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Arquitectura militar. Un patrimonio entre el olvido y la invención

Abstract

La arquitectura militar es uno de los vestigios más representativos de las civilizaciones que poblaron la península. Su continua adaptación a las evoluciones del ar te de la guerra fue una constante en su uso hasta que, en el siglo XIX, el sistema de guerra ofensiva y los avances en la industria armamentística, ponen en evidencia la inutilidad de estas edificaciones históricas. Comienza entonces un largo proceso de abandono y de ruina que tendrá como consecuencia la desaparición de buena par te de las mismas. Casi al mismo tiempo, se produce el fenómeno contrario, ya que desde diferentes sectores de la sociedad se inicia un lento proceso de revalorización que conllevará su conservación y protección.

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Arquitectura militar. Un patrimonio entre el olvido y la invención

Author: Morales Martínez, Alfredo José
Publisher: Junta de Andalucía: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
Year: 2001
Source: https://idus.us.es/bitstreams/30b3f410-951a-4646-b1ae-c5cd7971f30f/download
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Bole ín36 197
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
Resumen
La a qui ec u a mili a es uno de los es igios más
ep esen a i os de las ci ilizaciones que pobla on la
península. Su con inua adap ación a las e oluciones
del a e de la gue a ue una cons an e en su uso
has a que, en el siglo XIX, el sis ema de gue a
o ensi a y los a ances en la indus ia a mamen ís ica,
ponen en e idencia la inu ilidad de es as edi icacio-
nes his ó icas. Comienza en onces un la go p oceso
de abandono y de uina que end á como conse-
cuencia la desapa ición de buena pa e de las mis-
mas. Casi al mismo iempo, se p oduce el enómeno
con a io, ya que desde di e en es sec o es de la so-
ciedad se inicia un len o p oceso de e alo ización
que conlle a á su conse ación y p o ección.
Palab as cla e
A qui ec u a mili a / Fo i icaciones / Mu allas /
Cas illos / A e de la gue a / A ille ía / Legislación
del Pa imonio His ó ico / Pa ado es nacionales.
"En el mes de mayo de dicho año (1904), es e mag-
ní ico conjun o de a cos, columnas y ma cos de
pue as y en anas esculpidos en má mol ue sacado
del cas illo po un deco ado ancés, llamado J.
Goldbe g, que habi aba en la calle de La Boéi e de
Pa ís, y anspo ado po ía ma í ima has a Ma sella
y después a Pa ís. Jun amen e con los elemen os
que pe enecían al pa io, ue on o as allas del e-
nacimien o, ambién p oceden es del cas illo de Vé-
lez, en e ellas el a esonado de uno de los salones
y dos pue as"
1
. Se culminaba con ello la en a de
un ámbi o cla e pa a la his o ia de la a qui ec u a
del enacimien o en España, el pa io del cas illo de
Vélez Blanco. A la ez, el pa imonio his ó ico espa-
ñol su ía uno de los episodios de expolio más de-
plo ables y conocidos. Pe o, desg aciadamen e, no
ue el único, pues muchos o os ejemplos de a qui-
ec u a mili a desapa ecie on o queda on educidos
a uinas. Sin emba go, a pesa de an a des ucción
y abandono, aún cuen a el pa imonio cul u al hispa-
no con un conjun o nume osísimo y emendamen-
e a ac i o de cas illos, o alezas y o i icaciones.
Ellos son es imonios p i ilegiados, aunque en buena
medida ol idados, de nues o pasado.
Ha sido p ecisamen e nues a peculia y con lic i a
his o ia la que explica la abundancia de es as cons-
ucciones, que aún con inúan siendo hi os e e en-
ciales de nues os paisajes u banos y u ales. No
obs an e, lo ue on mucho más en el pasado, cuan-
do los cas illos y o i icaciones cons i uían la imagen
de ini o ia de nues o país, has a el pun o de da
nomb e a uno de los p incipales einos peninsula es.
De ese p o agonismo ue on conscien es los iaje-
os que eco ie on España en los siglos pasados,
dejando es imonio de ello en las desc ipciones y
ex os de sus i ine a ios y en las ilus aciones de sus
manusc i os y lib os. También ad i ie on ese p o a-
gonismo los pione os de la o og a ía, al ealiza is-
as so p enden es que ecogían po igual los que-
b ados pe iles de los cas illos medie ales,
empinados sob e peñas y oquedales imposibles, co-
mo las geomé icas y macizas de ensas abalua adas,
que su gían de las aguas del ma .
Nues a a qui ec u a mili a es milena ia. Las di e -
sas ci ilizaciones que pobla on la península han deja-
A qui ec u a mili a . Un pa imonio
en e el ol ido y la in ención
Al edo J. Mo ales
Depa amen o de His o ia del A e
Uni e sidad de Se illa
1. Pa io del Cas illo de Vélez
Blanco, econs uido en la Casa
Blumen hal de Nue a Yo k.
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do es imonio de sus écnicas y sis emas de de ensa.
Cada pe iodo de nues a his o ia es a ep esen ado
en mul i ud de cons ucciones de ensi as, en las que
esul an isibles las huellas y los e lejos de los di e-
en es écnicas y p incipios es é icos, de los es ilos
a ís icos impe an es en cada momen o. No obs an-
e, siemp e han p imado las azones uncionales y la
adecuación a los medios y p ocedimien os de la
gue a. De hecho, la ans o mación de los ecin os,
la complejidad de las es uc u as y la mul iplicación
de elemen os y ecu sos pa a la de ensa han enido
mo i ados po la e olución de las écnicas y ác icas
mili a es y po los a ances en el a mamen o.
Muchas de ensas an iguas siguie on eniendo igen-
cia en iempos medie ales, po lo que se cons i uye-
on en el núcleo de las nue as o i icaciones
2
. De
hecho, an o los musulmanes al ocupa la península,
como los c is ianos cuando inicia on su o ensi a
desde las ie as del no e, se si ie on de los ecin-
os mu ados de época omana pa a sus nue as ne-
cesidades de ensi as. Cuando en el siglo XI, as la
caida del Cali a o de Có doba, los einos c is ianos
p ocedie on a c ea nue as poblaciones al su de la
línea del Due o, las do a on de espléndidas mu allas.
También las dinas ías almo á ide y almohade e o -
za on la segu idad de las ie as de al-Andalus me-
dian e la cons ucción de nue os ecin os mu ados y
la e i alización de los p eexis en es. Se á en el siglo
XIII cuando se inicie una nue a e apa en el amu alla-
mien o de las ciudades, en buena pa e de e mina-
do po las necesidades de de ensa du an e los en-
e amien os en e la mona quía y la nobleza
cas ellana. No obs an e, las no edades espec o a
los an e io es sis emas de ensi os ue on escasos, ya
que los p ocedimien os y écnicas mili a es no su-
ie on cambios de impo ancia.
Fue en el siglo XV, con las nue as gue as en e las
naciones y la apa ición en la a ille ía de los p oyec-
iles me álicos, cuando los cas illos y las iejas mu a-
llas pe die on su e icacia. Pa a esis i el uego de las
ba e ías mó iles los ingenie os mili a es cons uye-
on o i icaciones abalua adas, con mu os más ba-
jos, pe o inclinados y de mayo espeso . Es os nue-
os sis emas de de ensa ga an izaban el con ol des-
de el in e io de odas las pa es ex e io es de la
o aleza. Con el pe eccionamien o de es as plazas
ue es ue posible esis i los asal os de los ejé ci os
in aso es, haciendo que los asedios y si ios se p o-
longa an en el iempo. A la pa que se pe ecciona-
on los sis emas de ensi os se gene alizó una li e a-
u a especí ica sob e la eo ía y la p ác ica del a e
mili a . De hecho, a lo la go de odo el siglo XVI los
ex os dedicados a la ingenie ía mili a conocie on
una ex ao dina ia lo ación. En e los esc i os espa-
ñoles sob e la ma e ía hay que des aca el publicado
en Mad id, en 1598, po C is óbal de Rojas, i ulado
Teo ía y p ác ica de la o i icación
3
. Jun o a su labo
eó ica hay que señala su impo an e papel como
a qui ec o en Se illa y Sanlúca de Ba ameda, y su
decisi a in e ención en las o i icaciones de Ceu a,
Gib al a y, especialmen e, de Cádiz, as el asal o de
la lo a anglo-holandesa en 1596. Tales ac uaciones,
de las que aún son es imonio algunos de los ejem-
plos más ep esen a i os del ico pa imonio monu-
men al de ca ác e mili a que conse a Andalucía,
o maban pa e de un p og ama global de de ensa
de la mona quía hispana p opiciado po Felipe II
4
.
Du an e el siglo XVII las p incipales inno aciones
en la a qui ec u a mili a u ie on o igen ancés y
se debie on a Vauban. No se ía has a comienzos
del siguien e siglo, con mo i o de la Gue a de Su-
cesión, cuando aquellas no edades se in oduje an
en la a qui ec u a mili a española, posibili ándose
su gene alización median e la undación del cue po
de ingenie os mili a es, que es u o di igido po Jo -
ge P óspe o de Ve boon, lamenco al se icio de la
co ona española. Fue on aquellos los enca gados
de p opo ciona el apa a o de ensi o a España y a
su impe io ul ama ino, que alcanzó su culminación
du an e el einado de Ca los III
5
. No obs an e, y a
pesa del g an es ue zo desa ollado en la cons-
ucción de o alezas, la in asión de la península
ibé ica po las opas de Napoleón demos ó el
g ado de in e io idad exis en e con espec o a
F ancia, an o en de ensas, como en in aes uc u-
as ia ias y ca og a ía
6
.
Po o a pa e, se es aba imponiendo en aquellos
momen os un nue o sis ema de gue a o ensi a,
pues o en p ác ica po el ejé ci o p usiano, que ha-
cía ine icaces las o alezas abalua adas. Su inu ilidad
esul ó ya absolu a cuando g acias a la e olución in-
dus ial y a las mejo as en la a ille ía, con los caño-
nes ayados y los obuses cilínd o-oji ales, se log ó
un mayo alcance, po encia des uc i a y p ecisión
de i o. Los sis emas de o i icación que desde el
enacimien o habían se ido pa a p o ege las ciuda-
des y las on e as de las naciones pe die on de ini i-
amen e su sen ido.
A pa i de ese momen o se inició un p oceso ge-
ne alizado de abandono de las o i icaciones. Si en
F ancia habían sido las masas e oluciona ias las cul-
pables de la des ucción de nume osas o i icacio-
nes y cas illos, en su a án po elimina los es igios
del oscu an ismo y la op esión del égimen moná -
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2. Cádiz. Balua e de San Ped o.
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quico, en España ue la igno ancia y la incu ia, la cau-
san e de su uina. De hecho, sin con a con los es-
agos p oducidos po las gue as de la Independen-
cia y ca lis as y po la e olución de sep iemb e de
1868, ue el desin e és, la ine icacia y la al a de uso
de las pe enecien es a la adminis ación, así como
la imposibilibad de man enimien o, po ca encia de
ecu sos, en las que e an de p opiedad p i ada, las
que p o oca on la uina y desapa ición de buena
pa e de ellas, o su con e sión en ba a a can e a de
la que ex ae ma e iales pa a nue as edi icaciones.
Todo ello se p oducía en con adicción con el espí i-
u omán ico, que alen ó buena pa e del siglo XIX
y que signi icó la ecupe ación de la Edad Media y
de sus es ilos a ís icos, en especial el gó ico, y que
en a qui ec u a se exp esó median e el
eclec icismo
7
. De la al a conside ación que po en-
onces se enía de los edi icios medie ales son es i-
monio las nume osas ilus aciones que a ellos se de-
dican en los epe o ios de la his o ia monumen al
de España, esul ado del auge de la his o iog a ía a -
qui ec ónica, cuyo ejemplo más ep esen a i o es la
se ie Monumen os a qui ec ónicos de España, iniciada
en 1859.
Sin emba go, la a ención y es ima po pa e de los
in elec uales hacia es os es imonios del pasado no
conduje on a su conse ación. Repasando el conjun-
o de aliosísimas ilus aciones que en iquecen algu-
nas de las e is as de la época, caso del Semana io
Pin o esco Español, El A is a, El Museo Uni e sal y La
España A ís ica y Monumen al, so p ende el núme o
de edi icios desapa ecidos y de insensa os de ibos
que se sucedie on, sin que se a endie an los p ecep-
os legales y las ó denes p omulgamadas, p ohibien-
do ales mani es aciones de ba ba ie. Desde las p i-
me as no ma i as de comienzos del siglo XIX,
cuando el concep o de pa imonio e a aún imp eci-
so, se es ablece que los edi icios an iguos, en e los
que cabe inclui los es imonios del a e mili a , de-
bían se conse ados, p ohibiéndose, además, la
eu ilización de sus ma e iales. No obs an e, en
aquellos momen os el in e és es aba cen ado en
los es os a queológicos, como demues an las dis-
posiciones de 2 de oc ub e de 1818 y de 19 de sep-
iemb e de 1927. Se á a pa i de la Desamo iza-
ción de 1835 y de la pos e io pues a en en a de
los bienes eclesiás icos cuando se ab a una nue a y
lamen able e apa pa a odo el pa imonio cul u al
español, incluso pa a el de ca ác e ci il, caso de los
cas illos y o i icaciones. Las gene alizadas des uc-
ciones que se sucedie on hacie on eme la ápida
desapa ición de "los más bellos ecue dos de las a -
es españolas".
Aún no había anscu ido una década desde la p o-
mulgación del dec e o de en a de los bienes pe e-
necien es a las ins i uciones eligiosas sup imidas,
cuando median e una Real O den de 13 de junio de
1844 se c ea on las Comisiones de Monumen os,
como en idades esponsables del pa imonio espa-
ñol. La o ganización de las mismas se pa ecía consi-
de ablemen e al modelo ancés, algo lógico ya que
su p omo o ue An onio Gil de Zá a e, Di ec o de
Ins ucción Pública, quien se había educado en F an-
cia y admi aba las p opues as de la mona quía de
Luis Felipe. G acias a la labo de dichas Comisiones
se esbozó un p ime in en a io de los monumen os
y de su es ado de conse ación, log ándose que se
in e umpie a la en a de edi icios eligiosos, pe o
sin que se p es a a mayo a ención a la a qui ec u a
mili a . No obs an e, el esul ado ue bas an e dispa ,
en azón de las pe sonas que in eg aban las Comi-
siones P o inciales y sus c i e ios alo a i os, dándo-
se la ci cuns ancia de que algunas, caso de las de Al-
me ía, Cana ias, Málaga, Pon e ed a y Vizcaya,
llega on a in o ma a la Comisión Cen al que en
sus espec i as p o incias no exis ían monumen os
dignos de se conse ados.
Hubie a sido su icien e con habe cumplido las leyes
pa a que se de u ie a la ieb e de ibis a. Sin emba -
go, el gene al desin e és y la necesidad de da salida
al cúmulo de edi icios an iguos que la Desamo iza-
ción había pues o en el me cado, no hizo sino inc e-
men a las des ucciones. Y és as aún se ac ecen a-
on y acele a on como consecuencia de la
Re olución de sep iemb e de 1868, an e la impo-
encia e incapacidad de las au o idades. Una ez es-
ablecida la República, desde la Academia de San
Fe nando se pidió al gobie no medidas ajan es pa a
e i a los de ibos, a gumen ando que la iqueza pa-
imonial de España podía con e i se en "un ma-
nan ial indi ec o de iqueza pa a los pueblos, pues o
que a aen y mo i an las isi as de los ex anje os y
de los cu iosos". El 16 de diciemb e de 1873, Emilio
Cas ela , como p esiden e del gobie no, i ma un
dec e o en el que se econocen las opelías come-
idas: "El Gobie no de la República ha is o con es-
cándalo en es os úl imos iempos los nume osos de-
ibos de monumen os a ís icos no abilísimos,
dignos de espe o, no sólo po su belleza in ínseca,
sino ambién po los glo iosos ecue dos his ó icos
que encie an". Seguidamen e se o dena la sup e-
sión de los de ibos de los edi icios públicos "que
po su mé i o a ís ico o po su alo his ó ico deba
conside a se como monumen o digno de se con-
se ado"
8
. A pesa de la buena olun ad mani es a-
da en el ex o, el dec e o esul ó ine icaz, debido,
en e o as azones, a la caída de la República.
Con an e io idad a ello habían sido muchos los mo-
numen os que habían desapa ecido, con ándose en-
e las p incipales íc imas de los de ibos a las mu-
allas que ce caban la mayo pa e de las ciudades
españolas. Bajo la apa iencia de la u ilidad pública y
el bene icio higiénico, ocul ando in e eses pa icula-
es y especula i os, demos ando la igno ancia y
conni encia de las au o idades y el sis emá ico in-
cumplimien o de la legislación po pa e de quienes
e an sus p incipales ga an es, se demolie on o es,
lienzos de mu os, ba bacanas y pue as, ans o -
mándose adicalmen e la imagen ex e na de las po-
blaciones. Un mal en endido sen ido de la mode ni-
dad y el a án po segui modelos o áneos, dio al
as e con un pa imonio singula y único. Las e e-
encias ue on las in e enciones de Haussman en
Pa ís, en e 1830 y 1844, con la c eación de los
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g andes bule a es, las ope aciones de Giuseppe
Poggi en Flo encia, de ibando las mu allas y cons-
uyendo, de 1811 a 1848, nue os ba ios a lo la go
de odo el pe íme o u bano, o la c eación del Ring
de Viena, en e 1859 y 1872, con la eliminación de
las mu allas pa a uni la ciudad ieja y la mode na
median e un nue o azado ia io. T as ap oba se a
ines del siglo XIX la Ley de Ensanche de G andes
Poblaciones, se inició un pe iodo de casi cincuen a
años en el que se demolie on las mu allas y ellena-
on los co espondien es osos de nume osas ciuda-
des de España, ope aciones que los Ayun amien os
libe ales jus i ica on po en ende ales es uc u as
como un símbolo de la op esión.
De la incon olada polí ica de de ibos de mu allas
se hacía eco To es Balbás: "Es as mu allas de nues-
as illas no caen de ejez ni las a uinan los empo-
ales: de ibanlas los Municipios como cosas iejas,
inse ibles y moles as", añadiendo "no al an p e ex-
os pa a la des ucción: necesidades de higiene, de
u banización, o el supues o es ado de uina en que
se encuen an, aunque luego engan que ola las con
dinami a pa a hace las desapa ece . En el ondo, ello
es nada más que cues ión de incul u a y mal gus o,
igno ancia del pasado"
9
. Pocos ejemplos son más e-
p esen a i os de lo acaecido en múl iples luga es de
España, que el e e ido a la Pue a de Biba ambla
de G anada, ambién llamado A co de las O ejas. En
junio de 1873 o denó el ayun amien o de la ciudad
el de ibo de dicha pue a, en e al c i e io del go-
bie no, de las academias, de a is as y esc i o es. Las
ope aciones se inicia on de noche y a la luz de las
an o chas, sin que la des ucción llega a a comple a -
se. Pa a p ese a sus es os y, en econocimien o a
su alo pa imonial, se p ocedió en 1881 a decla a -
la monumen o nacional. Cuando odo pa ecía ga an-
iza la supe i encia de los es os que pe manecían
en pie, en 1884, du an e el gobie no de Cáno as del
Cas illo, quien e a di ec o de la Real Academia de la
His o ia, se o denó el de ibo, aduciendo azones de
higiene. La no icia ue acogida en G anada con g an
egocijo y dispa o de cohe es
10
. La demolición no
puso in a la his o ia de es a pue a, pues en e 1933
y 1935 sus despojos ue on le an ados po To es
Balbás en el bosque de la Alhamb a, poco más a iba
del A co de las G anadas. Fue posible ehace su a-
chada ex e na, pe o no las bó edas desapa ecidas.
Aislada y semiocul a po la ege ación, en la ac uali-
dad es como un a co de iun o, un es imonio pe -
manen e de quienes desde la incul u a o la desidia
p o oca on su de ibo.
Al igual que la Pue a de Biba ambla, o os elemen-
os y es imonios de la a qui ec u a mili a que habí-
an sido decla ados Monumen o Nacional ue on de-
ibados, poniendo de mani ies o que ni siquie a la
esolución adminis a i a que econocía su alo sin-
gula y, po an o, obligaba a su conse ación, ue
capaz de sal a los de la pique a. De los muchos ca-
sos que pod ían eco da se, uno de los más conoci-
dos es el de la Pue a de San a Ma ga i a en la mu-
alla de Palma de Mallo ca, decla ada Monumen o
Nacional en 1908 y des uida cua o años más a -
de, con noc u nidad y median e el uso de dinami a,
po o den del ayun amien o. En mani ies o con as e
con el a án de ibis a y el incumplimien o de los
p ecep os legales de los ejemplos an e io es se en-
cuen a el caso de A ila. También ue en 1884 cuan-
do sus mu allas ue on decla adas Monumen o Na-
cional, econociéndose con ello su alo cul u al
como singula o i icación medie al y la necesidad
de su u ela ma e ial po pa e del Es ado, lo que
implicaba la libe ación de ca gas pa a el municipio. Si
bien se consiguió de es e modo sal a la mu alla, el
en endimien o de la misma como un anillo ideal al-
ededo de la ciudad p o ocó la desapa ición de los
edi icios adosados en su pe íme o ex e io , caso del
Alcáza , el Palacio Viejo y la Alhóndiga, así como de
o os que enlazaban o se apoyaban en su achada
in e na, ope aciones que aún se desa ollaban en las
úl imas décadas del siglo XX
11
. A pesa de los a-
bajos de "limpieza" desa ollados con o me a un cla-
o p oceso de sublimación del monumen o y de
cie os excesos en la es au ación de es e espléndi-
do ecin o de mu allas, su p ese ación esul ó de i-
ni i a pa a que mundialmen e se econociese su sin-
gula idad, po lo que ue on decla adas Pa imonio
de la Humanidad en el año 1985.
El caso e dade amen e excepcional de A ila, no
puede lle a al ol ido a los cen ena es de cas illos,
mu allas y o i icaciones desapa ecidas. Su ele ado
núme o hizo incluso imposible inco po a más que
unos cuan os ejemplos al e elado es udio de Gaya
Nuño i ulado La a qui ec u a española en sus monu-
men os desapa ecidos. El obje i o del mismo e a " e-
coge en un lib o aleccionado y son ojan e una
po ción –la más hi ien e y e gonzosa– de los edi i-
cios españoles des uidos po la igno ancia o el indi-
e en ismo", dando como esul ado inal una sue e
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3. G anada. Pue a de Biba ambla
o a co de las O ejas, econs uido
en el bosque de la Alhamb a.
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de "ca álogo monumen al de lo ola ilizado, pe dido
o exiliado". Sin emba go, en su abajo se p ocu ó
"elimina un ipo de monumen o cuya uina es di ícil
de e i a : el cas illo", debido a su ele ado núme o y
al mal es ado de conse ación de la inmensa mayo-
ía de los exis en es. "Los cen ena es y cen ena es
de cas illos españoles, cons ucciones de los siglos
XIII a XV, de ca ác e ma cadamen e mili a , lle an
siglos y más siglos en absolu a pe dición, que nadie
a ó de de ene ". Po ello del conjun o "de edi icios
en e mos y sin cu a posible, han sido en esacados
los que poseían un in e és palacial y unas ci cuns an-
cias deco a i as o cons uc i as p opias de esiden-
cia u bana"
12
. Es o explica que en el lib o sólo se
hayan ecogido algo más de medio cen ena de cas-
illos o elemen os de a qui ec u a mili a .
La desapa ición de buena pa e de es e pa imonio
monumen al se p odujo con mani ies o incumpli-
mien o de las leyes de p o ección p omulgadas. Du-
an e le p ime cua o del siglo XX ue on dos las
disposiciones legales publicadas pa a egula el pa i-
monio his ó ico. La Ley de Exca aciones A queoló-
gicas de 1911 ue una no ma esencialmen e egula-
do a de los bienes a queológicos, siendo sus
e e encias a los inmuebles an gené icas que muy
poca epe cusión podían ene en la conse ación
de la a qui ec u a mili a . Y ello a pesa de los nu-
me osos es imonios de és a que no sólo enían un
alo a queológico, sino que ambién esul aban
p o egidos po el ma co c onológico de aplicación
es ablecido po la p opia ley. La p eca ia p o ección
o o gada a los inmuebles hizo necesa ia una nue a
no ma i a que ue p omulgada en 1915 con el í ulo
de Ley de Monumen os A qui ec ónicos-A ís icos.
En su con enido se ap ecian no ables a ances con-
cep uales, mien as se debe lamen a la debilidad de
los ins umen os de con ol es ablecidos, aunque se
a a del p ime in en o po no ma la p o ección y
po de ini po medio de ac os adminis a i os el
obje o de la ley. Uno de sus p incipales acie os ue
la eliminación de cualquie limi ación c onológica o
es ilís ica, así como el es ablece la ca alogación co-
mo base pa a la aplicación de la ley, sumándose de
es a mane a a las co ien es eu opeas más angua -
dis as en ma e ia de pa imonio. No obs an e, la ley
p e eía la posibilidad de de iba edi icios que hu-
bie an sido decla ados o que u ie an expedien e
de decla ación incoados, as au o ización del Minis-
e io de Ins ucción Pública. Po o a pa e, se con-
sen ía el aslado de inmuebles, ijándose el de echo
de an eo de la adminis ación cuando el de ibo no
se hubiese e ec uado pa a econs ui el edi icio en
o o pun o del e i o io nacional.
Tales no ma i as no con ibuye on de mane a e ec i-
a a la conse ación de la a qui ec u a mili a , siendo
posiblemen e és e el capí ulo de los bienes inmuebles
sob e el que se eje ció meno con ol. Los de ibos
se sucedie on y ambién se p oduje on algunos asla-
dos, eap o echamien os de piezas singula es y la sali-
da del e i o io nacional de elemen os de conside a-
ble alo a ís ico. Así ocu ió con el cas illo de Cu iel
de los Ajos, en la p o incia de Valladolid, ob a de
ansición del siglo XIV al XV, que comenzó a se
desguazado en 1919 y del que solo se sal a on las e-
chumb es de made a comp adas po el an icua io La-
o a y la columna a de su pa io, adqui ida po el con-
de de las Almenas y econs uida en su inca "Can o
del Pico", de To elodones
13
.
Con obje o de pone in a es a con inuada pé dida
pa imonial la Ley del Teso o A ís ico Nacional de
1926 p ohibió la expo ación de bienes, al es able-
ce que es os quedaban adsc i os al suelo de la na-
ción, impidiéndose la salida del país incluso de los
que hubie an sido excluidos del ca álogo
14
. No obs-
an e y a pesa del olun a ismo de es a nue a no -
ma la si uación no cambió sus ancialmen e. En 1933
p omulgaba el gobie no de la Segunda República la
Ley de Pa imonio A ís ico Nacional, no ma de sig-
no p og esis a y muy inno ado a, que ecogía con-
cep os y c i e ios angua dis as, muchos de ellos
emanados de la "Ca a de A enas", de 1931. Sin em-
ba go, ambién o ecía algunas de iciencias y aspec-
os nega i os, siendo el más des acado la in oduc-
ción del ac o c onológico, al señala que quedaban
some idos a la ley los bienes de an igüedad no in e-
io a cien años. Aunque después indicaba que igual-
men e quedaban suje os a la no ma los bienes que
sin se cen ena ios p esen a an un alo his ó ico o
a ís ico indiscu ible, la ealidad es que la limi ación
empo al se omó como e e encia básica. En e los
pun os de in e és de es a ley cabe señala los e e i-
dos a los c i e ios es ablecidos pa a la es au ación
de monumen os, de cla o o igen conse acionis a,
los ela i os a la p ohibición de e ec ua ob as no
ap obadas, los que eglamen aban el uso de los in-
muebles y los que p ohibían la expo ación de edi i-
cios de más de un siglo de exis encia. El Reglamen o
de dicha ley apa eció en ab il de 1936, es deci , es
meses an es de inicia se la gue a ci il. Du an e la
misma, las pé didas que su ió el pa imonio his ó i-
co español ue on cuan iosísimas. A los nume osos
bienes muebles e inmuebles que desapa ecie on hay
que ag ega los que esul a on g a emen e dañados
y que, pos e io men e, no se llega on a es au a . Y
odo ello a pesa de las medidas y no mas de p o-
ección adop adas du an e la con ienda an o po
uno, como po o o bando
15
. Po ob ias azones, el
égimen polí ico iun an e p es ó especial a ención
a los bienes de ca ác e eligioso, cuya ecupe ación
y es au ación u ilizó como medio de p opaganda.
En un p ime momen o no se p es ó a ención a los
cas illos y a la a qui ec u a mili a , po lo que se
ag a ó el de icien e es ado de conse ación que
p esen aban an es de la gue a, causan e ambién de
la uina de buena pa e de ella. Como excepción
puede señala se la es au ación del Alcáza de Tole-
do, si bien los abajos emp endidos u ie on un ca-
ác e p opagandís ico, pues su inalidad ue la exal-
ación de los he oicos hechos bélicos que en él
habían enido luga .
A pesa de las adicales di e encias ideológicas del
nue o égimen polí ico espec o al epublicano, se
man u o igen e su ley de pa imonio de 1933. Ello
ue posible, en e o as cosas, po la al a de celo
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz

202
PH
Bole ín36
que habi ualmen e demos ó la adminis ación pa a
cumpli la. No obs an e, ambién se comp ueba su
in e és po adecua dicha ley a las nue as necesida-
des de p o ección del pa imonio median e las mo-
di icaciones y adiciones que a su ex o y al pos e io
eglamen o se sucedie on con el paso de los años.
En e las di e en es no mas p omulgadas, una se
des inó especí icamen e a la p o ección de los cas i-
llos. Al igual que los pos e io es dec e os sob e la
p o ección de escudos, pied as he áldicas, c uces de
é mino, e c, y el e e ido a los hó eos y cabazos
an iguos, se p e endía una u ela ex ensi a y gené i-
ca de cie os elemen os singula es del pa imonio,
que po su ca ác e simbólico o po di icul ades in-
ínsecas, hacían imposible su decla ación indi iduali-
zada. El dec e o sob e p o ección de los cas illos es-
pañoles se p omulgó el 22 de ab il de 1949, hacién-
dose coincidi con la celeb ación de una exposición
o ganizada po Cas o Fe nández Shaw en el Cí culo
de Bellas A es de Mad id. Su p eámbulo, suma de
isión omán ica y de p opaganda polí ica, señala
que "una de las no as que dan mayo belleza y poe-
sía a los paisajes de España es la exis encia de uinas
de cas illos en muchos de sus pun os culminan es,
odas las cuales, apa e de su ex ao dina io alo
pin o esco, son e ocación de la his o ia de nues a
Pa ia en sus épocas más glo iosas, y su p es igio se
en iquece con las leyendas que en su o no ha eji-
do la an asía popula ". Seguidamen e econoce que
po desg acia "es os ene ables es igios del pasado
es án suje os a un p oceso de descomposición.
Desman elados y sin uso casi odos ellos, han eni-
do a con e i se en can e as cuya u ilización cons-
an e ap esu a los de umbamien os, habiendo de-
sapa ecido o almen e algunos de los más bellos.
Imposible es, sal o en casos excepcionales, no sola-
men e su econs ucción, sino aun las ob as de me-
o sos enimien o; pe o es p eciso, cuando menos,
e i a , los abusos que acele en su uina". Po ello y
con independencia de su g ado de uina, los cas i-
llos se si uaban bajo la p o ección del Es ado, que
asumía la esponsabilidad de e i a las in e encio-
nes que al e asen su ca ác e o que a o ecie an su
de umbamien o.
Si bien el an e io dec e o no u o consecuencias
inmedia as, si p opició a medio plazo la apa ición de
una nue a conciencia sob e la impo ancia pa imo-
nial de los cas illos. A las inicia i as de la p opia ad-
minis ación, como el desa ollo de cie os abajos
de es au ación y la celeb ación anual del día de los
cas illos, se sumó la cons i ución en no iemb e de
1952 de la Asociación de Amigos de los Cas illos.
Es a en idad publicaba en mayo-junio del año si-
guien e el p ime núme o de un modes o bole ín,
que en 1967 se con ie e en e is a con el nomb e
de Cas illos de España
16
. A la ez de la publicación
se mon a on exposiciones en Mad id, G anada, Ba -
celona, Pa ís, Lond es y Washing on, con obje o de
di undi la " iqueza cas ellológica" de España. Dicha
asociación os en ó du an e una se ie de años la e-
p esen ación en nues o país de "Eu opa Nos a",
Fede ación In e nacional de las Asociaciones pa a la
Sal agua dia del Pa imonio Na u al y Cul u al Eu o-
peo, ealizando una impo an e labo de di usión,
conse ación, es au ación y alo ación de los cas i-
llos hispánicos. Den o de esas a eas cabe des aca
su p esencia en la Con e encia que como con ibu-
ción p e ia al Año Eu opeo del Pa imonio A qui-
ec ónico 1975, se celeb ó en Copenhague en no-
iemb e de 1973, con el í ulo "Wo king Toge he :
Tou ism and Conse a ion". Además, en julio del
mismo año y en la eunión p epa a o ia del Año Eu-
opeo del Pa imonio A qui ec ónico, celeb ada en
Zu ich, se p esen ó po el Ins i u o In e nacional de
Cas illos (I.B.I), al que es aba inco po ada la Asocia-
ción Española de Amigos de los Cas illos, un p oyec-
o de "Es a u os de Cas illos y Mansiones His ó icas
de p opiedad p i ada", que ue comen ado y amplia-
men e di undido po dicha Asociación
17
.
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
4. Ol e a. Cas illo eu ilizado como
cemen e io.
5. Za a. Pa ado Nacional.
PH
Bole ín36 203
P ueba del comp omiso de p o ección de los cas i-
llos adqui ido con la p omulgación del dec e o de
1949, ue la elabo ación del in en a io de los mis-
mos, con o me es aba p e is o en el a iculado del
p opio dec e o. Pa a ello se siguie on las p opues as
del Consejo de Eu opa, en su p og ama de "In en a-
io de P o ección del Pa imonio Cul u al Eu opeo".
De es e modo se ealizó el "In en a io de P o ec-
ción de los Monumen os Mili a es", en el que se lle-
ga on a egis a casi 5.200 "obje os", que incluía no
solo los cas illos p opiamen e dichos y los ecin os
amu allados u banos medie ales, sino ambién las
o es de de ensa aisladas, las a alayas de cos a, los
ue es y ecin os abalua ados, las casas de i ienda
o labo , iglesias y puen es o i icados e incluso o i-
nes usile os, siendo los lími es c onológicos de di-
chos monumen os los años 711 y 1914. De odos
los es imonios de la a qui ec u a mili a in en a ia-
dos, aquellos que pod ían conside a se como cas i-
llos a que ípicos alcanzaban la ci a de escien os.
Casi doscien os de ellos se hallaban en es ado de
uina de ini i a, po lo que se p oponía la consolida-
ción de los es os. Exis ía, po o a pa e, un nume-
oso conjun o de cas illos que además de es au a -
se se conside aban ac ibles de e i alización. Es a
ue la labo emp endida po muchos p opie a ios
pa icula es. Siguiendo pos ulados dispa es, aunque
con p edominio de los c i e ios es ilís icos, se sal a-
on de la uina impo an es edi icios. Es el caso de
los cas illos de Mequinenza (Za agoza) Pe a allada y
Vulpellac (Ge ona) y La Roca (Ba celona).
Un e ce g upo de cas illos lo in eg aban aquellos a
los que las es au ación podía hace en ables. Fue on
es os los seleccionados, p ime o po la Di ección Ge-
ne al de Tu ismo y pos e io men e po el Minis e io
de In o mación y Tu ismo, pa a es ablece en ellos los
pa ado es, es ablecimien os ho ele os des inados a
c ea la in aes uc u a demandada po el c ecien e
u ismo. Las a eas de adecuación de las iejas es uc-
u as medie ales se emp endie on al ma gen de la la-
bo desa ollada po los o ganismos de la adminis a-
ción esponsables de la conse ación del pa imonio,
po lo que los esul ados ob enidos no siemp e son
ejemplo de espe o hacia los monumen os. En algu-
nos casos la adecuación de los iejos cas illos medie-
ales pa a su nue a unción esul aba p ác icamen e
imposible, po lo que se op ó po adiciona le edi icios
mode nos, que casi llegaban a anula al monumen o
que se p e endía ecupe a . Así ocu ió con el cas illo
de San a Ca alina de Jaén. O as eces las limi aciones
que imponían los cas illos se a enían mal con la en a-
bilidad del es ablecimien o ho ele o, po lo que las
ans o maciones esul a on ag esi as, como en el Pa-
ado Ma qués de Villena, si uado en el cas illo de
Ala cón. Una e ce a solución ue ap o echa cons-
ucciones anejas a los cas illos, más ácilmen e adap-
ables, y ac ua menos en aquellos. Los esul ados
ue on en ocasiones acep ables, caso del Pa ado de
Za a, aunque las p o undas ans o maciones que se
e ec ua on en o os casos, como en Sigüenza y O o-
pesa, llega on a des i ua los p opios monumen os.
Y a ello ambién con ibuyó el a án po do a a los
ambien es de una escenog a ía olklo is a y pin o es-
ca, que no espe aba la ealidad his ó ica y el alo
documen al de los edi icios. El his o icismo se adueñó
de los in e io es, que ue on deco ados con ca ác e
g andilocuen e y median e ep oducciones en es ilo,
de bajísima calidad, dando luga a conjun os mani ies-
amen e "ki sch".
Es e ipo de ope aciones que p e endían la ecupe-
ación de cas illos y elemen os de la a qui ec u a mi-
li a median e su u ilización como es ablecimien os
ho ele os alcanza on un conside able éxi o, llegando
a expo a se a o os países, especialmen e hispanoa-
me icanos. Con el p e ex o de ecupe a las an iguas
es uc u as mili a es pa a da se icio al u ismo, se
plan eaban ag esi as ope aciones que ealmen e sig-
ni icaban su des i uación y anulación. A eces, las
p opues as de nue as cons ucciones ho ele as se
hacían de espaldas a la p opia ealidad monumen al
de los ecin os mili a es en los que se iban a le an a .
Así ocu ió con el p oyec o de ho el en el in e io
del Alcáza de Je ez de la F on e a, elabo ado en
1958 po Luis Gu ié ez So o y del que se llegó a le-
an a su es uc u a de ho migón a mado, pe mane-
ciendo en pie has a 1981, año en que se de ibó
18
.
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
6. Ca mona.
Pue a de
Có doba.
204
PH
Bole ín36
Apenas anscu idos cua o años de esa úl ima echa,
se p omulgaba la úl ima y igen e Ley del Pa imonio
His ó ico Español. Aún conside ando sus a ances e-
ó icos y la impo ancia de los ins umen os que es a-
blece pa a la p o ección del pa imonio, pocas no e-
dades apo a sob e la a qui ec u a mili a , a no se su
conside ación como Bien de In e és Cul u al, según
se especi ica en las disposiciones adicionales de la
mencionada ley. Con an e io idad a su p omulgación
ya habían ecibido las Comunidades Au ónomas las
compe encias plenas en ma e ia de pa imonio, en-
con ándose en e ellas las ela i as a la conse ación
y es au ación de monumen os. Con la di e si icación
de las adminis aciones in e inien es sob e el pa i-
monio y la inco po ación a ales a eas de nue os
écnicos, se p odujo una plu alidad de endencias,
susci ándose la polémica en o no a la elación del di-
seño nue o, espec o a la a qui ec u a an igua. En a-
zón de ello las ac uaciones han sido de muy a iado
signo. Jun o a es au aciones que han p ocu ado alo-
a y po encia el monumen o, median e el con ol y
la limi ación de las inco po aciones, o as han hecho
del nue o diseño el p o agonis a de las in e encio-
nes, aunque pa a ello se haya ans o mado i e e si-
blemen e la a qui ec u a his ó ica. Como es lógico, la
a qui ec u a mili a no se ha lib ado de es a con a-
dic o ia si uación. Así, a la es au ación de la Pue a
de Có doba en Ca mona (Se illa), lle ada a cabo po
An onio Tejedo , ecupe ando las cualidades a qui ec-
ónicas y los alo es del monumen o sin enuncia a
la ob a nue a, se opone el p o agonismo del nue o
diseño y la in ención en e a la a qui ec u a his ó ica,
que ca ac e iza el abajo de F ancisco Ju ado, en el
cas illo de Bé e a (Valencia)
19
.
En el momen o p esen e, la a qui ec u a mili a pa-
ece habe supe ado ya la e apa de desp ecio y ol i-
do que i ió du an e años, siendo nume osos los es-
udios y las ac uaciones que p e enden an o su
conse ación y es au ación, como su di usión, al y
como co esponde a una pa e sus ancial del pa i-
monio his ó ico español. No obs an e, aún alo an-
do es a nue a si uación, esul a e iden e que es mu-
cho lo que es a po hace , siendo de espe a un
cambio de ac i ud, no solo en lo e e en e a la dis i-
bución de los ecu sos a ella des inado, sino espe-
cialmen e en el en endimien o y alo ación de su
impo ancia, como excepcionales documen os his-
ó icos, a pesa del es ado uinoso y agmen a io
que mayo i a iamen e p esen a.
1. C . RAGGIO, Olga: “El pa io de Vélez Blanco, un monumen o
señe o del Renacimien o”, en Anales de la Uni e sidad de
Mu cia. Filoso ía y Le as. Volumen XXVI. Núm. 2-3. Págs. 231-
261. El pa io se encuen a ac ualmen e econs uido en el
Me opoli an Museum o A , de Nue a Yo k.
2. Sob e el p oceso de amu allamien o de las ciudades cas ella-
nas en iempos medie ales y sob e los alo es y unciones de
las mu allas puede e se VALDEÓN BARUQUE, Julio:
"Re lexiones sob e las mu allas u banas de la Cas illa medie-
al", en DE SETA, Cesa e y LE GROFF, Jacques (eds.): La ciu-
dad y las mu allas. Mad id, 1991. Págs. 67-87.
3. Los ex os de C is óbal de Rojas sob e o i icación han
sido publicados con un comen a io p elimina po GUTIE-
RREZ, Ramón: T es a ados sob e o i icación y milicia.
Mad id, 1985.
4. Al espec o puede e se MORALES, Al edo J.: "La de ensa
del impe io ilipino",en Ca álogo de la Exposición Las socieda-
des ibé icas y el ma a inales del siglo XVI. Mad id, 1998. Págs.
167-190.
5. Al espec o puede consul a se CAPEL, Ho acio; SÁNCHEZ,
Joan Eugeni y MONCADA, Oma : De Palas a Mine a. La o -
mación cien í ica y la es uc u a ins i ucional de los ingenie os
mili a es en el siglo XVIII. Ba celona, 1988.
6. Un in e esan e es udio sob e el ema es el debido a BONET
CORREA, An onio: Ca og a ía mili a de plazas ue es y ciu-
dades españolas. Siglos XVII-XIX: planos del A chi o Mili a
F ancés. Mad id, 1991.
7. Sob e es e ema puede e se ISAC, Angel: Eclec icismo y pen-
samien o a qui ec ónico en España. Discu sos, e is as, cong esos
1846-1919. G anada, 1987.
8. Sob e es e dec e o y las an e io es no mas legales puede
consul a se Legislación sob e el Teso o A ís ico de España.
Mad id, 1957.
9. C . TORRES BALBÁS, Leopoldo: “Las mu allas que caen”, en
A qui ec u a. Año IV. 1922. Págs. 69-75.
10. Idem. Pág.72.
11. Véase HERNÁNDEZ DÍAZ, Angel: “La conse ación de las
mu allas de A ila”, en La ciudad y sus mu allas. Conse ación
y Res au ación. G anada, 1996. Págs. 161-179.
12. C . GAYA NUÑO, Juan An onio: La a qui ec u a española en
sus monumen os desapa ecidos. Mad id, 1961. Págs. 35 y 37.
13. C . GAYA NUÑO, Juan An onio: Op. Ci . Págs. 120-124.
14. Pa a una ap oximación a es a no ma i a legal puede consul-
a se MORALES, Al edo J.: Pa imonio his ó ico-a is ico.
Conse ación de bienes cul u ales. Mad id, 1996. Págs. 43-54.
15. Sob e el pa icula exis e un es udio de ALTED VIGIL, Alicia:
Polí ica del nue o es ado sob e el pa imonio cul u al y la edu-
cación du an e la gue a ci il española. Mad id, 1984.
16. Véase Cas illos de España. Núme o 68, ene o-ma zo de
1970. Pág. 9.
17. C . Los cas illos en su medio ambien e y en elación con el
u ismo cul u al. Núme o 10 (77). Ex ao dina io (Ma zo
1973), de Cas illos de España. Págs. 52-61. Núme o pa oci-
nado po la Comisa ía Nacional de Tu ismo, del Minis e io
de In o mación y Tu ismo, como con ibución española a la
p epa ación del Año Eu opeo del Pa imonio
A qui ec ónico.
18. Véase AROCA VICENTI, Fe nando: "Nue as apo aciones a
la ob a de los a qui ec os Luis Gu ié ez So o y An onio
Sánchez Es e e", en Labo a o io de A e. Nº 13, 2000. Págs.
435-436.
19. Sob e la p ime a éase TEJEDOR CABRERA, An onio: "La
es au ación de la Pue a de Có doba en Ca mona: del
p oyec o a la ob a", en PH. Bole ín del Ins i u o Andaluz del
Pa imonio His ó ico. Nº 33, Diciemb e 2000. Págs. 140-150.
Asímismo, TEJEDOR CABRERA, An onio y LINARES
GÓMEZ DEL PULGAR, Me cedes: "La musealización del
monumen o. P oyec o pa a un cen o de ecepción de isi-
an es", en Idem. Págs. 158-161. Pa a el segundo ejemplo
consúl ese JURADO JIMÉNEZ, F ancisco: "Rehabili ación de
la casa-cas illo de Bé e a, Valencia", en Jo nadas sob e es au-
ación y conse ación de monumen os. Mad id, 24 y 25 de
ab il de 1989. Mad id, 1991. Págs. 165-176.
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
No as