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Grupos dominantes en la Sociedad de Cartagena (1600-1625)

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Grupos dominantes en la Sociedad de Cartagena (1600-1625)

Author: Trigo Sánchez, María Isabel
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1983
Source: https://idus.us.es/bitstreams/99784b6d-5b1b-4e1d-9d93-1272ea14833f/download
GRUPOS DOMINANTES EN LA SOCIEDAD DE CARTAGENA (1600
P o eso a Ag egada del Ins i u o de Bachille a o “Ma ínez Mon añés” de Se illa
Al in en a hace un b e e análisis de es g upos sociales de Ca agena en el
p ime
cua o del siglo XVII (encomende os, e a
p e
endemos apo a da os decisi os pa a el es udio de la his o ia social, sob e odo,
po que el pe íodo de iempo es udiado es demasiado co o pa a pode de ec a , si los
hubo, algunos
cambios sociales, ya que és os se p oducen con g an len i ud.
Sólo que emos esboza aquí la si uación eal de es os g upos dominan es en la
ciudad y p o incia de Ca agena y cons a a cómo la o denación je á quica de la
sociedad ca agene a man iene su
mayo dinamismo social y un debili amien o de la c eencia en una je a
linaje y los mé i os siguen siendo ac
se el dine o el que acabe p
explica el papel desempeñado po los come cian es en Ca agena, dada la ocación
me can il de la ciudad. Pe o es á cla o que la posesión de la ie a sigue siendo un ac o
de peso pa a medi el
ni el social de los indi iduos. Po ello, encomende os y
e a enien es man ienen, aunque con di icul ades, su ascendencia sob e el conjun o de
la sociedad.
Encomende os
En el siglo XVII los encomende os inician e
p oces
o de decadencia social. No son ya sino modes os en is as que in en an i i de
los mé i os de sus an epasados conquis ado es. Po o a pa e, la encomienda camina ya
hacia su desapa
ición a medida que disminuye el núme o de indios. Su escaso
endimien o
hace que sus i ula es engan que emp ende alguna o a ac i idad,
GRUPOS DOMINANTES EN LA SOCIEDAD DE CARTAGENA (1600
Mª Isabel T igo Sánchez
P o eso a Ag egada del Ins i u o de Bachille a o “Ma ínez Mon añés” de Se illa
Al in en a hace un b e e análisis de es g upos sociales de Ca agena en el
cua o del siglo XVII (encomende os, e a
enien es y come cian es) no
endemos apo a da os decisi os pa a el es udio de la his o ia social, sob e odo,
po que el pe íodo de iempo es udiado es demasiado co o pa a pode de ec a , si los
cambios sociales, ya que és os se p oducen con g an len i ud.
Sólo que emos esboza aquí la si uación eal de es os g upos dominan es en la
ciudad y p o incia de Ca agena y cons a a cómo la o denación je á quica de la
sociedad ca agene a man iene su
ca ác e es a
men al, pese a que se obse a ya un
mayo dinamismo social y un debili amien o de la c eencia en una je a
linaje y los mé i os siguen siendo ac
o es impo an es de es imación; no obs an e, a a
se el dine o el que acabe p
e aleciendo como ía pa a ascende en la escala social. Ello
explica el papel desempeñado po los come cian es en Ca agena, dada la ocación
me can il de la ciudad. Pe o es á cla o que la posesión de la ie a sigue siendo un ac o
ni el social de los indi iduos. Po ello, encomende os y
e a enien es man ienen, aunque con di icul ades, su ascendencia sob e el conjun o de
En el siglo XVII los encomende os inician e
n la ma
yo pa e de Amé ica un
o de decadencia social. No son ya sino modes os en is as que in en an i i de
los mé i os de sus an epasados conquis ado es. Po o a pa e, la encomienda camina ya
ición a medida que disminuye el núme o de indios. Su escaso
hace que sus i ula es engan que emp ende alguna o a ac i idad,
1
GRUPOS DOMINANTES EN LA SOCIEDAD DE CARTAGENA (1600
-1625)
Mª Isabel T igo Sánchez
P o eso a Ag egada del Ins i u o de Bachille a o “Ma ínez Mon añés” de Se illa
Al in en a hace un b e e análisis de es g upos sociales de Ca agena en el
enien es y come cian es) no
endemos apo a da os decisi os pa a el es udio de la his o ia social, sob e odo,
po que el pe íodo de iempo es udiado es demasiado co o pa a pode de ec a , si los
cambios sociales, ya que és os se p oducen con g an len i ud.
Sólo que emos esboza aquí la si uación eal de es os g upos dominan es en la
ciudad y p o incia de Ca agena y cons a a cómo la o denación je á quica de la
men al, pese a que se obse a ya un
mayo dinamismo social y un debili amien o de la c eencia en una je a
quía es able. El
o es impo an es de es imación; no obs an e, a a
e aleciendo como ía pa a ascende en la escala social. Ello
explica el papel desempeñado po los come cian es en Ca agena, dada la ocación
me can il de la ciudad. Pe o es á cla o que la posesión de la ie a sigue siendo un ac o
ni el social de los indi iduos. Po ello, encomende os y
e a enien es man ienen, aunque con di icul ades, su ascendencia sob e el conjun o de
yo pa e de Amé ica un
o de decadencia social. No son ya sino modes os en is as que in en an i i de
los mé i os de sus an epasados conquis ado es. Po o a pa e, la encomienda camina ya
ición a medida que disminuye el núme o de indios. Su escaso
hace que sus i ula es engan que emp ende alguna o a ac i idad,
p e e en emen e de ipo bu oc á ico, po que en gene al, desp ecian las ac i idades
me can iles
1
.
C eemos que puede aplica se pe ec amen e a Ca
las Indias,
lo que Adol o González ha obse ado en Popayán: la ue e di e enciación
del g upo social de los encomende os del es o de la población blanca, po se un g upo
que no que ía hace nada po cambia la si uación soc
Las
encomiendas más cuan iosas de oda la gobe
ag upan en el dis i
o de es a ciudad, en la que 17 encomende os se epa ían 790
ibu a ios. Las encomiendas más impo an es en el dis i o e an Cipagua, con 108
ibu a ios, Tu ba a con
131, Tu baco con 51, Malambo con 41; el es o oscila en e los
37 indios de Galapa y los 3 de Choa, Maza
encomende os, el nú
me o de ibu a ios e a meno : 554. La encomienda de San And és
con 56 indios ú iles e a la mayo , S
an en e 34 y 3 que poseían Pue o Viejo y Chiloa
las de meno nú
me o de ibu a ios, aunque ienen el coe icien e más al o de pe sona po
ibu a io ( elación en e el o a
ibu a ios)
4
.
La en abilidad de las encomiendas e a an baja que apenas podía cub i el
sus en o del encomende o y su a
mayo exigencia en el abajo de l
del ey, a i maba en 1604 que los encomende os de Ca agena e an segu
gen e más pob e y necesi ada de odo el eino
los indios en un desespe ado in en
Audiencia que debían desapa
el Nue o Reino, pasando los indios y sus ibu os a la Real Co ona. Así se conse a ían
los indios y se impedi ía que los enc
1
Céspedes del Cas illo, Guille mo:
2
González Rod íguez, Adol o:
La sociedad encomende a en la gobe na
XVII, en
Popayán. T es es udios,
3
O denanzas y asas de ibu os de los indios na u ales de los dos pa
Tolú, dadas po Juan de Villabona. Ca agena. 29 ab il
4
Ruiz Ri e a, Julián B.:
Encomienda y mi a en Nue a G anada.
p e e en emen e de ipo bu oc á ico, po que en gene al, desp ecian las ac i idades
C eemos que puede aplica se pe ec amen e a Ca
agena, como a o as zonas de
lo que Adol o González ha obse ado en Popayán: la ue e di e enciación
del g upo social de los encomende os del es o de la población blanca, po se un g upo
que no que ía hace nada po cambia la si uación soc
ial adqui ida desde su nacimien o
encomiendas más cuan iosas de oda la gobe
nación de C
o de es a ciudad, en la que 17 encomende os se epa ían 790
ibu a ios. Las encomiendas más impo an es en el dis i o e an Cipagua, con 108
131, Tu baco con 51, Malambo con 41; el es o oscila en e los
37 indios de Galapa y los 3 de Choa, Maza
guapo y Tigua. En Tolú, con 19
me o de ibu a ios e a meno : 554. La encomienda de San And és
con 56 indios ú iles e a la mayo , S
ampues enía 46, Chenú 43 y las demás se encuen
an en e 34 y 3 que poseían Pue o Viejo y Chiloa
3
.
Las encomiendas de Mompox son
me o de ibu a ios, aunque ienen el coe icien e más al o de pe sona po
ibu a io ( elación en e el o a
l de pe sonas de la encomienda y el núme o de
La en abilidad de las encomiendas e a an baja que apenas podía cub i el
sus en o del encomende o y su a
milia y, po supues o, ello debí
a epe cu i en una
mayo exigencia en el abajo de l
os indios. La Audien
cia, espondiendo a una pe ición
del ey, a i maba en 1604 que los encomende os de Ca agena e an segu
gen e más pob e y necesi ada de odo el eino
”
y que po ello hacían abaja mucho a
los indios en un desespe ado in en
o de ob ene mayo es bene icios. P oponía la
Audiencia que debían desapa
ece los encomende os no sólo de Ca agena sino de odo
el Nue o Reino, pasando los indios y sus ibu os a la Real Co ona. Así se conse a ían
los indios y se impedi ía que los enc
omende os daña an su conciencia mal a ando a
Céspedes del Cas illo, Guille mo:
His o ia de España y Amé ica. Ba ce
lona, 1961, omo III, pág. 519.
La sociedad encomende a en la gobe na
ción de Popayán du an e el siglo
Popayán. T es es udios,
Se illa, 1977, pág. 343.
O denanzas y asas de ibu os de los indios na u ales de los dos pa
idos de Ca agena y Ma ía y illa de
Tolú, dadas po Juan de Villabona. Ca agena. 29 ab il
1611. AGI, San a Fe. 166.
Encomienda y mi a en Nue a G anada.
Se illa, 1977, pág. 67.
2
p e e en emen e de ipo bu oc á ico, po que en gene al, desp ecian las ac i idades
agena, como a o as zonas de
lo que Adol o González ha obse ado en Popayán: la ue e di e enciación
del g upo social de los encomende os del es o de la población blanca, po se un g upo
ial adqui ida desde su nacimien o
2
.
nación de C
a agena se
o de es a ciudad, en la que 17 encomende os se epa ían 790
ibu a ios. Las encomiendas más impo an es en el dis i o e an Cipagua, con 108
131, Tu baco con 51, Malambo con 41; el es o oscila en e los
guapo y Tigua. En Tolú, con 19
me o de ibu a ios e a meno : 554. La encomienda de San And és
ampues enía 46, Chenú 43 y las demás se encuen
-
Las encomiendas de Mompox son
me o de ibu a ios, aunque ienen el coe icien e más al o de pe sona po
l de pe sonas de la encomienda y el núme o de
La en abilidad de las encomiendas e a an baja que apenas podía cub i el
a epe cu i en una
cia, espondiendo a una pe ición
del ey, a i maba en 1604 que los encomende os de Ca agena e an segu
amen e “la
y que po ello hacían abaja mucho a
o de ob ene mayo es bene icios. P oponía la
ece los encomende os no sólo de Ca agena sino de odo
el Nue o Reino, pasando los indios y sus ibu os a la Real Co ona. Así se conse a ían
omende os daña an su conciencia mal a ando a
lona, 1961, omo III, pág. 519.
ción de Popayán du an e el siglo
idos de Ca agena y Ma ía y illa de
Se illa, 1977, pág. 67.
aquéllos. Cla o que, como es o no podía hace se inmedia amen e, c eía con enien e que,
con
o me ue an acando, las encomiendas s
A o unadamen e pa a los encomende os la p o
Co e y las encomien
das sob e i ie on en Ca ag
A pa i de 1610 se inc emen a on las di icul ades de la clase encomende a de la
p o incia. El
oido de la Audiencia, Juan de Villabona, inició su
g an igo y se e idad. Encon ó desde el p incipio una ue e esis encia po pa e del
gobe nado , Fe
nández de Velasco, y de los encomende os que iban a hace causa
común en de ensa de sus in e eses, opo
el isi ado .
En 1612 Juan López Cañiza es, po a oz de los en
algunas de las azones po las que apelaban al Consejo pa a que suspendie a las
o denanzas de Villabona y explicaba que no ecu
Villabona oido de aquélla, no con iaban en ob ene jus icia. A i maba que odos los
encomende os es aban empeñados, ya que los ibu os de los indios no e an su icien es
pa a paga la doc ina, mayo domo y da he amien as a los
p imo diales que es ablecían las o denanzas. Y es as obligaciones se hacían aún más
penosas po se aquélla una ciudad an ca a pa a el man enimien o de casas, se icios,
opa, e c. Asegu
aba que si no se ponía emedio a la si uac
que los bene icios de las enco
“
con que no se á ninguno el p emio de los se icios de nues os an epasados
conquis ado es y poblado es y de
que ac ualmen e es a
mos si iendo a Su Majes ad”
Las pe iciones del g upo encomende o enían buen undamen o si conside amos
que sólo 4 encomende os enían 568 de los 1.344 ibu a ios exis en es en e Ca
y Tolú, habiendo algunos que no pasaban de 3. La mayo ía
10 ibu a ios y és os segu amen e no iban a pode hace en e a los eno mes gas os que
suponían las doc inas, pues Villabona había es ablecido que po un año de doc ina se
había de paga al eligioso 280 pesos y 50 anegas
5
Expedien e de la Audiencia. San a Fe, 4 junio 1604. AGI, San a Fe,
6
Juan López Cañiza es al Consejo. Ca agena, 24 ene o 1612. AGI, Sa
aquéllos. Cla o que, como es o no podía hace se inmedia amen e, c eía con enien e que,
o me ue an acando, las encomiendas s
e ag egasen a la Real Co ona
A o unadamen e pa a los encomende os la p o
pu
es a no ue escuchada en la
das sob e i ie on en Ca ag
ena en mejo o peo si ua
A pa i de 1610 se inc emen a on las di icul ades de la clase encomende a de la
oido de la Audiencia, Juan de Villabona, inició su
isi a a la ie a con
g an igo y se e idad. Encon ó desde el p incipio una ue e esis encia po pa e del
nández de Velasco, y de los encomende os que iban a hace causa
común en de ensa de sus in e eses, opo
niéndose a las du as o denanz
as es ablecidas po
En 1612 Juan López Cañiza es, po a oz de los en
comende os, exp esaba al ey
algunas de las azones po las que apelaban al Consejo pa a que suspendie a las
o denanzas de Villabona y explicaba que no ecu
ían a l
a Audiencia po que, siendo
Villabona oido de aquélla, no con iaban en ob ene jus icia. A i maba que odos los
encomende os es aban empeñados, ya que los ibu os de los indios no e an su icien es
pa a paga la doc ina, mayo domo y da he amien as a los
indígenas, obligaciones
p imo diales que es ablecían las o denanzas. Y es as obligaciones se hacían aún más
penosas po se aquélla una ciudad an ca a pa a el man enimien o de casas, se icios,
aba que si no se ponía emedio a la si uac
ión, se ían mayo es los gas os
que los bene icios de las enco
miendas,
con que no se á ninguno el p emio de los se icios de nues os an epasados
conquis ado es y poblado es y de
enso es de la dicha ciudad, ni el que se nos hace a los
mos si iendo a Su Majes ad”
6
.
Las pe iciones del g upo encomende o enían buen undamen o si conside amos
que sólo 4 encomende os enían 568 de los 1.344 ibu a ios exis en es en e Ca
y Tolú, habiendo algunos que no pasaban de 3. La mayo ía
del g upo oscilaba en e 3 y
10 ibu a ios y és os segu amen e no iban a pode hace en e a los eno mes gas os que
suponían las doc inas, pues Villabona había es ablecido que po un año de doc ina se
había de paga al eligioso 280 pesos y 50 anegas
de maíz, a cambio de enseña y
Expedien e de la Audiencia. San a Fe, 4 junio 1604. AGI, San a Fe,
18.
Juan López Cañiza es al Consejo. Ca agena, 24 ene o 1612. AGI, Sa
n a Fe, 166.
3
aquéllos. Cla o que, como es o no podía hace se inmedia amen e, c eía con enien e que,
e ag egasen a la Real Co ona
5
.
es a no ue escuchada en la
ena en mejo o peo si ua
ción.
A pa i de 1610 se inc emen a on las di icul ades de la clase encomende a de la
isi a a la ie a con
g an igo y se e idad. Encon ó desde el p incipio una ue e esis encia po pa e del
nández de Velasco, y de los encomende os que iban a hace causa
as es ablecidas po
comende os, exp esaba al ey
algunas de las azones po las que apelaban al Consejo pa a que suspendie a las
a Audiencia po que, siendo
Villabona oido de aquélla, no con iaban en ob ene jus icia. A i maba que odos los
encomende os es aban empeñados, ya que los ibu os de los indios no e an su icien es
indígenas, obligaciones
p imo diales que es ablecían las o denanzas. Y es as obligaciones se hacían aún más
penosas po se aquélla una ciudad an ca a pa a el man enimien o de casas, se icios,
ión, se ían mayo es los gas os
con que no se á ninguno el p emio de los se icios de nues os an epasados
enso es de la dicha ciudad, ni el que se nos hace a los
Las pe iciones del g upo encomende o enían buen undamen o si conside amos
que sólo 4 encomende os enían 568 de los 1.344 ibu a ios exis en es en e Ca
agena
del g upo oscilaba en e 3 y
10 ibu a ios y és os segu amen e no iban a pode hace en e a los eno mes gas os que
suponían las doc inas, pues Villabona había es ablecido que po un año de doc ina se
de maíz, a cambio de enseña y
adminis a los sa
c amen os a los indios
1613, que no había luga a la ape
en igo
8
.
Una encomienda de 100 ibu a ios
encomende o unos 1.000
1.500 pesos anuales
a la en abilidad de las g andes encomien
pa ecen se más ele adas que las de Popayán
que sólo 5 ó 6 encomen
gene almen e dis ibuidos en dos o más encomiendas); Je ónimo de Po ugal enía 211
(una en a ap oximada de 3.000 pesos), y Alonso de Mendoza Ca aj
(unos 2.000 pesos). El es o de los encomende os poseía menos de 50 indios, y la g an
mayo ía de ellos enía al ededo de los
225-
250 pesos anuales y los que enían al ededo d
ap oximadamen e
11
. Teniendo en cuen a la ca es ía de la ciu
a gumen ada po las au o idades y pa icula es, no pa ece una en a demasiado ele ada.
Compa émosla, sólo a modo de ejemplo, con los sala
au o idade
s de la zona: el gobe nado cob aba 2.400 ducados de sala io, los o i
eales 110 pesos, el sa gen o mayo del p esidio 110 pesos y el cas ellano de San Ma ías
50 pesos
12
. La mayo ía de los encomende os se encon aban en si uación poco más
desahogada
que los o iciales ea
man ene su si uación social debían ene casa po
eminen e
men e mili a es y p es igiosos.
No debie on ene p oblemas las g andes enco
doc inas, he a
mien as, e c., pe o es más di ícil explica la supe
7
O denanzas de Villabona. Ca agena, 29 ab il 1611. AGI, San a Fe, 166.
8
Juan López de Cañiza es al Consejo.
9
Es a can idad es líquida, es deci , descon ados ya doc inas y gas os,
maíz. Ped o Gui al calcula es a misma can idad. Ca agena, 1 ab il 1622. AGI, San a Fe, 73.
10
Ruiz Ri e a, págs. 260 y ss.
G anada en aban de 3 a 4.000 pesos.
11
Relación de pueblos de indios del dis i o de Ca agena, dada po Juan de Villabona. Ca agena, 29
ab il 1611. AGI, San a Fe, 166.
12
Di e sas ca as de los o iciales eales de Ca agena y de los gobe nado es, en que se quejan del escaso
sala io que e
ciben, que apenas les pe mi ía mal i i . AGI, San a Fe, 38 y 73.
c amen os a los indios
7
. De odas o mas, el Con
sejo esol ió, en
1613, que no había luga a la ape
lación y que las o denanzas de Villabona
Una encomienda de 100 ibu a ios
ap oximada
men e, podía en a a su
1.500 pesos anuales
9
. Es as can idades no pueden compa a se
a la en abilidad de las g andes encomien
das de la al iplanicie neog anadina, pe o
pa ecen se más ele adas que las de Popayán
10
. No obs
an e, hemos de ene en cuen a
que sólo 5 ó 6 encomen
de os de Ca agena enían más de 100 ibu a ios (y
gene almen e dis ibuidos en dos o más encomiendas); Je ónimo de Po ugal enía 211
(una en a ap oximada de 3.000 pesos), y Alonso de Mendoza Ca aj
(unos 2.000 pesos). El es o de los encomende os poseía menos de 50 indios, y la g an
mayo ía de ellos enía al ededo de los
15-20 ibu a ios, lo que supon
d ía una en a de
250 pesos anuales y los que enían al ededo d
e 5 indios, 75 p
. Teniendo en cuen a la ca es ía de la ciu
dad, an as eces
a gumen ada po las au o idades y pa icula es, no pa ece una en a demasiado ele ada.
Compa émosla, sólo a modo de ejemplo, con los sala
ios que ecibían algunas
s de la zona: el gobe nado cob aba 2.400 ducados de sala io, los o i
eales 110 pesos, el sa gen o mayo del p esidio 110 pesos y el cas ellano de San Ma ías
. La mayo ía de los encomende os se encon aban en si uación poco más
que los o iciales ea
les, eniendo muchos más gas os que és os, pues pa a
man ene su si uación social debían ene casa po
blada, a mas y caballos, aspec os odos
men e mili a es y p es igiosos.
No debie on ene p oblemas las g andes enco
mie
ndas pa a cos ea los gas os de
mien as, e c., pe o es más di ícil explica la supe
O denanzas de Villabona. Ca agena, 29 ab il 1611. AGI, San a Fe, 166.
Juan López de Cañiza es al Consejo.
Ca agena, 24 ene o 1612, ci .
Es a can idad es líquida, es deci , descon ados ya doc inas y gas os,
aunque dependía del p ecio del
maíz. Ped o Gui al calcula es a misma can idad. Ca agena, 1 ab il 1622. AGI, San a Fe, 73.
Ruiz Ri e a, págs. 260 y ss.
- González Rod íguez, pág. 341. Las g an
des encomiendas de Nue a
G anada en aban de 3 a 4.000 pesos.
Relación de pueblos de indios del dis i o de Ca agena, dada po Juan de Villabona. Ca agena, 29
Di e sas ca as de los o iciales eales de Ca agena y de los gobe nado es, en que se quejan del escaso
ciben, que apenas les pe mi ía mal i i . AGI, San a Fe, 38 y 73.
4
sejo esol ió, en
lación y que las o denanzas de Villabona
debían en a
men e, podía en a a su
. Es as can idades no pueden compa a se
das de la al iplanicie neog anadina, pe o
an e, hemos de ene en cuen a
de os de Ca agena enían más de 100 ibu a ios (y
gene almen e dis ibuidos en dos o más encomiendas); Je ónimo de Po ugal enía 211
(una en a ap oximada de 3.000 pesos), y Alonso de Mendoza Ca aj
al poseía 159
(unos 2.000 pesos). El es o de los encomende os poseía menos de 50 indios, y la g an
d ía una en a de
e 5 indios, 75 p
esos
dad, an as eces
a gumen ada po las au o idades y pa icula es, no pa ece una en a demasiado ele ada.
ios que ecibían algunas
s de la zona: el gobe nado cob aba 2.400 ducados de sala io, los o i
ciales
eales 110 pesos, el sa gen o mayo del p esidio 110 pesos y el cas ellano de San Ma ías
. La mayo ía de los encomende os se encon aban en si uación poco más
les, eniendo muchos más gas os que és os, pues pa a
blada, a mas y caballos, aspec os odos
ndas pa a cos ea los gas os de
mien as, e c., pe o es más di ícil explica la supe
i encia de las
aunque dependía del p ecio del
maíz. Ped o Gui al calcula es a misma can idad. Ca agena, 1 ab il 1622. AGI, San a Fe, 73.
des encomiendas de Nue a
Relación de pueblos de indios del dis i o de Ca agena, dada po Juan de Villabona. Ca agena, 29
Di e sas ca as de los o iciales eales de Ca agena y de los gobe nado es, en que se quejan del escaso
pequeñas encomiendas de 3, 5 ó 10 ibu a ios. Según Ruiz Ri e a, la pequeña
encomienda si ió pa a camu la un abajo indebido en las i
“
bajo es e a eglo ex alegal la encomienda pequeña am
al encomende o, que con aba con una especie de peonaje pa a sus ie as y ganados
De hecho, aunque es os abusos no ue on exclusi os de la pequeña en
se gene aliza on en ellas po la mayo al a de con ol de que e an obje o.
Analizando un poco la ac i idad p o esional de los encomende os, en aquellos
casos en que la conocemos, se puede obse a que abundan los mili a es, capi anes de
in an
e ía, al é eces mayo es e, incluso, un capi án gene al de la A mada, Don Je ónimo
de Po ugal y Có do a. Algunos e an, además, e a enien es y mu
desempeña on los o icios de egido , p ocu ado de núme o de la ciudad, e c.
Te a enien es
La hacienda, ipo de g an p opiedad, c is aliza en el siglo XVII y alcanza á su
apogeo al inal del siglo. Es una unidad económica y social au ónoma y ce ada en sí
misma. En o no a ella comienza a desa olla se la ida u al, que posiblemen e o iginó
un
mo imien o demog á ico impo an e de la ciudad al campo, de o ma que
“
en e a la g an ciudad, pun o de apoyo de un es ado en p og esi a debili ación,
la hacienda signi ica el pode de los g andes p opie a ios, cuya au o idad se mide de
hecho po el nú
me o de dependien es y abajado es que le odean y po la can idad de
ie a que posee”
14
.
La hacienda se basa en una economía de au o
necesidad de subsis i apa
apa i
ción de una men alidad de ipo capi alis a que se p eocupa á po consegui nue os
cul i os, como los opicales, en una economía in ensi a pa a la que es imp escindible
un ac i o come cio asegu ado en Ca a
explo a
ción de la ie a, la plan ación, que con undiéndose en un p ime momen o con la
hacienda llega á a p e alece . Los e a enien es
13
Ruiz Ri e a, pág. 270.
14
Céspedes del Cas illo, pág. 508.
pequeñas encomiendas de 3, 5 ó 10 ibu a ios. Según Ruiz Ri e a, la pequeña
encomienda si ió pa a camu la un abajo indebido en las i
e as y haciendas y
bajo es e a eglo ex alegal la encomienda pequeña am
bién epo aba en ajas
al encomende o, que con aba con una especie de peonaje pa a sus ie as y ganados
De hecho, aunque es os abusos no ue on exclusi os de la pequeña en
se gene aliza on en ellas po la mayo al a de con ol de que e an obje o.
Analizando un poco la ac i idad p o esional de los encomende os, en aquellos
casos en que la conocemos, se puede obse a que abundan los mili a es, capi anes de
e ía, al é eces mayo es e, incluso, un capi án gene al de la A mada, Don Je ónimo
de Po ugal y Có do a. Algunos e an, además, e a enien es y mu
desempeña on los o icios de egido , p ocu ado de núme o de la ciudad, e c.
La hacienda, ipo de g an p opiedad, c is aliza en el siglo XVII y alcanza á su
apogeo al inal del siglo. Es una unidad económica y social au ónoma y ce ada en sí
misma. En o no a ella comienza a desa olla se la ida u al, que posiblemen e o iginó
mo imien o demog á ico impo an e de la ciudad al campo, de o ma que
en e a la g an ciudad, pun o de apoyo de un es ado en p og esi a debili ación,
la hacienda signi ica el pode de los g andes p opie a ios, cuya au o idad se mide de
me o de dependien es y abajado es que le odean y po la can idad de
La hacienda se basa en una economía de au o
su iciencia, pe o jun o a la
necesidad de subsis i apa
ece á p on o el deseo de iqueza que ae á apa ejado la
ción de una men alidad de ipo capi alis a que se p eocupa á po consegui nue os
cul i os, como los opicales, en una economía in ensi a pa a la que es imp escindible
un ac i o come cio asegu ado en Ca a
gena. Es el inicio de un nue o sis ema de
ción de la ie a, la plan ación, que con undiéndose en un p ime momen o con la
hacienda llega á a p e alece . Los e a enien es
ende án sus p oduc os a los
Céspedes del Cas illo, pág. 508.
5
pequeñas encomiendas de 3, 5 ó 10 ibu a ios. Según Ruiz Ri e a, la pequeña
e as y haciendas y
bién epo aba en ajas
al encomende o, que con aba con una especie de peonaje pa a sus ie as y ganados
”
13
.
De hecho, aunque es os abusos no ue on exclusi os de la pequeña en
comienda,
se gene aliza on en ellas po la mayo al a de con ol de que e an obje o.
Analizando un poco la ac i idad p o esional de los encomende os, en aquellos
casos en que la conocemos, se puede obse a que abundan los mili a es, capi anes de
e ía, al é eces mayo es e, incluso, un capi án gene al de la A mada, Don Je ónimo
de Po ugal y Có do a. Algunos e an, además, e a enien es y mu
chos de ellos
desempeña on los o icios de egido , p ocu ado de núme o de la ciudad, e c.
La hacienda, ipo de g an p opiedad, c is aliza en el siglo XVII y alcanza á su
apogeo al inal del siglo. Es una unidad económica y social au ónoma y ce ada en sí
misma. En o no a ella comienza a desa olla se la ida u al, que posiblemen e o iginó
mo imien o demog á ico impo an e de la ciudad al campo, de o ma que
en e a la g an ciudad, pun o de apoyo de un es ado en p og esi a debili ación,
la hacienda signi ica el pode de los g andes p opie a ios, cuya au o idad se mide de
me o de dependien es y abajado es que le odean y po la can idad de
su iciencia, pe o jun o a la
ece á p on o el deseo de iqueza que ae á apa ejado la
ción de una men alidad de ipo capi alis a que se p eocupa á po consegui nue os
cul i os, como los opicales, en una economía in ensi a pa a la que es imp escindible
gena. Es el inicio de un nue o sis ema de
ción de la ie a, la plan ación, que con undiéndose en un p ime momen o con la
ende án sus p oduc os a los

me
cade es, que se an a enca ga de dis ibui los po el Pe ú, Nue a España y el
Nue o Reino
15
.
Exis ían en el dis i o de Ca agena muchas hacien
yuca, u as, an o las p opias de España como las de la ie a (plá anos, piñas,
mameyes, na anjas dulces y ag ias, limones, e c.), legumb es en las ie as de egadío,
ad
emás de ganado acuno y de ce da, sob e odo. No había ca
ay Ped o Simón, po el calo y po no habe hie bas
g an núme o de escla os a ca go, gene almen e, de un capa az, pues los dueños pasaban
g a
n pa e del año en la ciudad, donde enían casas y mayo es posi
social.
Fue on hacendados muchos encomende os que ecibie on ie as del Cabildo
ce canas a sus enco
miendas
comp a o mayo azgo, ins i ución que a aigó p on o en las Indias. En 1602 He nán
López de la Mo a ped
ía licencia al ey pa a unda “
su hacienda en su hijo F an
so
b e la cuan ía de los bienes de López de la Mo a, pues el pe miso sólo se concede ía
si la iqueza de aquel e a su icien e pa a man ene a los hij
mayo azgo
17
.
Una Real Cédula de 1550 pe mi ía al Cabildo de Ca agena epa i ie as a lo
ecinos de conside a
ción pa a que allí es ablecie an haciendas. Según el capi án Dua e
de León Ma ínez, po ugués, aquel que ecibía un epa imien o del Cabildo podía
se i de ejemplo a o os ecinos pa a consegui mayo endi
decía que en las 4 caballe ías de ie a que ecibió en 1616, en el é mino de Ma ía,
había hecho una hacienda de maíz y á boles u ales y los ecinos, al e su p ospe idad,
habían pedido un epa imien o, que aho a lab aban con el consiguien e bene
el abas ecimien o de la ciudad
1621 in o maban al ey de la con eniencia de epa i unas ie as baldías en el é mino
15
Je ónimo de Zuazo a S. M. Ca agena, 23 ene o 1604. AGI, San a Fe, 38.
16
Simón, F ay Ped o:
No icias his o iales de la conquis a de Tie a Fi me.
364 y ss.- Vázquez Espinosa:
Compendio y desc ipción de las Indias Occiden ales.
pág. 293.
17
Real Cédula al gobe nado de Ca agena. Á ila, 18 julio 1602.
18
O iciales eales a S. M., Ca agena, 5 julio 1621. Con iene copia del in o me de Dua e de León a
Gui al. AGI, San a Fe, 73.
cade es, que se an a enca ga de dis ibui los po el Pe ú, Nue a España y el
Exis ían en el dis i o de Ca agena muchas hacien
das, en donde se ecogía maíz,
yuca, u as, an o las p opias de España como las de la ie a (plá anos, piñas,
mameyes, na anjas dulces y ag ias, limones, e c.), legumb es en las ie as de egadío,
emás de ganado acuno y de ce da, sob e odo. No había ca
ne os ni cab as, según
ay Ped o Simón, po el calo y po no habe hie bas
16
. T abajaban en las hacien
g an núme o de escla os a ca go, gene almen e, de un capa az, pues los dueños pasaban
n pa e del año en la ciudad, donde enían casas y mayo es posi
bilidades de ida
Fue on hacendados muchos encomende os que ecibie on ie as del Cabildo
miendas
-, además de mili a es y clé igos. O os po
seían la ie a po
comp a o mayo azgo, ins i ución que a aigó p on o en las Indias. En 1602 He nán
ía licencia al ey pa a unda “
ínculo y mayo azgo
su hacienda en su hijo F an
cisco de Mo a. El mona ca pidió in o mación al gobe
b e la cuan ía de los bienes de López de la Mo a, pues el pe miso sólo se concede ía
si la iqueza de aquel e a su icien e pa a man ene a los hij
os ex
Una Real Cédula de 1550 pe mi ía al Cabildo de Ca agena epa i ie as a lo
ción pa a que allí es ablecie an haciendas. Según el capi án Dua e
de León Ma ínez, po ugués, aquel que ecibía un epa imien o del Cabildo podía
se i de ejemplo a o os ecinos pa a consegui mayo endi
mien o de sus ie as.
decía que en las 4 caballe ías de ie a que ecibió en 1616, en el é mino de Ma ía,
había hecho una hacienda de maíz y á boles u ales y los ecinos, al e su p ospe idad,
habían pedido un epa imien o, que aho a lab aban con el consiguien e bene
el abas ecimien o de la ciudad
18
. Del mismo pa ece e an los o iciales eales que en
1621 in o maban al ey de la con eniencia de epa i unas ie as baldías en el é mino
Je ónimo de Zuazo a S. M. Ca agena, 23 ene o 1604. AGI, San a Fe, 38.
No icias his o iales de la conquis a de Tie a Fi me.
Bogo á, 1892,
Compendio y desc ipción de las Indias Occiden ales.
Real Cédula al gobe nado de Ca agena. Á ila, 18 julio 1602.
AGI, San a Fe, 988.
O iciales eales a S. M., Ca agena, 5 julio 1621. Con iene copia del in o me de Dua e de León a
6
cade es, que se an a enca ga de dis ibui los po el Pe ú, Nue a España y el
das, en donde se ecogía maíz,
yuca, u as, an o las p opias de España como las de la ie a (plá anos, piñas,
mameyes, na anjas dulces y ag ias, limones, e c.), legumb es en las ie as de egadío,
ne os ni cab as, según
. T abajaban en las hacien
das
g an núme o de escla os a ca go, gene almen e, de un capa az, pues los dueños pasaban
bilidades de ida
Fue on hacendados muchos encomende os que ecibie on ie as del Cabildo
-
seían la ie a po
comp a o mayo azgo, ins i ución que a aigó p on o en las Indias. En 1602 He nán
ínculo y mayo azgo
” de pa e de
cisco de Mo a. El mona ca pidió in o mación al gobe
nado
b e la cuan ía de los bienes de López de la Mo a, pues el pe miso sólo se concede ía
os ex
cluidos del
Una Real Cédula de 1550 pe mi ía al Cabildo de Ca agena epa i ie as a lo
s
ción pa a que allí es ablecie an haciendas. Según el capi án Dua e
de León Ma ínez, po ugués, aquel que ecibía un epa imien o del Cabildo podía
mien o de sus ie as.
Así
decía que en las 4 caballe ías de ie a que ecibió en 1616, en el é mino de Ma ía,
había hecho una hacienda de maíz y á boles u ales y los ecinos, al e su p ospe idad,
habían pedido un epa imien o, que aho a lab aban con el consiguien e bene
icio pa a
. Del mismo pa ece e an los o iciales eales que en
1621 in o maban al ey de la con eniencia de epa i unas ie as baldías en el é mino
Bogo á, 1892,
omo V, págs.
Compendio y desc ipción de las Indias Occiden ales.
Washing on, 1948,
O iciales eales a S. M., Ca agena, 5 julio 1621. Con iene copia del in o me de Dua e de León a
de Tolú, con lo que c e
ce ían las haciendas y po an o los diezmos. La
el epa o que se había hecho y dio
Una ojeada a los epa os ealizados po el Cabildo puede da nos una idea de
quienes e an los g andes p opie a ios de la p o incia de Ca agena en los p i
d
el siglo XVII. Alonso de Mendoza Ca
me cedes y poseía además 3 encomiendas con 159 ibu a ios. El capi án And és de
Vanquesel ob u o 17 caballe ías. G ego io O iz de la Maza, 16 caballe ías. El capi án
Juan An o
nio Saba iego, 22 caballe ías, Melcho de Mo ales, 14 caballe ías, y poseía
una encomienda con 3 ibu a ios. Diego He nández Cal o, 14 caballe ías y 2
encomiendas con 23 ibu a ios. El capi án Diego Ma
Nu lo Ma ín, 12 caball
e ías...
También los clé igos poseye on ie as aunque en meno cuan ía y núme o que
los es amen os mencio
nados an es: en los 25 años es udiados ecibie on e
el jesui a Bal asa Masou g, ec o de la Compañía, el pad e Es eban Amaya,
canónigos An onio Ve dugo y Gaspa de los Reyes.
Come cian es
El égimen come cial de monopolio es ablecido po España en las Indias
de e minó la cen alización del á ico ex e io de Amé ica en unas pocas ciudades,
en e las que se con aba Ca
endimien o e iba a da luga a la o mación de impo an es capi ales, sob e odo si se
compa an con los p oceden es de la ag i
Todo el come cio de Ca agena es u o en manos
c iollos y ex anje os. En e ellos exis ió una g an a iedad. Algunos come
p oduc os de España o Amé ica, o os con ganado o neg os, ac i idad en la que
19
Real Cédula al Cabildo de Ca agena. Mad id, 17 diciemb e 1621. AGI, San a Fe, 988.
20
Gu ié ez Piñe es:
Documen os pa a la his o ia del Depa amen o de Bolí a .
157 a 175.-
“Una caballe ía es sola pa a casa de 100 pies de ancho y 200 de la go y de odo lo demás
como 5 peonías, que se án 500 anegas de labo pa a pan
ie a pa a hue a, 40 pa a plan as de o os á boles de secadal, ie as de pas o pa a 50 pue cas de ien e y
100 acas, 20 yeguas, 500 o ejas, 100 cab as”.
n
ue a población y paci icación de las Indias, dadas po Felipe II, el
Sego ia, según el o iginal que se conse a en el AGI.
21
Céspedes del Cas illo, págs. 524 y ss.
ce ían las haciendas y po an o los diezmos. La
el epa o que se había hecho y dio
acul ad pa a segui haciéndolo
19
.
Una ojeada a los epa os ealizados po el Cabildo puede da nos una idea de
quienes e an los g andes p opie a ios de la p o incia de Ca agena en los p i
el siglo XVII. Alonso de Mendoza Ca
ajal ecibió 18 caballe ías en sucesi as
me cedes y poseía además 3 encomiendas con 159 ibu a ios. El capi án And és de
Vanquesel ob u o 17 caballe ías. G ego io O iz de la Maza, 16 caballe ías. El capi án
nio Saba iego, 22 caballe ías, Melcho de Mo ales, 14 caballe ías, y poseía
una encomienda con 3 ibu a ios. Diego He nández Cal o, 14 caballe ías y 2
encomiendas con 23 ibu a ios. El capi án Diego Ma
u e, 14 caballe ías. El capi
e ías...
20
También los clé igos poseye on ie as aunque en meno cuan ía y núme o que
nados an es: en los 25 años es udiados ecibie on e
el jesui a Bal asa Masou g, ec o de la Compañía, el pad e Es eban Amaya,
canónigos An onio Ve dugo y Gaspa de los Reyes.
El égimen come cial de monopolio es ablecido po España en las Indias
de e minó la cen alización del á ico ex e io de Amé ica en unas pocas ciudades,
en e las que se con aba Ca
agena. La dedicación al come cio p oducía un ele ado
endimien o e iba a da luga a la o mación de impo an es capi ales, sob e odo si se
compa an con los p oceden es de la ag i
cul u a y la encomienda
21
.
Todo el come cio de Ca agena es u o en manos
de los blancos: peninsula es,
c iollos y ex anje os. En e ellos exis ió una g an a iedad. Algunos come
p oduc os de España o Amé ica, o os con ganado o neg os, ac i idad en la que
Real Cédula al Cabildo de Ca agena. Mad id, 17 diciemb e 1621. AGI, San a Fe, 988.
Documen os pa a la his o ia del Depa amen o de Bolí a .
Ca agena, 1888, págs.
“Una caballe ía es sola pa a casa de 100 pies de ancho y 200 de la go y de odo lo demás
como 5 peonías, que se án 500 anegas de labo pa a pan
de igo o cebada, 50 de maíz, 10 hueb as de
ie a pa a hue a, 40 pa a plan as de o os á boles de secadal, ie as de pas o pa a 50 pue cas de ien e y
100 acas, 20 yeguas, 500 o ejas, 100 cab as”.
T ansc ipción de las O denanzas de descub imien o,
ue a población y paci icación de las Indias, dadas po Felipe II, el
13 de julio de
1573,
Sego ia, según el o iginal que se conse a en el AGI.
Mad id, 1973, pág. 78.
Céspedes del Cas illo, págs. 524 y ss.
7
ce ían las haciendas y po an o los diezmos. La
Co ona ap obó
Una ojeada a los epa os ealizados po el Cabildo puede da nos una idea de
quienes e an los g andes p opie a ios de la p o incia de Ca agena en los p i
me os años
ajal ecibió 18 caballe ías en sucesi as
me cedes y poseía además 3 encomiendas con 159 ibu a ios. El capi án And és de
Vanquesel ob u o 17 caballe ías. G ego io O iz de la Maza, 16 caballe ías. El capi án
nio Saba iego, 22 caballe ías, Melcho de Mo ales, 14 caballe ías, y poseía
una encomienda con 3 ibu a ios. Diego He nández Cal o, 14 caballe ías y 2
u e, 14 caballe ías. El capi
án
También los clé igos poseye on ie as aunque en meno cuan ía y núme o que
nados an es: en los 25 años es udiados ecibie on e
pa imien os
el jesui a Bal asa Masou g, ec o de la Compañía, el pad e Es eban Amaya,
y los
El égimen come cial de monopolio es ablecido po España en las Indias
de e minó la cen alización del á ico ex e io de Amé ica en unas pocas ciudades,
agena. La dedicación al come cio p oducía un ele ado
endimien o e iba a da luga a la o mación de impo an es capi ales, sob e odo si se
de los blancos: peninsula es,
c iollos y ex anje os. En e ellos exis ió una g an a iedad. Algunos come
ciaban con
p oduc os de España o Amé ica, o os con ganado o neg os, ac i idad en la que
Real Cédula al Cabildo de Ca agena. Mad id, 17 diciemb e 1621. AGI, San a Fe, 988.
Ca agena, 1888, págs.
“Una caballe ía es sola pa a casa de 100 pies de ancho y 200 de la go y de odo lo demás
de igo o cebada, 50 de maíz, 10 hueb as de
ie a pa a hue a, 40 pa a plan as de o os á boles de secadal, ie as de pas o pa a 50 pue cas de ien e y
T ansc ipción de las O denanzas de descub imien o,
1573,
en el Bosque de
des aca on sob e odo los po ugueses, y o os poseían almac
de
o os come cian es más ue
No enemos no icias di ec as sob e la ac i idad co
pe o és os necesa ia
men e u ie on que ende
en concep o de
ibu os. Sin duda, de
Es
paña, Po obelo, y o as zonas ame icanas a las que se expo aban.
Sí conocemos la ac uación de los encomende os de Mompox, que anspo aban
sus p oduc os desde el siglo XVI po e
po indios, después po neg os. A pesa de la du eza de es e abajo odas las
disposiciones eales que se die on pa a libe a a los indios eme os caye on en el acío;
poco a poco, los neg os ue on siendo en
encomende os siguie on p e i iendo a los indios. Las o denanzas de 1599 acaba on
p ác icamen e con la se idumb e de los indios eme os, pe o no po que ep esen a an
algu
na no edad espec o de las an e io es, sino po que
cambio de na íos en el á ico lu ial: las aga as sus i uye on a las canoas. El p og eso
de la écnica pudo, po in, consegui lo que la legislac
Una ca a de López Cañiza es al Consejo
in o maba que había en Ca agena 50 me cade es
“
de muy co os caudales que haciendo a os y con a os y siendo pun uales en
sus pagas dan muy g ande in e és a V. M.
Pe o algunos de es os me cade es y o as pe so
algunos eclesiás icos-
desde los p ime os años del siglo, al no ene su i
de segu idad pa a en ia su o o a Se illa, daban
10%, pe o más a de al 35
Lad ada, y alguno
s eólogos y ju is as eunió a los me cade es y les ad
podía
22
Tejado Fe nández, Manuel:
Se illa, 1954, pág. 254.
23
Ibo , León: La a e ia
his ó ica del Nue o Reino de G anada.
Ibo q
ue la legislación con ibu
sup imi los de golpe po que “l
os de e mi
aquella si uación
sólo podían supe a los los p o
ob a de Ma í
a del Ca men Bo ego Plá:
las publicaciones de la Escuela de Es udios Hispanoame icanos de Se illa.
24
Juan López Cañ
iza es al Consejo.
des aca on sob e odo los po ugueses, y o os poseían almac
enes, siendo ep esen an es
o os come cian es más ue
es
22
.
No enemos no icias di ec as sob e la ac i idad co
me cial de los encomende os,
men e u ie on que ende
los p oduc os que ecogí
ibu os. Sin duda, de
bían anspo a los
a Ca agena pa a en ia los a
paña, Po obelo, y o as zonas ame icanas a las que se expo aban.
Sí conocemos la ac uación de los encomende os de Mompox, que anspo aban
sus p oduc os desde el siglo XVI po e
l Río Magdalena en canoas ipuladas p ime o
po indios, después po neg os. A pesa de la du eza de es e abajo odas las
disposiciones eales que se die on pa a libe a a los indios eme os caye on en el acío;
poco a poco, los neg os ue on siendo en
enados pa a es e abajo, pe o los
encomende os siguie on p e i iendo a los indios. Las o denanzas de 1599 acaba on
p ác icamen e con la se idumb e de los indios eme os, pe o no po que ep esen a an
na no edad espec o de las an e io es, sino po que
en es os momen os se p odujo un
cambio de na íos en el á ico lu ial: las aga as sus i uye on a las canoas. El p og eso
de la écnica pudo, po in, consegui lo que la legislac
ión lle aba años in en ando
Una ca a de López Cañiza es al Consejo
, en nom
b e de los encomende os,
in o maba que había en Ca agena 50 me cade es
de muy co os caudales que haciendo a os y con a os y siendo pun uales en
sus pagas dan muy g ande in e és a V. M.
”
24
.
Pe o algunos de es os me cade es y o as pe so
nas que no lo e an
desde los p ime os años del siglo, al no ene su i
de segu idad pa a en ia su o o a Se illa, daban
“es e o o al daño”,
al p incipio al 8
10%, pe o más a de al 35
-40%. El gobe nado Z
uazo, con el obispo
s eólogos y ju is as eunió a los me cade es y les ad
Tejado Fe nández, Manuel:
As
pec os de la ida social en Ca agena de Indias en el Seiscien os.
his ó ica del Nue o Reino de G anada.
Bogo á
, 1952, págs. 124 y ss. A i ma
ue la legislación con ibu
yó a la dis
minución de los malos a os de los indios, pe o no pud
os de e mi
nismos económicos y geog á icos
”, que habí
sólo podían supe a los los p o
g esos de la écnica. Sob e es e pa icul
a del Ca men Bo ego Plá:
Ca agena de Indias en el siglo XVI,
de inminen e apa ición en e
las publicaciones de la Escuela de Es udios Hispanoame icanos de Se illa.
iza es al Consejo.
Ca agena, 24 ene o 1612, ci .
8
enes, siendo ep esen an es
me cial de los encomende os,
los p oduc os que ecogí
an de los indios,
a Ca agena pa a en ia los a
Sí conocemos la ac uación de los encomende os de Mompox, que anspo aban
l Río Magdalena en canoas ipuladas p ime o
po indios, después po neg os. A pesa de la du eza de es e abajo odas las
disposiciones eales que se die on pa a libe a a los indios eme os caye on en el acío;
enados pa a es e abajo, pe o los
encomende os siguie on p e i iendo a los indios. Las o denanzas de 1599 acaba on
p ác icamen e con la se idumb e de los indios eme os, pe o no po que ep esen a an
en es os momen os se p odujo un
cambio de na íos en el á ico lu ial: las aga as sus i uye on a las canoas. El p og eso
ión lle aba años in en ando
23
.
b e de los encomende os,
de muy co os caudales que haciendo a os y con a os y siendo pun uales en
nas que no lo e an
-en e ellos
desde los p ime os años del siglo, al no ene su i
cien e ga an ía
al p incipio al 8
-
uazo, con el obispo
, ay Juan de
s eólogos y ju is as eunió a los me cade es y les ad
i ió que no se
pec os de la ida social en Ca agena de Indias en el Seiscien os.
, 1952, págs. 124 y ss. A i ma
minución de los malos a os de los indios, pe o no pud
o
”, que habí
an dado luga a
g esos de la écnica. Sob e es e pa icul
a éase ambién la
de inminen e apa ición en e
“
hace ni pe mi i ni disimula semejan es usu as, y que si con igo no lo cas iga
e a po se deli o en que an as (pe sonas
Es de suma impo ancia el p oblema plan eado po el gobe nado , po cuan o nos
pe mi e comp oba la exis encia de la polémica sob e la usu a en Amé ica.
Vázquez de P ada ha es udiado el ca ác e espe
u
e on adqui iendo las e ias eu opeas, sob e odo la de Ambe es. Pa ece que la
p incipal o ma de especulación ue el depósi o de e ia a e ia, a ance de dine o a
in e és a iable, que co esponde ía a nues o p és amo a in e és a co o plazo. La
p ác ica
ue denunciada po los mo alis a
Ca los V en 1552 en un in en o de sup imi la especulación
ca agene os p ac icaban un sis ema pa ecido al de las e
a i maba, en 1611, que
“
la p incipal causa con que el día de hoy se a a y con a a es el c édi o de los
me cade es, con el cual más que con la hacienda que ienen hacen sus empleos y pagas
po oma mucha can idad de me cade ías iadas a plazos y iempos, que no eni
c édi o no se las da ían y pa icula men e en iempo de egis o de los que se llama
p esen es de galeones sin lo as
los plazos”
27
.
Con es e c édi o se sus en aba, según Gaspa de la Esqu
se conocie a la debilidad y poco caudal con que se mo ían los me cade es y
“
al ando el c édi o y buena opinión, como dicho es, nadie se a e e ía a ia su
hacienda”
28
.
Dos consecuencias impo an es pueden de i a se de es e
luga , los me cade es ame icanos conocían las nue as écnicas inancie as que
empezaban a u iliza se en Eu opa; en segundo luga , el poco caudal que se manejaba en
Ca agena, a pesa de se el come cio su p incipal ac i idad.
La co
espondencia de es os p ime os años del siglo se p eocupa sob emane a de
los me cade es en gene al, como si conside a a su labo muy impo an e pa a el bien del
25
Je ónimo de Zuazo a S. M. Ca agena, 16 agos o 1
26
Vázquez de P ada:
His o ia económica mundial.
27
Gaspa de la
Esquina al Consejo. Ca agena, 1611. AGI, San a Fe, 166.
28
Ibidem.
hace ni pe mi i ni disimula semejan es usu as, y que si con igo no lo cas iga
e a po se deli o en que an as (pe sonas
) y de an di
e en es es ados e an cómplices
Es de suma impo ancia el p oblema plan eado po el gobe nado , po cuan o nos
pe mi e comp oba la exis encia de la polémica sob e la usu a en Amé ica.
Vázquez de P ada ha es udiado el ca ác e espe
cula i o que, cada ez más,
e on adqui iendo las e ias eu opeas, sob e odo la de Ambe es. Pa ece que la
p incipal o ma de especulación ue el depósi o de e ia a e ia, a ance de dine o a
in e és a iable, que co esponde ía a nues o p és amo a in e és a co o plazo. La
ue denunciada po los mo alis a
s, desde echa muy emp ana y p ohibida po
Ca los V en 1552 en un in en o de sup imi la especulación
26
. Los me cade es
ca agene os p ac icaban un sis ema pa ecido al de las e
ias. Gaspa de la Esquina
la p incipal causa con que el día de hoy se a a y con a a es el c édi o de los
me cade es, con el cual más que con la hacienda que ienen hacen sus empleos y pagas
po oma mucha can idad de me cade ías iadas a plazos y iempos, que no eni
c édi o no se las da ían y pa icula men e en iempo de egis o de los que se llama
p esen es de galeones sin lo as
”,
que son los iempos a que o dina iam
Con es e c édi o se sus en aba, según Gaspa de la Esqu
ina, el come cio, sin que
se conocie a la debilidad y poco caudal con que se mo ían los me cade es y
al ando el c édi o y buena opinión, como dicho es, nadie se a e e ía a ia su
Dos consecuencias impo an es pueden de i a se de es e
comen a io: en p ime
luga , los me cade es ame icanos conocían las nue as écnicas inancie as que
empezaban a u iliza se en Eu opa; en segundo luga , el poco caudal que se manejaba en
Ca agena, a pesa de se el come cio su p incipal ac i idad.
espondencia de es os p ime os años del siglo se p eocupa sob emane a de
los me cade es en gene al, como si conside a a su labo muy impo an e pa a el bien del
Je ónimo de Zuazo a S. M. Ca agena, 16 agos o 1
602. AGI, San a Fe, 38.
His o ia económica mundial.
Mad id, 1961. Tomo I,
págs. 394 y ss.
Esquina al Consejo. Ca agena, 1611. AGI, San a Fe, 166.
9
hace ni pe mi i ni disimula semejan es usu as, y que si con igo no lo cas iga
e en es es ados e an cómplices
”
25
.
Es de suma impo ancia el p oblema plan eado po el gobe nado , po cuan o nos
pe mi e comp oba la exis encia de la polémica sob e la usu a en Amé ica.
cula i o que, cada ez más,
e on adqui iendo las e ias eu opeas, sob e odo la de Ambe es. Pa ece que la
p incipal o ma de especulación ue el depósi o de e ia a e ia, a ance de dine o a
in e és a iable, que co esponde ía a nues o p és amo a in e és a co o plazo. La
s, desde echa muy emp ana y p ohibida po
. Los me cade es
ias. Gaspa de la Esquina
la p incipal causa con que el día de hoy se a a y con a a es el c édi o de los
me cade es, con el cual más que con la hacienda que ienen hacen sus empleos y pagas
po oma mucha can idad de me cade ías iadas a plazos y iempos, que no eni
endo
c édi o no se las da ían y pa icula men e en iempo de egis o de los que se llama
“los
que son los iempos a que o dina iam
en e se asignan
ina, el come cio, sin que
se conocie a la debilidad y poco caudal con que se mo ían los me cade es y
al ando el c édi o y buena opinión, como dicho es, nadie se a e e ía a ia su
comen a io: en p ime
luga , los me cade es ame icanos conocían las nue as écnicas inancie as que
empezaban a u iliza se en Eu opa; en segundo luga , el poco caudal que se manejaba en
espondencia de es os p ime os años del siglo se p eocupa sob emane a de
los me cade es en gene al, como si conside a a su labo muy impo an e pa a el bien del
págs. 394 y ss.