SPINOZA
Y
EL
SURGIMIENTO
DE
LA
DEMOCRACIA
A
TILANO
DoMINGUEZ
La idea de democ acia es an an igua como ac ual. Desde He odo o, que hablaba
de isonomía o igualdad an e
la
ley, y Pe icles, que ya usó el é mino democ acia o gobie no
del pueblo1, has a los complejos sis emas de nues as democ acias, han pasado ein i-
cinco siglos y
ha
e olucionado, po an o, esa idea. No es, sin emba go, nues o p opósi o
econs ui aquí dicha e olución, sino aza una b e ísima sín esis de las ideas demo-
c á icas de Spinoza y p egun amos po su signi icado his ó ico y po su ac ualidad.
Pa a ija , desde aho a, un pun o de mi a más conc e o a nues a exposición, quizá
con enga señala que las democ acias ac uales se inspi an
en
las decla aciones de
de echos del homb e que p esidie on las e oluciones ame icana ( 1776) y ancesa
(1789), a sabe , libe ad, igualdad y segu idad2•
De
esos de echos se de i a,
en
e ec o,
la idea de la sobe anía popula , según la cual odo el de echo polí ico se unda
en
el
pueblo, pues o que es el pueblo quien a i ica po e e endum la cons i ución y elige el
pa lamen o median e elecciones gene ales. Sob e esa base de la sobe anía popula y de
las elecciones gene ales se o ganizan nues os sis emas democ á icos, po ejemplo la
cons i ución española de 1978, cuya cla e es la di isión de pode es (legisla i o o
pa lamen o, ejecu i o o gobie no y judicial) y cuyo con ol y ga an ía esiden en el
T ibunal cons i ucional3.
E iden emen e, no encon a emos en Spinoza es a doc ina en sus de alles, en e
o as azones, po que él pensaba en un Es ado pequeño, como las ciudades-es ado
1.
HERODOTO,His o ia. III. 80-82; pa aPe icles (O ación úneb e): TUCIDIDES,His o iade !ague a
del Peloponeso,
11,
36-41; c . Jean TOUCHARD, His o ia de las ideas polí icas, ad. esp.de
J.
P ade a,
Mad id, Tecnos (1977), p.30.
2. C . An onio TRUYOL, His o ia de
la
iloso ía del de echo y del Es ado, Mad id, Re is a de Occiden e
(1976),
11,
pp.274s., 282s.; J. TOUCHARD (ci .no a 1), pp. 352-361.
3. Cons i ución española (ap obada po e e endum el 6-12-1978), In oducción ( e e endum), Tí ulo I
(de echos undamen ales), Tí .III (Co es Gene ales), Tí .IV (Gobiemo),Tí .VI (Pode Judicial) y Tí . IX
(T ibunal Cons i ucional).
88
A ilano Domínguez
g iegas o la p opia Holanda, que e a su pa ia, y es un siglo an e io a la p ime a
cons i ución mode na. Pe o pensamos que sus ideas han con ibuido pode osamen e a
sen a las bases eó icas e incluso p ác icas de nues as democ acias. Di idi emos, pues,
nues a exposición en cua o pun os:
1)
De echo na u al y democ acia; 2) Del es ado
na u al al polí ico o de la ana quía a la democ acia; 3) Fo mas de gobie no y democ acia;
4) Apo ación de Spinoza a la democ acia libe al.
1) DERECHO NATURAL Y DEMOCRACIA
Desde el p ime aduc o alemán del T a ado polí ico (Ewald, 1785) has a los
ac uales his o iado es de la ideas polí icas, se ha enido denunciando que la impo ancia
y la in luencia del pensado judío en es e campo son mucho mayo es que el espacio y el
elie e a él concedidos. Es e hecho ha obedecido, según c eemos, no an o al emo de
ci a al a eo excomulgado, cuan o a su asociación y subo dinación a Hobbes4, y, en úl ima
ins ancia, a su de e minismo me a ísico. Un his o iado cla i iden e
ha
o mulado el
p oblema con oda p ecisión: «es e ilóso o de la necesidad, que ha concebido a Dios, su
acción c eado a y su gobie no
en
el mundo como una geome ía i ien e e in alible, no
ha enido o o obje i o que ga an iza al homb e la libe ad de las pasiones, la libe ad
polí ica y la libe ad eligiosa». Tal se ía, dice, «la mayo pa adoja del spinozismo»5•
E ec i amen e, es a di icul ad se p esen a con oda c udeza
en
el momen o mismo
en que Spinoza abo da el ema polí ico. Nos pe mi imos ci a un ex o que suele causa
escándalo y que no hace, en nues a opinión, sino deduci el concep o de de echo na u al
a pa i de la me a ísica. «El pode de la na u aleza es el mismo pode de Dios, que iene
el máximo de echo a odo. Pe o, como el pode uni e sal de oda la na u aleza no es más
que el pode de odos los indi iduos
en
conjun o, se sigue que cada indi iduo iene el
máximo de echo a odo lo que puede o que el pode de cada indi iduo se ex iende has a
donde alcanza su pode de e minado.
En
es o, sigue diciendo Spinoza, no econozco
di e encia alguna en e los homb es y los demás indi iduos de la na u aleza, ni en e los
homb es do ados de azón y los demás que igno an la e dade a azón, ni en e los on os
y locos y los sensa os ... De ahí que, mien as conside amos que los homb es i en bajo
el impe io de la sola na u aleza, aquel que aún no ha conocido la azón o que no iene
4. C . A ilano DOMINGUEZ, Spinoza,
en
F. VALLESPIN (di .): His o ia de la eo ía polí ica, Mad id,
Alianza Edi o ial,11 (1990), pp.
3!0-311.
Bas e señala , a modo de ejemplo, que mien as G. H. SABINE, A
his o y o poli ical heo y, N. Yo k, 1932 ( ad. esp. México, FCE, 1945), sólo le dedicaba unas líneas, y A.
TRUYOL
(ci . no a 1), lo es udia asociado a Hobbes y
po
analogía con él, aunque no como simple
con inuación (ll,166ss.), y habla del «libe alismo au o i a io» de Spinoza y del «absolu ismo libe al» de
Hobbes y Espinosa
(11
,268), J.
TOUCHARD
(ci .no a 1) lo si úa más bien
en
la sección dedicada al «ocaso
del absolu ismo» y denuncia el p oblema
po
noso os aludido (p.287).
5. N. ABBAGNANO, His o ia de la iloso ía, ad. esp., Ba celona, Mon ane y Simón,
11
( 1973), p.234.
Spinoza y el su gimien o de la democ acia 89
oda ía el hábi o de la i ud, i e con el máximo de echo según las leyes del solo ape i o,
exac amen e igual que aquel que ige su ida po las leyes de la azón»6•
Pese a sus ambigüedades, es e céleb e ex o no aboga po el de echo del más ue e
ni po la ana quía, sino po el de echo na u al de odos los indi iduos, incluidos los
débiles. Pa a comp ende lo, econs uyamos su génesis den o del sis ema. El spinozismo
es una iloso ía de la p oducción de las cosas po la sus ancia y de la sal ación del homb e
po el conocimien o. Aho a bien, lo que,
en
nues a opinión, le con ie e su p o unda
dinámica, es su a iculación en omo a dos pa ejas de concep os: sus ancia in ini a y
modos ini os a n el me a ísico, azón e imaginación a ni el an opológico7• An e
la
imposibilidad de jus i ica aquí es as dos esis, no podemos menos de espe a que la
p opia cohe encia de nues o discu so las con i me de algún modo.
Den o del ma co sis emá ico que acabamnos de diseña , el ex o an es ci ado iene
un sen ido bien cla o y posi i o. Que odos los indi iduos o cosas singula es, es deci ,
odos los modos ini os
y,
po an o, el homb e poseen un de echo sup emo a odo cuan o
pueden, signi ica que, como es án de e minados po Dios en su se y
en
su ac ua , su
pode es pa e del pode di ino y, en ese sen ido, es un pode sup emo, an e io a
cualquie o o pode indi idual. Que el de echo na u al del homb e no se de ine po la
azón, sino po el ape i o, no signi ica, sin emba go, que se eduzca al ins in o, sino más
bien que, como el homb e no es sólo azón y, además, no posee una olun ad lib e o
indi e en e, con capacidad de elección, ese pode o de echo, que cons i uye la esencia
misma del indi iduo humano, no es o a cosa que el cona us o cupidi as, como endencia
a conse a el p opio
se 8.
Si a es o añadimos, como hace Spinoza
en
el mismo con ex o, que no odos los
homb es es án do ados de azón, sino que la mayo ía pasan g an pa e de su ida an es
de alcanza la o de eje ce la, comp ende emos po qué el ex o del T a ado eológico-
polí ico, que enimos comen ando, concede ese de echo na u al lo mismo a los locos que
a los cue dos. De hecho, el T a ado polí ico llega a la misma conclusión y po idén icas
azones. T as analiza el concep o de libe ad y de mos a los lími es de la azón, a i ma:
«los homb es se guían más po el ciego deseo que po la azón y, po lo mismo, su pode
na u al o su de echo no debe se de inido po la azón, sino po cualquie endencia po
la que se de e minan a ob a y se es ue zan en conse a se»9•
6. Ci a emos las ob as de Spinoza po las siglas habi uales: T a ado eológico-polí ico
(TIP),
T a ado
polí ico (TP), E ica (E), Ko e e handeling (KV: T a ado b e e); P incipios de iloso ía de Desca es (PPC);
Epis olae (Ep); T . de In ellec us emenda ione (IE). La ci a en:
TIP,
16,p.189/20-190/6; c . TP. II, 2-5.
7. E,I, 11-15 y Il,10-13 (Dios y homb e); II, 17, ese. y 40,esc.2 y 41; III, de . 3 y
p op.l;
V, 42, ese.
(imaginación y azón, pasiones y libe ad).
8. E, III, apndice, de .a .1 en elación a III,
2,
ese. y 6-7. Pa a la génesis, en Spinoza, de la noción de cona us
e : KV,
1,
5,1; II, 17; PPC, III, de . 3, e c.
9.
TP, II,
5.
90 A ilano Domínguez
He ahí po qué el sis ema spinoziano lle a a concebi el de echo na u al humano
como ape i o conscien e o con capacidad de se lo y no, como hicie a una la ga adición,
que a de A is ó eles y los es oicos a Suá ez y G ocio, como ec a a io o sana a io. Es e
cambio signi ica que oda endencia humana, sea conscien e o inconscien e, adecuada o
inadecuada, acción o pasión, me ece el í ulo de de echo humano.
En
nues a opinión,
es a doc ina iene, pues, un sen ido plenamen e democ á ico y ac ual, ya que de iende,
como an es dijimos, el de echo de odos, sin excep ua a los más débiles y, en e ellos,
a los niños. A és os alude Spinoza cuando llama la a ención sob e el hecho siguien e:
« odos (los homb es) nacen igno an es de odas las cosas y, an es de que puedan conoce
la e dade a no ma de ida y adqui i el hábi o de la i ud, anscu e g an pa e de su
ida, aun en el caso de que eciban una buena educación. En e an o, sin emba go, ienen
que i i y conse a se en cuan o puedan, es deci , según les impulse el ape i o, ya que
es lo único que les dió la na u aleza, que les negó el pode ac ual de i i según la sana
azón. No es án, pues, más obligados a i i según las leyes de la men e sana que lo es á
el ga o a i i según las leyes del león»10•
2)
DEL
ESTADO NATURAL
AL
ESTADO POLÍTICO O
DE
LA
ANARQUÍA A
LA
DEMOCRACIA.
De cuan o acabamos de deci se desp ende que el homb e spinoziano no es á egido
po una mecánica geomé ica, como aquella que ige los as os, sino po una dispe sión
o ana quía,que no pod á menos de ans o ma se
en
con lic o y en gue a. Aho a bien,
si
es o es así, ¿cómo sali de ella e ins au a el o den, la paz y la democ acia? No cabe
duda de que ahí en a án en juego las dos ue zas humanas an es mencionadas: la
imaginación y la azón. De la na u aleza de cada una y de sus elaciones mu uas
depende á la na u aleza del Es ado democ á ico. Analicémoslas, pues, po sepa ado.
a) Es ado na u al e imaginación.
El homb e spinoziano es un modo ini o que se de ine como idea de un cue po
ac ualmen e exis en e. Pues bien, mien as los as os se mue en en es e as independien es
y se igen po una mecánica in a iable, el cue po humano es á some ido a con inuos
impac os o choques p oceden es de los cue pos ex e nos e incluso de sus pa es in e nas,
que lo hacen cambia de umbo incesan emen e. Como idea de ese cue po, el alma
pe cibi á, a a és de sus huellas o imp esiones, no sólo su p opio cue po y los que
ac ualmen e le ocan, sino ambién o os muchos que sólo lo han a ec ado indi ec amen e.
La acul ad de pe cibi los cue pos ex e nos a a és de sus a ecciones en el nues o se
llama imaginación. Es a mis e iosa acul ad, cuyas leyes ya desc ibie a A is ó eles, es la
JO.
TIP,
16,
p.190/13-23.
Spinoza y el su gimien o de la democ acia
91
esponsable de que el mundo de las i encias humanas no sea una a monía, sino un
con lic o pe manen e, cuyos pode es mágicos ha analizado en nues os días F eud
11
•
Veamos la génesis psicológica de es os con lic os. El pun o de pa ida es que
nues o conocimien o sensible, an o ex e no como in e no, es de ca ác e imagina i o.
Aho a bien, la imaginación es una acul ad esencialmen e subje i a y exis encial.
Subje i a, po que, como dice el mismo Spinoza, «las ideas que enemos de los cue pos
ex e io es, e elan más bien la cons i ución de nues o cue po que la na u aleza de los
cue pos ex e io es»
12
• Exis encial, po que, en i ud de la p opia subje i idad e inmedia-
ez de sus imágenes, damos po exis en es odos los cue pos cuyas a ecciones nos es án
p esen es, aunque ya no exis an o nunca hayan exis ido
13
• Ambas ca ac e ís icas unidas
conducen a la inadap ación del indi iduo a la ealidad y más conc e amen e a los demás
homb es.
En e ec o, en cuan o po encia imagina i a, el homb e ende á, po un lado, a
supe alo a su p opia subje i idad o su p opio yo, pasando de la aleg ía a la ilau ía o
amo p opio, al o gullo y la glo ia,
y,
inalmen e, a la sobe bia, que es, según Spinoza,
una simple ilusión ace ca de nues a p opia alía, es deci , una au én ica megalomanía
de ca ác e obsesi o. Y, po o o, en i ud de las leyes de asociación de imágenes (en
las que la con igüidad y el con as e p e alecen sob e la semejanza, po que los cue pos
son sumamen e a iados y dispa es), se amplía al in ini o el campo de las sensaciones.
Su gi án, pues, sen imien os opues os, es deci , con lic os en e los a ec os de un mismo
indi iduo, ales como la espe anza y el miedo, el amo y los celos, la compasión y la
emulación, has a el pun o de que muchas eces el suje o quie e lo que no quie e o ni sabe
lo que quie e
14
•
Pues bien, como el sen imien o que es la aíz de odos y los impulsa a odos, es el
deseo o cupidi as y és e no iene lími e, los sen imien os dominan es se án los bien
conocidos po la é ica clásica y denunciados po Spinoza como au én icas en e medades
desde el p ólogo del T a ado de
la
e o ma del en endimien o, a sabe : la a a icia, la
luju ia o libido y la ambición
15
• Pe o es en la ambición donde la ue za del deseo y del
subje i ismo imagina i o alcanza su máximo dominio. «La ambición es un deseo que
man iene y o i ica a odos los a ec os y, po lo mismo, di ícilmen e puede se encido.
Pues, siemp e que el homb e es poseído ( ene u ) po algún a ec o, lo es ambién, ne-
cesa iamen e, po la ambición»
16
•
11.
E,
11,
17
,ese.
en
elación a III, 13-17 ,esc.(las leyes de asociación de imágenes conducen a los con lic os
en e las pasiones).
12. E,
11,
16,co .; c . IV, 72, ese.
13.
E,
11,
17,co .
en
elación a III, 18.
14. E,III, 2, ese.; 17, ese.; 18,esc.; 23, ese.; 59,esc.; de . a .
l,
explic./ in, e c.
15. E,III, 56, ese.; de . a . 44-48; IE, ññ 3-5.
16. E, IIl,de .a .
44
en
elación a III, 27, 52 y de . a . 4; IV, 56.
92 A ilano Domínguez
La dinámica imagina i a nos conduce, pues, a la sobe bia y a la ambición y con
ellas a los con lic os y enemis ades con nues os semejan es. «Es e es ue zo po
consegui que odos ap ueben lo que uno ama u odia, es,
en
ealidad, ambición. Y así
emos que cada cual, po na u aleza, desea que los demás i an según su p opia índole,
y, como odos desean lo mismo, se es o ban los unos a los o os y, que iendo odos se
amados o alabados de odos, esul a que se odian en e sÍ»
17
• Es a esis inal de la E ica
es ecogida y sin e izas en el T a ado polí ico en es a ase lapida ia: «los homb es son
enemigos po na u aleza».
La
lógica del p opio sis ema, y no la dependencia de Hobbes,
ha conducido, pues, a Spinoza a de ini el es ado na u al
en
los mismos é minos que el
au o del Le ia án
18
•
b) Es ado polí ico y azón.
Es e iden e que la ley sup ema de la endencia a la p opia conse ación, que no es
o a cosa que la misma cupidi as, inci a á cons an emen e a odos los indi iduos a sali
de al si uación, que los hunde al e na i amen e en la soledad obsesi a y la mise ia o en
los con lic os y enemis ades con los demás. Aho a bien, el p oblema es cómo supe a la.
Desca ado cualquie líde p o idencial, como Moisés, o ca ismá ico, como C omwell,
a los que aludi emos al a a de la mona quía, pa ece que no queda o a ía que la de la
azón, pues o que, como acabamos de e , la imaginación, lejos de esol e los
con lic os, los c ea.
Es a opinión del ilóso o acionalis a, o mulada en sus es ob as de ema polí ico
(E ica, T a ado eológico-polí ico y T a ado polí ico), puede esumi se como sigue.
Pues o que la imaginación y las pasiones conducen a los homb es a la mise ia y al odio
mu uo, se e án empujados a uni sus ue zas y a cons i ui una sociedad, egida po las
leyes o no mas de la azón y espaldada po la coacción, de sue e que ningún ciudadano
pe siga su bien en pe juicio de los demás, sino que odos some an sus deseos o in e eses
pa icula es al in e és común señalado po la azón
19
•
Con a es a in e p e ación se ha p esen ado, sin emba go, o a muy dis in a, que
se insc ibe den o de una isión gene al del sis ema spinoziano que iende a p i ilegia
a los indi iduos, a los cue pos y a las pasiones posi i as. Su ep esen an e más b illan e
es sin duda el i aliano An onio Neg i
en
su monog a ía La anomalogia sel aggia (198 l
).
T as pone como pila es de la iloso ía de Spinoza la po encia, la imaginación y la
17.
E, III, 31, ese.
18.
TP,
1,5;
c .11,14.
19.
TTP,
16,
p.191/11-12: «secundum leges e ce a nos ae a ionis dic amina i e e»; p.191/29-31:
«pacisci debue un ex solo a ionis dic amine ... omnia di ige e e appe i um
...
aena e»; E, IV, 37,esc.2,
p.238/I0-15:«Socie as i ma i po e i , si ... po es a em habea communem i endi a ionem p aesc ibendi
legesque e endi easque non a ione, quae a ec us co ce e nequi ..., sed minis i mandi»; TP.
11,
21, p.283/15-
17: « ie i nequi u mul i udo una elu i men e duca u , sicu in impe io equi i u , nisi ju a habea , quae ex
a ionis p aesc ip o ins i u a sin ».
Spinoza y el su gimien o de la democ acia
93
mul i ud, descub e en ella una democ acia adical y e oluciona ia, cuya base eó ica
se ía la imaginación colec i a y no un con a o acional o media izado , y cuyo
signi icado his ó ico consis i ía en opone se on almen e al absolu ismo es a al de
Hobbes, Rousseau y Hegel pa a insc ibi se en la co ien e del democ a ismo popula , que
i ía de Maquia elo a Ma x
20
•
Aunque al in e p e ación es sumamen e suges i a, po que supone una elec u a
o almen e pe sonal de la ob a de Spinoza, en la que se concede especial elie e al
T a ado eolológico-polí ico y a cie as Ca as, nos esul an cues ionables an o su base
eó ica como
su::
ap eciaciones his ó icas. Dado que a la p oyección his ó ica nos
e e i emos en el úl imo pun o de es e es udio, nos limi a emos aquí a sus a gumen os
eó icos, que, según c eemos, son los es siguien es. P ime o, la azón no se ía común
a odos los homb es, pues o que odos nacen igno an es
21
• Segundo, la azón ampoco
se ía e icaz en e a las pasiones, pues o que un a ec o sólo puede se encido po o o
más ue e y con a io22• Te ce o; Spinoza sos end ía en el T a ado polí ico lo con a io
de lo dicho en el T a ado eológico-polí ico, pues o que en él ya no habla de pac o
acional, sino de sen imien o común, como se e en es e ex o: «dado que los homb es
se guían ... más po la pasión que po la azón, la mul i ud iende na u almen e a asocia se,
no po que la guíe la azón, sino algún sen imien o común»
23
•
No es el momen o de analiza a ondo es os a gumen os, pe o sí de hace una
obse ación a cada uno de ellos. P ime a, según con esión explíci a de laE ica, las nociones
comunes, po las que se de ine la azón, no sólo son comunes a odos los obje os po ellas
ep esen ados, sino ambién a odos los homb es24• Segunda, la azón iene pode , si no
de domina las pasiones, sí de mode a las y di igi las, pues o que ambién sus ideas son
a ec os, aunque no pasi os, sino ac i os; algan de ejemplo la o aleza, la mo alidad
(pie as) y la gene osidad, en i ud de los cuales la ida del sabio es p e e ible a la del
igno an e
25
• Te ce a, en consonancia con las dos obse aciones p eceden es, el ex o
ci ado supone que el homb e ambién se guía po la azón y a i ma, además, que el
sen imien o aludido es a ec o común, lo cual pa ece supone que no es pu amen e
20. A. NEGRI, L' anomalie sau age, ad. c., Pa is,PUF (1982), pp. 29-36, 157-161, 221-227, e c.; c .
A. MATHERON, Jndi idu e communau é chez Spinoza, Pa is, Minui (1969), pp. 282-7: «il
n'y
a ien
d'absu de a ce que la dynamique des ela ions in e humaines passionnelles abou isse d'elle-méme a un é a
d'équilib e
...
(p.282); «la Ci é es la ésul an e mécanique
d'un
pu appo de o ces» (p.287). e c.; E a e
mo ali é, en
E.
GIANCOTTI (ed), Spinoza nell 350' anni e sa io della nasci a, Nápoles, Bibliopolis (1983),
p.
35lss.
21. E,I, apéndice, p.78/15; IV, p e .,p.207/12-5, e c.
22. E,IV,
7;
37, ese.
2.
23. TP, VI,!.
24. E,
11,
40, esc.2 en elación a 38, ese.; c . TTP, 4 ,p.64;
6,
p. 84n.
25. E,
11,
49,esc./ in;
111,
59 y ese.; IV, 17, ese.; 18, ese.; 37, esc.l; 66, ese.; 73, ese.; apéndice, cap.30-32;
V,
4,
ese.;
JO,
ese.; 20, esc.;42, ese.
26. E, IV, 37, dem.2& y ese.
l.
94 A ilano Domínguez
imagina i o (singula ), sino acional (común). De hecho, el mismo T a ado polí ico, del
que se ha omado el ex o que comen amos, asocia con inuamen e, como el T a ado
eológico-polí ico, los concep os de libe ad y de paz a los de azón y simila es (una elu i
men e, communi consensu, con eni e, e c.). ¿No es sin omá ico que en ese a ado no
apa ezca nunca el é mino imaginación y an sólo una ez el de pasión, siendo así que
el é mino azón apa ece 140 eces,
paz
70 eces y libe ad 55 eces?27• Bas e una b e e
ci a como ejemplo: «así como
en
el es ado na u al el homb e más pode oso es aquel que
se guía po la azón, así ambién es más pode osa y más au ónoma aquella sociedad que
es undada y egida po la azón»
28
•
Pues bien, la sociedad cons i uida median e el impulso de las pasiones y la guía de
la azón, es deci , el Es ado de inido como pode colec i o y o mado po la unión de
odos, me ece a Spinoza se cali icado de democ acia. «El de echo de dicha sociedad se
llama democ acia. Es a se de ine, pues, la asociación gene al de los homb es, que posee
colegialmen e el sup emo de echo a odo lo que puede»29• Ello signi ica que la demo-
c acia es pa a él, an es que un égimen polí ico o o ma de gobie no, la esencia misma
del Es ado. ¿Y qué es es o sino la esis de
la
sobe anía popula ? Po si queda a alguna
duda, Spinoza añade, en un ex o que ci a emos al habla de
la
democ acia(§ 3,c), que
ha a ado de los undamen os del Es ado democ á ico con p e e encia a los demás,
po que ellos son ambién el undamen o de las o as dos o mas de Es ado, lo cual
implica, una ez más, que el Es ado democ á ico es el Es ado sin más.
3) FORMAS DE GOBIERNO Y DEMOCRACIA
Si la in e p e ación que acabamos de p opone es exac a, el mó il que inci ó a los
homb es a cons i ui el Es ado ha sido la endencia de cada indi iduo a conse a se, es deci ,
la endencia al p opio bien, que, en es e caso, se en iende nega i amen e como miedo an o
a la soledad y la mise ia como a la enemis ad y la insegu idad, y posi i amen e como
espe anza de paz, libe ad y p ospe idad. Aho a bien, la di icul ad es iba, como ya hemos
insinuado, en cómo consegui que esa decisión momen ánea (llámese pac o, como decía el
T a ado eológico-polí ico, o con enio, como pa ecep e e i el T a ado polí ico), enga alo
y pode pe manen e. También en es e sen ido el papel de la azón, como ó gano de las
e dades necesa ias y a empo ales o e e nas (sub quadam specie ae e ni a is), pa ece in-
dispensable, ya que la imaginación es á ligada al iempo y dominada po el p esen e
31
• Eso
27. Ve índice in o má ico
en
T ac a us poli icus!T ai poli ique, ad. de P.F. Mo eau e índice po
P.F.Mo eau y R.Bou e esse, Pa ís, Ed. Réplique, 1979, y ex o ci ado en no a 9.
28. TP, III, 7; c .
11,
21;
111,
6:
« a io omnino doce pacem quae e e, quae quidem ob ine i nequi , nisi
communia Ci i a is
ju a
in iola a se en u »; V,
4:
«pax enim ... i us es , quae ex animi o i udine
o i uD>,
e c.
29. TTP, 16, p.193/24-7.
30. TTP, 16, p.195.
31.
E,11.
44,
co .l
y 2; IV, 9-17, e c.
Spinoza y el su gimien o de la democ acia
95
no quie e deci , sin emba go, que ella sola bas e, sino
al
con a io, pues o que, como
acabamos de e , la azón no log a nunca el dominio o al de las pasiones, sino que
simplemen e las mode a haciendo e a la imaginación el alo supe io de los a ec os
posi i os, llámense és os pasiones aleg es, llámense i udes acionales32•
Pues o que no exis e up u a ni mejo a súbi a del indi iduo, al pasa del es ado
na u al
al
es ado polí ico
33
, hab á que añadi , pues, a las pasiones y a la azón algo que
las ayude a que el pac o o con enio sea e ec i amen e es able, es deci , a que la olun ad
o deseo de cambio se con ie a en una ealidad. Spinoza alude en es e con ex o a es
elemen os que en a ían en juego: la u ilidad indi idual, la ue za coac i a es a al y la
buena o ganización o cons i ución del Es ado34• Aho a bien, como la u ilidad es más bien
el obje i o inal que un medio pa a alcanza lo, sólo quedan la coacción y la o ganización
es a ales. Pe o, si se examinan bien es os dos concep os, se comp ende ácilmen e que
una buena o ganización debe aba ca ambién los mecanismos coac i os, ales como el
ejé ci o y el pode judicial. He ahí po qué Spinoza concede a las dis in as o mas de
o ganiza el Es ado o o mas de gobie no an a impo ancia como pa a dedica les la
mayo pa e de su úl ima ob a, el T a ado polí ico (VI-XI).
De acue do con lo que acabamos de deci sob e los mó iles del pac o social, el
c i e io que p eside su es udio consis e en concilia la u ilidad o espe anza con la
coacción o miedo, es deci , en una buena o ganización. Su necesidad es cla a: «hay que
o ganiza de al o ma el Es ado que odos, an o los que gobie nan como los que son
gobe nados, quie an o no quie an, hagan lo que exige el bienes a común»
35
• Su e icacia
ambién es ácil de disce ni : «cuál sea la mejo cons i ución de un Es ado cualquie a se
deduce ácilmen e del in del es ado polí ico, que no es o o que la paz y la segu idad de
la ida. Aquel Es ado es, po an o, el mejo , en el que los homb es i en en conco dia
y los de echos comunes se man ienen ilesos»36•
Spinoza aplica, pues, es os c i e ios a las dis in as o mas de gobie no. Aunque, en
p incipio, sólo menciona las es clásicas, en su análisis y o ganización p ác ica dis ingue
dos modalidades en las dos p ime as. De ahí que a e sucesi amen e de la mona quía
absolu a y la cons i ucional, de la a is oc acia cen alizada y la descen alizada y, po in,
de la democ acia37• El esul ado se á que la mona quía es el égimen menos complejo y,
al mismo iempo, el menos ue e y lib e, mien as que la democ acia se á el más
complejo, el más pode oso y el más lib e.
32. E,IV, 50,esc.; 73, ese.; V, 10,esc.
33. Ep 50, p.238-9; c .
TIP,
17, p.201; TP,III,2 y
7;
in a, no a 54.
34. E,IV,37,;
TIP,
16, p.191-5; TP,I,6; III, 3-9.
35. TP, VI,3; c . I,
6.
36. TP,V,
2;
c . III,
6;
V,
2;
TTP,16, pp. 181-3.
37. TP, VI, 1-7 (mona quía absolu a); VI, 8-VII (mona quía cons i ucional); VIIl(a is oc aciacen alizada);
IX (a is oc acia descen alizada); X (solidez de la a is oc acia); XI (democ acia).
102 A ilano Domínguez
Locke es que la ole ancia eligiosa halla su base más sólida en la dis inción en e eligión
y Es ado, ya que la p ime a se e ie e a la elación del homb e con Dios y es esencialmen e
in e na, mien as que el segundo a iende a las elaciones en e ciudadanos y al bien común.
En consecuencia, el Es ado no debe in e eni en absolu o en las c eencias eligiosas, como
ampoco en las cues iones especula i as o eó icas, po se pu amen e in e nas y pe sonales;
y debe limi a se a lo imp escindible en las cues iones p ác icas e indi e en es pa a el
bienes a social, en e las que Locke incluye el cul o ex e no de las dis in as con esiones
eligiosas. Pues, así como la p e ensión de la Iglesia ca ólica omana, de cons i ui se en un
segundo cen o de pode , di idi íaalEs ado, y es, po an o, o almen e inadmisible, ambién
la in e ención del Es ado en cues iones es ic amen e eligiosas supond ía una cla a
iolencia sob e las conciencias y p o oca ía la ebelión, lejos de e i a la55•
T as es a ac i ud de ole ancia es án las ideas de Locke ace ca de la acionalidad del
c is ianismo y del libe alismo es a al.
En
cuan o al c is ianismo, sos iene que su
con enido se educe a la sola c eencia de que C is o es el mesías y que, así como és a bas a
pa a que los c eyen es se sal en, ambién deben bas a las buenas ob as a quienes, an es
o después de C is o, no han podido c ee
en
él5
6•
En
cuan o al Es ado, de iende que su
pode eside en el pueblo, en endido como comunidad de ciudadanos (ci i as) lib es, y
que su obje i o es· ga an iza los de echos na u ales del indi iduo, a sabe , la ida, la
libe ad y la p opiedad. En el momen o
en
que el Es ado no los ga an iza, sino que los
soca a o los a aca, como sucede ía en el caso de un mona ca absolu o, se con ie e en
usu pado y
en
i ano, y los súbdi os ienen de echo a la esis encia ac i a, es deci , a
depone a sus gobe nan es. En consecuencia, Locke echaza, como Spinoza, el de echo
de gue a y p opugna la subo dinación de los demás pode es al pode legisla i o, el cual
es á siemp e
en
manos del pueblo po cons i ui la esencia misma del Es ado57•
Jun o a es as coincidencias, sin emba go, exis en ambién p o undas di e gencias
en e ambos ilóso os. Y así, Locke no di ige a la Biblia y,
en
conc e o, a las p o ecías
y los milag os, las du as c í icas de Spinoza, sino que incluso pa ece concede cie o
alo eó ico a la e c is iana. De acue do con ello, pone como espaldo de los pac os su
sen ido eligioso (ju amen o) y, en consecuencia, no ex iende la ole ancia a los a eos,
pues o que és os echaza ían la base misma del pac o y del Es ado58• Po el con a io,
Halbwachs(l943),Ecks ein(l954)yPe o (l972),elmáscomple o,aunquenomuyp ecisoensus e e encias
ex uales, sigue siendo el deM.
FRANCES,Les
éminiscences spinozis esdans le 'Con a social' de Rousseau,
«Re .Phil.F c.e E .» 76 (1951) 61-84, donde sólo conside a a Spinoza «sou ce p obable»(p.63).
55.
J.
LOCKE, Sc i i edi i e inedi i su/la olle anza, ed. C.A. Viano, To ino (1961), 91-102 (Ensayo de
1667), 135-7 (Ca a de 1689); c . TTP, p e . y cap. 19-20.
56.J. LOCKE,La acionalidad del c is ianismo, ad. de L. Gonzlez Pue as, Mad id, Ed. Paulinas (1977),
pp.71-89 ( e en C is o), 207-16, 228-33, e c. (sal ación de los no c eyen es); c . TTP, cap. 13-15.
57. J.LOCKE, Ensayo sob e el gobie no ci il, ad. A. Láza o y L. Rod íguez, Mad id, Aguila (1969),
cap. 2 (es ado na u al y ley na u al); cap. 7 (sociedad ci il): « esul a, pues, e iden e, que la mona quía absolu a,
a la que cie as pe sonas conside an como el único gobie no del mundo, no puede siquie a conside a se como
una o ma de pode
ci il»($
90); cap.
17
(usu pación); cap.
18
( i anía); cap. 20 (disolución del gobie no).
Spinoza y el su gimien o de la democ acia
103
concede especial ele ancia a
la
azón, a la p opiedad y a la amilia en el es ado na u al;
y,
po
eso mismo, conside a que exis e cie o de echo e ec i o o ga an izado en el es ado
na u al y que el p ime égimen his ó ico ue la sociedad pa ia cal, y mues a sus
p e e encias po la mona quía cons i ucional como o ma
de
gobiemo59• Finalmen e, su
emo a la gue a ci il y al menoscabo de la sobe anía le impide dis ingui
con
p ecisión
el pode judicial del ejecu i o y ambos del pode legisla i o60•
Si las elaciones e in luencias e ec i as en e Spinoza y Locke se án siemp e di íciles
de de ec a , en e o as azones, po que el Ensayo sob e la ole ancia ( 1667) apa eció an es
del T a ado eológico-polí ico ( 1670), las huellas e incluso calcos de Spinoza en Rousseau
c eemos habe los señalado ya con su icien e p ecisión en un abajo an e io 61• Los más
impo an es y cla os nos pa ecen se los siguien es: la dualidad humana en e ins in o y
azón, que conduce a la expe iencia de que emos lo mejo y hacemos lo
peo 6
2; la e mi-
nología polí ica de base, que con apone ci i asl espublica, ci isl subdi us, impe ii co pus/
anima, e c.
63
; la libe ad humana como obediencia a las leyes64 y la democ acia como obe-
diencia de los ciudadanos a sí mismos
65
; la suge encia de que el obje i o de Maquia elo
ue a democ á ico o epublicano y no i ánico y dic a o ial66; la de ensa de una eligión
na u al, uni e sal e in e na ( eligión del homb e), al lado de la eligión nacional y ex e na
( eligión del ciudadano), así como las c í icas a la eligión ca ólica omana67.En es os casos
y en o os análogos pensamos que Rousseau no sólo
ha
leído, sino que ha seguido a Spinoza.
58.J.LOCKE,Scc i i(ci .
no a55),pp.32-33 (in od. deMa coni),pp. 95, 109-1lO(Ensayo),170-2(Ca a).
59. J. LOCKE, Ensayo sob e el gobie no ci il (ci .no a 57), cap.2 (es ado na u al y ley na u al), cap.5
(p opiedad), cap. 6-8 ( amilia y sociedad pa ia cal), cap. 10 y 14 (mona quía cons i ucional).
60. lb., cap.7,§ 87-89; cap. 9, §§ 124-7; cap. 12-13 (dis inción
de
pode es y subo dinación del ejecu i o
y ede a i o al legisla i o).
61. A. DOMThlGUEZ, «Libe ad y democ acia
en
la iloso ía de Spinoza», Re is a de Es . Pol.11 (1979)
131-156, alusiones a Rousseau
en
no as 18, 40, 71, 95, 122, 146, 182, 184, 185.
62. J.J.
ROUSSEAU,
P o ession de
oi
du icai e sa oya d (en I.IV del Emilio),
en
Oeu es comple es,
Pa is, Seuil,
11
(1971), pp.184-5 en elación a E,III, 59, ese.; IV, 17, ese., e c.
63. J.J.
ROUSSEAU,
Du con a social,
1,
6/ in,
en
Oeu es, III (ci .no a 62), p.522b-523a
en
elación
a TP, III,1 y 5; X, 2.
64.
ROUSSEAU,
Du
con a social,I, 8/ in,
en
Oeu es, III,p.
524ab
(«Ca l
'impulsion
du
seul appe i es
escla age, e l 'obéissance á la loi
qu'on
s'es
p esc i e
es
libe é»)
en
elación a
TIP,
16, p.194/29-31 y
TP,11,
20,p.283/6-7 («si libe as in appe i us Iicen ia, e se i us in a ionis impe io consis e e »
).
65. ROUSSEAU,
Du
con a social,
1,
6 en Oeu es, III, p.522b («chacun,
s'unissan
á ous,
n'obéisse
pou an
qu'
alui-meme, e es e aussi lib e qu'aupa a an »)
en
elación a
TIP,V,
p.74/14-5 (« o a socie as ...
collegiali e impe ium ene e debe ,
u
sic omnes sibi, e
nemo
suo aequali se i e enea u »; 74/21/24/25- 27
( «obedien ia ... nullum locum habe e, e ...populum nihilominus aeque Jibe um mane e, quia
non
ex au ho i a e
al e ius, sed ex p op io suo consensu agi »
).
66.
ROUSSEAU,
Du
con a social, III, 6,
en
Oeu es, III, p.546b ( «Machia el...,
en
eignan de donne
des lesons aux ois,
il
en a donné de g andes aux peuples. Le P ince de Machia el es le Ii e des épublicains»)
en
elación a TP, V, 7, p.291/4-6 ( «os ende e o san olui , quan um libe a mul i udo ca e e debe , ne salu em
suam uni absolu e c eda »
).
67. ROUSSEAU, Du con a social, IV, 8, en Oeu es, III, p. 575b
en
elación a TP, III,
10;
VI, 40;
VIII, 46.
104 A ilano Domínguez
Si p oyec amos aho a es as alusiones conc e as sob e el conjun o de su eo ía
polí ica, cons a a emos cómo el pensado u ópico, que habla del homb e como na u al-
men e bueno y del Es ado como olun ad gene al ec a, se ap oxima al ealismo
spinoziano más de lo que esas dos exp esiones pe mi i ían espe a . Y así, en el es ado
na u al el amo p opio ingenuo, que se aduce en compasión al descub i a o os
semejan es más desdichados, an p on o su ge el lenguaje y la azón
y,
con ellos, el
sen ido de lo mío y lo uyo, de la sociedad y de la p opiedad, no puede e i a que la
ambición y la gue a p e alezcan sob e el sen ido de la jus icia y que la misma
o ganización polí ica, c eada pa a supe a las, ienda a degene a en la i anía más
inhumana68• Es a dinámica, expues a po Rousseau en su Discu so sob e el o igen y
undamen o de
la
desigualdad (1758), exige de o ma an pe en o ia como en Spinoza
el paso al es ado polí ico, consis en e en el Con a o social ( 1762) de odos con odos y
en la cons i ución de una olun ad gene al a la que odos deben obedece .
Pe o es jus amen e a la ho a de de ini los ca ac e es y unciones de esa olun ad
cuando Rousseau nos pa ece se menos p eciso y democ á ico que Spinoza. En e ec o,
esa olun ad, p oclamada ec a e in alible, es ambién ciega y necesi a po an o un
ó gano cognosci i o, llamado legislado , do ado de cualidades an supe io es que su
exis encia es, según el mismo Rousseau, un au én ico milag o69• La olun ad gene al,
decla ada indi isible e in iolable, es inac i a y equie e po an o un b azo ejecu i o, que
es
el
gobie no, cuyo núme o se á necesa iamen e educido70• A consecuencia de la dis-
pa idad y dis ancia en e la olun ad gene al, único pode popula y sup emo, y sus
ó ganos (legislado y gobie no), Rousseau deja, pues, sin de ini con su icien e p ecisión
sus elaciones mu uas, siendo así que, como dije a Spinoza, de ellas dependen la
mecánica y la e icacia del Es ado.
Po idén icas azones se mues a indeciso espec o a la o ma de gobie no que
mejo encama ía en la p ác ica a esa olun ad. Pues, en la medida en que és a es gene al
y abs ac a, encaja ía mejo en la mona quía absolu a; pe o Rousseau la echaza como
la negación misma del Es ado
71
• Y en cuan o que es colec i a, lo ha ía más bien en la
democ acia; pe o Roussseau la cali ica de un ideal i ealizable, p opio de «un pueblo de
dioses»72• Como en el caso del legislado , op a, pues, po el gobie no de los mejo es, es
68. ROUSSEAU, Discou s su l' o igine e les ondemen s
del'
inegali é pa mi les hommes,
en
Oeu es.
II,
pp.204-247: «il es done bien ce ain que la pi ié es un sen imen na u el, qui, modé an dans chaque
indi idu l'ac i i é de
l'amou
de soi-meme, concou a la conse a ion mu uelle de ou e l'espce» (p.224b);
«la socie é naissan e
i
place au plus ho ible é a de gue e» (p.233a). Sob e la compasión (commise a io)
en
Spinoza e : E, III, 27 y ese.; 32 y ese.; IV, 54, esc.TP, VII, 27.
69. ROUSSEAU, Du con a social,
11,
3 y 7 en elación a TP, VI,15-25 (Consejo Real) y VIII, 4-27
(Consejo gene al).
70. lb.,
11,
2 y III, 1
en
elación a TP, VI, 24-26 (Comisión pe manen e); VIII, 29-34 (Senado).
71. lb., III, 6.
72.
lb., III,
4.
Spinoza y el su gimien o de la democ acia 105
deci , po la a is oc acia elec i a, pese a que los concep os de elección y de los mejo es
con adicen más bien al de olun ad gene al73
CONCLUSIÓN
Pese a su ca ác e gene al, las conside aciones que p eceden nos pa ecen demos a
que Spinoza se aleja de Maquia elo y de Hobbes en la misma medida en que se
ap oximan a él Locke y Rousseau: en la de ensa de la libe ad indi idual como sup emo
alo humano y de la democ acia como o ma de gobie no que mejo la ealiza. Aho a
bien, así como los dos p ime os subo dinan
en
exceso la libe ad indi idual al pode
es a al, los dos úl imos no la ga an izan de o ma su icien e, po que no dis inguen ni
a iculan con p ecisión los pode es del Es ado. En cuan o a la di isión y la a iculación
de pode es, sus eo ías no es án, pues, an p óximas como la de Spinoza a las democ acias
ac uales.
Concluimos, pues, aplicando a la iloso ía polí ica de Spinoza en su conjun o lo que
hemos esc i o en o o luga ace ca del signi icado his ó ico del T a ado eológico-po-
lí ico. «Han pasado los iempos de las mona quías e es idas de ca ác e di ino y de la
sociedad eoc á ica, y comienza la época de las democ acias, apoyadas exclusi amen e
en el o o popula , y de la sociedad laica. Spinoza, con es e a ado cie a 'an e li e am'
la época del absolu ismo moná quico y de las e o mas eligiosas y ab e los iempos de
la democ acia y de las e o mas sociales. Locke y Rousseau, los g andes eó icos del
nue o égimen, ienen con él g andes deudas, no con esadas, pe o indiscu ibles»74•
73. lb.,
11,
1 (no ep esen ación polí ica) y III, 5,
en
Oeu es (ci . no a 62),
11,
p.545b: «c'es l'o d e le
meilleu e le plus na u el que les plus sages gou emen la mul i ude ...
11
ne au poin mul iplie
en
ain les
esso s, ni ai e a ec ing mili e hommes ce que cen hommes choisis peu en ai e enco e mieux». La opinión
de Spinoza es bien dis in a: «si ec e calculum ineamus, necesse es u summa po es as impe ii, cujus
mul i udinis a io cen um op ima um ad minimum exigi , in quinquies millia ad minimum Pa icios de e a u»
(TP, VIII,2, p.324/22-25).
74.
A.
DOMINGUEZ, In oducción a TTP (ci . no a 6), p.34.