CORREGIDA,
AUMENTADA
Y AJUSTADA
SEXTA EDICION
.J ^+...
1... -
'
^. l. •
:i
^
ELEMENTOS
DEL
DERECHO POLÍTICO
Y ADMINISTRATIVO
DE ESPAÑA,
POR EL DOCTOR
D. MANUEL , COLMEIRO,
ANTIGUO CATEDRÁTICO DE DICHAS
ASIGNATURAS EN LA UNIVERSIDAD
CENTRAL.
Á LA LEGISLACION VIGENTE.
MAD
MY.
..A
"
. .
•.
a.
1
1
LIBRERIA DE LOS SUCESORES DE ESCRIBANO,
CALLE DEL PRINCIPB, NUMERO
25.
1881
Incu en así mismo en las penas se-
ñaladas en el a . 550, los que come ie-
en alguna de audacion de la p opie-
dad li e a ia ó indus ial.
Cód.
penal,
a . 552.
Es ablecimien o ipog á ico de E. Ma ínez y E. P ade a, San Ped o, 10.
1
_.
hnn nnM/^/^/^nI^TI^M/^MM/^/^/^/^N/'ws^nn J^/^M
.
T/^ns^^+
El lib ó que 'po la sex a ez o ecemos al público
no es sino un compendio dé ° las ob as in i uladas
Cu so de de echo' polí ico' segu - la his o ia de
Leon
•
y Cas illa
y
De echo adminis a i o
español
del
mismo` au o .
Conside ando que hay muchas pe sonas á quienes
acomoda es udia los elemen os del. De echo polí ico
y adminis a i o sin pene a en el ondo de la cien-
cia, hemos c eidqp ú il la .publicacion de es é ma-
nual
nual , en donde encon a á el lec o la pa e . mál
sus ancial de -las ob as. e e idas.
Si : po en u a lee pa eciese. escaso dei : 'doc ina,
puede acudi á Alas uen es .y. consul a las con an o
más u o, ; cuan o Mejo ,p epa ado es u ie e, con la
lec u a de nn lib o que ab e al lec o hó izon es
nue os; y le quia po á sendas, pa a él desconocidas.
Si le uesen ya :. amilia es' semejan es es udios, el
compendio
.
le ae á .á la' memo ia,: lo que :en o o
iempo; ,hubie e ..ap endido; y le
.
: acili a á o dena
-
V
I
sus ideas con el auxilio de un mé odo ácil y ex-
pedi o.
P esen a las ciencias más g a es y aus e as en
é minos llanos
y
ulga es pa a que la ins uccion
pene e en odas las clases de la sociedad, y pone -
las al ni el de las in eligencias más humildes, es
sin duda un abajo de poca glo ia ; pe o en cambio
digno de es imacion y alabanza po los bene icios
que epo an los pueblos.
Hay más
,
que nunca hacen al a en España bue-
nos lib os, po lo mismo que la libe ad de ense-
ñanza obliga á edobla los es ue zos indi iduales;
y es a es la ocasion de da á la ju en ud es udiosa
un saludable y opo uno consejo.
Guá dese de c ee que un manual encie a odo
la que bas a á posee la meno de las
ciencias cono-
cidas. Un lib o elemen al sólo con iene los p inci-
pios ó undamen os de algun amo 6-pa e de la hu-
mana sabidu ía, que no se alcanza á an le e cos a
y con an pocas igilias. Si la ju en ud impacien e
po e mina p on o, su ca e a li e a ia, de o a ca-
da año di e sas asigna u as, y pa a sali adelan e
con el empalo, pone su con ianza en la seduc o a
comodidad de los manuales, el ni el in elec ual de
la gene acion que asoma á la ida pública, .deseen-
de á
de g ado en g ado has a el lími e e gonzoso
--VII
de un sabe á medias, más
a e ido y pelig oso que
la igno ancia misma.
Po úl imo, los g a es sucesos que de poco iempo
acá oca on la az
de España, de al modo conmo-
ie on sus ins i uciones polí icas, que aun despues
de ol e las aguas á su an iguo cáuce, ué necesa-
io conse a una buena pa e de las e o mas in-
oducidas desde 1868 has a 1875 en nues o de e-
cho adminis a i o.
Ajus ada es a edicion á las leyes igen es, puede
hace las eces de un apéndice ó suplemen o al
De-
echo
adminis a i o español
en donde se con iene
la doc ina gene al ó la e dad segun la ciencia, así
omo sus más cons an es y ú iles aplicaciones, sin
pe juicio de las no edades que descienden á los po -
meno es, las cuales llega án á se du ade as, si el
iempo las con i ma e, despues que nues a inquie a
sociedad halle su na u al asien o,
y
las ins i uciones
adquie an aquel g ado de solidez que los monumen-
os más an iguos deben á su aplomo.
^
x
{: ^,.
'ELEMENTOS-
T'c"
;
é:í: .
^
•,
DEL DESTINO DEL HOMBRE.
Dios, .-al o ma al ,homb e le, do ó de un ,cue po . pe ece-
de ó
y
un 'alma
.
.inmo al..,La
'
na u aleza , humana pa icipa
de
espí i u
y
ma e ia.,.; doble
ínculo; que le .liga,cán es e mun-
do ; isible y .con
. idas
u u a
)
é nuno de nues a pe eg i-:
nacio po la ie a.:::.
„
a ,
'. ,;
,
El homb e, en cuan o es un sé sensible, se mue e al es í-
mulo del
place y
del
dolo
que hacen ag adable ó desag ada-
ble su exis encia. Sien é .neeesidá.c Ms` ísicas, como hamb e y
sed, io
y
calo y o as semejan es comunes á los b u os
que acuden á sa is aée lo;s
pb` 'él
solo 'ins in o de conse a-
cion. En cuan o sé acional, expe imen a o a clase de ne-
cesidades del ó den mo al, ya ela i as.al pensamien o, ,co-
mo el amo á la e dad cuya posesion cons i uye ‹la ciencia,
ya ocan es al có a. on, como la amis ad, la bene olencia, los
a ec os de pa ia -y de amilia, y ya ..de i adas de la
concien-
cia,
como el goce del bien,
= la: ldcion del debe y el deseo de
la inmo alidad.
La
azon
es
.la luz del alma, el eno de
,
nues os ape i os
y la egla de nues as acciones. La azon . supone .
libe ad,
po que sin ella no. hab ia.conciencia ó c i e io del() bueno y
— 16 —
a sen ando p eceden es ó hechos acciden ales que con el
iempo se gene alizan y uni o man, y así se c ean hábi os de
gobie no, y se p ac ica la egla án es de es ablece la. La
Cos umb e es el u o espon áneo de la his o ia de cada pue-
blo, pa que nace, c ece y se a aiga en medio de las naciones
sin pensa lo ni sen i lo, cómo una condicion na u al de la
aza, del clima, del e i o io, de las necesidades y usos co-
idianos de la ida. La ley iene en . seguida, apa ece la úl i-
ma, y se desa olla p og esi amen e.
P ime o se con unden las leyes polí icas con las ci iles y
penales, con las económicas y adminis a i as: luégo pene-
a en los códigos el espí i u de sis ema, se in oduce el ó -
den p e alece
el
mé odo, y las 'leyes comunes se dis inguen
de las undamen ales del es ado.
De ló dicho se colige que hay dos modos, ó po mejo de-
ci , dos mé odos de es udia el de echo polí ico, á sabe , el
his ó ico y el ilosó ico. Aquél p ocede del conocimien o de la
na u aleza del homb e y de la sociedad al cons i ui un pue-
blo, dándole leyes
á p io i, y
juzgándolas' buenas po su con-
o midad eón la azon. Es e examina lo que ué un pueblo y
lo que -es 'pa a decla a
á pos e io i
su cons i ucion mi ando
menos á 'la bondad absolu a de la ley que á su bondad ela i-
a. En el p ime caso se o ma 'una cons i ucion: en el segun-
do se acep a la cons i ucion ya o mada. La escuela ilosó ica
con ie e el de echo en hecho : la his ó ica ele a el hecho á
de echo.
'
En el
es udio del de echo polí ico no se puede p escindi
de la his o ia ni de'la iloso ía. La his o ia signi ica los sen-
imien os an iguos, las in e e adas 'cos umb es, los in e eses
-pé pé uos de un pueblo,
y
en in, odos los elemen os que
cons i uyen 'su mane a cons an e de se y exis i , y que se
Conse an i os en la memo ia de lose homb es. La iloso ía
ep esen a la necesidad de cambios y mudanzas segun la di-
e sidad de los" iempos, el deseo de mejo a las ins i ucio-
neS, dé obedece 'á la ley del'-p og eso,' y .en suma el espí i u
de e o ma.
La' iloso ía' y la his o ia ó lá no edad y la adicion se
ls és an ecip oco auxilio y se mode an con su con apeso.
El dominio absolu o del elemen o his ó ico cond ici ia á la
inIi ilidad de las ins i uciones, á c isis iolen as
y
pelig o-
-- 17 —
sas eacciones..
El
impe io exclusi o del elemen o ilosó ico
p oduci ía mudanzas de gobie no insensa as ó in empes i-
as, la ins abilidad y iaq
+
ueza, del pode ., y .el, iun o de la
ana quía po medio de la e olucion. Po o a pa e, cuan-
do desapa ecen las an iguas ins i uciones, no se ex i pan de
aíz, ni dejan de exis i los u os que p oducen, ni se ex in
gue de epen e el espí i u que les dió la ga ida.
El de echo polí ico es el undamen o de odo de echo así
público como p i ado. La p opiedad, la amilia, el es ado
che
las pe sonas, la adminis acion de la jus icia y o os a ios
obje ds de la legislacion ci il
y
penal es án en ín imo con ac-
o con las ins i uciones polí icas. La o ganizacion adminis-
a i a de cada pueblo gua da siemp e analogía con su o -
ma de gobie no. Si cambia de un modo g a e y p o undo,
síguense luégo mayo es no edades que o enden y las iman
las ideas y los in e eses de una mul i ud de ciudadanos.
Tan o impo a le an a el de echo polí ico sob e i mes ci-
mien os.
CAPÍTULO V.
DEL GOBIERNO.
Toda nacion necesi a un pode sup emo que dic e leyes, de-
ienda el e i o io, adminis e
j
us icia, p o ea lo con enien e
al bien público,
y
en in sa is aga las necesidades colec i as
del es ado que salen de la es e a de accion p opia del indi i-
duó. Los ciudadanos eunidós en asambleas popula es pi é-
,
den o dena pocas cosas, ya po que la pasion suele mez-
cla se en es as delibe aciones, ya po que son ocasionadas á
umul os, ó los negocios exigen sec e ó, ó equie en concen-
acion de ue zas y olun ades: e) po que la ida de lós iem-
pos mode nos undada en la libe ad del abajo, es incom-
pa ible con la p esencia con inua del pueblo en el o o al uso
de G ecia y de Roma. '
Es e pode , sus i uido empo al y pe pé uamen e al pode
o igina io de la nacion, se llama
Gobie no.
El gobie no es coe áneo de la sociedad, po que la sociedad
no
pod ia exis i un solo ins an e sin cie a o ganizacion
pe ec a ó in-mpe ee a es ablecida po la ley ó la cos umb e;
^
— 18 —
de modo que así como la sociedad nació con el homb e, así
el gobie no apa eció cuando la sociedad. Todo lo que es ne-
cesa io encie a en si mismo la azon de su exis encia.
El obje o del pode es el bien, su medio el
;
ó den, su ins-
umen o la ley, su esencia la jus icia: ales son los í ulos
de su legi imidad.
El pode siemp e es uno
y el mismo en odas las socieda-
des polí icas, po que las leyes de la na u aleza son e e nas
é inmu ables; pe o sus o mas son a ias y de ins i ucion
pu amen e humana. No hay, pues, un ipo o igina io de o -
ganizacion polí ica, ningun sis ema uni o me
y
pe manen e
de la ida del es ado.
Cada 'sociedad, lib e y exen a de oda dominacion ex aña,
decide sobe anamen e de la o ganizacion de los pode es pú-
blicos, y una ez cons i uidos, los man iene, p es ándoles el
apoyo de la ue za. En es e sen ido exis e una sobe anía na-
cional, o igina ia ó p imi i a, á di e encia de la sobe anía
e ec i a que, o ganizados los pode es, en a en eje cicio.
Es ablecida la au o idad, nace el ó den legal undado en el
espe o
y
obediencia debida al pode emanado de la sobe a-
nía cons i uyen e, exp esion de la olun ad nacional ence a-
da en los lími es que las leyes na u ales señalan á la libe ad
humana pa a el mayo bien del indi iduo y del es ado.
Las o mas del pode ó los modos de gobie no no son indi-
e en es, sino esenciales pa a la quie ud y p ospe idad de
los es ados. Tienen su bondad absolu a ó su con o midad con
los p incipios inmu ables de la na u aleza del homb e y de
la sociedad, y su bondad ela i a ó su analogía y co espon-
dencia con la nacion que las admi e, de cuya conco dia nacen
la posibilidad de la ley y la u ilidad de su aplicacion. La di-
e sidad de e ec os, de in e eses, usos y cos umb es, la e-
ligion, el e i o io, la aza, el clima, el g ado de cul u a, y
en in, odo lo que cons i uye la mane a de se de cada pue-
blo de e minan la bondad ela i a.
La con eniencia ó no con eniencia de las o mas de go-
bie no es una cues ión g a ísima, po que el acie o en la
elección lab a las ins i uciones sábias
y
igo osas, como el
desacie o p oduce los pode es e íme os, el desc édi o de las
leyes, la esis encia á la au o idad, el gene al descon en o, y
en suma, la laqueza y uina de los pueblos que se consumen
-- 19 ---
en disco dias in es inas,; ó se -ab asan en el incendio de
la
gue a ci il.
Las
,
o mas
.
dei pode deben se adecuadas á las di e sas
unciones que eje ce, imi ando en es o á la na u aleza que
do ó con dis in os ó ganos el cue po humano. Así como no
se oye con los ojos, ni se é con los oídos, no se delibe a en-
e pocos; ni se ejecu a po muchos lo que exige accion: á-
pida, di eccion
ó
• ue e impulso.
Los ca ac e es undamen ales de odo : buen gobie no son
la mo alidad pa a ep imi las pasiones
,
enemigas del ó den
social, la jus icia pa a da á cada uno su de echo, la capa-
,
cidad pa a disce ni lo bueno y -lo ú il, y la o aleza pa a
comba i oda ag esi
ō
n in e na ó ex e na.
El gobie no : ep esen a la
olun ad y
la
ue za
colec i as
del es ado; de o ma que signi ica cela olun ad social exp e-
sada po medio de sus in é p e es legí imos
y
seguida de
e ec os». Así, pues, la ida de los pueblos se mani ies a en el
lib e eje cicio de
,
es as acul ades,
delibe acion y ejeeueion,
que co esponden á la olun ad y accion en los indi iduos.
Si delibe a ,y ejecu a es minis e io p opio del pode po-
lí ico ó gobie no, gobe na se á «di igi la olun ad y enca-
mina la accion social hácia el bien
,
comun». El gobie no
eje ce un pode gene al sus i uido á los pode es indi iduales;
y
.
así con azon se dice que es la pe soni icacion del es ado.
El gobie no, en su acepcion más la a, esume odos los
pode es públicos, ó mejo dicho, posee la pleni ud de las
acul ades p opias del único pode exis en e: dic a la ley,
decla a el de echo y p o ee al bien comun, ó
legisla, juzga
y
adminis a.
Gene alizado el sis ema de la di ision del pode
en a ios pode es dis in os po la índole de sus acul ades,
gobie no en sen ido es ic o signi ica la au o idad enca gada
an solo de la ejecucion de las leyes, y de consiguien e ajena
á la legislacion y: á la jus icia..
CAPÍTULO VI.
DE LAS DIVERSAS FORMAS DE GOBIERNO.
Aunque odos los gobie nos son unos en su esencia, ni son
los mismos los p incipios en que se undan, ni los ca ac e es
— 20 —
que los dis inguen, ni las o mas que e is en, po lo cual
oman di e sos nomb es.
Desde los iempos de A is ó eles has a nues os dias, no
han cesado los polí icos de discu i sob e el e na de la cla-
si icacion de los gobie nos, sin habe llegado á una solucion
sa is ac o ia. El ilóso o de Es agi a, á quien mo ejan de em-
pí ico, dis ingue los gobie nos en
mona quías, a is oc ácias
y democ ácias,
segun que el pode sup emo ó la sobe anía
eside en una sola pe sóna, en los nobles ó en el pueblo; cla-
si icación que no llena los deseos de la ciencia polí ica, po que
pa e del hecho, sin oma en cuen a el de echo.
Mon esquieu, ace cándose más á la e dad, clasi icó los
gobie nos con o me á su na u aleza y su p incipio, dis in-
guiéndolos en epúblicas, mona quías y despo ismo. En ien-
de po na u aleza del gobie no su es uc u a pa icula ó su
modo de se , y po p incipio las pasiones humanas que le
dan impulso, es o es, la i ud en el epublicano, el hono en
el moná quico y en el despó ico el emo se il.
La oscu idad de ]as de iniciones y el sen ido ambiguo de
las palab as hono y i ud p es a on a gumen os á la c í-
ica, de sue e que la doc ina de Mon esquieu es seguida de
pocos. Au o es hay que p e endie on co egi la diciendo que
unos gobie nos son popula es y o os no popula es, segun
que el pueblo pa icipa ó no pa icipa de la sobe anía.
Siguenlos de ce ca los esc i o es polí icos que di e encian
los gobie nos en e sí en azon del p incipio que en cada uno
de ellos p edomina, pues ó se undan sob e 'el de
au o idad
ó sob e el de
libe ad,
dando o igen á dos opues os sis-
emas.
Los ca ac é es de la o ganizacion polí ica (añaden) que
del p incipio de au o idad se de i a, son la desigualdad de
condiciones, la concen acion del pode , la subo dinacion de
la mul i ud, el espe o á la adición y la consag acion del
de echo he edi a io, así como el p incipio de libe ad lle a
consigo la igualdad, la delibe acíon en comun, el impe io de
las mayo ías, la exal acion del indi iduo y la eleccion sus i-
uida á la he encia.
No es án muy dis an es los que di iden el campo de la
ciencia polí ica en e dos escuelas, la
absolu is a y
la
libe al,
aquélla que no econoce en el indi iduo o os de echos que
-21
los o o gados po el pode ci il con o me a su olun ad, y
és a que admi e de echos na u ales, p opios del homb e, in-
dependien es del pode del es ado, el °cual los p o ege y ga-
an iza, pe o sin la acul ad de sup imi los ni mu ila los.
Cualquie a que sea el mé i o de cada sis ema, es lo cie o
que la clasi icacíon de' A is ó eles no ha
,
pe dido oda su
impo ancia, ya se conside e que la mona quía, la a is oc a-
cia y la democ acia son ipos de gobie no, ya se epa e que
el es ado de Eu opa inclina la ' opinion á p e e i la combi-
nacion de di e sos elemen os polí icos
y
las o mas comple-
jas á un ideal pu o y sencillo, po que
és
imposible deduci "de
la na u aleza del homb e una eo ía comple a de gobie no
igual y comun á odos los pueblos.
En e ec o, hay ó puede habe gobie nos simples y gobie -
nos mix os ó compues os. Los p ime os admi en un solo ele-
men o polí ico, mona quía, a is oc acia ó democ acia, y los
segundos los 'combinan dando á uno ú o o la p eponde an-
cia que los ca ac e iza y'les imp ime su sello. Los gobie nos
simples son coe áneos del o igen de los
_
pueblos, y así p e-
dominan en la emo a an igüedad. Du an poco, po que como
se apoyan en un solo p incipio, pe ecen po el abuso del úni-
co pode que econocen. Las naciones que hoy i en, sal o,
alguna an mode na que ca ezca de his o ia, op an po los
mix os, como medio de cimen a la o ganizacion polí ica en
cie o ap oximado equilib io de las ue zas sociales ep esen-
adas po las eliquias de
lo
pasado, la posesion de lo p e-
sen e. y la espe anza en lo enide o.
En e los pueblos an iguos
y
los mode nos media una di e-
encia esencial, á sabe , que aquellos p e e ian la libe ad
polí ica á la ci il, y és os, po el con a io, p e ie en la li-
be ad ci il á la polí ica, po que es un medio pa a los unos
lo que e a un in pa a los o os. -
Llamaban libe ad los G iegos y los Romanos á la in e -
encion del pueblo en los negocios del es ado po medio de
asambleas ó comicios y de la eleccion de magis ados, es de-
ci , al eje cicio de la sobe anía di ec amen e po medio del
o o é indi ec amen e en i ud del manda o; y i anía á o-
do gobie no, el más jus o y pa e nal, como despojase de sus
de echos al ciudadano. No es aba eñida con el p incipio de
libe ad la escla i ud, aunque el núme o de los homb es li
— 22 —
b es uese in e io al de los escla os. El ie o Espa ano, an
celoso de su libe ad, dec e aba sin esc úpulo la ma anza de
los Ilo as, cuando se le an ojaba que su mul i ud ponia la
pá ia en pelig o.
La ci ilizacion c is iana, condenando la escla i ud en nom-
b e de la mo al, in odujo la dis incion en e la libe ad ci il
y la polí ica, aquélla comun á odos los homb es, y és a p o-
pia del ciudadano. La ep obacion de la escla i ud, segun la
nue a doc ina, bo ó la di e encia de ob as libe ales y se -
iles, y ué p oclamada no sólo la nobleza, pe o ambien la
san idad del abajo. En onces empezó á concebi se y p ac-
ica se la ida mode na de los pueblos; de modo que la eli-
gion, la iloso ía y la indus ia a o ecie on de consuno el
desa ollo del p incipio de libe ad.
Cuándo la libe ad na u al del homb e es á p o egida po la
ley que espe a y hace espe a los de echos del indi iduo y
de la amilia, de la p opiedad y del abajo, exis e la
libe ad
ci il
que es independien e de las o mas de gobie no. Puede
habe libe ad ci il bajo la epública como bajo la mona -
quía, y puede sucede que haya mayo g ado de libe ad ci il
en una mona quía bien cons i uida, que en una epública u -
bulen a y agi ada.
La
libe ad polí ica
consis e en la pa icipacion de los ciu-
dadanos en la sobe anía median e el eje cicio de la au o idad
ó en i ud del. su agio. De es a especie de libe ad sólo dis-
u an los homb es, cuando son egidos po gobie nos más
ó ménos popula es, y no odos, sino aquéllos que gozan los
de echos de ciudadanía ó ienen capacidad legal.
La libe ad polí ica es an o más digna de es i nacion y de
los sac i icios que cues a alcanza la y de ende la, cuan o
la ci il busca en ella su sancion y necesa io complemen o.
La libe ad ci il po sí sola es un bien p eca io que dis a
z
mucho de la posesion segu a y anquila: po eso la libe ad
y la segu idad se con unden, si no son lo mismo. En cam-
bio ye an los pueblos qué se consumen en pe iódicas y es é-
iles e oluciones, si al cabo de mil penosas inquie udes se
gon en ancon habe conquis ado las o mas de la libe ad.
Pocó impó a que el es ado sea lib e, sino es lib e ambien
el ciudadano.
Bajo odas las o mas de gobie no exis e una lucha e e na,
—.23 —
la en e ó mani ies a, en e la
libe ad y
,
la, au o idad. Conci-
lia .ambos p incipios. segun las ci cuns ancias de cada pue-
blo, es esol e
el
á duo p oblema de o ganiza el es ado,
e i ando el doble pelig o de
cae en
lá se idumb e ó la
ana quía, y de que pe ezcan las mejo es ins i uciones dando
en uno ú o o escollo.
Repugna el dogma ismo polí ico oda ansaccion; pe o si
la ciencia social de iende el igo de los p incipios, po que
aspi a á lo absolu o, en la es e a del gobie no debe oma se
muy en cuen a lo que hay de con ingen e y ela i o en la i-
da de las naciones.
CAPITULO VII.
DE LA MONARQUÍA.
Es la mona quía una o ma de gobie no segun. la cual oda
ó la mayo . pa e del pode sup emo se halla concen ado
en las manos de una sola pe sona á quien suelen llama
Rey.
Como es el ey quien eje ce la sobe anía, con azon lle a el
í ulo de sobe ano. De es a de inicion se colige que la mo-
na quía no supone una can idad de inida de pode en el mo-
na ca; pe o sí supone que la au o idad eal es la p eponde-
an e.
La más al a exp esion del gobie no moná quico es la pe so-
ni icacion del es ado en el ey. Así es el ey la ley i a, la iel
imagen de su pueblo
y
el in é p e e de su olun ad.
Cuando el ey posée la pleni ud de la sobe anía, de sue e
que él solo po sí ó po medio de los deposi a ios de su au o-
idad legisla, juzga y adminis a, siéndole odos esponsables,
y sin que él lo sea á nadie, la mona quía es pu a, y el pode
absolu o. Mas si el ey epa e la_ sobe anía con cie as cla-
ses ó cue pos del es ado, y la po es ad eal halla un eno en
las leyes, las cos umb es ó las ins i uciones, la mona quía
.se á mix a y el pode limi ado.
En e la mona quía absolu a y el despo ismo (que muchas
eces se han con undido) media es a di e encia; que en la p i-
me a la olun ad del mona ca es la ley, pe o una ley con o -
me al de echo; y en el segundo el p íncipe es ablece lo jus o
y
lo injus o,po que la única egla de sus ac os es lo a bi a io.
- 24 —.
El despo ismo no cons i uye una especie de gobie no, co-
mo p e ende Mon esquieu, sino que nace del abuso ó la co -
upcion de odos los gobie nos, cualesquie a que sean su
o ma
y
su p incipio. La his o ia nos o ece ejemplos de mo-
na quías despó icas en Luis XIV, Ped o el G ande
y
Fede i-
co II: de a is oc ácias despó icas en Venecia con su e ible
Inquisicion de es ado, y democ ácias ambien despó icas en
la Con encion que á nomb e de la libe ad impuso á odo un
pueblo el égimen del e o . La peo de odas las o mas
de gobie no imaginables es la que con ie e á una sola pe -
sona ó asamblea la pleni ud de la sobe anía.
Es el ey quien mejo ep esen a la unidad del es ado y la
de iende de los pelig os in e io es y ex e io es que la ame-
nazan. Sólo una obus a mona quía puede comp imi las
endencias á la disolucion que omen an la di e sidad de a-
zas, la dispa idad del cul o, la lucha de los pa idos y las
pasiones enemigas del ó de social; y sólo un ey es ap o
pa a o ganiza ápidamen e un ejé ci o,. acaudilla lo y con-
duci lo
á
la ic o ia en caso de gue a. Cuan o más dis-
co des ue en los elemen os que en an en la composicion
del es ado y mayo eS los pelig os de una ag esion ex anje-
a, an o más ue e debe se la au o idad cen al. Po eso
los g andes es ados, y sob e odo los que deben su o igen ó
su ac ecen amien o á la conquis a, p openden á la mona -
quía
y
acaban po cons i ui la.
Sin un pode cen al obus o y igo oso no se consigue
es ablece ni consolida la unidad de la pa ia supues a una
g ande ex ension de e i o io, y po an o on e as dila a-
das
y
una g an di e sidad de elemen os sociales disco des ó
al ez con a ios. La al a de a inidad ó de sim a ía engen-
d a una i alidad pe manen e, incompa ible con la ida co-
mun, si no hay una ue za supe io que comp ima las en-
dencias á la disolucion del es ado.
Es p opio del gobie no moná quico la ansmision del pode
sup emo po de echo he edi a io. Una mona quía elec i a no
es e dade a mona quía, po que sea la nobleza, sea el pue-
blo quien elige el Rey, en aquel momen o son sobe anos. Po
o a pa e, el p incipio de au o idad epudia la eleccion cuya
mo ilidad se opone á su na u aleza, y se inclina á la 'suce-
sion pe pé ua po medio de la he encia.
1
— 25
Además de es o, la expe iencia ac edi a que la mona quía
elec i a es ocasionada á g a es desó denes y, pelig os.
En.
l
os 120 años que sepa an los einados de Ma co Au elio y
Cons an ino el G ande, (dice un au o con empo áneo) 30 Cé-
sa es ocupa on el ono: 20 lo escala on á a o de e olucio-
nes iolen as y sediciones- mili a es, y 16 ue on asesinados.
No hay necesidad de acudi á Roma en busca de ejemplos de
los ho ibles excesos'' que condenan la mona quía elec i a,
pues abundan en . la his o ia de España. De los 32 eyes go-
dos que se cuen an desde A aul o has a Rod igo, 8 ue on
usu pado es, 4 despojados de la co ona, 6 íc imas del pu-
ñal ó del eneno y 3 de un a icidio: en ' suma 20 c ímenes
en 32 sucesiones (1).
La uina de odos' los es ados en donde p e aleció la mo-
na quía elec i a, es un hecho comp obado po la his o ia, y el
e ec o del en laquecimien o p og esi o de la au o idad eal,.
á causa de pac os y ansacciones en e los p e endien es al
ono acan e y los pa idos cuyo o o se solici a á cualquie
p ecio.
La mona quía he edi a ia supone un g ado de ci ilizacion
ela i amen e supe io , po que sólo cuando ienen ue za la
ley ó la cos umb e se concibe la exis encia de una amilia
p edes inada á egi un pueblo. El ó den de sucede en la
co ona no es u o suje o á eglas in iolables en el mundo
an iguo. Ocupaba el ono el elegido de la nobleza ó del pue-
blo, ó el más ue e en e los descendien es del dios u ela ó
del hé oe nacional, sin más í ulo que la posesion de la au-
o idad. El de echo de sucesion nació y se consolidó en la edad
media po el in lujo del eudalismo, que uniendo dos ideas an
dis in as como son la sobe anía y la p opiedad, dió o igen á
los einos he edi a ios, con e idos luego en pa imoniales.
La sucesion en el ono po de echo he edi a io es comba-
ida po los más ogosos de enso es del p incipio de la sobe-
anía nacional, que la cali ican de iccion odiosa i icompa i-
ble con la azon de los pueblos mode nos.
En e ec o, la ansmision del pode eal á í ulo he edi-
a io adolece de incon enien es; pe o en cambio iene g an-
des en ajas. La pe pe uidad de la ins i ucion da ue za á la
(1)
Cu so de de echo poli icb, segun la his o iado Leosi y C.cs illa,
pági
50.
— 32 —
con po es ad ibunicia, eina en nomb e del pueblo, y enci-
dos, si no ex e minados los nobles,'acaba po op imi le.
Suele la nobleza, depues o ó ep imido el o gullo de cas a,
ab i sus ilas á odas las amilias de o igen humilde, si me-
ecen. ele a se; y es hábil polí ica, po que eno ándose la
a is oc ácia, se conse a
y
o alece, no en e dad sin el sa-
c i icio de algun?, ó algunas de las más an iguas é ilus es
qua han enido á ménos. •
La mode acion ecomienda á la a is oc ácia con en a se
con la desigualdad polí ica
y
some e se á la igualdad ci il
que la ace ca, y en cie o modo la con unde con el pueblo.
Los p i ilegios in iolables y las ca ego ías exclusi as no
i i an an o, si la jus icia es impa cial. Buen ejemplo de es o
nos o ece Ingla e a.
El eudalismo dió mayo cohesion á la nobleza y o ganizó
una a is oc ácia mili a . Los eyes se liga on con el pueblo
pa a aba i la, y la aba ie on en p o echo de la mona quía
p eponde an e. Los es os de la an igua nobleza son oda-
ía elemen os ú iles ó ue zas auxilia es que la p udencia
aconseja emplea en la, composicion de un
;
gobie no mix o.
Una a is oc ácia pu a sólo exis ió como ins i ucion lo ecien-
e en la an igüedad y
.
en la edad media; pe o no iene condi-
ciones de ida en la sociedad mode na.
La ene acion que las pe sonas de ilus e linaje p o esan
á los á boles secula es que pueblan sus pa ques; la a ición
•á conse a ó es au a los cas illos an iguos y sus o es
almenad.as; los í ulos de nobleza.; los escudos en que se pin-
an los blasones de la amilia y o as eminiscencias de los
iempos pasados, p ueban que en cie os pueblos de Eu opa
subsis en oda ía cos umb es que obligan á con a en e las
ue zas i as de la sociedad los es os de la a is oc ácia, y
á es ima la como un elemen o .del gobie no.
CAPÍTULO IX.
DE LA DEMOCRACIA .
Democ ácia
es el gobie no del pueblo po el pueblo. Su
o igen. da a de los iempos p imi i os, de aquellas sociedades
. udimen a ias en que ál'ai a dé una.o ga.nizacion polí ica o-
dos mandaban y obedecian sin dis incion.
-- 33 —
Los 'pequeños es ados, cuyo ho izon e limi aban las mu a-
llas de' una ciudad, adop a on po ipo de góbie no
él
muni-
eipió. Los pocos y sencillos negocios públicos' que ocu ian,
ep esen aban in e eses Tócales. En el hoga domés ico li o
p incipio la ida u bana.
El ideal de la democ acia. es la humanidad 'gobe nándose` á
i
misma en la libe ad y la igualdad: 'es
el
pode con undido
con la ida social
y
epa ido
en é odos los miemb os -de
la sociedad. Acaba
.
el ju ado de p onuncia 'su e edic o,- se
disuel e el ibunal, y cada 'uno de los ilai`nados á adminis a
la jus icia se e i a á su hoga . Cesa la gue a, y el gene-
al que salió del alle uel e á su' o icio. El` p ime magis a-
do de la nacion, que aye es aba. á
la
cabeza del gobie no,
concluido' su manda o, .desciende de su al u a y se oscu ece
en e la mul i ud de ciudadanos. En suma, Cincina o deja el
a ado po la dic adu a y la dic adu a po el a ado.
Es p opio de, la democ acia que el pueblo eje za di ec a-
men e la sobe anía, mien as pueda conse a la: Cuando ya
no puede, la delega exp esando su olun ad po medio' de una
,
eleccion y cuidando siemp e de aco a la du acion del man-
da o.
La idea de libe ad pene a odas las leyes é in's i úcionés
á que da ida el gobie no democ á ico. Es la libe ad 'amplia,
inquie a, eme osa de la au o idad, in aso a de odas ' las
es e as, comun á odos los ciudadanos y no dis an e de un
pelig oso indi idualismo: es la libe ad polí ica y ci il, de in-
dus ia, de come cio, y en in el eje cicio de odos los de e-
chos del homb e compa ibles con los debe es del ciudadano.
En pos de la libe ad, y como consecuencia de es e p incipio
iene la igualdad.
En los pueblos de la an igüedad la democ acia e a compa i-
ble con la escla i ud, que es el sumo g ado de desigualdad
en e los homb es. Re o mado el mundo po la eligion c is-
iana, odos los homb es ue on iguales an e Dios: odos se
llama on hijos de Adan; odos nacen en pecado, y á odos al-
canza la edencion. Es os dogmas pene a on ' en la iloso ía
y en la polí ica, y de aquí un nue o ó den mo al y social'4ue
c
onsag a el p incipio de la igualdad de los homb es an ela
ley. Po que odos los homb es son he manos, segun él 'E an-
gelio, ienden á desapa ece del mundo polí ico odaslas'des'
3
34
igualdades,, sal o las na u ales y las adqui idas, como la ma--
yo .capacidad, los _eminen es se icios, e c. Es as excepcio-
nes
,son
con o mes al bien público y á la jus icia dis ibu i a.
Cuando la democ acia se con en a con la igualdad absolu a.
de de echos y la ela i a de condiciones que es ablece el a -
den na u al de las sociedades po el me o hecho de sup imi
los p i ilegios, y las ca gas públicas pesan igualmen e sob e
odos los ciudadanos, y odos con igual í ulo pueden aspi a
á las mayo es dignidades del es ado y á las más al as ecom-
pensas, po sus se icios á la pá ia,.la igualdad es jus a y
legí ima, y en mucha pa e conciliable con la mona quía. Mas.
si la
.
democ ácia, enemiga po ins in o de oda supe io idad
y no exen a de ecelos y de en idia, en iende po igualdad la
ni elacion de las o unas,
y
uel e los ojos á las leyes ag a-
ias que ensayó sin u o la an igüedad, ó dec e a el impues-
o p og esi o,
ó
p e ende epa i las ganancias en e el ca-
pi al y el . abajo, e c., en ónces, á es a alsa idea de una
igualdad imposible, sac i ica la libe ad y la p opiedad.
Como en los gobie nos democ á icos el pueblo es sobe ano
de hecho
y
de de echo, sin duda iene la polí ica po no e
el in e és gene al. P e aleciendo la olun ad del mayo nú-
me o, no se consul a el bien pa icula , ni
el
de una clase p i-
ilegiada, sino el de odos ó la mayo pa e de los ciudadanos.
De aquí la necesidad de some e se á la ley de las mayo ías,
único
y
pelig oso c i e io de las democ ácias. Los pueblos
se dejan a eba a de la pasion como los homb es y aun más
que ellos,
y
suelen ce a los ojos á los consejos de la p u-
dencia, cede á los halagos de la palab a, i i a se con la.
con adiccion
y
op imi las mino ías, aunque el genio de Só-
c a es las p o eja y de ienda su causa.
Es a na u al p opension de los pueblos á comba i oda in-
luencia pe manen e y humilla oda supe io idad, imp ime á
las democ ácias un ca ác e eleidoso al ex emo. No es el
meno de los incon enien es p opios del gobie no democ á i-
co la incons ancia de la opinion pública an mudable y an oja-
diza, que ácilmen e se inclina á adop a po egla de sus ac-
os o a lo ú il, o a. lo jus o. Si algun nue o A ís ides se a e-
e
á p o es a con a la iolacion de la mo al
y el de echo,.
debe esigna se al os acismo,. pues ol ida al homb e de
mé i o
supe io , e i a le el pueblo. su con ianza, y sepul-
— $5
a le en la oscu idad
Un { o zado e i o,. es'una especie de
des ie o
y
.
pe secución -con o i°ne' al espí i u eceloso de la de-i
noc ácia. +
i
; .
Co no segun
p
e nos ad e ido el eje cicio di ec o,é inmedia-
o de l
e
a sobe anía po c pueblo' no siemp e es posible; ocu e
con ecuencia la necesidad de acudi á la eleccion;
y
quien di-
ce eleccion en un es ado' democ á ico, dice su agio uni e sal.
La eleccion en las dembc ácias es el í ulo que sus i uye
á la he encia en las
mona quías
las a is oc acias'. Los
ca gos i alicios,-y aun aquéllos que en las', demás especies
dé gobie no suelen con e i se po ia' .de delegacion., o di-
na ia del 'pode ejecu i o; ambien se
,
ese an á la eleccion
popula . La mul i ud 'igno an e, apasionada y cap ichosa
sigue á quien la lisonjea, y z uél e la espalda á los mejo es
ciudadanos que ` o endidos
,
se, e i an á la somb a. En ónces,
e aidos los buenos de la polí ica, queda el campo ponlos in-
igan es y ambiciosos que se apode an del gobie no esuel-
os á de ende se,, sin epa a en' el sac i icio de sus opiniones,
ni en la buena á mala di eccion de los
,
negocios públicos, ni
en el menoscabo que' padece el p es igia de la au o idad, cuán-
do en el a e de, obedece á los in e io es se ci a el a e de
manda los. El • deseo de .conse a la popula idad es un in-
con enien e de la democ acia, po que aba e el ni el mo al é
in elec ual de los manda a ios del pueblo has a aya an
bajo como los mandan es'.
O ece ambien g a es di icul ades' Ia
•
o ganizacion del po-
de ejecu i o en el gobie no democ á ico. La o ma colec i a
es poco á p opósi o pa a la accion: la unipe sonal con ie e
demasiada au o idad. Aquélla se opone al sec e o en las deli-
be aciones, al concie o de las olun ades' y á la eunion de
las ue zas que deben da impulso al gobie no: és a concen-
a el pode en una magis a u a supe io y sospechosa al
pueblo, po que en el único magis ado se e leja más bien el
espí i u de la mona quía que el de la democ ácia.
La o ma colec i a se adap a á los pequeños es ados como
la Suiza: la unipe sonal á los g andes
y
pode osos como
Rusia. Cuando la única magis a u a p e alece, el na u al
ins in o de la democ acia sugie e dos medios e icaces de li-
mi a la, á sabe , que sea de co a du acion, y quien la eje ce
se e amen e esponsable.
-36
Los icios inhe en es á la democ acia pu a son la co up-
cion, po que ambien hay co esanos de los pueblos, ibu-
nos que lisonjean sus malas pasiones y ex a ían su azon
con p omesas alaces; un o gulloso indi idualismo alimen-
ado po la idea que cada ciudadano pa icipa po igual de la
sobe anía; el abuso á que se p es a la opinion a o able á la
omnipo encia de las mayo ías; la i esponsabilidad de los
unciona ios públicos de o ígen popula , á ménos que un
p o undo espe o á la mo al y un i o sen imien o del debe
hallen acogida en la g an mayo ía de los ciudadanos; las dis-
co dias in es inas que alimen an las acciones an o más
a ojadas, cuan o les deja el campo lib e la indi e encia de
los muchos que se e i an del umul o
y
se inden sin com-
ba i á una mino ía dominan e, y en in, la ana quía que se
en oniza desde que se ompe el equilib io del ó den
y
la li-
be ad.
-.
En ónces c ece el desó den, y las agi aciones de la plaza pú-
blica p eceden á la gue a ci il, cuyo é mino se ía la disolu-
cion social, á no in e pone se un dic ado que con impe io ab-
solu o es ablece el p incipio de. au o idad. Si la pá ia con-
inúa en pelig o, la dic adu a se p o oga y al ez llega á pe -
pe ua se, y en ónces á la libe ad . empes uosa sucede-una
anquila se idumb e, esignado el pueblo á la obediencia
•
pasi a bajo un égimen mili a .
El es ado se hizo homb e,
y
el deposi a io ó el usu pado
del pode sup emo no econoce ningun de echo, ni aun los
inhe en es á la pe sonalidad humana.
En la an igua Roma, despues de Ma io y Sila, ino Césa ,
dic ado en nomb e del pueblo, á quien sucedió Augus o, cu-
ya po es ad ibunicia dis azó la
.
usu pacion de odas las li-
be ades.
Las epúblicas municipales de I alia du an e la edad media
pe ecie on á causa de sus disco dias in es inas,
y ue on ab-
so bidas po ecinos pode osos, ó caye on, como Flo encia,
bajo la dominacion de algun noble con e ido en sobe ano.
Tal es la sue e comun á las epúblicas uni a ias. Las
ede ales, en las que cada es ado conse a su au onomía,
encie an un p incipio de decadencia y disolucion á sabe : la
di e gencia, y acaso el an agonismo de los-.in e eses que las
di ide, o igen de g a es con lic os, di íciles de ence en
iempo de paz, °
y
pelig osos en ex emo si la gue a obliga
á ela po la de ensa del e i o io
l
ó la in eg idad de la
pk ia.
CAPÍTULO X.
DEL GOBIERNO REPRESENTATIVO.
Es el gobie no ep esen a i o ó égimen cons i ucional una
mona quía emplada con ins i uciones popula es pa a con-
cilia los p incipios de au o idad y-libe ad. Es una o ma
mix a de gobie no, opues a á la an igua mona quía de de-
echo di ino y á la más mode na eo ía de la legi imidad a-
dicional. Es un sis ema polí ico en el cual se p ocu a combi-
na la plu alidad de las ue zas i as de la nacion con el
p incipio de la mona quía he edi a ia. No consien e la uni-
dad del pode , po que el pode único signi ica la olun ad
omnipo en e de un ey absolu o.
La esencia del gobie no ep esen a i o consis e en dis in-
gui y sepa a los pode es públicos pa a que
.
: ecíp ocamen e
se limi en y mode en, y mo iéndose cada u i.ó en su es e a,
espe e la independencia de los o os.
En igo el pode público es uno solo, y lo que en ealidad
se dis ingue y sepa a son sus unciones. Po eso hablando
con p opiedad, no hay di ision de pode es en el gobie no e-
p esen a i o. sino deslinde de acul ades y su eje cicio po
cada au o idad cons i uida,' ob ando con libe ad den o de
su compe encia.
-
«Cuando la misma pe sona ó co po acion de magis ados
» eune el pode legisla i o y el ejecu i o, no exis e la libe -
» ad, po que es de eme que el mismo ey ó senado que hace
»leyes i ánicas, las ejecu e con i anía. Tampoco hay libe -
» ad cuando la po es ad de juzga no es á sepa ada de la le-
gisla i a y ejecu i a. Si se ag egase á la p ime a, la ida
y
»la libe ad de los ciudadanos es a ian pendien es de un po-
de a bi a io, po que el juez se ía el legislado . Si se jun-
ase con la segunda, el juez se ía demasiado ue e'y op i-
Emi ia. La libe ad co e pelig o cuando el mismo homb e ó
»el mismo cue po de magna es, de nobles ó popula es eje -
cen es os es pode es, el de legisla , el de ejecu a las p o-
-38-
» idencias de u ilidad comun
y
el de juzga y sen encia las
»causas y negocios de in e és p i ado» (1).
Tal es la doc ina de Mon esquieu
y
el espí i u que p eside
al gobie no ep esen a i o ó égimen pa lamen a io. Toma-
on los esc i o es polí icos po modelo la cons i ucion ingle-
sa, p e aleciendo el c i e io de la escuela his ó ica que aspi-
a á desa olla segun las condiciones de cada pueblo y cada
siglo el p incipio de libe ad. Sob e ino la e olucion ance-
sa de 1789, decla óse enemiga de la adicion, y iun ó la
escuela ilosó ica ó pu amen e acional que inde cul o al
p incipio de la igualdad.
Desde en ónces oda Eu opa camina po es a senda llena
de aspe ezas, oscilando la polí ica en e la his o ia y la ilo-
so ia,'y discu iendo los homb es nue as combinaciones de
los pode e's públicos que pe mi an esol e el a duo p oble-
ma de conce a el ó den con la libe ad, po que libe ad sin
ó den es ana quía, y ó den sin libe ad despo ismo.
Es a o ma de gobie no no e leja ningun p incipio exclu-
si o, án es po el con a io se unda en la a monía de di e -
sos elemen os y los u iliza odos. Al p incipio he edi a io de
la mona quía opone el p incipio elec i o de la cáma a popu-
la : al ímpe u ciego ó inconside ado de la asamblea única
dos cue pos colegislado es : á la in empe ancia de las ma-
yo ías el e o del mona ca : á la in iolabilidad del ey la es-
ponsabilidad de los minis os, con cuyo a i icio se p ocu a
acili a los cambios de polí ica que
exige
la mo ilidad de la
o.pinion, inclinándose á uno, ú o o lado g acias á la lexibi-
lidad del sis ema, y po solo el juego egula de las ins i u-
ciones.
El mismo p incipio de, la sobe anía nacional iene en el go-
bie no ep esen a i o lími es cie os, po que no excluye el
de la, legi imidad ep esen ado en el de echo de sucesion á la
co ona segun las ley-es an iguas y undamen ales del eino.
Asimismo la sobe anía colec i a se con iene al llega á los.
con ines de lo qué es indi idual po su esencia, e i icándose
que el pode absolu o no exis e en el ey, ni en el pueblo, ni
en pa e alguna.
Supone el gobie no ep esen a i o, no un pe ec o equili-
(1)
Sxp .dss dois,
li .
XI. chal). VI.
b in de los elemen os qué en an
éñ
lb. composición; 'á sabe ,`'
la mona quía, la a is oc acia
:y
la demoé ácia, 'sino
eg ii
lib 'ió' ap oximado' median e la pa icipácion'
de
odos en el.
OUT
.
, ' cada uno en p ópo 'ion` de áuá Ve dade as ue zas..
El g ande escol o del gobie no mix o es la di icul ad ' dé'
man ene en su iel 'es a' delicada balanza N l ay'pa a qué
disimula la
+ di icul ad' de combina ' la Mona quía con
.
1a
:
de-
moc acia,
'y
de es ablece " lá conco dia ' en e' la eleccion
-he encia, la unidad
'y
la
.
plu alidad. Mucha p udencia sé
ne-
cesi a
pa a concilia o mas de gobie no an dis in as' cé mb
son dis in os los elemen ós'que en a,ñ eh' la composición`'del`
ep esen a i o. Los pueblos que p o esan g ande amo á s s
ins i uciones, se gua dan muy bien de` pone las en pelig ó,'
llegañdó al limi e de su de echo.
Puede media en la con ienda y
conj ú 'a
el pelig o de' una
up u a la a is oc acia, ya se incline á la mona quía á'
la
cual la ace can la semejanza de o igen, el a ho á la adi-
cion, la igo osa cons i ucion de la amilia median e el de e-
cho de sucesion he edi a ia y el espí i u de esis encia "á
leas'
in asiones del p incipio de igualdad, ya o me causa comün
-con la democ ácia, si la nobleza pa icipa de las éa gas
que
pesan
sob e el pueblo, ó 'cuando el ey' aspi a al pode abso-
lu o, ó en in po p udencia, al ansigi con la ` opinion do-
minan e, po que una e o ma opo una des anece el mo i o
ó el p e ex o
.
de una e olúcion.
Pa a que la a is oc acia sea mediane a en e la democ á
cia y la mona quía, se equie e que es é sólidamen e cons i-
uida, es deci , que se halle' o ganizada como un pode 'polí i-
co y odeada del p es igio 'de la an igüedad y la iqueza. Una
a is oc acia na u al no bas a, po que no o ma' cue po,' ni
iene ue zas, ni i e de adiciones. una a is oc acia a i i-
cial ca ece de la au o idad necesa ia .á odo pode mode a-
do .
La
e dade a a is oc acia es ob a del iempo, y el ey
más absolu o de la ie a que p e enda econs ui la; sólo
consegui á disimula con las apa iencias el acío de ila ins
i ucion. -Hay uinas que ningún es ue zo humano es capaz
de le an a .
La mona quía es asimismo un pode egulado del mo i-
mien o encon ado de la a is oc acia y la democ ácia, pa a
}e i a g a es con lic os. Con el auxilio de la una mode a y
— 40 —
co ige un p uden e mona ca los excesos de la o a, é impide
que és a ó aquélla adquie an un cons an e p edominio, po que
odo gobie no mix o pugna con su na u aleza, si ole a usu -
paciones que ompen la conco dia en e los al os pode es del
es ado.
Es el gobie no, ep esen a i o una mona quía limi ada po .
la g ande au o idad de una asamblea nacional de o igen po-
pula . Las al as p e oga i as de es e cue po, el núme o y
calidad de los homb es que lo cons i uyen median e el i ula
de la eleccion, la delibe acion en público y el apoyo de la.
mayo ía den o y ue a de la Cáma a, le a ibuyen una in-
luencia decisi a en la di eccion de la polí ica,
y
al, que bien
me ece el nomb e de pode pa lamen a io.
La asamblea impone al ey los
.
minis os, los sos iene ó,
de iba con un o o de con ianza ó de censu a, y les exige la
esponsabilidad polí ica, legal ó mo al con absolu a indepen-
dencia de la co ona. El ey es mudo espec ado de la ba alla.
que se lib a en e los pa idos. mili an es, po que debe se
neu al como juez del campo. Hé aquí una mona quía que
iene con la epública muchos pun os de con ac o.
La solidez de es a especie de gobie no depende, más que de
su bondad, absolu a, de la sancion del iempo. Si el sis ema.
pa lamen a io echó p o undas aíces en el suelo de la G an
B e aña, se debe á que no es ob a de la ciencia, sino una o -
ma pe eccionada de la o ganizacion polí ica comun á la ma-
yo pa e de los pueblos de Eu opa en la edad media. Dos si-
glos de p ác ica sin g a es pe u baciones, pe mi ie on que
esis iese á las empes ades desencadenadas sob e el Con i-
nen e, no' an o po espe o á las leyes, como po la ue za.
de las cos umb es.
Mucho- a o ece la causa de las mona quías cons i uciona-
les el deseo que ab igan los pueblos de ob ene ga an ías,
con a las al as 'y e o es de los gobie nos; y ninguna hay,
an e icaz como la pa icipacion del pueblo en el eje cicio del
pode sup emo median e una e dade a ep esen acion
.
na-
cional. 'En e ec o, en oda sociedad polí ica es p eciso da al
pueblo alguna pa e en el gobie no, cuidando, siemp e de
abandona á los pode es cons i uidos, aquella po cion de .so-
be anía que no debe eje ce po sí mismo, so pena de p o o-
ca la :ana quía.
-.^ 41 —
CÁk'PTLTLO XI.
•
D
E
LAS CIONSTITUCIO ES ó,
OMITAS
:;
CONSTITUCIONALBS.
Llámase cons i ución el código polí ico ó la cólecuion de
leyes undamen ales del es ado, de donde se de i an
las
o -
gánicas que son su na u al desa ollo
y
complemen o. Poco
impo a el alo absolu o de una cons i ucion ;" pe o impo a
mucho su g ado de bondad ela i a que la expe iencia de e -
mina, segun que esponde ó no esponde á las necesidades y
deseos del pueblo. La mejo de las cons i uciones i i á poco,
si no es gene almen e acep ada, de sue e que halle
un
de-
enso en cada ciudadano. En ónces no hay pelig o dé que
una mino ía u bulen a usu pe el nomb e del pueblo, y so-
me a á su yugo la mayo ía.
La condicion o dina ia del gobie no ep esen a i o es
na-
ce de la cons i ucion ó del pac o solemne ajus ado en e el
ey y el pueblo, en i ud del cual és e ija las condiciones de
su obediencia,
y
aquél acep a los lími es de su au o idad. No
hay ó den sin' egla, ni libe ad sin ga an ías. , Po -eso son
sinónimos gobie no ep esen a i o
y
égimen cons i ucional.
Toda cons i ucion sa is ace el legí imo deseo de sus i ui
á
los agos p ecep os de la cos umb e leyes cla as y p ecisas
ace ca de la o ganizacion de los pode es públicos, y á e da-
des especula i as ó mulas p ecisas espec o al eje cicio de
los de echos
y
debe es de los ciudadanos.
Allí donde pe dió su ue za la adicion, la eemplaza
el.
mode no p incipio de la sobe anía nacional.
Una buena cons i ucion debe euni las ci cuns ancias si-
guien es
L Que enume e los pode es públicos y señale los lími es de
su accion y compe encia, p ocu ando es ablece en e ellos
concie o y a monía, y ija los medios de es ablece la con-
co dia, cuando llega e á u ba se.
II. Que dé en ada á odos los elemen os ue es de la so-
ciedad, po que sólo un pode social llega á con e i se en
e dade o pode polí ico,
y
no hay pode polí ico e dade o
den o de la cons i ucion, si ue a no ess
-
emido ó espe ado..
— 48 --
ida p opia y de la au o idad .de un p incipio al como la
eleccion ó la he encia.
Si la necesidad obliga á op a po una segunda cáma a
elec i a, con iene o ganiza la de modo que man enga la a-
iedad en la ep esen acion. Unos mismos elec o es
y
elegi-
bles
y
un mismo p ocedimien o elec o al da ian po esul ado
o a segunda cáma a an popula como la p ime a, y en ón-
ces equi aid ian las dos á una sola d'elibe ando po sepa ado,
ó i aliza ian en imp udencia y eme idad has a u ba el
ó den legal y pone en pelig o las ins i uciones.
Hicié onse di e sos ensayos y en a i as pa a esol e es e
á duo p oblema de la polí ica sin pone é mino á la con o-
e sia. El censo pa a los elec o es, las condiciones de edad y
o una pa a los elegibles, la eleccion indi ec a, nada sa is-
ace po comple o. Dos e dades hay sin emba go econoci-
das y gene almen e acep adas, á sabe , que el senado cuen e
un
núme o de indi iduos bas an e meno que la cáma a po-
pula , ya po que así la dignidad sena o ial goza á de mayo
p es igio, y ya ambien po que siemp e eina más calma en
las delibe aciones de una asamblea poco nume osa; y que
median e un sis ema de eno acion pa cial y sucesi a ad-
quie a el senado el ca ác e de una ins i ución pe manen e,
pa a que mejo e leje la 'pe se e ancia en la polí ica y el es-
pí i u de adicion comun á odos los pueblos que cuen an
algunos siglos de an igüedad, y es una condicion necesa ia á
su eposo.
CAPÍTULO XII.
DEL PODER EJECUTIVO.
Es el pode ejecu i o el enca gado de gua da y hace que
se gua den y cumplan las leyes, po que en ano se ía que
hubiese una - olun ad sin , ue za pa a exigi obediencia.
Así como el pode legisla i o es la exp esion de una olun-
ad colec i a, po que pa a delibe `a se necesi a el concu so
de a ias pe sonas,
é
in e mi en e po que la ley acude
á
la
sa is accion de cie as necesidades públicas que sólo ocu -
en de
iempo en iempo,
el
pode ejecu i o supone una au o-
idad
única y
concen ada y una accion
con inua, pues eje-
— 49 —
-ca a la ley equie e unidad
en
el pensamien o del que manda
y libe ad de accion pa a hace gua da y ;cumpli lo man-
dado.
En las mona quías cons i ucionales es el ey quien eje ce
el pode ejecu i o con el concu so necesa io de sus Minis os
esponsables. En las epúblicas lo eje cen un p esiden e ó un
consejo poco nume oso, ambos elec i os, con pode es limi a-
dos po el iempo y po el espí i u eceloso de la democ acia.
El emo de que el pode ejecu i o, abusando de sus ue -
zas, op imiese los demás pode es del es ado, ac edi ó la
alsa idea que con enía en laquece lo y debili a lo, como si
no uese mayo el pelig o que co e la sociedad cuando el go-
bie no ca ece de los medios conducen es á exigi la debida
obediencia á las leyes y man ene el o den público, sin el cual
no'hay libe ad, ni p opiedad.
Una de las condiciones de la buena o ganizacion del pode
ejecu i o, al ez la p ime a, es su pa icipacion en la po es-
ad de hace las leyes en i ud de la inicia i a ó del e o ab-
solu o que es la mejo de ensa con a las in asiones de la
•
asamblea nacional.
La inicia i a se unda en que nadie conoce an á ondo la
al a ale una ley ó los icios de las exis en es, como el magis-
ado que po azon de su o icio es á llamado á ejecu a las.
La p ác ica de los negocios enseña
'
á disce ni si un p oyec o
de ley ap obado po las cáma as puede ó no pasa sin incon-
enien e; y si el ey juzga que es mala ó in empes i a, ehu-
sa la sancion.
El e o suspensi o susci a con lic os; y sin pone emedio
al mal, humilla la au o idad eal, obligándola á ejecu a una
ley que ep ueba. El e o absolu o ó pe en o io sólo p e alece
sin di icul ad cuando exis en dos cáma as, po que la oposi-
,
scion de la conse ado a á lo o ado po la popula e i a que
el ey apa ezca en lucha con la ep esen acion nacional.
Vá ias son las a ibuciones p opias del pode ejecu i o,
como el mando de las ue zas de ma y ie a, la decla acion
de gue a, la negociacion y conclusion de los a ados
.
de paz
y come cio, el nomb amien o de los unciona ios públicos, el
'de echo de g acia, e c.
Todo pode debe es a limi ado po la esponsabilidad. Así
pues, son esponsables de sus ac os los deposi a ios del po-
4
— 50 —
e ejecu i o, sin más exc.epcion que el ey, in iolable en su
pe sona y dignidad. Responden po él los minis os que le-
aconsejan y e endan sus dec e os,.sin cuyo equisi o no se.
'cumplen, po qúe no ue on expedidos en la o ma legal.
En el ey se e leja la unidad del es ado. El ey es el pode
ac i o po 'excelencia den o de la mona quía cons i ucional,.
pe o con po es ad limi ada.
No es buena doc ina la de aquellos esc i o es polí icos que
dicen que la acul ad de ejecu a las leyes eside en el ey de
de echo, y de hecho en los minis os que acep an la espon-
sabilidad de sus ac os. Tampoco es buena la máxima que el
ey eina y no gobie na. Reina signi ica eje ce el pode su-
p emo y egi el es ado: Un ey sin inicia i a en la di eccion
de los negocios públicos y some ido a la ' u ela de sus minis-
os, Ile a ia un i ulo ano. Un ey me o ejecu o de la o-
lun ad de la naeion implica la abolicion de la mona quía, po
que sin las p e oga i as esenciales de la dignidad eal no hay
e dade o mona ca.
La pu a doc ina cons i ucional es, que así como el ey
ho
puede legisla sin la asis encia de las cáma as ó del pa la-
men o, así ambien pa a gobe na necesi a la coope acion de
los minis os.
La esponsabilidad de és os es indi idual
,
o colec i a, pues
alcanza á alguno' ó algunos de ellos, ó
á
odo el minis e io
segun la ex ehsion de la culpa.
En la esponsabilidad minis e ial suelen con undi se dos'
esponsabilidades dis in as, la una judicial, cuando hay c i-
men ó deli o, y la o a polí ica, si sólo hay e o ó negligen-
cia: ^En el p ime
`
caso se p onuncia una sen encia y se aplica
una pena: en el segundo e mina la cues ion con un o o de
censu a que obliga'a los minis os á cede el pues o á o os
homb es, 'po que así lo exigen la ley de las mayo ías
y
la
conco dia 'en e' los al os pode es del es ado.
Ra a ez ,se- exige en los gobie nos ep esen a i os la es-
poncabilidad e e
c
i a;' y sin emba go no ca ece de e icacia
mo al el
'
p incipio,
pués
á quien absuel e la ley, al ez no
pé ddna lá
o
p
l i
ÍO
n
:
- 51 —
CAPÍTULO
XIII.
DEL '
PdDnIí
V
JUDICIAL.
Lbs polí icos de la esc i'ela dé Rousseau se han cuidado
más de asegu a el- iun o de' la 'lun ad de la nación, 'que
de discu i los medios ,de` unda un gobie no sob e el 'p in-
cipio de libe ad. Un pueblo en el pleno goce de su' sobe anía,
con la absolu a po es ad de hace lás leyes, no se á' e dade-
amen e lib e, si la jus icia no es un pode del es ado. Jus i-
cia y libe ad se con unden én c'úan o signi ican el de echo de.
odos
ý
cada uno' en pa icula .
En las mona quías cons i ucionales es p e oga i a' de la
co ona la ins i ucion de los jueces y magis ados. Aunque la
jus icia se adminis e en nomb e del ey, á los ibunales
co esponde exclusi amen e la ju isdiccion ci il y c iminal.
El ey ela sob e la adminis ácion de la jus icia; pe o no in-
e iene en la aplicacion de lás leyes á las cues iones de de-
echo p i ado.
La o ganizacion del pode judicial debe se al que o ezca
sólidas ga an ías de independencia al magis ado. La libe -
ad y la p opiedad de los ciudadanos son bienes demasiado
p eciosos pa a es a á me ced de un pode a bi a io. El juez,
ó gano é in é p e e dé la ley,,á nadie obedece, po que no hay
au o idad supe io á la ley misma que aplica segun su con-
ciencia. La ley se enca na en el homb e, y el homb e' es la
ley i ien e.
Po es a azon iene oda la au o idad de un ,dogma cons-
i ucional la inamo ilidad de los jueces y magis ados. Sólo
cuando nada
.
emen del gobie no pueden inspi a con ianza.
La in iolabilidad de los minis os de la jus icia ealza su dig-
nidad, in unde mayo espe o á la -ley y concu e á o ma de
la magis a u a un cue po, iel deposi a io de las adiciones
que auxilian á la au o idad con a el indi iduo
ó
p o egen al
indi iduo con a la au o idad.
Todos los juicios
ienen
sus ámi es y p ocedimien os es-
ablecidos pa a que sean el escudo de los de echos pa icula-
es, y así se es iman como o mas p o ec o as de la
libe ad
y p opiedad de los ciudadanos. Si, pues, no han de se ó -
— 52 —
mulas anas y medios de en o pece el cu so de la jus icia,
nadie debe se juzgado segun las leyes pos e io es al ac o
que se le impu a, ni po ibunal que no sea el compe en e
con o me á de echo, ni ab e iando las o mas p opias de cada
juicio.
En los gobie nos ep esen a i os goza el ey del de echo
llamado de g acia, ó de la al a p e oga i a de conmu a la
pena que los ibunales imponen á los delincuen es. Es un
a ibu o de la sobe anía.
No al a quien diga: ó las leyes son jus as y deben cum-
pli se, ó injus as deben e o ma se. En ambos casos el de-
echo de g acia deja de se necesa io. Si la clemencia es-
plandece en la ley, ¿,pa a qué hace de ella un a ibu o del
mona ca?
Sin emba go, co no la jus icia absolu a es un pun o ma e-
má ico, y las leyes son eglas gene ales aplicables á los casos
comunes, en cuyo núme o no se cuen a una a iedad in ini a
de hechos y combinaciones que ocu en en la ida, iene
su azon de sé es e p uden e a bi io llamado de echo de
g acia, en la imposibilidad de de e mina segun el mismó
peso y medida el alo mo al de los ac os humanos.
Po laqueza de ánimo dis azada con el nomb e de bondad
de co azón, suelen los eyes abusa del de echo de g acia,
ol idando que el mundo se gobie na con la p udencia y la
jus icia. «Nada daña an o (dice Saa ed a Faja do) como un
»p íncipe demasiadamen e mise ico dioso, po que no es mé-
»nos c uel el que pe dona á odos, que el que á ninguno; ni
»ménos dañosa al pueblo la clemencia deso denada que la
»c ueldad; y á eces se peca más con la absolucion que con
»el deli o.»
o
— 53 —
PARTE SEGUNDA.
x-i s
oxRIA.
•
CAPÍTULO I.
ORÍGEN Y PROGRESO DE LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA.
Cumpliendo nues o p opósi o, amos á in es iga las an-
iguas leyes y cos umb es de España, en chan o puede ap o-
echa al es udio del de echo polí ico el exámen de las ins i-
uciones enlazadas 'con
.
la his o ia nacional, y que son menos
el u o de la olun ad de los homb es que la ob a len a
y
pe-
nosa de los siglos.
Hemos dicho que odo es ado, pueblo ó nacion debe halla se
do ada de ida p opia ó goza de independencia. Si o ma
pa e de o o es ado ó padece op esión, po que i e uncida
al yugo de la escla i ud ó de la conquis a, no ha llegado o-
da ía á posee se, á se lib e, á cons i ui en in su
nacionali-
dad.
Es p eciso que ese pueblo se desgaje de su onco, como
sucede al ompe se los lazos de la colonia y la
-
, me ópoli, en
in, se emancipe y gobie ne po sí mismo.
La España an e io á la conquis a omana ca ecia
de la
unidad polí ica
con enien e pa a o ma ' un cue po mo al con
ideas é in e eses comunes. Es aba la Península di idida en e
di e sas ibus, sin que ínculos mo ales y ci iles de ningu-
na clase las uniesen y jun asen á modo de nacion. La pose-
sion pasaje a de los Ca agineses,
y
sob e odo la domina-
cion con inuada de
los
Romanos, comunica on
á
sus habi-
an es el espi i a de unidad de que ca ecian.
Di idióse p ime o en dos pa es desiguales, la Ci e io y la
Ul e io , aquélla comp endida en e los Pi ineos y el Eb o, y
és a dila ándose desde dicho io has a el es echo de Gib al-
a .
Augus o
modi icó la an igua di ision e i o ial de
Espa-
ña, y
en ónces omó la Ci e io el nomb e de Ta aconense,
— 54 —
de su capi al Ta agona, y de la Ul e io hizo dos p o in-
cias, Bé ica' y Lusi ania que el cu so del Guadiana sepa-
aba. '
Du an e la República e an así la España Ci e io co no la.
Ul e io p o incias p e o ias y á eces consula es, es deci ,
que las gobe naban cónsules
y
p ocónsules, p e o es y p o-
p e o es segun la necesidad lo pedia. Augus o con i mó la
au o idad del Senado en las p o incias sosegadas y anqui-
las, y omó pa a sí las belicosas y si uadas en las on e as,
ins i uyendo legados ya consula es, ya impe iales, con po-
es ad y ju isdiccion sob e los pueblos en iempo de paz ó de
gue a.
Cons an ino el G ande, al desmemb a el Impe io Romano
en Impe io de O ien e y de Occiden e, c eó ece diócesis, y
puso á la cabeza de cada una de ellas un magis ado con el
í ulo de p e ec o, de quien dependian los ica ios ó gobe na-
do es pa icula es de las p o incias. España o mó en ónces
pa e del Impe io Occiden al y de la p e ec u a de las Galias.
Las ciudades no e an odas de la misma condicion, po que
habia
colonias, ciudades
.
la inas, inmunes y ibu a ias, pueblos
con ede ados y municipios
que no gozaban de los mismos de-
echos, ni sopo aban iguales ca gas, sino que dis u aban de
mayo ó meno libe ad y de más ó menos p i ilegios, y sólo
se con o maban en p es a obediencia á Roma.
Tan hondas aíces echó el municipio en España, y
,
an o se
ex endió, que me ece pa icula es udio. Gobe nábanse po
sus p opias leyes y magis ados, exen os de oda . u ela, y
así i ian independien es de oda au o idad supe io , y o de-
naban á su an ojo la adminis acion inmedia a de los pueblos
que pe enecian á la comunidad; pe o en cambio es aban sus
habi an es excluidos de los de echos de ciudadanía omana,
sal o si se les comunicaba en i ud de p i ilegio.
Componíase el gobie no municipal de un consejo
(cu ia)
de
diez ó más pe sonas
(decu iones),
á cuya cabeza es aban dos
magis ados
(duum i i)
elec i os y anuales, aunque ambién
solían ales ca gos du a has a cinco años
(duum i e quin-
quenales):
I,as p o idencias de la cu ia se llamaban
dec e a
decia ionum.
Todas las dichas magis a u as debian sali de cie a clase
de ciudadanos de e minada po el censo, única que enía o o
...... 55 ----
ac i o, y,pasi o en los negocios de la ciudad, y á és os
nom-
b aban
cu iales.
Si
al p incipio , ue la clase dé los cu iales hon ada y ape e-
cie a, c eciendo el despo ismo impe ial, el peso de 142
n
1 ibu os
.y la di icul ad de cob a los, se ocó en
,
abo ecib
,
le
?
po que
la ley los hizo esponsables con sus bienes po odo el muni-
cipio; y pa a que no a ojasen la pa la
,
endiéndolos á pe -
sonas p i ilegiadas á qiiienes no' aléanzában los igo es del
isco, ué p ohibido al cu ial enajena,ylos,sino en a o de o o
cu ial; ni ampoco se le pe mi ía muda de condicion, pues'
la cu ia e indicaba al homb e nacido en ella,
y
se lo a e-
ba aba al campo, á la milicia y has a
,
á la iglesia, co no
;
el
seño pe seguia, en donde quie a que se,hallase, á.su escla o
ugi i o.
Di idíanse los súbdi os del Impe io en p 'i °ilegiados, cu ia-
les y p ole a ios. Los p ime os o maban la a is oc acia com-
pues a .de senado es, digna a ios; de,. palacio, cle o y milicia.;
los segundos a as aban la pesada cadena de la 'cu ia,yi-
iendo sin libe ad ni p opiedad; y los úl imos, de mejo con=
dicion, e an alimen ados á expensas del eso o público.:
Habia ambien sie os que se ocupaban en, los minis e ios
domés icos, eje cian las a es y o icios y lab aban los campos,
dependiendo algunos de la au o idad.del
;
seño , no de una ma-
ne a inmedia a, sino en-cuan o o maban un odo con la
ie a
a
que es aban
como
encadenados.
(Se i us glebce.)
Las ie as pa icipaban po o zosa analogía de la condi-
cion de las pe sonas; y así unas e an lib es y
.
exen ás,.o as
ibu a ias, o as censuales, cu
y
os cul i ado es pe enecian
á la clase de colonos ó p opie a ios.
(Coloni liben ,inquilina,
censili,
is u a i .',
adsc ip i ii.)
1
Cua o g andes elemen os cons i uian la sociedad omana,
á sabe : la
unidad polí ica,
la
libe ad municipal,
la
eligion
c is iana, y
la
ciencia, li e a u a
é
idioma.
La unidad ,polí ica,
c eciendo la au o idad de los Empe ado es, ab ió las, pue as
á la i anía: la libe ad municipal, op imida la clase de los
cu iales, degene ó en se idumb e: la eligion c is iana alla-
nó el camino al p edominio de la ley coinun que debia sus i-
ui al odioso p i ilegio; y la ciencia, li e a u a
é idioma e an
u o de una ci ilizacion pasada y semilla de o a ci ilizacion
enide a.
_..56
Es aba España an poseida de Romanos, que las leyes, usos
y cos umb es de Roma habian eemplazado á odo lo español
an iguo, y has a la lengua na u al de los mo ado es cedió el
pues o al idioma del Lacio, que es . la señal más cla a de
amis ad en e encedo es
y
encidos.
CAPÍTULO II.
DFS LA CONQUISTA GODA.
Vino á u ba es a la ga y anquila posesion un suceso g a-
e que cambió, io an sólo la az de España, sino la de odo
el mundo, conocido en la his o ia con el nomb e de in asion
de los bá ba os y des uccion del Impe io de Occiden e.
P ocedían los bá ba os de la Ge mania. En el siglo IV sa-
lie on de sus bosques, se de ama on 'po Eu opa, y ya si -
ie on al Impe io como auxilia es, ya solici a on ie as en
donde hace asien o como súbdi os, has a que le an ándose
en a mas ocupa on como seño es las mejo es p o incias
,y
las e u ie on po de echo de conquis a.
Pa a juzga con acie o del in lujo que la i upcion de es as.
gen es o igina ias del no e hubo de eje ce en el cu so
ge-
ne ál de la ci ilizacion, có i iene examina sus p imi i as.
ins i uciones y los hábi os comunes á su ida ci il y polí ica..
Vi ian los pueblos ge mánicos espa cidos po los bosques,
sin le as, sin a es y casi sin come cio. Cul i aban la ie a
econociendo la p opiedad dé los u os, pe o no la
.
del suelo..
P e e ián á odas las iquezas los ganados. Respe aban la
nobleza, amaban la libe ad pe sonal
y
poseian escla os.
Ven ilaban sus que ellas p opias y las de sus pa ien es po .
medio de las a mas, epugnando el yugo de la jus icia, po que-
no su ían amones acion ni, cas igo sino de los sace do es_
Tomaban eyes de la nobleza y caudillos de los más es o -
zados, pe o con po es ad limi ada los p ime os; y los segun-
dos 'gobe naban, más que con la au o' idad, con el ejemplo..
Solian ecompensa en el hijo de poca edad los mé i os del
pad e,' alzándolo po ey, y cuidando de asocia á su
gubie -
no pe sonas expe imen adas.
Delibe aban los p incipales ace ca de las cosas le es, y
discu ian las g a es, cuya decision ocaba al pueblo. En es-
— 57 —
as asambleas ó jun as nacionales enía oz el ey po ía de
consejo, no de p ecep o.
Dos e an los sen imien os p incipales ó Ios mó iles pode-
osos de los pueblos ge mánicos: el 'espí i u de libe ad un -
dado en el amo ins in i o de la independencia pe sonal, y
el espí i u eligioso lle ado has a el ex emo de la supe s
icion.
La g an nacion de los Visigodos ; cuando huyendo de
los Hunnos , se ió o zada á e ugia se-én las p o incias
o ien ales del Impe io Romano, apenas e a c is iana; pe o al
in su c is ianismo e a o odoxo. El Empe ado Valen e no
consin ió que ocupase las ie as si uadas al mediodía del Da-
nubio, sino á condicion de que es é pueblo adop ase el sím-
bolo de la e enseñado po A io, en el cual se negaba la con-
sus ancialidad del Pad e y del Hijo, es deci , su misma na-
u aleza y esencia en el mis e io de la. T inidad. El obispo
Ul ilas indujo á los Visigodos á segui es a doc ina, y pe se-
e a on en su e o despues de su enida á España po mu-
cho iempo.
Del comun linaje de los pueblos ge mánicos p ocedian los
Visigodos que á p incipios del siglo V pene a on en la Pe-
nínsula Ibé ica, sus i uyendo con su dominacion á los Ro-
manos. Los eyes ó caudillos isigodos ija on su esidencia
p ime o en Ba celona, luégo en Tolósa de F ancia,
y
po úl-
imo, en la an igua ciudad de Toledo.
Ocupa on p ime o las p o incias ce canas al Pi ineo, en-
cie on y suje a on á los Vándalos, Alanos y Sue os que
,
los
habian p ecedido en la in asion, y al cabo expulsa on á los
pocos que aun conse aban algunas ciudades impe iales y
o alezas ecinas á la cos a.
Resis ie on poco los na u ales que su ian ya con impa-
ciencia el áspe o yugo d0 Roma. La insensa a p odigalidad
de los Césa es, el lujo deso denado de las amilias pa icias,
la ociosidad u bulen a de la plebe, la indisciplina de las le-
giones, la apacidad de los minis os impe iales y o os i-
cios del gobie no aumen aban el peso de las exacciones y
ibu os; y á p opo cion que c ecia la di icul ad de paga los,
siendo cada ez mayo la pob eza de los pueblos, se edobla-
ban los igo es del isco.
La conquis a goda, acili ada po la debilidad del Impe io
—
64 —
CAPÍTULO VI.
DE LAS LEYES VISIGODAS.
Gobe nábanse los Godos án es de conquis a á España po
sus an iguas cos umb es, y así con inua on has a el einado
de Eu ico, que ué quien p ime o les dió leyes po esc i o. Su.
legislaciou ué pe sonal ó de azas, es deci , que los Godos se
eglan po leyes godas
y
po leyes omanas los Romanos,
has a que Reces in o es ableció la igualdad legal en su pueblo
ó
el sis ema de la legislacion eal. La ley de aza consag aba
la sepa acion de dos pueblos llamados po su ecindad é in-
e eses comunes á o ma uno solo, é impedia la o ganiza-
cion de es ado, median e la unidad en la legislacion, el e i-
o io y el gobie no.
El Código isigó ico ó
Fo um Judicum,
e a el más adelan-
ado de su . iempo, é iba encaminado á es ablece el ó den en
la mona quía. Asien a el p incipio que la ley debe unda se
en el de echo y es uen e de disciplina, egla de cos umb es,
mensaje a de la jus icia, maes a de la ida y alma de odo
el pueblo; que debe obliga á odos sin dis incion; que la pena
debe segui siemp e al culpado, de modo que sólo quien co-
me ió el deli o su a el cas igo; que los jueces sen encien las
causas sin amo ni ódio,
y
si alguna ez se mues an benig-
nos, sea con los pob es y menes e osos.
O dena las p uebas de esc i u as y es igos, y á al a de
ellas admi e el ju amen o en ez de los juicios de Dios comu-
nes en e las naciones bá ba as;
y
aunque no sup ime la ley
calda ia, limi a su aplicacion, así como el uso del o men o,
á muy pocos casos y con g andes cau elas : p opo ciona las
penas á los deli os, conside ando más la g a edad de la o en-
sa que el alo legal de la pe sona o endida: p ohibe que na-
die esponda del deli o ajeno y que las penas alcancen á los •
hijos ó he ede os del culpado,
y
en in p o ege al sie o con-
a la c ueldad de su seño , á quien niega el de echo de ma-
a le ó mu ila le sin o ma de p oceso y sin sen encia de
juez.
Tampoco escaseaba las ga an ías de la libe ad y p opie-
dad, po que elaba po la segu idad de los campos
y
las co-
. .
----
65 --
sechas, ni abandonaba al in e ésp i ado el cu so de los íos,
ni ca ecian de egla los ap o echamien os comunes, ni el ca-
me cio de p o eccion y p i ilegios.
Las máximas de jus icia uni e sal en
que descansaba el
,
de echo omano pene a on en el
Fo um Judieum
ó
Fue o
Juzgo,
y llega on á cons i ui el de echo comun y pe manen e
kle la nacion isigoda. A es a causa debe a ibui se la exce-
lencia de aquellas leyes, cuando se las compa a con o as
bá ba as del mismo iempo, así como á la in e encion del
cle o que an o con ibuyó á e o ma las segun el espí i u
del E angelio, é imp imió en la ob a-del legislado el sello de
la i ud y doc ina
.
de la Iglesia española, ama ondosa de
'la Iglesia uni e sal.
Algunos esc i o es ex anje os del siglo pasado las censu-
a on con ac imonia; pe o hoy una c i ica más ilus ada, y
sob e odo más impa cial, las juzga con indulgencia
y
aun
ales p odiga sus alabanzas.
CAPÍTULO VII.
DE LA ADMINISTRACION VISIGODA.
Imi a on los Godos, al cons i ui el gobie no y adminis a-
,
cion de las ie as conquis adas, el ejemplo del Impe io, del
-cual oma on leyes, ins i uciones y magis a u as.
Es aba encomendado el gobie no supe io de la nacion al
ey con el auxilio de los Concilios y del O icio pala ino. Re-
gian las p o incias los duques, y los condes las ciudades del
' eino con po es ad mix a de ci il y mili a , de mando y ju is-
diccion.
Los
duques
e an una dignidad más bien mili a que ci il,
así como los
condes
pa icipaban
,
más de lo ci il que de lo
mili a ., y e an los p ime os supe io es en au o idad á los
segundos. Ambos í ulos es u ie on en uso en la co e de
-Cons an ino el G ande.
Habia además de es os condes, gobe nado es de ciudades,
i-os que desempeñaban ca gos ce ca de la pe sona del ey,
casi como minis os de su pode , po ejemplo,
el conde de l,.s
Teso os, del Pa imonio, de los No a ios,
e c.
—
.
.66 —
Los
ga d ngos
seguian en dignidad á los condes, y en aban
en el núme o de los
mayo es loci;
pe o no
es á bien a e igua-
da su po es ad de impe io
ó
ju isdiccion.
El
ica io
é a juez
.
de la ciudad ó e i o io ins i uido pa a
sen encia
.
las causas ci iles en nomb e: del duque ó del
conde.
El
ilico
e a gobe nado de un pago b aldea, es o es, de un
pueblo u al de escaso ecinda io;
p epósi o
un juez pedáneo
con au o idad en los luga es comp endidos en la ju isdiccion
del ilico, y
ac o loci ó p ocu ado del luga
un o icial subal-
e no de policía judicial.
Hay cla os es igios de la exis encia de la
cu ia
en e los
Godos y de la condicion mise able de los
cu iales,
no sólo
po que se hace mencion de ellos en a ios documen os con-
empo áneos, sino po que se in ie e de la conse acion de las
leyes ómana.s compiladas pa a el uso de los encidos en el
B e ia ium Aniani, y
de la dis incion en e los conquis ado es
y
conquis ados en el p ime pe íodo del impe io de Toledo. La
conquis a goda no des uyó las ins i uciones an iguas, án es
conse ó odas las que e an compa ibles con el nue o seño ío
y el nue o gobie no. Así pues, no pe eció la cu ia, si bien
hubo de ans o ma se len amen e has a degene a en el
conciliu n
ó concejo de la edad media. La opinion con a ia
se unda en que, abolidas lás leyes omanas po Reces in o,
queda on las cu ias ue a del de echo comun y pe manen e
de la nacion isigoda.
El
de enso ci i a is
ue en su o igen una magis a u a de
eleccion popula ; y como enia el ca ác e de p o ec o a del
op imido, log a on los obispos ene mucha pa e en su elec-
cion,
-
pe diendo algun an o
.
de su ca ác e municipal, y dando
con es o al cle o un in lujo pode oso en las cosas meno es
del gobie no, co
p
io ya la enían en las mayo es.
Los
nume a ios.
e an o iciales enca gados de coge los i-
bu os públicos y e e los en el e a io ó isco; y los
se i do-
ninici
ó
co npulso es exe ci us
ap emiaban á los ehácios pa a
que acudiesen á la hues e que gobe naban cie os capi anes
llamados
h.iuladi,
poniendo al en e de cada mil homb es
ún•mnillena io,
un
quingen a io
á la cabeza de cada quinien os,
y un
cen ena io
á la de cada cien o:
El
pacis adse o
e a un juez dipu ado po el ey pa a co-
noce de 4cie a1 causas po a eneneia, co no si
dijé amos un
juez de pa
qüe e minaba
los plei ds con una ansaccion.
Los nomb es de 'casi Modos
;
esos Magis ados deno an que
una buena pa e de los ca gos'y o ie os
.
públicos in oducidos
ó conse ados po los Godos; e an d
i
e‹ o igen omano. ,
CAPÍTVLO VIII.'
DEL LSTADO' DE LAS " PÉRSÓNAS.
Vi ian al p incipio 'las dos azas ge mánica y la ina- o -
mando más bien dos naciones sepa s;das que un solo pueblo,
sin • más ínculo que la ins i ucion de- un, gobie no sup emo.
La ley- man enia es a di ision p ohibiendo el ma imonio del
homb e godo Lon
s
la muje omana y del homb e omano con
la muje goda, y que la p imi i a pa icion dé las ie as en-
e conquis ado es y 'conquis ados se al e ase. Aquéllos ob-
enian las al as dignidades- de la Iglesia y del Es ado, y'és os
eje cian pode osa in luencia en la sociedad yel gobie no co-
mo legí imos in é p e es y ieles cus odias de la ci ilizacion-
omana. Con el iempo se ue on ace cando las azas has a
que él pelig o' comun du an e la in asion de los Sa acenos
bo ó del odo las huellas de la di e sidad del o igen.
Toda la poblacion suje a al seño ío de los Godos se di idia
en dos pa es, lib es y sie os.
La condicion del homb e lib e e a desigual, y segun el g a-
do que ocupaba en la je a quía social, así gozaba de mayo es
de echos, hon as y p e oga i as.
Los nobles descollaban sob e odos. Su espí i u mili a , su
o ganizacion
á
p opósi o pa a la conquis a, su in e encion
en el gobie no, los o icios
y
dignidades que poseian, con i-
buye on á o ma una e dade a y pode osa .a is oc acia.
Mezclábase con la nobleza isigoda la omana, compues a
de amilias pa icias y linajes sena o iales, que ámbien al-
canza on andando el iempo las mayo es dignidades del sa-
ce docio y del impe io.
E an dis in os los g ados de la nobleza goda, como el de
op ima es
ó
p ima es pala ii,
es deci , magna es ó p óce es,
dignidad equi alen e á g andes del eino. Seguían en impo -
ancia los duques, los condes y ga dingos po su o den; lué-
— 68
go los
leudes
ó mili a es que acuden lib emen e á la hues e
del ey .de quien eciben sueldo
y
espe an me cedes,
y
el
buccella ius
que e a al p óce lo que el leude al ey.
Así o maba la nobleza goda un ó den en el es ado
ó
una
je a quía mili a undada en la. p o eccion y obediencia, es
deci , un pa onazgo y una clien ela cuyo ínculo e a la ie -
a, semilla del eudalismo que ge minó en el cu so de la edad
. media.
El es o de las pe sonas lib es no e es idas con dignidad
alguna, componian la clase de los
p i a i, y
en aban en el
núme o de los
mino es loci.
La gen e omana, po su pa e,
coexis ía con la aza ge mánica conse ando sus 'an iguas
dis inciones de pa icio, cu ial, ingónuo, libe o
y
escla o. •
Si con el iempo ue on ace cándose mú uamen e las dos
noblezas goda y omana, más p on o debie on con undi se
los homb es de llana condicion, po que no los sepa aban los
pensamien os de ambicion ni el o gullo de su linaje. Así hubo
ingénuos m
e
as p o egidos y conside ados po las leyes que
los libe os; sie os
e i o iales
ó a ec os á la ie a que cul-
i aban;
idóneos
más allegados al se icio pe sonal de sus
seño es ó aplicados á las a es y o icios, y po úl imo,
iles
que pe enecian á la ín ima clase de la se idumb e. Habia
ambien o os llamados
iscales
que dependian del pa imonio
eal, poseian un peculio, enian o os sie os debajo de su
au o idad, y log a on á eces sen a se en el O icio pala ino,
Po es pue as se en aba en la se idumb e, á sabe , el
cau i e io, el deli o y la gene acion. El enemigo encido y
p eso pasaba á la condicion se il con o me al de echo de las
gen es; el hijo del escla o i ia escla o, á no ecibi la libe -
ad en p emio de sus se icios ó po pu a bene olencia del
seño , y el que come ia cie os deli os g a es caía en la se -
idumb e de la pena.
Las leyes godas p o egen al sie o p ohibiendo •al seño
da le mue e ó mu ila su pe sona sin o ma de juicio y sen-
encia, de juez, so pena de des ie o pe pé uo y p i acion de
sus bienes, y la Iglesia añade su sancion excomulgando al
que ma a e al sie o p opio sin jus a causa.
El icio capi al de la o ganizacion polí ica y social de los
Visigodos e a la ausencia de una clase media que enlazando
los g andes con los pequeños, comunicase cie o espí i u de
— 69 ---
unidad á la poblacion. Los cu iales y los p i ados debian o -
ma el ne io del es ado; pe o su p eca ia condicion y el
poco a o de las leyes impedian su desa ollo an necesa io
pa a asen a la conco dia en e los humildes
y
los pode-
osos.
CAPÍTULO
IX.
DE LA
PROPIEDAD. TERRITORIAL.
El modo de se de la p opiedad e i o ial gua da conso-
nancia can el es ado de las pe sonas, po que la libe ad y la
p opiedad se hallan unidas con es echo pa en esco. -El es-
cla o no es pe sona sino cosa, y así nada le. pe enece, án es
él mismo con oda su amilia; pe enece al seño . Al paso
que el homb e
,
se a, emancipando, la p opiedad se a cons-
i uyendo, has a que lib e 'y exen o de oda po es ad ajena,
goza de la pleni ud de los de echos de 'dominio. •
La impo ancia ae la p opiedad inmueble ué mucho mayo
en aquellos iempos y en la edad media que es en nues os
dias, po que hoy no la iene meno la p opiedad mueble, p o-
duc o de la indus ia y del come cio.
Los
Godos, despues de la conquis a, oma on pa a sí los
dos e cios de las ie as cul i adas, y con i ma on á los Ro-
manos en la posesion del e cio es an e, quedando sin pa -
i los mon es ó e enos incul os, pues es a libe ad de los
campos e a
,
g a a al hijo dedos bosques que amaba sob e odo
la caza y pas o ía, y 'no epugnaba la
pascendi a io de los
Romanos. Las leyes p ohibian que es a p opo cion se al e a-
se pasando las p3 ciones espec i as de una á o a aza.
Pa ece p obable que las sue es omadas po los Godos
uesen exen as de ibu os y suje as á ellos las conse adas
á los Romanos. E a p opio de la gen e ingénua lid paga i-
bu os, así como el paga los signo de una condicion p óxima
á la se idumb e; y pa eso abo ecian odo g a ámen los
pueblos de la Ge mania.
El de echo de la gue a (si al nomb e me ece) e a en es e
pun o uni o me en e los bá ba os, bien que usasen de él con
más ó menos igo .
Las leyes ocan es á la dis ibucion de las ie as en e las
70 --
dos azas, ge mánica y la ina, ue on de odo pun o inapli-
cables desde que alzada la p ohibicion de con ae ma imo-
nio en e el homb e godo y la muje omana, y en e el hom-
b e omano y la muje goda po una ley de Reces in o, se
pudo mezcla la sang e de ambos pueblos, lo cual acili ó bo -
a la an igua di e encia de ie as exen as y ibu a ias.
Mucha pa e de las ie as omadas po los Godos se apli-
ca on al dominio de la co ona, es deci s cons i uye on la do-
acion del ey apa e de las que pe enécian á su dominio
pa icula . Aquéllas se ansmi ian ín eg as al suceso , y
és as e an he edi a ias en su amilia.
Con el p oduc o de las p ime as se acudia á le an a las
ca gas públicas, alcanzando á poco los ibu os. De ellas
unas pasaban al . pode de las iglesias y en aban pe pé-
uamen e en su..dominio, po que semejan es. donaciones
e an i e ocal l es, y o as habia ; l ene iciales que el- ey con-
cedia en ecompensa de se icios señalados, y lle aban ini-
plíci a la condicion de sali á campaña al p ime ..apellido.
Es e ínculo no e a indisoluble, pues enunciando • el bene-
icio, se desa aban los lazos de • la obediencia..
• Tambien los magna es daban ie as po • ia de sueldo á
los que en la paz o maban su co e y su . amilia mili a en
la gue a; pe o ni el ey, ni el pa ono las o o gaban á í ulo
de. p opiedad, sino de usu uc o, ni el homb e •ingénuo las
acep aba
,
con mengua de su ,libe ad;
Más a de los bene icios que poseian. los ieles del ey y los
.asoldados del pa ono se con i ie on. en pe p.é uos y ue on
ansmisibles po de echo he edi a io; con lo cual, no sólo
pe dió de su igo aquella bien. abada..je a q iía .mili a y
ci il an a o able á la conse , acion do la unidad •nacional,
pe o ambien quedó la au o idad de lbs . eyes muy debili ada,
po que ya. no pudie on hace nue as me cedes con que es i-
mula la obediencia de los ibios, ni ampoco , con ene ó e-
p imi á los díscolos con la amenaza de.. e oca las, sal o el
caso de incu i >en desleal ad. ,
,.^
^
•
— —
CAPÍTULO X.
DEL 13S14BITU RELIG?IOSO.
E an los Godos supe s iciosos
,
cuando idóla as; con in ia-
on siéndolo despues que
se
hicie on a ianos, y pe se e a-
on en la supe s icion
,
ya- con e idos á la é ca ólica en el
Concilio III de Toledo. Un ánimo na u almen e exal ado,
cos umb es udas y la comun
igno ancia
bas aban á u ba
la paz de las conciencias. y á encende el uego de la pe se--
cucion que a izó la disco dia ci il, ebelándose He menegildo
con a su pad e el ey• Leo igildo, aquél ca ólico y'és e a -
iano, y con undiéndose la eligion- y la polí ica en-una sola
causa.
In ole an es ue on los a ianos y pe seguido es de
los
ca-
ilicos, á
,
quienes las imaban
y
.
o endian
con el despoja de
sus iglesias, el des ie o de sus obispos, la con iscacion, el
o men o
y
la
,
mue e. In ole an es- ue on:despues• los
ca ó-
licos
pe siguiendo á los idóla as, á los
.
he ejes,
y
sob e odo á
los Judios que en g an núme o habi aban en, España.
• J.
Tan se e amen e
los
a aban, que les p ohibian p ac ica
las ce emonias de•su cul o, no podian se es igos en las cau-
sas de los c is ianos,' ni eje ce mando ó ju isdiccion sino
po me ced
singula del p íncipe, ni posee sie os
c is ia-
nos, ni aun casas, ie as, iñas ú oli a es, ni come cia sino
con los suyos. Así i ian en
.
se idu nb e, sin pá ia, sin a-
milia y sin p opiedad..
•
Va ias eces, mo idos los eyes de una alsa piedad, dic-
a on se e as p o idencias pa a obliga los á ecibi -
g
el bau-
ismo; celo indisc e o y no segun ciencia, como dijo San Isi-
do o. Siseb i o o zó á• 80.0x0 de ellos á enega del cul o de
sus pad es, y ob ó mal; pe o:.no es cie o que hubiese 'ame-
nazado con la pena de mue e á los
.
pe inaces. El cle o,--po
su'
pa e, aunque i upe aba es os excesos, ,no c eia desen-
seña bien su minis e io, si dejaba de añadi al igo de las
leyes el
de los cánones con a los que se esis ian á
en a
en el
g emio de la Iglesia Ca ólica, y sob e
odo con a los
após a as, cuando
á
causa de las con e siones o zosas, e an
an ecuen es y disculpables las apos asías.
— ¡2 —
Sin emba go, no debemos juzga del espí i u eligioso y del'
in lujo del cle o en la sociedad y el gobie no de los Visigodos
con c i ica ulga , pa a conclui que odo lo de aquel iempo
lle aba imp eso el sello de un exal ado ana ismo.
Mode a on los obispos la au o idad de los eyes, al paso
que' o alecie on la dignidad eal condenando la usu pacion y
la i anía: empla on las le
y
es de los bá ba os in oduciendo
en ellas el elemen o omano; p o egie on al hué ano y al es-
cla o, y en gene al oma on debajo de su ampa o á• oda pe -
sona mise able; ela on sob e la adminis acion de la jus icia
con su po es ad de amones a á los jueces y e o ma las sen-
encias con a ias á de echo; sal a on el múnicipio ecogién-
dolo en la iglesia; soco ie on á los pob es undando
xenodo-
chios
ó asilos en donde e an con g ande ca idad asis idos;.
ab ie on escuelas públicas y enseña on á la ju en ud las
ciencias y. las le as; opusie on al udo indi idualismo ge -
mánico -el socialismo c is iano, y en in, ue on e dade os
após oles segun el siglo.
Mucho declama on los esc i o es polí icos con a el pode
del cle o en la mona quía isigoda, acusándole sob e odo de,
susci a , obs áculos á la ans o macion de la mona quía
elec i a en he edi a ia, po no pe de el p i ilegio de pone -
eyes
y ene los debajo de su mano.
Todas las naciones eu opeas se some ie on en su in ancia
á la u ela del cle o. Su ascendien e se undaba en la supe-
io idad mo al é in elec ual de es a clase en una sociedad go-
be nada po la ue za. No es aban los Visigodos exen os de.'
los icios p opios de la ba ba ie, á pesa de la bondad ela-
i a de sus leyes.y la meno udeza de sus cos umb es.
El cle o abusó de su in lujo; pe o las in asiones del pode -
eclesiás ico con menoscabo del pode ci il p oduje on mayo
suma de bienes que de males. Mién as los caudillos bá ba-
oe apénas sabian lee . sus p opias o denanzas y edic os, los..
obispos cul i aban la iloso ía, la his o ia, la li e a u a y el
de ech'o
i
:y, esc ibian lib os que lega on, á
lá
pos e idad. Más.
noble es. se egido, po un pode in eligen e, que dominada,
po una a is oc acia mili a de udos ins in os.
,
CAPITULO:. XI.
DE LA CONQUÍSTA DE LOS, MOROS.
.
.
La in asion de los Sa acenos ocó la az de la mona quía
isigoda. Los A icanos se ue on apode ando de las ciudades
y o alezas de España, pa e con iolencia y pa e po me-
dio de a os y conco dias. Cuando los pueblos
,
se les endian
de buen g ado, se sa is acian los nue os conquis ado es con
la décima de las en as y ganancias de los -c is ianos,+y
^ce-
d iendó á la ue za, pagaban un ibu o doblado:
Mucho acili a on la conquis a las disco dias ci iles y eli-
giosas de los Visigodos, y sob e odo- las u baciones p opias
de un eino elec i o.: Una mona quía sin de echo he edi a io
y un pueblo sin ínculos pode osos á cons i ui la unidad na-
cional, di ícilmen e podian conse a se, cuan o más esis i
al enemigo..Todo conspi ó á .la disolucion 'y uina del impe-
io de Toledo.
Los Á abes no e an inaccesibles á la ole ancia eligiosa,
án es pe mi ie on el eje cicio del cul o ca ólico
y
deja on á
los c is ianos en posesion de sus leyes y cos umb es. Tenian
además jueces p opios que los gobe naban y sen enciaban
sus plei os.
No odos los pueblos conquis ados alcanza on el mismo
g ado de libe ad, ni co ie on iguales los iempos. El ca ác-
e de los gobe nado es y caudillos de los Mo os
;
así
,
co no la
esignacion ó impaciencia de. los op imidos, aumen aban ó
disminuian el igo de la se idumb e, -cuando no se que-
b an ase la é de los a ados.
El e ec o de la conquis a po los Mo os en la poblacion
lib e de los c is ianos, ué ace ca más oda ía la aza ge -
mánica á la la ina en p esencia del comun pelig o. Queda on
oda ía es igios de la an igua di ision, pe o an pocos y dé-
biles, que el iempo bo ó muy p on o sus huellas
CAPÍTULO XII.
DE LA RECONQUISTA.
Los Godos ugi i os e ugiados en As u ias cuida on
la
p ime o de man ene se en aquellas aspe ezas con a oda
-80
hijo ó he mano escogido pa a sucede en el ono, la de co o-
na en ida de aquél al suceso inmedia o, y la pos e io de
ju a al in an e he ede o en los dias de su pad e, plei o ho-
menaje an icipado que equi alia á una eleccion e dade a..
No con ibuye on poco á dic a eglas in a iables espec o
á la ansmision de la dignidad eal; la mayo ex ension del
e i o io y la necesidad de p o ee á la de ensa de la pá ia.
El ins in o de la p opia conse acion sugi ió la idea de o i-
ica el pode cen al, siemp e débil si es de o igen elec i o,
po que la eleccion ele a al ono con el í ulo de eyes á unos
me os deposi a ios de la sobe anía inmanen e en las clases
ó asambleas á quienes pe enece el de echo de su agio.
Mudó Felipe V el ó den de sucede es ablecido en las Pa -
idas, no sin con adiccion del Consejo de Cas illa
y
con isi-
ble epugnancia de las Co es del einó. Como quie a, publicó
la p agmá ica sancion .de Mad id en 1713 sus i uyendo la ley
an igua y nacional con la sálica ex anje a, has a que Ca -
los IV en las Co es de Mad id de 1789 es ableció la de Pa -
ida más con o me á los hábi os y cos umb es de la mayo ía
del pueblo
"
español, si bien po espe os polí icos no se p o-
mulgó en ónces la p agmá ica eal.
Segun nues o mode no de echo público, el ono de España
es he edi a io,
y
la ley de sucesion á la co ona la an igua de
las Pa idas; es deci , que sigue el ó den egula
de
p imoge-
ni u a y ep esen acion, siendo p e e ida la línea an e io á
las pos e io es sin exclusion'de las hemb as. Las Co es, sin
emba go, pueden exclui de la sucesion á las pe sonas inca-
paces pa a gobe na , ó á las que po causa g a e me ezcan
pe de el de echo á la co ona.
Ex inguida la línea llamada á la sucesion, á las Co es pe -
enece hace o os llamamien os, así como esol e po medio
de una ley cualquie a duda de hecho ó de echo que ocu a
espec o á la sucesion en la co ona.
CAPÍTULO XVII.
ACLAMACION Y CORONACION
DE
LOS REYES.
Usaban
.
los Godos aclama á sus eyes le an ándolos sob e
un pa és pa a mos a los á la muchedumb e. De aquí nació
— Sí --
la exp esion alza ó le an a ey
y
la de ju a los ue os de
su ele acion.
Es a cos umb e pasó á lb.
•
ndná quia'de As u ias, en donde
an o el ey elegido como él que sucedia po de eého he edi-
a io, e an p oclamados en solemne
.
ce emonia. Hacíase
de
o dina io la p oclamacion es ando el. nue o' éy en el eino,
aunque
no
al an ejempla es de p oclamación del ey ausen e.
Seguia á la p óclamacion el ju a el ey la obse ancia de
las leyes, ue os, p i ilegios, usos y cos umb es del eino, y
luego el ecibi plei o homenaje de los p elados, icos-hom-
b es, caballe os y ciudadanos.
•
La cos umb e de ju a los eyes al' subi al ono la obse -
ancia de" las leyes e a an an igua, que ya exis ió du an e
la mona quía isigoda.
Tambien solian los eyes co ona se en alguna iglesia p in-
cipal odeados de oda la majes ad del cul o y g andeza de su
co e; y aunque e a lo comun p ac ica una sola ez ps a'ce-
emonia, oda ía ocu en casos de epe i se has a es e-
ces, segun lo mues a el ejemplo de Alonso VII que ué co o-
nado en San iago, Leon y Toledo, como ey de Galicia, Leoil
y
Cas illa.
La
consag acion del ey ué asimismo una p á ica de los
Godos que pasó á los einos de Leon y Cas illa, si bien usada
con ménos ecuencia que la co onacion. E a el complemen-
o y sancion eligiosa de aquel ac o,
y
un medio de a i -
ma la po es ad humana con la in e encion de la au o idad
di ina.
De
es as an iguas ce emonias que aumen aban con la pom-
pa ex e io el esplendo de la mona quía, sólo se conse a
el ju amen o del ey llamado á ocupa el ono acan e. En-
ónces sé eunen necesa iamen e las Co es, y en ellas ju a
el nue o ey gua da y hace gua da la Cons i ucioñ y las
leyes.
CAPÍTULO XVIII.
MATRIMONIO DE LOS REYES.
El ma imonio de los eyes y de sus inmedia os suceso es
es un asun o de g a ísimo in e és en las mona quías he edi-
6
— 82 --
a ias, conside ando la necesidad de pe pe ua en el ono
cie o linaje, los de echos que c ea, las con ede aciones po-
sibles y has a la paz de los es ados.
A los ma imonios ajus ados con o me á las eglas de una
buena polí ica se debe la inco po acion de los einos de Leon
y Cas illa, de Cas illa y A agon, de España y Po ugal. Así
pues, sin descuida la elicidad domés ica de los p íncipes,
con iene a ende al bien de los pueblos.
La his o ia nos o ece epe idos ejemplos de la in e en-
cion que las Co es u ie on en el casamien o de los eyes,.
ya consin iéndolo y ap obándolo, ya exci ándolos á o ma -
lazos con pe sona digna del ono, y aun p oponiéndoles pa a
esposa alguna in an a ó p incesa. Examinaban asimismo las
Co es y ap obaban las capi ulaciones ma imoniales; y en
suma, solian los, eyes no p ocede en ales casos sin madu a
delibe acion y sin o na consejo de los g andes, p elados y
ciudadanos.
La libe ad de do a el p íncipe einan e á su u u a esposa
ó á sus hijas, es u o igualmen e limi ada, has a que, cun-
diendo la doc ina de los einos pa imoniales, se c eye on
los eyes con au o idad pa a cede ciudades y e i o ios po
ia de do e; abuso digno de censu a, y sin emba go muy
pues o al uso en los iempos de la casa de Aus ia.
Las mode nas cons i uciones die on más ó ménos ín e
encion á las Co es en el ma imonio de los eyes y de las=
pe sonas de su amilia que u iesen de echo á sucede en la
co ona; y á deci e dad, un p ecep o cons i ucional de es a
na u aleza no deja de ene hondas aíces en la adicion.
Hoy cumple el ey con pone en no icia de las Co es su
esol.ucion .de :con ae ma imonio, some iendo á su ap oba-
cion los con a os y es ipulaciones ma imoniales q le deben
se obje ó de una ley.
Lo mismo" se obse a con espec o al inmedia o suceso ; y
ad ié ase que la libe ad de elegi conso e se halla limi a-
da, en cuan o ni uno ni o o pueden casa se con pe sona ex-
cluida po la ley de la sucesion en la co ona.
- 83 —
CAPÍTULO XIX.
-
JURA DEL INMEDIATO SUCESOR.
Mién as ué la co ona elec i a p ocu a on los eyes ase-
gu a la sucesion de sus hijós asociándolos al gobie no; y á
semejanza de es e 'medio, discu ie on hace ju a al in an e
he ede o so colo de oma le po ey u u o, y obedece le
despues de los dias del p íncipe einan e.
Empezó á usa se es a ce emonia en el einado de Alon-
so VI po emo de que no llegase á ceñi se la co ona de Cas-
illa su hija
D.
U aca. Hizose despues gene al l'a cos umb e,
y ap o echaba en los casos de duda ace ca de la sucesion,
quedando po es e ac o decla ado y con i mado el de echo
he edi a io; de o ma que no e a una ana os en acion de la
majes ad eal, sino un í ulo nue o y pode oso á sen a se en
el sólio.
Haciase la ju a en Co es, y al ando pe sonas p incipales
ó ciudades de cuen a, dipu aban los eyes á un suje o de au-
o idad en cuyas manos o eciesen los ausen es plei o home-
naje. Cuando ab igaban emo es de disco dia ap esu aban la
ju a; y no es a o e que es ju ada una hemb a he ede a
del ono á. al a de sucesion masculina, sob e eni hijo a-
on, ju a le en seguida, mo i
y
epe i se la ju a de la in an a
has a dos y es eces.
La ju a del inmedia o suceso no es hoy un ac o necesa io.
Toda mona quía he edi a ia lle a implíci a la condicion de
ecibi po ey en su dia á la pe sona que la ley llama á ocu-
pa el ono acan e.
CAPITULO XX.
DEL PRINCIPE DE ASTURIAS.
En la mona quía he edi a ia, la más al a dignidad despues
del ey, es la del inmedia o suceso en la co ona. El p imogé-
ni o del ey ó aquel de sus hijos á quien debia eni di ec a-
men e el eino, se llamó en lo an iguo in an e p ime he e-
de o ó hijo p ime o y he ede o de es os einos, has a
que
—s1
einando D. Juan I se in odujo el í ulo de p íncipe de As u-
ias que lo usó po p ime a ez En ique III. Siguióse in iola-
blemen e es a cos umb e, aunque algunos, sin azon, juzgan
que En ique IV lle ó el í ulo de p íncipe de Jaen.
El p incipado de As u ias suponia es ados con en a y a-
sallos en p opo cion á an al a dignidad, y Juan II lo decla ó
mayo azgo del p imogéni o, haciéndole me ced de odas las
ciudades, illas y luga es de aquella ie a con sus é minos,
o alezas, ju isdiccion, pechos y de echos sin acul ad pa a
enajena los. Desde los Reyes Ca ólicos quedó educido á un
me o í ulo con do acion con enien e á la edad del p íncipe
y
á su g andeza.
Las hemb as ju adas he ede as del eino usa on el í ulo
de p incesas, pe o no de As u ias, segun cons a de muchos
documen os
y
cuade nos de Co es. Sin emba go, Isabel la
Ca ólica, al con i ma los ue os de . Vizcaya en la illa de
A anda el año 1413, ya ju ada he ede a de los einos de Cas-
illa, se in i uló p incesa de As u ias. En nues os dias lle ó
D." Isabel II, án es de subi al ono el í ulo de p incesa he-
ede a cle es os einos.
CAPITULO XXI.
DE LOS INFANTES DE CASTILLA.
Llamá onse in an es los hijos legí imos del ey no p imo-
géni os desde que se in odujo el í ulo de p íncipe de As u-
ias pa a designa al inmedia o suceso .
P ocu a on los eyes he eda á sus hijos haciéndoles cuan-
iosas me cedes de ie as y asallos, á cuyos he edamien os
decian in an ados ó in an azgos.
Además de la g andeza que alcanzaban en azon de sus es-
ados, poseian impo an es p i ilegios, po que se con aban
los p ime os en e la nobleza, pe enecian al Consejo p i ado
de los eyes, con i maban sus ca as y solian gobe na el
eino en los casos de meno edad.
E an sus debe es p opo cionados á an a g andeza, pues
asis ían á las Co es, acudian á la gue a, y debían ela
muy p incipalmen e po la pe sona del ey meno y el bien
del eino.'
La cos umb e quiso que no pudiesen con ae ma imonio
sin licencia eal, y pasó el de echo consue udina io á se ley
esc i a en los dias de Ca los III que impuso á los in an es la
obligacion de da cuen a 'al ey de los con a os ma imonia-
les pa a su ap obacion, so pena de queda inhábiles pa a go-
za de los í ulos, hono es y bienes dimanados
,
de la co ona.
Ca los IV o denó que los in an es
y
o as cualesquie a pe -
sonas eales en ningun iempo u iesen ni pudiesen adqui i
la libe ad de casa se sin pe miso del ey, que se lo c o l e-
dia ó negaba como je e
.
.ó cabeza de la Real Familia en los
casos y segun las condiciones acomodadas á las ci cuns-
ancias.
CAPITULO XXII.
TESTAMENTO DE LOS REYES.
Los eyes elec i os no podian es a de los einos que po-
seian en a o de sus hijos ó de algun ex año, po que odos
sus de echos e an i alicios. Cuando se in odujo la sucesion
he edi a ia empeza on á dispone del eino, p ime o con o -
mándose á las leyes ó á la olun ad de las Co es, y 'despues
como si sus es ados y seño íos uesen
pa imonio
de amilia.
El es amen o de los eyes e a gene almen e con i mado
con el o o 'de los g andes, p elados y ciudadanos, y en ón-
ces adqui ia aquel g ado de ue za y au o idad que no hubie-
a enido sin su consen imien o. Algunas eces ocu ia que
el eino se apa ase de la úl ima olun ad del mona ca, sien-
do con a ia á las leyes y cos umb es de la nacion, mucho
más en el caso de habe sido o o gada sin in e encion de
las Co es.
En ique III decla ó en su es amen o que que ía y manda-
ba uese gua dado como ley, no obs an e o as leyes, ue os
y cos umb es que e ocaba pa a que no emba gasen su ob-
se ancia. Es e ala de de au o idad no u o un éxi o p opo -
cionado á las espe anzas y deseos del es ado , pues dejó de
cumpli se su pos ime a olun ad en a ios pun os. El ad e-
nimien o de la casa de Aus ia al ono de España, o i ican-
do el p incipio de au o idad más allá de lo jus o, hizo que
p e aleciese la doc ina de los es amen os en i ud del po_.
— 86 —
de ío eal absolu o;
y
la casa de Bo bon siguió el ejemplo
has a el pun o de emplea las ó mulas que halló ecibidas.
Hoy, segun nues o de echo público, el ey no puede dis-
pone del eino po ia de es amen o, po que no es hacienda
de su amilia; ni puede ins i ui he ede o, po que ca ece de
acul ades pa a al e a el ó den de sucesion; ni ampoco las
iene pa a dis ibui en e sus hijos, ni deja á ex años los
bienes pe enecien es al Real Pa imonio, po que es un ín-
culo de la co ona. Puede, sí, es a de las cosas que es án en
su dominio. p i ado y cons i uyen- su o una pa icula , con-
o me al de echo comun.
CAPÍTULO XXIII.
DE LA. TUTORÍA DE LOS REYES.
Ra os ue on los casos de meno edad de los eyes mién-
as ué la co ona elec i a, po que p ocu aban los pueblos
escoge p íncipes capaces de egi los y gobe na los desde
que ascendian al ono. En ónces, así como el cle o y la no-
bleza enian in e encion en designa el suceso en la co o-
na, la enían ambien en el nomb amien o de u o es. T oca-
da la o ma de la mQna quia, ué necesa io o dena el go-
bie no de las mino idades, p ime o po cos umb e, y más
a de en i ud del de echo esc i o.
E a la o ma de la u o ía muy á ia, así como incie a la
du acion de la meno edad. Unas eces se jun aban los ca -
gos de u o del ey y gobe nado del eino,
y
o as andu ie-
on sepa ados..Sucedia po lo comun que las mad es, los in-
an es ó algunas pe sonas p incipales ecibiesen es os ca gos
en es amen o ó se los encomendasen las Co es, no sin dis-
co dias sang ien as y aun gue a ci il.
Las leyes , de Pa ida señalan po u o del ey meno , en
p ime luga á la pe sona ó pe sonas designadas en el es a-
men o del ey di un o; en segundo á' la :mad e de aquél, y á
al a de és a p o éen las Co es al nomb amien o de u o ,
p ocu ando que sean una, es ó cinco pe sonas hábiles, na-
u ales del eino, de buen linaje y sanas cos umb es. No siem-
p e, sin emba go, se gua dó el de echo cons i uido po la am-
bicion de los pode osos ó la olun ad de las Co es.
$7 —
Cuando los u o es en aban en el eje cicio `de su au o i-
dad, ju aban obse a las leyes, ue o's y cos umb es de la
nacion, y algunas eces las Co es
.
limi aban su po es ad de
una mane a con enien e.
G ande ué el pode de las Co es en pun o á u o ías, pues
ya nomb aban los u o es, ya di imian las disco dias,
y
ya,
inalmen e, mode aban la au o idad de aquéllos y les pedian
azon de su conduc a.
La Cons i ucion igen e ija la en ada del ey en su mayo '
edad al cumpli los diez y seis años. Du an e su mino idad
eje cen la egencia el pad e ó la mad e, pe maneciendo iu-
dos, y en su de ec o el pa ien e más p óximo, si es español,
iene ein e años cumplidos y no es á excluido de sucede en
Ja, co ona.
A al a de pe sona á quien co esponda de de echo la e-
gencia, las Co es nomb an una, es ó cinco pe sonas que la
eje zan. En e an o gobie na p o isionalmen e el Consejo de
Minis os.
El egen e ó egen es deben p es a an e las Co es ju a-
men o de idelidad al ey meno ,
y
che gua da la Cons i u-
cion y
las leyes..
CAPÍTULO XXIV.
DE LA INCAPACIbAD DE LOS REYES.
Lo que con enia hace cuando el ey e a incapaz pa a el
gobie no, es aba p e is o en las leyes de Pa ida. El ey de-
cla ado incapaz, conse aba su í ulo; pe o el pode pasaba
á las manos
-
de la pe sona ó pe sonas que debe ian eje ce lo
en su nomb e, si uese meno .
Isabel la Ca ólica, p e iendo la incapacidad de D.
a
Juana,
nomb ó en su es amen ó gobe nado de los einos de Cas i-
lla á su ma ido D. Fe nando. Despues de la mue e de Feli-
pe 1, ue llamado el mismo D. Fe nando pa a que gobe nase
po incapacidad de su hija, la eina Doña Juana. Mue o Fe -
nando el Ca ólico gobe nó el Ca denal Jimenez de Cisne os en
i ud del es amen o de dicho ey
y
con pode del p íncipe
D. Cá los, no sin disgus o de la nobleza que se esis ia á e-
,
conoce po legí ima su au o idad.
Llegado D. Cá los á Cas illa, aunque muchos ue on de pa-
..._88--
ece que no se le p oclamase ey en ida de D.
3
- Juana, p e-
aleció el bando opues o muy con o me con la olun ad del
nue o seño . Las Co es le ju a on, pe o con la condicion de
que gobe nase jun amen e con su mad e, y que las p agmá-
icas
y
ca as eales se encabezasen con ambos nomb es,
siendo el p ime o el de D.' Juana. En e ec o, así se hizo en
cuan o al uso de los nomb es, aunque ocado el ó den de
p ecedencia.
• Las Co es mos a on mucha mode acion y emplanza, y
espe a on en ex emo el es ado de la Reina p opie a ia,.
usando siemp e palab as blandas pa a signi ica su enajena-
cion men al.
Segun el de echo mode no, cuando el ey se incapaci a
pa a eje ce su au o idad
y
la imposibilidad es econocida
po las Co es, eje ce la egencia du an e el impedimen o el
hijo p imogéni o del ey, siendo mayo de diez y seis años;
en su de ec o el conso e del ey, y á al a de és e, los llama-
dos á la egencia.
CAPÍTULO XXV.
DE LA
RENUNCIA
DE LA CORONA.
Nunca, has a que los eyes de España usa on, segun la ó -
mula consag ada en los más solemnes 'documen os del si-
glo XVI, «de su pode ío eal absolu o, no econocien e supe-
io en lo empo al», se conside a on au o izados pa a e-
nuncia la co ona sin el consen imien o de las Co es, po que
'p e alecia la opinion que el ey
y
el eino es aban ligados
con un pac o ecip oco y mú uos debe es. Los g andes y p e-
lados, ó las Co es compues as de los es b azos, segun la
di e sidad de los iempos, in e ienen en es os ac os, los au-
o izan con su o o, ó inclinan el ánimo de los eyes á pe -
se e a en el gobie no.
El Empe ado Ca los V ué quien dió el ejemplo de enun-
cia la co ona en ie a ex anje a sin consul a al eino, y
de su p opio mo imien o, aspasándola á las sienes de su
hijo, como si uese un mayo azgo.
Felipe
.
V le imi a; pe o mue o en edad muy emp ana su
hijo Luis I, el Consejo de Cas illa, la Reina y los p incipales
de la co e
le ins an
pa a
qué ecoja la iendas del gobie no
-- $9 --..
y conju e los pelig os de ina la ga mino idad. El Consejo,
es o zándose á ence los esc úpulos de Felipe V, asien a la
doc inó que su enuncia no
. ue
álida po al a del asenso
y
olun ad del eino comunicada en las Co es. Resuel o el
pun o de de echo y disipados los esc úpulos de su conciencia
con el dic amen a o able de una jun a de g a es eólogos y
la ap obacion del Papa, uel e á ocupa el ono.
Segun la Cons i ucion necesi a el ey es a au o izado po
una ley especial pa a abdica la co ona en su inmedia o su-'
ceso : de donde se sigue que no es lib e en cuan o á enun-
cia . su dignidad sin consen imien o de las Co es, ni al des-
cende del ono puede ' as o na el ó den de sucesion ha-
ciendo llamamien os con a ios á la ley undamen al del
es ado.
CAPÍTULO XXVI.
DE LAS CORTES.
Los Concilios de Toledo enacen en el limi ado eino de
As u ias y pasa la adicion á los más pode osos de Leon
y
Cas illa, conse ando su an iguo nomb e los de O iedo, Leon,
Coyanza y o os celeb ados en los p ime os siglos de la e-
conquis a, has a que cambia on de na u aleza
y
se ans o -
ma on en una g ande ins i ucion polí ica conocida en nues-
a his o ia con el de Co es. El ey las con ocaba y some ia
á la delibe acion del. cle o y la nobleza los negocios más
g a es del es ado, p oponia los asun os y o o gaba las pe i
ciones publicándolas despues en o ma de o denamien os.
T a ábanse en es ás jun as las cosas pe enecien es á la Igle-
sia, al se icio del p íncipe y á la causa comun de los pue-
blos. Alonso II, el Cas o, que es ableció en el eino de As u-
ias las leyes, usos y cos umb es del impe io isigodo,
an2
in Ecelesia, quam in Pala io,
ue ambien el es au ado de las
asambleas nacionales.
Pasa on oda ía algunos siglos an es que es a glo iosa ins-
i ucion se o i icase con la en ada del es ado llano ep e-
sen ado en los concejos de las ciudades, illas y luga es del
eino. Con o me iban c eciendo sus mo ado es en núme o,
en iqueza, en sabe y p i ilegios, me ced al desa ollo de
-- 96 —
de eina que he ía en el co azon de Sancho el B a o, se e o
. has a la c ueldad con algunos, y p ódigo de me cedes con
los más has a el pun o de hace muchas donaciones po ju o
de he edad ó á í ulo pe pé uo, cuando solían án es se i a-
licias;
y
si pasaban de los pad es á los hijos, e a po que los
eyes las con i maban en cada nue a gene acion.
Las disco dias que es alla on du an e la meno edad de
Fe nando IV y Alonso XI, an o más g a es y du ade as
cuan o e a más laco el pode que debía ep imi las, con i-
da on.de nue o á los nobles á lanza se sin eno y sin emo
po la senda de la a nbicion.
El mayo queb an o de la nobleza ino del p og eso de los
concejos, po que le an a on su pode al lado del pode de los
seño es,
y
los eyes no descuida on o alece se con el
auxilio de los popula es. Los Reyes Ca ólicos doma on el o -
gullo de los' g andes. O dena on las cosas de la jus icia,
nomb a on co egido es, ins i uye on Audiencias, Chanci-
lle ías
y
Consejos, y dando mucha pa e de la gobe nacion á
los le ados, deja on á los nobles con el nudo í ulo de o icios
y dignidades que habian pasado á o as manos. El Ca denal
Jimenez (le Cisne os, Cá los V y Felipe II pe se e a on en es e
pensamien o, y ocupándolos en comisiones diplomá icas, en
ca gos de gue a ó empleos de palacio, acaba on po espa -
ci los y amansa los.
E an las p incipales i udes de la nobleza cas ellana su
genio mili a , la leal ad á sus eyes y
el
amo á la
eligi:on
y
á la pa ia. Ve dad es que las cos umb es eudales y el espí-
i u de ambicion y de codicia, la sed de enganza y el ánimo
inquie o de los g andes, oscu ecian aquellas i udes; pe o
debemos a ibui las excepciones más que á ellos mismos al
.in lujo de su iempo.
Solían los nobles en la edad media di idi se en bandos y
pa cialidades, y hace se en e sí la gue a p i ada. Las ciu-
dades p incipales es aban en pe pé ua disco dia, po que los
ciudadanos hacian causa comun con és e ó aquel linaje. Los
Reyes Ca ólicos sosega on los bandos de Cas illa, y despues
apénas se a e ie on á u ba el sosiego del eino.
:Ta nbien solian o ma ligas ó he mandades, ya jun ándose
la mayo pa e de los nobles, ya con ede ándose con los con-
cejos
pa a mejo de ende sus p i ilegios ó es o za sus p e-
— 97 -
- ensiones: abuso que desapa eció, cuando el
.
pode eal i ié
.c eciendo al compás que decaia e1- de la nobleza.
La p ime a dignidad en el ó den nobilia io despues del' ey
e a la del p íncipe, á la cual seguia: en impo ancia la de in-
an e. Venía luégo la de g ande, equi alen e al p óce , op i-
ma e ó magna e godo; gixe
eil.'la
edad: media se llama on i-
cos-homb es. Rabia amblen duques, ma queses y condes,
que si en iempos más an iguos signi ica on o icios con' au-
o idad, al cabo sólo suponian í ulos con en a y asallos en
las ie as de su seño ío. Los hidalgos e an de linaje noble ó
gen e ennoblecida po el ey en i ud de sus ca as; pe ó
an as ue on las me cedes de hidalguía, que los a o ecidos
se con undie on con el es ado llano.
Feudalismo quie e deci desmemb acion de la sobe anía
en e a ios p íncipes desiguales, con ede ados y e es idos
de 'un pode omnímodo en sus asallos inmedia os y di ec-
os. La p opiedad es su base, la amilia sí ne io y su ínculo
la he encia.
En los einos de Leon y Cas illa no exis ió e dade o eu-
dalismo, po que la opog a ía, la gue a con ínua con los
Mo os, la p ospe idad c ecien e de los concejos, las disco -
dias de la nobleza y o as causas secunda ias impidie on el
desa ollo del espí i u eudal en odo su igo . Regía el p in-
cipio, aunque los usos y p ác icas eudales se hubie on de
empla has a el ex emo de pone algunos esc i o es en duda
si exis ió ó no el eudalismo en el eino de Cas illa. En el de
A agón el égimen eudal ayó en la mayo du eza,.
CAPÍTULQ
XX
VIII.
DEL CLERO.
En los p ime os siglos de la econquis a u o el cle o igual
pode que du an e la mona quía isigoda. Despues de a i -
inados los c is ianos en la ie a que habian man enido con-
a odo el pode de los Mo os, y cuando empeza on á ensan-
•cha sus dominios, alcanzando el cle o mayo es me cedes,
c ecie on las iglesias y monas e ios en iqueza y el sace do-,
cio en au o idad.
^
^
— 98 —
E an los obispos y abades seño es en sus ie as con sie -
os, en as, asallos, ju isdiccion, y en suma, con
oda la
oz
eal;
es deci , con oda la au o idad que el ey enía en los-,
luga es pe enecien es á la co ona. Tenian asimismo cas illos
y o alezas, jun aban mesnadas y salian á campaña cuando
e an eque idos po el ey como'señ'o es empo ales obliga-
dos
,
á p es a le obediencia y asallaje.
Pa icipaba el cle o de•los icios y i udes de la nobleza,.
y e a poco ménos belicoso, pudiendo más la udeza de las-
cos umb es
.
que la san idad del minis e io.
La piedad de los eyes, muchas eces indisc e a, mul ipli-
caba las iglesias y monas e ios, y los eng andecia con me -
cedes y p i ilegios singula es. De es a sue e c ecie on en-
núme o y hacienda, llegando al ex emo de se g a osos á
los popula es que sopo aban odo el peso de los pechos y i-
bu os, po que los bienes de la nobleza es aban exen os y los
del cle o e an inmunes. Po eso los eyes p ohibie on en
a ias ocasiones que las ie as de ealengo pasasen al aba-
dengo, las Co es suplica on la disminucion de los con en-
os, y el
.
Consejo de Cas illa en 1619 ep esen ó' que no se diese
pe miso pa a nue as undaciones.
Tu ie on en lo an iguo nues os eyes g ande in e encion
en las pe sonas y cosas eclesiás icas, has a que exal ado el
pode de la San a Sede, ue on menguando aquellas acul a-
des. Empeza on los Papas con i mando las donaciones de los-
eyes, qüe siendo ac os pu amen e ci iles, ecibie on despues.
la sanción de Róma á í ulo de ac ecen amien o del pa imo-
nio de San Ped o. Mezclá onse luego en la p o ision de lps
bene icios eclesiás icos, y solian i con a las leyes del eino
que los ese aban pa a los na u ales..In e inie on en las
dispensas ma imoniales, y eje cie on con es e mo i o no o-
io in lujo en mo e ó sosega las disco dias in es inas sob e-
la sucesion en la co ona. Solian ambien los Papas en ia
le-
gados apos ólicas pa a pone en quie úd á los p íncipes ene-
migos, ó pa a educi á la obediencia
:
los súbdi os ebeldes;-
y oda ía deja on co e su espí i u de dominacion en lo em-
po al' has a el pun o de ecoge la he encia de algun
.
ey de-
o o,
ó
solici a que al eino se les decla ase ibu a io.' Sin
emba go, 'no al a on p íncipes- piadosos que- se opusie on
á.
ales desmanes, has a que pasada la época del dominio
uni--
— 99
e sal del Pon i icado, se dis inguió el sace docio del impe io,
y
las cosas de ju isdiccion mix a ue on o denadas po me-
dio de conco da os.
La sup emacia de los Papas en la edad media iene su as-
pec o a o able. Los pueblos de la Eu opa occiden al, de dis-
in as azas y sepa ados
.
po ex ensos ma es y al as mon a-
ñas, se econocie on po he manos. Todos obedecian la au-
o idad cons i uida en Roma, cabeza de la c is iandad. La
in e encion del Romano Pon í ice en las gue as ci iles
y
ex anje as con ibuyó muchas eces á es ablece la paz, .y
cuando no, á e ena la c ueldad
de
los encedo es sañudos
con a los encidos.
En e los p i ilegios que ob u o el cle o en la edad media,
es digno de a encion la inmunidad eal
y
pe sonal. No con-
en os los eyes con hace cuan iosas donaciones á las igle-
sias y monas e ios, quisie on hon a los más oda ía exi-
miendo sus bienes de pechos y ibu os. Es a me ced del
p íncipe empezó siendo conc e a á cie os clé igos, y luégo
se hizo ex ensi a á odos, no sin con adiccion de las Co es.
La pe pe uidad de las don aciones, la p ohibicion de p esc ibi
los bienes eclesiás icos, la con i macion de las donaciones
del p íncipe po la San a Sede y los ayos de la excomunion
lanzados con a los au o es de cualquie daño, cons i uian .la
p opiedad de la Iglesia en una iqueza p i ilegiada con na u-
al p opension á ene aumen o siemp e y nunca disnlinu-
cien. Repa ando las Co es en los daños públicos de la acu-
mulacion de bienes exen os, clama on sin cesa po la obse -
ancia de las an iguas leyes mal llamadas de amo izacion
es ablecidas acaso po la p ime a ez en los iempos de Alon-
so VIII, y con i madas po sus suceso es.
La inmunidad pe sonal del cle o á su exencion de la jus i-
cia o dina ia siguió los mismos é minos y pasos que su in-
munidad eal. Al p incipio ue on p i ilegios singula es que
o o ga on los eyes, ocados con el iempo en gene ales,
y
al in con i mados po Alonso el Sabio en las Pa idas, mez-
clándose el de echo ci il y el canónico pa a obus ece el
ue a eclesiás ico con una doble sanciun.
Tenía el cle o cas ellano de echo exclusi o á posee y dis-
u a odos los bene icios eclesiás icos del eino, y cuando-
los abusos de la Cu ia omana ó la laqueza de los p íncipes
--- 100.
die on ocasion á que el Papa se ese ase la p o ision de
ellos en pe sonas ex anje as, no deja on las Co es de cla-
ma po que se gua dasen las leyes an iguas y p ocu asen
los eyes que los ocupasen los na u ales. Fué es a p e ension
causa de disco dias con la San a Sede; pe o de endie bn los
Reyes Ca ólicos con an buenas azones su de echo, y lo es-
o za on an o, que ácilmen e se ino á conco dia en e el
sace docio y el impe io. El conco da o de 1753 ajus ado en e
la San idad de Benedic o XIV y Fe nando VI, puso é mino
á es as que ellas, econociendo el Sumo Pon í ice el pa o-
na o de los eyes de España en odas las iglesias del eino
y
de las Indias.
CAPÍTULO XXIX.
DE LAS ÓRDENES MILITARES.
El espí i u mili a y eligioso de la edad media p odujo la
Ins i ucion de las Ó denes de San iago, Cala a a, Alcán a a
y Mon esa qué pa icipaban de la egla monás ica y de la dis-
ciplina mili a . C ecie on los caballe os en núme o , en i-
queza y en au o idad. Tenian sus o iciales ó comendado es,
p io es y cla e os, y un cabeza ó maes e nomb ado en el
capí ulo de la Ó den
y
con i mado po el ey en i ud de su
de echo de pa ona o.
Es aban los maes es exen os de la -ju isdiccion eal, dis-
ponían de g andes iquezas, enian o alezas y cas illos, go-
be naban opas o midables, y en suma, e an p íncipes po-
de osos y emibles. Po es a azon p ocu a on los Reyes
Ca ólicos ag ega los maes azgos á la, co ona;
y
aunque no
lo hicie on á las cla as, suplica on al Papa que les diese la
adminis acion de po ida, has a que Cá los V alcanzó de
Ad iano VI en 1523 la bula, pa a la adminis acion pe pe ua
de los es que pe enecian á es os einos, á sabe , de San ia-
go, Cala a a y Alcán a a, po los eyes de Cas illa.
Hábil y disc e a ué la polí ica de los Reyes Ca ólicos, po -
que como los maes es o maban pa e de la nobleza supe-
io y mandaban una milicia nume osa, alien e y discipli-
nada, imponian espe o á los eyes,, en cuan o casi se iguala-
ban á los p íncipes sobe anos.
—
101 —
CAPÍTULO
XXX.
DE LOS CONCEJOS.
El municipio omano, conse ado du an e la mona quía
isigoda, enació despues de la in asion de los Sa acenos
como una necesidad de los iempos y una an igua cos umb e.
En e ec o, en e los cuidados y pelig os de la gue a mal
po-
dían
los eyes a ende á la gobe nacion de los pueblos; y po
o a pa e el hábi o de p o ee á su p opia conse acion
ha-
cía
más ácil el es ablecimien o del municipio, mudado el
nomb e y aun la o ma en el concejo
(concilium)
de la edad
media.
Los eyes p ocu aban a i ma se en la posesion de los
lu-
ga es
qué ganaban concediendo á sus poblado es ue os muy
ex ensos, y es a polí ica in luyó en la mul iplicacion de los
concejos, así como en el aumen o de sus libe ades y an-
quezas. Los mo ado es de las ciudades y illas
ó
las clases
u banas , aspi aban á sacudi el yugo de los seño es de la
ie a. Apénas podian sali del ecin o de sus mu allas sin
expone se á las ejaciones y pelig os con que los amenazaban
las amilias nobles
y
pode osas. La indus ia, ecogida
en las
poblaciones, gozaba de alguna segu idad; pe o el come cio
es aba op imido con abas á la ci culacion de las me cade-
ías y exacciones a bi a ias. Cuan o más c ecian es os ma-
les, an o más se pe suadian las clases u banas de que sólo
el ey podia emedia los empleando su au o idad en man e-
ne la paz y hace jus icia; y de aquí que los débiles y op i-
midos ol iesen á él los ojos y solici asen su p o eccion. Los
eyes comp endie on cuán o les impo aba apoya se en
los
popula es pa a comba i las demasías de los nobles, y en
las
luchas enca nizadas en e el pueblo y la nobleza media on
como á bi os, con idando la ocasion al ac ecen amien o del
pode cen al.
En el einado de Alonso V apa ecen los concejos como una
ins i ucion pode osa
y
o ganizada; señal de que enian de
léjos. C ecen en medio de las u baciones y disco dias san-
g ien as ocu idas du an e la meno edad de Alonso
VII
y
Alonso
VIII,
quien p emió con g andes me cedes los se i-
— 102
cios en que le mos a on su leal ad. En ónces en an en la
posesion de luga es, o alezas y cas illos, y empieza el usó
de las milicias concejiles, 'pe mi iéndoles in e eni con las
a mas en las
,
gue as ci iles, y. como ue zas auxilia es en la
lucha con los Mo os.
Nada con ibuyó más á la exal acion de los concejos que la
en ada del es ado llano en las Co es, po que allí solici an
nue os ue os, piden la con i macion de los an iguos., ju an
á -los p íncipes, decla an los de echos de sucesion en la co-
ona, nomb an u o es, 'concu en á la o macion de las leyes
y o o gan los se icios. Rep esen ados los concejos' po sus
p ocu ado es, pa icipan del pode sup emo conse ando su
ca ác e municipal, po que en suma, el b azo de los ciudada-
nos signi icaba un concejo supe io á odos los concejos , y
e á, el cen o y la cabeza de odos ellos.
La au o idad de los
.
concejos ino á manos po la in e en-
cion de la nobleza en el gobie no de las ciudades, dando oca-
sion á bandos y pa cialidades en e los ecinos. Alonso XI
se p opuso ex i pa de• aíz es a licencia y p ocu ó excusa
las elecciones de o icios concejiles y las jun as popula es ó
ayun amien os, no con ánimo delibe adamen e hos il á .Ia
ins i ucion, sino po e i a las ocasiones de sang ien as dis-
co dias.. Po la misma azon p ohibió que sin su licencia se
jun asen los ecinos en cabildo abie o á campana he ida.
Tan cie o es que la libe ad pe ece más eces po sus p o-
pios excesos que á manos de la i anía.
De es a su il mane a acabó pa a los pueblol el de echo de
nomb a sus magis ados, quedando en lo sucesi o sumisos
y obedien es á la co ona: mudanza que no se lle ó po en ón-
ces á cabo, pe o que una ez iniciada, no cesa on los eyes
de impele has a e o ma po su au o idad odo el sis ema
municipal de Leon y Cas illa.
Y ué lo peo del caso que además de pe de po su culpa
.los concejos mucha pa e de su independencia , padecie on
g ande menoscabo la au o idad y dignidad de las Co es,
siendo ácil desde en ónces que el ey. in e iniese en la elec-
cion . de los p ocu ado es
y
los buscase blandos al uego ó
sensibles
á, las me cedes y á oda Sue e de halagos..
La O ganizacion de los concejos no ..e a igual ó• uni o me,
sino. que cada ciudad, illa.ó luga se egía po su ue o. En
103 —
la edad media- enía la ley comun
:
un impe io muy limi ado,
po que odo lo in adía el p i ilegio. Sin emba go, consis ia la
o dina ia cos umb e en nomb a cie o núme o de alcaldes
con ju isdiccion ci il ,yc imi aiail, u i alguacil mayo ó cabo de
la milicia, egido es en p opo cion con enien e, mi ad del
es ado de los caballe os y mi kd de /os'ciudadanos, y ju ados
ó sesme os que ep esen aban la clase humilde de los lab a-
do es . y a esanos. P .o eíanse es os ca gos cada año po
elec
.
cion del pueblo, has a que en el einado de Alonso XI em-
peza on los concejos € pe de an impo an e• p e oga i a.
Pe se e a on sus suceso es en al-p opósi. o, y --no de.scúida-
. on los Reyes Ca ólicos o i ica una p ác ica
,
que.
•
conducía
.á obus ece la po es ad eal. Con el iempo abusa on los e-
yes ne su au o idad has a el ex emo de ende los- o icios
,concejiles, de p o ision eal ó eleccion popula ; a bi io que
condujo al ex emo de mul iplica los
)
en ilece los ó pe e -
i los, conside ándose sus p opie a ios •á modo. de seño es
.absolu os de una: hacienda cuya en a: impo aba ac ecen a
pa a edimi su- cos a. Jun aban* á es os daños públicos
o as in enciones de la codicia, como la acumulacion de sa-
la ios, las ca s,expec a i as, los a endamien os, sus i u-
ciones y enuncias simuladas; ancha pue a po donde en ó
la a enida.de cohechos,.
,
emba gos de jus icia, cob anza inde-
bida de ibu os y o os mil desa ue os.
La necesidad de hace causa comun pa a de ende
,
sus p i-
ilegios y anquezas, y, el espí i u de indisciplina p opio de
.aquellos iempos; die on mo i o á o ma
.
los concejos, ligas
y con ede aciones que aumen aban su ue za y
:
au o idad.
Los eyes las
.
ole a on, y aun alas a o ecie on
y
con i ma-
on cuando las c eye on ú iles. á sus mi as. Fe nando III
y
.Alonso el
.
Sábio p ocu a on mode a sus excesos, y desde en-
ónces ue casi cons an e la poli ica de ep imi las
ó mode-
anlas,
aunque no siemp e e a posible; mayo men e en los
casos de dudosa sucesion en la co ona ó du an e las •mino i-
•ades; ci cuns ancias muy p opicias á mezcla se en•las g a-
es al e aciones del eino.
Los Reyes Ca ólicos, undando la San a He mandad'y o -
:
;anizándola de sue e que uese una milicia disciplinada de-
o a á su se icio, pusie on co o á es a licencia;' y po
ú1 i=
ano, la amosa gue a de las Comunidades ago ó la ue za de
-- 104 —
los concejos que se dobla on al yugo de Cá los V y su ponle--
osó suceso .
CAPÍTULO XXXI.
DE LOS CORREGIDORES.
La ins i ucion de los co egido es
(co ec o es)
es an im-
po an e pa a comple a la his o ia de los concejos, que me-
ece un pa icula es udio. Segun las leyes isigodas e an o-
dos los jueces de nomb amien o eal. Con el iempo o o ga-
on los eyes á a ías ciudades el p i ilegio de nomb a sus
alcaldes de ue o en luga de los alcaldes de sala io, y así se
desp endió de la có ona en g an pa e la ju isdiccion ci il
y c iminal.
Lá, excesi a p eponde ancia de los concejos, su licencia e,
indisciplina, los bandos
y
pa cialidades que u baban el so-
siego público, la op esion en que se hallaba la jus icia y la
pasion de los magis ados, ue on causa de que los eyes
nomb asen jueces supe io es que gobe nasen los pueblos,
cas igasen los deli os y edujesen los ciudadanos á la obe-
diencia de las leyes.
Alonso. XI gene alizó la ins i ucion de los co egido es, y
sus suceso es imi a on el ejemplo, aunque no sin con adic-
cion de las Co es que suplicaban se gua dase á las ciudades
sus ue os y cos umb es; po lo cual hubie on los eyes de
consen i en no en ia los, sal o si los demandasen odos ó la
mayo pa e de los ecinos, y po un año solamen e.
Los Reyes Ca ólicos nomb a on co egido es pa a odos los
pueblos: p incipales de Cas illa, al p incipio po un año, luégo,
po dos, es
ó
más,
y
al in po iempo ilimi ado. Tambien
muda on á eces el nomb e á es a magis a u a, llamán-
dolos asis en es en algunas pa es, excusando las ima el
oido con un í ulo mal sonan e. Po es os pasos y caminos
una magis a u a c eada con el ca ác e de empo al y an-
si o ia, se hizo pe pe ua.
Los co egido es espondian á la necesidad de gobie no
y
de jus icia; pe o la ins i ucion ue mal . quis a, no sólo coma
¡con a ia al• de echo y .cos umb e de egi se las ciudades y
illas pp alcaldes popula es, pe o ambien,po que los eci-
— 105 --
-nos no lle aban con paciencia que les pusiesen jueces de. ue-
a, y ménos de sala io. Añadiase á es o la mala eleccion de las
pe sonas á quienes se encomendaba un o icio an g a e, odo
lo cual explica la abie a esis encia que algunas eces opu-
sie on los pueblos á ecibi los co egido es que el ey les
mandaba.
La sepa acion de los pode es ejecu i o y judicial acabó con
la ins i ucion de los an iguos co egido es, cuyas acul ades
se han epa ido en e los ayun amien os
y
los jueces de p i-
me a ins ancia.
CAPÍTULO XXXII.
DE
LA
ADMINISTRACION.
Rigió en la mona quía de As u ias al p incipio de la econ-
quis a el mismo sis ema de ad minis acion que du an e la
mona quía isigoda. Hubo más a de o icios nue os, como el
de Condes able, dignidad muy al a, que suponia au o idad
con ju isdiccion en la gen e y cosas de la. gue a.
• Los
Cancille es e an sec e a ios del ey
y
equi alian al
conde de los No a ios en e los Godos. Da a es e o icio en los
iempos de Alonso VII, y e a p opio del Cancille ex ende
las ca as, p i ilegios, es amen os y o as esc i u as eales.
El Almi an e ué en el ma lo que el Condes able en la ie -
a. C eó es e ca go Fe nando III cuando el ce co de Se illa.
Todos son o icios de la co e, que habiendo sido en su o igen
me cedes que los eyes hacian á su olun ad, se oca on en
he edi a ios en cie os linajes pode osos, has a que los Reyes
Ca ólicos los eduje on á un í ulo ano y sin au o idad.
Los Adelan ados sus i uye on á los
du es limi anei
ó duques
de que nos habla el Fue o Juzgo, y e an gobe nado es mili-
a es de unía p o incia ó e i o io cuya de ensa, si es aba
ce cano á los Mo os, solia encomenda se á un Adelan ado de
la on e a.
Los Me inos enian más semejanza con los condes de la
mona quía isigoda, po que en e ec o pa icipaban más de la
au o idad ci il que del mando mili a . Además de es os Me-
inos mayo es habia o os meno es que les es aban some i-
dos y adminis aban jus icia en sus coma cas ó al oces.
— 112 --
os á esponsabilidad an e las Co es. El Cong eso los acusa
y
los juzga el Senado.
El Rey sanciona y p omulga las leyes. La sancion es lib e,
y po an o el e o absolu o. Tambien nomb a y sepa a li-
b emen e á los minis os.
La mona quía es he edi a ia, y la sucesion en el ono si-
gue el ó den de p imogeni u a y ep esen acion, omando en
cuen a la línea, el g ado, el sexo y la mayo edad.
El Rey es mayo de edad á los diez y seis años. Du an e
su mino idad, ó. cuando se imposibili a pa a el gobie no, el
pad e la mad e del Rey, pe maneciendo iudos, y en su de-
ec o el pa ien e más ce cano, segun el O den es ablecido
pa a sucede en la co ona, eje cen la egencia. A al a de
pe sona á quien co esponda de de echo la egencia, eligen
las Co es uno, es
ó
cinco egen es.
La jus icia se adminis a en nomb e del Rey. A los ibuna-
les oca exclusi amen e la po es ad de aplica las leyes en
los juicios ci iles y c iminales. Los jueces y magis ados son
inamo ibles, sin pe juicio de esponde an e el ibunal
com-
pe en e
de los deli os que come an en el eje cicio cíe su ca go.
Ningun español,.puede se p ocesado ni sen enciado sino
con o me á las leyes an e io es al deli o de que se le acusa,
ni.po ibunales ex ao dina ios
ó
comisiones especiales, ni
ab e iando los ámi es del
juicio.
La Cons i ucion ga an iza á odos los españoles:
I.
La segu idad pe sonal, y po an o p ohibe las de encio-
nes a bi a ias, así
como
la iolacion del sec e o de la co -
espondencia y del domicilio.
II.
El espe o á la p opiedad', po lo cual nadie puede se
p i ado de sus bienes sino po causa de u ilidad comun
y
p é ia indemnizacion, ni 'es á obligado á paga con ibucion
que no haya sido o ada po las Co es ó po las co po a-
ciones popula es legalmen e au o izadas pa a impone la.
HL La libe ad de imp en a, de enseñanza y de conciencia.
IV. Los de echos
.
eleccion, eunion, asociacion
y
pe-
icion.
Todos los p incipios
,
que. la Cons i ucion encie a, halla án
su desa ollo en el cu so de es e lib o. El de echo polí ico
y
el
adminis a i o componen
la,
sunia del de echo públic , in-
e no de cada nacion : aquél
es la base
y
és e el complemenso.
ELEMENTOS
DEL
DERECHO
ADMI
N
ISTRATIVO.
CAPÍTULO I.
DE LA CIENCIA ADMINISTRATIVA.
Llámase ciencia de la adminis acion el conjun o de p in-
eipios que egulan la acción del pode público á quien pe e-
nece p omo e y omen a el. bien comun, en sus múl iples
elaciones con los in e eses pa icula es.
Su obje o son las pe sonas en cuan o mi an al bien públi-
,
co, su in la u ilidad comun,
y
sus medios de accion los pode=
es enca gados de ejecu a las leyes.
La ciencia adminis a i a enseña la mane a de p o ee á
/as necesidades públicas ma e iales ó mo ales, p esen es ó
u u as, an o las ela i as á la conse acion del homb e,
como las que impo an á su pe eccion y mejo a. Decimos
necesidades públicas,
po que oca al indi iduo p ocu a la sa-
is accion de las
p i adas y
aun de las
colec i as
que es án á
su alcance, pues nunca deben los Gobie nos in e eni con
su au o idad en aquello que la sociedad sabe, puede
y
quie e
hace po sí misma. La inicia i a pa icula es un pode oso
elemen o de gobie no.
La ciencia adminis a i a con iene e dades absolu as y e-
glas ijas y cons an es de uni e sal aplicacion á los pueblos,
de i adas de la iloso ía, la mo al, la ju isp udencia, el de e-
cho público, la his o ia, la economía polí ica, la es adís ica,
la medicina y o os amos del sabe humano.
Pa e de es a doc ina se e ie e á señala los medios más
e icaces y pode osos de omen a el bien y comba i el mal
ep esen ado en la igno ancia y mise ia de los pueblos,
y
pa e mues a cómo debe o ganiza se el pode adminis a i-
o pa a log a á ménos cos a aquellos esul ados.
8
— 114 —
El conocimien o de los medios de lab a la p ospe idad ce-
los es ados se unda en el es udio gene al de la na u aleza
del homb e, de la sociedad y de las condiciones pa icula es
de cada pueblo ó nacion.
La o ganizacion del pode adminis a i o descansa en los
p incipios siguien es:
1.°
Que la adminis acion sea análoga á las ins i uciones
po-
lí icas, po que si la Cons i ucion o dena, dis ibuye y mode a
los pode es del es ado, cualesquie a cambios y- mudanzas que
expe imen e es a o ganizacion, : ascende án necesa iamen-
e al égimen adminis a i o, den o del cual unciona el po-
de ejecu i o á quien compe e hace cumpli las leyes de in-
e és coniun.
2.°
Que la adminis acion sea esencialmen e ac i a,
po que
0.1
pode legisla i o delibe a
y
la adminis acion ejecu a, es de-
ci , anima la le a mue a y p oduce el mo imien o.
Es a
accion adminis a i a
se mani ies a en cua o ca ac e-
es:
gene alidad, pe pe uidad, p on i ud
y
ene gía.
I.
Gene alidad
signi ica que la adminis acion es ci il po
excelencia y del ue o eomun. Todos los homb es y odas las
a
cosas es án suje as á la accion adminis a i a, sal os algu-
nos limi ados casos undados en la necesidad, la con enien-
cia ó la cos umb e. La egla es gene al, y las excepciones no
la des uyen, án es la con i man: .
II.
Pe pe uidad
indica que la ges ion de los in e eses públi-
cos debe se con inua, sin las al e na i as de ac i idad y des-
canso que se ad ie en en el pode legisla i o. La ida social
es pe pe ua y equie e un pode asiduo, a en o cada dia
y
cada ho a
.
á'es udia ,
y muchas eces á p e e las causas del
p og eso
y
decadencia de las naciones. El silencio de la ley
oda ía puede concilia se con la p o ección y omen o de
los
in e eses comunes; pe o el le a go de la au o idad es la mue -
e segu a dé los pueblos.
III.
P on i ud
decla a que una adminis acion len a y
pe e-
zosa mues a lojedad en el mando, y si alguna ez se p opo-
ne emedia los males públicos, llega a de con el emedio..
La
lojedad
en el mando a guye igno ancia, indi e encia ó
la-
queza en el pode , icios que le despojan de la ue za mo al:
necesa ia pa a egi el es adó. La len i ud p i a á las p o i-
dencias del Gobie no del mé i o de la p e ision y de la opo
--- 115
unidad,
,
po que la a iedad de los iempos lle a consigo la
mudanza de necesidades y deseos.
IV.
Ene gía
an o ale como deci que la accion adminis-
a i a no debe ceja delan e de los in e eses pa icula es, ni
aun en p esencia de los de echas legí imos sino en iempo y
o ma de e minada. El in e és público no debe pospone se al
p i ado; y en cuan o á. los
,
de echos, hay ecu sos
y
ibuna-
les que los ampa an "y de ienden con a ibs
a en ados de la
adminis acion misma.
3.°
Que la adminis ación sea ' independien e,.
po que aun
cuando es é subo dinada al pode legisla i= a, á bi o de se
ñala las eglas de su accion y compe encia, una ez es able-
cidas, debe goza de la libe ad necesa ia pa a aplica las,
haciendo uso p uden e de su pode . Tampoco la jus icia debe
mezcla se en los asun os p opios de la adminis acion, así
como la adminis acion debe espe a los ue os de la jus i-
cia. Cada una en iende en los negocios p opios
.
de su compe-
encia, y es condicion necesa ia del égimen cons i ucional
-la sepa acion é independencia de los pode es públicos, chya
concen acion en una sola mano pone en e iden e pelig o la
causa de la libe ad.
4.°
Que la adminis acion sea esponsable;
pa a que su ac-
cion lib e no degene e en exceso ó abuso de au o idad, so
pena de some e al yugo de una olun ad omnipo en e y a bi-
a ia los de echos é in e eses legí imos de los ciudadanos.
Con o mas u ela es cae ian los pueblos en la más du a se -
idumb e, si el pode adminis a i o no u iese eno que le
epo ase en el camino de lo absolu o.
Síguese de aquí que las au o idades y agen es adminis a-
i os deben se en p incipio amo ibles, po que la esponsa-
bilidad sube de g ado en g ado has a encon a al au o del
ac o que la p o oca ó de la ó den que lo con i ma. Y como
nadie es esponsable sino de los ac os que p oceden de su
olun ad p opia y pe sonal ó del uso que sus manda a ios hi-
cie en de la po es ad en ellos delegada, esul a que la acul-
ad de nomb a , suspende y des i ui á los agen es supe io-
es
é
in e io es de la adminis acion es consecuencia necesa-
ia de su na u aleza esponsable.
Es a doc ina es aplicable á los unciona ios públicos ó
agen es del Gobie no que es án bajo la dependencia di ec a
— 116
del pode ejecu i o, con excepcion de los que cons i uyen una
je a quía p opia, o man un cue po y suponen conocimien-
os especiales, cuya accion es dis in a de la comun y más
lib e.
CAPÍTULO II.
DE LA. CENTRALIZACION ADbIINIST^ATIVA.
¿Debe la adminis acion es a cen alizada?
Con iene, án es
de en a en ma e ia, ija los é minos de la cues ion.
Lo p ime o es dis ingui la
unidad
de la
cen alizacion.
Aquélla consis e en la homogeneidad de a ec os, ideas é in e-
eses colec i os que se e lejan en el es ado, y és a signi ica
la concen acion en el pode ejecu i o de odas las ue zas
necesa ias pa a p omo e el bien comun den o de su es e a.
La unidad se unda en ínculos mo ales que la hacen olun-
a ia y pe manen e, y la cen alizacion puede se ac icia y
pasaje a, sob e
.
odo cuando cons i uye un égimen de ue -
za. La unidad es una condicion de la sociedad, y la cen ali-
zacion un modo de se del Gobie no.
Loa segundo impo a no con undi la cen alizacion polí ica
y
Ja adminis a i a, po que es a deno a la abso cion po el
Gobie no de odas ó la mayo pa e de las acul ades inhe en-
es al pode ejecu i o, de modo que poco ó nada se ese a á
la accion lib e de las co po aciones popula es; y és a sus i-
uye el sis ema de la di ision de los pode es públicos con la
unidad del pode sup emo ó la concen acion absolu a de la.
s obe ania.
El g ado máximo de la cen alización polí ica supone la
unidad en el e i o io, la legislación y el Gobie no.
Cuando el Gobie no se abs iene de hace la ley y adminis-
a jus icia, pe o se a oga ín eg a la po es ad de ejecu a
los p ecep os del legislado ela i os á los in e eses . comu-
nes, sin hace di e encia en e lo gene al y lo p i a i o de un
g upo de habi an es, hay cen alizacion adminis a i a. El
sumo g ado de es a cen alizacion consis i ia en some e o
das las pa es del es ado á la au o idad di ec a del Gobie ne
sup emo, de modo que no dejase ninguna libe ad de accion
á los pueblos pa a esol e los negocios de in e és local.. Las
117
au o idades y co po aciones popula es, sin ida p opia, ce-
de ian al supe io impulso bajo la ley de una obediencia pa-
si a y de una ciega disciplina.
Po el con a io, el égimen opues o de la suma excen a-
lizacion implica la desmemb acion del pode ejecu i o, ne-
gando' al Gobie no el de echo de in e eni en la adminis a-
cion local que o a escuela .polí ica p oclama independien e.
En al: caso las au o idades y co po aciones popula es, no.
sólo gozan de igo osa inicia i a, sino que las libe ades lo-
cales se ele an has a la pa icipacion en la sobe anía.
En e ambos ex emos de la cen alizacion absolu a y la
absolu a excen alizacion, media el sis ema de la u ela ad-
minis a i a. Fúndase en la idea que el pueblo y la p o incia
son meno es, y po an o eo siemp e capaces de gobe na se
á sí mismos; de donde se colige la necesidad de un c i e io
supe io que supla el de ec o de la pe sona mo al.
Apa e de que el p incipio en que descansa el sis ema de
la u ela adminis a i a no es á ue a de con o e sia, es lo
cie o que en e la comple a abso cion de las exis encias lo-
cales y la necesa ia subo dinacion á un pode cen al, hay
mil g ados dis in os de au o idad del Gobie no en sus ela-
ciones con la adminis acion p o incial y municipal. Y como
ni odas las ins i uciones se p es an á igual o ganizacion del
pode ejecu i o, ni odos los pueblos son igualmen e ap os
pa a egi se po sí p opios, ocu e la di icul ad de escoge el
empe amen o que pe mi e el desa ollo de los in e eses co-
munes sin menoscabo de la unidad nacional.
No hay, pues, una medida cie a del g ado de cen aliza-
cion adminis a i a como egla de buen gobie no. La mona -
quía p opende á la concen acion del pode y á la ubicuidad
de su ep esen acion mul iplicando las au o idades unipe -
sonales. La a is oc ácia, ue e con sus p i ilegios de naci-
mien o, su espí i u de clase y su g ande p opiedad, de iende
la di e sidad del pode a o able á su in luencia. La demo-
c acia, iel á su dogma de la sobe anía del pueblo, p oclama
al indi iduo sobe ano;
y
siendo el municipio con espec o al
Gobie no cen al una pe sona co no o a cualquie a, solici a
en nomb e de
-
sus p incipios la au onomía de la adminis a-
cion local.
Algunas eces las o mas i egula es de la adminis acion
— .118 —
disimulan la accion del pode cen al; de modo que en eali-
dad es mayo el g ado de cen alizacion que pa ece á p ime-
a is a.
En F ancia, po ejemplo, la cen alizacion adminis a i a
Se con i ió en un mecanismo que subo dinó á la olun ad
omnipo en e del Gobie no los meno es ac os del más humilde
municipio; sis ema pelig oso, po que odo pode ue e p o-
pende al abuso; y la cen alizacion excesi a llega á ex ingui
la libe ad indi idual.
En Ingla e a eside la mayo ue za de la cen alizacion
e í el Pa lamen o y no en el pode ejecu i o, y cada dia se
cen aliza más en a o del p incipio moná quico, con o me
se a debili ando. el elemen o a is oc á ico, an iguo cimien o
de la unidad nacional en el Reino Unido de la G an B e aña.
La ida p opia de los
es y
ó consejos municipales, los há-
bi os de
sel- g.o e nmen ,
las unciones públicas, eje cidas
g a ui amen e po los g andes p opie a ios de los condados,
la débil subo dinacion de los agen es del pode cen al, y la
censu a independien e de, los ibunales di icul an la e o ma
que sin emba go a anza paso á paso.
En España lo amos en e la cen alizacion
y
la excen a-
lizacion á me ced de los ien os que agi an el ma p oceloso
de la polí ica. La ley de 3 de Feb e o de 1823 y las de 8 de
Ene o de 1845 ep esen an los dos polos del sis ema. Las le-
yes de 20 de Agos o de 1870 es aban ce ca de econoce la
au onomía p o incial y municipal;
y
la de 16 . de Diciemb e
de 1876 e ocede al p incipio ,de some e á la u ela del Go-
bie no las co po aciones popula es.
Los in e eses p o inciales y los municipales son dis in os,
y. dis in as deben se las au o idades que los- p omue en y
o denan, cada una den o de los lími es :de su p opia compe-
encia. T ace la-ley la línea di iso ia, dando á la, p o incia y
al municipio aquello que segun la na u aleza de una y o a
comunidad les pe enece,
y
el Gobie no en quien eside el po-
de ejecu i o, igile y mode e la accio.n
de
las Dipu aciones
y
los Ayun amien os..
.
. Las libe ades municipales, an ce canas á las del hoga
domés ico y del indi iduo,
,
dejan de exis i , cuando las op i-
me
un
pode a bi a io, llámese ey po de echo
,
:di ino,
ó
pueblo.cons i uido en au o idad
po su agio
uni e sal.
— 119
La cen alizacion adminis a i a es
,
el á duo p oblema cuya
esóiucion encie a el sec e o
de
concilia los p incipios de
au ó idad y libe ad. El es ado es :un `. odo del cual
-
o man
pa e, no pa a undi se
y disol e se; si io pa a coexis i : con
Rél
y pe pe ua se, cie as sociedades elemen ales, como la a-
milia y el pueblo.
Si en ma e ia de cen alizacion adminis a i a no es
posi-
ble
es ablece ninguna egla gene al y absolu a,, no
es i,mpo-
sible
Señala las causas p incipales que con ibuyen á, ija
el g ado con enien e .en cada país,' y nos ace can á la e dad
ela i a.
I.
Lo p ime o deben ene se en cuen a las ins i uciones
po
lí icas, po que la o ma del Gobie no imp ime o mas análo-'
gas á los cen os de ac i idad local; de sue e. que ;la.ámágen
de la cons i ucion :del es ado se e leja: en la o ganizacion de
la p o incia y del municipio. Y; cuando. el espí i u dominan e
en el Gobie no iende á o o ga y o alece las libe ades ge-
ne ales, b o an
,
espon áneamen e las libe ades p o inciales
y municipales, subsis en simul áneas y se conse an pa-
alelas.
II.
Lo segundo in luye la opog a ía, po que un e i o io
di idido po la na u aleza en can ones de di ícil comunica-
cion en ó sí, como Suiza, a o ece
la ex-cen alización, pues
la necesidad obliga á es os pueblos á concen a se
,
en sí:mis-
mos y e ugia se en el seno de ina. au o idad p opiá, si po
acasó la dila acion de las on e as, la disco dia ci il
ó
una
gue a de ensi a no eclaman un pode obus o que aspi e á
cons i ui ó consolida la unidad nacional.
III.
Lo e ce a con ibuye la his o ia, po que las adicio-
nes y las cos umb es con a ias á la cen alizacion
ó
la
des
-cen alizacion
no se ex i pan sin di icul ad y sin pelig o;
y
se ia eme idad de iba de un golpe la ob a de los siglos:
El égimen eudal dejó huellas p o undas con su sis ema
de
desmemb acion de la au o idad y del e i o io, sob e odo
en las naciones en donde el elemen o a is oc á ico es aún
po-
de oso.
En el siglo XVI lucha on los eyes de Eu opa con a
las co ien es de la edad media, no an o po ex ende su po-
es ad, cuan o po c ea á la s:,mo a de una ue e mona -
quía la pa ia comun.
IV.
La unidad ó di e sidad de cul os. La unidad supone.
— 120 —
que el Gobie no p o ege y de iende la eligion es ablecida, y
de aquí cie o g ado de in e encion o icial en las con o e -
sias eligiosas, la celeb acion de Concilios, la p o ision de
bene icios, los o os monás icos y o os de echos y egalías.
que ponen la Iglesia bajo la u ela del es ado. La di e sidad.,
acompañada de una libe ad absolu a de cul os, implica el
di o cio de los pode es espi i ual y empo al. En ónces la e-
ligion cons i uye un mundo apa e en el cual eina el sace -
do e, y el Gobie no, indi e en e
s
á odos los cul os, descen a-
liza, po que la neu alidad es la descen alizacion.
V. El sis ema económico que adop a cada pueblo. La libe -
ad de indus ia y come cio sus i uye á la egla comun dic-
ada po el Gobie no, la ecunda inicia i a del in e és pa i-
cula . Po el con a io, el égimen p o ec o comp ime la,
accion del indi iduo, y el abajo se o dena po ia de au o-
idad. El socialismo es la dic adu a económica ó la cen ali-
zacion máxima de odas las ue zas que concu en á la p o-
eccion de la iqueza, empezando po el homb e, su p ime a
causa.
Pa a descen aliza , con u o, sob e odo la adminis acion
municipal, es condicion igo osa concen a el Ayun amien-
o ó ag anda lo. Los pequeños, sin ins uccion, sin p esu-
pues o y en nada supe io es al ulgo, ca ecen de olun ad,
de in eligencia y de medios pa a hace un uso disc e o de su
libe ad de accion, cuando lá ley los decla a mayo es y exen-
os de la u ela o icial.
En esúmen, la cen alizacion adminis a i a no ha pene-
ado en la sociedad mode na como una doc ina egene a-.
do a
y con la au o idad de un p incipio. Ha enido como una
necesidad del ó den despues de los ho o es
.
de la ana quía y
las iolencias de un despo ismo mili a . Los iempos no ma-
les piden co po aciones que si an de e ugio al indi iduo y
magis a u as popula es, pa a impedi que oda la adminis-
acion pase á manos del Gobie no á í ulo de que odos los
negocios públicos son negocios de es ado.
Enho abuena sea el Gobie no el, cen o de oda au o idad
mas no la uen e única de donde oda au o idad se de i e.
iá
— 121
CAPÍTULO III.
DEL DERECHO ADMINISTRATIVO.
• Las leyes adminis a i as e i ican los p incipios de la
ciencia dic ando p ecep os de equidad, . es ableciendo eglas
de ó den, con i iendo de echos é imponiendo obligaciones,
odo con elacion al bien público. De es a mane a lo na u al
se con ie e en posi i o, lo uni e sal en pa icula y lo ab-
solu o en ' ela i o.
El,
de echo adminis a i o
se á, pues, aquella pa e del de-
echo público que egula la accion
y
compe encia de las au o-
idades enca gadas de ejecu a las leyes de in e és comun
y
de e mina las elaciones del es ado con sus miemb os, ó los
de echos y debe es ecíp ocos de la adminis acion
y
los ad-
minis ados.
El de echo adminis a i o di ie e del polí ico en que és e
o dena y dis ibuye los pode es cons i ucionales, mode a su
accion, señala su compe encia, decla a los de echos y ija los
debe es del ciudadano. El de echo polí ico es ablece los un-
damen os de la adminis acion, po que siendo adminis a
eje ce el pode ejecu i o, quien de e mina sus elaciones
con el legisla i o y judicial asien a, los p incipios de su accion
y compe encia, 'y quien o ganiza el pode ejecu i o en el
cen o, dic a leyes de obse ancia obliga o ia á odos los
ex emos.
Di ie e ambien del de echo ci il po azon de su obje o, de
su in y de sus medios, po que las leyes comunes e san so-
b e ma e ias de ca ác e p i ado y las adminis a i as mi-
an al in e és público: el in de aquéllas es p ocu a el bien
gene al como esul ado del pa icula , y el de és as p omo-
e el bien pa icula á la somb a del gene al; y po úl imo,
los medios de aplica las p ime as consis en en con ia el
depósi o de la ley á una magis a u a independien e é ina-
mo ible, mién as que la
,
adminis acion se encomienda
á
una je a quía de au o idades amo ibles y esponsables.
Cua o son las uen es del de echo adminis a i o, á sabe ,
la ley, la cos umb e, los eglamen os y la ju isp udencia.
I.
La ley,
po que o dena y es ablece eglas, de e mina los
— 128--
.adminis acion, aunque hay o as que a eglan cie os se -
icios pa icúla es, po ejemplo:.
I.
La
polí ica,
á la cual se ajus a el eje cicio del de echo
elec o al. El e i o io se di ide en
p o incias, dis i os elec-
o ales, colegios y secciones.
II.
La
judicial
pa a o dena la adminis acion de jus icia.
El e i o io se di ide en
dis i os, pa idos, ci cunsc ipciones
y é minos municipales.
.
III.
La
iscal
pa a egula iza la imposicion, epa imien o
y cob anza de las en as públicas. El e i o io se di ide en
p o incias y pa idos.
IV.
La
li e a ia
que eclama el se icio de la
ins uccion
pública.
El e i o io se di ide en diez
dis i os uni e si a ios.
V.
La que exige el se icio de las ob as públicas. El e i-
o io se di ide en a ios
dis i os.
VI.
La que eclama el se icio de inspeccion de los
mon es
públicos.
El e i o io se di ide en diez
dis i os o es ales.
VII.
La ela i a al se icio de inspeccion de la
mine ía.
El
e i o io se di ide en es
secciones,
subdi ididas en doce
dis i os..
VIIT.
La
mili a
que di ide el e i o io en
capi anías gene-
ales, comandancias gene ales
y
comandancias de pa ido.
IX.
La de
ma ina
que lo dis ibuye en
depa amen os, p o-
incias y
pa idos.
X.
La
eclesiás ica
que lo di ide en
a zobispados, obispados,
a cip es azgos y pa oquias.
Co esponde exclusi amen e al pode legisla i o es able-
ce y modi ica la di ision e i o ial, po que si e de unda-
men o á la adminis acion, y po que sólo la ley puede c ea
ó sup imi los de echos que lle a consigo.
Sin emba go,
y
.
po ía de excepcion, puede el Gobie no,
p é ia consul a del Consejo de Es ado
y
dando cuen a á las
Co es , ag ega los g upos de poblacion , aunque engan
Ayun amien o p opio, si uados á una dis ancia máxima de 10
kilóme os del é mino de la capi al de la mona quía.
De igual modo y obse ando los mismos ámi es puede
ensancha se el é mino de' las poblaciones mayo es de 100.000
habi an es has a una dis ancia máxima de 6 kilóme os.
Ley
de
16
de Diciemb e de
1876.
Sin
necesidad de au o izacion legisla i a, es de la compe-
= 129 —
encia' del Gobie no señala y ec i ica los limi es de las
p o incias y de los pueblos, po que no cons i uyen un de e-
cho nue o, sino que son ac os in e p e a i os de la .ley de
di ision e i o ial y medios necesa ios de aplica la; 'y con
más azon oda ía pueda ija los lími es legales de un dis-
i o municipal, po que el apeo ó deslinde es un ac o de pu a
ejecucion que mi a al bien público, y en nada al e a la di-
ision del e i o io.
O a cosa se ía hace alguna al e acion en los lími es ac-
uales de una ó más p o incias, pa a lo cual sólo iene au o-
idad el Gobie no p ocediendo con audiencia y de con o mi-
dad con los Ayun amien os y Dipu aciones in e esadas y ade-
más del Consejo de Es ado. La al a de con o midad de alguna
de es as co po aciones exige que la al e acion sea obje o de
una ley.
Ley de
20
de Agos o de
1870.
En igo de p incipios a ia los lími es de una ó más p o-
incias es un ac o po su na u aleza legisla i o; y si el Go-
bie no puede hoy hace lo, no es en uso de un de echo p opio,
sino de una delegacion especial. Po eso el legislado e in-
dica su compe encia, cuando dice que á al a de aquella con-
o midad la a iacion se á obje o de una ley.
CAPÍTULO
VII.
DE LA ORGANIZACION ADMINISTRATIVA.
Pa a que el pode adminis a i o eje za, como debe, las
unciones que le son p opias, es p eciso o ganiza lo de un
modo con enien e al obje o y in de su ins i ucion. Así, pues,
la o ganizacion adminis a i a es á an léjos de se a bi a-
ia, que en mucha pa e depende de las o mas del gobie no..
Allí donde p e alece el égimen cons i ucional, subsis e el
p incipio que la adminis acion es una é indi isible, y que
oda au o idad que no p ocede di ec amen e de la ley, emana
de un pode cen al esponsable. •
Hay un ó den je á quico en la adminis acion ó una e -
dade a
je a quía adminis a i a,
que es la sé ie o denada de
au o idades que bajo la di eccion
y
esponsabilidad del pode
cen al es án enca gadas de Ejecu a las leyes de in e és
comun.
— 130
Cua o ca ac é es cohs .i uyen la je a quía adminis a i a,
á sabe :
uni o midad, subo dinacion, esponsabilidad y p esen
cia
de las au o idades en odos los g ados.
1.° La
uni o midad
supone la exis encia de unas mismas.
au o idades en los mismos dis i os con iguales a ibuciones.
_
Es causa de unidad y medio pode oso de buena cen aliza-
cion. Es a uni o midad no exis e po comple o en España,
Po que
los ue os
de algunas p o incias in e umpen la ob-
se ancia de la ley comun. Sin emba go es os ue os se mo-
di ica on en época ecien e,, ace cándose al p incipio de la
unidad.
Ley de
.
21
de Julio de
1876.
2.° La
subo dinacion
consis e en la dependencia sucesi a
de la au o idad meno de la mayo , y en el cumplimien o de
los*debe es de obediencia y espe o pa a con los supe io es
en g ado.
El
debe de la obediencia es á consignado en el Código pe-
nal, en las leyes comunes, y p incipalmen e en la de admi-
nis acion p o incial, que pone á los gobe nado es y á las
Dipu aciones debajo de la au o idad del Gobie no, y se decla-
a que ;incu en en esponsabilidad, si queb an an es a egla
de disciplina; y en, la de adminis acion municipal que es a-
blece lo
mismo
espec o á los alcaldes y Ayun amien os, sal o
los casos en que las ,co po aciones popula es p oceden en
i ud de la compe encia exclusi a que la ley les a ibuye:
La obed ienci ,es .debida cuando. el manda o supe io eune
los equisi os que de e mina el a . 380 del Código penal.
--En gene al odos los unciona ios públicos es án obligados-
á cumpli las ó denes de sus espec i os supe io es_ sean au-
o idades.unpe sonales; sean co po aciones adminis a i as.
Dos eglas :.de.
,adminis acion, pública, con ibuyen . sob e
odo ,á.conse .a ; la subo dinacion
.
je á quica.
I.. La p ixie a es el ó den necesa io que debe segui se en la
co espo.d.en;cia con las .au o idades supe io es en ma,s, de
uwg ado,
& quienes
no puede di igi se la in e io sino po -
conduc o de la in e media.
II^ Va 'segunda es la acul ad del supe io pa a suspende ,
mod ica y e oca los ac os de, los delegados de su au o i-
j
doid,;suspende los en el eje cicio de sus unciones _O des i ui -
101 de sus, ca gos. El Gobie no usa dees e de echo de censu a
y amo ilidad sin más lími es que la jus icia ó la con enien--
4,Y
— 131
cia; pe o sus delegados los ienen ya
l
más es echos. Un go-
be nado de p o incia sólo puede suspende de empleo en
casos u gen es, y -dando al Gobie no cuen a inmedia a de la
.p o idencia y sus mo i os.
3..": La
esponsabilidad
del pode adminis a i o es una con-
dicion esencial, de su exis encia en el ó den cons i ucional.
Los minis os son esponsables á las .Co es del uso que hi-
cie en del pode ; ejecu i o, y . los delegados de su .au o idad
son esponsables á los minis os. Aquélla es esponsabilidad
polí ica
;
y
es a o a . esponsabilidad.
adminis a i a.,
Incu en en ella los gobe nado es de p o incia
y odos los
empleados y co po aciones subal e nas po al as o iciales,
es
deci , come idas en el eje cicio de sus: unciones.
Toda unciona ,pú.blica impone. cie os debe es .á quien la
desempeña;: y :si el unciona io es un agen e di ec o del Go-
•bie no, y como al pa ícipe del pode ejecu i o, se"hace es-
ponsable del manda o que admi e an e el supe io . De o o
modo no hab ia unidad en la adminis acion, ni obediencia,
ni disciplina.
Las . al as come idas en el, se icio se, co igen ponla ia
gube na i a. La amones acion, la censu a, la suspension de
sueldo á,empleeo,, y en úl imo casos la des i ucion son los me-
dios o dina ios de eje cen es a po es ad co eccional. Las -le-
yes, :los : eglamen os :gene ales /ó pa icula es de cada se i-
cio, y cuando la na u aleza ,de las unciones no consien e o -
mas u ela es que limi en el p incipio de la amo ilidad, cie o
p uden e. a bi io, impiden que el pode disc ecional degene e
en a bi a io.
La sepa aciou de los pode es adminis a i o y judicial, ga+
anda necesa ia de las libe ades públicas,
éxige
que, los un-
ciona ios de cada ó den ›sean esponsables de sus al as den-
o de su, p opia je a quía. Ma i si una pe sona e es ida con
el ca ác e de au o idad adminis
a i a incu e,en.deli o :abu-
sando de sus a ibuciones, debe se juzgado po el. ibunal
o dina io, po que segun la Cons i ucion, .á los ibunales: co -
esponde exclusi amen e la, po es ad de aplica las leyesen
los juicios ci iles y. c iminales.
A .
16.
Pa a p ocesa é ;las au o idades y agen es adminis a i os
po deli os come idos en el eje cicio de sus unciones,'.es hoy
necesa ia la au o idad :adminis a i a,
sin la cual nopueden
— 132 —
p ocede los ibunales o dina ios. Una ley especial que
o-
da ía no se ha dado, debe ija los casos en que haya de exi-
gi se.
A . 77.
Los gobe nado es de p o incia, lejos de pone impedimen-
o alguno á
la-
au o idad judicial, cuando haya de p ocede
con a unciona ios públicos po deli os come idos en el eje -
cicio de sus unciones, es án obligados á p es a le su e icaz
concu so, y á acili a en cuan o de ellos dependa la accion
de la ley-y el cumplimien o del p ecep o cons i ucional.
Resul a de aquí que los unciona ios públicos es án suje os
á dos esponsabilidades de dis in o ca ác e , la una pu amen-
men e adminis a i a y la o a judicial. Resul a asimismo
que es más g a e la esponsabilidad de las au o idades que
la de los agen es adminis a i os, en endiendo po au o idad
el delegado del Gobie no á quien se comunica una pa e del
pode público, y po agen e el unciona io subal e no que
ejecu a las ó denes del supe io inmedia o. Aquél manda
y
és e obedece.
Pa a que la Cons i ucion en un p incipio an esencial de
nues a o ganizacion polí ica no sea le a mue a, impo a
en ex emo comple a la ob a asen ando sob e bases sólida s
o o p incipio undamen al, á sabe , la inamo ilidad de los
jueces y magis ados. No bas a un ex o que la consag e: es
p eciso que la adminis acion de jus icia goce de plena y ab-
solu a independencia, y en in, que sea una e dad no sólo en
el de echo, pe o ambien en el hecho..Mién as no ue e el
juez ó gano impasible de la ley,
y
no se ie e en cada allo
un ac o de conciencia y no de disciplina, la esponsabilidad
judicial de los unciona ios públicos no se á una ga an ía
e icaz con a los abusos del pode adminis a i o.
4.°
La
esidencia
es la omnip esencia de la adminis acion,
es deci , qué cada au o idad p esida los ac os adminis a i-
. os ocan es á su e i o io. Así deben los nomb ados oma
posesion de sus ca gos en el é mino legal, y no ausen a se
del pun o de su des ino sin pe miso supe io . Los gobe na-
do es de p o incia deben esidi en las capi ales y no aban-
dona las sin no icia del Gobie no, sal o cuando ci cuns an-
cias g a es é imp e is as demandan p on os emedios, y la
p esencia de la au o idad puede con ibui á su e icacia.
Los alcaldes y
enien es no pueden
.
ausen a se
del é mino
-- 133 —
ó dis i o municipal po más de ocho dias sin licencia del
Ayun amien o espec i o, ni los alcaldes de ba io del que
ienen á su ca go po más de 24 ho as, sin la del alcalde.
Le-
yes de
20
de Agos o de
1870 y 16
de Diciemb e de
1876.
CAPITULO VIII.
I^F.L
REY.
Co esponde al Rey, como au o idad sup ema en el -ó den
je á quico de la adminis acion:
1.°
P omulga las leyes.—Es e
ac o•no es legisla i o como
la sancion, sino pu amen e ejecu i o • ó adminis a i o:, po -
que sin la publicacion solemne, la olun ad del legislado no
puede se obedecida y cumplida. Las leyes son obliga o ias
desde el dia de su inse cion en la
Gace a.
2.°
Expedi los dec e os, eglamen os é ins ucciones que sean
conducen es pa a la ejecucion de las
leyes.—Llaman es a po-
es ad
eglamen a ia,
po que en e ec o eglamen a ú o dena
po medio de disposiciones secunda ias el modo de ejecu a
los p ecep os.,legisla i os.
La po es ad eglamen a ia es an p opia de la adminis a-
con ac i a., que oda au o idad de es e ó den la eje ce den o
del ci culo de sus a ibuciones; y po eso la di iden en
gene-
al
que eside en el Gobie no y alcanza á odos los adminis-
ados, y
local
que es inhe en e á las au o idades enca gadas
de
egi las p o incias y los pueblos. •
Los dec e os, ó denes, ci cilla es, eglamen os, o denan-
zas é ins ucciones pe enecen á la
.
ca ego ía de
eglamen os
de adminis acion pública,
que son ac os de i ados de la ley,
y de consiguien e con o mes á su le a y espí i u.
Di ie en _los eglamen os de la ley:
I.
En que és a p oclama máximas gene ales de de echo
y
es ablece p incipios : aciuéllós p e én, deducen consecuen-
c.ias, emue en obs áculos, descienden á po meno es.
II.
La ley es pe pé ua é inmu able: el eglamen o a ía se-
gun los iempos y las ci cuns ancias.
III.
La ley manda: el eglamen o obedece:
Pueden los eglamen os se
cons i ucionales
ó incons i ucio-
nales.
El icio de los eglemen os incons i ucionales p ocede
— 134 —
de la-
ma e ia
ó de la
o ma:
de la ma e ia si mandan en
cosas ese adas á o os pode es del es ado ; y de la o -
ma, si den o de los lími es de la compe encia adminis a-
i a con ienen algun de ec o sus ancial en cuan o al modo
de o ma los ó publica los; po ejemplo si no p ecede con-
sul a del Consejo de Es ado, ó no apa ece minis o espon-
sable, e c.
Los eglamen os incons i ucionajes, y en gene al odos los
que no ue en con o mes á las leyes, ca ecen de ue za obli-
ga o ia; y así nadie, sólo po deja los de gua da y cumpli ,
incu e en, pena.
La au o idad compe en e pa a decla a si deben ó no deben
aplica se, son los ibunales que no cali ican el ac o adminis-
a i o po ía de censu a, sino que ehusan p es a en aquel
caso conc e o su auxilio á la adminis acion, y absuel en al
acusado conside ando que no hay eglamen o obliga o io
con a la ley, ni desobediencia á la au o idad, si és a no p o-
cede en el eje cicio de sus legí imas a ibuciones.
Es a doc ina desciende del p incipio cons i ucional de la
mú ua independencia de los pode es del es ado.
3.°
Cuida de que. en odo el eino se adminis e p on a y
cumplidamen e la jus icia.—Sin
pene a ,has a el ondo de es a
cues ion de doc ina cons i ucional, es lo cie o que en los
gobie nos ep esen a i os la jus icia se adminis a en nom-
b e del Rey, que ale an o como econoce y con esa que
es la uen e de donde emana.
El Rey, sin emba go, no pa icipa de la j u isdiccion ese -
ada á los ibunales: no la e iene, sino que la delega con
un í ulo i e ocable. La delegacion no se opone á la p e o-
ga i a de ela sob e la adminis acion de la jus icia; y en
e ec o, así lo decla a la Cons i ucion, en cuan o pe enece al
Rey nomb a los jueces y magis ados, con a eglo á las le-
yes. Su des i ucion lib e pond ia en g a e iesgo la indepen-
dencia del pode judicial, cuya ó ganizacion se unda en el
p incipio de la inamo ilidad.
4.°
Indul a á los delincuen es con a eglo á las
lepes.—Pa a
concede la g acia del indul o debe ins ui se expedien e en
el cual cons en el in o me del ibunal sen enciado y el dio-
ámen de la Seccion de G acia y Jus icia del Consejo de Es-
ado. Sin emba go puede o o ga se la conmu acion de la pena
-
-
- 135 —
de mue e sin necesidad de oi p é iamen e al ibunal ni al
-
Consejo.
Ley p o isional de
18
de Junio de
1870.
l 5.°
Decla a la gue a y hace la paz, dando despues cuen a
documen ada á las
Co es.-1-Dispone el Rey de la ue za públi-
ca, po que su au o idad se ex iende á odo cuan o conduce á
la conse acion del ó den en lo in e io y á la segu idad del
es ado en lo ex e io .
Decla a la gue a y hace la paz son ac os p opios del po-
de ejecu i o, po que la p on i ud, la ocasion, el sec e o, la
se enidad de ánimo, la pe se e ancia; en un in en o
y
odas
las ci cuns ancias que ap o echa el a e de negocia , no po-
-d ia u iliza las un Gobie no que se iese obligado á segui
los ámi es dila o ios de una discusion pública an e las
Co es.
6.°
Di igi las elaciones diplomá icas y come ciales con las
.demás po encias'.—Son
ac os de me a ejecucion de los a ados
ó con enciones que ligan á los pueblos en e si, ó la aplica-
cion de los p incipios y eglas que de e minan las obligaciones
mú uas in e nacionales y cons i uyen el de echo de gen es.
7.°
Cuida de la acu iacion de la moneda, en la que pone su
bus o y
nomb e.—Rese a al Gobie no la ab icacion de la
moneda no es e igi un monopolio luc a i o, sino hace le
deposi a io de la é pública pa a mayo acilidad de los con-
a os. El pode legisla i o ija el peso y ley de las monedas,
y el ejecu i o manda lab a las y ela sob e la iel obse an-
cia de aquellas condiciones.
8.°
Dec e a la in e sion de los ondos des inados á cada
uno
de los amos de la adminis acion den o de la ley de p esu-
pues os.---Es
ejecu a dicha ley en odas sus pa es, y cumpli
la olun ad de su au o .
9.°
Con e i los empleos ci iles, y concede hono es
y
dis in-
ciones de odas clases con a eglo á las
leyes.—Supues o que el
pode ejecu i o es esponsable, debe ene una p uden e li-
be ad pa a escoge sus manda a ios y emo e los de sus
ca gos, si no co esponden á su con ianza. Es a es la egla
gene al de odo en odo aplicable á los unciona ios públicos
di ec amen e subo dinados al pode ejecu i o, la cual padece
sus excepciones siemp e que la ley consag a el p incipio de
la inamo ilidad, ú o o ga cie as ga an ías que no consien-
. en la emocion sin jus a causa.
— 136 —
Los hono es
y
dis inciones son ecompensas po se icios
dis inguidos y es ímulos pa a que o os imi en el ejemplo de
los buenos se ido es del es ado, y nadie sino el pode eje-
cu i o sabe ap ecia el mé i o, la impo ancia ó la opo uni-
dad de un se icio, po que nadie sino él juzga el ac o admi-
nis a i o con pleno conociMien o de causa.
Necesi a el Rey es a au o izado po una ley especial:
I.
Pa a enajena , cede ó pe mu a cualquie a pa e del
e i o io español.
II.
Pa a inco po a cualquie o o e i o io al e i o io
español.
III.
Pa a admi i opas ex anje as en el eino.
IV.
Pa a a i ica los a ados de alianza o ensi a, los es-
peciales de come cio, los que es ipulen da subsidios .á una
po encia ex anje a,
y
odos aquéllos que puedan obliga in-
di idualmen e á los españoles.
En ningún caso los a ículos sec e os de un a ado pueden
de oga los públicos.
V.
Pa a abdica la co ona en su inmedia o' suceso . Cons-
i ución
de
1876,
a s.
54
3'
55.
CAPÍTULO IX.
DE LOS MINISTROS, SUBSECRETARIOS Y DIRECTORES.
Son los minis os je es supe io es de la adminis acion,
que bajó la au o idad inmedia a del Rey eje cen el pode eje-
cu i ol El ó den cons i ucional hace indispensable es a ins i-
ucion
'
pa a concilia la es abilidad del Gobie no con la es-
ponsabilidad de sus ac os.
Los minis os apa ecen como mediane os en e el Rey y
los Cue pos colegislado es, po que p esen an á las Co es los
p oyec os de ley, los e o man y e i an,
y
aconsejan su
sancion ó no sancion. Son ambien mediane os en e la na-
cion y el Mona ca, po que' se enca gan de ejecu a las mis-
nas,disposiciones cuya ap obacion some en á
4
su au o idad;
y:po úl imo, son mediane os en e el Rey y las au o idades
y
agen es adminis a i os, po que les comunican sus ó de-
nes,. los nomb an y des i uyen, los ap emian y co igen.
No siemp e los minis os deben in oca el nomb e del Rey,
— 137 —
pues
ya se supone delegada en ellos i ual y cons an emen-
e la au o idad necesa ia pa a odo cuan o aquél no puede
hace po s -mismo.
Todo el peso de la adminis acion ecae en los minis os,
po que ellos dan la di eccion y comunican el impulso: ellos
ac i an, acele an ó e a dan la ma cha de los
negocios, y
anulan, suspenden ó e o man las p o idencias de las au o-
idades in e io es -y .sus agen es.
La a iedad in ini a de las necesidades públicas supone- una
g an. di e sidad de cuidados en el Gobie no que con iene dis
ingui y clasi ica .pa a que haya ó den y concie o en la ad-
minis acion. En p opo cion que se desa ollan la p ospe i-
dad y cul u a de los pueblos, c ecen las necesidades públicas,
y sob e iene la de mul iplica los cen os adminis a i os ó
los minis e ios. Al epa i el despacho de los negocios en e
los exis en es, debe p ocede se segun la ley de las analogías;
jun ando aquéllos que ue en a ines, y. sepa ando los que no
engan a inidad alguna.
La dis ibucion de los negocios en e los dis in os minis e-
ios incumbe al pode ejecu i o, po que es un medio deo dena
la adminis acion y p ocu a la ácil aplicacion de las leyes.
Cuando los minis os se eunen pa a delibe a en comun
y adop a esoluciones colec i as o man el Consejo
de mi-
nis os,
y en es e caso p eponde a el o o de la mayo ía..
Cuando eje cen. su au o idad como supe io es de cie o se -
icio adminis a i o, ob an con en e a independencia y bajo
su esponsabilidad pe sonal.
Los minis os ienen a ibuciones
comunes y especiales.
Son
comunes las que se de i an de su ca ác e minis e ial, y
po
lo mismo á odos alcanzan en igual g ado: especiales las
que emanan de su au o idad en los amos de su dependencia..
Las a ibuciones comunes comp enden las
ins ucciones,
las
disposiciones y
los
ac os de ges ion.
El obje o de las
ins uc-
ciones
minis e iales es di igi la ejecucion de las leyes y e-
glamen os adminis a i os, ilus ando á las au o idades,
a i ando su celo y acudiendo á odos los po meno es.
Las
disposiciones
ó
manda os
son p o idencias de ó cien y
u ilidad pública, ó decisiones en asun os p i ados en que la
adminis acion ob a eque ida ó 'p o ocada po un pa ic i-
la que solici a una g acia ó
,
eclama un de echo.
-- 144 —
delegados del Gobie no, y
como
adminis ado es de los pueblos.
l.° En cuan o
delegados del Gobie no
es án los alcaldes bajo
la
inmedia a au o idad
de los gobe nado es de p o incia ó sus
delegados, pues po su ca ác e de
,
agen es de la adminis a-
cion cen al, la ley los subo dina á sus p óximos supe io es.
Son pu os manda a ios de la adminis acion cen al, po cuya
azon, no sólo co esponde á és a el de echo de inspeccion y
igilancia, pe o ambien la inicia i a en los ac os de los al-
caldes po medio de ó denes e ins ucciones á cuyo iel cum-
plimien o es án obligados.
Las acul ades son a ias, po que p oceden como
ó ganos
de comunicacion, agen es de ejecucion y medios de ins uccion
en
los asun os de su compe encia.
Como
ó ganos de comunicacion:
I.
Publican las leyes, eglamen os y ó denes supe io es,
así como los acue dos del Ayun amien o que hacen sabe po
medio de los bandos de buen gobie no.
II.
T ansmi en las pe iciones, eclamaciones y quejas de
los adminis ados á sus supe io es.
Como
agen es de su ejecucion:
I.
Desempeñan odos los debe es especiales quedas leyes y
los eglamen os les encomiendan en pun o á eemplazos, be-
ne icencia, mon es, ins uccion pública, es adís ica y demás
amos de la adminis acion.
II.
Mandan ó adop an po sí p opios, en donde no hubie e
delegado del Gobie no, odas las medidas p o ec o as de la
segu idad pe sonal
y
de la anquilidad pública, y dic an los
eglamen os conducen es al eje cicio de sus a ibuciones.
III.
Auxilian á los ecaudado es de con ibuciones y sumi-
nis an á las opas nacionales bagajes y alojamien os. -
IV.
Rep imen, aplicando gube na i amen e las co eccio-
nes pecunia ias señaladas en las leyes y eglamen os de po-
licía.
V.
Requie en la ue za a mada, cuando es necesa io pa a
man ene el ó den público.
Como
medios de ins uccion
ilus an á las au o idades supe-
io es con sus no icias é in o mes, exponen las necesidades
de los pueblos é indican
los emedios con enien es.
Zn el eje cicio de
es as unciones que la nue a ley llama
con suma imp opiedad gobie no poli ico del dis i o munici-
.
— 145
4pal, los alcaldes son independien es del Áyun amien o es-
pec i o.
2.° En cuan o
adminis ado es de los pueblos
poseen los al-
caldes au o idad p opia emanada de la ley,
y
la eje cen
bajo
la igilancia
de la adminis acion supe io .
En e ec o, los alcaldes concu en ac i amen e á la admi-
nis acion municipal, y an o que los Ayun amien os, sin
ellos, á pesa de su igo osa inicia i a, nada pueden pone
po ob a.
Los alcaldes con ocan el Ayun amien o, lo p esiden, ienen
oz en las sesiones y o o en los acue dos de la co po acion,
los publican y ejecu an, pa a lo cual dic an los bandos
y
las
ó denes con enien es, ó suspenden su ejecucion, si p ocede
con o me á las leyes, eje cen au o idad sob e odos los de-
pendien es de los amos de igilancia y policía u bana y u-
al, co igen las in acciones de las o denanzas
y
eglamen-
os municipales, y en in son la cabeza y el b azo del muni-
,cipio.
De cualquie modo que conside emos á los alcaldes, siem-
p e son e dade os manda a ios, ya del Gobie no, ya del
Ayun amien o: en el p ime caso en i ud de una delegacion
del pode ejecu i o, y en el segundo en i ud de un de echo
p opio ó po minis e io de la ley.
La obediencia es un debe de los alcaldes como subo dina-
dos al Gobie no y á sus ep esen an es en las p o incias.
Cuando un alcalde se mues a ehácio en cumpli las ó de-
nes que se le comunican, el gobe nado p ocede o icialmen e
á la ejecucion de lo mandado po sí, ó po medio del juez mu
nicipal del pueblo ó cualquie a de sús suplen es, en quienes
delega su au o idad pa a el caso y po el iempo igo osa-
men e necesa io.
Tienen los alcaldes po es ad eglamen a ia, po cuan o
pueden dic a ó denes
é
ins ucciones ela i as á la ejecucion
-de las leyes, disposiciones de gene al obse ancia y ó denes
supe io es; pe o con iene dis ingui es a po es ad eglamen-
a ia de la que co esponde á los Ayun amien os.
Los alcaldes como delegados del Gobie no, eglamen an los
se icios públicos de su compe encia, sin menoscabo de las
acul ades que la ley concede á los Ayun amien os de p o ee
lo necesa io ace ca de aquellos asun os que son obje o de sus
10
— 146 --
acue dos ó delibe aciones. Es a po es ad eglamen a ia de los
alcaldes nada iene de comun con la de los Ayun amien os,.
de la cual ambien pa icipan en cuan o son indi iduos de la
co po acion,
y
concu en á odos los ac os de la adminis a--
cien municipal con su oz y con su o o.
En esolucion, la po es ad eglamen a ia de los alcaldes de-
legados del Gobie no se e ie e á los negocios p opios de la
adminis acion gene al, en cuyo caso p oceden en i ud de"
la obediencia debida á la au o idad supe io ; mas la de los,
Ayun amien os e sa sob e in e eses locales, se de i a de la
ley, y se comunica á los alcaldes ejecu o es na os de los acue -
dos de la co po acion á que pe enecen.
Los ac os de los alcaldes pueden se suspendidos, anulados
ó e o mados po el gobe nado de la p o incia, siemp e que
emanen de su au o idad como ep esen an es del Gobie no;
pe o no así los ela i os á la adminis acion municipal, po -
que en ales casos el alcalde se limi a á ejecu a un acue do""
del Ayun amien o que pod á suspende el gobe nado con
a eglo á las leyes, y no e o ma ó anula po al a de com-
pe encia.
Son esponsables los alcaldes po las al as ó deli os que,
come an en el eje cicio de sus unciones.,
Dijimos en o a pa e que la esponsabilidad de los uncio-
na ios públicos es adminis a i a ó judicial, aquélla p o e-
nien e de al as come idas en el se icio, y és a de excesos
y
abusos g a es que cons i uyen e dade os deli os.
Exige á los acaldes la esponsabilidad adminis a i a la au-
o idad supe io , o a los ac os que die en o igen á ella :ema-
nen de su ca ác e de ep esen an es del Gobie no, ó del de
manda a ios del pueblo, con la di e encia que en el, p ime
caso se á siemp e indi idual, y en el segundo indi idual ó co-
lec i a, segun que la culpa sea sólo del alcalde ó de odo el
Ayun amien o. Los medios de hace e ec i a es a esponsa-
bilidad, consis en e i la
amones acion, el ape cibimien o, la
mul a y en in la suspension.
A los ibunales de :la ju isdiccion o dina ia co esponde-
juzga y sen encia á los alcaldes po los deli os en que in-
cu an eje ciendo sus unciones.
Los
enien es de .alcalde
es án subo dinados 'á los alcaldes,.
los
sus i uyen y son sus auxilia es; po lo cual pueden és os
--147
señala les los amos de la adminis acion municipal de que
deben cuida en odo ó en pa e.
Los alcaldes de ba io son au o idades de ó den in e io
que auxilian á los alcaldes
y
enien es, y dispensan inmedia-
a p o eccion al ciudadano en los pun os. más lejanos de la
cabeza del dis i o municipal. Sus a ibuciones de me a po-
licía se ajus an á las leyes, eglamen os ó ins ucciones pa -
icula es. Co esponde á los alcaldes nomb a los
y
sepa a -
los lib emen e, con la sola condicion de escoge los en e los
elec o es que engan esidencia ija en su dema cacion.
Cada ez que ocu en elecciones municipales y se enue-
an los Ayun amien os, los concejales nomb an en e sí el
alcalde y los enien es que segun el censo de poblacion co -
esponden al municipio..
Es a es la egla gene al, si bien padece sus excepciones.
En e ec o, segun la úl ima e o ma de las leyes o gánicas de
adminis acion p o incial y municipal
puede
el Rey:
I.
Nomb a lib emen e el alcalde de Mad id.
II.
Nomb a asimismo los enien es de alcalde de Mad id,
omándolos de la clase de los concejales.
III.
Y po úl imo nomb a en e los concejales los alcaldes
de las capi ales de p o incia, de las cabezas de pa ido judi-
cial y dé los pueblos que engan igual ó mayo ecinda io que
las cabezas de pa ido, siemp e que su poblacion no baje de
6.000 habi an es.
Sal as es i,s excepciones aconsejadas po el deseo de o-
bus ece el pode cen al an e el pelig o de encomenda la
de ensa del ó den público á unas au o idades que al ez no
me ecen la con ianza del Gobie no, ni es án ligadas con el
ínculo de una es echa esponsabilidad, son los alcaldes, en
cuan o eje cen un ca go elec i o, de o igen y ca ác e po-
pula .
Toda eleccion con ie e un manda o; y así es el alcalde
manda a io del pueblo en cuan o pa icipa de la adminis a-
cion de sus in e eses peculia es. De consiguien e el alcalde,
cons i uido en au o idad po el su agio público, no puede
deja de se lo mien as no expi e su manda o, ó no lo enun-
cie, siéndole la enuncia admi ida, ó en in no me ezca pe -
de lo po jus a causa.
De aquí que los alcaldes de o igen popula no sean amo i-
-- 148 —
bles al a bi io del Gobie no, po que la delegacion de su au-
o idad en ellos no es olun a ia, sino necesa ia; y de aquí
ambien que las leyes an e io es, o o gando al Gobie no la
acul ad de suspende los, le negasen
,
la de des i ui los. La
suspension obligaba á emi i el an o de culpa al ibunal
compe en e que ab i , el p oceso y lo ce aba con una sen en-
cia que, si e a condena o ia, lle aba consigo la des i ucion.
Hoy no es así. El espí i u de mayo cen alizacion del po-
de que p esidió á la e o ma ocan e al nomb amien o de los
alcaldes, se comunicó á su suspension y sepa acion. Los go-
be nado es pueden suspende á los alcaldes
y
enien es po
causa g a e, dando cuen a al Gobie no en el é mino de ocho
dias. El minis o de la Gobe nacion, en el de sesen a, alza la
suspension, ó ins uye con audiencia del in e esado, el expe-
dien e de sepa acion que esuel e en de ini i a el Consejo de
minis os.
La no edad no es muy con o me á los p incipios de la cien-
cia polí ica y á las buenas doc inas de la adminis acion.
Enho abuena enga el Gobie no la acul ad de suspende ó
des i ui á los alcaldes que nomb a; pe o en cuan o á los elec-
i os, pa ece que la ley no espe a lo bas an e el de echo de
su agio, ni el manda o popula , ni el c i e io impa cial de la
jus icia, ni siquie a opone al o en e de un pode siemp e
sospechoso de p opende á lo a bi a io, el dique de la p é-
ia consul a del Consejo de Es ado.
Leyes de
20
de Agos o
de
1870 y 16
de Diciemb e de
1876.
CAPÍTULO XII.
DE LOS CONSEJOS DE LA ADMINISTRACION CENTRAL,
Y PRINCIPALMENTE DEL CONSEJO
.
DE. ESTADO.
Pa a concilia la b e edad de la accion adminis a i a con
el acie o en sus p o idencias, se adop ó el
'
empe amen o de
pone cue pos consul i os al lado de las au o idades enca -
gadas de la ejecucion de las leyes, imaginando con es e a bi-
io ilus a las en los negocios á duos y acul a i os,
y
en
cie os asun os de in e és local.
La ley coloca es os cue pos en odos los g ados de la je a -
quía adminis a i a, po que en odos ellos la accion necesi a
-- 149 —
del consejo, y señala cuándo deben las au o idades oi su
dic ámen como equisi o p é io pa a adop a cualquie a e-
solucion, y cuándo es po es a i o consul a los ó no consul-
a los
á
juicio de dichas au o idades.
Es egla cons an e que el dic ámen de los consejos admi-
nis a i os no sea obliga o io, po que sus acul ades son de
me a consul a, y po que de o a sue e se queb an a ia la
unidad y se ha ia imposible la esponsabilidad de la admi-
nis acion. Mas como quie a, son los consejos uedas auxi-
Iia es de la máquina adminis a i a que pueden .acele a ó
e a da su mo imien o, segun que a o ezcan ó con a íen
la ma cha del Gobie no. De aquí se sigue que les conseje os
deben se amo ibles, pa a impedi que el espí i u de co po-
acion, y al ez pasiones ménos disculpables, sean la émo-
a pe pé ua de la accion adminis a i a.
En e odos los cue pos 'consul i os que odean el pode
cen al, ninguno alcanza la au o idad ni iene la impo ancia
que el Consejo de Es ado. Es el cue po sup emo consul i o
del Gobie no es ablecido pa a la mejo adminis acion del
eino.
No es el Consejo de Es ado una ins i ucion polí ica, sino
pu amen e adminis a i a, y oda ía den o de la adminis-
acion no pasa su au o idad de los lími es angos os de una
consul a; po lo cual epugna á su índole eje ce ac o alguno
de adminis acion, pues adminis a es hace uso de un po-
de legalmen e esponsable,
y
el Consejo de Es ado no ad-
minis a, ni queda suje o á e dade a esponsabilidad.
El Consejo de Es ado se compone de los minis os, de un
p esiden e
y
ein a y dos conseje os, un iscal de lo Con en-
cioso, un sec e a io gene al y cie o núme o de o iciales de
sec e a ía.
Los minis os son conseje os na os, y ep esen an la nece-
sa ia in e encion del Gobie no en las delibe aciones de es e
cue po. Ellos p esiden las sesiones cuando lo ienen po con-
enien e, y asis iendo más de uno, p eside aquél á quien co -
esponde po el o den de p ecedencia de los minis e ios.
El Rey nomb a los conseje os á p opues a del Consejo de
minis os en dec e os especiales e endados po su p esi-
den e. El nomb amien o no es lib e con libe ad omnímoda,
po que la ley limi a es e de echo señalando cie as ca ego-
-- 150 --
ías. Sin emba go; cua o plazas pueden p o ee se en pe so-
nas no comp endidas en ales ca ego ías, si se han dis in-
guido po su capacidad y se icios. En la sepa acion de los
conseje os se obse an las mismas o malidades.
Los conseje os son amo ibles y deben se lo, po que el
Consejo de Es ado ca ece de au o idad p opia, cuyo eje cicio
eclama la independencia que la ley ga an iza al pode judi-
cial. Si el Gobie no u iese á su lado un Consejo in lexible,
pod ia sucede que hallase obs áculos insupe ables en su ca-
mino,'y ca eciese de medios legales pa a emo e los. El ca -
go de conseje o es incompa ible con cualquie o o e ec i o,
y con odo empleo en sociedades indus iales ó me can iles-
El iscal ep esen a y de iende de palab a y po esc i o á la
adminis acion y á las co po aciones que es án bajo la ins-
peccion y u ela del Gobie no, cuando son pa e en los nego-
cios con enciosos.
El sec e a io gene al di ige los abajos de la sec e a ía, y
los o iciales p epa an los expedien es has a pone los en es-
ado de esolucion de ini i a.
El Consejo de Es ado se di ide en sie e Secciones pa a el
despacho de los asun os de su compe encia, á sabe , Es ado
y G acia y Jus icia., Gue a y Ma ina, Hacienda, Gobe na-
cion, Fomen o, ul ama y de lo Con encioso. El Gobie no
consul a unas eces al Consejo en pleno, y o as á una, dos
ó más Secciones eunidas.
La ley exige en cie os casos que el Gobie no consul e al
Consejo de Es ado, y es po es a i o consul a le ó no en lo s
es an es. Cuando la ley o dena que sea consul ado
.
, la p o-
idencia dic ada sin es e equisi o p é io, .pod á se jus a en
el ondo, pe o se á iciosa en la o ma.
Debe
el Consejo de Es ado se consul ado:
1.
0
En ma e ias adminis a i as.
2.° En ma e ias cuasi-con enciosas.
I. Son ma e ias adminis a i as
,
sob e las que debe se
oido en,pleno:
1. Todas las eglamen a ias, y así es necesa io oi su dic-
ámen ace ca de las ins ucciones gene ales de cualquie
aleo de la adminis acion pública, ó sob e los eglamen os
gene ales pa a la ejecucion de las leyes.
u.. Cie as de adminis acion ex e io , como los a ados
-- 151 --
'
de come cio y na egacion que una ez ajus ados con una po-
encia ex anje a,
no
pueden enmenda se sin el consen i--
mien o de ambas pa es con a an es.
IIi.
O as de .adminis acion in e io g a es po su na-
u aleza, como suplemen os de c édi o, c édi os ex ao di-
na ios y ans e encias de c édi os cuando no se hallan' e-
unidas las Co es, indul os gene ales , o denanzas muni-
cipales de policía u bana y u al en caso de disco dia que
debe di imi el Gobie no, innó acion en las leyes, o denan-
zas y eglamen os gene ales pa a las p o incias de Ul a-
ma , e c.
2.° Son ma e ias cuasi-con enciosas aquellos asun os que
sin se e dade amen e li igiosos, oda ía siguen ámi es
pa icula es pa ecidos á los señalados pa a la ins uccion de
és os, á cuya clase pe enecen:
I.
El pase y e encion de las bulas, b e es y esc ip os pon-
i icios y las p eces pa a ob ene los, po que pueden con ene
en el ondo • una cues ion de compe encia en e la po es ad
espi i ual y empo al.
II.
Los asun os del Real Pa ona o y ecu sos de p o ec-
cion y ue za, á excepcion de los que son p opios de los ibu-
nales, po que hay de echos con o e ibles y eclamacion de
pa es
III.
La decision ace ca de la alidez de las p esas ma í i-
mas, po que es una cues ion in e nacional complicada con
de echos p i ados dignos de espe o.
• IV. Las compe encias posi i as y nega i as de ju isdiccion
y a ibuciones en e las au o idades judiciales y adminis a-
i as, po que el Rey es el supe io comun, el á bi o sup emo
y
el egulado de los pode es públicos.
V. Los ecu sos de abuso de pode ó de incompe encia que
-ele en al Gobie no las au o idades del ó den judicial con a
las esoluciones adminis a i as, po que de o o modo es a-
ia mal de endida la independencia de los ibunales.
Debe se oido el Consejo de Es ado en Secciones:
I.
Sob e in, lul os pa icula es.
II.
Sob e la na u alizacion de ex anje os.
O os asun os hay en que el Consejo de Es ado debe
se
<consul ado en i ud de leyes ó eglamen os especiales.
Puede
el Consejo de Es ado se consul ado:
-- 152
1.' En ma e ias legisla i as ó sob e p oyec os de ley que
hubie en de p esen a se á las Co es.
2 ° En algunas de adminis acion ex e io , ó sob e los a-
ados
.
con las po encias ex anje as y conco da os con la.
San a Sede.
3.° En o as de adminis acion in e io ó sob e cualquie
pun o g a e que ocu a en el gobie no y adminis acion del
eino.
Siendo
el.
Consejo de Es ado el sup emo cue po consul i o
de la adminis acion, despues de se oido, no se puede emi-
i el negocio que p omue e la consul a á ninguna: co po a-
cion ni o icina, po que de o a sue e padece ia menoscabo
su au o idad.
En iende además el Consejo de Es ado en los negocios con-
enciosos de la adminis acion, como ibunal supe io e es-
ido con ju isdiccion pa icula pa a esol e las cues iones
de es a na u aleza; mas p escindimos po aho a del ibu-
nal y nos limi amos á da no icia del al o cue po consul i o
de la adminis acion,
Ley de
17
de Agos o de
1870,
dec e o de
1.° de Junio de
1874,
eales dec e os de
20, 24 y 26
de Ene o y
29
de Diciemb e de
1875 y
ley de
30
de Diciemb e de
1876.
Los Consejos especiales de la adminis acion cen al es-
ponden á la necesidad de, ilus a al Gobie no en los negocios
acul a i os y o os pa icula es que equie en ciencia y ex-
pe iencia. Llámense Consejos es os cue pos ó Jun as, siem-
p e signi ican lo mismo. El nomb e p opio y écnico se ía el
p ime o, po que en e ec o, es su o icio aconseja y no gobe -
na . Sus i ui una á o a denominacion,
y
aun a ia en algo,
la o ganizacion ó las a ibuciones, mién as quede á sal o lo
esencial, no es una impo an e e o ma.
Residen ce ca del Gobie no y es án ag egadas al Minis e io
de Hacienda, la Jun a consul i a de A anceles y la de. Mone-
da. Al de la Gobe nacion pe enece el Consejo supe io de-
Sanidad, y co esponden al de Fomen o, la Jun a consul i a
de Caminos, Canales y Pue os, las acul a i as de Mon es,
Mine ía y de Biblio ecas, A chi os y Museos, la consul i a
de Es adis ica y del Ins i u o Geog á ico, y los Consejos de
Ins uccion pública y de Ag icul u a, Indus ia y Come cio.
Tienen de comun que á eces
deben se oidos, y
o as
pueden
se lo
á juicio del Gobie no, y que sus dic ámenes jamás
son,
— 153 —
obliga o ios. No pa icipan del pode adminis a i o; pe o le
auxilian con sus luces y su p ác ica en los negocios de su
compe encia.
CAPÍTULO XIII.
1
DE LAS DIPUTACIONES PROVINCIALES.
Hay
en
las p o incias in e eses que les son p opios
y
ex-
clusi os, en cuan o o man un cue po den o del es ado,
é
in-
e eses comunes á odas las que exis en en España, como
pa es de un odo ó acciones del e i o io nacional. Pa a el
e ec o de p o ee á la adminis acion de cada p o incia ins-
i uye la ley Dipu aciones p o inciales compues as de
,
man-
da a ios elegidos po el su agio público, y cuyas acul ades
o dina ias son el acue do, la delibe acion y el consejo.
Son las Dipu aciones au o idades adminis a i as y popu-
la es. Adminis a i as, po que segun la ley les co esponden
la ges ion, el gobie no y la di eccion de los in e eses pecu-
lia es de las p o incias, de modo que su es e a de accion no
es an dila ada que ab ace los gene ales, ni an educida que
descienda á los municipales. Popula es po que se componen
de cie o núme o de ciudadanos á qúienes el o o público
con ie e un manda o.
O ganizacion.—Es e
núme o es p opo cionado al de habi-
an es de la p o incia. Cada pa ido judicial elige es dipu-
ados, que nunca pueden se menos de 20, ni más de 30 en su
o alidad. Po eso en los pa idos de mayo poblacion se au-
men a el núme o de los que deben elegi , y se disminuye en
los de meno , has a comple a la Dipu acion, ó educi la al
lími e necesa io.
Las Dipu aciones muy c ecidas más bien pa ecen pa la-
men os p o inciales que co po aciones adminis a i as, y no
dejan de o ece cie os.incon enien es pa a la au o idad del
Gobie no y la unidad nacional.
Como oda delibe acion en e muchos suele se emba azo-
sa y di icul oso llega á un acue do, y como po o a pa e
no puede exigi se de una Dipu acion que es é en con inuo
eje cicio, la necesidad de acudi al despacho dia io de los ne-
gocios obligó á saca del seno de la misma una.Comision de
-- 256 —
expedien e en el cual sea oida la Jun a consul i a de Cami-
nos, Canales y Pue os, y un eal dec e o aco dado en Con-
sejo de minis os, pK a a ia la clasi icacion.
No'se da p incipio á la cons uccion de ninguna ca e e a
sino despues de clasi icada en debida o ma, de ap obado el
p oyec o
y
esuel a su ejecucion po el minis o de Fomen o.
Den o de los c édi os legisla i os puede és e o dena que
se hagan los es udios de las ca e e as cuya ejecucion juzgue
con enien e p omo e .
Así las ob as de cons uccion como las de epa acion se
pueden lle a á cabo po adminis acion ó po con a a, limi-
ando el p ime o de los sis emas á las que no se suje an á-
cilmen e á p esupues o.
Los con a is as quedan en comple a libe ad de enca ga
la di eccion de las ob as á las pe sonas que mejo les pa ez-
can, pe o siemp e bajo la inspeccion y igilancia de los agen-
es del Gobie no.
Son á ca go de las Dipu aciones las ca e e as no com-
p endidas en el plan gene al de las del es ado, que a ec an
los in e eses de la p o incia. Cada Dipu acion o ma el plan
de las que haya de cos ea , el cual debe se ap obado po el
minis o de Fomen o.
No se puede emp ende ninguna ob a de ca e e a p o in
cial sin que se halle consignada la pa ida necesa ia en los
p esupues os de la p o incia espec i a, y su p oyec o p e-
iamen e ap obado.. La ap obacion co esponde á la Dipu a-
cion misma, cuando la ob a no iene con ac o con el dominio
público, y si lo iene, al gobe nado . En ambos casos debe se
oido el ingenie o je e de la p o incia.
Si la ca e e a en p oyec o in e esa á dos ó más p o in-
cias y no hay con o midad en e las Dipu aciones espec i-
as, se ele a la p opues a al minis o de Fomen o á quien
pe enece esol e sin ul e io ecu so.
Las ob as de es a clase se pueden ejecu a po adminis a-
cion ó con a a como las del es ado, y son inspeccionadas
po el cue po de ingenie os de Caminos, Canales y Pue os,
siemp e que el minis o del amo lo juzgue con enien e.
Son á ca go del municipio las ob as de ca e e as no inclui-
das In los planos de las del es ado, ni en los de las que cos-
ean las p o incias. Los Ayun amien os o man los de sus
— 257
c
e
syninoss ecinales, y los some en á la ap obacion del gobe -
nado . Si és e lo desap ueba, el Ayun amien o puede ecla-
ma al minis o de Fomen o.
A la, cons uccion de un
camino.. ecínal
debe p ecede
.acue do del municipio y o macion de un p oyec o ap obado
po el gobe nado , siemp e que las ob as
,
no aspasen los
con ines de. la p o incia, y si aspasan ,"po el Gobie no.
..En los demás po meno es se ajus a es a clase de ob as á lo
es ablecido pa a las p o inciales.
Pueden los pa icula es cons ui de su cuen a ca e e as
de se icio público median e concesiones pa a el ein eg o
de los capi ales in e idos, pe o sin sub encion del es ado,
de las Dipu aciones, ni de los Ayun amien os.
El Gobie no ó sus delegados o o gan las concesiones del
dominio público necesa ias á la ejecucion de es as ob as que
se epu an de pública u ilidad pa a los e ec os de la ley de
enajena cion o zosa.
El es ado puede auxilia la cons uccion de las ca e e as
p o inciales con una can idad que no exceda de la cua a
pa e del impo e o al del p esupues o. Las Dipu aciones pue-
den asimismo aco da auxilios al es ado pa a la cons uccion
de aquellas lineas en que enga mayo in e és la p o incia,
y
concede los á los Ayun amien os pa a la de sus caminos e-
" cinales. Po úl imo, los Ayun amien os pueden coope a á la
cons uccion de las ca e e as p o inciales.
Ley de
4
de Mayo
de
1877.
Una ez cons uidas las ca e e as es p eciso p ocu a su
conse acion, ya dic ando eglas pa a su uso, ya p omo ien-
do las ob as de epa acion necesa ias.
El p ime cuidado de la adminis acion es impedi la in u-
sion en la ia pública de los dueños y cul i ado es de los e -
enos inmedia os.
Ā los alcaldes compe e es i ui al dominio
público los e enos usu pados, allanando las zanjas, apias
ó allados que se hubie en cons uido, y aco a y amojona
los caminos y sus ob as acceso ias con in e encion del in-
genie o de la p o incia ó los empleados del amo.
Tambien oca á los alcaldes ela sob e el cumplimien o de
las eglas de policía de ánsi o, en cuan o son delegados del
gobe nado de la p o incia. Es as eglas ienen po obje o
o dena el dis u e de los caminos de mane a que no se des-
17
— 258
uyan más de lo necesa io, y p opo ciona segu idad y ca--
modidad á los anseun es.
En e los medios que au o iza la ley pa a acili a la cons-
uccion y epa acion de los caminos ecinales, me ece pa -
icula es udio el abajo ó la p es ación pe sonal exigible á
odos los habi an es del é mino municipal mayo es de 16 y
meno es de 60 años, excep uando los acogidos en los es able-
cimien os de ca idad, los mili a es en ac i o se icio y los
imposibili ados pa a el abajo.
El núme o de dias no puede excede de 20 al año, ni de 10
consecu i os. La p es acion es edimible á dine o segun el
p ecio del jo nal en cada coma ca.
Ley municipal de
20
de
Agos o de
1870.
La policía de los caminos ecinales co e á ca go de los
alcaldes, a empe ándose á las leyes, o denanzas
y
eglamen-
os sob e ca e e as gene ales, en cuan o ue en aplicables.
á ellos.
CAPITULO
XXXIX.
DE LOS CAMINOS DE HIERRO.
Hay dos clases de caminos de hie o en España, á sabe :_ ,
líneas de se icio gene al y líneas de se icio pa icula .
Todas pe enecen al dominio público y se epu an ob as de:.
pública u ilidad, siéndoles po an o aplicable la ley de ena-
jenacion o zosa.
Una ley ecien e ija el plan gene al de e o-ca iles
,
el
cual no puede se al e ado ni modi icado sino en i ud de
o a ley.
De dos mane as se p ocede á la cons uccion de los cami-
nos'de hie o, ó di ec amen e po el es ado, ó po medio de-
pa icula es ó compañías. En ambos casos se equie e au o-
izacion legisla i a.
Si es el es ado quien p e ende cons ui los, el Gobie no lle a
á las Co es el p oyec o de Iey acompañado de los documen os
necesa ios pa a o ma juicio de la u ilidad y cos e de la ob a.
Si una emp esa solici a la concesion, debe di igi se al
Gobie -
no á quien p esen a sus p oposiciones, cons i uye un depósi-
o p opo cionado al p esupues o, y se concie an ambas pa =
259
es, despues
de lo
cual
el Gobie no acude á las Co es en
demanda de la au o izacion compe en e. Es a concesion no
es sin
emba go de ini i a, po que la adjudicacion de los ca-
minos de hie o, como la de odas las ob as públicas, debe
hace se median e subas a y. adjudicacion del ema e al me-
jo pos o .
Pueden las emp esas ecibi auxilios de los ondos públi-
cos, ya aplicándolos á la ejecucion de una pa e de la ob a,
ya en egándoles una pa e del capi al in e ido en pe íodos
de e minados, ó pe mi iéndoles u iliza cie as ob as ejecu a-
das pa a el uso público, ó concediéndoles exencion de los de-
echos de aduana po el ma e ial de cons uccion y explo a-
cion que in oduzcan en el eino.
Si e de ipo pa a la lici acion
y
ema e la sub encion ija-
da po la ley, á cuya ebaja deben e e i se las p oposiciones
de los lici ado es.
Las concesiones no son pe pé uas, sino que el é mino má-
ximo, segun la ley, es de 99 años, al cabo de los cuales uel-
en al dominio público.
Caducan las concesiones, si las ob as no se empiezan ó no
se acaban en el plazo con enido, sal o el caso de ue za
mayo , ó si se in e umpe o al ó pa cialmen e el se icio
po culpa de la emp esa.
El Gobie no decla a la caducidad de las concesiones, y se
incau a de las ob as y del ma e ial ijo y mó il, sin pe juicio
del de echo que pueda asis i á los pa icula es pa a impug-
na su p o idencia po la ia con encioso-adminis a i a.
Los e ec os de la caducidad son cede en bene icio del es ado
la ga an ía exigida al concesiona io,
y
saca á pública subas-
a la concesion anulada.
Con azon p ocu a el Gobie no alen a á las emp esas con-
cesiona ias o o gándoles p i ilegios y exenciones gene ales,
como los e enos de dominio público que hubie e de ocupa
la ia, el bene icio de ecindad pa a pa icipa de los ap o e-
chamien os comunes, la anquicia de cie os de echos, y so-
b e odo la acul ad exclusi a de pe cibi los p oduc os del
peaje
y
anspo e mién as du a la concesion. Es un modo
hábil y p o echoso de he mana el in e és público con el
p i ado.
Las emp esas concesiona ias no pueden emp ende ob a
-- 260 —
alguna en los caminos de hie o sin la ap obacion del Go-
bie no, pa a que no eludan po es e medio el cumplimien o
de las condiciones del con a o mién as du a la cons uc-
cíon y es ablecimien o de la ia; pe o pueden hace ob as
de ampliacion y mejo a empezada la explo acion, sal a la i-
gilancia del Gobie no sob e la segu idad del ánsi o y el
ó den del buen se icio.
Es po es a i o en el , Gobie no ese a se la explo acion
de los caminos de hie o que se cons uyen con ondos del
es ado, ó con ia la
á
emp esas que con a en es e se icio en
pública subas a. Po egla gene al los explo an las mismas
emp esas cons uc o as. En odo caso el Gobie no eje ce una
doble inspeccion, á sabe , la écnica ó acul a i a y la admi-
nis a i a ó me can il.
En e ec o, el se icio de los caminos de hie o cons uidos
po el es ado ó po emp esas concesiona ias es á suje o á
- eglas comunes que el Gobie no dic a y manda obse a , y
- á o as con encionales pa a el ap o echamien o de la ia
en peajes y anspo es.
El se icio debe se con inuo; de modo que no puede in e -
umpi se po e ec o de ninguna accion judicial ni p o iden-
cia ad ninis a i a. En caso de esponsabilidad po deudas de
una compañía, no p ocede despacha ni aba ejecucion en
las ias é eas abie as al se icio público, ni en sus es a-
ciones, almacenes, alle es, e enos, ob as y edi icios, ni en
el ma e ial ijo y mó il necesa io al mo imien o de la línea.
Las a i as no son in a iables ni pe pé uas. Las emp esas
pueden en cualquie iempo baja los p ecios anunciados al
público, poniéndolo en no icia del Gobie no y del gobe nado
de la p o incia. Po lo demás, como no . excedan del máxi-
mo ijado en la concesion, gozan de plena libe ad pa a mo-
di ica las a i as y celeb a los con a os que juzguen con-
enien es, sal as la inspeccion adminis a i a y la esponsa-
bilidad de las emp esas, si á la somb a de es a au o izacion
-gene al come ie en algun abuso.
Hay eglas de policía pa icula es á los caminos de hie o,
además de las comunes
á
odos los medios de peaje
y
ans-
po e. De las al as y deli os con a la conse acion y segu i-
dad de los e o-ca iles, conoce la ju isdiccion o dina ia con
exclusion de odo • ue o. Cuando
la pena haya de se una
--- 261 ---
mul a, co esponde impone la y exigi la á los jueces muni-
cipales. Leyes de 3 de Junio de 1855, 11 de Julio de 1860, 1.° de
Ma zo de 1861, 29 de Ene o
y
20 de Julio de 1862, 12 de No-
iemb e de 1869 y 23 de No iemb e de 1877.
CAPÍTULO XL.
DE LOS PUERTOS.
Son los pue os ob as públicas de ca ác e ci il de la ma-
yo impo ancia po su pode oso in lujo en el come cio. Así,
pues, su cons uccion, limpia
y
epa acion cons i uyen un
se icio adminis a i o que in e esa en ex emo á la p ospe-
idad gene al.
Segun la nue a ley de ob as públicas los pue os se clasi i-
can del modo siguien e :
I.
Los de come cio é in e és gene al, de e ugio y mili a es
cuyas ob as co en po cuen a del es ado.
II.
Los que no pe eneciendo á es a clase o ecen mayo
in e és come cial que el de su p opia localidad, y son de ca go
de las p o incias espec i as.
III.
Los de in e és pu amen e local que cos ean los muni-
cipios.
La cons uccion, epa acion y limpieza de los pue os se
igen po la ley gene al de Ob as públicas.
Ley de 13 de Ab il
de 1877.
CAPÍTULO XLI.
DE LAS OBRAS PÚBLICAS.
Son ob as públicas odas las de gene al uso y ap o echa-
mien o, y las cons ucciones des inadas á se icios que se
hallan á ca go del es ado, de las p o incias ó de los pueblos,
á sabe , los caminos o dina ios y de hie o, los pue os y a-
os, los g andes canales de iego y na egacion y los abajos
ela i os al égimen, ap o echamien o y policía de las aguas,
encauzamien o de los íos, desecacion de lagunas y pan anos
y saneamien o de e enos.
--- 262 —
El exámen y ap obacion de los p oyec os de ob as públi-
cas, la igilancia mién as se cons uyen, su conse acion,
uso y policía pe enecen á la adminis acion cen al, p o in-
cial ó municipal.
.
Son de ca go del es ado las ob as de in e és gene al que
en la ley se exp esan. El minis o de Fomen o o ma los pla-
nes de las que haya de cos ea el es ado," p esen a á las Co -
es los p oyec os de ley de e minándolas
y
clasi icándolas po
el ó den de su p e e encia, ap ueba los p oyec os, di ige los
abajos é inspecciona los que emp enden las p o incias y
los municipios.
Aunque po egla gene al no se debe emp ende ob a al-
guna que no es é incluida en los planes de las del es ado, se
excep úan aquéllas cuya ejecucion pa ezca con enien e á jui-
cio del Gobie no.
No se debe empeza ninguna sin la consignacion del c édi-
o co espondien e en la ley de p esupues os ú o a especial,
sal o las de nue a epa acion ó econocida u gencia.
Co esponden á la adminis acion p o incial las ob as que
de e mina su ley o gánica, y ep esen an los in e eses espe-
ciales de una ó más p o incias.
Las Dipu aciones o man los planes de es as ob as y las
clasi ican po el ó den de su p e e encia, y el minis o de Fo-
men o los ap ueba.
Pa a emp ende una ob a pública de ca ác e p o incial
se equie e p oyec o ap obado con an e io idad po la Dipu-
acion, inclusion de la ob a en los planes aco dados po la
misma y consignacion en el p esupues o dé la p o incia del
c édi o necesa io.
Pe enecen al municipio las ob as de in e és local que su
ley o gánica enume a. Lós Ayun amien os o man los planes
de las que deben cos ea , los some en á la ap obacion del go-
be nado ó del Gobie no,: si no hubie e con o midad, consig-
nan .el c édi o necesa io .en el p esupues o municipal, y ' en
in, en odo se p ocede como queda ad e ido á p opósi o de
las. Dipu aciones.
Pueden los pa icula es y compañías cons ui y explo a
ob as
'
. públicas des inadas al usocomun en i ud de conce-
siones que les o o gue el Gobie no. En al: caso los pa icula-
es ó compañías o man el p oyec o, solici an del Gobie no,
_,
—
263 ---
-de la Dipu acion ó del Ayun amien o la au o izacion pa a
hace los es udios p epa a o ios,
y
piden la concesio i á la
-au o idad que co esponde.
Es as concesiones pueden se :
1.° Sin sub encion ni ocupacion cons an e del dominio pú-
nico.
2.° Con sub encion ó auxilio de los ondos públicos.
3.° Con ocupacion cons an e de una pa e del dominio pú-
-blico ó del es ado.
En los es casos se adjudica la ob a median e subas a al
,
que p esen e p oposiciones más en ajosas.
Caducan es as concesiones :
I.
Cuando se pide sub encion, si las ob as concedidas son
„
de al na u aleza que ío la consien en.
II.
Si el concesiona io al a á cualquie a de las cláusulas
,
especiales ó condiciones pa icula es de la concesion.
III.
Si no a iende como debe á la conse acion de las ob as
du an e el pe íodo de la explo acion.
IV.
Si és a no se ajus a á las eglas es ipuladas y consen-
idas, que ienen la ue za de oda condicion esolu o ia de
un con a o.
V.
Si el concesiona io no da p incipio á los abajos, ó no
los e mina en los plazos señalados.
VI.
Y cuando po culpa de la emp esa se in e umpe el
se icio de una ob a sub encionada.
En los dos úl imos pá a os se excep úan los casos de ue -
za mayo .
Co esponde la decla acion de caducidad al Gobie no, á las
Dipu aciones ó á los Ayun amien os segun la na u aleza de
las ob as. Con a la decla acion de caducidad cabe el ecu so
po la ia con enciosa.
Los e ec os de la caducidad son ompe odas las obligacio-
nes con aidas po la adminis acion con el concesiona io,
saca á subas a las ob as empezadas, y pe de la can idad
cons i uida en depósi o en ga an ía de sus comp omisos ó sea
:1a ianza.
La
decla acion de u ilidad pública no es necesa ia cuando
las ob as deben se cos eadas po el es ado ó se hallan inclui-
das en los planes gene ales, p o inciales ó municipales,
ó
es án au o izadas po una ley especial.
-- 264
Compe e hace la decla acion:
I.
Al pode legisla i o, si la ob a á juicio del Gobie no es
de impo ancia,
y
pa a cons ui la se equie e la aplicacion.
de la ley de enajenacion o zosa.
II.
Al minis o de Fomen o, si se a a de ob as que deben
cos ea se con ondos gene ales, ó de ob as p o incia:es ó
municipales que aba quen más de una p o incia.
III.
A los gobe nado es espec i os, si las ob as p o incia-
les ó municipales se hallan encla adas en el e i o io so-
me ido á su au o idad.
Si no se solici a la aplicacion de la ley de enajenacion o -
zosa, compe e:
I.
Al minis o de Fomen o, cuando la ob a sea de ca go del
es ado, ó siendo p o incial se ex iende á'más de una p o-
incia.
II.
A la Dipu acion, si es p o incial y no aspasa los lími-
es de la p o incia, ó
,
siendo municipal, comp ende é minos
de dos ó más pueblos.
IIn. Al Ayun amien o, si la ob a es municipal y se encie a.
en el é mino de un solo pueblo.
Con a las esoluciones decla ando una ob a de u ilidad
pública ha luga al ecu so an e el supe io po la ia gube -
na i a, y apu ado es e ámi e, á la ia con enciosa.
Los e ec os de la decla acion de u ilidad pública son el be-
ne icio de ecindad pa a los cons uc o es ¡le la ob a y sus
dependien es, la exencion del impues o de de echos eales
po aslacion de dominio á consecuencia de la ob a, la apli-
cacion de la ley de enajenacion o zosa á la p opiedad pa i-
cula en su caso, y o os de meno impo ancia.
Ley de
13
de
Ab il dé
1$
7
7.
CAPÍTULO XLII.
DE LOS CONTRATOS DE OBRAS Y SERVICIOS PÚBLICOS.
•
Toca á la adminis acion ejecu a las ob as públicas. Unas
eces segun hemos dicho, las emp ende y lle a
á
cabo
po
si Isma, ' aliéndose de las au o idades y del pe sonal acul-
a i o de que dispone, y o as p e ie e encomenda las á pa -
icula es que se obligan á ealiza sus p oyec os como dele-
gados del Gobie no.
— 265 —
Hay ambien se icios públicos, po ejemplo, el suminis o
de í e es á la opa, la ab icacion de a mas ó de papel se-
llado, el anspo e de e ec os pe enecien es al es ado y o os
semejan es que la adminis acion desempeña di ec amen e
po medio de agen es ó cue pos o ganizados
ad hoc, 6
indi-
ec amen e cuando llama en su auxilio á la indus ia p i ada.
De aquí nacen los con a os adminis a i os que son con-
cie os en e la adminis acion y las pe sonas ó emp esas
que se obligan á se i la bajo las condiciones es ipuladas.
Pa a que exis a con a o adminis a i o, es p eciso que se
celeb e
di ec amen e
eón la adminis ación, y que su obje o
sea una ob a ó se icio público. Todos deben ajus a se á e-
glas de equidad
y
p udencia, consul ando en las cues iones
que se susci en la jus icia,
y
en el sis ema que se adop e la
economía.
En e ec o, no es obliga o io, sino po es a i o en la adminis-
acion, ejecu a las ob as ó p es a los se icios públicos de
un modo ó de o o, segun lo eclamen en cada caso los'in e-
eses del es ado, de las p o incias ó de los pueblos.
Cuando la adminis acion op a po el mé odo de los con-
a os, es de igo que és os se celeb en con publicidad y com-
pe encia, es deci , que se llame á pública subas a y se adju-
dique el ema e al mejo pos o .
La publicidad exige que se anuncie po medio de ca eles
en la
Gace a y
en los
Bole ines O iciales,
con 30 dias de an i-
cipacion en los
Casos
o dina ios y 10 en los u gen es, el ne-
gocio de que se a a; que se ponga de mani ies o el pliego
de condiciones; que se exp ese la o ma de la subas a con el
modelo de las p oposiciones que se han de p esen a en plie-
gos ce ados; que se señale la au o idad, chía, ho a y luga
en donde se ha de e i ica el ac o, y se ije el ipo ó p ecio
de la ob a ó se icio.
Excep úanse sin emba go de la egla gene al de la su-
bas a:
1.° Los con a os pa a ope aciones del Teso o que se igen
po una legislacion especial.
2.' Los de meno cuan ía, á sabe , los que no exceden
,
de 30.000 eales en su o al impo e, ó de 6.000 las en egas
anuales, si se celeb an con un minis o; cle 15.000 á 3.000 es-
pec i amen e, si se celeb an con alguna di eccion gene al;
-- 272 —
adqui i lo, se p ocede á la asacion y pasa el expedien e en
consul a al Consejo de Es ado.
Iguales ámi es se siguen pa a las pe mu as de mon es
del es ado po o os públicos ó pa icula es, y pa a la adqui-
sicion de ye mos , a enales ó cualesquie a e enos en los
cuales con enga hace plan aciones, siemp e que sus dueños
no se comp ome an á ello den o del plazo que el Gobie no
les señale.
Los pueblos con ibuyen á, los gas os de epoblacion con el
10 po 100 de los ap o echamien os que dis u an, aunque
engan de echo á ellos sin p ecio ó in e és alguno.
Re undicion de.
dominios.--Cuando un pa icula es dueño
del suelo de un mon e cuyo uelo pe enece al es ado, á un
pueblo ó es ablecimien o público, se e unden ambos domi-
nios en el dueño del uelo, p é ia indemnizacion al pa icu-
la . Si el uelo pe enece á un Ayun amien o ó co po acion
al a de ecu sos pa a indemniza al es ado dueño del suelo,
el Gobie no puede an icipa les la can idad necesa ia, ó p o-
pone les la enajenacion del uelo, y de uno ú o o modo
,
e-
undi los dos dominios.
Se idumb es.—La
adminis aciondecide odas las cues io-
nes sob e subsis encia ó ,no subsis encia de se idumb es y
ap o echamien os ecinales en los mon es públicos, habiendo
con o midad en e los in e esados, y no la habiendo se en-.
ilan an e los ibunales o dina ios.
Ap o echamien os.—Has a
que
:
haya una o denacion de i-
ni i a de los mon es públicos, o man los ingenie os de las
p o incias planes p o isionales de ap o echamien os, ijando
po un solo año los p oduc os p ima ios y secunda ios que el
es ado de cada mon e pe mi e, sin pe juicio de su buena con-
se acion.
Ap obado el plan p o isional de ap o echamien o de los
mon es públicos de una p o incia, ni el. Gobie no ni los :go-
be nado es pueden au o iza ningun dis u e o dina io que
no es é en él cOmp endidq; pe o pueden los gobe nado es au-
o iza los, dis u es ex ad dina ios que no admi en espe a
y nacen de casos imp e is os, . como los p oduc os. de una
co a audulen a ó de un ema e caducado, los es os de un
incendio, los á boles de ibados po los ien os y o os !e-
mejan es. .
-- 273 --
Los Ayun amien os y las co po aciones adminis a i as
que engan mon es, deben a empe a sus acue dos y delibe-
aciones al plan de ap o echamien os, sin pe juicio del de e-
cho ó de echos que les co espondan pa a o dena y a egla
los dis u es comunes con o me á la ley de adminis acion
municipal.
Po egla gene al odo ap o echamien o de p oduc os o-
es ales se adjudica median e pública subas a doble y simul-
ánea en la capi al de la p o incia y en el pueblo en donde
adique el mon e, si el alo en asacion excede de 50.000 pe-
se as; y si no excede bas a una sola an e el alcalde. El gobe -
nado la ap ueba ó no, y esuel e las eclamaciones que se
p esen en con a ella, con ecu so po la ia con enciosa á
la Comision p o incial.
El ema an e es á obligado á e mina las ope aciones del
ap o echamien o den o del plazo señalado en el pliego de
condiciones con exclusion de oda p ó oga. Si no hubiese
ijado plazo alguno, se en iende que es un año, á con a desde
la echa de la ap obacion del ema e.
Puede el ema an e pedi la escision del con a o, ó que
no le pa e pe juicio el iempo que co e, cuando el ap o e-
chamien o se hubie e suspendido po ac os p oceden es de la
adminis acion, ó en i ud de p o idencia judicial undada
en una demanda de p opiedad, ó á causa de ue za mayo
debidamen e jus i icada.
Es os con a os se celeb an á odo iesgo y en u a del e-
ma an e, y así no hay luga á solici a indemnizacion de
daños po cualesquie a acciden es imp e is os, sal os los
casos exp esados á p opósi o de la escision.
La adminis acion decla a ex inguido odo uso, ap o echa-
mien o ó se idumb e con a ia á las leyes gene ales ú o -
denanzas an e io es que no se ac edi e con í ulos cla os y
no dispu ados, ó con una posesion no in e umpida de 30
años. Cuando las se idumb es legí imamen e cons i uidas
ue en incompa ibles con la conse acion del a bolado de un
mon e público, el Gobie no las edime, indemnizando p e ia-
men e á los poseedo es; y lo mismo puede y debe hace , si la
incompa ibilidad nace de ap o echamien os comunes ó eci-
nales.
Policía.—Reglas
especiales de e minan el modo de usa de
18
— 274 —
los mon es del es ado sin pe judica á su conse acion y o-
men o, y p o egen los públicos
y
pa icula es con a los peli-
g os de incendio, usu pacion de made as y leñas y o os
daños cualesquie a que puedan comp ome e los in e eses
comunes ó menoscaba el de echo de p opiedad.
Mon es pa icula es.—Los
mon es pa icula es no es án
some idos al égimen es ablecido pa a los públicos. La ley
no pone o os lími es al de echo de p opiedad que las eglas
gene ales de policía. Excep úanse los con iguos á o os pú-
blicos no deslindados, mién as no se deslinden.
Reglamen a
de
17
de Mayo de
1865,
dec e o de
27
de Diciemb e de
1868, y
leyes de
28
de Agos o de
1869 y 11
de Julio de
1877.
CAPÍTULO XLV.
DE LAS MINAS.
Mue en los ju isconsul os eñida con o e sia ace ca de
la p opiedad o igina ia de las minas. Dicen unos que la su-
pe icie y el ondo de la ie a o man un solo cue po, y así
quien es dueño de la he edad, debe'se lo de la iqueza mine-
al que ocul a en su seno. O os dis inguen el suelo del sub-
suelo; de donde concluyen que las sus ancias mine ales no
son pau e in eg an e ni acceso ia de la p opiedad e i o ial,
sino que pe enecen al dominio del es ado. O os, po úl imo,
sos ienen que las minas son dones g a ui os de la na u alezas
mién as el homb e no las u iliza y ecunda con su abajo;
de modo que las hace suyas con jus o i ulo el p ime ocu-
pan e.
Nues a legislacion de mine ía se unda en el p incipio que
lqs minas son p opiedad del' es ado, en lo cual seguimos el
ejemplo de F ancia, Aus ia, P usia y o as naciones de Eu-
opa. Es e p incipio implica la necesidad de una concesion.
pa a que la mina pase al dominio pa icula , y supone cie o
g ado de in e encion del pode cen al en la indus ia mine-
a que limi a algun an o su libe ad.
Son obje o de las leyes especiales de mine ía odas las sus
ancias ú iles del eino. mine al, cualquie a que sea su o igen
y
o ma de yacimien o, ya se hallen en lo in e io de la ie a,.
ya ,se p esen en en la supe icie.
i
-- 275 —
Di ídense las sus ancias mine ales en es clases ó secciones.
La p ime a comp ende las p oducciones de na u aleza e osa,
las pied as si líceas, los g ani os, basal os
y
en gene al odos los
ma e iales de cons uccion cuyo conjun o o malas can e as.
La segunda ab aza los place es, a enas ó alu iones me a-
lí e os, los mine ales de hie o, los esco iales y e enos
me alí e os p oceden es de bene icios an e io es, las a cillas
y o as' sus ancias que con és as gua dan analogía.
En an en la e ce a los c iade os de sus ancias me alí e as
y salinas, los be unes y acei es mine ales, las pied as p ecio-
sas, las aguas sub e áneas
y
demás p oducciones semejan-
es que la ley exp esa con sus nomb es.
La iqueza mine al de la p ime a clase es de lib e y co nun
ap o echamien o, cuando se halla en e enos de dominio
público; mas si uesen de p opiedad pa icula , el es ado la
cede al dueño de la supe icie sin o a limi acion que la de
some e se á la in e encion adminis a i a en cuan o á la
segu idad de las labo es, en caso de emp ende las.
Las sus ancias mine ales de la segunda clase son ambien
de ap o echamien o comun cuando las de la p ime a;
y
si se
hallan en e enos de dominio p i ado, el es ado se ese a
el de echo de cede las á quien solici e su explo acion con es
condiciones, á sabe : que el dueño no se obligue á explo a -
las po sí mismo; que la emp esa sea decla ada de u ilidad
pública, y que p eceda la indemnizacion po la supe icie ex-
p opiada y los daños causados á la inca.
En cuan o á las p oducciones mine ales de la e ce a clase
ige el p incipio que nadie puede bene icia las sino en i ud
de concesion o o gada po el Gobie no, la cual cons i uye el
í ulo de una p opiedad dis in a de la del suelo; y si á conse-
cuencia de las labo es alguna de es as dos p opiedades hu-
bie e de se anulada y abso bida po la o a, deben p ecede
la decla acion de u ilidad pública, la enajenacion o zosa y la
indemnizacion.
El suelo comp ende la supe icie, y además el espeso á
que ha llegado el abajo del p opie a io, sea pa a el cul i o,
sea pa a sola ó cimen acion, ú o o obje o cualquie a ajeno
á la mine ía. El subsuelo se ex iende inde inidamen e en p o-
undidad desde donde el suelo e mina.
El suelo puede se de p opiedad pa icula ó de dominio
— 276
público, y el dueño nunca pie de su de echo, sal o el caso de
exp opiacion. El subsuelo pe enece o igina iamen e al es=
-cado que puede abandona lo al ap o echamien o comun,
cede lo al dueño de la supe icie, ó enajena lo á e ce a
pe sona bajo las condiciones que las leyes de e minan.
In es igaciones.—Todo
español ó ex anje o puede hace
lib emen e calica as, exca aciones ú o as cualesquie a la-
bo es de in es igacion de mine ales en e enos de dominio
público, con al que no excedan de diez me os de ex ension
en longi ud 6 p o undidad. Así, pues, no necesi a au o iza-
cion adminis a i a pa a ello; pe o debe da p é iamen e
a iso á la au o idad local.
Si los e enos uesen de dominio p i ado, se equie e el
pe miso del dueño ó dé quien le ep esen e. Si lo o o ga, es
llano que impond á sus condiciones, y la más na u al de o-
das se á que el explo ado se obligue al esa cimien o de da-
ños y pe juicios, ó p es e ianza an es de empeza las labo es.
La adminis acion se abs iene de in e eni en es os ac os
que se a eglan á olun ad de los in e esados, y son obje o
de un con a o pa icula .
Pe enencia.—La
ex ension legal de una mina cons i uye
una
pe enencia.
La unidad de medida pa a las concesiones
mine as ela i as á las sus ancias de la segunda y e ce a
clase es un sólido de base cuad ada de cien me os de lado
medidos ho izon almen e en la di eccion que designe el pe-
iciona io y de p o undidad inde inida. En las de p ime a
clase e mina la p o undidad allí donde concluye la ma e ia
explo able.
Los pa icula es pueden ob ene en i ud de una sola con-
cesion cualquie núme o de pe enencias, con al que sean
más de cua o. Todas las que en conjun o o men una conce-
sion deben es a ag upadas sin solucion de con inuidad.
Cuando en e dos ó más concesiones esul e un espacio
anco cuya ex ension supe icial sea meno de cua o hec-
á eas, . ó no se p es e á la di ision en pe enencias, se con-
cede al p ime o de los dueños de las minas- limí o es que lo
solici e, y po enuncia de és os, á quien quie a que lo pida.
La ley de minas llama á es os espacios ancos que po su
co a ex ension no bas an á o ma nue as pe enencias, de-
masías.
— 277 —
Las pe enencias mine as se ansmi en como o a cual-
quie a p opiedad, con a eglo á las leyes comunes; pe o cada
una es indi isible.
Concesiones.—La
concesion es un modo de adqui i que no
se ajus a
4
las
eglas del de echo comun: es un. e dade o
ac o adminis a i o, y el í ulo o igina io de p opiedad en
ma e ia de minas.
-
Pa a ob ene una concesion debe p ecede solici ud de
pa e al gobe nado de la p o incia, quien ins uye el opo -
uno expedien e en el cual se ac edi e la exis encia de e e-
no anco y se oigan las eclamaciones que puedan in en a -
se. La oposicion de e ce o exige la publicidad. La p io idad
de la solici ud da de echo p e e en e.
An es de dic a p o idencia se p ocede á la dema cacion
de la mina, es o es, al señalamien o de los lími es de cada
concesion. El pe iciona io designa la o ma, y la diligencia se
p ac ica po un ingenie o, aunque no haya mine al descu-
bie o ó labo ejecu ada, pe o sí e eno anco pa a cua o
pe enencias á lo ménos.
Las concesiones de sus ancias mine ales son pe pé uas,
median e un cánon ac ual po hec á ea.
O o gada la concesion, el Gobie no expide al concesiona-
io el co espondien e í ulo de p opiedad.
Es a p opiedad, segun la nue a legislacion, es de ca ác e
p i ado, é independien e del de echo del es ado. La oma
de posesion de una mina es un ac o ma e ial que no pe -
ecciona el de echo, ni acla a ampoco su ex ension, y
sólo iende á que el de ansmision de la p opiedad cause es-
ado con elacion á cualquie a colindan e ó poseedo an e-
io , lo cual po o a pa e ya se consigue po medio de la
dema cacion y amojonamien o: de donde esul a que la oma
de posesion no in luye en la subsis encia, ni en la pe pe ui-
dad de los de echos del concesiona io.
Caducan las concesiones en el caso de que el dueño de la
mina deje de sa is ace du an e un año el cánon, si ap emia-
do no lo sa is ace den o de 15 dias, ó esul a insol en e, ó en
el de abandono ó desis imien o del concesiona io.
Bene icio.—El
labo eo de las minas cons i uye una indus-
ia lib e, de modo que los mine os las bene ician á su iesgo
y en u a. La adminis a ion no dic a ninguna egla écni-
--278
ca, ni se cuida de a e igua si es án ó no pobladas, ni se e-
se a o o de echo que el de ela po eI cumplimien o de las
o denanzas de policía, sob e odo eh lo ela i o á la higiene
y
á
la segu idad.
Los mine os es án obligados á acili a la en ilacion de
las minas colindan es
y el paso de las aguas hacia el desagüe
gene al. Es as y o as se idumb es lle an consigo la indem-
nizacion. Tambien deben indemniza po con enios p i ados
ó po asacion de pe i os, con a eglo al de echo comun, los
daños y pe juicios que ocasionen á o as minas, ya po acu-
mulacion de aguas en sus labo es, si eque idos no las achi-
casen en el plazo del eglamen o, ya de o o modo cual-
quie a.
Los mine os se concie an lib emen e con los dueños de la
supe icie ace ca de la ex ension que necesi en ocupa pa a
almacenes, alle es, la ade os, o icinas de bene icio, e c.; y
si no pueden a eni se, el dueño de la misma usa á de su de-
echo solici ando del gobe nado la aplicacion de la ley de
enajenacion o zosa po causa de u ilidad pública.
Minas ese adas al es ado.—En
consecuencia del dominio
absolu o
y
exclusi o que el es ado se ese a en ellas nadie
puede hace calica as ni explo aciones den o de su pe íme-
o sino de ó den y po cuen a del Gobie no. Tampoco se
o o gan pe enencias de minas ó esco iales den o de los
mismos linde os, sal o si los mine ales no uesen obje o de
la explo acion del Gobie no, y las labo es se es ableciesen á
dis ancia de 600 me os á lo ménos de las minas y o icinas
del es ado en ac i idad.
El Gobie no necesi a una au o izacion legisla i a pa a ad-
qui i ó enajena minas ó esco iales.
Au o idad
y
ju isdiccion en
mine ía.—Todos los expedien es
de concesion en mine ía son gube na i os. La pa e ag a ia-
da con la p o idencia de un gobe nado iene expedi o el e-
cu so de queja an e el minis o, haciendo uso de su de echo
en el plazo de 30 días.
Con a las decla aciones de caducidad p ocede el ecu so
po la ia con enciosa. Tambien p ocede dicho ecu so con a
las esoluciones del Gobie no Ve
con i men las p o idencias
de los gobe nado es despojando al dueño de la mina
,
del e -
eno concedido
á
p e ex o de no habe pagado el cánon, ú
-- 279 --
o a cualquie a o ensi a á su de echo. Es e ecu so debe en-
abla se den o de 30'dias.
La ju isdiccion o dina ia conoce de odas las cues iones
que se p omue en en e pa es con mo i o de la p opiedad,
pa icipacion y deudas, así co no de los deli os comunes en
las minas y sus dependencias una, ez hecha la concesion;
pe o no debe en o pece la ami acion adminis a i a de los
-expedien es, ni la ma cha de las labo es.
Los ibunales compe en es pa a en ende en las causas de
áude con a la Hacienda pública, lo son ambien pa a co-
noce de las de audaciones con mo i o de la ci culacion de
los p oduc os mine ales es ancados, mién as subsis a el es-
anco.
Los ingenie os del cue po de Minas son los únicos pe i os
pa a odos los e ec os legales en los juicios some idos al co-
nocimien o de los ibunales o dina ios, y la Jun a Supe io
de Mine ía e acua las consul as
é
in o mes de ca ác e a-
cul a i o que el minis o de Fomen o le pida.
Leyes de
6
de
Julio de
1859 y 4
de Ma zo de
1868,
dec e o de
29
de Diciemb e
• del mismo
año,
y eal ó den de
3
de Ab il de
1876.
CAPÍTULO XLVI.
DE LOS BIENES DE CORPORACION.
Las co po aciones legí imas y públicas suelen posee bie-
nes, en as, de echos y acciones á i ulo de dominio. El de e-
cho de p opiedad de las co po aciones no es absolu o como
el de los pa icula es que pueden usa
y
abusa de las cosas
que les pe enecen, sin pe juicio de e ce o, sino limi ado po
azones de u ilidad
,
comun. La p opiedad colec i a, en su
esencia idén ica á la indi idual, aspi a á se pe pé ua co no
la co po acion á quien pe enece, y bien puede deci se que
es la p opiedad de los mue os, de los i os y de la pos e-
i dad.
Las Dipu aciones p o inciales acue dan la comp a, en a
ó cambio de sus p opiedades, y sus acue dos son ejecu i os,
sal o los ecu sos que lá ley es ablece pa a suspende los ó
e oca los.
Los Ayun amien os poséen bienes comunes ó des inados al,
--- 280 --
ap o echamien o de los ecinos, cuyo dis u e a eglan po
medio de acue dos.
Las incas ús icas y u banas pe enecien es á los p opios
de los pueblos, se hallan en es ado de en a segun la ley de
desamo izacion ci il; pe o no así los bienes de ap o echa-
mien o comun, ni los e enos des inados á dehesa pa a pas o
del ganado de labo .
Cuando los bienes comunes no se p es a en á un ap o e-
chamien o igual en e odos
los
ecinos, se adjudica el dis-
u e exclusi o median e pública subas a al mejo pos o . Si
ue e posible di idi los en lo es, se di iden.
Si
son capaces
de comun bene icio, se dis ibuyen sus p oduc os po amilias
ó ecinos, po pe sonas ó habi an es, ó segun la cuo a del
epa imien o, si lo hubie e, al a bi io de la co po acion
municipal.
Las enajenaciones
y
pe mu as de los bienes de los munici-
pios, se ajus an á las eglas siguien es:
I.
Es acul ad exclusi a de los Ayun amien os ende los
e ec os inú iles y los e enos sob an es de la ía pública que
pasan al .dominio pa icula .
II.
Necesi an la ap obacion del gobe nado , oyendo á la.
Comision p o incial, los con a os ela i os á los edi icios
municipales inú iles pa a el se icio á que es aban des ina-
dos, y á los c édi os pa icula es en a o de los pueblos.
III.
ia a la
alidez de odos los ela i os á los demás
bienes
inmúebles del municipio
,
y i ulos de la deuda pública, se e-
quie e la ap obacion del Gobie no, p é io in o me del gobe -
nado , oyendo á la Comision p o incial.
Los es ablecimien os de bene icencia, ins uccion pública y
o os semejan es, si son gene ales, dependen del Gobie no;
y
si p o inciales ó municipales; las Dipu aciones ó los Ayun a-
mien os acue dan la en a ó pe mu a de sus bienes que o-
da ía conse a en y deban conse a po halla se excep úa-
dos de enaje iacion, como edi icios, hue os, ja dines, e c.
— 281 —
CAPÍTULO XLVII.
HE LA CAZA Y PESCA.
_;
Caza es la ocupacion de las ie as y animales sal ajes. La
caza es un medio de p o ee á la subsis encia de los pueblos
de p ocu a se ma e ias p ime as pa a la indus ia, de ex en-
de e! come cio y has a de p opo ciona un hones o y ag a
dable en e enimien o.
Pues que la caza signi ica un in e és comun., debe es a
subo dinado es e eje cicio á eglas de policía que se undan
en la conse acion de la caza, la segu idad pe sonal y el es-.
pe o á la p opiedad.
Dis ingue la nue a ley de caza los animales en ie os ó sal-
ajes, amansados ó domes icados y mansos ó domés icos
con o me al de echo comun. Es os ienen dueño conocido, y
po an o, no pueden se obje o de ocupacion. Los ie os ó
sal ajes se ocupan y educen al dominio del homb e po
medio de la' caza, pe o no los amansados, mién as no e-
cob an su p imi i a libe ad, ó no pie den la cos umb e de i
y ol e á la casa de su dueño, segun dice la ley de Pa ida.
Caza es una consecuencia del de echo de p opiedad. La
nue a ley econoce es e p incipio, aunque no siemp e lo apli-
ca con el igo que e ige odo sis ema.
En e enos del es ado puede caza quien quie a, pues la
ley lo pe mi e, que es una o ma de consen imien o gene al.
En los de los pueblos que no se hallen edados, ambien es
lib e la caza; y en es o se apa a la ley del p incipio es able-
cido, pues siendo las ie as del comun de ecinos, la caza
debe ia conside a se un ap o echamien o ecinal.
Nadie puede caza en e enos de p opiedad pa icula sino
su dueño ó la pe sona ó pe sonas á quienes die e licencia po
esc i o. Sin emba go, se puede caza en dichos e enos no
es ando ce cados ó ma e ialmen e aco ados ó amojonados,
despues de le an adas las cosechas; en lo cual ambien con-
adice la ley al p incipio
.
que la caza es una consecuencia
del de echo de p opiedad.
El p opie a io, al concede la licencia
impone las
condiciones que juzgue con enien es, no siendo con a ias á
-- 288 --
enos incul os ó pan anosos pa a que se aplique á o u a -
los ó deseca los; o o ga le exenciones y en ajas si los
siemb a ó los plan a, y en in, ace ca el homb e á la ie -
a é inspi a le amo á la ida soli a ia del que abaja con la
na u aleza po compañe a y el cielo po es igo léjos del bu-
llicio de un inquie o ecinda io, e i ado en su case ío y en-
medio de la inca ús ica que cons i uye su pa imonio, son
medios empí icos de combina la poblacion y la ag icul u a,
y
un cie o a i icio que en ano lucha á con el in lujo pode-
oso de las causas na u ales.
Lenes de
11
de Julio de
1866 y
:3
de Junio de
1868.
Un buen sis ema de gua de ía u al que haga la policía de
los campos, p o egiendo las pe sonas y p opiedades, elando
po la segu idad de los u os y cosechas, acudiendo al e-
medio de los males nacidos de algun sinies o, co no incen-
dio, inundacion ú o os casos semejan es, denunciando á la
au o idad odo suceso que eclame su in e encion y p es-
ando cualesquie a se icios análogos se á más e icaz que
los mayo es es ue zos del Gobie no, cuya inicia i a se embo-
a, cuando á í ulo de in e eses colec i os, se con ie en en
negocios públicos los negocios pa icula es.
Pe enece á los Ayun amien os o ma las o denanzas de
policía u bana y u al; pe o ni en ellas, ni en los eglamen-
os pa a su ejecucion pueden con a eni á las leyes gene-
i
ales.
La gua de ía u al es á hoy á ca go de la Gua dia ci i
l.
CAPÍTULO L.
DE LA GANADERÍA.
Hállanse los in e eses de, la ganade ía es echamen e enla-
zados con los del cul i o,; de mane a que odo cuan o a o-
ece los unos cede en bene icio de los o os,
y
su conjun o
ep esen a la ag icul u a en gene al.
'En o o iempo concedie on los eyes exo bi an es p i ile-
gios á la ganade ía, po que es imaban en más la iqueza se
mo ien e que podia sus ae se á la apacidad de los Mo os,
que la iqueza inmueble expues a de con inuo á los es agos
de la gue a. La suma de es os p i ilegios o mó un cuade no
-- 289.--
de leyes po las cuales se egía el g emio de los ganade os ó
el Concejo de la Mes a. Consis ian p incipalmen e en la pose-
•sion que adqui ian los ganados ashuman es en las-dehesas
y
pas os, en la asa de las ye bas, en la p ohibición de om-
pe las ie as
y
en la de ce a las he edades.
El p og eso de las ideas económicas des uyó es a o gani-
zacion an igua, quedando educida aquella pode osa co po-
acion á una Asociacion gene al de ganade os sin ue o ni
ju isdiccion p opia.
La Asociacion gene al de ganade os se compone de odos
los del eino, sea cualquie a la especie de ganado que c ien
y el sis éma (le pas o eo que sigan. Su obje o es de ende los
• in e eses colec i os de la ganade ía, p ocu a el omen o y
mejo a de las azas, y cuida de que 'sean obse adas las le-
yes y los eglamen os ocan es al amo.
La Asociacion iene ca ác e adminis a i o: ob a como
delegada del Gobie no, mayo men e cuando se di ige á las
au o idades eclamando su auxilio en a o de los de echos
é in e eses de los ganade os, y los ep esen a en las con ie i-
-das que se susci en en e ellos y los pa icula es.
Conse an oda ía los ganados da oda especie es ós de
los an iguos p i ilegios de- la Mes a, como son:
1.° El paso po las cañadas, co deles y ab e ade os, y el
lib e uso de las demás se idumb es pecua ias es ablecidas
pa a el ánsi o y ap o echamien o comun de la cabaña.
2.° Los descansade os, ses eado es y demás e enos que
bajo cualquie a denominacion hubiesen dis u ado an e io -
men e pa a sus iaj es
'
y o os se icios.
3.° El pas o de las ie as con exclusion de los p opios y
baldíos a bi ados.
4.° Dis u an asimismo de á ias exenciones de ca gas y
gabelas, y en in, de odos los a o es de que án es gozaban,
sal o los incompa ibles con la libe ad del cul i o y el de e-
cho de p opiedad.
Al u iliza los ganade os las se idumb es pecua ias ela-
i as al ánsi o de los ganados, deben los lab ado es acili-
a les el paso po las lindes de sus he edades, espe ando, en
cuan o no se opongan á las leyes, los con enios
y
ansac-
-ciones y los usos legí imamen e es ablecidos.
Co esponde á los alcaldes el deslinde, conse acio
n
y es-
19
— 290
ablecimien o de las ia''s y se idumb es pecua ias , bien en,
uso de su p opia inicia i a, bien á
.
consecuencia de eclama-
cion ó denuncia de los isi ado es de la ganade ía y cañadas,.
del pe sonal del amo de Mon es ó de los gua das u ales..
De las p o idencias de los alcaldes pueden alza se los in e-
esados an e el gobe nado .
La
c ia caballa que án es es aba suje a á minuciosos e-
glamen os, es hoy comple amen e lib e y ajena á oda in e -
encion o icial ue a de los casos p e is os en las leyes
y
o -
denanzas de policía sani a ia en sus elaciones con la gana-
de ía.
Dec e o de
23
de Julio de
1869, y
eal dec e o de
3
de°
Ma zo de
18 77.
CAPÍTULO
LI.
DE LA INDUSTRIA.
La indus ia, como la ag icul u a, p ospe a allí en donde
el abajo alcanza mayo g ado de libe ad y la p opiedad es,
más espe ada. En lo an iguo no se iaban los Gobie nos de-
la pe spicacia del in e és indi idual, y así c eían necesa io
o ganiza la indus ia en g emios
y
di igi la con o denanzas,
y eglamen os.
Las Co es de Cádiz abolie on es e sis ema, decla ando
que odos los españoles y ex anje os a ecindados en Espa-
ña uesen lib es pa a es ablece áb icas ó a e ac os de
cualquie a clase sin pe miso ni licencia alguna, y pa a eje -
ce su indus ia con o me á su olun ad con sujecion á las
eglas de policía. Si aun subsis en cie as o denanzas g e-
miales, no ienen o o obje o que auxilia se y p o ege se»
mú uamen e los asociados, sin pone aba alguna á la libe -
ad del . abajo.
' Hállase sin emba go limi ado el p incipio de la libe ad del
abajo po la ley que p ohibe admi i en ninguna áb ica,.
alle , undicion ó mina:á los niños meno es de 10 años,
y
educe á cinco ho as cada dia; en cualquie a es acion, el de los
niños meno es de 13 y el de las niñas meno es de 14. Tam-
poco puede excede de ocho
ho as el
abajo de los jó enes
de 13 á 15 años„ni el de lás
,
jó enes de 14 á
17.
Ley de
24
de.
Julio de
1873.
;U
-- 291
Hay oda ía algunas indus ias eglamen adas; pe o se-
mejan es es icciones son pu as cau elas ó eglas de poli-
cía, sin ánimo de supli con ac os de la adminis acion la ac-
i idad de los pa icula es.
Son indus ias eglamen adas:
1.° La ab icacion de la pól o a
y
ma e ias explosi as..
Las áb icas de pól o a comun ó de ulminan es
y
de oda
sus ancia explosi a deben si ua se á la dis ancia de dos kiló-
me os, cuando menos-, de las poblaciones, y á uno de los
edi icios que se hallen ue a de su ecin o
y
de los caminos
públicos.
Reglas pa icula es de e minan las condiciones de la cons-
uccion po espe o á la segu idad de las pe sonas y p o-
piedades.
2.° La ab icacion de obje os de o o y pla a, po que es ácil
bu la la buena é de los comp ado es. Po eso mismo ijan
las leyes la del o o
y
de la pla a que se emplean como ma e-
ia p ime a de cie os a e ac os,
y
obliga á los ab ican es
á pone les su ma ca p i ada, además de la ma ca pública
del iel con as e.
Hay ambien indus ias monopolizadas po azones de u i-
lidad gene al, á sabe , la ab icacion de la moneda, el labo eo
de las minas pe enecien es al es ado,
e.1*
se icio de co -
eos, e c. En es os casos el monopolio nada iene de comun
con el sis ema eglamen a io, pues sólo p e ende el Gobie no
ese a se el de echo exclusi o de eje ce un amo de indus-
ia de ex ema con ianza
ó
de pingüe endimien o, conside-
ándolo un se icio público
ó
una en a del es ado.
Cuida el Gobie no de omen a la indus ia ampa ando
y
de endiendo la p opiedad inhe en e á las a es
y
o icios. Na-
da di emos de aquella mane a de p o eccion que es comun á
odos los in e eses, y an sólo examina emos la p opiedad
e dade amen e indus ial, ó sean las pa en es de in encion;
y las ma cas de los ab ican es.
Llámase pa en e de in encion el p i ilegio exclusi o de
ab icacion que el Gobie no concede al au o .de algun descu-
b imien o y aplicacion impo an e á la indus ia.
Son obje o de las pa en es:
I. Las máquinas, apa a os, ins umen os, p ocedimien os
ú ope aciones químicas ó mecánicas que en odo ó en pa e
— 292 —
sean de p opia in encion y nue os, ó que sin euni es as
condiciones no se hallen es ablecidos ni p ac icados del mis-
mo modo y o ma en los dominios españoles.
II. Los p oduc os ó esul ados indus iales nue os ó cono-
ciclos , siemp e que su explo acion equi alga al es ableci-
mien o de un amo de la indus ia en la Peninsúla, Islas ad-
yacen es ó p o incias ul ama inas.
Se conside a nue o lo que no es conocido ni se halla es a-
blecido ó p ac icado en los dominios españoles ni en el ex-
anje o.
No son obje o de las pa en es el esul ado ó p oduc o de las
máquinas, apa a os,. ins umen os, e c.; ni el uso de los p o-
duc os na u ales; ni los p oduc os ó descub imien os cien í-
icos, mien as pe manezcan en la es e a de lo especula i o;
ni las p epa aciones a macéu icas, ni los planes ó combina-
ciones de c édi o ó hacienda.
Ninguna pa en e puede ecae sino en un solo obje o ó p o-
duc o.
Las pa en es de in encion se pueden o o ga á un solo in-
di iduo, á a ios ó una sociedad, sean nacionales ó sean ex-
anje os. Los de echos que de las pa en es se de i an son
ansmisibles en odo ó en pa e po cualquie a de los me-
dios hábiles p.a aU, aslacion de la p opiedad pa icula .
Las pa en es se expiden sin p é io exámen de su no edad
y u ilidad, y po an o el Gobie no, al concede las, no con ae
esponsabilidad alguna. •
Su du acion a ia segun los casos. Si e sa sob e obje os
de p opia in encion y nue os, du an 10 años, y 5 si el obje o
no
es
de p opia in encion, ó siéndolo, no se epu a nue o. No
obs an e, se concede po 10 cuando el obje o es de p opia in-
encion, aunque el in en o haya ob enido pa en e en una ó
más naciones ex anje as, siemp e que la solici e en España
an es dé dos años con ados desde la echa de la pa en e p i-
mi i a.
Los ce i icados de adicion signi ican un cambio ó mejo a
que el poseedo de una pa en e, ó su de echo-habien e ú o a
pe sona in oducen en la in encion, y se epu an acceso ios
de la pa en e p incipal.
Pa a ob ene una pa en e ó ce i icado de adicion se ins-
uye expedien e en el Gobie no ci il á solici ud del in e esa-
293 —
do, in o ma el Conse a o io de A es de Mad id, y esuel e
el minis o de Fomen o.
Los e ec os de las pa en es son el p i ilegio exclusi o de
ab ica y ejecu a po los mismos medios aquello que es ob-
je o de la concesion.
P ocede la decla aeion de nulidad de las pa en es, cuando
se p ueba que no son cie os los ex emos de in encion y no-
edad alegados, ó esul a que el obje o de la pa en e cede en
pe juicio de las cos umb es, á con a las leyes ó pone en pe-
lig o el ó den ó la segu idad pública, ó se hace de la pa en e
un uso dis in o del obje o pa a que se ha solici ado y ob eni-
do, ó en in, si se demues a que la memo ia desc ip i a que
ob a en el expedien e es insu icien e ó incomple a.
Caducan las pa en es anscu ido el iempo de la conce-
sion; si el poseedo deja de sa is ace los de echos co es-
pondien es segun la ley; si el obje o de la pa en e no se ha
pues o en p ác ica en los dominios españoles den o del plazo
de dos años ó dos años y seis meses en el caso de p ó oga, ó
si el poseedo ha in e umpido el eje cicio de su de echo du-,
an e un año y un dia, sal o impedimen o de ue za mayo .
Co esponde al minis o de Fomen o decla a la caducidad
en los es p ime os casos, y á los ibunales o dina ios en
el cua o. Con a la esolucion de ini i a del minis o cabe el
ecu so po la ia con enciosa, haciendo el in e esado uso de
su de echo en el plazo de 30 dias.
Es de la exclusi a compe encia de los ibunales o dina ios
ampa a y p o ege la p opiedad indus ial, ep imiendo y
cas igando las usu paciones de los de echos legí imos del
poseedo . Así conocen de odas las acciones ci iles y c imi-
nales ela i as á las pa en es de in encion.
Ley de 30 de Julio
de 1878.
Las ma cas de los ab ican es ó come cian es cons i uyen
una p opiedad in iolable. Usu pa las equi ale á sub oga se
maliciosamen e en la con ianza del público, ap o echándose
en pe juicio de e ce o del iempo, del capi al y del abajo
ajeno.
Los ab ican es ó come cian es deben p esen a al gobe -
nado de la p o incia una solici ud acompañada de un mode-
lo, y ecoge ce i icado de su p esen acion. El gobe nado
lo emi e odo al minis o de Fomen o, quien, p é io examen
— 294 —
del Conse a o io de A es y anuncio en la
Gace a,
expide el
í ulo co espondien e.
No pueden usa se como ma cas las a mas de España, ni
las insignias
y
condeco aciones sin au o izacion compe en-
e, ni las ma cas de o os ab ican es que ya hubie en ob e-
nido ce i icado de p opiedad.
Reales dec e os de
27
de Ma zo
de
1826 y 20 de No iemb e de
1850.
CAPÍTULO LII.
DEL COMERCIO.
j
La policía de los abas os y el sis ema p ohibi i o con a-
iaban en el siglo pasado la libe ad na u al del come cio in-
e io y ex e io . El p og eso de las ideas y el desa ollo de
los in e eses eclama on de consumo la emancipacion del
abajo, y siguiendo los homb es cons i uidos en au o idad
la co ien e de la opinion, la ue on o o gando po g ados,
como quien se p epa a desde léjos á una capi al e o ma.
A las an iguas abas y es icciones del á ico y en a de
los a ículos de come , bebe y a de ; á las asas y pos u as
que á í ulo de abundancia y ba a u a de los man enimien os
y
demás cosas necesa ias á la ida, aumen aban la escasez
y la ca es ía; á la p ohibicion de eje ci a la ega one ía, co-
mo causa p incipal de hamb ea á los pueblos a a esando
los comes ibles, sus i uye on leyes sabias
y
jus as que p o-
clama on la más amplia libe ad del come cio, sal as las e-
glas de policía
y
buen gobie no.
Tambien decla a on lib e la comp a y en a de g anos, se-
millas y ha inas en la Península y sus Islas adyace i es,
«pa a que an o en los años es é iles (dijo Ca los III), como
en los abundan es, uese igual la condicion de lol endedo es
y. comp ado es,
p
espe ando la jus icia de los con a os.
Asimismo ué sup imido el de echo de an eo en la en a
de las lanas, seda, apo, hilo, cáñamo y o as ma e ias p i-'
me as de la indus ia, que e a un modo de p o ege á los a-
b ican es del eino del cual no ecibian ningun bene icio,
pe o
,
sí mucho pe juicio los p oduc o es de aquellas cosas,
sopo ando un g a ámen al que a uinaba su g ange ía.
Al p opio iempo, aunque más despacio, iba ganando e -
— 295
' eno el p incipio de libe ad aplicado al come cio ex e io .
Re o má onse a ias eces los a anceles de aduanas, y
'
siemp e en sen ido libe al; de modo que el sis ema p ohibi i-
o ué eemplazado po el sis ema p o ec o .
Si despues de es a mudanza la idea undamen al subsis ió
la misma, po lo menos se ensachó la libe ad de los cambios
-ocupando el p i ilegio el luga del monopolio.
El núme o de las p ohibiciones de impo a
y
expo a que
poco
á
poco ué disminuyendo, quedó educido á lími es an
ain'os os, que casi han desapa ecido del a ancel. Todas las
me cade ías son admi idas á come cio en los dominios espa-
.
ñoles de la Península y sus Islas adyacen es, sin o a excep-
cien que los a ículos cuya ci culacion p ohiben las leyes pe-
nales, las de segu idad pública
y
las ela i as á e ec os es-
ancados. La expo acion de ódos los p oduc os del país,
sean na u ales ó a i icialés, y la de los géne os nacionales
de cualquie a clase, es án pe mi idas.
Los ,de echos de aduana se descomponen en un de echo
: iscal que puede llega al 15 po 100 del alo de la me ca-
de ía, y o o llamado de balanza
y
consis e en una le e cuo-
a po unidad de cuen o, peso ó medida.
Los de echos ex ao dina ios que pueden ascende has a
el
30 y aun el 35 po 100 del iislno alo , son ansi o ios, y
sus i uyen á los an iguos de echos p o ec o es y á las p ohi-
-biciones abolidas. Es os de echos debian se in a iables du-
an e los seis p ime os años, y luego descende g adualmen-
e en el plazo de los o os seis siguien es, *has a pone se al
ni el de los iscales.
La p ohibicion de impo a g anos y semillas alimen icias,
así como la de in oduci en España. ha inas ex anje as
co no un medio de p o ege y omen a nues a ag icul u a,
sal o cuando en años es é iles, al llega los p ecios á cie o
ipó egulado , el Gobie no les ab ia las pue as po iempo
limi ado, ué sup imida
y
eemplazada con un mode ado de-
echo ijo.
La ex accion del o o
y
pla a en moneda lab ada ó en pas-
a, se e amen e cas igada en siglos pasados, y pe mi ida des-
de la mi ad del p esen e, es llano que con inúa siendo líci a.
El de echo di e encial de bande a ambien ha desapa ecí-
<do,
,
y de consiguien e no se impone eca go alguno á la
im-
--- 296 -
po acion de los géne os y u os que inie en á nues os,
pue os en buques ex anje os que se igualan en odo á los
•
nacionales.
Leyes de
30
de Junio
y 1.2 de
Mayo de
1869.
Sociedades
anónimas.-Dando el Gobie no un paso más en
el camino de la e o ma, p oclamó el p incipio de la libe ad
de la c
p
n a acion y de la asociacion pa a odos los ines hu-
manos que no uesen con a ios á la mo al
y
al de echo.
De aquí la de ogacion de las leyes que no pe mi ian la
cons i ucion de ninguna sociedad anónima sin au o izacion.
•
legisla i a ó adminis a i a p é io exámen de sus es a u os
y
eglamen os. Hoy es as sociedades, así en su o ganizacion
como en sus ope aciones, se igen po el Código de come cio..
Dec e o de
28 de Oc ub e de
1868.
Los Bancos y Sociedades exis en con au o izacion del Go-
bie no, en cuyos es a ú os y eglamen os no se hubiese p e-
is o el caso de e o ma los, pueden hace lo eh jun a gene-
al de sócios con ocada pa a es e obje o, si lo acue da un,
núme o de o os que ep esen e las cua o quin as pa es de
las acciones que componen el
'
capi al social.
Ley de
21
de
E
ne--
o de
1870.
C édi o e i o ial.-No
son an lib es las ins i uciones de'
c édi o e i o ial ó las sociedades cuyo obje o es hace p és-
amos hipo eca ios, pues si bien es ableció el Gobie no que.
en ningun caso pod ia concede se p i ilegio á pe sona algu-
na ó compañía pa a emp ende de e minadas ope aciones, &
ija sus negocios en al pueblo, p o incia ó coma ca, hoy
no es así, desde que el Banco Hipo eca io de España ué de-
cla ado único, y po an o a o ecido con el p i ilegio exclu--
si o de emi i cédulas. hipo eca ias.
Real dec e o de
24
de Julio
de
1875.
Bolsas,
e c.--En e
,
las muchas y p incipales e o mas que,
á nomb e de la libe ad se in oduje on de poco iempo á es a
pa e en odos los amos de la adminis acion pública, ué
una decla a comple amen e lib e la c eacion de bolsas de.
come cio,-casas de con a acion, pósi os, lonjas, alhóndigas,
ú o os es ablecimien os que engan po obje o la eunion
de. las pe sonas in e esadas en la con a acion de e ec os pú-
blicos ó come ciales, u os, g anos, semillas, • le es, ans--
po es, ..segu os y oda clase
de ope aciones me can iles.
De-
c e o de
12
de
Ene o de1869..
--- 297 —
La expe iencia no debió se muy eliz, pues o que a epen-
ido el Gobie no, es ableció la legislacion an e io , segun la
cual se ese aba la libe ad de c ea es a clase de es ableci-
mien os en donde los conside ase necesa ios ó ú iles al co-
me cio.
Son obje os de la con a acion en la bolsa los e ec os pú-
blicos, las le as de cambio, lib anzas, paga és, acciones de
minas y sociedades anónimas, la en a de me ales p eciosos,
la de me cade ías, los segu os, le amen os, y anspo es.
In e ienen en las con a aciones los agen es de nomb a-
mien o eal en núme o ijo, obligados á cons i ui ianza, o -
mando un colegio egido po la Jun a sindical. La in e en-
cion de es os agen es es necesa ia, si han de ene ue za de
obliga los con a os. Toda ía juzgó necesa io el Gobie no
pone nue as limi aciónes á la libe ad de la con a acion,
y
más se e os co ec i os á los abusos que con menoscabo de
la p obidad me can il, del c édi o nacional
y
de los con a-
an es de buena é se epe ian en la Bolsa de Mad id.
Rea
dec e o de
8
de Feb e o de
1854,
eglamen o de
11
de Ma zo sig.,
dec e o de
10
de Tulio de
1874,
y
eal dec e o de
12
de Ma zo
de
1875.
Fe ias
y
me cados.—Razones de u ilidad comun aconsejan
ál Gobie no acili a la c eacion, sup esion ó aslacion de
las e ias y me cados.
Hoy no se necesi a au o izacion supe io pa a es ablece ,
aslada ó sup imi las e ias y me cados, Es ma e ia de la
compe encia exclusi a de Ios Ayun amien os.
La concesion de anquicias ó exencion empo al ó pe pe-
ua de de echos compe e al minis o de Hacienda. El gobe -
nado ins uye
,
el expedien e, oyendo á las au o idades lo-
cales.
Pesos
y
medidas.—La
uni o midad de los pesos y medidas,
es un bien no o io pa a el come cio, po que así se acili an'
sob emane a las ansacciones come ciales. En España se ha
p ocu ado alcanza es os bene icios sus i uyendo el sis ema
mé ico an iguo con el decimal, que iene además la en aja.
de busca su ipo en la misma na u aleza. Desde 1.° de Ene o
de 1860 debió se obliga o io pa a " odos Ios españoles. Mién-
as no pene aba en el uso comun ó ulga , las dependencias.
del es ado
y
adminis acion an o en la Península co no en
— 304 —
Tiene la Hacienda pública po
sus
c édi os liquidados de e-
cho de p elacion en concu encia con o os ac eedo es sin
más excepciones que las siguien es:
1•
a
L--)s
ac eedo es á í ulo de dominio ó hipo eca especial
con elacion á las incas comp endidas en la ianza.
2.
a
Los que engan la misma accion de dominio ó hipo eca
especial sob e los bienes del deudo no comp endidos en la
ianza.
3.
a
Las muje es po su do e en egada
y
cons i uida segun
es ablece el de echo comun; pe o no po la do e simplemen e
con esada, cualquie a que sea la echa de su o o gamien o.
Ninguna eclamacion con a el es ado á í ulo de daños
y
pe juicios ó de equidad p ocede gube na i amen e pasado un
año despues del hecho en que se unda. El in e esado puede
acudi al ibunal compe en e, si en abla el ecu so den o
de
dos años con ados desde igual echa.
Ley de
25
de Junio
de
1870.
CAPITULO LIV.
DE LA CONTABILIDAD.
Son los p esupues os gene ales la cuen a uni e sal del Es-
ado, y deben con ene
-
el esúmen de odos los p esupues os
especiales, indicando las sumas o ales de los ing esos y gas-
os públicos.
•
Los p esupues os se di iden en o dina ios y ex ao dina-
ios. Ea aquéllos se incluyen los ing esos
y
los gas os de ca-
ác e pe manen e, aunque su cuan ía sea a iable: en és os
'se comp enden los ecu sos y las obligaciones de ca ác e
ansi o io.
•
Cada Minis e io o ma el p esupues o anual de los gas os
de su se icio y lo pasa al de Hacienda, po el cual se edac-
a y some e á la ap obacion de las Co es el gene al del Es a-
do, p esen ando al mismo iempo el de ing esos, ó la p o-
pues a de los medios de cub i odas las obligaciones.
No sé conside a igen e ningun p esupues o sino du an e
-el año económico á que co esponda. El año económico se
compu a desde 1.
0.
de Julio 'has a 30 de Junio siguien e. El
.eje cicio de cada p esupues o 'comp ende los gas os y los in-
g esos de dicho pe íodo, conside ándose abie o du an e seis
meses más, pa a conclui la cob anza de habe es y la liqui-
— 305,
dacion, y pago _de las obligaciones pendien es po se icios
de aquel año.:
Los minis os hacen uso .de; ,los ,c édi os que se
.
le .han
consignado sob e iel Teso o pa a ,sa is ace los se icios
que dependen de su au o idad, ,y de-
,
odo inden
mensual
y
anualmen e sus. cuen as pa icula es que despues del p ime
examen, epa os,y allo
.
de la In e encion gene al del, es a
do, á quien con es e ca ác e
.
pe enece, iscaliza odos; los
ac os de la adminis acibn pública que . p oduzcan ing esos
gas os, pasan al T ibunal de Cuen as pa a su
,
ap obacion .de-
ini i a.
El minis o de Hacienda iene el ca ác e de o denado ge-
ne al de los pagos que han de hace se po las cajas públicas,
cuyas unciones eje ce po
,
su delegacion el di ec o delTeso-
o. Po espe o á. es e p incipio. de unidad, las o denaciones de
pagos de la p esidencia del Consejo de minis os y de los mi-
nis e ios de G acia y Jus icia, Gobe nacion y Fomen o ue on
inco po adas en el de Hacienda.
Cuando ocu en gas os u gen es y de imp escindible nece-
sidad á juicio y bajo la esponsabilidad del Gobie no, y no se
hallan comp endidos en los p esupues os, ó cuando, hallán-
dose p e is os, el c édi o legisla i o ue e insu icien e y no
esul a en sob an es en o os capí ulos de la seccion á que
co esponda el gas o, de modo que no se pueda sa is ace la
obligacion median e una simple ans e encia de c édi o, se
concede al minis e io co espondien e un c édi o ex ao di-
na io ó un suplemen o de c édi o.
Si las Co es se hallan eunidas', á ellas les oca O o ga los
suplemen os de c édi o y los c édi os ex ao dina ios; si no,
se ins uye expedien e oído el Consejo de Es ado en pleno so-
b e lá necesidad y u gencia de la concesion, y se acue da en
Consejo de minis os.
En es e caso se epu an dichos c édi os p o isionales has-
a la de ini i a ap obacion de las Co es.
Ley de
25
de Junio
de
1870.
La p o incia iene ambien sus gas os é ing esos p opios,
y
de consiguien e hay un p esupues o p o incial.
El ac i o de la adminis acion p o incial se compone del
p oduc o de los bienes, en as, de echos ó capi ales que po
cualquie a concep o pe enezcan á la p o incia
ó
á los es a-
20
— 306 —
blecimien os que de ella dependen. No siendo bas an e, la
Dipu acion acue da po el es o un epa imien o en e los
pueblos de la p o incia en p opo cion de lo que po con ibu-
ciones di ec as pague cada uno al Teso o. Es os ing esos son
independien es de los gene ales del Es ado.
El pasi o ó los gas os de la p o incia se di iden en obli-
ga o ios
y
olun a ios. Son obliga o ios aquéllos que la ad-
minis acion p o incial no puede inclui ó desecha á su
a bi io, po que la ley los conside a necesa ios ó o zosos; y
olun a ios los que incluye ó desecha con en e a libe ad.
La Dipu acion p o incial edac a, discu e y ap ueba el p e-
supues o o dina io y lo emi e po conduc o del gobe nado
al
.
Mi'nis e io de la Gobe nacion pa a el doble e ec o de co -
egi las ex alimi aciones legales , si las hubie e, é impedi
g ie sean pe judicados los in e eses gene ales de los pueblos.
L€^
ap obacion del p esupues o exige el o o de la mayo ía
absolu a del o al de dipu ados.
El p esupues o de ini i amen e ap obado es ejecu i o, y
empieza
á
egi
en
el siguien e año económico; y si po cual-
quie a causa no es u ie e enecido, sigue igiendo el an e io .
Daca cub i obligaciones imp e is as, se o ma y ap ueba
en iguales. é minos un p esupues o ex ao dina io.
Es o denado de pagos el p esiden e de la Dipu acion ó
quien haga sus
,
eces , mién as se halle eunida, y cuando
no, el ice-p esiden e de la Comision p o incial. El con ado
iene á su ca go la in e encion.
No es líci o p ocede po la ia del ap emio con a las Di
pu acion'es'y los Ayun amien os deudo es, á no se que las
de das es én 'asegu adas con p enda ó ,hipo eca. Los ac ee-
do es ienen' expedi o el ecu so á los ibunales de jus icia;
y si és os allan condenando al pago á la. Dipu acion ó al
Ayun amien o demandado, deben o ma un p esupues o ex-
ao dina io, ó consigna en los o dina ios sucesi os las can-
idad.esnecesa ias al ein eg o del capi al con ' sus édi os,
allanándose el ac eedo á la ex incion de la deuda en aque-
llos plazos. Si no se allana, y el Ayun amien o ca ece de e-
cu sos pa a paga oda lasuma de una ez," di ime la dis-
co dia la Dipu acion p o incial, con audiencia de los in e e-
sados.
El gobe nado debe p esen a cada año la cuen a gene al
-- 307
documen ada que comp ende los gas os
é
ing esos du an e
los doce meses del eje cicio del p esupues o an e io ,
y
la
adicional ela i a á los seis meses siguien es que du a el
pe iodo de ampliación.
Ambas se some en al exámen de la Dipu acion ,
y
con su
in o me ó censu a, se emi en po conduc o del minis e io de
la. Gobe nacion al T ibunal de Cuen as.
Leyes de
20
de Se-
iemb e de
1865, 20
de Agos o de
1870 y 16
de Diciemb e
de-1876.
Tiene asimismo cada Ayun amien o sus ing esos y gas os,
de modo que hay además p esupues os municipales.
Consis en los p ime os en en as y p oduc os p oceden es
de bienes, de echos ó capi ales que pe enecen al municipio
ó á los es ablecimien os que de él dependen; en a bi ios é
impues os municipales sob e de e minados se icios, ob as
ó indus ias, ap o echamien os de policía u bana y u al,
mul as po in accion de las o denanzas municipales, e c.;
en epa imien os ecinales, cuando no alcanzan los an e io-
es ecu sos; y po úl imo, en impues os sob e a ículos de
come , bebe y a de , ó más cla o, en a bi ios sob e los
consumos den o de los lími es que la ley señala y po ia de
ex.cepcion y suplemen o necesa io á la ni elacion del p esu-
pues o.
Los gas os son ambien obliga o ios y olun a ios en la
adminis acion municipal lo mismo que en la p o incial. Los
p esupues os son, como en ella, o dina ios y ex ao dina ios.
El Ayun amien o o ma el p esupues o, lo censu a el sín-
dico, se publica y lo discu e y o a la Jun a municipal, es de-
ci , el Ayun amien o en union con los asociados de que di-
mos no icia en su luga opo uno.
Pa a oma acue do se equie e la mayo ía absolu a del
o al de ocales que componen la Jun a; y si en la p ime a
sesion no se eune dicho núme o, se epi e la con oca o ia,
y en ón ces esuel e la simple mayo ía de los concu en es.
Excep úanse los pueblos meno es de 200 habi an es, en los
cuales bas a el o o de la mi ad más uno de los concu en-
es, si llegan á la cua a pa e, po lo ménos, de los ecinos
con de echo á compone la Jun a.
Los Ayun amien os emi en sus p esupues os espec i os
al gobe nado de la p o incia, pa a el solo e ec o de co egi
las ex alimi acioiles legales, si las hubie e.
-- 308 —
De los acue dos de los gobe nado es en ma e ia de p esu-
pues os, pueden alza se las Jun as municipales en el é mino
de ocho dias an e el Gobie no, á quien pe enece dic a la
esolucion de ini i a, oyendo al Consejo de Es ado. Sin em-
ba go, son en odo caso ejecu i os, sin pe jucio de ul e io
ecu so, los p esupues os ap obados po la Jun a pa a acu-
di al emedio de cie as necesidades públicas de absolu a
u gencia, como p o idencias sani a ias á la is a del pelig o
y ob as de ca ác e pe en o io, no excediendo su impo e
del máximo legal, es o es, de 2 pese as y 50 cén imos po e-
cino, ni de la e ce a pa e del
.
p esupues o o dina io.
Los Ayun amien os ecaudan y adminis an los ondos
municipales, los dis ibuyen y aplican á los di e sos se i-
cios p e is os en el p esupues o. La o denacion de los pagos
pe enece al alcalde.
El con ado ó el concejal. in e en o o ma las cuen as del
eje cicio, y p é ia censu a del síndico, las some e al examen
del Ayun amien o. A la Jun a municipal co esponde su e-
isión y censu a, y la ap obacion di ini i a al gobe nado ,
oida la Comision p o incial, si los gas os no exceden de
100.000 pese as, y si exceden al T ibunal de Cuen as.
Leyes
de
20
de Agos o de
1870 y16
de Diciemb e de
1876.
Todos los que po su empleo, ó po comisicn empo al y
especial, adminis en, ecauden ó cus odien e ec os, cauda-
les ó pe enencias del es ado, es án obligados á endi cuen-
as, "sal as las excepciones que á p opósi o de los Ayun a-
mien os hemos ad e ido. De aquí la necesidad de una ju is-
diccion especial y p i a i a pa a • examina las, e isa las,
ap oba las y enece las.
En e ec o, hay un T ibunal de Cuen as á quien compe e el
conocimien o y esolucion inal de las del es ado. En i ud de
un eal dec e o aco dado en Consejo de minis os, son nom-
b ados los de es e T ibunal den o de )as ca ego ías que la ley
de e mina. Su cesacion y jubilacion ambien se acue dan en
Consejo de minis os y publican en o ma de eal dec e o,
p é ia ins uccion de expedien e en que deben se oidos el
in e esado, el p esiden e del T ibunal y el Consejo de Es ado.
La ju isdiccion. de es e T ibunal alcanza, con de ogacion de
odo ue o, no sólo á las pe sonas a iba dichas, sino ambien
á los o denado es, in e en o es y pagado es y á los he ede-
=309—
os y causa-habien es de odos ellos; y nó sólo se ex iende á
la cali icacion de las cuen as; sino que además conoce de los
expedien es de ein eg o pó alcances ó mal e saciones, de-
cla a la absólucion de e'spon'sabilidad y la cancelacion ' de
ianzas, equie e y compele di ec amen e y dé O icio á los
esponsables, y p ocede con a ellos po la ia de ap emio.
Los allos del T ibunal son de ini i os, sal o lo
`
s ecu sos
de acla acion y e ision,
y
el de casacion an e el mismo T i-
bunal en pleno po in accion mani ies a de las leyes, ó cuan-
do en la ami acion del juicio se hubiesen iolado las o mas
sus anciales de la ac uacion.
Leyes de
25
de Ene á de
1870 y 3
de Julio de
1877.
CAPÍTULO
LV.
DE L
AS
SERVIDUMBRES
PÚBLICAS.
Las se idumb es de u ilidad pública, son una Timi acion
de la p opiedad pa icula , y así exis en con absolu a inde-
pendencia de la olun ad de los dueños, po que es la ley quien
las impone, y la adminis acion quien las decla a en bene icio
de los pueblos.
Di ídense en empo ales
y
pe pé uas. Es as equi alen á una
exp opiacion, y así no pueden exigi se sino segun los ámi-
es señalados pa a la enajenacion o zosa; y aquéllas las
cons i uye la adminis acion con la cláusula del esa ci-
mien o de daños y pe juicios;
Las se idumb es pe pé uas se es ablecen po los mo i os
siguien es:
1.° Pa a la mayo segu idad del es ado, la p ohibicion de
edi ica den o de la zona ác ica de las plazas de gue a y
o alezas sin pe miso del Gobie no, y de epa a sin igual
licencia los edi icios cons uidos, si hubie e de esul a au-
men o en su plan a, ele acion ó solidez.
2.° Pa a la conse acion de los caminos, la p ohibicion de
co a sin pe miso de la au o idad los á boles colindan es' con
las ca e e as gene ales y los comp endidos en la dis ancia
de 30 a as, si es u iesen en e enos cos ane os, así como
la de en o pece sin igual licencia el lib e `cu so de las aguas
que p o ienen de la ia pública.
3.° En a o de la na egacion lu ial, ` la obligacion im-
-- 310 —
pues a á los p opie a ios colindan es de no impedi el uso
público de los íos y sus ibe as.
4.° En in e és de los mon es, la p ohibicion de co a las
amas y aíces de lo5 á boles si uados en las lindes, aunque
las ex iendan á la p opiedad ajena, sal o con las limi acio-
nes señaladas en las leyes y eglamen os.
5.° En bene icio de la 'ganade ía, las se idumb es pecua-
ias es ablecidas pa a el ánsi o y ap o echamien o comun
de los ganados.
6.' Pa a el omen o de las minas, las limi aciones que im-
. ponen al de echo de p opiedad las labo es de explo acion, los
anspo es, desagües y demás se icios necesa ios al des-
a ollo de la indus ia mine a,
y
á la segu idad y salub idad
públicas.
7.° En ma e ia de aguas, odas las na u ales ,
y
las legales
de acueduc o, es ibo de p esa
y
de pa ada ó pa ido , ab e-
ade o y saca de agua , camino de si ga y demás Ánhe en es
á,
los
p edios ibe eños...
8.° En ó den á la policía u bana , la obligacion que ienen
los dueños de edi icios ó e enos colindan es con la ia pú-
blica de las poblaciones de cos ea las ace as que se cons-
,
uyan en una la i ud de es pies.
Son se idumb es empo ales la ocupacion pasaje a de los
e enos, las exca aciones, ex acción, depósi o y aca eo
de ,ma e iales; y o as ca gas análogas á que es án suje os los
e enos con iguos á las ob as públicas.
.Ampliando la nue a ley de enajenacion, o zosa el de echo
cons i uido ace ca de la ocupacion empo al de los e enos
de p opiedad pa icula pa a acili a la ejecucion . de las •
ob as públicas es ablece. el ;p incipió que la decla acion de
u ilidad pública con ie e a laadminis acion, así como las
pe sonas: ó co po aciones
.
que la sub oguen en su de echo, la
acul ad de impone es e g a amen, siemp e que ;sea pece-
sa iA..
»1..,a, indemnizaclion; á que, die e luga se egula
.
del mismo
;
R99clo que se exp esa en el capí ulo siguien e pa a el caso de
ia: en ,jenacion,
o zosa,.ecu:.la sola di e encia qua. no siendo á
yeces „posible ap ecia .au icipada nen e , el impo e de los
daños
y
pe juicios que esul en de la ocupacion empo al., no
á#4
p
9 , p é ia.. la Ind4emniAac
i
,n. , En iónces, ,aui o iza la
-- 311
ley al gobe nado pa a ija la can idad, po con enio en e
el p opie a io
y
la adminis acion; y á al a de acue do, la.
can idad que se cons i uye en depósi o se egula ;po ' la hoja
,
de asacion p esen ada po el pe i o:
del '
p opie a io.
CAPITULA
LVI.
DE LA. ENAJENACION FORZOSA POR CAUSA'
DE UTILIDAD PÚBLICA.
Cuando
.
la p opiedad p i ada se opone al desa olló de los
in e eses públicos, la ley emue e es e obs áculo` obligando
al p opie a io á la enajenacion.
En e ec o, segun la Cons i ucion, nadie puede se p i ado
de sus bienes sino po au o idad compe en e, .y po causa
jus i icada de u ilidad comun,: p e ia indemnizacion. Si no
p ecede es e equisi o, el juez ampa a, y:en su caso, ein e-
g a en la posesion al exp opiado.
Cons ., a .
10;
La nue a ley-que ige en la ma e ia lle a un í ulo mal es-
cogido. Llámase ley de exp opiacion o zosa po causa de
u ilidad pública, cuando no hay e dade a exp opiacion, ni
en caso de habe la se ía
ni
podia se olun a ia. Exp opia-
•cion implica la idea de un despojo que no se compadece con
las ga an ías de la p opiedad segun la le a y espí i u de la
Cons i ucion.
Como quie a, son ob as de u ilidad pública, y po an o,
causa legí ima de enajenacion o zosa de la p opiedad inmue-
l. >le, 'las que ienen po obje o di ec o p opo ciona al es ado,
á una ó más p o incias, ó á uno ó más pueblos cualesquie a
usos ó mejo as 'que ceden en bien gene al, ya sean ejecu a-
das po la adminis acion, ya po emp esas ó compañías
pa icula es debidamen e au o izadas.
No se puede lle a á .e ec o la enajenacion o zosa sin que
p ecedan los equ
i
si os y se obse en los ámi es es ableci-
dos en la ley, .á sabe :
1.° Decla acion de u ilidad pública po la au o idad compe-
en e. En es e pun o emi i nos al lec o al capí ulo en
que se
- a a de las Ob as públicas en gene al,
•
2.° Diligencias pa a ac edi a la' necesidad de la ocupacion
o al ó pa cial del inmueble. Comp enden ala elacion 4nomi-
-nal . de los 'in e esados en la exp opiacion
' con 'a eglo
al
=- 312 --
p oyec o ap obado, lá ec i icacion, la publicidad , las ecia--
maeiones, la decision del •gobe nado , oida la Comision p o-
incial la alzada al minis o 'de Fomen o, y apu ados los.
ámi es dé la ia
•
gube na i a, el ecu so po la con enciosa.
Resuel a la cues ionen sen ido a i ma i o, cada in e esada
nomb a an e el alcalde el pe i a qúé ha de ep esen a le en
el ac o déla yaluacion, asi como, la adminis acion el suyo y
se ija el dia
•
en que
..
deben..empeza las ope aciones de la me
dicion, como ac o p epa a o io del jus ip ecio.
3.
9.
. La . asacion.--La adminis acion p ocu a adqui i la
inca po ,con enio con su. dueño. Si no hay con enio, el in-
genie o ó pe sona acul a i a que ep esen a al Gobie no ex-
, iende una -hoja de ap eció que el gobe nado . comunica al
i:in e esado. Acep ada. po és e, la adminis acion adquie e el
de echo de ocupa en odo ó en pa e la. inca, p é io el paga
de ,s x alo . Si. el :dueño .: ehusa J ila p opues a, p esen a .'o a
hoja de ap ecio-susc i apo. su pe i o. En caso de con o mi--
dad,; se en iende. ijado
.
de comun
•
acue do•el p ecio.:
1
Si• hay
disco dia, :se eunen ambos pe i os,
y
noi esul ando a enen
el juez -de:p i:me a ins ancia del pa ido designa
ui
e ce
pie i o, pa a que di ima •la disco dia.
El gobe nado , en! is a de las decla aciones de los pe i os,
y de los da os apo ados. al expedien e;. dic a esólu.cion mo-
i ada, oyendo á la Comision p o incial. Los
,
in e esados,
pe;eden acudi al.-.Gobie no, y si és e la con i ma, impugna la
pD
le. Ixia,eón enCiosa.. _ . .
4.° ,Pag
p
y: oma poses on.- -E1-pago debe hace se' en
me álico ,an e el
,
alealde del: pueblo en. cuyo é mino se-;hallen
si uadasle,s incgS; y la . ad nini:s acion en a de lleno-en la
po esiowdeal inznuebl x sine necesidad de' deshaucio'ni o a di- .
ligencia judicial.
1
• „.
El p ocedimien o, ipn amen e gubelna i ©
qúe:
T
au o iia la
nue Jey !es,'si ;:duda( nás. llano:-y expedi o que .los ámi es.
dila o ios de la ju isdiccion o dina ia; 'pe o al an, ga an ía s
a
l,e eoho
de p opied4d-
,
N i debie a habe se
i
ol idad4 en es a
00/151ke que
e el ido .de ilos
de echos
.
ci ícles.. son los ibuna
.
les de jus icia, cuyW .i a e yencion i epele lal nue a; ley: po
sisa • .
,La i e inic ::es; ee I; Ope a
hay
iimp ndéhéia en
led'e, : el obiec no
l
i anle -il , i d al:aplica la ley
,
dé exp o
,;pi« 9p
(
ocnend¢($p
an unpe iw
a
s-
lasl« ie i
es
de
g
in
siglo
--
313
-
=
-
en
que á
'nomb e dei 'socialismo;
se
comba e
el de echo
de
p opiedad.
Ley de
10
de Ene o de
1879.
,
CAPÍTULO
LVII.
DE ,
.LOS
PROCEDIMIENTOS.
El pode adminis a i óMe ce unas eces ac os de impe io
y o as ac os' dé
:
ju isdicción. En' ambos 'cosos, sea que haga
uso de la accion ó adop e las o mas' del juicio,` debe obse -
a los ámi es es ablecidos po las leyes al ins ui los ex-
pedien es que ilus san á la; au o idad llamada á dic a una
esolucion que cause
es
ādo.
Hay un p ocedimien o- gube na i o
y
o o con encioso.
Cuando el pa icula solici a de la ad minis acion un ac o
p opio de su pode disc ecional; po que es' po es a i o en ella
concede ó nega ló, que se le pide, ó cuando p ocede de o i-
cio sin se eque ida ` po ningun in e esado, la au o idad se
in o ma, es udia
:
el negocio y 10 esuel e, es pe iodos de la
ins uccion b e e
y
sencilla que se dis ingue con el nomb e
de ia
gube na i a,'
equi alen es á la p ueba, á la discusion
o al ó esc i a-Ya la sen encia en ma e ia li igiosa.
En la ia gube na i a nó se exigen las solemnidades del
de echo que `acompañan á un deba e con adic o io, ni po
egla gene al ámi es igó osos so pena de nulidad como en
los juicios. Sin emba go, hay casos de excepcion en
,
que las
leyes ó los eglamen os
-
P esc iben cie as diligencias 'nece-
sa ias pa a la' alidez
.
de lbs ac os, como la publicidad, la no-
i icacion 'ó' la'audiencia
'de los in e esados, la consul a p e ia
de un cue po ó cen o adminis a i o; y en ónces son ámi-
es an esenciales que` su omision icia el p ocedimien o y
ab e la, 'pue a á ul e io es ecu sos po ábuso de au o idad,
po que en e ec o la au o idad abusa al p escindi de las o -
mas legales.
Si el pa icula se sie i e^ 'ag a iado po la ad ninis acion
y o endido en su de echo, puede acudi
4
los ibunales po
la' ia
con enciosa,
y p o oca un e dade o juicio. Es ci cuns-
ancia necesa ia pa a que p oceda la ia con enciosa, que se
hayan apu ado odos los ámi es de la gube na i a
.
; dé sue e
que el in e esado se alce- de-una p o idencia que causa'es a-
do,
y
p esen e su demanda den o de seis meses con ados
— 320 —
nis acion misma que lo in e p e a negando
,
la p e ension d e
los in e esados.
No son causa de li igios adminis a i os los ac os
.
de pu o
mando ó el eje cicio del pode disc ecional que á la adminis-
acion pe enece, po que cuando o dena po ia de egla
gene al lo con enien e al in e és público; usa de su de echo y
á nadie hace ag a io. La cues ion nace de un ac o, de la admi-
nis acion, al ez digno de censu a, pe o al in ac o de su
pode eglamen ado.
Tampoco dan o igen á es a clase de cues iones las p o i-
dencias que a eglan el in e és colec i o de la ag icul u a, de
la indus ia, del come cio, e c., po que no c ean de echos, ni
modi ican los p eexis en es ni ienen
más obje ó'
que a e-
gla un se icio público, lo cual es po es a i o en la admi-
nis acion..
, Es p eciso pa a que se p omue a un li igio ,adminis a i o
que exis a una eclamacion pa icula undada en un de e-
cho adqui ido que la adminis acion desconoce
ó
no espe a.
No bas a que el de echo'pa icula sea o endido con ocasion
ó
po consecuencia del ac o adminis a i o, ni que la eclama-
clon, se unde en un in e és
más.
,ó
,
ménos legí imo, po que
siemp e se pospone el bien pa icula al bien comun.
Como
los de echos adqui idos es án bajo la sal agua dia
de las leyes que los odean de o mas u ela es, si la admi-
nis acion iola es as o mas, come e un abuso de au o idad,
no usando de la que le co esponde de un, modo legal. El ac o
es ilegí imo, po que si no en el ondo, en el modo de p oce-
de , la, adminis acion aspasa al lími e de su compe encia.
Las cues iones con encioso-adminis a i as se di e encian:
1.° De las cues iones de ó den cons i ucional,_ po que és as
e san sob e el lib e eje cicio de los pode es públicos y a ec-
an los de echos
ó
in e eses del es ado.
2.° De lo pu amen e adminis a i o, po que en es o no hay
de echos pa icula es y obligaciones co ela i as que limi en
1a,accion del Gobie no.
3.° De lo con encioso-o dina io, po que son. pa es en el li-
igio dos
ó más
pe sonas en. ep esen acion
de sus de echos
p i
ados.
.
.
Lq con encioso-adminis a i o . es , un é mino medio, .
una
ansaccion en e la adminis acion pu a y la jus icia ci il.
-- 321 —
Que el Gobie no ' e enga es a ju isdiccion especial ó la
dele-
gue en los ibunales o dina ios, 'mien as econozca la, exis-
encia de lo con encioso-adminis a i o, no puede ni debe
con undi se con lo con encioso-judicial.
CAPITULO LXI.
DE LOS TRIBUNALES ADMINISTRATIVOS
DE PRIMERA
INSTANCIA.
Son las Comisiones p o inciales
po aho a
y
sin pe juicio
de
lo
que en adelan e se de e mine,
ibunales adminis a i os
de p ime a ins ancia, y eje cen una e dade a ju isdiccion,
po que p onuncian sen encias en los negocios con enciosos
de la adminis acion que causan ejecu o ia, como si esol-
-
iesen cues iones de de echo p i ado.
Su compe encia se ex iende á conoce y de e mina las
cues iones con enciosas ela i as:
1.° Al uso y dis ibucion de los bienes y ap o echamien os
p o inciales y municipales.
2.° Al epa imien o y exaccion indi idual de oda especie
de ca gas municipales y p o inciales.
3.° Á la cuo a señalada á cada pueblo cuando son dos ó más
los in e esados en la cons uccion y conse acion de un ca-
mino, y deben odos con ibui en jus a p opo cion.
4.° Á la epa acion de los daños que causen las emp esas de
explo acion de los caminos de que a a el pá a o an e io .
5.° Á las in usiones y usu paciones de la ia pública y se -
idumb es pecua ias.
6.° Al esa cimien o de daños y pe juicios ocasionados po
la ejecucion de las ob as públicas.
7.° Al deslinde de los é minos co espondien es á pueblos
y Ayun amien os, cuando es as cues iones p oceden de una
disposicion adminis a i a.
8.° Al cu so, na egacion y lo e de los íos y canales, ob as
hechas en sus cáuces y p ime a dis ibucion de sus aguas
pa a iegos y o os usos.
9.° Á la insalub idad, pelig o
é
incomodidad de las áb icas,
alle es, máquinas ú o icios y su émocion á o os pun os.
10. Á la caducidad de las pe enencias de minas, esco iales
y e e os.
21
— 322 --
11 Á la demolicion y epa acion de los edi icios uinosos,
alinea ion y al u a de los que se cons uyan de nue o, cuan-
do la ley ó los eglamen os decla en que p ocede la ia con-
enciosa.
12.
Á los ag a ios en la o macion de ini i a del egis o
es adís ico de incas.
13.
Á la ep esion de las con a enciones á los eglamen-
os de caminos, canales de na egacion y iego, cons uc-
cion u bana ó u al, policía del ánsi o, caza, pesca, mon es
y plan íos.
14.
Al cumplimien o, in eligencia, escision y e ec os de los
con a os y ema es celeb ados . con la adminis acion p o-
incial
y
municipal pa a oda especie de se icios y ob as
públicas.
15.
Al deslinde y amojonamien o de los mon es que pe e-
necen al es ado ó á los es ablecimien os públicos, ese ando
las cues iones de de echo ci il á la ju isdiccion o dina ia
compe en e.
16.
Á la alidez, in eligencia y cumplimien o de los a ien-
dos
y
en as celeb adas po la adminis acion p o incial de
p opiedades y de echos del es ado.
17.
Á la indemnizacion, legi imidad y liquidacion de los
c édi os de los pa ícipes legos en diezmos.
18.
Y po úl imo en ienden en odo lo con encioso de los
di e en es amos de la
•
adminis acion ci il pa a los que no
es ablezcan las leyes juzgados especiales, y en odo aquello
á.que se ex iende aho a, ó se ex ienda en lo adelan e su ju-
isdiccion.
La compe encia de las Comisiones p o inciales en cuan o
ibunales adminis a i os, es á ence ada en lími es muy
angos os, ya po que no conocen de odas las cues iones con-
enciosas de la adminis acion, sino de aquéllas que las leyes
y
eglamen os some en á Šu decision de un modo exp eso, ya
po que no pueden admi i ninguna demanda sino despues de
habe el demandan e ago ado odos los ecu sos de la ia gu-
be na i a, y ya en in po que no les es á pe mi ido mezcia se-
é inge i se en los ac os de la adminis acion, so pena de
a en a con a su independencia y eximi la de oda espon-
sabilidad.
•
El p ocedimien o se incoa con la demanda documen ada
-- 323 —
del ac o ó su ep esen an e legal. La Comision p o incial,
en is a de la demanda, consul a al gobe nado
si
p ocede la
ia con enciosa.
Si la con es acion es a i ma i a, se de uel e la demanda á
la Comision p o incial pa a que conozca del asun o y lo de-
cida po sus ámi es. En caso nega i o, si el demandan e
no se con o ma con la esolucion del gobe nado , puede acu-
di al minis o compe en e, quien es ima sin ul e io ecu so
lo que p oceda, oido el Consejo de Es ado.
El minis e io iscal ' ep esen a á la adminis acion en los
negocios con encioso-adminis a i os que se siguen en las
Comisiones, y la sus anciacion se ajus a al eglamen o de 1.°
che Oc ub e de 1845 sob e el modo de p ocede los Consejos
p o inciales.
Las Comisiones no pueden en ningun caso
de e mina
nada
po ia de egla gene al, limi ándose sus acul ades, en uso
de es a ju isdiccion especial p o isionalmen e delegada, á
alla las cues iones some idas á su exámen.
CAPÍTULO ' ',XII.
DEL TRIBUNAL SUPERIOR EN EL ÓRDEN ADMINISTRATIVO.
Compe e al Consejo de Es ado decidi sin ul e io ecu so
las cues iones con encioso-adminis a i as, ya conozca de
ellas en p ime a y única ins ancia, ya en g ado de apelacion
de los jueces y ibunales adminis a i os.
El Consejo de Es ado no eje ce una e dade a ju isdiccion,
po que no p onuncia sen encias, sino que consul a decisiones
cuasi-judiciales que en an o ienen ue za obliga o ia, en
cuan o el Rey las ap ueba
y
con i ma con el sello de su au-
o idad.
Conoce en p ime a y única ins ancia:
I.
De las demandas con enciosas sob e el cumplimien o,
in eligencia y escision de los ema es y con a os celeb ados
di ec amen e po el Gobie no ó po las di ecciones gene ales
de los di e en es amos de la adminis acion ci il ó mili a
pa a oda clase de se icios y ob as públicas.
II.
De las demandas con enciosas á que die en luga las
esoluciones pa icula es de los minis os en los negocios de
la Península y Ul ama .
— 324 —
III.
De los ecu sos de eposicion, acla acion
y
e ision
de las p o idencias
y
esoluciones del mismo Consejo.
Conoce en segunda y úl ima ins ancia de la esolucion inal
de los negocios con encioso-adminis a i os, y señaladamen-
e de los ecu sos de apelacion ó nulidad:
I.
Con a cualquie a esolucion del Gobie no ace ca de los
de echos de las clases pasi as ci iles.
II.
Con a los allos de las Comisiones p o inciales como
ibunales adminis a i os de p ime a ins ancia, cuando p o-
ceden la apelacion ó el ecu so de nulidad.
P esen ada una demanda con encioso-adminis a i a en la
Seccion de lo Con encioso, se oye po ia de ins uccion sob e
su p ocedencia al demandan e y iscal. La Seccion admi e la
demanda ó la epele cuando no cabe la ia con enciosa, y su
esolucion, sin p é ia consul a al Gobie no, es de ini i a.
No p ocede ninguna demanda , sino despues de habe el
ac o apu ado odos los ecu sos posibles den o de la ia
gube na i a
El iscal es el de enso na o de la adminis aeion en sus
negocios con enciosos.
Las decisiones que la Sala de lo Con encioso p opone en
las cues iones que an e ella se en ilan, causan es ado una
ez ap obadas po el Gobie no. Son p oyec os de sen encia y
no sen encias e dade as, como las dic adas po los ibuna-
les o dina ios que ienen ue za ejecu o ia po si mismas.
Po eso se dice con azon que la ju isdiccion del Consejo de
Es ado no es plena y pe ec a., sino una pa icipacion de la
jus icia e enida po el Rey, pa a que sea adminis ada
las
las o mas u ela es de un juicio.
La sus anciacion de los negocios con encioso-adminis a-
a i os es ma e ia que no puede educi se á los es echos
limi es de un. compendio.
Reglamen o de
30
de Diciemb e de
1846,
ley o gánica del Consejo de Es ado de
17
de Ene o de
1860,
eal dec e o
.
de
19
de de ub e del mismo año, dec e os de
26
de
No iemb e de
1868, 20, 24
y
26
de Ene o
y 11
de Feb e o de
1875,
y ley de
30 de Diciemb e de
1876.
^
^.
.
ÍNDICE
DE LAS MATERIAS CONTENIDAS EN ESTA OBRA.
DERECHO POLITICO,
PARTE PRIMERA.
TEORÍA.
P
AG s.
Capí ulo
I.—Del
des ino del homb e.
9
Cap. II.—De la sociedad polí ica. • •
.
. .
10
Cap. •III.—Del es ado
13
Cap. IV.--Del de echo polí ico. .
• • .
15
Cap. V.—Del Gobie no.. . .
. . .
.
17
Cap. VI.—De las di e sas o mas de Gobie no
19
Cap. VII.—De la mona quía
23
Cap. VIII.—De
.
la a is oc ácia
28
Cap. IX.—De la democ ácia.
.
32
Cap. X.—Del Gobie no ep esen a i o . . . .
.
37
Cap. XI.—De las cons i uciones ó ca as cons i ucionales.. .
1
Cap. XII.—Del pode
48
8
Cap. XIII.—Del pode judicial. .
51
PARTE SEGUNDA.
HISTORIA.
Capí ulo I.--O ígen y p og eso de la nacionalidad española.
53
Cap. II.—De la conquis a goda
56
Cap. I11.—De la mona quía isigoda. .
58
Cap. IV.—De los Concilios de Toledo.
. 60
-326--
PÁGS.
Cap. V.—Del
O icio
pala ino.
.
.
.
.
Y
•
•
62
Cap. VI.—De las leyes isigodas..
.
64
Cap. VII.—De la adminis acion isigoda..
.
6'5
Cap. VIII.—Del es ado de las pe sonas.
.
67
Cap. IX.—De la p opiedad e i o ial
69
Cap. X.—Del espí i u eligioso.
.
.
.
71
Cap. XI.—De la conquis a po los
,
Mo os..
.
73
Cap. XII.—De la econquis a
73
Cap. XIII.--Del e i o io nacional.
75
.Cap. XIV.—Fo macion é inco po acion de les einos de Leon
y
Cas illa.
76
Cap. XV.—De la unidad nacional.
77
Cap. XVI.—De la mona quía.
78
Cap. XVII.—Aclamacion y co onacion de los Reyes.
80
Cap. XVIII.—Ma imonios de los Reyes.
81
Cap. XIX.—Ju a del inmedia o suceso
83
Cap. XX.--Del P íncipe de As u ias..
.
83
Cap. XXI.---De los In an es de Cas illa.
84
Cap. XXII.---Tes amen o de los Reyes.
85
Cap. XXIII.—De la u o ía de los Reyes.
.
86
Cap. XXIV.—De la incapacidad de los Reyes.
.
.
87
Cap. XXV.--De la enuncia de la co ona.
.
.
88
Cap. XXVI.—De las Co es.
89
Cap. XXVII.—De la nobleza
O
95
Cap. XXVIII.—Del cle o
97
Cap. XXIX.
—
De las Ó denes mili a es..
.
.
.
.
.
100.
Cap. XXX.--De
los Concejos..
.
.
.
.
.
.
.
.
101
Cap. XXXI.—De
los
co egido es.
.
.
.
.
.
.
.
104
Cap. XXXII.—De la adminis acion..
.
105
Cap. XXXIII.—De . la
jus icia..
.
.
.
.
. '
.
106
Cap. XXXIV.—De la milicia.
.
.
.
.
.
.
107
Cap. XXXV.—Del gobie no ep esen a i o en
España.
.
.
109
DERECHO ADMINISTRATIVO.
.
Capí ulo
I.--De la ciencia adminis a i a. . .
.
113
Cap. I1.-De la cen alizacion adminis a i a.. .
. . 116
— 327 —
PÁGS.
Cap. III.—Del de echo adminis a i o.
121
Cap. IV —De la ecíp oca independencia de los pode es pú-
blicos. .
122
Cap. V.—Del pode adminis a i o. .
•
124
Cap. VI.--De la di ision e i o ial.
126
Cap. VIL—De la o ganizacion adminis a i a.
129
Cap. VIII.—Del Rey.. . . .
133
Cap. IX.-De los minis os, subsec e a ios y di ec o es.
136
Cap. X.—De los gobe nado es de p o incia y de los subgobe -
nado es.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
139
Cap. XI.—De los alcaldes, enien es de alcalde y alcaldes de
ba io. .
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.143
Cap. XII.—De los Consejos de la adminis acion cen al, y
p incipalmen e del Consejo de Es ado. . .
118
Cap. XIII.—De las Dipu aciones p o inciales.
153
Cap. XIV: —De los Ayun amien os
160
Cap. XV.—De los obje os del de echo adminis a i o. .
170
Cap. XVI.—De la pohlacion
171
Cap. XVII.—De las subsis encias públicas.
174
Cap. XVIII.—De la policía sani a ia.
177
Cap. XIX.—Del ó den público..
183
Cap. XX.—De las p isiones.
186
Cap. XXI.—De los es ablecimien os penales
190
Cap. XXII.—De la bene icencia pública.
191:
Cap. XXIII.—De la ins uccion pública.. . .
•
200
Cap. XXIV.—De los juegos y espec áculos públicos..
. 207
Cap. XXV.--Del es ado ci il de las pe sonas.
209
Cap. XXVI.—Del es ado polí ico de las pe sonas..
• • 212
Cap. XXVII.--De la libe ad de imp en a.
216
Cap. XXVIII.—De las elecciones.
•
222
Cap. XXIX.--Del se icio mili a ..
• 237
Cap. XXX.—Del se icio na al. . . . .
211
Cap. XXXI.—De las ca gas p o inciales y municipales.
212
Cap. XXXII.—De las pe sonas mo ales.
243
Cap. XXXIII.—Di ision de las cosas. .
•
2153
/ U
Cap. XXXIV.—De los bienes de la Co ona. . .
215
Cap. XXXV.—De los bienes públicos
246
Cap. XXXVI.—Del ma y sus ibe as.
246
Cap. XXXVII.—De las aguas.
247
;a
'':
--
328 --
PÁas.
Cap. XXXVIII.-De las ca e e as. . . .. •
.
▪
255
Cap.
XXXIX.—De los caminos de hie o. .
258
Cap. XL.—De los pue os . .
▪
261
Cap. XLI.--De las ob as públicas.
. .
• • . .
261
Cap. XLII.—De los con a os de ob as y se icios públicos.
264
Cap. XLIII.--De los baldíos
268
Cap. XLIV.—De los mon es
270
Cap. XLV.--De las minas.
274
,
Cap. XLVI.--De los bienes de
co po acion.
• •
•
27
'Cap. XLVII.—De la caza y pesca.. . . . ...
. .
281
Cap. XLVIII.-De la p opiedad in elec ual..... •
. .
284
Cap.
XLIX.—De la ag icul u a
286
Cap. L.—De la ganade ía. .
. .
•
288
C P. = LI.—De la indus ia. .
.
.
•
290
Cap.
LII.—Del come cio. . . . .
•
294
1 p. LIII.--De las con ibuciones.
. • • .. . 299
Cap. LIV.--De la con abilidad.. . . .
304
Cap. LV.—De las se idumb es públicas.
309
Cap. LVI.—De la enajenacion o zosa po causa de u ilidad pú-
blica
311
Cap. 4YI1.-De los p ocedimien os. .
313
Cap. LVIII.—De la ju isdiccion adminis a i a
814
Cap. LIX.--De las compe encias. . . • •
• .
316
Cap. LX.—De lo con encioso-adminis a i o.
319
Cap. LXI.--De
De los ibunales adminis a i os de -p ime a ins-
` ancia . .
. •
•
•
•
.
•
. 32
Cipu. LXII.—Del ibunal supe io en el ó den adminis a i o. 323