La calidad de la docencia ya
no se exp esa sólo en é minos académicos
sino de me cado. Es e es el en oque p o-
duc i is a.
Aunque es e en oque iene aspec os po-
si i os, los es udian es no son sólo clien es
o usua ios de la uni e sidad. Si, como he-
18 Po es e mo i o, en el cu so 2000-01 iniciamos Se Es udian e: Palab as sob e los ap endizajes uni e -
si a ios, un es udio inanciado po la Uni e sidad de Ba celona en el que p e endemos ecoge , en con inuidad
me odológica con Se P o eso , las opiniones y aspi aciones de es udian es de 20 i ulaciones di e en es. En es e
apa ado mos amos algunas de es as opiniones p o enien es del es udio pilo o ealizado du an e el pasado año,
en que ambién pa icipa on: A. Ayus e, E. Casals y M. Payà.
Te esa Romaña y Begoña G os
22

mos señalado, los p ocesos de enseñanza-
ap endizaje o man pa e de la unción cul-
u al y educa i a de es a, hab á que i más
allá y abaja pa a la “implicación del es-
udian ado en su p opia o mación [en] una
uni e sidad en la que no haya clien es, sino
ac o es” (Po a, 1998: 62). En es e sen ido,
pa a da buena espues a a la p egun a de los
es udian es, pa a con es a a “y es o, ¿pa a
qué si e?”, es necesa ia una uni e sidad
que, en e o as acciones, legi ime, mo i e
y p epa e a sus p o eso es pa a a o ece la
ac uación del es udian e, a pa i de su au o-
nomía y bagaje p e io, como suje o que ya
es, y no me amen e obje o y ecep o de sus
enseñanzas.
Po eso, el p egun a se po es os “nue-
os” es udian es e indaga y pone en juego
qué bagaje aen a la uni e sidad, cómo ex-
pe imen an y alo an la enseñanza que e-
ciben y su abajo como es udian es, qué
expec a i as ienen del mundo del abajo,
de la in es igación, de la cul u a y de la so-
ciedad en gene al, an a se equisi os ne-
cesa ios pa a una docencia de calidad. Po
un mo i o simple e impo an e: odas es as
cues iones, apa en emen e alejadas de la in-
media ez de los con enidos que se impa en
en cada asigna u a son cues iones que jue-
gan un papel especí ico en la calidad del
ap endizaje de cada es udian e.
Conside a las ideas y conocimien os de
los es udian es, sus p e e encias y sis emas
de alo p e ios pa ece en onces necesa io
en una buena plani icación de la enseñanza.
De hecho en oda plani icación de una asig-
na u a se pa e de una imagen más o menos
ajus ada de odos es os aspec os. Recogemos
a con inuación algunos ejemplos sob e lo
que piensan los es udian es ace ca de sus
p o eso es, sob e qué signi ica ap ende y
sob e lo que es pa a ellos se un buen es-
udian e19:
19 También ex aídas de “Se Es udian e” las ases que aquí se ecogen son u o de las en e is as eali-
zadas. En el es udio ambién pa icipa on: A. Ayus e, E. Casals y M. Payà.
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
23
La imagen que los es udian es ienen
de sus p o eso es.
Los es udian es ienen una imagen muy a-
iada de su p o eso ado. De algunos opinan
que no se in e esan po ellos y de o os, que
se p eocupan muchísimo. “Hay ex emos. Es á
el que lo hace muy bien o el que lo hace muy
mal. El que lo hace muy mal se suele queda
en la clase con las cua o pe sonas que lo
aguan an y, las o as, o se cambian de g upo
o se an a las academias que hay aquí de-
ás” (Rosa).
Nu ia piensa que a algunos p o eso es “lo
único que les gus a es escucha se a sí mismos.
Se sien en pode osos encima de la a ima.
Es án a u lado y lo que menos les impo a
es que ú ap endas”.
Pa a Manuel hay di e en es e ien es del p o-
eso ado, la p o esional, la de in es igación y
la de docencia. Piensa que “hay gen e muy
b illan e en alguna de las pa es de es e í-
pode y que o os no ienen an as habilida-
des, po lo que al inal acaba pagándolo el
alumnado”.
En e sus p o eso es, los hay “de la ieja
escuela, que son los que es án acos umb a-
dos a la docencia magis al. Algunos de es-
os p o eso es son muy buenos y ienen una
g an capacidad pa a ealiza una sesión
de ‘ ollo’. Luego hay p o eso es más jó enes
que no ienen un ca go académico an al o,
no son ca ed á icos, y les elegan la a ea
de hace semina ios pe o, al es a en con-
ac o con el labo a o io, acos umb an a i
muy bien”.
Te esa Romaña y Begoña G os
24
Con elación a la comunicación en e p o eso-
es y es udian es, odos coinciden en que es
muy escasa. Pa icia lo a ibuye al excesi o
núme o de pe sonas po aula ya que en las
op a i as consiguen una comunicación mayo
e incluso llegan a ealiza abajos y deba es.
Aún así, la imagen del p o eso ado que pa-
ece p edomina es la de que son “dis an es”.
Como dice Rosa, “aunque engas una duda,
an es se la p egun as al compañe o que al
p o eso , nadie nunca le an a la mano. Piden
olun a ios, pe o nada…”, a lo que añade:
“.…Tenemos ambién e güenza, po que al
se an a gen e que no e conoces, al a que
me as la pa a pa a que 100 pe sonas se ían
de i. Bueno, ¡si sales 5 minu os an es de clase
y se ponen odos a silba !”.
Manuel es una excepción, pues piensa que
“la gen e acaba eniendo una elación es e-
cha con algún p o eso , sob e odo po in e-
eses o po inquie udes pe sonales (…), y es
posible es ablece un diálogo y una elación
de ú a ú”. Pe o señala que posiblemen e se
debe a que los es udian es “no an a busca
al ca ed á ico sino que an a busca al p o-
eso más simpá ico, a aquél que les ha pa-
ecido más ce cano, más compañe o”.
C een, po an o, que un buen p o eso es
“aquel que e acompaña, que e acili a el
ap endizaje, que lo que le impo a es que ú
ap endas y que le demues es lo que has
ap endido” (Nu ia). Un buen p o eso es “el
que se p eocupa de la ma e ia, po enseña e
lo que a a se pe enne y que esal a aque-
llos aspec os que no hay que ol ida , que sea
accesible o que e dé opo unidades pa a dia-
loga ” (Manuel).
Deci que los es udian es deben se no
sólo usua ios o clien es sino sob e odo ac-
o es, signi ica p omo e y p es a más a en-
ción a sus acciones y alo aciones du an e
el cu so. Implica a ende a su demanda de
comunicación, de ce canía, de diálogo con
el p o eso , aspec os que ellos alo an mu-
cho como condiciones pa a su ap endizaje.
En es e sen ido las clases, las u o ías aca-
démicas, las p ác icas, son ocasiones p i ile-
giadas pa a la búsqueda de p oximidad, con-
ac o, comunicación y pa icipación, y pa a
comp oba como se an ac ualizando, como
juegan esos supues os p e ios de los es u-
dian es que an es mencionábamos. Pa a a-
o ece es e encuen o con los es udian es,
el p o eso necesi a mi a , o p egun a , y so-
b e odo escucha . Ya imos en Se P o eso
la impo ancia de ab i espacios de comu-
nicación a a és de las p egun as que el
p o eso o mula en el aula. Pe o apenas se
habla del p o eso como adminis ado de
silencios. Pues es an impo an e que el p o-
eso “diga” y p egun e bien como que sepa
calla pa a escucha lo que los es udian es
puedan deci o p egun a , dándoles el iempo
necesa io y p opo cionándoles opo unida-
des pa a su pa icipación ac i a. En cualquie
caso, sea en las clases o ue a de ellas, se
a a de busca un equilib io.
El es udian e no es ese “o o sí-mismo”
menos o más pe ec o que algunos (o mu-
chos) p o eso es que ían ene . A eces los
p o eso es debemos calla , y hemos de ene
iempo pa a es o, si que emos ealmen e da
oz al alumno, sabe quién es, deja que se
mues e, da le la palab a a ese o o “ex año”
que se nos ace ca pa a que le ab amos a un
mundo de conocimien os. En es e sen ido,
nues a au o idad es exac amen e la capacidad
de hace c ece , auge e. Da clases es en pa e
mos a nues a au o ía, pe o es o debe segui
a a és de la au o ización de la palab a del
alumno. De mane a que hay un aspec o éc-
nico y polí ico en odo ac o de enseñanza.
Fal a mucho po eco e en es e sen ido.
Se aduce con azón que la masi icación de
las clases es a menudo una di icul ad pa a
es e seguimien o. Sin emba go ambién nos
pa ece un a gumen o que ocul a la posibi-
lidad de que en la docencia uni e si a ia se
plan een al e na i as iables que pe mi an,
median e una p ác ica guiada, pone en juego
los con enidos de las asigna u as. Se a a
de p es a más a ención a esas o as p ác i-
cas que no se cen an únicamen e en la ans-
misión de con enidos. Se a a de deja un
iempo y p omo e ocasiones, es deci pla-
ni ica las, pa a da la palab a y la acción al
es udian e, y de escucha lo y segui lo ahí y
ajus a en onces consecuen emen e las o -
mas de ansmisión, o a ia incluso las a-
eas de ap endizaje y las o mas docen es.
No odo es á en manos de cada p o eso
pues es o iene una dimensión cu icula co-
lec i a e ins i ucional, pe o en e las a ias
habilidades básicas de las que se habla poco
en la uni e sidad y sin emba go los buenos
docen es de nues o es udio de ienden, po-
demos menciona la empa ía, que puede de-
ini se como “expe iencia de la conciencia
de o o”20. La exp esamos cuando hablamos
de “me e se en la piel ajena” o “sen i a la
o a pe sona”, y solemos deci lo después de
in e p e a conduc as co po ales o no e -
bales de o as pe sonas. Jun o al humo a
modo de ecu so pa a la ce canía o pa a la
dis ensión, a ios de los en e is ados en Se
P o eso nos habla on de es a condición em-
pá ica, de esa especie de a ención lo an e
que les pe mi e “sen i ” a su audi o io y a
pa i de ahí egula su comunicación, en el
sen ido de adap a la mejo a los es ados de
los es udian es.
Nue amen e, ecu sos pa a la calidad de
la docencia no son sólo aulas y buenas ins-
alaciones, sino ambién ese iempo abie o
a la escucha del es udian e, un iempo do-
cen e a ab i en el aula o ue a de ella pa a
comp oba la ecepción de lo ansmi ido,
o pa a e de qué mane a los es udian es se
implican con su abajo, su g ado de mo i-
ación, sa is acción, e c., sin ene que es-
pe a a hace lo in ex emis en el momen o
inal de la e aluación.
Es deci , la o a ca a de la docencia son
las espues as y apo aciones, no sólo en las
p uebas y eje cicios, de los es udian es. Pues
las buenas p ác icas de enseñanza y ap en-
dizaje son asun o que inalmen e esul a de
compa i ac i amen e y de di e sas ma-
ne as qué signi ica enseña y qué signi ica
ap ende .
DE CARA AL CAMBIO.
LA CRECIENTE IMPORTANCIA
DE LA FORMACIÓN
DEL PROFESORADO UNIVERSITARIO
Como ya hemos ido mencionando en di-
e en es momen os, la p o esión del docen e
uni e si a io es á cambiando. Al p o eso ado
ac ual se le pide capacidad de mo ilidad,
in e cambio con colegas de o as uni e sida-
des nacionales y ex anje as. Se le pide do-
minio del uso de las ecnologías, se le pide
que modi ique las o mas de ansmisión del
conocimien o cen ándose mucho más en
las ac i idades de los alumnos que en el co-
nocimien o a ansmi i , se le pide que capa-
ci e a los alumnos, e c. En de ini i a, la p o-
esión docen e del siglo XXI poco end á que
e con la imagen clásica del p o eso subido
20 Sob e el p oblema de la empa ía. México, Uni e sidad Ibe oame icana, A.C., 1995. En 1916 Edi h S ein
de endió en la uni e sidad de F eibu g su esis doc o al, que a aba de “El p oblema de la empa ía en su desa-
ollo his ó ico y en su e lexión enomenológica”.
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
25
a la a ima e impa iendo su clase en e a
un g upo de alumnos. Pe o oda ía hay un
la go ayec o po eco e y, en es e ayec o,
la o mación se hace cada ez más necesa ia.
En nues a opinión, la o mación del p o-
eso uni e si a io es especialmen e ú il po -
que plan ea la necesidad de p o esionali-
za la docencia an e el hecho de que, como
comen ábamos al inicio de es e capí ulo, du-
an e muchos años ha p edominado un mo-
delo pe sonal/a esanal de eje ce la. Sin em-
ba go, exis e ambién en la ac ualidad un
pelig o: uni ica los modelos y me odologías
docen es, como si odos los p o eso es u ié-
amos que u iliza una misma me odología
y segui un mismo modelo. Ob iamen e, ni
odos los alumnos, ni odos los p o eso es
son iguales. En es e sen ido, es in e esan e
ecupe a lo que el iejo Kan ecomendaba
en elación a la docencia21:
“Como el p og eso na u al del cono-
cimien o humano empieza o mando, en
p ime luga , al en endimien o –al llega se
po la expe iencia a juicios in ui i os y, a
a és de ellos, a concep os que, en ela-
ción con sus undamen os y consecuencias
pueden además se conocidos po la a-
zón y, inalmen e, po el bien o ganizado
complejo de la ciencia– así ambién la en-
señanza iene que oma el mismo camino.
Lo que hay que espe a , pues, de un p o-
eso es que, en p ime luga o me en sus
oyen es al homb e de en endimien o, des-
pués al de azón, y, po úl imo, al sabio.
Tal p ocede iene la en aja de que si el
alumno no llegase al úl imo peldaño, como
suele ocu i no malmen e, algo hab á
ganado, sin emba go, de es a enseñanza
y se hab á con e ido –aunque no pa a la
Academia, sí, al menos, pa a la ida– en
alguien más expe imen ado e in eligen e.
Si se in ie e el mé odo, ocu e como si el
alumno ‘pescase’ una especie de azón
an es de que se le o me el en endimien o,
y a as ase una ciencia p es ada que, en-
cima, es á como pegada, adosada, y no ha
ido naciendo en él. De es a mane a su ca-
pacidad in elec ual se hace oda ía mucho
más es é il y, al mismo iempo, po la alu-
cinación de posee sabidu ía, se co ompe
oda ía más. Es a es la causa po la que,
ecuen emen e, se opieza uno con es u-
diosos (más bien ‘es udiados’) que mues-
an muy poco en endimien o y po la que
la Academia echa al mundo más cabezas
dispa a adas que cualquie o a ins i u-
ción de la sociedad.
La mane a de p ocede es, pues, la si-
guien e: lo p ime o de odo es hace madu-
a el en endimien o y acele a su desa o-
llo, eje ci ándole en juicios de expe iencia
y llamando su a ención sob e odo aquello
que le puedan apo a las con as adas
imp esiones de sus sen idos. De es os jui-
cios o concep os no debe a e e se a sal-
a a o os más ele ados y dis an es, sino
que ha de llega ahí a a és del na u al
y desb ozado sende o de los concep os
más elemen ales que, paso a paso, le ha-
cen p og esa ; pe o odo de acue do con
aquella capacidad de en endimien o que
el p e io eje cicio ha debido, necesa ia-
men e, p oduci en él; y no según aquello
que el p o eso pe cibe en sí mismo, o c ee
pe cibi y que, alsamen e, p esupone en
sus oyen es. En una palab a: no debe en-
seña pensamien os, sino enseña a pensa .
Al alumno no hay que anspo a le, sino
di igi le, si es que enemos la in ención de
que en el u u o sea capaz de camina po
sí mismo”.
Un plan eamien o docen e excesi amen e
esco ado hacia las disciplinas y los in e eses
de los p o eso es e igno an e de los conoci-
21 M.I. Kan : “Nach ich on de Ein ich ung seine Vo lesungen in dem Win e halbenjah e on 1765-1766”.
Esc i o aducido po E. Lledó (1995) en el abajo an es ci ado.
Te esa Romaña y Begoña G os
26
mien os e in e eses de los es udian es, con-
duce a esas cabezas capaces de espues as
dispa a adas en los exámenes que ecogen
de ez en cuando algunas publicaciones de
chi la y en e enimien o. Lo que p opone
Kan es odo un p og ama pa a la o ma-
ción que conside a a p o eso es y a es udian-
es y que mos amos como mo i o pa a la
e lexión. Supongamos que es e cuad o es
co ec o pa a desc ibi a nues os es udian-
es. ¿Y si, además, lo conside á amos apli-
cable al desa ollo p o esional de los do-
cen es uni e si a ios?
Po ejemplo, el p o eso p incipian e
lle a consigo algunos juicios in ui i os de
expe iencia que le lle an a un cie o en en-
dimien o de la si uación didác ica. Es e ipo
de juicios se de i an, en su mayo ía, de ex-
pe iencias p e ias como alumno, o como be-
ca io de in es igación o p o eso ayudan e
en el mejo de los casos. A pa i de aquí,
son más bien a as en la uni e sidad las si-
uaciones de o mación g aduada y acompa-
ñada pa a es os p o eso es, pues, como sabe-
mos, a la mayo ía “se les echa a los leones”.
Poco a poco, con muchas insegu idades y
bas an es malos a os, los p o eso es pueden
i cons uyendo concep os al i o mulando,
o denando y elacionando juicios pun uales.
Es deci , pueden i cons uyendo eo ías pe -
sonales sob e su unción docen e y educa-
do a. Con el iempo, paso a paso y desde
la expe iencia, la e lexión y el es udio, en-
d emos p o eso es “expe os”, algo así como
con “ciencia” (un sabe p ác ico) de la do-
cencia, en suma capaces de un buen eje ci-
cio p o esional.
En de ini i a, en la o mación de los
nue os p o eso es se a a de plan ea un
ap endizaje pegado a la expe iencia. Y
ambién de insis i en que debe abandona se
la idea de un modelo único pa a odos, pues
cada p o eso debe i cons uyendo su iden i-
dad p o esional. Es impo an e, como decía-
mos en el capí ulo inal de nues o in o me,
p omo e condiciones pa a la o mación de
p o eso es conside ados como p o esiona-
les e lexi os y au ónomos22. En es e sen-
ido, la idiosinc asia pe sonal y las expe-
iencias docen es p e ias son jus amen e el
ma e ial base a abaja , sob e el que se a
a e oluciona .
Po o a pa e, el cambio que supone p o-
mo e dinámicas más cen adas en el abajo
del alumno, con un componen e mayo de
descub imien o y explo ación, no pa ece po-
sible más que en los úl imos cu sos de las
ca e as, o en el e ce ciclo de las mismas,
donde el p o eso iene un núme o más ajus-
ado de alumnos, donde el seguimien o de los
mismos no le ocupa odo su iempo de es u-
dio e in es igación. En gene al en los p ime-
os ciclos, donde los alumnos son muchos
y muy jó enes, y, desg aciadamen e a me-
nudo, los p o eso es son escasos y p incipian-
es o poco expe os, es di ícil de imagina
un p oceso demasiado abie o de indagación
in elec ual y de desa ollo docen e en es e
sen ido. Desde hace años y a pa i del c eci-
mien o de la población es udian il en la uni-
e sidad, las polí icas de p o isión de nue-
as plazas de e ue zo a la docencia no han
co egido, sino que ha man enido o incluso
aumen ado la inadecuada cos umb e de po-
ne a un p o eso no a o a di igi a un g an
g upo de alumnos no a os. Es á po es udia
qué epe cusiones iene es o en la salud del
p o eso o en la salud académica de los alum-
22 Ve Schon, D. (1992): La o mación de p o esionales e lexi os. Ba celona, Paidós; y ambién Angulo,
F. y Blanco, N. (1994): Teo ía y desa ollo del cu ículum. Málaga, Ediciones Aljibe.
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
27

nos. Pe o enemos indicios, que ya imos en
Se P o eso : muchos p o eso es lo ecue dan
como una e apa muy es esan e, muy du a,
mien as que po el lado de los alumnos…
Hab ía que in en a co elaciona odo es o
con los es udian es, e el po cen aje de aban-
donos en los p ime os cu sos de las ca e-
as, y yendo más a ondo, cie os p ejuicios
académicos y al a de p ocedimien os uni-
e si a ios (es udio, comp ensión, e lexión,
c í ica) que los es udian es p esen an al aca-
ba la ca e a y que debe ían se les ú iles en
su ida p o esional pos e io .
Así pues an o los alumnos como los p o-
eso es ienen su p oceso de madu ación y
han de ap ende a se lo, es deci a se es u-
dian es y a se p o eso es. Y desde luego no
odos an a segui el mismo camino den o
de la uni e sidad, a lo la go de los años, de
sus especialidades y asigna u as.
Es e iden e la al a de apoyo que eciben
los p o eso es cuando empiezan su abajo
uni e si a io. Sin emba go, c eemos que si
es a si uación no cambia, el p oblema se a
a i ag a ando po que la p opia a ea docen e
se a haciendo cada ez más compleja ya
que an a con i i di e en es o mas de en-
señanza muchas de las cuales equie en una
buena o mación no sólo en el con enido a
abaja sino en la me odología a u iliza .
Pe o incluso si pensamos sólo en las clases
magis ales, ambién emos que los mode-
los han e olucionado po que los es udian es
de hoy son di e en es y el man enimien o
de la a ención y la mo i ación esul an cada
ez más di íciles si no hay un buen domi-
nio de écnicas pedagógicas. Como a i ma
C.R. Wha on el modelo cen oeu opeo í-
pico cen ado en las a eas que los es udian-
es deben ealiza y no en el con enido que
el p o eso ansmi e es el que cada ez en-
d á más acep ación ya que es á mucho más
elacionado con las o mas de ap endizaje
que se an adop ando en la enseñanza p ima-
ia y secunda ia. En es e sen ido, es amos
o almen e de acue do con es e au o cuando
a i ma que “pese a su genio in elec ual, al-
gunos de nues os p o eso es uni e si a ios
pueden se cau os en ab aza el cambio, pe o
el docen e que dic a su clase leyendo de
apun es ama illen os mien as los es udian-
es an esc ibiendo lo que c een habe es-
cuchado es un hecho en ías de ex inción”.
Pa a cen a nos en la p oblemá ica de la
o mación del p o eso ado, hemos in en ado
ca ac e iza el pe il del p o eso p incipian e
es ableciendo una di e enciación en e los
conocimien os p e ios que posee y las ca en-
cias que acos umb a a ene (Fig. 1).
Tal y como se señala en el cuad o, el
p o eso posee conocimien os ace ca de la
ma e ia que debe impa i , iene ideas p e-
ias sob e cómo debe ealiza su abajo que
pa en de su p opia expe iencia como alumno
y iene un conocimien o de la ins i ución
aunque desde la óp ica de alumno o de beca-
io. El p o eso p incipian e suele es a , al
p incipio, mucho más cen ado en la o ga-
nización del con enido de las clases que en
las o mas de ansmisión y comunicación
de la in o mación. Es á mucho más cen ado
en la ma e ia que en la didác ica y, como
no suele domina aspec os como el con ol
del iempo o las in e enciones de los es u-
dian es, su mayo p eocupación es la du a-
ción de los ma e iales que es á p epa ando
pa a la sesión de clase. Es deci , la ípica
angus ia que se padece si se acaba el ma-
e ial que se ha p epa ado, o bien si acaba
la clase y oda ía se es á en la in oducción.
Con el iempo, exis e una p og esi a sepa-
ación del ex o, del guión de la clase, dando
paso a la p eocupación sob e si ealmen e
los alumnos es án ap endiendo y cómo me-
Te esa Romaña y Begoña G os
28
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
29
El p o eso p incipian e
Conocimien os p e ios Ca encias
Figu a 1.
• Sob e la ma e ia que debe impa i
• C eencias e ideas sob e cómo c ee que debe
ealiza se la docencia basadas undamen al-
men e en su expe iencia como alumno
• Conocimien o del con ex o y en o no desde
la óp ica p e ia de alumno de licencia u a o
de doc o ado
• O ganización del con enido pa a el log o de
ap endizajes signi ica i os
• Técnicas didác icas: dinamización de g upos,
es a egias de comunicación, con ol del
iempo, del espacio, de los medios y ecnolo-
gías u ilizadas, de los sis emas de e aluación
• Conocimien o del con ex o y del en o no de-
pa amen al como docen e
jo a la dinámica de las clases pa a log a
dicho obje i o. El p o eso se a descen-
ando de la p eocupación en sí mismo ha-
cia la p eocupación po los e ec os de sus
acciones en los es udian es.
El p o eso p incipian e suele ene p o-
blemas ambién pa a la dinamización de los
g upos, el con ol del iempo y del espacio
y, sob e odo, pa a e alua . La e aluación
esul a un ema complejo pa a odo el mundo
pe o lo es especialmen e en el caso de los
p o eso es p incipian es.
Po úl imo, en un e eno que a más allá
de la p opia aula, exis en p oblemas de cono-
cimien o del con ex o que con ibuyen a que
el p o eso cuando inicia su abajo en la ins-
i ución se encuen e bas an e pe dido. Como
habi ualmen e se a a de pe sonas jó enes,
con ganas de inno a , de cambia dinámicas,
suele habe un pe íodo de adap ación en que
la in e ención en las dinámicas de los de-
pa amen os esul a bas an e di ícil. En es e
sen ido, se puede gene a cie o males a do-
cen e po los pasillos de la uni e sidad. Los
p o eso es de uni e sidad abajamos oda ía
con p esupues os y es uc u as muy indi i-
dualis as. La siguien e desc ipción nos pa ece
que con iene una cla e más pa a econduci
la o mación del docen e uni e si a io: “El
males a docen e iene en onces sus signos
en la dispe sión del es ue zo pe sonal, en la
colisión de in e eses, en la al a de cohesión
de los p o eso es y po ello la endencia a
un celula ismo, en el e aimien o social ge-
ne al de la comunidad docen e y en la al a
de in eg ación sociop o esional” (Benedi o,
Fe e y Fe e es, 1995: 38).
Desde luego sigue siendo un aspec o im-
po an e la libe ad de c i e io del p o eso
de uni e sidad espec o a su disciplina, que
es una libe ad an de endible como exigen e
pe o que a eces no se en iende bien. No
se a a de libe ad pa a hace lo que la p o-
pia inspi ación dic e según pe ipecias i ales
cambian es o lo que dic e el p opio in e és
in es igado , muchas eces más elacionado
con la posibilidad de inanciación que con
a en u as in elec uales de in e és social (algo
que siemp e debe ía deba i se). En odo caso,
la libe ad “de cá ed a” la en endemos e e-
ida a au onomía p o esional, es deci a las
decisiones necesa ias pa a o ganiza la do-
cencia, no an o a pode op a en e cualquie
con enido que el p o eso pueda ape ece ,
pues nos pa ece que en su abajo se debe
an o a la disciplina que cul i a den o de
un plan de es udios como a la sociedad que
le paga pa a que in o me bien, y o me, a
los jó enes es udian es.
Los cambios necesa ios son más de o -
den simbólico que de c eación o modi ica-
ción de es uc u as y eglamen os. Tenemos
ya su icien es no mas y bu oc acias. Lo que
debe cambia es la alo ación de la docen-
cia, la exigencia sob e la misma, el apoyo
humano y écnico a los p o eso es p inci-
pian es, la implicación de los p o eso es
expe imen ados en la mejo a de la calidad
docen e, la búsqueda de espacios y iempos
pa a compa i , in e cambia y deba i ex-
pe iencias docen es, obje i os educa i os,
apo aciones a la sociedad. La uni e sidad
es una ins i ución llena de p o eso es pe o
sin una e dade a cul u a docen e. Y la cul-
u a como sabemos no se hace po dec e o,
sino po compa i p oyec os.
En es e sen ido, M.A. Zabalza (2001)
plan ea los asgos que conside a básicos pa a
una enseñanza de calidad. Es os ep esen an,
en nues a opinión, impo an es elemen os de
e lexión y de guía pa a plani ica acciones
de mejo a en el sis ema uni e si a io (Fig. 2).
Te esa Romaña y Begoña G os
30
Figu a 2.
Diseño y plani icación de la docencia
con sen ido de p oyec o o ma i o
O ganización de las condiciones y del
ambien e de abajo
Selección de con enidos in e esan es y
o ma de p esen ación de los mismos
La o malización de los p og amas debe ía cons i ui
una de las condiciones básicas de la docencia uni e -
si a ia y no oma se como un documen o “bu oc á ico”
Impo ancia de la plani icación de los ambien es de
abajo
Impo ancia del análisis de la docencia en el doble
componen e: selección de con enidos y p esen ación
didác ica
Ma e iales de apoyo a los es udian es
Me odología didác ica
Inco po ación de las nue as ecnolo-
gías y ecu sos di e sos
A ención pe sonal a los es udian es
Necesidad de ecu sos pa a la docencia: guías de apoyo,
dossie es, bases de da os, e cé e a.
Es impo an e desa olla o ien aciones me odológicas
cen adas en los es udian es
Re ue za p ác icas docen es y añade nue os elemen-
os en la selección de con enidos, la plani icación do-
cen e y la comunicación
C eación de sis emas de apoyo, u o ías
Es a egias de coo dinación con los
colegas
Impo ancia de c ea una cul u a de la colabo ación
Sis emas de e aluación u ilizados Impo ancia de dis ingui en e la e aluación de se-
guimien o y la de con ol
Mecanismos de e isión del p oceso E aluación de esul ados con indicado es in e nos y
ex e nos.
Una enseñanza uni e si a ia de calidad
Es os asgos pe mi en ene una isión
de las múl iples a iables que in e ienen en
la enseñanza uni e si a ia y pe mi en am-
bién da se cuen a de los múl iples espacios
o ma i os en los que con iene abaja .
Es e pa ece se el modelo que es án adop-
ando algunas uni e sidades. Po ejemplo, en
la Uni e sidad de Ba celona se ha pues o en
ma cha un amplio p oyec o de o mación
de p o eso es no eles en el que pa icipan
p o eso es con expe iencia que ac úan como
sus men o es du an e el cu so académico.
También exis en g upos de inno ación do-
cen e en el que pa icipan p o eso es con dis-
in os g ados de expe iencia. Todas es as ex-
pe iencias y la o e a o ma i a di igida al
p o eso ado uni e si a io que ha ido aumen-
ado conside ablemen e en los úl imos años
o ecen un pano ama más op imis a ya que
pa ece que las uni e sidades empiezan a
da se cuen a de la impo ancia de la docen-
cia. A pesa de odo, la o mación del p o e-
so ado uni e si a io sigue siendo una a ea
impo an e que las uni e sidades deben plan-
ea se esol e , es una a ea u gen e.
ANEXO
UN “PASILLO ELECTRÓNICO”
PARA SEGUIR PENSANDO23
¿QUÉ DICEN LOS PROFESORES
ACERCA DE LOS ESTUDIANTES?
“Desde hace ya bas an e iempo, odos los
p o eso es nos quejamos del bajo ni el de los
alumnos. Cada día hacen más al as, pa ecen no
en ende lo que leen o sencillamen e no ienen
muchas ganas de lee , no ienen conocimien os
p e ios sob e casi nada, pa ecen desmo i ados…
Es cie o que cada ez se de ec an más p o-
blemas, pe o ¿son los es udian es los que es án
de ebajas o somos noso os? ¿No nos es amos
dejando lle a po la ine cia?… Los p o eso es
nos seguimos quejando en los pasillos y no o-
mamos ninguna decisión” (P o eso de la U. de
Ba celona).
“En gene al, cuando hablamos en los pasi-
llos eca gamos la esponsabilidad en el alumno
y en el ni el educa i o an e io … El ema es muy
complejo y no puede simpli ica se diciendo que
los jó enes ca ecen de o mación o conocimien-
os p e ios o de expec a i as o de p oyec os u-
u os. C eo que los jó enes de hoy i en p e-
siones sociales y económicas que an más allá
de los p oblemas educa i os p opios del ni el
supe io . Con usiones, emo es, c isis de iden i-
dad pa ecen a aca a los jó enes y a sus ami-
lias con al ímpe u que las demandas y expec-
a i as que gene an, no son bien decodi icadas
po la Uni e sidad. Es indudable que enemos
nue as misiones que se suman a las adicio-
nales, pe o ¿¿¿cuáles son???” (P o eso a, A -
gen ina).
“He abajado con cada uno de mis alumnos
en pa icula ad i iéndoles sob e las allas que
de ec o (con esul ados sa is ac o ios en algunos
casos), pe o se ía in e esan e que discu ié amos
una o ma de a aca el p oblema de mane a co-
lec i a” (P o eso a).
“La solución c eo que debe busca se den o
del sis ema educa i o de o ma global, no con
una ley como la LOU y una e o ma de los pla-
nes de es udio de la uni e sidad a la baja (1992
y ac ual) o con la Ley de Calidad que se a e-
cina. El p oblema es gene al y necesi a solucio-
nes del mismo ipo” (P o eso de Emp esa iales,
Uni e sidad de Ba celona).
“La cues ión es: ¿los p o eso es ambién es-
án p epa ados pa a conduci al alumno ayu-
dando en su c ecimien o global? ¿El p oyec o
de la enseñanza es adecuado pa a el mundo ac-
23 Re lexiones ecien es de algunos p o eso es, publicadas en el Fo um de docencia uni e si a ia de la
Uni e sidad de Ba celona: h p://www.ub.es/ o um, y de algunos es udian es, ex aídas de Se Es udian e: Palab as
sob e los ap endizajes uni e si a ios (in es igación en cu so).
La p o esión del docen e uni e si a io del siglo XXI: ¿cambios p o undos o supe iciales?
31