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Discurso conmemorativo

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Discurso conmemorativo

Author: Clavero Arévalo, Manuel
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2001
Source: https://idus.us.es/bitstreams/9474a7b0-3c86-426a-82dd-b7ce8d7cf435/download
DISCURSO
CONMEMORATIVO
Po
MANUEL
CLAVERO
AREVALO
Cons i uye pa a
mí
un al o hono y un mo i o de g a i ud el que
la Real Academia Se illana de Buenas Le as me haya designado
pa a
p onuncia es as palab as en el ac o en que se conmemo an los dos-
cien os cincuen a años de su nacimien o.
Es a nos en un ac o conmemo a i o y según el Dicciona io
de
la
ReaJ
Academia de
Ja
Lengua, conmemo a es hace "Memo ia o
ecue do de pe sonas o cosas'', en nues o caso de una pe sona ya que
la
Real Academia Se illana de Buenas Le as es, desde su undación,
una pe sona ju ídica.
Doscien os cincuen a años en la ida de una ins i ución cons i u-
ye un
i
empo impo an e y en Se illa
si
p escindimos de
la
s eclesiás icas
(A zobispado, Cabildo, algunas Co adías, O denes eligiosas) el Ayun-
amien o, la Uni e sidad,
la
Real Maes anza de Caballe ía, la Real
Academia de Medicina, algunas ins i ucion
es
mili a es y judiciales, no
son muchas las en idades que han alcanzado ese núme o de años.
Lo que hoy conc e amen e conmemo amos es un hecho ocu ido
en Se ilJa, el 16 de ab il de 1751, en la calle Abades, en
la
casa del
sace do e y ca ed á ico D. Luis Ge mán Ribón, en el que un g upo de
in elec uales, decidió c ea y cons i ui una Academia de donde i adiase
la luz del sabe , en hon a y p o echo de las ciencias y de las le as
pa ias.
El
núcleo undacional e a, además, aman e de la pa ia chica y al
ac o cons i u i o asis ie on sie e pe sonas que e an sace do es y ca ed á-
224
MANUEL
CL
AVE
RO
AREVALO
icos y o os excusa on su asis encia con el uego de que se l
es
u ie a
po
p
esen es. Son en o al dieciseis los undado es de la Acade
mia
y la
biog a
ía
de cada uno puede e se
en
el lib o
de
D.
F ancisco Aguila
Piñal, La Real Academia
Se illan.a
de
Buenas Le as
en
el
siglo
XVIII.
Además de
co
ns i ui la A
ca
demia, aco da on elegi Pa onos de
la misma a Nues a Seño a de la An igua y al Seño San Is
ido o
, cele-
b a sesiones semanales odos los ie nes de cin
co
a sie e
de
la
a de,
asladándolo a los sábados cuando uesen es i os los ie nes y a los
mié coles cuando ue an es i os los ie nes y sábado
s.
Se enca gó un
discu so a D. Luis Ge mán Rib
ón
sob e li e a u a de España y a D.
F ancisco Lasso, Bene icia io de San Ped o, o o sob e la C onología.
Na u almen e es e ac o undacional no nació ocasio
nal
ni es-
pon aneamen e, sino que ué el
es
ul ado de las eunion
es
cul u ales
que d
es
de
1750
, ese g upo de in elec uales, enía celeb ando
en
la
casa de D. Luis Ge1mán Ribón en
la
calle Abades.
Los Es a u os se p o ocoliza on
en
la esc ibanía pública
del
S .
Palacios, el
25
de junio de
1751
y, emi idos pa a su iscalizac
ión
,
al
Sup emo Consejo de Cas illa, ue on ap obados el
22
de ab il
de
1752
,
co
mo
Es a u os o mados p
o
la Academia de Buenas
Le a
s de
la
ciudad de Se illa, pe o siguiendo el ex o ap oba o io, se l
ee
qu
e el
Rey D. Femando VI, a pe ición de D. Luis Ge mán Ribón y sus
amigos, concede su ap obación a los Es a u os de la Acade
mia
Se illa-
na de Buenas Le as. Unos días más a de,
el
6 de mayo de
1752
,
Femando VI le o o gó la me ced de pode i ula se Real y la
om
ó bajo
su p o ección el
18
de julio de 1752.
El 30 de oc ub e de 1753, la Real Academ
ia
celeb ó su p ime a
sesión pública pa a da se a cono
ce
a Se illa,
en
un sole
mní
s
imo
ac
o
que u o luga ambién
en
es os Real
es
Alcáza es y que co
menzó
a las
diez
de
la mañana y concluyó a la una y media y al
qu
e asis ie on las
au o idades y nume osísi no público.
En
dicha sesión leyó un discu so
D. Luis Ge mán Ribón, cu
ya
ep oducción acsimila , al i
gu
al
que
la
Real Cédula de ap obación de la Academia
po
Fema
ndo VI, se en e-
gan en
es
e ac o.
II
Es
os hechos
que
conmemo amos
ca
ece
n
de
sen ido si
no
los
pon
emos
con
e
la
ción
con
o os de
lo
s
qu
e aen
ca
u
sa
como
la
p o unda
a
ns o mación
que
la iloso ía, la e
li
gió
n, las
cie
ncias,
DISCURSO
CONMEMORAT
IVO 225
la
polí ica y el o den social, expe imen an en los siglos XVII y
XVIII y la si uación de España en
es
o
s
mom
en
os.
La
azón y
la
ciencia p e enden sus i ui a
la
eligión y a
la
é,
se
pone en duda a
la
mona quía
como
o ma de gobie no, la nobleza pie de sus un-
ciones adicionales en la jus icia y en
la
de ensa que pasan a
los
pode es públicos. Se hacen necesa ias e o mas y en especial
de
los es udios uni e si a ios.
Es os p o undos cambios en la o ma de
co
ncebi cosas un-
damen ales, dan luga , como
ha
eco da
do
nues o
co
mpañe o D.
José Luis Camellas, ya en el siglo XVII a
la
igu a de los "no a
o
-
es" que no podían euni se en
la
Uni e sidad que po
la
u ina y la
al a
de
uen es, había dejado de se un
<.l bol
ondoso pa a con e -
i se en un
mon ón
de cásca as esecas.
Su g
en
así
las nu
e as
Academias
como
luga de encuen o de in elec uales que deba en
sob e emas an impo an es.
No
son las
Acad
emias adicionales,
sino hijas del nue o espí i u que se elacionan en e
sí
y buscan el
econocimien o egio.
Se
c ean así las Academias de Za agoza, de
Valencia, la del Ma qués de Mondeja en Mad id,
La
Regia Socie-
dad Hi
spa
len
se
en 1700,
la
ac ual Real Academia Se illana
de
Medicina.
La
Real Academia Española se undó en 1714. en 1734 la
Real Academia de Medicina y en 1738 la Real Academia de
la
His o ia.
A ello hay que añadi la especial si uación de España as
acon ecimien os an impo1 an es como la humillación de la Paz de
Wes alia.
Ja
ex inción de la Casa de Aus ia
con
Ca los
JI
, la gue a
de Sucesión y el ad enimien o de la Casa de
Ba b
ón
con Felipe V.
Los españoles es aban anonadados y e a un pueblo que había pe
di
do
el no e con enonne desp es igio en el ex anje o.
En
es e espí i u de cambio y en
es
a
s ci cuns ancias de Espa-
ña, nace
Ja
Real Academia Se illana de Buenas Le as, de la que
ha
dicho D. F ancisco Aguila Piñ
al
que
"es
un sensible
e
cep
o
de
es as ideas de p og eso. En odos los abajos que se
co
nse an se
é
e lejado es e in e és cien í ico que p esagia un
mundo
nue o".
Po
mi pa e debo conc e a que la Academia ue espe uo
sa
con
la
o odoxia eligiosa y con
la
mona quía y pa ida ia
de
múl iples
e o mas en el cle o, la enseñanza, la eco
nom
ía
y o os muchos
emas de
la
ida
española, como e idencian
lo
s documen os que
ob an en sus a chi os.
226
MANUEL
CLAVERO
AREV
ALO
lll
Me
pa ece opo uno eco da algunos da os de como
e a
Se i-
lla, cuando en 1.751 se c ea la Real Academia Se illana
de
Buenas
Le as, que omo, en lo undamen al, del lib o sob e la "His o ia de
Se illa El Ba oco y la Ilus ación", del que son au o es nues os
compañe os
D.
An onio Domínguez O íz y D. F ancisco Aguila
Piñal, edi ada po la Uni e sidad de Se illa.
Al
inaliza el siglo XVIII la ci a de habi an es es
de
80.598,
ci a muy in e io a los 100.000. que hoy ienen la ba iada
de
Se i-
lla-Es e y el dis i o de T iana Los Remedios. De esos 80.598, e an
homb es 35.604, muje es 41.394, clé igos 906, ailes 1625, monjas
912 y bea as 157.
La p ime a alcaldía de Se illa, cuando se unda la Academia, la
ocupaba D. Miguel de Espinosa Maldonado, conde del Aguila, y los
Caballe os Vein icua o, llega on a ochen a y es al inal de siglo.
El piso
de
las calles de Se illa e a e izo en su inmensa mayo-
ía, con inuándose en el siglo XVIII la pa imen ación
de
las más
concu idas, siendo la calle más impo an e de la ciudad la
de
Géno a,
en e la Ca ed al y la Plaza de San F ancisco, cuyos balcones se a en-
daban pa a p esencia las p ocesiones eligiosas o ci iles que ansi a-
ban po ella. Su enlosado se e ec uó en 1.787 y cos ó 75.000 eales;
años an es se emped a on la plaza de San F ancisco y la de la Enca -
nación y en 1789, el Ayun amien o solici a pe miso pa a emped a
odas las calles de la ciudad,
al
igual que se había hecho en Cádiz.
La es uc u a de las calles de Se illa y la ubicación
de
sus
p incipales edi icios y monumen os, se e lejan
po
p ime a
ez
en
el
plano que, en 1771, enca ga el asis en e Pablo de Ola ide y
qu
e
dibuja F ancisco Manuel Coelho y g aba José An onio Ama y
qu
e
ué p emiado
po
la Real Academia de San Femando.
Po Real Cédula de
13
de agos o de
17
69, Se illa se di idió
en
cinco cua eles, incluida T iana, y cua en a ba ios, cuyas casas debían
se nume adas con azulejos siguiendo
el
ejemplo de Mad id.
Ve dade o son ojo p oducía el sis ema de limpieza pública
de
las calles. Con de ec uoso alcan a illado y al a de desagüe, los eci-
nos an
·o
jaban po los balcones y en anas las aguas esiduales. Una
ez
al
mes el se icio municipal, denominado "ma ea noc u na", pasa-
ba po las calles y consis ía
en
ablones i ados po mulos. Ola ide
DISCURSO CONMEMORATIVO 227
in en ó, con escaso éxi o, que los ecinos e u ie an las basu as en
las
casas, has a que pasasen los basu e os a ecoge la
s.
Cuando se unda la Real Academia Se illana de Buenas Le as
en 1751, ocupaba la sede episcopal hispalense, un amilia eal.
D.
Luis de Bo bón, hijo de Isabel de Fa nesio, quien le consiguió
es e
ca go eclesiás ico con dispensa papal, ya que solo con aba ca o ce
años
al
ocupa la mi a. Es a e a la segunda de España en iqueza y
el
núme o del cle o exis en e en Se illa llamó
la
a ención de Pablo
de
Ola ide que en
cm1a
al
Conde de A anda, le comunica que exis en
3.497 eligiosos. siendo del o den de San F ancisco 1081.
Un académico de Buenas Le as, el Vica io Gene al de Huel a
D. An onio Jacobo del Ba co. en documen o ob an e en
el
a chi o
de
la Academia, pone de elie e la necesidad
de
la e o ma del cle o.
En
1774, en una de sus Ca as amilia es, emplea palab as muy du as:
"E
l
excesi o núme o de cléiigos inú iles, las ilíci as negociaciones a
que
se en egan los más po al a
<le
í ulo eclesiás ico que los pueda
sus en a , la igno ancia que eina en el cle o secula , son obje os
muy
dignos de emedio po
el
daño que hacen al Es ado y po
el
poco
hono y u ilidad que esul a a la Iglesia, que siemp e llo a á
es a
mul i ud one osa e inú il". En
la
Ca a Familia décima,
el
ci ado
académico, imagina habla en sueños con el ey Ca los IIL
al
que
le
expone un acabadísimo p og ama de e o ma del cle o que pone
.de
elie e los p o undos conocimien os del académico en De echo Canó-
nico y sob e la si uación eal de la Iglesia y del
cl
e o.
T es impo an es acon ecimien os
en
la
Se illa de
la
segunda
mi ad del siglo XVIII. an a a ec a a
la
ida de la Academia, uno el
e ible e emo o del 1
de
no iemb e de 1755. o o la expulsión
de
los Jesui as o denada po Ca los III en 1767 y o o la cií ica si ua-
ción de los es udios uni e si a ios.
El
e emo o que sacudió a la mi ad su de la península, dejó
en
uina a escien as casas en Se illa y cinco mil en necesidad de epa a-
ción u gen e y dañó a in inidad de edi icios eligiosos y adminis a i os.
En e ellos la Ca ed al y el Alcáza , donde enía su sede la Real
Academia Se illana de Buenas Le as po exp esa au o ización
de
Fe nando VI, en i ud del Dec e o de
19
de junio de 1752.
La
Sala
Can a e a que e a
la
que ocupaba la Real Academia, quedó en uina y
la Academia u o que deja su sede, lo que ué un du o golpe pa a ella
pe o al ie nes siguien e,
la
sede quedó ins alada en
la
casa de su

228
MANUEL
CLAVERO
AREV
ALO
Di ec o ,
D.
F ancisco de Céspedes, Ma qués de Canión, ípica i-
ienda seño ial andaluza que hoy es la casa nº 27 de la calle
San
José.
Allí es u o, seis años, has a que ol ió nue amen e
al
Alcáza po
Real O den de Ca los
III
de
12
de ab il de 1760. Además de
la
Sala
Can a e a se le cedie on es salas al as pa a ins ala el a chi o y la
biblio eca.
La
expulsión de los Jesui as dio ocasión a la Academia pa a
solici a los lib os de los eligiosos expulsados po habe quedado
abandonados, con iesgo de pé didas, o eciéndose a conse a los e
incluso pone los a disposición de la lec u a po pa e del público. La
pe ición de la Academia llegó a de, pues la Supe io idad
ya
había
o denado que una pa e de los que se encon aban en las casas de
Se illa, pasa an a o ma pm e de la biblio eca uni e si a ia y o a se
en egase
al
A zobispado. La Uni e sidad acep ó la donación,
no
así
el A zobispado po
no
ene comodidad ni p opo ción en el Palacio
pa a una biblio eca pública. An e ello la Academia solici ó
de
Campo-
manes, Fiscal del Sup emo Consejo de Cas illa, pode escoge algunos
lib os que más encajasen en sus a eas. Se accedió a ello en 1783 pe o
la o den no ué cumplida.
La
expulsión de
los
Jesui as ocasionó que los es udios
de
Hu-
manidades queda an en si uación p eca ia y ello dio luga a
que
la
Academia, el
14
de ab il de 1767, di igie a
al
Rey un documen o que
Aguila Piñal cali icó de his ó ico ya que ué el o igen del p oceso
e olu i o de la Uni e sidad hispalense, dando luga a la polémica
en e colegiales, de enso es de la adición y man eís as, eno ado es
de la misma. Los p ime os se habían hecho dueños de las cá ed as y
solo admi ían a ellas a los que habían sido colegiales, pe mi iendo
el
acceso de los man eís as solo a las de meno impo ancia. Las ens
e-
ñanzas e an u ina ias y desconocedo as de los p og esos de los nue os
iempos.
El Sup emo Consejo de Cas illa en ió al Asis en e Ola ide,
el
25
de agos o 1767, cuando oda ía no había omado posesión, una
copia de la solici ud de la Academia, enca gándole
un
in o me sob e la
e o ma de los es udios uni e si a ios y sob e el des ino de los edi i-
cios de los Jesui as.
D.
F ancisco Aguila Piñal ha es udiado la
pa icipación de la Academia en la elabo ación del Plan de Ola ide
pa a la e o ma de los es udios uni e si a ios que habían de ins ala se
en la Casa P o esa, ambién el con enido del mismo y la p opues a
del
DISCURSO CONMEMORATIVO 229
académico D. Cándido Ma ía T igue os.
El
Plan p esen ado po
Ola-
ide, ué ap obado po Real Cédula
de
22
de
agos o
de
1769, pe o
no
pudo lle a se a e ec o po que cuando ué l
eído
po
el Claus o uni e -
si a io ué dela ado a la Inquisición.
Toda ía
u ie on
que
pasa
años
pa a que se eno a an los es udios en la Uni e sidad
de
Se illa.
Como
ha
eco dado nues o académico D. En ique de la
Vega
Vigue a en
su
His o ia Resumida de
la
Real
Academia Se illana
de
Buenas Le as, el inal del siglo XVIII y el comienzo del siglo
XIX,
ue on ne as os
pa a
la Academia.
La
epidemia
de
ieb e ama illa
p odujo en Se illa
en
el año 1800,
más
de
ca o ce mil mue os y
ce ca
de cincuen a mil en e mos.
La
Academia
u o
que pa aliza sus ac i i-
dades
po
hab
e
mue o a ios académicos y o os habe se asladado
ue a
de
Se illa.
Po
si ue a poco con la
in a<;ión
napoleónica se suspendió
la
ac i idad de
la
Academia que no ol ió a euni se has a 1.820, cuando
D.
Manuel Ma ía
de
Má mol, eunió a los académicos que quedaban
pa a da nue a ida a
la
Academia. D. F ancisco Aguila Piñal ha
dicho
con azón que en 1.820, la Academia enació de nue o, ob eniendo
au o ización pa a ins ala se en
la
iglesia
de
san Hennenegildo que ué
de
la Compañía de Jesús, en
la
calle Las Palmas, h
oy
Jesús del G an Pode .
IV
Conmemo ada, desde el p esen e, la undación
de
la Academia
y eco dados los acon ecimien os que le a ec a on
en
sus p ime os
años de ida, con iene e lexiona sob e ese p esen e
de
la Academia
y sob e el u u o
de
la misma an inculado al
de
las Academias en
gene al.
T as
habe
enido in inidad
de
sedes
en
Se illa, la mayo pa e
en p eca io, en la ac ualidad la iene
con
de
co o y dignidad en la
ca
lle
Abades, en la
misma
calle donde se undó, en el palacio de l
os
Pinelo
ehabili ado
po
nues o Académico D. Ra ael Manzano Mai os y
es udiado
po
él en su discu so
de
ape u a del cu so 1996/97.
En sus Es a u os se ijó
como
obje o
de
la
misma el
cu
l i a las
buenas le as en gene al, y con ibui a ilus a la his o ia de Se illa y
de la egión andaluza.
La
Academia sigue eniendo
po
Pa onos a la
Vi gen de
la
An igua y a
San
Isido o y es á o mada
po
un
cue po
de
ein a académicos nume a ios y cien co Tespondien es. Regida
po
un
230
MANUEL
CLAVERO
AREV
ALO
Di ec o y una Jun a de Gobie no, celeb a sesiones a la
que
ienen
acceso los académicos nume a ios, dos ie nes al mes.
La Academia cuen a con una biblio eca de ca o ce mil olúme-
nes y con un impo an e a chi o.
En
1.835 se le concedió el
de echo
a
o ma una biblio eca pública con las lib e ías
de
odos los con en os
se illanos a ec ados po la desamo ización, pe o las ca encias econó-
micas y de local adecuado, de e mina on que se ex inguiese
el
de echo
y se aspasase a la Uni e sidad.
El
plan de abajo pa a cada cu so
se
elabo a po el
Di ec o
y
la Jun a de Gobie no, en unción de los o ecimien os de los académi-
cos y de las echas disponibles. En las sesiones de los ie nes el
académico ac uan e, expone su ponencia que, al inal de
la
dise ación,
es obje o de deba e po los asis en es. Con independencia
de
es as
sesiones p i adas, la Academia celeb a ac os públicos de di e sa índo-
le,
como
la
ecepción
solemne
de
nue os
académicos,
ac os
conmemo a i os, encuen os li e a ios, ciclos de con e encias
e c
. Así
mismo la Academia con oca p emios anualmen e. La ac i idad de
cada cu so se ecoge en una publicación anual que es el Bole ín
de
la
Real Academia Se illana de Buenas Le as, ecien emen e emozado.
También edi a o as publicaciones pun uales.
Debo añadi que los académicos no pe ciben emune ación algu-
na,
ni
po su a ea de di ección,
ni
po sus abajos, ni po sus asis encias.
V
Reco dada la cons i ución de la Real Academia y desc i o su-
ma iamen e el uncionamien o ac ual de
la
misma, p ocede que
e lexionemos sob e cual
sea
su u u o.
La
p ime a obse ación que hay que ealiza es que, pa adóji-
camen e, la o aleza de la Academia es á en su p opia debilidad de
o igen. Sólo así se comp ende que una Ins i ución haya podido subsis-
i doscien os cincuen a años, cuando ca ece de un capi al undacional,
cuando ca ece de ing esos o en as p opias, cuando los académicos no
eciben e ibución alguna, cuando ha enido que cambia de domicilio
en in inidad de ocasiones, cuando ha enido que sopo a e emo os
que des oza on su sede, incendios que ol ie on a des ui la e in ini-
dad de con a iedades. Económicamen e
la
Academia i e g acias a
ín imas sub enciones públicas, al mecenazgo de algunas en idades
se illanas y a una aus
e
idad ejempla .
DISCURSO CONMEMORATIVO
23
1
~~~~~~~-
-~~~~~~~~~~~
~
El
undamen o de es a pe manencia adica
en
el en usiasmo y
en la ocación in elec ual de los académicos, desde su undación.
Algunos c een que las Academias
so
n
in
s i uciones anac óni-
cas, p opias
de
o os iempos, cuando la Ilus ación plan eó una se ie
de cues iones que jus i ica on su exis encia, pe o que ya han pe dido
su azón
de
se . Los hechos cons i uyen la mejo espues a con a ia a
es e plan eamien o po que en Se illa y en Andalucía en gene al,
han
nacido en los úl imos quince años, an as Academias como las ya
exis en es. Los asun os que se plan ean
en
el mundo mode no,
que
pueden se es udiados e in es igados po es as ins i uciones
no
hacen
más que aumen a , emas como el desa ollo de las elecomunicacio-
nes, las nue as ecnologías, el cibe espacio, la in o má ica, el genoma
humano, los p oblemas que la biología y la gené ica plan ean a
la
mo al y al de echo,
Ja
cons ucción eu opea, la globalización, el medio
ambien e,
Ja
inmig ación, el e o ismo, la lucha con a la pob eza, el
desmTOllo
del e ce mundo, no son más que ejemplos de los emas
que, jun o a
Jos
de siemp e, jus i ican la con inuidad de las Academias
y la apa ición de o as nue as.
Po o a pa e hay muchos ipos de Academias según los emas
y obje i os que pe siguen, hay Academias gene alis as como la de
Buenas Le as
en
la que con i imos eólogos, his o iado es, ca ed á i-
cos
de
Li e a u a, esc i o es, a qui ec os, ju is as, mili a es, geóg a os,
p o eso es de his o ia del a e e c. O as son de emas mas especí icos,
como las de Medicina, Bellas A es, Ciencias, Legislación y Jmisp u-
dencia. Hay ciudades como Có doba que solo ienen una sola Academia
gene alis a y o as como Se illa y G anada
en
la que exis en Acade-
mias di e sas.
Nada, ni nadie pod á e i a que homb es y muje es in elec ua-
les lib es, se eúnan y asocien espon áneamen e pa a es udia cues iones
de in e és gene al. Las Academias, en no pocas ocasiones, son la
ins i ucionalización, p o undización y egulación de las e ulias de
in e
le
c uales. Así nació la Real Academia Se illana de Buenas Le as
hace doscien as cincuen a a íos y así nació la Venenmda Te ulia que
es hoy
la
Real Academia de Medicina.
Una cues ión impo an e pa a
el
u u o de las Academias es
de ini sus elaciones con los pode es públicos. Las Academias más
an iguas, en e las que se encuen a la Real Academia Se illana de
Buenas Le as, nacie on
de
un ac o de econocimien o del Rey. En la