scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Facilitando el aprendizaje de todos los alumnos: algunas consideraciones

Fernández Batanero, José María

Abstract

El presente artículo gira en torno una serie de premisas que consideramos como básicas a la hora de facilitar los aprendizajes a “todos” los niños y niñas de un aula. Premisas que constituyen la base donde se irán apoyando todas las demás decisiones y acciones educativas, ya que una enseñanza de calidad no seria posible sin el reconocimiento y la aceptación de la diversidad, sin la adaptación y adecuación a las necesidades educativas de cada alumno, sin tener en cuenta las interacciones que se producen en el aula y sin la participación de todos los miembros de la clase en las actividades de aula. Un sistema educativo de calidad es aquel que tiene en cuenta a todos sus alumnos y pone a su alcance los medios y estrategias necesarias para facilitar sus aprendizajes.

Full text

REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 1 Para citar este artículo, le recomendamos el siguiente formato: Fernández Batanero, J. M. (2002). Facilitando el aprendizaje de todos los alumnos: algunas consideraciones. Revista de Educación Especial, 32, 97-108. “FACILITANDO EL APRENDIZAJE DE TODOS LOS ALUMNOS: ALGUNAS CONSIDERACIONES” José Mª Fernández Batanero Universidad de Sevilla [email protected] Resumen. El presente artículo gira en torno una serie de premisas que consideramos como básicas a la hora de facilitar los aprendizajes a “todos” los niños y niñas de un aula. Premisas que constituyen la base donde se irán apoyando todas las demás decisiones y acciones educativas, ya que una enseñanza de calidad no seria posible sin el reconocimiento y la aceptación de la diversidad, sin la adaptación y adecuación a las necesidades educativas de cada alumno, sin tener en cuenta las interacciones que se producen en el aula y sin la participación de todos los miembros de la clase en las actividades de aula. Un sistema educativo de calidad es aquel que tiene en cuenta a todos sus alumnos y pone a su alcance los medios y estrategias necesarias para facilitar sus aprendizajes. Summary. The present article turns in winch a series of premises that we considered like basic at the time of facilitating the learnings to "all the" children of a classroom. Premises that constitute the base where will be supporting all the other educative decisions and actions, since an education of possible nonserious quality without the recognition and the acceptance of the diversity, without the adaptation and adjustment to the educative necessities of each student, without considering the interactions that take place in the classroom and without the participation of all the members of the class in the classroom activities. An educative system of quality is that that considers all its students and puts to its reach means and strategies necessary to facilitate its learnings. 0. Introducción. REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 2 A pesar de que en la LOGSE se planteó un cambio en lo relativo a la oferta, las oportunidades y las experiencias de aprendizaje que la escuela debe proporcionar a todos los alumnos, nos encontramos, muchas veces, ante un sistema escolar que utiliza muy a menudo prácticas en contra de esa cultura de la diversidad. Aunque en la actualidad estemos inmersos en el debate sobre la llamada Ley de Calidad de la enseñanza, pienso que el objetivo final de las reformas educativas debe ser la modificación del funcionamiento del sistema educativo y de los centros para conseguir un aprendizaje más completo para “todos” los alumnos. Los alumnos, y los resultados que alcancen, son, en consecuencia, el punto de referencia principal de todos los cambios que se deben proponer. Un sistema educativo de calidad es aquel que tiene en cuenta a todos sus alumnos y pone a su alcance los medios y estrategias necesarias para facilitar sus aprendizajes. Ahora bien, como docente, me gustaría hacer algunas observaciones, acerca de lo que hoy día llamamos atención a la diversidad y como ésta puede mejorar la escolarización de todos los alumnos y por consiguiente satisfacer sus necesidades educativas. Durante mi etapa profesional como maestro de educación primaria y más tarde como miembros de los Equipos de Orientación Educativa (E.O.E), tuve la oportunidad de recibir experiencias satisfactorias, ricas y productivas en el ámbito del aprendizaje educativo en los niveles de Educación Infantil y Primaria. Fue en este periodo donde pude comprobar, in situ, las diferentes respuestas, en forma de actitudes, que los docentes desarrollábamos en el ejercicio de nuestra práctica educativa, ante aquellos alumnos que presentan algún tipo de problema. Opciones que coinciden con las que el profesor Aincow (1999) identificó y las agrupo en tres grupos: Un primer grupo, formado por aquellos profesores que piensan que los miembros de la clase que no responden a las situaciones de aprendizaje es por que sufren algún problema que impide su participación. Un segundo, formado por aquellos que buscan un equilibrio reduciendo las expectativas al pensar que algunos alumnos simplemente nunca serán capaces de alcanzar los niveles tradicionales. Y un tercero y último, son aquellos que intentan desarrollar nuevas respuestas didácticas que puedan estimular y fomentar la participación de todos los miembros de la clase. Por desgracia, en muchos centros educativos, este último grupo es el menos numeroso, ya que muchas veces la simple presencia en el aula de alumnos con diferentes capacidades (como son todos los grupos) muestra desconfianza y recelo por parte de ciertos docentes, más proclives a una enseñanza en grupos más o menos homogéneos. Aunque, en términos generales, son muchos los docentes que reconocen la existencia de la diversidad. Reconocen la diversidad social y sus diferentes y variadas exigencias e intereses. Reconocen la diversidad de las materias curriculares y las estrategias para acercarse a ellas. Reconocen nuestra propia diversidad y, por supuesto, reconocen al alumno como diverso: su personalidad, su sistema de relaciones dentro y fuera del aula, su ambiente familiar y social, su capacidad intelectual natural, su actitud, sus intereses, sus esquemas mentales, sus situaciones de partida en el proceso de aprendizaje, sus REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 3 conocimientos previos sobre los que puedan asentarse conocimientos posteriores, sus ignorancias o carencias... Es decir, entienden que el hecho educativo puede ser todo, menos homogeneidad. Pero, muchas veces, y a pesar de este reconocimiento, no se produce la aceptación y, en consecuencia, tampoco la acción que corresponda. Acción en forma de respuesta adaptada a las necesidades de todos los alumnos. Pensamos que desde esta observación, el diseño y la implementación de nuevas respuestas didácticas que puedan estimular, fomentar y facilitar los aprendizajes de la totalidad de los miembros de la clase, implica en primer lugar, desarrollar estrategias de aceptación, adaptación, interacción y participación, y en segundo lugar, diseñar estrategias didácticas, y organizativas acorde con esa diversidad del alumnado. 1. Premisas básicas para facilitar el aprendizaje de “todos” los alumnos en el aula: Aceptación, adaptación, interacción y participación. Facilitar el aprendizaje de “todos” los alumnos implica estar sometidos a las mismas experiencias, independientemente de las posibles diferencias en cuanto a discapacidades y capacidades, de ritmos de aprendizaje, de intereses, por razones de género, de cultura de etnia de situación económica, geográfica, etc. Este hecho, debe constituirse en el objetivo principal de las escuelas de este principio de siglo XXI. Trabajar para dar una enseñanza de calidad al cien por cien de los niños y niñas de nuestro país, supone atender a toda la población escolar, sin exclusiones y ello no es tarea fácil. Esto supone a mi entender, un reto sin precedente en la historia de la educación. “Ahora tenemos en nuestros centros a todos los niños que se drogan; a todos los niños que soportan palizas de sus padres, a todos los niños que han aprendido la agresividad de unos padres alcoholizados; a todos los niños que nunca han tenido afecto, a todos los niños que no han aprendido las normas de convivencia social; a todos los niños cuyos padres malviven como inmigrantes...” Esteve (2001). Un sistema educativo con estas características debe de cumplir una doble función: por un lado la socializadora, en el sentido de adquirir una serie de valores y principios que preparen para la vida en comunidad, en particular, y para la sociedad en general. Y por otro lado, la instructiva entendida como la transmisión de instrumentos precisos para la adquisición de conocimientos básicos para la formación y el desarrollo de la persona. Es desde esta doble función y teniendo como referencia el desarrollo de estrategias de atención a la diversidad, donde debemos de centrarnos a la hora de facilitar los procesos de aprendizaje a nuestros alumnos y por consiguiente mejorar su escolarización. REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 4 La escuela no debe de constituirse en el sitio donde se aprenden cosas, sino donde se aprende a prender. Pero, no solo a aprender a aprender, sino a adaptarse a las nuevas situaciones y a interactuar con los demás, de forma que la participación en las actividades escolares sea una constante. Si educar es contribuir de manera decisiva al desarrollo de la personalidad de los ciudadanos/as con vistas a la participación y a la convivencia en una escuela plural y democrática, pensamos que la aceptación, adaptación, interacción y la participación constituyen, desde nuestro punto de vista, las nuevas premisas, que deben formar el centro de la educación en nuestros días. Es importante que comprendamos qué factores constituyen la base para lograr procesos educativos de calidad en el aula para todos los sujetos. Figura nº1. Premisas básicas en los aprendizajes escolares Como se desprende del gráfico, la participación de los alumnos en las actividades escolares es uno de los objetivos fundamentales que se tiene que plantear todo docente a la hora de comenzar cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje, entendiendo éste como las actividades a realizar por los alumnos para conseguir los objetivos propuestos. Participación que va a venir motivada entre muchos factores por la adaptación de los alumnos/as al propio contexto del aula, la interacción que se genere entre los propios alumnos y el profesor, y la aceptación por parte del profesor y de los alumnos de las características individuales de todos los sujetos que componen el grupo de clase. Todo ello en el marco de unas estrategias didácticas y organizativas acorde con la diversidad del alumnado. Aceptación: Constituye el punto de partida de cualquier proceso de enseñanzaaprendizaje donde se pretenda que se impliquen la totalidad de los alumnos. Todos los miembros de la clase deben sentirse aceptados, queridos y miembros de un grupo. Los docentes debemos realizar esfuerzos conscientes con la finalidad de orientar a los alumnos para que Adaptación Aceptación Interacción CONTEXTO DEL AULA PARTICIPACIÓN E S T R A T E G I D A I S D Á C T I C A S E S T R A T O E R G G I A A N S I Z A T I V A S REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 5 comprendan y aprovechen sus diferencias individuales. La aceptación incrementa la confianza de los alumnos y alumnas en sus propias habilidades. Desde esta perspectiva, podemos decir que un enfoque adecuado para lograr la comprensión y el respeto a la diversidad consiste en la realización de actividades y proyectos que promuevan la comprensión de las diferencias individuales y el valor de cada persona. Así pues, aceptar la diferencia significa respetar y tratar como personas a aquellos tipificados como distintos. En la práctica educativa, eso significa preguntarles como a los demás compañeros, cuando la dinámica de la clase requiera hacer preguntas, ofreciendo y respetando un poco más de tiempo en las respuestas. Exigir, cuando se exige a todos. Permitir la equivocación. Ofrecerles oportunidades para que se expresen y se sientan partícipes en la vida del aula. En definitiva, permitir que participen, que interpreten, que modifiquen, interrumpan, se manifiesten, respetando su personalidad Los resultados de una reciente investigación en la Universidad de las Islas Baleares sobre las relaciones interpersonales (Femenías, 2001), pone de relieve la necesidad de vertebrar una práctica y una tradición de tratamiento de las diferencias, esto es, medidas dirigidas a la aceptación de la diferencia. Para muchos maestros el simple hecho de compartir un espacio escolar con compañeros diferentes significa ya algo bueno: se están fomentando actitudes positivas en nuestros alumnos. Es cierto que es bueno y que pueden generarse actitudes favorables, pero tienen que ir acompañadas de algo más. La aceptación, desde mi punto de vista, empieza por el fomento de un mayor tratamiento a la diferencia de forma directa, es decir, aludiendo a los compañeros con algún tipo de problemas, entender qué les pasa, qué dificultades tienen..., o indirecta hablando y valorando la diferencia. En este sentido, no podemos evitar recoger algunas medidas que Femenías Andreu (2001, 628) recoge en su investigación: “El trabajo cooperativo, la discusión y dramatización de conflictos son medidas que pueden ponerse en marcha para potenciar la cohesión del grupo, el establecimiento de metas comunes a partir de una identidad común, proyectar preocupaciones y problemas de los alumnos en sus intercambios sociales... Muchas de estas medidas tienen poca o nula presencia en multitud de centros escolares”. La aceptación de las diferencias se construye aportando esfuerzos desde las propias familias, las escuelas y la sociedad. La aceptación incrementa la autoestima de los niños y niñas. Un nivel bajo de autoestima implica necesariamente una baja interacción y participación en el aula. De entre los muchos psicólogos americanos que han estudiado la variable autoestima en la última década, voy a destacar a Felker(1974), por haberle dado un enfoque más aplicado a la REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 6 escuela. Este autor señala varias claves para ayudar al niño a construirse un concepto de sí mismo más favorable: que los profesores enseñen a los niños, poniéndose como modelos, a alabarse a sí mismos; ayudar a los niños a ser realistas en sus objetivos y en la evaluación de sí mismos; enseñar a los niños a alabarse a sí mismos y enseñar a lo niños a alabar a los demás y a recibir alabanzas de los demás. Adaptación: El contexto escolar debe promover todas las experiencias que conduzcan a la adaptación del alumno a las nuevas circunstancias. La inadaptación escolar no es una manifestación de unas características personales de determinados alumnos, sino que revela la falta de adaptación y de respeto, muchas veces, de la escuela hacia los alumnos, al no impartir unas enseñanzas de acuerdo con la formación del conocimiento y de la inteligencia del niño; a la vez manifiesta la inadaptación de la escuela a la sociedad, el divorcio entre las cosas aprendidas en el colegio y la vida cotidiana, y las consecuencias que tiene todo ello a nivel personal y social. Para poder llevar a cabo una enseñanza adaptativa es preciso, por una parte, que los currícula y programaciones educativas estén diseñados de forma flexible, es decir, que permitan tener en cuenta la diversidad de los alumnos y den alternativas a cómo adaptar y adecuar la enseñanza a ella. Pero esto sólo, con ser sumamente importante, no basta. El maestro dentro del aula, en su interacción cotidiana con los alumnos, tiene que tomar decisiones continuamente, la mayoría de las veces sobre la marcha, para ir adaptando la enseñanza a las características y necesidades de los distintos alumnos a lo largo de sus procesos de aprendizaje. En este sentido, cuando hablamos de adaptación nos referimos también a una evaluación individualizada y continua de los progresos y las dificultades de los alumnos durante su aprendizaje . Utilizar estos u otros posibles recursos para avanzar hacia el objetivo de una enseñanza cada vez más adaptada es, a nuestro juicio, la alternativa que se debe seguir. Los planteamientos de la enseñanza adaptativa nos han recordado algo que probablemente puede parecer de sentido común, que los distintos alumnos aprenden mejor de maneras diferentes, que la individualización de la enseñanza no pasa posiblemente por enseñar uno a uno de la misma manera, sino a cada uno según sus características. La adaptación implica necesariamente acomodación y facilitación de aprendizaje a todos los alumnos. Interacción: Los procesos educativos son procesos interactivos que, en general, tienen lugar entre personas. Ciertamente, las personas tenemos una serie de características comunes pero, aun considerando estas semejanzas, los seres humanos diferimos unos de otros en muchos aspectos. Las personas no actuamos, pensamos y sentimos de manera idéntica. Somos diferentes, tanto en lo que respecta a nuestras características físicas, como en lo que se refiere a nuestras características psicológicas, y estas diferencias son consustanciales a nuestra naturaleza humana. REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 7 Hablar de interacción en los procesos educativos implica necesariamente tener en cuenta la fundamentación teórica en el construcctivismo, en la teoría de Vigotsky y en la teoría de las inteligencias múltiples de Gadner. En esta línea, consideraremos necesario la creación de situaciones de enseñanzaaprendizaje en las que la relevancia de los contenidos culturales seleccionados en el proyecto curricular puedan interactuar y facilitar procesos de reconstrucción con los ya poseídos en las estructuras cognitivas del alumno (constructivismo). Por otro lado, tendremos en cuenta las ideas de la teoría de Vygotsky (Dadydof, 1995): - La educación tiene como objetivo el desarrollo de la personalidad individual. - La personalidad humana se caracteriza por su potencial creador. - La interiorización de valores se desarrolla en el proceso de enseñanza-aprendizaje y está mediatizada por otros. - El maestro dirige y guía el aprendizaje del alumno. - El conocimiento se desarrolla en un contexto de interacción social y, posteriormente, es interiorizado por el individuo. Todas estas ideas de Vigotsky resaltan el papel de las interacciones y facilitan el aprendizaje en contextos heterogéneos. Por último, la incidencia en la facilitación de aprendizajes de la teoría de las inteligencias múltiples de Gadner (se afirma que coexisten distintas inteligencias en un individuo: lingüística, lógico-matemática, musical, especial, corporal-kinestésica, interpersonal e intrapersonal) donde una de sus implicaciones prácticas es la invitación a los maestros para que estos puedan examinar el comportamiento no convencional de los estudiantes y desarrollar estas habilidades en el contexto del aprendizaje. Para que todo discurra de forma positiva, es conveniente que los docentes proporcionen a los niños y niñas destrezas sociales a la vez que participan y se relacionan entre ellos, desarrollando relaciones de amistad. Por ello, la utilización de técnicas de aprendizaje cooperativo contribuye a mejorar el aprendizaje del alumnos y la aceptación de los alumnos con dificultades de aprendizaje, las actitudes hacia el centro educativo, el comportamiento del alumno y las actitudes de los profesores hacia aquellos alumnos que presentan necesidades educativas especiales. Participación: Los alumnos han de participar activamente en todas las actividades y problemas que surjan en el centro, convirtiéndose la escuela, de esta forma, en un espacio de REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 8 interacción y de diálogo en el que la aceptación, el cuestionamiento, el rechazo a la asunción de procesos va a ser lo que oriente el proceso de enseñanza-aprendizaje y lo que configure el clima cultural y social de la misma. Anteriormente comentamos que la participación del alumno en las actividades escolares, constituye una condición imprescindible para el logro de los objetivos de aprendizaje. Esta participación se consigue logrando que los estudiantes actúen y se impliquen, quedando atrás la creencia de que lo importante es que el alumnado esté ocupado en distintos tipos de tareas, concibiéndose por ello que la implicación y participación por sí misma consiguen los objetivos escolares explícitos e implícitos. Autores como Tomlinson (2001) consideran que para conseguir que la enseñanza y el aprendizaje sean efectivos, los profesores deben tejer estrechamente los tres elementos del curriculum (el contenido, el proceso y el producto), donde el proceso tiene lugar mediante la forma de actividades, y donde una actividad seria efectiva si en primer lugar consigue una mayor participación de los alumnos. Son muchos los factores que pueden ayudar a una mayor participación de los alumnos en las actividades escolares. En un estudio realizado recientemente en la Universidad de Sevilla con 64 maestros de Educación Infantil y Primaria se identifican un total de 46 aspectos que ayudan a incrementar el interés del alumno y por consiguiente, aumentan su participación en las tareas escolares. FACTORES Aceptar los errores como fuentes de aprendizaje Actividades adaptadas al nivel de complejidad y abstracción de los alumnos. Actividades con un gran componente lúdico. Actividades con los objetivos claros para facilitar su comprensión. Actividades con normas claras para facilitar su comprensión. Actividades innovadoras. Actividades que impliquen a alumnos de distinto nivel y ciclo. Actividades que respondan a los intereses de los alumnos. Actividades que supongan un reto para los alumnos Actividades que comprometan al alumno con el objeto de estudio. Actividades significativas y funcionales. Actividades tutorizadas por compañeros. Agrupamientos alternos . Ajuste entre los nuevos contenidos y los conocimientos previos de los alumnos. Alabar los esfuerzos de los alumnos. Clima del aula basado en el respeto mutuo. Continuidad y progresión. Avanzar desde el conocimiento espontáneo, simple y concreto, hacia un conocimiento conceptualizado de forma abstracta y cada vez más complejo. Creación de expectativas antes de presentar la actividad. Crear conciencia de que todos las aportaciones que se realicen son válidas. REVISTA DE EDUCACIÓN ESPECIAL, Nº 32, pp. 97-108, 2002 ISBN: 1130-0876 9 Dar a los alumnos la oportunidad de elegir. Dar responsabilidad a los alumnos. Escuchar a los individuos. Fijar tareas individuales. Fijar tareas que fomenten el trabajo colaborativo. Fomentar debates. Fomentar distintas formas de agrupamiento. Fomentar la confianza sin miedo a equivocarse. Hablar con los individuos. Los estímulos de las actuaciones escolares deberán partir de acontecimientos importantes del contexto. Materiales diversos y adaptados. Metodología diversa, activa (donde se investigue, se observe, exponga,...) y flexible. Metodología transversal. Organización del material de aprendizaje. Organización espacio-temporal flexible. Participación activa de los padres en las tareas escolares. Partir de ideas centrales que sinteticen los aspectos fundamentales del tema a tratar. Partir de un organizador y, en torno a él, estructurar el resto de los contenidos. Partir y activar los conocimientos previos de los alumnos. Profesor como orientador. Promover grupos heterogéneos (multiedad y multinivel). Reforzar las interacciones de los alumnos. Registrar los progresos. Respetar las iniciativas de los alumnos. Secuenciación clara y precisa de los contenidos. Sistemas de apoyo que incluyan a las familias. Trabajo dirigido, semidirigido y autónomo. Tratar de conocer a los padres . Utilización de reforzadores externos. Tabla nº1. Factores de aula que pueden ayudar a la participación de los niños y niñas en las actividades escolares. Entre ellos, podemos destacar aquellos que obtuvieron una valoración más alta por parte de los docentes: “alabar los esfuerzos de los alumnos”, “partir y activar los conocimientos previos”, “dar a los alumnos la oportunidad de elegir” “Actividades con un gran componente de significatividad y funcionalidad”, “clima del aula basado en el respeto mutuo” ,”utilización de una metodología transversal”,“actividades adaptadas al nivel de complejidad y abstracción de los alumnos”, “actividades que impliquen a alumnos de distinto nivel y ciclo”, “escuchar a los individuos” “metodología basada en el trabajo colaborativo”, etc.