"Del estudio en la theórica y del trabajo en la práctica" observaciones sobre la formación, ideas y obra del arquitecto Vicente Acero
Abstract
Vicente Acero continúa siendo un arquitecto infravalorado, a pesar de que intervino en la construcción de algunas de las más representativas creaciones del Barroco español, como pueden ser los sagrarios de las cartujas de Granada y El Paular, la Catedral de Cádiz, la fachada de la Catedral de Guadix, etc. En estas líneas analizamos las circunstancias y motivaciones que orientan su siempre difícil labor; atendiendo a su formación como cantero, la influencia y participación en las obras de su maestro Francisco Hurtado, los contactos con los ingenieros militares, los préstamos visibles de la arquitectura barroco italiana al igual que, a la luz de nuevos datos, profundizamos en sus conocimientos teóricos.
Full text
"Del estudio en la theórica y del trabajo en la práctica Observaciones sobre la formación, ideas v obra d arquitecto Vicente Acero. Lorenzo Alonso de la Sierra Fernández Francisco J. Herrera García Universidad de Sevilla Anuar RESUMEN Vicente Acero continca siendo un arquite~l~ rryruvcilorado, a pesar de que intervino en la construcción de algunas de las m8s representatiiws creaciones del Barroco español, como pueden ser los sa~rarios de las cartujos de Granada y El Parrla~ la Catedral de Ckdi; la fachada de la Catedral de Guadi-r. etc. En estas Iíneas analizamos las circunstancias y motii*aciones que orientan su siempre difícil labor; atendiendo a su formación como cantero, la influencia y participacirín en las obras de sir maestro Francisco Hurtado. los contactos con los ingenieros militares, los préstanios visibles de ILJ arquitechirfl barroco italiatia al igiral que. a la luz cle nuevos datos, profundi:nmos en slts conocimientos teóricos. Vicente de Acero es sin lugar a dudas una de las fi-mras más atractivas de la arquitectura española del Barroco. pero a la vez es también una de las más enigmáticas. Cuando en 1771 presenta al cabildo gaditano su propuesta para el nuevo templo catedralicio que se había decidido levantar en aquella ciudad. da nuestras de una indiscutible maestría y madurez. fmto de una evidente experiencia y, en consecuencia. no parece lógico que un maestro cantero formado junto a Hurtado Izquierdo y con un bagaje poco definido. en el que se incluye un viaje a Italia, fuese capaz de concebir este gran proyecto como "ópera prima" de entidad. El propia n sus gran . . a. en la qu iui criterir io del Depii Teoría del \'ol. Xl'l. : *os impres iscitada ci 1 .---I- . en de otro b y técnico re la pista irecedente de cualeq 1 s y en las os publica ando se dos con m comen~ab --.- . 1 1 ncero nos pone sob ro des intervenciones p alcanzana el dominio que muestran su tr:17a~ para el mer templo paditano. 1 vo de la polémica \L cimentar la fachada del iciiiuii>. \itii UII.I iucriic bniio* m# a ' pero con rirrne7a. que su intervencion en lo\ trriha~o* las cartujas de Granada y el Paular o en el catedral de Granada consistieron el algo m labor de experimentado cantero o fiel anaicidiiui uc z dato5 qu s. declarar . , e nnc acer a entre Iínc . . Sagrario d ás que en ..-:..,a-- .lfueqiie printia a , . sl\lcan 35. . <te , u. e la una ! su
:ciór~ tle 111 Ccrrecirtrl de Ckclir. segrín pro\ecto * Acero (1 725). Calco de Pablo Gutiérrez ra Iglesia - Sagrario de Granada. "3. No cabe una reterencia más clara a la existencia de planos de su mano para las obras de Guadix y el Paular. e insinúa asimismo una amplia intervención en las empresas panadinas, que el análisis formal puede ir confirmando a medida que se avance en los estudios sobre este autor. Acero no sólo parece reivindicar una producción "oculta" a nivel oficial. pues de seguro que los débitos morales para con su maestro así se lo imponían. sino que reclama continuamente la consideración del arquitecto como tal profesional que se fundamenta. como claramente expone, en la armoniosa conjunción de la teoría y la práctica y en un dominio profesional muy por encima de las prácticas de albaíiilena especializada que hasta entonces predominaban. De ahí la desesperación que se trasluce en sus vehementes opiniones, volcadas en el transcurso de los debates surgidos sobre el proyecto de la nueva catedral de Cádiz. Siempre que tuvo ocasión, intentó dignificar la posición social y económica de los profesionales vinculados al amplio panorama de la arquitectura. Además de los conocidos impresos gaditanos. otros documentos insisten en dicha posición. Así, cuando en 1727 siendo e Cádiz, fue llamado a la vecina localidad de i Frontera para informar sobre la estabilidad de pilares de la parroquia de San Miguel. Acero )ni ,medios que debían aplicarse, añade re e: ... se formen modelos para los 4" reti hacer dicha obra para que estos r.rrrrnirrcitros por rci., inteligentes se siga el mas apreciable ?. SFRltrO qfreciendo ol'qrtn premio al que se ailentrijnre en el discrtrso en caso cle no e.recrrtar dicha ohra en coso de e.recrrtarla rrri salario desente ...4 . de la San) respetado maestro, Francisco Hurtado Izquierd Observar muchos detalles de la planta y alzados de lluciones aparecidas mpañó. primero co aparejador. a Hurta mismo Acero indica en sus escritos antes citados no en muchas ocasiones estuvo al frente de dichas .as y cómo introdujo en ellas modificaciones persona- . Estas afirmaciones. según han señalado René Taylor Cal las ma' -. :edral de ( obras en estro cantc 3ádiz nos las que I :ro y más 1 . .. lleva a sc \cero aco :arde come en mo do. k 1 cór obr Inc 1C< o r tab no Ielfín Rod ro reclam; -..,.A,. --- rísuez, pa a tácitame .*,.-A,.-? r car que el itoría. que ..,. -m-- ,." án- ,n te i la recen indi nte una al --,.,.-,." -. maestro c oficialme .,.-,.---n , vucuc ~ICLCIIUCI-. LICCIIIUI quc vala aLcccd111~~s < ver esa do. mensión d ones y ref !iene reto1 sible contc nar :nile este ma lexionar sc estro con) >bre su po Ante los 2 cción del diz. lnhor -. . .. iraque\ eu iehate para la proyecto itedralicio de que al p yo del pintor cae Valdec. profewr de matematicac en la Eccuel:~ ' id¡/. manifiecta abiertamente q 7te o1cnn;or: rri lor qrre iirtttier< rri. rr I <,rrt,,rrirrtrr r! COlltrfl-plttlto de /ni flrTn0ni piedad co hti rirva) flflrr. \ rr rarrrtrr. rro tri rrrrti~i irrrrtro ~i~ir r? prencin e, fridos en 6 del nuevo arecer esti :1 mismo c templo c; ivo a car; >. maestro d Jerez de 1; un de los eie C5l tras propc esta suge mae~tros , :---.l ir los re nte fras' re qlrisie 1-- ardiacmar ha potticlo -2 "1 ,,,..- inas de Ci Don Vicei ..,n,.,ln r n t'LlL tnrr lo Grr siccr cle es, tnnnifiest I te celebre an los F n ,-- .-- Arte con fi 'apeles í( -..: -.- 2- .
:ig. 4. Sec Roma), A, cien prc Porro (16 Fig. 3. Sección de la crípula de la Catedral de Crídi:, seg~fn proyecto de Vicente Acero (1725). Calco de Pablo Giitiérrer. Sin lugar a dudas, el maestro cántabro tiene un criterio sólido sobre su posición y vemos que lo lleva a la práctica aún a costa de graves perjuicios, que le Ilevarían, incluso, a abandonar voluntariamente la obra de la catedral de Cádiz, a pesar de los intentos del cabildo para que continuase a su frente? Según sus propias palabras ...La razón. porque en iiiiestra España se ha visto tan poco adelantado este insigne Arte, no es porque los ingenios no son aptos para coniprenhenderle en sir Teórica. y Practica, como los extranjeros. sirio porque se carece de Seminarios; pues aztnqlre ha? en ahrrndancia. sujetos. que puedan esefiar con perfeccion la Aritmética, la Geometría, y el Álgebra, que son firnda~nentos de la Teórica, son los Talleres de las Obras grandes los seminarios, doride se aprende la Practica. cori que tambien se perfecciona y adelanta la Teórico. y como no se permite a los Maestros que ten,qari Discíplrlos ... solo pirederi conse~uir la noticia de las generales Re~las de la Teórica, ?. algunos priricipios de la Practica.? Esta reivindicación de un nuevo modo de entender la aquitectura nos hace pensar en un posible contacto de Acero con los círculos valencianos, dónde Tomás Vicente Tosca abogaba por los mismos principios y son múltiples las ocasiones en Fig. 5. Plantcz de la Catedral de Crídir ( yecto de Pedro Ribera? (E.~clrela de Arq Universidad Politécnica de Mal ' ' " h. 1727) rritectirra ( las que Acero toma a la obra de Tosca como modelo rico para las dudas qi Según podemos dedu improbable que COIIVCILJL C1 CIIUICCLu Lullldu Rudolph p 1 de Valencia, p ita a ello. en sus C~CIILUI UCI~ UICII Llalu uuc CUIIULI~ aaiiel tc v P se algún ti^ Bibiena. Un sim Hurtado Izquierao. proiirico creaaor ae algunas ac más logradas producciones del barroco diecioch andaluz, nos pone de manifiesto. que. frente a una 1 íntimamente ligada a la tradición "~~~ti7li". preocul teóbate. Lrece ..,-A ue se plan icir de su "-,-.',=a a tearon dur declaracio 1 ..,n.iar+ ante el del nes. no pe APara la fac ues aunqu . e'.,....*-.- ,hada prin ie no hag: A-:,. L:-- . - cipal de la catedra ión explic - - :mplo cua eremos. a arece evid ndo hace 1 referimo ente que c bom07. c Iádiz. tam -3. .. --. -~ referencia s a la cat~ le, forma ( a su cim edral de C lirecta o ir ómo bién ivie10 de cont: acto con la Sn de los ( ple vista; . m
mucho más por el aparato decorativo que por ahondar en la búsqueda de estructuras innovadoras, los trabajos en los que contó con la colaboración de =cente de Acero muestran una originalidad y brillantez. sobre todo en las cartujas de Granada y el Paular. pocas veces alcanzadas por la arquitectura andaluza del barroco. A los propios testimonios de Acero podemos añadir otros realmente interesante cómo el del ingeniero militar Andrés de los Cobos, quién en 1733 dirigía una carta al ministro José Patiño. solicitando la intervención de Acero en el Palacio de Granja de San Ildefonso. declarando, entre otras cosas ... qrre este siljeto es de los mas hai.iles qite pueda encontrarse. pues demas de trnn muy slrjiciente theorica en las partes cle matematica coni.enientes a str profesin'n. tiene la de poseer con e.rce1encia la practica de los cortes de canteria. y zrn especial gusto en qrrarlto le he ivisto, y he sabido ha ejecirr~icln. por qrre sin lo qrre necesariamente ha adelantado, siendo continrramente ernpleado en Catedrciles y otras cosas de entidad: hizo en el ario 1710 rrrl ca~~iariri en la Carriija de Granada de ~randísimo prirnoi:.. y agregando entre sus creditos ... que despues de saber bien 10 architectrrra. paso sin necesidad a ver las 1nejore.7 obras de Italia, para enriqtrecerse de especies" . En 1709 daban comienzo las obras del Sancta Sanctorum de la cartuja Lmnadina y posiblemente el camarín al que se refiere Andrés de los Cobos no sea otro que el extraordinario templete que lo preside. Al dominio de la técnicas de cantería. que sin duda adquirió Acero en su tierra natal. pues nació en el valle de Penagos, inmediato a la Trasmiera. se une aquí una pericia en el diseño. en la que no escasean la citas eruditas. La tendencia a la verticalidad y el uso de formas ligeras contrasta con la carnosidad de molduras y roleos en los óculos que se abren a los oratorios laterales. contraste que puede dar la pauta de la colaboración entre Hurtado y su aventajado discípulo. Y no debió finalizar aquí la relación de Acero con los elevados proyectos cartujanos, según veremos. No vamos a entrar en el análisis profundo del monumento. pero al menos conviene señalar lo decisivo que pudo resultar el Sagrario de la Catedral granadina. en el aprendizaje del cántabro. Bien es verdad que su labor aquí no pasó de aparejador y, según parece. los planos elaborados por Hurtado en 1705 sirvieron de guía para el alzado posterior del recinto. tarea de la que se ocupa José Bada a partir de 1 72z9. No hay que descartar que Acero revisara lo ideado por su maestro. No olvidemos que el mismo declara cómo debió asumir la dirección del proyecto . . .en lar rlilatadas ?. mil? coritiniras airserlcias. que hci:ííi Don Francisco Hirrtíríio ...lo. Quien sabe si introdujo modificaciones apreciahes en el alzado o bóvedas. En todo caso. el alzado del Sa~rario contiene algunas de las esencias luego desarrolliidas con mayor sentido barroco en Cádiz. como son los pilares a los que se adosan medias columnas estriadas. las pilastras elevadas Fig. 6. Vicente Acero. Fachada prirlcipal cle la Catrclr-ni de Giradir (d. 1738). sobre los anteriores, incluso parece implícita la intención de jugar con tangentes en los pilares pues ofrecen una solución muy próxima a algunas de las propuestas de Pozzo. muy influyentes también en Cádiz. Llamamos también la atención sobre el friso encapitelado, recuerdo de fórmulas canescas. Por si fuera poco, una de las dudas suscitadas en la seo gaditana. como fue la hipotética insuficiencia de los soportes para recibir el peso de las cubiertas, también sena aludido en relación con la traza de Hurtado para el Sagrario. en concreto sobre los referidos pilares, tal como expresa José Bada, al quejarse del plan preestablecido pues. a su juicio, ... el Mro. Qtre la penso y principio rrbo de jirrgar que las piedras eran tan ligeras como los pensamientos, y que su pensada obra seria tan facil de tenerse en la e.recrrcion como de levantarse en la idea...". Todo este bagaje hizo que, cuando se planteo el concurso para la Catedral Nueva de Cádiz'?. auténtica oportunidad de oro para cualquier arquitecto del momento, Acero se encontrase en plena madurez creativa y con gran seguridad la plasmó en un proyecto magistral. Su admiración por las soluciones clásicas de Siloe, en la catedral de Granada, sobre todo la combinación del cuerpo tripartito con la gran rotonda de la capilla mayor, aquí se traduce en un logrado sentido escenográfico barroco, que busca infinidad de perspectivas con una evidente intención teatral. en línea con los planteados por diversos miembros de la familia Bibiena en sus creaciones. La acentuada verticalidad incrementa la grandiosidad y la profusión de columnas juega un papel fundamental pues. su disposición segadas y adosadas a pilares circulares o triangulares. multiplica el efecto escenográfico, a la vez que permiten el volteo de bóvedas cruzadas al estilo de Borromini. en las naves laterales. La huella de Borromini y de SU seguidores queda bien clara también en el movimiento de pilares y muros exteriores e interiores. El dominio del arte de la cantería es fundamental para desa-
Fig. 8. Borroniiiii. Ititerior del oratorio Fig. 7. Strct-isríti de la Crrrt~<jli de Grciiiada (1 7-77-64). Fco. H~rrtado Izquierdo y ¿ Vicente Acero? mollar estos atrevidos planteamientos estructurales En la decoración rinde un claro homenaje a su maestro Hurtado y el repertorio "castizo" se integra en las formas novedosas, utilizando recursos a lo "retablero" como varias décadas más tarde criticaba Tocuato Cayón en el conocido informe que envió al abate Ponz sobre el estado de las obras catedralicias". De confirmarse su autoFide (Rol; nn, d. 164 podriamos haber observado el comportamiento de doi maestros tradicionales, afines al las técnicas de la albañilería, ante una empresa de tal envergadura. Aguirre ei todavía un figura oscura sobre cuya producción sa poco. pero Diego Antonio Díaz, maestro mayl Arzobispado de Sevilla. era un personaje muy pre so y su obra nos es bien conocida. Pese a ello. s yecto fue relegado frente al de Vicente de Acero y ( decisión hubo de pesar mucho la personalidad de po de Cádiz. Lorenzo Armengual de la Mota. 2 impulso 1 yecto de i pujante pc ..--:A- -- ~ersonal si in nuevo tc 3r aquello: . --AA-1 : debe la 1 mplo cate ; años. en 1 1:, puesta en ~dralicio p; os que ac; . ------.- marcha dc Ira la ciud; ibaba de sc .l ..1* la corona Al pan española. ecer, la ele ,,, -1 -,.l. del profer m&"".- E-,. ría, total o parcial, sobre las obras de Granada y el Paular. podríamos afirmar que Acero habría manejado anteriormente alguno de estos recursos con mayor o menos tirnivtr'l~~ua CII ~CUC UCI IIIVIIUVUIIU LVIIICILILLI UILILLIIILLI dez, pero es ahora cuando se atreve empelar plenamente un lenguaje propio. Una de las cuestiones más interesantes que se plantematemática> CI CVIFXIU uc UULIIUILI~ IIIUIIIILI~ l ILI an con respecto al estudio de la Catedral nueva de Cádiz del Orbe. referencia es cómo llegó a ser elegido el proyecto de Acero. Las quien sab r aquellos cuentas catedralicias nos han revelado que al menos no en la :n la deci! hubo otros dos pretendientes, Diego Antonio Díaz y notablemente la opinión de Armengual de la hlota Melchor de Aguirrell. Por desgracia. se desconoce el bre culto que procedía de altos de círculos político paradero de las plantas que se les abonaron. como corresCorte y poseedor de una gran biblioteca y es( pondía a los proyectos no aprobados. Y en las cuales colección de pinturas. Nc h9.r nlie olvida si bien Ai emos que escuela g - cero hace ejercía po aditana. E a Lucas 1 años el m; iión debió . . .. bemos or del stigio11 nro- .~ r-- :n e5ta I obis1 cuyo :1 proad. tan :r con- :-,. AA ior del ncisco Jaldés. agistepesar . homs en la :elente
iiiirilguai iue tiiurcgid~ de Antonio ibáñez, arzobispo : Zaragoza. bajo cuy je la :o (1686-1704). ob Juan autista Contini. en la uu~~Lal~ ILeUIJVI ,,,dpios sende de Jerez de la Frontera y Gaspar Cayón. También intervinieron diferentes ingenieros militares activos en la ciudad de Cádiz. Son bien conocidos los contenidos de estas discusiones recogidos en los folletos antes mencionados, pero llama especialmente la atención la acritud de Acero para con las opiniones de Pedro de Ribera, que en todo fueron asumidas y apoyadas por el padre Francisco José de Silva. Resulta de especial interés el hecho de que se haga referencia explícita a ... el proyecto de Don Pedro de Rivera, tan apla~rdido del Padre Sili~a"'~. Tal vez pueda relacionarse con esta "corrección" de los planos de Acero realizada por el maestro mayor de la Villa y Corte. la planta conservada en los archivos de la Escuela de Arquitectura de Madrid (Fig. 5) y que Pedro Navascués relacionó con Gaspar Cayónzo. Varios son los detalles que llaman poderosamente la atención en este documento gráfico. En primer lugar, tanto la fachada principal como el interior de los brazos del crucero, han sido dotados de estructuras de perfil rectilíneo que modifica radicalmente el efecto espacial buscado por Acero y que siempre conservó Gaspar Cayón. Por otra parte, se propone un ambicioso conjunto de dependencias adjuntas que incluyen varios claustros. una gran capilla, muy posiblemente el sagrario, que se sitúa de modo sorprende ante una de las puertas del crucero, y algunas capillas adosadas a la nave de la epístola. Todas estas propuestas parecen apuntar aun maestro muy lejano en su concepción de los postulados que Acero había plasmado, asfixiando la amplitud y grandiosidad de formas con una serie de añadidos que parecen encajar más con la tradición castiza. En cualquier caso, los maestros que intervinieron en el debate tuvieron la oportunidad de conocer y analizar a fondo los novedosos diseños de Acero y no parece muy arriesgado plantear que alguno de ellos se dejase influir por las propuestas allí contenidas. Podríamos citar al respecto cómo, en la muy castiza y tradicional obra de Pedro de Ribera, se incorpora el movimiento borrominesco en los diseños que hizo para la capilla de la Virgen de la Portería en Ávila y, sobre todo, en el la iglesia madrileña de San Antón21. Teniendo en cuenta que ambas obras son posteriores a la intervención de Ribera en la polémica planteada en Cádiz (los diseños son de 1731 y 1735 respectivamente), es posible encontrar el origen de tales recursos italianizantes, en el conocimiento del proyecto gaditano. Algo parecido podríamos decir respecto al maestro mayor de Jaén, José Gallego y Oviedo del Portal. que muy poco después de participar en la mencionada polémica, diseña los cierres del coro en la catedral de Jaén. obra en la que junto a la ya señalada vinculación chumgueresca en algunos detalles decorativos. podemos encontrar múltiples referencias a los dibujos de Acero para Cádiz tanto en el movimiento de planta como en soluciones formales y decorativas". o mandatc ra diseñac r. "s.- '.a x ) se levant 3a por el .+;t;-,.in ,a, ó la torre ( italiano . -....cric ..-m :I barroco s en el d ádiz". de filiacic liseño de inesca que ra el nue jn borrom Acero pa : están pre vo templc :rma dela queiin ...ullrricrJ i i ilc . t. buui, ,alió de la obsformó en slr Panteón. y ;cie de ella, quando ... pie estén mirando s s con poca proporci - la malicia de dos 1 pto de i~iteli~~eei~tes, pretendii si no la desclircian. la malqlc ?paros para derriivar anter; endo con a la vec lnde falleci los años e zina local erá en 173 n que el o idad de 0, surge la bispo enfc Chiclana conocida . .- se retira -antera. dó 11" "m"*. iridad de ivedas, a la tierra, m la 11iz. donde se. y supe$ rrn "l"...,, iemóli a rom- ?nos. aun4 Y miembro ?ste rumor s qrre sirel -e, n repnr cuerl>o: E -es, que S, cliiirse en rn, y fab ., "16 obre escn la Obra, ricaron r ?ndo istarcioJ... . La polémica subsiguiente traj sultado la nculación de Acero de la en iitana. si iedó durante muchos años a cargo de Ciaspar Cayón a da, le uní; en en la 1 la muy fan catedral de Guadix, que maestraba desde la marcha de cero a El Paular siguió trazas suyas. Lo mismo haría en ádiz y gracias ello la catedral ha conservado lo más ,encial del diseño original. la dinámica disposición de planta y el escenográfico desarrollo del interior, atem- :rado más tarde por la intervención de su sucesor ~cuato Cayón que introdujo las primeras modificacioa altura de las nuevo maestro zuerdo con los .senos originales. sobre los que vierte grandes alabanis si bien se manifiesta partidario de rebajar algo al altui original de la cúpula y torres, sacrificando para ello el lble casco y linterna que había dibujado Acero (Fig. 3), ~izás inspirado en el proyecto de Pozzo para San rnacio de Roma (Fig. 4). Para seguir los trabajos se ~bía construido una maqueta. que quedó inconclusa y de al parecer. tras 1 aún se e! zndiente de realizar luyese alg iodificaciones del pn iimensionc nave tras el coroi8. En 1737, y ante las dudas pl lantas a Madrid para que infoi 2 Ribera. Francisco José de Silva y rrancisco nuiz. :vias rde visitaron las obras e informaron sobre ellas rancisco Gómez. Leonardo de Figueroa. José Gallego y viedo del Portal. Ignacio Díaz. maestro de la coleziata desbien io como re lpresa pac . iién, sin di in su orig ayón estab . .. an lazos d~ procedenc iiliarizado : amistad ( ia cántabr con sus di ... Jue quizás a de ambl iseños. pue ten0~1'. :S en :S (Figs. 1 )misas. Se iayor se m - y 2) impc :gún sus F lanifiesta ( . . 3rtantes a ~ropias pal :ompletarr . . partir de 1 abras, el I lente de ac a muerte una nuev opio maes de Acero. a que inc tro en las c ;taba unas is de anteadas, : se enviaro bre ellas P . -n. n las 'edro .m,- masen sol "
L - 1 Fig. 9. Vicente Acero. Proyecto para la Colegiata de San Sebastián de Antequera (h. 1738). La relación de Acero con la edilicia militar tiene un primer punto de referencia en su diseño para la Puerta del Mar de Cádiz, que fue aprobado por el Rey en 1728 y se ejecutó a partir de 1734 bajo la dirección de Gaspar Cayón'3. En esta obra desgraciadamente desaparecida a comienzos del siglo XX, da muestras de su lenguaje versátil, supo adecuarse a la finalidad abandonando la grandilocuencia catedraiicia, reemplazada aquí por una composición clasicista de formas sobrias, resuelta por medio de un doble arco flanqueado por columnas adosadas de orden toscano que soportan potentes frontones triangulares con altos remates. todo ello austero. como se ha indicado, pero sutilmente animado por ritmos verticales que daban a esta obra un porte monuemental. También poseemos algunas noticias relativas a su participación de Acero en otros trabajos de arquitectura de la ciudad coincidiendo con su estancia en ella mientras ejercía la maestría mayor de la catedral. Así en 1728 se obligo con el marqués de Casa Tabares a reedificar unas casas" ... en esta Ciudad con quatro arecorias qe. Cae a la calle que ba al convento de Santta Maria y hassen frente a la Puerta Principal de la Carnicería mayor de ella.."'4. Puede identificarse este inmueble con el aún existente en dicho solar, si bien las transformaciones posteriores han dejado muy poco de su fisonomía original. Debió ser concebido como una casa destinada al alquiler lo que intensifica el ya de por sí marcado carácter utilitario que Fig. 10. Hertlcín Rlri: 11. Projecto (le tetnplo. Folio 104 del Libro c presenta el caserío gaditano dieciochesco. en e1 que se plasma a la perfección la mentalidad burguesa de sus promotores. En cualauier caso. la sencilla moldura de baquetone parece ind la obra le' s mixtilínc icarnos qu vantada pc :os que en e nos encc ,r el maes vano de ac nte los res) - de la Ca Iceso, tos de tedral Nueva. Menud, iniciada la rntaArni encias ap: i polémica nA;tnnn , debió as sobre los Lar~uiai gauiraiia, qur aqu~iid no habríá ur cviivc en la obra década de esta vez ci,,, , pLILICI\.LIIIV &Lat. ,, pICIvLLcv CI1 LI que encajaría a la pe la Real F; de Tabacos de Sevill !ajo la dire del ingeniero milita1 la última ( etapas de la trayectoria vital y protesional de P transcumda preferentemente en Sevilla, va a estar ( terizada por el desempeño del puesto de Maestro h de la Real Fábrica de Tabacos, proyecto del que ta ;umir nad: cimientos , An,.n.rr i más de la .-+:.."o .L LIS Sr e una uelos. nn 01 onándola 1 dificio de rnnl nrn 0' después dl grandes vi l ..rr...a,.+r. i de su vi' vinculacic ;..;1 .. A- " da, abandi 5n. Otro ei . . ,-*rr.n.n.n 1 rfección. ! a. iniciada Ignacio . . Z Se trata de en 1778 t Sala. Así. íbrica hcción ie las
iograna ver ejecutado mucho más allá de los cimien- ; y donde. igualment las polémicas menudo suscitadas. ntos de otros legas. Los quehaceres del e su cotidiana iculación con los i o y flamante erpo de ingenieros miirares, a cuyo cuidado estuvo -eal. stro. idos con las Toniricaciones, 10 que raciiitana ei encuentro con ;unos ingenieros, muy activos en plazas estratégicas mo era el caso de la ciudad atlántica'5. Podemos, :luso. pensar en su formación como constructor de fensas e infraestructuras castrenses al lado de su maes- ) Francisco Hurtado Izquierdo. quien ejerció de qgeniero mayor de Andalucía Oriental y Costas del riles. Con todo, su elección sería aplaudida y valorada positivamente por cuantos inspeccionan y opinan sobre el desarrollo de las obras. tal es el caso de Juan Román, maestro mayor de obras de Su Majestad para quien, nuestro arquitecto, era apropiado para la dirección de la empresa, pues precisaban un profesional que, ... además de lo especi4lativo tenga lo práctico30, palabras que no vienen sino a reflejar, una vez más, la tantas veces elogiada doble formación del maestro, en la teoría y en la práctica constructiva. El intento de asumir categoría de proyectista o tracista se vería frustrado aunque no podemos descartar algún tipo de influencia en los planteamientos del ingeniero militar, luego diluida en las posteriores propuestas de José Bamola y Sebastián Van der Borcht. No cabe duda, las continuas ausencias de Bordick facilitarían la intensiva aplicación de Acero en el proyecto. no sólo dirigiendo los trabajos, sino también inspeccionando distintos lugares de Andalucía en busca de materiales idóneos. Su naturaleza proclive a la polémica, le llevaría a manifestar sus diferencias con el ingeniero Carlos Coelho, sustituto de Bordick en las frecuentes ausencias de este último. Circunstancias de este tipo revelan la intención de Acero de asumir funciones de proyectista. Pero escaso margen de maniobra tendría ante el autoritarismo de los ingenieros reales. Coincidiendo con la marcha definitiva de Bordick, en 1737, las obras se ralentizan hasta su paralización en Enero de 1738. Estaba finalizada la cimentación. conducciones hidráulicas y arrancaba el alzado de algunos sectores. Esta etapa inicial concluye muy poco antes de la muerte de Acero. Pero volvamos atrás. En 1732 debió residenciarse en Sevilla ciudad que, por cierto, ya le era familiar, a juzgar por las menciones a la misma que hace en el citado Probocado ..., y donde conocía y hasta veneroba a algunos de los más importantes arquitectos del momento. tal es el caso de Leonardo de Figueroa, fallecido en 1 go Antonio Díaz, antiguo competidor en el coi la Catedral gaditana y a cuyo lado había inc lo. en 1723, el proyecto presentado Dor José Bada ara la portada de la Catedral malagueJicolasa de Lobatón, con la que había ~io en Cádiz en 1723'2, establecería >U UUIIIICIIIU CII inmediaciones de la parroquia de Sta. 3arrio del mismo nombre, muy cerca ibacos. Es posible que ocuparan distranscurso de estos años. en la calle Borceguinería33. actual Mateos Gago y luego en la calle Jamerdana. donde fallece el maestro. Prueba del prestigio que le arropa, es la propuesta cursada por el ministro José Patiño. en 1733. para que se ocupe de las obras del gabinete detnás qrre se ofrercan, en el Real Sitio de La Granja'l. No parece que acudiera a esta llamada o. quizás. ni siquiera llegó a ser reclamae, no estu' por los r vo ajeno a ~lanteamie cargo har miembros .l.. ían posibl del nuev sde un prii recién re i en Cádiz . ,- ., ner mome gulada dis :, según v -. nto la emp ciplina no imos. tuvc )resa arqui N era extra] , encargo' .... . tectónica i ña al mae: ; relacions editerráne' Su desig villana es1 ""26. nación co :uvo auspi de la fáb , por el ii :ro mayor que coma con ia aireccion ael proyectc os momentos, Diego Bordick. vinculado al mi: sde 173 1. Acero sería propuesto en Julio de 171 pasando de inmediato a Sevilla y asumiendo gran pr gonismo en la marcha de los trabajos. Debieron ex contactos previos con Bordick. tal como atestigua carta que Acero le dirige el 22 de Julio de 173 l. en la se abordan cuestiones relacionadas con las obras del ificio real. Esa relación pudo haberse gestado en la cada anterior. cuando el ingeniero tuvo entre sus ocupaciones la realización de fortificaciones en Ceuta ji~ &- i1 levantamiento de planos del litoral gibraltareñ Bahía de Algeciraslx. Su presencia en las proximid: de Cádiz allanaría el camino para la toma de contact La función del maestro parece clara y evidente dc i primer momento: la dirección de las tareas const .as relacionadas con la cimentación y alzado del ec cio. De inmediato se convierte en el principal de arquitectos civiles de la amplia plantilla allí reun Entre las pruebas que mejor acreditan la rápida e intc '~~licación del cántabro en el nuevo Drovecto. hav mo maest ciada, pre 1 1, ro mayor 3 en smo ;2". ota- - ... istir una que inro 0 Y ides o. -. :sde ruc3ifilos iida. msa 729 o Die curso de ipeccionad para adas 1 los ,stacar su i mientos y - n-->:-i. ntervencic alzados. c 2- - jn en la el ompitiend - - - - . - - . L < aboración lo así con .-'-- 1-.. -. de trazas 1 las plante; - - -- - - . - - ñall. En I contraídc .l..-:- unión de P 1 matrimoi :l:- -- 1-- !I 5UrUICh UUC. Uí: ILIUII1CIILU. !+Zllilll la> UUC UllCIll¿íl imeros pa -iborados mientos re sos del e( por Acero specta. co iificio. Dc N pero sab incidían ei los los pl: . en lo q~ al con los inos le a porCruz. en de la Fát tintas ca! el actual 1 )rica de T¿ ;as en el 1 :sconocerr emos que i lo esenci por Ignac merece ! nejor calif . 1-1 :io Sala ui íubrayarse icada ...p c . - . - - - nos años 2 :, la facha 7r ser mr- -1 c.. -. intes. No 1 da ideada litnpia. i., .-1 ""W A hir unos e icordes con la gram: expresó c -eaciones, distante d n~iona~iuild \! frialdau ~IU~I¿I~ de los uatrones inee itica le la :niehi6 conce rroca que -e.---,:>- xteriores : :n otras ci .A ---- :-,.
do formalmente. De esta tentativa. que conocemos a través de una carta dirigida por el ingeniero militar Andrés de los Cobos al indicado ministro, a la que ya hemos aludido, hay que destacar una serie de aspectos importantes. En primer lugar, volvemos a encontrarnos a un ingeniero militar alabando y recomendando las cualidades profesionales de Acero, prueba inequívoca de su compenetración con miembros de aquél cuerpo, quienes valoran su capacidad con encendidos elogios, en la Iínea ya acostumbrada'? Otra vez podemos intuir que esta cercanía con el cuerpo de ingenieros tendría su origen en los contactos y. posiblemente. en la intervención. al lado de sus miembros, en algún trabajo propio de ese ramo. Este tipo de fábricas requería de hábiles cortistas experimentados en la estereotomía. Las facultades de Acero resultaban así un complemento idóneo a la labor de los ingenieros, como el propio Cobos se atreve a reconocer al ministro Patino en la misma carta, al considerar que como los yngenieros militares no podemos tener tanta practica como los que no hacen, ni han hecho otra cosa en su vida: es forzoso que comprenda el superior jrricio de E. que el mas hábil de nosotros se arriesgarici el acierto en el gusto y decoración ya que no en la solideP. Tales términos vislumbran una de las cuestiones candentes entonces respecto a la formación de los ingenieros, juzgada excesivamente teórica y falta de -práctica directa. pero ese es otro tema". Conviene aclarar, aunque las fuentes manejadas no lo expresen con exactitud, que las labores previstas para Acero en la Granja, tenían que ver con el corte, asentamiento y acabado final de los mármoles italianos integrantes del ornato del gabinete principal del palacio. Algo que llama la atención es la acumulación de encargos en los momentos finales de su vida algunos de los cuales, como es el caso de la Catedral de Guadix. (Fig. 6) suponen retomar antiguos proyectos. La huella que el maestro había dejado anteriormente allí debió ser lo suficientemente indeleble como para volver a ser reclamado por el cabildo de aquella sede. Si en un principio, entre 1714 - 17 16, había dirigido la erección del crucero, ahora parece que dio trazas para la portada de Santiago y fachada principal, en 1732 y 1738 respectivamente. Según declara su viuda en el testamento que otorga en virtud de poder, fue nombrado maestro titular de la fábrica de Guadix, solo con la oh1iga:ion que desde esta Ciudad dirigiese y governase la obra de dha. Yglesia, dando una i~i~elta cada año a iverla y reconoserlix. La resignación del cabildo a que sus obras fueran dirigidas a distancia. tiene que ver con el crédito que el maestro les merece. reafirmado en el proyecto que les ha proporcionado para la fachada. Vuelve a concebir un frente caracterizado por el tratamiento de la superficie de acuerdo a una concepción propia del barroco italiano. Sin embargo, los juegos cóncavo - convexos de la catedral gaditana, itados cor os gaditan inde de las . . i los ensa os. En cu; dinámica! s producci nate. comi . hojarasca yados par into a sop s salomóni . a noticia. I ., . son reemplazados por el acusado adelantamiento an de cuatro bastiones. que garantizan la inserción se! de los soportes columnarios y compartimentan el junto en tres calles. Pese a todo. el nervio bar depende más del pequeño detalle ornamental. esta v línea con la tradición hispana, como ha señalado 1 Correa'g. Entre los mejores componentes de ese "a,,,.,, nacional", que nunca falta del todo en su hay que destacar los a_mpados en el rer estípites. comisas y molduras quebradas. y que no pueden ocultar los préstamos del mundo de la retablística, como si en la madurez volvieran a aflorar algunas constantes propias del ambiente en el que se formó, al amparo de Hurtado Izquierdo. Óculos, el medallón circular que contiene el escudo. marcos orejeados. etc. son elementos ya consustanciales al lenguaje del maestro. Los remates que coronan las puertas laterales parecen emparer pórticos de los flanc esta vez Acero presci recurre a columnas estnadas de estncto pertii ci para articular los dos cuerpos. No podemos descarta los maestros encargados de levantarla en los años riores, dieran entrada a detalles de su propio cauda ativo, sobre todo en el áticom. Después de que Taylor sum vuelto a ser valorada ni enjuiciada la reiacion de 1 con una de las obras emblemáticas del barroco his la sacristía de la Cartuja granadina (Fig. 7). El datc nos permite conocer tal vinculación es del todo escl limitado. Sabemos que en el transcurso de una visit; sada al claustro cartujano por parte de Acero en co ñía del monje fabriquero, quizás acontecida hacia e 1738. este último dio lacónica fe de aquel acto mtii deslizando en su relato que por entonces el,fraile ci ranre corría con Ici fábrica de la sncristío y el sobrel maestro (Acero) dirigía 10 enchapadura-". Aunqi hay seguridad de la fecha, parece probable que coincida con la estancia del arquitecto en Granada el citado año. cuando informa sobre la "raja" de un pedestal y bóvedas del sagrario catedralicio. que entonces dirigía José Bada. El informe de Acero sobre este asunto está fechado el 10 de Junio de 1738, pero hay constancia que el 10 de abril del mismo año pasó ante el cabildo un informe preliminaf'l. Existen, por tanto. razones para sospecha] buena parte de este año lo pasó el maestro en Gra estancia sin duda relacionada con sus periódicas vis Guadix. al tiempo que aprovecha para emitir dictám como el solicitado por la Catedral y. sin duda. par; ver a intervenir en proyectos con los que de algún I estaba vinculado a través de su recordado maewo Francisco Hurtado. fallecido en 1735. Este pudo : caso de la fastuosa sacristía. cuyas obras se ultima' esperaba aún. como colofón. la anlicación del norte gular igada con- ,-wn ones. D son I. etc. . . ,a lo$ ortes. !cas y , . asico ir que )osteI rrppano. J que ieto y lecladicho le no r que nada. .itas a ienes. i volmodo ser el ban lJ ntoso