scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Inmigrantes y recursos sociales naturales: La aplicación del modelo del convoy social al proceso de aculturación

García Ramírez, Manuel; Martínez García, Manuel Francisco; Albar Marín, María Jesús; Santolaya Soriano, Francisco José

Abstract

Este artículo analiza las contribuciones que los recursos sociales naturales tienen durante la aculturación, entendida como proceso de socialización y aprendizaje de habilidades en la transición a un nuevo país. Se realiza a partir del modelo del convoy social propuesto por Khan y Antonucci (1980), basado en un enfoque ecológico y psicosocial. Se abordan los siguientes aspectos: 1) las funciones adaptativas que tienen las relaciones sociales durante el proceso migratorio; 2) cómo se estructura la red personal para ofrecer sin solución de continuidad su potencial de ayuda y 3) el papel específico que los familiares, compatriotas y miembros de la sociedad anfitriona tienen, especialmente en el ajuste psicológico y laboral.

Full text

INMIGRANTES Y RECURSOS SOCIALES NATURALES. LA APLICACIÓN DEL MODELO DEL CONVOY SOCIAL AL PROCESO DE ACULTURACIÓN MANUEL GARCÍA RAMÍREZ *1, MANUEL F. MARTÍNEZ GARCÍA*, M.ª JESÚS ALBAR MARÍN** y FRANCISCO J. SANTOLAYA SORIANO** Este artículo analiza las contribuciones que los recursos sociales naturales tienen durante la aculturación, entendida como proceso de socialización y aprendizaje de habilidades en la transición a un nuevo país. Se realiza a partir del modelo del convoy social propuesto por Khan y Antonucci (1980), basado en un enfoque ecológico y psicosocial. Se abordan los siguientes aspectos: 1) las funciones adaptativas que tienen las relaciones sociales durante el proceso migratorio; 2) cómo se estructura la red personal para ofrecer sin solución de continuidad su potencial de ayuda y 3) el papel específico que los familiares, compatriotas y miembros de la sociedad anfitriona tienen, especialmente en el ajuste psicológico y laboral. This paper analyses the impact of natural social resources on acculturation. Acculturation is seen a as process of socialization and skills learning in the transition to a new MIGRACIONES 11(2002) 83-111 *Doctor en Psicología. ** Licenciado en Psicología. Universidad de Sevilla. Junta de Andalucía. 84 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano country. It is based within the Social Convoy framework (Khan & Antonucci, 1980), which is focused on an ecological and psychosocial perspective. The paper deals with the following issues: 1) the functions of the natural social resources throughout the migration process; 2) how the social network is able to give help at any stage of the migration process; and 3)what is the specific role that kin, compatriots and host people have in both the psychological and employment status. Desde el punto de vista psicológico, la inmigración a un nuevo país es un proceso de transición ecológica en el que los individuos afrontan las demandas ambientales en un nuevo contexto generalmente hostil y culturalmente distinto al del país de procedencia (Bronfenbrenner, 1979; Kelly, 1986). Los resultados inmediatos y a largo plazo de este proceso dependerán de cómo se gestionen las relaciones entre los miembros de la sociedad receptora y los inmigrantes, en su esfuerzo por acceder a los recursos que facilitan las metas del proyecto migratorio. Este proceso es conocido como aculturación y expresa los cambios que se producen en uno y otro grupo a consecuencia de la interacción (Berry, 1997). Estos cambios son más importantes en los recién llegados porque el contacto intergrupal se realiza en condiciones de asimetría. Los inmigrantes como grupo no dominante, son minoría y generalmente se encuentran en situación de opresión. Estas condiciones de desigualdad son utilizadas injustamente por los anfitriones para obtener privilegios, privando de derechos a los inmigrantes, excluyéndolos de los recursos comunitarios y asignándoles un status social marginal y estigmatizador (Prilleltensky & Gonick, 1994; García, Martínez & Santolaya, 2002). Se genera una relación de conflicto intergrupal (Esses, Dovidio, Jackson & Armstrong, 2001) que provoca rechazo y racismo entre la población nativa y afecta al funcionamiento psicosocial de los inmigrantes, dificul- tándose aún más su integración en la comunidad y el desarrollo de su proyecto migratorio (Dalton, Elias & Wandersman, 2000). En estas condiciones, la fuente de recursos que suponen las relaciones sociales juegan —junto a los recursos psicológicos como el estilo de afrontamiento, los sentimientos de competencia o la motivación por el control— un papel decisivo a lo largo de todo el proceso migratorio (Berry, 1997; Boneva & Frieze, 2001; Martínez, García & Maya, 2002). El apoyo social es en buena medida responsable del bienestar de los inmigrantes, de la satisfacción con la nueva sociedad y de la capacidad para su independencia y autonomía personal, así como agente de primer nivel en la prevención de actitudes racistas y de rechazo entre los miembros de la sociedad de acogida (Auhagen & Schwarzer, 1994; Navas, 1998; Martinez, García & Maya, 1999). El objetivo de este artículo es profundizar desde la perspectiva ecológica y psicosocial en la contribución que los recursos provenientes de las relaciones sociales realizan al proceso de adaptación y ajuste a la sociedad de acogida. A partir del modelo del convoy social (Khan & Antonucci, 1980) se analiza: 1) la reconstrucción de la red social del inmigrante en el nuevo contexto, su participación en el proceso de búsqueda de ayuda y el papel diferencial que juegan los distintos vínculos sociales como fuentes de apoyo; y 2) el impacto que tienen dichos recursos en el bienestar psicosocial de los inmigrantes, ya anticipando ya amortiguando el efecto negativo de los acontecimientos vitales estresantes. En la actualidad uno de los principales retos a los que se enfrentan los políticos y planificadores sobre inmigración, es conocer el papel que juegan las relaciones sociales en el proceso de incorporación activa de los nuevos ciudadanos al tejido social. Desarrollar programas basados en estrategias que fomenten el conocimiento mutuo de los distintos grupos culturales y los miembros de la sociedad receptora, disminuye el prejuicio y la discriminación y mejora el grado de aceptación de las políticas sociales, geneInmigrantes y recursos sociales naturales 85 rales y locales, globales y sectoriales, por parte de la sociedad de acogida. ACULTURACIÓN PSICOLÓGICA Y RECURSOS SOCIALES NATURALES La inmigración es una de las transiciones ecológicas que requiere un mayor ajuste personal en todos los ámbitos de la vida. En la necesaria resocialización que debe realizar —con el consiguiente reajuste del status y del rol social— se precipitan en cascada una serie de cambios esenciales en los que se puede ver comprometida incluso la propia identidad social (Wapner, 1981; Felner, Farber & Primavera, 1983). De la complejidad de este proceso dan cuenta recientemente Trickett & Buchanan (2001) al resaltar su carácter no normativo, el nivel de esfuerzos requeridos y su carácter de transición individual. En el nivel individual de análisis se entiende por aculturación psicológica los cambios psicológicos y consecuentes resultados que tienen lugar en los inmigrantes debido al esfuerzo por adaptarse a las nuevas condiciones de vida. Desde un plano positivo, la aculturación psicológica supone adquirir competencias y costumbres de la nueva sociedad, al tiempo que se retienen normas y costumbres de la propia cultura en proporción y balance tal que se desarrolla un nuevo y genuino status social, se aprende a ejecutar nuevos roles sociales y se adquiere la capacidad de desarrollar un nuevo proyecto de vida inmerso en valores personales, pero ajustado al nuevo contexto y a la nueva cultura (Tyler, Susswell, Williams-McCoy, 1985; Berry, 1997; Mendoza, 1984; Marin, 1998; Dalton et al., 2000). Hay abundante evidencia empírica que ha constatado la participación de los recursos sociales naturales en los resultados positivos de la aculturación psicológica (Berry, 1997; Aroian, 1992; Martínez, García & Maya, 2001a). Desde la perspectiva psicosocial, el concepto de recursos socia86 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano les naturales hace referencia a la red social, es decir, al conjunto de relaciones con los miembros de los grupos de referencia que componen la esfera social de los individuos. Estas relaciones tienen una importancia crítica en el bienestar de los individuos y en la forma en que se experimentan los estresores asociados a las transiciones de la vida (Khan & Antonucci, 1980; Martínez, García & Maya, 1995). Contribuyen a la satisfacción de necesidades al tiempo que fomentan y potencian la capacidad para adaptarse al entorno, participar activamente en él y vivir satisfactoriamente (Zimmerman, 1995, 2000). Una red social con potencial de ayuda, garantiza recursos cuya accesibilidad, validez ecológica y aceptación cultural están aseguradas. Stroebe & Stroebe (1996) han destacado que la disponibilidad de realizar transacciones interpersonales cumple funciones básicas en el desarrollo y ajuste psicosocial de los individuos al proporcionar: a) seguridad física y emocional, b) un marco de referencia en la evaluación de la realidad, c) expectativas para obtener refuerzos y sentimientos positivos, y d) utilidad social, ampliando las posibilidades de lograr éxito en las tareas y conseguir metas inalcanzables individualmente. Para los inmigrantes son elementos facilitadores en el nuevo contexto frente a las barreras y dificultades propias de una sociedad culturalmente diferente, a sus reacciones de intolerancia y hostilidad, a las dificultades para adaptar las expectativas iniciales a las posibilidades reales, etc. Disponer de lazos familiares, amigos (compatriotas y anfitriones), pertenecer a organizaciones comunitarias en la nueva sociedad, tiene más valor explicativo del éxito en el proceso migratorio que lo atribuible específicamente a las características personales o al esfuerzo individual (Delgado & Humm-Delgado, 1982; Griffith & Villavicencio, 1985; Leslie, 1992; Martínez, García & Maya, 1999). Se han propuesto diversas taxonomías sobre las funciones específicas que cumplen los recursos sociales naturales en la incorporación a la vida comunitaria y en el mantenimiento del bienestar de personas involucradas en Inmigrantes y recursos sociales naturales 87 cambios ecológicos (Weiss, 1974; Vaux, 1988; Cutrona, 1986; Thoits, 1985; Barrera, 2000). Aquellas que expresan mejor su impacto en población inmigrante son: a) Integración social, b) Desarrollo y mantenimiento de la identidad social y autoestima; c) Ayuda para afrontar problemas, d) Regulación del afecto; b) Control social, (véase Heller & Rook, 2001 para un análisis más detallado). Integración Social Los familiares, compatriotas, compañeros de trabajo, vecinos, organizaciones comunitarias y otros agregados sociales juegan un papel esencial en el establecimiento y desarrollo de las relaciones de los individuos con su entorno social amplio, y contribuyen a fortalecer su identificación grupal y su capacidad de participar de manera activa de los recursos sociales. Mechanic (1974) comprobó que las oportunidades que un sujeto tiene para afrontar las demandas medioambientales, dependen del ajuste entre las soluciones que ofrece su cultura de origen y las que se proveen en los distintos espacios de interacción en los que está inserto. Las variables relacionadas con el status inmigrante como la etnicidad, clase social, status económico, género y edad (Martínez, García, Maya, Rodríguez & Checa, 1996; García, Martínez & Albar, 2002), también juegan un importante papel en estos procesos (House, Umberson & Landis, 1988). Desarrollo y Mantenimiento de la Identidad y la Autoestima Las relaciones sociales nos proporcionan información acerca del grado de cumplimiento del rol social y su evaluación positiva contribuye a desarrollar nuestra autoestima. McNulty & Swann (1994) comprobaron la relación entre autoimagen y la valoración que los otros hacen del sujeto. Durante la fase de aculturación el reconocimiento 88 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano de los demás y el intercambio recíproco de logros personales en el ámbito de la vida diaria, permite a los recién llegados adquirir feedback sobre su nivel de comprensión de las nuevas normas y aceptación de sus patrones de conducta. De esta forma, los inmigrantes ajustan su identidad, redefinen su autoconcepto y se adecuan al nuevo rol social, lo que les capacita para desarrollar un control efectivo sobre el medio y tomar decisiones correctas (SuárezBalcázar, Balcázar & Villalobos, 2002). Ayuda para Afrontar Problemas Los recursos sociales naturales son una fuente complementaria de ayuda que tienen los individuos en su esfuerzo para amortiguar las consecuencias negativas de los acontecimientos estresantes (Martínez et al., 2001a). Los vínculos significativos de su red social participan en la gestión del estrés, en el proceso de evaluación cognitiva que hacen de la situación, y en el desarrollo de estrategias de afrontamiento dirigidas tanto a la situación como a las emociones. Un importante repertorio de conductas de afrontamiento es proporcionado por familiares —a veces desde el país de origen—, amigos, compatriotas así como de miembros y organizaciones comunitarias de la sociedad receptora. Proveen ayuda ofreciendo consejo acerca de cómo resolver un problema o intervienen directamente en su resolución. Asimismo participan en el proceso de reinterpretación de los eventos vitales estresantes en orden a minimizar sus elementos nocivos, y pueden ayudar a los individuos estresados a gestionar las emociones negativas provocadas por tales eventos. En este sentido, el papel de los compatriotas es clave ante muchos de los estresores característicos del proceso migratorio, ya que la ayuda es más efectiva porque proviene de otros que se han enfrentado o están enfrentándose a similares problemas (Balcázar, Keys & Suárez Balcázar, 2001). Inmigrantes y recursos sociales naturales 89 Regulación del Afecto Algunos eventos vitales del proceso migratorio originan un intenso distrés porque ponen en peligro recursos importantes para los individuos al estar vinculados al propio proyecto vital (expectativas de ahorro, trabajo, etc.). Ya hemos señalado que el apoyo que proviene de las relaciones sociales se dirige a resolver problemas, pero puede también orientarse a aliviar la depresión, la ansiedad, la angustia y otras formas de afecto negativo que estimulan dichos problemas (Martínez et al., 2001a). Amigos y familiares pueden proveer oportunidades simplemente para divertirse con la interacción misma: actividades de ocio, estar juntos, compartir intereses, etc. Los vínculos familiares suelen ser más efectivos en la resolución de crisis psicológicas (no se cuestiona el status de simetría en la relación), mientras amigos y compatriotas son más útiles para afrontar necesidades psicológicas cotidianas, como la compañía y participación social (García et al., 2002a). Control Social Deutsch y Gerard (1955) comprobaron que las personas tienden a conformarse con las expectativas positivas del otro para obtener refuerzos y sentimientos positivos. Por ello, las relaciones sociales constituyen una importante fuente de control social, ya que las personas arraigadas en una red cohesiva tienen más probabilidad de evitar implicarse en conductas desviadas o de riesgo (Umberson, 1987; Rook, 1990). Se ha constatado que las responsabilidades y obligaciones del rol social ejercen influencias estabilizadoras sobre la conducta, ayudan a funcionar de manera segura y a implicarse en tareas de autocuidados (Rook, Thuras & Lewis, 1990). Uno de los principales riesgos de la inmigración es que suele iniciarse de manera individual y por tanto, el control social que la red de familiares aporta, depende del éxito del proyecto migratorio (tener trabajo, poder enviar dinero, realizar el reagrupamiento). El fraca90 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano so en estos objetivos conduce a la pérdida del status y del rol familiar y, en consecuencia, a la soledad y aislamiento. Los compatriotas en el nuevo contexto ejercen una influencia estabilizadora muy importante, especialmente en las primeras etapas del proceso migratorio (Leslie, 1992; García et al., 2002). El status social marginal y estigmatizador al que conduce la situación de ilegalidad y de precariedad en el empleo, es uno de los principales factores que favorecen la perdida del control social y el desarrollo de conductas de riesgo y no adaptativas (Cachón, 1995). EL MODELO DEL CONVOY SOCIAL Para analizar la forma en que las relaciones sociales conforman una red y contribuyen al ajuste y bienestar de los inmigrantes, se requiere un modelo conceptual que sea sensible a los cambios dinámicos que se producen en la emigración como transición ecológica. Ese modelo debe, además, enfatizar la interdependencia sujeto/medio y centrar su análisis no sólo en las personas y en los contextos sino en la interacción entre ambos. Trickett y Buchanan (2001) han sugerido que los recursos sociales naturales durante las transacciones se deben analizar en base a cuatro procesos. Vistos desde la óptica del proceso migratorio, éstos son: 1) Adaptación: Se trata de valorar qué requerimientos se exigen a los implicados para adaptarse al nuevo contexto, qué restricciones se les impone y cuáles son los recursos que tienen disponibles. Deben valorarse tanto los recursos de la sociedad de acogida como los de los recién llegados, entre los que destacan el papel que juegan su cultura de origen, sus esfuerzos conductuales y los recursos sociales que aporta. 2) Alternancia de recursos: Cómo los inmigrantes definen, desarrollan y recurren a los vínculos disponibles para hacerlos funcionar como recurso durante la transición. 3) Interdependencia: Permite analizar los cambios en la red personal en función de los que se producen en sus entornos. El concepto Inmigrantes y recursos sociales naturales 91 extensa y usan el apoyo de familiares (Golding, Baezconde-Garbanati, 1990) Los Compatriotas Para valorar el papel que juegan los compatriotas durante el proceso de aculturación es necesario analizar, en primer lugar, la influencia que ejercen sobre la decisión de emigrar y posteriormente considerar el papel que ejercen en la provisión de recursos durante el reasentamiento. Son muchos los estudios que muestran cómo los factores económicos y los relacionados con la demanda laboral no son suficientes para explicar la decisión de emigrar, en la cual las redes personales juegan un destacado papel (Boyd, 1989; Ciafardo, 1991; Massey & García, 1987). La presencia de cadenas maduras de compatriotas favorece la decisión de abandonar el país de origen, con independencia de tendencias económicas, de proximidad geográfica o cultural. Tampoco se debe olvidar la influencia que ejercen los asentamientos previos en las estructuras sociales de la sociedad en las que los inmigrantes se insertan (Maya, Martínez & García, 1999). Los compatriotas de oleadas anteriores son responsables de que los nuevos inmigrantes encuentren en la sociedad receptora yacimientos de empleo consolidados, aceptación de sus pautas culturales y visibilidad social, etc. Por ello es natural que los recién llegados busquen a aquellos con experiencias e identidad común: no sólo la comunicación y la comprensión de necesidades son más fáciles con este grupo, sino que la asistencia y ayuda que ofrecen son cruciales durante algunas fases del reasentamiento (Leslie, 1992). Son personas biculturales que saben superar las diferencias entre la cultura de origen y la de acogida, conocen procedimientos, normas, servicios y tareas propias y características de la nueva sociedad. Son por un lado una fuente importante de ayuda natural y por otra parte cumplen un papel esencial como mediadores en el nuevo contexto. Ikels (1998) atribuyó al 98 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano perfil de los vínculos sociales que mejor cumplen estas funciones las siguientes características: a) inspiran confianza, tienen buena reputación entre la comunidad étnica, deseos de ayudar y no se mueven por intereses particulares; b) son bilingües y biculturales; c) son accesibles, viven, trabajan o comen en áreas con concentración étnica, y no requieren la formalidad de otros encuentros; d) tienen experiencia en gestión: son administradores o propietarios de negocios, con confianza en sus habilidades para resolver problemas; e) son suficientemente mayores para tener credibilidad; y f) creen en el valor de ayudar. La importancia de estos recursos es reconocida por los sistemas de protección implicados en el bienestar de los inmigrantes, como prueba el hecho de que son empleados para realizar funciones de: a) acompañamiento y orientación de personas de origen extranjero en sus itinerarios de integración; b) promoción de la participación de estas personas en la vida cultural y social; y c) promoción de intercambios interculturales y del respeto a la diferencia (Ahkim, 1999). Por su parte, los compatriotas de la misma oleada tienen un importante papel como recursos para afrontar de manera cooperativa los esfuerzos en las etapas iniciales, buscar soluciones a los problemas de documentación, compartir vivienda, etc. Además son una fuente importante relacionada con necesidades psicológicas cotidianas. Recientemente hemos comprobado que uno de los vínculos preferidos como fuentes de apoyo en situaciones de carácter psicológico cotidiano son los compatriotas; su uso no sólo proporciona una alta satisfacción con la ayuda, sino que previene de efectos no deseados característicos de redes familiares densas, como es la falta de intimidad (García et al., 2002a). Los miembros de la sociedad receptora Los vínculos procedentes de la sociedad receptora, ya como amigos o como participantes en las organizaciones Inmigrantes y recursos sociales naturales 99 comunitarias, ejercen un importante papel en el proceso de aculturación psicológica, pues representan la mejor conexión con la sociedad anfitriona. La importancia de tener este tipo de vínculos en la red radica en que para adaptarse, hay que desarrollar competencia de interacción con la sociedad de acogida. Durante las primeras fases del proceso de aculturación estos recursos, básicamente como miembros de las organizaciones comunitarias, garantizan el acceso a recursos para la satisfacción de necesidades básicas (documentación, empleo, etc.) y en las siguientes fases aseguran la adquisición del lenguaje, de pautas de comunicación intercultural, de habilidades para la vida diaria, etc. Lynam (1985) ponderó la importancia de contar con este tipo de vínculos por cumplir las siguientes funciones: a) facilita la comprensión de la nueva sociedad; b) contribuye a mantener el sentimiento de privacidad: tener un «confidente» externo permite escapar a la densidad de las relaciones con compatriotas; y c) permiten la conexión con la nueva sociedad sin interferir en sus pautas y valores culturales. Por otro lado, permiten el acceso a redes amplias heterogéneas que facilitan la adquisición de lazos débiles. Estos vínculos tienen una gran importancia en la adquisición de nuevos roles, en la regeneración de la red y en la inclusión de itinerarios de trabajo (Granovetter, 1973). La presencia de autóctonos en la red personal es muy significativa en su relación con la dimensión laboral, eje del proyecto migratorio, ya que en la adquisición de habilidades para la búsqueda de empleo, de formación y de conocimiento de rutas, requiere estar en contacto con redes sociales consolidadas (Martínez et al., 1996; Martínez et al., 2001b). RESULTADOS DE AJUSTE Y BIENESTAR Acerca de los mecanismos potenciales que enlazan el apoyo social con el bienestar de los inmigrantes, se han aportado evidencias empíricas que explican su efecto 100 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano amortiguador sobre los acontecimientos vitales estresantes y su vinculación con estados afectivos positivos, favoreciendo el desempeño de acciones y conductas exitosas (House, 1981; Barrera, 1986, 2000; Lin, 1986). Ambos efectos se complementan para explicar las relaciones del apoyo social en el ajuste y bienestar de los inmigrantes; en un estudio realizado con maoríes y europeos en Nueva Zelanda, Clarke & Jensen (1997) comprobaron que el potencial estresor de un acontecimiento está relacionado con la disponibilidad de relaciones sociales, de manera que su simple presencia ejerce un efecto moderador y su ausencia es causa de distrés adicional. El apoyo proveniente de las relaciones sociales tiene un importante papel en la amortiguación de los estresores asociados al choque cultural: tensión producida por el esfuerzo de adaptarse al nuevo entorno, sentimiento de pérdida de identidad, confusión respecto al propio rol, impredictibilidad, desarraigo cultural y sentimiento de rechazo (Martínez, 1998). Se ha comprobado que en la fase inicial del proceso, contar con compatriotas y familiares reduce los gastos iniciales de desplazamiento, alojamiento y alimentación, al tiempo que aumentan las oportunidades y posibilidades de encontrar empleo, lo que reduce el sentimiento de vulnerabilidad en el nuevo entorno (Massey & García, 1987). Al igual que en otras poblaciones, los estudios realizados con inmigrantes confirman que las dimensiones afectivas implícitas en relaciones sociales intensas, emotivas y empáticas, reducen los síntomas depresivos, mejoran la autoestima y la coherencia cognitiva de los individuos. (Vega, Kolody, Valle & Weir, 1991). Estos hallazgos tienen un gran valor dada la vulnerabilidad a padecer síntomas depresivos asociada al proceso de aculturación. En estudios anteriores (Martínez et al., 1999) constatamos que casi el 50% de un colectivo de inmigrantes de diferentes etnias afincados en Andalucía, obtuvieron puntuaciones superiores a la media en población general en la escala de depresión CES-D. El perfil de inmigrante que obtuvo punInmigrantes y recursos sociales naturales 101 tuaciones más elevadas y que percibía mayor preocupación en más áreas de problemas, era alguien que no estaba generalmente implicado en transacciones de apoyo y no contaba con vínculos afectivos (Martínez et al., 2001a). También se ha comprobado el destacado papel que tiene contar con un confidente en la red personal. Además de ser una importante fuente de apoyo emocional, cumplen un importante papel protector de la intimidad, doblando la varianza explicada cuando se evalúa su efecto moderador sobre los síntomas depresivos (Vega et al., 1986). El apoyo social ejerce asimismo importantes contribuciones directas sobre el bienestar de los inmigrantes. La presencia de vínculos sociales ha relacionado con la formación de nuevas amistades, lo que asegura la conexión social y la regeneración de la red personal en función de las necesidades propias de las diferentes etapas del proceso migratorio (Auhagen & Schwarzer, 1994). Además, garantizan el equilibrio en el intercambio de recursos y la equivalencia en la ayuda, lo que ha demostrado tener un impacto positivo en el bienestar emocional, a través del fomento de la autoestima y autoconcepto como puso de manifiesto Mullins (1992) en el estudio realizado sobre canadienses francófonos residentes en Florida. La primacía de los amigos y compatriotas en la mayoría de los patrones migratorios (Martínez et al., 2002) ponen en evidencia la importancia de los efectos directos derivados del apoyo procedente de este tipo de vínculos, ya que son fuente principal para la compañía, la conversación, el disfrute del tiempo libre, así como para la cooperación y la ayuda mutua (Argyle, 1991). En un estudio realizado entre los participantes de un programa de inserción socio-laboral europeo, hemos comprobado que aquellos que obtenían mejores resultados eran los que tenían una estructura de apoyo más ajustada, con vínculos españoles. También observamos, al igual que otros estudios anteriores, que las actitudes positivas hacia el empleo y el porvenir laboral estaban, en parte, en función del apoyo social disponible (Greenwell, Valdez & Da102 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano Vanzo, 1997; Schwarzer & Hahn, 1995). En esta dirección se ha comprobado el impacto que ciertos roles del sistema de apoyo social tienen en la situación laboral y en la satisfacción con el empleo, específicamente a través de vínculos sociales con competencia bicultural que ejercen como mediadores (Martínez et al., 2001b). Los modelos de aprendizaje en competencia multicultural y el desarrollo de programas de formación para la adquisición de habilidades para la mediación entre inmigrantes biculturales, han favorecido y optimizado la presencia de los recursos sociales naturales el proceso de ajuste laboral de inmigrantes (García et al., 2002b). Se resalta de este modo la importancia de ajustar los servicios de protección y de bienestar a los valores, mecanismos de afrontamientos, creencias y sistemas de apoyo natural de los colectivos minoritarios, asegurando su accesibilidad y sensibilidad cultural. CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS DE FUTURO El proceso migratorio es una transición ecológica que obliga al individuo a un importante reajuste personal y social en todos los dominios importantes de la vida, por lo que debe ser considerada una situación de riesgo psicosocial. En el proceso de adaptación personal necesario para la integración social, son importantes los recursos personales (salud, rasgos de personalidad, nivel educativo, etc.), los recursos sociales formales (mercado de trabajo, sistemas públicos de servicios, etc.); pero sin duda, juega un papel decisivo la ayuda procedente de las relaciones personales (familia, amigos, compatriotas, etc.). El modelo del convoy social tiene un alto valor heurístico para analizar los recursos sociales naturales de los inmigrantes debido a su adecuación a las transiciones ecológicas. Algunos de los hallazgos que su aplicación al estudio de las relaciones sociales en población inmigrante nos ha permitido comprobar son: Inmigrantes y recursos sociales naturales 103 1. Dado que el proceso de aculturación psicológica tiene un desarrollo temporal y dinámico, las necesidades de apoyo informal de los inmigrantes varían en función de la fase del proceso migratorio. Los individuos configurarán la composición y procedencia de su sistema de apoyo de acuerdo a las necesidades de cada momento del proceso y en función de la disponibilidad de lazos sociales. En cualquier caso, familiares, amigos, tanto compatriotas como miembros de la sociedad anfitriona, y los miembros de las organizaciones comunitarias juegan un papel primordial. 2. En las fases tempranas del proceso de aculturación, contar con vínculos procedentes de la sociedad anfitriona es un determinante de la adaptación al nuevo contexto. El tipo de apoyo que prestan va a estar relacionado con las necesidades básicas para iniciar su vida en la nueva sociedad. También la presencia de compatriotas es de gran importancia en este período al proporcionar, entre otras, ayuda emocional que garantiza la seguridad psíquica de los nuevos ciudadanos. 3. El reagrupamiento familiar, necesidad expresada frecuentemente por los individuos, debe entenderse como una estrategia de intervención dirigida a favorecer la consolidación de los inmigrantes en nuestro entorno, prevenir problemas de adaptación y garantizar el desarrollo de la población inmigrante. Por otro lado, la aplicación del modelo del convoy social al estudio de las relaciones sociales en inmigrantes ofrece una amplia perspectiva de futuro tanto en el ámbito de investigación como de intervención. En el ámbito de la investigación, son relevantes las posibilidades que ofrece para realizar estudios longitudinales orientados a: a) analizar y describir los tipos de convoy que tienen más probabilidades de mantener apoyo y contribuir al bienestar a lo largo de las diferentes fases del proceso de aculturación y b) 104 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano identificar y describir posibles estructuras de convoy que por su composición, tamaño, circunstancias, etc., garanticen un adecuado afrontamiento de las condiciones específicas de necesidad aguda y de las conductas o situaciones de riesgo. Con relación a estrategias de intervención basadas en los recursos sociales naturales, el modelo del convoy puede contribuir a: a) fomentar patrones de redes personales con mayor capacidad de apoyo teniendo en cuenta las características del proyecto migratorio, la fase de aculturación, la cultura, el grupo poblacional, etc.; y b) incluir en las prestaciones de los servicios sociales y en las intervenciones de profesionales, aspectos que promuevan el uso de los recursos provenientes del convoy, en situaciones similares a las que provocan la demanda. REFERENCIAS AHKIM, A. (1999). Mediation Interculturelle en Milieu Hospitalier. Evaluation de la Formation. Province de Namur: Région Wallonne. ANDERSEN, R. (1995). Revisiting the Behavioral Model and Access to Medical Care: Does it Matter? Journal of Health and Social Behavior, 36, 1-10. ARGYLE, M. (1991). Cooperation: The basis of sociability. London: Routledge AROIAN, K.J. (1992). Sources of Social Support and Conflict for Polish Immigrants. Qualitative Health Research, 2, (2), 178207. AUHAGEN, A.E. YSCHWARZER, R. (1994). Ein neues Leben mit neuen Freuden: Zum Prozeb der sozialen Integration bei Übersiedlern aus der DDR. Zeitschrift f. Entwickklungspsychologie u. Pädagogische Psychologie, Band XXVI, 2, 166-184 BALCÁZAR, F.; KEYS, CH. & SUÁREZ-BALCÁZAR, Y. (2001). Empowering Latinos with Disabilities to Address Issues of Independent Living and Disability Rights: A Capacity-Building Approach. Journal of Prevention & Intervention in the Community; 21 (2) pp. 53-70. Inmigrantes y recursos sociales naturales 105 BARRERA, M., Jr (1986). Distinctions between social support concepts, measures, and models. American Journal of Community Psychology, 14, 413-445 BARRERA, M. (2000). Social Support Research in Community Psychology. In J.Rappaport y E. Seidman (eds.), Handbook of Community Psychology (pp. 215-247). New York: Kluver A./Plenum P. BERRY, J.W. (1997). Inmigration, acculturation and adaptation. Applied psychology: an International Review, 46, 1, 5-34. BONEVA, B.S. & FIEZE, I.H. (2001). Toward a Concept of a Migrant Personality. Journal of Social Issues, 57(3), 477-491. BOYD, M. (1989): Family and personal networks in international migration: Recent developments and new agenda. International Migration Review, 638-670. BRONFENBRENNER, U. (1979). The ecology of human development: Experiments by nature and design. Cambridge, MA: Harvard University Press CACHÓN, L. (1995). Marco institucional de la discriminación y tipos de inmigrantes en el mercado de trabajo en España. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 69, 105-124 CIAFARDO, E. (1991). Cadenas migratorias e inmigración italiana. Reflexiones a partir de la correspondencia de dos inmigrantes italianos en Argentina. Studi-emigrazione, 28, 233-256. CLARK, M.S. (1983). Some implications of close social bonds for help seeking. In B. DePaulo, A. Nadler y J. Fisher (Eds.): New Directions in Helping, vol. 2. (pp. 205-229). New York: Academic Press CLARKE, D. & JENSEN,M. (1997). The effects of social support, life events, and demographics factors on depression among Maori and Europeans in New Zealand rural, town, and urban environments. Journal of Community Psychology, 25, 4, 303-323. CUTRONA, C.E. (1986). Behavioral manifestations of social support: A microsnslytic investigation. Journal of Personality and Social Psychology, 51, 201-208. DALTON, J., ELIAS, M., & WANDERSMAN, A. (2001). Community Psychology. Linking Individuals and Communities. Stanford: Wadsworth. DELGADO,M. & HUMM-DELGADO, D. (1982). Natural support systems: source of strength in Hispanic communities. Social Work, 83-89. 106 García Ramírez, Martínez García, Albar Marín, Santolaya Soriano DEUTSCH, M. & GERARD, H. (1955). A study of normative and informational social influences upon individual judgment. Journal-of-Abnormal-and-Social-Psychology(51), pp. 629-636. ESSES, M.V; DOVIDIO, J.F.; JACKSON, L.M. & ARMSTRONG, T.L. (2001). The immigration Dilemma: The Role of Perceived Group Competition, Ethnic Prejudice, and National Identity. Journal of Social Issues, 57(3), 389-412. FELNER, R.D., FARBER, S.S. & PRIMAVERA, J. (1983). Transitions and stressful life events: A model for primary prevention. In R. D. Felner, L. A. Jason, J. N. Moritsugu, & S. S. Farber (eds), Preventive psychology: Theory, research, and prevention (pp. 191-215). New York: Pergamon. FURNHAN, A. & HAR LI, Y. (1993). The psychological adjustment of the chinese community in Britain. A study of two generation. British Journal of Psychiatry, 162, 109-113 GARCÍA, M.; MARTÍNEZ, M.F. YALBAR, M.J.(2002). La elección de fuente de apoyo social entre inmigrantes marroquíes y filipinos de la Costa del Sol. Psicothema, 14(2). GARCÍA, M.; MARTÍNEZ, M.F. & SANTOLAYA, F.J. (2002). Integración Social y Empleo en Inmigrantes. Junta de Andalucía. Consejería de Asuntos Sociales. Sevilla GOLDING, M.J. & BAEZCONDE-GARBANATI, L.A. (1990): Ethnicity, Culture and Social Resources. American Journal of Community Psychology, 18, (3), 359-370. GRANOVETTER, M. (1973). The strength of weak ties. American Journal of Sociology, 78: 1360-1880. GREENWELL, L.; VALDEZ, R. B. & DAVANZO, J. (1997). Social ties, wages, and gender in a study of Salvadorean and Pilipino immigrants in Los Angeles. Social-Science-Quarterly. 78(2): 559-577. GRIFFITH, J. & VILLAVICENCIO, S. (1985): Relationships Among Acculturation Sociodemographic Characteristics and Social Support in Mexican American Adults. Hispanic Journal of Behavioral Sciences, 7, 1, 75-92 HELLER, K & ROOK, K. S. (2001). Distinguishing the theoretical functions os social ties: Implications for support interventions. In B. Sarason y S. Duck (Eds.): Personal Relationships: Implications for Clinical and Community Psychology (pp. 119141) Chichester, England: John Wiley & Sons Ltd. HERNÁNDEZ, E. & GILBERT, L.A. (1987): Social support networks for parenting and psychological well-being among dual-earInmigrantes y recursos sociales naturales 107