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Espacio en la utopía. Providencia y panoptismo

Vargas Parra, Daniel

Abstract

El autor plantea una consideración “panóptica” de la Historia, a partir de la cual se abre a la Utopía y la Providencia realizada en el “verum-factum” de Vico

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ESPACIO EN LA UTOPÍA. PROVIDENCIAY PANOPTISMO Daniel Vargas Parra El autor plantea una consideración “panóptica” de la Historia, a partir de la cual se abre a la Utopía y la Providencia realizada en el “verum-factum” de Vico. Palabras clave: Vico,utopía, providencia, verum-factum, panóptico, espacialidad. The author considers a “panoptical” consideration of History, which would open the possibility of Utopia and Providence, through Vico’s “verum-factum”. Keywords: Vico, utopia, providence, verum-factum, panoptic, space. En lo que sigue, a la luz de la utopía como concepto de orden, intentaré hacer ver la semejanza entre el “Panóptico” de Jeremy Bentham1y dos planteamientos viquianos: el “Verum Factum” y la “Providencia”. Con ello, ensayaré las afinidades y contrastes entre el plano contemplativo de la providencia en la “historia ideal de las naciones” y el aparato de vigilancia y control ideado por Bentham, puntualizado posteriormente en la obra de Michel Foucault2. De esta manera, mi propuesta concentra la atención sobre la planeación de un orden legislativo, como la “Providencia” y la estructura panóptica, y su efecto en el esquema ontológico a partir del reconocimiento pensado por Vico como “Verum Factum”. Así la utopía3se aborda como una estructura espacial donde el poder y la mirada se relacionan en un solo discurso, a partir de su posición neutral como un no-lugar en la historia, y su estrategia de organización en función de un centro “Panóptico” contenedor de la ley. I. PANÓPTICO Referiré la idea de “Panóptico” tomando la definición de Foucault en su texto El ojo del poder: “El principio era: en la periferia un edificio circular; en el centro una torre; ésta aparece atravesada por amplias ventanas que se abren sobre la cara interior del círculo. El edificio periférico está dividido en celdas, cada una de las cuales ocupa todo el espesor del edificio. Estas celdas tienen dos ventanas: 251©Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) Sevilla (España). ISSN 1130-7498 © Daniel Vargas Parra csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:58 Página 251 una abierta hacia el interior que se corresponde con las ventanas de la torre; y otra hacia el exterior que deja pasar la luz de un lado al otro de la celda. Basta pues situar un vigilante en la torre central y encerrar en cada celda un loco, un enfermo, un condenado, un obrero o un alumno. Mediante el efecto de contra-luz se pueden captar desde la torre las siluetas prisioneras en las celdas de la periferia proyectadas y recortadas en la luz. En suma, se invierte el principio de la mazmorra. La plena luz y la mirada de un vigilante captan mejor que la sombra, que en último término cumplía una función protectora.”4 Tomando esto como principio usaré al “Panóptico” como “Plano geométrico de la contemplación”5, debido a que esta concepción propone ideales de orden, control y disciplina armonizados hacia dos ejes fundamentales en su construcción, a saber, la contemplación y los límites. En efecto, el singular edificio establece al centro de la estructura un “Punto de Fuga” de la mirada, desde este sitio privilegiado un vigía extiende su cuerpo hacia el complejo espacial proyectando una dominación entera de la periferia, sujetando de los límites hacia dentro la homogeneización de la realidad. De esta manera, la torre vigía hace suyo por entero el ejercicio del poder dentro de ese espacio. Cabe señalar que el centinela no es siempre el mismo, las mismas reglas de rotación mencionadas por Bentham6impiden la personificación del poder en un individuo. Con ello es sólo la “Posición” lo que determina el orden de dominio. Así, el espacio desarrolla un discurso ontológico que sólo opera al interior del “Panóptico”. El centro converge a cada acción ejecutada en la periferia y desde su estratégico mirar interpreta, y por tanto juzga, por igual a reos y celadores. Bentham construye un mecanismo de contemplación cuyo centro toma la distancia suficiente para “verlo todo” teniendo como consecuencia la separación de la torre vigía respecto del edificio. En efecto, el centro se transforma en un ojo distante. Es justo esa separación la que posibilita la contemplación por el efecto rotativo de la torre y la condición estática del encierro. Por lo tanto, Bentham pensaba sólo en el movimiento centrífugo del “Panóptico” virtualizando el centro como figura de emanación de orden y control, un elemento separado de la prisión que lo gobierna todo. En mi opinión el “Panóptico” representa un poder trascendente, omnipresente y rector de la interioridad sobre el cual se representa una sociedad ya del todo limitada y dispuesta hacia un orden completamente preestablecido; una utopía7. II. CONTEMPLACIÓN EN MOVIMIENTO El horizonte filosófico donde Vico aparece situado es justo entre la eclosión de la Ilustración y el fin del Renacimiento. Vico debería cronológicamente pertenecer a la corriente moderna de la historia de la filosofía. Pero concentra sus reflexiones hacia los textos clásicos y, con ello, ve claramente las deficiencias de los cartesianos y a la vez se aproxima en demasía a los renacentistas. De tal suerte, parece contradictorio intentar sumergir a Vico en un sistema mecanicista y fuertemente racional como el “Panóptico”. Sin embargo, encuentro aproximaciones en torno a este espacio utópico y el esquema providente de la Ciencia Nueva. Es justo por esta razón que rastrear el plano geométrico del “Panóptico” en Vico resulta sumamente interesante. Es el mismo Vico quien fusiona en un mismo esquema todos los momentos de la humanidad, para idear esta Ciencia Nueva. La filología es el instrumento del que se sirve y la filosofía su gran ojo analítico. Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005)252 Daniel Vargas Parra csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:58 Página 252 Sin pretensiones reduccionistas, y sólo por sugerir una lectura desde otros ángulos de la Ciencia Nueva, abordaré la “Providencia” de Vico con este matiz espacial de la contemplación. Ensayaré la estructura “Panóptico” desde el plano geométrico de la contemplación en la historicidad de las lenguas de Vico. Para ello tomaré como base la idea misma del “Verum Factum” considerándola como condición de posibilidad de orden, precisamente por ser producto de la analogía entre el poder creador de Dios y el poder creador del hombre8. Todo el estudio espacial que servirá de base para la argumentación tiene que articularse en el discurso del “centro que todo lo ve”. La estructura “Panóptico”, pensada para la contemplación, funciona sobre diseños espaciales dirigidos hacia alguno de los dos puntos: lo interno o lo externo, lo cerrado o lo abierto. A través de la construcción humana seguiremos el desenvolvimiento del cuerpo humano9como centro proyector del espacio y el tiempo. El esquema de separación de los planos sobre los cuales se mueve la contemplación queda en estrecho vínculo con un orden de analogías. Dicho orden corresponde a la división viquiana de la historia: la edad de los dioses, la edad de los héroes y la edad de los hombres. Llamar “analogías” a estos tres planos significa pensarlo como un mismo esquema hilado por el cuerpo humano, es decir, una totalidad donde el conjunto espacial opera cual órgano del lenguaje en un proceso creativo. Por tanto, toda construcción parte del cuerpo para regresar a él. Debemos tener en mente la forma en la que Vico introduce la división dioses-héroes-hombres en el estudio histórico de las naciones. “Para comenzar, pues, el razonamiento, establecimos como primer principio aquel axioma filológico que dice que los egipcios afirmaban que a todo lo largo del tiempo anterior a ellos se habían hablado tres lenguas, correspondiendo en número y en orden a las tres edades transcurridas en el mundo: la de los dioses, la de los héroes y la de los hombres.”10 El lenguaje es diferencia que une debido a que las tres edades remiten a un mismo origen. Vico mismo busca en lo más lejano y rastrea esta idea egipcia ancestral tratando de señalar lo más remoto, por lo tanto lo más original. Es la Ciencia Nueva unidad de lo diferente, con este apunte filológico, lo distinto se reconoce; si bien la lengua de los dioses es distinta a la de los héroes, ambas son lenguaje propio de los hombres, de ahí que quedemos posibilitados para decir que existe en el hilo conductor del cuerpo humano la sincronía de las tres edades. Cual punto de fuga originador de sentido, el lenguaje emana del cuerpo para volver a él; ya en la “Lógica Poética” Vico explicaba acerca de la extensión del cuerpo a través de las letras. Siguiendo con este esfuerzo por estudiar la Ciencia Nueva, describiré desde el esquema del lenguaje los tres planos articulados en la separación, a saber, una “contemplación en movimiento”11. Vico anuncia la “sabiduría poética” en este plano de construcción humana. El principio creador emana de la separación con el origen, el plano sobre el cual el hombre funda su espacio cobra el sentido autónomo del Estado. El hombre se crea el mundo a merced del cuerpo, y en su espacio interpreta de la naturaleza lo más cercano justamente para hacerlo lo más propio. El espacio enfatiza la figura humana en toda la abstracción sensible; la “sabiduría poética” explica la exterioridad como si fuera interioridad. Vico incluso refiere a los gentiles inmersos en la pura interioridad del Estado como niños creadores de fábulas, que Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) 253 Espacio en la utopía. Providencia y Panóptismo csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:58 Página 253 atribuyen su propia sustancia a los objetos inanimados12. Estos infantes, debido a su inquieta imaginación, fueron adecuando simbologías a lo acontecido en la naturaleza, descifrando signos en ella, un orden propio sobre un plano ajeno. Creación humana que se separa de la divina para construir su cultura. Es como si, ante la luz intensa de la obra divina, el hombre antepone una lente para matizar su ceguera, un cristal que permite ver, bajo los propios límites de su cuerpo, las formas y el movimiento de esa luz. “[...] lo verdadero se identifica con lo hecho, y por consiguiente en Dios está la primera verdad porque Dios es el primer hacedor [...] la verdad divina es una imagen sólida de las cosas, en tres dimensiones como una escultura; la verdad humana es un monograma, una imagen plana como una pintura, y así como la verdad divina es lo que Dios ordena y crea cuando va conociendo, la verdad es lo que el hombre ordena y hace de manera semejante a medida que va conociendo... Dios hace una imagen sólida porque comprende todo; el hombre una imagen plana porque comprende los elementos extrínsecos.”13 Vico llama “Verum Factum” a este proceso. Sin embargo, en mi lectura encuentro de manera implícita una estructura cuyo primer plano sería la edad de los dioses con el “Factum”, el segundo plano sería la edad de los héroes con el “Verum” y el tercero la edad de los hombres como su justa unión: el “Verum Factum”. Decir algo así necesita explicación, por ello ahora sirviéndonos del estudio espacial podemos dar cuentas de este único esquema sobre el cual se desarrolla la dinámica de las edades. El espacio y el tiempo revelan en el lenguaje el flujo “centrípeto” de la interpretación, cuyo centro es la humanidad misma del mundo gentil, transformándola en punto de fuga de la creación divina. Si en la era de los dioses el “factum divino” lo gobernaba todo, en la era de los héroes se elabora el cronotopo histórico de cada “factum-divino”. Crean el discurso militar, religioso, económico, político y filosófico que “mide” el plano natural de la obra divina. El mundo heroico habita la inmanencia del espacio, un sitio seguro donde las reglas vigilan y protegen el orden. Viven ciertos de la creación propia, evidencian con sus simbologías las identidades y máximas de los elementos fundantes de su cultura. Es el plano de la univocidad de sentido respecto de lo que afuera se mueve, es decir, adquieren su propio “Verum”. Desde el plano de los hombres, se contempla aquello que escapa a los márgenes heroicos, ya que sólo una parte se mira por su construcción. La lengua heroica intenta atrapar la inmensidad del “Factum” de los dioses, pero no consigue más que un ángulo, una perspectiva de ese orden ceñido a la unidad. El lugar seguro, el cerco heroico, la ciudad no es otra cosa que una representación de lo inasible, ficción pretendiente de continuo bajo el principio y el fin14. Los héroes no han construido su existencia cerrada, sólo han analogado con imágenes bidimensionales aquella dinámica orgánica de sus cuerpos. Toda su cultura gentil sigue este sentido sin más mediador de lo que su cuerpo siente. El plano de la abstracción, donde la composición retrata el “Factum” es el puro escenario, los actores fingiendo el juego cerrado, el orden auto-referente, autotélico de la obra sin intérprete. Desde el plano de los hombres se reconoce que la supuesta unidad de lo múltiple es producto de la perspectiva. El plano del orden civil acontece entonces bajo una mirada, es una representación que necesita intérpretes. Pero es, en el juego de fuerzas “centrípetas” y “centrifugas”, donde se resuelve el flujo de vuelta del punto Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005)254 Daniel Vargas Parra csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:58 Página 254 de fuga, viaja de su orden cerrado a un orden abierto, los límites propios se dispersan y el lenguaje auto-referente encuentra su destino en el “Verum Factum”. Los dioses y los héroes, el plano trascendente e inmanente, encuentran mediación sobre la “pre-posición”15. El plano de los hombres es la unidad de vuelta al origen mediante la contemplación en movimiento que no sólo interioriza, también exterioriza restituyendo el equilibrio sobre los mismos bordes de la construcción humana. Pensar que el espacio sólo se agota en la inmanencia es dejar de lado la experiencia externa de la obra. “El Panóptico también se vive por fuera” sirviéndonos de la dinámica entre lo cerrado y lo abierto. Contemplar la construcción de un mundo civil tiene sentido desde su proyección completa como figura del mundo divino. El articular los dos planos divino y heroico sólo es posible en el tercer plano, el humano. Eso quiere decir que las leyes del Estado Civil sólo tienen sentido si se ciñen a la perspectiva completa del “Derecho Natural” que menciona Vico16. Bajo la misma ley, el espacio, cual cronotopo histórico, carece de dimensión hasta que lo sabemos construido por nosotros mismos. El bordear por fuera la figura proyectada del cuerpo humano otorga al lenguaje más y más elementos interpretativos del origen. Por ello, mientras el héroe busca glorificar y perpetuar su edificación en la estática interna, el hombre, el historiador reconoce la hazaña como parte de un curso siempre finito, móvil y dinámico que empuja a la humanidad hasta nosotros justo como una fuerza “centrífuga” que expulsa del punto de fuga una posibilidad de interpretación que habla desde su origen hasta nuestra contemplación. Así la inmanencia y la trascendencia se mueven en la contemplación de sus límites. Con ello, el espacio implícito del centro sirve de “pre-posición” del cronotopo histórico. Desde ahí el hombre desdoblado sobre el lenguaje contempla a la historia, no como un individuo sino como la humanidad misma, como la “Providencia” viquiana. III. UTOPÍA La contemplación y los límites son ejes constitutivos del orden pre-establecido en la estructura panóptica. Ciertamente en Bentham existe una apuesta por el control de un espacio cerrado detentado por un agente externo articulado desde el centro. Ahora bien, si partimos de la “Providencia”, el mismo plano geométrico de la contemplación opera bajo la idea misma del espacio justo al interior de un orden, un dominio. En el recorrido viquiano sobre el origen de las naciones encontramos al héroe cuya fuerza lo lleva a gobernar, se establece como re-presentación del origen natural y por lo tanto re-creador de la naturaleza, dirigente del pueblo. La “Providencia” es quien marca estos límites para la re-presentación del héroe. Es justo un pre-posicionamiento antecesor a la acción humana, un esquema rector que posibilita la interiorización del gobierno civil desde sus límites. Con el “Verum Factum” es a través de la unidad de lo creado con el creador que se establece el orden intrínseco a la obra. Si Dios creó el mundo es por el “Verum Factum” que en su unidad le pertenece, por tanto desde fuera y a través de la contemplación providente ejerce el poder limítrofe para el hombre. Esto opera casi como en el “Panóptico” de Bentham donde una figura central, en este caso la “Providencia” controla y ordena el espacio en su unidad, a saber, la humanidad. Hasta aquí la “Providencia” ejerce una fuerza “centrífuga” que tira de los límites de su construcción desde el centro independiente mediante la mirada. El plano geométrico se cumple como estructura panóptica que otorga poder de acuerdo a la posición en el espacio. El ejercicio providente vigila la disciplina de su ley a Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) 255 Espacio en la utopía. Providencia y Panóptismo csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:58 Página 255 través de una expiación en la intimidad, un desdoble de la trascendencia hacia el espacio cerrado. Pero este “panóptico providente” opera también con fuerzas “centrípetas”, es decir, Vico no reflexiona sobre un sistema mecanicista donde cada engrane siempre se mueve en el mismo sentido. Para Bentham, la torre seguía una rotación y la periferia una estática del encierro. Para Vico el plano geométrico se invierte y también constriñe los límites. El “Verum Factum” no es exclusivo de Dios, el hombre también reconoce lo que crea y con ello toma el orden de la construcción propia. La humanidad no permanece en la estática pensándose contemplada o vigilada solamente. Según Vico, la humanidad establece su propio orden reconociendo en la historia su construcción más auténtica. Los hombres son capaces de invertir el plano geométrico descubriendo aquello que les pertenece del centro vigía. Si bien el “Panóptico” tiende a crear una figura de poder en la torre, son los presos los que construyen esa identidad de control y orden, es pura idealidad lo que suponen habita en la torre, si están encerrados jamás han visto al o a los vigías. De esta manera, la “Providencia” no sólo se mueve centrífugamente, por esa contemplación invertida, también se tiene que volver hacia dentro de la estructura. Mientras que, a diferencia de Bentham, Vico propondría una dinámica en la periferia, una revolución constante donde el centro de poder, a través de la historia, queda al descubierto como origen no trascendente sino inmanente. El “panóptico viquiano” jugaría un tanto con la perspectiva donde cada nación contemplaría del origen en el centro aquello que más es históricamente. La verdad como lo hecho por Dios en la providencia permanecería ajena dentro de un orden distinto al humano, como un “Punto de Fuga” donde converge la mirada, pero infinitamente distante e inasible para el ojo del contemplador. Ahora bien, llevaremos el “panóptico viquiano” hasta sus últimas consecuencias17. El plano de la contemplación opera desde el centro a la periferia y viceversa, en su movimiento los límites de la figura panóptica adquieren el sentido que imprime el orden desde la “pre-posición providente”. De tal forma, Vico estaría construyendo en su reflexión sobre la “historia ideal de las naciones” una estructura a partir de la mirada, donde los límites atribuyen respecto de la posición un ordenamiento capaz de unificar el poder de la ley respecto de su inclusión en la figura. La utopía del “Panóptico” consistiría en condicionar, bajo un orden de contemplación, a todo aquello que habita en su interior al centro de poder que opera desde el exterior. A través del “Verum Factum” Vico otorga al centro del “Panóptico” el lugar providente gracias a que dispone de todo en cuanto puede ver y lo sujeta a la ley. Por tanto la historia de los pueblos se adhiere al plano de contemplación cuyo centro rector se mantiene en la neutralidad de un no-lugar en la historia. “La utopía desplaza y proyecta esta realidad bajo la forma de una totalidad no conceptual ficticia, de una figura producida en y por el discurso, pero que funciona a otro nivel y en otro régimen que el discurso político, histórico o filosófico. La fuerza crítica de la utopía emana, por un lado, de la proyección (metafórica) de la realidad dada en ‘otra parte’ in-situable en el tiempo histórico o el espacio geográfico y, por otro, del desplazamiento (metonímico), es decir, de la acentuación diferente de la realidad expresada, de la nueva articulación que da al modelo analógico que la metáfora utópica ha permitido producir.”18 Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005)256 Daniel Vargas Parra csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:58 Página 256 Por lo tanto, la utopía en el “panóptico viquiano” consistiría más en el fondo orgánico que mantiene el ritmo de estos movimientos, sólo un orden distante de unidad supuesta, cuyo espacio no existe ante nuestros ojos pero que, a la vez, contiene a la historia misma bajo su normatividad providente. Con ello el curso de la historia se sostiene sobre un preposicionamiento que separa los planos divino-heroico-humano en una unidad de diferencias articuladas como un organismo dinámico en equilibrio de fuerzas inmanente-trascendentes bajo la figura del mismo límite; la certeza de los límites como neutralidad utópica. NOTAS 1. El ‘Panóptico’es la cúspide arquitectónica de la ilustración, según Fernández-Galiano en su textoEl Fuego y la Memoria, “Jeremy Bentham expresa a través de un edificio-máquina, todo el absolutismo de la razón”, p. 61. 2. El énfasis de Bentham por hacer de un sistema penitenciario un ideal de poder lo encontramos con mayor precisión en el estudio foucaultiano del ‘Panoptismo’ en Vigilar y Castigar, Siglo XXI, México, 1997. 3. Para un análisis completo de la Utopía como concepto de orden espacial, véase el libro de L. MARIN Utópicas, juegos del espacio, Siglo XXI, México, 1994. 4. M. FOUCAULT , “El ojo de poder”, en J. BENTHAM, El Panóptico, La Piqueta, Madrid, 1979. p. 10. 5. Con ‘plano geométrico de la contemplación’ me refiero al cruce de miradas entre vigilante y presos representado bajo un esquema, un orden que deja al descubierto la relación entre el poder y la mirada. 6. M. FOUCAULT, “El ojo de poder”, cit., p. 19. 7. La Utopía es justo la figura que se construye a partir de un plano de contemplación, es pensar en el orden condicionado por entero a un esquema cuyo factor fundamental es la mirada. 8. Vico argumenta el verum factum en un nivel epistemológico donde se conoce lo que se crea, pero además en De antiquissima italorum sapientia la analogía del verum factum divino y el verum factum humano se sostiene con la metáfora del alfarero y el pintor, construyendo así una unidad entre crear, conocer y contemplar. 9. El primer saber que los hombres obtuvieron fue el del propio cuerpo, de esta forma en un orden de analogías la figura humana fue proyectando a su alrededor las propiedades de su propio cuerpo, convirtiéndose así en un ‘primer universal imaginario’. Un desarrollo puntual se encuentra en J. GUZMÁN,El concepto de letra en la Ciencia Nueva, D.E.H. (Chile), 1978. 10. G. VICO, Antología, Península, Barcelona, 1989, p. 270. 11. Contemplación en movimiento por la actividad misma que requiere el contemplador, este es un esquema dinámico que permite el flujo de una etapa otra a partir del propio movimiento de la estructura providente. 12. Ibid., p. 274. 13. Ibid., pp. 57-58. 14. Cfr. L. MUMFORD, “La utopía, la ciudad y la máquina”, en F. E. MANUEL (COMP.), Utopías y pensamiento utópico, Espasa-Calpe, Madrid, 1982. 15. Llamaremos ‘pre-posición’ a aquel movimiento que antecede a la construcción de un espacio, un lugar, un sitio otorgado por la misma organización ‘Panóptica’. La ‘pre-posición’ es la dinámica que permite la correspondencia ontológica del orden intrínseco, a saber, la ‘posición’ que opera dentro del discurso de poder. 16. Según Vico en op. cit. “El derecho natural introducido privadamente en las ciudades debe haber sido también el que habituó y dispuso a los pueblos, porque, en ocasiones, después de conocerse entre sí las naciones, se encontró que tenían un sentido común sin que una supiera una de la otra, de modo que dieran y recibieran leyes conforme a toda su naturaleza humana, y sobre un tal sentido común las reconocerían como leyes dictadas por la providencia, y por tanto las respetaron por la justa opinión de ser leyes dictadas por Dios” (p. 185). 17. Siguiendo a L. Marin en su texto Utópicas; Juegos del espacio, donde el concepto de la utopía es pensado desde su re-presentación en el espacio como la construcción de una figura continente no como contenido. 18. L. MARIN, Utopicas; Juegos del espacio, Siglo XXI, México, 1994, p. 113. *** Cuadernos sobre Vico 17-18 (2004-2005) 257 Espacio en la utopía. Providencia y Panóptismo csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:58 Página 257 csv maqueta 17-18unica OK 16/12/05 09:58 Página 258