scieee Open visual document viewer

Los púnicos en Iberia y la historiografía grecolatina

Ferrer Albelda, Eduardo

Full text

LOS PÚNICOS DE IBERIA Y LA HISTORIOGRAFÍA GRECOLATINA po EDUARDO FERRER ALBELDA RESUMEN P oponemos una o denación e in e p e ación de los es imonios g ecola inos ela i os a los poblado es de las cos as me idionales de Ibe ia y a su elación con Ca ago. Cen an nues a a ención los cambios in oducidos en la e nonimia a lo la go de es e pe íodo his o iog á ico. ABSTRACT We p opose a disposi ion and in e p e a ion o he g aeco-la ins es imonies ela ing o he Ibe ian me idional coas s' habi an s and hei ela ion wi h Ca ago. The changes in oducing in o he e hnonimy du ing his his o iog aphic pe iod cen e ou a en ion. INTRODUCCIÓN: LA HISTORIOGRAFÍA PÚNICA La li e a u a g ecola ina e e en e a las comunidades púnicas de Ibe ia es exigua a pesa de que las cos as sudibé icas son las que a menudo apa ecen desc i as po los geóg a os an iguos y donde no malmen e se ubican los episodios mí icos e his ó icos hispanos, con una no able di e encia en elación a o as á eas de la península ibé ica (Fe e 1995: 14-167). A p io i se ía lógico pensa que una población es able como la enicio-púnica, que habi ó un e i o io más o menos ex enso de Ibe ia y que man u o una elación con inuada con pueblos con adición li e a ia como Ca ago, el mundo de las colonias g iegas o Roma, hubie a dejado un caudal impo an e de conocimien o di ec o o indi ec o. Sin emba go, es a es icción documen al es un hecho eal y se debe a la suma de una se ie de ac o es, en e los que des aca la no po ei e ada menos e iden e pé dida de odo un conjun o de no icias de o igen púnico, sob e odo ob as de his o iado es g iegos al se icio de comunidades o de pa icula es. De es a pé dida ya se lamen aban los ilus ados españoles (Rod íguez 1766: 265; Lancel 1994: 326) al ene cons ancia po los mismos au o es clásicos de biblio ecas, a chi os, c ónicas y esc i o es elacionados con la his o ia de Ca ago. SPAL 5 ( 1996): 115-131 ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 116  EDUARDO FERRER ALBELDA Polibio (I, 14), po ejemplo, hace e e encia a Filino de Ag igen o, na ado de los acon ecimien os de la p ime a Gue a Púnica; y, siguiendo es a adición, Sileno de Calac e, que según Cice ón (Di ina , Lib. I) edac ó una his o ia de Ca ago, y Sosilo de Lacedemonia, p o eso de g iego de Aníbal, se con i ie on en los his o ióg a os de Aníbal. Asimismo, de la his o ia esc i a de Ca ago nos queda cons ancia po los Lib i Punici mencionados po Salus io (Bell. Yug., 17, 7), supe i ien es a la des ucción de la ciudad (K ings 1990), y po las ci as de Ps. A is ó eles y Se io, que hablan espec i amen e de His o ia Poeno um y Punica His o ia (Mosca i 1983: 21). También A ieno (O . Ma ., 414) hace e e encia a unos anales púnicos supues amen e conse ados has a el siglo IV, quizás los mismos de los que San Agus ín (Ep., 17,2) oyó habla pe o no había consul ado (Lancel 1992: 327). De habe se conse ado, hubie an sido ambién de in e és pa a el conocimien o de las cos as de Ibe ia, de sus ciudades y de sus habi an es, la p oducción pe iplog á ica y pe iegé ica púnica, que debió se p o usa y de la que se conse an algunas e e encias como los pe iplos de Hanón (López Pa do 1990) e Himilcón (Plinio NH II, 169; A ieno O . Ma ., 125). Po úl imo, o a uen e i ecupe able la debió cons i ui la documen ación esc i a cus odiada en los emplos enicio-púnicos, como el de Baal Hammon en Ca ago o el de Melqa en Gadi , en cuyas columnas es aba insc i a una elación, ilegible pa a el es igo omano, con un con enido p obablemen e económico u o acula (Ga cía y Bellido 1951: 107). La ealidad de una li e a u a his ó ica, geog á ica y ag onómica púnica pa ece un hecho incon o e ible, pe o de oda es a in o mación, que debió se as ísima, no queda sino el es imonio de su exis encia y la ce eza de su i ecupe abilidad. HISTORIOGRAFÍA GRECOLATINA: CUESTIONES PRELIMINARES O o bloque de documen ación li e a ia, en es e caso conse ado en una mínima pa e, es el que se conoce de mane a gené ica ~o " uen es clásicas" o "g ecola inas", denominaciones que engloban una ealidad li e a ia muy he e ogéhea, con g andes di e encias c onológicas -ce ca de mil a ios-, de géne os (his ó ico, geog á ico, pe iegé ico, pe iplog á ico, poé ico, cómico), y de au o es; pe o que, con a iamen e a su com- plejidad, a menudo se conside a como un odo homogéneo. Cie a co ien e his o iog á ica española que pe du a has a la ac ualidad ha conside ado las no icias ansmi idas po los au o es g iegos y la inos como e dades inapelables que deben se comp obadas a queológicamen e. La sen encia "las uen es enían azón" es an habi ual en nues os esc i os que pa ecen e leja la dependencia inconscien e del modelo decimonónico de Schliemann de comp obación empí ica de una ealidad li e a ia incues ionable. Es e "mé odo" iene especial incidencia en los análisis sob e pueblos p o ohis ó icos de la península ibé ica. En lo que espec a a la p oblemá ica de las co nunidades púnicas, hay ac o es in ínsecos y ex ínsecos a la docu ien ación li e a ia que di icul an eno memen e un ace camien o obje i o. En e los úl imos, el que mayo ascendencia ha enido a nues o juicio es el peso de la adición his o iog á ica sob e la Hispania an igua, en la que nos hemos o mado las úl imas gene aciones de his o iado es y a queólogos; nos e e imos a las Fon es Hispaniae An iquae (Schul en y Bosch 1922). La inmensa a ea de euni odas las e e encias a la Península en au o es g iegos y la inos, ha supues o en con apa ida cie a escla i ud al modelo schul eniano (Ga cía Mo eno 1989a: 28), cuyo p i icipal incon enien e -independien emen e de las conclusiones his ó icas a las que llégó- es la descon ex ualización de los ex os (Fe e 1996: 91 ss.). El éxi o de la ob a de Schul en, debido en pa e a la comodidad que supone un compendio "c í ico" de odo lo esc i o sob e Hispania en la An igüedad, y a su adap ación al modelo SPAL 5 (1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 LOS PÚNICOS DE IBERIA Y LA HISTORIOGRAFÍA GRECOLATINA  117 his o iog á ico nacionalis a igen e en España has a en onces, ha media izado los análisis pos e io es del enómeno púnico, singula men e en dos aspec os: selección de la emá ica y juicio mo al. El p ime o se e ie e a la a ención cen ada casi exclusi amen e en el ema polí ico, en los p oblemas de hegemonía, los bloques an agónicos, el cie e del Es echo y el impe ialismo ca aginés, a gumen os an igen es hoy como en onces. Y el juicio mo al alude a la opinión ca egó ica que me ecen los ca agineses y sus ac uaciones en Ibe ia, p o undamen e nega i a pa a Schul en, a la que se unie on pos e io men e los c i e ios a ís icos helenocén icos que ahonda on aún más en la ipi icación de la cul u a púnica, a ís icamen e es é il, como co esponde a una nación o aza de come cian es (Ga cía y Bellido 1954: 463). Po úl imo, es p eciso sub aya , y en es o la ob a de Schul en no es en e amen e esponsable sino que sigue una adición muy española, la pe pe uación del concep o his ó ico de España como una sucesión inin e umpida de in asiones y colonizaciones desde su p ime a población has a los Reyes Ca ólicos. Los enicios y ca agineses se suceden en el dominio del su de Ibe ia, sin da a la posibilidad de la o mación de una cul u a púnica p opia, no necesa iamen e ca aginesa, y sin p es a la debida a ención a las o mas de con ac o en e los semi as y las comunidades au óc onas (Fe e 1996). En lo que espec a a los ac o es in ínsecos a la documen ación, son básicamen e es: agmen ación, o igen y na u aleza. El p ime o de ellos condiciona de al mane a las conclusiones his ó icas, que podemos a i ma que és as se han elabo ado a pa i de una colección de agmen os muchas eces inconexos, de di ícil da ación y a eces con adic o ios. Pe o, en odo caso, el es ado agmen a io de las no icias se debe a la casualidad y a las ci cuns ancias his o iog á icas a doan iguas y medie ales. No ha habido una manipulación selec i a. El segundo ac o condiciona á en g an medida el signi icado y el alcance de lo ela ado. Al a a se de au o es g iegos y la inos, han de se enidos en cuen a la concepción y el conocimien o que enían sob e o os pueblos, según épocas y au o es, libe ándonos de ópicos como la al a de obje i idad de los au o es g ecola inos cuando se e ie en al mundo púnico (Dubuisson 1983; Cássola 1983). El e ce ac o a conside a es la na u aleza misma de los ex os, el géne o li e a io al que pe enecen, ya que pa a el lec o no debe se lo mismo en en a se a una ob a his ó ica que a una poé ica, geog á ica o cómica, a un o iginal que a un epí ome, una pa á asis o una ci a. EVOLUCIÓN DE LA HISTORIOGRAFÍA GRECOLATINA SOBRE PÚNICOS Y CARTAGINESES Y SU RELACIÓN CON IBERIA An es de ealiza el análisis c í ico de los es imonios es p eciso hace es conside aciones: 1. La p ime a imp esión que nos ansmi e el conjun o de ex os conse ados es el desequilib io en e los dis in os pe íodos his o iog á icos. Es a desp opo ción no esponde po en e o a la conse ación alea o ia de agmen os u ob as comple as, sino que es á elacionado ambién con el mayo o meno in e és de au o es o de gene aciones de esc i o es po Ibe ia. 2. Po o o lado, el ac o geog á ico a a se un condicionan e a la ho a de selecciona emas y ciclos, po que el su de Ibe ia coincide a lo la go de la mayo pa e de es e pe íodo con el lími e occiden al del mundo conocido. Po su lejanía geog á ica, el Ex emo Occiden e cóns i ui á un ema suscep ible de ela os legenda ios y poé icos, pe o ambién se á me a o pun o de pa ida de expediciones cien í icas y pe iplos. No cabe duda de que los géne os li e a ios pe iplog á ico y pe iegé ico se án los que puedan apo a nos más in o mación. 3. En e ce luga , hay a ios aspec os en la his o iog a ía clásica que debie on in lui en las ca ac e ís icas y en los con enidos de la in o mación emi ida: los ipos de conocimien o que los g iegos u ie on de cul u as que no e an la suya (Hoz 1989: 26) y sus p opios mé odos his ó icos. SPAL 5 ( 1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 118  EDUARDO FERRER ALBELDA Una úl ima ad e encia. No nos hemos se ido exclusi amen e de una selección de las alusiones a enicios, púnicos y ca agineses en Ibe ia, sino que ambién hemos incluido las desc ipciones de geóg a os y pe iége as aunque en ellas no se haga mención de és os, pa a e i a una no able educción del conjun o de es imonios, y po que pa imos de una e idencia a queológica álida e incues ionable como es el enómeno de la colonización enicia en las cos as de Ibe ia. Con an e io idad al siglo V a.C., la casi o alidad de las no icias sob e el su de Ibe ia se e ie e a ela os his ó icos o mí icos sob e Ta essos (González Wagne 1986; Hoz 1989), sin que hayan llegado has a noso os ela os con empo áneos sob e la colonización enicia, sin duda exis en es po que las uen es pos e io es e lejan de hecho es e enómeno. Lo cie o es que has a ines del siglo VI a.C., época en la que Heca eo de Mile o edac ó su Pe iodos Gés, no con amos con los p ime os da os de conjun o sob e las cos as ibé icas ' . En cie o modo la ob a del milesio ep esen aba la conclusión de la ac i idad colonizado a g iega en el Medi e áneo y el a án de conocimien o po los lími es y dimensiones de la ie a, aunque ambién se ocupó de las e nias, de las ciudades y sus habi an es (Mazza ino 1966: 70-73), con el obje i o de e leja po esc i o la e dad en con as e con las ábulas que p oli e aban en su época (Alemany 1909: 467). Desconocemos las uen es en las que se basó pa a edac a su ob a, p obablemen e un conjun o de in o - maciones en las que se incluían o e os y e e encias o ales, pe o se iene la ce eza de que es el p ime ela o que a ó sis emá icamen e las ie as occiden ales (Hoz 1989: 30). La di icul ad mayo de la ob a de Heca eo eside en que sólo se conse an agmen os aislados en la E niká de Es eban de Bizancio, un lexicóg a o del siglo VI. No obs an e su in o mación se puede da como álida de mane a gene al po que su a ención no se cen a en la discusión de p oblemas é nicos o geog á icos sino en con o e sias e minológicas. Los agmen os conse ados nos dan una imagen incomple a de los p incipales pueblos que habi an la cos a su y es e de Ibe ia: los a esios (Jacoby 1968: 16), los elbes ios (FG His 40), los mas ienos (FG His 41) y los ibe os, en sen ido oes e-es e. Los mas ienos, según la ci a, ocupa ían un á ea ce cana a las Columnas de He acles y a la cos a medi e ánea me idional, pues son ci adas como mas ienas las poleis Suel, Menoba a, Sixo y Molibdano, además de la misma Mas ia, casi odas iden i icadas con undaciones enicias (Ga cía Mo eno 1993; Inies a 1989). También son ci adas las poleis a esias Elybu ge, lbylla y Cala he (FG His 39), és a úl ima p óxima al es echo de Gib al a . II La his o iog a ía g iega pos e io , la que aba ca p ác icamen e los siglos V, IV y III a.C., o ece pocas opo unidades pa a p o undiza en el conocimien o sob e el Ex emo Occiden e. T adicionalmen e, sob e odo a pa i de las esis de Schul en, es e enómeno se ha explicado po el bloqueo ca aginés del Es echo y la polí ica de monopolio come cial, opinión que se undamen aba en las nume osas e e encias a la impene abilidad de la egión allende las Columnas de He acles con enidas undamen almen e en la ob a de Pínda o (Domínguez Monede o 1988). 1. La Ca a de la Tie a de Heca eo inalizaba con la desc ipción en dos lib os de las cos as del Medi e áneo desde el ma Neg o has a las Columnas de He acles, que pos e io men e oma ían el nomb e de Pe iégesis (Villalba 1985: 45). SPAL 5(1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 LOS PÚNICOS DE IBERIA Y LA HISTORIOGRAFÍA GRECOLATINA  119 También se ha insis ido ecien emen e en la pé dida de muchas ob as yen la alea o iedad de es a pé dida (Hoz 1988: 30); no obs an e, c eemos que ambién es p eciso alo a la men alidad y la me odología li e a ia g iegas. El in e és de los helenos po o os pueblos se plasmó en una ciencia, la E nog a ía, sabe que, gene alizando, se "limi aba a cons a a una sen ida con icción g iega: la di e encia sus ancial e insupe able en e los helenos y los bá ba os" (Fe nández Ubiña 1986: 139). Si además alo amos que el mé odo his ó ico que impone Tucídides en el siglo V a.C., y que pe du a has a la época helenís ica, p escinde de la e nog a ía (Momigliano 1984: 13; Plácido 1986) en a o de la obse ación di ec a de los hechos con empo áneos, comp ende emos po qué los da os escasean y po qué se incluyen en pe iplos o en eelabo aciones de ob as an e io es. A es e enómeno añadi íamos la lejanía de es as ie as, ue a del ci cui o come cial g iego. Sin cues iona con ac os in ensos, iajes g iegos a Occiden e (Pi ias y Eu imenes) o ac i idades come ciales g eco-púnicas conjun as (Fe nández Nie o 1992: 129 ss.), lo cie o es que las cos as a lán icas y medi e áneas me idionales de Ibe ia es u ie on incluidas den o del uni e so púnico has a el ocaso de Ca ago, hecho que sin duda epe cu ió en el desconocimien o o en el desin e és gene al po es os e i o ios. He ódo o (III, 15), que es an e io a Tucídides y que po lo an o u ilizó la e nog a ía como uen e de sus His o iai, econoce su igno ancia sob e el Ex emo Occiden e, a pesa de esidi en la Magna G ecia, donde posiblemen e edac ó su ob a (Rod íguez Ad ados 1986: 15); y exp esa su descon ianza en ob as an e io es (IV, 36), de ahí que los pocos ela os que comen a se dediquen a la cues ión a ésica, un ema con cie a adición en la his o iog a ía an e io pe o a ado de mane a anecdó ica y supedi ado al a gumen o de la colonización ocense (Hoz 1988: 31; Plácido 1993). Del es o de las no icias da ables en el siglo V a.C., des acan las p opo cionadas po He odo o de He aclea, a a és del bizan ino Cons an ino Po phi ogene a (De adminis ando impe io 23; FG His 2a). Los pueblos que habi a ían las cos as p óximas a las Columnas de He acles se ían los a esios, los elbisinios y los mas ienos, elación que ecue da la desc i a medio siglo an es po Heca eo 2. O os es imonios que ienen un o igen bien dis in o pe o igual impo ancia son las e e encias a las salsas de pescado de Gadi p opo cionadas po Eupolis (en Es eban de Bizancio), comedióg a o á ico de la segunda mi ad del siglo V a.C., y po su con empo áneo A is ó anes (Ranas 473). Ambos ex os son pa icula men e in e esan es po que se e ie en a la ama de las salazones gadi i as en el A ica -ex emo que ha podido se con i mado a queológicamen e-, pe o sob e odo po que es án inse os en pasajes cómicos que exp esan su popula idad en aspec os de la ida co idiana como el gas onómico, y es án lib e de cualquie ca ga ideológica que pudie a pone en duda su his o icidad. III "En gene al, las uen es pos e io es, has a la segunda gue a púnica, sólo apo an ecos de los conoci- mien os adqui idos po los g iegos en el siglo V, cuya sis ema ización seguía dependiendo de la ealizada po Heca eo, y po lo an o es aba ma cada po lo que pudié amos llama " isión de pe iplo" (Hoz 1988: 34). Cie amen e los es imonios del siglo IV a.C. edundan en las cues iones que ya hemos plan eado. La ama de la salazón de Gadi no dec eció a juzga po su eapa ición en comedias de au o es á icos como An í anes o Nicós a os (Edmonds 1957); es e úl imo au o in oduce como da o de in e és el posible con abando de es e p oduc o en G ecia. 2. He ódo o es un mi óg a o de la segunda mi ad del siglo V a.C. que edac a una ex ensa his o ia de los iajes de He acles, a gumen o que u iliza como p e ex o pa a da su isión geoe nog á ica del mundo conocido (FHA II, 37-38; Hoz 1988: 33-34). SPAL 5 (1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 120  EDUARDO FERRER ALBELDA La desc ipción de las cos as de Ibe ia ocupa án a es au o es con empo áneos: Teopompo, Ps. Escilax y E o o. El es imonio de Teopompo (FHA II, 52-53), ansmi ido nue amen e po au o es a díos como Es eban de Bizancio o A eneo, hace e e encia a una ciudad, Massía, y a su si uación geog á ica, dis in a del sola ocupado po los a esios En cuan o el pe iplo de Pseudo Escilax, los au o es que han es udiado la ob a no han llegado a un acue do sob e la au o ía y la echa de la edacción 4 , pe o lo cie o es que pa ece e leja un con ex o de mediados del siglo IV a.C. en muchos pasajes. En la desc ipción de las cos as del su de Ibe ia sólo se hace e e encia a las islas de Gades, a las Columnas de He acles, ala exis encia de me cados ca agineses más allá del Es echo y a los e o es del Océano pa a el na egan e. Pa ece que se a a de un cla o ejemplo de ipi icación del Ex emo Occiden e, en el que se u ilizan ó mulas y luga es comunes. El e ce au o aludido es E o o, his o iado que o eció una isión de conjun o de la ie a conocida en un compendio de ein a lib os, hoy pe dido, denominado His o iai. Los lib os IV y V los dedicó a la desc ipción de luga es y pueblos, adop ando la o ma de un pe iplo de odo el Medi e áneo, desde Gib al a has a el ma Neg o. P obablemen e los asen amien os enicios de Ibe ia y de Libia ue on a ados en el con ex o de la discusión gene al sob e los con inen es y sus habi an es (Schepens 1985), pe o sólo se ha conse ado —en Es eban de Bizancio— la mención a una ciudad ce cana al Es echo, Cala us(s)a (la Cala he de Heca eo), y la idea de una población de e íopes en las cos as de Ibe ia (Es abón I, 2, 26). La e sión de E o o sob e la his o ia uni e sal eje ció una no able in luencia en los au o es pos e io es, pe o no hay que pe de de is a que E o o ue un "a mchai his o ian", que no conocía aquello que desc ibía, po lo que u o que ale se de uen es p e ias, sob e odo g iegas, aunque no se desca a que u iliza a ob as púnicas (Schepens 1985: 329). Po lo demás, según denuncia on algunos au o es pos e io es, en la ob a de E o o ue on incluidos nume osos e o es concep uales, como la conside ación de que los cel as habi aban oda Ibe ia, educiendo a los íbe os al pe íme o de una ciudad (Alemany 1909: 472). La in o mación que es a del pe íodo an e io a la segunda Gue a Púnica y a la ocupación omana es p ác icamen e inexis en e. Gene almen e se incluye en es e pe íodo el a ado pseudo-a is o élico De mi abiles auscul a iones, como a ibuido a Timeo (F u os 1991:94), cuya ob a pe dida, en la que se incluía una desc ip- ción de Occiden e, se da a a comienzos del siglo III a.C. No hay unanimidad sob e la uen e que pudo inspi a es e a ado (Hoz 1971), pe o la iden idad de algunos pasajes con o os de Diodo o Sículo, y la a ibución de és os a Posidonio y, a a és de él, a Timeo, hacen e osímil es a opinión. Los da os que nos in e esan es án con enidos en los agmen os 136 y 84 del a ado, e e en es, espec- i amen e, a la pesca, as o mación y anspo e de p oduc os ma inos en Gadi con des ino a Ca ago, ciudad expo ado a y, a la ez, consumido a de ales p oduc os 5 , y a las na egaciones de los ca agineses más allá del Es echo y su in e és po man ene en sec e o algunos descub imien os ealizados en el Océano. Es e es imonio pa ece e leja la ac i idad ca aginesa y sus in e eses en el á ea del Es echo a mediados del siglo IV a.C. 3. Es a ap eciación se ex ae de la lec u a de los códices g iegos conse ados, en los que se especi ica que Massía kho á apokeiméne wisTa esíois, en e a la e sión co egida de Schul en (Massía kho á hypokeiméne oisTa esíois), donde la palab a apokeiméne es sus i uida po hypokeiméne, cambio que supone una ans o mación adical del sen ido del ex o, que pasa ía e idencia el some imien o de la ciudad a los a esios (Alemany 1909: 476; Gil 1986: 378-380; Fe e y Bande a 1997). 4. El au o del pe iplo se denominó a sí mismo Escilax, lo que ha hecho pensa a algunos en el pe iége a con empo áneo de He ódo o Escilax de Ca ianda, almi an e de Da ío I y au o de a ios pe iplos. Sin emba go, la mención de ciudades cuya echa de undación es conocida y la omisión de o as que habían sido des uidas, así como el con ex o gene al del pe iplo, han posibili ado la da ación de la edacción en e 361 y 357 a.C. (Fab e 1965: 353-366). No obs an e, o os au o es es iman que la ob a o iginal de Escilax de Ca ianda si ió de base pa a una pues a al día del pe iplo a mediados del siglo IV a.C. (Casa iego 1949: 133; Pa e i 1983). 5. Hemos u ilizado la aducción co egida po G. Chic que apa ece en F u os y Muñoz 1994: 406. SPAL 5 (1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 LOS PÚNICOS DE IBERIA Y LA HISTORIOGRAFÍA GRECOLATINA  121 IV El conjun o de es imonios pos e io es a la segunda Gue a Púnica es cuan i a i amen e más impo an e. Se a a en muchos casos de no icias de au o es g iegos y la inos que han isi ado Ibe ia y que dispusie on de un caudal impo an e de conocimien o di ec o. En o os casos se con inúa la adición pe iegé ica p eceden e, ajena a la ealidad geoe nog á ica de ese momen o e inse a en unos géne os li e a ios isiblemen e escle o izados. En es a endencia puede inclui se la ob a de Escimno de Quíos, geóg a o del siglo II a.C. admi ado e imi ado de Apolodo o, al cual se le a ibuye la edacción de un manual de geog a ía en e so des inado a las escuelas. En ningún caso el au o del poema desc ibe el es ado de Ibe ia en el momen o de la edacción, sino que se e o ae a iempos an e io es, ado nando el eco ido con pasajes mí icos y algunas no edades (Alemany 1910: 20). Si úa en las cos as andaluzas: 1) la isla de E i ia, donde hay una colonia de e íopes y ebaños de bueyes; 2) la ciudad i ia de Gadi a, con mons uos ma inos, y 3) la ilus e ciudad de Ta essos, localizada a dos días de na egación de Gadi a (Scymn. 150-164). En o os e sos (Scymn. 196), ubica a o illas del ma Sa do a los libio énices, colonos ca agineses, a los a esios y a los ibe os 6 . Con la in oducción de los libio énices, un g upo é nico desconocido has a aho a en Ibe ia, as oca el o den " adicional" es ablecido po Heca eo: a esios, elbes ios, mas ienos e ibe os. La imp esión que ansmi e la ob a es la de una al a de cohe encia en la edacción, en la que no se ha seguido una uen e única ni una no ma geog á ica sino mezclado a ias adiciones inconexas. En el ex emo opues o es á la igu a de Polibio, el his o iado megalopoli ano c onis a de las conquis as omanas del siglo II a.C. La concepción his o iog á ica de Polibio es á muy elacionada con la c ecien e hegemonía omana en el Medi e áneo, cuyas causas in en a desen aña median e el ecu so a un modelo in e p e a i o ce cano a la iloso ía pe ipa é ica (Díez Teje a 1981: 24). El eje a gumen al de sus cua en a lib os, i ulados His o iai, es la expansión omana, y sus obje i os es ablece el cómo, el cuándo y el po qué de los acon ecimien os bélicos y polí icos, aunque ambién u o inquie udes geog á icas y li e a ias, no siemp e acompañadas de una sólida o mación (Vallejo 1954: 281). La ealidad his ó ica aba cada en su ob a coincide con el desequilib io de ue zas en el Medi e áneo en a o de Roma, apa eciendo el mundo púnico como complemen o a gumen al, en el momen o en que la p esencia ca aginesa en Ibe ia oca a su in. No obs an e, Polibio p opo ciona algunos da os de in e és sob e la si uación p e ia a la segunda Gue a Púnica. En el p ime lib o, capí ulo in oduc o io del e dade o a gumen o y an eceden e explica i o de los acon ecimien os pos e io es, y en el con ex o p e io a la p ime a Gue a Púnica, Polibio (I, 10, 5-6) enume a las posesiones de Ca ago en el Medi e áneo, en e las que incluye muchos e i o ios de Ibe ia. La cues ión que cen a la a ención de Polibio es en ealidad la insegu idad de Roma an e el pode ío ca aginés, el "p e ex o" de su ul e io ac uación, y no una enume ación de los dominios ca agineses. Pod íamos pensa incluso en una d ama ización de la si uación pa a jus i ica la gue a. No obs an e, el ex o es muy explíci o y los dominios ca agineses coinciden con la ex ensión de la cul u a púnica, y no hay po qué duda del da o 7. 6. Es a desc ipción de la cos a es con a ia a las eglas del géne o pe iplog á ico po el incumplimien o del o den geog á ico, y en ella pa ecen con lui a ias adiciones li e a ias, una mí ica -como la mención a los ebaños de bueyes de E i ia, que pa ece emon a a Hesíodo y a Es esíco o de Hime a (González Wagne 1986: 209-210) o los e o es del Océano-, y o a "his ó ica", p oceden e de au o es an e io es como E o o. 7. La his o iog a ía española ha in e p e ado es e pasaje de mane a desigual. Schul en opinaba que después del 340 a.C. el pode ío ca aginés sob e España decayó has a pe de el con ol o al hacia el 300 a.C. (FHA II, 71 y 125); Gzlez. Wagne (1983: 230 y 340) apues a po la aplicación de los modelos de "impe ialismo indi ec o" de Whi akke y de "po o ade" de Polanyi, que lle an a conside a al su de Ibe ia como un campo de ope aciones del come cio ca aginés, donde no iene cabida la conquis a. Recien emen e G. de F u os (1991: 115 ss.) e o na el papel ac i o de Ca ago en los asun os hispanos, enlazando el ex o de Polibio con da os como las des ucciones de los poblados ibé icos de Andalucía y Le an e en un in en o de o ien a la polí ica in e na de los cen os indígenas. SPAL 5 (1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 122  EDUARDO FERRER ALBELDA El p oblema in e p e a i o se cen a ía en el signi icado de los concep os "some e " y "muchos e i o ios de Ibe ia", yen las uen es en las que se pudo inspi a Polibio. En es e sen ido, es p obable que el his o iado conociese las ob as de au o es que habían a ado de Ibe ia, como E o o o Timeo, aunque és e úl imo es c i icado con ecuencia po él (Díez Teje a 1981: 40). También debió maneja , po que él mismo las ci a y las c i ica (I, 14), las ob as de los his o iado es de la p ime a Gue a Púnica, Fabio Píc o y Filino de Ag igen o, ep esen an es de la adiciones omana y ilopúnica espec i amen e 8. La conclusión a la que llegamos después de la lec u a de es e pasaje no a más allá del con encimien o de que Polibio y los au o es que le si ie on de uen e pa a los asun os de Ibe ia, sob e odo E o o y Timeo, conside aban que pa e de Ibe ia es aba some ida a Ca ago de la misma o ma que el es o de las egiones mencionadas. Po con a, si puede se nos ú il pa a analiza el ipo de some imien o el conocido pasaje del lib o III que e ie e el segundo pac o en e Roma y Ca ago (III, 24). Es e a ado, jun o con el que le p ecede y los que le suceden, es sacado a colación pa a e e i las esponsabilidades y comp omisos de ambos es ados desde el p incipio. Es opinión unánime que el au o , du an e su es ancia en Roma, consul ó di ec amen e es os ex os g abados en placas de b once cus odiados ene! abula ium de los ediles cu ules si o en el emplo de Júpi e Capi olino (III, 26), y que la ci a es una ansc ipción li e al del o iginal la ino, con lo que en ealidad manejamos un documen o legí imo de mediados del siglo IV a.C., con da os ex aídos posiblemen e de una uen e púnica (Hoz 1988: 35; Ga cía Mo eno 1989: 292). No obs an e, las di icul ades que p esen a el ex o no son pocas, pa iendo de la misma ansc ipción de Polibio del b once o iginal (Walbank 1957). De es as cues iones, sólo comen a emos aquellas elacionadas con Ibe ia: 1. El segundo a ado end ía como no edad espec o del de 509 a.C. la ampliación de la p ohibición de p ac ica la pi a e ía, el come cio y unda ciudades a los omanos y sus aliados más allá de Mas iaTa seion (en el comen a io inicial del au o ) o de mas ias a seiou (en la ansc ipción del ex o o iginal la ino) 9. La aducción del agmen o admi e a ias posibilidades: "más allá del cabo Bello, de Mas ia y de Ta seyo", "más allá del Cabo Bello, de Mas ia de los a esios" o bien "más allá del cabo Bello, de Mas ia, de los a esios". De és as, las que nos pa ecen más pausibles son la p ime a o la úl ima, po que en odas las uen es g iegas del siglo V y IV a.C. ya comen adas se menciona la ciudad de Mas ia o el pueblo homónimo, los mas ienos, como di e en es de los a esios (Fe e y Bande a 1997). Las es icciones geog á icas del a ado es a ían enume adas, pues, de es e a oes e, y queda ían ce ados al come cio omano Ce deña, el no e de Á ica excluida la me ópoli, y la egión si uada más allá de Mas ia y del pueblo de los a esios. 2. El segundo p oblema es la ubicación de Mas ia. La ecuación Mas ia=Ca ago No a, casi unánimemen e admi ida po la in es igación con empo ánea, no iene en nues a opinión ninguna base (Fe e y Bande a 1997). En la his o iog a ía clásica jamás se da es a equipa ación, ni siquie a se insinúa cuando es ela ada la nue a undación, y ampoco se admi e en la his o iog a ía española an e io al siglo XX. La hipó esis pa ece que iene su o igen en la li e a u a ge mánica decimonónica, es ando ya admi ida en Schul en (1945: 54) y po la in es igación pos e io sin mayo discusión. 8. Sob e la cues ión de cuál de las dos uen es p e aleció sob e la o a en la edacción polibiana, el es udio ya clásico de P. Pedech (1952: 246-266) concluye que, aunque conoce ambas e siones, no se undamen a en ninguna de ellas, sino que p obablemen e se alió de múl iples uen es, en e ellas la de un "éc i ain spécialis e des ques ions na ales, du gene e de ce Zénon de Rhodes". Llega a es a conclusión después de analiza exhaus i amen e los pasajes de Polibio y los co espondien es a los mismos sucesos en Diodo o quien p esumiblemen e u iliza a Filino. 9. El mayo p oblema eside en que la ansc ipción no iene pun uaciones ni mayúsculas, po lo que su co ec a lec u a y en endimien o es complicada (Hoz 1988: 35), a lo que se puede añadi que es posible que Polibio no comp endie a bien el la ín a caico del ex o ni la geog a ía que desc ibía (Ga cía Mo eno 1989: 292). SPAL 5 ( 1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 LOS PÚNICOS DE IBERIA Y LA HISTORIOGRAFÍA GRECOLATINA  123 Recien emen e, Ga cía Mo eno (1993: 211) ha cues ionado con a gumen os azonables es a hipó esis, llegando a la conclusión de que Mas ia debió si ua se en las inmediaciones de Gib al a ( ambién Silgo 1992: 371). Admi i es o no conlle a más p oblemas que aslada el lími e de la p ohibición has a el Es echo, y admi i el in e és de los ca agineses en la sal agua da de sus in e eses económicos y come ciales en es a á ea. 3. La e ce a cues ión es el ipo de elación en e Ca ago y los e i o ios mencionados. ¿Quiénes e an esos aliados además de los i ios y los u icenses? ¿Podemos conside a a mas ienos y a esios en e ellos? En odo caso es incon o e ible el papel de Ca ago como u o de es os e i o ios al a ibui se la po es ad de pac a con o os es ados y pone lími es geog á icos al come cio. No obs an e, no podemos p ecisa si es a au o idad aía consigo un dominio e ec i o, con gua niciones y apa a o adminis a i o ca aginés, o con a iamen e los púnicos de Ibe ia gozaban de una amplia au onomía en calidad de aliados. O o pasaje de las His o iai (II, 1, 5-9) se p es a a analiza la elación de Ca ago con los púnicos de Ibe ia, ya que especi ica que Amilca Ba ca "a a esó las Columnas de Hé cules y ecob ó pa a los ca agineses el dominio de España" (Balasch 1981). Si Polibio habla de ecupe ación del dominio es po que lógicamen e en el momen o inmedia o al desemba co ca aginés al dominación no exis ía, pe o había exis ido con an e io idad, deducción que ha o iginado oda una co ien e de especulación sob e cómo y cuando pe dió Ca ago el con ol del e i o io. En nues a opinión, pa a conoce el con ex o p e io a la conquis a bá quida es imp escindible e isa los úl imos a ados i mados en e Roma y Ca ago 10 , en los que no se in oducen cambios que a ec en a Ibe ia. ¿Cómo concilia , pues, los concep os coe áneos de "dominio" y " es ablecimien o" en Polibio?. La apa en e con adicción se pod ía soluciona si analizamos las campañas de Amílca en Ibe ia: el gene al desemba ca pací icamen e en Gadi según Diodo o (XXV, 10) y Apiano (lbe . 5) y lucha con a a esios, ibe os y cel as, a los que some ió a la ue za o median e pac os (Polibio II, 1, 5-7; Diodo o XXV, 10). Las uen es no hacen alusión alguna al some imien o de mas ienos, de Gadi o de o os pueblos y ciudades de la cos a, po que con segu idad es a egión seguía iel a la ó bi a ca aginesa. El " es able- cimien o del dominio" de Polibio no a ec a ía a los e i o ios cos e os de honda aigamb e semi a, sino a las egiones y ías de comunicación de las que dependía especialmen e el suminis o de me ales. La si uación in e nacional había cambiado de al o ma que se hacía necesa io un é eo con ol del e i o io, pa a lo que hubo que ecu i a la conquis a, a la undación de ciudades y a la agilización de la diplomacia, en especial a la polí ica ma imonial. V La his o iog a ía g ecola ina del siglo I a.C. ha p opo cionado algunos da os de in e és sob e los poblado es de Hispania, casi odos ecogidos en la ob a de Es abón. El au o , que no isi ó la Península, hizo acopio sin emba go de oda la documen ación disponible en su época sob e Ibe ia. El Lib o III de la Geog aphiká es á dedicado a Ibe ia, a la que desc ibe a a és de un eco ido que comienza po las cos as su a lán icas po uguesas y andaluzas. Apo a, en e o os, los siguien es da os: 1. Los habi an es del á ea del Es echo se denominan bas e anos o bás ulos. Ca eia es un impo an e pue o bas e ano (III, 1, 7). 10. III, 25, 1-4 y III, 27, 1-9. El a ado del 279 a.C. espe a el s a u quo an e io y añade una cláusula coyun u al an e el pelig o inminen e de una gue a con Pi o de Epi o. Tampoco hay un cambio de la si uación en el Ex emo Occiden e ex ualmen e documen ado as las sucesi as pé didas de Sicilia y Ce deña. SPAL 5 (1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 130  EDUARDO FERRER ALBELDA BALASCH, M. (1981): Polibio. His o ias. Lib os 1-IV. Mad id. CASARIEGO, J.E. (1949): Los g andes pe iplos de la An igüedad. Mad id. CÁSSOLA, F. (1983): "Tendenze ilopuniche e an ipuniche in Roma" I CISFP I, 35-59. Roma. CASTILLO, A. DEL (1993): "El ey Te ón y la si uación de la península en época pos a ésica" RSF XXI suppl., 53-62. Roma. DÍAZ TEJERA, A. (1981): "In oducción" Polibio. His o ias. Lib os ¡-IV. Ed. G edos. Mad id. DOMÍNGUEZ MONEDERO, A. (1986): "Los libio enicios y la in e p e ación del signi icado de su p esencia en el su peninsula " Ac as del I Cong eso Hispano-A icano de Cul u as Medi e áneas, 129-138. G anada.  (1988): "Pínda o y las Columnas de He acles" Ac as del I CIEG I, 711-724. Mad id. DREWS, R. (1962): "Diodo us and his sou ces" AJPh 83, 383-392. Bal imo e. DUBUISSON, M. (1983): "L'image du ca haginois dans la li é a u e la ine" S udia Phoenicia I-11, 156-166. EDMONDS, (1957): The F agmen s o A ic Comedy. Leiden. FABRE, P. (1965): "La da e de la édac ion du pé iple de Scylax" Les E udes Classiques XXXIII, 4,353-366. FERNÁNDEZ NIETO, J. (1992): "G iegos y colonización g iega en la Península Ibé ica" G iegos en Occiden e, 129-145. Se illa. FERNÁNDEZ UBIÑA, J. (1986): "He odo o y la e nog a ía del Medi e áneo Occiden al" ¡Coloquio Hispano- A icano de las Cul u as Medi e áneas, 139-147. G anada. FERRER ALBELDA, E. (1995): Los púnicos en Ibe ia: Análisis his o iog á ico y a queológico de la p esencia púnica en el su de la Península Ibé ica. Tesis Doc o al (inédi a). Se illa.  (1996): La España Ca aginesa. Cla es his o iog á icas pa a la His o ia de España. Se illa. FERRER, E. y BANDERA, M. L. (1997): "La localización de Mas ia: un aspec o p oblemá ico de los conocimien os geog á icos g iegos sob e Ibe ia". Xecipc. Homenaje al P o . F. Gascó, 64-72. Se illa. FONTANA, J. (1982): His o ia. Análisis del pasado y p oyec o social. Ba celona. FORNI, G. y BETINELLI, M a .G.A. (1982): "Pompeo T ogo come on e di s o ia"ANRWII.30.2, 1298-1362. FRUTOS, G. DE (1991): Ca ago y la polí ica colonial. Los casos no ea icano e hispano. Écija.  y MUÑOZ, A. (1994): "Ho nos púnicos de To e Al a (San Fe nando, Cádiz)" A queología en el en o no del Bajo Guadiana, 375-392. Huel a. GARCÍA MORENO, L.A. (1979): "Jus ino 44,4 y la his o ia in e na de Ta essos"AEspA 52, 111-130. Mad id.  (1989a): "La Hispania an e io a nues a E a: e dad, icción y p ejuicio en la his o iog a ía an igua y mode na" Ac as del VII Cong eso Español de Es udios Clásicos III, 17-43. Mad id.  (1989b): "Tu de anos, ú dulos y a essios. Una hipó esis" Es udios sob e la An igüedad en homenaje al p o S. Mon e o Díaz. Anejos de Ge ión II, 289-294. Mad id.  (1993): "Mas ienos y bas e anos: un p oblema de la e nología hispana p e omana" I Coloquio de His o ia An igua de Andalucía I, 201-211. Có doba. GARCÍA Y BELLIDO, A. (1945): España y los españoles hace dos mil años según la "Geog a ía" de S abon. Mad id.  (1947): La España del siglo p ime o de nues a E a (según P. Mela y C. Plinio). Mad id.  (1951): "Iocosae Gades" BRAH CXXIX, 73-122. Mad id.  (1954): "La colonización ca aginesa desde sus comienzos ( undación de Ibiza, 654) has a la conquis a ca aginesa (237)" His o ia de España Menéndez Pida!. P o ohis o ia II, 337-492. Mad id. GARRIDO LOPEZ, C. (1990): La lengua de Mac obio. Mad id. GIL, J. (1986): "Recensión a M. Koch, Ta schisch und Hispaninen. Be lín, 1984" Ge ión 4,378-380. Mad id. GONZÁLEZ PONCE, F.J. (1995): A ieno y el pe iplo. Écija. GONZÁLEZ WAGNER, C. (1983): Fenicios y Ca agineses en la Península Ibé ica. Mad id.  (1986): "Ta essos y las adiciones li e a ias" RSF XIV, 2, 201-228. Roma. GOZALBES CRAVIOTO, E. (1983): "Málaga, ciudad púnica: las uen es li e a ias" Jábega 41,3-10. Málaga. SPAL 5(1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06 LOS PÚNICOS DE IBERIA Y LA HISTORIOGRAFÍA GRECOLATINA  131 GRANGER, F. (1931): Vi u ius 1. De a chi ec u a II. Lond es (ed. 1970). HOZ, J. DE (1971): "No as sob e las uen es pa a la His o ia An igua de España" Habis 2, 137-141. Se illa. — (1989): "Las uen es esc i as sob e Ta essos" Ta essos, 25-43. Sabadell. INIESTA SANMARTÍN, A. (1989): "No as pa a la econs ucción del á ea mas ieno bas e ana en el su es e peninsula " XIX CNA, 1129-1140. Za agoza. JACOBY, F. (1968): Die F agmen e de G iechischen His o ike . Leiden. JIMÉNEZ CISNEROS, M.J. (1971): His o ia de Cádiz en la An igüedad. Cádiz. KRINGS, V. (1990): "Les Lib i Punici de Sallus e" L'A ica Romana. A i del VII Con egno di S udio I, 109-117. Sassa i. LANCEL, S. (1994): Ca ago. Ed. C í ica. Ba celona. LÓPEZ CASTRO, J.L. (1992): "Pompeyo T ogo (Jus ino XLIV, 5, 1-4) y el impe ialismo ca aginés en la península ibé ica" In memo iam J. Cab e a Mo eno, 219-235. G anada.  (1992b): "Los libio enicios: una colonización ag ícola ca aginesa en el su de la península ibé ica" RSF XX, 1,47-65. LÓPEZ PARDO, F. (1991): "El pe iplo de Hannon y la expansión ca aginesa en el Á ica Occiden al" V Jo nadas de A queología Fenicio-Púnica, 59-72. Ibiza. MAllARINO, S. (1966): II pensie o s o ico classico. Ba i. MOMIGLIANO, A. (1984): La his o iog a ía g iega. Ba celona. MOSCATI, S. (1983): Ca agineses. Mad id. ORCASTEGUI, C. y SARASA, E. (1991): La His o ia en la Edad Media. Mad id. PARETTI, A. (1983): "I pe ipli a caici e Scilace de Ca ianda" Geog a ia e geog a i nel mondo an ico. Guida s o ica e c i ica, 70-112. Roma-Ba i. PEDECH, P. (1952): "Su les sou ces de Polybe: Polybe e Philinos" REA 54, 246-266. Ams e dam. PLÁCIDO, D. (1993): "Los iajes g iegos al Ex emo Occiden e: del mi o a la His o ia" I Cong eso de His o ia An igua de Andalucía I, 173-180. Có doba. PRONTERA, F. (1990): "L'es emo occiden e nella concezione geog a ica dei g eci" La Magna G ecia e il lon ano Occiden e. A i del XXIX Con egno di s udi sulla Magna G ecia, 55 ss. RODRÍGUEZ ADRADOS, F. (1986): He odo o. His o ias. Lib os 1-11. Mad id. RODRÍGUEZ MOHEDANO, F.P. Y F.R. (1766): His o ia Li e a ia de España I. Mad id. SACKS, K. (1990): Diodo us Siculus and he i s cen u y. P ince on. SCHEPENS, G. (1985): "The Phoenicians in Epho us' Uni e sal His o y" S udia Phoenicia V, 315-330. SCHULTEN, A. (1945): Ta essos. Mad id (ed. 1972).  y BOSCH GIMPERA, P. (1922): Fon es Hispaniae An iquae I. Ba celona. SILGO GAUCHE, L. (1992): "Los lími es é nicos de la Tu de ania" Es udios de A queología ibé ica y omana. Homenaje a En ique Pla Balles e , 365-372. Valencia. VALLEJO, J. (1954): "Polibio y la geog a ía de España" Eme i a 22, 278-282. VILLALBA I VARNEDA, P. (1985): "El pe iplo en la An igüedad" BMAN III, 43-49. Mad id. WALBANK, F.W. (1957): A his o ical commen a y on Polybius. Ox o d. SPAL 5 (1996) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.06