Percepción categorial y productividad como características de la conducta verbal: un análisis crítico desde el punto de vista del control discriminativo múltiple
Abstract
Aunque muchas de las funciones del lenguaje humano aparecen también en la conducta de organismos no humanos, las características de percepción categorial y productividad son aún consideradas específicas del ámbito linguístico o, al menos, específicas de la conducta humana. En este trabajo se presentan algunos resultados experimentales procedentes de la literatura y obtenidos con diferentes especies como ejemplos de percepción categorial y de productividad. Tales resultados pueden ser analizados desde el punto de vista de la psicología del aprendizaje, mediante la aplicación del principio de control discriminativo múltiple. Esto sugiere la existencia de mecanismos comunes entre la conducta verbal y no verbal presentes en distintas especies.
Full text
Revista Latinoamericana de Psicología 2004, volumen 36, N° 1, 59-72 , PERCEPCION CATEGORIAL V PRODUCTIVIDAD , COMO CARACTERISTICAS DE LA CONDUCTA VERBAL: , , UN ANALlSIS CRITICO DESDE ELPUNTO DE VISTA , DEL CONTROL DISCRIMINATIVO MULTIPLE MARíA F. ARIAS HOLGADO* FRANCISCO FERNÁNDEZ SERRA SANTIAGO BENJUMEA RODRÍGUEZ y ALEJANDRO HERRERA LIRA Universidad de Sevilla, España Continúa '.. * Correspondencia: MARIAFRANCISCA ARIAs HOLGADO, Departamento de Psicología Experimental, Facultad de Psicología, Universidad de Sevilla, CI Camilo José Celas S/N, 41018 - Sevilla, España. E-mail: [email protected]
60 ARIAS, FERNÁNDEZ, BENJUMEA y HERRERA Continuación - INTRODUCCIÓN Todos los psicólogos con independencia de su adscripción teórica comparten la idea de que la presencia del lenguaje permite a los humanos manifestar comportamientos extraordinariamente novedosos y creativos, únicos en nuestra especie, tales como la literatura, el arte, la conducta científica, etc. En lo que no todos los psicólogos están de acuerdo es en si el lenguaje supone un salto cualitativo en la evolución de las especies o si, por el contrario, siguiendo la noción de gradualismo y conservadurismo evolutivo -en la línea de Darwin (1859) y Thorndike (1911)-, es posible identificar mecanismos comunes entre la conducta humana verbal y no verbal e, incluso, entre la conducta verbal y el comportamiento de otras especies. En el devenir histórico de la disciplina, los psicólogos del aprendizaje y, en particular, los analistas de la conducta, han estado en el centro de diversos enfrentamientos en los que se han confrontado concepciones nativistas y ambientalistas acerca del comportamiento. Una de las polémicas más relevantes y conocidas, con especiales repercusiones en el debate acerca de la continuidad / especificidad del lenguaje, fue la protagonizada por Chomsky (1959) y los defensores de los planteamientos de Skinner (1957). Enlas posiciones extremas de dicha polémica podemos encontrar, por un lado, aquellos que seapoyan en los aspectos creativos (o productivos) y estructurales de la conducta verbal (representados por la gramática) para concluir que se trata de una clase de comportamiento completamente diferente al resto de conductas en las que el lenguaje no está implicado (por ejemplo, Chomsky, 1959, 1988; Lenneberg, 1967; PiatelliPalmarini, 1989). Tal planteamiento lleva a una doble conclusión: a) el lenguaje humano no es producto de la selección natural y/o, b) no se puede explicar mediante los mismos mecanismos que el resto de la conducta no verbal humana y la animal (por ejemplo, mediante el mecanismo de selección por reforzamiento). En el otro extremo de dicha polémica se hallan los investigadores que han centrado su atención más en las relaciones funcionales entre conductamedio que en la topografía u organización estructural de la conducta en general y de la conducta verbal en particular. Desde tal posición, representada por Skinner (1957) y la tradición del análisis de la conducta, al plantear un análisis de la conducta verbal en términos de selección por las consecuencias, teóricamente resulta más plausible la defensa de la idea de continuidad entre especies en relación con la conducta verbal (ver, por ejemplo, Catania, 1991, 1994; Holland, 1992; Skinner, 1986). Sin embargo, los apoyos empíricos que desde esta tradición se han producido al respecto son escasos y controvertidos: las discusiones acerca de la generalidad entre especies de fenómenos estrechamente relacionados con la conducta verbal como la formación de clases de equivalencia (véase Sidman, 1994, para una revisión) o la conducta gobernada por reglas (véase Hayes, 1989, para una revisión) constituyen una buena muestra de ello. No obstante, el curso de las investigaciones en tomo al lenguaje ha propiciado que las posiciones encontradas acabadas de señalar hayan perdido parte de su radicalismo inicial y parece haberse producido una confluencia de objetivos de investigación, aunque explícitamente no se haya perseguido tal acercamiento. Así, por ejemplo, aunque centrados primordialmente en aspectos
PERCEPCIÓN CATEGORIAL Y PRODUCTIVIDAD COMO CARACIERÍSTICAS DE LA CONDUCTA VERBAL 61 morfológicos y estructurales, MacNeilage (1998), Pinker (1994) y Pinker y Bloom (1990), han efectuando un análisis del lenguaje como parte de la evolución humana, llegando a considerarlo fruto de la selección natural. Por otro lado, en las últimas décadas, los analistas de la conducta han prestado una mayor atención a los aspectos estructurales de la conducta verbal (Catania, 1980, 1998; Catania y Cerutti, 1986; Donahoe y Palmer, 1994), así como a los mecanismos biológicos supuestamente responsables de su especificidad (Donahoe, 1991, 1997; Donahoe y Palmer, 1994; Holland, 1992). Yen esta historia de encuentros y desencuentro s no han de perderse de vista los hallazgos acaecidos en el ámbito de la psicología comparada que han aportado al debate numerosas evidencias empíricas respecto a la continuidad evolutiva de ciertos aspectos, tanto funcionales como estructurales, del lenguaje (para revisiones ver, por ejemplo, Kako, 1999; Krasnegor, Rumbaugh, Schiefelbusch y Studdert-Kennedy, 1991; Roitblat, Herman y Nachtigal, 1993). En este contexto, resultan especialmente relevantes las investigaciones llevadas a cabo en las últimas décadas con primates (SavageRumbaugh et al., 1993), con mamíferos marinos (Gisiner y Schusterman, 1993; Herman, 1987; Schusterman y Gisiner, 1988; Schusterman y Krieger, 1984) o con aves capaces de emitir vocalizaciones (Manabe, Kawashima y Staddon, 1995; Manabe, Staddon y Cleaveland, 1997; Pepperberg, 1987, 1988, 1990). Sin embargo, aunque los estudios comparados acabados de referir han puesto de manifiesto que muchas de las funciones y características del lenguaje humano son compartidas por otras especies, estos resultados siguen siendo bastante cuestionados en el ámbito de la psicolingüística. Concretamente, la percepción categorial del habla y la productividad Ocreatividad constituyen dos de las características del lenguaje sobre las que se ha basado la defensa de la especificidad humana de la conducta verbal (para revisiones, ver por ejemplo, Aitchison, 1988; Belinchón, Igoa y Riviere, 1994; Harnard, 1987a;Lenneberg, 1967;Lieberman, 1991; Trout, 2001). En este trabajo se intenta mostrar evidencia empírica acerca de la existencia de similitudes conductuales a lo largo de una amplia variedad de especies respecto a los fenómenos de percepción categorial y productividad. Para ello, se referirán un conjunto de resultados experimentales, procedentes de la l~ratura psicolíngüística, del análisis de la conducta y de la psicología comparada, cuyo denominador común será el hecho de poder ser interpretados a partir de un mismo principio explicativo. Dicho principio, procedente de la investigación sobre psicología del aprendizaje en el ámbito del análisis de la conducta, es el de control discriminativo múltiple (de él nos ocuparemos en el siguiente apartado). La estrategia seguida en el presente trabajo consiste en un ejercicio de extrapolación con el que sepersigue labúsqueda de homologías conductuales en animales de comportamientos humanos complejos. Así, consideraremos que dos (o más) clases de conductas diferentes son homólogas cuando se demuestre que están controladas por el mismo proceso, a pesar de sus diferencias morfológicas (Lattal, 1998). Tal estrategia, inicialmente defendida y utilizada por Thorndike (1911), en caso de arrojar evidencias de homologías conductuales entre distintas especies (respecto a los fenómenos de percepción categorial y de productividad, en nuestro caso), nos permitirá plantear una explicación de las diferencias constatadas en distintas especies en términos cuantitativos (fisiológicos, sensoriales, motores o motivacionales), frente a la defensa de saltos cualitativos en la evolución de las especies (presencia/ausencia del fenómeno estudiado). CONTROL DISCRIMINA TIVO MúLTIPLE Cuando un sujeto se enfrenta por primera vez a la ocurrencia simultánea de dos o más estímulos discriminativos previamente entrenados por separado (como en una prueba de sumación) o a la aparición de un estímulo intermedio entre otros dos (como en una prueba de generalización), la conducta controlada por cada discriminativo elemental tiende a ocurrir en esa nueva situación estimular. A este fenómeno se le conoce como control
62 ARIAS, FERNÁNDEZ, BENJUMEA Y HERRERA discriminativo múltiple (Bickel y Etzel, 1985; Catania, 1980; Catania y Cerutti, 1986; Epstein, 1985a, 1990). Demostraciones experimentales del control discriminativo múltiple han puesto de manifiesto la obtención de dos posibles resultados, en función de que las respuestas implicadas puedan emitirse al mismo tiempo (como ocurre, por ejemplo, en el caso de una paloma entre picar y aletear) o que la emisión de una respuesta impida la presentación simultánea de otra (por ejemplo, picar a tasa alta y a tasa baja). Así, cuando las respuestas implicadas son incompatibles entre sí, el resultado consistirá en la aparición de cada una esas respuestas en una alternancia brusca; por el contrario, cuando las respuestas controladas por cada discriminativo por separado son compatibles, ante la presentación simultánea de los respectivos estímulos, se producirá una nueva conducta fruto de la emisión combinada y simultánea de las respuestas por ellos controladas. La lógica del control discriminativo múltiple ha sido utilizada para dar cuenta de la aparición de conductas novedosas y creativas, tanto desde un punto de vista teórico como experimental. Dicho fenómeno, por ejemplo, puede reconocerse en el proceso de transferencia compuesta postulado por Staddon y Sirnmelhag (1971) como uno de los principios de variación responsables de la aparición de nuevas conductas. Igualmente, en el contexto de la simulación y síntesis experimental con animales de conductas humanas novedosas y complejas (resolución de problemas, creatividad y conducta verbal), el control discriminativo múltiple ha sido propuesto como explicación plausible de los aspectos del comportamiento humano complejo bajo estudio (Arias, 1999; Benjumea y Arias, 1993; Catania y Cerutti, 1986; Epstein, 1985a, 1990; Lubinski y Thompson, 1993). En los trabajos acabados de mencionar los autores manejan las condiciones y variables experimentales de manera que, ante la presentación de una nueva situación estimular fruto de la combinación de estímulos discriminativos establecidos con anterioridad, se obtiene una nueva conducta formada por "viejas" respuestas establecidas previamente por separado. En la Tabla 1 aparecen de manera esquematizada el procedimiento de entrenamiento, la situación de prueba y los posibles resultados obtenidos a partir de la lógica del principio de control discriminativo múltiple acabada de describir. TABLA 1 Procedimiento de entrenamiento, prueba y resultados en una situación de control discriminativo múltiple Entrenamiento Prueba Resultados Ejemplos: AX->RI BY->R2 Sumación: AX+BY Ó 1. Si Rl Y R2 son incompatibles -> RI/R2 Bickel y Etzel (1985) Epstein (1985a, 1985b, 1990) Benjumea y Arias (1993) Catania (1980) Catania y Cerutti (1986) Generalización: 2. Si Rl Y R2 son AYIBX compatibles-> RI+R2 AX,BY: EE.dd. PERCEPCIÓN CATEGORIAL Una de las áreas de investigación de la psicología del lenguaje que ha acaparado una mayor atención ha sido la percepción del habla. Su objetivo de investigación consiste en determinar cuáles son los mecanismos sensoriales, cognitivos y lingüísticos implicados en el procesamiento de señales físicas de naturaleza auditiva producidas por un hablante humano (Belinchón et al., 1994). Resulta fácil constatar que el lenguaje oral no constituye una sucesión fragmentada de unidades discretas, sino un continuo de estimulación auditiva cuyas unidades significativas resultan difíciles de diferenciar, tal como ocurre, por ejemplo, en los momentos iniciales de adquisición de una lengua. La continuidad física del habla también se pone de manifiesto en los denominados orónimos: cadenas de sonidos que según la forma en la que sean discretizados o
PERCEPCIÓN CATEGORIAL Y PRODUCTIVIDAD COMO CARACTERÍSTICAS DE LA CONDUCTA VERBAL 63 segmentados presentarán significados distintos. En la versión española de la obra de Pinker (1994) aparecen como ejemplos de este fenómeno los nombres con los que el cineasta español Pedro Almodóvar bautiza a algunos de sus personajes: Lola Menta oPatti Diphusa. Es en este mismo fenómeno se basan populares acertijos como "oro parece plata-no es" o "... si quieres que te lo diga, es-pera", etc. Igualmente, puede observarse que aunque cada individuo tiene un habla característica, hablantes de una misma lengua presentan formas dialectales, hombres y mujeres tienen diferentes tonos devoz,generalmente los sonidos son producidos en presencia de otras variables acústicas que pueden enmascararlos, etc., esto no impide una adecuada percepción del lenguaje. Esta aparente paradoja, en la que ante un continuo de estimulación auditiva se produce un proceso de percepción en unidades discretas, permite plantear que la percepción del habla consiste en un proceso de extracción o identificación a partir de un rango de variaciones de onda sonora continua de ciertas constancias ocategorías perceptivas (los fonemas). De esta forma, dos sonidos son percibidos como similares o diferentes en la medida en que se reconozcan, respectivamente, como pertenecientes a una misma categoría fonética o a categorías distintas: la percepción del habla es, pues, categorial. El fenómeno de percepción categorial fue inicialmente abordado por Liberman, Harris, Hoffman y Griffith (1957; cif. Hamad, 1987b), planteando que la percepción del habla es un proceso especial y único, que no se produce en otras dimensiones estimulares auditivas o no auditivas. Precisamente, la especificidad del proceso reside en que la manera en que un individuo percibe los sonidos del habla depende, a su vez, de la manera en que dichos sonidos son producidos; es decir, comparamos la estimulación auditiva que nos llega, con categorías fonéticas que representan -como prototipos-la manera en que dichos sonidos deberían ser producidos al hablar. De esta manera, si la percepción del habla está basada en la producción de la misma, implica: a) que no puede producirse la comprensión adecuada de los sonidos del habla sin la capacidadpara producirlos y, b) el fenómeno depercepción del habla queda circunscrito a la especie humana ya que es la única capaz de producirla (Trout, 2001). Los análisis de los espectrogramas de la voz han puesto de manifiesto la existencia de una dimensión continua de variación en las frecuencias de los sonidos del habla. Dicho continuo es el denominado Tiempo de Emisión Vocal -en adelante TEV-, y se define como el desfase temporal transcurrido entre la constricción del tracto vocal al articular un fonema y la vibración de las cuerdas vocales. En uno de los extremos del continuo, por ejemplo, se encuentran los valores del TEV que definen una categoría fonética (por ejemplo, las consonantes sonoras Ibl, I di YIgl) Yen el otro extremo los valores de TEV que definen la otra categoría (por ejemplo, las consonantes sordas /p/, Itl Y /kI). De forma paralela, aunque el rango de variación de los TEV para los fonemas sordos y sonoros se sitúen en un continuo, percibimos estas consonantes de manera discreta, ocurriendo las transiciones más abruptas entre una y otra categoría justo' en el límite entre los TEV que definen ambas categorías. Así, por ejemplo, en castellano el valor crítico del TEV para discriminar entre consonantes sonoras y sordas se sitúa en tomo a +5 y +10 msg. (Belinchón et al., 1994). Esto supone que si se presentan sonidos sintetizados comprendidos en el rango de este valor crítico serán categorizados como sonoros o como sordos con la misma probabilidad. Esto es, sonidos comprendidos entre valores intermedios de dos categorías definidas seperciben como pertenecientes a alguna de esas clases y no como un sonido nuevo o intermedio entre otros dos: los sonidos del habla son percibidos categorialmente (véase Figura 1).
64 ARIAS. FERNÁNDEZ. BENJUMEA y HERRERA Categorías Fonéticas: Sonora Sorda Figura 1: Ejemplo hipotético de percepción categorial de 2 fonemas Ibl y Ipl (sonoro y sordo). Las curvas representan la probabilidad de reconocimiento de dichos fonemas en función de distintos valores de TEV. Nótese cómo ante un valor intermedio un fonema puede percibirse como sonoro o sordo con la misma probabilidad. Como puede apreciarse en la Figura 1, cuando el TEV se sitúa en un valor intermedio entre los valores que definen los respectivos fonemas, podrá reconocerse el sonido como Ib/ o /pl con la misma probabilidad. Hallazgos como éstos han reforzado la idea de que existe una vinculación específica entre la capacidad de producir fonemas y la percepción categorial del habla. Así, por ejemplo, Repp y Liberman (1987) plantean: (...)Estos desplazamientos en el límite implican una conexión entre la percepción del habla y la producción del habla, como si la percepción estuviera restringida por el "conocimiento" tácito de lo que el tracto vocal hace cuando fabrica gestos lingüísticamente significativos. Consideraciones de este tipo (...) nos permiten suponer que estos desplazamientos en el límite son peculiares del habla. (Repp y Liberman, 1987, pág. 107). Sin embargo, la emisión categorial de respuestas y la transición abrupta entre dos categorías de estimulación es un resultado frecuente en los experimentos sobre discriminación. Cambiando los tipos de estimulación yderespuestas, lafigura anterior podría representar resultados habituales en este tipo de estudios. Así, por ejemplo, cuando una respuesta es diferencialmente reforzada en presencia de dos rangos de estímulos (por ejemplo, ante longitudes de onda superiores a 550 nm, Yextinguida ante valores inferiores) o cuando dos EE.dd. controlan respuestas incompatibles (picar a tasa alta ante longitudes de onda superiores a 550 nm. Ya tasa baja ante valores inferiores), ante la presentación combinada de esos discriminativos o ante valores intermedios comprendidos entre los rangos estimulares entrenados, los sujetos tienden a responder de la misma manera a como10venían haciendo ante cada discriminativo por separado. Si, además, las respuestas son incompatibles desde un punto de vista morfológico (por ejemplo, picar y nopicar) otopográfico (por ejemplo, picar a la izquierda o a la derecha), o si la discriminación se estableció mediante contingencias de reforzamiento diferentes (porejemplo, reforzarniento yextinción), el resultado será lapresentación de las respuestas en una alternancia brusca, de manera categorial. Dicho resultado, frecuentemente denominado en la literatura experimental como efecto límite -edge effect- (Branch, 1994;Bickel YEtzel, 1985;Blough, 1975;Donahoe y Palmer, 1994; Wright y Curnming, 1971), es interpretable a partir del principio de control discriminativo múltiple. Dada laisomorfía conductual entre dicho efecto y el de percepción categorial, nada impide que extendamos la lógica del control discriminativo múltiple al ámbito de lapercepción del habla (véase Tabla 1, situación 1). Para extender la lógica del control discriminativo múltiple al análisis de la percepción categorial (del habla), poder defender su viabilidad explicativa mediante dicho principio y,como consecuencia, cuestionarsu especificidad (humana), setendrán encuenta las siguienteshipótesisrespecto alapercepción categorial (ordenadas de más restrictivas a más generales): (1) Que se trate de característica exclusiva a los estímulos del habla. (//) Que se trate de una característica exclusi va del ser humano. En tal caso habría que buscar apoyo empírico para demostrar sies aplicable: a) A los mecanismos perceptivos del habla desde los primeros momentos del desarrollo humano, como una propiedad innata.
PERCEPCIÓN CATEGORIAL Y PRODUCTIVIDAD COMO CARACTERÍSTICAS DE LA CONDUCfA VERBAL 65 b) A los mecanismos de percepción auditiva en general. c) A los mecanismos de percepción humana en general. (IlI) Que no sea exclusiva de los sistemas perceptivos humanos, en cuyo caso habría que demostrar con animales: a) Si otras especies perciben sonidos del habla humana de forma categorial. b) Si otras especies perciben sonidos naturales relevantes para ellas (por ejemplo, el canto de las aves) de manera categorial. c) Si se produce percepción categorial de estímulos auditivos que no están definidos en el continuo de variación de los sonidos del habla. d) Si se produce percepción categorial en otros continuos de variación diferente alaauditiva. e) Si otras propiedades de estimulación menos convencionales, como por ejemplo la duración, es percibida por los animales de forma categorial cuando acompañan a estimulación auditiva o visual. En la Tabla 2 se recogen algunas situaciones experimentales en las que el resultado obtenido ha sido el efecto típico de percepción categorial / control discriminativo múltiple. Los resultados se han caracterizado en función de su apoyo a alguna de las hipótesis que presentamos con anterioridad. TABLA 2 Ejemplos de trabajos experimentales en los que se han obtenido los efectos de percepción categorial/control discriminativo múltiple Estudio Sujetos Resultado Observaciones 1. Liberman, et al., (1957) Humanos adultos l.Primer estudio sobre 2. Eimas y Corbit (1973) percepción categorial 3. Reep y Liberman (1987) del habla que dio origen a la teoria motora. 4. Eimas, Miller y Jusczyk (1987) Bebés lI.a Habituación a un TEV y prueba de generalización. 5. Cross y Lane (1962) 5. Humanos ILb Entrenamiento discriminativo 6. Risley (1964) 6. Humanos con retraso de Rs. Incompatibles. en el desarrollo 7. Bornstein (1987) 7. Niños lI.c Estímulos visuales. 8. Newell y Bülthoff (2002) 8. Adultos 9. Kuhl y Miller (1975, 1976) 9. Chinchillas lILa Discriminación de sonidos 10. KIuender, Diehl y Killeen (1987) 10. Codornices del habla humana 11. Kuhl (1987) 11. Monos 12. Nelson y Marler (1989) 12. Loros I1I.b 12 Y 13. Típicos sonidos 13. Wyttenbach, May y Hoy (1996) 13. Grillos producidos por la especie 14. Migler (1964) 14. Ratas IILc Estímulos auditivos que 15. Migler y Millenson (1969) 15. Ratas controlan Rs. incompatibles. 16. Wildeman y Holland (1972) 16. Palomas 17. Scheuerman, Wildeman y Holland (1978) 17. Palomas 18. Cumming y Eckerman (1965) 18. Palomas I1I.d Estímulos visuales como 19. Wright y Cumming (1971) 19. Palomas controladores de Rs. 20. Crowley (1979) 20. Ratas incompatibles. 21. Epstein (1985b ) 21. Palomas 22. Church y Deluty (1977) 22. Ratas lILe Dos duraciones diferentes como EE.dd. de dos Rs, distintas.
66 ARIAS, FERNÁNDEZ, BENJUMEA y HERRERA A partir del análisis efectuado y a tenor de la extensa evidencia acerca de lahomologíaconductual entre el fenómeno de percepción categorial y los resultados de la actuación del principio de control discriminativo múltiple, podemos avanzar la conclusión de que la percepción categorial parece ser un fenómeno más general de lo habitualmente considerado: ni es específica del habla, ni se limita al ámbito humano, ni se restringe a los mecanismos de percepción auditiva o visual. PRODUCTIVIDAD Entendida como la capacidad de construir y comprender frases nunca antes emitidas o escuchadas con anterioridad, constituye una de las bases fundamentales sobre las que se ha sustentado la defensa de la especificidad humana del lenguaje. Así, por ejemplo, reza en la siguiente cita extraída de la obra de Aitchison (1988): (...) Hay un rasgo de importancia capital que sólo se da en el lenguaje humano. Se trata de la capacidad de comprender y producir un número infinito de enunciados nuevos. (u.) Chomsky ladenomina creatividad, mientras que otros autores la llaman apertura o productividad. (Aitchison, 1988, pág. 49 de la ed. castellana. El subrayado es nuestro). Resulta evidente que las personas pueden producir y entender un sin fin de enunciados verbales no emitidos con anterioridad, pero no es menos evidente que también producen gestos que nunca antes habían ejecutado o que pueden realizar un número prácticamente ilimitado de combinaciones de movimientos dando lugar a conductas continuamente novedosas. Por tanto, la novedad como rasgo definitorio de la productividad en el lenguaje parece ser una característica común a aquellas situaciones que impliquen productividad conductual (Catania, 1998). Extendiendo el argumento anterior, podemos decir que la ocurrencia de novedad conductual puede observarse en ocasiones o circunstancias nuevas y una ocasión es nueva en la medida en que las características que la componen nunca antes hayan sido presentadas en el mismo arreglo o configuración estimular (Skinner, 1986). Planteado el problema de la novedad conductual en estos términos, el control discriminativo múltiple (véase Tabla 1) parece ser el principio adecuado para dar cuenta de cómo relaciones ambiente-conducta previamente establecidas por separado (léase repertorios mínimos de conducta verbal o no verbal), se organizan para dar lugar a la emergencia de una conducta nueva (conducta creativa o producción de frases nuevas). La conducta resultante consistirá en la combinación novedosa de conductas previamente emitidas, producidas ahora ante la presentación simultánea de los estímulos que las controlaban con anterioridad por separado (Arias, 1999; Benjumea y Arias, 1993; Catania, 1980, 1998; Catania y Cerutti, 1986; Cerutti, 1989; Donahoe y Palmer, 1994; Holland, 1992). Véase Tabla 1, situaciones 1 y 2. Por otro lado, una propiedad estructural de la conducta verbal en la que se pone de manifiesto la característica de productividad es su carácter reglado o el hecho de estar gobernada por reglas. Esto puede observarse tanto en las producciones lingüísticas sistemáticas como en la comisión de errores gramaticales (Belinchón, et al., 1994). La hiper-regularización de los verbos irregulares es uno de los errores más frecuentes cometidos por los niños en las primeras etapas de la adquisición del lenguaje; así, por ejemplo, podemos escuchar de ellos "veni" por "vine", "sabiá" por "supo", "cabiá" por "cupo", etc. Desde la perspectiva de la gramática generativa este fenómeno refleja la universalidad del habla gramatical ysu especificidad en la conducta humana verbal. Pero es posible ofrecer una explicación alternativa sin apelar a la gramática generativa o a la existencia de universales lingüísticos de naturaleza innata. Para ilustrarlo nos serviremos de un trabajo clásico en la literatura psicolingüística. Berko (1958) llevó acabo un estudio experimental con el objetivo de abordar el problema de la aplicación sistemática de las reglas gramaticales, en este caso, para la formación del plural. El investigador presentaba a unos niños pequeños una figura sin sentido que parecía un animal y decía: "esto es un wug" (palabra inexistente en inglés), a continuación les mostraba dos figuras ydecía: "estos son dos _" y los niños tenían que completar la frase con la
PERCEPCIÓN CATEGORIAL Y PRODUCflVIDAD COMO CARAcrERÍSTICAS DE LA CONDUCTA VERBAL 67 palabra apropiada: "wugs", Tomando en consideración las variables de la situación experimental, podemos interpretar estos resultados en función del principio del control discriminativo múltiple sin necesidad de apelar a la gramática generativa --como ha sido habitual-o Así, en el estudio de Berko, durante laprueba y ante lapresentación de un estímulo novedoso formado por elementos conocidos, se produjo la emisión de una respuesta nueva compuesta a partir de fragmentos claramente identificables y entrenados por separado con anterioridad: el etiquetado verbal de lafigura (''wug'') yla adición del sufijo plural ante el cuantificador apropiado ("estos son dos..."); ambos repertorios fueron establecidos con suficiente entrenamiento con anterioridad (para un análisis teórico, ver Catania, 1998 y Holland, 1992, asícomo lostrabajos experimentales Goldstein, 1983, 1984, sobre la misma idea). El fenómeno de la hiper-regularización acabado de discutir nos recuerda tremendamente al viejo problema de la conducta gobernada por reglas (Skinner, 1966) y al efecto de insensibilidad a las contingencias producido por un extenso entrenamiento en seguimiento de reglas. En el contexto del análisis de la conducta se entiende por regla un tipo especial de estímulos discriminativos complejos que controlan conductas verbales y no verbales, del propio sujeto o de otros individuos. La regla funciona como sustituto de contingencias de manera que, en su presencia, se producen comportamientos novedosos y complejos sin necesidad de exposición directa a las contingencias de reforzamiento. Aunque en la tradición del análisis de la conducta la conducta gobernada por reglas ha sido largamente considerada única en nuestra especie dada su vinculación con la conducta verbal (véase Hayes, 1989, para una amplia revisión), también se han planteado análisis alternativos; es posible hacer un análisis más general basado en principios de discriminación. En este sentido, por ejemplo, Cerutti (1989) ha planteado: "En la conducta gobernada por reglas, discriminaciones elementales previamente establecidas son combinadas en instrucciones complejas y así resultan en conducta compleja. (...)Muchas instancias de control instruccional implican combinaciones complejas de discriminaciones elementales y el término "instruir", como "construir" o "estructura", está relacionado con "struere" en Latín, amontonar, apilar y por tanto construir o edificar". (Cerutti, 1989, pág. 259). Lo que parece desprenderse de la cita anterior es que este tipo de conductas se presentan en una situación estimular nueva (regla) construida a partir de la recombinación de discriminativos conocidos (verbales o no). Desde esta perspectiva, nuevamente, el control discriminativo múltiple puede ser postulado como el rasgo característico de la conducta gobernada por reglas, aplicable tanto a la conducta verbal como a la conducta no verbal. El tratamiento teórico efectuado por Catania (1980, 1983, 1998) YCerutti (1989), así como los resultados experimentales de Benjumea y Arias (1993) y de Catania y Cerutti (1986) abundan en esta posibilidad. Para extender lalógica del control discriminati vo múltiple (situaciones 1 y 2 de la Tabla 1) y poder argumentar que es posible la productividad fuera del ámbito de la conducta verbal tendremos en cuenta las siguientes posibilidades: (1) En la medida en que se ofrezcan pruebas experimentales plausibles acerca de lafunción quecumplen los estímulos controladores múltiples en la aparición de nuevas conductas, nos hallaremos ante situaciones deproductividad conductual. (ll) Si tales demostraciones han sido realizadas con especies distintas a la humana, debemos concluir que la productividad no es una característica específica del comportamiento humano. (IlI) Si, además, los sujetos utilizados no han sido entrenados en un medio lingüístico, normativo o social, o no se trata de especies animales a las que se les supone capacidades cognitivas superiores, resultará que tampoco es una propiedad exclusiva del comportamiento verbal o fruto de una estructura neurofisiológica compleja. (IV) Si las topografías de respuestas no consisten en emisiones vocálicas (como sí lo son, por