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La deconstrucción y la reconstrucción discursiva de identidades nacionales: ‘Austria’ según Hitler y ‘España’ según Franco

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La deconstrucción y la reconstrucción discursiva de identidades nacionales: ‘Austria’ según Hitler y ‘España’ según Franco

Author: Danler, Paul
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2005
Source: https://idus.us.es/bitstreams/6dee65a5-c1cc-4eac-8adf-52656a079cad/download
L
A DECONSTRUCCIÓN Y LA RECONSTRUCCIÓN
DISCURSIVA DE IDENTIDADES NACIONALES
:
‘A
USTRIA
’
SEGÚN
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ITLER Y
‘E
SPAÑA
’
SEGÚN
F
RANCO
Paul D
ANLER
Uni e sidad de Innsb uck
1. In oducción
Se han esc i o innume ables lib os sob e la nación, dis in os concep os de la nación,
la iden idad de la nación, el nacimien o de las naciones así como sob e el desa ollo
de las dis in as naciones (c . Ande son
3
1998; B uckmülle 1984; Finsen 2001; Fon-
ana 1986; Hee 1981; König 1996; Lle a 1994; Ma -Moline o/Smi h 1996; Me ke
2001; Nie hamme 1997; Smi h 1991; Vila 1999; e c.). Todo eso, sin emba go, no lo
podemos discu i aquí y ampoco es el obje o de la p esen e in es igación. Lo que sí
esul a imp escindible es esboza , aunque sea sólo a í ulo de ensayo, una de inición
de nación que si a de base pa a nues o es udio, el cual se dedica á, como lo indica
el í ulo, a la decons ucción y a la econs ucción discu si a de iden idades nacio-
nales, o sea, a la de Aus ia po Hi le y a la de España po F anco. La decons uc-
ción y la econs ucción de es os dos concep os de iden idad nacional, lle adas a
cabo po Hi le y F anco espec i amen e, se án ilus adas con dos ejemplos. Con
espec o a Hi le nos si e de co pus el amoso discu so que p onunció en el Helden-
pla z de Viena el 15 de ma zo de 1938, mien as el discu so de F anco que amos a
analiza es el que u o luga en el Ac o de Clausu a del Segundo Consejo Nacional
del F en e de Ju en udes en El Esco ial el 3 de oc ub e de 1942.
Un análisis de allado y comple o de un discu so polí ico se hace en muchos ni e-
les dis in os ya que engloba, en e o as, a ciencias como la lingüís ica, la his o ia, la
psicología y las ciencias polí icas. Asimismo, si se p e ende lle a a cabo un análisis
lingüís ico global hay que ene en cuen a la mo ología, la lexicología, la sin axis, la
psicolingüís ica, la lingüís ica ex ual y muchos aspec os más de la lingüís ica. Noso-
os, sin emba go, amos a limi a nos aquí a dos en oques lingüís icos que nos pa e-
cen pa icula men e ele an es pa a a e igua cómo se consigue decons ui y e-
cons ui discu si amen e una iden idad nacional, o sea, la e ó ica y la eo ía de la
a gumen ación. An e odo, sin emba go, amos a dedica nos, aunque sólo b e emen-
e, a la iden idad nacional en el sen ido polí ico-his ó ico- ilosó ico.
2. La cues ión de la ‘iden idad nacional’
La iden idad en el sen ido ilosó ico-psicológico iene que e con la au ognosis. El
au o- econocimien o del indi iduo o de la en idad indi idual se basa en la o alidad
diac ónica y sinc ónica del espec i o se . En es e concep o de iden idad es án in e-
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g ados el p esen e, el pasado así como el u u o o, po lo menos, las pa es p e isi-
bles de es e úl imo. Po lo an o es e concep o iene en cuen a odos los cambios de la
pe sona espec i a o en idad indi idual. De ahí que es e concep o de iden idad deba
se un concep o dinámico. Apa e de es o, Ricœu (1996) econoce en el concep o de
iden idad dos subcomponen es, a sabe , la mismidad y la ipseidad. En lo que con-
cie ne a la mismidad hay un p incipio de cons ancia en el iempo que cons i uye la
base es able y sólida sob e la que acon ece el cambio con inuo de la espec i a en i-
dad, que es una pe sona o una unidad abs ac a. La ipseidad, en cambio, signi ica
unicidad e incon undibilidad del espec i o se (c . Wodak e al 1998: 49 y ss.). Así,
es el p incipio de la cons ancia el que pe mi e econoce aquellos aspec os de la es-
pec i a iden idad que han quedado inal e ados a pesa de odos los cambios que el
indi iduo o la en idad indi idual hayan su ido. Po lo an o es sob e odo la ipsei-
dad, en el sen ido de singula idad, la que esul a e elado a en el análisis de las iden-
idades nacionales. Ella acaba po mos a las di e sidades in e nas, así como odos
los cambios que han ocu ido con el iempo, como esul ado sinc ónico que ca ac e-
iza la espec i a iden idad nacional en un momen o dado. La cues ión que se plan ea
sob e odo en es e con ex o es la de la esencia de la nación.
Desde que exis en las naciones se ha in en ado encon a o o mula una de ini-
ción cla a e inequí oca de ella. Según Schleie mache (1768-1834) una nación es una
colec i idad homogénea de acue do a la lengua, el e i o io y las cos umb es, que
debe ene su p opio Es ado polí ico o, al e és, a cada Es ado le debe co esponde
una nación (c . Me ke 2001: 75). Sin emba go, ya en aquellos iempos e a una eali-
dad polí ica que gen e con la misma lengua y con las mismas –o po lo menos seme-
jan es– cos umb es i ía en e i o ios, en el sen ido de Es ados, dis in os. Smi h
(1991: 14) amplía es e concep o de nación con algunos c i e ios, pe o sigue más o
menos la misma línea al de ini la nación como “a named human popula ion sha ing
an his o ic e i o y, common my hs and his o ical memo ies, a mass public cul u e, a
common economy and common legal igh s and du ies o all membe s.” Según su
de inición, el Es ado, a di e encia de la nación, se e ie e exclusi amen e a las ins i-
uciones polí icas, aunque admi e que hay solapamien os en e los concep os de na-
ción y Es ado, po ejemplo con espec o al e i o io his ó ico. No obs an e muchas
naciones, gene almen e acep adas e in e nacionalmen e econocidas como ales, no
cumplen odos los c i e ios necesa ios según es a de inición. O o in en o de elabo a
un concep o cla o de nación es el de Meinecke del año 1907. Meinecke acuña los
é minos nación cul u al y Es ado-nación y los con apone el uno al o o (c . S ou zh
1990: 19 y ss.). El concep o de la nación cul u al es á es echamen e elacionado con
la idea de una base lingüís ico-cul u al y é nicamen e homogénea, lo cual conlle a
pe de ini ionem pelig os polí ico-ideológicos eno mes; po su pa e el é mino Es a-
do-nación aduce an e odo la idea del pueblo au ónomo, sobe ano y democ á ico
que cons i uye una nación. Resul a e iden e que es as de iniciones ampoco son sa-
is ac o ias. En el p ime caso, el de la nación cul u al, que ecue da a los concep os
de nación de Fich e y Jahn (c . Béha 1994: 38 y ss.) basados sob e odo en el c i e-
io de la lengua, es e iden e que hay cul u as de habla alemana, española o ancesa,
pe o no hay una nación cul u al alemana, española o ancesa. En cambio, al habla
de Es ado-nación se plan ea la cues ión de en qué adica la di e encia en e los dos,
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es deci , en e Es ado y nación. En e ec o, el Es ado equi ald ía a la nación como
po o a pa e pa ece con i ma la O ganización de las Naciones Unidas, en la que
las naciones son simplemen e los Es ados. Sin emba go, aunque sea di ícil encon a
una de inición cien í ica del concep o de nación –Se on-Wa son (1977), uno de los
mayo es expe os del campo, lo conside a incluso imposible– in en a emos po lo
menos cap a la esencia po la cual se dis ingue del concep o de Es ado polí ico. Si la
idea de nación no se de ine po c i e ios conc e os y obje i os, hab á que busca la en
lo subje i o, o sea, en la conciencia indi idual del se humano, algo que ya ue eco-
nocido po Wilhelm on Humbold cuando decla ó: “[...] eine Na ion [is ] ein solche
Theil de Menschhei , au welchen so in sich gleicha ige und bes imm on and en
e schiedene U sachen einwi ken, dass sich ihm dadu ch eine eigen hümliche Denk-,
Emp indungs- und Handlungsweise anbilde .” (Humbold
5
1979: 234). Humbold
des aca, pues, el papel c ucial de la conciencia indi idual en la expe iencia de la
nación. La conciencia indi idual es ablece o descub e elaciones con o os indi iduos
de una colec i idad o de un g upo social al que pe enece el indi iduo espec i o. De
es o se desp ende la memo ia colec i a que, según Halbwachs (1967), se opone a la
memo ia his ó ica. Mien as la memo ia his ó ica a a de esc ibi una única y uni-
o me his o ia nacional, la memo ia colec i a iene en cuen a la iden idad del espec-
i o subg upo nacional, compues a po las espec i as iden idades nacionales indi i-
duales. Así pues, la conciencia o iden idad nacional de cualquie g upo o subg upo
nunca es absolu amen e homogénea. De ahí que, en el ondo, la iden idad nacional
sea algo cons uido pe sonalmen e, ue emen e in luido, po supues o, po la espec-
i a sociedad en la que se i e. La iden idad nacional es, según Wodak e al. (1998:
69), “ein im Zug de Sozialisa ion in e nalisie e Komplex on gemeinsamen ode
ähnlichen Übe zeugungen und Meinungen.” Llegamos así a la conclusión de que la
iden idad nacional exis e siemp e indi idualmen e, en el sen ido de que cada uno se
imagina su p opia iden idad nacional. Po ello, cada una de las ealizaciones o mani-
es aciones indi iduales de la iden idad nacional es o zosamen e única. Ande son
(
3
1998: 14) habla p ecisamen e de la nación como comunidad polí ica imaginada. Se
a a de una comunidad limi ada, sobe ana e imaginada. Es imaginada po que sus
p opios miemb os no se conocen. El concep o cla e es o a ez la iden idad, y la
iden idad de una pe sona, así como la de una comunidad, consis e en g an pa e en
iden i ica se con los alo es, las no mas, los ideales, los ídolos o los hé oes en los
que la pe sona y la comunidad se econocen. “Das Sich-in-e was-Wiede e kennen
äg zum Sich-an-e was-Wiede e kennen bei”, como dice Ricœu (1996: 151).
La iden idad nacional exis e, en de ini i a, en la conciencia o en la imaginación.
A pa i de es a conclusión la p egun a decisi a que uno debe hace se es cómo de-
e minada iden idad nacional colma la imaginación de las men es de los que es án
con encidos de ella. A nues o en ende la única espues a posible es que la iden idad
nacional se cons uye y se ansmi e discu si amen e. La iden idad nacional es po lo
an o el p oduc o de los discu sos (c . Wodak e al. 1998: 61). Po eso amos a e a
con inuación cómo se decons uyen y econs uyen discu si amen e iden idades na-
cionales con los ejemplos de la iden idad nacional aus iaca, de- y econs uida po
Hi le , y el de la iden idad nacional española, de- y econs uida po F anco.
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3. La base e ó ico-a gumen a i a del análisis
En la e ó ica clásica se ap endía a cons ui discu sos según las espec i as exigen-
cias y ci cuns ancias. Los es géne os o a o ios, o gene a o a ionis, e an el genus
iudicale, ap opiado pa a el ibunal, el genus delibe a i um, ap opiado pa a las deci-
siones polí icas, y el genus demons a i um, ap opiado al encomio, al panegí ico, a la
alabanza. En p ime luga , el o ado enía que sabe cómo abo da el ema; o sea,
enía que juzga el s a us o a ionis y decidi cómo concebi el discu so, lo que de-
pendía de las p egun as abs ac as a las que después enía que con es a en su discu -
so. De hecho, esul a decisi o pa a el desa ollo del discu so qué p egun as, qué c i-
e ios o desde qué pe spec i a se analiza el ema. En odo caso, el obje i o p incipal
de cualquie discu so es pe suadi a los oyen es, lo que se p e ende de es mane as:
Po la lógica del logos el o ado iene que ins ui y p oba , o sea, doce e y p oba e;
po el e hos consegui la simpa ía del público, al que además iene que aleg a ; dicho
de mane a clásica, las unciones p incipales del e hos son las de concilia e ydelec a-
e; y po el pa hos, inalmen e, hay que conmo e e inci a , o espec i amen e mo e-
e yconci a e al audi o io (Danle 2004: 595 y ss.). Análogamen e a aquellos p inci-
pios, en es e es udio nos in e esa, en p ime luga , cómo los o ado es in en an aleg a
y consegui la simpa ía del audi o io; en segundo luga , de qué mane a a an de
conmo e a los oyen es así como a qué los inci an; y en e ce luga qué y cómo ins-
uyen y a an de p oba . Pa a demos a la lógica del logos de ambos o ado es nos
mo e emos en el e eno de la eo ía de la a gumen ación (c . Pe elman/Olb ech s-
Ty eca
5
1992; Toulmin
2
1996; Kienpoin ne 1996).
Kienpoin ne (1996: 75 y ss.) subdi ide los nume osos modelos de es a egias
a gumen a i as y sus a ian es en nue e clases de es a egias a gumen a i as gene a-
les o básicas: 1. el modelo de de inición: Lo que ale pa a la de inición, ale ambién
pa a lo de inido y al e és; 2. el modelo de géne o-especie: Si x pe enece a la espe-
cie y, x ambién o ma pa e de la especie pe enecien e z; 3. el modelo de odo-
pa e: Lo que ale pa a el odo, ale ambién pa a las pa es y al e és; 4. el modelo
de compa ación: Si el obje o A o el es ado a iene la p opiedad x, se puede deduci
que el obje o B o el es ado b, semejan es a A o espec i amen e a a, ambién iene la
p opiedad x, o po lo menos una p opiedad pa ecida a ésa. 5. el modelo de oposición:
Si el obje o A o el es ado a iene la p opiedad x, el obje o A o el es ado a no puede
ene la p opiedad x’, opues a a x, al mismo iempo. 6. el modelo de causa-e ec o: De
la causa A esul a el e ec o B. 7. el modelo de ejemplo: Si x es juzgado posi i o en el
ejemplo A, hay que hace x. Si x es juzgado nega i o en el ejemplo A, hay que abs e-
ne se de x. 8. el modelo de au o idad: Lo que dice la au o idad x sob e el es ado de
cosas y es e dad. 9. el modelo de analogía: Se a a de compa aciones en el sen ido
igu a i o: A es a B como C es a D.
Ambos discu sos ep esen an ejidos compues os po componen es que desem-
peñan las dis in as unciones de los espec i os ámbi os del e hos, del pa hos y del
logos. A con inuación los examina emos de enidamen e pa a ob ene pis as que nos
ayuden a en ende cómo uncionan la decons ucción y la econs ucción discu si a
de iden idades nacionales.
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4. ‘Aus ia’ según Hi le
4.1. E hos
Ya al p incipio del discu so, Hi le da a en ende a los oyen es que algo g andioso,
algo ma a illoso ha sucedido que ya se puede e , pe o cuyo signi icado pod á se
comp endido plenamen e sólo po las u u as gene aciones,
(1) [... (dessen)] Bedeu ung abe e s spä e e Geschlech e ganz e messen we -
den. (Hi le 1938: 4)
Hi le in en a ob ene la simpa ía del audi o io como c eado de ese algo g an-
dioso y ma a illoso que oda ía no se sabe qué es. Además, al no p ecisa qué es,
despie a la a ención y la cu iosidad de los oyen es que, a cie o ni el psíquico-
men al, se ace can al na ado de la his o ia del ma a illoso algo que les espe a.
Después discu e la llamada independencia de Aus ia que dependía de la olun-
ad del ex anje o:
(2) [...(die)] sogenann e Selbs ändigkei des Landes Ös e eich, die [...] on de
Gnade des Auslandes abhängig wa . (Hi le 1938: 4)
Al menosp ecia y idiculiza la si uación polí ica de Aus ia, decidida po el ex-
anje o, y que él mismo es á pa a acaba , el o ado pa ece se el e dade o sal ado
de Aus ia que sólo quie e libe a la del dic ado ex anje o, lo que debe ía p ocu a le
más simpa ía.
En e ec o, sólo p e ende lle a a cabo la misión que co esponde al mandamien-
o que an año llamó a los colonos alemanes de odas las coma cas del An iguo Impe-
io a aquellas ie as:
(3) [... (die Mission, die dem)] Gebo , das eins die deu schen Siedle aus allen
Gauen des Al eiches hiehe ge u en ha [en sp ich ]. (Hi le 1938: 4)
Hi le se p esen a como me o ó gano ejecu i o del An iguo Impe io al que nunca
le in e esaba alcanza obje i os pe sonales. Pa ece alguien desin e esado que ac úa a
a o del pueblo con lo cual puede con a con la simpa ía de és e. Dice incluso explí-
ci amen e que su decisión se i á sólo pa a consegui la elicidad y la paz de ‘nues-
o g an pueblo’: Hace lo que hace sólo
(4) [... ( ü das)] Glück und ü den F ieden unse es g oßen Volkes. (Hi le
1938: 4)
También dice explíci amen e que habla en el nomb e de los millones de es e ma-
a illoso país alemán:
(5) Ich sp eche im Namen de Millionen dieses wunde schönen deu schen Lan-
des. (Hi le 1938: 4)
Es o signi ica que a a de ende se como au én ico po a oz del pueblo y, po
supues o, al es a al se icio del pueblo espe a gana su simpa ía. Luego ag adece a

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odos los aus iacos más o menos p ominen es que con ibuye on a hace posible –
con la ayuda de Dios – es e gi o his ó ico en an poco iempo, o sea,
(6) [... (jenen, die es ihm)] mi e möglich haben, die g oße Wende in so ku ze
Zei mi Go es Hil e he beizu üh en. (Hi le 1938: 4)
Da a en ende que an o los aus iacos más o menos p ominen es como el mismo
Dios es án de su lado. Dicho de o a mane a, él p e ende lucha al lado de los aus ia-
cos y jun o a Dios po lo que debe ía esul a di ícil nega le espe o y simpa ía. Fi-
nalmen e es como ‘Füh e ’ y cancille de la nación alemana y del Impe io, que
Hi le pa icipa la en ada de su pa ia, de su ‘Heima ’, en el Impe io Alemán:
(7) Als de Füh e und Kanzle de deu schen Na ion und des Reiches melde ich
o de Geschich e nunmeh den Ein i meine Heima in das Deu sche
Reich. (Hi le 1938: 5)
Muchas pe sonas ienen elaciones emocionales, a eces muy p o undas, con su
pa ia. Hi le es el esponsable de la en ada de su pa ia en el Impe io Alemán. Uno
debe supone que Hi le no lo hab ía ealizado si no hubie a sido lo mejo pa a su
pa ia. Una ez más pa ece ac ua de mane a desin e esada y al se icio de su pa ia,
lo que le debe ía asegu a la simpa ía de los oyen es.
4.2. Pa hos
Hi le dice que la llamada independencia de Aus ia ue decidida pa a impedi la
cons i ución de un e dade amen e g an Impe io Alemán y po consiguien e pa a
obs ui el camino del u u o al pueblo alemán, o sea,
(8) [...] um die Bildung eines wah ha g oßen Deu schen Reiches zu e hin-
de n und dami den Weg in die Zukun des deu schen Volkes zu e iegeln.
(Hi le 1938: 4)
Tal a i mación in en a despe a la compasión del pueblo alemán que pa ece se
ejado, apa en emen e sin mo i o. Hi le sigue diciendo que du an e siglos, en los
iempos inquie os del pasado, las empes ades del Es e se queb a on en las on e as
de la Ma ca an igua,
(9) [...] jah hunde elang haben sich in den un uhe ollen Zei en de Ve gan-
genhei die S ü me des Os ens an den G enzen de al en Ma k geb ochen.
(Hi le 1938: 4)
El audi o io debe ía su i con ese e i o io en el que ocu ie on esas empes a-
des, es deci , debe ía su i e ospec i amen e con la gen e de la Ma ca an igua;
pe o no sólo eso, sino ambién es a dispues o a hace odo lo posible pa a mejo a su
si uación, lo que equi ald ía a cumpli una apelación implíci a. Sin emba go, en lo
que sigue, la apelación se a haciendo más explíci a. Hi le pide que a pa i de ese
momen o y pa a siemp e aquel e eno sea el ga an e de la segu idad y de la libe ad
del Impe io Alemán y de es a mane a ga an ía de la elicidad y de la paz de ‘nues o
g an pueblo’:
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(10) Jah hunde elang ü alle Zukun soll sie nunmeh ein eise ne Ga an sein
ü die Siche hei und F eihei des Deu schen Reiches und dami ein Un-
e p and ü das Glück und ü den F ieden unse es g oßen Volkes. (Hi le
1938: 4)
A con inuación da o o umbo a su es a egia apela i a. Así asegu a a los oyen es
que sabe, p ime o, que la Ma ca del Es e del Impe io Alemán cumpli á sus debe es
como ya los cumplió an iguamen e; segundo, que ese país ha comp endido su misión
y la cumpli á sin duda alguna; y e ce o, que ese país nunca se á supe ado en leal-
ad y idelidad a la comunidad del pueblo alemán:
(11) Ich weiß, die al e Os ma k des Deu schen Reiches wi d ih e neuen Au gabe
genau so ge ech we den, wie sie die al e eins gelös und gemeis e ha .
[...] Dies Land [...] ha seine Mission beg i en, es wi d diese e üllen und
es soll an T eue zu g oßen deu schen Volksgemeinscha on niemandem
jemals übe bo en we den. (Hi le 1938: 4)
Con es as palab as asigna a los aus iacos es debe es, aunque a p ime a is a
no pa ezcan ales: en p ime luga , que no decepcionen al Füh e , ya que él asegu a
sabe cuáles son las capacidades de la Ma ca del Es e; en segundo luga , que los
aus iacos –el país en el sen ido me onímico– hagan un es ue zo pa a en ende su
misión al y como la concibe el o ado ; y en e ce luga , que sean ieles a la g an
comunidad del pueblo alemán. Más adelan e Hi le habla de ‘nues a a ea’ que se á
la de lle a a cabo jun os las g andes a eas sociales, cul u ales y económicas y
sob e odo la de ans o ma Aus ia en un balua e de c edo y olun ad nacionalso-
cialis a:
(12) Unse e Au gabe abe wi d es nun sein, du ch A bei , Fleiß und gemeinsa-
mes Eins ehen und Zusammens ehen die g oßen sozialen, kul u ellen und
wi scha lichen Au gaben zu lösen, o allem abe Ös e eich imme meh
zu eine T u zbu g na ionalsozialis ische Gesinnung und na ionalsoziali-
s ische Willensk a zu en wickeln und auszubauen. (Hi le 1938: 4-5)
Se a a aquí de una apelación más explíci a a la diligencia y a la solida idad,
siemp e en base a la ideología nacional-socialis a que, además, hay que segui des-
a ollando y ampliando. Después admi e a los oyen es que ue on p ecisamen e los
años de pena y dolo los que le e o za on en su con icción del alo del homb e
alemán-aus iaco den o del ma co de ‘nues a’ g an comunidad de pueblo:
(13) Diese Jah e de Leidenszei haben mich in meine Übe zeugung om We e
des deu schös e eichischen Menschen im Rahmen unse e g oßen Volks-
gemeinscha nu bes ä k . (Hi le 1938: 5)
Po un lado despie a en el audi o io la compasión de odos los que hayan su i-
do; po o o da la sensación de es ima y conoce a sus oyen es, a ando así de inspi-
a les con ianza, con ianza que debe hace que le sigan. Cuando al inal les comunica
la en ada de su pa ia en el Impe io Alemán, lo hace an e la his o ia, designando
es e ac o la mayo no i icación de ejecución de su ida:
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(14) Ich kann somi in diese S unde beim deu schen Volk die g öß e Vollzugs-
meldung meines Lebens abs a en: [...] Als de Füh e und Kanzle de
deu schen Na ion und des Reiches melde ich o de Geschich e nunmeh
den Ein i meine Heima in das Deu sche Reich. (Hi le 1938: 5)
Es e ac o, según con iesa el mismo Hi le de una ele ancia his ó ica y pe sonal
ex ao dina ia, al pa ece incluso única, debe aca ea el en e necimien o y la elici-
dad del público que iene la sue e de pode asis i a él. El ac o engend a ag adeci-
mien o y solida idad, p o oca iden i icación y muchas eces has a obediencia, lo que
pa ece se el obje i o del o ado .
4.3. Logos
A con inuación unos pocos ejemplos mos a án algunas es a egias a gumen a i as
que emplea el o ado en es e discu so a in de con ence lógica y po ello plausible-
men e al audi o io de su ideología. En muchos casos, sin emba go, se a a de a gu-
men aciones mix as con lo cual esul a necesa io examina las esis alegadas po el
o ado desde dis in os en oques.
Hi le p oclama que la Ma ca del Es e más an igua del pueblo alemán se á el
bas ión más jo en de la nación alemana y po lo an o del Impe io Alemán. Explica
que en un pasado u bulen o las empes ades del es e se queb a on en la on e a de
la Ma ca del Es e y que po eso és a ambién sab á cumpli su debe en el u u o
como sabía hace lo en el pasado:
(15) Ich p oklamie e nunmeh ü dieses Land seine neue Mission. [...] Die äl e-
s e Os ma k des deu schen Volkes soll on je z ab dami das jüngs e Boll-
we k de deu schen Na ion und dami des Deu schen Reiches sein. [...] Jah -
hunde elang haben sich in den un uhe ollen Zei en de Ve gangenhei die
S ü me des Os ens an den G enzen de al en Ma k geb ochen. Jah hunde e-
lang ü alle Zukun soll sie nunmeh ein eise ne Ga an sein ü die Si-
che hei und F eihei des Deu schen Reiches [...]. (Hi le 1938: 4)
Es e pasaje con iene a gumen os que siguen el modelo de au o idad, de causa-
e ec o y de analogía:
La a gumen ación con o me al modelo de au o idad: Hi le p oclama la nue a
misión del país. Bas a que él lo diga y exclusi amen e en i ud de su au o idad se á
así.
La a gumen ación según el modelo de causa-e ec o: Amenazan empes ades del
es e. Po eso se p ecisa un bas ión que p o eja el Impe io. Es la Ma ca del Es e la que
desempeña á es a unción, con lo cual el Impe io es a á p o egido y el pelig o conju-
ado.
La a gumen ación según el modelo de analogía: En el pasado la Ma ca del Es e
uncionó bien como bas ión con a los pelig os del es e, po lo que se á ambién así
en el u u o.
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A DECONSTRUCCIÓN Y LA RECONSTRUCCIÓN DISCURSIVA DE IDENTIDADES NACIONALES
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225
Lo p oblemá ico de es as a gumen aciones es lo siguien e: En p ime luga , no es
que Hi le sólo p oclame la nue a mision, sino que es él el que la dic a. En segundo
luga , ni cuan i ica, ni especi ica las empes ades del es e po lo que c ea la imagen
de un pelig o pe manen e. Y en e ce luga , no hace jus icia de ninguna mane a a la
his o ia de la Ma ca del Es e po que en lo que espec a a sus papeles his ó icos,
Hi le no dis ingue en e el Impe io Aus iaco –o espec i amen e la Casa de Aus-
ia– y el Impe io Alemán.
Después p e ende habla en nomb e de los millones de es e país alemán ma a i-
lloso:
(16) Ich sp eche im Namen de Millionen dieses wunde schönen deu schen Lan-
des, im Namen de S ei e , de Niede - und Obe ös e eiche , de Kä n ne ,
de Salzbu ge , de Ti ole und o allem im Namen de S ad Wien [...]
(Hi le 1938: 4)
La a gumen ación según el modelo del ejemplo: Pa a p oba que es á hablando
en nomb e de los millones de es e país alemán ma a illoso enume a simplemen e los
habi an es de las dis in as p o incias de Aus ia. Es o, sin emba go, no es admisible
po que, po un lado, ue p ecisamen e él el que impidió el e e éndum sob e el
Anschluss y po o o lado nunca hab á hablado en nomb e de odos los habi an es de
las p o incias ci adas, con lo cual el a gumen o no es ele an e y lo que dice es men-
i a.
Más adelan e dice apodíc icamen e que es e país es alemán, que el homb e ale-
mán-aus iaco o ma pa e de nues a g an comunidad de pueblo, e in o mando al
pueblo alemán sob e el Anschluss de Aus ia al Impe io Alemán se e ie e an o a los
alemanes como a los aus iacos:
(17) Dies Land is deu sch. [...] Diese Jah e de Leidenszei haben mich in mei-
ne Übe zeugung om We e des deu schös e eichischen Menschen im
Rahmen unse e g oßen Volksgemeinscha nu bes ä k . [...] Ich kann somi
in diese S unde dem deu schen Volk die g öß e Vollzugsmeldung meines
Lebens abs a en. (Hi le 1938: 4-5)
La a gumen ación según el modelo de odo-pa e: El homb e aus iaco es, según
Hi le , alemán-aus iaco con lo cual en el ondo es alemán. Po eso es lógico que
o me pa e de la g an comunidad del pueblo alemán y lo que ale pa a los alemanes
ambién ale pa a los aus iacos.
La a gumen ación según el modelo de au o idad: Re i iéndose a Aus ia, Hi le
decla a que es e país es alemán sin alega ninguna p ueba lógica. Tal ez sea la con-
clusión implíci a aquella según la cual los alemanes son p incipalmen e los habi an-
es de países de habla alemana. Po lo an o Aus ia debe o zosamen e se alemana.
Es a conclusión, sin emba go, co esponde ía a la a gumen ación según el modelo de
causa-e ec o. En cambio, la decla ación ex ca hed a y sin p ueba ninguna de que el
aus iaco es alemán, ambién es un a gumen o según el modelo de au o idad y po lo
an o no ele an e. Sin emba go, al pa ece bas a que él como au o idad absolu a lo
ea así.
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o mula al compa ación, sin explicación causal alguna, consigue esconde su papel
au o i a io en la de e minación de los obje i os.
La unión de lo nacional con lo ca ólico es ambién el ema de la siguien e esis:
(35) La g andeza y la decadencia de España coincide siemp e con la unión o el
di o cio de lo espi i ual y lo nacional. Así, la unidad nacional que o jan
nues os Reyes Ca ólicos a es echamen e unida a la unidad espi i ual y a
la expansión de nues a e, y al lado de las bande as de nues os Capi anes
ma cha insepa able la C uz del E angelio. Cuando, en cambio, nues os a-
lo es espi i uales su en la eno me c isis de ines del siglo XVIII, con su in-
asión enciclopédica y sus logias masónicas, se esqueb aja nues a unidad
y pe demos nues o Impe io. (F anco 1942: 241-242)
La a gumen ación según el modelo del ejemplo: F anco uel e a alega apodíc i-
camen e la esis de la dependencia de la g andeza de España de la unión de lo espi i-
ual y lo nacional. En es e caso, sin emba go, a gumen a con ejemplos: El p ime o es
el de los Reyes Ca ólicos y el segundo el de los Capi anes acompañados po la C uz
del E angelio. Pa a hace aún más hincapié en su esis, es deci , pa a e o za su
alidez, in en a incluso p oba la po un segundo a gumen o:
La a gumen ación según el modelo de oposición: Ilus a, p ime o, la unión ideal
de lo nacional y lo espi i ual bajo los Reyes Ca ólicos pa a después demos a lo que
ocu e si no se consigue man ene esos alo es espi i uales, enca nados po los Reyes
Ca ólicos: Se esqueb aja la unidad y se pie de el Impe io.
Más adelan e e oma el ema, es a ez pa a es ablece la elación con su Mo i-
mien o:
(36) No puede exis i ampoco unidad ni g andeza de España si lo nacional y lo
social ma chan escindidos o di o ciados; ése ue el mal de nues as úl imas
décadas, que iene a co egi nues o Mo imien o. (F anco 1942: 243)
La a gumen ación según el modelo de causa-e ec o: Si lo nacional y lo social
ma chan escindidos –o di o ciados– ya no hay unidad ni g andeza de España. Lo
p ime o, que es la causa, p o oca lo segundo, que es el e ec o. Es a a gumen ación
con iene, además, o a y p ecisamen e:
La a gumen ación según el modelo del ejemplo: Dado que lo nacional y lo social
ma cha on escindidos –o di o ciados en las décadas pasadas– ya no había unidad ni
g andeza de España, según dice F anco. El o ado ilus a su esis gene al con el
ejemplo conc e o de la si uación polí ico-ideológica de las décadas pasadas. La e a-
lúa desde su pe spec i a es ic amen e pe sonal, lo cual se a a de un juicio no ma i-
o, o sea, es el o ado el que se a oga el de echo –o la au o idad– de de e mina el
signi icado de g andeza de España. De ahí que esul e que es a a i mación incluya
has a una e ce a línea de a gumen ación, o sea, la a gumen ación según el modelo
de au o idad.
Después sigue a gumen ando en el ámbi o de lo nacional y de lo social al deci :

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(37) Noso os no condenamos el ma xismo ni el comunismo po cuan o encie an
de aspi aciones en lo social, que no sólo compa imos, sino que supe amos;
sino po cuan o ienen de an inacional, de ma e ialis a y de also. (F anco
1942: 243)
La a gumen ación según el modelo de causa-e ec o: El ma xismo y el comunis-
mo ep esen an, según dice F anco, un idea io que con iene ambién ideales an ina-
cionales y ma e ialis as. Además ienen algo de also. Es as son las causas pa a el
e ec o del echazo del ma xismo y del comunismo. Lo que en e an o llama la a en-
ción es la epe ida y e iden e al a de de iniciones. Resul a imposible en e a se de lo
que el o ado en iende p ecisamen e po an inacional, po ma e ialis a y sob e odo
po also. Toda la a gumen ación se basa en concep os an agos que no pe mi en
ninguna conclusión lógica, lo que sin emba go debe ía se la esencia de la a gumen-
ación. La esis de F anco ep esen a en el ondo o o juicio no ma i o que ca ece de
odo a gumen o plausible, o sea, ele an e.
El pasaje siguien e, en cambio, ep esen a una clásica a gumen ación según el
modelo de analogía. F anco les ecue da a los oyen es que:
(38) an o en la milicia de Dios como en las de la Pa ia se asciende sólo po el
camino de la i ud. En los ein a y cinco años que lle o de ida mili a ,
[...] puedo deci os que, en la mayo ía de los casos, encon é siemp e lo
he oico he manado con la i ud. Y [...] si in es igáis en la his o ia de nues-
os mejo es caídos, halla éis sus idas plenas de i udes. (F anco 1942:
244)
La a gumen ación según el modelo de analogía: Los hé oes de la his o ia así
como la g an mayo ía de los soldados –luchando po la g andeza de la Pa ia– en-
ca nan la deseable simbiosis del he oísmo y de la i ud. F anco pa e de la base de
que, igual que esos hé oes i uosos, odos los españoles in en a án i i según es os
p incipios pa a inalmen e ascende en la milicia de Dios y, dado el caso, ambién en
una de las de la Pa ia. No obs an e, o a ez es el o ado el que p e ende sabe cómo
se asciende en la milicia de Dios. Además, sigue sin explica uno de los concep os
undamen ales de su doc ina, empleado en es a a i mación, a sabe , el de la i ud.
De los úl imos dos hechos se desp ende que aquí ambién es á en juego la a gumen-
ación según el modelo de au o idad.
Lo que ambién en iende po i ud se desp ende bas an e cla amen e de las ci as
siguien es:
(39) He que ido ap o echa es os momen os [...] pa a enca ece os la enseñanza y
el cul i o de es a g an i ud [disciplina y obediencia], así como pa a da os
una consigna que, depu ando ues o es ilo, lo libe e [sic!] de los de ec os
a as ados de los años de la gue a y de la oposición. La consigna se educe
a es o: “Se [sic!] i iles y he oicos hacia el ex e io y gene osos y i uosos
en el in e io .” (F anco 1942: 245)
La a gumen ación según el modelo de causa-e ec o: Según F anco el es ilo de
los oyen es es á decaído y co ompido, y p ecisamen e a causa de la gue a y de la
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oposición. Po eso les da la consigna de que se libe en de los de ec os a as ados de
los años de la gue a y de la oposición. Dicho en o as palab as, el hecho de que los
oyen es, me onímicamen e los ep esen an es de los españoles, engan cie o es ilo
que F anco desap ueba, o incluso condena, es la causa del e ec o po el que les da la
consigna a iba ci ada. Sin emba go, o a ez deja de o incluso se niega a oca la
cues ión más delicada, o sea, la de que en iende él po es ilo así como po de ec os
a as ados de los años de la gue a y de la oposición.
La úl ima ci a e ela lo que ambién o ma pa e de su concep o de he oísmo.
Explica al audi o io que
(40) Es aban jus i icados el ceño y la iolencia cuando no exis ía o o camino
pa a sal a a España, cuando es ábamos en la b echa. (F anco 1942: 245)
La a gumen ación según el modelo de causa-e ec o: Según dice F anco, en de-
e minada si uación, sólo había un emedio pa a sal a a España. Eso ep esen a la
causa que p o ocó un e ec o y el e ec o ue el que se ecu ió al ceño y a la iolencia.
No obs an e, F anco no se limi a a la desc ipción del es ado de cosas, sino que emi e
el juicio no ma i o de que es aba jus i icada la oma de ales medidas. Sin emba go,
el concep o c ucial, o sea, el de sal a a España, queda sin de inición.
5.4. La decons ucción y la econs ucción discu si a de la iden idad nacio-
nal española según F anco
Del análisis de es e discu so de F anco se desp enden igualmen e cie as conclusio-
nes e elado as en elación a su mane a de decons ui y econs ui discu si amen e
la iden idad nacional española:
•Pa a F anco la España unida es una e dad e e na que es á cons uida sob e
p incipios e e nos ex aídos de la His o ia de España y de los p ecep os del
E angelio. En su econs ucción de la iden idad nacional de España no hay
si io pa a ninguna endencia au onomis a o sepa a is a.
•F anco espe a que un día el nue o sol de o o Siglo de O o b ille pa a Espa-
ña. Conside a a los Reyes Ca ólicos como los g andes hé oes y maes os de
la His o ia de España. Al pa ece iene po lo menos es mo i os conc e os:
En p ime luga , po que ue on ellos los que uni ica on los dis in os einos
bajo el echo de Cas illa; en segundo luga , po que expulsa on de ini i a-
men e an o a los musulmanes como a los judíos del g an Reino ecién cons-
i uido; y en e ce luga , po que manda on conquis a nue os países en el
Nue o Mundo lo que con ibuyó a la g andeza de la Pa ia, o sea, al pode
económico así como a su in luencia polí ica en el mundo. No obs an e, al ig-
no a la coexis encia pací ica de c is ianos, musulmanes y judíos du an e si-
glos, lo que en cie a medida ambién esul ó en el en iquecimien o mu uo a
ni el económico y cul u al, en ole ancia así como en cie a mezcla de los
dis in os pueblos, es á desc ibiendo sólo un lado de la moneda de aquella
época. Igno ando esas e dades, se ol idan, lo que equi ale a la decons uc-
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A DECONSTRUCCIÓN Y LA RECONSTRUCCIÓN DISCURSIVA DE IDENTIDADES NACIONALES
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ción de una ealidad his ó ico-nacional. De odas o mas, esas e dades his-
ó icas ya no ienen cabida en la iden idad nacional así econs uida.
•F anco condena los ideales de la Ilus ación. Es o signi ica que condena la
in es igación empí ica, la c í ica de la Iglesia Ca ólica y sob e odo la e-
lexión azonable. Vis o globalmen e desap ueba el paso a la Edad Mode na.
Al cali ica odo eso como an i-español, es á decons uyendo o a ase de la
His o ia de España, aunque ue a, de hecho, menos ma cada en es e país. La
iden idad española así econs uida no iene nada que e con la e lexión
c í ica y azonable sino que se basa en la disciplina y la obediencia.
•Tampoco in eg a en su econs ucción de la iden idad nacional de España
los ideales del Libe alismo. Habla de los malos hábi os de aquella época que
hay que sacudi . Al c i ica aquellos iempos desmon a el ideal del indi i-
dualismo, po así deci , y lo sus i uye po el de la obediencia.
•En su econs ucción de la iden idad nacional de España echaza, pues, las
ideas de la Ilus ación y del Libe alismo, pe o no sólo ésas, sino ambién las
que o igina on con lic os en las décadas an e io es. Las conside a como el
mal de nues as úl imas décadas que el Mo imien o iene a co egi . Queda
abie o a qué se e ie e p ecisamen e. Puede se la Gue a Ci il, el in de
P imo de Ri e a, la c isis de la mona quía o incluso pod ían se los acon e-
cimien os del ‘98. De odas o mas se a a, según él, de de ec os a as ados
de los años de la gue a y de la oposición. La iden idad que decons uye es
plu alis a, o sea, una que sí pe mi ió posiciones ideológicas con a ias, un
enómeno no mal en cualquie sociedad mode na, mien as la que econs u-
ye es una iden idad uni o me y homogénea. Según dice, pa a asegu a la ea-
lización de su concep o de la iden idad econs uida es á incluso jus i icado
ecu i a la iolencia.
•F anco bo a oda idea ma xis a y comunis a de la iden idad nacional e-
cons uida p ecisamen e po cuan o ienen de an inacional, de ma e ialis a y
de also. La nación española se o mó uni icando pueblos, einos o naciones,
según la de inición. En cuan o al ma e ialismo pa ece conside a lo opues o a
la espi i ualidad que pa a él, sin emba go, se educe al cumplimien o de los
p ecep os de la Iglesia Ca ólica. Y po lo que se e ie e a lo also, se á que
echaza odo lo que no co esponda a la e dad que dice él ep esen a su Mo-
imien o. To al, econs uye la iden idad nacional de España al de ini la co-
mo nacionalis a, ca ólico-conse ado a, obedien e y social aunque, al pa e-
ce , pa a él el socialismo no iene nada que e con las ideas ma xis as.
•Los éxi os y las ic o ias se pueden me ece pe o inalmen e es Dios el que
los o o ga, como dice F anco. Al compo a se de cie a mane a el homb e
puede, pues, in lui en su ascenso pe sonal pe o sólo en cie a medida ya que
Dios inalmen e dic a sen encia. La iden idad que aza pa ece algo a alis a
pe o en el ondo es se il ya que él mismo pa ece ep esen a a Dios en su
Mo imien o y po lo an o sabe lo que es bueno y lo que es malo.
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•F anco iene mucho espe o po las C uzadas de los iempos pasados. Sin
emba go, habla ambién de la glo iosa C uzada que o ma pa e del Mo i-
mien o. En las Gue as San as de las c uzadas his ó icas se de amó sang e
luchando con a los inc édulos y he e odoxos en el nomb e de Dios. En la
C uzada del Mo imien o, que ep esen a la base de la iden idad española e-
cons uida, ambién se de ama sang e luchando con a los que no compa en
las c eencias del Gene alísimo, que al pa ece se conside a el ep esen an e
e es e de Dios.
6. Conclusión
Hemos cons a ado ya al p incipio que la iden idad nacional nace discu si amen e y
exis e en la conciencia del indi iduo. Po lo an o esul a decisi o lo que se ansmi e
como pe enecien e a la espec i a iden idad nacional. La e elación y la amplia
discusión de la his o ia pueden se an cons i u i as pa a la o mación de la iden idad
nacional en la conciencia del indi iduo como el silencio o la des igu ación manipu-
lado a que se haga de ella. De ahí que esul e posible que, po un lado, Goy isolo
pos ule con Amé ico Cas o que “[...] íbe os, cel as, omanos y isigodos no ue on
nunca españoles, y sí lo ue on, en cambio, a pa i del siglo X, los musulmanes y
judíos que, en es echa con i encia con los c is ianos, con igu an la peculia ci ili-
zación española, u o de una iple concepción del homb e, islámica, c is iana y
judaica [...]” (Goy isolo ci . en A nold 2000: 21), mien as, po o o, Sánchez Albo -
noz, po ejemplo, niegue comple amen e la in luencia á abe en la o mación de la
iden idad nacional española: “No: la con ex u a i al hispana no pudo a abiza se.
Quedan egis ados los obs áculos que se opusie on a su a abización. La es uc u a
uncional de los peninsula es es aba ya i memen e acuñada cuando en 711 pusie on
pie en Gib al a los be be iscos de Ta iq.” (Sánchez Albo noz ci . en A nold 2000:
19).
Exis en concep os análogos de la iden idad nacional del homo aus iacus. Según
el p ime mi o de o igen, el mi o mul icul u al, los aus iacos lle an en sí he encias
de odos los lados: an o las de los nó dicos cel as y de los omanos como las de o-
dos los pueblos que o ma on pa e del Impe io Aus iaco y con ibuye on a su esen-
cia. El o o mi o de o igen de los aus iacos, sin emba go, es el mi o pu amen e ale-
mán (c . B uckmülle 1997: 24 y ss.).
Sea como ue e, hemos is o a iba que el concep o de la iden idad nacional de
Aus ia según Hi le es pu amen e alemán y que, análogamen e, el de España según
F anco ca ece ambién de oda in luencia ex anje a. En ambos casos se decons u-
yen an o las he encias mul icul u ales y plu ié nicas de la his o ia como los desa o-
llos ilosó ico-ideológicos del pasado pa a econs ui iden idades nacionales mono-
dimensionales y uni o mes.
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