Ex acción de ma és. U illaje y p ocedimien o
Es conocida la di icul ad que ienen las Pi iusas de
abas ecimien o de ma e iales, pa icula men e las is-
las que es án más alejadas de la península, y que pa-
decen unas condiciones me eo ológicas no malmen e
des a o ables ( ien o de amon ana y ue e ma eja-
das). Es e na u al aislamien o de las islas jus i ica la
necesidad de au oabas ecimien o de sus habi an es.
Así, el empleo casi exclusi o del ma és con o mando
bloques o placas de dis in os o ma os se ha man eni-
do has a épocas más ecien es, en an o ha sido me-
no el con ac o de los dis in os luga es con la penín-
sula o en e ellos. Ac ualmen e, la i upción y
compe encia de o os ma e iales y écnicas pone en
pelig o la pe i encia del uso y la cul u a del ma és.
El ma és es una oca ca ac e ís ica de las islas Ba-
lea es. Es un pé eo eminen emen e calcá eo, p oba-
blemen e llamado ma és po habe se o mado ce ca
del ma y con ene en su masa mul i ud de es os de
o ganismos ósiles de o igen ma ino, que a eces
pueden ap ecia se a simple is a. En conjun o, se en-
cuen a ne amen e cons i uida y cemen ada po ca -
bona os. Es una pied a blanda y po osa, ácilmen e
abajable, de colo cla o y de al a po osidad abie a
de ac o ugoso y colo cla o.
El ma és es una a enisca calcá ea, conc e amen e
una biocalca eni a que se p odujo du an e el pleis o-
ceno en la e a cua ema ia.
Es una oca sedimen a ia, o mada po la compac-
ación de es os de o ganismos ma inos y elemen os
e ígenos que a as an la e osión del ien o y los o-
en es; ambién el ma apo a los elemen os a eno-
Vicen e A. Gal añ Llopis
Ma ía Jesús Fe e G aciá
sos y los es os o gánicos. Po lo an o, el ma és es á
compues o po agmen os de ósiles ma inos y g a-
nos de o as ocas, gene almen e cemen ados con
ma e ial ca bona ado poco abundan e, a eces con
p ocesos de mic i ización. La composición a ía
eno memen e en unción del a lo amien o, pe o
como asgo común, se a a de una oca o mada un-
damen almen e po elemen os caIcá eos, bien sean
g anos p oceden es de ocas calizas o agmen os de
ósiles ma inos, cemen ados po ma e ial calcá eo
como esul ado de p ocesos diagené icos. Se ap ecia,
incluso, en ocasiones, ec is alización de los ca bo-
na os p imigenios.
P esen a siemp e colo cla o, pe o con una gama
de onalidades que aba ca desde el blanco ama illen-
o, c udo o c ema has a el colo pa do o os ado, pa-
sando po los blancos e dosos o onos ana anjados,
siemp e en unción de su composición. Es un pé eo
ela i amen e iable y de al a po osidad. Es a i ica-
do ho izon almen e y en o ma masi a, p opo ciona
la su icien e homogeneidad pa a se explo ada en
can e a has a llega a una capa donde se pone de ma-
ni ies o su in e upción empo al o su incon enien e
modi icación composicional o ex u al en el p oceso
de sedimen ación.
Como esul ado de la acumulación y compac a-
ción de sus componen es, se o man masas de ma és
que se encuen an dis ibuidas po las islas y que son
explo adas como can e as.
La he e ogeneidad de su composición hace que el
ma és p esen e di e encias ela i amen e impo an es
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
336 V. A. Gal añ, M. J. Fe e
de du eza y aspec o. A eces ca ece po comple o de
elemen os e ígenos, y de hecho cons i uye una e -
dade a calcá ea o mada po es os de o ganismos ó-
siles y ca bona o de calcio p ecipi ado químicamen-
e. En o as ocasiones los elemen os e ígenos son
muy abundan es y dan luga a ma e ial de compo-
nen es muy a iados. Muchas eces pa e de es os
componen es no son econocibles al es a la oca e-
c is alizada. O os co esponden a acumulaciones de
es os de o ganismos con capa azones de ca bona o
cálcico que no han su ido ninguna ans o mación
química. Es muy ecuen e que el componen e p in-
cipal de la oca sean las elemen os ma inos de di e -
sas o mas más o menos edondeadas.
Las ca ac e ís icas p incipales de es a oca son:
COMPOSICIÓN QUÍMICA
Humedad a 150QC
Óxido Cálcico (CaO)
Anhíd ido Ca bónico (C02)
Óxido de Magnesio (MgO)
Alúmina (AI2O,)
Sílice (SiOJ
Óxido Fé ico Anhid o
Pe dida al uego a 975QC
2.80%
50,50%
40,60%
3,40%
1.90%
0,35')70
0,15%
43,00%
PROPIEDADES FÍSICAS Y MECÁNICAS
Densidad Real 2,65 g /cm]
Densidad Apa en e 1,62 g /cm'
Abso ción de Agua 19,20%
Compacidad 43,00%
Resis encia a Comp esión 40,00 Kg/cm2
(Co esponde a una caliza muy blanda)
Resis encia a Flexión 20,00 Kg/cm2
Fuen e: Labo a o io Gene al de Ensayos e In es i-
gaciones de la Gene ali a de Ca aluña.
Desde el inicio de la ac i idad cons uc i a en las
Balea es se han empleado, p ác icamen e como únicos
ma e iales básicos de cons ucción, las made as, la
«ped a i a» (caliza compac a y du a) y ma és. La ma-
de a, lógicamen e, p ocedía de especies au óc onas, y
el ma és se ob enía y se ob iene del suelo de las islas.
La explo ación del ma és se ha p oducido siemp e,
de o ma simila y median e el empleo de unas ca ac-
Figu a 1
Can e a de ma és en Meno ca. Se ap ecian los dis in os o -
ma as de los bloques ex aídos.
e ís icas he amien as, en las can e as del ma e ial,
dis ibuidas en el e i o io insula .
Inicialmen e, y po cues iones elacionadas con las
di icul ades del anspo e de las piezas ob enidas, se
ex aía la pied a de aquellas can e as p óximas al lu-
ga donde se ealizaba la cons ucción, e incluso en
una si uación an ce cana como supone la opción, po-
sible y eal, de con igu a los só anos de la edi ica-
ción ex ayendo los bloques del ma e ial con la que
se cons ui ía. También se ob enía el ma és de can e-
as ubicadas de mane a que acili aban el e e ido
anspo e, como es el caso de las can e as jun o al
ma , en las que el ma e ial ex aído se asladaba en
ba cas con cie a acilidad.
El can e o balea ealizaba ]a ex acción del ma e-
ial no malmen e como una ac i idad al e na i a a su
o icio. El empleo adicional de los habi an es de Ba-
lea es se elacionaba con el cul i o de la ie a y e an
los p opios campesinos o lab ado es quienes se ocu-
paban de la explo ación de las can e as en los pe ío-
dos de impasse de las labo es del campo. En an o
pe i e la explo ación adicional de las can e as,
es o es, sin que se in oduzca la mecanización, se
man ienen las écnicas y las he amien as empleadas
his ó icamen e, con modi icaciones o mejo as que
a ec an mínimamen e al ma e ial.
La g an modi icación en la ob ención del ma és y
pa alelamen e en el uncionamien o de las can e as,
se p oduce, ya en ado el siglo XX, como consecuen-
cia de la mecanización de la ex acción.
En cualquie caso, en lo que co esponde a las ope-
aciones que p ecisa pa a se lle ada a cabo, la ex ac-
Ex acción dc ma és. U illaje y p ocedimien o 337
ción del ma és puede es uc u a se en cua o ope acio-
nes básicas: co e, sepa ación, anspo e y acabado de
la pieza. El co e y la sepa ación con igu an el bloque
de ma és, na u almen e son undamen ales, y po an o
imp escindibles. Co esponden a las ope aciones que
se ealizan pa a ob ene las dis in as piezas de pied a,
aislándolas de la masa de la can e a. Las úl imas,
anspo e y acabado ( alla o desbas e), se án o no ne-
cesa ias según el es ado, dimensiones y si uación del
bloque pé eo esul an e de las dos p ime as.
La ob ención de los bloques de ma és al modo a-
dicional, bien desde la supe icie o desde el en e de
la explo ación, se ha p oducido siemp e de o ma si-
mila . El p oceso de ob ención de los bloques co-
mienza de e minando la can e a, es deci , delimi an-
do el luga donde se conside a opo uno acome e la
ex acción. Pa a ello se hab án ealizado, p e iamen-
e, algunas ca as en el e eno comp obando la cali-
dad del ma e ial y es imando si el olumen p e isible
en abiliza la labo .
Una ez así se ha decidido, la ape u a de la can e-
a, comienza con el desb oce y limpieza supe icial
del e eno. El can e o elimina la pa e supe icial del
ma e ial: la capa de ie a ege al y la pa e de ma és
me e o izado, es o es, aquel sob e el que han ac uado
los agen es a mos é icos modi icándolo. En el caso
de que la can e a co esponda a una explo ación sub-
e ánea,' es a limpieza del ma e ial se ealiza á úni-
camen e en la supe icie e ical de acceso.
Como se asluce de lo an e io , la explo ación a
cielo abie o elimina el e eno suel o y é il de la
supe icie. La can e a sub e ánea p og esa hacia el
in e io de la ie a, pasando desape cibida en el pai-
saje.
Pa a es a a ea de limpieza se emplea la picassa
(almadana), una he amien a in e media en e un
pico y una maza, y que, po lo an o, pe mi e igual-
men e pica o golpea , ompiendo el ma e ial y e i-
ando el e eno, pa a p epa a un ellano en el que
comenza la ex acción.
Seguidamen e se alisan los p ime os cen íme os
de pied a con la escoda. En el caso de la can e a a
cielo abie o, se despeja una supe icie ec angula
sob e el suelo, dejándola lis a pa a la ex acción. La
escoda es una he amien a co an e de doble ilo,
como una azada ina con dos planos de co e, uno a
cada lado, en la cabeza.
La ex acción, p opiamen e dicha, comenzaba ea-
lizando en el suelo dos su cos o ozas pa alelas, no -
mal men e a unos 60 cm de dis ancia, que coincidían
con las dos ca as la e ales de la hilada de bloques. Se
ma caban en la supe icie con la mano o con el man-
go de alguna he amien a midiendo la sepa ación con
una egla de made a, la eg¿;ia, y se exca aban con la
escoda, he amien a ya desc i a, undamen al en la
labo de ob ención del bloque.
La p o undidad de las ozas abie as en el suelo
coincidi ía con la al u a del u u o siIJa , habi ual-
men e de unos 20 cm. Pa a e i a la des iación del
co e hacia uno de los lados, cuando el can e o había
p o undizado unos 10 cm, con inuaba picando si-
uándose en posición simé ica, de mane a que se co-
igiese el posible desplome de la abe u a de la mis-
ma mane a que se había p oducido.
La siguien e ope ación consis ía en ealiza una se-
ie de ozas pa alelas en e ellas y pe pendicula a los
su cos an e io es, ap oximadamen e cada 40 cm., de-
limi ando las o as dos ca as la e ales de los bloques
de la hilada o bancada.
A con inuación, llegaba el momen o de sepa a la
ca a pos e io de los bloques, de la masa de ma e ial
de la can e a. Pa a ello e a p eciso sac i ica una de
las piezas delimi ada po las ozas, con el in de p o-
duci un hueco que posibili ase el acceso de las he-
amien as a una de las a is as más la gas de la ca a
in e io de cada uno de los bloques de pied a con i-
guos. Es e hueco se limpiaba de ie a y agmen os
de oca con el c(¡ ec, una especie de azada plana y
ancha que pe mi ía ecoge y saca del hueco los es-
os de ma e ial y deposi a ios en un capazo. Es os pe-
queños agmen os, a ena y pol o de ma és, cons i u-
yen el p oduc o llamado saulÓ, que no se desecha,
sino que es obje o de u ilización.
E a en onces el momen o de acome e la sepa a-
ción de uno de los bloques a que daba acceso el hue-
co. Se ac uaba del siguien e modo: con la escoda se
ealizaba una pequeña incisión a lo la go de oda la
a is a in e io del bloque a sepa a y en es a anu a se
si uaban a ias planchi as de hie o (llaunes), habi-
ualmen e es, con sus co espondien es cuñas o as-
cons, ajus ándolas con una pico o maza IJamada
pico .
Es e p ocede no e a g a ui o, pues sepa a el blo-
que po su ca a más ancha e i aba que las ensiones
que p oducía el despegue lo pa ie an. Si conside a-
mos que la o alidad de la supe icie in e io del blo-
que debía desp ende se como esul ado de los ac-
ciones inducidas desde una de sus a is as, es ácil
338 V. A. Gal añ, M. J. Fe e
comp ende que la más adecuada como en e de a-
bajo ue a una de las dos más la gas de la base ya
que se a ec aba más homogéneamen e a oda la base
y se minimizaban las posibilidades de o u a de la
pieza.
El delicado p oceso de sepa ación se ealizaba co-
locándose el can e o en la di ección de la hilada y so-
b e el bloque a desp ende , con los pies si uados uno
a cada lado de la pieza. Desde a iba y guiado po el
sonido de los impac os y po la ib ación del suelo,
iba golpeando las cuñas con el pico . La espues a
e a di e en e en unción de las condiciones del ma e-
ial y consecuen emen e el can e o ajus aba el i mo
e in ensidad de su abajo e i ando isu as o o u as
de los bloques. De es a mane a y g adualmen e se iba
desp endiendo la ca a pos e io del bloque, quedando
sepa ado la pieza de ma és.
Pa a saca la del hueco se in oducía el pe pal oal-
zap ima, una ba a de hie o que, a modo de palanca,
y con la ayuda de la picassa pe mi ía da la uel a al
bloque colocándolo en e ical pa a saca lo de la
bancada y así deja acceso lib e pa a la ex acción de
la siguien e pieza.
Es a ope ación se epe ía has a la ex acción del
o al de bloques de la hilada. A con inuación se eini-
ciaba el p oceso desc i o, ex ayendo los bloques de
sucesi as hiladas y después, una ez se había p oce-
dido epe i i amen e en odas las hiladas de ese ni-
el, se iniciaban las labo es en el siguien e plano de
ex acción. Siemp e, an es de comenza las ope acio-
nes de ex acción en cada ni el, el plano del suelo se
alisaba con la picassa pa a egula iza la supe icie.
Po ei e ación del p ocedimien o en cada ni el de
explo ación se a p o undizando en el e eno cada
ez más, p oduciendo como esul ado imp esionan-
es acíos de deslumb an e blancu a allados en el
suelo, que p og esan has a que las condiciones del
ma e ial ob enido aconsejan el cese de su explo a-
ción.
T as la ex acción de los bloques se inicia el p o-
ceso de aslado de los mismos has a el luga donde
se acumulan pa a p ocede a su come cialización.
Los sis emas de aslado de los bloques se man u-
ie on sin e oluciona has a mediando del siglo XIX.
El mé odo básico e a el bo neja . que consis ía en
desplaza las piezas gi ándolas sob e sí mismas colo-
cándolas sucesi amen e sob e cada uno de los cua o
é ices de una de sus ca as, no malmen e la ca a
meno , así el es ue zo a ealiza ' e a el mínimo (me-
no momen o de gi o de la pieza) a la ez que se op-
imizaba la posición del can e o pa a la manipulación
(inclinación meno de la espalda). Se ap o echaba la
ine cia del ma e ial al desequilib a lo di igiéndolo
con enien emen e y asladándolo de es a o ma. Ac-
ualmen e se emplea aún es e mé odo de desplaza-
mien o pa a eco e dis ancias co as.
Pa a ele a los bloques desde el ondo de la exca-
ación, que cada ez quedaba a mayo p o undidad,
se u ilizaba una escale a de peldaños allados en la
pied a. Es as escale as, esculpidas en un en e la e al
de la can e a se empleaban, igualmen e, pa a el acce-
so de he amien as y can e os al plano de ex acción.
Los bloques, una ez si uados en e al peldaño in-
e io se ol eaban sob e una de las a is as más p ó-
ximas a la escale a pa a apoya sob e uno de los pel-
daños la siguien e a is a, le an ando el bloque a peso
has a con e i en eje de gi o la a is a apoyada, y da
la uel a o a ez al bloque pa a apoya es a ez la si-
guien e a is a en uno o dos peldaños más a iba.
Es e sis ema pe mi ía aslada los bloques desde
el ondo de ex acción de la can e a has a la supe i-
cie.
Pa a explo aciones de poca p o undidad o con igu-
adas po escalonamien os sucesi os, o o sis ema
que acili aba el izado de los bloques has a la supe i-
cie e a el uso de cue das, con el siguien e p ocedi-
mien o, conocido como o n de llen ia: dos can e os
se colocaban en la pa e supe io del escalón, po en-
cima del ma e ial a ele a y dejaban cae sendas
cue das suje ando, cada una de ellas po sus dos ex-
emos; sob e el amo cen al de las cue das se si ua-
ba la pieza de ma és, cada can e o sos enía uno de
los ex emos de su cue da ap isionándolo bajo los
pies y con las dos manos, lib es, i aba p og esi a-
men e del cabo que sos enía. Es e p ocedimien o se
ealizaba al unísono po ambos can e os, y el bloque
de ma és se iba ele ando po gi os sucesi os al i se
aco ando la longi ud de las cue das que lo man ení-
an, has a alcanza la pa e el bo de supe io de la
can e a.2
En el siglo XIX se in oduce un ingenio mecánico,
como al e na i a a los p ocedimien os an e io es. Se
a a de el molino (es molí), máquina de acción ma-
nual empleada inicialmen e en las explo aciones de
pé eos de Mallo ca e in oducido en Meno ca pos e-
io men e, a mediados del XIX.3 El molino es una
ueda que hace unción de polea pe mi iendo ele a
median e un cable, an es una cue da, los bloques de
Ex acción de ma és. U illaje y p ocedimien o 339
ma és. Cada bloque e a ele ado indi idualmen e,
a ado con una cue da o cable po uno o dos homb es
que hacían gi a la ueda del molino empujando sus
adios manualmen e.
Es a opción de e acuación de bloques pe mi ió in-
c emen a la p o undidad de las can e as, lo que di i-
cul ó el acceso de los can e os. Ya no son p ecisas
las g adas pa a saca los bloques de la can e a, así
que los can e os emplea án la escale a de mano, en
los p ime os me os y después se usa á la pa ed de la
p opia can e a, bien con escale as alladas a mano o
con huecos alineados e icalmen e en que si ua los
pies y las manos.
Los capazos, llenos de sauló, a que nos hemos e-
e ido an e io men e, se sacaban con una poJea suje a
en el ex emo de un ollizo cla ado en el suelo e in-
clinado y apun alado pa a man ene lo ijo. Es e sis e-
ma es an eceso del molino y no se ía pa a ele a
los bloques, que e an demasiado pesados y como el
sis ema de la polea no pe mi e el epa o de la ue za,
el abajo esul aba ago ado pa a el can e o.4
La necesidad de las labo es de acabado del bloque
son consecuencia de los despe ec os que la ex ac-
ción y el anspo e p oduce en las piezas. También
pueden debe se al in e és po consegui bloques más
pequeños pa a su come cialización. Pa a es os me-
nes e es, p epa ación, acabado o e ino y alla o co e
de las piezas, espec i amen e, las he amien as que
se empleaban son la sie a y el allan ( inchan e).
El allan es una he amien a plana con mango de
made a y dos cabezas me álicas, como un hacha de
doble ilo, que si e pa a iguala y alisa las ca as del
bloque, especialmen e la ca a pos e io , en que es
p eciso educi las desigualdades p oducidas po el
p ocedimien o de despegue de la pieza.
La sie a de can e o es á cons i uida po un bas i-
do de made a de cinco a sie e palmos de longi ud
que ensa una hoja me álica den ada llamada e duc.
La sie a se suje a po dos pe sonas, una a cada lado
que, al e na i amen e i an de ella, desplazándola en
un mo imien o de ai én que e mina po p oduci el
co e en el ma e ial.
La mecanización se in oduce en la ex acción del
ma és modi icando el p ocedimien o de explo ación
y la con igu ación de la can e a. La explo ación me-
cánica p ecisa de un e eno desnudo y plano. Es aje-
na a las he e ogeneidades del ma e ial y a las di ec-
ciones p e e en es esul an es de su o mación. La
máquina se coloca sob e aíles y monó onamen e
p o undiza en el e eno, gene ando una exca ación
p ecisa, ca esiana, de inida po pe ec os died os es-
cuad ados.
La mecanización a suplan ando p og esi amen e
las an iguas he amien as: al e duc po la sie a
co ado a; la escoda, el pico y los ascons po la sie-
a de disco. El mon aca gas omaquinillo sus i uye
al molino, cuando la can e a no pe mi e el azado de
una ampa que dé acceso a los camiones al ondo de
la can e a, sis ema usual en las can e as de mayo su-
pe icie. El popal sigue usándose pa a desencaja
los bloques y el cá ec pa a ecoge pequeños can i-
dades de sauló, cuando son ín imas pa a el uso del
bulldoze .
Las nue as he amien as incluyen u ensilios auxi-
lia es; la sie a de disco p ecisa de aí/es (ca iles),
ossinyol y calzos de made a. El maquinillo se acom-
paña de cables, pinza y mando a dis ancia. El can e-
o se con ie e en supe iso y mecánico. De escu-
cha la ib ación del ma és, el can e o pasa á a
in e p e a el sonido de la máquina.
El camino has a la u ilización de la sie a de disco
comienza, según pa ece, in oduciendo, como máqui-
na de co e, una pequeña héJice de dos palas que gi-
aba con la ayuda de un mo o . Se suje aba en el la e-
al de un cajón que se desplazaba sob e aíles
impulsada po el can e o. Realizaba el co e e ical
en la supe icie ho izon al del e eno, pe o la sepa a-
ción de los bloques desp endiéndolos del suelo debía
esol e se po mé odos adicionales.
La hélice e oluciona aumen ando en núme o de
palas has a cons i ui una sie a de disco de, cada
ez, un mayo núme o de pun as y más adelan e se
adap a á un mo o que pe mi i á que la máquina se
impulse sola. Pos e io men e pe mi i á el uso de dos
discos de co e simul áneamen e, al p incipio ambos
e icales pa a co a la anchu a de los bloques de
una ez, y después en pe pendicula . Como úl ima
inno ación, uno de los discos de co e se si ua á en
ho izon al pa a co a los bloques po su base, esol-
iendo de es e modo el despegue de la base de los
bloques. En algunos casos y en unción de las necesi-
dades, la es uc u a de la máquina inco po a á un
mo o de ma cha a ás que le pe mi i á e ocede .
El p ocede a la ex acción de los bloques median-
e las máquinas, equie e, en esencia, el mismo p o-
cedimien o que se empleaba manualmen e, con la di-
e encia de que el paso p e io a la sepa ación de los
bloques, que manualmen e implicaba el sac i icio de
340 V. A. Gal añ, M. J. Fe e
Figu a 2
Máquina con sie a de disco desplazada sob e aíles. Se ea-
liza el co e e ical pa a la ob ención del bloque.
Figu a 4
U il1aje pa a la ex acción indus ial izada del ma ¿s: palan-
ca, pinzas pa a el izado de piezas, sie a de disco manual,
disco de co e pa a la sie a y eje pa a la máquina de la sie-
a de disco.
Figu a 3
Máquina con sie a de disco. Se ha colocado el disco pa a
sepa a los bloques po la base de la hilada.
Figu a 5
Di e sas he amien as pa a el acabado manual del bloque
de ma és.
Figu a 6
Tallan! ( inchan e): He amien a adicional el acabado
manual del bloq ue de ma ¿s.
un bloque de '1la és, aho a signi ica la eliminación de
una hilada cOl1ple a de piezas, pa a pe mi i el eco-
ido con inuo del disco de la sie a en posición ho i-
zon al y si uado de o ma que ealice un co e con i-
nuo en la base de las piezas que queda án, de es e
modo, sepa adas de la can e a. La sie a de disco,
mon ada sob e una cin a anspo ado a se emplea á,
una ez ex aída la pieza, pa a ocea la y egula i-
za la o escuad a la, en unción de las necesidades.
La máquina de co e con sie a de discos es el
p ocedimien o que se emplea hoy en las can e as
que se man ienen ac i as. Exige la absolu a planei-
dad y ho izon alidad de la supe icie del lecho de
can e a, sob e el que se colocan dos aíles pa alelos
po los que se desplaza. Es e equisi o es undamen-
al pa a que sea posible y en able el uso de las má-
Ex acción de ma és. U illaje y p ocedimien o 341
quinas, que p ecisa, ambién, de supe icies amplias.
Como consecuencia, e] espacio que p oduce ]a ex-
plo ación mode na es asomb osamen e ca esiano:
ec o, liso y escuad ado, en e a las can e as he mo-
samen e esculpidas esul an es de ]a ex acción a-
dicional.
Con espec o a ]a explo ación adicional de] ma-
és, es e sis ema conlle a el incon enien e de que es
di ícil esqui a , como se hacía en ]a ex acción ma-
nual, las zonas en que el ma e ial p esen a una cali-
dad de icien e, has a e] pun o de que no aconseje su
ex acción y come cialización y, gene almen e se
hace p eciso p osegui ]a explo ación has a alcanza
ma e ial de mejo calidad.
Po o a pa e, cuando los es a os na u aJes no son
pe ec amen e ho izon ales, no se man ienen en pa a-
]el0 con las di ecciones de ex acción y po lo an o
con los planos de co e, ]0 que puede pe judica el
compo amien o de ]a pieza pues a en ob a. El can e-
o que ex aía manualmen e e] ma e ial lo hacía
siemp e siguiendo la di ección de los Jechos de sedi-
men ación, po lo que siemp e esul aban pa alelos a
dos de las ca as de las piezas.
Además, al eje ce di e en es acciones mecánicas
en e] co e y sepa ación de la pieza, cabe ]a posibili-
dad de que ]a ex acción mecanizada, po se menos
ag esi a que la manual, pe mi a el acceso al me cado
de ma e ial de poca calidad esis en e, que no hubie a
podido ob ene se con las écnicas adicionales, con
las que se hab ía des ozado o hubiese sido desecha-
do po « lojo».
Comp obamos, pues, que la explo ación del ma és
ha e o] ucionado, paula inamen e en el iempo, desde
el abajo manual de an año has a la ex acción ac-
ual, p ác icamen e au oma izada, desplazando p o-
g esi amen e la écnica e in uición desa olladas po
¡os can e os pa a adap a se a la du eza de la pied a.
A es e a en o diálogo del homb e con el ma e ia],
en es a o ma de ex acción, que p og esaba «escu-
chando ]a pied a», la e olución, en su desa ollo, ha
apo ado el sonido y la ib ación de ]a nue a he a-
mien a: la impasible mono onía de la máquina.
NOTAS
l. Las can e as sub e áneas son un modo peculia dc ex-
plo aciÓn del ma és. Resul an de la pues a en p ác ica de
dos p opósi os cla os: e i a el desmon e del e eno su-
pe icial, imp escindible en oda la ex ensión que co-
esponde al olumen del ma e ial explo able, y p ese -
a el e eno cul i able pe mi iendo man ene el cul i o
que en él se p oduce, sin que su ja la disyun i a en e
pe mi i la ob ención del pé eo y p osegui el cul i o de
la ie a.
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