Preámbulo
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PREÁMBULO l Seminario “Ignacio Sánchez Mejías, periodista y dramaturgo” pretendió reconciliar en la figura del torero esas dos profesiones o actividades –los toros y las letras– históricamente tan disociadas. Se ha analizado su personalidad comunicativa y literaria la cual, por supuesto, no es ajena a su cualidad de lidiador de reses bravas la cual, por supuesto, sigue siendo en nuestro héroe la principal. Sánchez Mejías no sólo es uno de los pocos matadores que ponen por escrito qué es lo que entienden por Tauromaquia sino, posiblemente, el único que después de haber toreado haya publicado, en los periódicos, la crónica de su propia lidia sometiéndola a la crítica pública de la razón taurómaca. Pero hay más, no conocemos ningún matador que momentos después de haber estoqueado a sus dos enemigos y haber logrado en el ruedo los máximos trofeos se presentase en un Ateneo cívico para leer un capítulo de la novela que, en ese momento, estuviera escribiendo. De la misma manera tampoco sabíamos de toreros que fueran a la vez sportmans brillantes o renombrados gestores de clubes e instituciones, como en este caso, aviador acróbata y jugador de polo, por un lado, y presidente del Betis C.F. y de la Cruz Roja, por otro. Ignacio, sin duda alguna, fue un hombre extraordinario: aventurero en México, peón de brega en los ruedos de España, matador en la cumbre que alterna con Joselito y Belmonte, recitador de Góngora, actor de cine, Amorós, Andrés: El «Llanto por Ignacio Sánchez Mejías» de Federico García Lorca”, por Pedro Romero de Solís............................................. Burgos, Antonio: Curro Romero. La esencia, Barcelona, Planeta, 2000, Col. La España Plural, 407 págs., por Juan Manuel Albendea Pabon......................................................................... Ruiz Villanueva, Eligio: Perfil de un ganadero. Mariano Ramírez, México, 1985, Col. Taurina “Marco Antonio Ramírez Villalón” de Morelia, por Carlos Martínez Shaw...................... REVISTAS TAURINAS Club Taurino de Castellón: Número dedicado a la Feria y Fiestas de la Magdalena, Castellón, 2000, 76 págs., por Carlos Martínez Shaw. DIBUJOS DE EDUARDO ÚRCULO Dibujo n.º 1................................................. Dibujo n.º 2................................................. Dibujo n.º 3................................................. Dibujo n.º 4................................................. Dibujo n.º 5................................................. Dibujo n.º 6................................................. Índice 10 279-298 299-304 305-310 311-314 19 99 143 179 217 235
la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla, preparó las lecturas dramatizadas de las obras de Sánchez Mejías que tuvieron lugar en la Sala Chicarreros de la Caja San Fernando y en el Salón de Actos de la mencionada Escuela Superior; a la Fundación de Estudios Taurinos y, en particular, a su presidente, Jacobo Cortines, por la confianza demostrada a la hora de encargarme la coordinación del Seminario así como por haberme aceptado el nombramiento de María Pérez de Lama en las funciones de secretaría, a la que, desde aquí, agradezco su buen hacer y su gentileza. Un recuerdo particular guardo para Manuel Grosso que puso, siempre, un especial entusiasmo en el Seminario y una esperanza inagotable en su celebración y, también, por haber llevado el grueso de las relaciones con la Caja San Fernando; a Grosso, de nuevo, por haberme llevado a casa de María Teresa, la hija del célebre matador que estudiábamos, y otro saludo entrañable a José Sánchez Mejías, sobrino del matador, que realizó la selección de fotografías biográficas que se expusieron en la Real Maestranza. No puedo olvidar la tarde de invierno en que María Pérez de Lama, José Sánchez Mejías, Manuel Grosso y yo nos sentamos alrededor de una mesa que presidía María Teresa y nos mostró centenares de fotografías de su padre –algunas dedicadas por el propio matador– para las que siempre tenía un recuerdo, un comentario, una anécdota de modo que la personalidad del matador se iba encarnando hasta vibrar con una cálida aureola. Mi reconocimiento a los consejos y a la disposición demostrada, en todo momento, por Juan Maestre, caballero maestrante, para que la exposición de fotografías alcanzara la dignidad que la familia y el propio matador se merecían. A Preámbulo 13 estudioso de Freud, dramaturgo de gran éxito que estrenó obras en los teatros más importantes de España e inspirador de la Generación del 27 cuyos poetas le dedicaron composiciones, como el Llanto de Federico García Lorca, que es preciso situarlas entre las creaciones más excelsas de la literatura española de todos los tiempos. El Seminario, asimismo, abordó el proceso mítico –artístico y literario– por el que Ignacio, primero, se convierte en el paradigma de lo que debe ser un andaluz cabal y, después, se transforma en un héroe al que, como a los antiguos, se le rinde veneración y culto. En la sala de conferencias y exposiciones de la Plaza de Toros de Sevilla, el Excmo. Sr. Conde de Luna, el 13 de diciembre de 1999, inauguraba este Seminario sobre Ignacio Sánchez Mejías que la Fundación de Estudios Taurinos me propuso organizar. Quisiera aprovechar este momento, como hice entonces, para expresar mi agradecimiento a las instituciones y a las personas que lo hicieron posible. En primer lugar al Conde de Luna y a la Real Maestranza pero, también, a Claudia Zafra, viceconsejera de Cultura de la Junta de Andalucía, que nos concedió la subvención necesaria para que resultara su celebración ineludible; a Carmen Espejo, vicedecana de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Sevilla, que incluyó nuestro Seminario entre los créditos libres a los que pueden optar los alumnos matriculados, lo que permitió que sus asistencias no se convirtieran en una carga suplementaria e inútil para sus respectivos expedientes; a la Caja San Fernando en la persona de José Luis Amores, director de su Obra Cultural, por la rapidez y generosidad con que tramitó la estimable subvención concedida; a Justo Ruiz Frutos que, con sus alumnos de Pedro Romero de Solís 12
la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla, preparó las lecturas dramatizadas de las obras de Sánchez Mejías que tuvieron lugar en la Sala Chicarreros de la Caja San Fernando y en el Salón de Actos de la mencionada Escuela Superior; a la Fundación de Estudios Taurinos y, en particular, a su presidente, Jacobo Cortines, por la confianza demostrada a la hora de encargarme la coordinación del Seminario así como por haberme aceptado el nombramiento de María Pérez de Lama en las funciones de secretaría, a la que, desde aquí, agradezco su buen hacer y su gentileza. Un recuerdo particular guardo para Manuel Grosso que puso, siempre, un especial entusiasmo en el Seminario y una esperanza inagotable en su celebración y, también, por haber llevado el grueso de las relaciones con la Caja San Fernando; a Grosso, de nuevo, por haberme llevado a casa de María Teresa, la hija del célebre matador que estudiábamos, y otro saludo entrañable a José Sánchez Mejías, sobrino del matador, que realizó la selección de fotografías biográficas que se expusieron en la Real Maestranza. No puedo olvidar la tarde de invierno en que María Pérez de Lama, José Sánchez Mejías, Manuel Grosso y yo nos sentamos alrededor de una mesa que presidía María Teresa y nos mostró centenares de fotografías de su padre –algunas dedicadas por el propio matador– para las que siempre tenía un recuerdo, un comentario, una anécdota de modo que la personalidad del matador se iba encarnando hasta vibrar con una cálida aureola. Mi reconocimiento a los consejos y a la disposición demostrada, en todo momento, por Juan Maestre, caballero maestrante, para que la exposición de fotografías alcanzara la dignidad que la familia y el propio matador se merecían. A Preámbulo 13 estudioso de Freud, dramaturgo de gran éxito que estrenó obras en los teatros más importantes de España e inspirador de la Generación del 27 cuyos poetas le dedicaron composiciones, como el Llanto de Federico García Lorca, que es preciso situarlas entre las creaciones más excelsas de la literatura española de todos los tiempos. El Seminario, asimismo, abordó el proceso mítico –artístico y literario– por el que Ignacio, primero, se convierte en el paradigma de lo que debe ser un andaluz cabal y, después, se transforma en un héroe al que, como a los antiguos, se le rinde veneración y culto. En la sala de conferencias y exposiciones de la Plaza de Toros de Sevilla, el Excmo. Sr. Conde de Luna, el 13 de diciembre de 1999, inauguraba este Seminario sobre Ignacio Sánchez Mejías que la Fundación de Estudios Taurinos me propuso organizar. Quisiera aprovechar este momento, como hice entonces, para expresar mi agradecimiento a las instituciones y a las personas que lo hicieron posible. En primer lugar al Conde de Luna y a la Real Maestranza pero, también, a Claudia Zafra, viceconsejera de Cultura de la Junta de Andalucía, que nos concedió la subvención necesaria para que resultara su celebración ineludible; a Carmen Espejo, vicedecana de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Sevilla, que incluyó nuestro Seminario entre los créditos libres a los que pueden optar los alumnos matriculados, lo que permitió que sus asistencias no se convirtieran en una carga suplementaria e inútil para sus respectivos expedientes; a la Caja San Fernando en la persona de José Luis Amores, director de su Obra Cultural, por la rapidez y generosidad con que tramitó la estimable subvención concedida; a Justo Ruiz Frutos que, con sus alumnos de Pedro Romero de Solís 12
PRIMERA PARTE HOMENAJE A SÁNCHEZ MEJÍAS Clotilde Calvo por las facilidades que me dio para la utilización de su biblioteca taurina y las molestias que le causé para reeditar, con motivo del presente Seminario, la biografía del matador escrita por Alcázar. A Eduardo Úrculo que no dudó un momento en adecuar la temática de sus dibujos a la del Seminario, tan próximos, por cierto, a las vanitas en las cuales actualmente se ocupa. A Gallego Morell y a Amorós por las monografías publicadas sobre distintos aspectos de la obra y la vida de Sánchez Mejías que han sido, para todos, imprescindibles. A Nicol Izquierdo que, tanto entonces como ahora, sostiene hábilmente la infraestructura de la presente Revista. Y, por supuesto, a todos los profesores, y, en especial, a los miembros de la Fundación de Estudios Taurinos que se interesaron por el Seminario y se tomaron la molestia de preparar sus intervenciones A todos, mi gratitud. Pedro Romero de Solís Director del Seminario sobre Sánchez Mejías Pedro Romero de Solís 14