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MASONERÍA Y MODERNIZACIÓN SOCIAL:
LA TRANSFORMACIÓN DEL OBRERO EN CIUDADANO
(1868-1931)
Ángeles GONZÁLEZ FERNÁNDEZ
(Uni e sidad de Se illa)
a "cues ión social" o, ambién, el "p oblema social" ue on é minos
de uso habi ual en la ida polí ica y social de España desde las déca-
das inales del siglo XIX pa a, eu emís icamen e, hace e e encia al
males a ob e o y, sob e odo, a sus consecuencias: la di usión y c ecien e
in luencia de ideologías ob e is as e oluciona ias, especialmen e del ana -
quismo; la o ganización de los abajado es en asociaciones pa a la de ensa de
sus in e eses especí icos, así como la apa ición de una in ensa con lic i idad
sociolabo al. Los o ígenes de al si uación -pe cibida con no poca so p esa y
no able ala ma en e las éli es di igen es del país- se hallaban en el p oceso de
mode nización de la economía y en la misma cons ucción del Es ado libe al,
que había sido acompañada po una se ie de medidas, en e las que se incluían
la desamo ización de los bienes de manos mue as y la disolución de los
g emios, que u ie on un impac o di ec o y nega i o sob e las clases popula-
es. La desamo ización de los bienes eclesiás icos -iniciada a mediados de los
años ein a- edujo a nume osos colonos y pequeños a enda a ios de p opie-
dades de la Iglesia a la condición de simples jo nale os, a me ced de la ley de
la o e a y la demanda en un me cado labo al ca ac e izado po la p og esi a
pene ación de las di ec ices capi alis as, la ines abilidad y la excesi a p esión
de una abundan e mano de ob a, en an o que la en a de los bienes municipa-
les a pa i de 1855 p o ocó la pé dida de unos bienes cuya explo ación p o-
po cionaba una impo an e uen e de ing esos a las economías campesinas y
cons i uía, además, un ac o de amo iguación de las ensiones sociales en el
medio u al. El esul ado de odo ello consis ió en un p oceso i e e sible de
p ole a ización y empeo amien o gene alizado de las condiciones de ida del
campesinado, así como la apa ición de un sen imien o de despojo y de "ham-
b e de ie as", de la in e io ización de una injus icia que gene a ía un caldo de
cul i o óp imo pa a el a aigo de las ideologías e oluciona ias.
Las clases popula es u banas expe imen a on un p oceso simila como
consecuencia de la disolución de los g emios, ya que el Real Dec e o de 1836
no sólo con emplaba la o al libe alización del me cado labo al, sino ambién
L
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la desapa ición de unas ins i uciones que asegu aban una ela i a p o ección a
los ag emiados en casos de acciden e, pa o, ejez, e c. La inde ensión de los
abajado es ue ag a ada po la ex inción de nume osas ins i uciones de
bene icencia (hospi ales, asilos, o ana os...), cuyo sos enimien o la Iglesia ya
no podía a on a , y po la inhibición del Es ado en el ámbi o de la p e isión y
asis encia. De o o lado, las ans o maciones e i icadas en el p oceso de
p oducción (la mecanización de áb icas y alle es, la in oducción del c onó-
me o, la c ecien e compe encia del abajo in an il y emenino, en e o as)
impulsa on la apa ición de un nue o ma co pa a el desa ollo de las elacio-
nes labo ales ca ac e izado po la p og esi a up u a de los ínculos cuasi a-
milia es es ablecidos en e el pa ono y sus ob e os y po la es ic a subo di-
nación del abajado a la au o idad de un nue o ipo de emp esa io, en mu-
chas ocasiones desconocedo de las p ác icas del o icio y más dis an e, así
como po la desapa ición de las posibilidades de emancipación económica, es
deci , de con e i se en abajado es au ónomos o incluso de pequeños em-
p esa ios. Todo ello p o ocó una cla a endencia hacia la p ole a ización del
a esanado u bano y una p og esi a p eca ización de las condiciones de aba-
jo y ni el de ida del conjun o de los ob e os ab iles.
Po úl imo, el es ablecimien o del su agio censi a io y la consiguien e
ma ginación de de echos polí icos de los sec o es popula es con ibuyó a
acen ua ese sen imien o de injus icia, de modo que a medida que la polí ica y
los polí icos us a on las expec a i as de una mejo a eal de sus condiciones
de ida, se ex endió en e los abajado es una c ecien e indi e encia y un
no able desapego hacia el Es ado, ag a ados po la exis encia de una cul u a
polí ica ca ac e izada po su pe cepción como esponsabilidad asis encial del
pode y no como pa icipación y esponsabilidad indi idual1. Ese apoli icis-
mo, que se acen uó de modo ex ao dina io a pa i del Sexenio Democ á ico
(1868-1873), cuando los epublicanos se mos a on incapaces de pone en
p ác ica los p incipios iguali a is as que habían di undido a lo la go de las
décadas an e io es en e sus bases sociales, se man u o como un asgo cons-
an e en el pe íodo eseñado. Así pues, la solución a las necesidades y aspi a-
ciones de los abajado es debía p o eni necesa iamen e de su p opio es ue -
zo a a és de la p ác ica de la solida idad y de la c eación de asociaciones
pa a la de ensa de sus in e eses, asgos que e lejan la exis encia de un g upo
social do ado con conciencia de clase, en endida és a como iden idad colec i-
a o jada a a és del iempo y ca ac e izada po la pe cepción de la exis en-
1 J. CAZORLA PEREZ, "La cul u a polí ica en España". S. GINER, (di .), España. Polí ica y
sociedad. Mad id, 1980, p 259-283; J.P. FUSI, "La Je a u a del Es ado y del Gobie no",
A.MORALES MOYA y M. ESTEBAN DE VEGA, La his o ia con empo ánea en España. 1º
Cong eso de His o ia Con empo ánea de España. Salamanca, 1996, p. 26-27.
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cia de una adición, unas i encias y unos in e eses comunes, dis in os a los
de o os sec o es sociales, y que impulsan a la acción colec i a1.
La con luencia de esos elemen os con ibuyó de mane a de e minan e a
p epa a el camino a la ecepción en usias a de nue as ideologías, p ome e-
do as de un o den social nue o basado en la igualdad, libe ad y jus icia. El
esul ado de odo ello, la o ganización de los abajado es en sociedades de
esis encia al capi al, las más de las eces bajo la in luencia y di ección de
mili an es ác a as y socialis as, y la p oli e ación de mi ines, mani es aciones,
de huelgas pa ciales y gene ales a lo la go y ancho del país, de e mina on que
la cues ión social se con i ie a en uno de los p oblemas canden es del país en
las úl imas décadas del siglo XIX y du an e el p ime e cio del siglo XX.
Obje o de deba es y polémicas en las Co es, la p ensa, en cí culos y e ulias
de di e sa o ien ación ideológica y polí ica; ema de in es igación po pa e
de o ganismos gube namen ales, de encues as o iciales, así como de análisis
po es udiosos o simplemen e in e esados po el ema. Y, sin emba go, pese a
esa p eocupación innegable, nadie pa ecía ene una espues a única y cla a
que explicase los o ígenes y causas de al si uación y -menos aún- las solucio-
nes adecuadas.
La masone ía ambién pa icipó de ese in e és, po que aunque se a aba
de una asociación de ipo espi i ualis a, sus pos ulados p e endían la ans-
o mación del indi iduo y de la sociedad median e la implan ación de una
se ie de p incipios é icos basados en la ilogía Libe ad, Igualdad, F a e ni-
dad, que e a su di isa. Así pues, la masone ía puede se conside ada como
una eo ía gene al de sal ación que iene sus aíces en el op imismo ilosó ico
de la Ilus ación, de ahí que algunos de sus asgos ca ac e ís icos sean la e en
la bondad inna a del homb e, la capacidad libe ado a de la ciencia en cuan o
po ado a de abundancia, elicidad y de a monía uni e sales y que sus miem-
b os se conside en he ede os de la e olución ancesa y de la ideología libe-
al. En suma, la O den man enía un p oyec o social p opio, un nue o modelo
de sociedad y de Es ado, po lo que su ayec o ia no puede en ende se en
oda su dimensión si no se iene p esen e el ma co polí ico, económico y
social en el que se desa olla y que —de alguna mane a— p e ende ans o -
ma .
1 C . E.P THOMPSON, T adición, e uel a y consciencia de clase. Es udios sob e la c isis
de la sociedad p eindus ial. Ba celona, 1989. p. 33-39; M. PEREZ LEDESMA, "La o ma-
ción de la clase ob e a: una o mación cul u al", en R CRUZ y M. PEREZ LEDESMA (eds.),
Cul u a y mo ilización en la España con empo ánea. Mad id, 1997, p. 201-233. La incula-
ción en e cons ucción del es ado, la o mación de iden idades colec i as y los mo imien os
sociales en S.TARROW, El pode en mo imien o. Los mo imien os sociales, la acción
colec i a y la polí ica. Mad id, 1997, p.123-141.
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Aho a bien, es p eciso ad e i las disc epancias in e nas p esen es en el
seno de la ins i ución pues o que no odos los he manos se mos a on pa -
ida ios de la in e ención de la O den en el denominado mundo p o ano. De
hecho, un sec o de endió la necesidad de man ene a la masone ía como
ins i ución ilosó ica ilán opica, dedicada a los deba es eó icos, al pe ec-
cionamien o mo al de los he manos y, po an o, al ma gen de la ealidad
polí ica y social, en an o que o o -de alan e más p og esis a- p opugnó el
debe mo al y la necesidad de que la masone ía in e inie a de mane a ac i a
en la sociedad, po que sólo así pod ía modi ica se la ealidad ci cundan e
con o me al idea io másonico y, en de ini i a, abo da la cons ucción del
G an Templo del Uni e so1.
Pa a es e segundo g upo, la masone ía debía in oluc a se en la cons-
ucción de ese nue o modelo de sociedad basada en una concepción aciona-
lizado a y a monicis a de las elaciones humanas, que enía su co ela o polí-
ico en la implan ación de una nue a o ma de es ado, iden i icado con la
República en cuan o cons i uía la máxima exp esión de un égimen demo-
c á ico, ba a o, mo al y laico. De mane a que, siguiendo a Gu ie ez Llo e , si
el epublicanismo cons i uía la exp esión polí ica de las aspi aciones de cie -
os sec o es de la bu guesía acomodada y pequeña clase media de iliación
libe al- e o mis a, la masone ía end ía a ep esen a sus concepciones e
inquie udes en el plano ideológico y cul u al2. Así pues, la con e gencia en e
masone ía y o maciones polí icas de izquie da -especialmen e epublicanas,
pe o ambién socialis as y ana quis as- enía su o igen en la exis encia de un
p oyec o de mode nización social y polí ico del país, y ue a o ecida po la
exis encia de elemen os cul u ales comunes, como una i me c eencia en la
impo ancia de la educación como ac o de ans o mación y pe ecciona-
mien o del indi iduo e ins umen o pa a el p og eso pe manen e de la socie-
dad; un idealismo que da más c edibilidad a la idea que a la ma e ia, hecho
que les lle a a insis i en el papel a desempeña po la pedagogía, el p es igio
de la palab a y del ejemplo; la digni icación del abajo como ac i idad básica
del homb e, así como un p o undo an icle icalismo que iene su azón de se
en la denuncia de la Iglesia ca ólica, pe cibida como una ins i ución ca ac e i-
zada po la in ole ancia, el ana ismo y, en de ini i a, causa del a aso de los
1 M.A. ORTIZ DE ANDRÉS, Masone ía y democ acia en el siglo XIX. Mad id, 1993;
M.D.GÓMEZ MOLLEDA, La masone ía en la c isis española del siglo XX. Mad id, 1998 (2
edic.); L.P. MARTÍN, La Masone ía en Cas illa y León. Salamanca, 1996.
2 R.A. GUTIÉRREZ LLORET, "Republicanismo y masone ía en el Alican e de la Res au a-
ción", J.A. FERRER BENIMELI (coo d.), Masone ía, e olución y eacción. Alican e, 1990,
ol II, p. 620.
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pueblos1. Cie amen e exis ían eno mes disc epancias en cuan o a la es a egia
a u iliza y la na u aleza úl ima de la nue a sociedad, pe o el pun o de pa ida
e a el mismo: la denuncia del o den social igen e como injus o y ca en e de
libe ades.
De la misma mane a, la consecución de ese obje i o explica que, al
igual que los epublicanos, la masone ía mos a a una c ecien e a ención hacia
los abajado es como indi iduos llamados a inco po a se plenamen e a esa
nue a sociedad. De mane a que, y es o es necesa io sub aya lo, esa a ención
se di igía p e e en emen e al ámbi o polí ico, oda ez que se a aba de una
eno ación polí ica de la sociedad median e la c eación de una cul u a nacio-
nal y la di usión de un sen imien o ci ico-pa ió ico -p oyec o asumido po la
in elec ualidad laica española desde las úl imas décadas del siglo XIX2. Con-
o me a es e plan eamien o, el discu so y la ac uación de la O den en lo ela i-
o al p oblema social ha de inse a se en el seno de una p opues a más amplia
y ambiciosa pa a la que e a esencial la ans o mación del ob e o en ciudada-
no.
La impo ancia dada a la consecución del cambio en la men alidad y
compo amien o de los sec o es popula es pa ía de un supues o, ca ac e ís ico
de la cul u a epublicana de inales de siglo, basado en la mi i icación del
pueblo como uen e de i udes polí icas y al que co espondía la egene a-
ción del país. Esa con icción, negada po la ealidad de un pueblo desmo i-
lizado y apá ico, incapaz de ac i udes de ebeldía en e a un égimen polí ico
oligá quico y caciquil, susci ó la necesidad de c ea una nue a cul u a popula
al ma gen de las enseñanzas de la Iglesia ca ólica, pa a así "despe a " al
pueblo que -bajo la in luencia ado mide a del cle o y la supe s ición, de la
pe niciosa a ición a la abe na, a los o os y a la Semana San a, había ol idado
su unción eden o a pa a con la sociedad3. Y de es a nue a misión, que p e-
endía la mo ilización de los sec o es popula es en la a ea de mode niza al
1 C . J. ÁLVAREZ JUNCO, "Racionalismo, oman icismo y mo alismo en la cul u a polí ica
epublicana de comienzos de siglo". VV.AA., Clases popula es, cul u a, educación. siglos
XIX y XX. Mad id, 1989, p. 355-375; ambién, "An icle icalismo y epublicanismo" en
VV.AA., Los o ígenes cul u ales de la II República, Mad id, 1993, p. 101-126.
2C . L.P. MARTIN, "En o no a la iden idad nacional en la masone ía española (1902-1931)"
en La masone ía española y la c isis colonial del 98. Vol. II. Za agoza, p. 1115-1127; J.
ÁLVAREZ JUNCO, "An icle icalismo y epublicanismo". Op. Ci ., p. 116. Véase ambién, F
CONTI, "Massone ia e iden i á nazionale nell'I alia uni a". La masone ía española y la c isis
colonial del 98. Vol. II, pp-963-977;
3 Véase J. ÁLVAREZ JUNCO, "Cul u a popula y p o es a polí ica" en VV.AA. Pueblo,
mo imien o ob e o y cul u a en la España Con empo ánea. Cul u as popula es, cul u as
ob e as en España en e 1840 y 1936, Pa ís, 1990, p. 157-168.
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país y que se die on a sí mismas las éli es in elec uales de izquie da, pa icipó
plenamen e la masone ía o, más conc e amen e, su sec o más ape u is a:
"La ebelión de la mino ía (libe al) selec a con a la u ela ideológica, llena oda la ida
del siglo XIX. Se pe pe úa aho a con inada en un pueblo somnolien o y unas clases di-
ec o as que (...) son oda ía o midables ins umen os de coacción. De es a mino ía ab-
negada o mamos pa e los masones y den o de ella nos co esponde una labo esen-
cial1".
En de ini i a, la p io idad dada a la cons ucción de un égimen demo-
c á ico, a la o mación de un pueblo ciudadano, implicó la supedi ación del
p oblema social a ese obje i o úl imo, de mane a que su esolución no cons i-
uyó un in en sí mismo sino que ue concebido como un componen e más
den o de ese p oyec o global de mode nización, que en ningún caso pod ía
p oduci se median e un p oceso e oluciona io2. Ello puede explica , además,
que la masone ía ca ecie a de un p og ama social cohe en e y de inido; que
sus p opues as engan un cla o ca ác e eac i o, dado que gene almen e se
p oducen en coyun u as muy conc e as, ma cadas po una in ensa con lic i i-
dad labo al; y, po úl imo, que u ie an como inalidad esencial no an o la
ealización de p oyec os enden es a mejo a las condiciones de ida y abajo
de los ob e os como a la inculcación de nue os alo es y de nue os p ocedi-
mien os en las elaciones labo ales, con o mes en odo momen o a los pos u-
lados ilosó icos e ideológicos de la O den, y és os, en el ámbi o social, pasa-
ban ineludiblemen e po el más p o undo espe o a la p opiedad p i ada y a
ese concep o a monicis a de las elaciones humanas. Así pues, se a aba de
una al e na i a e o mis a, basada en una es echa dependencia de la e o ma
social a la e o ma del égimen polí ico, po lo que, en de ini i a, co espon-
día al Es ado pone en p ác ica las p opues as que, en es e sen ido, elabo a a
la O den.
Pa iendo de esa p emisa, no esul a ex año que la p eocupación de la
masone ía española hacia el mundo del abajo se p oduje a a aíz de la ex-
pe iencia democ á ica del Sexenio, pe íodo en el que la ins i ución expe i-
1 Diego Ma ínez Ba io. Mensaje del G an Maes e de la G an Logia Simbólica del Mediodía
de España a odos los Talle es de la Fede ación, a odos los masones de Andalucía. Asamblea
Regional de diciemb e de 1924 a ene o de 1925, p. 7. Ci . en Ma.D. GÓMEZ MOLLEDA, La
masone ía en la c isis española del siglo XX, op. ci ., p. 58.
2 Pa a el GOE los p oblemas que a ec aban a la sociedad española y que eque ían una decidi-
da in e ención de la masone ía pa a e i a lo que e a cali icado como "ansia de e olución"
e an, po es e o den: la cues ión polí ica, la cues ión eligiosa y la cues ión social. BOGOE, nº
119, 21-3-1902. La con icción de que únicamen e la solución del p oblema polí ico pod ía
ga an iza la de la cues ión social ue asumida po o as en idades masónicas, éase S.
CUARTERO., "El epublicanismo masónico a a és del Bole ín de P ocedimien os. Análisis
me odológico de un g ado capi ula : El Real A co". J.A. FERRER BENIMELI (coo d.),
Masone ía, e olución y eacción, ol I, p. 175.
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men ó una espec acula expansión en i ud de las nue as leyes asocia i as y
en el que, además, las clases popula es i umpie on con ue za en el escena io
polí ico y social del país bajo la in luencia de la p opaganda democ á ica y
epublicana. El c ecien e p o agonismo de es os sec o es impulsó un no able
in e és po pa e de la O den, de mane a que ya a pa i de 1871 el denomina-
do p oblema social pasó a se un ema abo dado con ecuencia en las enidas,
bole ines y p ensa masónica. No obs an e, ese in e és no ue an acusado
como pa a ab i de pa en pa las pue as de la ins i ución pues o que los
es a u os, cons i uciones y eglamen os masónicos es ipulaban una se ie de
equisi os que limi aban el acceso a los sec o es bu gueses y pequeñobu gue-
ses de la sociedad. La exigencia de que los aspi an es a la iniciación debían
sabe lee y esc ibi -condición necesa ia pa a la pa icipación en los deba es
in e nos de los alle es- y dispone de unas uen es egula es y su icien es de
ing eso pa a a on a los gas os de i ados de su a iliación y pe manencia en
las logias, limi ó ex ao dina iamen e el núme o de u u os masones p oce-
den es del mundo ob e o, y más aún, si enemos en cuen a las ele adas asas
de anal abe ismo exis en es (en 1900 el 63,8% de los españoles no sabía lee
ni esc ibi , po cen aje que en 1930 oda ía se ele aba a un 44%), que lógica-
men e enían una mayo incidencia en e los sec o es popula es. De o o lado,
la agilidad de la indus ialización española se adujo en la con igu ación de
un me cado labo al ca ac e izado po un ele ado componen e de abajo
e en ual y unos bajos ni eles sala iales, si uación que -po lo demás- ambién
e a ca ac e ís ica del sec o ag a io. Esos asgos explican la escasa p esencia
de abajado es en las logias y alle es, gen es que -en odo caso- p oceden del
a esanado u bano en posesión de una cie a o mación cul u al y que cuen an
con un empleo es able. En su mayo pa e, es as gen es no se sien en miem-
b os de la clase ob e a sino que aspi an a inclui se den o de la pequeña bu -
guesía: dependien es de come cio y esc i o io, maes os a esanos que aba-
jan po cuen a p opia o bien p opie a ios de pequeños alle es, ob e os espe-
cializados ( ipóg a os, ajus ado es, o ne os, maquinis as, ca pin e os, e o-
ia ios, gasis as...); en suma, una "a is oc acia ob e a" que desea asumi como
p opios el sis ema de alo es y las o mas de ida de la bu guesía, y que se
conside a ajena a los p oblemas y i encias del conjun o de los ob e os1.
No obs an e, se ía p ecisamen e en azón de la coyun u a polí ica abie a
po el Sexenio cuando se p odujo la p ime a en a i a de ab i un deba e
ace ca de las clases abajado as, si bien en esos momen os la cues ión se
cen aba en de e mina cuál e a su si uación económica, mo al y educa i a, la
1 C . P. SÁNCHEZ I FERRÉ, La maçone ía en la socie a ca alana del segle XX. 1900-1947.
Ba celona, 1993, p. 15.
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posible legi imidad de sus ei indicaciones y en el in e ogan e ace ca de la
necesidad o no de que la masone ía in e inie a en su a o 1. Cues iones que,
al pa ece , no ob u ie on espues a en es os momen os, aunque la e olución
de los mo imien os sociales a lo la go de los años ochen a ino a e i aliza -
las, ya que el desa ollo de o ganizaciones ideológicas ob e is as que p oponí-
an al e na i as e oluciona ias, basadas en el an agonismo esencial en e la
bu guesía y el p ole a iado y en la necesa ia emancipación del ob e o a a és
de la lucha de clases, jun o a la in ensi icación de la con lic i idad sociolabo-
al2, no podían deja de susci a una eacción inmedia a en una ins i ución que
enía como uno de sus p incipios básicos la a e nidad uni e sal. Resul a
sin omá ico en es e pun o que en íspe as de la segunda commemo ación del
1º de Mayo, en 1891, una logia mad ileña plan ease la posibilidad de que la
masone ía p es ase apoyo a los ob e os y que a comienzos del año siguien e el
GOE, lle ado po su decidida ocación in e encionis a, la p eocupación
mani es ada po di e sos alle es y conscien e de las dimensiones que comen-
zaba a adqui i el males a y la p o es a de los abajado es, en iase un cues-
iona io a odas las logias y iángulos en el que se incluía la cues ión en es os
é minos:
"Las desdichas, las desigualdades, las mise ias que la discusión de las aspi aciones del
abajo y del capi al han pues o al descubie o, ¿son consecuencia de una de ec uosa o -
ganización social o de un also concep o de la p opiedad, o son enómenos de odos los
iempos? Pues no puede desconoce se que siemp e hubo icos y pob es, po que siemp e
exis en igo osos y débiles (...) holgazanes y aplicados, y icos que abusan de su pode y
pob es que aspi an a mejo a su si uación.
Si se a a de desigualdades inna as y necesa ias a la sociedad y al modo de se de la p o-
piedad, ¿qué puede y debe hace el Es ado pa a mejo a la condición de las clases pob es,
indispu ablemen e necesi adas de mejo a? Y
Si los males isibles adican en la de ec uosa o ganización de la sociedad o de la p opie-
dad, o de ambas a la ez, ¿sob e que nue as bases debe asen a se la p opiedad y la socie-
dad del po eni ?"3.
1 En 1871 la logia Ac acia de Mad id p opuso a los he manos el deba e sob e "Mejo amien o
y emancipación de la clase ob e a", cues ión que se cen a ía en la discusión ace ca de pun os
como "¿Cuál es en la ac ualidad la posición ma e ial, mo al e in elec ual del me o abajado ?;
las mejo as que eclama ¿son a endibles?, ¿son jus as?, ¿son necesa ias?, ¿son u gen es?; ¿La
masone ía debe di ec amen e in lui en el mejo amien o de la clase ob e a? y, si debe, ¿po
qué medios pod á coope a en su ealización?".
2 En 1879 se había cons i uido el PSOE, en an o que en 1881 se eo ganizó la Sección Espa-
ñola de la Ia. In e nacional con la denominación Fede ación de T abajado es de la Región
Española (FTRE), seguida años más a de po la cons i ución de la Unión Gene al de T abaja-
do es (UGT). La década se ca ac e izó po un aumen o de la con lic i idad en odo el país,
especialmen e en e 1881-1882 y 1887-1888.
3BOGOE, ene o 1892, p. 17-19.
97
El enunciado de la p egun a, que en buena medida an icipaba la es-
pues a, mues a cla amen e la con usión y ambiguedad, incluso del sec o más
ape u is a de la masone ía española espec o a los mo imien os sociales en
es os momen os. Una ac i ud lógica dado que los masones son homb es de su
iempo, gen es que mayo i a iamen e p oceden de sec o es bu gueses y pe-
queñobu gueses y que, po consiguien e, pa icipan del uni e so men al p o-
pio de es e g upo, ca ac e izado -en e o os asgos- po el echazo a la pob e-
za como exp esión de la ausencia o negación de alo es como el abajo, el
aho o, la aus e idad, e c.y que lle aba a ca ac e iza la como una en e medad
del cue po social, con o me a la isión o ganicis a de la sociedad, an di undi-
da en es a época1. De o a pa e, el cues iona io dejaba en manos del Es ado la
a ea de mejo a la p eca ia si uación de los más des a o ecidos y, en odo
caso, ab ía el camino pa a inclui esa cues ión en el p oyec o global de ans-
o mación de la sociedad y del p opio Es ado.
Las espues as en iadas po las logias ue on sumamen e he e ogéneas y
e lejan la ca encia de una idea cla a, y menos aún de un p og ama de e-
o mas sociales, en e a la pe cepción de o as cues iones como la laicización
de la sociedad. En líneas gene ales, el g upo más nume oso se decan aba po
conside a la desigualdad como un asgo inna o, aunque en algún caso c i i-
quen la es uc u a de la p opiedad, en e a o o -más educido- que achacaba
su o igen a la injus a dis ibución de la p opiedad; pe o casi odas coinciden
en conside a que la esolución del p oblema co espondía al Es ado. Unica-
men e dos, de cla a in luencia ác a a, a i man que es el p opio Es ado el es-
ponsable de la desigualdad social, po lo que no espe an que adop e medidas
posi i as en la cues ión, y sólo una a i ma que la masone ía pod ía se un
medio adecuado pa a mejo a la si uación de los más des a o ecidos Algunas
logias apun a on, además, una se ie de medidas conc e as pa a acaba con al
si uación y que cub ían un amplio abanico, desde la enseñanza g a ui a, la
implan ación del ju ado popula has a el epa o de ie as2.
En de ini i a, y aunque las espues as coincidían en denuncia la injus i-
cia social, el egoísmo de emp esa ios y p opie a ios y en el apoyo a la causa
del ob e o, casi odas pecaban de un p o undo desconocimien o de la ealidad
1 Toda ía en 1910 el G ande O ien e de España u ilizaba es e símil pa a e e i se a la si ua-
ción de los abajado es:"El p ole a iado es, pues, una en e medad social que oca inmedia a-
men e en el paupe ismo, o, más bien, son dos g ados de la misma en e medad". "El p ole a ia-
do y la Masone ía". BOGOE, 25-4-1910, p. 9-11.
2 La espues a más adical p ocedía de la logia Hijos del T abajo nº 97, de Ba celona, elabo-
ada po Anselmo Lo enzo, y del alle La Re o ma nº 112 de La Habana, F. SANLLORENTE
BARRAGAN, "An icle icalismo, paci ismo y cues ión social en las logias del G an O ien e
Español (1890-1895)". La masone ía española y la c isis colonial del 98. Vol. II, p. 223-
236.
104
el abajo debe p oduci a odo aquel que a él se consag e en conciencia una emune a-
ción su icien e pa a a ende a sus necesidades"1.
La concepción del abajo como un de echo i enunciable eque ía el es-
ablecimien o de una elación equilib ada con espec o al capi al, pues o que
ambos e an elemen os imp escindibles pa a asegu a el desa ollo económico
y se hallaban ín imamen e inculados a la p opiedad, cuyo o igen y unda-
men o úl imo adicaba, p ecisamen e, en el abajo2. En es a misma línea,
esul a especialmen e signi ica i a la limi ación impues a a la "legalidad" (es
deci , legi imidad) del capi al y la p opiedad, cali icados de legales siemp e y
cuando ue an esul ado del abajo indi idual del homb e, en an o que e an
ilegales en el momen o en que ue an p oduc o de la acumulación y de la
explo ación del abajo de o os homb es Esa aco ación, que pe mi ía lanza
du as c í icas con a la injus a o ganización social igen e sin que ello impli-
ca a condena alguna del capi al y de la p opiedad, se hacía ex ensi a al Es a-
do, de mane a que al sub aya su legi imidad y desca ando cualquie eleidad
an ies a is a, se podían o mula se e as c í icas a su uncionamien o en cuan-
o no ac uaba como elemen o egulado de las ue zas económicas y sociales
del país y ga an e del cumplimien o de la legislación, sino como ins umen o
de coacción po pa e de los de en ado es del pode con a el conjun o de la
sociedad3.
El es ablecimien o de la paz social exigía, po an o, la es au ación del
equilib io en e capi al y abajo, o o po la exis encia de un cla o dominio
del p ime o sob e el segundo, de mane a que és e había pe dido su unción
básica como elemen o de digni icación y emancipación humana. Pa a al-
canza ese eequilib io, la masone ía conside aba necesa io omen a el aso-
ciacionismo ob e o, pe o no pa a log a una in e sión en la elación en e
capi al y abajo -como deseaban ana quis as y socialis as- sino pa a alcanza
1 El abajo masónico pe mi i ía la desapa ición de " la igno ancia, el o igen de odos los
males, la holgazane ía, causa de odos los icios, siendo sus i uidos po la ole ancia en e
odos, el ca iño a e nal, el amo al es udio y al abajo y el deseo del bien de sus semejan-
es". BOGODE, año I, 10-5-1871. Ci en ENRÍQUEZ DEL ÁRBOL, "La Masone ía española
y la polí ica. ¿Obje i os comunes?" en J.A.FERRER BENIMELI, (coo d.), Masone ía, polí i-
ca y sociedad. Za agoza, 1989, Vol. II, p.13, no a 37. BOGODE, 25-4-1910. "El p ole a iado
y la masone ía", p. 9-11.
2 "La p oducción y el abajo son las dos columnas que han de sos ene el edi icio que ene-
mos que le an a (...) Pa a pode p oduci es necesa io abaja y pa a abaja es indispensa-
ble posee o que se ga an ice la posesión de lo que de aquel modo se ob iene". Ci . en S.
CUARTERO, "El epublicanismo masónico a a és del Bole ín de P ocedimien os. Análisis
me odológico de un g ado capi ula : El Real A co", op. ci , p. 181.
3 Respues a en iada po el he mano F. Sánchez José, de la logia Ve dad 115 de Se illa, al
cues iona io en iado po la G an Asamblea Gene al del GOE. BOGOE, ma zo de 1908, p. 45-
46.
105
esa si uación de pa idad, po lo que esas asociaciones debían in eg a se den o
del o den social y económico igen es. De o o lado, la coope ación pa ecía
se el mejo an ído o con a la huelga, po lo que -si ue a necesa io- se apun ó
la con eniencia de su imposición o zosa a los abajado es pa a econduci
su acción po sendas que se de inían como más e icaces y cons uc i as:
"An es que una huelga es p e e ible ensaya una y cien eces la c eación de g upos de
coope ación ag ícola indus ial, de acue do con la ley de asociación (...) y aunque deba
hace se con eglamen os au o i a ios conse ado es pa a e i a sean des uidas po los
que no saben hace o o abajo que demole .(...) A la masone ía oca de de echo demos-
a con los hechos, de lo que es capaz pa a a i ma la paz po medio de la in eligencia y
la ac i idad"1.
No obs an e, el desa ollo y di usión de es e ipo de o ganizaciones o-
pezaba con el hecho de que sólo los sec o es ob e os en posesión de empleo
es able, así como de un sala io egula y su icien e podían su aga el pago de
las co espondien es cuo as de ing eso y pe manencia. La e idencia de esa
limi ación puede explica las ac i idades de M. Mo eno Mendoza, que in en-
ó lle a a la p ác ica los p incipios e o mis as p opios de su e másonica y de
su mili ancia epublicana en e los ob e os de la se anía gadi ana po de o e-
os más ce canos a las condiciones eales en que és os se desen ol ían. Pa a
ello necesa iamen e hubo de adap a el idea io y el discu so de la O den a las
expe iencias y al lenguaje de és os:
"El e dade o socialismo, a nues o modo de e , iene po in único y exclusi o la ele a-
ción del indi iduo a la dignidad de homb e en una es e a de acción au onóma, absolu a-
men e lib e den o del conjun o humano. Si la olun ad indi idual se supedi a a con e-
niencia de sis emas, aunque es os sis emas se denominen socialis as, la libe ad es impo-
sible, p edominando, po lo an o, el p incipio de au o idad. Una sociedad pod á se lib e,
es ableciendo la ni elación en las condiciones de ida en los indi iduos, ga an izando los
medios de subsis encias, en una palab a, sin la libe ad económica, odos los de echos del
homb e esul a án un mi o en la p ác ica"2.
El e dade o socialismo al que hace e e encia Mo eno Mendoza no es
sino el idea io masónico, cuyos p incipios básicos apa ecen cla amen e ex-
plici ados en ese ex o de o ma que pudie an se comp endidos e incluso
asumidos po los ob e os a los que di igía su p opaganda. A pa i de esa
1BOGLSRCB , nº 32, ene o de 1904, p. 11.
2 Ci . en D.CARO CANCELA, "La Fede ación de T abajado es de Andalucía. Republicanis-
mo y mo imien o ob e o a p incipios del siglo XX". Ac as IV Cong eso sob e el Andalucismo
His ó ico. Se illa, 1990, p. 294. La p opaganda de Mo eno Mendoza denunciaba de mane a
insis en e al caciquismo y a la Iglesia como emb u ecedo as de los abajado es y causa de su
apa ía polí ica. Mo eno Mendoza ue iniciado en 1897 en la logia El Pelicano nº 120 de Je ez
y más a de pasó a Amé ica nº 27 de Ub ique. A.MORALES BENITEZ, y F.SIGLER SILVE-
RA, "Manuel Mo eno Mendoza. Ac i idades sociopolí icas de un masón de Je ez.", J.A.
FERRER BENIMELI, (coo d.), Masone ía, e olución y eacción. p. 819-827
106
iden i icación, Mo eno Mendoza desplegó una in ensa ac i idad o ganizado a
basada en la acep ación del socie a ismo de esis encia, que se adujo en la
c eación de a ias sociedades con es e ca ác e y en la cons i ución de la
Fede ación Regional de Andalucía en 1900 que llegó a ag upa a más de
24.000 campesinos de las p o incias de Cádiz, Se illa y Málaga. La legi-
imación de las o ganizaciones de esis encia enía dada po su concepción
como medio pa a la emancipación mo al, económica y polí ica de la clase
ob e a:
"Signi ica a la clase ob e a, a la cual pe enecemos, haciendo que sepa ada del icio se
mo alice y se ins uya, que median e la asociación ap enda a de ende sus conculcados
de echos y que po la p ác ica cons an e de nues as leyes pu amen e demóc a as adquie-
a conciencia de sus debe es al pa que sus de echos, se haga digna de ocupa un luga
p e e en e en las hues es de la ci ilización y con ibuya con su pode osa ue za a la g an-
de ob a de la edención uni e sal."1
Así pues, la inalidad de es as sociedades ob e as consis ía en la p ác ica
de la solida idad, en la di usión de la ins ucción y de los alo es democ á-
icos en e sus miemb os, has a el pun o de con igu a se como cen os de
o mación in eg al, una especie -si se me pe mi e la exp esión- de logias
adap adas a las i encias y aspi aciones de los abajado es. De hecho, no se
conciben como ins umen os ei indica i os, aunque -na u almen e- no se
desca aba la demanda de mejo as conc e as, pe o siemp e po medio del
ecu so a los cauces legales y con o me a los p incipios de p udencia, an-
sigencia y g adualismo. Sin emba go y pese al en usiasmo inicial, an o la
ede ación como la mayo pa e de las o ganizaciones adhe idas en a on en
c isis a pa i de 1902, p obablemen e a causa de con lic os in e nos, y des-
apa ecie on a lo la go del año siguien e. La apues a de Mo eno Mendoza, que
había pues o de mani ies o las posibilidades de una adap ación del idea io
masónico a los abajado es se saldó con un acaso, lo que puede explica
que no ol ie an a in en a se p oyec os simila es, pese a que los masones e an
conscien es de la eno me impo ancia de la cap ación del mundo ob e o:
"debido a causas igno adas nues a augus a ins i ución no ha enido el debido a aigo en-
e los elemen os ob e os. el p ole a iado más que o o es ado de la sociedad iene absolu-
a necesidad de ing esa , sino que e se jugue e de cua o je ezuelos explo ado es, en la
augus a o den masónica. el po eni de la masone ía es á en sus manos"2
1 Ci . en D.CARO CANCELA, "La Fede ación de T abajado es de Andalucía. Republicanis-
mo y mo imien o ob e o a p incipios del siglo XX". Ac as IV Cong eso sob e el Andalucismo
His ó ico, p. 297.
2BOGLSRCB, nº 58, julio de 1907, p. 6.
107
Hab ía que espe a has a los comienzos de la segunda década del siglo
pa a que, sin enuncia a las modalidades de in e ención basadas en la bene-
icencia, la educación y el coope a i ismo, la masone ía e oma a un papel
más decidido en el p oblema social. No se a aba de una es a egia no edosa,
pues o que la inco po ación de los ob e os a las logias y alle es ya había sido
p opues a en an e io es ocasiones, pe o en es os momen os la inicia i a u o
esul ados p ác icos al se acep ada po el G an O ien e Español, cuya asam-
blea nacional ap obó la c eación de logias especiales pa a ob e os a mediados
de 1910. Es a inicia i a, que no dejaba de se pa adójica pues o que con ade-
cía los pos ulados de uni e salidad y a e nidad de la O den, p e endía la
cons i ución de logias o madas po ob e os con la inalidad de "inculca en
ellos las ideas sociales suscep ibles de p opo ciona a la sociedad p o ana los
medios de e i a en el más b e e plazo posible la eno me lucha hoy en ablada
en e el abajado y el capi alis a"1.
La c eación de esas logias ob e as se p odujo, pues, en un con ex o muy
conc e o y puede conside a se como la espues a de la O den an e la c isis
polí ica del égimen y an e la c ecien e adicalización de las elaciones labo-
ales. Ya a pa i de mediados de 1908 y as un p olongado pe íodo de e-
oceso, se había iniciado un p oceso de eac i ación del sindicalismo, cuyos
mejo es exponen es adica on en el no able inc emen o de a iliación a la UGT
y la undación de Solida idad Ob e a de Ba celona que, dos años más a de,
se con e i ía en o ganización de ámbi o nacional bajo las siglas CNT. Po su
pa e, an e la e i alización del asociacionismo ob e o, que ue acompañada
po una in ensi icación de la p ác ica huelguís ica, los emp esa ios y pa onos
eacciona on c eando sus p opias asociaciones, los sindica os de de ensa
pa onal2, de modo que los con lic os labo ales adqui ie on una nue a dimen-
sión, al plan ea se no ya en e un pa ono y sus ob e os, sino en e asociacio-
nes an agónicas y adicalmen e en en adas.
El en a ecimien o del clima polí ico y social explica que los masones,
mo idos po la cons a ación de la ine icacia del égimen polí ico y de la al a
de conciencia de Es ado de sus di igen es -a la que conside aban e dade a
causa del p oblema social- y en la con icción de que el idea io de la O den
cons i uía un ins umen o óp imo pa a la paci icación de las elaciones en e
abajo y capi al, c eye an llegado el momen o de in e eni de o ma más
ac i a an o en lo que se e e ía a la egene ación del sis ema polí ico como en
1BOGOE, 28 de julio de 1910, p. 116.
2 El asociacionismo pa onal e a an e io a es os momen os, pe o ue a comienzos de la
segunda década del siglo cuando se gene alizó a odo el país con una o ien ación cla amen e
de ensi a en e a las ei indicaciones ob e as.
108
lo ela i o al man enimien o del amenazado equilib io social. Respec o a la
p ime a cues ión, esul a muy signi ica i a la in ensi icación de las c í icas a
los polí icos del u no en los bole ines del GOE así como el hecho de que a
pa i de inales de 1909, y en el clima de mo ilización gene al con a el
gobie no Mau a as los sucesos de la Semana T ágica de Ba celona, algunos
masones pa icipa an ac i amen e, y no a í ulo indi idual sino como ep e-
sen an es de sus espec i as logias, en los nume osos ac os de p o es a eali-
zados po las o ganizaciones epublicanas, en conjunción con los socialis as, y
en los que ambién pa icipa on un núme o conside able de asociaciones
ob e as1.
Pa a alcanza el segundo obje i o, que puede se conside ado comple-
men a io al an e io , su gie on las logias ob e as a las que se con ia on dos a-
eas undamen ales: la o mación de esa nue a cul u a ob e a con o me al
p oyec o educa i o y mode nizado de la O den y, en segundo luga , el apa -
amien o de los ob e os y de sus o ganizaciones del idea io y es a egias socia-
lis as y ana quis as. No obs an e, hay que sub aya que la masone ía, como
ins i ución, no p e endía asumi una in luencia di ec a sob e el ob e ismo
o ganizado, al como se puso de mani ies o al sub aya la necesidad de que
los abajado es esol ie an sus p oblemas po su p opio es ue zo de mane a
que, en odo caso, pod ía habla se de una in luencia más su il e indi ec a2.
Sin emba go, esas logias es aban llamadas a ene una e íme a ida po -
que, en e o as azones, no cons i uían una espues a e icaz a las demandas
eales de los abajado es: la consecución de mejo as conc e as en sus condi-
ciones de ida. La masone ía, sin emba go, no ue conscien e de las e dade-
as causas de su acaso, que ue on a ibuidas a la igno ancia y al a de capa-
ci ación "espi i ual" del pueblo3, a gumen ación que -po o a pa e- e a u ili-
1 Véase L. ÁLVAREZ REY, "La masone ía en Se illa. En e el comp omiso y la mili ancia
polí ica (1900-1936)" en Masone ía, e olución y eacción, p. 227-262.
2"Tienen los ob e os azón en se descon iados y eme osos, y habe pe dido la e en an o
his ión que les p e endía di igi , p ome iéndoles la ie a de p omisión, mien as incau os,
dejaban en las cajas de esis encia aho os que hubie an apagado el hamb e a sus hijos. El
p ole a iado, hay que deci lo, halla ía en la masone ía cie a ins ucción de que hoy adolece y
su azón se i ía obus eciendo y ensanchando en conocimien o, u o de discusiones cla as y
desapasionadas. Además se despoja ía de ese apego cle ical que, po de ec o de nues as
enseñanzas, aún sien e" BOGLSRCB, nº 58, julio 1907, p. 7; "El in e és que debemos conse-
gui , encaminado a educa a la clase ob e a pa a des e a en ella los p ejuicios en que hoy
i e y sus ae la del ambien e poco sano en que se halla, que, po egla gene al, le inspi a sus
ac os y decisiones". BOGOE, 28 de julio de 1910, p. 117. Ibid., no iemb e 1912, p. 219.
3 A pa i de 1912 se o ganiza on es de es as logias (dos en Se illa y o a en Tánge ) cuyos
miemb os es aban exen os del pago de los de echos de iniciación y un descuen o del 50% en
la adquisición de ma e ial masónico. La misma na u aleza de es as logias, simples alle es de
iniciación, exigía que cuando los nue os he manos se hallasen en condiciones de se ecibidos
como maes os masones, debían ing esa en la logia que los había adop ado. Todas ellas
109
zada en si uaciones simila es po socialis as y ana quis as pa a jus i ica la
escasa simpa ía y apoyo que encon aban sus p opues as en e los abajado-
es.
Simul áneamen e a la p opues a de c eación de es as logias, la sec e a ía
gene al del GOE p es ó una especial a ención a la cues ión ag a ia, p oba-
blemen e bajo la in luencia de la li e a u a " e o mis a" publicada has a en-
onces. En sín esis, los plan eamien os de es a co ien e de endían la nece-
sidad de mode niza la ag icul u a española eliminando los obs áculos de i-
ados de la eno me concen ación de la p opiedad de la ie a, del la i undio,
con e ido en el símbolo del a aso ag a io debido a su al a de acionalidad y
ca ác e an isocial, de mane a que se hacía ecae sob e el g upo de los g an-
des p opie a ios buena pa e de la esponsabilidad de la p eca ia si uación de
la ag icul u a po su compo amien o absen is a o ine icien e. La solución,
necesa iamen e, pasaba po un cambio en la es uc u a de la p opiedad de la
ie a -que co espondía ealiza al Es ado a a és de una e o ma ag a ia-
que pe mi ie a educi el pode de los g andes e a enien es, posibili a a la
c eación de una amplia capa de pequeños y medianos campesinos y, po
an o, un inc emen o de la p oduc i idad y de la es abilidad social.
Con o me a es a o ien ación, ya en 1910 el Bole ín del GOE incluyó en
sus páginas un ex o en el que, basándose en el p incipio de u ilidad social de
la p opiedad, decla aba la necesidad de que el es ado ga an iza a el dis u e de
ese de echo a odos los indi iduos:
"Todos los es udios, odos los es ue zos del homb e de Es ado, deben ende a aumen a
el núme o de p opie a ios y hace de modo que odo ciudadano llegue a se , y si es posi-
ble, nazca p opie a io. La polí ica lo exige an o como la humanidad, y la sociedad no es-
a á en su es ado no mal mien as una po ción de sus miemb os su an mo al y ísica-
men e y sea imposible amino a sus padecimien os y p opo ciona les el emedio"1.
Así pues, siguiendo las indicaciones de la G an Sec e a ía Gene al del
GOE pa a que en el año masónico 1915-1916 las logias abo da an, en e
o os emas, el es udio de "La p opiedad de la ie a. Medio de ans o ma la
pa a hace p oduci los e enos incul os", di e sos alle es elabo a on una
se ie de p opues as que secundaban los plan eamien os de esa co ien e e-
o mis a ya ci ada, en e las que se incluían la en ega a las asociaciones ob e-
as de las ie as en pode del Es ado y la exp opiación de las ie as incul as
du an e de e minado núme o de años po sus p opie a ios, con el in de es a-
desapa ecie on en 1915. C . GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, "La masone ía an e la cues ión
social" en A. BRAOJOS GARRIDO (coo d.), Masone ía, p ensa y opinión pública. Se illa,
1997, p.80-83; BOGOE, julio 1915, p. 107.
1BOGOE, ene o de 1910. "El p ole a iado y la masone ía" (Dicciona io Enciclopédico de la
Masone ía), p. 9-11.
110
blece en ellas colonias ag ícolas1. Es as medidas, idén icas a las plan eadas
po los egionalis as andaluces, encabezados po Blas In an e y Pascual Ca-
ión, y po los epublicanos, e incluso a las exigidas po ana quis as y socia-
lis as2, apa ecían indisolublemen e unidas a la e o ma del sis ema y de las
p ác icas polí icas igen es, pues o que la g an p opiedad apa ecía indisolu-
blemen e inculada al caciquismo:
"Di e sos aspec os iene en es a egion el p oblema ag a io, pe o en e ellos el la i undio
es sin duda el más g a e. G andes ex ensiones de e eno hay en es a p o incia en las
cuales no pene a el a ado. Co os ce ados a la p oducción y al abajo, sólo si en de so-
laz y espa cimien o a los pode osos, que ma an el edio en el spo de la caza.
Los pueblos ag ícolas andaluces es án di ididos en dos cas as que se odian mu uamen e:
explo ado es y explo ados. Ra a es la o ganización p ole a ia de de ensa que no iene que
sucumbi bajo la p esión del más bocho noso de los caciquismos, que iene po ins u-
men o a la Gua dia ci il. Po ello pod ía a i ma se que el p oblema del ob e o ag ícola en
Andalucía no puede halla más solución que la desapa ición de ese caciquismo"3.
Los pasos dados po el GOE a pa i de 1915 espondían a la si uación
de ano malidad p o ocada po la P ime a Gue a Mundial, de mane a que las
p ime as e idencias sob e el impac o de la con ienda en la economía es-
pañola4 o alecie on la posición de los sec o es pa ida ios de in e eni en la
sociedad, an o en el ámbi o polí ico como en el social, concebidos en odo
momen o como las dos ca as de una misma moneda. Po lo an o, las inicia i-
as adop adas en elación a conoce y palia la p eca ia si uación de los aba-
jado es, agudizada en es os años po el inc emen o de las ci as de pa o, el
es ancamien o sala ial y po un g a e p oceso in laciona io, siemp e apa ecie-
1 P opues as de las logias Hispanoame icana de Mad id y Vi ud de Málaga. BOGOE, julio
1915, p. 115 y ab il de 1917, p. 114-118. Así pues, el deba e sob e el p oblema de la ie a,
que se ía e omado en 1928, no cons i uía una so p enden e inno ación, esul ado de la in-
luencia de algunos masones mad ileños como a i ma Gómez Molleda (p. 139), sino que enía
a inse a se en una co ien e an e io y como pa e in eg an e del p oblema social.
2 Cabe des aca que jun o a la posición maximalis a de ana quis as y socialis as, esg imida en
mí ines y con e encias, coexis ían o mulaciones posibilis as pa a emedia p oblemas conc e-
os e inmedia os, especialmen e el pa o campesino. C . A. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, "La
cons ucción de un mi o: el T ienio Bolche ique en Andalucía" en I Jo nadas sob e los
mo imien os sociales en Andalucía. G anada, 1997 (en p ensa).
3 ANS. Leg. 443-A. Memo ia de la logia Isis y Osi is de Se illa al ema "P oblema Ag a ios
y ob e os que en la ac ualidad p eocupan al país".
4 El es udio más comple o sob e las consecuencias de la gue a sigue siendo la ob a de S.
ROLDÁN y J.L. GARCÍA DELGADO (con la colabo ación de J. MUÑOZ), La o mación de
la sociedad capi alis a en España (1914-1920). Mad id, 1973, 2 Vols. Además,
J.MALUQUER DE MOTES, "De la c isis colonial a la Gue a Eu opea. Vein e años de
economía española" en J. NADAL, J., A. CARRERAS y C. SUDRIA (comps.) La economía
española du an e el siglo XX: una pe spec i a his ó ica. Ba celona, 1987, p. 62-104; J.
PALAFOX, A aso económico y democ acia. La Segunda República y la economía española,
1892-1936. Ba celona, 1991, especialmen e p. 71-121.
111
on unidas a las c í icas al gobie no y a la necesidad de e o ma el sis ema
polí ico1.
Como es sabido, el inal de la con ienda no hizo sino ag a a la ensión
social en que i ía el país: el espec acula inc emen o de la a iliación a los
sindica os de clase, la p oli e ación de huelgas, la comisión de a en ados
e o is as en di e sas ciudades y el inicio de una e dade a gue a en e pis-
ole os cene is as y de los sindica os lib es en las calles de Ba celona, sus-
ci a on la c eencia de que España se hallaba en un es ado ancamen e p e-
e oluciona io. Al igual que en o os pe íodos de aguda con lic i idad, la
masone ía se p onunció abie amen e a a o de las pe iciones ob e as, pe o
desde luego echazó las ác icas maximalis as u ilizadas pa a consegui las,
an o po que agudizaban la pola ización social e ideológica ya exis en e y, po
an o, suponían un pelig o pa a el p oyec o de cons ucción de una sociedad
democ á ica, como po el hecho de que el país no es aba p epa ado pa a
asumi cambios adicales2. Así pues, en e al e oluciona ismo inmedia is a
de los di igen es y mili an es de la CNT, abogaban po una ác ica g adualis a
y pací ica en el desa ollo del mo imien o huelguís ico, al iempo que ecla-
maban la u gen e necesidad de pone en ma cha un amplio p og ama de
e o mas sociales, opinión que lle ó al G an Maes e del GOE a anuncia , ya
en 1920, la i me decisión de la O den de apoya el es ablecimien o de un
nue o gobie no que abo da a ese plan.
A es as al u as, po an o, la posición de la masone ía espec o a la cues-
ión social seguía inal e ada en cuan o a econoce la legi imidad de las ei-
indicaciones ob e as y en la esponsabilidad del Es ado a la ho a de es a-
blece un nue o ma co pa a la egulación de las elaciones labo ales y, en
1 En es e sen ido, la asamblea gene al celeb ada en 1916 ap obó po unanimidad una p oposi-
ción pa a inicia un p oceso de con e gencia de las izquie das sob e la base de la común
de ensa de "la ole ancia eligiosa, de la libe ad polí ica y de la jus icia social". Igualmen e el
G an Consejo de la O den del GOE en ió un cues iona io a las logias y alle es pa a que
emi ie an in o mes en los que debían inclui se no icias sob e la si uación económica, el
p oblema ag a io y ob e o y las ac i idades de los "pa idos popula es y democ á icos y de las
en idades de ca ác e democ á ico pa a de ende a los op imidos y con a es a las demasías
de la Iglesia y del Gobie no" BOGOE, ab il de 1917, p. 50-51. Sob e la ayec o ia de la
masone ía en el ámbi o polí ico, éase Ma.D. GÓMEZ MOLLEDA, La masone ía en la c isis
española del siglo XX.
2 "Nadie puede duda de la jus icia que la e en el ondo y has a en el medio y en la supe icie
de las ac uales ei indicaciones sociales, pe o en iendo que el p ocedimien o seguido aho a
pa a da le solución (...) iene que he i la sensibilidad humana, has a el pun o de ex ae odios
enconados y du ables sob e nues os ideales de libe ad, igualdad y a e nidad. No me asus a
ningún a ance social po muy a e ido que sea; he i ido, i o y i i é de mi abajo, pe o no
c eo que es emos pa a implan a inmedia amen e las g andes e o mas económicas y polí icas
que bullen en el ce eb o de algunos sindicalis as". In o me de Albe o de Le a al G an Consejo
del GOE en ene o de 1920. Ci . en Ma.D. GÓMEZ MOLLEDA, La masone ía en la c isis
española del siglo XX, p. 89.
112
gene al, pa a la esolución del g a e p oblema social. Todo lo más, y si-
guiendo la línea adop ada en an e io es coyun u as, en 1921 nue amen e la
asamblea del GOE aco dó el es ablecimien o de iángulos ob e os en las
logias ins aladas en odo el país; no obs an e, la na u aleza y obje i os dados a
es os iángulos p esen an algunos elemen os no edosos, pues o que no se
a aba de consegui la iniciación de los ob e os. Po el con a io, esos iángu-
los es a ían in eg ados po abajado es manuales " que posean, po lo menos
el g ado 3º" con la inalidad inmedia a de log a la "adquisición" de los "más
in eligen es, mo ales y e dade amen e especializados en su o icio". Una ez
cons i uidos, pasa ían cons i ui se en "comisiones especiales en el es udio de
las cues iones ob e as y p opond án a su alle los medios que haya de adop a
pa a in lui en las cues iones que su jan en la lucha en e capi al y abajo1; en
suma, el abajo de p opaganda y cap ación de los abajado es e a con iada a
los masones de clase ob e a, p obablemen e en la espe anza de que su común
p ocedencia social acili a a la asunción del idea io masónico.
No obs an e, po es as mismas echas algunas logias comenza on a plan-
ea la necesidad de una in e ención más di ec a, encaminada no ya a la in-
culcación de nue os alo es y p ocedimien os a los abajado es y sus aso-
ciaciones sino di ec amen e a asumi la in luencia y di ección sob e el ob e-
ismo o ganizado2. La más a anzada y comple a de esas p opues as ue la
elabo ada po la logia Fe y Democ acia nº 384 de Se illa, muy posiblemen e
debido a una se ie de asgos que ca ac e izaban a buena pa e de sus miem-
b os, ya que no sólo e an masones sino, además, epublicanos, abajado es
especializados y algunos de ellos con aban con una amplia expe iencia socie-
a ia ya que habían desempeñado ca gos di ec i os en sus espec i as asocia-
ciones de o icio, pues os en los que asumie on posiciones cla amen e mode-
adas en e a la c ecien e adicalización expe imen ada a pa i de 1918 po
los sindica os se illanos bajo in luencia y di ección ana cosindicalis a e,
incluso, po sus p opios compañe os3.
1BOGOE, julio 1921, p. 130-131.
2 Ya en 1920 La logia Cons an e Alona de Alican e de endió an e la G an Asamblea que la
masone ía debía "in e eni ac i amen e en los con ulsos es e o es sociales de ac ualidad;
debe ma ca o ien aciones, azando de o e os y guiando a esa igna a p ole, que clama
abiosa con a esos desalmados que (...) p e enden educi al pueblo al más il de los se ilis-
mos, a la más denig an e condición de escla i ud y asallaje" Bole ín del GOE, julio de 1920,
p. 102.
3 De los 18 componen es de su cuad o di ec i o, 14 e an abajado es, en e los que puede
ci a se a Manuel Ga cía Acos a, maquinis a y p esiden e de la sociedad "La Unión Eléc ica"
( an ia ios y elec icis as) en 1917-1918 y que al año siguien e se io o zado a dimi i ,
desbo dado po el adicalismo de los asociados. Véase A.GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, U opía
y ealidad. Ana quismo, ana cosindicalismo y o ganizaciones ob e as. Se illa, 1900-1923,
Se illa, 1996; A. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ y L. ÁLVAREZ REY, "Es a egias y ac i udes
113
El ex o, p esen ado a la G an Asamblea celeb ada en 1922, exponía las
unes as consecuencias que la o ien ación y ác icas de lucha ana cosindica-
lis as habían aca eado a los abajado es y sus o ganizaciones pa a, a con i-
nuación, eclama la esuel a in e ención de la masone ía, que debía asumi
la di ección sob e las asociaciones ob e as pa a econduci sus elaciones con
emp esa ios y pa onos po la senda de la a monía:
"Es ando odos de acue do en la necesidad de la In e ención en la di eccion de las clases
abajado as pa a su mejo o ganización en is a de los epe idos acasos su idos po
ella, con las deplo ables consecuencias de p isiones, depo aciones y ex añamien os, con
pé dida de los bene icios que muchos ob e os dis u aban y hoy deplo an po que los más
su idos e an ajenos o, más bien dicho, con a ios a ellos; hoy, que la paz o apa en e paz,
nos deja e lexiona sob e el pasado a los homb es que amamos la Libe ad y no el libe -
inaje, que emos la Igualdad den o de la sabidu ía y p oclamamos la a e nidad pa a
uni al Capi al con el T abajo, pa a que sea una pode osa ue za que nos haga goza la
e dade a salud y de es e modo conse a la Belleza de nues os p incipios masónicos."1
Aho a bien, y dado que muy p obablemen e, una in e ención di ec a
pod ía p o oca el echazo de los abajado es, la logia op aba po una ác ica
de in il ación indi ec a, de modo que p oponía el ing eso en las sociedades
ob e as de masones que has a en onces no hubie an des acado como di i-
gen es ob e os ni como ales masones pa a que p opaga an los p incipios y
ác icas "que más nos con engan a las clases abajado as, con a eglo al
espí i u y la Ley que in o man nues a augus a O den". De cualquie o ma, y
pa a e i a posibles des iaciones, ambién se es ipulaba que en la p ác ica, los
nue os mé odos de acción se ían discu idos y elabo ados en el seno de la
logia po los he manos que u ie an expe iencia socie a ia y, más conc e a-
men e, po aquellos que hubie an desempeñado pues os di ec i os en años
an e io es.
En el mismo esc i o, Fe y Democ acia comple aba su p opues a con
o a modalidad in e encionis a más su il, que consis i ía en la cap ación
masónica de los elemen os "más sanos" del ob e ismo, con obje o de incul-
ca les los p incipios másonicos pa a luego po encia el acceso a la p esidencia
de sus espec i as sociedades de o icio de aquellos que la p opia logia es ima-
se más capaci ados. Pa a pone en p ác ica el p oyec o, se solici aba del GOE
que u ilizase sus in luencias pa a p opo ciona a dichos elemen os ocupacio-
nes compa ibles con su u u a misión como di igen es ob e os. En de ini i a,
Fe y Democ acia p oponía un plan de ac uación comple o pa a que la maso-
de la masone ía se illana an e los mo imien os sociales (1912-1923)". J.A. FERRER BENI-
MELI (coo d.), La Masone ía española en e Eu opa y Amé ica. ol I., Za agoza, 1995, p.
145-162.
1 AHNS. Masone ía, Leg. 441-A.