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El humor en Mafalda y la crítica social: una relación consolidada

Soto Morattori, Pablo

Abstract

La historieta, también conocida como cómic, es una de las formas más influyentes de comunicación visual y narrativa en la cultura contemporánea. A través de la combinación de imágenes y texto, la historieta ha logrado no solo cautivar a generaciones de lectores, sino también convertirse en un reflejo de las dinámicas sociales, políticas y culturales de cada época. “El humor en Mafalda y la crítica social: una relación consolidada” tiene como objetivo central profundizar en la tira cómica, tomando la obra Mafalda (1964 – 1973, Joaquín Salvador Lavado Tejón, alias “Quino”) como eje vertebrador, estudiar la crítica social existente en la obra, y la apropiación en la cultura contemporánea, analizando su influencia en otras formas de expresión artísticas actuales y su constante reinvención en un mundo digitalizado.

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1 El humor en Mafalda y la crítica social: una relación consolidada FACULTAD DE FILOLOGÍA Grado en Filología Hispánica Curso académico 2024/25 Autor: Pablo Soto Morattori Tutora: Natalia Fernández Rodríguez 2 ÍNDICE RESUMEN ........................................................................................................................................................ 3 1. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA ..................................................................................................... 4 2. UNA APROXIMACIÓN A LOS ORÍGENES DE LA HISTORIETA MODERNA ............. 5 3. IMPACTO Y POPULARIDAD DE LA TIRA CÓMICA .............................................................. 8 4. MAFALDA, JOAQUÍN LAVADO, ALIAS “QUINO” .............................................................. 12 4.1. CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL DE LA OBRA ........................................................... 14 4.2. MAFALDA: UNA REPRESENTACIÓN DE LA SOCIEDAD, CLASE MEDIA, MODERNIZACIÓN Y AUTORITARISMO .......................................................................................... 16 4.3. EL HUMOR Y LA CRÍTICA SOCIAL ........................................................................................ 21 4.4. APROPIACIÓN DE MAFALDA EN LOS MEMES ACTUALES. COMPARACIÓN CON LAS TIRAS ORIGINALES .............................................................................................................. 24 4.5. MAFALDA EN LA ACTUALIDAD: TRASCENDENCIA Y LEGADO .......................... 28 5. CONCLUSIÓN ..................................................................................................................................... 29 BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................................................ 30 3 RESUMEN La historieta, también conocida como cómic, es una de las formas más influyentes de comunicación visual y narrativa en la cultura contemporánea. A través de la combinación de imágenes y texto, la historieta ha logrado no solo cautivar a generaciones de lectores, sino también convertirse en un reflejo de las dinámicas sociales, políticas y culturales de cada época. “El humor en Mafalda y la crítica social: una relación consolidada” tiene como objetivo central profundizar en la tira cómica, tomando la obra Mafalda (1964 – 1973, Joaquín Salvador Lavado Tejón, alias “Quino”) como eje vertebrador, estudiar la crítica social existente en la obra, y la apropiación en la cultura contemporánea, analizando su influencia en otras formas de expresión artísticas actuales y su constante reinvención en un mundo digitalizado. 4 1. Objetivos y metodología El objetivo de este estudio es realizar un análisis crítico de la obra cumbre del humorista gráfico Joaquín Salvador Lavado Tejón, alias “Quino”, Mafalda (1964 – 1973), una de las tiras cómicas más destacadas en habla hispana. Para llevar a cabo dicha tarea, es preciso situar la obra en el género al que pertenece, la historieta moderna. La justificación por la que he querido investigar sobre Quino y su Mafalda es por la excelencia y originalidad con la que representa la realidad social y política de los años 60 y 70 en Argentina, el maravilloso uso de la ironía, la sátira y el humor para cuestionar problemas globales, así como su carácter universal, que la ha llevado a ser traducida a numerosos idiomas. Dentro del género de la tira cómica en Argentina, el proceso comunicativo de Mafalda llegó a superar los códigos particulares. Quino plasmó gráfica y verbalmente situaciones cotidianas cuya temática sobrepasó el contexto inmediato, porque su humor resulta comprensible también en otras sociedades, situaciones y contextos. De este modo, Mafalda tiene la capacidad de cruzar las fronteras de su país y convertirse en un emblema divulgativo aplicable a cualquier sociedad y a cualquier época. Además, Mafalda tuvo un surgimiento de lo más original, que no haría pensar que tendría el tremendo éxito que se le reconocería luego. A pesar de las duras críticas que la protagonista lanzaba “a la soziedá de consumo”, como la llamaba Guille, su nacimiento se debió en buena medida a un ardid publicitario. En cuanto al esquema que seguiremos, se comenzará haciendo una contextualización del género donde se enmarca la obra, continuaremos centrándonos en el formato del humor gráfico, en sus peculiaridades, y en la presentación de Mafalda, para terminar con una reflexión de las estrategias utilizadas para la creación del humor y la apropiación de Mafalda en los memes actuales, siendo utilizado el mismo personaje en otro contexto social, político y hasta geográfico. 5 2. Una aproximación a los orígenes de la historieta moderna La historieta es el resultado de una larga evolución en la comunicación visual y narrativa, que encuentra sus raíces en diversas formas de representación pictórica y secuencial a lo largo de la historia. Surge de la hibridación entre imagen y texto, por lo que se articula un lenguaje visual y otro verbal. En culturas como la egipcia, se encuentran antecedentes de estas representaciones pictóricas que narran historias con una estructura secuencial. Sin embargo, la consolidación de la historieta como medio de masas impreso está estrechamente ligada a los avances tecnológicos del siglo XIX en Estados Unidos y Europa. La interacción entre la imagen y la palabra enriquece el mensaje, de manera que añade capas y matices de sentido a lo enunciado. Desde los comienzos mismos de la escritura se empleaban ilustraciones para complementar o reforzar el contenido textual, como puede observarse en el Código de Hammurabi 1 , datado hacia el año 1750 a.C., donde las figuras esculpidas en piedra son acompañas por leyes grabadas, aportando contexto y autoridad al mensaje 2 . 3 1 Es uno de los conjuntos de leyes más antiguos y mejor conservados. 2 Esta compañía de la imagen es habitual desde que surgió la palabra escrita (literatura) y parece en sus expresiones echar de menos la parte visual (pintura). Se debe recordar que esta visión siempre está presente en la percepción de la gráfica. De aquí el origen del diseño gráfico, cuya pretensión es, por decirlo de forma sencilla, observar ambos medios, relacionarlos y armonizarlos. 3 Imagen extraída de https://auladehistoria.org/codigo-de-hammurabi-comentario/ 6 Es el desarrollo de la litografía 4 y su combinación con la máquina de vapor alrededor de 1830 lo que permitió la producción masiva de imágenes impresas a bajo costo, facilitando así el acceso de las clases populares a estas publicaciones ilustradas. Este avance tecnológico, junto con la creciente alfabetización y el auge de la prensa, sentó las bases para la proliferación de publicaciones populares que combinaban imágenes y texto, marcando el inicio de la historieta moderna. Investigadores como Jiménez Varea han destacado cómo la aparición de estas publicaciones populares provocó la expansión de la historieta como una nueva forma de entretenimiento cultural 5 . En este proceso destaca la figura de Rodolphe Töpffer, considerado el iniciador y primer teórico del género, quien en 1827 comenzó a crear relatos extensos mediante ilustraciones acompañadas de texto, logrando entrelazar la narrativa con la sucesión de imágenes. En un principio, este tipo de relatos fueron escritos de manera privada, sin afán de publicación y motivado únicamente por el deseo de entretener a sus alumnos y amigos. Estas piezas empezaron a distanciarse de la sucesión de dibujos estáticos que se venían ofreciendo anteriormente, dando comienzo a la auténtica historieta. En sus “novelas estampas”, como él mismo las llamaba, la narrativa fluía con espontaneidad y coherencia. El trabajo de Töpffer mostraba una menor preocupación por la representación clásica del espacio albertiano 6 , algo que la fotografía ya podía ofrecer de manera automática 7 . La fotografía, aparte de su utilización como instrumento documental y medio para capturar la realidad, se convirtió en un vehículo para transmitir ideas, emociones y estéticas. A partir de estos avances, surgieron el cinematógrafo -basado en la sucesión de fotogramasy la historieta -con ilustraciones secuenciales-, dos medios innovadores que abrieron caminos expresivos inéditos. Ambos se consolidaron como plataformas creativas con un fuerte componente lúdico, capaces de combinar narrativa e imagen en formatos accesibles y profundamente influyentes 8 . 4 “La litografía es un proceso de impresión que consiste en trazar un dibujo o texto sobre una piedra calcárea, porosa, con capacidad de absorber tanto la grasa como el agua.” https://www.ucm.es/quidestliber/litografia#:~:text=La%20litografía%20es%20un%20proceso,ácido%20nít rico%20y%20goma%20arábiga. 5 Jiménez Varea, 2006, p. 192. 6 En los tratados De pictura (1435) y De re aedificatoria (1452), Leon Battista Alberti sentó las bases de la pintura moderna desarrollando las ideas sobre la perspectiva y el espacio, ambos conceptos basados fundamentalmente en la búsqueda de la proporción y la simetría con el objetivo de alcanzar la belleza. 7 Jiménez Varea, 2006, p. 193. 8 Álvarez Junco, 2016, p. 60. 7 En cuanto al contenido, Töpffer teorizó acerca de lo novedoso del medio que había desarrollado, distinguiendo entre dos formas de escribir “cuentos”: el cuento tradicional con una división en capítulos, líneas y palabras, y su “cuento de imágenes”, denominado así por la sucesión de imágenes que lo caracterizaba 9 . Por lo tanto, la novedad y lo revolucionario de la obra de Töpffer está en la interdependencia de imagen y texto, una relación que va más allá de un mero relato escrito acompañado de una ilustración. A diferencia de otros medios en los que la imagen solo complementa la narrativa textual, en la historieta ambos elementos se articulan de manera inseparable para construir un significado. Aunque en muchos casos la relación entre ambos es redundante, cada canal enriquece al otro con matices que se perderían si se los considerara aisladamente. Así, la historieta establece su propia lógica interna, donde el lenguaje visual y el escrito se fusionan para crear un discurso narrativo único. La obra clave de Töpffer se remonta a 1833, año en el que editó Histoire de Mr. Jabot. El contenido de la obra lo resume Manuel Barrero de la siguiente forma: “Los avatares por los que pasa el señor Jabot alcanzaban un grado de complejidad y crítica social no apto para los niños de entonces, está claro, y no fue aquélla una obra aislada u obscura. Töpffer insistió con ese innovador modelo y publicó unas cuantas obras más: Mr. Crépin y Mr. Vieux. 10 ” Esta tendencia fue continuada en la obra del caricaturista alemán Wilhelm Busch, publicada a partir 1859 en diversos semanarios ilustrados y que tiene su punto culminante en la creación de los traviesos hermanos Max und Moritz (1865), considerados los primeros personajes de historietas encarnados en dos niños 11 . A lo largo del siglo XIX, las narraciones que combinaban imágenes y texto se multiplicaron y la influencia de Töpffer no tardó en extenderse por Francia, donde inspiraría a destacados autores como Cham (Amédée de Noé), Nadar (Felix Tournachon), Gustave Doré y Christophe. Las obras de estos ilustradores franceses se publicaron en revistas como La revue 9 Ponce Márquez, 2010, p. 129. 10 Barrero, 2007, p. 7. 11 Véase nota 9. 8 comique a l’usage des gens serieux, Le Journal pour Rire, Le Chat Noir, Le Petit Français Illustré y Le Journal de la Jeunesse 12 . 3. Impacto y popularidad de la tira cómica Desde prácticamente sus inicios, el medio de la historieta fue orientándose hacia dos formatos, las historietas de aventuras y las tiras cómicas. Las primeras, cuyo ejemplo más típico son los cómics de superhéroes, hoy día suelen publicarse en volúmenes independientes o en revistas especializadas. Estas narraciones se desarrollan a lo largo de varias páginas y suelen continuar durante varios números. Las segundas, en cambio, aparecen en periódicos y revistas populares, son mayormente autoconclusivas y buscan generar humor en apenas unos pocos cuadros 13 . El origen del género puede rastrearse en el siglo XIX en Reino Unido, cuando una serie de ilustradores británicos empezaron a ridiculizar el poder a través de historietas. Los avances litográficos y el auge de la prensa en ese periodo facilitaron su rápida difusión y popularización. En un contexto marcado por altos índices de analfabetismo, los cuales no comenzarían a disminuir significativamente hasta bien entrado el siglo XX, estas publicaciones satíricas encontraron un público amplio, sentando las bases del humor gráfico y la caricatura 14 . En poco tiempo, las tiras cómicas comenzaron a circular por todo el mundo, y algunos personajes llegaron incluso a convertirse en el principal atractivo de sus respectivos periódicos. El modelo propuesto por los diarios norteamericanos, suplementos a todo color con dibujos caricaturescos y que agradaba a las familias, tuvo un impacto inmediato y arrasador, logrando una gran aceptación entre el público. El objetivo de estas tiradas en un principio era, fundamentalmente, hacer crecer al diario donde eran publicadas. Dicha tarea se llevaba a cabo mediante la creación de estas entretenidas tiras que, además, servían como medio de alfabetización para los inmigrantes de Estados Unidos que no sabían inglés. 12 Frutos Esteban, 2008, p. 4. 13 Martignone y Prunes, 2008, p. 12. 14 Morera Hernández, 2018, p. 21. 9 Esta popularidad de las tiras cómicas y sus conocidos personajes desató intensas disputas entre los grandes magnates de la prensa, es célebre la de Hearst y Pulitzer, quienes competían por contratar a los dibujantes más reconocidos. 15 A finales del siglo XIX, tanto en Europa como en Estados Unidos, los diarios recurrían a diferentes estrategias para atraer el mayor número de lectores y consolidar su dominio en el mercado. Como decíamos al inicio, los avances en los sistemas de impresión en Estados Unidos permitieron la incorporación de páginas a color en los suplementos dominicales. Fue en una de estas páginas del diario New York World donde, en 1895, apareció por primera vez una viñeta del guionista, pintor y dibujante estadounidense Richard Felton Outcault, presentando a su personaje “The Yellow Kid”. Con este personaje, un chico vestido con un largo camisón amarillo, de los barrios populares de Nueva York, consiguió sentar las bases de la historieta como la concebimos en la actualidad: secuencia de imágenes consecutivas para articular un relato, la presencia de un personaje estable a lo largo de la serie y la integración del texto dentro de la imagen con un propósito esencialmente lúdico 16 . 17 15 Ilustración de la disputa entre Hearst y Pulitzer. Imagen extraída de: https://loc.gov/pictures/resource/ppmsc.02832/ 16 Véase nota 9. 17 Yellow Kid (1895 – 1898), de Richard F. Outcault. El llamado “Niño Amarillo” era el personaje principal de la considerada primera comic strip, la Hogan’s Alley. Este niño, con un amarillo motivado sobre todo por razones 16 El personaje de Mafalda es, por tanto, una niña adelantada a su tiempo. No solo cuestiona la situación política y social de su país, sino también otros aspectos fundamentales de la humanidad. Sus reflexiones, muchas veces provocadoras, desafían tanto a los adultos que la rodean como al público lector. Como observadora crítica del mundo, Mafalda utiliza el humor y la sátira para poner en evidencia las contradicciones del comportamiento humano, los valores tradicionales y las dinámicas de la sociedad contemporánea. 4.2. Mafalda: una representación de la sociedad, clase media, modernización y autoritarismo Como hemos mencionado, la obra pone en escena una representación de una familia nuclear típica de la época, con dos hijos y una división de roles donde el padre es el proveedor y la madre se dedica al hogar. Si bien este modelo no era nuevo en la Argentina de los años sesenta -pues desde principios del siglo XX la tasa de natalidad había disminuido y la de nupcialidad había aumentado-, la singularidad de la familia de Mafalda radica en los elementos que la conectan con su tiempo 37 . Las inquietudes “modernas” de los padres, reflejo de los cambios culturales y sociales en curso, y las constantes confrontaciones de Mafalda con ellos, generan un contraste que dota a la historieta de una mirada actualizada y crítica sobre la familia tradicional. A través de este núcleo familiar, Mafalda aborda tensiones generacionales y cuestiona valores arraigados, aportando una visión irónica y reflexiva sobre la sociedad de su tiempo. La tira se propuso mirar el mundo desde los ojos de una niña que comenzaba su escolaridad. Esta niña de clase media vivía con sus padres en un pequeño departamento de algún barrio porteño de las ciudad de Buenos Aires. La condición problemática de los sectores medios y su inestable inserción en el colectivo social, aparece desde el inicio de la tira cuando Mafalda pregunta a su padre acerca de la condición social de la familia 38 . 37 Cosse, 2014, p. 30. 38 Aboy, 2011, p. 180. 17 39 Quino, “Mafalda”, en Primera Plana, núm. 109, 1 de diciembre de 1964. Quino, como él mismo explicó, modificó la versión original de Mafalda para ajustarla a Primera Plana, adaptando ciertos elementos en sintonía con la línea editorial modernizadora del diario. Para ello, eliminó referencias al pasado y reforzó las connotaciones contemporáneas. Uno de los cambios más significativos fue la modernización de la figura del padre. Sin embargo, la modificación más profunda ocurrió en la composición de la familia. En la versión inicial - concebida para campaña publicitaria de los electrodomésticos Mansfield-, Mafalda tenía un hermano. En la versión definitiva, el personaje masculino había sido eliminado, dejando a la niña como protagonista. Así, la hermana, que en un principio tenía un rol secundario, se convirtió en el eje narrativo de la historieta y motor argumental, impulsando sus diálogos y reflexiones 40 . Quino construyó su obra en torno a las brechas generacionales y a la capacidad de los más jóvenes para cuestionar el mundo establecido. En Mafalda los adultos quedan frecuentemente dislocados y desamparados frente a las preguntas y afirmaciones de los jóvenes, especialmente de la protagonista. A través de este contraste, la historieta reflejaba la tensión entre tradición y modernidad, dejando en evidencia las inconsistencias del pensamiento adulto. Uno de los ejemplos más icónicos de esta dinámica se da en la primera tira, cuando Mafalda, con su habitual franqueza, se da media vuelta decepcionada al constatar que su padre no es el mejor del mundo. La expresión de sorpresa de él es un reflejo del sentimiento que sienten 39 Toda Mafalda, 1997, p. 543. 40 Véase nota 37. 18 los adultos ante las inesperadas provocaciones de los niños. Con este tipo de escenas, Quino no solo construyó un humor basado en la ironía y la ternura, sino que también puso en discusión el rol de la autoridad y la fragilidad de las certezas de los mayores frente a una generación inquieta y desafiante. 41 Quino, “Mafalda”, en Primera Plana, 29 de septiembre de 1964. Esta desestabilización del mundo adulto se mostraba también en la figura de Raquel, la mamá de la “niña intelectualizada”, esposa y madre full time, que representaba el ideal de la mujer doméstica y maternal construido por las políticas, los saberes y los discursos de las élites intelectuales, el Estado y la Iglesia en las primeras décadas del siglo XX. Raquel representa un modelo de mujer que para los años sesenta ya estaba en plena transformación, comenzando una creciente inserción femenina en el mercado laboral y en la educación superior 42 . De hecho, los cambios eran visibles en las estadísticas: el trabajo femenino aumentó del 21,7% en 1947 al 24,8% en 1970 en la población económicamente activa, con un crecimiento aún mayor en Buenos Aires. Además, cada vez más mujeres accedían a la educación superior, lo que les abría nuevas oportunidades profesionales y culturales. La propia prensa modernizadora de la época, como Primera Plana, promovía imágenes de mujeres independientes y liberadas, como la artista Delia Puzzovio, quien proclamaba que las mujeres querían “hacer los que nos dé la gana”. Quino pone en boca de la pequeña protagonista los cuestionamientos e impugnaciones a un modelo de domesticidad, asentado en una división de roles que -como han mostrado las investigaciones anterioreshabía comenzado a agrietarse sobre el final de los años cincuenta. La niña siente escasa estima por el rol desempeñado por su madre, y le reprocha recurrentemente la decisión de haber renunciado a su proyecto personal, al dejar la 41 Toda Mafalda, 1997, p. 539. 42 Cosse, 2014, p. 35. 19 universidad para contraer matrimonio. Las características del modelo de mujer-madre-ama de casa de clase media, que abandona un proyecto de autonomía personal para casarse, y del cual Raquel constituye un estereotipo, pueden apreciarse en una de las tiras que se reproducen 43 . 44 Ejemplificando lo dicho anteriormente, en esta ilustración Mafalda hace alusión a la carrera universitaria que su madre inició y que luego abandonó para casarse. A través de Raquel, Quino ponía en escena esta tensión entre generaciones. La madre de Mafalda, aunque resignada a su rol doméstico se ve descolocada ante las críticas de su hija, quien no entiende por qué su madre no eligió ser otra cosa. Así, la historieta expone con humor e ironía la crisis de un modelo femenino que aún persistía, pero que comenzaba a ser desafiado por nuevas formas de concebir el rol de la mujer en la sociedad. Por todo ello, Mafalda fue el primer acercamiento al movimiento feminista para muchas personas. 45 43 Véase nota 40. 44 Toda Mafalda, 1997, p. 383. 45 Imagen extraída de @mafaldadigital. Cuenta oficial de Joaquín Salvador Lavado Tejón (Quino) y Mafalda. 20 46 47 Desde la mirada de los niños, y el humor gráfico, el autor ejerce una fuerte crítica social. Las restricciones presupuestarias de las clases medias de ingresos modestos son también reflejadas en la tira a través de los símbolos de prestigio de los cuales carece la familia de la protagonista. Entre esas marcas de estatus, adquiere categoría emblemática la posesión de un automóvil. Cuando Mafalda le pregunta a su madre la razón por la cual la familia no posee uno, obtendrá como única respuesta su condición de pertenecer a la clase media 48 . Cuando finalmente, con el correr de la trama, la familia acceda a la posesión de un automóvil, este será un Citroën 3CV, un pequeño automóvil económico fabricado en aquellos años, y a bordo del cual Mafalda irá con su familia a disfrutar de una vacaciones en la playa. Mientras que en los sectores acomodados la posesión de un automóvil se había dado con anterioridad, las clases medias accedieron masivamente a la posesión de un automóvil a partir de los años 46 Toda Mafalda, 1997, p. 311. 47 Toda Mafalda, 1997, p. 299. 48 Véase nota 36. 21 sesenta. Desde entonces el automóvil, así como la vivienda, constituyeron una señal visible de la posición económica y social de los individuos y las familias 49 . En términos generacionales, Mafalda quedó situada en un punto intermedio entre la maduración biológica y la maduración intelectual. A pesar de tener solo cuatro años, sus reflexiones y razonamientos eran propios de un adulto o, más bien, de una joven o adolescente conflictiva que cuestionaba a sus padres y al mundo que la rodeaba. Esta incongruencia entre su edad y su pensamiento generaba un efecto humorístico que provocaba la sonrisa del lector 50 . Mafalda exponía con agudeza las contradicciones y debilidades de los adultos, pero lo hacía desde la inocencia de la infancia, lo que suavizaba el impacto de su sentido irónico. Así, su capacidad para desafiar el statu quo no se percibía como agresiva, sino como una mezcla de crítica y ternura que la convirtió en un personaje entrañable y universal. 4.3. El humor y la crítica social En ocasiones, se tiende a considerar que el humor, por contraponerse a lo serio, no puede ser objeto de un análisis riguroso ni merecedor de una reflexión profunda. Se le asocia frecuentemente con lo frívolo, lo trivial o lo superficial, e incluso con lo absurdo o insignificante. Sin embargo, esta percepción resulta reduccionista. Lejos de carecer de valor intelectual, el humor desempeña un papel esencial en la construcción de un pensamiento crítico y en la interpretación de la realidad. A través de su aparente ligereza, permite desvelar aspectos fundamentales del mundo, ofrecer enfoques alternativos y generar discursos renovadores que invitar a cuestionar lo establecido. En este sentido, lo cómico constituye una herramienta poderosa para desestabilizar verdades asumidas, estimular la reflexión y revisar los marcos conceptuales que configuran nuestra comprensión social y cultural. La figura del humorista gráfico suele asociarse con la de un sujeto crítico con la sociedad, dotado de una aguda autonomía intelectual y que actúa en un marco de plena libertad creativa. Sin embargo, en la práctica, la producción del humorista gráfico se ve frecuentemente condicionada por las directrices, intereses y objetivos del medio de comunicación en el que 49 Aboy, 2011, p. 186. 50 Cosse, 2014, p. 32. 22 publica. En consecuencia, su margen de autonomía se encuentra limitado por la necesidad de adecuar sus contenidos al marco ideológico y editorial de la plataforma que los acoge 51 . Tal fue el caso de Quino, quien, como se ha señalado anteriormente, debió introducir modificaciones en su obra para ajustarse a la línea editorial de Primera Plana, adaptado tanto su estilo como su posicionamiento ideológico al perfil del público lector de dicho medio. Como se ha venido señalando, una de las particularidades más significativas de la historieta radica en su mirada crítica hacia las rutinas de la vida familiar y social. Este enfoque permite representar situaciones cotidianas con las que el público lector se identifica con facilidad, lo que contribuye en gran medida a su popularidad y al número creciente de adeptos. A esto se suma notable capacidad para entretener, gracias a una lectura accesible: textos breves y contundentes que dialogan con las imágenes, creando un anclaje visual que refuerza el mensaje y facilita la comprensión inmediata del relato. En cuanto al humor gráfico, este mantiene una estrecha relación con la ilustración. Aunque podría pensarse que este tipo de humor debería centrarse exclusivamente en lo visual, en lo meramente icónico, lo cierto es que con frecuencia recurre al acompañamiento de un texto. La comunicación visual es, sin duda, lo más importante del humor gráfico. No obstante, la disposición de los elementos que conforman el mensaje en cada pieza cómica es especialmente particular y diferente a la del diseño gráfico convencional. Esto se debe a que, por naturaleza, el humor gráfico incorpora una transgresión conceptual cuyo propósito es provocar diversión 52 . Como Joan Costa afirma “el diseño gráfico es una forma creativa de combinar imágenes y textos para vehicular significados y provocar sensaciones y reacciones de acuerdo a una intencionalidad comunicativa concreta” 53 . Nosotros añadimos que, en el caso de humor, esa intencionalidad es la diversión. “Lo cómico se contrapone, por esencia, al orden, a la lógica, a lo ejemplar. Siempre se ha relacionado -y con algo, al menos, de razóncon lo crítico, lo indebido, lo irracional, lo contrario, lo intuitivo, lo incontrolado y hasta, en muchos casos, con lo malvado.” 54 51 Álvarez Junco, 2016, p. 19. 52 Álvarez Junco, 2016, p. 18. 53 Entrevista de Raquel Pelta a Joan Costa en revista Visual, Madrid, p. 108 - 115, 2010. 54 Álvarez Junco, 2016, p. 33. 23 Más que una simple caricatura de la realidad argentina de la época, la tira recurre al sarcasmo y la ironía como herramientas para cuestionar aspectos fundamentales de la política, la economía y la cultura. El humor de Quino, a menudo a través de las intervenciones de Mafalda, se convirtió en un medio para ofrecer una crítica feroz pero accesible a temas tan diversos como la guerra, el consumismo, la política internacional, el machismo y la desigualdad. A continuación, aportamos algunos ejemplos en los que Quino cuestiona y critica temas tan actuales como la fuga de cerebros, la paz mundial, el capitalismo, la lucha de clases, etc. 55 56 57 55 Toda Mafalda, 1997, p. 49. 56 Imagen extraída de @mafaldadigital. Cuenta oficial de Joaquín Salvador Lavado Tejón (Quino) y Mafalda. 57 Toda Mafalda, 1997, p. 445. 24 La risa que provoca Mafalda no proviene exclusivamente de la agudeza de los diálogos, sino también de la ironía con la que se representan las situaciones cotidianas. Con este enfoque, Quino logra invitar a la reflexión sin que se perciba de manera directa como una lección moralizante. Así, Mafalda transciende el mero entretenimiento y se consolida como una obra que estimula el pensamiento crítico y la conciencia social. El efecto humorístico es potenciado por la paradójica contradicción entre el carácter infantil del personaje y la madurez de sus razonamientos 58 . 4.4. Apropiación de Mafalda en los memes actuales. Comparación con las tiras originales Resulta llamativo que Mafalda haya mantenido, e incluso incrementado, su vigencia cultural más de tres décadas después de que su autor anunciara en las páginas de Siete Días (el 25 de junio de 1973) que no seguiría escribiéndola. Lejos de experimentar una disminución de su popularidad, el personaje ha adquirido el estatus de referente cultural ampliamente reconocido, siendo objeto de constantes homenajes y reinterpretaciones. El propio Quino reflexionó sobre esta persistencia de su obra aludiendo irónicamente a la capacidad de la sociedad para repetir sus errores: “prueba de que tanto problemas que hoy nos agobian vienen repitiéndose gracias al talento que pone la sociedad en reciclar sus errores”. Es decir, la relevancia de Mafalda perdura no solo debido a la universalidad y atemporalidad de los temas que aborda, sino también por la capacidad de su discurso para adaptarse a nuevas generaciones. En este contexto, es posible observar cómo la figura de Mafalda, que inicialmente se definió como una crítica a las estructuras sociales, políticas y económicas de su tiempo, ha sido apropiada y resignificada en los espacios digitales contemporáneos, especialmente a través de los memes. Los memes, como fenómeno cultural contemporáneo, son vehículos eficaces para la difusión de ideas y valores, y Mafalda ha sido uno de los personajes más utilizados para transmitir mensajes humorísticos y políticos en plataformas digitales. Los memes que circulan en internet reinterpretan sus tiras originales, adaptándolas a contextos políticos actuales o temas de debate social contemporáneo. Esta transformación de Mafalda en un meme implica, como hemos dicho, una resignificación que puede alejarla de su propósito original, diluyendo su 58 Cosse, 2014 p. 39. 25 carga ideológica crítica. No obstante, también existen ejemplos de apropiaciones que conservan y actualizan el sentido crítico del personaje, adaptándolo a cuestiones contemporáneas como los derechos de las mujeres, el feminismo y la lucha contra las desigualdades sociales. En esta línea, toda creación artística se encuentra protegida por los derechos de autor, lo que implica que su reproducción requiere la autorización expresa de su creador. Esta protección no solo garantiza que el autor reciba la retribución económica correspondiente, sino que también salvaguarda la integridad de su obra, evitando que sea alterada o tergiversada, tanto en su dimensión gráfica como en su contenido ideológico. En este sentido, el caso de Quino es ejemplo de ello: en 1975, los servicios de inteligencia difundieron panfletos en los que se manipuló una de sus viñetas -la célebre “Ven, éste es el palito de abollar ideologías”- sustituyéndola por otra en la que Manolito afirma: “¡Ves Mafalda! Gracias a este palito hoy podés ir a la escuela” 59 . Otro caso paradigmático es cuando se comercializaron en España, en torno a la década de 1980, pegatinas que mostraban a Guille, el hermano de Mafalda, portando la bandera franquista. Estas imágenes provocaron la indignación de Quino, quien afirmó que sus personajes eran “demócratas y antifascistas”. 60 Este suceso molestó considerablemente a Quino y es por ello que, tras más de una década sin dibujar a los personajes de Mafalda, el autor publicó tres nuevos dibujos: un dibujo de Mafalda con una pancarta que dice “No pasarán”, uno de Libertad contestando a la “pegatina 59 Gociol, 2014, p. 63. 60 Imagen extraída de https://www.eldiario.es/cultura/comics/mafalda-aguilucho-personaje-antifascistacontrario_1_2002996.html 32 - Universidad Complutense de Madrid. En línea. https://www.ucm.es/quidestliber/litografia#:~:text=La%20litografía%20es%20un %20proceso,ácido%20nítrico%20y%20goma%20arábiga