scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Revista de Filosofía. Cultura-Ciencias-Educación (José Ingenieros y Aníbal Ponce directores)

Podgorny, Irina

Full text

Revista de Filosofía. Cultura-Ciencias-Educación. José Ingenieros y Aníbal Ponce directores, 1915-1929. Prólogo y selección de textos: Luis Alejandro Rossi. Bernal, Universidad Nacional de Quilmes, 1999. ISSN: 987-9173-42-2, 660 páginas. Irina Podgorny Universidad Nacional de La Plata, Argentina La Revista de Filosojfa, que se publicó en Buenos Aires entre 1915 y 1929, Y que fue dirigida por José Ingenieros y luego por su discípulo Aníbal Ponce es un producto tardío del positivismo biologista en Argentina y un testimonio de la inusitada duración de este fenómeno en la cultura argentina, identificado con el nuevo clima de ideas que se forma a principios de la década de 1880. Señalemos al pasar que el adjetivo "biologista" no es un mero aditamento. A diferencia del Brasil, donde el positivismo se desarrolló predominantemente bajo una matriz comteana, en Argentina el positivismo rápidamente se difundió mediante la popularización de las obras de Spencer y de escritores como Haeckel u Ostwald. El comtismo, por el contrario, tuvo un alcance limitado sobre todo a los educadores. Esta aclaración es importante para comprender el tipo de textos que sus autores entendieron como filosóficos. La Revista de Filosojfa es la primera revista filosófica propiamente dicha realizada en este país. Empezó a publicarse bimestralmente en Buenos Aires en los años de la Gran Guerra europea. Destaquemos que la Revista de Filosofia, junto con la edición de la colección de libros La cultura argentina, conformaban parte de aquellos proyectos intelectuales de J osé Ingenieros (1877-1925) derivados de su afán organizativo de la cultura nacional argentina luego de su estadía en Europa (1911-1914). Esta recopilación de textos publicados en la Revista de Filosofia fue realizada y prologada por Luis Alejandro Rossi, e' integra La ideología argentina, serie de la Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes dirigida por Oscar Terán, que ha venido publicando otros testimonios político-culturales argentinos, como los periódicos finiseculares La montaña y La voz de la mujer. Para Rossi, la Revista permite analizar no solamente el papel que le cupo a ésta como "vocero" de su director y de la escuela positivista, sino que, además, permite acer- 164 Araucaria Nro. 5 carse a la crisis final del positivismo y a la configuración del nuevo campo disciplinario de la filosofía en Argentina a partir de 1917, luego del impacto causado por José Ortega y Gasset con su primera estadía en Buenos Aires en 1916. Como bien señala Rossi, la historia de este tipo de emprendimientos enfrenta el problema de poder calibrar la representatividad del mismo en la cultura de la que forma parte. Es indudable que la historia de una revista permite establecer la repercusión y la circulación de determinados temas, la traducción de autores, las controversias que circulan por sus páginas, así como también aspectos ligados a la producción editorial de la misma, como podría ser, en este caso, la consolidación de los talleres de impresión y de composición en la ciudad de Buenos Aires. Por otro lado, la presencia de la revista en determinadas bibliotecas y un estudio de las referencias a la misma permitiría evaluar cierto impacto de los textos y del proyecto en sí. Sin embargo, Luis Rossi ha preferido analizar el corpus de la Revista de Filosofía de una manera interna y en referencia al c~ntexto histórico e intelectual en el que la Revista surgió y se publicó. La Introducción de Rossi hace una excelente presentación de los temas que van a organizar una antología que debió seleccionar artículos que incluían desde la visita de Einstein a la Argentina, el problema del hombre terciario de las Pampas, la Gran Guerra europea y la "crisis de las altas cabezas de la civilización". Rossi supo resolverlo exitosamente organizando la antología de textos en siete secciones: Filosofía, cultura y nacionalidad argentina (textos de Ingenieros, Leopoldo Lugones, Aníbal Ponce, Carlos O. Bunge); Filosofía y educación, Reforma universitaria (Joaquín V. y Julio V. González, Rodolfo Rivarola, Víctor R. Haya de la Torre); Política nacional (Roberto Giusti, Telémaco Susini); Primera Guerra Mundial (Ingenieros, Lugones, Emilio Zuccarini); Filosofía: Ortega, Spengler y Croce (José Ingenieros, J. Ortega y Gasset, Ernesto Quesada, Aníbal Ponce); Política internacional. Revolución rusa y fascismo (Carlos y Augusto Bunge, Francisco Rodríguez del Busto, José Carlos Mariátegui, Arturo Orzábal Quintana); América Latina (Pedro Henríquez Ureña, Arturo Orzábal Quintana, Víctor R. Haya de la Torre). La selección, sin dudas orientada por temas que son de interés para los historiadores culturales y de las ideas contemporáneos, busca encontrar los aspectos ensayísticos y políticos de textos que se pretendían científicos. Cabe preguntarse si un tema no podría haber sido tratado un poco más extensamente: el de la formación de una cultura de izquierda a partir de la disolución del positivismo. La figura de Ingenieros será reivindicada posteriormente por escritores de izquierda, quienes ven en él a un exponente del laicismo y de la cultura progresista argentina, más que a un filósofo propiamente dicho. La formación de un pensamiento de izquierda que se pretende marxista y que intenta fundamentar Revista de Filosofía 165 esta pretensión en un conocimiento de los textos fundadores y no ya, como la generación anterior, en popularizaciones como el Anti Dühring o los escritos de Loria y Ardigó, podría haber sido examinada con más detalle en los textos de la Revista, sobre todo si se tiene en cuenta que su último director, Aníbal Ponce, es un típico exponente de estos nuevos izquierdistas, deseosos de convertirse en marxistas doctrinarios. En su introducción (pág. 17), Rossi señala claramente que los intentos de creación de una tradición nacional implicaban la organización material del pasado (establecimiento del corpus y su edición y difusión masiva) y la organización espiritual del mismo sobre la base de "la demostración de la existencia de una tradición intelectual anclada en el laicismo -identificado con la libertad." Pero, sobre todas las cosas, esta creación pretendía demostrar que la tradición nacional ya existía y que sólo se trataba de hacerla visible. La Revista de Filosofia, por otro lado, puede caracterizarse por su carácter marcadamente positivista y por la ausencia de polémicas que reflejen el cuestionamiento al positivismo en Argentina. Teniendo en cuenta que Ing~nieros intentaba identificar el biologismo y el cientificismo con la nacionalidad, en esta reseña quiero poner el acento en uno de los aspectos que trata Rossi, es decir la relación entre la cultura científica, la tradición nacional y el papel de maestros que les cabe a los científicos en los años de la Gran Guerra. Rossi señala que en las páginas de la Revista de Filosojfa reina el aire de homenaje y que por lo tanto "las relaciones entre intelectuales de diversas generaciones están modeladas bajo la forma discipular" (pág. 21). De tal manera, la falta de polémicas tiene su contracara en los repetidos agradecimientos al "maestro". Estos homenajes generan, asimismo, a las figuras portadoras de una misión o "magisterio moral": los "maestros" son erigidos -o creados-por estos elogios que subrayan la importancia de la pedagogía social por delante de la especialización. Para desarrollar esta idea, Rossi analiza en la página 22 del prólogo un artículo de Cristóbal Hicken de 1915 donde rinde homenaje -en vidaa Eduardo Ladislao Holmberg, naturalista argentino y profesor de la Universidad de Buenos Aires. Hicken contraponía la obra divulgadora de Holmberg con la de los científicos alemanes contratados para la Academia de Ciencias de Córdoba en la década de 1870, cuyos metódicos trabajos se habrían extinguido entre los especialistas. Para Hicken, como para varios otros colaboradores de la Revista, el valor de la imagen pública de un individuo cobraba, así, máximo significado. La elección del artículo de Hicken no podría ser más acertada ya que condensa gran parte del programa de la revista en sus años iniciales: la formación de discípulos argentinos, el contenido de una cultura nacional ligado a la 166 Araucaria Nro. 5 naturaleza y al territorio, los conflictos desatados en el seno de las sociedades científicas y las universidades argentinas durante la Gran Guerra en nombre de la patria. Entre otras revistas argentinas se desataba también la guerra precisamente en relación al papel de los científicos alemanes en la fundación de la cultura científica argentina. En el volumen 6 de 1916 del Zeitschrift des Deutschen Wissenschaftlichen Vereins zur Kulturund Landeskunde Argentiniens, uno de sus colaboradores realizó una recensión de la Primera Reunión Nacional de la Sociedad Argentina de Ciencias Naturales en Tucumán, reseña donde aludía al papel "dirigente" de los científicos alemanes en la consolidación de los campos relacionados con la geología, la geografía, la geofísica. N o menos importante -siempre según este cronistaera el lugar de la ciencia alemana en las áreas de la Botánica, de la Paleontología y de la enseñanza de las ciencias, para concluir que, de manera indirecta y según se comprobaba por las referencias bibliográficas, "en casi todos los trabajos argentinos importantes sobre Ciencias Naturales, fueron citados como fuentes, los nombres y la obra de investigadores alemanes, sea de los radicados en este país, sea de los que viven en otra parte". A esta reseña respondió Martín Doello Jurado, presidente de la organización del encuentro de Tucumán, haciendo un balance diferente, pidiendo explicaciones y afirmando las bases locales de la ciencia. Esta reacción se relacionaba sobre todo con la afirmación que se estaba dando en esos años acerca de la existencia de una tradición científica argentina. Tomando a Florentino Ameghino y a Eduardo Ladislao Holmberg como pilares fundantes de la misma, las ciencias naturales del país adquirían, en los años de la guerra, funciones específicas en relación a la nación. En el Congreso de Tucumán de 1916 se habían discutido, entre otros, los siguientes temas: la formación de cuadros profesionales locales que se aboquen a la resolución de los problemas del país, la creación de lugares de trabajo y la defensa de los mismos frente al contrato de los extranjeros, la enseñanza de las ciencias con contenidos argentinos (edición de manuales, modificación de los planes de estudio y formación de los maestros) y a la organización de parques nacionales. Los naturalistas promovían y aplaudían estas iniciativas de asociar el amor a la ciencia con el conocimiento de la patria y del territorio a través de los niños y los maestros, que -a su parecerayudarían a cimentar la necesidad de una ciencia natural nacional con trabajo para los nacidos en este suelo. La Revista de Filosojfa como las revistas de otras disciplinas que surgieron en Argentina a mediados de la década de 1910 hicieron tanto énfasis en la fundación de una cultura y de un cuerpo de maestros nacionales que podrían hacernos pensar en un fenómeno exclusivamente local. La excelente recopilación de Rossi tiene, entre otras virtudes, la de abrir las puertas para explorar la historia Revista de Filosofia 167 de las revistas de filosofía de los inicios del siglo XX y comparar la persistencia del positivismo a una escala que trascienda las fronteras de Argentina. Un libro de níbal Ponce con dos de sus principales escritos: I Humanismo bu rgué s y hunlani s mo proletario Edu cación y lu cha de clases . Hulllani s mo burgués ,-Educación y hum anis mo proletario y lu d Id Je cl ases Aníbal Ponce www.minoydavila.com.ar