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Malabou, Catherine (2022). Au voleur! Anarchisme et philosophie [Reseña]

Author: Rodríguez Gómez, Federico
Publisher: Universitat Atònoma de Barcelona
Year: 2025
DOI: 10.5565/rev/enrahonar.1625
Source: https://idus.us.es/bitstreams/76e60f9f-e877-4894-a273-ee3eb46cf7a1/download
210 En ahona . An In e na ional Jou nal o Theo e ical and P ac ical Reason 74, 2025 Ressenyes
Ga cía Cal o, Agus ín (1977). Apo eg-
mas sob e el ma xismo. Mad id: La
Banda de Moebius.
— (1978). «Con a la idea de hace his-
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And ea Mon e o Rome o
Uni e si a de València
h ps://doi.o g/10.5565/ e /en ahona .1619
© de la au o a
Malabou, Ca he ine (2022)
Au oleu !: Ana chisme e philosophie
Pa ís: PUF, 407 p.
ISBN 978-2130825449
Unas eces se pa ece a un azulado esca-
lo ío. O as a un bocho no esca la a. Es
la sensación polimo a de males a que
le p o oca, a más de uno, e inculada la
palab a ana quismo (in ensamen e polí-
ica, colec i a y calleje a) a una lec u a
ino ensi a (de una se ie de ya clásicas
lec u as le ales) de la ob a ilosó ica, o
mi opoé ica, de Ma in Heidegge , nom-
b e p opio de p ime ango que quizá ha
llegado a con e i se, aquí y allá, en una
psique-académica-co ade. «No lo aguan-
o más», escuché el o o día oci e a a
una lec o a i acunda en un ene ado ba
se illano: as da le el úl imo ago a su
ce eza, hizo una pelo a con un apa en e
ana copape y lo ences ó en la lejana pa-
pele a g i ando (puño en al o) «¡ana -
CHISME!», pa a sob io aplauso del es-
pe able que p esidía la la ga ba a
alica ada. Me ace qué de inmedia o. «El
ana quismo au o iza a odo el mundo a
habla en su nomb e» —espe é, ci ando
de memo ia una ase de Daniel Colson
(2001: 13)—. «E iden emen e» — es-
pondió mien as gi aba la cabeza—. Y
añadió: «Ese no es el asun o, hablemos
de nomb es: ¿ e imaginas que el Un-
g und de los mís icos alemanes, la noche
oscu a de Juan de la C uz y las ba bas i-
zomá icas de Valle Inclán se pudie an co-
lo ea , en un súbi o conglome ado, con el
ojineg o decimonónico de una supues a
ἀναρχία p o ohelena?». «Dos, po a o »
—le indiqué al cama e o con la seña de
la de o a, ag egando:— «Complicado,
aunque c eo que me gus an un poco los
pa chwo ks. En odo caso, ¿no es la acción
di ec a el p oblema medula de la llama-
da azón p ác ica kan iana, más allá del
inmundo penal de la azón eó ica?».
Son isa escamada. Respondió: «G aebe
explicó muy bien po qué, a di e encia de
lo que ocu e con los ma xis as, hay an
pocos ana quis as en la academia. Ade-
más, ¡con los ana copape s no se puede
hace nada!» ( éase G aebe , 2004).
«Hace , lo que se dice hace , segu amen-
e poco» —asen í—. Vol iendo a ás, me
asegu ó que le pa ecía que yo no es u ie-
a pillando el meollo: se hab ía con o -
mado una adies ada a ec ación académi-
ca, un pa hos que i ía c eciendo en una
pequeña pa e del indus ioso mundo de
la nue a g an gube namen alidad ilosó-
ico-uni e si a ia, desde ha ía ya casi dos
décadas, pe o con mayo ma aqueo en
los úl imos años. La cosa iene de lejos,
pe o, po lo menos, me exp esó —cada
cual echa á sus cábalas—, desde poco
después de que Agamben esca ase la p i-
me a ob a del cu a dominico Schü mann
(1982), uno de los discípulos b illan es
del maes o alemán, en uno de los olú-
Ressenyes En ahona . An In e na ional Jou nal o Theo e ical and P ac ical Reason 74, 2025 211
menes de Homo sace (2009); ya alguien
admi able como G anel había publicado
su opus pos umum a mediados de los no-
en a (Schü mann, 1996). Todo se ponía
más a mano con el libelo de T awny
(2014), quien había saludado desde su
í ulo, as aja se las es idu as an e la
edición calien e de los Schwa ze He e, a
Celan. Es a ope a i a a ec ación acadé-
mica, asmi ida como ino ensi a lec u a,
no consis i ía solo en empeña se en los
é igos abisales de un p e ijo de qui a y
pon ol idando, con negligencia, la his o-
ia conc e a, múl iple, de las luchas loca-
les y las e uel as po la emancipación, o,
lo que es más in ame, pa asi ándolas con
succionado as keywo ds, sino ambién en
ep oduci dicha pa ícula sin cuida los
esc úpulos ilológicos y el aguan e con-
cep ual p eciso, poniéndolo al se icio
ideal (es e sí insondable) de la dinámica
más hamb ien a y ansiolí ica del hacen-
dado co po a i o y de su ana ismo bu ó-
c a a, al y como sucede hoy con mucha
mayo e icacia en o os encajes de una
aplanado a philosophy, con independencia
de cualquie cues ionamien o eal y ac i o
a amien o ex ual ( o mal y de con enido)
de las ac uales, apabullan es (homogenei-
zado as, p og esi amen e au oma izadas,
coac i as), condiciones e icales de p o-
ducción, indexación y publicación: deseo
de je a quía, iolen a compe encia, g an
obediencia, subo dinación a los alsos di-
namismos ahis ó icos, p e isible y alie-
nan e pob eza in es igado a, dominación
del a p io i inancie o (capi alismo cogni-
i o, ana cocapi alismo colonial). Peda-
leando a casa eco dé su úl ima ase: «es
así como algo ino ensi o se uel e eja o-
io». Es amos ( ambién) an e una je ga
me can il de la au en icidad, un cu e ío
a ibis a y maníaco de e oz den ellada
(genau, unheimlich).
Quizá nadie mejo si uado que
Ca he ine Malabou, una de las plumas
más econocidas de la con empo aneidad
ilosó ica, quien lle a décadas publicando
lib os agudos sob e una pa e de la g an
columna e eb al his ó ico- ilosó ica
(Kan , Hegel, Heidegge , e c.; éase Ma-
labou, 1996, 2004a, 2014), y que ha
mos ado su ol a o pa a de ec a y asumi
algunas enc ucijadas que ondan las en-
adas y las salidas de la academia, sus
disciplinas y e ique as («neu ología», «gé-
ne o», «in eligencia a i icial», «emanci-
pación», e c.), mien as iba poniendo a
p ueba y alimen ando un olun a ioso
pensamien o de la «plas icidad», pa a
emp ende una lec u a pano ámica sob e
la p ime a línea de ilóso os (además de
Schü mann y Agamben: Le inas, De i-
da, Foucaul y Ranciè e) de ese pos e o
enómeno académico ana coheidegge ia-
no. Au oleu !, publicado en ene o de
2022, cuen a ya con una aducción edi-
ada po los gene osos compañe os de La
Ceb a. La ilóso a ha log ado i más allá
de ese p ime males a sensacional, algo
indolen e. Y si bien la a ec ación ope a-
i a académica desc i a no es asun o del
lib o, una epe ida (po es a úl ima) in-
culación en e heidegge ianismo y ana -
quismo se deja ins alada, de mane a so-
e ada, desde el inal del p ime capí ulo
( esonando en el úl imo: «Ê e ana chis-
e»). Tal ez se haga sin p e ende lo, pe o
algo pa ecie a ya de ona se cuando, cam-
biándose el desenlace espe ado de ese
inicio del lib o, Malabou ci a una es-
pues a de Ramone , au o del documen-
al Ni Dieu ni maî e, une his oi e de l’ana -
chisme (2016), en el con ex o de una
en e is a adio ónica (Malabou, 2022:
21). Hab ía que di e encia , ad ie e el
ilmmake , en e el se del ana quismo y
el habe ana quis a («ce qui es» s. «il y en
a»), po ejemplo, e iéndolo explíci a-
men e en uno de los in e eses de es e dis-
cu so, en e una «his o ia me a ísica» del
ana quismo (on o eológica) y «o o co-
mienzo» ana quis a (que no hab ía de
comenza nunca, o que siemp e hab ía ya
comenzado: su único asun o es el de un
po eni más allá del concep o ulga de
iempo: es gib !). Que sea alguien com-
p ome ido con el «ana quismo polí ico»
212 En ahona . An In e na ional Jou nal o Theo e ical and P ac ical Reason 74, 2025 Ressenyes
el que pa ezca es a omado po los úl i-
mos ex os del maes o de la Schwa z-
wald ( éase Heidegge , 1962) apun a a
un sín oma. O, po da o o ejemplo,
aho a peninsula , ex e io al lib o aquí
p o agonis a pe o en con inuidad con lo
e e ido: cuando al ilóso o ác a a, ilólo-
go clásico y g amá ico, Agus ín Ga cía
Cal o se le p egun ó, en un ex o publi-
cado en His o ia Libe a ia en diciemb e
de 1978, al eg esa de su exilio en F an-
cia (1969-1976), sob e la «his o ia del
ana quismo», con es ó, en iándoles a los
edi o es una ca a edac ada en 1972 a
o os compañe os (quienes le habían p e-
gun ado lo mismo, sin que la espues a
ue a publicada), que «no puede colabo-
a se […] en nada que enga a con ibui
a la his o i icación del ana quismo», aña-
diendo el pa ón: «lo que pasa es que uno
sospecha […] que, a pesa de las denomi-
naciones y demás p ocesos de asimila-
ción, puede habe algo en algunos de los
ana quis as o en las ac i udes bau izadas
de ana quismo, algo que no sea nada, po
cie o, pe o que lo haya, sin emba go,
que es é ue a de y po ende con a Dios
y el Se y el O den y el Es ado». Más allá
de la can inela, el ilóso o g amá ico e a
enemigo, disol en e lingual, negado sin
mi amien os, de esas g andes ideas (y de
odas); y algo más ca dinal se asomaba en
esa ca a: «El ana quis a no sabe nada,
sino lo que el Es ado sabe, y que lo sabe
jus amen e pa a denuncia lo como men-
i a; el ana quis a no es él mismo, y en la
locución “se ana quis a” hay una lucha
a mue e en e los é minos; el ana quis-
mo, que no quie e que las cosas sean lo
que son, no puede se a su ez nada»
(Ga cía Cal o, 1978: 4-5). Pe o, sin pe -
de demasiado el hilo, que hay algo com-
ba i o en el quehace ilosó ico de Mala-
bou nadie lo pond á en duda: un
«co azón aná quico», como dice Ga cía
Cal o, o un «ce eb o». Es o se obse aba
desde sus p ime os lib os y en sus es ue -
zos pa a ab i se paso más allá de la igu a
de De ida (su u o de doc o ado, con
quien publica ía un lib o conjun o, de-
dicándole el ba allado La plas ici é au
soi de l’éc i u e —2004b; además, éase
2009b—) y de su lec u a «g ama ológi-
ca» de la his o ia de la iloso ía, y se ha
con inuado has a las más ecien es c í i-
cas ascenden ales al «ma e ialismo espe-
cula i o» de Meillassoux (A an demain,
2014). Sus lec o es eco da án que, ape-
nas dos años an es de Au oleu !, la ana -
quía ya había sido pensada, en lo que
pa ecía se la a anzadilla de un abajo
pa alelo, como adje i o ísico: «el clí o is
es aná quico […]. Al clí o is no se lo go-
bie na», se leía en Le plaisi e acé (2020).
Y Que ai e de no e ce eau? (2004c)
enía dedicadas unas páginas a «El hom-
b e neu onal y el espí i u del capi alis-
mo», a la u gencia de i más allá de la
o ja emp esa ial de un lexible ce eb o
capi al. En esa es ela, el p opósi o de es e
nue o abajo es aco ado: analiza cómo
ue posible que los g andes ilóso os ci a-
dos no quisie an e se inculados a los
mo imien os polí icos ana quis as («una
ana quía sin ana quismo»). Au oleu !:
Ana chisme e philosophie es un í ulo in-
e esan e. Esconde un mo imien o que
nace de la céleb e ase de P oudhon: «La
p op ié é, c’es le ol!» (1840: 26); i.e.: el
obo de la palab a ana quía a los ana -
quis as (quienes no la posee ían, po lo
que, en ealidad, no se la podían oba )
pasa ía a con e i se en el elemen o más
p opio, más p eciado, úl imo, de es os
ilóso os no ana quis as; quizá, incluso, su
única p opiedad: una ana quía sin el se ,
una imposibilidad de deci , con P oud-
hon: «yo soy ana quis a» (1840: 297,
382). Más allá de esc u a el uso de la
denegación, algo que no se alo a es
cómo la conjugación «me a ísica» po
excelencia de la e ce a pe sona del e bo
se en p esen e de indica i o ue siemp e
la ase de la policía y de los jueces («es e
es ana quis a»); una negación pudie a a-
o ece una maniob a. Casi al inal se
in eg a una ci a de Bakunin, ex aída de
El impe io Knou o-Ge mánico y la Re o-
Ressenyes En ahona . An In e na ional Jou nal o Theo e ical and P ac ical Reason 74, 2025 213
lución Social (1870-1871), sob e «la e -
dade a ue za plás ica» del ana quismo
(Malabou, 2022: 388), que p o oca que
es e abajo esuene en las an e io es
ob as de la ilóso a, si uándolo como
a anzadilla de sus ans o mados in e e-
ses. Ya Colson, a quien Malabou consig-
na en los ag adecimien os, había edac-
ado una en ada, en su Pe i lexique
philosophique de l’ana chisme (2001:
121-123), i ulada «Fue za plás ica». En
es e sen ido, una en á ica ase como
«[se a a, F.R.] de en abla una con on-
ación explica i a en e iloso ía y ana -
quismo que nunca [jamais] ha enido
luga » (Malabou, 2022: 14), hubie a
podido es a mejo calib ada.
A pesa del ino de es e es udio, p e-
igu ado en las u gencias sociales y las
bibliog a ías amon onadas de las úl imas
décadas, una p egun a abie a, más allá de
los amplios análisis selec i os que Mala-
bou emp ende de los ilóso os en juego
(a los que aquí no se pod á hace jus i-
cia), pod ía eza así: ¿hubie a sido iable
comenza , jus amen e, po o o luga esa
«con on ación explica i a» en e ana -
quismo y iloso ía, haciendo caso omiso
(ἐποχή, si se quie e) de odo es e g an
cuchicheo c epuscula sob e las heidegge-
ianas «épocas del se », o sob e el le ina-
siano, obsesi o, «más allá del se » (una
an-a quía del «bien», o de bien, al in e io
del Es ado de Da id), sob e, en in, cie -
a « egula idad discu si a» (Malabou,
2022: 96) plan eada siemp e como inelu-
dible? ¿Se hab ía ganado algo pa a la in-
culación e ec i a, en caso de que se qui-
sie a mos a o acaso emp ende , en e
«ana quismo polí ico» y « iloso ía»? Es
como si hubie a algo demasiado dado. De
los ilóso os abajados, quizá solo Ran-
ciè e pueda coloca se en o o lado, desde
el a chi o ob e o decimonónico ancés
y el ma xismo al husse iano de la ENS.
Pod ían o ece se di e sos ejemplos,
apun es ápidos, en is as a p omo e o o
eje medi a i o que siga esa p oblemá ica
de lo «ingobe nable» (en un con ex o
aplas an e de dominio). Hay que ceñi se,
más allá del nomb e zamo ano e e ido,
a dos conocidos, dis in os, pe o con algo
sec e amen e común, uno sob e la llama-
da «ana quía on ológica», o o sob e la
«é ica». 1. En Di e encia y epe ición De-
leuze emp ende lo que cabe denomina
una «on ología ana quis a»: la lec u a se
es ablece an o con A is ó eles (a quien
es dedicado el e ce capí ulo, y pa e del
no eno, de Au oleu ! —Malabou, 2022:
55-79, 347-356—) como con Duns
Sco o, esonando el Ung und böhmiano
de Schelling y la «ana quía co onada» de
A aud como ins ancias d amá icas. En
La chamb e du milieu (2009b), Malabou
había desplegado (cap. ii) una lec u a
c í ica del an ihegelianismo de Deleuze
a pa i del capí ulo lupino de Mille pla-
eaux; ambién del «e e no e o no»
(cap. ix). Pe o las e e idas páginas del
opus magnum no son e ocadas en Au o-
leu ! (sí o as, en las que se oye el eco, en
el bello capí ulo sob e Foucaul y el cinis-
mo —2022: 236-243—), aún esul ando
ap emian es pa a su p opósi o «explica i-
o»: al ez lo decisi o sob e el e en ual
y escu idizo dossie «Deleuze y el ana -
quismo» sea no menos su asociación on-
ológica, haciendo el mo imien o (pese a
la p esencia dis anciada de Heidegge )
hacia o a genealogía, con la an ije a quía
inmanen e de Spinoza a la cabeza ( am-
bién isi ada po Malabou en 2009c) y la
noción hegeliana de Allgemeinhei a las
espaldas, que su isión de la en opía (de
la «pulsión de mue e», no así de cie o
«ins in o») como «ilusión ascenden al»
( éase Deleuze, 1968: 45-61, 294). 2. El
4 de oc ub e de 1920 Benjamin le esc i-
bió una ca a a Ne lau (a a és de un
in e media io), bióg a o de Bakunin,
solici ándole bibliog a ía a p opósi o del
ana quismo pa a sus abajos sob e la
«decons ucción de la iolencia [Abbau
de Gewal ]» y la huelga gene al; en esa
misi a le con aba que que ía lee a So el
y accede a o os esc i os de Péguy (Ben-
jamin, 1920: 100-101; éase Ne lau,
214 En ahona . An In e na ional Jou nal o Theo e ical and P ac ical Reason 74, 2025 Ressenyes
1897). Unos años después, una a de de
inales de agos o de 1927, a a iado con
una co ba a oja, asis i ía en Pa ís a las
p o es as con a la ejecución de Sacco y
Vanze i en Bos on (Eiland y Jennings,
2014: 283), consumada esa noche en la
silla eléc ica. Su ob a, a la que cabe en-
ma ca la, al menos has a inales de los
años ein e, exp esamen e po su abajo
sob e el p oblema del «despe a [E wa-
chen]», en el «ana chisme d’é eil» e e i-
do po Malabou (siendo, a la ez, un
« ilóso o de la his o ia»; pe o ambién,
en algún sen ido p o undo, ci adino, un
«geóg a o»), po sí sola pa ecie a des-
men i o a ase i ula de es e lib o,
cons uida desde un segundo y ambién
signi ica i o jamais: «¿cómo en ende ,
en onces, que los ilóso os nunca [ja-
mais] se e ie an a la adición ana quis-
a?» (Malabou, 2022: 34). Malabou ci a
a Benjamin, de pasada, en el capí ulo
segundo, dedicado a Le inas, colocándo-
lo jun o a Landaue y Scholem den o de
un «ana quismo mesiánico» (ci ando a
Löwy), lo que no pa ece un halago, al
menos si se conside a una línea de A an
demain: «es el momen o […] de denun-
cia la mise ia de la iloso ía, condenada
desde hace mucho a las espe as poé ico-
mesiánicas» (a Landaue , g an esc i o y
homb e de acción, lo ma a on a palos en
1918; éase Lede , 2014: 819-847). Lo
uel e a con oca a p opósi o de la lec-
u a conocida y discu ida de De ida de
inales de los ochen a (capí ulo sex o);
aquí el «ana quismo mesiánico» se co-
nec a con el «paci is a» y con la demo-
c acia pa lamen a ia (Malabou, 2022:
158, 198), pe o (sin en a en los o os
nomb es) es e no es el caso de Benjamin,
quien deja á cla a su pe spec i a sob e el
«uso de la iolencia» (c í ica a Hille ) y
las insu iciencias (leyendo a Unge ) del
pa lamen a ismo. El caso, siemp e de i-
adamen e e e ido, de Benjamin pa e-
cie a, sin emba go, se p omiso io pa a
la ama de e lexión p o agonis a, no
solo po su sepa ación exp esa de Heideg-
ge desde 1916 (i. e. desde el comienzo),
ampoco po su e lexión es ic amen e
ilosó ica (lingual y polí ica) de la adi-
ción ana quis a en «Pa a una c í ica de la
iolencia» (Benjamin, 1921, y o os ex-
os sa eli ales), sino, po un lado, po su
exposición de un pensamien o o mal
inédi o (mo i ación an igua de Mala-
bou), que se ab e ia en el concep o
anamnésico de Denkbild; po o o, po su
idelidad mode na, más allá de las epe-
idas uel as a la «imaginación [Einbil-
dungsk a ]», a la « azón [Ve nun ]»
(algo que, en la es ela de Heidegge ,
había sido uno de los ocos c í icos de
Schü mann), a una azón esis en e, a la
ez que se abogaba po una singula doc-
ina ( ascenden almen e aoís a y an i-
paci is a) de la «no acción» (indi e encias
de Mynona). Pe o es a eseña llega a de,
como odo comp e endu, como la iloso-
ía espec o al ana quismo ( éase Mala-
bou, 2022: 14), como la lechuza de Mi-
ne a. Además, aho a se ía el momen o
de ensaya unas líneas a p opósi o de Il
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© del au o
Ma cha , Oli e (2024)
Es é ica con lic ual: Ac i ismo a ís ico y es e a pública
Ba celona: Ned Ediciones, 192 p.
ISBN 978-84-19407-47-4
Ned Ediciones nos ae, de la mano de
Juan E a is o Valls Boix, la aducción al
cas ellano de Es é ica con lic ual, un lib o
de Oli e Ma cha que ue publicado en
2019 bajo el í ulo Con lic ual Aes he ics:
A is ic Ac i ism and he Public Sphe e
(Be lín: S e nbe g P ess) y que cons i uye
la culminación de un edi icio que ha ido
omando o ma du an e años.
Ma cha (Viena, 1968) es p o eso de
Es udios Cul u ales y Mediá icos en la Uni-
e sidad de Basilea y de Filoso ía Polí ica en
la Uni e sidad de Viena. Ha esc i o, en e
o os í ulos, Techno-Kolonialismus: Zu
Theo ie und imaginä en Ka og aphie de
Medienkul u en (2004); Neu beginnen:
Hannah A end , die Re olu ion und die
Globalisie ung (2005), y Pos -Founda ional
Poli ical Though : Poli ical Di e ence in
Nancy, Le o , Badiou and Laclau (2007),
que en español se ha aducido como El
pensamien o polí ico pos undacional (Bue-
nos Ai es: FCE, 2009).
El obje i o de es e lib o se á no solo
as ea las p ác icas ac i is as en el ám-
bi o del a e, sino ambién cons ui el