Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico
Abstract
Este trabajo plantea la necesidad de un análisis semántico de la noción de ‘aspecto’ en la Scienza nuova, y la afirmación de una instancia de comprensión filosófica. La dimensión de la aspectualidad, pensada filosóficamente, se sitúa en el origen de la correlación entre percepción imaginativa, por un lado, y, por otro, comunicación y comprensión de naturaleza expresiva, afectivamente marcada y multisensorial. En ella Vico ha indicado, mediante el modelo genético y funcional de las tres lenguas, la condición necesaria para comprender el desarrollo del lenguaje específicamente humano.
Full text
©Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) Sevilla (España). ISSN 1130-7498 © Sara Fortuna © de la trad. José M. Sevilla Fernández ASPECTUALIDAD Y LENGUAJE EN LA FILOSOFÍA DE VICO Sara Fortuna Este trabajo plantea la necesidad de un análisis semántico de la noción de ‘aspecto’ en la Scienza nuova, y la afirmación de una instancia de comprensión filosófica. La dimensión de la aspectualidad, pensada filosóficamente, se sitúa en el origen de la correlación entre percepción imaginativa, por un lado, y, por otro, comunicación y comprensión de naturaleza expresiva, afectivamente marcada y multisensorial. En ella Vico ha indicado, mediante el modelo genético y funcional de las tres lenguas, la condición necesaria para comprender el desarrollo del lenguaje específicamente humano. PALABRAS CLAVE: Vico, aspecto, aspectualidad, Scienza nuova, percepción imaginativa, lingüística, filosofía. The aim of this paper is to show the necessity of a semantic approach to the concept of ‘aspect’ in the Scienza nuova, as well as to defend a particular way of philosophical comprehension. From a philosophical point of view, the dimension of aspectuality is in the origin of the correlation between imaginative perception on the one hand, and communication and expressive comprehension on the other (which is affectively marked, and multisensioral). Vico has shown in it, by the genetic and functional model of the three languages, the necessary condition to understand the development of specifically human language. KEYWORDS: Vico, aspect, aspectuality, New Science, imaginative perception, linguistics, philosophy. 1. Introducción La noción de ‘aspecto’ aparece en las primeras líneas del Comentario a la Representación en el grabado propuesto en el frontispicio de la Scienza nuova de 1744 para hacer referencia –de manera teóricamente muy densa y en el plano lingüístico– enantiosémica al carácter poético de la Providencia. Aquello que motiva la presente contribución es la convicción de que ese concepto de ‘aspecto’es relevante en la reflexión viquiana de la Scienza nuova, un concepto al que no se le ha dedicado aún suficiente atención por parte de los estudiosos, si bien éste aparece más veces en lugares cruciales de la obra. Se trata de una noción que se inscribe en el mismo campo semántico que aquéllas, fundamentales, de imagen y representación. Ella es el fruto de una reelaboración original, que se inserta dentro de una reflexión sobre la significación humana en explícita polémica con el modelo cartesiano. A este último contesta Vico sobre 23
todo en lo que se refiere a la separación de la dimensión histórico-antropológica de la dimensión individual e inmaterial del cogito, vicio que une a los “filósofos monásticos”1. De modo más particular podemos leer la reflexión de Vico sobre el ‘aspecto’ como alternativa consciente, por un lado, al modelo representativo de la imagen introducido por Descartes y, por otro, al empirista. De la concepción cartesiana de la imagen es refutada la pérdida de la base sensible y el carácter descarnado por el que ella coincide con la “evidencia intrínseca de la idea en cuanto inmanente al sujeto”2. Para Descartes no se trata de explicar la conexión entre imagen y mundo en términos de semejanza, como en la tradición empirista, sino justamente de poner, a través de un orden intelectual, la coordinación entre dos elementos. En el modelo empirista se confía a la imaginación la función de conectar y dar coexistencia a sensaciones singulares aisladas, identificando así capacidad asociativa e imaginativa. Sin embargo, el rol de la imaginación parece en este caso presuponer las formas analógicas ya dadas que la asociación se limitaría a encontrar. Es éste el límite del modelo empirista al que Vico opone una concepción de la imaginación como función interna a la percepción. Ella es, de hecho, la condición de posibilidad de la producción de semejanzas y no, como afirma el empirismo, según la falacia clásica del hysteron proteron, el reconocimiento de algo dado. En Vico el punto de partida es la actividad sensible que, como destaca en la “Metafísica poética”, los bestiones humanos comparten con los animales: “la naturaleza humana, en cuanto es común con la de las bestias, tiene esta propiedad: que los sentidos son las únicas vías por donde ella conoce las cosas” (SN, § 374). La actividad imaginativa, específicamente humana, es injertada desde el principio en la sensibilidad y produce formas de significación específicamente humanas “sentidas e imaginadas” a través de “robustos sentidos y vigorosísimas fantasías” (SN, § 375). Entonces, si tanto en el modelo racionalista como en el empirista la imagen queda subordinada al realismo de la cosa (se trate de la conciencia o de la realidad) al que debe adecuarse, es contra este modelo de la adaequatio contra el que se opone sobre todo la reflexión de Vico, anticipando en esto el criticismo de Kant y la reflexión kantiana y wittgensteiniana sobre Darstellung, aspecto y ver-como3. La superación de una perspectiva dualista, en la que el sujeto piensa reproduciendo el mundo frente a él, adviene gracias a una inversión del punto de vista, en que se interroga sobre las condiciones genéticas a través de las cuales la imaginación humana organiza la experiencia, según modalidades no cognoscitivas, pero justo originariamente orientadas por relaciones intencionales, efectivamente marcadas: es el caso de la relación con la divinidad, tomada con profundo temor en el Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)24 Sara Fortuna
cielo tormentoso por los bestiones de Vico, una divinidad que da órdenes y que es el primer jeroglífico humano, cuya producción imaginativa está unida a la adivinación, la interpretación de las órdenes de Zeus. La imaginación se liga, por tanto, con la dimensión de la ficción a que alude la primera Dignidad de la sección “De los elementos”: “El hombre, por la indefinida naturaleza de la mente humana, cuando ésta se arruina en la ignorancia, hace de sí regla del universo” (SN, § 120). Se trata de una idea de ficción que a través de la completa meditación viquiana en la que ella no es, sin embargo, pensada en oposición a la idea de verdad: sino que más bien incorpora una diversa idea de verdad cambiada por la concepción aristotélica, según la cual el poeta es superior al historiador en cuanto sólo el primero alcanza una dimensión universal4. La verdad de la ficción (que se permite el oxímoron) se pone entonces a un nivel distinto respecto a la concepción correspondiente a una verdad como adaequatio a la realidad: ella coincide precisamente con la dimensión trascendental de la constitución de horizontes de sentido5. A tal propósito ha sido con razón subrayado que “la ficción que permite pensar la forma imaginativa de la experiencia del sentido (la forma entendida como articulación de la continua perceptiva del mundo en horizontes de sentido, o sujetos) no se entiende tanto en el campo semántico del ‘fingir’ en el sentido de ‘simular’ […] cuanto precisamente en el campo semántico del ‘fingir’ en el sentido latino de modelar, formar, dar forma, construir (inglés to shape, francés façonner, alemán darstellen, bilden)”6. Y si la cita ahora traída a colación hace referencia a una tradición que va de Kant a Wittgenstein, Vico es, en efecto, el iniciador, puesto que, como ha sido mostrado, utiliza de modo explícito y consciente este concepto en relación con una idea de verdad profundamente renovada7. No resulta casual que, precisamente en la original perspectiva filosófica entreabierta por la reflexión viquiana, aparezca una noción como aquélla de ‘aspecto’ que una influyente tradición retórica ha puesto en conexión con la de la hipotiposis. Se tratará entonces de ver cómo la reflexión viquiana piensa nuevamente también este dispositivo, llevándolo desde su originaria valencia retórica y poética a esa condición originaria de la simbolización humana en que se encarna el “proceder del pensamiento”8. Aquí nos importa mostrar de modo particular que, en la Scienza nuova, la noción de aspecto tiene la función de referirse también y prioritariamente a la organización significativa en el interior de la experiencia, perceptiva e imaginativa conjuntamente, de todo sujeto. En este sentido, la reflexión filosófica sobre la aspectualidad en Vico muestra su importancia y su actualidad, destacada con razón, por cuanto se refiere a la comCuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) 25 Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico
pleta reflexión sobre el lenguaje y sobre el carácter metafórico de la categorización9. Lo que aparece con evidencia aún mayor si se la pone en relación con dos concepciones técnico-especialísticas del ‘aspecto’ en ámbitos disciplinares como la lingüística10 y la psicología cognitiva11, que no tienen en cuenta el complejo fondo de cuestiones filosóficas a que esta noción necesariamente remite12. 2. El aspecto como carácter poético de la Providencia El término “aspecto” [aspetto] es utilizado por Vico con diversas acepciones, entre las que no falta tampoco la astronómica. Mas, entre las cincuenta y seis apariciones del término en la Scienza nuova de 1744 (son en cambio veinticinco en la edición de 1725, mientras que “aspectus” recorre ya pasajes teóricamente equivalentes en el Diritto Universale), los empleos más interesantes y originales remiten a una concepción sintética de ‘aspecto’ que se hallan en algunos puntos fundamentales de la obra13. La multiplicidad y entrecruzamiento de acepciones que concurren en la constitución de esta noción de ‘aspecto’no son producto de una invención viquiana, sino justamente un sofisticado precipitado semántico que Vico halla disponible en la lengua literaria de su tiempo y que, ante todo, está caracterizado, como veremos mejor, por la tensión enantiosémica entre elementos opuestos o complementarios. Es fruto de una elaboración en la que aparece decisiva la contribución de la lengua poética dantesca. Apropósito del uso que Dante hace del término ‘aspecto’, Quondam ha observado que los sentidos en los que cuales aparece “presentan a veces dificultades de precisión, al oscilar entre el significado activo de ‘vista’, ‘mirada’, es decir, la acción del mirar, y el pasivo, más cercano al uso moderno de ‘aquello que aparece a quien mira’”14. Justamente es la síntesis de una serie de acepciones interconectadas entre sí lo que permite a Vico, sin tener que adoptar acercamientos unilaterales y manteniendo unidas la dimensión de universalidad antropológica con la de la temporalidad de la historia, tomar los múltiples elementos que a la vez operan en los procesos de significación. El término “aspecto” aparece ya en las primeras líneas de la Scienza nuova para describir la forma significativa de los caracteres que Vico ilustra comentando la representación del grabado que aparece en el frontispicio, con objeto de presentar la estructura de la obra mediante una serie de figuras-esquemas15, identificadas, como se verá, en los caracteres poéticos de los orígenes. En la apertura de esa original y densa introducción mixta, en forma de imagen y de comentario verbal, hallamos la “Explicación del Grabado propuesto en el fronCuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)26 Sara Fortuna
tispicio y que sirve para la introducción de la obra” –así aparece el largo título [“Spiegazione della Dipintura proposta al frontespizio che serve per l’introduzione dell’opera”]– que Vico incluye en la edición de 1730. “El triángulo luminoso en cuyo interior hay un ojo mirante representa a Dios bajo el aspecto de su providencia, aspecto bajo el cual la metafísica lo contempla en actitud estática por encima del orden de las cosas naturales, y bajo el cual hasta ahora la han contemplado los filósofos” (SN, § 2 [destacado nuestro]). Al describir las relaciones entre los dos elementos fundamentales de la imagen –el ojo que mira, insertado en el triángulo (Dios como Providencia) y la Mujer (la Metafísica en activa contemplación)– la noción de ‘aspecto’ despliega, desde el principio, su aspecto semántico más amplio16. En este pasaje, como bien observa Battistini, se halla en primer plano la acepción de la mirada, del acto de ver, a la que hacen referencia tanto el ojo como la precisión de que Dios es concebido aquí como Providencia: “recuperando el significado etimológico del nombre, se insiste en el acto de ver, confirmado poco después con la mención de la ‘providencia’, que se sobrentiende como un ‘pro-videre’, o sea, como un ver de frente a sí”17. Pero, justamente, la mención de la “providencia” tiene lugar al precisar que el carácter es “Dios bajo el aspecto de su providencia”, y por tanto a través de un empleo del ‘aspecto’ en el que se selecciona, al mismo tiempo, el punto de vista desde el que es considerada la divinidad, como viene inmediatamente reafirmado con la repetición del término “bajo el cual la metafísica lo contempla en actitud estática […]”. A la repetición corresponde sobre el plano conceptual una superposición de dos órdenes, de dos entrelazados niveles paralelos de discurso, en los que el uso Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) 27 Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico
semánticamente polivalente de aspecto es el indicador primario: un orden epistemológico y un orden simbólico o sematológico18. Mediante el primer orden, Vico define los principios de su propia ciencia e indica, articulándolos jerárquicamente, los elementos constitutivos a través de los cuales ésta se organiza. Ya en las páginas de la introducción, profundizando en la cuestión del carácter de la nueva ciencia, recuerda cómo un “aspecto principal” suyo sea el de ser “historia ideal eterna” (y, por tanto, una suerte de oxímoron, una síntesis de términos contradictorios o más bien una superación de concepciones contrapuestas) y que, gracias a dicha perspectiva “esta Ciencia viene a ser una filosofía de la autoridad” (SN, § 7). Más adelante se menciona “la doctrina del derecho natural de gentes” como “otro principal aspecto bajo el que se debe mirar esta Ciencia” (SN, §13). Tal uso epistemológico viene explicitado y, por así decir, sistematizado en la sección de la “Metafísica poética”, en el capítulo titulado “Corolarios en torno a los principales aspectos de esta Ciencia”, donde se recuerdan en sucesión siete aspectos: 1) Teología Civil Razonada de la Providencia; 2) Filosofía de la Autoridad; 3) Historia de las Ideas Humanas; 4) Crítica Filosófica; 5) Historia Ideal Eterna; 6) Sistema del Derecho Natural, 7) Principios de Historia Universal. El segundo orden es el simbólico, el cual, antes que nada, pone en juego la dimensión dinámica del “aspecto” como fisonomía que no comprende sólo la mirada, la actividad visual, sino que es también la figura representada como animada, activa (ella irradia una luminosidad solar a su alrededor) y efectivamente marcada. Obsérvese además, a tal efecto, que el rayo de la mirada no es contemplado con los ojos, sino que alcanza directamente el pecho de la metafísica. La mirada de la metafísica opera a través del corazón, de aquella parte del cuerpo habitualmente considerada la sede de las pasiones; el lugar donde, recordando el conocido análisis viquiano del primer modo de considerar la ira (SN, § 460), la sangre bulle. Para marcar una diferencia respecto de las pasiones humanas, Vico precisa sin embargo que la metafísica “tiene el corazón terso y puro, no sucio ni manchado por la soberbia de espíritu ni por la vileza de los placeres corporales” (SN, § 5). La dimensión dinámica de la mirada de la divinidad permite conectar los otros elementos cardinales de la figura: desde el pecho de la metafísica la mirada se proyecta fuera de ella (refractando un espectro aún más amplio de rayos) para aplicarse a la imagen de Homero que destaca en primer plano a la izquierda de la figura, y, a través de ella, a la observación de las cosas civiles, a la comprensión del mundo humano y de sus actividades religiosas, lingüísticas, políticas. En relación, comentando la expresión “en [actitud] estática”, Battistini observa que “la metafísica se proyecta fuera de sí (ex-stasis), pero no en sentido místico, sino más bien con el valor activo del facere, de la praxis”19. Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)28 Sara Fortuna
En esta conexión de caracteres poéticos se muestra entonces otro trazo fundamental de la semántica del término ‘aspecto’, la diátesis activo-pasivo, que hace así que en el concepto vengan estrechamente conjuntadas las dos dimensiones: percibir, coger, comprender un aspecto equivale a llegar a ser capaces de cumplir determinadas actividades. Receptividad y productividad son aquí, por tanto, componentes de una única experiencia en la que tiene un papel fundamental la dimensión expresiva, el valor afectivo que atraviesa las diversas acepciones de ‘aspecto’. La mirada, la figura, la cara, como aquello que mira y aquello que viene visto se funden con la perspectiva, siempre efectivamente marcada, desde la cual se mira. Observamos, a este respecto, que la misma expresión “en actitud estática” [“in estatica”] incluye también este elemento emocional, en este caso el estupor admirado producto de la contemplación de la divinidad. Todos los elementos de la imagen, estrechamente conectados en el término ‘aspecto’, hacen referencia tanto a la apertura de un horizonte de sentido exhibido desde la interacción entre las dos figuras-esquemas, Providencia y Metafísica, como a la capacidad de ésta última para asumir la perspectiva justa, los puntos de vista adecuados para comprender el mundo humano20. El doble registro, que mantiene unidas, como hemos visto, la perspectiva epistemológica y la simbólica, es confiado al jeroglífico poético de la Providencia, o sea, a una figura, la del mirante ojo divino, que puede así ser considerada “bajo el aspecto de la Providencia”, pero también bajo aquel a través del cual los primeros hombres de la gentilidad llegan a fantasear las divinidades, o lo que es lo mismo, a hacerse una imagen de ellas. En este sentido es lícito afirmar, como ha sido sostenido21, que la figura de la Providencia en la representación del grabado, en cuanto carácter poético, tiene ella misma la naturaleza del universal fantástico y que asume sobre sí, consecuentemente, el aspecto producido por la invención/comprensión del primer carácter divino, Júpiter. Las relaciones entre el ojo-Providencia y la mujer-Metafísica son de este modo concebidas por Vico de manera estructuralmente equivalente respecto a las que conducen a los primeros hombres a ver en los fenómenos naturales una divinidad. De esta equivalencia es buen indicador en la obra viquiana precisamente el término ‘aspecto’. Del primer proceso de simbolización mediante la percepción imaginativa del Cielo (caracteres poéticos, gestos y normas onomatopéyicas) Vico ofrece, de hecho, una formulación análoga a la atribuida a la divinidad como Providencia: “imaginaron que el Cielo era un gran Cuerpo animado, que por su aspecto llamaron JÚPITER, el primer Dios de las Gentes Mayores; que mediante el silbido de los rayos y el fragor de los truenos quisiera decirles alguna cosa; y así comenzaron a practicar la Curiosidad natuCuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) 29 Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico
ral, que es hija de la Ignorancia y madre de la Ciencia, la cual da a luz el Asombro al abrir la mente del hombre”; y poco más adelante: “y particularmente en el aspecto del Cielo, rápidamente caen en la curiosidad […]” (SN § 377; destacado nuestro). Vico hace referencia aquí, mediante el término ‘aspecto’, a una originaria producción sematológica: aquella que en la percepción imaginativa del cielo toma el carácter poético que vehicula el primer sentido común, la divinidad, fundamento de todas las sociedades humanas. La específica cognitividad humana es reconducida aquí hacia la condición afectiva, estética con que se entreabre un nuevo tipo de significatividad. Atal condición hace referencia Vico, en continuación con la reflexión agustiniana, mediante el concepto de curiosidad, ya introducido de forma similar en la Dignidad XXXIX, como el elemento de remolque entre la ignorancia y la ciencia22. Mientras la noción de asombro o maravilla, próxima al sentido aristotélico, indica en la capacidad de sorprenderse, de asombrarse ante el mundo, el trazo distintivo de la humanidad capaz de ponerse en juego con la inmediatez de la afectividad animal. Obsérvese además que si bien aquí es puesta en primer plano la dimensión sonora (silbido del rayo y fragor del trueno), sin embargo ella es complementaria respecto a aquélla visual y que, en la noción viquiana de ‘aspecto’, abre una componente fuertemente sinestésica que estrecha juntos trazos visuales, senso-motores y auditivos mediante el nexo de la afectividad. La dimensión del aspecto como manifestación mediatizada por una percepción expresiva torna en la conclusión de la obra: “[…] sentían que el aspecto del Cielo era terrible para ellos, y por eso les impedía el uso del acto sexual” (SN, § 1098; d.n.). Aquí se halla el componente afectivo (el terror suscitado por la aparición divina) que induce un tipo de emoción superior, específicamente humana e intrínsecamente social: la vergüenza23. Si Vico retoma la idea aristotélica, que, en la Ética a Nicómaco, asocia el miedo y la vergüenza y vincula a ésta última con la sensualidad, para él la importancia del surgir un nuevo tipo de afecto, el sentido del pudor, justamente, es que permite que se produzcan nuevos comportamientos simbólicos, al origen de un nuevo orden social y político24. El primero entre todos es el matrimonio, que, por un lado, está conectado a una nueva modalidad ‘púdica’de practicar la sexualidad en lugares apartados, bajo techo, y por otro lado a un tipo de relación ejemplar en el mundo humano, la amistad, según aquella “propiedad eterna” por la cual “la verdadera amistad natural es el matrimonio, en la que de modo natural se comunican todos y cada uno de los tres fines buenos, esto es, lo honesto, lo útil y lo deleitable” (SN, § 554). Haciendo referencia al nacimiento de la adivinación mediante la cual se crean las primeras leyes, se profundiza posteriormente en la correspondencia entre el Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)30 Sara Fortuna
Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) 31 Dios-Providencia del mundo judeo-cristiano y el Zeus/Júpiter, al origen de la adivinación y del derecho, sobre los que se fundan las naciones gentiles: “Porque universalmente en todas las naciones gentiles fue observado el Cielo bajo el aspecto de Júpiter, por recibir de él las leyes y los divinos avisos, u órdenes, que creían eran los auspicios; lo que demuestra que todas las naciones han nacido a partir de la persuasión de la Divina Providencia”. La conexión entre la génesis de la divinidad que se produce mediante un particular modo de observar el Cielo “bajo el aspecto de Júpiter” precisamente (y por tanto meditada, aún antes que fabulada, como así conviene según Vico a las primeras religiones y a las primeras lenguas25) y el nacimiento de las leyes concebidas como órdenes de la divinidad a interpretar mediante la adivinación es testimonio también, según el audaz análisis etimológico de la Scienza nuova, del común origen que ligaría “ius” (“derecho”) e “Ious” (“Júpiter”)26. Los múltiples aspectos constitutivos de una experiencia que es al mismo tiempo lingüística, religiosa y civil permiten reconducir a un núcleo etimológico común todas las expresiones que confluyen en el mismo sentido común, en la misma dimensión de sentido. Se valora por ello la necesidad de leer la referencia al aspecto de la Providencia, introducido, más acá de la doble y separada historia del pueblo hebreo y de los pueblos de la gentilidad. Por lo visto, se trata de una separación problemática para el mismo Vico, como demuestran las oscilaciones a propósito de ello en las diversas redacciones de su obra más importante. Ella invierte de hecho una cuestión central, nunca resuelta unívocamente, cual es la de las relaciones entre historia y lengua hebrea e historia, religiones y lenguas de los pueblos gentiles. Puedo sólo mencionar aquí este tema, extremadamente complejo27 y recordar cómo se halla estrechamente ligado a la tensión entre el dualismo metodológico de la ciencia viquiana, que opone mente y cuerpo, y el arraigo córporeo de la significación como fulcro de la concepción del lenguaje de la Scienza nuova28. 3. La doble faz de la aspectualidad lingüística En el modelo viquiano la evolución de los tres tipos de lenguas (definidas por Vico de los dioses, de los héroes y de los hombres) va siempre pareja tanto con la constitución y el desarrollo de un mundo histórico y cultural específicamente humano como, en el plano de la significación, con la concreta actividad de comunicar. Como ha observado Jürgen Trabant: Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico
tegias significativas –precisamente aquellas de las que Vico se sirve en la proyección del grabado que sirve de frontispicio a la obra, cuya multiplicidad de niveles, incluso el filosófico-lingüístico, está bien ejemplificada por el empleo del término ‘aspecto’. 5. Aspecto e hipotiposis Sobre la base del completo camino recorrido, se debe al menos avanzar la hipótesis de que Vico asocia implícitamente al concepto de ‘aspecto’el de hipotiposis, haciendo referencia a la definición retórica de esta última. Recuérdese a tal propósito un autorizado caso de la conexión, en un contexto filosófico, de la noción de aspectus con la de hypotyposis: ésta está constituida por aquel hápax legómenon en toda la obra de Kant que es la definición de hipotiposis como “subiectio sub aspectum”, cambiada de la retórica de Cicerón. Ésta aparece adoptada en el § 59 de la Crítica del Juicio, al introducir la noción de exhibición (Darstellung). No resulta indiferente, desde el punto de vista de la reflexión viquiana sobre las mismas nociones, el hecho de que Kant la utilice para proponer la profunda revisión del esquematismo de la primera Crítica con la que tantos estudiosos se han enfrentado. Esquema, aspecto y analogía vienen conectados de tal modo a través de la hipotiposis, en una asociación por muchos lados sorprendente y enigmática, que implica un tratamiento en clave filosófico-lingüística de algunos elementos de la tradición retórica. Se trata de un replanteamiento elaborado de manera mucho más extendida y sistemática por Vico, en la común dirección, respecto al iter kantiano, de una reflexión sobre las condiciones de la significación humana y sobre su específica articulación, que conecta lenguaje y experiencia perceptiva y da acceso de este modo, mediante la actividad esquemática, a un mundo simbólico. Con este fin recordamos que la definición latina de la hipotiposis como “subiectio sub aspectum” hace referencia, como observa Quintiliano en el libro IX de las Institutiones oratoriae35, a una variante de la definición “sub oculos subiectio”. Obsérvese además que la tradición retórica latina afianza en la figura de la hypotyposis aquella de “evidencia”, una representación lingüística de un acontecimiento de tal modo vívido que nos parece verlo delante de los ojos, “sub oculos” justamente. Tal noción es a su vez afín a la enárgueia de matriz aristotélica, así como resulta equivalente también a aquello que Cicerón llama “illustratio”36. Al describir el modo en que el orador suscita las reacciones afectivas de los juicios, se hace referencia a las “phantasiae” de advenimientos no presentes de los que se tiene la impresión de verlos correr frente a los ojos. En dicho sentido, Quintiliano habla del poder del rétor para transformar, gracias a su discurso, al oyente en espectador37. En cuanto término que contribuye a la definición retórica de hipotiposis, la concepción viquiana del ‘aspecto’ es el resultado de una reelaboración filosófica Sara Fortuna Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)38
original del saber retórico, ya en parte realizada por la tradición humanística y barroca, que constituye un punto de referencia fundamental de la reflexión viquiana38. Es necesario tener presente que a la disciplina retórica dedica Vico buena parte de su carrera docente, ahora documentada en la edición de las Institutiones oratoriae39. En la reflexión viquiana más madura, el nexo de aspecto e hipotiposis se entiende, según nos parece, en una perspectiva genética y sematológica general, que reconduce la producción del aspecto hacia una modificación simbólica, específicamente humana, del ambiente percibido. Al iluminar las raíces retóricas de la noción de ‘aspecto’ y de la figura de la ‘hipotiposis’, en particular en la formulación de Cicerón, para quien la hypotyposis es una “subjectio sub adspectum”, proponemos, más concretamente, la hipótesis de que la hipotiposis sostiene de alguna manera todas las otras figuras retóricas, ante todo aquéllas fundamentales para Vico de la metáfora y de la metonimia. La “subiectio sub adspectum” indicaría, en suma, la común apertura a la simbolización humana radicada en la afectividad corpórea que conecta las tres diferentes lenguas según diversas modalidades aspectuales. Un uso filosófico-lingüístico de la noción de ‘hipotiposis’que va en esta dirección se halla en la única aparición del término en la Scienza nuova de 1744. Al inicio del capítulo V de la Lógica Poética, “Corolarios en torno a los orígenes de la locución poética, de los episodios de la inversión, del número, del canto y del verso”, tras haber hecho referencia a la descripción precedentemente llevada a cabo de cómo se forma la lengua poética hecha de caracteres divinos y heroicos, Vico afirma que dicha lengua poética “nació toda ella por la pobreza de la lengua y la necesidad de explicarse; lo que se demuestra con aquellas primeras luces de la locución poética, que son las hipotiposis, las imágenes, las semejanzas, las comparaciones, las metáforas, los circunloquios, las frases que expresan las cosas por sus propiedades naturales, las descripciones recogidas de los efectos más pequeños o más sensibles, y finalmente por los adjetivos enfáticos e incluso ociosos” (SN, § 456). En este contexto, la introducción de la hipotiposis como primera figura respecto a los demás tropos, de los que Vico se ha ocupado ya ampliamente en los capítulos anteriores de esa sección, induce a pensar que la hipotiposis representa la forma general del funcionamiento de los caracteres poéticos a los que Vico, en otros lugares teóricamente centrales, hace referencia sin nombrarla explícitamente, sino utilizando más bien la noción de “aspecto” para pensar la dimensión simbólica a la que directamente hace referencia. Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) 39
6. Observaciones conclusivas El modo en que Vico reflexiona sobre el aspecto y sobre la hipotiposis da cuenta de la necesidad de alumbrar la originaria relación simbólica entre percepción humana y lenguaje40, conectadas a través de esa estratificación de niveles que la noción asume sobre sí: la articulación de más técnicas de significación caracteriza tanto la aspectualidad de las lenguas mudas (los caracteres poéticos del Grabado y los de las primeras manifestaciones del mundo humano), cuanto aquélla de la naturaleza de las hablas convenidas, de las arbitrarias lenguas histórico-naturales. Una prueba indirecta de la ineludibilidad de una reflexión filosófica sobre el ‘aspecto’, puesta en este camino, viene dada por un reciente tratamiento de la noción lingüística de ‘aspecto’, cual es la voz “Aspect” en el Vocabulaire Européen des Philosophies (que tiene como subtítulo Dictionnaire des intraduisibles) a cargo de Barbara Cassin, publicado en 2004. Aun eligiendo, sorprendentemente –visto el ámbito filosófico de la contribución–, el no tener en cuenta la conceptualización poética, retórica y filosófica del concepto, los autores de la voz no pueden, en conclusión, más que manifestar su insatisfacción respecto a todas las teorías lingüísticas del ‘aspecto’ que han examinado. La crítica consiste en la denuncia de la ausencia de un tratamiento que se dirija al referente extralingüístico en el que se determina lingüísticamente la componente aspectual: “Ce qui manque à ces modèles aspectuels […] c’est une théorie de ce que peut être le référent d’un verbe. Il manque donc très précisément ce qu’Aristote était occupé à élaborer, une théorie de ce qu’il a appelé le mouvement, de ce qui dans ce mouvement excéde tout à la fois le temps et l’ être: il manque une Physique [… ] ”41. Y si la conclusión de los autores suena a que “la question de l’aspect a besoin de ce sur quoi les linguistes ne sont a priori compétents, de ce qui n’est pas leur objet: elle a besoin de la philosophie”42, dejando entonces a otros dicho tratamiento, nos parece que la reflexión viquiana muestra en qué sentido el ‘aspecto’ sea un objeto irremediablemente filosófico que no puede ser rebajado a las reducciones unilaterales a las que la misma lingüística está constreñida, siguiendo la separación entre filosofía y lingüística, que se remonta, como es sabido, al inicio del siglo XIX43. Los tratamientos lingüísticos del ‘aspecto’ son entonces el resultado de aquel pecado original de la lingüística, al que viene dado a final del mismo siglo un fundamento epistemológico en las Antinomies linguistiques (1896) de Victor Henry y que está, probablemente, en la raíz de este sorprendente silencio sobre los tratamientos no lingüísticos del ‘aspecto’. Sara Fortuna Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)40
La dimensión de la aspectualidad, pensada filosóficamente, se sitúa en el origen de la correlación entre percepción imaginativa, por un lado, y, por otro, comunicación y comprensión de naturaleza expresiva, afectivamente marcada y multisensorial. En ella Vico ha indicado, mediante el modelo genético y funcional de las tres lenguas, la condición necesaria para comprender el desarrollo del lenguaje específicamente humano. A través del análisis semántico de la noción de ‘aspecto’ en la Scienza nuova, se afirma una instancia de comprensión filosófica, en la que la pluralidad de acepciones del término refleja la necesidad de juntar más elementos para elaborar un modelo integrado capaz de describir en forma adecuada el lenguaje humano. Si tradicionalmente la filosofía ha desconfiado de los términos polisémicos, en cuanto fruto de la oscuridad y confusión del pensamiento, la posición viquiana se sitúa, en cambio, en las antípodas respecto a esta convicción. Ella mantiene no sólo que la polisemia y, por tanto, las oposiciones semánticas y las contradicciones44, sean expresión del funcionamiento de nuestro lenguaje, de su carácter dinámico, de su variabilidad histórico-cultural, y de su originario injertarse en la percepción expresiva de los fenómenos naturales y de los cuerpos humanos, sino también que la filosofía no puede más que partir de ahí si quiere comprender la naturaleza del humano significar. ([email protected]) [Trad. del italiano por José M. Sevilla] Referencias Bibliográficas AMOROSO, L. (2004) “Mosè fu un poeta teologo?”, in Il sapere poetico e gli universali fantastici (a cargo de G. Cacciatore, V. Gessa, L. Nuzzo, M. Sanna), Guida, Nápoles, pp. 211-226. APEL, O. (1963) Die Idee der Sprache in der Tradition des Humanismus von Dante bis Vico. Bonn 3. Auflage. ARISTOTELE (1990) Metafisica, Laterza, Roma-Bari. –– (2004) Retorica e poetica, a cargo de Marcello Zanatta, Utet, Turín. BATTAGLIA, S. (1994) Grande dizionario della lingua Italiana, Utet, Turín. BATTISTINI, A. (1975) La degnità della retorica. Studi su G.B. Vico, Pacini, Pisa. –– (1990) “Introduzione” e “Commento” a VICO, Opere, 2 vols., Mondadori, Milán. BERLIN, I. (1976) Vico and Herder: Two Studies in the History of Ideas, Chatto and Windus, Londres. BORUTTI, S. (2006) Filosofia dei sensi, Cortina, Milán. BOZZI, P. (1996) Vedere come, Guerini, Milán. CACCIATORE, G. (2004) “Vico: narrazione storica e narrazione fantastica”, in Il Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) 41
sapere poetico e gli universali fantastici (a cargo de G. Cacciatore, V. Gessa, L. Nuzzo, M. Sanna), Guida, Nápoles, pp.117-139. CICERONE (1976) Dell’oratore [De oratore], in Opere retoriche, volumen I, a cargo de G. Norcio, UTET, Turín, pp. 87-587 CRISTOFOLINI, P. (1994) “La Providence comme universel fantastique”, in Présence de Vico (a cargo de Riccardo Pineri), Montpellier, pp.183-198. DANESI, M. (1993) Vico, Metaphor and the Origin of Language, Indiana University Press. DEMAURO, T. (2000) Il dizionario della lingua italiana, Paravia, Turín. –– (2005) Introduzione e commento a FERDINAND DE SAUSSURE, Scritti inediti di linguistica generale, Laterza, Bari-Roma. DE VOGUË, S. ET ALII (2004) “Aspect” in Barbara Cassin (a cura) Vocabulaire européen des philosophies. Dictionnaire des intraduisibles, Le Seuil/Le Robert, París. DICESARE, D. (1986) “Sul concetto di metafora in G.B. Vico”, Bollettino del Centro di Studi vichiani, pp. 325-334, 1986. –– (1988) “De Tropis. Funktion und Relevanz der Tropen in Vicos Sprachphilosophie”, Kodikas/Code. Ars semeiotica (Special Issue) PoetikHumboldt-Hermeneutik, Studien für K. Mueller-Vollmer, a cargo de H. MuellerSievers y J. Trabant, Narr Verlag & J. Benjamins, Tubinga & Philadelphia, pp. 7-22. –– (1992-93) “Parola, lógos, dabar: linguaggio e verità nella filosofia di Vico”, Bollettino del centro studi vichiani, XXII-XXIII (1992-93), pp.325-334. FORMIGARI, L. (1990) L’esperienza e il segno, Editori Riuniti, Roma. –– (2004) A History of Language Philosophies, John Benjamins, AmsterdamPhiladelphia. FORTUNA, S. “Emozioni incommensurabili. Note su alcuni nuovi studi intorno alle emozioni”, in Bollettino Filosofico del Dipartimento di Filosofia dell’Università della Calabria, I, pp.431-448. –– (2005) Il laboratorio del simbolico. Fisiognomica, percezione, linguaggio da Kant a Steinthal. Guerra, Perugia. –– (2005a) “Percezione di aspetti come matrice simbolica del mondo umano: Vico e Wittgenstein”, in www.ispf.cnr.it. (Rivista dell’Istituto per la storia del pensiero filosofico e scientifico moderno). –– (2006) “Processi simbolici e parti (pluri)-gemellari: la riflessione del linguaggio di Vico tra modello genetico e paradigma funzionale”, in Atti del convegno in onore di Lia Formigari, 29 maggio. –– (2007) “La nozione di aspetto tra linguistica testuale, filosofia e psicologia cognitiva”, in Atti del convegno della società di filosofia del linguaggio Il filo del discorso. Intrecci testuali, articolazioni linguistiche, composizioni logiche a cargo de Raffaella Petrilli, Aracne, Roma. Sara Fortuna Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)42
GARRONI, E. (1986) Senso e paradosso, Laterza, Roma. –– (2005) Immagine linguaggio figura, Laterza, Roma. GENSINI, S. (1995) “Ingenium e linguaggio. Note sul contesto storico-teorico di un nesso vichiano”, in Vico und die Zeichen (a cargo de J. Trabant), Narr, Tubinga, pp. 237-256. –– (2003) ”Su Vico, le metafore e la linguistica cognitiva”, in Il sapere poetico e gli universali fantastici, (a cargo de Cacciatore, V. Gessa, E. Nuzzo, M. Sanna), Guida, Nápoles, pp. 55-72. GESSA, V. (2000) “Autocomprensione autentica. Il linguaggio dell’individualità e il diversiloquio poetico”, in Etica individuale e giustizia (a cargo de A. Ferrara, V. Gessa Kurochka, S. Maffettone), Nápoles, 2000, pp. 289-292 KANT, I. 1790. Kritik der Urteilskraft, in Gesammelte Schriften, 1901 ss., vol. 5, a cargo de la Königlich Preussische (a continuación Deutsche) Akademie der Wissenschaften, Reimer, Berlín; (del vol. 8) de Gruyter & C., Berlín-Leipzig. MAZZOTTA, G. (1999) La nuova mappa del mondo. La filosofia poetica di Giambattista Vico. Einaudi, Turín. MCNEILL, D. (2003) “Aspects of aspect”, in Gesture, volumen 3, Nº 1, pp. 1-17 (17), John Benjamins Publishing Company . NICOLINI, F. (1978) Commento storico alla seconda Scienza Nuova, Roma. PAGLIARO, A. (1962) “Lingua e poesia secondo Giambattista Vico”. in ID., Altri saggi di critica semantica, D’Anna., Messina-Florencia, pp. 297-444. PONS, A. (2004) “Le frontispice de La Science Nouvelle comme ‘Idée de l’oevre’”, in Vico, la science du monde civil et le sublime (a cargo de A. Pons y B. Saint Girons), Université Paris X – Nanterre. –– (2005) “... Il rossore di cui certamente niuna fu mai al mondo nazione che non si tinse...”, in Atti del convegno Il corpo e le sue facoltà. GB Vico, a cargo de G. Cacciatore, V. Gessa, E. Nuzzo, M. Sanna, A. Scognamiglio in Laboratorio dell’ISPF, www.ispf.cnr.it/lab-ispf, pp. 277-89. QUINTILIANO, M. F. (1997) Institutiones oratoriae in La formazione dell’oratore (voll.3), Rizzali, Milán. QUONDAM, A. “Aspetto”, in Enciclopedia dantesca, Utet, Turín. RICŒUR, P. (1975) La Métaphore vive, Seuil, París. SANNA, M. (2001) La “fantasia” che è l’occhio dell’ingegno”. La questione della verità e della sua rappresentazione in Vico, Guida, Nápoles. SAUSSURE (DE), F. (2002) Ecrits de linguistique générale, établis et édités par Simon Bouquet et Rudolf Engler, avec la collaboration d’Antoinette Weil, Gallimard, París, “Bibliothèque des idées”, 2002. [tr. it. Scritti inediti di linguistica generale, Introd., trad. y coment. de T. De Mauro, Laterza, Bari-Roma]. TOMMASEO, N. (1929-) Dizionario della lingua italiana, Unione tipograficoeditrice torinese, Turín. Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) 43
TRABANT, J. (1994) Neue Wissenschaft von alten Zeichen: Vicos Sematologie, Suhrkamp, Francoforte del Meno. –– (1996) “Thunder, girls, and sheep, and other origins of language”, in Origins of Language (a cargo de J. Trabant), Collegium Budapest, Budapest, pp. 1-7. VELOTTI, S. Sapienti e bestioni. Saggio sull’ignoranza, il sapere e la poesia in Giambattista Vico, Pratiche, Parma. VENEZIANI, M. (1997) Concordanze e indici di frequenza della Scienza Nuova, edizione del 1744, Olschki, Florencia. VITIELLO, V. (2001) Vico e la topologia, Cronopio, Nápoles. –– ((2004) “… Quell’innata proprietà della mente umana di dilettarsi dell’uniforme…” , in Il sapere poetico e gli universali fantastici, (a cargo de G. Cacciatore, V. Gessa, E. Nuzzo, M. Sanna), Guida, Nápoles, pp. 73-96. WEINRICH, H. (1964) Tempus. Besprochene und erzhlte Welt, Kohlhammer, Stuttgart (tr. it. Le funzioni dei tempi nel testo, 1978, il Mulino, Bolonia). VICO, G. 1721 Sinopsi del Diritto Universale in Opere Giuridiche. Il diritto universale (a cargo de Paolo Cristofolini), Sansoni, Florencia, 1974, pp. 3-16. 1720 De uno universi iuris principio et fine uno, in Opere Giuridiche. Il diritto universale (a cargo de Paolo Cristofolini), Sansoni, Florencia, 1974, pp. 17-343. 1721 De costantia iurisprudentis In Opere Giuridiche. Il diritto universale (a cargo de Paolo Cristofolini), Sansoni, Florencia, 1974, pp. 345-729. 1725 Principi di una Scienza Nuova d’intorno alla comune natura delle nazioni (según la edición de MDCCXXV), in Opere(a cargo de Andrea Battistini), vol.II, Mondadori, Milán, 1990, pp. 975-1222. [citada con las siglas SN I]. 1730 La scienza nuova 1730 (edición crítica de Paolo Cristofolini y Manuela Sanna), Nápoles 2005. 1744 La Scienza Nuova seconda (giusta l’edizione del 1744), in Opere (a cargo de Andrea Battistini), vol. I, Mondadori, Milán 1990, pp. 411-971. [Citada con las siglas SN]. Notas 1. Vid. TRABANT 1994: 7 ss. Como ha sido observado (v. TRABANT 1994), en su Autobiografía Vico opone, ante todo, un estilo filosófico al cogito cartesiano, a través de la elección, respecto a la narración en primera persona del Discurso del método de Descartes, de un relato en tercera persona, en el que la construcción de la identidad intelectual del filósofo se sigue a partir de sus estudios, de sus encuentros, de las vivencias personales y profesionales, de la red social en la que se mueve el filósofo. 2. BORUTTI 2006: XVIII. 3. Sobre esto v. BORUTTI 2006 y FORTUNA 2005 y 2005a. 4. GESSA 2000. 5. Vid. GARRONI 1986, VELOTTI 1995. 6. BORUTTI 2006: XXXIII. 7. SANNA 2001. Sara Fortuna Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)44
8.BORUTTI 2006: XXXIII. 9. Vid. DANESI 1993, GENSINI 2003. 10. DEVOGUE 2004. 11. Vid. MCNEILL 2003. El término [italiano] “aspetto”, derivado del latín “adspectus” o “aspectus”, así como los equivalentes en otras lenguas (al. “Aspekt”, fr. “aspect”, ingl. “aspect”, esp. “aspecto”), asume en el ámbito lingüístico una acepción técnica en relación con la estructuración temporal del verbo que categoriza diversas modalidades de la acción (v. DEMAURO 1999: 186: “El aspecto es una categoría verbal que da informaciones temporales respecto a la acción indicada por el verbo. Ello permite escandir el hacerse de los eventos evidenciando inicio o duración, momentaneidad o iteración, cumplimiento o cancelación de la conclusión […]”). En las teorías modernas de la percepción el término aspecto asume una ulterior acepción técnica, utilizada tmabién por Wittgenstein, que indica el carácter multiperspectivista de la percepción, ejemplificado por concretas figuras llamadas ambiguas o pluriestables que permiten justamente el paso y la oscilación de un aspecto a otro (v. por ejemplo BOZZI 1998). 12. Vid. FORTUNA 2007. 13. Véase también NICOLINI 1978: 21. 14. QUONDAM 1970: 414. Un reconocimiento –aunque breve– de semántica histórica, muestra un paso indispensable para comprender el uso extremadamente amplio y polivalente que Vico hace del término “aspecto”, así como las razones por las que le haya parecido un candidato efectivamente ideal para sus propias reflexiones. Véanse en relación el Grande dizionario della lingua Italiana de Battaglia y su ancestro, el Dizionario della lingua italiana de Tommaseo. En el Battaglia ya las dos primeras acepciones –1º “El ver, vista, mirada” y 2º “aquello que se presenta a la vista, que aparece a quien mira; la figura, la forma, la forma que asume, el modo en que aparece”– muestran una peculiar separación semántica que confiere al término una particular estructuración enantiosémica, la diátesis activo-pasivo, revelada ya por Quondam a propósito del uso dantesco. Se trata de aquella polaridad que hace del aspecto tanto el ver, la vista, la mirada, como aquello que a ello se ofrece y, en conjunto, la perspectiva por la que se presenta y, por tanto, la forma, la figura. Desde una posterior ampliación que brote nuevamente de las acepciones precedentes, “aspecto” indica también el rostro, la fisonomía: 3º Por extensión: Semblante, figura, rostro, cara (y expresa el modo en que se presenta una persona, aquello que aparece de ella y puede verse en el exterior)”. Una última extensión semántica, que incluye virtualmente los trazos expresivos, se comprende en la voz de Tommaseo, que significativamente asocia en la definición principal estos tres niveles y los reconduce al étimo latino: “El acto de repasar y del ver; y el objeto y los objetos mirados y vistos; y la impresión que de ellos llega al sentido y al ánimo. Significados que germinan de la raíz de Adspicio y de la forma gramatical de adspectus” (vol. I, pp. 661-662). Aquí Tommaseo introduce la impresión que es el correlato del trazo expresivo que, percibido, produce una determinada impresión en el observador. A estas acepciones fundamentales se le añade una última importante, descrita en el Battaglia en el punto 5º como “punto de vista, perspectiva según la cual se considera un espectáculo, un objeto, un episodio, un hecho, un problema” (p. 739), y en el Tommaseo en el punto 17º como “aspecto es lo que afrancesadamente punto de vista, mejor y más breve se dice aspecto”. A continuación se trae de este último la expresión “cambia de aspecto” explicando que aquello que cambia es “no la apariencia material de la cosa, sino de la relación con lo verdadero y con lo útil. Una particularidad que de repente se descubra en una causa hace decir al juez: Cambia de aspecto”. Siguen las acepciones técnico-científicas de la astrología y aquellas, también estructuradas según una oposición semántica, por las cuales el aspecto es al mismo tiempo la apariencia de lo que es verdadero y la apariencia en contraposición a lo que es verdad. 15. Vitiello concreta en el movimiento descrito por Vico que lleva a la producción de los jeroglíficos heroicos, y por tanto a los caracteres poéticos del Grabado [propuesto en el frontispicio de la Scienza nuova], una analogía con la producción de los esquemas kantianos (VITIELLO 2004: 88 ss.). 16. Al grabado, que el filósofo encomendó para su realización al pintor Domenico Vaccaro, se le atribuye la ambiciosa tarea de representar el completo recorrido de la Scienza nuova, a través de una doble función: “ofrecemos a la vista una Tabla de las cosas civiles que sirva al lector para concebir la idea de esta obra antes de leerla, y para retenerla más fácilmente en la memoria, con la ayuda que le suministre la fantasía, después de haberla leído (SN, § 1). 17. BATTISTINI 1990: 1479. 18. La noción de “sematología” ha sido ya utilizada por Jürgen Trabant para hacer referencia a la concepción viquiana de simbolicidad, emergente justo desde la percepción de fenómenos naturales, objetos, movimientos corpóreos que se dan a comprender en un acto que es a la vez perceptivo e imaginativo (TRABANT 1994: 37). 19. BATTISTINI 1990: 1479. Aspectualidad y lenguaje en la filosofía de Vico Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007) 45
20. Sobre la necesidad de pensar la noción de punto de vista distinguiendo el nivel de la lengua y el nivel –epistemológico– de la lingüística, véanse las observaciones del considerado inédito de Saussure que identifica en la lengua una serie de puntos de vista constitutivos, articulados entre sí (v. SAUSSURE 2002). 21. Vid. CRISTOFOLINI 1994. 22. Vid. PONS 2005: 280. 23. Vid. FORTUNA 2003. 24. Vid. PONS 2005: 278. 25. Vid. SN, § 401. 26. SN, § 14 y passim. 27. Sobre el papel central de la lengua hebrea en la reflexión de Vico véase DICESARE (1992-93) y AMOROSO (2004). 28. Sobre ello véase FORMIGARI 1990: 102. 29. TRABANT 1994: 41. 30. Ibidem. 31. FORMIGARI 1990: 102. 32. Vid. WEINRICH 1964. 33.Cfr. VELOTTI 1995: 112. 34. Vid. GESSA, 2000: 289-291, SANNA 2001. 35. QUINTILIANO 1997: IX, l2, 40 ss. 36. Ibid.: VI, 2, 29 ss. 37. Ibid.: VIII, 3, 61 ss. 38. Vid. APEL 1963. 39. Hay trad. esp. a cargo de Francisco Navarro Gómez: G. VICO, Obras. Retórica (Instituciones de Oratoria), Ed. Anthropos, Barcelona, 2005 [N.d.T.]. 40. Vid. GARRONI 2005. 41. De VOGUE 2004: 130. 42. Ibidem 2005. *** Sara Fortuna Cuadernos sobre Vico 19-20 (2006-2007)46