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ABC de Sevilla, después de la Expo de 1992

Author: Navarro Amuedo, Antonio; Carrasco Navarro, Luis Miguel
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2007
Source: https://idus.us.es/bitstreams/88bf85e1-4fbb-43ce-a59d-37abf15f90ad/download
312
ABC de Se illa,
después de la Expo de 1992
An onio NAVARRO AMUEDO y
313
Luis Miguel CARRASCO NAVARRO
Facul ad de Comunicación
Uni e sidad de Se illa
Se illa, una década más a de
Los años pasan y el balance gene al de lo que supuso aquella Exposición
Uni e sal de 1992 se ap oxima cada ez más al que se á el e edic o inal de la his o ia.
Supe ados los análisis eu ó icos y las no menos ca as o is as cuen as que hablaban de
un es epi oso acaso económico, puede a i ma se que la Expo ue un acon ecimien o
bas an e posi i o pa a la ciudad. Po u iliza palab as de Ignacio Camacho, po en onces
adjun o al di ec o de ABC de Se illa, al celeb a se los diez años de la Mues a:
Ha hecho al a una década pa a que pueda ap ecia se con cie a obje i idad el esul ado
inal de una expe iencia que, con sus luces y sus somb as, ha esul ado decisi a en la
con igu ación de la ciudad del siglo XXI. (…) Los e o es de plani icación de la Expo,
su p ecipi ado diseño, su indiscu ible de oche y la a ogancia con que ue u ilizada po
el pode elipis a como ins umen o de p opaganda han pe dido, con el iempo, odo su
alo coyun u al. También la du eza de las c í icas, que su gie on como eacción a una
apues a polí ica sobe bia y desa ian e que p e endió en muchos momen os o illa la
opinión de los p opios se illanos an e una supues a ope ación de edención ilus ada de
sus males his ó icos. Queda, pues, la ealidad de una sociedad que ha debido su i una
ue e dep esión socioeconómica pa a asimila el impac o de oda aquel complejo
enómeno
299
.
En e ec o, du an e seis meses, Se illa se con i ió en un oco de a ención
mundial a p opósi o de la Exposición Uni e sal de 1992, llamada a celeb a el Quin o
Cen ena io del Descub imien o de Amé ica. Al igual que lo supuso aquella o a Mues a
de 1929, la Expo de 1992 ans o mó Se illa y la in odujo en un nue o siglo. El
299
Ignacio Camacho, “La la ga diges ión del de oche”, en Especiales de ABC de Se illa. “Diez años de
la Expo, la mues a que cambió el umbo de Se illa” (www.se illa.abc.es/especiales/index.).
314
escena io de los as os u o luga en unos e enos ús icos in au ilizados al oes e del
Casco an iguo y al no e de T iana, al o o lado del ío: la Isla de la Ca uja, que oma su
nomb e del an iguo monas e io ca ujo allí e guido, isi ado po C is óbal Colón con
ecuencia y al ez el luga donde el Almi an e azó los planes de su segundo iaje.
Un pe iódico olcado con la Expo
Guille mo Luca de Tena, p esiden e de hono de ABC y ex di ec o de la edición
se illana, en un olle o publicado en 1991 con mo i o de la Mues a, con i maba la oz
o icial del pe iódico an e los acon ecimien os que se a ecinaban. En él se incula la
celeb ación de la Exposición Uni e sal de Se illa con el deseo exp eso del mona ca de
conmemo a la unión de ini i a de España con las naciones hispanoame icanas. Y,
sob e odo, se hace una de ensa ce ada del p oyec o:
Hay que econoce y alo a que, g acias a la mo ilización de olun ades
comp ome idas con la Exposición, Se illa y g an pa e de Andalucía an a ecibi una
a ención que les ue negada injus amen e has a aho a. Nunca coincidie on an as y an
impo an es ob as de in aes uc u as a echa ija, básicas pa a el elanzamien o de la
economía p i ada. Ni ampoco las in e siones públicas alcanza on sumas de cien os de
miles de millones, o icialmen e comp ome idas pa a an es de 1993. Bas a e los planos
y maque as expues os en Expo-In o ma y en la Caja de Aho os San Fe nando pa a
comp ende el e ulsi o socioeconómico que supond án los nue os puen es sob e el
Guadalqui i , las nue as ondas de ci cun alación, más p oyec os de inicia i a p i ada,
la mode nización ele ónica, la in o ma ización adminis a i a y las mil y una pues as al
día de se icios públicos y p i ados. Es amos an e la más g ande opo unidad que u o
Se illa en su his o ia
300
.
ABC asumió desde el p incipio que es el pe iódico de la ciudad y no esca imó
medios pa a un despliegue que, como elemen o más des acado, se ma e ializó en la
315
publicación dia ia de un cuade nillo de 24 páginas de g an acep ación en el ecin o de la
Mues a. Si, como dice Nicolás Salas, o o a di ec o de ABC, “en 1992 la g an enemiga
de la Expo ue on los medios de comunicación nacionales, que c ea on una imagen
nega i a de la ciudad”
301
, no puede se acusado de eso es e pe iódico. Pues su apoyo ue
mani es ado ya cuando la Mues a e a un di uso p oyec o de conmemo ación del
Descub imien o de Amé ica, como ecue da el edac o je e de ABC de Se illa Tomás
Balbon ín:
ABC de Se illa apoyó los ac os conmemo a i os del V Cen ena io del Descub imien o
de Amé ica desde sus mismos inicios, incluso en los iempos en que se plan eó como
una exposición compa ida con Chicago, posibilidad que andando el iempo queda ía
desca ada. No ue on aquellos años p e ios un camino de osas y en ellos hubo
cie amen e indecisiones, imp e is os y polémicas de odo ipo, pe o el impulso e a
impa able y al inal se consiguió el obje i o que muchos c eye on imposible
302
.
Un día an es de la clausu a de la Expo, ABC anunciaba en su edi o ial la
publicación de un especial haciendo balance del acon ecimien o y, an e odo,
ei indicaba su papel en aquellos días es i os:
A lo la go de es os seis meses c eemos habe se ido con p on i ud y e icacia la
in o mación que ha gene ado la Mues a, sin ol ida odo ipo de manuales y guías
p ác icas, planos, agendas y o os da os de u ilidad que, a no duda lo, han sido la b újula
de millones de isi an es du an e los cien o se en a y seis días de Exposición
303
.
ABC se adelan ó a los análisis y a los a a a es que end ían después de aquel 12
de oc ub e del 92, Día de la Hispanidad, echa de clausu a de la Mues a. En su edi o ial
300
Guille mo Luca de Tena, ABC. Un dia io en e dos exposiciones 1929-1992. Mad id, P ensa
Española, 1991, pp. 18-23.
301
F ancisco Co eal, “La República y F anco a aca on o igno a on la Expo del 29” (En e is a a Nicolás
Salas), en Dia io de Se illa, 15 de ab il de 1904, p. 18.
302
Tomás Balbon ín, “Expo 92: el sueño que puso los cimien os de la Se illa con empo ánea”, en
Especiales 75 años de ABC de Se illa (www.se illa.abc.es/in o macion/se illa75).
303
“En e dos Exposiciones”, en ABC de Se illa, 11 de oc ub e de 1992, p. 21.
316
del día 13, i ulado “Se illa Uni e sal”, el pe iódico des acaba el éxi o o undo de la
Exposición, eco dando de nue o su i me apoyo al acon ecimien o en odo momen o.
Consecuen es con esa isión de Es ado inspi ada po la Co ona; al se icio de la
ac ualidad y el in e és de los lec o es; concien es de la ascendencia de la Mues a
Uni e sal de Se illa, hemos dedicado a la Expo 92 en ABC más de ein a páginas
dia ias en dos idiomas
304
.
Unas líneas más adelan e, aquel edi o ial econocía asimismo que
la Expo, como asun o de Es ado, ha sido un éxi o de la nación en e a, econocido con
obje i idad y sin cica e ía po la P ensa in e nacional más in luyen e
305
.
Un día más a de, ABC i ulaba uno de sus edi o iales con el elocuen e y since o
“Éxi o de Felipe González” (asimismo ue el des acado de la po ada, p esidida po la
e igie del p esiden e se illano) en el que a ibuía di ec amen e al p esiden e del
Gobie no, en onces ya cues ionado po impo an es sec o es de la opinión pública
española, la buena ma cha del e en o:
Jus o es aho a que sub ayemos el mé i o pe sonal del p esiden e del Gobie no en el
éxi o incues ionable de la celeb ación del V Cen ena io
306
.
Y emocionan e, sin duda, ue la po ada del día 15 de oc ub e, cuando ABC
con i maba su inculación p o unda con Se illa a ando de disipa p on as nos algias
an e el acon ecimien o que acababa de ma cha se. Con una is a á ea en que des acaba,
en p ime plano, el más uni e sal de los símbolos de la ciudad, la Gi alda, ABC i ulaba
“La Expo ha mue o, i a Se illa”. Bajo ese des acado, se decía:
Se illa ha i ido jubilosamen e la Expo, el acon ecimien o más impo an e del 92 en
304
“Se illa Uni e sal”, en ABC de Se illa, 13 de oc ub e de 1992, p. 19.
305
Ídem.
306
“Éxi o de Felipe González”, en ABC de Se illa, 14 de oc ub e de 1992, p. 15.

317
odo el mundo, y aho a se dispone a segui hacia delan e con el p opósi o i me de
ap o echa el eno me po encial de iqueza que la Mues a deja as de sí. Bajo ese
denominado común, nace hoy en nues o pe iódico una nue a g an sección in o ma i a
que hemos que ido denomina “ABC de Se illa” po que nada de lo que ocu a en la
ciudad y su p o incia le se á ajeno y po que la a ención p e e en e a los más a iados
emas hispalenses es la azón p ime a que la e en el espí i u undacional de nues as
páginas en 1929
307
.
Sin emba go, andando el iempo, el juicio ha sido di e en e. Algunos
his o iado es, como Fe nando Ga cía de Co áza , encuad an aquel de oche del 92 –no
ol idemos la Olimpiada de Ba celona— en un “in en o de g an exo cismo con el que
los socialis as in en a on hace en e a los malos espí i us del desas e económico”.
T as econoce en es e mismo ex o que ambos e en os supusie on la con i mación de la
mode nidad española, el his o iado asco se e ie e así a la Mues a se illana:
Los su idos isi an es se agolpaban an e las pue as de la Exposición Uni e sal de
Se illa, un pa que de a acciones, en el que se había in e ido medio billón de pese as.
Pese al dispendio, las eno mes in e siones en in aes uc u as, al ampa o de la Expo,
han sido el in en o más se io de saca al su de su aislamien o y da espe anza a la
mayo bolsa de ma ginación del país. Po el con a io, España pe día una opo unidad
de hace balance de sus elaciones con Ibe oamé ica y, sob e odo, de inco po a su
mes izaje ame icano al p oyec o de ini i o de la Eu opa unida. Asomb a al mundo
cos ó demasiado a un país que, al é mino de los g andes e en os, se encon ó con la
c isis económica ec ecida y un paque e de es millones de pa ados que no encuen an
ali io po sen i se eu opeos
308
.
La ocasión pe dida de o alece las elaciones con Amé ica ue des acada
ambién po la in es igado a En ique a Vila Vila en una en e is a concedida a ABC,
pa a la sección Se illa en e dos oces, auspiciada b illan emen e po el edac o je e
Ángel Pé ez Gue a:
307
“La Expo ha mue o, i a Se illa”, en ABC de Se illa, 15 de oc ub e de 1992, p. 1.
318
Así como la Expo ue pa a Se illa un momen o cul u al impo an ísimo, en o os
e enos ue una us ación o al pa a lo que debe ía habe sido: las elaciones de
España, y más conc e amen e Se illa, con Hispanoamé ica. Lo que se conmemo aba,
que e a el V Cen ena io y las elaciones de España con Amé ica, po ejemplo c eando
aquí una Uni e sidad hispanoame icana de al o s anding, donde se die an cu sos de
doc o ado y inie a gen e de pos g ado
309
.
Jus amen e el hecho his ó ico que daba undamen o a la Expo, es o es, el
Descub imien o de Amé ica, ue, con el anscu so de los acon ecimien os, apa ándose
del luga cen al de la Mues a. Su p ime Comisa io Gene al, el p o eso Oli encia, se
quejaba, diez años más a de, de la aición de la Expo a sus p incipios o iginales. Pa a
él, además, el sen ido de “ ies a” que en ol ió la Mues a ha de opone se al de
“cul u a”, único ealmen e álido y pe du able y, a su juicio, desap o echado:
La delegación española que ealizó aquella inicial p opues a se había inspi ado en el
ca ác e conmemo a i o del V Cen ena io del Descub imien o que la Exposición enía y
había inculado las echas de ape u a y clausu a a dos acon ecimien os his ó icos: el 17
de ab il, Capi ulaciones de San a Fe; 12 de oc ub e, llegada de las na es a Guanahaní.
Nadie cues ionó el simbolismo que a la Exposición daba esa delimi ación empo al; aún
no había su gido el pe u bado complejo que o ien ó la conmemo ación a una
ce emonia expia o ia de las “culpas españolas” en la a en u a de Indias, o, al menos,
p e endió elabo a un acon ecimien o “neu o”, pa a no “hu ga en las he idas”,
sus i uyendo el é mino “Descub imien o” po el de “Encuen o”, o cambia el
con enido his ó ico de la Exposición Uni e sal po el “lúdico” de una “ ies a”. (…) Ese
complejo de in e io idad us ó g an pa e del ap o echamien o de una ocasión
his ó ica
310
.
Con el iempo, el juicio sob e la Expo ambién ha sido ma izado po pa e de la
Casa. Cuando se cumplía el año exac o de la clausu a de la Expo, el edi o ial del
308
Fe nando Ga cía de Co áza , Biog a ía de España. Ba celona, Galaxia Gu embe g, 1999, p. 415.
309
Ángel Pé ez Gue a, Se illa en e dos oces. Se illa, Uni e sidad, 2003, p. 312.
310
Manuel Oli encia, “De Ramos a Pascuas”, en Especiales de ABC de Se illa. “Diez años de la Expo, la
mues a que cambió el umbo de Se illa” (www. se illa.abc.es/especiales/index.).
319
pe iódico se hacía eco de la ince idumb e en o no al legado de la Mues a aunque
ea i maba su opinión global a o able.
Se illa conmemo a hoy, con un ag idulce sen imien o de nos algia y cie a us ación,
el p ime ani e sa io de la clausu a de la Exposición Uni e sal de de 1992. Las dos
máximas igu as de la O ganizado a, el ex comisa io Manuel Oli encia y el ex
conseje o delegado Jacin o Pellón, han coincidido po sepa ado al habla del decaído
es ado de ánimo que al cabo de 365 días p eside la ciudad sede. No es pa a menos,
cuando se c ea on an as expec a i as sob e un u u o que no llegó o pasó de la go en la
albo ada del 13 de oc ub e, al apaga se simbólicamen e la luz en la isla de la Ca uja
311
.
Algo más adelan e, en aquel mismo ex o, ABC pedía el escla ecimien o de las
somb as del magno acon ecimien o:
po que ha de esplandece la e dad his ó ica, Se illa ha de en en a se al conocimien o
y análisis de los éxi os y acasos de la Expo, un e en o sob e el que a a de co e se el
elo del ol ido a ma cha acele ada y del que aún quedan muchas incógni as que
despeja , empezando po los aspec os con ables. En esa a ea, ABC ha es ado siemp e en
angua dia, y no se pod á esc ibi la his o ia de la Exposición sin con a con las páginas
de es e pe iódico
312
.
Sabedo que e a el medio de mayo in luencia de Se illa, ABC ya había p es ado
mucha a ención al p oceso de o ganización de la Expo los años p e ios. Como esc iben
An onio Checa y Ca los Gue e o: “La p ensa se illana, sob e odo el ándem ABC-
Dia io de 16 Andalucía, a a desempeña un papel c í ico en los años an e io es a la
Exposición Uni e sal de 1992. F en e a la cul u a del “pelo azo”, los dia ios se
mos a án muy du os, con su incidencia en la opinión pública. Pese a las ele adas
311
“Un año después de la Expo”, en ABC de Se illa, 12 de oc ub e de 1993, p. 17.
312
Ídem.
320
in e siones en la ciudad, el PSOE pe de á el pode municipal en las elecciones de
1991”
313
.
1993: se ab e una e apa di ícil
Como decíamos, a o ue el día du an e ese año pos -Expo de 1993 en el que
ABC no egis aba alguna in o mación sob e los di e en es p ocesos y p oyec os en
ma cha pa a ap o echa el legado de la Mues a. Un Pa que Temá ico, Ca uja 93, el
Pa que de los Descub imien os, que a ó de eu iliza con sus 60 hec á eas pa e de los
es os de la Exposición ubicados al ededo del Lago de España, ue el p ime in en o,
saldado con éxi o –al cabo de cua o meses de su ape u a abajaban allí mil quinien as
pe sonas, se egis aban 231.000 abonados y más de dos millones de isi as se habían
log ado—, pe o e a innegable que nacía con echa de caducidad. De nue o, en es e
éxi o ue imp escindible el concu so de los se illanos.
Sin emba go, el p oyec o llamado a ecupe a la ilusión y lide a la
mode nización de Se illa y, po ex ensión, del su de España e a la c eación de una g an
ecnópolis que ap o echa a las condiciones de las ins alaciones de la Expo, en e ellas la
exis encia de una ed de ib a óp ica en odo el ecin o. El “Silicon Valley” se illano no
podía nace , desde luego, en peo momen o; la de po sí complicada e e encia
emp esa ial de Andalucía se opaba con una galopan e c isis económica mundial que en
España end á a coincidi con el día después del de oche del 92, lo que hacía muy
di ícil el desemba co de i mas especializadas en in es igación y desa ollo a la Isla. Si
en junio de 1993 se inaugu aba o icialmen e el Pa que Temá ico, no se ía has a
no iemb e cuando, al cabo de un año del cie e de Expo 92, comenza a su di icul osa
andadu a el Pa que Tecnológico. Como esume An onio de la To e en un a ículo
publicado en julio de aquel año:
313
An onio Checa y Ca los Gue e o, “La p ensa se illana de 1980 a 1998“, pp. 187-192, en Ramón
Reig y M.J. Ruiz Acos a, Se illa y su p ensa. Ap oximación a la his o ia del pe iodismo andaluz
con empo áneo (1898-1998). Se illa, Uni e sidad Hispalense, 1998.
327
La isla es hoy una Babel de Adminis aciones públicas donde eina la con usión,
los e asos y las que ellas in es inas y donde lo único que unciona, el Pa que Temá ico
es jus amen e po que es á en manos p i adas. El úl imo episodio en el pa aíso de la
ib a óp ica, que debió es a emodelado en ab il de 1993 de o ma plena, ha sido la
dispu a po no paga las ac u as del equi alen e a la comunidad de ecinos de la isla,
es o es, la En idad U banís ica de Conse ación.
Agesa, cansada del Ayun amien o, ha dado un po azo y ha dejado la isla abandonada a
su sue e (…). Menos de media docena de emp esas pugnan po sob e i i en medio de
es a Babilonia adminis a i a, donde no exis e ni una en idad ju ídica que pueda supli
con su ac uación lo que es án obligados a hace el Es ado, la Jun a y el Ayun amien o.
En es as condiciones, p egun a po las labo es de In es igación + Desa ollo que se
ealizan allende el ío, cuando las emp esas i en pendien es de un papel que no llega,
es una quime a. En la Se illa de la c isis pos -Expo lo único que nos al aba es que en e
odas las Adminis aciones ma a an Ca uja 93
324
.
En pleno deba e sob e la adap ación de la Expo al p oyec o Ca uja 93, en unos
meses de uegos c uzados en e las dis in as adminis aciones a la ho a de asumi sus
compe encias en el man enimien o de las ins alaciones, la p opiedad del suelo o el
incen i o a las emp esas, el alcalde de la ciudad, Alejand o Rojas-Ma cos, se sacó de la
chis e a un nue o acon ecimien o. El Ayun amien o, con el espaldo de la Jun a de
Andalucía, anunciaba que Se illa se ía candida a pa a celeb a los Juegos Olímpicos de
2004. El día 2 de julio del 93, Rojas Ma cos y Manuel Cha es se comp ome ían a
abaja po un p oyec o dispues o a ap o echa , e i ando así g andes dispendios, el
legado en in aes uc u as de la Mues a. En su edi o ial de aquel mié coles de julio,
ABC, que había adelan ado la no icia el 30 de ma zo, ol ía a apoya sin isu as un
p oyec o de la en e gadu a de una Olimpiada:
La idea del alcalde, Rojas-Ma cos, de solici a los Juegos Olímpicos del 2004 pa a la
ciudad de Se illa es un hecho de dimensión his ó ica y de indudables bene icios de

328
u u o que me ece odo el apoyo y odo el en usiasmo an o de las ue zas polí icas,
sociales y económicas como de los sec o es popula es más di e sos. Se illa es á en
inmejo ables condiciones pa a la celeb ación de unos juegos olímpicos, cuya
in aes uc u a, pues a al día, es á hecha desde la Expo 92. (…) La posibilidad de esa
Se illa Olímpica 2004 equie e del apoyo unánime de odos, sin el meno esquicio que
pudie a ab iga dudas o plan ea p oblemas. (…) Así ue el éxi o de Ba celona 92 (…)
ac ua on como una piña y esa idea de unidad ue la que p esidió el camino eco ido
has a que se apagó la llama olímpica el día de la clausu a. Se illa puede. En e odos
enemos que hace lo
325
.
El iempo con i mó que la osadía, en aquel ins an e apoyada po las di e en es
adminis aciones y po los medios de comunicación, le ha salido ca a a la ciudad. Un
p oyec o como el de los Juegos Olímpicos se opa ía ine i ablemen e con la e idencia
de que Se illa acababa de celeb a una Exposición Uni e sal y que España, con
Ba celona 92, había cubie o ya el cupo de esponsabilidades in e nacionales ese mismo
año. 2004, algo más de una década más a de e a muy p on o pa a que ol iese a
celeb a se en nues o país una Olimpiada, con ando además con que las p e e encias del
COI apun aban a g andes me ópolis como Pa ís, Lond es o A enas, que ue on las que
es u ie on ealmen e en liza. El símbolo de ese acaso es epi oso pe manece
ísicamen e en la as uosa ob a del Es adio de La Ca uja (mal llamado Olímpico), de
obligada cons ucción pa a aspi a a la celeb ación del acon ecimien o depo i o, que no
obs an e ue sede de los Campeona os del Mundo de A le ismo de 1999. La deuda que
sopo a la ciudad po an innecesa ia ob a –la aspi ación de que los clubes de la ciudad
ma chasen allí ha quedado en o o acaso—, sólo paliada en pa e po la celeb ación de
la ci ada compe ición a lé ica, ha sido mo i o de du as c í icas po pa e de algunas
plumas de ABC, como Tomás Balbon ín, Ignacio Camacho o José Félix Machuca.
En 1996 el sueño del la ecnópolis se illana se había des anecido, aunque 111
emp esas es aban adicadas en la Isla, de las que 52 pe enecían al sec o de las nue as
ecnologías, 51 al de se icios emp esa iales y adminis a i os y o as ocho al á ea de
324
“Babel en la Ca uja”, en ABC de Se illa, 8 de diciemb e de 1993, p. 15.
325
“Se illa Olímpica”, en ABC de Se illa, 2 de julio de 1993, p. 33.
329
ocio, cul u a y depo e. Más de 4.000 pe sonas abajaban en la Ca uja. Un hi o
impo an e en es a his o ia del legado del 92 lo cons i uye la c eación, en 1997, de Isla
Mágica, ambién ges ionado po Ca uja 93, que oma el ele o emá ico al Pa que de
los Descub imien os. Su ayec o ia no ha sido ampoco exi osa, y sólo la llegada en
1999 de las cajas de aho o ha pe mi ido su sal ación. Con és as se aco dó en mayo de
2002 una condonación del 70 po cien o de su deuda. Sin emba go, en los úl imos
iempos el Pa que ha is o ag a a se su si uación. En una in o mación echada el 10 de
junio de 2004, ABC publicaba que el juez i ula del Juzgado de P ime a Ins ancia
núme o 11 de Se illa ha a i icado el in o me de los in e en o es judiciales sob e la
si uación de Isla Mágica, que “a alaba el expedien e de suspensión de pagos p esen ado
po la di ección del pa que el pasado mes de oc ub e”. La emp esa, según es a no icia,
iene p e is o euni se con los ac eedo es en b e e pa a log a la iabilidad del
Pa que.
326
Ta de, pe o me ece la pena
El apasionamien o in o ma i o de aquellos meses quedó a ás pa a da paso, con
el paso de los años, a un desconocimien o gene alizado sob e el uso y el alo ac ual de
las ins alaciones de la Isla de la Ca uja, donde a de pe o igo osamen e, se alza un
impo an e pa que ecnológico que ha su ido, como enimos analizando, no pocas
di icul ades. En una c ónica de 2001, la edac o a Elena Bení ez esumía es a ayec o ia
y des acaba la labo “ocul a” de las emp esas ins aladas en la Isla:
Todo empezó cuando, allá po 1993, Se illa Tecnópolis nació con la in ención de
impulsa el ejido p oduc i o andaluz en base a una iple ó mula: in es igación y
o mación (Uni e sidad), ecnologías a anzadas (indus ia) y se icios emp esa iales
(sec o e cia io). De es os es pila es, el emp esa ial es hoy, p obablemen e, el más
326
Ma ía Dolo es Al a ado, “Isla Mágica espe a alcanza un acue do con sus ac eedo es an es del 30 de
julio”, en ABC de Se illa, 10 de junio de 2004, en Página web pe sonal “Exposición Uni e sal de Se illa
de 1992” (www. e a.es/pe sonal/a anbu o/no iciaan e io .h m).
330
conocido.
El p ime o de ellos, no obs an e, que po ex ensión se e ie e no sólo a los
cen os uni e si a ios de Ca uja 93 sino ambién a odas las en idades públicas o
p i adas de ca ác e docen e y de in es igación, es uno de los g andes desconocidos del
pa que cien í ico y ecnológico de la Isla. Y ello, a pesa de que, con 33 en idades de
es e ipo -de ellas son 23 de I+D+I (in es igación, desa ollo e inno ación) y 10 de
in o mación y di usión-, Se illa es la ciudad española que concen a el mayo núme o
de cen os de I+D+I, en un solo ecin o.
La conexión con los cen os de in es igación y o mación, como elemen o gene ado de
sine gias de las que se o iginan enómenos de inno ación, cons i uye, además, uno de
los p incipales a ac i os pa a las emp esas que se es ablecen en Se illa Tecnópolis. La
azón no es o a que la necesa ia in e elación que se c ea en un pa que ecnológico.
No es de ex aña pues que, de las más de cien emp esas y en idades que ope an en el
Á ea de Tecnologías A anzadas del complejo que hoy ocupa el an iguo ecin o de la
Expo, 33 sean de in es igación y desa ollo. De hecho, de los más de 4.000
p o esionales que abajan en es a zona de la ecnópolis, más de 1.000 son “ba as
blancas”, es o es, p o esionales plenamen e dedicados al I+D+I, lo que ep esen a no
sólo la mayo concen ación de cen os de es e ipo exis en e en España, sino ambién
una de las más cuali icadas del pano ama in e nacional
327
.
Un año más a de, las ecnologías a anzadas ya copaban el 78% de la ac i idad
de las emp esas de Ca uja 93. Sec o que daba abajo al 93 po cien o del empleo de
es a ecnópolis. Según cons aba en el in en a io del Ins i u o Andaluz de Tecnología
(IAT) en junio de 2002 Ca uja 93 con aba con 195 emp esas y en idades que
empleaban a un o al de 7.586 abajado es. Es as emp esas ac u a on du an e 2001
984,4 millones de eu os. Lo gene ado po la ecnópolis suponía, diez años después de la
Expo, el 10% del P oduc o In e io B u o de Se illa. Con mo i o de la e emé ide, ABC
327
Elena Bení ez, “Se illa concen a en Ca uja 93 el mayo conjun o de en idades de in es igación de
España”, en ABC de Se illa, 2 de ene o de 2001, p. 46.
331
ealizó un especial donde José Luis Losa, je e de sección de local, esumía la si uación
op imis a:
Sin emba go, la al a especialización de los sec o es implan ados en es e ecin o la han
con e ido en una g an desconocida pa a los p opios se illanos, muchos de los cuales
siguen pensando que po la Ca uja campan a sus anchas los ja amagos. Nada más
alejado de la ealidad. En es os momen os no queda ningún an iguo pabellón po
eu iliza y apenas queda un 10 po cien o de suelos po cons ui . No hay más que da
un paseo po el ecin o pa a comp oba el i mo al que se desa ollan ob as de
cons ucción de nue os edi icios
328
.
En el año 2004, Ca uja 93 es ya el pa que ecnológico más asen ado de
Andalucía –exis e o o en Málaga, cuyo comienzo ue más igo oso que el hispalense,
el PTA, y el Pa que Tecnológico de Ciencias de la Salud (PTS), en G anada— y,
además, es el único sin espacio disponible. Según los úl imos da os de 2002, en la
Ca uja desemba ca on más de 230 emp esas. En la página web de la emp esa Ca uja
93, con da os de inales de 2001, se dice que Pa que “ abajan 7.586 pe sonas
pe enecien es a 195 en idades y emp esas, de las cuales el 81 % co esponden al á ea
de ecnologías y se icios a anzadas y el 19% a se icios gene ales”
329
. A p opósi o de
una in o mación de inales de 2003 que ale aba de los p oblemas de ci culación en el
an iguo ecin o de la Expo, José Luis Losa ase e aba que e an ya 8.600 los abajado es
epa idos en 232 emp esas
330
. En la se ie de in o maciones a p opósi o de la ap obación
en 2004 del A ance del nue o PGOU de Se illa, se apun aba en ABC que “El ecin o de
Ca uja 93 pod á o ece nue o suelo en la anja más ce cana a la a enida de Ca los
III”. Y se hacía e e encia a la p oblemá ica Isla Mágica: se inc emen a la edi icabilidad
del pa que emá ico pa a un p oyec o de ecnologías de ocio
331
. Las palab as de José
328
José Luis Losa, “¡Cu o ha mue o! ¡ i a la ecnología!”, en Especial de ABC de Se illa. “Diez Años
de la Expo 92, la mues a que cambió el umbo de Se illa” (www. se illa.abc.es/especiales/index).
329
Página web de Ca uja 93 (www.ca uja93.es/ ecnopolis/p esen acion).
330
José Luis Losa, “El c ecimien o de Ca uja 93 colapsa el á ico en las salidas y p o oca al a de
apa camien os”, en ABC de Se illa, 2 de no iemb e de 2003, p. 48.
331
José Luis Losa, “El PGOU o e a 1.300 hec á eas de nue os suelos indus iales”, en ABC de Se illa, 5
de junio de 2004, pp. 28 y 29.
332
Luis Manzana es, p esiden e de Ayesa (y an iguo colabo ado de ABC), una de las
emp esas más implicadas en el p oyec o de la Ca uja an es y después del 92, e ue zan
es a sensación de op imismo:
Ha sido un éxi o [ e i iéndose al Pa que Tecnológico]. Es el pa que ecnológico más
en able y exi oso, no hay o a exposición uni e sal que haya conseguido en abiliza
sus e enos con la e icacia que lo es á haciendo Se illa y, po an o, es oy sa is echo
332
.
La Ca uja, ¿un ba io como los demás?
Cuando ha pasado más de una década, la eu ilización del legado de la Expo, y
en pa icula sus e enos, siguen siendo obje o de negociaciones u banís icas. Si el
acon ecimien o ue un éxi o, al que con ibuye on impagablemen e los p opios
se illanos con su asis encia, no puede deci se lo mismo del p oceso de adap ación de la
Isla de la Ca uja a la ciudad como ca alizado de su economía. En mayo de 2004, el
Ayun amien o se illano seguía negociando con la emp esa ges o a de la Isla –Ca uja
93— el uso de los e enos con is as a la ap obación del A ance del Plan Gene al de
O denación U bana de Se illa. La cues ión de ondo es la in eg ación o al de es as
doscien as hec á eas en la ciudad del siglo XXI. En un p incipio ese Pa que Tecnológico
(además de uni e si a io, de ocio, de se icios, e c.) en que se ha con e ido la Ca uja
es incompa ible con la c eación de i iendas, pe o el empeño del alcalde Sánchez
Mon esei ín po log a la e i alización “de día y de noche” ha conseguido que el
A ance con emple su inclusión, an o de en a lib e como de alquile des inadas a
uni e si a ios e in es igado es de la zona. Sin emba go, unos meses después, el
p esiden e de Ca uja 93, José An onio Vie a, no ocul aba su incomodidad po la
p opues a municipal, al a i ma que “es e iden e que los edac o es del PGOU de
332
Paloma Ce illa, “El u u o de Ayesa es á en la aplicación de las nue as ecnologías al medio
ambien e”, en ABC de Se illa, 25 de oc ub e de 2004, p. 78.

333
Se illa no conocen en p o undidad los obje i os y uncionamien o del pa que”
333
.
Tampoco igu as como el an edicho José Luis Manzana es se mues an muy a a o de
hace “expe imen os con i iendas”
334
. También el Ayun amien o hispalense,
igualmen e con is as al mejo ap o echamien o de la zona, negociaba con los
emp esa ios de la noche el aslado de las e azas de e ano al apeade o de la Expo pa a
el es ío de 2004.
Conclusiones
La Se illa que conocemos hoy no puede en ende se sin la huella dejada po la
Expo de 1992. P obablemen e las ma cas sean más ísicas que espi i uales, en una
ciudad que gua da celosamen e sus señas de iden idad adicionales. Po in Se illa se
ha abie o al Guadalqui i , po in la ciudad cuen a con unas in aes uc u as dignas de
la impo ancia de la g an me ópolis del su de Eu opa que aspi a a se . Cie o es que,
desde la in e sión millona ia de 1992, los Gobie nos cen ales pa ecen habe se ol idado
de la ciudad. Los p oyec os que han a ado de p opina un empujón hacia el desa ollo
en la década de los no en a y comienzos de milenio se han opado con la al a de
decisión de las adminis aciones y, hay que eco da lo, la inexis encia de una in e sión
p i ada decidida.
ABC, como en onces, es el pe iódico líde en la capi al andaluza. La si uación
que pa a el pe iodis a Víc o Olmos es en aquellos años muy g a e pa a la emp esa en
lo económico –mo i ada po la pé dida paula ina de lec o es y de in luencia— no halla
un co ela o en la edición se illana del dia io, cuya solidez no cede un ápice. Su e la
edición hispalense de ABC desde 1996 la compe encia de Dia io de Se illa, pe o
man iene su posición p i ilegiada. Sigue siendo el pe iódico de Se illa po
an onomasia, cosa que pocos expe os en medios de comunicación cues ionan pa a un
333
“Vie a c ee que los edac o es del PGOU ‘no conocen cómo unciona Ca uja’”, en ABC de Se illa, 15
de no iemb e de 2004, p. 13.
334
Paloma Ce illa, a . ci .
334
u u o, como el p o eso de la Uni e sidad de Se illa José Ál a ez, quien a i ma que
ABC “segui á siendo el g an pe iódico de Se illa du an e bas an es años. La ba alla se
lib a á po el segundo pues o en di usión y po la conquis a de nue os g upos de
lec o es”.
ABC se olcó con la Exposición, abandonando cui as pa idis as pa a con el
pa ido en el Gobie no de España, enca gado del p oyec o, con encido de que la Expo
e a un acon ecimien o único pa a que la ciudad en su conjun o, así como oda la nación,
se mos a a al mundo. A medida que a anzaba el iempo, la c í ica ue di igida con a la
al a de acue do y p e isión de unas adminis aciones incapaces de e lo a el legado de
la Mues a. Las cuen as de la Expo se con i ie on asimismo en un ema ecu en e,
ecogiendo el sen i popula del negocio que hicie on unos y la ce eza de que o os se
ma cha on de Se illa muy po debajo de sus expec a i as.
Hoy ABC man iene su comp omiso con Se illa, desplegando una sección local
que p es a especial a ención al desa ollo u banís ico y emp esa ial de la ciudad. Quizá
haya ol idado el pe iódico conse ado su comp omiso con la buena esc i u a, pues no
hallamos, sal o hon osísimas excepciones, que, como an año, colabo en con ABC las
mejo es i mas del ámbi o hispalense. En cualquie caso, la conciencia de ep esen a ,
con las condiciones de hogaño, a la adición li e a ia hispalense le lle a a con oca
anualmen e el P emio Joaquín Rome o Mu ube al mejo a ículo pe iodís ico que e se
sob e Se illa. No en ano, en ABC de Se illa han esc i o, además del p opio poe a
palaciego, Manuel Fe and, Joaquín Ca o Rome o, Julio Ma ínez Velasco, San iago
Mon o o, An onio Bu gos o Ángel Pé ez Gue a. Po o a pa e, no es una decla ación
hecha de ca a a la gale ía que ABC sea de enso de las adiciones y el p og eso a un
iempo, pues en sus páginas se a moniza el seguimien o con inuo de las Co adías,
e eb ado as ineludibles de la sociedad ci il, con las úl imas no edades a ís icas y
emp esa iales.
Con los años ABC se ha uel o más libe al y menos conse ado . Y ha
abandonado el sensacionalismo de la e apa de Luis Ma ía Anson. También se ha hecho
más laico. Si uado en el cen o de echa ideológico y de enso de la ins i ución
moná quica, el pe iódico asume la eo ía y la p axis del libe alismo y la es abilidad
335
ins i ucional ma e ializada en la Cons i ución española de 1978. El alan e libe al de las
igu as de su di ec o en Se illa, Ál a o Yba a, p eocupado po el impulso económico
de la u be y c í ico con las isiones cho inis as de la ciudad, así como la pe sonalidad
ilus ada e in eligen e de Ignacio Camacho, adjun o a aquél has a el 2005, son p ueba de
es a mode nización de la ideología del pe iódico. Tomás Balbon ín, Ángel Pé ez
Gue a, Ma ía Dolo es Al a ado, Juan José Bo e o, Beni o Fe nández, Pablo Fe and o
José Luis Losa, quienes en su mayo ía cub ie on el acon ecimien o de 1992, siguen
abajando en la p ime a línea del pe iodismo se illano.
Bibliog a ía
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pe iodismo andaluz con empo áneo (1898-1998). Se illa, Uni e sidad, 1998.
ABC de Se illa 2029: el año del cen ena io