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El yacimiento de la estación de las Delicias (Madrid). La investigación del Paleolítico en el Manzanares

Santonja, Manuel; Pérez-González, A.; Vega Toscano,Gerardo

Abstract

El yacimiento madrileño de las Delicias, excavado por Obermaier y Wernert en 1918, ha sido durante décadas uno de los más notables del conjunto de localidades paleolíticas clásicas del valle del Manzanares. En el presente artículo se hace un repaso crítico de la documentación ofrecida por la antigua excavación, se evalúan historiográficamentelas distintasinterpretaciones vertidas sobre la industria del yacimiento y se enumeran algunos de los objetivos sobre los que construir un nuevo proyecto de excavación sobrelos depósitos aún conservados del mismo.

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1. Museo de Salamanca. [email protected] 2. Departamento de Geodinámica. Universidad Complutense. [email protected].ucm.es 3. Departamento de Prehistoria. Universidad Complutense. [email protected] SPAL 9 (2000): 525-555 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (Madrid) Y LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO EN EL MANZANARES por M. SANTONJA1, A. PÉREZ-GONZÁLEZ2y G. VEGA TOSCANO3 RESUMEN El yacimiento madrileño de las Delicias,excavado por Obermaiery Wernerten 1918, ha sido durante décadas uno de los más notables del conjunto de localidades paleolíticas clásicas del valle del Manzanares. En el presente artículo se hace un repaso crítico de la documentación ofrecida porlaantiguaexcavación,seevalúanhistoriográficamentelasdistintasinterpretaciones vertidas sobre la industria del yacimiento y se enumeran algunos de los objetivos sobre los queconstruirunnuevoproyectodeexcavaciónsobrelosdepósitosaúnconservadosdelmismo. ABSTRACT ThearchaeologicalsiteofLasDelicias(Madrid)excavatedbyObermaierandWernertin1918, it has been one of the most important classic palaeolithic sites of the Manzanares valley for years. In this paper we offer a critical review of all the data caming from ancient excavation, together with an historiographical evaluation of the different interpretations based on lithic industryofthesite,andfinallywewanttosetsomeobjectiveslookingfora newarchaeological research in the Delicia´s remaining sediments. Palabrasclaves Paleolítico,valledelManzanares,LasDelicias,historiadelainvestigación,terrazas fluviales. Key words Paleolithic, Manzanares valley, Las Delicias, research history, river terraces ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (MADRID) Y LAINVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO EN EL MANZANARES THE ESTACIÓN DE LAS DELICIAS SITE (MADRID) AND PALEOLITHIC RESEARCH IN THE MANZANARES VALLEY 526 M. SANTONJA / A. PÉREZ-GONZÁLEZ / G. VEGA TOSCANO SPAL 9 (2000) La excavación que Obermaier y Wernert realizaron a finales de 1917 en la estación de ferrocarril de LasDelicias,entoncesenlasafuerasdeMadridyhoyenplenocascourbano(Fig.1),permitiólaobtención ennivelesdesedimentosfinosdeunconjuntoindustrialamplio,significativoyaparentementebienconservado (Obermaier y Wernert 1918). Aunque no existía fauna, Las Delicias se reveló desde su descubrimiento como un yacimiento notable y prueba de ello es que ha conseguido mantener cierto interés incluso entre los investigadores actuales. Sorprendentemente,latopografíadeláreaentornoalyacimientohasubsistidoconescasasmodificaciones desde1918.Sehaarruinadoelalmacéndelaestacióndeferrocarrilcuyaconstruccióndeterminólaexcavación, pero los terraplenes inmediatos permanecen en un estado muy parecido (Lam. I), por lo que, en nuestra opinióny tras una evaluación somera del entorno, resultaría posible volver a excavar en zonas aún fértiles del yacimiento original, ya que subsisten depósitos intactos. Desde esta perspectiva y con la intención de establecer el alcance de la información disponible, analizaremos en las siguientes páginas la historiografía de esta singular localidad y las incógnitas que sigue planteando.Creemosque,además,esunabuenaoportunidadparaofrecerciertasreflexionessobrealgunos trabajos realizados acerca del Paleolítico del Manzanares, centrándonos en la incidencia que han tenido en la valoración actual de Las Delicias. Queremos finalmente plantear nuevas hipótesis alternativas en relación con su significado cultural y funcional, e intentar definir los objetivos de un nuevo proyecto de investigación en este enclave clásico del Pleistoceno madrileño. I.- LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO DEL MANZANARES 1/ Conocimientos anteriores al descubrimiento de Las Delicias Comoesbienconocido,laPrehistoriaespañolaempiezacuandoCasianodePrado(1787-1866),ingeniero, activista político y hombre de ciencia ciertamente notable (Sequeiros 1996), recogía en 1850 un par de fragmentosdesílexconformasinsólitasprocedentesdelosdepósitosfluvialesdelalocalidaddeSanIsidro del Campo,junto a la popular ermita del santo madrileño. Segúnsu propia confesión (dePrado 1864),solo comprendióelverdaderosignificadodeestetipoderestosvariosañosdespués,exactamenteenlaprimavera de 1862, cuando volvió a visitar las graveras de San Isidro acompañado por Philippe Edouard Poulletier de Verneuil (1805-1873) y Louis Lartet (1840-1899) –hijo del célebre Eduard Lartet (1801-1871), uno de los pioneros en los estudios prehistóricos de la Francia de mediados del s. XIX, quienes identificaron al menos una pieza como fruto inequívoco de la mano del hombre. Este útil (tal vez un hendedor, según los dibujos) fue publicado por ambos al año siguiente, a su regreso a Francia, y reproducido por Casiano de Prado junto a otra media docena recuperados por él mismo, todos ellos procedentes de los aluviones de San Isidro (de Prado 1864; Ayarzagüena 1997). Estos inicios parecían augurar un futuro brillante para las investigaciones prehistóricas en el valle del Manzanares;perolasexpectativasnosecumplieronenabsoluto.Mediosiglodespués,alestallarlaI Guerra Mundial,lasituacióneracasilamismaquecuandodePradopublicarasucélebredescubrimiento,sencillamenteporquefallecióen1866ynadiecontinuósustrabajosdecampo.Alcontrariodeloqueocurriódurante esas décadas en otros países, sobre todo en Francia, donde se desarrollaron proyectos de investigación sistemáticosencaminadosadeterminarlasgrandesfaseseneldesarrollodelPaleolítico,segúnlosprincipios evolucionistasdominantes(Groenen 1994),en nuestropaíslas principales figuras delaépocase ocuparon más de la divulgación que de la verdadera investigación en el campo de la Prehistoria, como fue el caso de J. Vilanova (Maier 2000: 59), quién en cierto modo debería haber sido el continuador de la labor de Casiano de Prado en Madrid. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (Madrid) Y LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO... 527 SPAL 9 (2000) Seríainjusto,sinembargo,noreconocerqueenlasdécadasfinalesdelXIXlosdescubrimientosrealizados en el Cerro de San Isidro llamaban la atención; pero ese interés sólo se plasmó en artículos esporádicos que comentaban breves excursiones académicas y cuyo contenido aportaba más confusión que otra cosa alconocimientodelimportanteyacimiento(WernertyPérezdeBarradas1925;Obermaier1925;Maier2000). Deestaépocaprocedentambiénalgunosconjuntosdepiezaslíticas,comolacolecciónQuirogaolacolección Rotondo,ambosdiscípulosdeJ.Vilanova,quepasarondespuésaintegrarlosfondosdelMuseodeCiencias Naturales y del Museo Arqueológico Nacional, en teoría con materiales procedentes de San Isidro, pero cuyo verdadero origen es dudoso, al menos en parte, como hace bastante tiempo llegó a señalarse (Royo et al. 1929: 85). Al empezarla I Guerra Mundial el Profesor HugoObermaier (1877-1946) y su ayudante,Paul Wernert (1889-1972),ambossúbditosalemanes,excavabanbajoelpatrociniodelInstitutdePaléontologieHumaine de París en la Cueva del Castillo. La deflagración del conflicto europeo les llevóa permanecer en España, siendoadmitidosenelsenodelaComisióndeInvestigacionesPaleontológicasyPrehistóricas(Moure1996), por lo que desde 1914 se establecieron en Madrid. Como hemos visto, por esas fechas San Isidro era un yacimientocélebre,divulgadoporilustresvisitantes,perosuconocimientorealeraclaramenteinsatisfactorio, incluso para los cánones de la época. Las referencias más completas seguían siendo las publicadas por C. de Prado (1864) y M. de la Paz Graells (1897), y poco o nada se sabía del resto del valle del Manzanares. Obermaier,conlacolaboracióndeWernertyalamparodelaC.I.P.P.–presididaporelMarquésdeCerralbo, y en la que estaban integrados los cuaternaristas españoles más destacados, como E. Hernández Pacheco o el Conde de la Vega del Sella–, retomó por lo tanto unos estudios que apenas si habían despegado antes (Díaz-Andreu 1997). En 1916 excavaban en el barrio de Las Carolinas, en la terraza baja del Manzanares, registrando industrias del Paleolítico Superior y calcolíticas (Obermaier y Wernert 1917)y poco después, en diciembre de 1917, en Las Delicias, un yacimiento de mucha más entidad, y que en consecuencia fue objeto de una investigación más atenta. De hecho, la publicación de Obermaier y Wernert (1918) es probablemente unode los trabajos conmás interés sobre elPaleolítico del Manzanaresde la etapaanterior a la Guerra Civil. 2/ El estudio de Las Delicias por Obermaier y Wernert Excavación y estratigrafía Elyacimientohabíasidoreconocidoendiciembre1917porAlejandroGuinea,uningenierodeferrocarriles, el mismo que en 1911 había descubierto el de Las Carolinas. Se encontraba en las inmediaciones de la estacióndeLasDelicias–actualsededelMuseodelFerrocarril–,50malE.N.E.deledificioprincipal(fig.2), a 590 m de altitud y 20-25 m por encima del Manzanares, del que dista poco más de un kilómetro. Alconstruirseunalmacénenesepunto,Guineaobservólagranabundanciadesílextallados,yrecogióuna partedeellos,comunicandoaObermaierelhallazgo.Éste,juntoaWernert,pudoaúnexcavardirectamente unos25m2enlaparteN.O.delsolar(fig.2),identificandolazonaconrestos.Elyacimientoseinterrumpía haciaelS.S.E.yelN.N.O.,mientrasqueporelO.S.O.noseconservabaellímite,puestiempoatrás,alconstruirse la Estación, habría quedado parcialmente destruido. Lo más importante es que parecía claro que el nivelarqueológicocontinuabaendirecciónE.N.E.(fig.2).Lasuperficietotalobservada,sumandolaintervencióndeGuineaylaexcavación,eradeunos72m2.Enellasedescribiólasiguienteestratigrafía(fig.3): ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 528 M. SANTONJA / A. PÉREZ-GONZÁLEZ / G. VEGA TOSCANO 1. “Durantelaocupacióndelyacimientoporlospaleolíticos,fueronsindudaarrastradasporlaslluvias,desdelosalrededores más elevados, arenas, de las que forman la capa cy las arcillas que forman la base del nivel b” (Obermaier y Wernert 1918: 16). 2. Se trataba de piezas talladas, como el mismo Prado señalaría en 1864. 3. Es posible la presencia esporádica de sílex en la terraza baja del Manzanares desde las inmediaciones del puente de Praga. Este sílex procedería del nivel de arcillas marrones y verdosas (“gredas”) miocenas –Unidad 3–, alcanzada en esta zona por el río, al llegar éste en su encajamiento a la cota de la terraza de +8 m (Calvo Sorando et al. 1989: 14). Algunos nódulos y placas sin tallar de sílex vistos en El Sotillo (Pérez de Barradas y Wernert 1932: 33) pueden tener por tanto un origen natural. SPAL 9 (2000) a) Tierra vegetal, 1,20 m de espesor máximo b) Arcilla de color oscuro con concreciones caolínicas blancuzcas. 1,5 m c) Capa arenosa de 5 a 8 cm Sólo aparecía en la zona ocupada por el edificio, no en el sector excavado. d) Arcilla del Terciario. Existía industria dispersa por el nivel ay por todo el b, pero la densidad se elevaba sobre todo en la base de éste, en una potencia de 10-15 cm (26 cm como máximo), de manera que en ese punto el “suelo” parecía “empedrado”. La concentración reposaba directamente sobre las arcillas terciarias, y también continuaba en la capa arenosa c(Obermaier y Wernert 1918: 16). No se llegó a registrar nada de fauna. Obermaier y Wernert consideraban que la actividad humana que originó una acumulación de sílex tan espectacularsehabíadesarrolladodirectamentesobrelasuperficieterciaria,llegandodespuéslossedimentos de los niveles byca recubrir y fosilizar los restos1. La primera interpretación de Las Delicias Un primer aspecto que llamó la atención de los prehistoriadores germanos fue la abundancia de sílex, ya que los afloramientos más próximos estaban en Cerro Negro y los relieves inmediatos a Vallecas y Vicálvaro y su existencia en Las Delicias sólo podía atribuirse a la actividad humana. La presencia de sílex en los yacimientos del Manzanares hasta entonces conocidos, caso de San Isidro y Las Carolinas, más alejados aún de estratos geológicos con sílex, ya había sido subrayada anteriormente (Obermaier y Wernert 1917). Al mismo Casiano de Prado le llamó la atención en 1850 observar cantos de sílex “no rodados”en aluviones de San Isidro2, extrañeza que, como hemos visto, le movió a recoger alguno de ellos, aún antes de que se llegara a identificar algún artefacto en el Cerro (de Prado 1864). Royo y colbs., insistirían después en la misma opinión (1929: 121-122), precisando que en la parte occidental delahojageológicaa e.1:50.000deMadrid,alN.O.deCerroNegro,todoelsílexdelosyacimientospodía tener un origen antrópico. Pérez de Barradas y Wernert se refirieron también en diversas ocasiones a esta circunstancia3, que paradójicamente en los últimos años ha sido poco valorada por los investigadores que se han ocupado de las materias primas en el Paleolítico del Manzanares. La industria deLas Delicias no llegó a estudiarse de forma exhaustiva. Sin embargo, las observaciones queensuépocasehicieron,aunquecualitativas,nocarecendeinterés.Unaparteapreciabledelacolección recuperadaestabaformadapornúcleosyproductosdetalla.Semencionaronnúcleos“discoideos”y“amigdaloides”,asícomootrosmás“toscos”,entrelosquesedestacóespecialmenteunbloquedeformarectangular, de unos 30 kg de peso, que los excavadores supusieron que pudo ser empleado como “yunque”, dada la cantidadde“sílextallados”observadaasualrededor(ObermaieryWernert1918:18-19).Enalgunaspiezas reconocieron también fisuras de origen térmico (Ibídem: 17). Elestudio,comoeracostumbreentonces,se centróenla descripcióndeuna seleccióndepiezas,probablementelasúnicasquefueronfinalmenteguardadas,las cualesactualmenteseconservan,comoveremosmás adelante, en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Resumiremos a continuación las conclusiones ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (Madrid) Y LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO... 529 SPAL 9 (2000) fundamentalesalcanzadasparacadagrupotipológico,respetandolostérminosdelaépoca,yaquesontanto la base de la interpretación de Obermaier y Wernert como de las propuestas posteriores de otros autores, que se apoyaron siempre en la publicación original de aquellos. Características de la industria de Las Delicias según Obermaier y Wernert —Hachas de mano de aspecto chelense, junto a otras mucho más perfectas, con una técnica de talla que relacionan con la de las puntas solutrenses (Ibid. p.33). Indican además que existen piezas que debenconsiderarseesbozosdeestashachas,abandonadasenelprocesodeelaboraciónporsobrevenir alguna rotura accidental (Ibíd. p.22). — Grandes raspadores y lascas con retoque lamelares que recuerdan núcleos del PaleolíticoSuperior, pero consideran que se trata de meros productos casuales, y no llegan a describir en detalle ninguno (Ibíd. p. 18) — Utillaje variado sobre lasca de gran tamaño, alguna raedera gruesa, una lascaraspador y un disco, así como lascas y láminas levallois. —Entre los utensilios de menor tamañomencionan una raedera doble, unraspador grueso y una punta amorfa, así como 4 láminas menores que las aludidas en el punto anterior. Obermaier y Wernert no titubearon al afirmar que se trataba de una industria del Paleolítico Inferior. Descartaban el Superior, ya que en ese caso, decían, debería registrarse una proporción mayor de hojas. Los “tipos finos y delgados tallados por ambas caras” determinaban una definición como “achelense final clásico”, pero no dejaban de recordar el ocasional aspecto solutrense de la talla: “Desde luego es notable que algunos de estos tipos finos recuerden por su perfección y talla cuidada las formas solutrenses”. Tal posibilidad era inmediatamente descartada, recordando que en otras industrias achelenses superiores hay también materiales “pseudo-solutrenses”. También consideraban la producción levallois impropia de un contexto del Paleolítico Superior (Ibíd.: 31-33). El proceso responsable de la concentración de sílex reconocida, sería la actividad de talla (Ibíd.:17-18 y 27). Los restos se habrían conservado en posición primaria o ligeramente removidos por los regueros formados por la lluvia, que es el origen que apuntaban para las arenas del nivel c. El reconocimiento de núcleos, productos de talla variados e incluso placas de sílex sin tallar les permitía fundamentar esta interpretación. Suponían también que en las cercanías existiría un campamento estable, dominando una llanura del Manzanares rica en caza (Ibíd.:18). 3/ Pérez de Barradas y la investigación del Manzanares LashipótesisqueseemitieronposteriormentesobreLasDeliciasestánestrechamenteligadasalconjunto de trabajos desarrollados sobre el Cuaternario del Manzanares, sobre todo por Pérez de Barradas. En la trayectoria de este autor puedensepararse almenos dos etapas biendiferenciadas en las que seproducirían sendas interpretaciones de Las Delicias. Esto implica que, para comprender la evolución de las ideas en lainvestigacióndelManzanares,resultafundamentaltenerpresenteelperfilbiográficodePérezdeBarradas, sus circunstancias laborales y las influencias que recibió en cada momento. Además, es necesario tener en cuenta que la brecha abierta por el abandonocasi total del estudiodel Paleolítico de la Meseta a lo largo de varias décadas, entre los años 40 y 70, determinó que toda la labor de aquellos años perdiera vigencia sin haber tenido continuidad. Contemplada cuatro décadas después, puede haber parecido inútil analizar como fueron evolucionando entonces conceptos e hipótesis, y percibirse una engañosa sensación de uniformidad. No fue así y merece la pena ponerlo de relieve. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 530 M. SANTONJA / A. PÉREZ-GONZÁLEZ / G. VEGA TOSCANO 4. Elbalancedeestaetapadetrabajos(PérezdeBarradas1924)menciona21yacimientosestudiadoseneltérminodeMadrid y otros 13 en los municipios colindantes –Villaverde, Vallecas, Carabanchel Bajo y Pinto–. SPAL 9 (2000) En 1917, siendo aún muy joven, José Pérez de Barradas (1897-1980) entró como becario en el Museo NacionaldeCienciasNaturales,yjuntoaPaulWernert,ayudantedeObermaierdesdelostiemposdelI.P.H., formódesdeelprincipiounequipodedicadointensamentealaprospeccióndelosyacimientospaleolíticos madrileños.ElM.N.C.N.patrocinólasprimerasactividades,hastaJuliode1919,mientrasqueenloscinco añossiguientes,hasta1924,recibieronelrespaldoeconómicodelaJuntaSuperiordeExcavacionesyAntigüedades. La formación de Pérez de Barradas al ingresar el Museo de Ciencias Naturales nos es desconocida, peroporsusprimerosartículos,obrasdejuventudendefinitiva,cabededucirquenoeraaúnmuyespecializada. Sabemosquemástarde,en1923,selicencióenCienciasNaturalesyqueen1933presentóunatesisdoctoral de contenido etnológico –El color en el arte y en la vida de los pueblos–, disciplina a la que dedicó por completo su actividad profesional a partir de 1936, ocupando, además, una cátedra de Antropología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid después de 1939 (Priego 1982; de Carrera y Martín Flores 1997). En su etapa inicial (1918-1924), los trabajos del dúo Wernert-Barradas están dominados por las ideas deObermaier(1916,1925),cuyosesquemascronológicosyconceptuales,derivadosdelestudioglaciológico iniciado por Penck y de la escuela histórico-cultural centroeuropea (Pasamar y Peiró 1991), siguen al pie delaletra.ConvienetenerpresentelaampliaformacióndeObermaier,nosólocomoprehistoriador–adquirida enVienayParís–,sinotambiéncomogeólogo,yaquefuediscípulodePenck,conquienestudióelglaciarismo cuaternario.Obermaierocupóen1910lacátedradeGeologíadelCuaternario delInstitutdePaléontologie Humaine (Moure 1996). WernertyPérezdeBarradas,comobuenosdiscípulosdelmaestro,plantearonsuactividadconladoble perspectiva paletnográfica y geológica que era de esperar. La primera consecuencia de ello fue que la lista deyacimientosprehistóricosenlos7KmdelvalledelManzanarescomprendidosentreSanIsidroyVillaverde Bajo pronto fue ampliada sustancialmente4. Sin embargo, aunque en todo momento buscaron concretar laposiciónmorfológicaolaestratigrafíadelasindustrias,lomássignificativodesuestrategiadeinvestigación esqueconsiderabanlatipologíaperfectamenteválidaparadefinirdetalladosperíodosculturales(Chelense evolucionado,Musterienseinferior…),aloscualesselesasignabasinmargendedudalacronologíapropuesta, con alcance general, por Obermaier. En definitiva, las características tipológicas de la industria lítica eran laclavequedeterminabalacronologíadelosdepósitosquelacontenían.Esterazonamientollevóaconsiderar que todos los niveles de gravas del Manzanares –en los que identificaban industria Chelenseeran contemporáneos,proponiendounprocesoen el quealternabanvaciados yrellenossucesivospara explicar la semejanza de las secuencias de niveles que reconocían a distintas alturas. De cada época, en la que se habrían depositado sedimentos de similar textura, se habrían conservado retazos adosados a los flancos delvalle.ApesardelostrabajosdeHernándezPachecosobrelasterrazasdelosprincipalesríospeninsulares (Hernández Pacheco 1928) o los de Royo en el mismo Manzanares (Royo et al.1929), Pérez de Barradas nunca llegó a modificar esta interpretación. Porotraparte,esprecisoreconocerquelosescritosdeWernertyPérezBarradasdeestosañosresponden aplanteamientosbastanteelementales,puestoqueprácticamentenoibanmásalládelregistrodeindustrias y su asignación a un período cultural/cronológico. A veces se intentaban otro tipo de hipótesis, basadas en rudimentariascomparacionesdecorteetnográficoyqueseríainteresanteanalizarenotraocasión,peroesto eralaexcepciónmásquelanorma.Síqueremosdetenernos,sinembargo,encomoelenfrentamientofraguado en el seno de la C.I.P.P. entre investigadores nacionales –Cerralbo, Vega del Sella, Cabré y sobre todo, por la relevancia que tendrá en este tema, Hernández Pacheco– y extranjeros –Breuil y Obermaier fundamentalmente– trascendió a la actividad de los discípulos. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (Madrid) Y LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO... 531 SPAL 9 (2000) Desde la publicación de El Almendro (1919) Pérez de Barradas y Wernert aluden reiteradamente, en tono crítico, al desdén de los “geólogos” –se refieren habitualmente a E. Hernández Pacheco y a J. Royo– por las industrias líticas, que les habría impedido reconocer la edad cuaternaria de parte del terreno que interpretaban como Terciario. Las diferencias de fondo entre ellos estaban en el crédito que concedían a laindustriacomofósil-guíaparaidentificarperíodosgeológicos.Recordamosaquíestaspolémicas,claramente inscritasenelterrenodelchoquesurgidoenelsenodelaC.I.P.P.,porquesirvendetermómetroparaconocer el alcance del enfrentamiento entre cuaternaristas y prehistoriadores, un conflicto que marcó derroteros separados para la actividad de unos y otros en los años anteriores a la Guerra Civil, e incluso se proyectó más allá de esas fechas. Lo primero que determinó este trance fue la salida de Obermaier y Wernert, en 1919, de la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas y del Museo de Ciencias Naturales (Moure 1996). Sin embargo, gracias a sus importantes protectores –entre los que se contaba el Duque de Alba y la misma CasaReal–,ObermaierobtuvoenJuliode1922,despuésdeunaintensaoposicióndelaFacultaddeCiencias y del mismo Hernández Pacheco, la primera cátedra de Prehistoria de la Universidad española, dotada en laFacultaddeLetrasdelaUniversidadCentraldeMadridbajoeltítulode“HistoriaPrimitivadelHombre”. En el mismo año fallecía el Marqués de Cerralbo y la C.I.P.P. entraba en franco declive, favoreciendo la posición preeminente del nuevo catedrático (Hernández Pacheco 1959: 719 ss.). Desde la cátedra, en 1924 conseguiría Obermaier que el Ayuntamiento de Madrid aceptara cooperar en la organización del XIV Congreso Geológico Internacional. También logró que se nombrara a Pérez de Barradas delegado municipal en el evento. A partir de esta posición comenzó una fase de relativa independencia para el discípulo, afianzada a medida que el puesto en el Ayuntamiento se consolidó. En 1929 secreóelServiciodeInvestigacionesPrehistóricasyelMuseodePrehistoriadeMadrid,yPérezdeBarradas fue nombrado director (de Carrera y Martín Flores 1997). Se inicia aquí una nueva etapa de trabajo, que va a caracterizarse por la mayor autonomía de Pérez de Barradas. Esta segunda y última fase concluye, como el mismo protagonista apunta (Pérez de Barradas 1936: 3), en 1931, y no en 1936 como se ha venido repitiendo hasta ahora de manera casi general. Tras la proclamacióndelaIIRepública,losrecursoseconómicosdelServiciomunicipaldeInvestigacionesPrehistóricas se redujeron drásticamente. La actividad de Pérez de Barradas acabó paralizada, al menos en lo queatrabajosdecamposerefiere,reducidaalarevisióndeciertascoleccionesyotrasactividadesocasionales cuyosresultados,en algún caso, sepublicaríanaños más tarde (p.e. Pérez deBarradas 1941), produciendo unaengañosasensaciónde continuidad.En1936,antesdel pronunciamientode Franco,PérezdeBarradas había cambiado definitivamente su actividad investigadora de la Prehistoria a la Etnología. En mayo de eseañoaceptóuncontratodelMinisteriodeEducacióndeColombia(CarrerayMartínFlores1997).Alvolver, finalizada la Guerra, sería repuesto en el Museo y el Servicio municipal de Arqueología, pero la falta de medios y sus inmediatos nombramientos como director del Museo Nacional de Etnología y del Museo del Pueblo Español, le alejaron definitivamente de las actividades arqueológicas (Quero 1996). Después de 1940 la investigación en el Manzanares tardó algún tiempo en reactivarse. El Servicio MunicipalpermanecióinactivodesdeelabandonodePérezdeBarradashasta1953,fechaenla quesecrea elInstitutoArqueológicoMunicipal(ParquedelaFuentedelBerro),delquesenombraaJ.MartínezSanta Olalladirectorvitalicio(Quero1996).Apartirdeesemomentohubounciertorepuntedelasprospeccionesen el Manzanares e incluso alguna excavación, como la de un cráneo deelefante en Orcasitas en 1959 (Quero 1994). También puede recordarse la intervención de este Instituto en algunos congresos internacionales, en especial en el de Ciencias Prehistóricas celebrado en España en 1954, y en el V y VI Congresos de la INQUA (Madrid 1957y Varsovia 1961).Pero fueron trabajos sin demasiada proyección,ya queno dieron lugar a publicaciones científicas, ni se plasmaron en verdaderos proyectos de investigación, puesto que no llegaron a formarse equipos capaces de acometerlos. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 532 M. SANTONJA / A. PÉREZ-GONZÁLEZ / G. VEGA TOSCANO 5. Una discusión sobre este asunto, desde una perspectiva actual en Enamorado 1984. SPAL 9 (2000) 4/ Sucesivas hipótesis sobre el yacimiento de Las Delicias Elmarcohistoriográficodescritoenelapartadoanteriorserviráparacontextualizarycomprendermejor las hipótesis formuladas sobre el yacimiento de Las Delicias. La primera revisión de la interpretación inicial corresponde al momento enque Pérez de Barradas está ya asentado en el Servicio Municipal de Prehistoria. Desde la excavación de 1918, la lista de yacimientos paleolíticos en el Manzanares había crecido considerablemente y parecía llegado el momento oportuno para una nueva síntesis, ya que Obermaier y Pérez de Barradas (1924) manejaban nuevas ideas basándose enunconjuntode34 yacimientosconsideradosmusterienses.Sus puntosdevistaseibanaapoyartambién enlasúltimassistematizacionesdelasépocasprehistóricasqueBreuil,ytambiénPeyrony,estabanplanteando, basados en esquemas historicistas más complejos que el evolucionismo unilineal propuesto en la segunda mitad del siglo anterior por Mortillet y que todavía impregnaba las construcciones de Obermaier en El HombreFósil.Perola“cronologíatipológica”deMortilletaunseproyectaba,aunqueaceptandoahoraque losconjuntosindustrialescorrespondíanaetniasdiferentes.Lasindustriasdetipomusteriense,porejemplo, sesuponíanpropiasdepueblosqueseestabandesplazandodesdeelcentrodeEuropahaciaelSuryelOeste, en pugnacon los aborígenes “achelenses”. En la Península estas tensiones entre dos tradiciones culturales (etnias) diferentes, se verían complicadas por la presencia de grupos de procedencia norte-africana. En el Manzanares se reconocía una abigarrada secuencia Musteriense, apoyada en la tipología de la industria y en la interpretación climática y cronológica de cada uno de los depósitos distinguidos en los areneros, siempre conforme al modelo de construcción del valle propuesto por Pérez de Barradas (1923) y asumido por Obermaier (1925: 162). Esto dio lugar (Obermaier y Pérez de Barradas 1924) a la siguiente sucesión de niveles-culturas musterienses: — 1/ Tránsito Achelense-Musteriense — 2/ Musteriense Inferior de tradición achelense con las primeras influencias africanas — 3/ Musteriense Inferior — 4/ Musteriense de tradición achelense e influencia Esbaikiense — 5/ Musteriense Medio — 6/ Musteriense Medio de tipos pequeños — 7/ Musteriense Medio de tradición achelense — 8/ Musteriense Superior de tipos pequeños — 9/ Musteriense ibero-mauritano — 10/ Musteriense Final Las Delicias se situaba en el cuarto de estos episodios. Mientras que algunas “hachas sobre lasca” –un típicohendedor,comomásadelanteveremos–permitíanhacercomparacionesconelMusteriensedeTradición Achelensedelaregióncantábrica,losbifacesplanosdecontornofoliáceoseconsiderabansemejantesalos señalados enelEsbaikiensenorteafricano5,unaculturaquesecreíaparalelaalAchelenseSuperioreuropeo. EnlosañosinmediatamentesiguientesPérezdeBarradascontinuómanteniendoelmismoesquemapara elMusteriense,talycomosepercibeenlanotablesíntesisde1926sobreelCuaternariodeMadrid,enlaque aún es patente la huella de Casiano de Prado (Pérez de Barradas 1926). Las primeras reservas que recibió tan complejo mosaico de industrias partieron de los geólogos (Royo etal.1929)delMuseodeCienciasNaturales–formadosjuntoaHernándezPachecoyherederosdelespíritu interdisciplinardelaC.I.P.P.–.Paraelloslatipologíanopodíajustificardiferenciastansutilesdeindustrias, toda vez que las contaminaciones de piezas procedentes de niveles más altos suponían un factor que no ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (Madrid) Y LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO... 533 SPAL 9 (2000) se había tenido en cuenta. Por otro lado abogaban por una secuencia de niveles sucesivos de terrazas, que poco tenía que ver con las ideas de excavación y relleno total del valle mantenidas por Pérez de Barradas y Obermaier. Desde estas posiciones era obvio rechazar la multiplicidad de periodos propuestos por estos autores y seguir considerando Achelense superior el conjunto de Las Delicias. LosplanteamientosprincipalesdeRoyonofueronasimiladosporPérezdeBarradas,que,sinembargo, comenzaríaaaproximarseprogresivamentealastesispolifiléticasdeBreuil.Estaopciónlellevaríatambién acentrarseenlatipologíayelestadodeconservacióndelaindustria–pátinasyrodamiento–ydesentenderse untantodelosaspectosgeológicos,másatendidosenlaetapaprecedente,enlaquelainfluenciadeObermaier resultaba exclusiva. Aún así las interpretaciones africanistas aplicadas al Paleolítico inferior y medio eran patentes todavía en1929,cuando Pérezde BarradasdistinguíaunhorizontePre-Capsiense,anterioralAchelenseSuperior, provocado por la llegada de gentes norteafricanas y caracterizado por una mezcla de caracteres propios delcapsio-auriñacienseconelementosprecursoresdelMusterienseyreminiscencias“chelleo-acheulenses” (Pérez de Barradas 1929: 269-272). A partir de 1932 la influencia de Breuil llevará a Pérez de Barradas a olvidarpocoapocoelpapeldelasinfluenciasafricanasenelPaleolíticoantiguodelManzanares.Elprimer atisbodeestecambiodeactitudcreemosapreciarloenlarecensiónde“LeClactonien...”(PérezdeBarradas 1932),dondeaceptayalaexistenciadeunClactoniense-cultura,aunquehastaelManzanaresllegarafundamentalmente como una influencia en las técnicas de talla “chelleo-acheulenses”. En1934apareceunartículoenelqueaúnaceptalasinfluenciasafricanas(1934:4-5),perotambiénotro (Pérez de Barradas1934a) en el que manifiesta cambios sustanciales que inciden de manera directa sobre LasDelicias.Esteyacimientovuelveaservaloradodemaneraparecidaacomolohabíasidoinicialmente, AchelenseFinaloAchelenseVIIIdeBreuil,renunciandodeformaexplícitaPérezdeBarradasalaanterior filiaciónMustero-Esbaikiense.LasinfluenciasdelSursevensustituidasporlasdelNorte,dentrodelcambio general de escenarios, que no de perspectivas, postulado por Breuil. Es interesante constatar, en cualquier caso, como en esta última fase Pérez de Barradas se alejó de las posicionesnacidasdelmagisteriodeObermaierymodificósustancialmentelainterpretacióndelPaleolítico Inferior del Manzanares. Desaparecen de su esquema las industrias chelenses, que sólo menciona, junto a Clactoniense I, rodadas y patinadas –procedentes de una terraza superior– en las gravas de San Isidro. ParalelamentecobraprotagonismoelAchelense,unperíodosubvaloradoenlacrono-secuenciadeObermaier. EnelnuevosistemalaindustriadelasgravasinferioresdeSanIsidrocorresponderíaalAchelenseinferior y al Clactoniense II, y dataría, aplicando los postulados de Breuil al pie de la letra, del segundo período interglacial (Mindel-Riss). Las influencias africanas se relegan ahora a las etapas finales del Paleolítico, para las que se acuña el concepto de “Matritense”. Esta fase local del Paleolítico Superior, en la que Pérez deBarradasdiferenciabatresestadios,englobabafundamentalmentelasseriesantesdenominadas“Musteriense ibero-mauritano”.Enellareconocíaunfuertenúcleodetradicionesantiguas,levalloisiensesymusterienses, juntoainfluenciasateriensesyesbaikienses,modificadasporelementosauriñaciensesysolutrenses.FinalmentelasindustriasmagdaleniensescerrabanelciclopaleolíticodelManzanares(PérezdeBarradas1934b). En el estudio de la colección Bento (Pérez de Barradas 1936) se desarrolla algo el esquema anterior, siempre defendiendo unmecanismo de fases sucesivas de incisión y relleno total del valle, de manera que losnivelesdegravasamurodeSanIsidroydelasterrazasdemenorcota–lassuperioresaSanIsidrosellevan al Plioceno– corresponderían todos al segundo interglacial y contendrían industrias achelenses coetáneas. En este punto quedó el estudio del Manzanares tras un par de décadas de intenso trabajo de campo. Posiblemente faltó tiempo para alcanzar interpretaciones más maduras. La opinión de los investigadores queseocuparondelPaleolíticodelaPenínsulaibéricaapartirde1940pareceincidirenelcarácterprovisional de las últimas síntesis precedentes, marcadas por su carácter apriorístico derivado de la aplicación casi mecánicadelosesquemasbreuilianos(SantaOlalla1941,citandolaopinióndelCondedelaVegadelSella). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 540 M. SANTONJA / A. PÉREZ-GONZÁLEZ / G. VEGA TOSCANO SPAL 9 (2000) con percutor duro (fig. 7: 2). Se trata en casi todos los casos de fracturas limpias, planas, perfectamente ortogonales al planoprincipalde lapiezayen las queno sereconocenpuntosde impacto uotros caracteres quepermitanidentificarquecausapuedahaberlasoriginado.Sóloenelbifazsubcordiformeosubtriangularse observauncontrabulboenelcentrodelafractura(fig.7:1;lám.II:3)quepuedesugerirungestointencionado para producir una base espesa. Algo similar, pero menos claro, pudiera deducirse de las ligeras pestañas quepresentanen elborde superiorlas fracturas delbifaz lanceolado/cordiforme conacabado másperfecto (fig.8:1;lám.III).Porotrolado,entodaslaspiezasretocadasyconfracturas,seobservaelempleodepercutor elástico y las fracturas son posteriores al retoque al que afectan (lám. II: 1 y 2); no existe ningún plano de fracturaquehayasidoposteriormentemodificadoporretoque.Todasestasobservacionesapoyanlaposibilidad de que se trate de accidentes producidos en el curso de la talla y que las piezas hayan sido abandonadas acausadeestasroturas.Porotraparteresultaobvioquesilaintenciónhubierasidoelaborarpuntasfoliáceas, el tamaño de muchos de estos soportes, después de la fractura, no hubiera impedido terminarlas. IVCONCLUSIONES Las vicisitudes por las que ha pasado el estudio de Las Delicias son un fiel reflejo no solo de la investigacióndesarrolladaenelManzanaresenlosúltimos150años,sinotambiéndelosavataresporlosqueha pasadoengeneralelPaleolíticoespañol.Independientementedeesto,setratadeunyacimientonotableporser unadelasprimerasexcavacionesenyacimientospleistocenosalairelibredelaPenínsula,enlaquesepartió del reconocimiento de una estratigrafía y se alcanzó una interpretación funcional de la actividad humana. Como hemos visto, las contribuciones de autores posteriores no han cuestionado la hipótesis principal de Obermaier y Wernert, para quienes Las Delicias constituyó un área de talla en la que se introdujo la materia prima desde una fuente de aprovisionamiento no inmediata, si bien este último aspecto creemos que no se ha subrayado debidamente, en especial en los últimos años. Diferente suerte ha corrido la interpretación tipológica de la industria, adscrita primero a unAchelense final, y sucesivamente a distintas facies musterienses. Se hacía hincapié precisamente en los elementos foliáceosbifaciales,paranosotrosdefiniblescomobifaces,quehanservidoparajustificarrelacionesculturales o desplazamientos de grupos humanos de largo alcance. La Prehistoria se construía entonces en clave difusionistaynodebesorprendernos.Sonmodelosinterpretativossuperadosysudiscusióncarecedevigencia. Los intentos de revisión más recientes han olvidado examinar de nuevo la estratigrafía y, sobre todo, la situación morfoestratigráfica del yacimiento, limitándose a reconocer el aspecto Achelense final o Musteriense de la industria publicada y conservada en el MNCN (Freeman 1975). La revisión que hemos efectuado en las páginas precedentes incide en todos estos aspectos y permite integrar mejor Las Delicias en el marco general del Paleolítico del Manzanares. La interpretación como taller vemos que encuentra sus principales puntos de apoyo en la descripción de la concentración de sílex (Obermaier y Wernert 1918: 16 ss.) y en la existencia de múltiples utensilios fracturados, aparentemente abandonadosen elcursodesuelaboración.Lamuestrainstrumentalconservadacarecedeotros elementos querefuercenestahipótesis,queconsideramos,noobstante,perfectamenteviableperopendientedeverificar. La industria hay que reconocer que presenta elementos poco habituales en el contexto peninsular. Nos referimosaalgunosbifacesplanos,enespecial aunodeellos (fig.8:1),apartirdelcualhallegadoaapuntarse paraLasDeliciasunhorizonteMusterienseavanzado,delestilodelasindustriascentroeuropeasconpiezas foliáceas (Freund 1952), o incluso un solutrense (Baena et al. 2000: fig. 6, p.104) como el de El Sotillo. Ambas posibilidades nos parecen, con los datos disponibles, remotas. No sabemos que significación real puedentenerestaspiezasenlaindustriadeLasDelicias,yElSotillo,almargendecualquierconsideración sobre la industria, ocupa una posición morfoestratigráfica muy concreta, a techo de la terraza de + 8 m ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (Madrid) Y LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO... 541 SPAL 9 (2000) delManzanares,paralaqueestájustificadosuponerunacronologíafinipleistocena(MartínezdeMerlo1984). Desde una perspectiva cronológica los paralelos más inmediatos para Las Delicias deberían encontrarse en niveles más elevados, como por ejemplo en la terraza de +12-15 m, conservada en las inmediaciones, cerca de la desembocadura del arroyo de La Gavia, donde años atrás se excavó un importante yacimiento (Rus1987:39),oinclusoenlosnivelesbasalesdelaterrazade+8m.Lamentablementenoesposibleplantear comparaciones con industrias de otros puntos del Manzanares, pues si por el lado de Las Delicias se trata de una muestra seleccionada, del otro tampoco se conocen conjuntos homogéneos y bien definidos que puedan servir de referencia. ElposibletallerexcavadoporWernertyObermaieren1918planteaenlaactualidadnopocosinterrogantes. Hace falta aún establecer en firme si se trata de un taller y cuales son sus características, desde las claves de su situación estratégica en relación con las materias primas hasta su cronología, las cadenas de transformacióndelaindustrialíticaoelpapeldelfuego,pormencionaralgunadelascuestionesquehemos tratado.Constituye,además,probablementeelúnicoyacimientoalalcancedelainvestigación(delimitado, en contexto primario y bien localizado) en todo el ámbito del Manzanares. Creemos que su excavación es posible y que podría abrir, por fin, una nueva etapa en el estudio del Paleolítico de Madrid. Agradecimientos: gracias a Begoña Sánchez Chillón y Javier Sánchez Almazán, del Departamento de ColeccionesdePaleontologíadeVertebradosdelMuseoNacionaldeCienciasNaturales,porlasfacilidades quenosdieronparaestudiarlaindustrialítica.AgradecemostambiénalDr.J.Baenasuscomentariossobre Las Delicias. Dedicamosestaspáginas,quepretendenimpulsarelestudiodelPaleolíticomadrileño,anuestrocolega EnriqueVallespí,queentre otrosmuchosméritos,fue el promotoryes unode los principalesresponsables del estudio del Paleolítico Inferior y Medio en las formaciones fluviales de la cuenca del Guadalquivir; en homenaje a la intensa labor de investigación, docencia y amistad que ha desarrollado en medio siglo de profesión. BIBLIOGRAFÍA AYARZAGÜENASANZ,M.(1997):“LaSociedadAntropológicaEspañolayelnacimientodelaciencia prehistórica en España”, en G. Mora y M. Díaz-Andreu (eds.), La cristalización del pasado: génesis y desarrollo del marco institucional de la Arqueología en España: 295-301. Málaga. Servicio de publicaciones de la Universidad de Málaga BAENA PREYSLER, J.; C. CONDE RUIZ; E. CARRIÓN SANTAFÉ y J. PASTOR MUÑOZ (2000): “Paleolítico y Epipaleolítico”, en La Arqueología madrileña en el final del s. 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VEGA TOSCANO SPAL 9 (2000) Figura 2: Localización del yacimiento de Las Delicias en la antigua estación de Ferrocarril. Planta del almacén de la Cooperativa en donde Guinea localizó el yacimiento, y excavación suplementaria realizada directamente por Obermaier y Wernert (modificado de Obermaier y Wernert 1918) ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (Madrid) Y LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO... 547 SPAL 9 (2000) Figura 3: Estratigrafía de Las Delicias (modificada de Obermaier y Wernert 1918). Leyenda: (a): tierra vegetal con arcilla. Espesor máximo 1,20 m (b): margas arcillosas detríticas con nódulos y concreciones decarbonato.Espesormáximo1,50m(c):horizontearenoso.(d)sustratoterciario.(x):nivelconconcentración de sílex tallados ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 548 M. SANTONJA / A. PÉREZ-GONZÁLEZ / G. VEGA TOSCANO SPAL 9 (2000) Figura 4: 1: hendedor de tipo III, con fractura antigua distal; 2: cuchillo de dorso atípico sílex tabular. 3-7: lascas levallois. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30 EL YACIMIENTO DE LA ESTACIÓN DE LAS DELICIAS (Madrid) Y LA INVESTIGACIÓN DEL PALEOLÍTICO... 549 SPAL 9 (2000) Figura 5: 1: núcleo discoide no levallois. 2: bifaz fracturado, posiblemente cordiforme (no conservado; segúnObermaieryWernert).3:núcleolevalloisrecurrente,conexplotacióncentrípetayextracciónposterior; presenta un desprendimiento de posible origen térmico. 4: bifaz fracturado, posiblemente lanceolado (no conservado; según Obermaier y Wernert). 5: lámina levallois. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.30