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Algunas cuestiones metodológicas sobre la medición del comercio intra industrial

Sequeirosa Tizón, Julio G.; Fernández Redondo, María

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1 ALGUNAS CUESTIONES METODOLOGICAS SOBRE LA MEDICION DEL COMERCIO INTRA INDUSTRIAL Julio G. Sequeiros Tizón 1 Marta Fernández Redondo 2 1. Introducción El comercio intra industrial –la importación y exportación del mismo tipo de bienes por un país determinadoes una idea que, en el plano conceptual, ha sido admitida y elaborada por la teoría económica sin mayor dificultad. No ocurre lo mismo bajo el punto de vista empírico. La evidencia nos muestra cómo el comercio internacional y el comercio intra industrial se concentra en los flujos observados entre los grandes países industrializados y con estructuras económicas muy similares. Este hecho se explica teniendo en cuenta que estos países tienen las r.p.c. más elevadas (con demandas más diversificadas) y además por el hecho de que son los que más han avanzado en la supresión de las barreras al comercio y en los procesos de integración económica. Dicho de otra manera, el comercio entre estos países podría ser más interregional que internacional. Por otra parte, las diversas y polisémicas mediciones de comercio intra industrial incorporan un segmento importante de ilusión estadística, segmento que depende del nivel de agregación considerado. Así, niveles muy agregados incorporan en el mismo sector productos muy distintos, con lo cual la medición del comercio intra industrial sufre una fuerte desviación al alza. Un buen ejemplo lo tenemos cuando un no iniciado pretende calcular el comercio intra industrial utilizando los 100 capítulos de la clasificación arancelaria, mezclando “churras con merinas” en el Cap.01 (Animales vivos) o dándole el mismo NOTA: Antes de continuar quisieramos advertir que este trabajo es parte de un proyecto de investigación, por lo tanto no se presentan conclusiones, sino más bien hipótesis y aspectos metodológicos sujetos a crítica previa y a revisión posterior. Las afirmaciones contenidas en este documento porvisional no comprometen necesariamente ni siquiera a sus autores. 1 Julio Sequeiros es Docteur d’Etat ès Sciences Economiques et Droit y Catedrático de Estructura Económica en la Universidade da Coruña. Agradecemos cordialmente a la Xunta de Galicia la Ayuda a la Investigación que ha hecho financieramente posible este trabajo. Para cualquier comentario pueden dirigirse a gasp[email protected] 2 Marta Fernández Redondo es doctor en Ciencias Económicas y Empresariales y profesor TEU en la Facultad de Económicas de la Universidade de A Coruña ([email protected] ) 2 tratamiento a tractores y bicicletas en el Cap.87 (Material de transporte terrestre, excepto el ferroviario). Además, el comercio intra industrial es un concepto polimórfico. Con esto queremos decir que el CII no sólo depende del nivel de agregación sectorial que consideremos sino que también depende de otros aspectos como, por ejemplo, el nivel de agregación geográfico que tengamos en cuenta. Es decir, dado que el comercio intra industrial no es un concepto que cumpla la regla de la aditividad, nos encontramos con que el total es siempre superior a la suma de las partes. En efecto, el comercio intra industrial entre España y la Unión Europea tiene valores distintos si lo calculamos entre España y la U.E. considerada ésta como un todo, a si lo calculamos con la U.E. considerada ésta como la agregación de los países que la integran. Y lo mismo hacia atrás: el comercio intra industrial de España con el país A es mayor que la suma del comercio intra industrial de las provincias españolas con el país A. Pero este polimorfismo no acaba ahí. El comercio intra industrial también depende del nivel de agregación temporal. El comercio intra industrial medido para el periodo temporal de un año también es siempre superior a si lo medimos como la media del comercio intra industrial de los meses que componen ese año. El objetivo de este trabajo es plantear otra cuestión que podría influir en esa “ilusión estadística” de los trabajos empíricos sobre la medición del comercio intra industrial y que tiene que ver con el criterio de valoración de los flujos de comercio. Es decir, nos parece que el efecto de incluir los precios en la valoración de los flujos de exportación e importación de un producto dado podría afectar al grado de comercio intra industrial. Para acercarnos a esta cuestión, en los apartados siguientes se hará un repaso de los indicadores tradicionales y de las aportaciones más actuales (según la metodología desarrollada en el CEPII) en la medición del comercio intra industrial. A continuación se planteará una alternativa, una variante dentro del método CEPII, para detectar los flujos del CII a partir de las cantidades y/o unidades importadas y exportadas. Por último, utilizando los datos del comercio exterior de España al nivel de desagregación más alto posible se mostrarán los resultados empíricos obtenidos. 3 2. La metodología del comercio intra industrial: un repaso a los indicadores tradicionales. El estudio del comercio intraindustrial, su evolución en el tiempo y su significado económico chocan, al menos, con dos tipos de problemas. El primero de ellos se refiere al nivel de agregación más adecuado y el segundo tiene que ver con el marco teórico de este tipo de flujos dentro de la teoría del comercio internacional. El comercio intra industrial y su desarrollo, desde la segunda guerra mundial a la actualidad, se enfrenta con la teoría clásica y neoclásica del comercio internacional: comercio entre naciones, productos no similares, productividades distintas, diferente dotación factorial, etc. Estos motivos explican la existencia del comercio en sí mismo y las ganancias de las partes. Sin embargo la evidencia empírica revela que, en contra de la teoría, el comercio internacional es cada vez más un comercio entre productos similares y que este comercio crece rápidamente con el tiempo (alrededor de una cuarta parte del comercio mundial es intra industrial). La metodología del CII trata de medir los solapamientos que puedan existir entre las importaciones y las exportaciones de un sector i a cualquier nivel de desagregación 3 . Así, distintos autores han mostrado los flujos recíprocos en el interior de las industrias (Balassa, Grubel y Lloyd), de las ramas de producción (Lassudrie-Duchêne et Muchielli) o incluso a nivel de productos (Abd-El-Rahman). Los indicadores utilizados para medir el CII también son múltiples y variados. Hagamos un breve repaso de la metodología tradicional del comercio intra industrial, sus límites y distintas modificaciones antes de proponer una variante a la metodología CEPII. 2.1 Los pioneros. Uno de los primeros autores ocupados en medir el comercio intra industrial ha sido Verdoorn (1960) quien analizando el comercio entre Holanda y la UEBL a un nivel de desagregación de cien sectores distintos detecta que, en sentido contrario a las predicciones 3 Estos solapamientos se consideran comercio intraindustrial. En este sentido, cuando las importaciones de un sector (producto) coinciden con sus exportaciones estaríamos ante un CII máximo y cuando sólo se importa o se exporta estaríamos ante un CII nulo. De forma complementaria, el concepto de especialización sectorial (ventaja comparativa revelada, saldo comercial relativo…) hace referencia a la parte no solapada entre las importaciones y exportaciones de un sector. 4 neoclásicas, el comercio crece en el interior de los distintos sectores y no entre sectores diferentes. Analíticamente: Veri = i i m x Por lo tanto, 0  Veri  (1) Este indicador no es más que la tasa de cobertura, en la cual xi representa las exportaciones del sector i (i=1,...,N) y mi las importaciones realizadas por ese sector. Cuanto más se acerque la tasa de cobertura a la unidad más intenso será el CII entre exportaciones e importaciones para un sector i (más semejantes entre si serán los dos flujos). De todas formas debemos hacer notar que este indicador adolece de falta de simetría. Es decir, bajo el punto de vista del nivel de solapamiento, un Veri = 2 es estrictamente comparable a un Veri = 0,5. Pocos años más tarde Kojima (1964) soluciona el problema anterior poniendo en relación el flujo minoritario con el flujo mayoritario (tomando el más pequeño de los dos y el más grande respectivamente), de tal modo que así obtiene un indicador de comercio intraindustrial: Koji = ),( ),( ii ii mxMáx mxMín ·100 Por lo tanto 0  Koji  100 (2) Este índice permite ordenar los distintos sectores en función de su volumen de comercio intra industrial, clasificación que está comprendida entre cero (todo el comercio es inter industrial) y cien (todo el comercio es intra industrial). 2.2 El indicador de las (des)ventajas comparativas reveladas. Los índices de ventaja comercial revelada están construidos sobre el supuesto de que las exportaciones expresan ventajas comerciales mientras que las importaciones revelan limitaciones. Por tanto, el saldo comercial debidamente transformado puede ofrecer una imagen sintética del balance neto de las (des)ventajas comerciales del sector considerado 4 . En este sentido, el indicador de Bela Balassa (1966) de las Ventajas Comparativas Reveladas Absolutas recoge el saldo comercial de un sector i en relación al volumen total de comercio de ese mismo sector. Este indicador tiene la ventaja de que recoge la enorme 4 Una síntesis sobre la fuente de las ventajas comparativas y la especialización internacional, los modelos teóricos y trabajos empíricos en Henner (1997). Sobre la medición del CII ver Fontagné y Freudenberg (1997). La aplicación de estos indicadores sobre el comercio exterior de Galicia en Sequeiros (dir.) (1999). 5 variedad de situaciones en las que se puede ubicar un sector dado: desde la especialización completa (ya sea importadora o exportadora) a los distintos niveles de solapamiento (comercio intra industrial). En definitiva, el Indice de Ventaja Comparativa Revelada Absoluta (IVCRA) es resultado de juegos algebraicos a partir del concepto de tasa de cobertura. Analíticamente: IVCRAi = )( )( ii ii mx mx   = 1 1   i i i i m x m x Siendo: –1  IVCRAi  +1 (3) Si el sector i arroja un IVCRA de –1 estaremos ante un sector únicamente importador y si es +1 la especialización exportadora es total. En el caso de que sea cero, nos está indicando que existen flujos en los dos sentidos y que estos flujos son de magnitudes iguales, esto es, existe comercio intraindustrial. El problema se plantea en el momento de fijar los límites, forzosamente arbitrarios, entre los distintos tipos de comercio. Es decir, a partir de qué umbral se pasa de un comercio intra industrial a un comercio inter industrial. Puesto que nos interesan tres categorías (especialización importadora, especialización exportadora, y especialización mixta o comercio intra industrial) y teniendo en cuenta que el recorrido del IVCRA es de 2,0 ( de –1 a +1) dividamos el trayecto en tres partes iguales de 0,66 cada una. Esta forma de proceder toma la frontera del  0,33 para definir el recorrido del comercio intra industrial, frontera que se corresponde con la situación en la cual un flujo es el doble o más del otro: dentro de estos límites, el comercio es intra industrial y, en el exterior, es inter industrial. El índice anterior ha sido sometido a múltiples transformaciones para corregirlo, por ejemplo, de los efectos del saldo comercial. En este sentido, el Indice de Ventaja Comparativa Revelada Relativa (IVCRR) se expresa como diferencia entre el saldo relativo de un sector y el correspondiente al conjunto de la economía: IVCRRi =              N i N i ii N i N i ii ii ii mx mx mx mx 1 1 1 1 6 Como la importancia de todos los sectores no es la misma, el índice anterior de nuevo ha sido corregido por un factor de ponderación construido a partir del peso relativo de los flujos comerciales de cada sector en el volumen total de comercio. Así, el Indice de Ventaja Comparativa Revelada Relativa Ponderada (IVCRRP) adopta la expresión: IVCRRPi =                          N i N i ii N i N i ii ii ii mx mx mx mx 1 1 1 1 ·                   N i N i ii ii mx mx 1 1 Estos indicadores del tipo Balassa, detectan el solapamiento de los flujos en el interior de un sector dejando de lado las situaciones extremas. Pero con respecto a estos índices debemos señalar que existen dos problemas que, aun estando muy relacionados entre ellos, revisten una naturaleza distinta. El primero es un problema de agregación (de aditividad). Es decir: ¿cómo agregar los valores obtenidos para los diferentes grupos de productos a un nivel de agregación superior (producto, industria, rama…) sin subestimar el comercio intra industrial? El segundo es un problema de ponderación: no todos los sectores tienen la misma importancia, de tal modo que un solapamiento de un cien por cien en un sector insignificante puede tener una relevancia menor que un solapamiento de un 15 por ciento en otro ya significativo. En efecto, el indicador de Balassa o IVCRA para un conjunto de N sectores se escribe como: IVCRAN =    N iii ii mx mx N1)( )(1 Por lo tanto –1  IVCRAN  +1 (4) Esta media, al no estar ponderada por la importancia de cada sector en el flujo total, infravalora los flujos importantes y sobrestima los flujos insignificantes. Por esta razón, Grubel y Lloyd ponen en cuestión la utilidad del indicador de Balassa ya que no da una medida directa del comercio intra industrial. Estos límites empíricos en la medición del comercio intraindustrial han intentado corregirse con diversas propuestas donde la aportación de Grubel y Lloyd (1975) y la variante de Aquino (1978) se tratan en el epígrafe siguiente 5 . La propuesta de estos autores no es más 5 De forma más detallada ver Greenaway et Milner (1986, pp. 67-71). 7 que una reformulación del indicador de Balassa mejorando el problema de la agregación y transformándolo en una media ponderada. 2.3 El más utilizado: El indicador de Grubel y Lloyd. Este indicador, propuesto dentro de un texto ya clásico en los estudios sobre esta materia, y de utilización muy frecuente en la medición del comercio intra industrial (Grubel H.G. y P.J. Lloyd; 1975), trata de mostrar la parte solapada del comercio, para un nivel de agregación dado, en relación al comercio total. Dicho de otra manera, trata de medir la parte equilibrada o solapada entre las importaciones y las exportaciones de un sector i, respecto de la suma de estas dos últimas. Analíticamente: GLi= )( )( ii iiii mx mxmx   = 1 - )( ii ii mx mx   = )( );(2 ii ii mx mxMín  0  GLi  +1 (5) Este índice arroja valores iguales a la unidad cuando el solapamiento entre los dos flujos es total, esto es, cuando las importaciones coinciden con las exportaciones, y valores nulos cuando lo es también alguno de los dos flujos. En este sentido, podemos establecer una clasificación ordinal de los sectores en función de este indicador. Por otra parte, llama la atención el hecho de que este índice es fruto de ligeras transformaciones sobre el índice de Balassa (3) de tal modo que GLi= 1- IVCRAi. Analicemos el comportamiento de este índice en los flujos comerciales de dos productos distintos A y B, a partir del Gráfico Nº 1. En lo que respecta al producto A, la parte solapada es dos veces el flujo minoritario, en este caso las importaciones (400 + 400) sobre el comercio total (600 + 400). La parte equilibrada se considera comercio intra industrial (GLi = 0,8) y el saldo (1 – 0,8 = 0,2) es el comercio inter industrial. Para el producto B, el indicador GLi = 0,125 ya que la parte solapada equivale a 200 (100+100) sobre un flujo total de 1600 (1500+ 100). 8 Gráfico Nº 1. Comercio inter e intraindustrial según el indicador de GL 600 1500 400 C. Inter industrial C. Intra industrial 100 C. Inter industrial C. Intra industrial XA MA XB MB De esta situación se desprenden, al menos y de momento, cuatro reflexiones: 1. Excepto en dos casos extremos (xi = 0 ó mi = 0) existe algún comercio intraindustrial en todos y cada uno de los sectores (i = 1,...,N). 2. Excepto en el caso extremo en el que xi = mi existe comercio inter industrial en todos y cada uno de los sectores (i = 1,...,N). 3. La parte equilibrada del comercio (dos veces el flujo minoritario, es decir 400 en el producto A y 200 en el producto B) se considera comercio intra industrial, es decir, comercio dentro de la misma industria. En consecuencia, el comercio intra industrial está compensado siempre y por definición (saldo nulo). 4. El saldo comercial (la parte no solapada: 200 en el producto A y 1400 en el B) se considera comercio inter industrial ya que, de alguna manera, tendría que estar compensada con los saldos de signo contrario obtenidos en el comercio de otras industrias. Este juego de los saldos inter industrias nos daría el saldo comercial total ya que este saldo siempre se genera en este tramo. El indicador de Grubel y Lloyd mide, para cada sector i, la relación entre el comercio solapado y el comercio total que existe en ese sector i. Para el conjunto de sectores (i =1,...,N) se expresa el índice de Grubel y Lloyd Agregado de la siguiente manera: GLA =                       N iii ii iN imx mx GL 1 1 = 1-    N iii ii mx mx 1 (6) 9 Es inmediata la verificación de que el indicador es aditivo y que el GLA representa la parte del comercio intra industrial en el comercio total para un nivel de agregación N dado. Los propios Grubel y Lloyd señalan que este indicador sufre desviaciones importantes (a la baja) cuando la balanza comercial en su conjunto sufre un desequilibrio considerable 6 . Así, cuanto mayor sea el desequilibrio total menor será el valor del índice. La corrección que proponen consiste en corregir la expresión (6) por un factor k de tal manera que el índice de Grubel y Lloyd Agregado y Corregido del saldo adoptaría la expresión: GLAC = )1( k GLA  , en donde k =         N i ii N i N i i mx mxi 1 1 1 )( El factor de corrección k no es más que el valor absoluto del saldo en relación al volumen total de comercio. Este indicador permite corregir el GLA de las perturbaciones del desequilibrio comercial ya que a mayor desequilibrio mayor es k y, por lo tanto, menor la expresión (1-k). GLAC = )1( k GLA  =               N i ii N i N i ii N iii ii mx mx mx mx 1 1 1 1 )( 1 )( 1 =           N i N i iiii N i N i iiii mxmx mxmx 1 1 1 1 )()( )( (7) Como resultado de la aplicación de esta expresión los conceptos teóricos sufren unas distorsiones que puede ser importantes. 1) El comercio intra industrial ya no es la parte solapada del comercio sobre el comercio total, sino que pasa a ser la parte solapada sobre el comercio total equilibrado y 2) el saldo comercial pasa a ser como un residuo en el análisis total. En definitiva, el ajuste propuesto por Grubel y Lloyd ofrece unos resultados que se pueden clasificar en a) Comercio intra industrial, categoría que, por propia definición, esta 6 Tal y como es el caso español, al menos desde 1961 en adelante, en donde se detectan déficits comerciales intensos y cambiantes en el tiempo. 16 productos y un conjunto de 10 millones de observaciones, lo cual implicaría una media de 1.000 observaciones por producto. 3) La tercera precisión se refiere a la necesidad de mantenerse dentro de los límites que impone la teoría económica y su forma de razonar. La teoría económica, incluso en los planteamientos más elementales (las curvas de oferta y demanda, por ejemplo) razona en términos de cantidades y precios y no en términos de valores (quizás excepto en lo que se refiere a las fronteras de restricción presupuestarias). Y esta forma de razonar, dentro de lo posible, debemos de mantenerla. En lo que sigue vamos a abordar los dos problemas fundamentales de la medición de la naturaleza del comercio de forma separada: la determinación del comercio intra industrial y la segregación de este último en gamas de calidad. 4.1 La medición del comercio intra industrial. Para identificar los flujos que presentan comercio intra industrial vamos a aplicar la expresión del CEPII pero con una variante. El CEPII detecta los flujos solapados del comercio tras comprobar que el flujo mínimo sobre el máximo es del 10 por ciento o más tomando los valores (precio x cantidad) de los flujos de exportación y de importación Vxi y Vmi de la expresión (10) anterior. La versión Gaspar pretende mostrar que esta forma de proceder es fácilmente mejorable si se realiza la misma operación pero teniendo en cuenta las cantidades importadas y exportadas (Qmi, Qxi) o las unidades importadas y exportadas (Umi, Uxi). La nueva expresión adoptaría la forma: GQi = 10,0 );( ;( ) ii ii QmQxMáx QmQxMín GUi= 10,0 );( ;( ) ii ii UmUxMáx UmUxMín (11) Este cociente, en cuanto que tal, no plantea ningún problema ya que para todo i tanto Qxi y Qmi como Uxi y Umi están siempre medidos en las mismas magnitudes de tal forma que 17 el cociente es posible 10 . Además, esta forma de proceder presenta ventajas adicionales importantes sobre la versión original del CEPII. En primer lugar, elimina el efecto de los precios en la medición del comercio intraindustrial. En efecto, en el método del CEPII, los precios juegan un papel doble. En un primer momento tienen importancia en la determinación de los flujos cruzados de comercio y, más tarde, vuelven a jugar un papel importante en la determinación de las gamas de calidad. Pongamos como ejemplo un caso extremo: del producto i se importan y se exportan las mismas cantidades, pero con un precio medio para un flujo once veces superior al precio medio del otro flujo. En consecuencia, a pesar de que las importaciones y exportaciones son idénticas en cantidades, el flujo sería contabilizado por el CEPII como inter industrial simplemente por una cuestión de precios. En definitiva, al trabajar en términos reales y no en valores (cantidades x precios) el flujo del ejemplo anterior sería retenido como intra industrial. El caso contrario también es posible: flujos que en cantidades no tendrían el carácter de intra industrial, lo tendrían al tener en cuenta los valores. Una segunda razón estriba en que al trabajar en cantidades esquivamos el problema de las distintas valoraciones a las que están sometidos los flujos en valor. Estas distintas valoraciones no solo afectan al viejo problema de las importaciones CIF y las exportaciones FOB (problema muy importante) sino a los problemas que se derivan de tener los aranceles fijados ad valorem y otros análogos que introducen asimetrías muy importantes en los flujos de comercio. Un tercer motivo en apoyo de la utilización de cantidades en la medición del CII se refiere al juego (perverso) de la tasa de cambio sobre los flujos comerciales medidos en valor. La tradición devaluatoria que se observa en los países en desarrollo (España incluida) juega a favor de las exportaciones y en contra de las importaciones. La alteración de los valores tanto de los flujos exportadores como importadores vía precios podrían llegar a afectar el grado de comercio intra industrial. En efecto, el valor de importación del producto i, por ejemplo, es 10 Debemos de tener en cuenta que desde 1995 en adelante el campo pesos cada vez tiene menos importancia frente al campo unidades de tal manera que, en 2002 por ejemplo, para cada flujo se tiene el campo pesos o el campo unidades pero no los dos al mismo tiempo. En este sentido, hasta 1994 trabajamos solamente con el campo pesos (léase, el criterio es GQi mayor o igual que 0,10) y, desde 1995 en adelante se calcula GQi para aquellos campos en los que no existen las unidades. 18 igual a la cantidad importada por el precio expresado en la moneda del país de origen por el precio de esa divisa expresado en Ptas. Y para las importaciones lo mismo. La tasa de cambio juega un papel importante, papel que se neutraliza al tener en cuenta solamente los flujos en cantidades. En definitiva, vamos a considerar como comercio intra industrial los flujos que cumplen la condición (11), es decir, aquellos en los que las cantidades intercambiadas (el mínimo sobre el máximo) es el diez por ciento o más. En la tradición del CEPII, todo este flujo en su conjunto es considerado como intra industrial. Aquellos productos que no cumplen la condición (11) están sometidos a comercio inter industrial (comercio en un solo sentido) y será muy útil saber cual es la orientación fundamental: o importadora o exportadora 11 . 4.2 La determinación de las gamas de calidad. Partimos de que el flujo del producto i cumple la condición (11) y pasamos a desglosarlo en gamas de calidad. La metodología del CEPII resuelve este problema a través de los precios medios de importación y de exportación y del cociente entre ellos, esto es, a través de la tasa que nos mide la relación de intercambio para cada producto (Pxi/Pmi). Si esta relación es mayor que 1,15 todo el flujo se asigna a la gama alta; si es menor que 0,85 todo el flujo se asigna a la gama baja y si está comprendido entre 0,85 y 1,15 se considera gama media, es decir, existe flujo en los dos sentidos y se intercambian las mismas variedades del mismo producto (también llamado horizontal, intra industrial puro, etc.). Esta forma de proceder adolece de un problema muy importante y que tiene su origen en el concepto de precio medio y en su posterior utilización. El concepto de precio medio está arraigado en la tradición más genuina de la teoría neoclásica del comercio internacional: el precio mundial es el único resultado, para un país pequeño, de ofertas y demandas cuasi infinitas en mercados en libre concurrencia. La utilización del precio medio esconde una variedad de situaciones muy amplia. Los precios de exportación y de importación de un producto i se pueden distribuir de cualquier manera (casi aleatoriamente) y con desviaciones respecto de la media también de magnitud cuasi aleatoria. En este sentido, la utilización de un 11 Inter industrial exportador si : 82,81100  i IVCRA Inter industrial importador si: 82,81100  i IVCRA 19 precio medio (el fantasma del precio único mundial) solo sería razonable cuando las desviaciones de las  i observaciones sobre la media fueran muy reducidas. El Gráfico Nº 3 refleja una hipotética distribución de los precios de las importaciones y de las exportaciones de un producto (los automóviles utilitarios, p.e.) en las cuales el precio medio no es el peor de los casos posibles. Dada esta situación, el flujo en su totalidad sería adjudicado a la clase baja ya que el precio medio de las importaciones es muy superior al precio medio de las exportaciones. Gráfico nº 3. Comercio intra industrial del automóvil (CEPII). Q Qmi Qxi P medio xi P medio mi P El Gráfico Nº 4 muestra otras distribuciones posibles, en este caso, el mercado de los lápices con mina de grafito. España importa los lápices de precio bajo (made in China) y los lápices de precio alto (made in Germany) y los lápices de precios medios no los importa. La estructura de los precios de exportación es simétrica: no exporta ni el barato ni el caro, pero sí exporta el lápiz de precio medio. La aplicación del método CEPII llevaría a asignar todo el flujo a la clase media ya que el precio medio de exportación está muy próximo del precio medio de importación. En este caso concreto, muy interesante bajo el punto de vista teórico, España está especializada en la exportación de clase media y en la importación de las clases baja y alta, tal y como podría corresponderle como consecuencia de su ubicación relativa en la división internacional del trabajo. 20 Gráfico nº 4. Comercio intra industrial de lápices. Q Qmi Qxi P medio xi  P medio mi P Un dato importante a tener en cuenta es que todos los flujos comerciales, si están convenientemente desagregados, presentan tráficos a lo largo de toda la amplitud del abanico de precios independientemente de que se concentren (o no se concentren) entorno a un precio o entorno a varios precios. En este sentido, la línea de trabajo propuesta a continuación se desarrolla en el bien entendido de que estamos trabajando con datos enormemente desagregados, datos que contienen  i observaciones para cada producto. Concretamente  mi observaciones en la importación y  xi observaciones en la exportación. La secuencia metodológica sería la siguiente: 1) Si un producto i cumple la condición (11) es decir, para un periodo temporal dado, el solapamiento entre las cantidades importadas y exportadas supera el diez por ciento, se determinan los precios de importación o de exportación para todas las observaciones existentes de ese producto i, esto es  i. 2) Este  i se recorta de tal modo que se prescinde del cinco por ciento de las observaciones con precios más elevados y del cinco por ciento de las observaciones con el precio más reducido. El objetivo es limpiar los casos extremos, habitualmente casos atípicos y errores de transcripción. Como consecuencia nos encontramos con Ni observaciones, esto es, el noventa por ciento de las  i iniciales. 21 3) Con las observaciones así recortadas, se determina el precio mínimo y el precio máximo con los cuales trabaja el país en el mercado mundial. La amplitud del abanico de precios viene dada para cada producto i por el Mín(Pxi, Pmi) que fija el precio mínimo y un precio máximo determinado por el Máx(Pxi, Pmi). 4) Este abanico de precios se parte en tres partes iguales, una para cada gama ( 3 ),(),( iiii PmPxMinPmPxMax  ) y se acumulan los tráficos de cada observación  i en el intervalo de precios que le corresponde. De esta manera tenemos que a cada observación le corresponde una, y solo una, gama de calidad (intervalos de precios). Por lo tanto, cada gama de calidad estará compuesta por todos aquellos flujos cuyos precios se encuentran en el intervalo definido por: Gama Baja: );( PmiPxiMín ; 3 );();( );( PmiPxiMínPmiPxiMáx PmiPxiMín   (12) Gama Alta: 3 );();( );( PmiPxiMínPmiPxiMáx PmiPxiMáx   ; );( PmiPxiMáx (13) Gama Media: está definida por el intervalo en el cual la cota inferior es la segunda parte de la expresión (12) y la cota superior es la primera parte de la expresión (13). El Gráfico Nº 5 mostraría la representación del final del proceso. Para cada precio revelado se corresponde una cantidad importada y/o exportada (un valor) y ese precio es el que determina la gama de calidad a la que pertenece cada transacción. El mismo gráfico muestra la existencia de flujos de importación y/o exportación para las tres gamas de precios. En esta situación –prácticamente general o universallo que se propone es no asignar el flujo en su conjunto a una única gama (tipo CEPII) sino considerar, para cada producto i, el flujo de gama baja en la gama baja, el de la media en la media y el de la alta en la alta. 22 Gráfico nº 5. Comercio intra industrial de automóviles (Gaspar). Q Qmi Qxi Pmin(xi,mi) Pmáx(xi,mi) Gama Baja Gama media Gama alta Al margen de las enormes complejidades de cálculo que supone el método Gaspar, las diferencias con el método CEPII se pueden resumir en: a) El CEPII asigna la totalidad del comercio de un producto a una única gama en función de la relación real de intercambio en precios medios. Gaspar, desagrega el comercio total de un producto en sus tres gamas en función de los precios revelados. b) En consecuencia con lo anterior, la lectura de los resultados es distinta. Supongamos un CEPII de un 30 por ciento del total de comercio (X + M) en el intra industrial de gama baja. Esto implica que, para un treinta por ciento del comercio total, existe solapamiento entre los valores de importación y exportación y que, además, el precio medio de las exportaciones es inferior un 15 por ciento o más al precio medio de las importaciones. Esa misma situación en un Gaspar nos indicaría que, para un 30 por ciento del comercio total existe solapamiento significativo entre las cantidades importadas y exportadas y que, además, ese intercambio se verifica en los precios bajos. 23 5. Un ejemplo de la aplicación de Gaspar. Vamos a tomar un ejemplo: el comercio exterior del producto 87033219, léase, automóviles turismos para el transporte de cinco viajeros o menos con cilindradas comprendidas entre los 1500 cc. y los 2500 cc. durante el ejercicio de 1999. Escogemos este producto por ser el más importante (en valor) que se comerció en ese año. Los datos agregados del comercio de este producto son los siguientes, para el comercio entre España y el resto del mundo: Importaciones Exportaciones Valor Estadístico 720.838.446.098 682.675.263.137 Peso 468.786.537.000 504.466.073.000 Unidades 408.171.000 456.937.000 En un caso como este, la metodología CEPII nos diría que el comercio de este producto es intra industrial ya que el valor del flujo menor es mayor que el 10 por ciento del valor del flujo mayor. También nos diría que la totalidad de este comercio intra industrial pertenece de la gama media ya que Px/Pm es igual a 0,88. Gaspar nos dice otras cosas. En primer lugar, el comercio de este producto es intra industrial ya que las unidades del flujo menor son el 10 por ciento o más que las unidades del flujo mayor. Como este comercio es intra industrial debemos trabajar con las observaciones lo más individualizadas posibles. La base de datos territoriales de la DGA, para 1999, tiene 7.218.555 registros para algo más de 10.000 productos diferentes. Concretamente, para el producto que nos interesa, tenemos un total de 3.304 observaciones, para las cuales calculamos el precio por unidad. Eliminadas aquellas 165 observaciones (el cinco por ciento de las observaciones totales) con los precios más altos y las 165 con los precios más bajos, nos quedamos con 2.974 observaciones. Con estas 2.974 observaciones determinamos el abanico de precios: la observación con el precio más bajo tiene un precio de 1076,58 y el límite superior es 3690,37. 24 Por lo tanto, los intervalos son: Gama baja: Precios inferiores a 1947,84 la unidad Gama media: Precios entre 1947,85 y 2819,11 la unidad Gama Alta: Precios superiores a 2819,11 la unidad En consecuencia, todas las transacciones que se realizan dentro de un intervalo de precios se agregan, ya que se están llevando a cabo dentro de una misma gama de calidades. Los Gráficos Nº 6 y Nº 7 muestran las distribuciones de las unidades y de los pesos comerciados para cada nivel de precios. Lo primero que querríamos destacar es que, a diferencia de lo expuesto en el Gráfico Nº 5, la distribución está lejos de ser una distribución normal en la cual la representatividad de la media está asegurada de forma previa. Es más, esta distribución de puntos indican que el concepto de media es enormemente discutible en un caso como el que nos ocupa. Aplicada la metodología expuesta más arriba, los resultados obtenidos figuran a continuación: La gama baja es la mayoritaria, abarcando más de la mitad de los flujos comerciales del producto en cuestión. En lo que se refiere al contraste con la metodología del CEPII, este producto es intra industrial en los dos casos, pero el CEPII asigna todo el comercio de este producto a la gama media, mientras que Gaspar lo distribuye entre las tres gamas y, en este caso, la gama baja es la absolutamente mayoritaria, tanto en importaciones como en exportaciones. Resultados de la aplicación de Gaspar al comercio del producto 87033219 Importaciones Exportaciones Valor Observaciones Valor Observaciones Gama baja 441.491.652.254 240 568.815.510.931 1.631 Gama media 246.593.760.737 154 29.435.118.470 719 Gama alta 32.753.033.107 96 84.424.633.736 464 Total Comercio 720.838.446.098 490 682.675.263.137 2.814 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la D.G.A.(1999) 25 Gráfico Nº 6. Unidades comerciadas y precios del producto 87033219 (España, 1999) Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la D.G.A.(1999) Gráfico Nº 7. Pesos comerciados y precios del producto 87033219 (España, 1999) Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la D.G.A.(1999) 0 1000000 2000000 3000000 4000000 5000000 6000000 7000000 8000000 1.437 2.029 3.341 Unidades Import Unidades Export 0 1000000000 2000000000 3000000000 4000000000 5000000000 6000000000 7000000000 8000000000 0,16 1,31 1,62 2,14 Peso Import Peso Export