FILOSOFÍA,
CIENCIA
Y
ESTÉTICA:
INSTRUMENTOS
GENEALÓGICOS
DEL
DIAGNÓSTICO
DEL
PRESENTE
RosARIO
GARCÍA
DEL
Pozo.
UNIVERSIDAD DE SEVILLA.
«Pla on con a Home o: és e es el an agonismo o al, genuino1
El diagnós ico de los alo es del p esen e que supuso la genealogía de Nie zsche,
e o c í ico que Michel Foucaul ecoge en el p esen e nues o con su «a queología»,
plan ea la suspensión de una se ie de ca ego ías ilosó icas, adicionalmen e usadas en
la cul u a occiden al. Es a suspensión in en a un desplazamien o más allá de los alo es
es ablecidos, una si uación de ensayo, de p ueba, de cambio: exác amen e un nue o
espacio ilosó ico de ans alo ación o as ocamien o. Pa a ambos au o es, Nie zsche y
Foucaul , ans alo a implica una iloso ía c í ica que acep a dos ni eles; po una pa e
u iliza pa a su.obje i o p ocedimien os igu osos desde el pun o de is a cien í ico; po
o a pa e apun a a a o ece un pensamien o c ea i o y plu alis a que podemos
conside a den o del ámbi o de la dimensión es é ica.
Las ans alo aciones nie zscheanas o las con aciencias oucaul ianas se unda-
men an en una c í ica que busca en p incipio la se e a y p uden e igu osidad cien í ica.
La pos u a in es igado a sob e el o igen de la mo al, Zu Genealogie de Mo al, se apoya
en el análisis ilológico compa a i o de cie as designaciones en di e sas lenguas y lo
que el mismo Nie zsche denomina «espí i u his ó ico».
Con espec o al lenguaje, Nie zsche como ilólogo in e oga a las palab as en an o
obje os su gidos his ó icamen e. Pa a demos a la na u aleza e ó ica del lenguaje en
gene al y del nues o en pa icula , insis en emen e elaciona el lenguaje y la e dad. Es o
1.
Nie zsche F ied ich. Zu Genealogie de Mo al. Sam liche We ke K i ische S udienausgabe,
BAO
5.
He ausgegeben on G. Colli un M. Mon ina i, Deu scge Taschenbuch Ve lag de G uy e , Be lin/
N.
Yo k 1980. Ci pag. 402. T ad cas . La Genealogía de la Mo al, Alianza edi o ial, Ba celona 1981. Ci
pag. 75.
108 Rosa io Ga cía del Pozo
compo a una c í ica cien í ica del o igen de nues as e dades que hace de la in e ogación
nie zscheana una a ea ilosó ica. El p oceso me a ó ico del lenguaje que Nie zsche nos
demues a unda la c í ica de la e dad. Bajo la conside ación e ó ica del lenguaje no
hay más ecu so que las elaciones o designaciones de las elaciones. Vis o al ilo del
lenguaje lo absolu o se o na ela i o: la demagógia se ocul a bajo la ca a de lo uni e sal.
Deci la e dad llega a se imposible.
Con espec o a la his o ia, Nie zsche en iende po «espí i u his ó ico» lo undado
en documen os, lo e ec i amen e comp obable, lo ealmen e exis ido, en una palab a:
« oda la la ga y di icilmen e desci able esc i u a je oglí ica del pasado de la mo al
humana».2 Las in es igaciones nie zscheanas son his ó icas. Ciencia, eligión,
conocimien o, poesía, ideales ascé icos, su gen en un momen o his ó ico en que algo
conc e o los hace apa ece . Son ab icados, cons uidos, in en ados en una sociedad, una
cul u a, unos cue pos. El análisis his ó ico pe mi e conc e a la i upción de un alo en
su momen o jus o y as ea los eslabones de su ab icación, de su in ención. La his o ia
desmi i ica la aguedad de los o ígenes pe didos ubicándolos en an o cons ucción,
a i icio, in ención, en un nacimien o conc e o con unos ca ác e es y un iempo
de e minados.
El enómeno Nie zsche posibili a el enómeno Foucaul . En elación a la dedicación
y u ilización del lenguaje ambos pa ecen encon a se en un mismo ho izon e, pa adigma
o ac ualización. Foucaul en Las palab as y las cosas, anuncia el e o no del lenguaje,
el ace camien o del lenguaje a la iloso ía, y conside a al ilóso o- ilólogo Nie zsche
como sín oma que con i ma su anuncio: con Nie zsche se inicia una e lexión adical
sob e el lenguaje p opues a a la iloso ía como a ea undamen al. En es a a ea,
Nie zsche cumple la unción de un inicio a pa i de la p egun a: ¿quien habla? Malla mé
cumple la unción de una espues a al que e ence a odo el discu so en la palab a
misma. No en el sen ido de la palab a, sino en la ealidad de su p opio se : habla la palab a
misma.3
Cuando la iloso ía oma el lenguaje como obje o y u ensilio del ilóso o, adquie e
un g an alo c í ico. Si la e dad del discu so es á a apada po las leyes de la G amá ica,
y las disposiciones g ama icales de una lengua son el ap io i de lo que puede enuncia se
de ella, se plan ea la necesidad de emi i odos los discu sos de la e dad, iloso ía,
ciencia, opiniones incluso, a un análisis de las palab as que los han hecho posibles. Se
a a aho a de desci a las palab as, inquie a su pasi idad acep ada, pa a denuncia en
ella el pliegue g ama ical.
Foucaul , al igual que Nie zsche, undamen a ambién sus análisis a queológicos
del sabe y de pode en el lenguaje y la his o ia, en endidos ambos como posible
2.
Id. pag. 249. T ad cas . pag. 20.
3.
Foucaul Michel. Les mo s e les choses. Edi ions Gallima d, Pa is 1966. Ci pag. 317. T ad cas .
Siglo
XX
edi o es, Mad id 1967. Ci pag. 298.
Filoso ía, ciencia y es é ica 109
ex e io idad de la conciencia cons i uida. Se a queólogo es in en a in es iga los
enómenos humanos desde lo impensado que nos puede posibili a el lenguaje y lo
ol idado que aún nos pe mi e eco da la his o ia: desde los mo i os impensados que
mue en las ac uaciones humanas, no conside ados po los mismos que ac úan. El
es uc u alismo linguís ico nos demues a que cuando hablamos igno amos las eglas
que u ilizamos pa a hace lo. Pe o el a queólogo no se plan ea las eglas inconscien es del
lenguaje a la mane a de un linguis a es uc u al como Saussu e o Jackobson; pa e de
cie os p oblemas de nues o p esen e, buscando sus úl imas aices a a és de la
ex e io idad del lenguaje y la ex e io idad de la his o ia. En los p ocedimien os
oucaul ianos la p incipal aliada de la iloso ía es la his o ia y el p incipal aliado de la
his o ia es el lenguaje. Las elaciones de sabe y luego las elaciones de pode se iluminan
po la luz de la his o ia y se explican po el lenguaje. His o ia y lenguaje usados
cien í icamen e, genealógicamen e, ab en nue as pe spec i as a los análisis ilosó icos,
son he amien as auxilia es del abajo ilosó ico.
No obs an e, an o el genealogis a de la mo al como el a queólogo del sabe y del
pode cues ionan con el lenguaje y la his o ia la acep ación de los alo es en sus p esen es
espec i os. Segui po las ías pa adójicas de la genealogía conduce inalmen e
al
conocimien o a la disociación del suje o del conocimien o. La posibilidad de un sabe
absolu o, p econizada po Hegel, pa ece da paso al ema «pe ece po el conocimien o
pod ía o ma pa e del undamen o del se ». Hab ía que p egun a se: ¿po qué el
plan eamien o de ans alo a y as oca ? ¿Desde que base úl ima?. Es a cues ión nos
lle a inalmen e al o o ni el de la ans alo ación ilosó ica que deja de se cien í ica,
que deja de apoya se en los planos cien í icos que p e ende con la in es igación
ilológica e his ó ica, aunque los ponga a su se icio. Se a a de un plano menos
inmedia o y conc e o, más ámplio y ambién más ambicioso, que de ine a la iloso ía
c í ica y que hace de la ans alo ación una é ica en an o la de ine como apues a c ea i a,
como exp esión, en úl imo é mino, de una conduc a es é ica. La cien i icidad de los
p ocedimien os u ilizados po el genealogis a se subo dina a una é ica ilosó ica que, al
que e se c ea i a y e i a la nega i idad de los dogma ismos no ma i os y uni e sales
impe an es, ha de apoya se en cánones es é icos. Nie zsche y Foucaul , en e ec o, ac úan
de e minados, elegidos, pod ía deci se, po un p esen e cuyos con lic os y p oblemas son
mos ados como el esul ado nihilis a de una asg esión his ó ica.4
Nie zsche nos p esen a al eu opeo de su momen o como una inalidad acasada
que ha supues o además una up u a en la his o ia espec o a la selección a i ma i a
ges ada en la p ehis o ia. La cul u a selec i a p ehis ó ica que gene ó al se humano
suponia una olun ad a i ma i a; pos e io men e, la cul u a his ó ica su ió
un
desequilib io
en su desa ollo del que su gi á una in e sión de la olun ad que degene a en nihilis a.
4. Leme Ch. Gillan G.: Michel Foucaul : Social Theo y and T ansg ession. Columbia Uni e si y
P ess 1982. Ci pag. 122.
110 Rosa io Ga cía del Pozo
Según Nie zsche, el o igen del p oceso gene a i o del se humano es a i ma i o y la
misma cul u a his ó ica nos lo mues a. Exis e un momen o his ó ico en el que se da la
a i mación y pa ece a pun o de log a se la sup ema aspi ación de la ac i idad gené ica,
es deci , el se humano esponsable, sobe ano de sí mismo, que dice sí a la ida. Es e
momen o pa a Nie zsche es á en la G ecia p esoc á ica; un esplando lejano his ó icamen e
pa a noso os, pe o conc e o, de la a i mación. A i mación dionisiaca, plu alis a po
an o, de las múl iples ans o maciones, de las múl iples másca as, de los múl iples
dioses. Visión ágica de la ida, lo llama el genealogis a, en e al pode de lo nega i o
y lo eó ico que de ec a en la g an cul u a eu opea, dogmá ica y monis a. A i mación que
hace pe manece la espe anza nie zscheana pues a
en
la dimensión es é ica de la música
y que Wagne no supo o no quiso cumpli . «De g iega la cul u a se con ie e en alemana»,
nos dice. En e ambos pun os his ó icos, G ecia y Alemania, han ge minado el
esen imien o, la mala conciencia, los ideales ascé icos: alo es que niegan la ida.
Michel Foucaul , ambién en su p esen e que es el nues o, analiza las elaciones
de sabe y de pode , emi íendonos a un pensamien o que in en a igualmen e pa i de la
a i mación. El a queólogo no niega una e dad pa a sus i ui la po o a; no quie e se
eó ico
en
el sen ido de implan a gene alidades nue as. Su eo ía no exp esa, no aduce
ni aplica una p ác ica. Es ella misma una p ác ica que in en a ac ua , local y egionalmen e,
allí donde cie as o mas de e dad, de sabe o de conciencia son p oduc os e ins umen os
de elaciones de pode . Los sondeos a queológicos se p oyec an sob e ealidades muy
conc e as, sob e cue pos some idos a una no malización de e minada: po ejemplo el uso
especí ico del iempo y del espacio en cua eles, alle es, áb icas, colegios, p isiones;
sob e cue pos clasi icados como especies na u ales en los hospi ales y manicomios;
sob e cue pos des iados de unas no mas supues amen e gene ales: en e mos, delincuen es,
pe e idos, e c.
Es a iloso ía c í ica, al es a en elación con los p oblemas de nues o p esen e y
p e ende diagnos ica los, se implica ine i ablemen e
en
una exigencia de in e p e ación
y de alo ación. La genealogía nie zscheana se plan ea la eme gencia de un alo , la
p ocedencia de la eme gencia de ese alo . Pe o pa a pode hace lo es en sí misma
di e encia, ue za, alo ación, es deci , ac i idad y olun ad c í ica.El genealogis a
oucaul iano in e p e a las ue zas ac i as y eac i as que dan sen ido a un enómeno y
al hace lo es ima la cualidad de las ue zas a i ma i as y nega i as que de inen las
elaciones de pode . In e p e a los alo es que las iden i ican y e ie e los alo es a su
o igen pa a que, a pa i de es e o igen, pueda decidi se
su
alo . In e p e ación y
alo ación, «sup emo a e de la iloso ía», como dice Deleuze e i íendose a Nie zsche
o «a e de la dis inción de las di e encias», como dice Ewald e i íendose a Foucaul , nos
conducen al ondo del mé odo genealógico an o en Nie zsche como en Foucaul . ¿Qué
de e mina la cualidad de la in e p e ación y
dda
alo ación?
La acción genealógica in en a consegui un cambio de alo es que se iene que
posibili a a sí mismo a a és de una a i mación plu alis a, más ce ca, en e ec o, de la
Filoso ía, ciencia y es é ica 111
c eación a ís ica que de la uni e salidad que p e ende la ciencia. Nie zsche nos dice:
«¡No! No se me enga con la ciencia cuando busco el an agonismo na u al del ideal
ascé ico.( ... ) Ella como al no es nunca c eado a de alo es.(
..
) El a e se opone al ideal
ascé ico mucho más adicalmen e que la ciencia: así lo ad i ió el ins in o de Pla on, el
más g ande enemigo del a e p oducido has a aho a po Eu opa. Pla on con a Home o:
és e es el an agonismo o al, genuino.»5 Y Foucaul : «En lo que a mi espec a no eo, al
menos po el momen o, que c i e ios pe mi i án decidi con a que es necesa io ba i se,
sal o quizás unos c i e ios es é icos.»6
Podemos de ec a que el genealogis a no eje ce la indi e encia obje i a, sino que
e alúa y has a donde es posible c i ica y c ea. Lo noble, lo al o, lo bajo, no se en como
alo es absolu os, sino como signos de los modos de exis encia de los que juzgan y
alo an. Deci es o o aquello, pensa lo o sen i lo, es exp esión de una mane a de se al a
o baja, plebeya o noble: exp esa la di e encia en el o igen, la je a quía. Es o nos emi e
a una elación conc e a, a un medio, una sociedad, una cul u a, donde ac úan plu alismos
de ue zas y olun ades.
Los p ocedimien os nie zscheanos se e ie en en úl imo é mino a una olun ad de
pode .
7 Dado un concep o, una c eencia, un sen imien o, se le a a ía como signo de una
olun ad a i ma i a o nega i a que quie e algo. La acción y la eacción imb icadas son
medios de la olun ad de pode que a i ma o niega. La a i mación o la negación son los
elemen os cla es pa a la ac ualización de la acción y de la eacción. Po es o, el sí a la
ida pa iendo de su p opio p esen e es undamen al en Nie zsche. Es la a i mación
c ea i a de una olun ad que in e p e a y alo a y que, al hace lo, mue e las ue zas y
las olun ades, los cue pos, en una empo alidad eal y p esen e. No obs an e, es e sí a
la ida, al a i ma se, ompe con los alo es nega i os del pasado; ca ece de e dad
es ablecida y
-po
an o de su an igua inalidad. No puede egi se po la conciencia
cons i uida, ni legisla po es a azón. La a i mación de la genealogía no puede
jus i ica se mas que po la ans alo ación del p esen e que implica un enómeno es é ico
de c eación y de in ención: una es é ica dionisiaca y ágica que apues a pa a el u u o
po un pensamien o plu alis a y en es e sen ido juega con el aza .
Si eco damos a Shopenhaue , su es é ica se basa en la negación. La emoción
es é ica se elaciona con la pé dida de indi iduación, el momen áneo ol ido del p esen e.
Shopenhaue , como cie o budismo, niega la ida a ando de e i a la ueda de su e o no
con la ca ga de su imien o, de decadencia, de mue e. Po el con a io, la igu a de
Za a us a, es e pe sonaje pa adójico, hechu a de Nie zsche, se en en a con las ealidades
5.
Nie zsche F ied ich. Id. ci pag. 402. T ad cas . pag. 75.
6.
Veyne Paul. «Le demie Foucaul e sa mo al» in C i ique M. Foucaul : du monde en ie , nº 4 71-
472. Sep iemb e 1986. pp. 925-941. Ci pag. 939.
7.
Deleuze Gilles. Nie zsche e la Philosophie. P esses Uni e si ai es
de
F ance 1962. Ci pag.
282. T ad cas . Edi o ial Anag ama, Ba celona 1971. Ci pag. 273.
112 Rosa io Ga cía del Pozo
más neg as, con el pensamien o más pesimis a, y, sin emba go, no encuen a ninguna
objeción con a la exis encia, ni siquie a con a su e e no e omo, sino una azón pa a se
un sí dicho a odas las cosas. El e e no e omo de odas las cosas, donde p esen e y llega
a se se con unden, no es más que la exp esión culminan e de la a i mación nie zscheana
que se ac ualiza como la posibilidad es é ica de un quehace plu alis a y sag ado, posible
c eado del supe homb e. Po la a i mación del p esen e gi a la ueda del e e no e omo
y ue zas y olun ades del p esen e cons i uyen un ins an e e e no. Cu ioso juego en e
el se humano Nie zsche, no sabio en el sen ido hegeliano, sino aman e de la sabidu ía,
ma illeado po el aza , el de eni y el cue po, que iendo ansmu a la olun ad de
su imien o, la mue e y la negación, alo es cul u ales de su p esen e, diciendo sí al
g ado supe io de sus necesidades i ales, a su olun ad de cons i ui una iloso ía c í ica
del alo de los alo es de su empo alidad. T ans alo a el p esen e es ans alo a la
calidad de lo que e e namen e pueda e oma .
Con espec o a los p ocedimien os oucaul ianos, según el a ículo de Paul Veyne
«Le de nie Foucaul
e
sa mo al»8 el g an ema de las in es igaciones de Foucaul el año
de su mue e es el de un es ilo de exis encia basado
en
c i e ios es é icos. Es a cues ión
undamen al, en la úl ima e apa de las in es igaciones genealógicas, no es del odo
nue a. Po el con a io, culmina la in ención libe ado a del conjun o de los abajos
oucaul ianos
en
omo a la cons i ución del suje o en nues a cul u a. Con los es udios
a queológicos del p esen e se nos mues an los di e sos p ocedimien os que his ó icamen e
han con e ido a los se es humanos en suje os. No se a a de la his o ia del suje o
apa ecido
en
la legalización ca esiana de la ep esen ación del mundo, a alado aún
po
la di inidad, que hubiese log ado luego la au onomía con Kan y alcanzado inalmen e
la sabidu ía con Hegel. No es la his o ia de una azón que a ala y ige a la conciencia del
suje o, base del conocimien o. Desde la a queología del sabe y del pode p e alece el
dibujo de una his o ia di e en e; se es au a el p oceso de obje i ación a pa i del cual
se consigue la p oducción de un ipo de subje i ación.
En
luga de un suje o cen o y base
del conoce , se nos mues a un suje o «suje o a» elaciones de sabe y de pode que
in is en su cue po y p oducen su alma.
El p ime p oceso de obje i ación, es udiado en Las palab as y las cosas, nos emi e
a la p ocedencia y eme gencia his ó ica de las ciencias humanas. Con la apa ición de la
psicología, sociología y análisis de los mi os, el se humano en an o i e, habla y abaja,
empieza a mos a se suje o a las elaciones que es os sabe es posibili an. Un segundo
modo de obje i ación se eje ce a pa i de la di isión no mal/pa ológico. Se de e minan
los se es humanos según una nomencla u a concep ual cuyo nacimien o se analiza en
His o ia de la locu a y
El
nacimien o de la clínica. Finalmen e en Vigila y Cas iga y
en
La olun ad de sabe , se nos mues a como, a pa i de cie os disposi i os de sabe ,
p oducidos po es a egias de elaciones de pode , el suje o se econoce a sí mismo con
8.
Veyne Paul. Id. Ci pag. 939.
Filoso ía, ciencia y es é ica
113
los ca ac e es ipológicos de una especie na u al de e minada. En odas las in es igaciones
aludidas, los p ocedimien os genealógiCos nos descub en las de e minaciones de una
conciencia p oducida po p ác icas his ó icas, allí donde espe ábamos encon a la
conciencia undado a y al suje o.
La idea de un es ilo de exis encia como ealización de una ob a a ís ica ha jugado
un g an ol en la úl ima e apa de Foucaul , cuando en su ayec o ia inal es udia el
mundo g iego y omano. (El uso de los place es.
El
cuidado de sí) No obs an e, aunque
su análisis se p oyec a en un cómpu o del iempo an alejado del nues o y an dis in o
al que usualmen e omaba po obje o, nues a ac ualidad sigue dic ando su p eocupación
in e p e a i a y alo a i a. ¿Cómo se elaciona es a p eocupación inal con el es o de su
a ea en o no a la cons i ución his ó ica del suje o y el diagnós ico del p esen e que
es amos comen ando? Foucaul des aca un ipo de mo al, de mane a de conduci se, que
de ec a en de e minadas e apas del mundo g iego y ambién omano. Den o de la
obediencia a las no mas colec i as, el eje cicio de libe ad pe mi ía p oyec a la p opia
ida, según una ac i ud de buen gus o e ico, como se p oyec a una ob a de a e. Se
in en aba la cons ucción de un es ilo p opio que pudiese se i pa a se econocido po
los demás, po uno mismo e incluso pa a deja un ecue do ejempla a la pos e idad de
amigos y amilia es, después de la mue e. F en e a es a ac i ud de eje cicio es ingido
pe o independien e de la libe ad, se in odujo una o ma de obediencia que se ué
subo dinando cada ez más a las leyes gene ales y inalmen e se impuso. Los g andes
mandamien os anula on el eje cicio é ico-es é ico de la búsqueda pe sonal y el ipo é ico
p opio basado
en
una es é ica de la exis encia ué bo ándose.
La ieja mo al g iega no puede esuci a . No obs an e, la idea de abaja sob e sí
mismo es sucep ible de oma un sen ido ac ual, hacia una di ección p ecisa: en la
si uación de hoy, después de la expe iencia que las luchas po los uni e salismos ha
supues o pa a el siglo XX, exis e una au én ica exigencia po a a de e i a los. Hace
comp ende que no es ma ando al ecino o ence ándolo como uno se con ence de su
p opia mo al. Más plu alis a que el cien í ico, el a is a de sí mismo ca ece de p e enciones
de uni e salidad y, po an o, de la p e ención de impone su conduc a a los demás.
Toma se uno mismo como ob a de a e a ealiza pod ía se el sos en de una au onomía
é ica, no ajus ada al igo no ma i o del suje o adicional.
Sin emba go, es e iden e el sen ido de ans alo ación que puede subyace en es a
conduc a é ico-es é ica. No ol idemos que pa a alcanza la au onomía es p eciso pasa
an es po la libe ación de uno mismo: conoce las sujeciones que nos cons i uyen como
suje os, según la a queología de Foucaul nos mues a. La libe ación de sí como suje o
encaja pe ec amen e con el es o de los abajos de Foucaul y culmina sus es e apas
an e io es ocupadas en el análisis de cons ucción del suje o. La acción libe ado a de uno
mismo es á p esen e en odas las e apas aludidas. Desde el p incipio, la a ea a queológica
in en a cimb ea la pasi idad c í ica con que acep amos el pensamien o que nos es
amilia , aquello en lo que nos econocemos. Uno de los obje i os de Foucaul en clases,
114 Rosa io Ga cía del Pozo
semina ios, cu sos, con e encias, ha sido ayuda a los demás a sali de sí, como una o ma
quizás de comp ende al «o o», de acep a o as posibles o mas de pensa .
F.
Ewald
comen a que pa a Foucaul se ilóso o e a sob e odo a a de cons i ui un ipo de ida,
una cie a elación consigo mismo que es ambién elación con los demás. Su iloso ía
c í ica no p e ende de en a una e dad que opone a los o os sino ayuda los a desa a se
de sí mismos, de los p opios condicionamien os y p esupues os que en an as ocasiones
nos encadenan a una acep ación no c í ica de noso os mismos. «T abaja es in en a
pensa o a cosa que lo que se pensaba an es». El abajo de modi icación del pensamien o
p opio y el de los o os me pa ece la azón de se de los in elec uales»9•
Es o implica a Foucaul en un cie o desa ío é ico de cánones es é icos: la
cons ucción de la p opia conduc a como ob a a ís ica en an o se acep a una a ea, una
ac i ud libe ado a de lo nega i o y, con ella, el e o del iesgo, de la apues a y del aza .
La acción libe ado a de lo nega i o incluye la ac i ud de la p opia libe ación. Si el
nihilismo que nos cons i uye es esul ado de una ansg esión p oducida his ó icamen e,
libe a se de
si
supone ealiza la ansg esión de una ansg esión. «Lo nega i o cambia
de cualidad, pasa al se icio de la a i mación»10 Como hemos is o, la ans alo ación
o as ocamien o oucaul iano consis e en in e p e a y alo a , a pa i del lenguaje y la
his o ia, los p ocedimien os que han cons i uido al homb e mode no, a noso os mismos.
La
genealogía, a un ni el ámplio, an o en Nie zsche como en Foucaul , es una
ac i ud es é ico- ilosó ica que in en a, en úl imo é mino, ans alo a desde es a base.
Es la única ac ible dado que su in en o lo eje ci a sob e los alo es cul u ales es ablecidos:
ciencia, eligión, mo al, conocimien o. Podemos conclui que desde la pe spec i a
genealógica que Nie zsche ha posibili ado en p ime luga , y Foucaul nos enseña en la
ac ualidad, puede obse a se una ed di e encial de alo aciones e in e p e aciones que
se implican a sí mismas. Hay que ene en cuen a que en es a elación, como
en
el amoso
espejo del cuad o de las Meninas, se e lejan los ojos de los obse ado es, nues os
p opios ojos, mi ándonos. La mi ada del genealogis a que con empla el sis ema no es
pasi a; se conjuga
en
la elación de ue zas, pode es y olun ades, o mando pa e, le
hacen o ma pa e, de ella. El obje o p oblema que eco e las se ies de la elación, es
deci , la búsqueda de las aíces his ó icas de las palab as bueno, malo, al o, bajo, suje o,
locu a, penalidad, sexo, e c, es la ape u a es é ico ilosó ica que ac úa como apues a y
que se a i ma po las pola idades de in e p e a y alo a o, lo que es lo mismo, de
Nie zsche a Foucaul , la p opia genealogía.
9.
Badin e Robe y o os.
M.
Foucaul . Une his oi e de la e i é. Sy os. Pa is 1985.
10. Deleuze Gilles. Id. Ci pag. 283. T ad cas . 274.