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En memoria de José Romero Escassi

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En memoria de José Romero Escassi

Author: Narbona, Francisco
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1995
Source: https://idus.us.es/bitstreams/e890b85e-339c-4b29-ae87-ee40e733f10b/download
EN
MEMORIA
DE
JOSE
ROMERO
ESCASSI
*
po
FRANCISCO NA
RBO
NA
La
con oca o ia
de
la Real Academia Se illana de Buenas Le-
as, pa a una sesión en hono del Excmo. S
.
Don José Rome o
Escassi, ecien emen e desapa ecido, le an a en
mi
memo ia en a-
ñables ecue dos de la Se illa de nues os años i epa ables (como
de ine nues o Ra ael Mon esinos, los iempos amables de la
ni
ñez
y de la p ime a adolescencia), cuando es e buen amigo, Pepe Escas-
si, pa a sus ín imos, al e naba sus es udios de Medicina con escapa-
das a
su
a ición a
la
pin u a, que en onces e a pa a él un hobby
en ado . Yo ecue do que pa a el es ejo au ino, que cada año o -
ganizaba la Fede ación
de
Es udian es Ca ólicos con el in
de
alle-
ga ondos a su p ec
a
ia inanciación, no al aba nunca el ca el de
Escassi y de algún que o o a iliado, como Luis A enas (que aban-
donaba po unos días el que pod íamos llama hoy «el diseño del
mueble)>
que po ene su amilia un negocio de ab icación del
mismo, eque ía su colabo ación) y nos egalaba el anuncio suges i-
o, pa a in i a a
Ja
gen e a i a la Real Maes anza a e a los
o e os o ejoneado es que pa icipaban
de
sin e esadamen e en la
inicia i a. He de eco da que Pepe Escassi o ma
ba
en el bando,
que, en aquellos iempos di íciles, ampa ado en las humildes siglas
de la Fede ación, de endía, en el Depa amen o ana ómico de La
* En ecue do de José Rom
e o
Escassi en iado p
o
el acad
ém
ico co cspondie
nl
e F an-
cisco Na bona.
102
FRANCISCO
NARBONA
Maca ena, y en las aulas uni e si a ias del Hospi al P o incial o de
las Cinco Llagas, la p esencia de nues a modes a pe o ac i a
Fede-
ación. Habían pasado
ya
los di íciles del comienzo de la
década
de
los ein a, cuando la FUE, p o egida
de
la República,
imponía
su
p epo encia «O icial», a eces con ecu sos e o is a
s.
No
exag
e o
lo más mínimo.
La
asis encia a clase en nues o p ime
cu so
de
De echo -1932-33-nos depa ó la is e expe iencia de
con em-
pla como un g upo de iolen os elemen os de la Escuela Indus ial,
que enía su sede en los só anos de
Ja
Plaza de España, en la
o e
de la izquie da. dispa ó desde el zaguán
de
la Uni e sidad,
sob e
el
pa io concu id
o;
Manolo Gómez Amo es, alumno del p ime
cu so,
has a hace unos años Juez, en no ecue do que dis i o de la ciu
dad
,
esul ó he ido en un pie, y a poco se queda
cojo
pa a oda la
ida.
La Se illa de esos iempos e a
la
mi
ad
de lo que es hoy.
Bas a-
á eco da que el eje de paseo -
un
poco la calle Mayo
de
la
ciudad-e a Te uán-Velázquez; po s
us
ace as discu ía la
mucha
-
chada, bien clasi icada con -los niños con los niño
s;
las niñas
con
las niñas-lo que no e i aba que se hicie an planes pa a
coincidi
en la sesión de a de del Llo ens o del Pa hé, o en el B i z o en
Ochoa, donde cada cual se despachaba a su gus o, seg
ún
su ape i o
o p e e encias culina ias. Uno es aba en los apu os del Romano (o
de la Ana omía), pe o se hacía g andes ilusiones sob e el u u o.
En
los ecue dos iun aba el isleño Pascual Má quez y la misa de una
en el Sal ado e a como el colo ón de la mañana domingue a.
Después
i
no el dolo oso desga ón de gue a, y cada cual se
si uó en su si io. Pepe escassi acudió a la edacción de FE, pe iódi-
co di igido po un p o eso uni e si a io, Pa icio Canales, al
que
aquel conocía bien. Se o eció como ilus ado . Yo ecue do
que
en
las agi adas pos ime ías de aquel e ano inquie o,
de
1936
-e
n
los oídos, las melodías
de
B oadway, de Col Po e , o las canci
one
s
de
Jan
Kiepu a-apa eció
po Se illa el amoso boxeado Paulino
Uzcudun, un asco-na a o que nunca comulgó con los sepa a is as
de su ie a. Llegaba, con un mosque ón al homb o, es ido de a-
langis a, dispues o a mon a una exhibición,
-p ác i
camen e
había
dejado ya, desde hacía un año,
de
aspi a a con e i se en ca
mp
eó
n
mundial
de
los pesos m
áximos-,
con un al Fabián del Valle,
que
os en aba la p esidencia de la Fede ación Española de Boxeo.
Re-
cue do que yo
le
hice una en e is a pa a FE, a pesa de que esul-
aba di ícil en ende
al
ex-leñado , que apenas balbuceaba su cas e-
llano, ap endido ya en los años madu os, cuando comenzó sus
an-
EN
MEMORIA DE
JOSE
ROMERO ESCASSI 103
danzas como pugil p o esional. Escassi hizo
un
dibujo que se publi-
có
con mi abajo. Días después
en
el
cine
de e ano de la Uni e -
sidad, donde luego se cons uyó el Tea o Al a ez Quin e o,
se
o e-
ció
la
exhibición de Paulino, a bene icio de «Auxilio de In ie no»,
que había echado a camina en aquel o oño, cuando odo el mundo
pensaba que
la
gue a iba a e mina an es de Na idad an p on o
las opas de F anco llegasen a Mad id. No ue así, y ecue do
que
Pepe Escassi quedó acoplado al gabine e de a is as, in eg ado, ade-
más, po o o Pepe
-Caballe o-,
Rod íguez Simó y a ios pin o-
es más. En sus manos quedó p epa a el núme o ex a dedicado a
«la en ada en Mad id» (con una cuád iga omana planeando sob e
la
Cibeles) que nos u imos que come , po que la cosa se puso ea
y el Manzana es se con i ió
po
desg acia en allada in anquea-
ble. Tan o Pepe Escassi como Pepe Caballe o es ma cha on a Sala-
manca y queda on encuad ados en el Depa amen o de «Plás ica»,
de P ensa y P opaganda, di igido po Cabanas. Ambos compa e-
cían. de ez
en
cuando po Se illa;
en
el o oño de 1938, inie on
pa a pa icipa en una exposición sob e el es ue zo de gue a, cuan-
do se es aba lib ando la enconada ba alla del Eb o, y no es aba
cla o si aquel pe cance iba a da paso a «una nue a gue a de los
T ein a Años». Conse é con ambos buenas elaciones, y cuando ya
en Mad id, odos, ol imos a e nos, si uados más o menos a
la
somb a de aquel g an se illano que ue Luis O iz Muñoz, Pepe
e a
ya un pin o consag ado, ins alado en un in o malismo, con Picasso
y Dalí, como maes os, en aizados y pa icipan es en las nue as co-
ien es del A e. Su dedicación a la cá ed a no le p i ó, y ya hablo
de memo ia, de segui cul i ando su pa icula de oción a
la
pin u-
a. Toda ía
-años
se en a-al eg esa
,
él, a Se illa. nos encon-
amos, de nue o. Igno o se se ein eg ó a
la
Facul ad de Bellas
A es. Al
guna
ez esc ibía eco dando episodios de su ida. Re-
cue do un a ículo suyo,
en
ABC, hablando de la ida de Nijinski, a
la
que igno o
po
que inespe ado aza u o ocasión de a a en el
iaje que
la
pob e Rómula hizo a España, después de la mue e
<le
su ma ido. Nijinski sob e i ió a
la
locu a que le apa ó
de
los esce-
na ios y mu ió, en Lond es, en 1950.