ÁMBITOS. Nº 3-4. 2º Semes e 1999-1e Semes e 2000 (pp. 7-31)
El p o eso de Pablos apo a nume osos casos que demues an una eacción del pode an e
de e minados mensajes pe iodís icos que puedan a ec a nega i amen e su imagen. A es o deno-
mina Sínd ome B. Pe o ambién o os pode es, en es a ocasión ilegales, como o ganizaciones
e o is as o a ican es de d oga, pueden eacciona , a su mane a an e mensajes con a ios a sus
ines. Es e es el E ec o I.
Vamos a plan ea aquí la hipó esis según la cual el pode , cuando le
a ec a, eacciona a las c í icas y comen a ios peyo a i os o simplemen-
e no icias apa ecidas en p ensa. Responde así al con enido de ex os
que ponen en duda la capacidad del pode cues ionado, cuya imagen
sale de e io ada o, más sencillo aún, da a en ende a sus ieles o seguido es que
su condición de hegemón empieza a deja de se al; es e ex emo in i a ía a o os
a si ua se en la posición de au o idad ocupada has a en onces po el pode debi-
li ado desde los ex os c í icos.
Si se ijan, hablamos de una cues ión de mo al: el pode -del ipo que sea,
líci o o ilíci o- no a a econoce su mala ac uación, pe o una no a en p ensa, adio
o unas imágenes en ele isión lo pueden pone en e idencia y ha de eacciona
pa a segui en su mismo es ado de eje cien e del pode .
Pie e Sané(1), sec e a io gene al de Amnis ía In e nacional, lo explica muy
bien cuando dice: «Ningún gobie no econoce ía abie amen e es a ac uando en
con a de los p incipios acep ados po ellos (...) Ningún gobie no acep a es a
compo ándose de modo inmo al, aunque lo haga. Lo ocul an (...) Nues a es a-
egia es e ela lo en la p ensa. Tenemos esa posibilidad y la usamos. Sin la p ensa
y la opinión pública se ía peo (...)». Se a a de a e gonza los, le comen a la
pe iodis a al ep esen an e de A. I.; és e con es a: «Exac o, se puede hace y hay
La eacción del pode an e los es ímulos
in o ma i os: el sínd ome B y el e ec o I
D . José Manuel de Pablos Coello
Ca ed á ico de Pe iodismo
Uni e sidad de La Laguna (Tene i e, Cana ias)
(1) «Pie e Sané / La conciencia de la Tie a», en e is a de Soledad Alameda al sec e a io gene al de Am-
nis ía In e nacional; dominical de El País, 22 de ma zo de 1998, núme o 1.121, pp. 24 a 30.
8 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
que hace lo. Y po eso abajamos an ce ca de los medios de comunicación,
po que ellos son nues a he amien a pa a a e gonza los públicamen e»(2).
La impo ancia del sínd ome B -B de Buckingham; ya explica emos la
p opues a nomina i a- es á en que el pe iodis a o el usua io de los medios de
comunicación ( al es el caso de A.I. y de an os g upos de mino ías, ecologis as,
ongs, e c.) ha de calcula la espues a del pode que cues iona o p o oca, aunque
sea de o ma indi ec a, aimada o subliminal. Es o, po que exis en pode es ue a
de la ley, cuya éplica p o ocada po el p oduc o pe iodís ico puede es a igual-
men e al ma gen de la legalidad: en es e úl imo ipo de casos no hay duda de que
hab á una se ia esponsabilidad del in o mado . Es o se á así sob e odo cuando el
blanco de la eacción inducida es una e ce a pe sona y no el au o de la in o ma-
ción causan e de la eacción al es ímulo in o ma i o o iginado.
Veamos algunos ejemplos donde se pone cla amen e de mani ies o algún
caso de sínd ome de Buckingham.
La ca a p ueba del ADN
A) En el pequeño pueblo ancés de Pleine-Fougè es, un delincuen e ioló
a una niña inglesa de 13 años mien as se encon aba en la localidad con una
excu sión de su colegio. Sucedió el 18 de julio de 1996.
Desde en onces y has a el año siguien e, poco a anzaba la in es igación
policial, lo que daba pie a la c í ica con inúa de la p ensa inglesa sensacionalis a;
és a enía en sus manos un caso pe ec o de mo bo y nacionalismo en el que
insis i y p o undiza de o ma eacciona ia y populis a, dos mane as que a o e-
cen la en a de ejempla es, que es siemp e de lo que se a a en es e ipo de
eje cicio diabólico.
Reco demos que el mo bo y el nacionalismo son dos de los ing edien es de
la p ensa ama illa, a la ez que la ac uación eacciona ia y populis a son dos de las
he amien as comunica i as de los pe iódicos sensacionalis as.
En 1997 se cambió de iscal ins uc o del caso y és e, enca nado en pode
-un pode del es ado- eaccionó a los comen a ios imp esos que dejaban en mal
luga la imagen de la jus icia ancesa. «Así, el nue o ins uc o ha adop ado es a
decisión [la de hace la p ueba del ADN a odos los a ones de la población en
edades comp endidas en e los 15 y los 35 años] cuando los hilos polí icos
comenzaban a mo e se y a la is a de algunas descali icaciones e idas po
algunos abloides b i ánicos con a la in es igación judicial ancesa»(3).
Es ácil en ende que la decisión del iscal no es sólo suya. Ya dice la
c ónica pe iodís ica (4) que se adop a la decisión «cuando los hilos polí icos comen-
zaban a mo e se», de donde cabe desp ende se que el pode polí ico, igualmen e
(2) Ib., p. 30.
(3) El País, 7.9.97, p. 15 / Domingo, «Con el ADN en la boca».
(4) La i ma José Luis Ba be ía, co esponsal en Pa ís.
9D . José Manuel de Pablos Coello
pues o en e idencia desde el país ecino, apo a su colabo ación pa a el cese de
las c í icas en papel p ensa. De lo con a io se ía descabellado pensa que el
juzgado de un pequeño pueblo ( ancés o del país que ue e) pueda dispone de
p esupues o no mal su icien e pa a el gas o que supone la localización de las
impos as del ADN de unos ecinos: cada una cues a en e 25.000 y 37.000
pese as, en odo caso po pe sona analizada.
En conclusión de es e p ime episodio es udiado, enemos:
1º) Un suceso ho ible y despiadado, de los que p o ocan mayo ala ma
social, es a ado desconside adamen e y con g an én asis po la p ensa ama illa
inglesa, que explo a el suceso y descali ica al o o, que en es e caso es la judica u a
y la policía ancesas. Dada oda la in o mación ecopilada y as la exigencia de
esul ados que cie en el caso, la p ensa ama illa insis e y acele a sus c í icas, en
un juego incesable e insis en e, que aumen a o man iene sus al as en as, siemp e
inalidad del sensacionalismo.
2º) El pode a ec ado po la ex emada c í ica empieza a queda en e idencia
y su imagen, espejo de odas sus cualidades, comienza a de e io a se; el pode
lamen a lo que le sucede, po lo mucho que cues a ab ica se una imagen posi i a
y acep ada po la población, po los medios.
3º) El pode eacciona. Lo hace el judicial y el polí ico; el policial iene
menos posibilidades, pues dispone de mayo o meno núme o de ecu sos no
depende de ellos sino del pode polí ico. És e pone odos los medios pa a encon-
a una solución al caso, que no es o a que encon a al culpable, hace le que
con iese, lle a lo al juzgado y condena lo. Es a eacción puede se de al en e -
gadu a que so p enda a los lec o es que han seguido el caso po los pe iódicos,
is os los ex emos de al espues a posi i a y capaz de acalla las c í icas, al
menos empo almen e. Ya no pod án deci que nada hacen, que se han desen en-
dido del p oblema. Algo hab á conseguido el pode c i icado.
4º) El caso en a en ías (apa en es) de solución: la p ensa ha de acoge de
o ma sa is ac o ia -no iene en onces o o emedio- la nue a si uación cuando el
nue o umbo del p oblema pa ece no maliza las cosas o se islumb e una posi-
bilidad de solución.
No ocu i á al cosa cuando el pode es un pode no legal o sus in eg an es
sean p osc i os y su eacción signi ique ag a a un es ado de cosas; en al caso,
la pos u a del pe iodis a se á pues a en e idencia, con las esponsabilidades
penales o policiales que no llegan a alcanza a los que es án más allá de los lími es
sociales de lo pe mi ido, ue a de la ley; en nues o caso, ambién más allá de los
lími es del pe iodismo, ue a del pe iodismo.
Hemos is o cómo an e una si uación de c í ica y de de e io o de la imagen
pública, el pode eacciona y lo hace apa en emen e a a o de la eó ica solución
del p oblema plan eado: es una eacción posi i a al es ímulo in o ma i o.
10 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
La amilia i aní que iba a se expulsada
B) Veamos o o caso: A p ime os de sep iemb e de 1997, una amilia
ca ólica i aní esiden e en Málaga, acogida po una o ganización no gube namen-
al, hace sabe a la opinión pública española que el Minis e io del In e io les ha
dado un plazo de diez días pa a que abandonen España, después de denega les el
asilo polí ico solici ado. Los pe iódicos han na ado que el pad e ha es ado en la
cá cel en I án po sus c eencias eligiosas y que sus hijos es án ya ma iculados
en un colegio malagueño: se a a de una amilia no mal y el Minis e io del
In e io los echa de España.
La imagen del gobie no sale malpa ada, pues a en e idencia; no es sopo -
able. El pode ha de epone se de es a lesión de su imagen y hace lo p on o. Así(5),
encon amos la no icia que se adap a a un sínd ome de Buckingham: «In e io da á
la esidencia a la amilia ca ólica i aní con cinco niños que iba a se expulsada».
El ex o empieza así: «La espues a ha sido inmedia a(6). Un día después...».
Vemos, en onces, cómo se p esen a y desa olla es e nue o caso de sínd o-
me B:
1º) Una amilia i aní hace sabe que a a se expulsada de España. El hecho
de que sean ca ólicos da mayo g a edad al caso, y más cuando asegu an que el
pad e ha es ado en la cá cel de I án po ese mo i o. El Minis e io del In e io y
el p opio gobie no, en es e caso in eg ado po ca ólicos, algunos de ellos e ien es
mili an es del Opus Dei no pod án sopo a semejan e c í ica: si ue a un gobie no
socialis a... pe o en uno ca ólico, apos ólico y omano se ía demasiada incompe-
encia e incohe encia. La ong que ac úa en el caso ha pues o en p ác ica la
es a egia comen ada po el sec e a io gene al de Amnis ía In e nacional ep odu-
cida al p incipio de es e ex o: in o ma i amen e ha a ado de pone en e idencia
al gobie no y lo ha conseguido.
2º) En menos de 24 ho as, el pode esponde y deja las cosas en su si io, su
imagen ecupe ada: la amilia se pod á queda en España, pe o no con la igu a del
asilo polí ico (pa a «no de e io a esa igu a secula »: demues a el pode que sabe
hace bien las cosas, que las con ola), sino con «la esidencia po mo i os huma-
ni a ios». A los i aníes y a la opinión pública les da á igual una igu a que o a y
a los lec o es les pa ece á bien, muy bien, que el gobie no haya enido la sensibilidad
su icien e pa a que es e caso se esol ie a as un pe ec o sínd ome de Buckingham.
En ada de ilegales en Melilla
C) Un nue o caso: en el e ano de 1997 se in ensi ica on las no icias
publicadas e e en es a la en ada ilegal de ma oquíes en Melilla (plaza de
(5) El País, 5.9.97, p. 23 / España.
(6) És e y los demás sub ayados son nues os: o man la pa e de la in o mación que des aca el sen ido de la
eacción al es ímulo in o ma i o o iginado.
11D . José Manuel de Pablos Coello
sobe anía española en la cos a no ea icana). Se insis e en la p ensa en el caso de
niños mendigos que en an o zados po sus pad es pa a pedi en las calles
melillenses y se ecoge el consejo o icial de que no se les dé dine o, pa a acaba
así con es e ipo de mendicidad. Se publica que a los pequeños que e i a la policía
se les lle a a un albe gue y han de i sus pad es a busca los, con lo que se asegu a
que suelen se siemp e los mismos niños, los mismos pad es. Ese ambien e se
comple a con la in e ención del de enso del Pueblo, que pide «medidas de
eme gencia» an e la si uación de los inmig an es ilegales en Melilla(7). El pun o
inal de la «p o ocación in o ma i a» salió publicada pocos días después de la
p ime a in o mación(8) y el au o na a, con el es imonio de la Gua dia Ci il del
paso on e izo con Ma uecos, cómo se colaban los chiquillos a la ca e a.
Es más que e iden e que el es imonio de los gua dias ci iles se puede
ecoge po que p e iamen e hab án ecibido la exp esa y ajan e ins ucción de
hace lo: ningún mili a de la Gua dia Ci il habla con un pe iodis a sin el pe miso
co espondien e. Aquí enemos, pues, una es a egia de uno de los pode es en
escena (el gobie no), pa a o igina que o o de los pode es (una ins i ución a ma-
da) haga una in e ención in o ma i a.
Pa a in ensi ica la comunicación de es e es ado de cosas, se inse a una
se ie de o og a ías e in og a ías pa a deja más cla as las de iciencias en el
con ol, cómo la iluminación noc u na es insu icien e, en de ini i a, lo sencillo que
e a pene a en Melilla desde Ma uecos de o ma ilegal.
Como sucede en odo sínd ome de Buckingham, la espues a o icial no se
hizo espe a . Pocos días después(9), encon amos una pequeña no a da ada en
Melilla, sin au o ía señalada, que se i ula: «Los mili a es e ue zan la on e a [de
Melilla] pa a impedi la en ada de inmig an es ilegales»(10). Dado el peso y
p esencia del ejé ci o en la plaza de Melilla, no e a de so p ende que ue an los
mili a es quienes es a ez p o agoniza an la eacción en un sínd ome de Bucking-
ham: «En los úl imos días, soldados de odas las unidades con base en Melilla
es án ealizando labo es de apoyo a la Gua dia Ci il (...), po que conside amos
que la si uación e a excepcional», concluye la no a, que uel e a demos a que
el pode esponde siemp e que la si uación le me ezca la pena, siemp e que no
desee que se de e io e más su imagen an e la opinión pública.
(7) El País, 30.8.97, p. 18 / España.
(8) El País, Domingo, 29.8.97.
(9) Abc, 16.9.97, p. 53 / Regiones.
(10) La b e e no a a en una página dedicada po en e o a Melilla, de ahí que en el í ulo no haya e e encia
di ec a al luga . Hagamos hincapié en algo más: la en ada de esas pe sonas es ilegal, pe o a ellos no se
les puede aplica semejan e cali ica i o (ellos no son ilegales, sino su acción); és e es un e o c i icable
de la ac ual p ensa española. Po an o, aquí, no se a a de ‘’la en ada de inmig an es ilegales’’ (según
ocabula io policial), sino de ‘’la en ada ilegal de inmig an es’’, que es una o ma más espe uosa y
p o esional de edac a y de in o ma , en suma. Deja se con amina los pe iodis as po el a go policial sólo
pod á gene a desc édi o hacia la p o esión.
12 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
Aquí nos pod íamos p egun a : ¿es que los mili a es desconocían la cues-
ión, no in e enían po que no es aban in o mados del apa en e p oblema? ¿Tu ie-
on acaso que en e a se po la p ensa pa a oma una de e minación que pod ían
habe decidido iempo a ás? No, simplemen e ha sucedido que la imagen del
pode empezó a queda lesionada, y en Melilla la idea de pode es á ín imamen e
ligada a la igu a de lo mili a , de ahí la espues a al es ímulo in o ma i o que
supuso aquella se ie de no as en p ensa.
P esos polí icos en España
D) Veamos un nue o ejemplo de sínd ome de Buckingham, que es digno de
igu a aquí, sob e o os muchos que son áciles de segui en la p ensa(11).
La o ganización Amnis ía In e nacional, de acue do con la es a egia seña-
lada po su sec e a io gene al ep oducida al comienzo de es e ex o, en su in o me
de 1997 incluyó a España en la lis a de países con p esos polí icos. La sola idea
e a algo escandaloso pa a una democ acia occiden al y homologada como la
española. La no icia, p ác icamen e inad e ida po la p ensa o ad e ida pe o no
publicada po aquello de la sumisión mediá ico-gube namen al, se e e ía a los
jó enes p esos po insumisión al ejé ci o de eemplazo condenado a desapa ece
como al den o de pocos años.
An e el hecho, el gobie no p epa ó con g an so p esa gene al una modi ica-
ción legisla i a según la cual no se i ía a la cá cel po insumisión y los enca ce-
lados se ían pues os en libe ad.
El ápido cambio de pos u a del gobie no so p endió a la opinión pública,
que no se podía explica esa modi icación po so p esa y sin apa en e mo i ación:
odo ue a po que España desapa ecie a del e gonzoso capí ulo de países con
p esos polí icos del in o me de 1998; y se hacía a iempo, pa a que los edac o es
del in o me de Amnis ía In e nacional u ie an iempo más que su icien e de
p epa a la modi icación adecuada.
Veamos dos úl imos casos; el p ime o da nomb e a es e esquema in o ma-
i o (el sínd ome de Buckingham). En el segundo, el pode es á ue a de la ley y
el es ímulo in o ma i o se ans o ma en una sue e de «p o ocación pe iodís ica»,
(11) Ha habido muchos casos de es e sínd ome; sólo bas a lee los dia ios con cie o de enimien o pa a so -
p ende es e enómeno comunica i o. Algunos ejemplos ecien es:
- Un pe iódico in o ma de que en una p o incia del no e de España hay a ios con enedo es con me-
dicinas y alimen os pa a su en ío a Cuba, pe o no llegan a sali po que la ong que ges iona la ayuda
se ha quedado sin ecu sos y las au o idades locales no esponden a sus equisi os. Pocos días después,
la nue a no icia dice que las au o idades locales se ha án ca go del en ío y que és e sald á de inme-
dia o: un caso ípico de espues a posi i a a un es ímulo in o ma i o.
- Se in o ma de que la emp esa Tele ónica de España S.A. a a de ende da os de sus clien es a quien
los usa ía como banco de da os pa a come cializa po co eo. La no icia, as men ís imposibles de c ee ,
acaba siendo que la Tele ónica no ha á al cosa y la emp esa se e obligada a comunica po esc i o
a odos sus abonados que no ha á esa come cialización, después de habe quedado más que p obado
que lo enía haciendo.
13D . José Manuel de Pablos Coello
que e mina o puede acaba po o igina una acción al ma gen igualmen e de la ley
y con la condena social y judicial del au o de ales ex os.
T as la mue e de Diana Spence
E) Cuando la mue e de Diana Spence , p incesa de Gales, hubo en el
mundo, pe o en el Reino Unido más en pa icula , una oleada de his e ia y
de oción po el se desapa ecido.
Fo malmen e, Diana es aba ue a de la casa eal b i ánica as su di o cio de
Ca los de Ingla e a, po lo que el suyo enía que se un en ie o más bien
comedido, sin los aus os eales; pe o, ni el público ni mucho menos la p ensa
ama illa inglesa iba a ole a aquel desai e inal a lady Di, así que se puso en
ma cha la p ime a de las ases de un posible sínd ome de Buckingham, que se
nomina p ecisamen e po es e caso, del nomb e de la esidencia donde se aloja el
pode que aquí iba a se p o ocado y end ía que eacciona .
Los pe iódicos del 4.9.97 ya anunciaban lo que se iba a p oduci , la nece-
sa ia espues a del pode : «La p esión popula obliga a la eina a amplia el
eco ido del co ejo úneb e en Lond es»(12); «La p ensa b i ánica c i ica la ial-
dad de la amilia eal du an e la mue e de Diana» y «Ala gan el eco ido del
co ejo úneb e an e las p o es as del público»(13). El suma io p incipal insis ía en
la ‘p o ocación in o ma i a’, siemp e me ecedo a de una espues a del pode :
«Ad ie en [los dia ios b i ánicos] que el sábado [día del en ie o] [la amilia eal
b i ánica] puede en e a su u u o si no cambia de ac i ud».
La p o ocación, ya en un segundo es adio [p ime o, ala ga el eco ido] e a
muy conc e a y de g andes p opo ciones, de ahí que el e o lanzado al pode ue a
de g an magni ud y de espues a u gen e.
En e ec o, siguiendo los i ula es de los dia ios indicados, encon amos:
- «La eina cambia sus planes y di igi á un discu so a la nación / Las c í icas
del pueblo y la p ensa po la ialdad mos ada obligan a Isabel II a oma es a
decisión»(14).
- «La amilia eal b i ánica eacciona a las c í icas y dice que ambién
su e»(15). El ex o de p ime a página acla a el sínd ome de Buckingham: «La amilia
eal b i ánica se io aye o zada a ec i ica . Espoleados po las c í icas a la ialdad
y dis anciamien o mos ados» (...) «Un po a oz o icial econoció que la eina se
sien e ‘he ida’ po que su pueblo piense que no le acompaña en el dolo ». En el
in e io (p. 4) encon amos un í ulo semejan e y el ex o empieza de es a guisa:
«‘¡Ya e a ho a!’. El g i o de un homb e en cola a las pue as de palacio (...)».
(12) El País, 4.9.97, p. 3 / In e nacional. Los sub ayados son nues os.
(13) La Gace a de Cana ias, 4.9.97, p. 10 / Sociedad, despacho de la agencia E e.
(14) Despacho de la agencia E e publicado en La Gace a de Cana ias, ie nes, 5.9.97, p. 19 / Sociedad.
(15) El País, 5.9.97, p. 1ª, con pase a las pp. 4 a 7.
14 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
El ambien e de c í ica popula enía su iel e lejo conc e o en la p ensa,
ama illa o no. The Mi o solici aba ese discu so de la eina: «Háblenos, seño a»
y el conse ado The Times, p uden e, ponía su apo ación pa a que apa ecie a el
sínd ome de Buckingham lógico: «Hay momen os en la his o ia de cada ins i u-
ción en los que sus eglas no impo an menos que su aison d’e e». El dia io The
Sun, campeón del sensacionalismo b i ánico, iba en búsqueda de un más comple o
sínd ome de Buckingham: «¿Dónde es á la eina? ¿Dónde su bande a?». La eina
seguía sus acaciones de e ano en el palacio de Balmo al; las u o que in e um-
pi pa a acudi al une al.
- «Isabel II: ‘Diana e a un se excepcional / Los b i ánicos pudie on da el
pésame en pe sona a la amilia eal»(16).
- Bajo el í ulo an e io , leemos: «La eina de Ingla e a ompió aye más de
una adición pa a ace ca se a su dolo ido pueblo (...) La up u a de esa adición
se p esen ó en o ma de up u a del p o ocolo de disciplina al que son muy ieles
los miemb os de la amilia Windso , einan e en el Reino Unido». Esas no edades,
que se ajus an a la pe ección al sínd ome de Buckingham, ue on que la eina
ealizó un mensaje pe sonal de es minu os «en luga de g aba lo con an icipa-
ción, como no lo ha hecho desde 1959». El co esponsal concluye: «O o elemen o
que dio ca ác e ex ao dina io a su mensaje ue el hecho de que [la eina] jamás
había empleado exp esiones an pe sonales como aquella admisión aye de que
hablaba a sus súbdi os no sólo como eina sino ambién como abuela y que lo
hacía ‘de co azón’».
El asun o de la bande a eal ue o o de alle que sub aya el sínd ome de
Buckingham que de inimos. Dice el p o ocolo y la adición de los Windso que
la bande a eal ondea á en lo más al o del más il del palacio de Buckingham
cuando Isabel II es á en Lond es: es su icono p esencial. No hab á bande a eal en
el as a cuando la sobe ana se encuen e ausen e de palacio.
En consecuencia con lo an e io , el más il de lo más al o de Buckingham
es aba sin bande a en las íspe as del en ie o de Diana, mien as la eina seguía
en Balmo al y el público hacía once ho as de cola pa a i ma en alguno de los
43 lib os de condolencia es ablecidos pa a ello. És e de la ausencia de bande a a
media as a en lo al o del palacio ue o o de los mo i os de i i ación popula , an
bien ecogido po la p ensa ama illa, como hemos is o que hizo The Sun. Así, el
co esponsal de El País(17) esc ibía: «El duque de Yo k y Edua do hab ían acudido
a la capilla p i ada de S . James(18) pa a endi ibu o a Diana en el p ime ges o
del géne o po pa e de Buckingham, donde el más il pe manece desnudo a pesa
del clamo popula pa a que los Windso exp esen su duelo (...)».
(16) El País, sábado, 6.9.97, p. 4 / In e nacional, c ónica de Juan Ca los Gumucio, co esponsal en Lond es.
(17) El País, ie nes, 5.9.97, p. 4 / In e nacional.
(18) El palacio donde es aba Diana de cue po p esen e.
15D . José Manuel de Pablos Coello
Al eg eso de Isabel II a Lond es, el más il de Buckingham lució la enseña
eal, indica i a de que la eina ya es aba en su palacio. El sábado, cuando la eina
salie a pa a i al une al, esa enseña se end ía que a ia y ol e a deja el más il
sin bande a alguna, pe o hizo ac o de p esencia la ma e ialización del sínd ome de
Buckingham.
Veamos las no icias de aquel día:
- «En el momen o en que salía la eina de su palacio de Buckingham, se
a ió la enseña eal y se izó a media as a la bande a b i ánica, algo que no ocu e
ni con la mue e de los eyes, pe o eclamado insis en emen e po los ciudadanos,
que acogie on con aplauso es e ges o eal»(19).
En conclusión, enemos de nue o:
1º) Hay ocasiones en que la p ensa (ama illa o no) ecoge u o igina c í icas
o in o maciones sob e de e minadas cues iones, si uaciones o sucesos, cuya me a
p esen ación a los lec o es pone en e idencia la adminis ación o ges ión de un
ipo cualquie a de pode o su apego o despego de los sen imien os popula es. En
odo caso, el hecho expues o o igina un comienzo de e osión en la imagen del
pode c i icado di ec a o indi ec amen e y esa c í ica, de mane a subliminal o no,
cala en la opinión pública y, na u almen e, en e quienes ocupan el pode cues io-
nado.
2º) La misma solución al caso, que no es o a que co a el es ado de cosas,
se á pone p on o emedio a la si uación plan eada. Pa a ello, el pode ac úa en el
sen ido de que deja e que hace algo que pone o acili e que se ponga pun o inal
a las c í icas, sean p esen adas como ales c í icas o sean me as in o maciones con
una denuncia comunica i a adhe ida a ella, que hab á ac uado como es ímulo
in o ma i o al que siemp e suele segui una espues a, con o mando el eo izado
aquí sínd ome de Buckingham.
3º) La apa ición en el espacio mediá ico de la nue a o iginada desde el
pode acaba con la si uación expues a, como algo donde se daban anomalías, con
lo cual se log a apacigua el descon en o del público ecep o de los mensajes
mediá icos.
4º) A odo es e p oceso comunica i o lo llamamos sínd ome de Bucking-
ham, po habe se desa ollado paso a paso, en sus di e sas e apas, en e la amilia
eal b i ánica, con mo i o de los hechos del e ano de 1997, y habe sido el
palacio de ese nomb e donde anscu ió el hecho al ez signi ica i o de up u a
de una ieja adición eal, como o ma de esponde al es ímulo in o ma i o
o iginado y publicado.
Es e ipo de sínd ome comunica i o es an e io a 1997, cla o es á, y se hab á
mani es ado a odo lo la go de la his o ia de la comunicación pe iodís ica, cuando
ha habido una p ensa en libe ad capaz de juzga cualquie a de los pode es de su
(19) La Gace a de Cana ias, domingo, 7.9.97, p. 13 / Sociedad, en c ónica de agencias.
22 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
- Cuando hablan de la banda e o is a la cali ican de o ganización, pe o sin
el apela i o de e o is a;
- Cuando hablan de la desapa ición de Jesús Ga cía, hablan de mue e y
nunca de c imen o asesina o;
- Cuando emplean la palab a c imen lo hacen de mane a ambigua y sin
e e encias al acon ecimien o o iginado as la publicación del epo aje denuncia,
sino a su emo de que el sínd ome aquí analizado se uel a con a ellos.
Además, apa ecen seis asgos de odo ama illismo descubie o:
1º) Insis i en que se man end án en su línea de abajo, que dan a en ende
que es se ia y igu osa;
2º) Hace e algunos de los alo es indiscu ibles del pe iodismo, que
e iden emen e no se dan en los ape iodis as, po que chocan con los undamen os
del ama illismo;
3º) Mani es a emo po que las c í icas cosechadas se uel an con a ellos;
4º) Asus a conque han pues o el asun o en manos de sus abogados, pa a que
és os ac úen con a los c í icos;
5º) In en a desp es igia , con ó mulas ama illas, a «los o os»: In e iú
dice en su no a cosas an undamen alis as como «esa p ensa no me ece ni espe o
ni audiencia»;
6º) Asegu a , po úl imo, que con ían ciegamen e en la jus icia.
Con los es pun os p ime os in en a án cong acia se o con ence a sus
lec o es. Con los es pun os inales lanzan una in i ación subliminal a «los o os»,
pa a deci les, ‘Vamos a deja lo aquí’, ‘No sigamos con es e asun o’(31).
En una in e ención po ele isión, el pe iodis a español condenado en
Nue a Yo k po espia ele ónicamen e a una jo en amiga de un p íncipe, dejó
muy cla o (pun o 1) que él seguía ‘haciendo pe iodismo’ como an es, po que no
había hecho nada malo y odo había sido un malen endido.
De acue do con la eo ía del e ec o I expues o, los esponsables de In e iú
ponen en duda que la banda ‘necesi e de nues os da os pa a conoce el País
«Lamen amos la mue e de Jesús Ga cía Ga cía, como la de an os o os que han caído sin que ‘In e iú’
hablase de ellos. A no se que aho a descub a esa p ensa ené ica que nos a aca que la base del p oblema
español se educe a una e is a. Ridículo y lamen able. Lo malo es que, idículo y lamen able, si e pa a
inci a al c imen». [Nue a ap oximación a un po encial e ec o I].[Los ex os en e co che es son nues os].
(31) Has a cinco eces en la no a emplean la oz «español» o «española». Es e iden e que una e is a española
no p ecisa el empleo de esa oz, si enemos en cuen a que odo lo que dice en un comunicado como el
que nos ocupa es a á e e ido a España... pe o, ¿has a qué pun o no hay un mensaje subliminal de adu-
lación a quienes no se sien en españoles, los in eg an es de la banda e o is a, pa a aplica el adje i o casi
siemp e en es e caso de o ma pa eja a es amen os c i icados o pues os en e idencia?: ’cie a p ensa es-
pañola’, ‘ul ade echa española’, ‘la policía española’, ‘el p oblema español’, ’la cues ión española’. Todo
lo que se ha pues o con el cali ica i o de español o española se en iende igual sin el mismo adje i o: e a
innecesa io; se ha pues o con calzado con ines no di ec amen e in o ma i o sino ‘ap oxima i os’. [El uso
digamos peyo a i o sólo deja de da se cuando en una sex a ocasión hablan de la gen e (‘la opinión espa-
ñola’)].
23D . José Manuel de Pablos Coello
Vasco’; ‘no puede man ene se medio minu o que la ETA necesi e a In e iú pa a
desa olla sus ac i idades o acopia in o mación» o bien ‘Aho a a a esul a que
una o ganización que ae de cabeza a oda la policía española ha de lee la p ensa
pa a de e mina dónde se encuen a su ad e sa io’.
Hay algo e dade o en el ala de de es a gang ena de lo ama illo: no e a
necesa io que los e o is as conocie an el p oblema expues o desde sus páginas,
pe o ésa no es la cues ión. El asun o es á en que a a se siemp e la exposición
pública del asun o en la p ensa el de alle inal o, como hemos dicho, la «p o o-
cación in o ma i a», pa a que el pode ac úe y se dé a conoce po medio de un
cla o, ápido y con unden e e ec o I.
No es p eciso que el pode se en e e de una cues ión po su lec u a en ipos
de imp en a. ¿Es que acaso la jus icia ancesa no conocía que las in es igaciones
del caso de iolación expues o no a anzaban? Ac uó a aíz de las denuncias de la
p ensa, de un cie o ipo de «p o ocación in o ma i a», como p ime paso de un
sínd ome de Buckingham, que es un cuad o comunica i o con esul ados muy
dis in os de odo e ec o I.
Sucedió lo mismo con el caso de Melilla, ¿acaso las au o idades, los
mili a es des inados en Melilla, pod ían desconoce lo que sucedía en el paso
on e izo? Lo sabían a la pe ección, pe o sólo se á a aíz de la publicación en
p ensa cuando el asun o adquie e p opo ciones mayo es y una audiencia supe io .
En ese momen o se en abocados los ocupan es del pode di ec amen e a ec ado
a oma decisiones en p o de o ece una solución al caso y e i a el de e io o de
su imagen, a expone se a la p opia pé dida del pode .
De igual mane a, ¿la amilia eal inglesa u o que lee la p ensa pa a e las
colas de público ue a de sus palacios?, ¿pa a pulsa el eco popula po la mue e
de Diana?, ¿en ende que su ialdad es aba siendo muy mal in e p e ada po el
público b i ánico?
No es así; los que es án en el pode conocen odos esos de alles, en e o as
cosas po que hay unciona ios cuya misión es p ecisamen e ésa, pe o no han
ac uado has a en onces po su desidia o cualquie o o ipo de icio ocul o.
Sigamos con el caso que da nomb e a es e sínd ome nega i o: pocos días
después de la no a de p ensa comen ada, uel e a apa ece o a no icia en los
pe iódicos sob e el mismo caso(32), el asesina o de o o de los dueños de ba del
(32) «Mue o, as se secues ado, el dueño de un ba en Ba acaldo / Es la segunda íc ima en e las pe sonas
ci adas po el epo aje de ‘In e iú’». La no icia, de la agencia E e, es á echada en Bilbao y dice ex-
ualmen e [seguimos el ex o publicado en el pe iódico El Día, Tene i e, 24.1.80, p. 39 / Ul ima ho a]:
«Al edo Ramos Vázquez, de 52 años de edad, casado y con dos hijos, ue mue o a i os aye a de, as
habe sido secues ado po unos encapuchados cuando se encon aba en el ba de su p opiedad. El seño
Ramos ecibió cinco dispa os en la cabeza y en el luga de los hechos, en La A boleda, municipio de San
Sal ado del Valle, en un descampado, la policía encon ó cinco casquillos de bala calib e 9 mm. Pa abellum,
ma ca Gecco, munición u ilizada habi ualmen e po ETA mili a .
24 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
mismo pueblo, ambién ci ado en el epo aje denuncia de In e iú, dibujado po
Vinade con es as palab as: «Un dueño gallego que se di ie e pa icipando en
en en amien os con los abe zales [nacionalis as ascos]». Tenemos las siguien es
conside aciones:
1) El au o del ex o, Xa ie Vinade , publicó sus epo ajes sin habla con
una (o a ias) de las pe sonas a ec adas po la denuncia que se hacía, al y como
es canónico en odo pe iodismo de in es igación (si la labo de Vinade se que ía
hace pasa po al), donde sus p ac ican es es án mo al, é ica y p o esionalmen e
obligados a con a con los es imonios o mani es aciones de odas las pa es
a ec adas po su in es igación.
2) De nada si ió que el a ec ado dije a públicamen e que nada enía que e
con la his o ia acili ada desde el semana io ama illo: la p o ocación pe iodís ica
Poco después de las es de la a de, dos indi iduos encapuchados en a on en el ba S adium y obliga on
a su p opie a io a que les acompaña a, después de in imida a la esposa, a una hija y una sob ina con sus
a mas.
Los au o es del secues o obliga on al p opie a io a subi a un Ch ysle , de colo ama illo, donde espe aba
al olan e un e ce indi iduo, ambién encapuchado, y se die on a la uga.
Una llamada anónima ecibida po elé ono en el dia io ‘Egin’, sob e las 5 de la a de, comunicó que el
cadá e de Al edo Ramos Vázquez se encon aba en la zona de La A boleda, en un descampado.
A isada la policía, log ó encon a el cue po sin ida del seño Ramos en el luga señalado. El cadá e
p esen aba cinco i os en la cabeza y jun o a él se encon a on o os an os casquillos de bala.
Un niño, el único es igo (ladillo/epíg a e)
El único es igo que has a el momen o ha conseguido la policía es un niño de co a edad, que dijo oí cinco
dispa os y, casi a con inuación, el uido de los mo o es de dos coches que se alejaban del luga donde
pos e io men e ue encon ado el cadá e .
La Policía y la Gua dia Ci il mon a on inmedia amen e con oles en ca e e a pa a a a de de ene a los
au o es del hecho, aunque el niño no pudo apo a las ca ac e ís icas de los coches, ya que «no les p es ó
a ención».
Al edo Ramos Vázquez, na u al de Bo ajei os (Pon e ed a), egen aba desde hace 18 años el ba S adium,
de la localidad izcaína de Ba acaldo.
En un epo aje de la e is a ‘In e iú’ sob e «la ul ade echa asca» se ci aba al p opie a io de es e ba
como «un dueño gallego que se di ie e pa icipando en en en amien os con los abe zales». [Lo que a
en e comillas apa ece en neg i as en el pe iódico].
En es e mismo epo aje ambién e a ci ado Jesús Ga cía Ga cía, mue o el pasado 5 de ene o en a en ado
cuando se encon aba en el in e io de su ba .
Al edo Ramos Vázquez, después de conoce la mue e de Jesús Ga cía y de que su nomb e apa ecía en
el epo aje de ‘In e iú’, con ó a un pe iodis a del dia io ‘La Gace a del No e’, con el que, acompañado
de su muje y dos hijas, se en e is ó du an e más de una ho a, los pe juicios que le había supues o la
apa ición de su nomb e en aquel epo aje.
Po o a pa e, el seño Ramos, el pasado día 8 en ió una ca a a a ios medios de comunicación del País
Vasco en la que desmen ía oda la in o mación de ‘In e iú’ sob e su pe sona.
«Con es a mani es ación», e minaba Al edo Ramos la ca a, e i iéndose a la in o mación del ci ado se-
mana io, « e ida de o ma incali icable, se ha a en ado con a mi dignidad pe sonal, mi hon adez y mi
negocio, cuando soy en odo pun o inocen e de odo cuan o se me impu a» [En el dia io, lo en ecomillado
a en neg i as].
Ese mismo día, una ca a a alada po 200 i mas de ba acaldenses habi uales de los ba es ci ados en ‘In e iú’
ue publicada en los medios de in o mación. En la misma se es imaban inexac as las in o maciones del
semana io sob e el epo aje ci ado.
«A oso as no os a a pasa nada» (ladillo/epíg a e)
25D . José Manuel de Pablos Coello
es aba lanzada desde In e iú y el pode e a a había ac uado mecánicamen e, de
acue do con odos los pun os de un e ec o I. Como una ba ido a cuando ecibe
co ien e.
3) Tampoco si ió de nada que 200 ecinos de Ba acaldo, asiduos a los
ba es denunciados, i ma an igualmen e un esc i o (y lo publica an), en el que
asegu aban su condición de pa oquianos y que es imaban inexac as las in o ma-
ciones del semana io: el e ec o I no se pa a en chiqui as.
4) Es e ipo de «excusas» no si e a un pode ilegal pues o en e idencia:
acep a las se pod ía in e p e a en los ambien es de los p osc i os como debilidad
del mando, de mane a que no bajan la gua dia ni co en el iesgo de e lesionada
su au o idad. Lo más p ác ico e a man ene se i mes, acaba con el ad e sa io,
como los llama la p ime a no a de la emp esa edi o ial p opiedad del emp esa io
Asensio.
El comunicado en es a segunda ocasión es mucho más co o y comedido,
ú il pa a que no se dije a que calla on as el segundo a en ado e o is a. En es a
no a ya cali ican de asesina o la mue e habida, pe o acaban con un mensaje an
pue il como poco c eíble: dicen que espe an «posee da os iables sob e la au o ía
del c imen, pa a hace una nue a decla ación si ue a necesa io». La p ime a
p egun a que se o igina es és a: si In e iú nada enía que e con los a en ados,
¿qué necesidad enía de lanza un comunicado en que lamen aba lo ocu ido?
¿Hace al cosa In e iú después de odo a en ado, den o o ue a del País Vasco,
con au o ía de ETA o de cualquie o o g upo? No, po que es amos an e un
a en ado p e is o y can ado, u o del e ec o I aquí de inido.
Hubo dos no icias más de aquel caso: a inales de ene o(33) ce ó o o de los
ba es ci ados en la e is a. La agencia E e señaló que su p opie a io ue amena-
zado y que ecibió el mensaje de que él se ía el p óximo. También que a la salida
del epo aje iajó a Ba celona «pa a en e is a se con di ec i os de In e iú». La
«Ay, mi amilia; ay, mi amilia», dijo Al edo Ramos en el momen o en que dos encapuchados, a mados
con pis olas, se lo lle aban del ba de su p opiedad, ha decla ado a ‘E e’ una hija del seño Ramos.
Po su pa e, los encapuchados, según és a, dije on an es de ma cha se.
«T anquilas, a oso as no os a a pasa nada».
En el momen o del secues o, se encon aban en el comedo del ci ado ba el ma imonio, y en la ba a
una hija de ambas y una sob ina.
La in o mación cie a con es e ladillo:
No a de ‘In e iú’
y es e ex o:
En elación con es e a en ado, la di ección de la e is a ‘In e iú’ hizo público un comunicado del a en ado
(sic):
«Conocida la no icia del asesina o de Al edo Ramos Vázquez, dueño del ba S adium, y que apa ecía ci ado
en un epo aje de ‘In e iú’ sob e ac i idades de la ul ade echa en el País Vasco, la di ección de es a e is a
hace cons a su epulsa po es a nue a acción de iolencia, espe ando posee da os iables sob e la au o ía
del c imen pa a hace una nue a decla ación si ue a necesa io», dice el esc i o.
(33) No icia apa ecida en El Día el 31.1.80, p. 39 / Ul ima ho a.
26 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
huida del luga es, en onces, una de las o mas de aplaca la ase e minal de un
e ec o I: ya se ue el ad e sa io, ya no hay enemigo. Así ha sucedido con an os
pe iodis as colombianos, quienes han enido que exilia se pa a e i a un e ec o I
del na co á ico, de los pa amili a es o de la gue illa, o saca a sus hijos del país
pa a e i a un e ec o I sob e sus descendien es, cuando no les ha a ec ado a o os
miemb os de su amilia.
La segunda no icia(34) se e e ía a las amenazas ecibidas en la e is a
ama illa y al asal o habido en el domicilio del au o de aquellos ex os de denun-
cia. Pa a en onces, el epo e o lle aba a ios meses ue a de España, como huido
de la jus icia, que lo había juzgado y condenado.
Como conclusión de es e apa ado que hemos llamado e ec o I pa ece
a ianza se la hipó esis y la p ác ica de que odo pode eacciona an e la publica-
ción de cualquie no icia si el ex o ac úa como es ímulo in o ma i o que e osiona
la imagen o pone en e idencia al pode cues ionado, sea líci o o ilíci o, se a enga
ese ex o o no a los cánones de la p o esionalidad pe iodís ica. De no hace lo, su
imagen se de e io a á y, con ello, se pond á en cues ión su p opia es ancia en el
pode . En es os casos, el pode siemp e op a á po ac ua y acalla cualquie ipo
de c í icas, in o mación, denuncia o me a sospecha de que lo haga ambalea en
su si uación de hegemonía.
En los casos de un hegemón ue a de la ley, és e queda i ualmen e
obligado a eacciona i amen e an e un p o oca i o ex o apa ecido en p ensa,
po habe se hecho público y llega po encialmen e a odos. La esponsabilidad del
pe iodis a es á ue a de oda duda, la iene, de ahí la impo ancia de conoce el
sínd ome in o mación- eacción (en los casos de esul ados posi i os, pe o ambién
y sob e odo en los p e ios a la p esen ación de un e ec o I), pa a calib a de
an emano los posibles esul ados y su consecuen e esponsabilidad.
Veamos o o ejemplo de apa en e e ec o I:
En el e ano de 1997, la banda e a a enía a dos ciudadanos secues ados,
la go iempo desp o is os de libe ad. Un buen día, la Gua dia Ci il descub ió el
inhumano zulo donde se encon aba p eso sin condena uno de los secues ados y
p ác icamen e a la misma ho a apa eció libe ada la o a pe sona. Sob e odo la
libe ación de quien se encon aba en el zulo p odujo una ue e conmoción social,
po el la guísimo iempo de cau i e io injus o e i acional, como po a a se de un
humilde unciona io, po el cual no iban a solici a , al menos, ecibi , esca e
alguno. Además, las imágenes de su libe ación mos aban a un se hundido,
en laquecido, con una ba ba la ga e hi su a.
La eu o ia de la mayo ía de los medios de in o mación ue desp opo ciona-
da e ingenua: no pa ecían conoce la eo ía del e ec o I. Lo sucedido después ue
ácil de in e p e a : la banda e o is a había ecibido uno de los mayo es golpes
(34) No icia apa ecida en El Día el 6.6.80, p. 42 / Ul ima ho a.
27D . José Manuel de Pablos Coello
ases ados en su e ible his o ia y en su ‘p opio e i o io’; los gua dias ci iles
apa ecían como los hé oes. Si ETA no ac uaba y si no lo hacía ápido, pe o muy
p on o y de o ma adical y con unden e, la imagen de los líde es e o is as se
hubie a disuel o en poco iempo. Po eso ac uó ETA y puso en ma cha un nue o
episodio e minal de e ec o I: secues ó a un jo en concejal del pa ido en el pode
de un pequeño pueblo del País Vasco y exigió a cambio algo apa en emen e
imposible de concede po el gobie no. No apa ece ían como sanguina ios sino
como pa io as que pedían una g acia en a o de sus p esos a cambio de la
libe ación del nue o secues ado, de o ma que no les iba a queda más emedio
que cumpli con su amenaza: lo ma a ían en 48 ho as si el gobie no no asladaba
a cá celes del País Vasco a odos los e o is as p esos en p esidios de ue a del
e i o io asco.
Aquí apa ecía un nue o es adio del sínd ome mo al que analizamos: el
p e io anuncio del día y ho a de la mue e de un inocen e elegido al aza , a modo
de las ‘pescas milag osas’ de la gue illa colombiana. Es e nue o aspec o pues o
al descubie o llena de emoción ama ga al público y en e la opinión de la calle
nace el sen imien o absolu o de impo encia, de que nada podemos hace , de que
pasan los minu os y se ace ca la ho a del asesina o p e is o y anunciado en le as
de imp en a, una nue a mue e i acional, con e lejo mediá ico (¿e a de lo que se
a aba?).
Es igualmen e cie o que mien as se ace ca la ho a del asesina o, los medios
colabo a án a caldea el sen imien o gene alizado de ne iosismo e impo encia (y
suben sus en as), pues el público lo más que puede hace es consumi pe iódicos
y ans o ma se en audiencia de los que miden sus índices pa a cob a más
suculen as ac u as a los anuncian es. Po eso, el p opio minis o del In e io ,
Jaime Mayo O eja, insis ía en no echa las campanas al uelo cuando la libe a-
ción del unciona io de p isiones.
La conclusión del segundo e ec o I es udiado es e cómo la gene alidad de
los medios, sin da se cuen a del e o , pueden se los au o es de una p o ocación
in o ma i a gené ica a un pode ilegal, de mane a que, de acue do con el e ec o I,
és e se e obligado po las ci cuns ancias a golpea a la misma sociedad que se e
e escada po las no icias an op imis as de los medios que ponen las bases de un
imp esionan e e ec o I, como siemp e son es as o mas de espues a eacciona ia.
En ocasiones, el sínd ome I se e en los medios, en su inicio: la si uación
queda expues a y el p o agonis a no deseado pe manece con los ne ios al e ados,
como aquellos p opie a ios de ba es que mu ie on o como el que hubo de cambia
de domicilio, con una ida amenazada, es é o no la decisión omada. Es e p o a-
gonis a comp oba á que su ida ya no se á igual, donde quie a que se encuen e.
Veamos un caso más ecien e: en ma zo de 1999, la policía española
encon ó una se ie de in o mes en pode de un de enido po apa en e colabo ación
con la ETA; en e o os de alles, había alusiones al «je e de psicólogos» de la
28 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
policía asca. Mien as unos dia ios (Abc y El Mundo) silencia on el nomb e que
se indicaba, el dia io El País (edición del 9 de ma zo, página 20) publicaba
nomb e y apellidos del «je e de psicólogos». El pecado g a e come ido po el
dia io mad ileño en es e inicio de p obable e ec o I (espe o equi oca me) ue no
con i ma con el in e esado si de e dad abajaba pa a la policía, pa a e i ica
una uen e como la de un in o me p i ado de un de enido po colabo ación
e o is a, que no sé has a qué pun o puede se admi ida como uen e sol en e y
no con as able po un pe iódico se io y de igo , de calidad, de e e encia; es á
cla o que no es una uen e en el sen ido clásico y admisible como al. En segundo
luga , el pecado de no comp oba si ealmen e la policía asca dispone de un
equipo de psicólogos, con un je e al en e; en e ce o, sabiendo que se a a de un
ca ed á ico de uni e sidad, con as a si se encuen a en égimen de iempo pa cial
o de iempo comple o. Eso se ía pe iodismo de in es igación, cos oso, que eclama
iempo. Si abaja pa a un o ganismo o icial, al es el caso de hace lo pa a la
policía asca, sólo pod ía es a en la Uni e sidad del País Vasco a iempo pa cial,
pe o en la no a de éplica del a ec ado deja cla o que se encuen a en égimen de
iempo comple o. Son muchos e o es en un dia io se io. El p opio pe judicado
ad ie e del esul ado posible del e ec o I que es amos analizando. Dice en su
éplica (El País, 14.3.99, p. 13):
«In undios de es e ipo han es ado en el o igen de conduc as iolen as con a
íc imas inocen es en el País Vasco» (pun o 1 de su no a);
«... señala mi nomb e con ibuye a una ic imización secunda ia y a pone -
me en el pun o de mi a de los sec o es que siguen p ac icando la iolencia en el
País Vasco» (pun o 2).p es ada nomencla u a cínico-mili a ) en casos como el
apun ado, como el de odo e ec o I, es de una en e gadu a an g a e que es a
eacción is a a la p o ocación mediá ica debe se conocida po odo pe iodis a,
pa a e i a su colabo ación en ac os c iminales, que sin su in e ención no se an
a da y es án «en el o igen de conduc as iolen as con a íc imas inocen es».
Inocen es o no, pe sonas con e idas en íc imas po la mediación de ó ganos de
comunicación social, que en un momen o de e minado y po una ac uación no
p o esional hab án colabo ado con el c iminal, se han pues o ambién ellos ue a
de la ley in o ma i a.
El sínd ome de Washing on
Tenemos un e ce caso de espues a del pode a los es ímulos, en es e caso
p o ocaciones desde el papel p ensa, en una sue e de mezcla de sínd ome B y
e ec o I. El sínd ome W se da en un pode legí imo (como en el sínd ome B) pe o
o igina una espues a nega i a (como en el e ec o I). Es una acción mix a, con lo
peo de ambas.
Al a a se de un pode legí imo quien eacciona an e la p o ocación, se á
muy di ícil cons a a es os casos cuando son con empo áneos, aunque pueden
29D . José Manuel de Pablos Coello
islumb a se en ocasiones. Es el ejemplo de la p ensa chilena de de echas que en
1998 y 1999 p esionaba desde sus páginas pa a que el gobie no ompie a elacio-
nes diplomá icas con Lond es y Mad id, con mo i o de la de ención del an iguo
dic ado chileno.
Pe o a lo la go de la his o ia de la p ensa, sob e odo en episodios de
sensacionalismo, se pueden encon a algunos casos ní idos donde se e cla amen-
e la p o ocación como ecu so pe iodís ico. Du an e el calen amien o a i icial y
desde la p ensa del empeo amien o de las elaciones hispano-es adounidenses en
1898, con Cuba al ondo, encon amos se ios ejemplos de p o ocación sob e
Washing on -de ahí el nomb e de es e sínd ome- desde los medios campeones de
la p ensa ama illa del momen o. Veamos algunos ejemplos:
- La e is a Judge publicó en su núme o del 19.X.1895 una ilus ación, ob a
de la icción del dibujan e Víc o Guillam, que se enma ca en un sínd ome de
Washing on, de p esiona y pone en e idencia al gobie no de Washing on pa a
que de una ez y como deseaba la p ensa ama illa, ansiosa de subi sus en as,
oma a ca as en el asun o de Cuba. Dice Julián Companys Monclús: «Su in se ía
ap emia a la opinión pública no eame icana, y en especial al gobie no es adouni-
dense, a una in e ención mili a en Cuba a a o de los ebeldes»(35). En esa
ilus ación apa ece una igu a emenina que ep esen a a Es ados Unidos en es ado
du mien e -o sea, el gobie no de Washing on-, mien as en en e de ella y en o a
iñe a un español ealiza opelías sob e una muje cubana; a su lado, a ias
igu as his ó icas y popula es inci an a la ac uación no eame icana.
- En o a ilus ación del mismo ipo y semejan e in ención, pa ecida en la
edición del 6.II.1897 se uel en a e en un lado lo que sucedía en Cuba según
la p ensa ama illa de EE.UU. y a la de echa la pasi idad de Washing on, aquí con
la igu a del ío Sam a ado de pies y manos y con los ojos endados, pa a no e
lo que sucedía ni pode ac ua . Según Companys (1998: 70): «Las ligadu as de los
pies del pe sonaje lle an esc i o el nomb e del culpable que le impide la libe ad
de mo imien os pa a ac ua : la adminis ación demóc a a del p esiden e Cle e-
land» y se a aba de «Toda una inci ación po pa e de la e is a hacia sus
lec o es, ya que los Es ados Unidos disponían de los medios necesa ios pa a ello,
según a es iguan los cañones y el ba co del lado de echo de la ilus ación».
- Pa a acaba , un e ce ejemplo. En la misma e is a, Judge, del 26 de
ma zo de 1898, apa ece una es ampa del mismo ilus ado con una nue a p o o-
cación. «Al p esiden e McKinley (Companys, 1998: 72) el a is a lo ha con e ido
en un Hamle y, al igual que el p íncipe de Dinama ca, es á sumido en un ma de
dudas. Pe o es que, a su ez, su dilema es mayo pues o que se e some ido a
ue es p esiones con apues as». En la imagen que se ep oduce se e al p esiden-
(35) Julián Companys Monclús, 1998, La p ensa ama illa no eame icana en 1898. Edi o ial Sílex, Mad id, 115
páginas, ISBN: 84-7737-067-2, página 67.
30 La eacción del pode an e los es ímulos in o ma i os:
el sínd ome B y el e ec o I
e es ido de gala, mien as los pe sonajes de la zona izquie da de la imagen le
eclaman su a ención. «En e an o, McKinley sigue sin oma una decisión» (Ib.).
En el dibujo, a la de echa del p esiden e, apa ecen unos pe sonajes enanos pe o
es idos con los mejo es ajes, «pa ida ios de man ene la paz a oda cos a (Ib.,
p. 73). La mezquindad de las p e ensiones de es os úl imos se pone de mani ies o
en un ca el que hay en el suelo: ‘No nos impo en los ma ine os del Maine,
mi adlo desde un pun o de is a económico. No en o pezcáis con la gue a el
come cio de Nue a Ingla e a’ (o sea, Es ados Unidos)».
Es o úl imo -la de ensa de los in e eses ma e iales- se ha mani es ado en los
p ime os compases de la c isis abie a en e España y Chile as la de ención del
dic ado chileno. Así, el minis o español de Asun os Ex e io es, Abel Ma u es, ha
dejado muy cla o que son muchos y muy impo an es las in e siones españolas en
Chile, de ahí que ha de ac ua con mucha p udencia(36), dando a en ende que no
se ía an p uden e si no hubie a in e siones (dos a as de medi su ac uación) o
que la ac i ud del gobie no español pod ía en ia se en el asun o Pinoche si és e
caso sigue adelan e. [La ac i ud del gobie no de Mad id queda á más cla a -pe o
en el mismo sen ido- cuando a a de que el pa ido de la oposición no a me mucha
g esca con el p oyec o de qui a el caso Pinoche a la jus icia española, según los
deseos del gobie no chileno(37).].
En de ini i a, lo que implica un sínd ome W es la in e ención de un
gobie no en asun os que sin la p o ocación desde la p ensa, ama illa o no, al ez
no se hubie a ealizado. Como inaliza el ci ado au o (Ib., 107): se a a de «(...)
la ac uación de algunos polí icos y mili a es, con mi as expansionis as, y la ac i ud
de la p ensa en busca de ganancias ma e iales. Sin emba go, ue on las publica-
ciones es adounidenses las que con ibuye on, de mane a decisi a, en c ea ese
ca ác e popula que odeó al con lic o, pe o la esponsabilidad del inicio de la
con ienda ecae en la adminis ación no eame icana».
Conclusión
Como esumen de lo que hemos analizado has a aquí, enemos:
1º) El pode , del ipo que sea, eacciona cuando se di ulgan es ímulos in o -
ma i os capaces de daña su imagen y de pone lo en e idencia an e los o an es
como malos ges o es y de ene pos u as desp ecia i as hacia los in e eses públicos.
(36) «Ma u es [nomb e del minis o] aconseja ‘p udencia’, po que España cuen a con ‘impo an es in e siones’
en Chile» (La Gace a de Cana ias, 27.XI.98, p. 29): «Abel Ma u es aconseja ac ua con la máxima p u-
dencia, po que ‘hay in e siones po alo de un billón de pese as’. Como minis o de Asun os Ex e io es,
‘se ía un i esponsable si no u ie a en cuen a es as cosas’, p oclama».
(37) Ma u es pide apoyo al PSOE pa a un a eglo sob e Pinoche / El Gobie no es p ocli e a la p opues a
de Chile de un a bi aje ‘amis oso’ (El País, 1.VIII.99, p. 1).
(*) Un esumen de es e ex o se p onunció como con e encia de clausu a de la II Bienal de la Comunicación,
celeb ada en la Uni e sidad de Ca agena de Indias (Colombia), en mayo de 1999.
31D . José Manuel de Pablos Coello
2º) Hay una eacción posi i a -que llamamos sínd ome B o de Buckingham-
que consis e en enmenda la si uación que ha o iginado la co ien e c í ica publi-
cada en los medios.
3º) Hay un ipo de eacción nega i a -que llamamos e ec o I-, que es la que
da un ipo de pode ilíci o que no deja á pasa la opo unidad p esen ada pa a
ea i ma se en su ocupación de ese pode . Un po encial e ec o I abie o a pa i de
la in e ención in o ma i a de un medio implica una muy g a e esponsabilidad
de és e an e la eacción iolen a que se pueda p oduci a pa i de su p o ocación
in o ma i a. Peo , si lo que se a i ma no se ha con as ado y e i icado en e las
pa es que apa ecen en el ex o, en busca de la so p esa in o ma i a.
4º) El e ec o I se mani es a á aunque la je a quía a ec ada u ie a no icia de
la si uación comunicada po los medios, po que no pod á ole a que su imagen se
debili e si se man u ie a al ma gen del es ímulo in o ma i o emi ido.
5º) Es muy de lamen a que un medio po mo i os emp esa iales llegue al
pun o de da una no a sesgada y si a los p eámbulos de un e ec o I. Peo , si cabe,
si los mo i os emp esa iales no son los del p opio medio, sino de o os negocios
de su p opie a io.
6º) Exis e o a igu a, mezcla de sínd ome b y de e ec o I, cuando el pode
p o ocado desde la p ensa es un pode legí imo que se e p o ocado a oma
decisiones que de no e cia ese inci amien o desde los medios las oma ía con
mayo ialdad y e lexión o no las oma ía. Le damos el nomb e de sínd ome W,
po que ue en Washing on y du an e los p eámbulos de la gue a hispano-no e-
ame icana donde se ie on a ias y con unden es mues as de es e ipo de p esión
ilegí ima desde medios in o ma i os sob e el pode legí imo de los Es ados Uni-
dos.
7º) Los p o esionales de la in o mación han de se conscien es de los ipos
de sínd ome señalados: el p ime o, pa a o igina si uaciones más aco des con la
democ acia social, y el segundo y el e ce o pa a e i a la up u a é ica que da paso
desde los media a odo e ec o I o sínd ome W, sea e minal o no.