El sis ema hid áulico de Co nalbo en Mé ida
De los es sis emas p incipales de abas ecimien o dc
agua a Mé ida cons uidos po los omanos, el de
Co nalbo cs, p obablemen e, el más complejo, pues
es á o mado po ob as de ipología muy a iada, que
se debie on i poniendo en se icio p og csi amen e,
de acue do con la e olución de las demandas.' Según
hemos es udiado con an e io idad,' el sis ema hid áu-
lico de Co nalbo es aba o mado en su ase inal --o
de máxima complejidad- po :
1. La p esa p incipal (Co nalbo) y su cmbalse, so-
b e el ío Alba egas.
2. Un azud auxilia (Las Muelas). desde dondc se
de i aban al embalsc p incipal los caudales dc la
cuenca al a del a oyo de Las Mue]as, ambién
llamado de Las Golond inas.
3. El canal alimen ado en e Las Mue]as y Co nal-
bo, dc casi 10 km de longi ud.
4. El canal de conducción en e Co nalbo y Mé ida,
de más de 18 km de eco ido, con nume osos
amos en e únel.
5. La cap ación-conducción de El Bo bollón. que
d ena, en gale ía, los colu iones de un ba anco
que desagua cn el Alba egas po ma gcn de echa,
ce ca -yaguas abajo--- de la p esa de Co nalbo,
y conduce es os caudales, siemp e en únel, has a
el canal de conducción, con el que en onca unos
300 m aguas abajo de la p esa p incipal.
Es a a iedad de es uc u as y la p opia o denación
del sis ema pe mi en algunas conside aciones de in-
Juan Ma ín Mo ales
Miguel A enillas Pa a
Ra ael Co és Gimeno
Ca men Díaz-Gue a Jaén
Lidia A enillas Gi ola
e és ela i as a la cons ucción y el plan eamien o dc
las ob as hid áulicas en época omana.
EL PLANTEAMIENTO DEL SISTEMA
El sis ema de Co nalbo -dejando, po el momcn o,
al ma gen la cap ación auxilia del Bo bollón--, ie-
ne una o ganización simila a la de, po lo menos,
o os dos g andes sis emas dc abas ecimien o de agua
omanos: el de P ose pina, ambién en Mé ida' y el
de Alcan a illa en Toledo.4 En los es casos el es-
quema cs cl mismo: una p esa y un embalse p inci-
pal, al quc sc as asan las aguas dc una cuenca p ó-
xima y desde el quc sc anspo an, po un canal. los
caudales disponibles has a el cen o dc consumo ( i-
gu a 1). Las es son p esas de impo ancia pa a la
época (más de 20 m de al u a), al igual que los es-
pec i os embalses, donde sc supe an los cinco millo-
nes dc mc os cúbicos (5 hm') dc capacidad. Como
ca ac e ís ica común cabe scñala ambién que las
cs ob as se si úan -sin quc haya azones muy cla-
as pa a ello-. en los amos al os de los espec i os
cauces, es deci , en pun os con cucncas alimen ado-
as ela i amcn c pequeñas: 7 km' en Co nalbo, 50
en Alcan a illa y 9 en P ose pina. Es as peculia es
ubicaciones de los embalses p incipales obligó a
cons ui la gas conducciones has a los núcleos abas-
ecidos: 18 km en Co nalbo, 40 en Alcan a illa y 10
en P ose pina. Y aunquc cs as soluciones puedan es-
a pa cialmen e jus i icadas po dis in os mo i os
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
666 J. Ma ín, M. A enillas, R. Co és, C. Díaz-Gue a, L. A cnillas
EMBALSE DE
Figu a 1
El sis ema hid áulico dc Co nalbo
-según luego se e á-, la ealidad es que no esul-
a sencillo, con nues os conocimien os ac uales, ex-
plica los c i e ios básicos que guia on plan eamien-
os de es e ipo. Vol e emos sob e ello más adelan e.
En cualquie caso -y como consecuencia de sus es-
pec i as ubicaciones-, en los es sis emas, pa a ha-
cedas iables o, po lo menos, pa a mejo a sus es-
pec i as e icacias, hubo que ecu i a inc emen a
las disponibilidades de agua median e as ases des-
de cuencas adyacen es.
Al se an sis emá ico el modelo, és o hace pensa
en una decisión a p io i, es deci , en un c i e io ge-
ne al de plani icación, que se impuso, al menos, en
un de e minado sec o de la Hispania omana y que
debió co esponde a una cie a «escuela» de hid áu-
licos, con an eceden es que, po el momen o y a pa -
i de la in o mación disponible, no hemos sido capa-
ces de iden i ica . En o os casos, como en
Almonacid de la Cuba,' ce ca de Belchi e, es deci ,
casi en el o o ex emo de Hispania, la solución es a-
dicalmen e dis in a: en es e sis ema, cuya p esa es la
más al a (34 m) de las cua o g andes p esas omanas
conse adas en España (y p obablemen e en el mun-
do, según los da os disponibles), no se ecu ió a]
as ase desde o as cuencas (aunque sí al ap o echa-
mien o de las aguas de alguna de ellas median e o os
embalses), sin duda po que no e a necesa io, ya que
la p esa se cons uyó en un pun o de] ío Aguas i as
AZUD DE
LAS MUELAS o
MIRANDILLA
CANAL ALIMENTADOR DEL,
EMBALSE DE CORNALBO ~.
CAPTACiÓN-CONDUCCiÓN
DEL BORBOLLÓN ~
o2km
donde se concen aban las esco en ías de más de
1.000 km2 de supe icie. Y, sin emba go, las cua o
p esas -Almonacid, Comalbo, P ose pina y Alcan-
a il1a- se cons uye on muy p obablemen e a lo
la go de] siglo 1 y p ime os años del siglo n, si bien
la de Almonacid puede se la más an igua de odas
(época de Augus o), aunque, en odo caso, no más de
algunas décadas an e io a la p ime a de las o as
(Co nalbo o quizá Alcan a il1a, pues la es uc u a
comple a de P ose pina debió le an a se en época de
T ajano).6 Hay que menciona , además, en elación
con la «escuela» an es ci ada, el hecho de que la p e-
sa de Almonacid es de áb ica, mien as que las o as
es, de simila ipología, son p esas de ie a con
pan alla impe meable de áb ica.
En Co nalbo -que hemos adop ado como p o o i-
po de los sis emas del cen o-oes e peninsula - el
as ase se consigue median e un cu ioso azud que
co a al sesgo el a oyo de Las Muelas, a anzando de
ma gen izquie da a ma gen de echa, pa a luego p o-
longa se po es e úl imo lado, dando luga a un mu o
que, con el e eno, o ma el canal alimen ado ( igu-
a 2). En és e se ecogen, en algunos pun os -con la
colabo ación de es uc u as complemen a ias-, las
aguas de oda la zona de echa de la cuenca del a o-
yo de Las Muelas. Al i ganando al u a es e canal
espec o del cauce, puede, en un de e minado pun o,
c uza la di iso ia, si ua se en la cuenca del Alba e-
El sis ema hid áulico de Comalbo en Mé ida 667
Figu a 2
Res os de la p esa de Las Muelas
gas y e e al embalse de Comalbo. En P ose pina
la solución del as ase es simila , aunque sin una
p esa an bien de inida como en Comalbo (o des ui-
da con el paso del iempo). En Alcan a illa, el azud
de as ase es á si uado en el a oyo de San Ma ín
de la Mon iña, si bien los pocos es os conse ados
~y es udiados~ no pe mi en mayo es p ecisiones.
En de ini i a, los es as ases es án bien esuel-
os, si bien en Co nalbo ~y ocu e lo mismo en los
o os dos~ hab ía cabido la posibilidad de si ua el
azud de de i ación aguas abajo de la posición elegi-
da, con lo cual se hab ía inc emen ado la supe icie
de la cuenca de alimen ación y se hab ía educido la
longi ud del canal, que con sus 10 km de eco ido es
ya una ob a impo an e. En esencia nos encon amos
nue amen e con la misma cues ión enunciada más
a iba: la lejanía en e los embalses y los pun os de
des ino de las aguas.
Pa ece, po an o, que en época omana e an o os
los ac o es que p imaban sob e los de i ados de la
cons ucción ~y, en de ini i a, conse ación~ de
la gos canales. Es muy cla a, en es e sen ido la si ua-
ción de Alcan a illa espec o de Toledo, donde los 40
km de conducción ~con una pendien e exage ada,
además~ se pod ían habe educido, en la p ác ica, a
la cua a pa e. Algo simila , aunque con dis ancias
meno es, ocu e en Co nalbo.
Caso pa icula es el de P ose pina, que quizá no se
plan ease, en sen ido es ic o, pa a el abas ecimien o
de Mé ida. Po un lado hay que conside a que el ca-
nal de conducción desde la p esa a la ciudad accede a
és a a a és del acueduc o de Los Milag os, con una
co a de en ada a la es uc u a supe io en casi es
me os a la oma in e io y p incipal de la p esa de
P ose pina, en la que, po an o, no podía ene su o i-
gen. Po ello, y aunque el canal es de pendien e bas-
an e educida hubo que cons ui una oma más
al a
que la p incipal pa a alimen a lo. És a se si uó p ác i-
camen e en el con ac o en e los dos ipos de áb ica
que se iden i ican en la es uc u a, pudiéndose habe
emplazado algunos me os más abajo. Pe o no se hizo
así, lo que pe mi e pensa en una p ime a p esa dedi-
cada a o os ines, que después se ec eció pa a a en-
de el abas ecimien o de Mé ida a a és del acueduc-
o de Los Milag os, aunque ello supusiese una
u ilización pa cial del embalse. En cualquie caso, la
sepa ación en el iempo en e ambos plan eamien os
no pudo se muy g ande, pues la da ación adiomé i-
ca de que se dispone pa a la áb ica in e io pe mi e
ija su cons ucción, como más p obable, en época
de T ajano, a la que debe co esponde ambién, de
acue do con la in o mación disponible, el acueduc o
de Los Milag os. Po o a pa e es de señala que es e
acueduc o e mina en la zona occiden al de la ciudad
ac ual, sin que sea ácil desde allí ~po la opog a ía
del á ea~ accede al sec o o ien al, que es donde se
ubicaban los edi icios omanos más impo an es. No
se han localizado es os de ob as que acili asen el ac-
ceso. Además el depósi o enninal de Los Milag os
es á a una co a desde la cual no se puede cub i , en
ningún caso, la pa e al a y más impo an e de la ciu-
dad. Todo ello pa ece indica que el sis ema de P o-
se pina cumplía unciones ma ginales ~o de o o
ipo más gene al: indus ial o egadío~ den o deJ
abas ecimien o de agua a Mé ida. En an o no se co-
nozca con mayo de alle el u banismo omano de es a
ciudad, poco más se puede deci .
En esumen, el sis ema de Co nalbo puede consi-
de a se una ob a bien es uc u ada pe o pJan eada
con unos c i e ios de di ícil jus i icación. Más ade-
lan e apun amos alguna posible explicación. Algo si-
mila a lo an e io cabe deci de los sis emas de P o-
se pina y Alcan a illa. El p ime o de ellos exigió Ja
cons ucción del magno acueduc o de Los MiJag os,
y, el segundo, además de necesi a un canal de con-
ducción de eno me longi ud ~pa a Ja pobJación no
muy nume osa que pudo asen a se en la pa e aJ a del
peñón oledano-, u o que comple a se con un im-
po an e puen e-si ón ( en a) que acili ase el paso
del Tajo y el acceso a la pa e al a de la ciudad. En
es a dos úl imas ob as puede, quizá, a lo a ambién
el in e és de la me ópoli en mos a su pode a los
pueblos conquis ados. Pe o es e hecho ampoco jus i-
ica la posición de los espec i os embalses de cabe-
ce a, pues Los Milag os y el si ón del Tajo end ían
que habe se cons uido igualmen e.
66R J. Ma ín. M. A enillas, R. Co és, C. Díaz-C;ue a. L. A enillas
Po ello, p ecisamen e, esul a muy azonable que
en Mé ida, una ez a uinadas las ob as omanas, se
ecu iese en el siglo XVI a ehace el acueduc o de
San Láza o pa a ecupe a el sis ema de Las Tomas
~cap ación basada en el d enaje median e gale ías
de los colu iones o mados al pie de la sie a de Ca-
ija~, po conside a lo en onces el más e icien e y el
que pod ía asegu a el abas ecimien o a Mé ida a la -
go plazo. De hecho ha es ado en se icio has a hace
pocos años, con algÚn complemen o ~nue as cap a-
ciones en gale ía~ cons uido en el siglo XIX.
LA PRESA
La p esa de Co nalbo siemp e se ha conside ado o-
mana y, de hecho, su aza gene al iene que se io ( i-
gu a 3). No obs an e, iene algunas peculia idades
que pe mi en sospecha algÚn cambio ipológico im-
po an e en echa no muy an igua. En p ime luga se
apa a, aunque no del odo, del modelo empleado po
la «escuela» hid áulica omana del cen o-oes e de
Hispania. En A1can a iJla y P ose pina se plan ea on
dos p esas de ie a con pan alla e ical de áb ica
aguas a iba. La pan alla ~a la que se encomendaba
la impe meabilidad del conjun o~ es aba o mada
en ambos casos po dos mu os de mampos e ía (opus
incae lUm) que con enían en e ellos una áb ica de
calican o u ho migón de cal (opus cacmcn icium),
que eje cía de hecho la unción impe meabilizan e.
En Alcan a illa el pa amen o de aguas a iba, de es e
mu o debía es a o ado po una sille ía de g andes
bloques de g ani o, pues se conse an oda ía algu-
nos de es os elemen os. En P ose pina la pa e in e-
io del mismo pa amen o deja e un e es imien o
en e siJla ejo y mampos e ía conce ada, mien as
que la pa e supe io es ambién de sille ía g aní ica,
aunque en es e caso puede a a se, en pa e, de e-
cons ucciones pos e io es a la época omana.
Po el con a io, en Co nalbo, aunque se man iene
el espaldón de ie as, la pan aJla es de es uc u a
mucho más compleja. Consis e, en esencia, en es
mu os sensiblemen e pa alelos en e sí ~segÚn la di-
ección de la p esa~, cuyas co onaciones an dismi-
nuyendo de co a hacia aguas a iba, y o os mu os
pe pendicula es a los an e io es y dis anciados unos
7.00 m en e ellos, que se dis ibuyen, segÚn pa cce,
a lo la go de oda la es uc u a. Las co onaciones de
es os mu os se acomodan a la pendien e gene al del
Figu a 3
La p esa de Co nalho desde co onaciÓn
pa amen o de aguas a iba, a iable y de e minada
po las al u as de los es mu os longi udinales an es
indicados. Los ecin os o mados po las dos se ies
de mu os es án eJlenos de ma e iales a ios ~a ci-
Ila, ho migón, a enas y g a as~. cubie os po un
enlosado que o ma peldaños en algunos sec o es ( i-
gu a 4). No se conoce el de aJle de es a es uc u a,
pues no ha sido in es igada has a el momen o, de-
biendo ecu i se a los da os del ingenie o F ancisco
Rus y Ma línez, ecogidos en un p oyec o de 1913 y
a los de Ra ael López Egóñez, del año 1922,7 al que
han seguido p ác icamen e, odo los que se han ocu-
pado de la p esa con pos e io idad.
Es e iden e que es a pan alla ~o elemen o es uc-
u al de aguas a iba~ se aleja mucho de las solucio-
nes omanas empleadas en Alcan a illa y P ose pina.
En es a Úl ima los cons uc o es omanos dispusie on
unos con a ue es hacia aguas a iba pa a colabo a
con el mu o en la esis encia en e al empuje de las
ie as, solución de cuya e icacia cabe duda , pues la
sepa ación en e con a ue es esul a excesi a, sob e
odo en algunos sec o es. En Alcan a illa no hay con-
a ue es en las zonas que pe manecen en pie ni se
han podido localiza es os en los amos de uidos.
De ahí que en es e caso no se pueda asegu a la exis-
encia de con a ue es.
En Co nalbo el mu o con a el que se apoya el es-
paldón de ie as, cuya es uc u a in e na desconoce-
mos, se complemen a con los ecin os a los que an es
nos hemos e e ido. Es un disposi i o es uc u al que
no se ha señalado, que sepamos, en ninguna p esa o-
mana.' Sin emba go se ha u ilizado en España en al-
gunas p esas de áb ica mode nas, en e ellas la de El
Gasco, en el Guada ama, cons uida en e 1787 y
1799, año en el que se abandonó al de ui se uno de
los ecin os.')
El sis ema hid áulico de Co nalbo en Mé ida 669
MAMPOSTERiA
DHORMIGÓN CICLÓPEO
HORMIGÓN DE CAL
DRELLENO DE MATERIAL SUELTO COMPACTADO o 5m
~
Figu a 4
P esa de Co nalbo. Sección ipo
A pa i de es os úl imos da os, y en an o se pueda
a anza en el conocimien o de la p esa de Comalbo
con nue os es udios, nos pe mi imos apun a una hi-
pó esis sob e la es uc u a o iginal y algunas de las
econs ucciones pos e io es. Pa ece lógico pa a ello
oma como e e en es las p esas de Alcan a illa y
P ose pina, que pe enecen a sis emas plan eados con
los mismos c i e ios que en Comalbo. Si se admi e
en onces, pa a man ene el pa alelo, la necesa ia si-
mili ud de las es p esas o iginales -en e Alcan a-
illa y P ose pina la semejanza es e iden e, excep o,
en odo caso, en los con a ue es de aguas
a iba- Comalbo debe ía habe sido en el momen o
de su cons ucción una p esa de ie as con pan alla
-mu o impe meable- aguas a iba, e o zada (o
no) con con a ue es hacia el embalse. El pa amen o
de aguas a iba de es e mu o podía p esen a un e-
es imien o de silla es al es ilo de Alcan a iJIa, pues
di e sos au o es ci an la eu ilización de piezas de
Comalbo en la iglesia de T ujillanos. Más a de, y
pa cialmen e a uinada, la p esa, se podía habe e-
cons uido con el e ue zo es uc u al que aho a pe -
manece. Es a ehabili ación iene que se an e io a
1906, que es cuando los úl imos p oyec os de econs-
ucción se ponen en ma cha, pe o a pa i de una es-
uc u a del ipo de la ac ual.
Es á documen ado que en 1773 Ped o Rod íguez
de Campomanes solici a una concesión en el embalse
de Co nalbo pa a pone un molino de papellll
y
algu-
nos au o es se e ie en al buen es ado de la p esa
mien as a endió el suminis o de agua a la áb ica. II
No pa ece, po an o, imp obable que Campomanes
encon ase la p esa de Comalbo pa cialmen e a ui-
nada (quizá en las zonas supe io es, pues pa ece que
el embalse oda ía e enía algo de agua) y op ase po
una econs ucción que asegu ase a la go plazo el su-
minis o de agua a la indus ia papele a que p oyec-
aba. En es e supues o pudo op a po una solución
igen e en la época --el sis ema de e ículas-, ap o-
echando pa a ello unos e en uales con a ue es,
peo o mejo conse ados, que se p olongaban has a
el que hoy se conside a mu o in e medio de los es
longi udinales que hay en la es uc u a.
Es a hipo é ica -po el momen o- in e ención
(u o a an e io del mismo ipo sob e la que hab ía
ac uado, en es e caso, Campomanes) explica ía la
pa icula ipología ac Ual de la p esa omana de Co -
nalbol2 ( igu a 5).
No es sólo la pan alla la única singula idad de la
p esa que es udiamos, pues ambién lo es la o e de
oma, en posición exen a hacia aguas a iba. En Al-
can a illa y P ose pina las o es se si úan desde el
mu o hacia aguas abajo, den o de los espec i os e-
aplenes, lo que acili a el acceso po el in e io al
o ma ecin os es ancos. En Almonacid la o e se
emplaza aguas a iba, pe o adosada a la áb ica y hay
o as e e encias de ipología de es e ipo en época
an igua, pe o siemp e p óximas o unidas a la es uc-
670 J. Ma ín, M. A enillas, R. Co és, C. Díaz-Gue a, L. A enillas
Figu a 5
P esa de Comalbo. Pa amen o de aguas a iba.
u a p incipal.l3 En Co nalbo el ano en e o e y
p esa se sal aba median e un puen e en a co -apo-
yado, quizá, del lado de la es uc u a, en un con a-
ue e-, según se deduce del salme que oda ía se
conse a en la o e.
En el caso que nos ocupa la ubicación de és a pue-
de, quizá, jus i ica se po un hecho que debe se an-
e io a la p opia p esa. Macías Liáñezl4 -al que si-
guen o os au o es- ci a la exis encia de unas
gale ías abie as en el e eno na u al, que se concen-
aban donde hoy es á la o e. Po lo que luego se
e á al analiza el sis ema de El Bo bollón, debe a-
a se de gale ías de cap ación en el alu ial, que eu-
nían las esco en ías a enadas en un pun o donde
end ía su o igen la gale ía de conducción a Mé ida.
Es e p ocedimien o, como es ob io, es innecesa io
bajo un embalse, po lo que -según hemos explica-
do en o o abajo--l5 debe co esponde a un sis e-
ma de abas ecimien o de agua a Mé ida an e io a la
p esa, en elación con el cual se cons uyó el canal de
conducción. Cuando, inalmn e, se le an ó la p esa,
la o e se emplazó en el pun o más lógico, es o es,
en el inicio de la conducción.
La p esa de Co nalbo pe mi e ano a o o pun o de
in e és en lo que a las ob as hid áulicas en época o-
mana se e ie e. Es una p esa sin ali iade o, ci cuns-
ancia que se epi e en o as muchas, en e ellas Al-
can a illa y P ose pina, pues lo que algunos au o es
mencionan como ales pa a es as p esas -lige as ex-
ca aciones en los es ibos- pueden explica se como
e osiones de ca ác e na u al, con independencia de
los e ec os nega i os que hab ían p oducido en los
espaldones de ie a, de habe ali iado sis emá ica-
men e las a enidas. Po o o lado, la «Sang ade a»
de P ose pina es un pequeño desagüe en un mu o la-
e al, con capacidad muy limi ada como pa a que se
pueda conside a un au én ico ali iade o.
En Almonacid de la Cuba hay un ali iade o en ú-
nel en el es ibo izquie do, aunque de capacidad am-
bién educida, que no debía se e ec i o en a enidas
impo an es, pues odo es e sec o de la p esa expe i-
men ó nume osas epa aciones en época omana, se-
gún lo demues an los a iados ipos de áb ica allí
p esen es.
De odos es os da os, pa ece deduci se que los hi-
d áulicos omanos no habían alcanzado el conoci-
mien o necesa io --empí ico, e iden emen e- pa a
canaliza las aguas en a enida con ga an ías su icien-
es pa a la segu idad de las p esas. Y en ello puede
adica -al menos pa a la «escuela» que abajó en
el cen o-oes e de Hispania du an e el siglo 1- el
mo i o de ubica las p esas en pun os al os de las
cuencas lu iales -Co nalbo y Alcan a illa- o en
an iguas cha cas de escasa apo ación -P ose pi-
na-, donde podían con ola las esco en ías ecibi-
das en los embalses y, en de ini i a, las al u as de las
láminas de agua, con el empleo, solamen e, de las u-
be ías de oma. De es e modo ans o ma on los em-
balses, en el sen ido ac ual del é mino, en au én icos
es anques -g andes es anques-, áciles de maneja .
yno siemp e lo consiguie on, pues la p esa de Al-
can a illa se ompió en una a enida, según a es igua
la posición de algunos bloques olcados. (De los es
sis emas que enimos ci ando es e úl imo e a el que
enía mayo cuenca de alimen ación).
LA CAPTACIÓN-CONDUCCIÓN DE EL BORBOLLÓN
Se a a, según lo dicho más a iba, de la cap ación,
median e un sis ema de gale ías, de las esco en ías
in il adas en el colu ión que cub e el ondo de un
ba anco a luen e del Alba egas po la de echa, in-
media amen e aguas abajo de la p esa, pa a después
conduci las, ambién en únel, a la conducción p in-
cipal. La geome ía del en onque de ambas conduc-
ciones deno a que la de El Bo bollón es más mode -
na, lo que no pe mi e asegu a , sin emba go, si es
pos e io o an e io a la cons ucción de la p esa,
aunque esul a más lógico es o úl imo, pues con el
embalse de egulación en se icio, se ía innecesa io
el complemen o de las aguas de El Bo bollón.
Es e sis ema, auxilia del de Co nalbo, es simila
al de las Tomas y al o mado po las gale ías de cap-
ación an e io es a la p esa. Y iene in e és especial,
pues con i ma que ya en época omana se ecu ió
El sis ema hid ául ieo de Co nalbo en Mé ida
-sis emá icamen e en Mé ida, po ]0 menos- a un
sis ema de ap o echamien o de las aguas sub e áne-
as muy an iguo, cuya in oducción en nues o país
sue]e asigna se a los musulmanes, que, no obs an e,
lo cons uye on y emplea on en muchas ocasiones.
NOTAS
l. C . Ma ín Mo ales, J.; A enillas Pa a, M.; Díaz-Gue a
Jaén, C.; Co és Gimeno, R.; A enillas Gi ola, M. yGi-
ménez González, D.: «El abas ecimien o omano a Au-
gus a Emé i a», Ac as del Segundo Cong eso Nacional
de His o ia de la Cons ucción (La Co uña 22-24 de oc-
ub e de 1998), pp. 321-329.
2. Véase Ma ín Mo ales, 1. e al, 1998, op. ci ., donde se
ecogen las e e encias de los abajos en los que se apo-
yan las conclusiones expues as en ese a ículo.
3. Ma ín Mo ales, J. e al 1998, op. ci ., donde hay biblio-
g a ía sob e el ema, y en pa icula A enillas Pa a, M.;
Ma ín Mo ales, J. y Alea az Cal o, A.; «Nue os da os
sob e la p esa de P ose pina», Re is a de Ob as Públi-
cas, n" 3311, Mad id, junio 1992, pp. 65-69.
4. A cnillas, L.; A enillas, M.; Díaz-Gue a, C. y Macías,
J. M.: «El abas ecimien o de agua a Toledo en época o-
mana», en VV.AA.: His o ia del abas ecimien o yusos
del agua en la ciudad de Toledo, Mad id, 1999, pp. 35-
48.
5. C . A enillas Pa a, M.; Díaz-Gue a Jaén, C. y Co és
Gimeno, R.: «La p esa omana de Almonacid de la
Cuba», en VV.AA.: La p esa de Almonacid de la Cuba,
Mad id, 1996.
67]
6. Sob e las p opues as de da ación de es as p esas y los
da os en los que se basan, éanse los abajos ci ados en
las no as an e io es. Igualmen e pa a las ca ac e ís icas
de los espec i os sis emas, a las que se hace mención a
lo la go de es e abajo.
7. Rus y Ma ínez, F: Replan eo del p oyec o de epa a-
ción del pan ano de Comalbo, 1913 y López Egóñez,
R.: P oyec o ejÍJ mado del de ampliación del embalse
en cumplimien o de lo o denado en la Real O den de
ap obación del 10 de ma zo de 1920,1922.
8. CL Schni e , N. J.: A His o y o Dams. Ro e dam,
1994.
9. CL Ga andés, E.: «La p esa de El Gasco, sob e el ío
Guada ama», Bol. ini MOP, no . ]963, pp. 20-25 Y
dic. 1963, pp. 26-29.
10. CL Ál a ez Sáenz de Bu uaga, J.: Ma e iales pa a la
his o ia de Mé ida. Mé ida, 1994, p. 182.
11. Fe nández y Pé ez, G.: His o ia de las an igüedades de
Mé ida, Mé ida, 1893, p. 39 Y Sánchez Lo o, D.: Eme i-
a Augus a, Cáce es, 1947, p. ]95.
12. No obs an e odo lo an e io , cabe la posibilidad de que
la pa icula es uc u a de la pan alla de Co nalbo sea de
o igen omana, en cuyo caso nos en en a íamos con
una nue a ipología de p esas de es a época. Un es udio
p o undo y de allado de la ob a yde la documen ación
ela i a a ella sin duda pe mi i ía acla a es as cues io-
nes.
13.C . Schni e , NJ.: A His o y o Dams, 1994, op. ci ..
pp. 21-29.
14. Macías Liáñez , M.: Mé ida monumen al ya ís ica,
1929. pp. 55-56.
15. Ma ín Mo ales, J. e al, 1998, op. ci .