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La estrategia de diversificación empresarial y los resultados en el sector de las cajas de ahorros españolas

García Soto, María Gracia; Álamo Vera, Francisca Rosa

Abstract

El objetivo del presente trabajo es analizar la importancia de la estrategia de diversificación seguida por las cajas de ahorros españolas. Concretamente, se analiza la relación entre el grado de diversificación de las entidades -mediante la utilización de medidas continuas y categóricas- y los resultados tanto financieros como estratégicos. Los análisis realizados muestran que las entidades con mejores resultados son las más diversificadas, así como como aquellas que llevan a cabo una diversificación no relacionada/alta.

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539 LA ESTRATEGIA DE DIVERSIFICACIÓN EMPRESARIAL Y LOS RESULTADOS EN EL SECTOR DE LAS CAJAS DE AHORROS ESPAÑOLAS María Gracia García Soto Francisca Rosa Álamo Vera RESUMEN El objetivo del presente trabajo es analizar la importancia de la estrategia de diversificación seguida por las cajas de ahorros españolas. Concretamente, se analiza la relación entre el grado de diversificación de las entidades -mediante la utilización de medidas continuas y categóricasy los resultados tanto financieros como estratégicos. Los análisis realizados muestran que las entidades con mejores resultados son las más diversificadas, así como como aquellas que llevan a cabo una diversificación no relacionada/alta. PALABRAS CLAVE: estrategia de diversificación, resultados empresariales. ABSTRACT This research work aims to analysing the importance of the diversification strategy implemented by the Spanish savings banks. More specifically, the relation between firm’s diversification degree and financial and strategic performance is studied. Result show that the best performed firms are the most diversified, as well as those that have carried out a non-related/high diversification. KEY WORDS: diversification strategy, firm performance. 1. INTRODUCCIÓN Los profundos cambios que se han producido en el marco económico y financiero internacional, que se han traducido en un fuerte incremento de la competencia y en una reducción de los márgenes de intermediación, junto a la tendencia a la baja de los tipos de interés, han producido que el sector bancario se encuentre en una fase de poco crecimiento; en consecuencia, las entidades de depósito españolas están adaptando sus estrategias a estos nuevos condicionantes del entorno, abriendo cada vez más su ámbito de actuación interviniendo en nuevas operaciones como las participaciones industriales o la expansión hacia otras zonas geográficas, con el fin de canalizar la liquidez sobrante y encontrar nuevas fuentes de ingresos que sustituyan a las derivadas de la pura intermediación financiera (Liso et al., 1999), siendo esta situación no muy distinta a lo que ya ha sucedido en otros países desarrollados (Saéz y Martín, 2000). El papel desarrollado en la actividad industrial por las entidades de crédito en España ha sido y es muy activo (Nieto y Serna, 2001); efectivamente, una manifestación de este destacado papel es la participación accionarial en el capital de las empresas tanto por parte de los bancos como por las cajas de ahorros, siendo la participación de estas últimas un fenómeno más reciente surgido desde los primeros años noventa hasta la actualidad (Cals, 1998). Ante este hecho, y teniendo en cuenta que la mayor parte de las investigaciones ha centrado su discusión en las consecuencias que tiene para las empresas la presencia de entidades financieras en su capital, se ha considerado oportuno el análisis de la repercusión que CITIES IN COMPETITION 540 tiene para las entidades de crédito, en concreto para las cajas de ahorros españolas, el hecho de participar en el capital de otras empresas. Tal y como señala Cuervo (1991b), las razones que explican la participación activa de la banca en la empresa son: (a) la asimetría de información y explotación de las potenciales externalidades que surgen de la relación entre el banco y la empresa; dada la incompleta información unida a las operaciones de préstamo, participar en el capital posibilita la participación en una fuente de información complementaria a la actividad crediticia y, por tanto, hace posible una más correcta evaluación del riesgo; (b) la función del banco como accionista activo, puesto que reduce los efectos negativos de la discrecionalidad de los directivos, evitando la posibilidad de que los directivos apliquen políticas de alto riesgo; (c) el apoyo al negocio bancario, es decir, a la creación de un mercado, en parte, cautivo para el banco, es decir, la entidad financiera puede extraer rentas y beneficios privados aprovechando su posición como gran accionista; o (d) el apoyo profesional a las empresas por parte de la banca. Además, la adquisición de participaciones industriales puede contemplarse dentro de una estrategia de diversificación de riesgos de la entidad de crédito, que permite estabilizar beneficios por medio de la diversificación de activos (Nieto y Serna, 2001). En este contexto, el presente trabajo de investigación pretende dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿influye la estrategia de diversificación en los resultados empresariales? Guiadas por esta cuestión, en los párrafos que siguen se presenta un marco teórico donde se aborda el estudio de la estrategia de diversificación empresarial y de la relación entre dicha estrategia y los resultados empresariales. Posteriormente, se describe el marco del trabajo de campo y se presenta la metodología de investigación empleada así como los resultados alcanzados en el trabajo empírico. Finalmente, se cierra el artículo con las principales conclusiones, limitaciones e implicaciones del estudio, además de proponer algunas recomendaciones para trabajos futuros. 2. LA ESTRATEGIA DE DIVERSIFICACIÓN La estrategia corporativa ha sido un tema central de estudio en dirección estratégica desde finales de los años cincuenta, y en particular la estrategia de diversificación empresarial, aunque, en realidad, tiene una rica tradición en diferentes campos (Grant, 2002). Como señalan Ramanujam y Varadarajan (1989), como tema de investigación ha sido examinado por historiadores de la empresa como Chandler (1962) o Didrichsen (1972); por economistas como Gort (1962), Markham (1973), Berry (1975) o Mueller (1979); por investigadores en el área de finanzas como Reid (1968) o Weston y Mansinghka (1971); en leyes como Davidson (1981, 1985, 1986); en marketing como Levitt (1975) o Capon et al. (1988); destacando en el campo de la dirección estratégica el profesor Ansoff con sus trabajos sobre diversificación en los años 1957 y 1958. Este carácter multidisciplinario ha seguido hasta nuestros días, siendo estudiada por autores como Amit et al. (1991) y Aitken et al. (1997) en el área de contabilidad; por Merino y Rodríguez (1997) en el área de economía; por Amihud y Lev (1999) y Denis et al. (1997, 1999) en finanzas; y por Hoskisson y Hitt (1990), Datta et al. (1991), Montgomery (1994), Palich et al. (2000) y Khanna y Palepu (2000ab) en dirección estratégica, entre otros. Pero a pesar de la profundidad de su alcance, tanto desde un punto de vista teórico como empírico esta área de estudio ha sido descrita como inconsistente debido a una carencia total de consenso para caracterizarla (Ramanujam y Varadarajan, 1989; Hoskisson y Hitt, 1990; Ramaswamy, 1992; Palich et al., 2000). En este sentido, muchos son los autores que han intentado clasificar la literatura sobre diversificación corporativa. Uno de los primeros marcos conceptuales ha sido el propuesto por Ramanujam y Varadarajan (1989), que recoge tanto los principales estudios conceptuales y empíricos realizados sobre este tema como aquellos dedicados a NOTES ON STRATEGY, PLANNING AND INTERNATIONALIZATION 541 describir y detallar fenómenos relevantes de la estrategia de diversificación tales como los motivos para diversificar (e.g., Penrose, 1959), la dirección hacia la cual diversificar (e.g., Palepu, 1985; Varadarajan y Ramanujam, 1987) y la elección del modo de diversificar (e.g., Parsons, 1984; Jensen, 1984), además de los estudios que relacionan los temas anteriores entre sí o con el rendimiento de la empresa (e.g., Grant et al., 1988). Posteriormente, Hoskisson y Hitt (1990) elaboran un modelo general para cubrir la necesidad de una teoría unificada o marco conceptual que facilite la comprensión de la investigación previa sobre los antecedentes y los resultados de la diversificación, integrando tres perspectivas teóricas: la teoría económica, los incentivos externos e internos y la teoría de la agencia. Recientemente, Grant (2002), en su trabajo titulado «Corporate strategy: managing scope and srategy content», presenta una revisión exhaustiva de las principales líneas y áreas de investigación que se han desarrollado sobre el tema de la estrategia corporativa en las últimas décadas, adoptando una importancia destacable los trabajos sobre diversificación empresarial y otros temas relacionados directamente con ella. Tal y como señala este autor, el estudio de estas líneas y áreas de investigación que sobre el tema de la estrategia corporativa y, en concreto, sobre la diversificación se han desarrollado en los últimos veinte años, ha sido fruto de las aportaciones teóricas realizadas desde la teoría de los costes de transacción hasta la teoría de los recursos de la empresa, junto con las grandes contribuciones de la teoría de la agencia y la teoría financiera moderna. En este sentido, entre las aportaciones decisivas de cada una de estas teorías, la hipótesis subyacente de la organización industrial es que participar en más de un negocio permite a las empresas aumentar su poder de mercado en cada uno de ellos (Grant, 2002), mientras que para la teoría de los costes de transacción el motivo para la diversificación se encuentra en las imperfecciones del mercado, argumentando que los costes organizativos que se dan en una empresa diversificada y divisionalizada son menores que los de una empresa especializada (Suárez, 1993). Por otra parte, desde la dirección estratégica, la diversificación empresarial se justifica, fundamentalmente, tanto por la posible obtención de sinergias entre negocios (e.g., Rumelt, 1974, 1982; Steiner, 1975; Salter y Weinhold, 1979; Teece, 1980; Palepu, 1985) como por la reducción del riesgo que se puede producir al invertir los recursos de la empresa en actividades distintas (e.g., Salter y Weinhold, 1979). En esta línea, la teoría de los recursos de la empresa, teoría que complementa el análisis estratégico tradicional y que ha sido ampliamente utilizada en la investigación sobre la estrategia de diversificación (Rumelt et al., 1991), argumenta que la justificación de este tipo de estrategia se encuentra en compartir recursos y capacidades estratégicos entre los negocios, determinando la acumulación de recursos el patrón de diversificación de la empresa (Penrose, 1959; Mahoney y Pandian, 1992; Peteraf, 1993; Robins y Wiersema, 1995; Teece et al., 1997). Por su parte, la teoría basada en el conocimiento, cuyo origen se encuentra en la teoría basada en los recursos (Barney, 1986, 1991; Conner, 1991), además del enfoque evolutivo (Kogut y Zander, 1992; Dosi et al., 1992), la visión clásica de las capacidades de la empresa (Langlois, 1992) y trabajos en dirección estratégica sobre competencias clave de la empresa (Prahalad y Hamel, 1990), considera que las interrelaciones entre los negocios de una empresa diversificada pueden llegar a ser más importantes para la rentabilidad de la misma que el tamaño de los diferentes negocios (Robins y Wiersema, 2003), destacando el papel de los distintos tipos de conocimiento en el desarrollo de nuevos productos como una forma de diversificar las empresas (Nonaka y Takeuchi, 1995; Clark y Fugimoto, 1991). Hasta ahora se ha recogido aquella literatura que, según Hoskisson y Hitt (1990), ha tratado los aspectos de las imperfecciones del mercado, los recursos y los factores internos o externos de la empresa entre las razones para la diversificación. Por su parte, la teoría de la agencia estudia los motivos que tienen los directivos para apoyar una estrategia de este tipo, es decir, se enfoca hacia el análisis de la discrecionalidad directiva. En este sentido, la separación entre propiedad y dirección de la empresa, así como la ausencia de mecanismos eficaces de control de aquélla sobre ésta, puede favorecer una estrategia de diversificación no justificada desde el punto de vista del CITIES IN COMPETITION 542 accionista (Cuervo, 1991a; Chatterjee et al., 2003). En concreto, la estrategia de diversificación ha sido reconocida en la literatura como una de las que menos valor ha creado para el accionista (Goodstein et al., 1994; Kochhar y David, 1996) y, sin embargo, la de mayor beneficio para los directivos (Hoskisson y Turk, 1990; Shleifer y Vishny, 1990ab). En otras palabras, la diversificación empresarial podría estar motivada por el deseo de los gestores de la empresa de apropiarse o mantener los privilegios o beneficios privados que obtienen como consecuencia de los procesos de diversificación, con independencia del efecto neto sobre el objetivo de la empresa -la creación de valor- (Shleifer y Vishny, 1988). Estas motivaciones pueden incluir: el incremento del tamaño de la empresa y con ello su remuneración (Jensen y Murphy, 1990), su poder y su prestigio (Jensen, 1986; Sultz, 1990) o el volumen de recursos bajo su control personal (Jensen y Murphy, 1990); o bien reducir el riesgo de la empresa y aumentar la seguridad del directivo al frente de su puesto de trabajo (Amihud y Lev, 1981), así como contribuir a hacer al directivo más indispensable para la gestión de la empresa (Shleifer y Vishny, 1989). Particularmente, la diversificación y el tamaño de la empresa están altamente correlacionados, al igual que el tamaño de la empresa y la compensación ejecutiva (Dyl, 1988; Tosi y Gómez-Mejía, 1989; Hoskisson y Turk, 1990; Jensen y Murphy, 1990). Así, la diversificación proporciona una vía para incrementar la compensación y, por tanto, podría servir al directivo como un motivo para potenciarla. En contraposición a esta teoría, Lane et al. (1998, 1999) consideran que en algunas ocasiones los principios de la teoría de la agencia no pueden ser aplicados a la diversificación corporativa, ya que estas decisiones estratégicas pueden no estar en conflicto con los intereses de los accionistas (Grant, 2002). 3. LA ESTRATEGIA DE DIVERSIFICACIÓN Y LOS RESULTADOS EMPRESARIALES El análisis de los efectos de la diversificación corporativa sobre los resultados y la creación de valor en la empresa constituye uno de los aspectos de la estrategia corporativa más ampliamente estudiados y debatidos. Pero, a pesar de la abundante literatura, existen conclusiones contradictorias o poco claras, es decir, falta de consistencia en cuanto a la relación entre la estrategia de diversificación y los resultados (Grant, 2002). Esta heterogeneidad en los resultados de las investigaciones sobre diversificación viene explicada, en parte, porque los análisis se han abordado desde mútliples perspectivas teóricas y bajo supuestos muy diferentes (Hoskinsson y Hitt, 1990). En primer lugar, la diferencia fundamental de estos hallazgos es la metodología utilizada para medir la estrategia de diversificación (Palepu, 1985; Hall y St. John, 1994). Mientras que los teóricos de la organización industrial (e.g., Gort, 1962; Arnould, 1969; Markham, 1973) utilizaban índices simples cuantitativos, basados en los códigos SIC, encontrando que no existe una relación significativa entre la diversificación y la rentabilidad de la empresa, los estudiosos de la dirección estratégica (e.g., Christensen y Montgomery, 1981, 1982; Rumelt, 1974, 1982), que encuentran una relación sistemática entre la estrategia de diversificación de la empresa y la rentabilidad económica, utilizaron la medida categórica propuesta por Rumelt (1974). A pesar de ello, Montgomery (1982) compara estas medidas y encuentra un alto grado de correspondencia entre las mismas. Por otra parte, además de los problemas derivados de la medición de la estrategia de la empresa, la literatura apunta la importancia de considerar convenientemente el comportamiento de otras variables que moderan la relación entre diversidad y resultados, como por ejemplo el tamaño de la empresa, el atractivo de las industrias en las que participa la misma, los problemas de implantación de la diversificación o la discrecionalidad de los gestores para adoptar comportamientos oportunistas (Ramanujam y Varadarajan, 1989). Entre las contribuciones a la literatura sobre los efectos de la diversificación en los resultados se encuentran autores que han hallado una relación positiva (e.g., Rhoades, 1973; Miller, 1973; Carter, 1977; Jahera et al., 1987), otros que descubren una relación negativa (e.g., Imel y Helmberger, 1971; Rhoades, 1974; Grinyer et al., NOTES ON STRATEGY, PLANNING AND INTERNATIONALIZATION 543 1980) y, por último, aquellos que no encuentran relación entre las variables o que, aun hallándola, obtienen que la relación es curvilínea, siendo la diversificación rentable hasta un punto a partir del cual los costes de la mayor complejidad sobrepasan los beneficios de la diversificación (Grant et al., 1988; Lubatkin y Chatterjee, 1994). En cuanto al tipo de diversificación, numerosos estudios empíricos parecen avalar la tesis de que la empresa conglomerada, por término medio, no obtiene rentabilidades superiores a la empresa no diversificada o a la que sigue una diversificación relacionada, incluso en el caso de que se acierte con la inversión adecuada (Rumelt, 1974). Mientras que el hallazgo original de Rumelt (1974) ha sido confirmado por otros autores (e.g., Montgomery, 1979; Bettis, 1981; Christensen y Montgomery, 1981; Rumelt, 1982; Lecraw, 1984; Palepu, 1985; Varadarajan, 1986; Jose et al., 1986; Varadarajan y Ramanujam, 1987; Lubatkin y Rogers, 1989), para otros es la diversificación no relacionada la que se asocia a los mejores resultados (e.g., Elgers y Clark, 1980; Michel y Shaked, 1984; Luffman y Reed, 1984; Chatterjee, 1986; Lubatkin, 1987). Sin embargo, no todos los estudios conducen a estas mismas conclusiones, señalando algunos de ellos que no existen diferencias significativas de rentabilidad entre la diversificación relacionada y la no relacionada (Lubatkin, 1987; Grant et al., 1988). Teniendo en cuenta a Rumelt (1974), Ansoff (1976) o Salter y Weinhold (1981), cuanto mayor sea el grado de relación entre los negocios hacia los cuales la empresa se diversifica, mayor será el potencial de sinergias organizativas. La interdependencia entre negocios permite la especialización entre unidades y la obtención de economías de escala y de alcance, sinergias de distribución y marketing, entre otras. Sin embargo, la adopción de estrategias de diversificación hacia negocios con débiles conexiones reduce las fuentes potenciales de sinergias operativas e incrementa los costes de organización interna de la empresa. Lo argumentado hasta el momento puede observarse gráficamente a través de los tres modelos de relación entre la diversificación y los resultados empresariales (Palich et al., 2000): el modelo lineal, el modelo de la Uinvertida y el modelo intermedio (véase figura 1), donde se puede observar que en cualquiera de los tres modelos, la diversificación produce mejores resultados que la especialización en un único negocio. Figura 1. Modelos de relación entre diversificación y resultados Fuente: Palich, Cardinal y Miller (2000: 157) Diversificación Negocio único Relacionado No relacionado Modelo lineal Resultados Diversificación Modelo intermedio Resultados Negocio único Relacionado No relacionado Diversificación Resultados Modelo de la U-invertida CITIES IN COMPETITION 544 Por tanto, se propone como hipótesis y subhipótesis de investigación las siguientes: H1: Los resultados de la organización varían en función de la estrategia de diversificación adoptada por la misma, es decir, dependiendo del grado y tipo de diversificación. H1.1: El mayor grado de diversificación empresarial adoptado por la entidad tiene un efecto positivo sobre los resultados. H1.2: La estrategia de diversificación relacionada permite obtener unos resultados superiores a la especialización y a las estrategias de entrada en actividades no relacionadas. 4. MARCO DE APLICACIÓN Y DISEÑO METODOLÓGICO Como ya se ha comentado, la presente investigación se ha centrado en el estudio de la estrategia de diversificación empresarial seguida por las cajas de ahorros españolas. En este sentido, las inmovilizaciones permanentes en inversiones en empresas industriales con vocación de control o de influencia notable en la gestión representarán compromisos a largo plazo con responsabilidades adicionales, aspecto que desde el punto de vista de la normativa de regulación de las mismas recomienda una acción moderada debido a que si dicha inversión sobrepasa determinados límites o alcanza proporciones relativas importantes en el balance, pueden ser extrañas a su naturaleza y objetivos (Saéz y Martín, 2000). Según Analistas Financieros Internacionales (2003), en España, se ha producido un extraordinario crecimiento de los valores en circulación, particularmente de obligaciones y títulos de renta variables, y una mayor participación de las empresas bancarias en los mercados de capitales, con un fuerte crecimiento en sus carteras de acciones y participaciones en empresas no financieras; en este sentido, el comportamiento de las cajas de ahorros, tradicionalmente muy presentes en los mercados de deuda pública, ha sido más dinámico que el de los bancos en los mercados de acciones y participaciones en los últimos años. El mayor crecimiento relativo de la cartera de renta variable en las cajas se produce tanto en las acciones (aumenta su peso en el balance en un punto porcentual de 1992 a 1999) como, en mayor medida, en las participaciones (aumento de 1,7 puntos), destacando dentro de estas últimas el epígrafe de «Otras participaciones» que corresponde principalmente a participaciones en empresas no financieras. En cambio, los bancos han incrementado más la cartera de participaciones en entidades de crédito. En cuanto al tipo de sectores, si bien las participaciones empresariales de los bancos han salido de sectores maduros y tradicionales -alimentación y autopistas-, a la vez que han impulsado sectores de alta tecnología - telefonía móvil, cable e informática-, las cajas también han estado atentas a estas nuevas empresas y han consolidado su posición en el sector de la construcción e inmobiliarias; por otro lado, tanto unos como otras han entrado con fuerza en empresas procedentes del sector público y con fuerte potencial de crecimiento, aprovechando las excelentes oportunidades de negocio presentadas (Sáez y Martín, 2000). En esta línea, hay que tener en cuenta que algunas de las tomas de participación de las cajas son impulsadas por los gobiernos regionales con el fin de asegurar la presencia de los intereses regionales en determinados proyectos o de asegurar la financiación de iniciativas que se consideran interesantes para el desarrollo de la región (Analistas Financieros Internacionales, 2003). En cuanto a la información necesaria para llevar a cabo el presente trabajo de investigación, ésta se obtuvo a través de la utilización de fuentes de información secundarias -memorias del año 2001 de cada una de las entidades y Anuario Estadístico de las Cajas de Ahorros 2001-. Para la estrategia de diversificación empresarial, a pesar de que los estudiosos de dicha estrategia recomiendan el uso de diferentes medidas, la disponibilidad de NOTES ON STRATEGY, PLANNING AND INTERNATIONALIZATION 545 datos es muy limitada, por lo que se ha optado por utilizar la medida categórica basada en el recuento del número de actividades establecida por Varadarajan (1986), la cual recoge tanto el grado de diversificación como la dirección, captura la riqueza del esquema de clasificación de las medidas categóricas, mantiene la objetividad y simplicidad de la aproximación del cálculo SIC y no requiere disponer de información detallada para cada uno de los segmentos de negocio (Varadarajan, 1986). En este sentido, este autor establece una clasificación de cuatro tipos de estrategias de diversificación -empresas de muy baja diversidad, empresas con muy alta diversidad, empresas diversificadas relacionadas y empresas diversificadas no relacionadasa partir de la definición de dos dimensiones basadas en los códigos SIC, la diversificación de espectro amplio (BSD) y la diversidad media de espectro limitado (MNSD). La BSD se refiere a la expansión en una industria diferente definida mediante dos códigos SIC. Por su parte, mientras que la NSD se refiere a la expansión en una industria diferente definida mediante cuatro códigos SIC, la MNSD refleja la expansión fuera de la industria medida con cuatro dígitos SIC, pero dentro de la industria con dos dígitos; concretamente, es el número medio de industrias a cuatro dígitos por industrias de dos dígitos. Los puntos de corte que determinan cada estrategia corresponden a la media muestral de cada una de las dimensiones. Por otro lado, con el objeto de seguir las recomendaciones de los autores en la utilización de varias medidas de diversificación y debido a que la disponibilidad de datos es muy limitada, se ha optado por utilizar como medida complementaria el uso individual de la expansión fuera de la industria medida con cuatro dígitos CNAE -NSD-, con el objeto de acercarnos a la medida de la diversificación no relacionada de la entidad. La aplicación de esta metodología a las cajas de ahorros fue el resultado de un proceso de elaboración que respondió a las siguientes fases123: (a) recopilación de las diferentes actividades realizadas por cada una de las cajas de ahorros españolas en sus memorias y cuentas anuales; (b) selección de aquellos negocios donde la participación fuese igual o superior al 50 por ciento, con el objeto de asegurar que la caja de ahorros ejerciese un control mayoritario y no únicamente una inversión en cartera; y (c) eliminación de aquellos negocios correspondientes a actividades típicamente bancarias que, de acuerdo con la normativa legal124, han de tener una personalidad jurídica distinta a la de las entidades de depósito. Por último, teniendo en cuenta los fines y objetivos de las cajas de ahorros, en el presente trabajo de investigación, como variables de medida de los resultados, se intenta recoger tanto los de interés empresarial como los de interés colectivo puesto que, tal como señala Medel (2001:12), «[...] los objetivos de las cajas de ahorros no pueden ser reducidos a una única dimensión». En este sentido, para el ejercicio 2001 en el presente trabajo de investigación los resultados de interés empresarial han sido medidos a través del: (a) beneficio por número de empleados; (b) rentabilidad sobre activos totales medios (ROA) y sobre recursos propios (ROE); (c) cuota de mercado, teniendo en cuenta tanto los recursos ajenos como la inversión crediticia; y (d) ratio de eficiencia -medida por la relación entre el gasto de explotación y el margen ordinario, indicador de la parte de los 123 En el presente trabajo de investigación se optó por utilizar los códigos CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas) como homólogo a los códigos SIC en España. 124 Ley 8/1987, de 8 de junio, de Regulación de los Planes y Fondos de Pensiones; Ley 24/1988, de 28 de julio, del Mercado de Valores; Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, modificada por la Ley 14/2000, de 29 de diciembre, y por la Ley 24/2001, de 27 de diciembre; y Ley 46/1984, de 26 de diciembre, reguladora de las Instituciones de Inversión Colectiva. CITIES IN COMPETITION 546 ingresos ordinarios netos que es absorbida por los costes de estructura-125. Por su parte, los resultados de interés colectivo se medirán a través del gasto en obra social por empleado realizado por la caja en 2001126. 5. RESULTADOS Con el objeto de caracterizar a las cajas de ahorros en función de su estrategia de diversificación, se procede a analizar los estadísticos descriptivos de estas opciones estratégicas. La metodología utilizada para la identificación del tipo de estrategia de diversificación empresarial seguida por las cajas de ahorros españolas contempla, como ya se ha comentado, además del número de empresas en las que participa, la medida categórica basada en el recuento del número de actividades a través de la codificación CNAE. Por tanto, tal y como muestra la tabla 1, teniendo en cuenta la expansión hacia una industria diferente definida mediante dos códigos CNAE (diversificación de espectro amplio -BSD-), la expansión fuera de la industria medida a cuatro códigos CNAE - NSDy la expansión fuera de la industria medida a cuatro códigos CNAE pero dentro de la industria a dos códigos (diversidad media de espectro limitado -MNSD-), las cajas de ahorros tienen una participación media cercana a las 6 empresas (media=5,89, DT=4,9), aunque el 6,5 por ciento se encuentra especializada en su actividad como entidad de crédito; además, están presentes en un número medio de 4,2 sectores y 4,98 actividades, lo que hace que las entidades se encuentren diversificadas en una media de 1,04 actividades a 4 dígitos por sector definido a 2 dígitos. Estos valores medios muestran un bajo grado de diversificación de las cajas de ahorros españolas, siguiendo la misma tónica que los encontrados por Bueno (1987) y Suárez (1994) para las empresas españolas no financieras. 125 A la hora de analizar la información hay que tener en cuenta que esta ratio de eficiencia indica que, a mayor valor, menor eficiencia posee la entidad, al ser un valor de coste. 126 Es importante señalar que, dadas las características de las cajas de ahorros, entidades que no cotizan en bolsa, ha sido imposible utilizar medidas de rentabilidad bancarias basadas en precios de mercado, y de ahí la necesidad de acudir a datos contables. NOTES ON STRATEGY, PLANNING AND INTERNATIONALIZATION 547 (a) Tabla 1. Grado de diversificación y puntos críticos que delimitan el tipo de estrategia de diversificación (b) Características Dimensiones Entidades Porcentaje Med. DT Min. Máx. Ninguna 3 6,5 De 1 a 5 26 56,5 De 6 a 12 9 19,6 Superior a 12 8 17,4 (c) Número de (d) empresas (e) participadas Total 46 100,0 5,89 4,90 0,00 17,00 Inferior a 3 sectores 8 17,4 De 3 a 4 sectores 11 23,9 De 4 a 6 sectores 14 30,4 Superior a 6 sectores 13 28,3 (f) Espectro amplio (g) de diversificación (h) (BSD) Total 46 100,0 4,20 2,24 0,00 9,00 Inferior a 3 actividades 8 17,4 De 3 a 4,5 actividades 15 32,6 De 4,5 a 7 actividades 11 23,9 Superior a 7 actividades 12 26,1 (i) Espectro estrecho (j) de diversificación (NSD) Total 46 100,0 4,98 3,26 0,00 13,00 < 1 actividad por sector 4 8,7 De 1 actividad/sector 26 56,5 De 1 a 1,23 actividad/sect. 5 10,9 > 1,23 actividades/sector 11 23,9 (k) Espectro estrecho (l) medio de (m) diversificación (n) (MNSD) Total 46 100,0 1,04 0,39 0,00 1,83 (o) (p) Siguiendo a Varadarajan (1986), a partir de los valores de cada una de las dimensiones y de los valores críticos (valores medios) obtenidos, se identifica el tipo de estrategia seguida por la entidad, tal y como se observa en la tabla 2. Dicha tabla muestra que el 47,8 por ciento de las cajas de ahorros presentan una baja diversidad, seguidas por un 23,9 por ciento que poseen una alta diversificación; además, el 17,4 por ciento se ha diversificado de manera no relacionada frente al 10,9 por ciento que se diversifica de manera relacionada. Por tanto, las entidades se encuentran poco diversificadas, ya que la mayoría se agrupa en la baja diversidad. (q) (r) Tabla 2. Tipo de estrategia de diversificación Diversificación de productos Entidades Porcentajes Baja diversidad (BD) 22 47,8 Diversificadas relacionadas (DR) 5 10,9 Diversificadas no relacionadas (DNR) 8 17,4 Alta diversidad (AD) 11 23,9 Total 46 100,0