scieee Science in your language
[es] (orig)

El sur, espacio del recuerdo, en la obra de Concha Lagos

Abstract

El tratamiento del espacio y del tiempo son vitales en la literatura, independientemente del género literario, la amplia producción de Concha Lagos es testigo de ello, sobre todo en sus reflexiones sobre el sur. El objetivo de este estudio es analizar el papel del espacio en el poemario de Concha Lagos recogido en la antología preparada por Emilio Miró en 1976y su importancia a lo largo de los textos.

Read accessible full text

El sur, espacio del recuerdo, en la obra de Concha Lagos

Author: Soler Arteaga, Mª Jesús
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2005
DOI: 10.12795/RICL.2005.i01.10
Source: https://idus.us.es/bitstreams/4304dbdf-87f9-4d24-bdcc-17c7f64bde62/download
97
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ene o 2005
ISSN: 1885-3625
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
Mª Jesús Sole A eaga
96
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as
ISSN: 1885-3625
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
Mª Jesús Sole A eaga
Uni e sidad de Se illa
EL SUR, ESPACIO DEL RECUERDO, EN LA OBRA DE
CONCHA LAGOS
SOUTH, SPACE OF THE MEMORIES, IN THE WORK OF CONCHA LAGOS
Resumen:
El a amien o del espacio y del iempo son
i ales en la li e a u a, independien emen e
del géne o li e a io, la amplia p oducción de
Concha Lagos es es igo de ello, sob e odo
en sus e lexiones sob e el su . El obje i o de
es e es udio es analiza el papel del espacio
en el poema io de Concha Lagos ecogido en
la an ología p epa ada po Emilio Mi ó en
1976y su impo ancia a lo la go de los ex os.
Palab as cla es:
Concha Lagos, poema, iempo, espacio.
Abs ac :
Space and ime a e essen ial in li e a u e,
independen ly o he li e a y gende , and he
wide p oduc ion o Concha Lagos gi es signs
o i , abo e all on he e lec ions on he Sou h.
The aim o his s udy is o analyse he ole o
he space in he collec ion o poems o Concha
Lagos collec ed by Emilio Mi ó in 1976 and i s
impo ance in he ex s.
Key wo d:
Cincha Lagos, poem, ime, space.
El a amien o del espacio y sus unciones en la li e a u a han sido obje o de nume osos
y escla ecedo es es udios, en los que se ha pues o de mani ies o el impo an e papel
que juega no sólo como ma co, sino ambién como o ganizado y es uc u an e ex ual.
Es os aspec os han sido ampliamen e abo dados desde la enomenología poé ica, desde
la na a ología; y ac ualmen e en la o mulación de la eo ía del emplazamien o. Es as
son las conside aciones que oma emos como pun o de pa ida en nues o análisis de
la p esencia del Su en la ob a de la au o a andaluza Cocha Lagos.
La ac i idad de la Asociación Andaluza de Semió ica a lo la go de es os años ha
p opiciado la publicación de muchos abajos en los que ha sido cons an e la e lexión
sob e el su , especialmen e sob e Andalucía, en an o que es e i o io del su , y la
cons ucción de la ealidad y la iden idad andaluza. En es e sen ido es muy signi ica i a
la apo ación de Juan An onio Be múdez ecogida en las ac as del VI Simposio, en la
que hacía un p o undo análisis del Su como espacio mí ico, conside ándolo como
un e i o io de lími es imp ecisos, que no se de inen exclusi amen e con un c i e io
geog á ico, sino en una elación de oposición con el no e:
F en e al No e p o isional y dis an e, siemp e incógni o y ajeno, ex año, el Su
queda ligado a lo e enal y, po ex ensión a lo i me, al o igen, al pasado; se
cons i uye así como un pun o de pa ida meno , peo , in e io , en la p og esión
median e la ida; pe o es o mismo lo hace pe du a como e e encia, como el
es imonio cons an e de una pé dida. (Be múdez, 2000:108)
El espacio, como a i ma Gilbe Du and, es un o ma “a p io i” de la imaginación
en la que las ca ego ías de la an ás ica se in eg an “dándole sus dimensiones
a ec i as: ele ación y dico omía ascenden e, in e sión y p o undidad ín ima y, po
úl imo, pode in ini o de epe ición.” Po an o es as dimensiones que con igu an el
espacio a ec an a los pun os ca dinales, a los que ambién se e ie e Du and ci ando
las di isiones geog á icas y an ás icas de o os au o es, que como la de Sous elle
son aplicables a o os espacios pues o que “mues a en p ime luga que el espacio
an ás ico se di ide en dos g andes e enos an agónicos: el es e, o ien e de la luz
enacien e y ic o iosa, opues o al Oes e, país del mis e io, del decli e. A su ez es os
e enos es án eduplicados po el No e, país del ío, de la gue a, de la mue e, y po
el país opical, ‘país de las espinas’” (Du and, 1982: 394).
De lo dicho has a el momen o podemos desp ende que así como se es ablece es a
elación de oposición en e no e y su o o gándose a cada e i o io unas ca ac e ís icas
y cualidades especí icas, con a ias en e ambos; el pensamien o humano a a és de
dis in as o mas, y conc e amen e de la li e a u a, que es el ámbi o que nos ocupa, se
ha enca gado de pe pe ua es a di isión esquemá ica, a menudo inco po ando nue os
asgos dis in i os a uno u o o. Muy lejos de la imagen a que ípica que nos o ecen
99
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ene o 2005
ISSN: 1885-3625
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
98
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ene o 2005
ISSN: 1885-3625
Mª Jesús Sole A eagaEl su , espacio del ecue do, en la ob a de Concha Lagos
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
Du and o Be múdez del su con espec o siemp e a su con a io, se si úa la isión que
del su codi ica on los iaje os omán icos y cuya igencia ha pe du ado.
Los au o es omán icos eu opeos no sólo ol ie on sus ojos hacia la adición li e a ia
española de la que oma on algunos emas ‘el homb e na u al’ o ‘el o ien alismo’, como
señala Guille mo Díaz-Plaja en su In oducción al es udio del oman icismo español,
sino que incluye on a España en sus eco idos como un des ino ebosan e de exo ismo
en el que los a ibu os del su , el país opical, y del es e, el o ien e, se mezclaban.
Emilio Temp ano ad ie e en su lib o España. La sel a de los ópicos, que la imagen
que nos o ecen es os iaje os es una imagen comple amen e desen ocada pues o
que pa a ellos “España e a solamen e Andalucía” y és a e a Andalucía pa a ellos:
La Andalucía que nos desc iben es os iaje os, po lo demás no e a demasiado eal, sino
e ec is a y abiga ada con mucho pin o esquismo y ‘coleu locale’ donde no podían
al a los bandole os de pa illa ancha y abuco, los gi anazos y gi anazas de mi ada
e ado a, danzas o ien ales y u ban es mo iscos, decadencia y ana ismo, can e jondo,
a aso, o e os sang ien os con pasiones de uego, muje es a do osas con la peine a
cla ada en el moño y el puñal en la liga, con abandis as…(Temp ano, 1988: 41)
En con aposición con es a imagen eple a de ipos olcló icos es e eo ipados que
pueblan la li e a u a de la época es á la que p esen an los poe as andaluces, que poco o
nada iene que e con la an e io , y se á la que más nos in e ese pues o que al e e i nos
a una poe a co dobesa a a emos de es ablece su inculación a es a segunda isión.
La idea del su puede se an a ia como au o es engamos en cuen a, pe o es di ícil
no ad e i el ono nos álgico y melancólico que ienen en común An onio Machado,
Luis Ce nuda, e c, en e a la exal ación de la belleza y el colo ido en la poesía de o os
como Fede ico Ga cía Lo ca.
Fe nando O iz en las palab as limina es que acompañan a una selección en la que
eúne algunos de sus ensayos ace ca de poe as andaluces, p es a especial a ención a la
huella que el des ie o ha dejado en ellos desde el oman icismo has a nues os días, ya
sea a causa del exilio, o de la emig ación po ci cuns ancias p opias; al mismo iempo
incide en la ambigua elación es ablecida en e es os au o es y su ie a, que p opicia la
e ocación de es a ie a que nunca les pe eneció y que esul a ‘i eal y an asmagó ica’;
y a i ma que no “es casual que el poe a en one su can o con oz elegiaca -en la que
con ecuencia la e el mismo hondo lamen o esignado de los can es del pueblo- o bien
p e ie a nega la ealidad po medio de an asías compensa o ias, c eando mundos
edénicos e i eales” (O iz, 1995: 20), apoyando es a hipó esis en un o igen común “la
ealidad insa is ac o ia de Andalucía”.
Es e es el caso de Concha Lagos, seudónimo con el que es conocida en los ambien es
li e a ios Concepción Gu ié ez To e o, nacida en Có doba en 1913 y pe enecien e
a la Real Academia de Có doba. Su in ancia y ju en ud anscu ie on en Andalucía,
sin emba go la mayo pa e de su ida anscu ió en Mad id y es e alejamien o de su
ie a deja una p o unda huella an o en su ida pe sonal como en su ob a li e a ia, a
la que ha emos una b e e e e encia.
Sin duda al examina la p oducción de Concha Lagos des aca su ex ensión y su
econocida calidad en odos los géne os. Su ob a en p osa comp ende los siguien es
í ulos: El pan ano (1954), Al su del ecue do (1955), La hija de Jai o (1963) y La ida
y o os sueños (1969). En sus na aciones las e e encias a su ie a son una cons an e,
en ellas el paisaje pe dido y año ado del su se ecupe a y se eesc ibe. También ealizó
algunas en a i as en el géne o d amá ico, p ueba de ello son las dos ob as de ea o
que publicó: Después del mediodía y Ha llegado una ca a.
Su labo li e a ia no se ciñe exclusi amen e a la publicación de sus lib os, du an e
años colabo ó in ensamen e con publicaciones españolas e hispanoame icanas. Desde
los años cincuen a pa icipó con Ra ael Millán en la e is a Ágo a, cuade nos de poesía
y pos e io men e en la con inuación de es a, Cuade nos de Ágo a. Ambos í ulos y
la colección del mismo nomb e, ue on pa e del mismo p oyec o que p e endía da
di usión a poe as españoles e hispanoame icanos. Colabo ó en homenajes y núme os
especiales de muchas e is as con poemas, p osas, y a ículos, en e es as publicaciones
des aca emos: Poesía española; G impola, pliego de poesía publicado a pa i de 1957
po el Aula de Cul u a de la Escuela Nacional de A es G á icas, ca ac e izado po
la p esencia de oces emeninas; la e is a Can alapied a, publicada en San ande
po Au elio G. Can alapie a; El Cobaya, edi ada en Á ila po el g upo “El Cobaya”;
en Rocamado , de Palencia; en el Pliego C í ico anexo a la e is a A chi um de la
Uni e sidad de O iedo, di igido po E. Ala cos y J. M. Ma ínez Cache o; y en
Hon ana , di igida po José M.ª Osuna y pa ocinada po el Ayun amien o de Cazalla.
Pe o en lo que más sob esale el quehace li e a io de Concha Lagos es en el géne o
lí ico, po la exp esi idad de su es ilo y po la e nu a con la que a on a las emá icas
del amo , la soledad, la ie a, la us ación, el iempo, la condición de muje como una
imposibilidad1, y ambién la e (en muchos poemas la au o a se di ige a Dios haciendo
de sus e sos una o ación). Aunque las décadas de los cincuen a y los sesen a se án las
más signi ica i as en su ayec o ia, su ob a poé ica la o man una ein ena de lib os
publicados en e 1954 y 1980: Balcón (1954), Los obs áculos (1955), El co azón cansado
(1957), La soledad de siemp e (1958), A oyo cla o (1958), Agua de Dios (1958), Luna
de ene o (1960), Campo abie o (1960), Tema undamen al (196l), Golpeando el silencio
1 Poemas como el con enido en Los obs áculos (1955) “Mi adme bien…”: … Yo quisie a undi me
en el ío de la ida / y a queando los b azos c ea puen es, / uni o illas; / sen i ues as pisadas en
des ile compac o. / No son iáis: ya sé que soy muje . O el con enido en El co azón cansado (1957)
“Elegía a las manos”: Tal ez po se muje se me uelan las manos /en busca de algo ágil y pequeño
/Pa a pode lo alza has a el egazo. / …a eces, nues as manos, po el ai e, / an eco ando ba cos
de papel / pa a el pasaje de los desalien os. ¡Cómo duelen las manos en la espe a! / Las manos no
descansan, / ahondan aguje os en el sueño, / siemp e buscando amo , cosas pe didas…
101
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ene o 2005
ISSN: 1885-3625
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
100
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ene o 2005
ISSN: 1885-3625
Mª Jesús Sole A eagaEl su , espacio del ecue do, en la ob a de Concha Lagos
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
(1961), Canciones desde la ba ca (1962), Pa a empeza (1963), Los anales (1966), Dia io
de un homb e (1970), El ce co (1971), La a en u a (1973), F agmen os en espi al desde
el pozo (1974), An ología (1976), Gó ico lo ido (del que se a anzaban algunos poemas
en An ología) y Po las amas (1980) con la que consiguió el P emio Ámbi o Li e a io.
En nues o análisis nos cen a emos únicamen e en su p oducción poé ica y
conc e amen e en la ecogida en la an ología p epa ada po Emilio Mi ó en 1976, en la
que o ece un amplio eco ido po la ob a de C. Lagos desde su p ime lib o Balcón,
has a Gó ico Flo ido. Ya desde el p incipio señalábamos que el espacio puede cumpli
una unción de ma co, pe o ambién es ecuen e que ac úe como es uc u an e y que
sea indisoluble de aquello que se cuen a; es o es lo que sucede a lo la go del poema io
en el que la p esencia del su es incues ionable aunque en algunos lib os como A oyo
cla o o Canciones desde la ba ca, es aún más pa en e.
De A oyo cla o son dos agmen os que nos da án una cla e impo an e pa a
ap ecia qué es el su pa a C. Lagos y cuál ese su conc e o que se encuen a en la
esencia de muchos poemas; ambos agmen os pe enecen a dos poemas que E. Mi o
(1976: 20) no an óloga pe o que ci a en la in oducción de su edición como dos ejemplos
en los que se pueden obse a el sueño, el ecue do y el amo como emas cons an es
y undamen ales en su ob a:
…aunque diga ya que siemp e
su o no e me da igual
golpeando es á el ecue do
como llu ia en el c is al.
C uzados nues os caminos
Como ba cos en el ma .
Tú umbo siemp e a u no e,
yo, hacia mi su a soña .
En ambos agmen os se plan ea la disyun i a no e – su , pa a decan a se en los
dos casos po el su , és a es la única opción álida pues aunque pa a el yo p o agonis a
sea indi e en e una u o a el ecue do le ins a a da una espues a en el p ime o, y en el
segundo el su es su des ino pues sólo allí iene cabida el sueño. El ecue do y el sueño
son los mo o es undamen ales de su c eación pues como dice E. Mi ó “memo ia y
sueño llenan la ida, colman el acío y le an an e iluminan la palab a poé ica”.
La palab a ecue do a siemp e unida al paisaje y nos emi e al pasado; o o
ejemplo de es e uso cons an e podemos encon a lo en un agmen o de o o poema
de A oyo Cla o: …”Po es e paisaje un día…”, / me g i aban los ecue dos. /Yo
haciendo po ol ida , / ellos siemp e emo iendo… (p. 69). Es a elación necesa ia
que se es ablece en e el espacio y el iempo puede explica se pe ec amen e con la
noción de c ono opo apo ada po M. Baj in: En el c ono opo a ís ico iene luga
la unión de los elemen os espaciales y empo ales en un odo in eligible y conc e o:
El iempo se condensa aquí, se comp ime, se con ie e en isible desde el pun o
de is a a ís ico; y el espacio, a su ez, se in ensi ica, pene a en el mo imien o
del iempo, del a gumen o, de la his o ia. Los elemen os de iempo se e elan en
el espacio, y el espacio es en endido y medido a a és del iempo. La in e sección
de las se ies y uniones de esos elemen os cons i uye la ca ac e ís ica del c ono opo
a ís ico. (Baj in, 1989: 237-238).
Sabemos que el espacio y el paisaje al que se e ie e C. Lagos es al del su , pe o
debemos conc e a más a qué luga es p ecisos, y a la ez a qué iempo; el iempo lo
hemos si uado en el pasado, po an o las e e encias al espacio nos emi en a aquellos
luga es de Andalucía que la au o a conoció y a los que sólo puede ol e a a és de la
memo ia. En es a idea de la indisolubilidad espacio empo al y en la ce eza de que el se
humano pe enece a unas de e minadas coo denadas espacio- empo ales se sus en a
la Teo ía del emplazamien o que a oja luz a es e pun o en el que nos encon amos:
Pe o esa es uc u a de emplazamien o no se limi a a ubica nos ex e namen e; no es algo
acciden al sino, p ecisamen e, el ma co, el ho izon e, el escena io desde el que se dibuja
lo esencial, pe o ya hecho nues o, o mando pa e de noso os. Es a emplazado es,
pues, ambién sen i se ins ados a da una espues a, un es imonio, en un de e minado
luga y iempo. (Vázquez Medel, 2000: 124)
El yo lí ico p o agonis a de es os poemas uel e a su casa, al hue o o al ja dín que al
ez u o la casa de Concha Lagos en Có doba, al Valle del Guadalqui i , a los paisajes
que le e an amilia es, en los que anscu ie on su in ancia y su ju en ud e dade a
pa a ans o mase en ma e ia poé ica; en un luga que el lec o no sabe si exis ió pe o
que asimila an ácilmen e a su p opio ecue do que le esul a e osímil; aunque no sea
andaluz, po que sí ue niño. A es e espec o son signi ica i as las palab as de Mi cea
Eliade cuando se e ie e a la concepción a caica de la bea i ud y la pe ección de los
o ígenes que sólo el psicoanálisis ha cali icado como p imo dial y pa adisíaco, es o
podemos cons a a lo en el siguien e agmen o del poema “Penúl ima elegía” (1976:
293-294) pe enecien e al lib o El ce co:
…Mi in ancia ue un p odigio de luces y ho izon es.
Po eso, cuando el iempo me ajo pena y llan o,
ol ía la mi ada,
eg esaba a mi mundo
bendiciendo la ie a de los pasos p ime os.
En ella u os, soles, a omas y ¡la casa!
La casa con sus ojos pa a la u a de los uelos.
De en anas a ue a siemp e un co o de can os.
Pue a aden o, ¡Dios mío!, nanas y a ullos
mezclados a lo co idiano[…]
…La mano ex iendo y es i ico
y ju o que exis ió
ue el mejo pa aíso aquí en la ie a.
103
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ene o 2005
ISSN: 1885-3625
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
102
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ene o 2005
ISSN: 1885-3625
Mª Jesús Sole A eagaEl su , espacio del ecue do, en la ob a de Concha Lagos
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
De es e agmen o des aca emos dos aspec os que son los que amos a desa olla
a con inuación: en p ime luga la e e encia explíci a a la in ancia, y en segundo la
oposición den o – ue a, empleada po Bachela d, y sus en ada en dos elemen os
espaciales la casa y el paisaje. Con espec o a la in ancia insis i emos en la con aposición
que ealiza en e los años in an iles cali icados como p odigiosos y pa adisíacos, y los
años que end ían después an poco g a os que los menciona b e emen e y uel e a
la edad do ada de la in ancia.
La p opia au o a había u ilizado como in oducción en uno de sus lib os una ci a de
Rilke que dice así: “Un poe a es su in ancia”; y son nume osos los poemas en los que
la au o a co dobesa uel e a su niñez, pa a cons ui con e azos de és a poemas con
una ue e ca ga desc ip i a y sen imen al ejemplos de es o son: “Elegía a una clase”2,
pe enecien e al lib o Golpeando el silencio, en el que incluso podemos obse a cie os
ecos machadianos; o los del poema io Pa a empeza “Elegía en es iempos”, “En
busca de la niñez” y “Elegía a una calle”(1976:184) en es e úl imo el ono nos álgico
se a ans o mando desde la isión de la calle que gua daba en la memo ia a la que
iene en ese momen o y el ecue do se uel e dolo oso po que ni siquie a la memo ia
puede aboli el iempo: La niebla me la puso an dis an e / que has a llegó a cansa me
la memo ia, / y e a la misma calle con su uen e.[…] / …Me duele la memo ia es a
mañana / como duele mi a o og a ías / cuando los os os se nos uel en iempo /
iempo de pied a po el la go ol ido. / Aunque es la misma calle con su uen e, / Con
ida eno ada y nue a, / lápida con echas se me ha uel o.
El o o aspec o que podemos analiza a pa i del poema “Penúl ima elegía” es la
oposición den o – ue a; en es e caso ambos elemen os se complemen an y ealizan la
misma unción pone en con ac o al yo lí ico con sus sen imien os. El espacio in e io
es á ep esen ado po la casa p o agonis a de o os poemas, especialmen e con aquellos
elemen os que ma can la on e a en e el in e io y el ex e io : el ja dín, la hue a,
y po supues o en anas y balcones desde los que la p o agonis a se con empla a sí
misma; G. Bachela d se in e oga sob e el mayo bene icio que p opo ciona la casa, su
espues a es que la casa albe ga el ensueño y p o ege al soñado pe mi iéndole soña
en paz, y añade ace ca del ensueño que a es e pe enecen los alo es que ma can al
homb e en su p o undidad y que iene el p i ilegio de la au o alo ación. El espacio
ex e io ep esen ado po la ciudad, el ío, los caminos, e c., símbolos que nos emi en
igualmen e a la in imidad; Bachela d analizó ambién espacios simbólicos su gidos
de la con emplación de la inmensidad pa a conclui que: “…descub imos aquí que la
inmensidad del aspec o ín imo, es una in ensidad, una in ensidad del se ; la in ensidad
2 Clase de las pequeñas con en ana al ja dín / con mu os de na anjos y mu mullo de albe ca, / con
cielos pa a el uelo po la u a del sol / como la golond ina, o al ez la ciga a / que ambién se
sacude a anes de no impo a. / Que si cua o más cua o, que si cinco más cinco…
que se desa olla en una as a pe spec i a de inmensidad ín ima.”(Bachela d, 1994:
231).
Sin emba go, pese al g an núme o de poemas eple os de imágenes con una ue e
ca ga a ec i a, que o man es e g upo; hay o o g upo de poemas que an o po las
imágenes y el lenguaje como po la es uc u a mé ica que p esen an, nos emi en a
un ipo de poesía popula , colo is a y llena de ópicos e e idos siemp e al paisaje. Así
encon amos poemas dedicados a Có doba, a Ronda, a Alme ía, en los que la poesía
popula se mezcla con los e sos de Machado o Lo ca:
Po el llano y po la sie a
Al o ien o se le an a,
Vien o que a Có doba lle a.
-Que nadie diga que el ai e
pasó po ella sin e la.-
…”Có doba callada y sola”
dijo una oz e dade a.
Voz que sabe de silencios
en ai e azul se nos queda
(Canciones desde la ba ca, 1976: 172)
También es ecuen e la apa ición del Guadalqui i an o como elemen o espacial
como p o agonis a, que ecupe a su nomb e, aunque el lec o in uye que ese ío símbolo
del paso del iempo que apa ece en mul i ud de ocasiones iene un e e en e eal, po
ejemplo en el poema “Elegía en es iempos”: Es oy en nues o puen e. / Sigue el agua
/ su iempo y su cos umb e ío abajo /… es amos en aye mi ando el ío, / p egun ando
el po qué de la al a noche /… Es di ícil no pensa en esa imagen emblemá ica de
Có doba y del puen e de San Ra ael, al que ambién Lo ca había dedicado el poema
i ulado “San Ra ael”. Aunque quizás la e e encia más signi ica i a se encuen e en “El
e a dado” pe enecien e al lib o El ce co en el que el yo poé ico en un ono con esional
dialoga con el ío al que llama “mi Guadalqui i señe o”.
En cuan o a las e e encias humanas son escasas pe o excep uando el ú amo oso
al que alude en muchos poemas o el diálogo con algunos poe as, la au o a e i a la
alusión a pe sonajes a que ípicos, que mencionábamos al p incipio, y apenas hay una
e e encia al campesino, al can ao 3, a las niñas y en una sola ocasión a los andaluces:
Que lo digan, que lo digan / desde en anas y o es; / que lo can en en la ueda / niñas
de canela y b once. / Los andaluces, Dios mío, /¿po qué caminos? ¿Po dónde? (1976:
164). En es os e sos de Canciones desde la ba ca se hace pa en e la angus ia po el
des ino incie o de los andaluces que se ma chaban, hay que ene en cuen a que el
lib o se publicó en 1962 y en esos años se p odujo una ue e emig ación.
Pa a conclui di emos que en la ob a de C. Lagos se unen las dos endencias que F.
O iz señalaba en los poe as andaluces; p obablemen e po que el su de es a au o a es
3 Pa a el que can ando llo a / y le cuen a a la gui a a / la pena de cada ho a… ( de Canciones desde
la ba ca, 1976: 165.
104
Re is a In e nacional de Cul u as y Li e a u as, ene o 2005
ISSN: 1885-3625
El su , espacio del ecue do, en la ob a de Concha Lagos
DOI: h p://dx.doi.o g/10.12795/RICL.2005.i01.10
un emplazamien o de la memo ia que exis ió en un momen o y se ec ea y ac ualiza al
esc ibi . La esc i u a se con ie e no sólo en un es imonio nos álgico y pe sonal, sino
ambién un es imonio de amo hacia su ie a en el que iene cabida algunos luga es
comunes, oda la belleza y ambién la ealidad social.
Re e encias bibliog á icas
Bachela d, G., La poé ica del espacio, México, Fondo de Cul u a Económica, 1994
Be múdez Be múdez, J. A., “El su como espacio mí ico” en Vázquez Medel, M.
A. y Acos a, Á. (eds.) La semió ica ac ual. Apo aciones del VI Simposio In e nacional
de la Asociación Andaluza de Semió ica, Se illa, Al a , 2001.
Ba jín, M., Teo ía y es é ica de la no ela, Mad id, Tau us, 1989.
Díaz Plaja, G., In oducción al es udio del oman icismo español, Mad id, Espasa-Cal-
pe S.A. Colección Aus al, 1980.
Du and, G., Las es uc u as an opológicas de lo imagina io, Mad id, Tau us, 1982.
Lagos, C., An ología: (1954-1976), Ba celona, Plaza & Janés, 1976.
Eliade, M., Mi o y ealidad, Ba celona. Labo , 1994.
O iz, F., La es i pe de Bécque , Se illa, Biblio eca de Cul u a Andaluza, 1995.
Rubio, F., Las e is as poé icas españolas (1939-1975), Mad id, Tu ne , 1976.
Temp ano, E., La sel a de los ópicos, Mad id, Mondado i, 1988.
Vázquez Medel, M. Á., “Del escena io espacial al emplazamien o”, en Sphe a
publica. Re is a de Ciencias Sociales y de la Comunicación, Núme o 0 (2000) Mu cia.
VVAA, Enciclopedia de Andalucía, Edi . Anel. Tomo V, 1979.