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Sondas robóticas

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Sondas robóticas

Author: Barceló Garcia, Miquel
Year: 2002
Source: https://upcommons.upc.edu/bitstream/2117/126823/1/ASTRO040.pdf
PARADOJAS (T ibuna de As onomía y UNIVERSO 40 - Oc ub e 2002)
SONDAS ROBÓTICAS Miquel Ba celó
El mes pasado comen ábamos en es a sección la hipó esis de la "singula idad ecnológica"
que expuso Ve no Vinge, en 1993, en o no a los p e isibles cambios socio-cul u ales as la
c eación de una e dade a in eligencia a i icial. Aquí sólo eco da emos la o mulación sin é ica de
esa hipó esis del p o eso de compu e science de la Uni e sidad de Cali o nia en San Diego: "En
unos ein a años, dispond emos de los medios ecnológicos pa a c ea in eligencia supe humana.
Poco después, la e a humana acaba á".
Es muy posible que, as esa o mulación apocalíp ica ("la e a humana acaba á"), se halle,
como casi siemp e después del es allido de la bomba a ómica en Hi oshima el 6 de agoso de 1945,
un ejemplo más del emo , hoy ya clásico, a que los desa ollos de la ecnociencia puedan acaba
ue a de con ol y e minen siendo, una ez más, pe judiciales.
Ya en los años cua en a y cincuen a, an es de que se acuña a el nomb e de "in eligencia
a i icial" (en la escuela de e ano del Da mou h College es adounidense, en 1956), la ciencia
icción (y alguna p ensa sensacionalis a) había empezado a habla de "ce eb os sin é icos" y
"ce eb os a i iciales". Se a aba, e iden emen e, del núcleo cen al de los nue os obo s llamados a
con e i se en los mejo es ayudan es de la humanidad o, según los cul i ado es de la isión
apocalí ica, en los más enca nizados de sus enemigos según la iconog a ía de los hoy ya céleb es
Te mina o o Ma ix del cine de Hollywood.
Pe o el u u o de la in eligencia a i icial, aunque siemp e dudoso en sí mismo, ambién ha
o ecido o as isiones más op imis as, como las oces que eclaman la necesidad ineludible de la
obó ica y de la in eligencia a i icial, po ejemplo, en la conquis a del espacio. Un p oyec o hoy un
an o alicaído, pe o que o ma pa e indispensable del espí i u a en u e o e in es igado del se
humano.
F ank J. Tiple , de quien hemos aído alguna ez a es a sección su cu ioso lib o "La ísica
de la inmo alidad" (1994), de endía en ese olumen no sólo la posible exis encia de un Dios
"nacido" en un u u o más o menos lejano g acias al aumen o de complejidad del uni e so, sino
ambién un iaje in e es ela ligado esencialmen e a las sondas obó icas y no a la explo ación
di ec a humana.
En el segundo capí ulo de ese lib o, i ulado "Los lími es del iaje in e es ela ", Tiple
econocía cla amen e como las dis ancias y los iempos asociados al iaje in e es ela hacían
p ác icamen e imposible el pilo aje humano de las na es explo ado as.
Po sue e o po desg acia, una ida humana alcanza escasamen e el cen ena de años. Eso
supone, digamos, menos de una cincuen ena de años con capacidad pa a una ac i idad explo ado a
espacial. Lamen ablemen e, los iempos asociados al iaje in e es ela pa ecen mucho mayo es de
cincuen a años, lo que, ol idando po aho a ecu sos de ciencia icción como la hibe nación, hacen
que nues o cue po biológico sea un mal con enedo pa a las ansias explo ado as del se humano
cuando ésas se o ien an hacia el espacio. Y ello dejando al ma gen los ine i ables p oblemas
psicológicos que hab ía de compo a un la guísimo iaje a ipulaciones educidas de se es
humanos some idos, jun o a la agilidad de sus cue pos biológicos, a las ine i ables ilias y obias y
a oda la capacidad de abu imien o posibles en una men e como la humana.
Tiple no sólo de iende como ine i able la idea de las sondas obó icas como compañe o, o
mejo subsi u o, nues o en la explo ación espacial. También sugie e que la única mane a de a ende
a la mul iplicidad de si uaciones imp e is as que una sonda obó ica puede halla en la explo ación
del espacio, es que con iene que es a sonda es é do ada no sólo de in eligencia, sino ambién de
capacidad au o ep oduc o a: "Se necesi a pa a ello un cons uc o uni e sal au o ep oduc o : una
máquina que pueda cons ui cualquie disposi i o, con al de que se le p opo cionen los
ma e iales y un p og ama de ab icación. Po su p opia de inición, pod á ealiza una copia de sí
misma."
Desde 1981, Tiple ha denominado "sonda Von Neumann" a ese a e ac o obó ico cuya
única ca ga se ía ese "cons uc o uni e sal au o ep oduc o do ado de una in eligencia
compa able a la humana", e imagina una sonda inicial que a ep oduciéndose a medida que
ob iene "ma e ias p imas disponibles en el sis ema es ela " que es á explo ando y, con ese nue o
ma e ial, gene a nue as sondas llamadas a segui iaje y explo a nue os sis emas es ela es. ¿Cómo
llega emos en la Tie a a sabe de ese la go y len o iaje de explo ación? Eso no lo dice Tiple pe o,
en cualquie caso, los "hijos del homb e" log a ían alcanza no una sino muchas, muchísimas
es ellas. Boni o, ¿no?
O sea, que con singula idad o sin ella, lo mejo es que, si alguna ez cons uimos ealmen e
una in eligencia a i icial (p oblemas pa a ello no al an, eso es cie o...), nos lle emos bien con ella.
Al in y al cabo, puede se nues a lla e pa a la de ini i a explo ación di ec a del uni e so. No es
poca cosa.