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El desarrollo del pronombre interrogativo "loke" en judeoespañol

Stulic-Etchevers, Ana

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EL DESARROLLO DEL PRONOMBRE WTERROGATIVO LOKE EN JUDEOESPA~OL ANA STULIC-ETCHEVERS Universidad Michel de Montaigne, Burdeos Introduccidn La forma loke, derivada de la expresion lo que como introductora de oraciones relativas sustantivadas, se emplea en el judeoespaiiol de 10s Balcanes como un pronombre interrogativo con la funcion de preguntar por una cosa, equivalente a1 ique? del espafiol peninsular: a) Ah! s. del mundo! Lake va ser el kavo de estas angustyas? (El amigo delpuevlo 2, 1888, Bclgrado). b) Loke demandas mas de mi? (El amigo del puevlo 2, 1888, Belgrado). c) yo Joke puedo dezir iken yo por poder dezir algo o por avnr boka: nimenos kevengo yo aenpesar akontar algunas maravias deel dyo B"H: (IH, 1816) La funcion de pronombre interrogativo se ve contimada claramente en estos ejemplos por el context0 y por la presencia del signo de interrogation en 10s textos del fin del siglo XIX. El desarrollo de loke interrogativo en judeoespafiol pone de relieve un hecho ya frecuentemente seiialado en muchas lengnas tipologicamente distintas: la semejanza entre las oraciones relativas e interrogativas. En cuanto a las variedades hisphicas, dos fen6menos Ilanan la atencion respecto al uso interrogativo de lo que. Por un lado, Kany, en su estudio descriptivo sobre la sintaxis hispanoamericana, a1 citar la Biblioteca de dialectologia hispanoamericana (7 vols., Buenos Aires, Institute de Filologia, 1930-1949, V: 232), indica que en algunas zonas de Argentina la expresion ilo que? desempeiia la funci6n de una pregunta (Kany 1976 [1946]: 168-170). Por otro lado, muchos estudiosos de la lengua espeola advirtieron la presencia de lo queen la oracion interrogativa indirecta. Con la hipotesis de que la raiz del cambio lo que > iloke? se encuentra en el espaiiol peninsular anterior a la expulsi6n, la presente comnnicaci6n trata de examinar la presencia de lo queen diferentes constmcciones a lo largo de la historia del espafiol. El corpus judeoespaiiol cotejado para este estudio se compone de 10 documentos judeoespaiioles del siglo XIX (i1815?-1889, Viena, Belgrado), transcri- tos e informatizados, de 10s cuales se ofrecera un analisis cuantitativo de datos. Co~no complemento de analisis se han utilizado 10s textos judeoespafioles publicados por Wagner (1930) y Crews (1935). Los datos cuantitativos espafioles provienen del Corpus del espafiol de M. Davies (http:!!www.corpusdelespanol.orgl). El enfoque adoptado ha sido inspirado por 10s estudios de gramaticalizacion (Meillet 1982[1912]; Ku~ylowics 1965; Lehmann 1995[1982]; Bybee, Paglinca y Perkins 1991; Traugott, Konig 1991; Hopper 1991; Hopper, Trangott 1993; Givon 1999; Heine 1999; Diewald 2002, Heine 2002) y toma como punto de partida la suposici6n de que un cambio lingiiistico como el tratado es gradual e implica un context0 especifico, o una serie de contextos, que inician el cambio. En el primer apartado se definen 10s rasgos generales del uso de lo que en espafiol y en judeoespaiiol. En el segundo se examina el uso de lo queen las interrogativas indirectas. 1. Lo que relativo en espafiol y judeoespaiiol Los elementos relativos en espafiol se han definido como elementos anaforicos y nexos de subordinacion a la vez (RAE 1973: 218; Alarcos Llorach 1998 119941: 107-108). Son anaforicos porque cthacen referencia a otros contenidos manifestados previamente en el enunciado por otro elemento a1 que se llama antecedente)) (Alarcos Llorach 1998 [1994]: 99), y son nexos de subordinacion porque son capaces de transponer oraciones cca la funcion de adyacente dentro de un grupo nominal, tal como ac~a el adjetivo respecto al snstantivo)) (Alarcos Llorach 1998[1994]: 98). Las secuencias [articulo + que] -el que, la que, 10s que, las que, lo que-- a1 frente de oraciones han sido analizadas como resultado de la sustantivaci6n de la oracion relativa por medio del articulo definido. De acuerdo con la definition de 10s eleinentos relativos como anaforicos, el articulo ha sido considerado como nn antecedente del relativo, o bien como una parte integrante del relativo que marca el genera y el numero del antecedente. Exarninaremos tres pnntos de vista que resumen los rasgos generales de esta constmccion. Andris Bello, por ejemplo, distingue dos conshucciones, una donde el articulo estk sustantivado y sirve de antecedente a1 relativo: d) Los que no moderan sus paslones son mastrados a lamentables prepiclos (Bello 1847[1988]: 307). e) Lo que agrada, seduce (Bello 1847 [1988]: 307) y otra donde el articulo <<no es mas que una forma del relativo, por medio de la cual se determina si es sustantivo o adjetivo, y cual es, en cuanto adjetivo, su genero y su niunero)) (Bello 1847 [1988]: 307): f) La relacion de las aventnras de D. Quijote de la Mancha, escrita por Miguel de Cervantes de Saavedra, en la que 10s lectores vulgares solo ven un asunto de entre- EL DESA~OLLO DEL PRONOMBRE INTERROGATIVO LOKE EN JUDEOESPA~~OL 587 tenimiento, es un lihro moral de 10s mas notables que ha producido el ingenio humano (Clemencin, Bello 1847 [1988]: 307). g) Los reos fueron condenados al idtimo suplicio; lo qne causo un sentimiento general (Bello 1847[1988]: 307). El criterio para diferenciar esos dos tipos de construcciones es claramente la posicion de la oraci6n relativa en la organizacidn discursiva: en el primer caso ejemplos d) y e)-, las oraciones encabezadas por 10s que y lo que representan un consituyente en la oraci6n principal, mientras que en el segundo se trata de oraciones explicativas. Por lo que se refiere a1 valor semintico de la secuencia lo que, Bello estima que, en el ejemplo e), lo vale por sustantivo en general ccporque de suyo envuelvela idea de cosa o cosas)). En cambio, en el segundo caso, el articulo ccno es mas que una fonna del relativo, por medio de la cual se determina si es sustantivo o adjetivo, y cual es, en cuanto adjetivo, sn gknero y su nGmeron (Bello 1847[1988]: 307), como ya hemos comentado. Asi, en g), lo determina el car& ter sustantivo y neutro del relativo y la secuencia lo que forma un solo elemento gramaticall que hace de sujeto en la proposicion incidente, y reproduce todo el concepto de la proposici6n principal (Bello 1847[1988]: 307). El Esbozo de la RAE hace una distincibn similar entre 10s casos donde el articulo en su funci6n anaforica es antecedente de que -ejemplos h)-1) y donde el grupo entero el que, la que, 10s que, las que y lo que puede actuar como relativo con antecedente expreso y representa un relativo compuesto ejemplos m)-0)-; entre parkntesis reproducimos la explication dada por 10s autores del Esbozo, RAE 1973: 219-220): h) Este aiio y el que viene (el articulo es aqui anaforico) (RAE 1973: 219). i) Bienaventurados 10s que han hambre y sed de justicia (el articulo tiene aqui significacihn de persona general) (RAE 1973: 219). j) Quizas la muerte ha llegado 1 de la que habeis anpal-ado (Lopc de Vega, La reina doria Man'a, 11; el articulo alude a una persona determinada por la situation) (RAE 1973: 219). I<) Eso es lo que yo no permito (el neutro lo hace referencia a1 demostrativo neutro anterior) (RAE 1973: 219). I) No~nbre de injuria no dcs, I ~lvaro, a lo que el rey hace (Lope de Vega, La lealtad en el agravio, 111; lo hace referencia a la situacion), etc. (RAE 1973: 219). m) Varias cosas a las que atender (RAE 1973: 219). n) La casa en la que naci (RAE 1973: 219). o) Algo a lo que no podia acostumbarse (RAE 1973: 219). SegGn el Esbozo, solo en el primer caso, en el que el articulo tiene una funci6n anafbrica y equivale a un demostrativo, puede emplearse el articulo sin ir Bello afiade: ecCuando el articulo se combina con el relativo fonnando un elemento gramatical indivisible, deberian ambos escribirse como una sola palabra [...In (1847[1988]: 308). precedido de la preposicion (RAE 1973: 21 9). Las formas neutras como que, lo que y lo cualse emplean con antecedentes que son a su vez formas neutras o clausulas (RAE 1973: 219). Alarcos Llorach distingue dos usos principales para esta sustantivacion de la oracion relativa encabezada por que: la ausencia o la omisi6n del antecedente y la presencia de una preposicion2. Se~n Alarcos, la sustantivacion de la oracion transpuesta relativa con la unidad ileum lo que es bastante frecuente cuando no hay antecedente: p) iQue es lo que usted exige? ... Exijo lo que tengo derecho a exigir (1.123, Alarcos Llorach 1998 [1994]: 109). q) Pensaba en lo que se le tendria que decir a una muchacha asi (16.12, Alarcos Llorach 1998 [1994]: 109). I) Usted se figuta que en mi casa es lo que no es (16.12, Alarcos Llorach 1998 [1994]: 109). s) Lo que sabemos enhe todos! (Alarcos Llorach 1998 [1994]: 109). Alarcos tambikn comenta que esta forma neutra lo quepuede tener antecedente cuando hace referencia anaforica a1 enunciado previo, y entonces es sustituihle por lo cual, como en el ejemplo siguiente: t) Comenzh a contestarle violentamente, maldiciendo de todo [. . .], lo que provoch grandes risas de todos (16.34, Alarcos Llorach 1998 [1994]: 109). En resumen, la secuencia [articulo + que] nace de la sustantivaci6n de la orac16n relativa encabezada por el elemento relativo no marcado que. El articulo recibe el ghero y el niunero del antecedente. La orac~on encabezada por [articulo + que] esti precedida frecuentemente por la preposicion. El articulo puede estar mb o menos gramaticalizado: puede conservar su funcion anaforica o solo tener la funcion de identificar el genero y el niunero del antecedente. La secuencia lo queen la mayoria de 10s casos no tiene el antecedente expreso. Incluso cuando lo tiene, no se trata de elementos con mucha substancia referencial, sino de formas neutras, como algo, eso, o de clausulas enteras. Esa poca especificidad semantics hace de lo que un utensilio gramatical muy comodo para introducir una oracion. No extraiia, por tanto, que las oraciones encabezadas por lo que sean mucho mas frecuentes que las introducidas por otras formas del articulo. Cuando se observan las frecuencias relativas de las oraciones encabezadas por lo que, el que, la que, 10s que, las queen el tiempo, lo que es el mas frecuente desde 10s principios, pero alcanza su apogeo en 10s afios 1500. Para Alarcos las constmcciones como La ciudad en que vivio y La ciudad en la que vivio son sinonimas: <<En todos estos casos el articulo no aiiade ninghn valor significative; solo sirve - para evilar la confusion que podria producirse entre el relativo y la conjuncion que cuando van precedidos de preposici6nn (1998[1994]: 108). EL DESARROLLO DFL PRONOMBRE lNTERROCArlVO LOKE EN JUDEOESPAROL A""" 3500 - 8000 - 2500 - lo que 2030 - I I (diagrama 1, tabla 1)3. Tabla 1 I LA QUE / 169.5 128.1 155.6 I I I LAS QUE 155 5 89 6 97 4 239.1 / total 13,879 2 13,653 4 3,039 0 16,03, La frecuencia de estas formas parece particulannente alta en 10s afios 1500. Para este periodo, la tabla 2 ofrece las frecuencias textuales en algunas construcciones significativas: [preposicion4 + articulo + que], [ser + articulo + que] y [verbo transitive + articulo + que]. Para comparar, en la tabla 3 se encuentran las frecuencias textuales de las mismas formas en judeoespafiol de nuestro corpus: Los datos aqui resultan de la biisqueda [cualquier palabra + que] efectuada en el Corpus del cspatiol (M. Davies, 1: 1000000). La biisqueda para el conjunto de las preposiciones {de, par, en, a, con, sobre, para, sin, conha, enhe} Tabla 2 Tabla 3 Vemos asi que, tanto en espaiiol como en judeoespaiiol, la secuencia lo que es muy frecuente. El articulo lo es ademas el elemento que precede a la forma que con la mas alta frecuencia. Cuando dos elementos ocurren con tan alta frecuencia juntos, no es nada raro que la secuencia en cuesti6n experimente univerbacihn. En 10s textos judeoespaiioles del siglo XIX, hay indicios de que tal cambio se produjo efectivamente en el caso de lo que. Esta forma se escribe casi siempre como una palabra, mientras que otras formas del articulo, en la mayoria de 10s casos, se escriben separadamente (tabla 4). Tabla 4 EL DESARROLLO DEL PRONOMBRE INTERROGATIVO LOKE EN ~CTDEOESPAE~OL 591 2. Lo queen context0 interrogativo Como se puede comprobar en las tahlas 2 y 3, a diferencia del espaiiol de 1500, en judeoespa5ol la proposicion introducida por lo que desempeiia con mayor frecuencia la funcion sintactica del complemento directo. Este hecho parece significative, porque precisamente en un subgrupo de este tipo de estmctura, el de las oraciones interrogativas indirectas, muchos autores han sefialado la alter- - nancia de las proposiciones introducidas por que y lo queen determinados contextos. Meyer-Liibke (1900, 111: 651-652), por ejemplo, indica que el castellano muestra preferencia desde el principio por la construction de relativo con sentido interrogativo, en las oraciones como la siguiente: u) Dinos presto a lo que vienes y quC (es) aquello de que m&s gi~stas (Quijote, I, 14). Keniston (1937: 150-151) anota que lo que es comim en interrogativas directas, pero subraya que hay una diferencia de significado (qui expresa una certidumbre actual, mientras que lo que ofrece un aspect0 de definicion y certeza en virtud del elemento demostrativo que contiene) entre las oraciones siguientes: v) Le preguntaron qu6 sahe de eso. w) Le preguntaron lo que sahe dc eso. Fermandez Ramirez observa qne la construccihn de relativo gana terreno en espaiiol modemo, a costa de la interrogativa y de la exclamativa (1951). Para Alarcos (1982: 266-7), oraciones como x) e y) son equivalentes: x) No ignoro de lo que hablas. y) No ignoro de que hablas. La explication de este fenomeno esti en relacion directa con la definicion que se hace de las interrogativas indirectas. Martinez Marin define este tip0 de oraciones como uno de ((10s grupos de proposiciones que, introducidas por el transpositor si y 10s elementos interrogatives qniin, qu6, ccdmo, etc. se insertan en las oraciones complejas con funcion de sustantivo)) (1985: 472) junto con las proposiciones sustantivas de que. La diferencia entre estos dos grupos es de indole semantica: las proposiciones de que ((se caracterizan por un contenido veritativo o no problemitico; frente a las segundas, que presentan el contenido contrario)) (Martinez Marin 1985: 479). La diferencia semantica proviene de 10s lexemas verbales y nominales introdnctores de la proposition; en algunos casos es posible la altemancia de las proposiciones de si o interrogativo y las de que. Giron Alconchel (1988), en su estudio diacronico, hace la distincion entre interrogativas indirectas propiamente dichas e interrogativas modales. La oposici6n entre las dos es fu~~cional: la primera significa la ctmodalidad interrogativa de la enunciaci6nn; la segunda, la ((modalidad 16gica o apreciativa, del enunciadon. Desde el punto de vista formal, amhas representan (tuna proposici6n sustan- tivan y estan .ncencabezadas por un interrogativo o por la conjuncion sin, pero la interrogativa indirecta depende del verbo preguntar y sus sinonimos (Girbn Alconchel 1988: 13-14). Contreras indica que las preguntas indirectas, pueden tener la forma de un sintagma nominal interpretado como interrogacibn. z) No se lo que hace Pedro (Contreras 1999: 1949). aa) Juan no me dijo a lo que se dedicaba (Contreras 1999: 1949). Segun Contreras, lo que permite la interpretacibn interrogativa es la presencia de un predicado principal que sea compatible con una interrogacibn indirecta. La ambigiiedad se produce si el predicado principal es compatible con ambos complementos interrogativos o referenciales (Contreras 1999: 1950). Si la presencia de las palabras interrogativas se toma como un rasgo formal de la constmccibn de la interrogativa indirecta, en ese sentido la presencia de lo que en vez de que en espafiol puede significar dos cosas: 1) lo que lleg6 a ser una palabra interrogativa (un pronombre interrogativo), de lo que no tenemos otros indicios, salvo kste; 2) es el conjunto de 10s factores seminticos y pragmaticos lo que hace que en algunos casos la oracibn encabezada por lo que y la oracibn encabezada por quipueden tener una misma interpretacibn; si esto se produce con una frecuencia suficiente, las dos construcciones pueden llegar a ser equivalentes en ciertos contextos. Asi, la presencia de lo que en una interrogativa indirecta modal (que pragmC ticamente pnede ser interpretada como una interrogativa pero no se corresponde a una pregunta propiamente dicha) hubiera podido constituir en jndeoespafiol el primer paso hacia la funci6n del pronombre interrogativo. El context0 especifico donde lo que puede sustituir a que significaria que el predicado puede recibir ambas proposiciones, de mod0 que la diferencia pragmatica entre 10s dos enunciados sera minima o poco perceptible. Con el propbsito de identificar este contexto, hemos efectuado las busquedas [cualquier elemento + lo que] y [cualquier elemento + que] en el corpus del siglo XVI, y aislado sblo las formas verhales, para encontrar cuiles son 10s verbos mas frecuentes que ocurren con ambas proposiciones. Los diagramas 2 y 3 muestran 10s cinco verbos mas frecuentes en ambos casos, y las tablas 5 y 6 muestran las frecuencias textuales de 10s diez verbos mas frecuentes en 10s afios 1500. Diagrama 2 1 110, I Diagrama 3 . "" 1403 ] lo que 1203