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Los flujos financieros en el capitalismo global: cambios en la estructura económica mundial

Martínez Peinado, Javier; Sánchez Tabarés, Ramón

Abstract

El volumen y la estructura de los flujos transfronterizos de capital-dinero han dado un especial protagonismo a la esfera de la circulación en la dinámica del capitalismo global, hasta el punto de que se ha identificado la expansión de este último como la “globalización financiera”. Sin embargo, más que esa primacía del sector financiero (frente al productivo o al comercial) en el capitalismo global, merece la pena destacar las profundas transformaciones que la consolidación de las “finanzas globales” están provocando en la configuración del mismo, especialmente en la estructura de la propiedad del capital mundializado. En esta comunicación se presenta una propuesta analítica sobre estas transformaciones estructurales en el capitalismo global a partir del estudio empírico de indicadores de las corporaciones globales y estadísticas de entradas y salidas de flujos transfronterizos, prestando especial atención a las operaciones de fusiones y adquisiciones.

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SOCIEDAD DE ECONOMÍA MUNDIAL V REUNIÓN DE ECONOMÍA MUNDIAL Sevilla, 15-17 Mayo 2003 COMUNICACIÓN: LOS FLUJOS FINANCIEROS EN EL CAPITALISMO GLOBAL: CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA ECONÓMICA MUNDIAL AUTORES: Dr. Javier Martínez Peinado Dr. Ramón Sánchez Tabarés Grup de Recerca de Economia Mundial (GREM) Departamento de Política Económica y Estructura Económica Mundial Universidad de Barcelona RESUMEN (ABSTRACT) El volumen y la estructura de los flujos transfronterizos de capital-dinero han dado un especial protagonismo a la esfera de la circulación en la dinámica del capitalismo global, hasta el punto de que se ha identificado la expansión de este último como la “globalización financiera”. Sin embargo, más que esa primacía del sector financiero (frente al productivo o al comercial) en el capitalismo global, merece la pena destacar las profundas transformaciones que la consolidación de las “finanzas globales” están provocando en la configuración del mismo, especialmente en la estructura de la propiedad del capital mundializado. En esta comunicación se presenta una propuesta analítica sobre estas transformaciones estructurales en el capitalismo global a partir del estudio empírico de indicadores de las corporaciones globales y estadísticas de entradas y salidas de flujos transfronterizos, prestando especial atención a las operaciones de fusiones y adquisiciones. Introducción El proceso de concentración y centralización de capital (CCC) ha sido considerado, en la literatura económica crítica, como uno de los motores esenciales del propio proceso de acumulación del capital, o crecimiento económico, y a la fracción financiera del capital se le ha asignado un papel protagonista en dicha CCC. En las primeras etapas del capitalismo ese proceso se realizaba dentro de las fronteras nacionales, y los movimientos de capital se llevaban a cabo entre los diversos sectores productivos, en una dinámica que condujo al capitalismo monopolista y a la hegemonía económica y política de la oligarquía financiera, que protagonizó el proceso de CCC a escala nacional. Con la internacionalización del capital, tanto la producción como la circulación capitalista han sido afectadas por la globalización, y es en ese contexto donde cabe analizar el “nuevo” funcionamiento de la CCC y de la hegemonía financiera que siempre la ha acompañado. La primera sección de esta Comunicación trata de la evidencia de dicho protagonismo financiero en el actual capitalismo global, en términos tanto de agentes (las empresas multinacionales, EMN) como de volumen de flujos, haciendo además referencia a cómo ha afectado dicho protagonismo a la estructura económica mundial Centro-Periferia. La segunda se centra en el componente de CCC que tiene la expansión financiera global, a partir del análisis sectorial y regional de las fusiones y adquisiciones (F&A). Finalmente, se extraen conclusiones sobre la importancia teórica y práctica del análisis de la CCC global para entender las tendencias y riesgos de la fase actual de construcción de nuevos marcos regulatorios para el capitalismo global. 1. El protagonismo financiero en la globalización Aunque el papel impulsor de la globalización por parte del sector financiero es algo ampliamente aceptado y contrastado, aquí interesa destacar cómo se plasma su protagonismo, en concreto, en el ámbito empresarial y en el ámbito intersectorial. En el primer caso, cabe destacar cómo las empresas multinacionales financieras y comerciales han ido escalando posiciones en las clasificaciones de EMN por volumen de ingresos1. En la Tabla 1 puede observarse cómo las EMN dedicadas a actividades manufactureras, que al principio del período considerado acaparaban los lugares más 1 El análisis de los cambios de posición debidos a las ganancias queda oscurecido por la coyunturas de final de siglo, vinculadas tanto a las crisis financieras y de sobreinversión (sector de las TIC) como a la ingeniería contable fraudulenta (caso ENRON, auditoras, etc.) destacados, van dejando paso a EMN “terciarias”, adscritas básicamente a los sectores comercial y financiero, rompiendo un predominio que se mantenía desde los años 80. A mitad de los años noventa, las cincuenta primeras EMN en términos de ingresos todavía se adscribían al sector secundario (manufacturas y energía), pero en 2001 ya sólo aparecen 23 empresas de dicho sector, mientras que otras 23 están adscritas al sector terciario (finanzas, seguros y comercio). TABLA 1: EMN: distribución sectorial de las 50 mayores (por ingresos) SECTOR 1994 1997 1998 1999 2001 AEROESPACIAL 1 1 1 1 ALIMENTACION/BEBIDAS/TABACO 4 3 3 2 1 BANCOS 1 1 3 4 COMERCIO 1 2 3 4 CORREO 1 1 1 1 ELECTRONICA Y EQ. ELEC. 12 7 7 5 4 GAS Y ELECTR. 2 1 1 4 JABONES Y COSM. 1 MAQ. IND. Y AGR. 1 METALES 2 ORDENADORES 3 2 2 3 1 QUIMICA 4 1 REFINO PETROLEO 10 7 7 4 5 SEGUROS 5 7 7 7 TELECOMUNICACIONES 4 2 3 3 TRANS. FINANC. 7 5 9 8 VEHICULOS MOTOR 12 10 10 8 7 Fuente: Elaboración propia a partir de Fortune, diversos números. La tendencia a la “pérdida” de protagonismo manufacturero puede interpretarse de diversas formas, o deberse a diversos factores, pero al menos dos de ellos tienen relación directa con el proceso de CCC: (i) las transformaciones acaecidas en la forma de desplegar la producción fuera del marco estricto de las EMN matrices, de tal forma que la subcontratación o la externalización de determinados segmentos de la cadena productiva, si bien no reduce el control global de la tecnoestructura de la EMN matriz, sí que tiene consecuencias estadísticas; y (ii) el sector manufacturero, pionero en la culminación de su globalización a través de la Fábrica Mundial, ha vivido ya su transformación en un sentido de “desconcentración” (“deslocalización industrial”, en términos convencionales2) insertada en la Nueva División Internacional del Trabajo Industrial, por lo que pierde relativamente capacidad estructural para acumular 2 SASSEN, S.(1993). ganancias y atraer nuevas inversiones3. En definitiva, la manufactura ha traspasado a otras fases del proceso de valorización la capacidad de crecimiento (capitalista), y los flujos de inversión, buscando mayores tasas de ganancia y menores plazos de realización, se orientan con otros objetivos (en la inversión extranjera directa la nueva inversión en planta es mínima). Por ejemplo, en el año 2001, y según los datos de Fortune los beneficios de las EMN adscritas al sector financieros (bancos, finanzas y seguros) representaron el 40 % de los beneficios de las primeras 500 EMN, mientras que los sectores de mayores beneficios en el secundario (refino de petróleo e industria farmacéutica) supusieron el 37 % de dicho total de beneficios. La desconcentración espacial exige una circulación mundial del capital más desregulada, pero no elimina el proceso de centralización de decisiones ni la mayor acumulación de ganancias en el Centro del Sistema, aunque ha servido al menos para modificar en parte un esquema que antes tenía grandes dosis de rigidez y que ahora goza de mayores grados de flexibilidad para desplazar las inversiones hacia aquellas actividades en las que aún existen rendimientos crecientes. Consiguientemente, en los flujos financieros transfronterizos mandan cada vez más las posibilidades de rentabilización rápida y sustantiva de capital-dinero, aunque sean ganancias principalmente de tipo especulativo, vinculadas a la valorización de capital ficticio4. De esta forma, la inversión en la expansión de la producción y, en menor medida, del comercio, ya no logra tan claramente el objetivo de expandir los flujos de tesorería como sí lo hacen las operaciones puramente financieras5. Ello se plasma en el Gráfico 1, en el que se puede visualizar cómo los volúmenes de IEC se distancian de los de la IED, especialmente a partir de la segunda mitad de los noventa. 3 Nos referimos a las esferas vinculadas directamente a la fabricación. 4 Además del tratamiento clásico de Hilferding, y, entre otros, v. Carcanholo y Nakatani (2000). 5 Arrighi, G. (1999): El largo siglo XX, Ed. Akal. GRÁFICO 1. INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA Y EN CARTERA (millardos USD) 0 200 400 600 800 1.000 1.200 1.400 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 Años millardos USD total salidas IED (3) total salidas inv en cartera(IEC) Por otra parte, esta expansión financiera ha implicado cambios en la estructura económica mundial al incorporar a la misma algunas regiones periféricas, hasta entonces sólo vinculadas a la DIT a través de la internacionalización del capital productivo (básicamente en el sector primario). Se trata de las “mercados financieros emergentes”, aunque, por descontado, el Centro sigue siendo el espacio de atracción y valorización del capital financiero (si no, no sería el corazón del sistema capitalista). Los flujos de IED hacia estos países pasaron de un promedio anual de 8,4 millardos de dólares en el período 1985-89 a 135,9 millardos de dólares en el 2000, como se muestra en la Tabla 2. Respecto a la IEC, los flujos hacia la Periferia pasaron de 198,8 millardos anuales (1985-89) a 1028,5 (1995-99), lo que implica pasar de representar el 1,5 % a suponer el 9,2 % en el período considerado6. 6 Esto no significa que estas economías hayan superado su carácter periférico y dependiente, como han demostrado las sucesivas crisis comerciales y financieras de la década de los noventa, que precisamente las han golpeado significativamente, lo que se recoge en la Tabla 3 en la caída de las entradas en el 2001. Sobre el carácter “semiperiférico” de la crisis 97-99, véase, Caputo (2001). TABLA 2. Flujos de IED en los Mercados emergentes (M.F.E.) (promedios anuales en millardos USD) 1985-89 90-9495-99 2000 2001 ENTRADAS IED MUNDO 136,0 221,0 573,4 1465,4 707,9 China + Hong Kong 0,7 2,4 24,7 60,3 10,8 Argentina+Brasil+México 3,5 10,1 40,4 58,6 50,4 MLS+RIN+SP+TH 4,2 12,7 21,2 17,0 23,1 Total M. E. 8,4 25,1 86,3 135,9 84,3 M.F.E./Mundo (%) 6,2 11,4 15,1 9,3 11,9 Fte.: Elaboración propia a partir de IMF, Balance of Payments Yearbook, Unctad, World Investment Report,, varios años. En cualquier caso, el Centro del Sistema continuó acaparando las entradas y salidas de IED, y lo más destacable en la estructura de esta IED central es la paulatina equiparación de los tres bloques fundamentales…. Este “reequilibrio” de poder económico global es algo que también puede apreciarse en la procedencia de las EMN. En el 2001, de las primeras 500 EMN según Fortune, los ingresos de las 197 EMN con sede central en EE.UU representaban el 37 % de los ingresos totales (de las 500), mientras que los de las 143 de la UE (156 sumando Noruega y Suiza) significaban el 32 % de dichos ingresos totales (38 % con Noruega y Suiza) y las del bloque asiático, con 116 EMN, el 20 % de los ingresos (Japón, el 16 % con 88 EMN). 3. Un contenido de la globalización financiera: la CCC a través de las fusiones y adquisiciones transfronterizas. Dentro de los flujos de capital transfronterizos, la partida de Fusiones y Adquisiciones (F&A) ha ido acaparando el contenido y la atención a los mismos, y ello por la sencilla razón de que, por una parte, constituyen el fin de la mayor parte de la IED y que, por otra, van asumiendo nuevas formas y mecanismos que involucran incluso a algunas IEC7. Dejando al margen los aspectos más técnicos de estas operaciones8, cabe destacar que desde finales de la década de los ochenta prácticamente las F&A son sólo adquisiciones, que además han afectado a todos los sectores productivos aprovechando el propio marco de la desregulación financiera. 7 Sin embargo, el análisis que aquí se realiza considera las F&A parte sólo de la IED. 8 V. Sánchez Tabarés, R.: (2001) “Los movimientos transfronterizos de capital y el proceso internacional de concentración y centralización del capital”. Mímeo. También G. Vidal (2001). La Tabla 3 presenta los datos básicos de las F&A para el período 1987-2001. Entre ambos años, la IED se multiplicó casi por diez, pero las F&A se multiplicaron por quince, pasando de representar el 61% de las salidas de la IED y el 53 % de las entradas (1987) a ser el 78 % y el 83 %, respectivamente, en el 2000. La coyuntura crítica del 2001-2002 ha afectado sensiblemente a estas operaciones9. Desde el punto de vista sectorial, la globalización ha supuesto ciertos cambios en la composición de las F&A, teniendo en cuenta que las modificaciones en los sectores y empresas que compran no se corresponden exactamente con los sectores y empresas vendidos. De entre estos cambios cabe destacar, en primer lugar, la terciarización de las operaciones en dicho sector, que pasan del 29 % al 74 % del valor total de las ventas y del 31 % al 73 % en el caso de las compras, en el período considerado. En un análisis más pormenorizado10 cabe destacar que el protagonismo del sector terciario en las compras pertenece, fundamentalmente, a las empresas financieras (como era de prever, porque son las que concentran y centralizan el capital “congelado”), mientras que las empresas terciarias adquiridas predominan los servicios de infraestructura y el subsector comercial, netamente vendedores. Por su parte, el sector secundario es más simétrico en la compra-venta en subsectores “clásicos” como la automoción y la química (lo que demuestra una intensa concentración y centralización intrasectorial pre-existente y acumulativa), mientras que los más “modernos” (como la electrónica o los instrumentos de precisión) son más asimétricos, porque han atraído, en los últimos años, mucha IED. En definitiva, puede decirse que hay un doble protagonismo en el proceso de concentración y centralización de capital global: el del sector terciario, comprador como sector financiero y vendedor como sector de servicios, y el del sector manufacturero, monopolizador en los subsectores más tradicionales, y más dinámico en el apartado de nuevas tecnologías. La brusca caída de la IED en el 2001 (un 55 %) supone también la de las F&A (caen un 52 %), pero las tendencias estructurales antes enunciados se mantienen (las F&A alcanzan el 84 % de las entradas y 96 % de las salidas, y su terciarización se mantiene en el 62 % de las ventas y el 65% de las compras. 9 “Hace sólo tres años se realizaron en el mundo más de 26.000 operaciones de fusión o adquisición de empresas por un valor que superaba los 3,2 billones de euros. El año pasado [2002] no alcanzaron los 860.000 millones de euros, lo que supone una caída del 280 % (…) El número de fusiones y adquisiciones realizadas en el mundo durante 2002 ha descendido un 20 %, pero el valor de las mimsas se ha situado en 1,313 billones de dólares, lo que supone una caída del 40 %”. El País, 9/3/03 10 Sánchez Tabarés, op.cit., presenta el desglose subsectorial, que no incluímos aquí. TABLA 3. IED y F&A, 1987-2001: TOTALES Y COMPOSICIÓN SECTORIAL (millardos de USD) Salidas IED 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 TOTAL SALIDAS MUNDO 139,6 171,6 216,8 237,5 192,7 195,2 223,5 256,0 326,9 351,6 464,1 681,5 1042,6 1375,5617,2 ENTRADAS IED TOTAL ENTRADAS MUNDO 122,2 150,4 190,5 200,4 154,4 166,5 218,6 242,5 329,2 372,6 4 59,0 671,9 1062,9 1465,4707,9 F+A sector vendedor total 74,5 115,6 140,4 150,6 80,7 79,3 83,1 127,1 186,6 227,0 304,8 531,6 766,0 1143,8594,0 Primario 10,8 3,9 1,9 5,2 1,2 3,6 4,2 5,5 8,5 7,9 8,7 10,6 10,0 9,8 28,3 Manufacturas 42,4 73,7 89,6 75,5 36,2 43,2 43,2 69,3 84,5 88,5 121,4 263,2 288,1 291,7197,2 Terciario 21,3 38,0 48,9 69,9 43,3 32,4 35,6 52,3 93,6 130,2 174,7 257,8 467,9 842,3368,5 Sector comprador total 74,5 115,6 140,4 150,6 80,7 79,3 83 ,1 127,1 186,6 227,0 304,8 531,6 766,0 1143,8594,0 Primario 1,4 4,4 3,0 2,1 1,6 3,0 4,2 5,0 8,0 5,7 7,2 5,5 7,4 9,0 6,5 Manufacturas 50,3 71,7 95,1 79,9 44,9 35,8 36,8 72,5 93,8 88,8 133,2 257,2 287,1 302,5199,9 Terciario 22,8 39,2 42,3 68,4 34,0 41,0 42,0 49,5 84,8 132,4 164,5 268,5 471,5 832,3387,4 F+A / IED (salidas) 53,4 67,4 64,8 63,4 41,9 40,6 37,2 49,6 57,1 64,6 65,7 78,0 73,5 83,2 96,2 Fte.: Elaboración propia sobre UNCTAD: World Investmentt Report y NN:UU: Balance of Payments, diversos años Por otra parte, a partir de los registros existentes (en las fuentes citadas) de las operaciones de F&A transfronterizas superiores a los mil millones de $ (1 millardo), y aunque sólo estén disponibles para 1995-1999, se puede esbozar un claro panorama de centralización de capitales globales, toda vez que el peso de estas megaoperaciones (MGO) se ha disparado en el contexto de las F&A: - las megaoperaciones de más de un millardo han pasado de representar el 37 % del valor total de las F&A (1995) a significar el 70 % (1999) del mismo; - las megaoperaciones de más de 2 millardos han pasado, por su parte, del 43 % al 86 % en dicho período; - y las megaoperaciones de más de 5 millardos han pasado del 27 % al 67 %. Desde el punto de vista sectorial, es en el sector finanzas y en el de telecomunicaciones donde han aumentado significativamente este tipo de operaciones. Cruzando los datos de MGO con los de F&A, puede aproximarse una conclusión en el sentido de que, para 1999, las MGO supusieron: - en el sector de infraestructuras, en torno al 72 % de las F&A; - en el sector de energía y minería, en torno al 79 %; - en el sector de finanzas, el 71 %; - y en el sector de la “nueva economía”, en torno al 84 %. Es decir, las inversiones para adquirir empresas extranjeras son cada vez de mayor volumen, en un proceso evidente de que son los más grandes los que siguen haciéndose, mediante las megaoperaciones, aún mayores. Sólo los capitales más fuertes pueden seguir fortaleciéndose, en una muestra de que el proceso de CCC a escala global es inexorable, dejando para las esferas nacional o local las vicisitudes de la competencia más intensa y las menores ganancias. El segundo ámbito de estudio de las F&A es el territorial, considerando las economías origen y destino de tales operaciones. Aquí cabría plantearse la paradoja que supone hablar de un proceso global de CCC con un enfoque de empresas “nacionales” que se expanden a otros mercados. Somos de la opinión (fundamentada en otros escritos) que hoy en día, y cada vez más, las empresas más importantes en cada sector son empresas “globales”, en las que cuenta cada vez menos, desde su propia perspectiva, el origen nacional, aunque éste siga siendo muy importante, claro, para la economía en la que tiene su sede central, y para su gobierno (fiscal, comercial y políticamente). Pero si bien en la esencia misma de la producción y reproducción del capital la globalización es un proceso irreversible, la institucionalidad (¡y sobre todo la contabilidad!) de las actividades económicas sigue teniendo un marcado carácter nacional. En el caso de las F&A, el estudio del origen y destino de las mismas sirve para ilustrar, por una parte, el mapa de posiciones de los tres centros del sistema (EE.UU., la UE y Japón) y el papel de las semiperiferias en el proceso mundial de CCC. Al respecto, ofrecemos los resultados en los Gráficos 2 a 7 (v. ANEXO), de los que cabe deducir que, desde la óptica compradora, es manifiesto el papel más “activo” del capital europeo en el proceso actual de CCC, mientras que EE.UU. tiene un perfil más vendedor, y a Japón la crisis de 1997-98 parece que le ha hecho cambiar de papel, de netamente comprador a vendedor. También cabe destacar que, en un análisis sectorial11, el papel comprador de EE.UU. lo desarrollan sectores manufactureros y de servicios de infraestructuras y a empresas, mientras que en las adquisiciones europeas destacaron, excepto al final del período, las realizadas en el sector primario. Por lo que se refiere a la Semiperiferia, es notable que las estadísticas sólo las presentan como vendedoras, con operaciones que se disparan a partir de 1995 en Europa central y oriental y de 1997 en América Latina (petróleo, química, comunicaciones y finanzas) y Asia (petróleo, electrónica y finanzas y servicios de infraestructuras). 11 Sánchez Tabarés, op.cit.